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EL ARTE DEL CRIMEN
EL PINTOR DEL DIABLO Parte 2
¡Es ahí! ¡Es ahí!
Mierda.
Espera.
¿Qué estás haciendo?
Te vas a caer, baja de ahí.
No hay nada.
Perdone, ¿ha visto a Daniel Sánchez?
Sí, acaba de irse por ahí.
¡Muchas gracias!
Vuelve a bajar, ¿vale?
Si te lo cruzas, me Ilamas. No intentes nada.
¿No voy contigo?
No intentes nada. Me Ilamas si lo ves.
¿Queda claro?
¿Diga?
¡Está en el claustro y tiene la carpeta!
Escucha, no cuelgues. Ya bajo, guarda las distancias.
¡Ya voy!
Escalera Juan XXIII, ¡está subiendo!
No te muevas, ya voy.
¡En el cuarto!
¡Quieta, ya voy!
¡Mierda! Ya no lo veo.
¿Qué pasa?
¡No!
¿Todo bien?
Si, bien.
Es mejor que vuelva a casa.
Me quedo por si me necesita.
Como quiera.
¿Qué tienes?
La sangre está seca desde hace varios días.
El ADN se corresponde con las heridas de Cédric Montet.
Vale.
Envíalo al laboratorio.
Lo siento, no se puede acercar.
El equipo científico no ha terminado.
¡Lo han obligado a suicidarse!
¿Sabes qué es eso para un católico!
Ha sido ruin.
- Ruin. - Padre, por favor, pare.
Si no, ¿qué?
- ¿Me va a arrestar? - Padre, por favor.
Eso da igual.
¡Espero que esté orgulloso!
Lo que hace no está bien.
No está bien.
Mira, Alex.
Creo que no es un suicidio.
Mira.
- ¿Se puede tocar? - Sí.
Le quitaron la carpeta morada.
Lo tiraron por encima de la barandilla.
Si lo empujaron, desde donde estabas no lo pudiste ver.
¿Qué carpeta?
¿Qué tenía?
Una especie de mapa del tesoro, ¿no?
Cédric Montet iba tras la pista de un Bosco desaparecido.
El centro de La mesa de los pecados capitales.
¿Qué?
No lo mataron por el dibujo.
Sino por un cuadro de 100 millones de euros.
¿Y ese cuchillo?
Ni idea...
Parece una puesta en escena pésima.
Muy bien.
Sí, gracias. Hasta pronto.
La fiscal va a unir las investigaciones por homicidio.
He interrogado al conserje del seminario,
Se ausentó una hora.
Así que cualquiera pudo entrar.
- Pudo ser cualquiera. - Sí.
No sabemos qué había en la carpeta,
pero si se ha arriesgado,
es que no ha encontrado el cuadro.
¿Lo pueden encontrar?
Hay que seguir la pista,
el punto de partida de Cédric Montet,
es la venta de 1802, eso seguro.
Creo que si encontramos el cuadro antes,
lo podremos pillar.
No perdamos el tiempo, vamos.
Venga, hasta ahora.
Bueno, en resumen.
A parte de Cédric, ¿quién sabía de la existencia de la carpeta?
Mario Carras, está en el hospital psiquiátrico.
Daniel Sanchez está sobre aviso.
Céleste Lafleur.
La tatuadora guapa y bajita.
La señorita Lafleur le espera en la sala de audiencias.
Busco el expediente y voy.
¿Por qué ya no eres mi amigo?
Me Ilevo el tuyo, se me ha olvidado el mío en casa.
Vale.
¿Ojeó la carpeta morada
cuando le hizo el tatuaje?
No.
Vale.
¿Vio las notas de detrás del boceto?
Joder, es una pesadilla...
No vi nada.
¿Por qué? ¿Qué era?
Notas para encontrar un cuadro de más de 100 millones de euros.
- ¿Cómo? - Sí.
No lo sabía.
Le juro que Cédric no me lo dijo.
No se acuerda de las notas de detrás del boceto,
y de los mensajes que le mandó, ¿tampoco?
"Haces mi vida mejor.
Cariño, ¿vienes esta tarde?
Mi amor, ¿dónde estás? Bla bla bla...".
Hay decenas.
¿Y bien?
Murió al día siguiente,
así que creo que suena un poco falso, ¿no?
Chica que exagera para esconder lo que quiere hacerle a su chico.
Parece que hace mucho que no recibe mensajes de amor.
Cuando se está enamorado, se responde, ¿no?
Él la ignoró totalmente.
¿Se dio cuenta de que le interesaba su investigación?
Si no respondió es porque estuvo fuera todo el día
y se le olvidó el móvil en el seminario.
¿Y dónde estuvo?
No sé dónde estuvo.
Estaría con su investigación.
¿Me puedo ir?
Empieza a...
¿Me puedo ir?
Su versión tiene sentido.
No hubo actividad en el teléfono hasta las siete.
Lo he comprobado. Geolocalizado en el seminario.
Según el conserje, pasó el día allí.
Sí, viste la cara del conserje.
Comprueba los movimientos de ese día.
¿No entras?
Eh...sí.
Ves.
Sí, eh... me voy.
No se sabe qué hizo Montet entre las diez y las seis,
antes de ver a la hermana.
¿Y la caza del tesoro? ¿Qué tenéis?
El cuadro aparece por primera vez en La Haya, en 1802.
Luego, estuvo en Francia en 1920,
con un tal Maurice Lebrun,
que murió en 1944, sin descendencia directa.
Desde hace 70 años, no hay rastro de él.
Esfumado.
Ya está, ya sé dónde fue Cédric Montet.
¿Dónde?
La tarjeta de transporte indica que salió del tren, en Dourdan.
¿Qué fue a hacer allí?
No sé, en principio, allí no tiene amigos ni familia.
Ese pueblo tiene unos 10 000 habitantes,
¿vamos a ir puerta por puerta?
En su investigación ha encontrado a miembros de la familia Lebrun?
Sí, a una prima.
¿Los datos?
Sí
Qué lío tengo en la cartera,
porque he buscado muchas cosas. Aquí está.
Gracias.
Sí, buenos días, capitán Verlay, policía judicial.
Llamaba porque quería información sobre un familiar, Maurice Lebrun.
Maurice, sí.
¿Vive en la ciudad de Dourdan?
De acuerdo.
Muchas gracias. Adiós.
¿Y bien?
Maurice Lebrun tenía una casa de campo.
En Dourdan.
¿Cree que Cédric Montet encontró el cuadro en esa casa?
No sé, habrá que comprobarlo.
¿Puedo preguntarte algo?
Claro que sí.
Soy como tú.
¿Como yo?
Sí... yo...
Veo a alguien.
¡Eso es genial!
Me alegro mucho por ti.
Te va a ayudar mucho.
- Es una gran noticia. - No, espera...
Veo a alguien, igual que tú ves a los pintores.
Eso quiero decir.
Tú...
¿Quieres decir que se te aparece alguien?
Pero yo no le digo que venga, ¿sabes?
Por eso, lo de El Bosco,
las apariciones demoniacas y eso,
no estoy seguro que sea una terapia para curar mi problema artístico.
¿Y qué te dice?
Dice que...
Que era mi amigo.
Hablas de amigo, joder.
- No te has inventado al chico. - No.
Es un recuerdo de infancia, seguro,
o un compañero de clase.
¿A quién se parece?
Te lo voy a enseñar porque he hecho un retrato robot.
¿Qué?
He hecho un retrato robot.
Se lo enseñé a mi madre y no le dice nada.
¿Se lo has enseñado a tu padre?
Siempre le ha dado igual mi vida, no voy a...
No voy a ir a decirle
que veo fantasmas.
Me tomaría por tonto.
Si no lo hace ya.
La cosa es que...
...que me podrías ayudar.
- ¿Yo? - Sí.
¿Buscan algo?
Sí, hola.
Porque tú también ves cosas raras.
¿Eh?
No nos escuchamos con la tele.
Pobre chico.
Era encantador.
La última vez dijiste que no se quedaba quieto.
¿Hizo preguntas? ¿Les pidió algo?
Buscaba un cuadro.
¿Lo encontró?
Llegó 30 años tarde,
un artista vino en 1987 a buscarlo.
¿Un artista?
Bueno, no era un artista.
Era estudiante de historia del arte.
Sí, bueno. Le vendí el cuadro.
El propietario anterior lo dejó en el desván.
Era un trozo de madera pintarrajeado.
Era algo curioso.
- Estaba roto en dos. - Lleno de demonios.
De los que harían temblar al Señor.
En fin...
Nos deshicimos de él.
Claro, entiendo.
¿Saben el nombre del estudiante en cuestión?
Tienen suerte.
Creo que...
¿Dónde lo he metido?
Ah, aquí está.
He encontrado la factura del joven emocionado.
Tengo el síndrome de Diógenes.
- Pero ¿ves? Sirve. - Llevas razón.
Benoît Rouvre.
Así se Ilamaba.
Vale.
Sí, Greg, busca a un tal Benoît Rouvre, por favor.
"Rouvre", como... "Rouvre".
El señor Lebrun escondió el cuadro aquí antes de morir en la guerra.
¿Sí, Greg?
No, está bien, ya nos fuimos.
Espera, muerto, ¿cuándo?
Si, yo te Ilamo, gracias.
Benoît Rouvre murió el 10 de septiembre de 1987.
- Mira. - Ya sé.
Murió al día siguiente de comprar el cuadro.
Se abrió una investigación.
Ven.
La universidad nos envía la foto de Rouvre.
Lo que sé es que trabajaba para el abuelo de Cédric Montet.
¿No murió un mes antes el abuelo? He anotado eso ahí...
Murió en 1986.
Debieron buscar juntos La mesa de los pecados capitales.
Al parecer, después de encontrar el cuadro, Rouvre tuvo un accidente.
El informe policial estará
mañana en el archivo.
Vale, muchas gracias.
¿Capitán?
He reflexionado sobre tu problema.
¿Sí y qué?
Llamé a mi psicóloga para contárselo.
Espera, ¿has llamado a tu psicóloga para hablarle de mí?
Te prometo que no le dije que era para ti.
Vale, ¿y qué dijo?
Que son delirios.
Que como han Ilegado, se pueden ir. De un momento a otro.
Y que pueden durar varios meses.
¿Varios meses?
Cree que se puede deber a un choque emocional.
Como la reaparición de tu padre.
Qué tendrá eso que ver con mi padre.
Tienes que entender de dónde viene.
Porque está en el fondo de ti.
¿Por qué Ilama ahora a tu puerta?
¿Lo conoces?
¿Quién es?
- ¿Es para la investigación? - Sí.
De la infancia horrible que tuve por tu culpa.
¿Iba con él de pequeño?
No.
No tenías muchos amigos.
Y este con pinta de monaguillo...
Lo recordaría.
Qué pena.
Para una vez que podías ayudarme.
¿Quieres pasar?
¿No te acuerdas de nada?
De ti...
¿De pequeño aquí?
Gracias, igualmente.
Antoine, lo siento.
No tanto como yo.
He encontrado cosas tuyas en el sótano.
Están en una caja.
Está en el escritorio.
Te ayudará a recordar.
¿No crees que es un poco tarde?
Reconstruiremos el tríptico.
¿No está contento?
A veces el pincel supera a los pensamientos.
¿Se siente mal por criticar al clero
que cometía pecados?
Me pasé de la raya.
Bastante.
"Y te digo que eres Pedro.
y sobre esta piedra construiré mi iglesia".
A pesar
de los excesos, la iglesia de Dios representa al Señor en la Tierra.
¿Teme haberle ofendido?
Si el cuadro desapareció, es porque el Señor lo quiso así.
Los que van en contra de su voluntad se arriesgan a desatar su ira.
¿Será una especie de cuadro maldito?
¿Crees en esas tonterías?
Yo no, el ladrón a lo mejor.
Porque si te fijas bien,
el abuelo de Cédric, que buscaba el cuadro,
murió prematuramente de un ataque al corazón.
Luego, Benoît Rouvre que trabajaba con él murió también.
Después, la madre de Cédric Montet, Catherine,
que heredó los archivos, murió en un accidente de coche.
Ahora mueren Cédric Monet y Daniel Sanchez,
todos los que podían encontrar el cuadro,
han muerto. Prematuramente.
Así que...
¿Hay un tío que mata desde hace 30 años
para que nadie se lleve el cuadro?
¿No te lo crees?
Centrémonos primero en el expediente de Benoît Rouvre.
Acompáñenme, por favor.
Gracias.
- ¡Florence! - ¿Sí?
Ven a ver.
- ¿Lo has encontrado? - Sí.
- ¿Dónde estás? - Estoy aquí.
- ¿Dónde? - En los archivos, igual que antes.
Aquí.
"H-BOMB", 1970.
Rouvre tenía una copia de un bootleg de The Devils.
¿Cómo?
Lo encontraron en su coche.
¿Un boot qué?
Un bootleg, un disco pirateado muy raro,
no Ilegaron a sacar ni 200 ejemplares.
Vale.
¡Bueno, ya está!
¿Qué estás haciendo?
Me lo Ilevo, lo copio y lo devuelvo.
¿Y si nos ven?
¡Para! ¡Nadie nos ha visto!
Toma, mira aquí dentro.
Mira... Benoît Rouvre....
Murió en el seminario como Daniel Sanchez.
Joder, ¿qué hacía allí?
Mira...
¿Ahora cuál es tu teoría?
¿Alguien que mata a todo el mundo para Ilevar a cabo la ira divina?
Sí, ¿por qué?
Mira quién estaba ahí para decir a la policía
que la muerte de Rouvre fue un accidente.
Sí, yo fui el confesor de Benoît Rouvre
y de su amigo.
Ignoraba totalmente la historia de este cuadro.
Rouvre y Sánchez murieron exactamente de la misma forma,
cayeron por las escaleras del seminario
y usted estaba allí.
¿Y yo
los habría matado?
¿Por qué haría eso?
¿Me lo pueden explicar?
Para que no se pueda encontrar el cuadro.
Es muy ofensivo para la Iglesia.
¿Verdad?
¿Y cree que mataría
a tres jóvenes por un cuadro?
No, a cinco personas.
¿Me toman por loco?
No sé, por un loco de Dios, puede.
Oigan,
soy viejo,
pero defiendo la iglesia actual,
y es tolerante.
Ella ama, ayuda al prójimo.
Judío, musulmán, da igual la religión.
No reaccionamos con violencia,
ante las caricaturas.
No soy un fanático.
¿De acuerdo?
Esté disponible.
Volveremos a llamarle.
¿No lo detienes?
No hemos encontrado nada.
Sin cuadro, la acusación no se sostiene.
¿Y el testimonio del matrimonio de Dourdan?
No prueba que el cuadro era
de El Bosco. Ni que Rouvre lo tenía en el seminario.
¿Verificaste el historial médico de los abuelos de Cédric, Greg?
- Sí. - ¿Y bien?
A primera vista, nada sospechoso.
El coche de la madre se salió de la carretera,
se dedujo que fue un accidente.
Al abuelo, por lo visto, le dio un infarto.
Claro.
Un infarto se puede provocar, ¿no?
Interroguemos a todos sus conocidos.
Id a casa de Laura Montet,
yo me ocupo del padre Thomas.
¿Por qué no me lo dijiste esta mañana?
¿El niño estaba en el baño?
Sí, delante de mí. Tan real como que te estoy viendo.
Joder.
¿Qué dice tu psicóloga de eso?
Mi psicóloga no tiene que entenderlo, capitán.
Me gustaría ayudarte.
Pero solo tú puedes saber qué es lo que te pasa.
Tu amigo no me podrá soplar algo, ¿no?
¿Qué amigo?
El Bosco...
Sabe mucho de demonios, ¿no?
Capitán,
no es El Bosco de verdad,
está en mi imaginación.
En mi cabeza.
¿Sabes qué?
Olvida todo lo que he dicho,
es una tontería. No tendría que haberlo dicho.
¡Olvida todo lo que he dicho!
Encontraron el bolso de mi madre abierto en el asiento del copiloto.
Creo que buscaba el móvil.
Algo estúpido, ¿no?
¿Y su abuelo?
La leyenda familiar dice que dedicó su vida a El Bosco.
Le dio un ataque al corazón,
murió en el trabajo delante de sus asistentes.
Oigan, lo siento, pero no les puedo ayudar.
No conocí al abuelo de Cédric.
Conocí a su hija, Catherine, después de su muerte.
Estaba sola y vio en Dios un refugio.
Uno se Ilamaba Benoît Rouvre,
¿le dice algo o no?
En absoluto.
No. ¿Quién es Benoît Rouvre?
Un asistente de Charles Montet, que murió en 1987.
Queremos comprender la conexión entre él, Cédric, Daniel
y el padre Christophe.
¿El padre Christophe?
¿Que tiene que ver en eso?
¿Pasa algo con él?
Por ahora, no puedo decirle nada.
Pero si se acuerda de algo, avíseme.
Sí, claro.
No sé qué decirle más.
Mi abuelo era un loco de El Bosco. Mi madre una loca a secas.
Esa es la historia de mi familia. Puede que escriba un libro.
¿Cómo consiguió este bootleg?
El padre Thomas me lo dio cuando empezó a gustarme el rock.
Espere...
¿Cómo conoció a su madre?
Por mi abuelo.
Lo contrató para su investigación.
Thomas estudiaba. Aún no era cura.
Un estudiante del abuelo.
Como Benoît Rouvre.
¿Conocía el padre Thomas a Rouvre?
El bootleg raro de Rouvre que copié
viene de este vinilo.
¿Será coincidencia?
Creo que no,
es una cosa muy poco común,
algo muy difícil de encontrar.
¿Quería verme, padre?
No me habías dicho que Benoît había encontrado el cuadro.
Me mentiste, Thomas.
Me juraste que fue un accidente.
Estabas mal,
estabas derrumbado.
Me dijiste que tu vida estaba destrozada.
Que la policía nunca te creería.
Y con los brazos abiertos,
te acogí aquí.
Fue un accidente.
¿Y Cédric?
¿Y Daniel?
Todo por un cuadro.
No es un cuadro cualquiera.
¿Entonces es eso?
¿Crees que el Señor te ha elegido de verdad?
Para protegerlo
de las ofensas de una pintura.
Cuando el Señor se Ilevó a la madre de Cédric,
lo comprendí, al fin.
Me envió un mensaje.
Todo tenía sentido.
Charles, Benoît y luego Catherine.
El Todopoderoso quería que así fuese.
Yo solo era el brazo del Señor, para cumplir su voluntad.
¿Cómo no me he dado cuenta de que te habías vuelto loco?
Mira a San Antonio,
se resiste a los demonios,
que toman los aspectos más puros de la fe.
Son tan malignos,
que toman incluso el rostro de Cristo.
Estás confundido, Thomas.
El Bosco era un blasfemo.
Nuestro Señor está enfadado.
No yo.
No te puedes quedar aquí, Thomas.
Debes responder por tus actos.
Debes entregarte a la policía, a la justicia.
Ahora.
El diablo toma la apariencia humana.
Hasta la de los más santos.
Perdón.
Ven, vamos a bajar y le preguntamos al padre Christophe.
Espera.
¿Qué?
Mira, el cuadro.
¿Qué hacéis?
¿Dónde está el padre Thomas? ¿Lo sabes?
Lo he visto hace un momento, en la capilla.
Ocúpate del cuadro y yo me ocupo de él.
¿Vale? ¡No te muevas!
¡Perdón, policía!
¿Padre Christophe?
¿Me escucha, padre Christophe? Voy a Ilamar a emergencias.
Todo va a salir bien.
Es una copia póstuma.
Muy bonita.
Mandé a analizar la madera del panel.
Lo pintaron 10 años después de su muerte.
Pero la composición es suya.
Solo El Bosco puede inventar esos horrores.
Horrores que nadie debe ver, ¿no?
Se convirtió en un pintor célebre y cortejado por los príncipes,
pero se desvió de la misión de acercar a los hombres a Dios.
Pase por aquí.
¿Dónde vamos?
Entendió que Cédric Montet buscaba el cuadro
cuando le vio el tatuaje.
Para usted estaba claro.
Cambió de vida y abandonó el camino de Dios.
Manipuló a Mario Carras,
y a Daniel Sánchez, para que robaran las notas de su abuelo.
Cédric peca egoístamente de orgullo.
Cuando podría ayudar al prójimo.
Pero, ¿cómo lo hago?
Ve a ver a Daniel Sanchez y pídele ayuda.
Su habitación está enfrente de la de Cédric.
Y me traes la carpeta.
Es todo lo que te pido.
Sí, padre.
- ¿Mario? - ¿Sí?
- ¿Sabes que estoy contigo? - Sí.
¿Seguro?
Si me desobedeces,
si le cuentas esto a alguien,
incluso a Daniel,
te aseguro que tu cuerpo y tu alma arderán en el Infierno para siempre.
Era demasiado tarde,
Cédric le seguía la pista al cuadro por las notas de su abuelo.
Supo lo que le pasó a Rouvre,
que lo empujó por las escaleras.
Todo por proteger el cuadro que recuperó sin usted.
Usted, fiel estudiante de su abuelo y amigo de la familia.
Cédric debió inquietarse al descubrir la verdad.
Fue un accidente, Cédric.
¿Por qué ha guardado el cuadro aquí tanto tiempo?
Es mi cruz.
La cruz que Ilevo desde hace 30 años.
Sucumbí a la cólera,
y accidente o no, soy responsable.
Thomas, escúchame.
No se puede esconder semejante obra por una muerte accidental.
Ya lo has pagado bastante.
Ya es hora de concederte el perdón.
Seguro que el Señor ya lo ha hecho.
No podía arriesgarse a ver ese cuadro expuesto.
Puede ser.
O que Cédric le denunciara.
Thomas.
Vayamos mañana al Louvre con el cuadro.
Quedaron en el Louvre al día siguiente.
En teoría, para entregar el cuadro.
Llevas razón.
Pero nunca estuvo en sus planes.
Ha Ilegado la hora del perdón.
¿Está bien?
Solo tenía que acusar a Daniel Sánchez,
y recuperar las notas que el abuelo tenía para él.
Tenía que Ilevar la lógica al extremo.
- ¿Dónde vamos? - Cállese.
Le he encontrado así.
- He llamado a urgencias. - Todo irá bien.
¿Te ocupas de él, Greg?
Si, está bien.
Entre.
Padre, por favor, déjeme salir.
De aquí no sale nadie.
No.
Se lo suplico, no haga eso.
Él era lo que me unía a Él.
- Al Todopoderoso. - Por favor.
Mi secreto.
Pero ya no hay secreto.
¡Pare! ¡Pare! ¡Pare!
Viene de ahí abajo.
¡Cállate!
Vas a ser prudente.
Sí.
¡No haga eso!
¡Padre, por favor, déjeme verlo una vez!
¿Florence?
- ¡Florence! - ¡Estoy aquí!
¡Estoy aquí!
¡No te muevas!
¡No te muevas! ¡No te muevas!
¿Todavía no te acuerdas?
No.
Me podrías ayudar, ¿no?
¿Por qué no te llevaste la caja?
¿Te refieres a la caja que ese tipo
quería darme para vaciar el sótano?
¿A esa caja te refieres?
Dime, ¿mi padre te conocía?
Menudo desgraciado.
Sí, pienso en él.
Me pidió ayuda, pero...
¿Qué puedo hacer? No estoy en su cabeza.
Tendría que ordenar la mía.
¿Y a usted?
¿A qué le recuerda ese niño?
A nada.
¿Le ha conmovido que se lo cuente?
Sí, por supuesto. Yo...
¿Sí? Hable.
¡Ábreme!
Pienso en mis amigos imaginarios.
En los míos.
En la primera vez que vi a Monet.
¿Cuando era pequeña?
El día que murió mi madre.
No puedo hablarles.
Pero contigo sí puedo charlar.
Sienta bien cuando se está triste.
Quedará entre nosotros.
Todos los pintores te pueden hablar.
Nunca estarás sola con nosotros.
¡El niño!
Me tengo que ir.
¡Michel!
¡Michel!
Comandante Pardo, sí, soy Florence.
¿Sabe dónde está Verlay? No puedo localizarlo.
¡Michel!
¿En casa del padre?
¿Está seguro?
¡Michel!
Vale, ahora le Ilamo.
¿De qué sirve una cuenta común si ya no estamos juntos?
Me lo has quitado todo, ¿cómo lo hago con el niño?
¡Espera! ¡Espera!
Llévatelo todo.
¿También te quieres Ilevar el papel pintado de la pared?
¡Y los libros!
No te preocupes, esto va a acabar.
¡Si sabes leer!
Le he pedido a mamá que vengas.
¿Qué estás hablando?
- ¡No! - ¡Tú no querías al niño!
¡No, de eso nada!
- ¡Déjalo! - ¡Quita las zarpas de ahí!
Déjamelo, papá, por favor.
No te lo voy a dejar, mocoso.
¡Aparta la vista!
¡No me mires así!
- ¡Déjalo tranquilo! - ¡Es mi amigo!
Es tu amigo, pero es mi cuadro.
Lo he pagado yo con mi dinero.
- ¡Dámelo! - ¡No!
Los cuadros me los quedo porque tu madre se lleva lo demás.
- ¡Por favor! - ¡Déjalo tranquilo y no lo toques!
¡Déjalo tranquilo!
¿Capitán?
Lo he encontrado.
Ya lo sé.
No quise ver un cuadro nunca más.
¿Lo ves?
¿Me recuerdas ahora?
Estabas triste cuando nos separamos.
Y luego me olvidaste.
Subtítulos: Hiventy
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