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No puedes estar así, Antoine.
O te desbloqueas
y retienes nociones de historia del arte,
- o tú... - ¿O qué?
¿Me quieres echar? ¿Es eso?
Sé sincero,
- ¿es eso? - Podrías estar en investigación.
Le podrás preguntar al sospechoso
la dirección de Las señoritas de Avignon.
- ¿La dirección de quién? - Esperad.
- Esto no vale para nada. - Nos calmamos, ¿vale?
Porque la dislexia o la discalculia, por ejemplo,
tienen remedio. No veo por qué
la "disartisia" va a ser distinta.
Lo solucionaremos.
Sí, sí.
Tiene que haber terapia.
¿Qué terapia? No voy a estar hablándole durante horas
a un tonto con gafas, estirado en un diván. Yo no.
Hay más formas.
Existe la sofrología, la hipnosis,
- la somaterapia, la kine... - ¿La somaterapia?
¿Qué es esa tontería? ¿Somaterapia?
Capitán, ¿confías en mí?
Estoy segura de que voy a encontrar algo, ¿vale?
No puedes hacer otra cosa, Antoine. Te tienes que tratar.
Capitán, debería ver esto.
Ha Ilegado por correo.
¿Qué es?
Parecen coordenadas de GPS.
- Sí, ya veo, pero ¿por qué? - Ni idea.
Parece que alguien te propone una cita.
Los jugadores de damas.
¿Y esto? Como si no tuviéramos nada que hacer.
- Pero es bonito, ¿eh?. - Sí, es increíble.
¿Cómo se Ilamaba el cuadro? ¿Los jugadores de qué?
¿De? ¡De damas!
Uno de los primeros cuadros de Courbet.
Mira, el de la izquierda que sonríe con la pipa y el sombrero,
Es él. Gustave.
- Gustave Courbet. - Es genial.
Te da igual lo que te cuento.
Porque intento ayudarte.
Creo que tu cita ha Ilegado.
Sí y quiere una buena explicación.
Disculpe.
¿Señor?
¿Usted me envió esta tarjeta?
¿Señor?
¡Joder!
Está muerto.
Es El desesperado.
¿El qué?
Otro cuadro de Courbet.
¿Hay algo por detrás?
"Es tu turno"
EL ARTE DEL CRIMEN
UN HOMBRE HERIDO Parte 1
¿Qué tenemos?
Ha muerto esta mañana entre las siete y las nueve.
Cuando el parque ha abierto.
El asesino envió la primera carta ayer.
Es raro, como si hubiera calculado la hora y el lugar del crimen.
¿A qué juega? Parece que nos está desafiando.
Que te desafía a ti. Es a ti a quien se dirige, ¿no?
¿A mí personalmente?
¿Crees que si me conociera me enviaría cuadros?
No.
No conozco a la víctima.
¿Henri qué? Henri Courcelles.
¿Quién es?
Un vendedor de arte, ¿no?
Especialista en antigüedades orientales.
- ¿Es así? - Sí, así es.
Ya sabes más que yo. ¿Qué ha hecho entonces?
Creo que está implicado en muchos asuntos de estafa.
Y si hubiera hecho que el asesino lo estafase
y por eso desafíe a la OCBC, porque crea
que no hemos hecho nuestro trabajo?
- ¿Puede ser, no? - Puede ser.
¿Tendría relación con Courbet?
Voy a buscar los casos en los que se menciona a Courcelles.
Registra su oficina.
Interroga a sus empleados. Seguramente tiene un asistente.
"Lo he admirado 10 años.
Hoy deseo pisarlo como a una cucaracha,
ver su cabeza aplastada en el suelo hasta que se le salgan los ojos
de las órbitas".
Esa es su letra, ¿no?
- Sí. - Vale.
¿Por qué estaba tan enfadada con su jefe?
¿La echó por una asistente más joven?
- Más delgada. - ¿Cómo?
Creía que no tenía presencia.
Pasa 10 años trabajando para él, cubriendo sus chanchullos,
¿para que la eche por su sobrepeso?
Desde que engordé, no me soportaba.
Perdí la confianza en mí misma. Hizo de todo para que me fuese.
La humilló, ¿verdad?
¿Y se lo quiso hacer pagar?
No lo he matado. Solo me desahogué escribiendo eso.
No me atrevería a decírselo a la cara.
¿Por qué habrá elegido tus cuadros?
¿Por la medida?
También me han insultado por mi aspecto.
¿Qué me han podido caricaturizar?
Se lo ha buscado un poco.
Quiero que me reconozcan.
A mí, a mi pintura.
Quisiera cambiarlo todo, mostrar a gente real,
con cuerpos reales y caras reales.
Y herir un poco a los burgueses.
Si no nos critican,
no somos importantes.
No entiendo por qué utiliza postales.
¿Cómo?
Vale. Odia a Courcelles,
¿pero por qué se divierte provocando a la OCBC?
No tiene sentido. Algo no cuadra.
Encontramos esto en su casa.
Parece que le gustan las postales con cuadros, ¿no?
Sí, las compro en los museos.
Sí, vale.
Es curioso. Courcelles tenía una igual.
¿Cuál era el mensaje? ¿Que estaba desesperada?
¿Qué? No.
Entonces, ¿qué tiene con las postales?
No puedo ir a la cárcel por El pago del dinero.
Vale. ¿Qué es ese dinero?
¿Qué dinero?
Pare de reírse de mí.
No, pare de burlarse de mí.
Estaba involucrada en los fraudes de Courcelles.
¿Para quién era el dinero?
Le juro que no lo entiendo. No sé lo que me quiere decir.
¿Qué dinero?
Señora Marin, dígamelo.
Si no, tendrá cadena perpetua, ¿entiende?
Espere. Le juro que se lo he contado todo. No fui yo.
Antoine, Antoine, Antoine.
- ¿Qué? - ¿Puedes venir un momento?
Sí.
Ahora vuelvo.
¿Qué pasa?
¿Qué haces?
¡Hay que presionarla!
Estaba soltando todo lo del dinero.
Antoine, no hay dinero.
¿Cómo que no hay dinero?
Se refería a la postal.
El cuadro se Ilama El pago del dinero.
Espera, no entiendo nada..
Georges de La Tour, es pintor, ¿te acuerdas?
Y ahí están las monedas en la mesa.
Es El pago del dinero. Ese dinero es.
Joder.
No puede ser.
Es como si dejara un semáforo
en manos de un daltónico.
- Espera, Alex. - No, no, no.
Eres muy buen poli, Antoine,
pero mientras no sepas un mínimo de arte,
y no te desbloquees, no harás más interrogatorios solo.
¿Qué quieres decir?
Que la señora Chassagne te ayudará en las audiciones.
¿Yo?
Un momento, ella no sabe nada.
Puede, pero evitará que digas tonterías
sobre historia del arte.
¿Y cómo lleva lo de su terapia?
- Estoy buscando. - Hay que encontrarla.
Porque es urgente.
¿Sí?
Un mensajero ha traído esto para usted, capitán.
Gracias, Marco.
¿Una ficha?
Los jugadores de damas.
Vuelve a poner las imágenes, por favor.
¿Se le ve la cara?
No, no se ha quitado el casco.
Mira.
Se ha reído en nuestra cara, el maldito.
A ver.
"Un golpe inútil, Verlay. Deja a esa pobre inocente.
"Para el siguiente, te voy a dar una pista:
"Refluyo hacia la cierva, la furiosa".
"¿Conoces a Courbet, no?"
¿Por qué dice que conoces a Courbet?
No sé, ni idea.
Este tío es un puto enfermo.
¿Qué significa "Refluyo hacia la cierva, la furiosa"?
Ni idea.
Courbet pintó muchas escenas de caza con ciervas.
Tenemos que mirar ahí.
No hay nada de nada.
Refluir tiene que ver con el agua, ¿no?
- Sí. - Voy a probar una cosa.
Vale, lo tengo.
Por lo visto, La Cierva es un arroyo.
y La Furiosa también.
Son dos afluentes de un río cuyo manantial está en Doubs.
- Courbet vivía ahí, ¿no? - El manantial...
El manantial, es otro cuadro de Courbet.
El asesino nos dice que vayamos a verlo.
Está en el museo de Orsay.
Ya he dicho que no se dirige a mí.
Courbet no me dice nada de nada.
¿Gustave Courbet? ¿El realismo? ¿No, nada?
Eso es. ¿Te dice algo?
No, no. Lo siento.
Que llevan sombreros ridículos, nada más.
Son los habitantes de su pueblo, Ornans.
¿Ves este formato grande?
Antes se usaban
para pintar mitología y personajes históricos.
Courbet los usaba para pintar escenas comunes.
Es un funeral.
Quiere mostrar la verdad sin adornarla.
Ornans, el realismo, Courbet.
¿Se te enciende alguna luz?
No, lo siento. Pero no se me enciende la bombilla.
Espera, perdóname.
¿Se supone que es realismo?
Es El origen del mundo.
Estuvo escondido 130 años, antes de exponerse aquí.
Me sorprendes.
Es bonito, ¿eh?
Sí. sí.
¿Vienes? El manantial está aquí.
¿Eh? Sí, sí.
¿Qué es...
¿Qué hay que entender?
Porque El manantial es un tema recurrente en pintura.
Es una alegoría.
Y una alegoría, ¿qué es?
¿Un tipo de tía mal hecha?
No.
De ponerse tantos corsés,
tenían poca cintura y las caderas anchas.
Vale.
¿Cuál es la relación entre esta alegoría y nuestro muerto?
Sinceramente, no la veo.
¿No la ves?
No.
Joder, hay mil cosas y ahora no la ves.
No, estoy bloqueada totalmente.
Perdona, no te enfades.
Según el asesino, eres tú el que debe ver algo.
Es lo que estoy harto de decir.
Que no se está dirigiendo a mí.
Pasando.
¿Esto qué es?
Otra vez coordenadas GPS.
No puede ser
que haya otro cadáver.
No tiene sentido.
Si es eso, está peor de lo que pensaba.
¡Un juzgado!
- Buenos días. - Hola. ¿Y la señora?
- Viene conmigo. - Contigo.
Creo que es ahí.
Su padre lo abandonó,
cuando tenía doce años.
Doce años.
Abandonó a sus seis hijos.
Esa madre se mató a trabajar para criarlos, como buen hijo,
mi cliente la quiso ayudar.
¿Es un delito querer ayudar a su madre?
Y mírela.
Mire a esta madre coraje.
Esta madre agotada,
destrozada por la pena. Ahí está.
Está ahí para apoyar a su hijo,
el que nunca la ha abandonado.
Todo lo que ha hecho en su vida,
ha sido por ella.
Y ella lo sabe,
como nosotros, que él eligió un mal camino.
Pero ella lo perdona.
Señoras y señores del jurado, les ruego
que lo perdonen.
Mi cliente nunca quiso matar al joyero.
Lo único que quería era una anillo
para el cumpleaños de su madre.
He terminado, señor presidente.
Es increíble. No tiene miedo de nada.
Lo peor es que le podría funcionar.
¿Lo conoces?
Es mi padre.
¿Aún piensas que no se dirige a ti?
Creo que me los he ganado, al menos en la última parte.
Sí.
En mi opinión, el alegato, bueno...
Estaría bien que se dejara de tonterías.
- Venga. Hasta pronto. - Adiós.
- Lo tendré informado. - Bye.
Espérame aquí.
Señor Toussaint.
Policía judicial. ¿Podría hacerle unas preguntas?
La policía. ¿No es demasiado pronto?
¿Cuál es la sorpresa?
¿Cómo? ¿Qué sorpresa?
No sé. Recibí un mensaje esta mañana.
De un número oculto.
"La policía irá a verlo hoy.
Se va a sorprender".
Mejor no preguntar, pero ¿y la sorpresa?
El que le envió eso
es el asesino de un vendedor de arte, Henri Courcelles.
¿Te dice algo o no?
Nada en absoluto.
¿Eso es todo?
Necesitaría identificar el mensaje.
Para eso, me gustaría ver su móvil.
¿El móvil de un abogado? ¿Y qué más?
¿Tiene autorización de la fiscalía?
No cambias, ¿eh?
¿Cómo?
¿Nos conocemos?
Se podría decir que sí.
Antoine Verlay.
Veo que te has acordado.
Y eres poli.
Qué sorpresa.
Era eso.
No me gusta el humor de ese tío.
Ya se lo diré. Mientras, dame el móvil.
No, sería un placer, pero no.
Tendrás que pedir autorización al fiscal.
Para poder borrar todos los chanchullos, ¿no?
Escucha.
No arruines el encuentro y seamos profesionales, ¿vale?
Y perdóname, pero tengo que irme. Hasta pronto, Antoine.
¿Qué he hecho con las llaves?
En la otra mano.
¿Qué?
Nada.
Mis padres rompieron cuando tenía nueve años.
Mi padre nunca me volvió a ver.
Una pedazo de historia, ¿no?
Vamos, está bien.
Parecía que ya lo habías visto defenderse.
Sí.
Fui a verlo una vez.
Era adolescente.
Me habían dicho muchas cosas sobre él.
Que era un gran abogado, que defendía a la viuda y a los huérfanos...
Cosas de niños.
No sabía que yo estaba allí.
Siempre he llevado el apellido de mi madre y ese día decidí...
Decidí que estaba muy bien así.
Para saber
lo de mi padre ha debido sobornar a un empleado del estado.
Eso no se hace en dos horas.
No entiendo a qué juega, joder.
Hace mucho que prepara la jugada.
No va a quedar así.
Tiene algo en la cabeza que tiene que ver contigo.
Contigo y con Gustave Courbet.
No entiendo nada, ¡mierda!
Sabremos algo más
cuando le requisemos el móvil a tu padre.
Llamaré a la fiscal para ver si te saca del caso.
No, espera, pero ¿por qué?
Antoine, es tu padre.
Si sigues, nos arruinarán la instrucción.
¿Y qué hago? ¿Recibir
las postales como un tonto?
Y Alex. Conmigo es con quien quiere jugar.
¿Vale?
- Así lo atraparemos. - La fiscal lo decidirá.
No tienes nada más, ¿no?
No, solo ese puto mensaje.
¿Y la cinta adhesiva?
¿Qué cinta adhesiva?
El trozo de cinta adhesiva que encontramos en Orsay.
¿Tendrá huellas?
Sí. La cinta adhesiva. Se me había olvidado. Ahí está.
- La envío al laboratorio. - No, yo me encargo.
Tienes que hablar de la terapia con la señora Chassagne.
- ¿Seguro? - Sí.
- Estaría bien. - ¿Lo dejamos para mañana?
No, está bien. Lo hacemos ahora.
Joder.
Seguro que el dibujo te ayuda a desbloquearte.
Se Ilama arteterapia.
Venga.
- Arteterapia. - Sí, venga. Dibuja algo.
No, mira. El dibujo no es lo mío.
No me han educado entre miles de obras de arte.
Volvía del colegio con mi madre, dirección VPO.
No hacia el museo.
No te pido una obra maestra.
Venga, suéltate.
No lo pienses.
Olvídame, yo no estoy.
Ya estoy harto.
A ver.
Es muy interesante.
¿Te ríes de mí?
Para nada, es interesante de verdad.
Olvida el dibujo.
Fíjate en el color.
¿Qué color has elegido? El negro.
Vamos a mirar en el libro la simbología del negro.
Bueno.
El negro representa la tristeza,
la autoridad
y la muerte.
Está bien.
Para ti, ¿qué representa?
Nada.
¿Nada?
¿Has visto algo negro últimamente?
Te veo venir. Si quieres hablar de mi padre
y su puto traje de abogado...
Sí, necesariamente.
- ¿Estás muy liado? - Le dije que esperase...
He intentado excusarte, pero no.
- Joder, es martes. - ¿Antoine?
Él se encarga muy bien de los niños.
Si no ha venido,
ha pasado algo grave.
Laurie, perdona.
Los niños han esperado una hora con el conserje.
Están en la entrada.
Diles que estabas coloreando.
No es colorear, es arte...
No te gires.
No te gires.
No debería fiarse de Verlay, señora Chassagne.
Le miente.
La manipula.
Si fuera usted, dejaría la OCBC lo antes posible.
Sabe dónde vivo. No puedo volver.
Bueno, escúchame.
Ahora habrá alguien aquí vigilando.
Si hubiera querido hacerte daño,
ya lo hubiera hecho.
¿Qué te dijo en concreto?
Que dejara de trabajar contigo
porque me mientes.
¿Cómo que "miento"?
No lo sé.
Que me manipulas.
¿Que te manipulo?
Da igual. Es un puto enfermo ese tío.
¿Diga?
Me localizas directamente. Vale. Gracias.
Hay una huella en la cinta adhesiva.
Venga, suéltame. Suéltame.
Suéltame. Pero ¿qué haces?
- ¡Siéntate! - Joder.
Eso es discriminación.
Llamaré a SOS Racismo.
Mierda, ¿qué haces?
¿Qué he hecho?
No soy yo. Yo no toco el cannabis.
Es malo para la salud.
¿Conoces la voz?
No es él.
Tenía una voz más característica.
Se sabía expresar.
De todas formas,
está implicado, ¿no?
Es conocido,
lo hemos arrestado por robo, receptación
y paso. Así que bueno.
Bueno, vale. Vamos allá.
Sí, totalmente.
Un momento.
Me vas a dejar hacerlo, ¿verdad?
Primero, que hable y luego intervienes
por si intenta enrollarme con algo artístico.
Su cara de golfo no me preocupa, pero es mejor prevenir.
Ya me conoces.
No lo conozco.
¿Ha denunciado?
No le he hecho nada, por mi madre.
Vale, ¿y esto?
¿No te dice nada?
Es raro, con esa perilla.
¿Ha fumado mucho o qué?
Son dos cuadros de Gustave Courbet, un pintor.
¿Courbet?
¿Lo conoces?
Sí.
El tío del porno en los museos, ¿no?
¿Cómo?
¿Por eso estoy aquí?
¿Por querer conocer a la chica por Facebook?
- ¿A la chica? - Sí.
- ¿La chica, El origen del mundo? - Eso es.
Si internet bloquea mis fotos,
¿por qué enseñan eso en los museos?
Gente desnuda por todas partes.
Es como la web Youporn, joder.
¡Para!
Son obras de arte.
Señora, bajemos el tono.
Nada de señora,
ya está bien de hacer el tonto.
¡Un poco de respeto!
¡Un poco de respeto para Courbet y para sus cuadros!
¡Un poco de respeto por el arte!
Y por los muertos,
porque está muerto ¡y por eso estás ahí!
- ¿Qué? - Sí, sí, ¿qué?
No tengo nada que ver con eso.
- Nada. - ¿Señora Chassagne?
- ¿Sí? - ¿Puede venir un momento?
Tengo que decirle una cosa.
Joder.
No, pero...
Te voy a llenar el Facebook de coños.
¿Está loca o qué?
- ¿Lo ha visto? - Sí, sí.
No es culpa tuya,
creo que los interrogatorios no son buena idea.
- ¿No? - No.
Vamos a buscar otra cosa.
- Vale. - Eso es.
¿Y la terapia? ¿Progresa?
Sí.
Sí, estamos...
Vamos progresando. Va progresando.
Genial.
¿Vamos?
Le juro que esta historia no tiene sentido.
Me dejaron un sobre en lo de Samir.
¿Quién es Samir?
Samir es el kebab donde suelo ir.
Vale.
¿Qué había en el sobre?
Cinta adhesiva.
Ponía dónde la tenía que pegar.
¿Y haces las cosas sin preguntar?
También había 100 pavos.
Y decía que luego me daría 100 más.
Por ese dinero, no hago preguntas.
Le juro que no tengo nada que ver.
- Joder. - Sí, joder.
No vamos a sacar nada más.
El tío es un peón.
A lo mejor tenemos más suerte con tu padre.
La fiscal me ha dado autorización para requisar el móvil
y registrar su despacho.
Bueno, venga. Vamos.
¿Qué?
Quiere sacarte del caso.
¿Es una broma?
Va a volver a contactar conmigo.
- Seguro. Me necesitas. - Tranquilízate.
Por eso vas a quedarte como testigo.
- ¿Como testigo? - Sí.
La fiscal está de acuerdo.
Yo Ilevo la dirección oficial del caso.
Te quedas, pero no más audiciones ni firmas de actas.
Es así, Antoine. Nada más.
Además del registro, tengo derecho
a un encuentro con mi padre, ¿no?
No, nada de encuentro.
Si no fuera por ese asesino, nunca hubiera vuelto aquí.
Bueno, vale. Pasen, por favor.
Venga.
Sea quien sea el asesino, al menos,
tiene sentido de la familia.
- El móvil. - Ah, sí, el teléfono.
Gracias.
Greg, recupera los mensajes. Gracias.
Sí, venga, chico. Adelante.
¿Puedo?
Claro. Como si estuvieras en tu casa.
Perdón por el desorden, pero ahora no tengo asistenta.
Aparte de mamá, nadie te soporta más de tres meses.
Te da igual lo de fuera.
Lo que te importa es esta habitación de cara a tus clientes.
¿No tengo razón?
¿Es la sala de espera de su despacho?
Sí.
Yo vivía en el otro lado del piso.
No lo reconozco mucho porque ha cambiado las cosas.
¿Vivías aquí?
- Sí. - ¿Cuánto tiempo?
No sé. Hasta los nueve o los diez años.
No podía venir aquí, porque él decía...
¿Eso dices todavía?
Que no toque las cosas, ¿no?
¿Cómo, cómo? ¿Que no podías? Habla.
Estabas siempre aquí.
Pero da igual.
Estas copias maravillosas,
¿son para impresionar a los clientes?
Sí. Son de China.
Son baratas.
Da el pego, ¿no?
No sé si da el pego, pero se ve que son de China.
¿Tiene algo relacionado con Courbet?
¿Courbet? ¿El que pintaba culos gordos?
Sí, sí.
Sí, tengo, sí.
Venid a ver. Venid.
Joder.
¡Alex!
- ¿Sí? - Ven, por favor.
A los clientes les encanta. Ese culo los hipnotiza.
¿Qué pasa?
El manantial.
¿Te acuerdas, Antoine?
Venías a verlo a escondidas para alegrarte la vista.
¿Por qué cuentas esas tonterías?
No recuerdo este cuadro.
- Has cambiado todo. - ¿Qué?
Perdona, pero no he cambiado casi nada.
No entiendo.
¿Los cuadros, las copias y las revistas de arte siempre
han estado ahí?
Sí, ¿por qué?
¿Qué?
¿Lo has visto toda tu infancia
y no lo reconociste en Orsay?
No, yo no...
- No me acuerdo. - Eso es.
El asesino sabía que estaba ahí.
¿Cómo puede ser? ¿Nos lo explicas?
No sé. Te juro que no tengo ni idea.
Tienes el mensaje, ¿no? De un número oculto.
No lo conozco.
- ¿Comandante? - ¿Sí?
Sé quién ha enviado el mensaje.
¿Quién es?
Thierry Giraud, un empleado de un banco.
¿Eso tampoco te dice nada?
No.
Nunca he visto a ese hombre.
Para de decir tonterías porque...
Antoine, Antoine, relájate.
Siéntese. Vamos a tomarle declaración.
¡Greg! Pide la geolocalización del móvil.
Seguro que es el asesino.
Bueno, ¿qué?
Creía que tu casa era una VPO,
que no habías visto cuadros en tu vida.
Era muy pequeño, ¿vale?
No recuerdo este despacho, ¿de acuerdo?
Crees al desgraciado ese
antes que a mí, ¿no?
¿Para qué me iba a inventar algo así?
No sé, pero es algo muy retorcido,
así que no me interesa.
Aquí está. Ya lo tengo.
Plaza Vendôme.
Volveremos a llamarle.
Venga, vamos.
¡Alex! ¿Y bien?
No está.
- No puede ser. - Comprueba la posición.
No, sigue en la plaza.
¿Por qué nos ha traído aquí?
En la Comuna de París, me encarga de los asuntos culturales.
La guerra y la muerte.
Eso es lo que la columna representa.
No quería destruirla.
Quería llevarla a Los Inválidos.
Los partidarios de la Comuna prefirieron derribarla en 1871.
La fiebre de la revolución, querida.
Y ese fue el pretexto para hacerme pagar por mis vínculos políticos.
Le hicieron pagar su reconstrucción.
Fue un giro en su vida.
El teléfono no se mueve de la plaza.
Pero no hay nada de nada.
La columna.
¿La columna?
El asesino.
Sigue hablando de Courbet.
Courbet fue acusado de destruirla durante la Comuna.
Joder, es Giraud.
Mierda.
"A mí también me echaron a los perros".
Gustave Courbet.
Lo de la columna es como una ejecución.
La élite parisina se ensañó con Courbet,
porque no formaba parte de ella.
Era autodidacta y rechazaba el academicismo.
"A mí también me echaron a los perros".
El asesino dice que se identifica con Courbet.
Se habrá sentido despreciado, rechazado, humillado
y creo que se arruinó.
Estaba "desesperado".
Eso es.
Quiere vengarse de todos los que querían matarlo.
- ¿Eso es? - Sí.
Según sus empleados,
Giraud recibía amenazas de clientes en dificultades.
Primero un vendedor de arte, ahora un banquero. ¿Y luego?
¿Coinciden la lista de clientes?
Por ahora no encontramos ninguna relación entre ellos.
¿Y con mi padre?
Tampoco.
A lo mejor lo eligió por ser tu padre.
¿Le has hablado de mí a alguien?
¿De ti?
¡Sí, de mí!
No sé, a algún cliente, por ejemplo.
Para presionarlo.
¿Para qué le voy a hablar de ti?
¿Cómo?
- ¿Qué? Suéltalo. - ¡Sí, sí!
Puede que haya alguien, sí.
- ¿Quién? - ¿Me puedes soltar?
Sí, vale.
Un joven encantador que vino hará un mes
y necesitaba consejos sobre problemas conyugales.
Luego, habló un poco de la familia.
¿Y le hablaste de mí?
No, solo hablamos un poco sobre los hijos.
El tema de los hijos infunde confianza a la gente.
¿Y qué le dijiste?
¡Casi nada!
Algún detalle. Que estábamos un poco...
¿Cómo decirlo?
Perdidos de vista. Eso es.
¿Perdidos de vista?
¡Solo eso!
No he revelado ningún secreto de estado.
¿Vas a seguir amargándome la vida mucho más tiempo?
Perdona, pero en este caso,
puedo decir lo mismo de ti.
Te vamos a hacer un retrato robot.
Así, serás útil
y yo evitaré ponerte las manos encima, ¿vale?
Espera, espera.
¿De verdad no recuerdas cuando vivías aquí?
No.
No sé, seguramente...
No necesite recordarlo.
"Mi barrio era de casas de VPO, no tenía acceso a la cultura".
Cuéntame.
Tenía acceso a la cultura que quisiera.
Y yo lo ayudo como una idiota.
No entiendo el interés de engañarme.
¿Por qué se inventó eso?
Puede que tú...
¿Para qué se iba a inventar lo de la amnesia?
A los nueve años se le olvidó todo de golpe.
- Bueno... - Que te pase a los cinco años, vale,
pero ¿a los nueve?
Eso no pasa. No se te borra todo así a los nueve años.
Te he preguntado una cosa.
¿Se puede borrar todo así?
Tu has borrado el día de la muerte de tu madre.
Eso no es lo mismo.
Lo mío es un día. Lo de él son años.
Para mí fue un trauma.
Los traumas se pueden repetir año tras año.
¡Qué haces ahí todavía? ¡Muévete!
¡No juegues aquí!
¿Cuántas veces te lo he dicho?
¡No te quiero aquí!
¡Aquí no se juega!
¿Cómo crees que pago
las vacaciones y tus coches,
arrascándome la barriga? Fuera de aquí.
¡Puto crío!
He tratado amnesias de periodos largos.
Sobre todo en niños.
Es un forma de protegerse.
Entonces, ¿me ha dicho la verdad?
Puede ser.
Y usted también la dice. No hay motivos para mentir.
He traído chouquettes.
¿A un mentiroso como yo?
Lo siento, de verdad.
Me puse furiosa.
De hecho...
Me dejé desestabilizar por ese tío. Perdóname.
Bueno, escúchame.
Sé que parece raro haber olvidado todo.
No, yo te creo.
Yo también borré recuerdos de niña.
No recuerdo el día que murió mi madre.
¿Hacemos las paces?
Sí.
Gracias.
¿Qué buscas?
No lo sé.
Creo que se nos está pasando algo.
Toda la investigación nos lleva a Courbet.
Orsay y los cuadros. La columna de plaza Vendôme,
que provocó su caída, el juzgado, el juicio.
¿Y con Buttes-Chaumont cuál es la conexión?
No hay conexión directa con Courbet,
con la Comuna sí. Hubo una masacre de partidarios
y ese fue el final de su esperanza.
- De ahí la postal El desesperado. - Pero a la vez, no.
Hay sitios más emblemáticos como Père-Lachaise
o el cementerio de Montparnasse.
¿Crees que hay algo más?
¿Por qué Buttes-Chaumont?
¿Crees que hay un vínculo personal con Buttes-Chaumont?
Puede ser.
¿Qué pasó el día que murió tu madre?
Creía que era mi culpa.
De pequeños siempre
pensamos que es nuestra culpa.
No sé. No me acuerdo de nada.
Por lo que mi madre me cuenta,
prefiero no acordarme.
¿Qué? ¿Qué pasa?
Si tu padre no hubiera colgado cuadros en su despacho,
a lo mejor no estarías bloqueado ahora.
No sé. No sé nada.
Espera. Sé discreta.
- ¿Has visto al de blanco? - Sí.
- Se parece. - Sí, espera.
¡Es mi hijo!
¡Suéltalo!
Policía, ya está. ¡Suéltalo! ¡Suelta al chico!
Suelta el arma y ponte de rodillas.
¡Deja el arma, rápido!
¡De rodillas!
- ¡Date prisa! - ¡Sí!
- ¡Suelta el arma! - ¡Vale!
- ¡De rodillas! - ¡Sin tonterías!
Ponte las manos en la cabeza y estírate.
¡Ponte las manos en la cabeza y estírate!
¡Mamá!
¡Mamá!
Eso es
¡Mamá!
Proteja a mi hijo. ¡Se lo suplico! ¡Atrápelo!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
No te preocupes.
¡Mamá!
- ¡Ya está, tranquilo! - ¡Mamá!
Ya está.
Mira, tu madre está ahí.
Arthur, ven aquí.
- Eso es. - Gracias.
- ¿Todo bien? - Sí, gracias.
¡Mierda, mierda!
Sí. Alex.
Estaba allí, en Buttes-Chaumont.
Casi secuestra a un niño.
No, espera. Escúchame.
Envía una patrulla al barrio con el retrato robot.
¡Capitán!
- ¡Capitán! - Sí, gracias.
¿Está bien?
- Sí. - ¿Qué hacía ahí?
No era por sus partidarios.
- Vale. - ¿Qué pasa?
Lo ha dejado caer. Parecen notas.
No lo he abierto por no estropearlo.
¿Se puede hacer algo?
Voy a llevarlo al laboratorio.
Casi estamos. Joder.
Cometerá un error. Vamos a arrinconarlo.
Diga.
Bravo por los jugadores de damas, Verlay.
No soy tan mal poli, ¿no?
- ¡Rastréala! - Depende.
¿Con o sin la señora Chassagne?
¿He alterado tus planes?
¿Estás disgustado?
¿Sabes qué?
Me gusta mucho.
Disfruta de tu pequeña victoria.
De hecho, le he dado un buen golpe.
Le he dado un up.
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