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[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
[Joaquín] Muy bien, vamos.
Actúa normal.
¿A dónde se dirigen, agentes?
¿Algún problema, oficial?
Disculpe, sargento.
Pero todos los uniformados tienen que presentarse
a la junta de cambio de turno.
Pues este uniformado no lo va a hacer. Va a ir conmigo a Operaciones Especiales.
- Sí, señor. - [Joaquín] Bien. Vamos.
¡Camina!
Tú no te vas a ir hasta que me digas dónde está.
¡Contesta! ¿Dónde está?
Bien colocados, vamos a traer las 50 para que...
¡Tenemos que escondernos! ¡La policía está llegando! ¡Vámonos!
- ¡Carajo! - ¡Ya está llegando!
[Miranda] Vámonos, ándale,
órale.
[Violeta] ¡Revisen toda la casa!
¡Distribúyanse!
[Violeta] ¡Vamos! ¡Abajo! ¡Arriba!
Contesta, ¡contesta!
A mí no me vas a engañar, ¿oíste?
[Joaquín] ¿Dónde está mi hijo?
¡Habla! ¿Dónde está?
Déjame ir.
¿Dónde está?
Contesta.
¡Suelta el arma! ¡Órale!
¡Órale!
[suena alarma]
¡Código rojo! ¡Código rojo!
¡Suelta el arma! ¡Órale!
¡Órale!
Violeta, Trujillo escapó.
[Felipe] Papá.
[Felipe] Papá. Soy yo.
Quería decirte que Argemiro me trajo a casa.
¿Felipe?
- Salud. - Salud.
Por nuestra futura boda.
Ahora la pregunta es: ¿a dónde te gustaría irte de luna de miel?
[timbre de celular] [Ernesto se molesta]
Y si es tu mamá, dile que va muy en serio lo de la boda.
Perdón. No, es Érika.
¿Qué pasó, Érika?
¿Es en serio?
¡No! ¿Cómo es posible? ¡Voy para allá!
- ¿Qué pasó? - Me tengo que ir.
¿Por qué? No, espérate.
- Terminemos de cenar... - Ernesto, Trujillo se escapó.
- [Joaquín] ¡Felipe! - [Felipe] ¡Papi!
[sollozos]
[Joaquín] Ay, perdón.
[Joaquín] ¿Cómo estás?
- ¿Cómo estás? - Estoy bien, papá.
Ya te extrañaba.
- ¿Por qué lloras, papá? - No, no estoy llorando.
Estoy muy contento. Estoy contento de que ya estés conmigo.
Yo también estoy muy contento, papi.
Tú siempre estás contento.
Siempre estás contento y perdóname. Perdóname por haberte fallado.
Te pido una disculpa. Perdón, te fallé. Lo sé.
Yo no tengo nada que perdonarte, papi.
Yo siempre supe que nos íbamos a volver a ver.
Porque tú eres mi superhéroe.
Y cuando tus piernas y tu cabeza no puedan más...
Tu corazón hará el resto.
Papá, Argemiro me contó que tú le ayudaste a atrapar al malo para poder salvarme.
- ¿Eso te dijo? - Sí.
Bueno.
Vamos para la casa. ¿Quieres cenar algo?
- Pizza. - Pizza.
Muy bien, vamos.
Ven acá, campeón.
[timbre de teléfono]
[Joaquín] ¿Bueno?
Es un niño muy especial.
[Joaquín] Lo sé. Te debo una.
Vamos a pasar un retén, patrón.
Baja la velocidad para que no sospechen.
- [policía] Buenas noches, señorita. - [mujer] Buenas noches.
- [policía] Estamos haciendo una revisión. - [mujer] ¿Una revisión de qué, señor?
[policía] Es prevención del delito.
- [mujer] ¿Del delito? - [policía] Sí.
- [mujer] ¿Qué delito cometimos? - [policía] Ninguno, señorita.
- [policía] Solamente vamos a revisar. - [mujer] Como para que me detenga.
A ver, déjame pasar a ése, por favor.
[mujer] ¿Pero por qué van a dejar pasar a ese señor?
[policía] Porque trae sus luces completas, señorita.
A usted le falla una y la voy a tener que multar.
Ya pasamos, patrón.
[Silvana] ¿Pero cómo carajos pasó esto?
¿Cómo se salió de la celda?
Tuvo que ser durante el cambio de turno.
Si lo trajimos aquí es porque se supone que éste es el lugar más seguro
en dónde podíamos encerrarlo.
¿En qué momento lo dejaron solo?
¿Qué? ¿No se dieron cuenta que estaban custodiando
al reo más peligroso del país?
¡Lo sabemos! Simplemente hicimos el procedimiento de rutina...
...y nos equivocamos.
Orozco, no sé lo que tengas que hacer, pero ahora mismo te vas e investigas
cómo es que Trujillo se escapó.
Sí, señor.
Hoy mismo empezamos a buscarlo.
Érika, por favor, habla con la gente de inteligencia para que nos apoyen.
Yo me encargo.
[Ernesto] ¿Alguien sabe algo de Joaquín?
No.
Llámenlo, búsquenlo en este momento. Necesito que se ponga al frente
y se ponga a buscar a Trujillo en este momento.
Lo vamos a encontrar.
Te lo prometo.
Ni él ni nadie va a echar a perder nuestros planes.
Si nos viera mi papá aquí nos mataría.
¿Qué pasa?
Estas muy distraído. Muy pensativo.
Ver el reencuentro de Felipe y su papá me hizo recordar mi infancia.
Recordar muchas cosas.
[Candela] Lo extrañas, ¿verdad?
Creo que sí.
Bueno, es normal.
Es un niño muy especial.
¿Ah, sí? ¿Y tú, cómo lo sabes?
Porque fui a visitarlo cuando estabas herido.
Me hace mucha falta mi papá, Candela.
Sobre todo ahora que su asesino está a punto de irse a la cárcel.
- ¿Y matar a Diego te haría sentir mejor? - No.
Tener a mi papá aquí...
...eso sí me haría sentir mejor.
Eres bueno.
No lo soy.
Pero gracias por creerlo.
Y una vez más, el Capitán Sombra venció al Ninja de la Obscuridad.
Cómo siempre el bien triunfa sobre el mal.
Oye, está buena ésta. Me gustó.
A mí también.
Pero la próxima vez trata de hacer voces diferentes
para que sea más divertido, ¿va?
Bueno, nada te gusta.
Tú todo quieres, ¿no?
Eso de las voces a mí no me sale, no inventes.
Yo te enseño.
[finge otra voz] "Y entonces el Capitán Sombra volvió a vencer al mal".
[finge otra voz] Pues el Capitán Sombra se va a tener que...
esperar un poco más.
Porque el Capitán Churpio lo va
a meter en un pozo.
Y cuéntame, ¿cómo era tu papá?
Mi papá era un hombre correcto.
Era un hombre bueno, era leal.
Siempre daba lo mejor de sí.
Silvana es muy parecida a él.
Pero no en el físico.
En físico es mucho más bonita.
Candela...
¿sí sabes que eres la única razón por la que sigo aquí, verdad?
A pesar de mi hermana y a pesar de todo.
Creo que me enamoré de la Viuda Negra.
¿Por qué dices eso?
Yo sé quién eres, Candela.
Sé cuál es tu mundo.
Sé lo que haces.
Sé que en cualquier momento podrías matarme.
No digas eso, no seas tonto.
Está bien.
Si lo haces no me importa.
Pero prométeme algo.
Prométeme que cuando eso pase tú vas a ser quien jale el gatillo.
Y me vas a ver a los ojos
y me vas a decir que todo lo que hemos vivido es real.
Porque lo que yo siento por ti va mucho más allá de mi propia vida.
Me gustaría prometerte algo así, pero no puedo.
Porque sería mentira.
Yo no podría hacerte daño.
Ni siquiera podría hacer que alguien más lo hiciera.
No soy tan fuerte como todo el mundo cree.
De verdad.
Porque lo que yo siento por ti, Argemiro,
va mucho más allá que mi propia muerte.
[Caballo] Patrón.
¿Está seguro que aquí nadie lo va a encontrar?
Espero que así sea.
Casi nadie sabe de este lugar.
[Caballo] ¿Casi?
Sí.
Roberto es el único que sabe de los lugares donde me puedo esconder.
Pues yo creo que esto no está siendo seguro, patrón.
Precisamente por eso hay que matarlo.
Para que mis socios entiendan que a mí no me pueden traicionar.
Está bien.
¿Sabes por qué no me puedes hacer daño?
Porque lo que pasó entre nosotros, sí es real.
Qué poco hombre eres.
Ni siquiera te puedes mentir a ti mismo.
[mujer] ¡Me estás lastimando!
Tú me buscaste porque te gusto.
¡Órale!
¿Cómo estás?
Felipe está en casa.
- ¿Qué? - [Joaquín] Sí.
¡Joaquín! ¡Qué felicidad!
Pero ¿cómo fue?
La verdad no lo sé, Argemiro simplemente lo trajo.
No lo vi. No me di cuenta.
Y la verdad es que no sé...
...no sé qué hubiese hecho.
Eso ya es lo de menos. ¿Cómo te sientes?
Feliz.
Muy feliz. Es cómo...
...cómo si hubiese estado en el infierno y ahorita estuviera saliendo.
Es muy raro.
Bueno, pero lo importante es que ya está aquí, ¿no?
[Joaquín] Sí.
Y, perdón que te cambie de tema, pero es que la PGM está en estado de alerta
por el escape de Trujillo, y Ernesto y Silvana te están buscando.
Y, por favor, no quiero que te eches la culpa.
Tú sólo intentabas hacer lo mejor por Felipe. Salvar a tu hijo.
[Violeta] No sabías lo que iba a pasar.
A ver, Violeta, ¿y yo qué me gano con saber eso?
Eso me pasa por andar ayudando a un criminal a escapar.
Sólo te pido que te cuides.
Ernesto va a empezar una investigación y...
...quiere saber qué fue lo que pasó.
Mira,
ahorita lo importante es que Felipe está en la casa.
Y lo que sigue es atrapar a Trujillo. Se lo debo a Felipe.
Me lo debo a mí mismo.
Se lo debo a Silvana.
Y...
¿ya pudiste hablar con ella?
Pues ya está. Intervinimos las cuentas de correo de Trujillo.
Entonces si él intenta acceder lo podemos rastrear por dirección IP.
- ¿Será suficiente? - No, no es suficiente,
pero por algún lugar tenemos que comenzar para poder atraparlo.
[timbre de celular]
¿Quién es?
Joaquín. Un segundo.
[Ernesto] Bueno.
¿Cómo vas?
¿Entonces ya te informaron?
Sí, voy a necesitar que te pongas al frente de la búsqueda.
Ahorita no puedo, necesito encontrar a alguien que cuide a Felipe
y después voy para allá.
No te preocupes. Tómate la noche libre.
Pero sí te necesito mañana aquí a primera hora.
Muy bien.
Gracias.
¿Y eso?
Bueno, pues yo creo que no tenemos más que hacer aquí, ¿verdad?
Bueno, pues felicidades.
- Gracias. - ¿Quieres que te llevemos?
No, yo me quedo aquí haciendo más cosas.
- ¿Estás segura? Podemos ir a... - No, de verdad.
- Felicidades. - Vámonos.
Soy yo, Diego.
No te estoy hablando desde la cárcel.
Tengo el suficiente poder y el suficiente dinero
para poder pagar mi libertad.
Quiero que lo sepan tú y todos los demás.
A mí no me pueden traicionar.
Cuento con su lealtad.
[Miranda] Quiero que reúnan a todos los socios antes de que lo haga
el tarado de Diego, ¿estamos?
[Miranda] Está bien.
Órale.
Todo bien papá, ¿qué pasó?
[Miranda] Pues sí.
Todo bien.
Le dije a Argemiro que arreglara el sótano para que estés más cómodo.
[Candela] No puedes andar por ahí en estos momentos.
Abusada con ese güey.
[Miranda] Yo no confío en ese carnal, abusada.
¿Estamos?
Quiero preguntarte algo, papá.
A ver.
¿Pues para que soy bueno?
[Candela] ¿Por qué mataste al papá de Argemiro?
¿Carlos Durán?
Pues porque la DEA me estaba persiguiendo.
Y él era el intermediario para entregarme.
¿Entonces?
Pues que ese güey me iba a traicionar.
¿Y pudiste confirmar que todo eso fuera cierto?
Pues no.
Pero ese carnal ya tenía mucha información.
Y no podía exponernos,
¿estamos?
[Miranda] Tranquila, que la fuente fue confiable.
Ándele pues.
- Tenemos una reunión. - Papá.
Pero ésta es la última vez que te presentas en público.
Está bueno.
Órale.
Ah...
...y sácame todas estas fregaderas de la rata de Diego.
No quiero tener nada de ese güey aquí.
- ¿Estamos? - Sí, papá.
No te preocupes.
Listo, ya está. Mira, pon atención.
Te voy a explicar cómo funciona esto.
Tú le vas a picar en esta tecla. Después aquí.
[Joaquín] Y en el menú, ¿qué aparece? ¿Qué dice aquí?
- [Felipe] Papá. - Exacto.
Este, a partir de ahora, va a ser tu celular.
Cualquier cosa,
me vas a llamar y yo voy a estar,
te lo prometo, así de volón,
aquí contigo en diez minutos.
¿Ok?
Ahora voy a tener a mi propio superhéroe.
Ok, y tú vas a ser mi súper asistente.
Pero te tienes que cuidar muchísimo.
Así que me voy a ir a atrapar a los malos.
¿También vas a atrapar a Argemiro?
Mira. La verdad, Felipe, no lo sé.
No sé, tal vez.
[Joaquín] ¿Quién sabe?
¡Mira éste! Éste es una monada.
[Luz Marina] Te quedaría hermoso, hija.
¿Te gusta?
Sí, está lindo.
Oye,
se me está ocurriendo algo.
¿Y si usaras mi vestido de novia?
Claro que habría que hacerle algunos ajustes, pero...
Imagino la cara que pondría tu papá si pudiera verte en él.
[Luz Marina] Te verías tan bonita.
No te pongas así, hija.
[Luz Marina] Tú hiciste todo lo que podías.
- Ya tienes derecho de seguir con tu vida. - No. Le fallé, mamá.
[Luz Marina] ¡Claro que no, Silvana!
¡Si tú has hecho todo lo posible por encontrar al Trujillo ése!
[Luz Marina] ¡Ya!
¡Tienes derecho a seguir con tu vida, a casarte, a ser feliz!
[Luz Marina] Y Ernesto es un buen hombre.
Yo sé.
Pero no puedo dejar de pensar en esto. No puedo.
De verdad. No sé si lo voy a encontrar,
y la verdad a mí no me basta con haberlo desenmascarado.
No vas a descansar hasta que lo encuentren, ¿verdad?
Es que Argemiro es mi amigo y no quiero que nada malo le pase.
No sé, mira...
¿quién sabe? A lo mejor y no lo atrapo.
[Joaquín] No sé.
Pero si sí, Silvana y yo nos podríamos muy tristes.
- [Felipe] Y tú no quieres eso, ¿verdad? - No.
Cómo se nota que eres mi hijo. ¿Sabes qué?
Voy a hacer todo lo posible para que tú y Silvana estén bien.
Y no estén tristes. Te lo prometo, ¿trato?
¿Ok?
Bueno ya me tengo que ir, va a venir la tía Violeta a cuidarte.
¿No puede mejor venir Silvana?
No creo que pueda. Mira, de hecho,
Vicente, Violeta y yo te vamos a cuidar, no te preocupes por eso.
[tose]
- ¿Estás bien? - ¿Vicente?
Sí, pero ¿estás bien? Porque te escuche toser.
¿Estás bien?
No te emociones mucho con Vicente, porque la última vez casi queman la casa.
¿Ok?
Bueno, ya me voy, me voy a lavar los dientes.
- ¿Papá? - [Joaquín] Dime.
¿Puedes decirle a Silvana que si por favor puede venir?
Cómo eres terco.
Mira, le voy a llamar
y vemos qué pasa.
[Joaquín] Termínate tu cereal y luego te lavas los dientes.
Sí.
Recuerdo que tú papá, en estos casos solía decir
que había que empezar con lo que se tenía cerca.
Tú, ¿con qué cuentas para encontrar a Trujillo?
Pues con Roberto, obviamente.
Lo traicionó, pero era su mano derecha. Obviamente tiene mucha información.
Ay, mamá, gracias. De verdad.
- [Luz Marina] Ay, hija. - Me voy.
- Gracias. - Cuídate.
[Silvana] Sí.
Como te dije, quiero que te hagas cargo de la investigación.
Necesito saber cómo es que Trujillo escapó.
Desde ayer estamos investigando cada posibilidad.
¿Revisaste las cámaras de vigilancia?
Todas, y no hay nada, señor.
[Ernesto] ¿Cómo que "no hay nada"?
No hay nada, alguien las tuvo que haber apagado.
[Orozco] Los guardias no estaban en el cambio de turno.
¿Qué más?
Estoy haciendo una lista de todas las personas que entraron ayer a la PGM,
- para descartar posibilidades. - Muy bien.
- Mantenme al tanto, por favor. - Sí.
El negocio de la naviera se cayó.
[Miranda] Y Diego está en la cárcel.
Depende de ustedes
que ese güey se hunda solo
o que ustedes se hundan con él.
[Miranda] ¿Saben de lo que estoy hablando?
Nosotros somos hombres de negocios.
Y por eso yo les quiero proponer uno.
[Miranda] Uno nuevo.
Que el señor Diego Trujillo vio conveniente no contarle
a ninguno de ustedes.
Bueno, ¿y de qué se trata?
Pues que ya no hay que traer el producto de otros países.
[Miranda] Nosotros mismos lo vamos a fabricar.
Sintético.
¿Cómo ven?
Señores...
...Francisco, si me permites, antes de escuchar tu propuesta,
es importante que sepan
que Diego ya se escapó.
Me llamó para tratar de asegurarse de que ni yo
ni ninguno de nosotros lo traicionemos.
Espérenme afuera.
César.
Vamos a platicar, ¿está bien?
[Caballo] Provecho, patrón.
Pues ya salió lo de la fuga.
Estos pelones me están destrozando.
No, y eso no es todo, patrón.
Dice que a Roberto lo trasladaron al penal de máxima seguridad de la ciudad.
Va a ser muy difícil llegar a hasta él.
Tenemos que conseguir a alguien que pueda entrar a la cárcel y lo haga.
¿Y nuestro querido Subprocurador?
Pues el Tiburón se lo llevó a un motel, antes de que allanaran la casa.
Dile que me lo traiga.
¿Qué pasa?
¡Habla!
Pues que el Tiburón sigue en la casa, patrón.
Bajo las órdenes de Francisco.
Maldito traidor.
La única que sigue de nuestra parte es la señorita Fabiana.
Tú encárgate de traerme a Zúñiga para acá.
Yo voy a hablar con Fabiana.
Ahí está escondido con lo que podemos presionarlo.
Ok, patrón.
Con permiso.
[vibra celular]
¿Aló?
¿Sigues de mi lado, nena?
¿De qué otro lado podría estar?
[Trujillo] Te tengo un encargo.
Quiero que me consigas algo que está en el sótano.
No me tienen en la casa.
Y lo que estés buscando, Candela ya lo debe de tener en su poder.
[Fabiana] Están revolviendo toda la casa.
Zúñiga es el único que puede acercarse a Roberto para sacarlo del juego.
[Trujillo] Necesito que me consigas eso que te estoy pidiendo.
[Trujillo] Ahí está escondido
lo que tenemos para presionarlo.
Puede que haya otra forma.
Muy bien, el plan es el siguiente:
hay que coordinar varios allanamientos simultáneos
en todas las propiedades de Trujillo,
y coordinar varios equipos al mismo tiempo.
Perdón. ¿Bueno?
¿Qué pasó, corazón?
[Ernesto] ¿Ya estás con tu mamá?
Muy bien, voy para allá.
Perdón, me tengo que ir.
Terminen de organizar esto y cualquier cambio, me llaman, ¿sí?
¿Es mi sensación o estás haciendo todo esto para volver acercarte a Silvana?
No.
La traicioné, Vicente. No creo que me perdone.
Es una buena razón.
Vas a tener que reivindicarte.
Está bien, sargento.
¿A qué vienes?
Quiero un trato.
¿Y me crees tan imbécil como aceptar uno de tus tratos?
No, te creo tan imbécil como para tratar de asesinarme.
¿Qué quieres, Silvana?
¿Dónde está Trujillo?
¿Quieres que haga tu trabajo?
Te lo entregué en tus propias manos y lo dejaste escapar.
No me interesan tus tratos.
Ay, Roberto.
Básicamente,
yo soy la única posibilidad que tienes de no morir en manos de toda la gente
que Trujillo y tú entregaron.
¿En cuánto calculas que se corra la voz de que estás aquí?
¿Una, dos horas?
¿Y cuánto crees que te tardes en sufrir un atentado?
¡Guardia!
Se acabó la visita.
Solo apúrale, porque no tenemos mucho tiempo.
Bueno, si no querían que parara la producción se hubieran encargado
de mis toallas sanitarias.
¡Soy mujer! Una vez al mes tengo sangre, fluidos...
Bueno, ¡ya! Sólo apúrale.
[Silvana] Gracias.
¿Cómo te fue?
No me dijo mucho.
Bueno, pues de aquí en adelante, yo me voy a encargar de esto.
¿Cómo? ¿Encargarte de qué?
Silvana, no me lo tomes a mal, ¿sí? Pero...
...tú eres fiscal federal. Éste no es tu trabajo.
Tú concéntrate en preparar el juicio y yo en encontrar a Trujillo.
¿Y qué juicio quieres que prepare si él se escapó?
Sí, pero no por mucho tiempo.
Una vez que yo lo atrape,
tú tienes que buscar todos los medios
para regresarlo aquí y que no vuelva a salir de esta cárcel.
No pensé que me extrañaras tanto.
Llévame contigo.
¡No, no puedo!
Te necesito adentro.
Necesito saber qué es lo que están planeando.
¿Trajiste lo que te encargué?
Sí, claro.
[Fabiana] El veneno no deja rastros.
¿Y funciona?
Te doy mi garantía de fábrica.
[Emilio] ¡Órale!
Ya, me tengo que ir. ¡Me tengo que ir!
No.
Un minuto más.
¡Abre o vamos a tener que entrar por ti!
[Fabiana] ¡Un minuto!
¡Espera!
¡Desesperados! ¡Les dije un minuto!
Vámonos, que Manuela nos está esperando.
Ok.
[Silvana] Fiscal Silvana Durán.
Claro que sí.
[timbre de celular]
[Silvana] ¿Bueno?
¿Es cierto que escapó?
Sí.
Tengo que colgar.
No, Argemiro, espérate. ¿Estás bien?
[Argemiro] Sí.
Tenemos que encontrar a esa rata.
Antes de que nos sorprenda.
¿Y los socios le darán la espalda?
Pues no sé.
Muchos se van a sentir traicionados.
Ese gusano lo primero que va a hacer es matar a uno
para que escarmienten los demás.
[Miranda] Pues sí.
Pero si mata a uno, quedan 19 vivos.
O mata a 15 y quedan cinco vivos. Los que queden.
Quiero saber si están de nuestro lado. ¿Estamos?
Después de analizar las pruebas presentadas
por la fiscalía, y la posterior fuga de Trujillo,
no puedo hacer más que fallar en favor de la Procuraduría.
Este juzgado condena, en ausencia, al señor Diego Trujillo,
con la pena máxima que permite el Estado Mexicano,
sin derecho a fianza ni a libertad condicional.
En el momento en que sea capturado
será llevado a un reclusorio de máxima seguridad
para que cumpla su condena.
Caso cerrado.
Perdón.
Silvana, un minuto.
Me acaban de informar que agarraron a los dueños del cargamento
que iba dentro del barco de Trujillo.
¿En serio?
- Seguro saben dónde está escondido. Voy. - [Ernesto] Sí.
¿Si le entregamos a Silvana todas las pruebas que tenemos contra Diego?
Primero hay que ver con qué información se va a quedar la PGM.
[Candela] La prioridad es encontrarlo.
Y si la Procuraduría no lo puede retener,
tenemos que matarlo.
O podemos echarle la mano al policía que tenga más probabilidades de atraparlo.
Caray.
¿Cómo ves a este güey?
Sí, ¿qué vas a hacer o qué?
Lo más probable es que le asignen el caso a Joaquín Muñoz.
El tipo es bueno y quiere exactamente lo mismo que nosotros:
quiere ver a Diego muerto.
Sí.
Ese agente es bueno. Lo conozco bien.
Me he topado varias veces con él.
[Miranda] A ver, chamaco.
Pues quiero que le des a Muñoz
todo lo necesario para agarrar a esa rata.
¿Estamos?
¿Estamos?
Sí, señor.
Whisky.
Ocho operativos simultáneos
y en ninguno dimos con Trujillo. Es increíble. ¿Qué hace este tipo?
¿Qué, se mete en la tierra o qué?
Continúa.
¿Qué quieres?
[Argemiro] Quiero verte.
No, ahora no puedo, es imposible.
Mañana.
Me debes una y te la voy a cobrar.
[Argemiro] Al rato te marco y te digo cuándo y dónde.
Mira, escucha...
Queremos hacer un trato,
estamos dispuestos a declarar en contra de Trujillo.
En primer lugar,
yo no estoy obligada a hacer un trato con ustedes.
Y en segundo,
los barcos que les incautamos, estaban llenos de mercancía ilícita.
Así que siento decirles, pero no tienen salida.
Nosotros no sabíamos lo que Diego transportaba
con nuestros cargamentos.
El señor Trujillo presentó varias pruebas
para demostrar su supuesta inocencia, entre ellas...
...nos mostró ciertos videos de ustedes dos hablando con Roberto.
De modo que les recomiendo piensen bien lo que van a decirle al juez.
Porque aquí la única manera de que hagan un trato conmigo
es que me digan dónde está escondido Trujillo.
No lo sabemos.
No hay trato.
Podemos darle el nombre de la persona que nos encubría.
Alguien de aquí, que también está en la nómina de Diego Trujillo.
Humberto Zúñiga.
Él tiene un trato con Trujillo y saca muy buenas ganancias de ahí.
¿Tenemos un acuerdo?
En unas horas van a ser trasladados al reclusorio.
Y para que ustedes dos y yo lleguemos a un acuerdo,
hay algo que van a tener que hacer.
[puerta se cierra]
[Candela] Diego es un imbécil.
[Candela] Zúñiga sabía todo de él.
[Zúñiga] Francisco ya sabe que Carlos Durán,
supuestamente, está pensando en traicionarlo.
Márquez está a punto de confirmárselo.
[Trujillo] ¿Notas la ironía?
Francisco va a matar al único que podría salvarlo.
- ¿Cómo vas? - Bien.
[Candela] Encontré esto en la caja fuerte.
Diego espiaba a Silvana en todas sus consultas con la psicóloga.
Ahí está todo.
¿Alguien ha visto a Zúñiga?
No. De hecho, lleva varios días sin venir.
¿Ya lo buscaron?
Sí, Orozco, pero no ha tenido suerte.
La verdad es que nadie sabe dónde está.
Pues vamos a tener que encontrarlo, porque va a tener que responder
por mucho más que el acuerdo que tiene con la DEA.
Yo lo puedo encontrar.
Yo te ayudo.
Te ayudo.
¿A dónde vas?
Te pregunté: ¿a dónde vas?
A dónde se me pegue la gana.
[reo] Pues resulta que yo soy el dueño de la cárcel.
Y yo decido a dónde puedes ir, querido.
[gritos de reos]
[reo] ¡Ya estás muerto!
Hubiera sido más fácil si hubieras cooperado.
Sírveme otra.
Ya fue suficiente, señor. Yo creo que es mejor que se vaya.
Yo decido cuando es suficiente. ¡Sírveme otra!
Patrón, ya encontré a Zúñiga.
Como usted ordene, patrón.
Ya le dijeron que fue suficiente, ¿no?
¿Qué quieres?
Que me acompañe.
Don Diego quiere verlo.
El señor ya se va.
¿Encontraste algo más?
Bueno, con todo lo que
nos dieron los socios y toda la información de Candela,
tenemos suficiente para encerrarlo.
Pues eso es bueno, ¿no?
No sé, es que hay algo que me está matando.
Por más que busco y busco y busco, no encuentro
ninguna referencia a algo que pueda vincular a Trujillo
con el asesinato de mi papá.
Ahora resulta que va a pagar por todos sus crímenes,
menos por el que más importa.
A ver, corazón.
No quiero que te vuelvas a enganchar con lo de Trujillo.
Él va a pagar por todo lo que hizo y no sé lo que yo tenga que hacer,
pero voy a conseguir la pruebas para demostrar que él estuvo detrás
de la muerte de tu padre.
Te lo prometo.
[hombre] Por aquí.
Esta es la habitación de Zúñiga.
- ¿Cierto? - [hombre] Sí, señor.
Adelante.
¿Nos podemos quedar aquí a esperarlo?
Sí, señor.
- Muy bien, gracias. - Hasta luego.
Pues nada.
Oye...
...Joaquín, llevo toda la tarde queriéndote hacer una pregunta.
Pregúntame.
Es este...
...pues es sobre la noticia.
¿Qué noticia?
A ver, Vicente, habla. ¿Qué noticia? ¿Qué quieres decirme?
Pues es que Érika me dijo que Silvana se va a casar con Ernesto.
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