All language subtitles for La Fiscal de Hierro_S01E30_Episodio 30.mp4-es-1

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Original subtitles

[inicia música]

...no siempre es hablar de equidad.

[continúa música]

[gritos]

[alarido]

...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.

[continúa música]

Después de esta declaración...

[continúa música]

[grito de terror]

¡No!

[termina música]

De verdad necesito

que me ayuden a identificar a alguno de los secuestradores.

¿Dónde está mi papá?

- [hijo de Tino] ¿Está bien? - Yo no te puedo dar esa información.

Mi trabajo es identificar a quien los secuestraron.

¿Dónde está Tino? ¿Cuándo van a dejar que veamos a mi esposo?

Señora ayúdeme a responder estar preguntas y le juro que la puedo ayudar.

¿Reconocen a este tipo?

[Orozco] ¿Lo reconocen?

No.

¿Les suena familiar el nombre de Argemiro Durán?

No.

Señora, ¿quién le hizo eso? ¿Puede describirlo?

Nosotros no vamos a hablar de lo que pasó.

[Érika] La familia de Tino

ya está a salvo. Hoy en la noche los trasfieren a todos

a la Embajada española y,

vuelan hacia Barcelona.

Perfecto, también pudimos acordar con la DEA hacer la operación en conjunto.

- Todos vamos a viajar a Estados Unidos. - ¿Y quiénes somos todos?

Nosotros cinco y Joaquín, bueno

- eso si aparece, ¿verdad? - Yo me encargo de localizarlo.

Tienes que hablar con la familia de Tino,

tenemos que sacarlos del país lo antes posible.

Yo me adelanté y los traje, están en la sala de interrogatorios.

Bueno, voy a hablar con ellos.

[Silvana] Gracias.

[esposa de Tino] Le vuelvo a preguntar

- ¿dónde está Tino? - Mire, señora...

- ¿A qué hora vamos a ver a mi esposo? - Uno de los sujetos

del día del rescate, es culpable por muchos homicidios.

¡Necesito que declaren!

Ven acá, Orozco.

- ¿Qué estás haciendo? - Mi trabajo.

- ¿Tú trabajo? - Sí.

¡Ellos están bajo mi protección! No tienes ningún derecho a interrogarlos

- y mucho menos sin mi autorización. - ¿Y me la hubieras dado?

¿Me hubieras dado la autorización?

¿O vas a seguir encubriendo a un criminal?

Eso lo vas a tener que demostrar, por lo pronto

te vas de aquí inmediatamente, ¡sal de aquí!

[Silvana] Les pido una disculpa, ustedes

- no tienen porqué ser interrogados. - Gracias, licenciada.

El hombre de la fotografía, él fue.

Él va a pagar por lo que hizo.

- [Silvana] Se lo prometo. - Gracias.

Parece un buen tipo.

Una vez nos dijo que nos iba a ayudar a salir de ahí.

A partir de ahora sus vidas van a cambiar,

esta misma noche van a salir del país con nuevas identidades para su protección.

Gracias, vamos a viajar con mi esposo, ¿verdad?

- Lo siento mucho. - ¿Cómo?

- ¿Qué me quiere decir? - Tino murió.

¡Ay no!

No es cierto, ¡ay no es cierto! Dígame que no es cierto.

[esposa de Tino] ¡Ay, no es cierto! Por favor.

¡No es posible!

[esposa de Tino] ¿Y qué voy a hacer?

[contestadora] Deje su mensaje después del tono.

[Caballo] Ya la busqué también por toda la casa patrón, y no está.

Todos los hombres están completos.

No mandó a ninguno por la sangre, ¿verdad, patrón?

¡Y tampoco contesta las llamadas!

Ve a las clínicas que están cerca, para ver si estuvo en alguna.

¿Y aprovecho para traer la sangre del Tiburón?

No.

- Patrón, el médico dijo... - Haz lo que tengas que hacer.

¡Voltea la ciudad al revés, pero me tienes que traer a Candela!

- ¡Luego vemos qué hacemos con él! - Sí patrón, con permiso.

[contestadora] Deje su mensaje después del tono.

- Está bien chulo el cuarto, ¿qué no? - [Candela] Sí.

¿Y qué vas a hacer?

¿Tenerme encerrada aquí de por vida?

Pues eso depende de ti.

Entiende papá, tengo que regresar, si no Diego va a sospechar.

¿Cuándo fregados yo te pedí

que te acostaras y te revolcaras con ese güey?

¡Qué desagradecido...!

¿Cuándo te pedí que te revolcaras con ese güey?

¿Qué querías que hiciera?

Necesitaba ganarme su confianza.

¿Qué crees? ¿Qué estoy orgullosa?

¿Qué me da gusto?

Lo hice por ti.

[Candela] Para que salieras de la cárcel.

Érika, necesito que te encargues de sacar a la familia de Tino del país, hoy mismo.

Y ustedes dos, ubíquenme a Joaquín. Tengo que hablar con todos antes de viajar.

Por favor, gracias.

Silvana, tienes que ser fuerte.

Yo sé que es difícil dar una noticia como ésta, pero...

estoy seguro que pronto vamos a salir de todo esto.

¿Escuchaste lo que dijo la mujer de Tino?

¡Argemiro le cortó el dedo!

Sí.

Y también escuché a su hijo.

La verdad no sé qué decirte.

Mi hermano se convirtió en una mala persona.

- Te entiendo. - Y además ahora resulta que ni siquiera

le puedo hablar porque lo pongo, ¿en peligro?

Estoy muerta de miedo, de no saber nada de él.

- Me tengo que ir. - No, de aquí no sales.

Tengo que salvarle la vida al hombre que amo, papá.

¿De qué estás hablando, chamaca?

Está herido y necesita una trasfusión de sangre y si no voy, se me va a morir.

- ¿Te enamoraste de un matón de Trujillo? - Trabaja para Diego.

Sólo porque quiere venganza, también como nosotros.

¿Quién es ese bato?

¿Cómo se llama el bato ese?

Argemiro Durán.

[Candela] Hermano de la fiscal.

Diego mató a su papá.

- Tú no te puedes enamorar de ese güey. - ¿Por qué no?

- Tú no te puedes enamorar de ese güey. - ¿Por qué no?

Porque Diego,

no mató al papá de ese chamaco.

¡Fui yo!

¿Sabes qué te va a hacer?

Cuando él se entere...

te va a matar.

¿Todavía quieres ayudar al chamaco ese?

Yo cumplí con mi parte.

[Smith] La fiscal Durán ha hecho grandes avances

en la investigación de Diego Trujillo.

Por eso la DEA ha decidido trabajar con el Gobierno mexicano para capturarlo.

Estás cometiendo un grave error, no es el momento de capturar a Trujillo.

Tenemos toda la información de la naviera. El negocio de Trujillo va a caer.

¡Trujillo mismo me pidió que le entregara el caso a Durán!

¿Por qué trabaja para delincuentes?

¿Por qué deja que le den órdenes?

Porque no tenía opción.

Me iban a matar.

Entregarle el caso a la fiscal Durán,

¿por qué a ella, si ella es la única que puede capturarlo?

Trujillo no va a caer, él va a entregar a Roberto, su abogado.

[Zúñiga] Lo tiene muy enlodado con el negocio de la naviera.

Mira, la DEA no sólo va a perder la oportunidad

de capturar a Trujillo.

Van a perder al soplón.

Si Diego está entregando el negocio, es porque

hay algo más.

La DEA ya sentó

su posición, entiéndalo.

Vamos a capturar a Diego Trujillo.

¿Qué? ¿No estás escuchando lo que estoy diciendo?

Francisco Miranda escapó.

Y la DEA tiene que recuperar

su credibilidad recapturándolo o capturando a otro, cualquiera que sea.

Nada patrón, nadie ha ido a las clínicas a preguntar por sangre O negativa.

Y de Candela, ni sus luces.

- ¿Y fuiste a la hacienda Miranda? - Sí patrón,

pero está todo acordonado por la policía, ahí seguro no está.

¡Maldito Cuervo! Seguramente él se la llevó.

- [Camila] Nada más voy a hablar con... - A ver, tranquilos, yo me encargo.

[Camila] Hola Diego.

Tengo muchas cosas que atender como para enterarme de tus tonterías.

Me corrieron del canal, te quería pedir

si con tus contactos me puedes ayudar a que regrese.

Tengo muchos problemas, no me voy a poner a atender los tuyos.

Diego, por favor.

He perdido todo por estar contigo,

tú sabes perfectamente que te he dedicado mucho tiempo

y que te he dado todo, ¿verdad?

Que tú, ¡qué tú me obligaste a todo esto! Por tu culpa estoy así, ¡por tu culpa!

Tranquila.

Debiste de haberlo pensado antes de meterte esa porquería.

Llévala. Y no subestimes tu suerte, ¿eh?

Considero que todavía eres útil.

[Trujillo] No te conviertas en un estorbo, mi amor.

Diego, por favor.

Por favor, mi trabajo es lo único que me queda, por favor, Diego.

- Otra cosa Caballo. - ¿Qué pasó?

- Organiza a la gente. - Sí, señor.

Hay que buscar a Candela, tenemos que peinar el Estado.

- Sí señor. Vámonos. - [Camila] ¡Suéltame!

[vibra celular]

Aguántame.

- Vete a preparar las camionetas. - [hombre] Sí, señor.

Si me cachan hablando aquí, me van a matar.

Si no me dices dónde está mi mujer,

el que te voy a matar soy yo.

¿Qué? ¿De qué estás hablando?

Alguno de tus jefes ordenó que secuestraran a Candela.

No, no escuché que nadie dijera algo así.

Cuervo les pidió a todos que pararan la guerra pero

nada más, algunos no estuvieron de acuerdo.

Pero nadie dijo nada de atacar.

Tienes hasta hoy en la noche para averiguarlo.

Y si no,

le voy a decir al Cuervo para que te ponga en tu lugar.

Señor, lo último que supe es que el muchacho Durán

está involucrado con el cártel de Morelos.

¿Y cómo sabes eso?

Porque estuve al frente de la investigación y pude identificarlo

- plenamente, señor. - Pero si un fiscal es autorizado

a intervenir en un operativo, es porque tiene un cierto nivel de

entrenamiento militar. Y hasta donde sé,

ése no es tu caso. Si me permites, quisiera escuchar a la detective.

El guardaespaldas de la fiscal Durán me contactó hace un par de días,

me dijo que la fiscal ha estado en contacto con su hermano.

[Orozco] Pero esa información nunca la pude corroborar.

Por eso insistí y lo convencí

para que me llevara con el equipo de fuerzas especiales.

Entonces vamos a tener que levantar

una denuncia formal en contra de la fiscal,

por complicidad y obstrucción a la justicia.

Sí, señor.

Vámonos, Orozco.

[Orozco] Gracias.

[abren la puerta]

Pues,

gracias de nuevo por sacarme de ese lugar y,

por acompañarme hasta la casa.

Señora, usted no tiene nada qué agradecer, no se preocupe.

Yo creo que es momento de avisarle a su hija que ya está aquí.

- Sí claro, ahora mismo lo hago. - Bueno.

Pero... nunca me respondió.

Dígame, ¿qué estaba usted haciendo en ese lugar?

Mire, como le venía diciendo, yo creo que lo mejor

es que Silvana no sepa que yo estaba ahí.

Y...

Mire señora, yo,

estaba en el operativo en el cual Argemiro salió lastimado.

Y sentí la necesidad de saber cómo estaba.

Le prometo que voy a investigar y le voy a decir cómo está.

¿Ok? Quédese tranquila.

- Está bien, gracias. - Bueno ya me voy, hasta luego.

Disculpe, mire,

a mí tampoco me gustaría que Silvana supiera que estuve ahí.

Le voy a suplicar, su discreción.

Por favor.

Sí, no se preocupe, cualquier cosa yo le aviso.

Gracias.

Patrón, hemos buscado por los alrededores y no hay rastros de la señorita Candela.

¿Y qué carajos están haciendo aquí?

Búsquenla por todos lados.

Si alguien se llevó a Candela, encuéntrenlo.

¡Y me devuelven a mi mujer!

Yo hago esto por venganza. Trujillo mató a mi papá.

[Argemiro] Al igual que tú, tengo motivos de sobra

para querer ver a ese tipo hundido en la cárcel.

Porque Diego no mató al papá de ese chamaco. Fui yo.

¿Sabes qué te va a hacer cuando él se entere?

Si a ti algo malo te pasara por mi culpa, yo no me lo perdonaría.

Es urgente, necesitamos hacerle una transfusión ya.

Pero la señorita parece que está desaparecida, doctor.

¿Y la clínica? ¿Ya te comunicaste?

Me quitaron mi celular, no tengo manera de hacerlo.

¿Quién se quedó a cargo? ¿Medina?

Es probable pero no lo sé.

Es probable.

Que los barcos zarpen.

Confirma cuando estén en movimiento.

Empezamos, los barcos van camino a Estados Unidos.

Ok, perfecto, Roberto.

- Ya salieron los barcos. - Muy bien.

Ya salieron los barcos a Estados Unidos,

así que mañana por la noche vamos a viajar mi equipo y yo.

Fiscal Durán, necesita saber una cosa.

Zúñiga intentó

convencerme de detener la operación.

Dijo que Trujillo está enterado del allanamiento

y que va a usar esto para entregar a su abogado.

Claro, debí imaginarme que se iba a aprovechar del momento.

¿Usted estaba enterada de esto?

Bueno, Roberto es nuestro informante.

Y tenemos conocimiento

de que Trujillo sabe que vamos a allanar un barco.

¿Pero entonces todo está bien?

Bueno, técnicamente sí.

Ahora, hay que seguirle muy de cerca los pasos a Zúñiga porque,

si ya se puso en contacto contigo,

seguramente no se va a quedar con los brazos cruzados.

Trujillo quiere saber quién era el informante

y Candela casi me obliga a entregar a Roberto.

Pero ¿por qué encubrir a Argemiro?

No lo sé, Violeta, es muy raro.

A ver, pensemos.

Si Trujillo no se sorprendió con lo de Roberto,

es porque algo sabía. Entonces,

¿tú crees, que este abogado

le está jugando doble a Silvana?

Bueno y si este abogado le está jugando doble

entonces tenemos que estar preparados.

Y nada puede suceder hasta que no caigan los cargamentos.

¿No quiere Silvana que mañana nos vayamos a Estados Unidos?

Sí, Vicente, pero yo no me puedo ir.

No me voy a ir. No voy a dejar a Felipe en manos de un criminal.

A ver.

Nosotros ya sabemos de dónde salió el dedo que te mandaron, ¿no? Bueno,

- de la esposa de Tino. - [Violeta] Sí, y también sabemos que,

no tengo idea por qué, pero Argemiro está protegiendo a Felipe.

Sí, pero Argemiro no debería proteger a Felipe, debería ser yo.

[Vicente] ¡Ya está!

¿Qué es lo que tenemos que hacer?

Seguir la orden de irnos a Estados Unidos.

Porque si nosotros logramos tener

a Trujillo, va a ser mucho más fácil llegar con Felipe.

Vicente, no me voy a ir.

- [Violeta] ¡Joaquín! - No voy a dejar solo a Felipe,

¿cómo creen?

Tenemos que hacer algo.

Si Trujillo cae, es mucho más fácil

llegar con Felipe. Lo que tenemos que hacer es viajar a Estados Unidos,

- seguir la orden, eso es lo que tenemos - No, Vicente,

- que hacer. - no voy a ir.

[Zúñiga] Joaquín.

Necesito hablar contigo, a solas.

Sí, por favor.

[Vicente] Sí.

Piensa.

¿Y no se te hace raro que Zúñiga quiera hablar con Joaquín?

[Vicente duda]

No.

Bueno no sé, no.

No sé, no importa. No nos vamos a regresar a ver qué pasa con esa plática o si...

Nos esperamos a que Joaquín nos diga y ya.

¿Tú crees que Joaquín nos va a contar todo lo que Zúñiga le diga?

No sé, no importa. Te llevo a tu casa.

Está bien, está bien.

Pero, mínimo me cuentas lo que está pasando con Érika, entonces.

- Sí. - No, te lo sigo en serio.

[Camila suspira]

Ya no tengo, ¿tú tienes?

Sí, sí tengo.

Pero no es gratis.

Te voy a pagar, Caballo.

¡Ah!

Bueno, así es diferente, hombre.

- Primero la lana. - Ahorita no tengo pero te doy después.

¿Y cómo pretendías pagarme entonces? Pues luego te la doy, ¿no?

Ven, te puedo pagar así.

Bueno pues,

así sí cambia.

Bueno, creo que es momento de ir a descansar.

Vamos.

Pasa.

Qué bueno que te encuentro, tengo que hablar urgentemente contigo.

- Te espero en la salida. - [Silvana] No, no, quédate. Pasa.

A ver, ¿qué pasó?

Hoy vino Rueda a mi oficina, el fiscal que lleva el caso de tu hermano.

Para decirme que va a interponer una acusación contra ti,

por complicidad y obstrucción de la justicia.

Perdón que me meta, es una pregunta,

¿Zúñiga tiene que ver algo con esto?

Obviamente es el que dio la orden.

[Silvana] ¡Claro!

No quiere que haga el operativo.

¿Qué pruebas presentaron?

Todavía ninguna, quiere que yo interponga

la acusación solamente con una sospecha.

No, perfecto. Entonces pide las pruebas

y así me das tiempo de ver qué es lo quiere Zúñiga y de enfrentarlo.

Ok, me parece muy bien, pero tienes que apurarte, Silvana.

Es muy probable que él recurra a otro juez que sí interponga la acusación.

[Manuela] Eres muy buena funcionaria pública

pero la hermana de un asesino.

No lo voy a hacer.

No voy a traicionar a Silvana y no voy a declarar en su contra.

Y Silvana no tiene nada qué ver con Argemiro. Absolutamente nada.

Mira Zúñiga, hazme caso.

No confíes en Orozco.

[Joaquín] Ya vimos que no tiene palabra, no lo hagas.

A mí Orozco no me importa.

Tengo buenas razones para pensar que Trujillo tiene un plan más grande.

Así que no creo que sea buen momento para capturarlo.

Me estás diciendo que quieres tumbar el operativo

- y traicionar a tu socio, ¿eso quieres? - No, no, no.

- ¡Trujillo no es mi socio! - ¡Ay por Dios!

Nuestro acuerdo llegaba hasta el momento

en que tuviéramos que enfrentarnos y nada más.

¿Entonces qué quieres? ¿Qué buscas?

[Joaquín] ¿Cuál es el problema, que Silvana lo haga antes que tú?

¿Quieres poder? Zúñiga, piénsalo.

Te vas a echar a Trujillo encima.

- ¿Lo quieres de tu enemigo? Adelante. - ¿Sabes qué es lo que quiero?

¡Justicia!

Pues lamento informarte que la única justicia

en la que yo creo es en la de Silvana y no la voy a traicionar. Lo siento.

- [Joaquín] No lo voy a hacer. - ¡Pero si ya lo hiciste una vez!

[Zúñiga] ¿O si no, por qué se lo dijiste a Orozco?

Ese es mi problema.

¿Sabes cuál es tu problema?

Que dudo mucho que encuentres a alguien que traicione a Silvana.

Ése... va a ser tu problema.

Ya le dije que nadie sabe nada de su mujer.

Lo mismo me dijiste con el atentado de Bárbara.

La policía agarró a todos los asesinos,

¡y resulta que todos eran tu gente! ¡Imbécil!

Eso era un montaje.

¿Tú crees que me voy a creer esa mentira tan vulgar?

- Le juro que le estoy diciendo la verdad. - ¡Lárgate!

¡Lárgate!

[Trujillo] ¡Caballo!

¡Caballo!

¿Pasa algo?

Patrón, el Caballo no está.

Salió con la periodista.

Haz lo que tengas que hacer.

Pero quiero que me traigas a Candela para acá.

¿Se te perdió tu mujercita?

¿Qué te importa?

Si vas a esperar despierto a la futura señora de Trujillo,

deja que te acompañe.

[Fabiana] A menos que llamen los captores para pedir un rescate.

¡Mamá!

¡Mami!

- [Silvana] ¡Mamá! - ¡Hija!

¡Mi amor!

- ¡Te extrañé! - [Luz Marina] Y yo a ti.

¿Qué pasó, qué haces aquí?

Pues, yo ya no podía seguir allá, hija, sabiendo que ustedes me necesitan.

Dime, ¿qué noticias me tienes de Ari?

Pues no tengo noticias, pero si estuviera mal

lo sabríamos. Así que hay que estar tranquilas.

- [Luz Marina] Bonita. - ¿Me hiciste de cenar?

- No, claro que no. - [Silvana] ¿No?

- ¡Ay, claro que sí! Ven acá. - [Silvana] Ah bueno.

Entonces tienes más dinero que Diego Trujillo.

Todo lo que tiene Diego Trujillo,

es mío.

Y lo voy a recuperar.

¿Qué te pasa? ¿Problemas con tu hija?

Diego la está buscando por todo Morelos.

Y lo está ayudando la policía.

Me vale.

[Potro] ¿Por qué eres tan duro con ella?

- Tú hiciste lo mismo. - Ah chinga.

¿Qué? ¿Cómo es eso?

¿Ya se te olvidó lo que hiciste para salir de la cárcel de Miami?

- Eso es diferente. - [Potro] ¿Por qué es diferente?

Porque es mi hija.

Está enamorada de un matón de Trujillo, un güey que está que se muere,

que hay que darle sangre y no sé qué más fregaderas.

¿Y ese es el problema?

El problema es que yo tengo

la misma sangre del bato ese.

¿Y Candela lo sabe?

¿Te dijo que le dieras tu sangre?

Eso sería como salvar a alguien que tal vez te va a matar después.

¿Por qué lo dices?

- [Candela] Papá, - Ese güey...

Necesito hablar contigo.

[Potro] Permiso.

¡Pásale, princesa!

[Miranda] Siéntate.

Siéntate.

Ahí está.

[Miranda] ¿Para qué soy bueno?

Te prometo que no voy a volver a ver a Argemiro.

Y que no se va a enterar de la verdad sobre la muerte de su papá...

...si me dejas ir a salvarlo.

Por favor.

Estás enamorada de ese güey hasta los huesitos, ¿no?

Mi niña.

- Con permiso. Sí. - [Silvana] Pasen.

[Violeta] Gracias.

Bueno, como saben hoy vamos a viajar a Estados Unidos,

y Smith me advirtió de algo que quiero que sepan. Trujillo está al tanto

del operativo y de hecho quiere usarlo para inculpar a Roberto. De hecho,

quiere que encontremos el cargamento.

¿Usted cómo sabe toda esa información, licenciada?

Por Smith, Vicente. Pon atención, por favor.

Zúñiga le pidió a Smith que detuviera la operación.

Y además puso un fiscal para investigarme. No sé qué quiere, pero se está moviendo.

Eso está perfecto, si tú lo llevas a juicio, él no te va a poder atacar.

También hice un trato con Roberto para no implicarlo.

¿Y los de la DEA saben de ese trato?

[Silvana] No, ellos no estarían de acuerdo con algo así.

Te llamé porque supe que el canal

había prescindido de tus servicios.

Pero si tú me ayudas, yo puedo hablar por ti, para que te devuelvan tu puesto.

¿A cambio de?

De que empieces a hablar de la fiscal Durán.

Uno de mis investigadores encontró nexos entre ella y el crimen organizado.

No, no, eso sí no lo creo. Silvana siempre ha estado detrás de Trujillo.

Ella utiliza esa fachada y la utiliza muy bien.

[Zúñiga] Tanto así, que no le hemos podido comprobar

nada legalmente.

Pero si la prensa empieza a cuestionarla,

tal vez podamos iniciar una investigación.

¿Qué? ¿Por qué te sorprendes?

- ¿Sabes algo que yo no sepa? - [Camila] No, no.

- ¿Cuándo empezamos? - Bien.

Esta tarde voy a convocar una rueda de prensa,

justo antes de que Silvana viaje a Estados Unidos.

Con suerte, podemos evitar que haga ese viaje.

- Silvana, necesito hablar contigo. - No, ahorita no.

- Silvana, por favor... - Necesito hablar con Zúñiga,

ahorita no, después.

[Silvana] ¿Qué haces aquí?

Qué gran noticia eh, Silvana, que trabajas para Trujillo.

¿Qué?

No sé de qué hablas, vamos a mi oficina y hablemos...

No, ustedes ya se han dedicado a destruir mi carrera,

- ahora yo voy a destruir la de ustedes. - [Silvana] Camila,

perdón pero no te veo muy bien.

No te dejes manipular.

[Zúñiga] ¡Uy!

Supongo que vienes a hablar conmigo.

Obvio.

[doctor] El muchacho está muy mal, sino le hacemos

una transfusión de inmediato, va a morir.

Don Diego, tenemos que hacer algo.

[vibra celular]

¿Qué pasa Candela, dónde estás?

Soy yo, tengo información importante que te puede interesar.

[Joaquín] Zúñiga te va a traicionar.

¿Cómo sabes eso?

Zúñiga y Camila están preparando una rueda de prensa.

Lo van a hacer para impedir que Silvana realice el operativo de la naviera.

Maldito Zúñiga.

Según la DEA, Zúñiga sospecha que tienes otros negocios

y él ya se encargó de decírselo a otras personas.

¿Y por qué me dices todo esto?

Porque sino lo hago,

yo sé que Felipe corre peligro.

¡Caballo!

¿Crees que haga algo?

- Ordene, patrón. - Salimos a cazar ratas.

- ¿Le llevaste su regalo a Camila? - Claro, con todo y moño.

¿Qué hacemos con el muchacho?

Que se muera.

Te voy a exhibir frente a la prensa.

La Fiscal de Hierro,

hermana de un matoncillo del crimen organizado.

¿Te imaginas lo que pasará cuando se enteren que tú lideras

un operativo en contra de la organización de tu hermano?

Ya con la sola sospecha, te van a destrozar, hija.

Claro, y tú te imaginas, pues más o menos,

¿cuánto se va a tardar Trujillo en matarte,

cuando vea que lo expusiste de esa forma?

Digo, a menos que ahora sí estés dispuesto a capturarlo.

- Qué no creo, ¿verdad? - Se va a tarda más,

que en matar a Argemiro, cuando sepa que es tu hermanito.

¿Qué quieres?

Me devuelves el caso,

suspendes el operativo

o deja que yo lo haga.

¿Tomaste?

Mira Silvana,

me costó sangre llegar hasta aquí.

[Zúñiga] No me voy a sacrificar

ni voy a permitir que me hundas en el juicio cuando atrapes a Trujillo,

- ¿me entendiste? - No

hay

trato.

Mira, todavía pensar que ibas a agarrar a Trujillo, hasta me lo pensaba, fíjate.

Pero como eres un cobarde

y un corrupto

la respuesta es, no.

Ni muerta.

Bien, bien.

Entonces,

prepárate para ver morir tu carrera.

Y a tu hermanito.

Perfecto.

Prepare el auditorio para una rueda de prensa. En dos horas.

¡Sáquela, sáquela doc! ¡Dale! ¡Ah!

¡Hijo! ¿No que no dolía?

- Pónganla en hielo, por favor. - Encárguense.

- Acompañen al doctor. - [Edmundo] Sí, papá.

Ni creas que te vas a ver con Diego.

Entregas la sangre al muchacho y te me regresas, ¿estamos?

Entiende papá, no estamos en posición de crear una guerra ahorita.

Patrón, creo que la señorita tiene razón.

¿Sí? ¿Si crees tú? Bueno, órale.

[Miranda] Tienes razón, ¡Potro! Déjame solo.

¿En qué momento decidiste acostarte con ese güey?

- ¡Es que me duele! - Papá, lo necesitamos vivo.

Aparte ya está a punto de caer.

¿Qué quieres decir con eso?

El negocio como tú lo conocías y la naviera,

están a punto de acabarse.

Nada más va a quedar el negocio del producto sintético.

Y Diego conoce todos los laboratorios.

Nos conviene tenerlo en la cárcel.

Y después nosotros quedarnos con el negocio.

Está bien. Averíguate dónde están esos laboratorios.

- ¿Va? - [Candela] Va.

Zúñiga va a sentenciar a muerte a mi hermano,

con tal de salvar sus intereses.

¿Qué haces?

¡Quiero saber cómo está! Le voy a hablar a Candela.

No, Silvana. Si le llamas a Candela,

no solamente a ella la vas a poner en riesgo,

- sino también a tu propio hermano. - Perfecto, voy por él enton...

A ver, Silvana, espérate. Estás muy alterada y lo que tienes

que hacer es irte a la conferencia de prensa y enfrentar a Zúñiga.

Me vale Zúñiga. ¡Van a matar a mi hermano, Érika!

Silvana entiéndelo, si sigues con esto vas a poner el riesgo el caso.

- ¿Eso es lo que quieres? - No lo voy a dejar morir, ¿o sí?

- Yo voy por él. - [Silvana] No.

[Silvana] Yo me voy a arriesgar,

- no quiero que nadie más... - Silvana, espera.

Yo sé que las cosas no están saliendo como tú quieres.

Pero déjame ir por él, confía en mí.

Sí, tienes que confiar en tu equipo.

Joaquín, nosotros vamos contigo.

Te prometo que no le va a pasar nada.

Ven, siéntate.

- ¿Le puso el antibiótico adecuado? - Sí, doctor.

No me gustan sus signos.

RCP, le está dando un infarto.

Prepare una dosis de atropina, rápido.

Espérate, espérate.

- Si los llego a necesitar, les llamo. - No, jefa.

El patrón dio la orden de que no nos separáramos.

¿Y qué le vamos a decir a Diego?

Que ustedes dos son mis nuevas damas de compañía, ¿o qué?

Está estable.

Está estable.

Suave, suave.

[Ernesto] ¿Desde cuándo Trujillo es tu informante, Zúñiga?

Tú tenías las fechas de cuándo iban a llegar los cargamentos

justo antes de que nosotros los decomisáramos.

[Ernesto] Y si te queda alguna duda,

la prueba de caligrafía dio positivo. Esta es la letra de Trujillo.

[Ernesto] ¿Desde cuándo estás en tratos con él?

Hasta que se dignó a aparecer la princesita.

[Candela] ¿Y a ti qué te importa?

Vamos a ver si le vas a contestar así a Diego, cuando sepa que estás aquí.

- ¿Cómo está Argemiro? - [enfermera] Está muy mal.

¿Qué pasó, la consiguió?

Sí.

Aquí está la sangre, doctor.

Tráigame el porta suero, tenemos que conectar inmediatamente.

[Candela] Todo va a estar bien. Vas a estar bien.

- [Argemiro] Bonita. - [Candela] Te vas a recuperar.

- ¿Joaquín ya se comunicó? - No.

Ya deben estar entrando a Morelos.

¿Quién está trasmitiendo en vivo?

Hasta donde yo sé, solamente es Camila.

Ahí viene.

[Zúñiga] ¿Qué?

¿Vienes a presenciar tu caída?

- [Zúñiga] Buenos días, señores. - Buenos días.

Subprocurador, ¿a qué hora vamos a empezar?

Tenemos mucho tiempo esperando.

Les pido un poco de paciencia, en un momento iniciaremos.

Tenemos que hablar.

Encontré algo con lo que podemos detener a Zúñiga.

- Pero este es el expediente de Trujillo. - Son copias del expediente.

Pero adentro, hay una hoja en la que Zúñiga firma

- una alianza con Trujillo. - ¿Qué?

Con esto no se va a poder hacer a ningún lado.

¿Y cómo conseguiste esto?

Eso es lo que menos importa, ahorita en este momento...

[explosión]

¡Quédate aquí! ¡No te muevas de ahí!

¡No se muevan de aquí! Que nadie salga.

- Toma, guarda esto con tu vida. - Sí, sí, ve.

¡Nadie sale!

[sirenas]

[Silvana] ¿Qué pasó?

Ella venía corriendo,

se detuvo en la puerta

y de repente hubo una explosión.

¿Quién era?

- La periodista Camila. - ¡Ay no!

[Silvana se lamenta]

Llama a la casa, que te manden dos hombres y te vas por Zúñiga.

- Sí, patrón. - Nos vemos en la casa.

Sí, ¿bueno?

¡Métela a mi habitación!

Voy para allá.

- Vamos a la casa. - Sí, señor.

¡Mi vida, qué lindo verte!

¿Dónde andabas?

Estaba buscando la sangre para el Tiburón.

¿Y por qué no contestabas tu celular?

Porque estaba incomunicada, mira.

¿Y por qué tantas molestias con ese tipo?

¿Por qué no mandaste a alguien a comprar la sangre?

Porque el médico dijo que era urgente y no tuve a quién mandar.

No me quieras ver la cara. Hay mucha gente que trabaja para mí.

Lo sé. Y me acompañaron dos trabajadores,

Edmundo y Emilio, si quieres ve y pregúntales.

Ellos no trabajan para mí.

Yo los contraté cuando tú me echaste por culpa de Bárbara.

¿Estás enamorada de ese tipo?

Patrón, perdón que lo interrumpa, pero ya está su encargo en el despacho.

Gracias, ahora voy.

Más te vale que no estés enamorada de ese chamaco baboso.

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