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[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
[Silvana] Joaquín, necesito que tú y tu equipo
se encarguen de la custodia de la familia de Tino.
Necesito que la operación sea absolutamente confidencial.
- ¿Estamos esperando alguna amenaza? - Puede ser.
Tino sufrió un atentado en la cárcel
y estoy segura que Trujillo va a tratar
de atacar a su familia para presionarlo.
Y, ¿adónde quieres que los llevemos?
Eso es lo que tenemos que pensar.
No los podemos llevar a la casa de protección
porque no lo podemos justificar y, además, no confío en nadie.
¿Qué hay de la cabaña que le confiscamos a Zapata?
- Podría funcionar. - Puede funcionar.
- ¿Joaquín? - Bueno, Vicente y yo nos podemos hacer
cargo del traslado y la logística. Por eso no hay problema.
Y, ¿dónde está Vicente?
No sé, pero voy a tratar de localizarlo.
[celular al sonar]
¿Qué pasó, Roberto? ¿Tienes noticias?
Perfecto, te veo en una hora.
Roberto logró que Trujillo autorizara la movilización del cargamento.
Ya, tranquila,
estoy manejando lo más rápido que puedo. Ya casi llegamos.
Lo que menos me preocupa es Diego,
estoy pensando en otras cosas.
Lo sé.
¿Ya me vas a contar qué pasó en esa llamada?
¿Hay problemas con tu papá en la cárcel?
¿Te puedo confiar algo?
- Sí. - Mi papá, el Potro y yo
tenemos un plan para sacarlos de la cárcel.
Contraté a unas personas en Miami.
Pero ahora resulta que la DEA se quiere hacer cargo de todo eso.
Y si no me muevo rápido, el plan se va al carajo.
No te preocupes, algo se te va a ocurrir.
Tú eres la mujer más inteligente que conozco.
¿Están bien? Llamaré a una ambulancia.
¡Ey!
[hombre] ¡Vámonos!
[hombre] Tranquilito y no te va a pasar nada.
Soy un agente de la DEA,
no saben el problema en el que se están metiendo.
A ver, agente Smith,
nosotros no somos la clase de gente
con la que usted está acostumbrado a tratar.
Sí le queda claro, ¿verdad? ¡Vamos!
[Potro grita]
[Potro grita a lo lejos]
[Potro grita a lo lejos]
¡Cállate, güey!
¡No!
[Potro grita] ¡Francisco!
[Potro grita] ¡Pancho!
[Trujillo] Mi estimado oficial Muñoz.
Ya tengo tu primer encargo,
pero necesito la ubicación de la familia de Tino Mendoza.
Seguramente nuestra querida fiscal ya te habló de ellos.
[Joaquín] Sigo investigando.
[Trujillo] ¿Sí? Pero asegúrate de que sea antes
de que Tino hable con la fiscal.
Cuando a alguien se le suelta la lengua, me pongo nervioso y
tal vez me da por cortarle la lengua a alguien más inocente.
Escúchame bien, estúpido:
si tú le llegas a tocar un pelo a Felipe, te juro que te voy a...
Oficial, muchísimas gracias por protegernos.
La verdad se lo quería agradecer porque fíjese que Tino
me mencionó que estábamos en peligro, pero yo no lo creía.
No entiendo qué estamos haciendo aquí siguiendo las órdenes de Silvana,
mientras tendríamos que estar buscando a Felipe.
Ya sabemos dónde está.
[Roberto] Diego ordenó el cargamento.
Perfecto. Necesito saber todo:
rutas, puertos, cantidad.
Bueno, zarparán dos barcos.
El primero es un señuelo, pero es importante que lo capturen.
Pero ¿por qué voy a capturar un barco vacío?
Es necesario para lograr que Diego se confíe
y envíe el que lleva el cargamento.
Perfecto, ¿algo más?
- ¿Cómo van las cosas con Tino? - Bien.
No puedo hablar mucho de ese tema, pero todo está bajo control.
Tino te puede enseñar sobre el transporte del cargamento.
Él y Marlon eran los dueños de la empresa de mantenimiento
antes de que Diego tomara el poder.
[Smith] ¿Quienes son?
¿Qué quiere de mí?
Ya te vas a enterar,
alguien quiere hablarte.
Agente Smith, soy Candela Miranda,
hija de Francisco Miranda.
¿Cómo me encontró?
Cualquier información puede ser comprada.
Sobre todo cuando se da el precio adecuado.
[Candela] Por ejemplo, agente,
¿quién vive en la calle Collins?
O, ¿cómo se llaman los hijos de la pareja
que vive en la 38 y Brickell?
[Candela] ¿Le parecen conocidas esas direcciones, agente?
No a mi familia.
¡Ellos no tienen culpa de nada!
[Candela] Con ellos no quiero absolutamente nada.
Pero de usted, agente,
necesito que haga exactamente lo que yo le pida,
si es que no quiere poner a su familia en peligro.
¿Y qué espera de mí?
Jefa, Trujillo está llegando.
Pronto le diré exactamente lo que tiene qué hacer.
Piense en el bienestar de su familia, agente.
Tienes que irte.
¿Por qué te estás acostando con ese güey?
¡Ahorita no estamos para eso!
Tienes que irte, por favor.
[carraspea]
[puerta al abrir]
[Candela] ¡Mi amor!
¿Por qué no fuiste a los funerales de Bárbara?
Pensé que no me querías tener cerca.
Perdóname,
tienes que entender que perdí un hijo.
Estaba destrozado.
Estoy tan cansado de pensar.
Tan cansado de aguantarme este dolor.
Ya no tienes que fingir.
Ahora estás aquí. Conmigo.
Y cuando confisquemos el cargamento,
Trujillo ya no va a poder escapar.
Con eso y con los testimonios de Roberto y Tino,
vamos a tener el caso completamente armado, pero
necesito recuperar el caso.
Ya le dije, licenciada Durán, yo me voy a hacer cargo de eso.
Y una cosa más:
bajo ninguna circunstancia vamos a poder presentar pruebas
que involucren a Roberto.
Es el trato que hicimos, sacarlo limpio.
Habría que buscar una buena excusa
para que el licenciado Zúñiga lo deje por su cuenta.
Pero tenemos que tener mucho cuidado.
Porque si Zúñiga está aliado con Trujillo, como suponemos,
lo va a poner sobre aviso.
Estoy consciente de eso, usted siga con la investigación.
Y le aseguro que, cuando el operativo ocurra,
usted estará al frente de todo.
- ¡Volviste! - Claro que volví.
¿Cómo estás?
[Argemiro] Yo te veo muy bien.
Te veo mucho mejor. Me da gusto.
Ven.
[Argemiro] ¿Qué?
¿Ya vas a poder ayudarme a salir de aquí?
Mira,
me vas a tener que tener un poco de paciencia, ¿sí?
Las cosas no están como yo quisiera,
están más complicadas.
Pero no te pongas triste.
Me gusta cuando estás feliz.
Te prometo que pronto te vas a ir de aquí, ¿ok?
[Caballo] ¡Ah, caray!
Mire nada más quién apareció.
Toma.
¿Dónde carajos te metiste?
El patrón nos encargó muchísimo trabajo.
- Sí, es... - No me importa.
Apúrate, que hay muchas ratas que sacar. ¡Órale!
Bueno, échale ganas, ¿sí?
Oye,
¿qué clase de complejo tienes?
¿Te sientes su mamá o qué?
[Argemiro] Tenemos prisa, ¿no? Vámonos.
[tocan a la puerta]
[Violeta] ¡Joaquín!
- [Violeta] ¿Todo bien? - Sí, estoy bien.
[celular al sonar]
[celular al sonar]
Silvana, ¿qué quieres?
¿Cómo estás?
[Joaquín] Sin novedad.
¿O qué? ¿Quieres un reporte completo?
Nada más quiero saber cómo está la familia de Tino.
Ya te dije que sin novedad.
Bueno, nada más te quería recordar que
mañana temprano voy a ir a hacer lo del video para Tino.
Sí, todo va a estar listo, no te preocupes.
[Silvana] Adiós.
- Flores para una flor. - ¡Ay!
Gracias. Pasa.
[Ernesto suspira]
- ¿Vinito? - Por favor.
Pinot noir.
- [Silvana] Salud. - ¿Qué estamos festejando?
Nada.
- ¿Te sientes bien? - Sí.
- ¿Sí? - Sí.
¿Por qué tan cariñosa?
Si me vas a recibir así de ahora en adelante,
voy a venir más seguido.
¿Te quedas a dormir?
¿Me haces el amor toda la noche?
¿Sí?
Supongo que ya lo sabes.
¿Cuál es el plan?
Trujillo quiere que le entregue a la familia de Tino.
[Violeta] Joaquín,
entiendo que estés desesperado, pero no puedes hacer eso.
Ellos no tienen la culpa de lo que te está pasando.
Pero ¿qué quieren que haga?
Es la familia de un delincuente por la vida de mi hijo.
[Violeta] Pero en esa familia también son inocentes.
O sea, qué fácil.
¿Me voy a quedar sentado, esperando a que Trujillo
me entregue a Felipe muerto?
Que me lo entregue hecho pedazos, ¿eso quieren?
Nadie quiere eso y lo sabes.
Y perdón por lo que te voy a decir, pero lo sabes.
Sabes
que Trujillo igualmente puede matar a Felipe,
aunque hagas todo lo que te pida.
Sabe que te tiene en sus manos
mientras tenga a Felipe en su poder.
Vicente, tú sabes lo difícil que es para mí traicionar a Silvana.
Entonces deja de pensar con los cojones
y empieza a pensar con la cabeza.
Estás enamorado de la fiscal y eso estorba.
- Aléjate. - Lo siento, pero ya es demasiado tarde
para hacer eso.
Nunca es demasiado tarde.
Vamos a rescatar a tu hijo.
[Guevara] Así es,
Silvana tiene el caso armado,
Trujillo está perdido.
Pues brindemos por la Fiscal de Hierro.
[Cuervo] Mira,
para que sepas que soy un niño bien portado,
ya mandé a parar la guerra.
Ninguno de mis socios puede atacar Morelos.
Ninguno.
No tiene caso pelear, esta guerra está ganada.
¡Patrón! Hay enfrentamientos en la zona:
los de Morelos atacaron y están secuestrando a los nuestros.
¡Estos desgraciados quieren perder la guerra
antes de empezar la batalla! ¿Eso quieren?
Júntate a todos los hombres, ¡a todos!
Me resguardan la seguridad de la casa, ¿me entendiste?
- Sí, señor. - ¡Ándale! ¡Chingá!
- Gustavo. - Qué Gustavo ni qué ocho cuartos, carajo.
Entonces para eso necesito entregar a la familia de Tino.
Para tener a Felipe de vuelta. ¡Tenerlo de regreso!
Joaquín tiene razón.
Trujillo los necesita para negociar,
ya después los rescatamos. A ellos y a Felipe.
No, Violeta, no.
Esas son suposiciones nada más. Si es así, yo no juego.
¡Vicente!
A ver, necesito rescatar a Felipe, por favor.
Yo lo sé y tú sabes que soy capaz de lo que sea,
doy mi vida por tu hijo, porque lo adoro.
Doy mi vida por pelear contra Trujillo, doy mi vida por lo que sea.
No puedo entregar a unas personas que también son inocentes como tu hijo.
[Vicente] No puedo.
Perdón.
[quejido]
Voy a empezar a organizar la entrega de la naviera.
Voy a mandar una carga
directamente a la trampa de la Procuraduría...
Y va a caer la naviera y Roberto.
[alcaide] Gracias, ya se puede retirar.
[alcaide] Hablé con tu hija.
Le dije lo de tu traslado, pero
desafortunadamente está en México.
Muchas gracias por haberlo intentado.
Ya habrá otro momento para hablar con mi chamaca, ¿qué no?
Pero para serte honesto,
más que alejarme de mi chamaca, me duelen otras cosas.
¿A qué te refieres?
Sabes que no puedes.
[Miranda] Me duele alejarme de ti.
No hagas las cosas más difíciles, Francisco.
A mí también me gustaba saber que estabas cerca.
Yo no quisiera decirte adiós.
Pues yo tampoco.
Y menos de esta forma.
Suéltame.
¿Y tus planes en la política, Diego?
Esos siguen en pie.
Lo que pasa es que el Primer Ministro no quiere escándalos,
y necesito que me nombre Ministro de Economía
antes de entregarle la mercancía.
Y entonces...
...no le va a quedar otra, me va a tener que apoyar.
Y tiene razón.
No puedes afectar tu imagen.
Eres tan inteligente.
Siempre pienso las cosas, mi amor.
Es más,
después del nombramiento, quiero que te cases conmigo.
¿Qué? Pero...
...Diego, así tan...
¿Tan rápido?
¿Por qué tan sorprendida?
Quiero que me des un hijo.
El hijo que me arrebataron.
[Miranda] Siempre te voy a recordar.
[Miranda] Siempre.
Pero ahora me tengo que ir.
¿Qué estás haciendo?
Asegurando mi libertad, cabrón.
- Vete al carajo. - Dame las pinches llaves.
Dame las llaves, güey.
Ponlas en mi bolsillo.
[Miranda] ¡Eso!
¡Eso!
¿Ahora qué me vas a hacer?
- ¿Me vas a matar? - Cállate el hocico.
- Sabes que me tienes que matar. - [Miranda] Cállate el hocico.
- Sabes que... - ¡Cállate el hocico!
¿Sabes por qué no me puedes hacer daño?
Porque lo que pasó entre nosotros sí es real.
[alcaide] Coño, qué poco hombre eres.
Ni siquiera te puedes mentir a ti mismo.
Tú me buscaste porque te gusto.
Estamos bien.
Y tranquilos. Quiero que sepas que la gente que nos está cuidando,
es muy buena con nosotros.
No te preocupes, estamos bien.
- Creo que es suficiente. - Gracias. Vamos mi vida.
Muchísimas gracias.
- [Silvana] Esto va a ayudar a Tino. - Eso espero.
- Con permiso, licenciada. - [Silvana] Pase.
Gracias.
- Silvana, no tienes nada que agradecer. - [Silvana] Claro que sí.
Tino es muy importante para poder capturar a Trujillo,
así que sí, sí tengo que agradecerte.
¿Estás bien?
- No sé, perdón, te siento raro... - Vicente ya tiene listo el video
para que te lo lleves.
Joaquín, ¿me regalas un momento?
[Joaquín] Sí, sí.
- [Violeta] ¿Estás bien? - Sí, gracias por intervenir.
[Vicente titubea]
- Bueno, aquí está, sí. - Gracias. Bueno, lo llevo.
- Adiós. Bye. - Adiós.
¿Te puedo decir algo?
Me da la impresión de que...
...la señora se fue un poco celosa.
Quizá, y lo deberías de pensar, está enamorada de ti.
Oye, ¿de dónde sacas eso?
[Violeta] ¿En qué lo ves? No entiendo.
Licenciado Zúñiga.
Lamento haberlo hecho esperar,
la reunión con el gabinete se alargó innecesariamente.
Quiero pedirle
que le devuelva el caso Trujillo a la fiscal Durán.
Pero usted me apoyó con la denuncia ante el comité
para sacarla del caso.
La licenciada Durán tiene pruebas contundentes
de sus tratos con el señor Trujillo.
Como comprenderá,
no puedo permitir que el Primer Ministro se entere
que uno de mis subprocuradores está haciendo tratos
con la mafia a mis espaldas.
¿En verdad va a caer en su juego? ¿En el juego de Silvana?
Tiene el caso, como le dije, prácticamente resuelto.
¿Por qué negarle la petición?
Porque yo puedo manejarlo mejor.
Si usted sabe de mi trato, también debe saber que puedo hacer
que me entreguen a Diego Trujillo.
Usted dígame por qué no lo ha hecho ya.
[Guevara] ¿Desde cuándo se abrió el caso?
No hemos tenido ningún resultado.
Devuélvale el caso a la fiscal Durán.
¿Y qué pasa si me niego?
Licenciado Zúñiga...
...usted sabe que puedo desvincularlo.
Y no solo del caso.
Pues vaya buscando.
Porque no pienso arrodillarme ante nadie.
Y mucho menos ante la fiscal Durán.
[portazo]
[Trujillo] ¿Qué pasó?
¿Tienes alguna noticia de mi encargo?
Sí, yo estoy a cargo de la custodia de la familia de Tino.
Todo fue muy fácil.
Felipe va a estar muy contento por ti.
Mira, hay más agentes a cargo de la operación.
No te puedo entregar a la familia así como así,
me abrirían una investigación.
Dame la ubicación de la casa de seguridad
para mandar a mis hombres.
Joaquín, Silvana quiere hablar contigo.
Dile que luego le llamo.
- Suena preocupada, yo... - Que le digas que luego le llamo.
Está bien.
[Violeta] Luego se comunica contigo.
¿Bueno?
[Trujillo] Pensé que te habías arrepentido.
Felipe estaría muy decepcionado.
No, no, espera...
[Joaquín] Anota las coordenadas.
Pensé que estarías con Tino.
No. Guevara me llamó
para que hablemos del caso,
resulta que quiere buscar alguna razón
para poder declarar incompetente a Zúñiga.
Razón, ¿cómo cuál?
No sé, cualquier cosa.
Ojalá tuviera yo algo que pudiera relacionar a Zúñiga con Trujillo.
Todo sería más fácil.
También hablé con la gente de la casa de seguridad,
Joaquín no contesta, no sé...
Está rarísimo, ¿tú sabes si le pasa algo? ¿Está bien su hijo?
Yo espero, la última vez que hablamos, él estaba tranquilo.
[tocan a la puerta]
[Zúñiga carraspea]
Podrás seguir moviendo tus influencias.
Podrás seguir amenazándome a través de Guevara,
pero no voy a dejar el caso.
No va a ser fácil deshacerse de mí,
- yo también tengo influencias. - [Silvana] ¿Ah, sí?
¿Y cuáles son tus influencias Zúñiga?
Yo no llegué hasta donde estoy por Guevara.
[Zúñiga] Detrás de mí,
hay gente mucho más poderosa
que Guevara mismo.
Haz lo que quieras.
Tenemos que hacer el traslado de Miranda. Ahora mismo.
Procedan.
¿Todo listo?
[hombre] ¡No me hagas repetir la pregunta!
¿Todo listo?
Listo.
La fiesta ya va a empezar.
Vamos a darle en la madre a la DEA.
Desamárralo.
Llévate esto.
Tú te vas con nosotros. Vámonos.
[agente] El agente Smith dio la orden
de ejecutar el traslado inmediatamente.
El alcaide no está.
Él debería estar presente para autorizarlo.
El traslado es inminente.
Mira nada más, hombre.
El patrón no pierde el tiempo, eh.
Ya se consiguió el reemplazo de la patrona.
Y buen gusto, ¿no?
- Sí, ándale. - [Caballo] Sí.
Patrón, ya le tengo ahí unas ratas del Cuervo,
listas para chillar.
- ¿Vienes? - No, prefiero quedarme aquí.
¿Qué pasa?
No quiero ver cómo lloran esos miserables.
Vengan conmigo.
[Trujillo] Ya saben cómo funciona esto, ¿verdad?
[Trujillo] Yo pregunto y ustedes contestan.
Y solamente tienen una oportunidad.
¿Quién mandó a los pelones para que mataran a mi mujer?
Le juro que yo no sé nada, señor.
Yo no sé nada de ningún atentado. ¡No me ma...!
¿Tú sí me vas a decir?
Yo no sé nada, señor, se lo juro. Yo no sé nada.
Solamente quedamos tú,
el de la jaula y yo.
¿Me vas a decir lo que quiero?
Don Diego, le juro que nadie de la gente del Cuervo fue.
¡Por favor!
No llegué hasta aquí para que un idiota me quiera ver la cara.
No.
No me mate, soy policía.
Agente de operaciones encubierto.
[policía] No sé quién ordenó el atentado.
Pero le juro que nadie del Cuervo fue.
Dejen vivo a este y al de la jaula.
Luego veo qué hago con ellos.
- [Trujillo] Tiburón. - [Argemiro] Dígame, patrón.
[Trujillo] Te tengo un trabajo:
vete con dos de los muchachos a esta dirección,
me recoges un encargo que me van a mandar.
Claro que sí, cuente con eso.
- Muy bien, señores... - Ay, cabrón.
...nos vamos.
Demasiada tranquilidad, ¿no?
Es como si, no sé,
como si viniera una tormenta o algo así.
Los hombres de Trujillo deben estar por llegar.
¿Qué?
[Vicente] A ver, Joaquín,
si tú no piensas decirle a la licenciada lo que pasa,
lo voy a hacer yo. ¿Lo tienes claro?
[celular al sonar]
¿Bueno?
[Felipe] ¿Papá?
- Papá, ¿eres tú? - ¡Felipe!
Felipe, papá, ¿cómo estás?
[Felipe] Tú no te preocupes por mí, yo estoy bien.
[titubea]
Te prometo que yo te voy a sacar de ahí.
Te voy a encontrar y te voy a sacar de ahí.
Todo va a estar bien, de verdad. Te lo prometo.
Papá, perdóname,
yo nunca creí que lo que pasó con mi mamá fuera tu culpa.
Por favor, perdóname. Perdóname por lo que te dije.
No, no digas eso.
Perdóname tú a mí. ¡Perdón!
No te cuidé, debí de estar contigo, perdóname.
[Joaquín] Te voy a sacar, te lo prometo.
Te voy a estar esperando.
[Felipe] Adiós, papá, me tengo que ir.
No, Felipe.
[Joaquín] Felipe, no me cuelgues. ¡Felipe!
¿Cómo está?
[Violeta] Joaquín, tranquilo.
- [Violeta] Lo importante es que vive. - No puedo.
[Violeta] Lo vamos a salvar, lo vamos a encontrar.
[Violeta] Lo vamos a encontrar.
Los voy a entregar, tengo que entregar a la familia de Tino.
Tengo que entregar a la familia de Tino, voy por...
No puedes hacerlo, ¡no puedes hacerlo, mírame!
Entiéndelo.
Tienes que avisar lo que pasa, yo adoro a tu hijo también,
pero no puedo permitir que entregues a personas que son inocen...
- ¡Suéltame! - Dispárame ahora.
- ¡Hazlo ahora! - No, tranquilos, por favor.
- ¡Joaquín! Piensa. - Los voy a entregar.
Piensa lo que estás haciendo. Escúchame, mírame.
Mírame, ¡Joaquín, tranquilízate!
Estamos contigo, lo vamos a solucionar.
[mujer de Tino] Estamos bien
y tranquilos. Quiero que sepas que la gente que nos está cuidando
es muy buena con nosotros.
Yo ya cumplí con mi parte, ahora te toca a ti.
Quiero que me digas absolutamente todo lo que sabes
acerca de Trujillo.
Primero le voy a decir cómo movemos la mercancía en la naviera.
No, eso ya lo sabemos.
Tenemos un informante que nos orientó al respecto.
Casi nadie conoce esa información.
Quien sea que se lo haya dicho,
tiene que ser alguien de muy arriba.
Eso no importa.
Lo que importa es que esa misma persona,
nos dijo que tú eras el dueño
de una de las compañías que limpiaban los tanques de gasolina.
Así es.
Por eso sé exactamente lo que pasa en los tanques.
Licenciada, lo que le voy a decir
a lo mejor es un poco difícil de entender.
Por eso la policía no nos ha encontrado nada.
[tocan a la puerta]
Adelante.
¿Qué haces aquí en mi casa?
Pensé que debíamos ser más discretos.
Las cosas se están complicando:
Silvana está empeñada en recuperar el caso
y Guevara quiere sacar nuestro trato a la luz.
Por favor, no te preocupes de esto.
Cuando todo se descubra, tú vas a tener un montón de lana.
Además el que hayas venido no es una pérdida de tiempo,
hay un cambio de planes.
¿Cambio de planes? ¿Qué quieres decir?
Sigue las instrucciones de Guevara.
Devuélvele el caso a Silvana.
Y, ¿por qué haría eso? Estoy tratando de protegerte,
- ¿no entiendes? - No necesito que me protejas.
Es hora de entregar la naviera
y de deshacernos de Silvana de una vez.
¿Bueno?
[Candela] ¿Qué está pasando?
Ya los tenemos cerca.
¡Vámonos, métele!
[potro se queja]
- ¿Qué le pasa? - No sé, güey.
- ¿Qué te pasa? - ¡Güey!
- ¡No puedo hacer nada! - ¡Desamárralo, güey!
¡A las llantas! ¡Tírenle!
No, por favor, ¡no!
¡No puedo hacer nada! ¡Ayuda, ayuda!
- No podemos detenernos. - [guardia] ¡Una contingencia!
Dile que se aguante.
[hombre] ¡Vámonos, vámonos!
[bocina de auto]
¡Sigan tirando!
¡Vamos, métele, compa! ¡Órale!
[Miranda ríe]
- ¡Vámonos, vámonos! - [Miranda] ¡Sale!
- ¡Te estabas tardando! - Ya estás, ya estás.
- Vámonos, vamos. - Me está dando hasta claustrofobia.
- [Miranda] ¡Potro! - ¡Qué calor, cabrón!
[disparo]
[pistolero] Échale, Potro, mátalo.
[Miranda] ¡Mira nada más lo que nos trajo el río, güey!
[Smith grita]
¡Dale!
Ya tienes lo que querías Miranda,
dile a tu hija que deje en paz a mi familia.
Eso no se va a poder, güey,
hasta que yo esté en mi México lindo y querido, ¿qué no?
Pero ese no era el trato Miranda.
- Este es un nuevo trato, güey. - Jálale, ¡jálale!
[Smith se queja]
¡Qué suerte tienes, pinche gringo!
[hombre] ¡Vámonos!
[Smith se queja]
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