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(OIHANE) ¿Habéis traído la denuncia? - Sí.
Dos copias.
(MIREN) Esta mañana he denunciado a tu "aita" en comisaría.
¿Por?
Le has denunciado por violencia de género.
(MIREN) En la denuncia se expone cómo vuestro padre
me ha violado reiteradamente durante 20 años.
"Aita"... - Dile a tu madre que la quiero.
(MIREN) Él sabía que yo no quería.
Se ve. (AITOR) ¿Por qué no se lo decías?
¿Por qué no te negabas? - ¿Tan difícil es creerme y ya está?
Aitor, ¿tan difícil es? (GRITANDO) ¿Tan difícil es?
Tú me crees, ¿verdad?
Ahora, lo importante es que estés bien.
(ÍÑIGO) Perdóname, ¿eh? Te pido perdón
por todo lo que haya podido pasar.
Te pido, por favor, que vuelvas a casa.
Íñigo, habla con tu abogado.
(Griterío infantil)
(MUJER) A ver si adivinas lo que es. ¿Sabes?
Míralo. - Carmen.
Hola. - Hombre, Miren.
A por el peque, ¿no?
Sí.
¿Cómo va tu rodilla?
Hija, bastante bien, la verdad.
No sé qué tienen las infiltraciones, pero funcionan. Ahora,
también te digo, mejor no saber. - (RÍE)
Me alegro, mujer. - A ver.
¿Y tú qué tal?
(IKER) "¡Amama!".
Mira, ya viene. - Ah, ya salen.
Uy. ¿Quieres el yogur ahora?
Si lo tomas ahora, no vas a comer el bocadillo. Es mejor después.
Toma.
Cuidado, no se te caiga.
Ahí.
Vamos a ir al parque a jugar.
¿Habéis decidido dónde ir de vacaciones?
Chica, todavía no. - ¿No?
No. - Nosotros creo que a Alicante.
Qué bien. - Sí.
(Música suave)
Hola. - Hola.
¿Para entregar un currículum?
Eso mejor a Josu.
Josu.
Hola. - Hola.
Por si os podría dejar esto.
Ahora mismo no buscamos a nadie.
Ya.
Bueno, pero si alguien se pone enfermo, me tienes ahí.
Hola.
Buenas.
Hola. - ¿Qué tal?
Bien. - ¿Te puedo ayudar en algo?
No.
No.
Estaba mirando un poco. - Vale.
Pues si necesitas cualquier cosa, me avisas, ¿vale? Estoy aquí.
(HOMBRE) No aceptamos currículum en papel. Política de empresa.
¿Y sabes cómo puedo mandarlo?
(HOMBRE) Pues entras en la web, bajas hasta abajo
y ahí tienes una apartado de "Trabaja con nosotros".
Le das ahí.
¿Es un correo?
No. Es un formulario.
Gracias.
(ÍÑIGO) "Previo que la señora Torres mantuvo
una relación de 30 años con el señor Gorosmendi,
siendo que la misma ha sido objeto de maltratos
por parte del denunciado desde el momento de la relación,
quien ha venido mostrando con la señora Torres
una conducta de imposición de decisiones unilaterales,
así como de restricción de amistades y de comunicaciones con su familia,
perturbando el equilibrio emocional y convirtiendo el matrimonio
en un espacio regido por el miedo y la dominación
instaurada sobre mi representada".
"Primero: que la denunciante y el señor Gorosmendi
se conocieron en el entorno de la universidad
en 1989, iniciando una relación sentimental".
"Tras tres años de relación, se casaron y empezaron a vivir juntos".
"A partir del enlace el señor Gorosmendi inició
una campaña de desprecio y culpabilización persistente
hacia la familia de su esposa
que culminó en el aislamiento de la señora Torres".
Vosotros sabéis perfectamente lo que pensaba vuestra madre de su familia.
¿O no?
"Segundo: desde el inicio de la convivencia
el señor Gorosmendi creó un clima de obediencia basado en el terror".
"Las órdenes del señor Gorosmendi
acostumbraban a limitar las libertades de la señora Torres
y de sus hijos".
¿A vosotros os ha preguntado alguien algo de esto alguna vez?
No.
"El señor Gorosmendi se enfadaba muchísimo si se decidía
cualquier cosa sin su visto bueno explícito".
"Aita". - "Así mi...".
"Aita".
No hace falta que sigas.
De verdad.
¿No hace falta?
¿Por qué no hace falta?
¿Lo vas a leer tú en tu casa, tú solito?
Pues no lo sé.
No quieres saber.
No quieres saber lo que dijo tu madre en una comisaría sobre mí.
No tienes curiosidad entonces. - Sí, claro que sí.
Entonces, sí,
entonces sí te interesa.
Te interesa, igual que a nosotros, lo que pone en esa denuncia.
¿Sí o no?
Sí.
Pues venga, léela.
Que la leas, hijo. Léela. - "Aita", está nervioso.
Es normal. - Él sabe defenderse solo.
¿Lo vas a leer sí o no?
"Tercero:
así mismo, el señor Gorosmendi estableció unas rutinas sexuales
entre él y la señora Torres,
según las cuales ambos mantenían relaciones sexuales
los viernes y los sábados de forma regular".
No, no, sigue, sigue.
Sigue, por favor.
"En caso de no ser así,
el señor Gorosmendi se convertía en una persona hostil
tanto a nivel verbal como su corporalidad".
No te oigo, no te oigo, joder, no te oigo. ¿Tú le oyes?
¿Oyes lo que dice?
Lee más alto, por favor.
"Siendo que cualquier cosa que pasara
con los niños dentro del hogar
le desencadenaba un estado de furia,
de modo que se respiraba un clima de terror
e inseguridad en el hogar".
"Y por este motivo, la señora Torres se veía obligada...".
Yo no voy a seguir leyendo esto.
"Y por ese motivo la señora Torres se veía obligada
a satisfacerlo sexualmente".
"En las noches que él convenía adecuadas para ello
el señor Gorosmendi obligaba a la señor Torres a dormir desnuda".
"Él la rodeaba con sus brazos, la besaba
y pocos segundos después,
sin ningún estímulo previo y sin importarle el dolor
que le provocaba a la misma,
la penetraba repetidamente hasta la eyaculación".
"Ella se mantenía inerte hasta el final".
"Él no detenía nunca la penetración
a pesar de la actitud no activa de ella".
"Así mismo, algunas mañanas el señor Gorosmendi la despertaba
cuando ya la estaba penetrando".
"Esta conducta sexual solo se veía modificada si la menstruación
de la señora Torres coincidía el fin de semana".
"Cuando era el caso, el señor Gorosmendi evitaba la penetración
y obligaba a la señora Torres a mantener sexo oral o anal".
Y así sigue y sigue.
Lo siento, hijo, siento ser tan bruto, pero...
entiendes ahora por qué estoy tan alterado, ¿no?
Es que necesito que sepáis lo que está ocurriendo.
Esto es un proceso penal.
¿Y tu abogado qué dice?
Está convencido de que intentan arruinarme.
De hecho, ya han solicitado este piso,
la mitad de la casa de la playa,
una pensión.
O sea que todo esto lo está haciendo por dinero.
A lo mejor no está bien.
¿Qué podemos hacer, "aita"?
A vosotros sí os escuchará.
Tenéis que hacerla entrar en razón.
Y que podamos arreglar todo esto
con calma, como personas civilizadas.
Vale.
Yo me voy.
Ion.
Ion, por favor, escúchame. - ¿Qué quieres?
A mí tampoco me gusta estar en medio, pero...
Prefiero mantenerme al margen. - No te puedes mantener al margen.
No puedes.
¿A ti qué te pasa? ¿No tienes ninguna duda tú?
¿Cuántas veces nos han contado cómo se conocieron?
Que "aita" se enamoró a primera vista,
que se iban a casar, la "amama" no quería y se casaron. ¿Cuántas veces?
Bueno, eso yo no lo sé.
No lo sabes. - No.
Bueno, vale, Ion, quizás eran una pareja infeliz,
pero no es un delito. ¿Lo entiendes?
¿Y si hay cosas que no hemos visto?
¿Cómo qué?
Ni tú ni yo estábamos en ese dormitorio.
No, tú no estabas.
Pero mi cuarto daba pared con pared con el suyo.
¿Y qué?
Pues que se escuchaba todo.
¿Todo?
Sí, todo.
Yo nunca he escuchado nada raro, no sé.
Nada.
Vete a saber si...
si "ama", en plena depresión, le ha contado cosas a una abogada
y esta las ha convertido en 14 páginas de denuncia.
Aitor.
¿Tú crees que esto es lo mejor?
Sí.
Vamos.
¿Ha pasado algo?
¿Tú no tienes clase?
Hemos venido a hablar contigo.
Ah, el viernes me traes al niño, ¿verdad?
"Ama", no... - Le voy a llevar al teatro,
a ver "Peter Pan". Me han dicho que el actor vuela y todo.
¿Hablamos dentro?
Es que tengo muchas cosas que hacer. - Bueno, te ayudamos.
Tranquila. - No, no. No hace falta.
Vamos.
Pasad.
Sentaos.
Sentaos.
¿Cómo estás, "ama"?
¿Qué queréis?
Hemos venido a pedirte que quites la denuncia.
¿Vosotros o vuestro "aita"?
Nosotros.
"Ama", yo sé que esto no es fácil, pero creo...
Esto es una cosa entre él y yo.
No sé qué hacéis aquí.
Nos ha leído la denuncia.
A ver, siento muchísimo que estéis pasando por todo esto,
pero será mejor que no os involucréis.
(AITOR) ¿Cómo?
¿Cómo no vamos a involucrarnos? ¿Me explicas cómo se hace eso?
¿Qué hablamos, de Peter Pan la próxima vez?
Me escucháis y dejáis que la justicia, que todo esto...
Estamos preocupados por ti, "ama".
Estás tomando decisiones desde el dolor.
Y te está asesorando gente que no te conoce de nada.
Nosotros somos tus hijos.
Cariño, precisamente por eso
no lo podéis entender.
Pero nos obligas a elegir. - Ya sois adultos,
podéis elegir.
No queremos que "aita" vaya a la cárcel.
Mira qué fácil, acabáis de elegir.
No, no estamos eligiendo.
Solo queremos lo mejor para los dos.
Y no sabemos cómo un juicio va a conseguir eso.
(AITOR) ¿Puedes pensarlo, por favor?
Hazlo por nosotros.
Muy bien.
Bien.
Si quieres, Iker se puede quedar a dormir aquí después del teatro.
El sábado, cuando venga a por él, hablamos.
¿Vale?
Por favor, "ama". - Nos vemos el sábado.
Y, por favor, pon dos mudas en la bolsa del niño,
que ya no se hace pis, pero por si acaso.
Está como ida, te lo digo.
Es como si flotara a dos palmos del suelo.
También será difícil para ella, ¿no?
Bueno, y para mi padre.
Imagínate esa situación.
Es un poco raro, ¿no?
O sea, que se esté inventando algo de eso me parece raro,
no tiene por qué hacerlo.
Te digo que no es consciente de lo que hace, Izaskun, no lo sabe.
A lo mejor sí.
No me jodas, por favor.
¿Vale?
Bueno, es que puede que lo vean distinto, ¿no?
Igual lo que es aceptable para tu padre no lo es para tu madre.
Son de dos generaciones diferentes. Tu madre se casó superjoven.
Yo qué sé.
Tú estabas en esa casa, viviendo con ellos, ¿no?
30 años.
Eres su hija ahora.
Pues no, no. - Pues eso.
Estamos aquí, hablando muy tranquilamente.
Pero es que no tienes ni idea de lo que estás diciendo.
No tienes ni idea. - Una abogada piensa que hay delito.
Y esta gente no se dedica a perder el tiempo.
Por el amor de Dios, mi madre ha denunciado a mi padre
y va por la calle tan tranquila. Es como si no pasara nada.
Va a la farmacia, va a hacer la compra. Como si nada.
¿Qué tiene que hacer? ¿Se encierra en casa?
No, no, no. No estoy diciendo eso. Pero no parece muy afectada.
Yo no estaría así. No lo sé.
Seguro que lo está, Aitor. - Pues no lo parece.
Igual está intentando evitar parecerlo. No sé.
¿A ti qué te pasa con mi padre?
Dilo.
A mí no me pasa nada con tu padre.
Vale.
Os pasáis toda la vida diciendo que tu padre tiene un pronto complicado.
¿Cuántas veces te gusta dejar a Iker con tu padre?
Porque no lo entiendo, la verdad.
¿Dónde has dejado el puto abridor?
Mira, vete a la mierda.
Acabamos de denunciar, así que, ahora, viene la instrucción.
Recaban pruebas, testimonios
y eso se cerrará en unos meses,
así que ponle que hasta el juicio pueden pasar dos o tres años.
¿Y yo tendré que volver a testificar?
Declaras dos veces, durante la instrucción y luego, en el juicio.
Íñigo también.
Pero me dijiste que él puede mentir, ¿no?
Él tiene derecho a mentir y a no responder, sí.
Bien.
También tendrás que ver al forense.
Se encarga de recoger si hay lesiones físicas o psicológicas.
Y el mismo día del forense, puede que te atienda también un equipo
de asesoramiento técnico penal.
Te harán un test para validar tu credibilidad.
¿Mi credibilidad?
Es como si fuera un examen psicológico para descartar
que estés loca o tengas algún trastorno, pero vamos,
Miren, en tu caso es solo un trámite.
¿Qué pasa?
Mis hijos quieren que retire la denuncia.
Te han dicho que es lo mejor para todos y que le arruinarás la vida.
Más o menos, sí.
Íñigo va a intentar que la retires por todos los medios,
porque es la salida más fácil para él.
Y luego, irá contando por ahí que la retiraste porque era mentira
o porque solo querías el dinero.
Ya estaba tardando en utilizar a vuestros hijos.
No quieren que su "aita" vaya a la cárcel, es lo normal, ¿no?
Eso lo decide un juez.
Ya, Paula, pero es que yo ya me estoy divorciando.
No tengo por qué volver a verle nunca más. Se acabó.
En cambio, si seguimos adelante con todo esto, voy a...
voy a seguir viéndole,
voy a seguir hablando de él.
Por favor, has dicho dos, tres años.
Y yo no sé si quiero que vaya a la cárcel.
Yo lo único que quiero es que desaparezca de mi vida.
Lo que realmente quiero es que se muera.
A ver, Miren.
Estas dudas son normales.
Es un proceso largo,
es complejo, ya lo sé.
Pero a los agresores hay que ponerles límites.
¿Mis hijos tendrán que testificar?
Si no les citamos, no.
Pero sería lo más lógico. - No.
Vale. Pues deberíamos ir tanteando quién puede declarar a tu favor.
Algún amigo de la familia que viera algo.
Un vecino.
Tu médico de cabecera.
Tomás.
Tomás Astarloa.
Es que su incidente nos venía bien en la denuncia, pero yo no le citaría.
¿Por qué?
Porque según lo que declare en sala, te puede perjudicar.
Hola. Venía a ver a Tomás. ¿Está por aquí?
No lo sé. Está su hijo abajo.
Vale. Gracias.
Hola.
Miren, cuánto tiempo, ¿no?
Estás enorme.
Casi ni te conozco. - (RÍE)
¿Ion qué tal?
Que hace como mil años que no lo veo.
Muy bien, estudiando un máster.
Nos vimos en la cena de antiguos alumnos,
pero hace ya como cuatro o cinco años.
Entonces tendréis que hacer otro reencuentro.
Pues sí.
¿Está tu "aita"?
Se ha ido a Correos a por un paquete.
¿Por?
No, nada. Pasaba por aquí y quería saludarle.
Si te parece, le espero en el Amaya.
Se lo dices cuando venga, ¿vale? - Vale.
(Puerta abriéndose)
Dichosos los ojos.
Te has dejado barba.
Bueno, para que no se fijen en la calva.
(AMBOS RÍEN)
Qué tonto eres.
¿Qué haces tú aquí? (CAMARERO) ¿Qué va a tomar el señor?
Un cortado, por favor.
¿Qué pasa?
Nada.
Bueno, ¿cómo estás?
¿La versión larga o la corta?
La que quieras.
Me separé de Irene hace cinco años. - Ah.
Nos llevamos bien.
Al principio, fue un poco duro, pero bueno, ahora ya día mejor.
Y a Pablo ya lo has visto, hecho un chicarrón.
Sí. - Todavía no sabe qué quiere ser,
pero bueno, por lo menos me ayuda en el negocio.
Bueno, ¿tú qué?
Pues yo me estoy divorciando también.
Pues me alegro.
Su café. - Gracias.
No está siendo fácil, la verdad.
Me lo está poniendo difícil.
Tú piensa que va a ser para mejor.
He denunciado a Íñigo.
Por maltrato.
Por abuso continuado.
Es una denuncia larga, han sido muchos años.
Lo siento, Miren.
Lo siento mucho. - Ya lo sé.
Me acuerdo que siempre me decías
que no tenía que permitir que me tratara así.
Tomás,
mi abogada y yo no vamos a aceptarte de cara al juicio.
Pero si lo hiciera, el abogado de Íñigo...
Necesito que solo hables de lo que pasó
en la puerta del colegio, nada más.
¿Sí?
Pero ¿por qué lo has puesto la denuncia?
No sé, bueno,
no pensé que pudieran llamarte a declarar.
Lo siento. Bueno, todo esto es nuevo para mí también.
Escucha, puede que no te llamen. - ¿Y si me llaman
y me preguntan?
Que me preguntarán.
Mentir en un juicio es delito.
Ya lo sé.
Yo no te estoy pidiendo que mientas.
Hay que decir la verdad, pero bueno, solo si te preguntan.
Tomás.
La cuenta.
Pago yo.
Lo bueno del caso es que lo tenemos ganado.
Lo malo es que nos tocará hacer el paripé
hasta que el juez diga lo que ya sabemos.
Supongo que no hay nada que no esté en la denuncia.
¿Como qué?
Pues no sé,
audios, vídeos, mensajes...
¿Miren podría tener algo que te comprometa?
No.
¿Cuánto hace que nos conocemos, Íñigo?
¿Entiendes que necesito saberlo todo?
Ya lo sabes todo, Javier.
Ellas van a intentar construir una historia de terror.
Demostraremos que un hombre como tú,
amable, educado, buen padre,
no puede dar ningún miedo, ¿sí?
Oye, ¿Aranguren declararía a tu favor?
Es amigo, no veo por qué no.
Pregúntaselo. Si le citamos, debemos asegurarnos de que limpie
y que no manche. ¿Y tus hijos?
He visto que la acusación no los ha citado, de momento.
¿Es necesario? - Yo diría que sí.
Son buenos chicos, no ven ni pies ni cabeza a lo de su madre,
te están apoyando.
He pedido a Miren que retire la denuncia.
Ya. Bueno, yo con eso no contaría.
Es que conozco a su abogada.
A estas alturas, seguro que la tiene apuntada
a psicólogas, a asociaciones y vete tú a saber a quién más.
Buenas. - Buenas.
¿Te acuerdas de la Nochevieja aquella que pasamos en Santander?
(HOMBRE) Eso fue hace dos, tres años.
Dos años. Bueno, estábamos allí tan contentos,
habíamos bebido, Aitor acaba de llegar de Londres,
comimos las uvas, todo esto. Bueno, según ella,
yo cogí una copa
la tiré contra la pared
en plena celebración.
Bueno, pero a ver, fue una Nochevieja muy divertida.
Muchas risas, sus tragos, su historia, no sé.
Eso creo yo. - Es normal en un momento así
que se rompa un vaso o que... - El caso es que no me acuerdo
de que rompiera nada. Pero ella dice que fue un acto de agresividad
que lo hice para asustarla,
para demostrar quién mandaba,
pero que los que estabais ahí reísteis la gracia
y os lo tomasteis a cachondeo.
A ver, pero dice...
¿Dónde dice?
En la denuncia. - ¿En la denuncia?
Sí, sí. Habla de que estabais Carmen y tú y que os reísteis.
¿Carmen... Carmen y yo aparecemos en la denuncia?
Por si fuera poco, también me acusa de violación.
¿Cómo?
Después de 30 años durmiendo en la misma cama,
pone: "Violación reiterada en el seno del matrimonio".
Y una serie de barbaridades que no me atrevo a repetir,
porque me da hasta vergüenza.
Pero ¿qué le ha pasado?
No lo sé, es que no la conozco.
Hola, buenas. - Hola, buenas.
Yo le pedí perdón por lo que pudiera haber hecho, que no sé lo que es.
He intentado hablar con ella, pero no quiere.
Solo me llegan notificaciones
de una abogada jovencita que se ha echado,
una feminista que le da la razón
en todo.
¿Tú tienes abogado?
Aguirre, claro.
Inmediatamente llamé a Javier.
Javier está bien, es de confianza. Está bien.
Oye, en caso de que llegara a juicio, ¿te importaría declarar
si Aguirre lo pide?
Lo que necesites.
Sí.
Gracias, muchas gracias.
(CARRASPEA)
Qué mala suerte has tenido. - Ya.
Pero si las chavalas hacían cola para que las llevaras al cine.
(RÍE)
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
(CARMEN) "¿Sí?". - Carmen, soy Miren. ¿Cómo estás?
Bien, bien.
Bueno, tú dirás.
(MIREN) "Supongo que ya te habrás enterado".
Sí, lo sé. Y perdona que no te haya llamado, pero...
(MIREN) "No, tranquila".
No te preocupes por eso.
Va a haber un juicio.
(RAMÓN) "Eh, Carmen".
Carmen, ¿has visto lo que ha hecho?
Eh, eh. - (LADRA)
¿Estás con Ramón? (CARMEN) "Sí, sí".
Mira, eh...
Te llamaba para saber si podía contar contigo
para declarar a mi favor.
Necesito a alguien que cuente lo que pasó
"aquel fin de año en Santander, cuando Íñigo rompió...".
De eso hace mucho.
(MIREN) "El fin de año antes de la pandemia".
Lo siento, pero no te puedo ayudar. No me acuerdo.
Íñigo rompió un vaso contra la pared. Seguro que recuerdas.
Miren, habíamos bebido todos mucho. - "Tú y yo hablamos después".
"Me metí al baño a llorar y dijiste que no tenía por qué aguantar".
Te dije que si no eras feliz, deberías divorciarte. Es una locura.
"Yo no puedo participar de este linchamiento".
Carmen, yo no estoy loca.
(CARMEN) "Cariño, ya sé, ya sé que no estás loca,
pero todos podemos confundirnos".
"¿Tú estás segura de lo que dices?".
(RAMÓN) "Carmen".
(CARMEN) "Perdona, perdona, te tengo que dejar.
(Fin de llamada)
(GRITA)
(MUJER) Veo que eres diplomada en Turismo.
(MIREN) Sí, sí.
Y trabajaste un tiempo en una oficina turística.
Aquí, en el centro.
Sí, cuando acabé la carrera, me llamaron para trabajar en Toulouse,
pero bueno, al final, me casé y me quedé aquí.
Muy bien, perfecto.
Me encantaba el trabajo en la oficina.
El equipo era buenísimo.
Tú último trabajo es del 92.
¿Lo dejaste tú o...? - Sí, por mis hijos.
Para cuidar a mis hijos.
Pero bueno, ya son mayores.
Ya.
¿Y no volviste a trabajar? - No.
No.
Bueno, Miren, pues encantada de conocerte.
Tengo toda la información que necesitamos.
Te diremos algo cuando acabe el proceso de selección.
¿Estáis viendo a mucha gente?
Bastante, sí.
Yo sé que no soy tu mejor opción.
Pero necesito este trabajo.
(MUJER) Vamos a ver.
(Música de piano suave)
Espera, vamos a poner...
Venga, un helado, sí. Nos vamos a comer un helado.
(HOMBRE) Como si no hubiera un mañana.
Mañana ya veremos cómo nos levantamos. (RÍE)
Salud. - Salud.
Oye, la cena la pagará el nuevo, ¿no?
(ALGUNOS RÍEN) - Dejad a David tranquilo,
que de esto me voy a encargar yo.
Así que eres el nuevo. - Sí, me acabo de incorporar,
hace tres meses. - ¿Sí? ¿Y qué tal?
(DAVID) A ver, bastante bien, pero poco a poco.
¿Y...? ¿Nada más? Yo no sé qué pasa en esta empresa,
no dais información.
Mi marido tampoco. No me cuentas nada en casa.
-Lo que pasa en la oficina, se queda ahí.
Ya. ¿A ti te cuenta algo?
Pues poco, la verdad. - Aitor, algo le contarás.
Yo, nada. Esto es todo secreto. - (RÍE)
Cómo sois.
(ALGUNOS RÍEN)
-¿Cuántos llevas en la empresa?
¿Cinco? ¿Seis?
Llevo cinco años.
Cinco y pico, ¿no?
Sí. - Fue antes de que Iker naciera
justo cuando entraste. - Iker.
¿Qué tal está? Bien mono es ese niño. - Sí, sí, está bien. Muy bien.
Enseñadme alguna foto.
Sí, claro, tiene muchas. Enséñale. - A ver. A ver si encuentro
alguna así, un poco actual. - Está guapísimo.
-Seguro.
Mira, esta sí. (RÍE) - A ver.
Ay, por favor.
Ay, está enorme. Qué ojazos tiene además. Qué bonito es.
¿Vino?
-Era muy tímido, ¿no?
Pues sigue igual. - No tanto ya.
Martina, ¿quieres vino?
Cristina, hombre, se llama Cristina.
Toma. - Gracias.
Perdón.
Nada. - Se me ha ido la cabeza.
Perdón, Cristina. - Nada.
El vino está riquísimo. - Sí.
Por eso.
No hacía falta.
Aitor, te has equivocado en el nombre, no pasa nada.
Lo ha notado porque me has corregido delante de todo el mundo.
Lo ha notado porque no se llama Martina.
No me vuelvas a dejar en ridículo.
Ese.
Oh, gracias.
Es supergrande.
Es supergrande la que me has dado.
Mi madre se va a reír.
Y yo voy a decir: "No soy yo bigotes".
Le voy a decir eso.
(IZASKUN) ¿Te la quieres llevar?
(IKER) No. (IZASKUN) ¿No? (RÍE)
Vale, pues esta la dejamos aquí.
Vamos guardando las cosas.
(IKER) Esta la voy a guardar aquí.
(IZASKUN) Me parece perfecto. Esa la vas guardando ahí.
¿Esto quieres que lo guardemos? Sí, ¿no?
(IKER) No. - Pero bueno,
qué bien estáis recogiendo.
¿Y la pizza?
¿Le has enseñado la pizza?
¿La que hicisteis ayer? - Sí. Es chula, ¿eh?
Qué rica, por favor. ¿Cenasteis esto?
No. ¿Qué cenamos?
Patatas.
Patatas.
(IZASKUN) Qué ricas las patatas.
Cómo te gustan a ti las patatas fritas.
¿Me ayudas a recoger lo demás?
Esto está más duro. - Eso está más duro, sí.
Que no se os olvide el pijama.
Tranquila, Izaskun tiene esas cosas controladas.
Gracias, "ama", a Iker le encanta estar contigo.
De verdad.
No voy a quitar la denuncia.
Te juro que no te entiendo.
Te lo juro.
Lo intento, pero no lo consigo.
¿Eres consciente de lo que estás haciendo, "ama"?
No tienes ni la más mínima duda.
Joder.
Puede que "aita" no haya sido gran marido y que tenga mala hostia
y lo que tú quieras, pero le estás jodiendo la vida,
pero bien.
Ah, ¿y qué pasa con mi vida?
¿Eh?
¿A mí se me puede joder la vida y no pasa nada?
Nadie dice eso. - ¡No me vuelvas llamar loca nunca!
No te he dicho loca, que necesitas ayuda psicológica.
¡Yo ya tengo psicóloga!
¿Por qué no me crees? - ¡Estaba ahí!
¿Cómo vas a estar? ¡Nunca has estado!
¡Os he escuchado follar, "ama"! ¡Os he escuchado follar a los dos!
Y te he escuchado disfrutar y gemir.
Y te he escuchado correrte. No me toques los cojones.
¡A mí no me hables así!
Nunca.
¿Quieres que hablemos de follar?
¿Hablamos de cómo tenía que fingir durante años?
¿Te enseño cómo lo hacía?
¿O eres de los que creen que las mujeres nunca fingen,
que se corren siempre con vosotros porque lo hacéis todo tan bien?
Sí.
Sí, cariño, he fingido en la cama.
Y he fingido en la cocina, he fingido en las cenas,
he fingido en vacaciones.
Me he pasado 30 años fingiendo.
¿Y sabes por qué?
Porque si fingía, tu padre acababa antes.
Y si fingía, él no se enfadaba.
Y todo esto dolía menos.
Por eso fingía.
Tu padre no tenía que haberos metido en esto.
Eres tú la que nos ha metido en esto, "ama".
Iker te va a echar mucho de menos.
Nos vamos.
Iker, venga, vamos, recoge.
Venga, cariño.
¿Me das un beso? Bichín.
"Agur, maitia".
"Agur", Miren.
Vamos.
"Agur".
(Portazo)
Venga,
vamos para allá. Hola.
Aupa, Juan.
Hola.
Hola. - Hola.
Iker.
(ABUELA) Uy. - Eh.
Uy, mi niño, ¿no me das un beso? Qué coche más bonito.
(IZASKUN) Si es que viene medio dormido en el coche.
Ya, bueno.
(IZASKUN) Es precioso, ¿eh? (ABUELA) Es verdad.
(IZASKUN) Gracias, ¿no?
Íñigo.
Hola, Juan.
Oye, ¿y Miren?
Miren no... no puede venir.
¿Le pasa algo? ¿Está bien?
-Bueno, dejadle respirar al pobre.
-No sé. Ayer le mandé mensaje y no me contestó.
(JUAN) Se habrá ido con otro. - Sí. Tu mujer
sí que se tendría que ir con otro. ¿Está bien o no?
Que me tiene preocupada.
No le vi muy bien la última vez.
Te lo comenté a ti, ¿verdad?
Siento deciros que Miren y yo nos estamos divorciando.
¿Y estáis... estáis viviendo juntos o cómo?
Hemos decidido que se vaya a casa de su madre.
-Bueno, mejor así.
Falleció hace poco, ¿no?
Sí, no hace mucho.
(JUAN) Al final, la bruja de la suegra ha servido para algo.
Juan, no seas bruto.
Lo hemos intentado todo, pero...
cuando alguien no está bien, no hay más remedio que asumirlo.
-Es lo más normal del mundo.
Seguro que has hecho todo lo que has podido.
(JUAN) No te castigues, Íñigo.
(ÍÑIGO) Menos mal que mis hijos me están ayudando mucho.
Y, por supuesto, Izaskun.
-Bueno, venga, vamos a terminar.
Juan, trae los vasos, anda, haz algo.
(JUAN) ¿Yo?
Bueno.
Llamé a Urrestarazu.
Ahora trabaja en los juzgados. - ¿Y...?
Me ha dicho que Miren ha contratado a una abogada especializada
en estos temas. No debe ser barata.
Menuda mosquita muerta.
Ion.
Toma, lleva esta bandeja al jardín.
Que no la toquen los enanos, es para los mayores.
¿Aitor e Ion lo saben? - Sí, sí, claro que lo saben.
No dan crédito, están hechos polvo.
(MUJER) Como para no estarlo. Qué barbaridad.
Acusarte de violación.
Es absurdo.
Le da igual el daño que pueda hacerme. Le da igual.
El otro día, en lo viejo,
tres marroquíes, pobres,
de 17 o 19 años, quién sabe la edad que tienen,
metieron a una chica en un portal... Horroroso.
Es es una violación.
Como me la encuentre, le pienso decir cuatro cosas.
En esta familia la acogimos como a una más.
Nunca le ha faltado de nada.
¿Qué más tonterías va a decir?
En un matrimonio nadie quiere sexo todo el tiempo.
A veces, se cede,
como se cede en otras cosas.
Igual no te apetece, pero bueno,
¿qué vas a meter en la cárcel a todos los de 60 años?
¿Eh?
Qué locura.
A todos los "aitones".
Dios.
-Si queréis comer algo, tenéis un montón de cosas fuera.
La comida cuando toque.
Me llevo el pan, ¿vale? - Vale.
No quiero preocupar a la "ama".
Vamos a dejarlo estar.
Vamos a esperar a que esto se resuelva.
Qué se podía esperar
viniendo de donde viene.
-Oye, oye, oye.
Oye, por favor, ¿qué está pasando? Oye, chicos.
¿Vosotros de dónde habéis sacado...? A ver.
A ver, a ver, un po...
(Griterío lejos)
"Ama", ¿has visto a Ion?
No.
¿Estás bien?
Tanta gente me agobia.
Ay, "ama".
Cómo te gusta esconderte.
"Aita" se pasó la vida buscándote.
A mí no me tienes que mentir, hijo. Lo sabes, ¿no?
Nos estamos divorciando, nada más.
(JUAN) ¿Os vais a quedar a cenar? (IZASKUN) No.
Tampoco queremos que se haga tarde.
No, mejor no. - Bueno. Me llevo esto.
¿Qué tal, "aita"?
Mejor. Mejor.
Voy a necesitar que testifiques en el juicio, Aitor.
¿Podrás hacerlo?
(IZASKUN) Bueno, os voy a dejar tranquilos, ¿vale?
Vale.
Esta familia,
lo que hay entre nosotros tres,
no puede perderse, pase lo que pase.
Claro.
Cuenta conmigo, "aita".
"Aita".
Te quería decir que... - No te preocupes.
No iba a pedírtelo.
Sé que para ti es más complicado.
No quiero sufras más de lo necesario, Ion.
Tenemos que cuidarnos
los unos a los otros, y ahora más que nunca.
(MUJER) Chicos. - Porque...
Vamos a sacar la tarta.
(MUCHOS CANTAN EN VASCO)
(Aplausos)
Venga, "ama".
¡Bien! (MUCHOS) ¡Bien!
(HERMANA DE ÍÑIGO) Nadie quiere, ¿no?
(Música dramática)
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