Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
[inicia música]
No siempre es hablar de equidad.
[música continúa]
[gritos]
...que hasta el día de hoy no había salido a la luz.
Después de estas declaraciones...
[continúa música]
[grito de terror]
[grito]
[termina música]
Padrino.
¿Conocías al chamaco que trajo Coleto?
No sé de quién me hablas.
Del baboso con el que hablabas
junto al jacuzzi, en el jardín.
¡Ah, sí! Sí, es muy amigo mío desde hace mucho tiempo.
Qué casualidad que trabaje contigo.
No me gusta que platiques con cualquiera que se acerca.
Y menos si es de seguridad.
- ¿Entendido? - No te preocupes, padrino.
No vuelve a pasar.
¿Sabes qué estaba pensando?
Que necesito conocer más gente,
chavos de mi edad,
ver otras personas, no solo a los de seguridad de la casa.
- ¿Aún quieres trabajar conmigo? - Sí, padrino, me encantaría.
Me gustaría pasar más tiempo contigo.
Empiezas mañana.
Siento citarla tan tarde,
pero quiero que sepa que estoy más que interesado
en la investigación sobre Diego Trujillo,
y la voy a apoyar.
El asunto es que nadie debe enterarse
que la respaldo directamente.
- Tome asiento, por favor. - Gracias.
Hablé con el licenciado Zúñiga
y comprobé dos cosas:
una, que usted hace las cosas bien,
si no, el licenciado Zúñiga no se hubiera involucrado.
¿Y la segunda?
Desgraciadamente, comprobé
que el sistema de justicia está infectado desde dentro
y no puedo confiar en nadie.
Bueno, en casi nadie.
Ahora ya sé que puedo confiar en usted.
Pues, gracias, muchas gracias.
Nada más tengo una duda.
¿Por qué no debo decir que me ayuda?
Seré honesto.
Hace tiempo que la Procuraduría sabe
de las actividades de Diego Trujillo.
No hubiera habido extradición,
de no conocerse el acuerdo que tiene con la DEA.
Hay un viejo refrán entre los penalistas más veteranos:
"en río revuelto, a veces se necesita saber algo más que pescar".
Así decía mi papá.
Lo sé.
Confío plenamente en que lleve a buen término ésta investigación.
Esos son los papeles.
Es lo que la fiscal le enseñó a la señorita Camila.
¿Cómo puede la fiscal tener esta información?
Ya saben del acuerdo con la DEA.
Entonces el gringo es la rata.
Él fue el que nos vendió.
Francisco nunca fue.
Revisa estos papeles de arriba abajo.
Quiero saber qué tan fregados estamos.
Hemos investigado a Trujillo,
como usted sabe, durante meses.
Aún así no hemos descubierto
dónde la almacena ni cómo la saca.
Estamos 100% seguros
que esa es la vía que usa.
¿Y cómo está usted segura de eso?
Porque cuando zarpa un barco de su compañía,
la Interpol reporta la entrada
de entre una y dos toneladas a las calles de Miami.
¿Y Zúñiga sabe de esto?
¿Está en el expediente del caso?
Los expedientes los tengo yo.
Los saqué de la oficina de Zúñiga.
¿Pero, cómo?
Es peligrosísimo que esos expedientes estén expuestos.
Un error y adiós a la indagación.
Lo sé, pero hubo que hacerlo.
Era la única forma de infiltrar a alguien en la organización.
Como sea,
¿qué tal si se filtra algo del acuerdo con la DEA?
Generaría un problema diplomático grave con EE.UU.
Sí.
Le prometo que mañana temprano
los regreso a la Procuraduría.
Eso espero.
Bien, las cosas van a cambiar.
Usted le reportará al licenciado Zúñiga cosas sin importancia, detalles,
y a mí me reporta lo esencial, lo realmente importante.
¿Entendido?
Sí.
Gracias, licenciada.
- Ya regreso. - ¿Adónde vas?
- ¿Dónde? - ¡Aguántame un poco!
- Espera, espérate. - ¿Qué estás haciendo aquí?
¿Esperas que te maten o qué?
No me mires así.
Es que yo, por una mujer como tú, arriesgaría hasta mi vida.
Llevaba tiempo queriendo verte.
- [Bárbara] ¿Candela? - Debes irte.
Te matan, en serio.
Si me matan, que valga la pena, ¿no?
No, lárgate. Te van matar, de verdad.
¡Madrina! ¿Qué pasó?
Es que venía a contarte algo.
Me despertaste pero ¿me lo cuentas después?
Sí, claro. Discúlpame, descansa.
- Buenas noches. - Buenas noches, madrina.
No. ¡No!
¡Mamá!
¡Mamá!
- ¿Qué pasa? - ¿Y los papeles?
Los tenía aquí, ¿dónde están?
- No sé. - Alguien entró y se los llevó.
¿Quién entró y los tomó?
Solo entró aquí tu hermano.
- ¿Argemiro? - Sí.
¿Argemiro entró aquí?
Sí, pero buscaba la pistola que tomaste,
no dijo nada de papeles, hija.
- Obviamente fue él. - Siempre piensas mal de él, ¿por qué?
- Él no fue. - ¡Ay, mamá!
[tono de celular]
¿Ahora qué quieres?
¡Devuélveme los papeles que te llevaste!
No sé de qué papeles me hablas.
Argemiro, no tienes idea de lo que hay en esos papeles, ¿entiendes?
¡Son meses de trabajo! ¡Meses!
¡Y es lo único para atrapar a Trujillo!
Parece que no oyes, yo no tengo esos papeles.
Mira, Argemiro,
por nada pueden esos papeles caer en manos de Trujillo, ¿entendiste?
¡Por ningún motivo!
Nos vemos.
Mi vieja. Ya ves cómo son.
Vámonos.
[inicia música de suspenso]
[continúa música]
[continúa música]
[termina música]
No esperaba verte pronto.
En cambio yo sí,
con ansias.
Espero no te importe.
Claro que no me importa, solo que
preferiría vernos a solas.
[Marcelina ríe]
¡Marcelina! ¡Marcelina!
- Debo hablarte. - Tengo trabajo.
Ya está pagada la señorita. ¡Órale, llégale, como vas!
¿Qué carajos estás haciendo?
Debo quedarme contigo.
Encontraron el revólver y me echaron a la policía.
Esto es un abono por mi silencio,
pero en mi casa no te quedas.
¿O dónde voy a trabajar?
Me siguen de la PGM. ¡Iré a la cárcel, por favor!
Hace mucho que nadie dependía de mí.
Se siente bonito.
Sí, bueno, ¿me ayudas o no?
Sí, sí te voy a ayudar pero ven, siéntate.
Tú lo que necesitas es tranquilizarte y yo te puedo ayudar.
[Argemiro] Pero...
Tengo una duda que me quiero quitar de encima.
- ¿La fiscal no te mostró nada? - No.
Información falsa, me hizo perder mi tiempo. ¿Por qué?
¿La fiscal no te mostró estos papeles?
Por favor, no me dañes, Diego.
Te juro que no le diré nada a la fiscal.
No, ahora te vas a acercar más a ella.
Te vas a volver su amiga,
y le dirás toda la basura que yo te mande decir.
¿Ok?
Y si me entero que me traicionas...
...te voy a matar.
Y a tu familia también.
Pasa.
Alguien entró a mi casa y robó el expediente que viste.
Urge investigar si lo tiene Trujillo.
No, a ver, quedamos
en que te voy a pasar la información que escuche,
pero no en arriesgar mi vida.
A ver, Camila, necesito que entiendas esto:
estos papeles son importantes, muy importantes.
Es toda su información.
Hubieras sido más cuidadosa con tu trabajo.
¿Qué te pasa?
Te siento como tensa.
No, estoy bien... ¡Qué voy a estar bien!
¿O sea que debe gustarme estar de espía?
Lo sé.
Pero Camila, esto es esencial
para que podamos capturar a Trujillo y acabar con él.
Este tipo es un peligro enorme para el país.
Ya lo sé.
Bueno, déjame ver que puedo averiguar. Pero no te prometo nada.
¿Qué haces aquí? Te vino a buscar la policía.
Por eso vine, señor.
El que se chingó a Gamboa es el policía del hotel.
El que se me peló en la frontera.
Debe ser el que me busca.
Ahora más que nunca debe morirse.
Sí, señor.
Espera.
Antes de matar al policía, quiero otro trabajito.
[Joaquín] Es del Potro.
Se la quité antes de que corriera,
y es obvio que ya sabe dónde vivo
y vino a matarme, ¿quieres agua?
Por favor.
No te preocupes,
con sus huellas y tu declaración
lo vamos a hundir.
Sí, ya, es obvio que es hombre muerto.
Cuando se ubica a ese tipo de gentes,
los jefes prácticamente los prefieren enterrados
que ligados a ellos.
Pero antes de que eso suceda, nosotros lo vamos a buscar.
Lo vamos a presionar hasta que cometa un error.
¿Qué se te ocurre?
¿Qué haces?
¡Hola, buen día!
Estoy haciendo un café, siéntate.
Te lo llevo, ponte cómodo.
A ver si tengo algo para prepararte de comer.
¿Y estos quiénes son?
¡No toques mis cosas! ¿Oíste?
Perdón, yo no quería tocar nada tuyo,
solo saber quiénes son.
Pero ¿por qué mejor no comemos algo en la calle?
Vamos.
¿Qué pasó?
Necesito recopilar toda la información que hay
- del caso de Trujillo. - A ver, a ver,
- ¿qué necesitas exactamente? - Todo.
Últimos cargamentos, últimas incautaciones,
la lista de los socios, lo que sea.
Esa es mucha información,
yo creo que en reunirla me tardaría demasiado tiempo.
Es más factible hablar con Zúñiga
y que te dé el expediente.
- ¡Ay, Érika! - ¿Qué?
Es que tomé prestado el expediente de la oficina de Zúñiga y...
...lo perdí.
- ¿Lo perdiste? - Sí, lo perdí.
Por eso te necesito, y necesito absoluta discreción.
No te preocupes, pero es información de inteligencia
y en reunir todo, yo creo que...
...no sé cuánto me tardaría.
Voy a hacer todo lo posible,
pero necesito que seas paciente y que me des tiempo.
En la Procuraduría estás bien ubicado, Diego.
Conocen parte del sistema de lavado,
algunas empresas y socios.
¿Por qué no me han agarrado?
Necesitan saber la ruta principal.
¿Y qué hacemos?
Los colombianos iniciarán un nuevo negocio.
Los riesgos de producción bajan a cero,
y las ganancias se duplican.
Piénsalo, padrino.
Podríamos aprender mucho de los colombianos.
Podemos poner nuestros laboratorios en EE.UU., en Europa
y así ahorrarnos todos los costos del traslado.
Yo me encargo de los contactos en Colombia, Diego.
Lleva a Candela para que te ayude.
Te puede ser útil.
¿Entiende lo que estoy preguntando a usted?
¿Por qué sospecha que el agente Wallace quiso asesinarlo?
- En su demanda usted dice... - A ver, güey,
para tu camión.
¿Cómo sé que la DEA no hace esto para fregarme?
Porque Wallace es tu jefe, güey.
Te pudo mandar para sacar información.
El Departamento de Asuntos Internos es independiente.
El agente Wallace no manda sobre mí.
Lo que sí sé es que a usted lo iban a asesinar en el traslado.
La pregunta es por qué.
Porque Wallace trabaja para los narcos mexicanos.
Él estaba preparando mi caída con ellos.
¿De qué narcos mexicanos está hablando? Necesito nombres.
Diego Trujillo.
Ese güey...
...ese güey estaba con Wallace
y detrás de todos sus intentos por matarme.
¿Está usted seguro?
[Argemiro] Moría de hambre.
- Espérame. - ¿Qué pasó?
- ¿Qué onda, cómo estás? - Oye,
andas muy desaparecidito.
¿Tienes la lana de mi revólver?
- Sí, tu lana sí la tengo. - A ver.
Ahora sí te voy a invitar un tequila de los buenos.
- Sí. - Muy bien.
Sí, pues sí, antes de que te maten.
¿Por qué dices eso, idiota?
El Chucho ya anda pidiendo más lana por tu cabeza.
¿Pero quién le diría algo, no?
Pues no sé. Pero yo no, para eso estamos los cuates.
Sí, para eso estamos.
Mi amor, se te va a enfriar.
- ¿No es la prostituta que...? - No, es otra vieja.
Ya ve a guardar esa lana porque
no es seguro tenerla aquí
y estoy ocupado, yo te hablo.
Órale.
- Ya ha de estar helado esto. - Sí, perdón.
Come.
Vienen del laboratorio.
Y sí, encontraron las huellas de tu hermano en la pistola.
Eso no quiere decir, Silvana, que él haya disparado.
Primero hay que buscarlo
y hacer la prueba de balística.
¿Joaquín lo va a buscar?
Sí, creo que él podrá encontrarlo sin que nadie se entere.
Bueno.
Gracias a los dos.
No hay por qué, licenciada,
y por favor, no lo juzgue todavía.
Joaquín, necesito hablar contigo un segundo.
Por favor.
- ¿Te veo después? - Sí.
Pasó algo grave.
Robaron los expedientes de mi casa,
y estoy segura que fue Argemiro.
¿Quiere que al encontrarlo le informe primero?
Mira.
Muy bien. Quédese tranquila que lo voy a encontrar.
[vibrador de celular]
- Agente Smith. - Agente Wallace.
Tengo unas preguntas para usted.
[en inglés] No es un buen momento.
Ahora no puedo hablar.
¿Qué relación tiene usted con el empresario mexicano
Diego Trujillo?
Ninguna que la DEA no conozca.
[en inglés] Ya te lo había dicho.
¡Qué raro!
Hemos investigado sus cuentas de banco
y encontramos ingresos irregulares.
Puedo verificar todos mis ingresos
y comprobarlos en una corte el día que sea necesario.
Bueno, ya bájale, ¿no?
Perdón.
Me quedé pensando en el Richard.
¿Cómo?
¿No me digas tú le das para los dos bandos?
No manches, claro que no.
Conozco a Richard hace mucho y no es eso.
¿Qué es lo que te preocupa?
Richard es mi mejor amigo,
pero es capaz de todo por dinero.
Puede decirle a Coleto que usé su arma contra Culebra.
A ver, cómo, espérame,
¿la pistola que usaste ese día era de Richard?
Los llamé porque creo que es hora de avanzar.
Pero necesitamos que nuestros intereses
estén apoyados por el gobierno mismo.
Los reuní porque, como miembros de la Cámara de Industriales,
necesito que presionen al primer ministro
para que apoye mi candidatura al Ministerio de Economía.
Creímos que esta reunión
era para aclarar la disputa con la Procuraduría.
Eso casi está arreglado. No se preocupen.
Es más, creo que mi postulación es casi un hecho.
La pregunta es la siguiente:
¿van a pasarán al siguiente nivel en estos negocios?
Mira,
todos los aquí reunidos tenemos el mismo pensamiento, Diego.
Creemos que tienes el poder y el dinero para este puesto.
Pero, para ser ministro,
se necesitan otras cosas.
No sé cómo decirlo,
por ejemplo,
carrera política.
Y tú no la tienes.
¿Qué quieres decir con esa palabrería barata?
¿Yo tengo que lamer las botas a alguien? Olvídalo.
No es mi estilo.
Más que eso, Diego.
Nosotros no queremos estar involucrados
en una carrera política que nos lleve al fracaso.
Yo no sé por qué los mataron.
¿Por qué a mi chamaco,
si solo era una criatura?
Yo entiendo que tiene miedo,
de verdad, créame.
Prometo que no pasará nada,
yo atraparé a quien hizo esto.
¿Tiene una pluma y un papel?
Sí.
A ver.
Él siempre estaba aquí.
Es lo único que sé.
Tengo el último reporte,
lo que había en los tambos de aceite:
dos toneladas.
- ¿Sabemos de quién era la carga? - No.
La fachada es una empresa registrada bajo nombres falsos.
Los dos capturados no han querido confesar.
¿Crees que puedas averiguar
quién más tiene relación con el embarque?
Sí, y hay algo que me llamó mucho la atención:
hay otra aceitera
que transporta su mercancía solo con Trujillo.
No parece tener conexión, pero yo creo que podríamos investigarla.
Sí, hay que encontrar pistas aunque no sean conducentes.
No sé cómo, pero,
debo reunir la información que falta.
Estoy metida en un problemón.
Todos ellos son unos cobardes.
No mueven un dedo si no es por su conveniencia.
Pero la fiscal sigue molestando.
¿La has visto?
Sí.
¿Y qué te dijo?
Quiere ayuda para recuperar el expediente.
Yo le dije que no sabía nada,
que al saber algo, yo le decía.
Lástima que seas una traidora, mi amor,
serías una aliada perfecta.
Haz una cita con ella.
Di no saber nada de los papeles,
que ni crees que yo los tenga.
Si la cito es para dar información.
Y se la vas a dar,
y muy importante.
¿Cuál?
Di que pronto saldrá un cargamento de fruta.
Necesito que hablemos.
No, ahorita estoy ocupado, ¿no ves?, después.
Ya sé quién mató a Culebra.
A ver, siéntese.
¿Qué es lo que sabes?
La noche en que murió, yo estaba con él.
¿Por qué no dijiste nada, hija?
¡No sabía quién era el tipo...
...hasta que lo vi hoy!
¿Y quién es?
No tengas miedo, dime quién es.
Es uno al que le dicen Richard.
Vende droga aquí afuera.
Ya.
Está bien.
Tenemos que traer a los colombianos para conocerlos
y saber su participación en el negocio.
Llevo años trabajando con Diego Trujillo.
Sé exactamente lo que se tiene que hacer.
Me adelanté a las decisiones.
Los colombianos llegarán en un par de días,
para hablar del negocio.
¿Y qué sabes de ellos?
Todo.
¿Quién es ella?
Una visionaria.
Suéltenlas.
¿Qué pasó, galán?
¿Una película?
¿Dulcecitos para fiesta?
¿Sí sabes qué es esto, no?
- Me lleva. - ¡Espérate!
- Ya estuvo güey, bájale. - ¡Cállate!
Tú me ayudas y yo te dejo en paz, ¿entendiste?
Va otra vez:
tú me ayudas y yo te dejo en paz, ¿trato?
Está bueno, ya.
Muy bien.
Velo bien, ¿quién es?
- ¡Quién es! - Lárgate, choto. Yo no quiero broncas.
Ok.
Perfecto.
Hay amiguitos que te esperan en su celda
y les gustará verte, con tanto amor para ti.
- Vámonos. - No, está bien.
- Sí, lo conozco. - Háblame.
Vino a buscar a una piruja.
Lo envié al Divorcio, un bar a la vuelta.
Ahí lo hallas, güey.
Muévete.
Chucho, ¡ya párale!
¡El morro ya demostró que es raza, déjalo trabajar!
Y tú, ¿ya mataste a alguien?
No.
Estoy listo para lo que haga falta.
Eso es todo, hijo.
Quiero la cabeza del Richard
y tú me la vas a dar.
Hablaron de moverlo la próxima semana a más tardar.
¿Seguro es un envío nuevo?
¿Cuándo escuchaste eso?
Después de una reunión en la naviera con empresarios.
Porque Diego quiere que lo ayuden desde arriba
para nombrarlo ministro de Economía.
¿Ministro de Economía?
Ok, eso es un buen dato.
- ¿Pudiste ver algo de los expedientes? - No.
No, pero Diego se ve bastante tranquilo,
no creo que tenga idea de nada.
Pues es que sí, también, puede ser que no los tenga.
Aunque si los tuviera,
no dañaría su imagen frente a ti.
Disculpa. Perdón, ¿lo conoces?
- Ella lo conoce. - ¿Allá arriba?
Ok.
Espera.
¿Lo conoces?
- No lo conozco. - ¿Segura?
- Tu amiga dice... - Estoy segura.
No lo conozco, pero si lo llego a ver, te aviso.
Pero va a ser difícil porque hay muchos clientes.
[en inglés] No sé qué está pasando.
Voy a desaparecer por un tiempo.
Muy bien, te llamo después.
- ¿Quién es? - Servicio al cuarto.
Pase.
Esperé mi ensalada por 35 minutos.
No entiendo por qué son tan lentos.
Señor.
Se busca al indiciado por el asesinato de dos agentes
del Comando de Operaciones Especiales,
quienes murieron en el cumplimiento de su deber.
El nombre de esta persona es Luis Castillo,
alias "el Potro".
Quédate un tiempo por allá.
La policía te puso en la tele y ya eres famoso.
Acabo de matar a un agente.
No quiero estar acá. Me tengo que mover.
Según Camila, van a mover el cargamento pronto,
camuflado en un contenedor de frutas.
Aquí lo importante sería
que la información que te está dando Camila sea muy segura.
Un allanamiento en un contenedor de frutas es muy complicado.
¿Por? ¿Cuál es la diferencia?
Se usan los contenedores de esta forma:
ponen aquí, abajo, los paquetes,
y empiezan a poner fruta en esta parte.
Eso hace que sea muy difícil llegar antes
de que la fruta madure o se eche a perder.
Pero tiene todo el sentido.
Por eso casi nunca detienen un tipo de contenedor así,
porque si la alarma es falsa,
el gobierno pagaría millones en frutas.
Exacto.
Hola, mi amor. Te tengo noticias.
Fue un policía a buscarte en el bar.
Al parecer tenías razón,
y alguien te está poniendo el dedo.
Perfecto.
Justo lo que necesitaba.
Y además, tengo que matar a Richard,
a mi amigo.
Pues, sí, porque si no es él, eres tú.
[tono de celular]
¿Qué pasó, carnal, cómo andas? Oye,
¿qué haces hoy? Te parece si...
¿Qué onda, Richard, nos vemos?
Debo decirte algo importante.
Va, chido.
Me late. Pues cáele, ¿no?
Ya sabes dónde ando.
Bájala despacio.
Despacio.
- Gira. - ¿Quién eres?
Eso no te importa. Dámela, despacio.
Muy bien.
Tenemos mucho qué platicar.
Demos una vuelta, acompáñame. Vamos.
Listado de empresas.
Empacadora Nueva Fruta.
Fruta.
Empresario Rubén Zapata.
- ¿Estás ocupada? - Algo.
No, pasa.
¿Cómo te fue con la prensa?
Bien, bien.
La cara del Potro ya está por doquier.
Perfecto.
Era muy importante empezar por los peces pequeños.
Perdón.
- ¿Qué tienes? ¿Por qué esa cara? - No, nada.
- ¿Estás bien? - Sí, es de trabajo.
- Me tengo que ir. - Espera, ¿qué es lo que pasa?
Nada, es Camila, quiere verme.
Te quiero.
- Con cuidado. - Sí.
Quedas en tu oficina.
¿Camila? Sí, Ernesto, ¿cómo estás?
Bien, gracias.
Hablaba con Silvana y dijo que iba a ir a verte
y olvidé darle un recado. ¿Se lo darías de mi parte?
¿Cómo?
¡Ah! ¿No te va a ver?
Yo creo que me confundí de persona. Discúlpame.
Igual, que tengas buen día.
Gracias.
- ¿Dónde está? - Está en la sala, pasa.
Hola.
¿Qué es esto, Silvana?
¿Me están arrestando?
- ¿Me secuestran o qué? - ¿Secuestran?
No sé, todavía no decido, depende de tu respuesta.
Sé que mataste al Culebra y a su hijo.
Ahora sí atrapas a los criminales, ¿no?
¿Conmigo también serás "la fiscal de hierro"?
- ¿Meterás a tu hermano a la cárcel? - Lo advertí.
¡Te lo advertí!
Te dije que no te sacaría de esto.
¿Dónde están los papeles que robaste?
¿Los papeles?
Por un segundito,
creí que te preocupaba tu hermano.
Pero todo es por esos papeles, ¿no?
Por eso estoy aquí y no en la cárcel.
A ver, Argemiro, no es juego.
¿Dónde están?
¿Quieres tus papeles?
Vamos a hacer un trato.
Tú y yo.
Solo los hermanos.
Yo te entrego tus papeles
solo si tu borras todas y cada una de las pruebas que me incriminan,
y me regresas la pistola que tomaste de mi cuarto.
Si no haces eso, no te doy ningún papel.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.