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[inicia música]
...no siempre es hablar de equidad.
[continúa música]
[gritos]
[alarido]
...que hasta el día de hoy, no había salido a la luz.
[continúa música]
Después de esta declaración...
[continúa música]
[grito de terror]
¡No!
[termina música]
¿Ya viste lo que quiere?
Quiere que yo cometa un crimen para tapar el suyo.
Sí, pero está equivocado.
Él quiere lo mismo que tú, quiere venganza.
No, venganza no.
Llévatelo a la PGM y entrégalo.
Va a tener que pagar por lo suyo.
¿Qué pasó con mi encarguito?
- No sé. - ¿Cómo que no sé?
No, yo estoy esperando a Argemiro.
¿Cómo que estás esperando a Argemiro? ¿Pues dónde se metió ese güey?
¡Ve a buscarlo, Chucho! ¡Ya!
La muerte del Culebra no puede quedar así nada más.
Te dije que ese tipo no podía con el encargo.
¡Entonces ve a hacerlo tú y cállate la boca ya!
Si no te quieres quedar sin chamba, ve a hacerlo ya.
¡Vamos! ¿Qué me estás viendo?
[Trujillo] ¿Es en serio?
Con lo que cuesta esto, puedo inundar a mis amigos los gringos.
Y me nombrarían presidente.
Es relativo.
Producir pasta sintética es mucho más costoso
pero no se compara con todo lo que gastamos en transporte
o cada vez que nos incautan un cargamento.
En este caso todas las ganancias van a ser para ti.
Basura sintética...
...para idiotas que se quieren suicidar.
Podríamos hacer pruebas iniciales para ver si funciona.
¡Funcionará!
Los colombianos tienen años en este negocio,
no apuestan a la pérdida.
Fueron los primeros en producirla y distribuirla.
¿Cuándo llegan los colombianos?
En una semana.
Tú eres el jefe.
Si no funciona, seguimos como hasta ahora.
¿Entonces qué, Silvana, tenemos un trato?
No.
No te voy a ayudar, te van a llevar a la PGM.
A ti lo único que te importa es quedar bien
con los imbéciles que no hicieron nada.
¡Ni por mi papá! ¡Ni por tu familia!
Escúchame bien,
pisoteaste la memoria de mi papá, ¡y eso no te lo puedo perdonar!
¡El único que ha hecho algo para vengar a mi papá, soy yo!
Es que no entiendes.
¡No entiendes!
¡La venganza no sirve!
¡No sirve!
Es la justicia.
Ojalá hubieras sido así de justa con el que mató a mi papá.
¡Ya, vámonos!
¿Qué haces aquí?
Me mentiste.
Me dijiste que ibas a ver Camila,
vi que no era cierto y te seguí.
Por lo visto a ustedes dos no les quedó claro
que la orden era llevar a tu hermano a la PGM en cuanto lo encontraran.
Eso es justo lo que vamos a hacer con...
Déjame hablar con Ernesto un segundo, por favor.
Yo me quedo con Argemiro.
- Buenos días. - ¿Qué tal alcaide?
¿Qué lo trae tan temprano por aquí?
Anoche le dispararon al agente Wallace.
- Está muerto. - No me diga.
Se lo tenía merecido por güey, ¿no?
Solo quería que lo supiera para que entienda
que la investigación en su contra,
está cerrada.
Hasta luego.
No te vayas.
No había tenido el tiempo de agradecerte lo que hiciste por mí.
Solo hago mi trabajo.
No te vayas.
Ten cuidado, Miranda.
No te equivoques conmigo.
Déjame tomar el riesgo.
¿Te das cuenta que cada vez que cometes un error
nos pones más en contra de la pared?
¿Cómo es posible que hayas perdido esos expedientes?
- ¿Sabes lo que eso significa? - Obviamente.
Pero tampoco puedo permitir que Argemiro haga esto.
Me está chantajeando, Ernesto.
Además, todavía tengo armas contra Trujillo.
- ¿Cuáles, perdón? - El testimonio de Miranda.
El testimonio no sirve si no tenemos los expedientes.
Pero Argemiro tiene que pagar por lo que hizo.
¡Claro que va a pagar!
¡Como tú vas a pagar, por habértelos robado!
¡Joaquín por haberte ayudado!
¡Y yo por no denunciarte!
Aquí, ¡todos vamos a pagar!
¡Que te quede bien claro!
Nadie tiene porqué pagar por mis errores.
¡Lo hubieras pensado antes!
Ahora todos, seguramente, vamos a terminar en la cárcel.
Escúchalo muy bien,
no sé lo que tengas que hacer para recuperarlos,
¡pero los vas a recuperar!
¡No llores por favor! ¡No llores!
Es tu trabajo recuperarlos.
Si no, esto aquí se termina.
¿Encontraste las grabaciones?
Son de la cámara de seguridad del hotel.
Perfecto.
Ya tengo los vuelos.
Sí, mañana mismo salgo para Medellín.
Quiero que vayas a la dirección que te dije
para que recojas el pasaporte falso.
Sí en eso estoy.
Pero la DEA debe de andar cerca.
No me quiero arriesgar.
Haz lo que te digo y pronto vas a estar en la tierra de don Pablo.
Encárgate del Potro.
Lástima, los tenía bien puestos.
Me gustaba su trabajo.
Ni modo.
¡Este güey!
¿Por qué me dejas ir?
Vas y consigues esos papeles, ¿me oíste?
Ojalá aproveches el momento, Argemiro,
y rehagas tu vida.
Porque yo ya no puedo
ni quiero ayudarte.
Claro que puedes, Silvana.
Tú puedes borrar los papeles que me incriminen.
No.
Eres la única que puede ayudarme. ¡Eres mi hermana!
¿Qué te pasa?
Hay dos huellas en el arma.
La policía te está buscando
y cuando te encuentren,
te van a hacer pruebas.
- ¿Pero hay dos huellas, no? - Dos, sí, dos.
Pero cuando te hagan las pruebas,
van a salir positivas, ¿sí entiendes eso?
Ellos van a saber,
que tú disparaste.
Vete.
¡Vete ya!
Silvana me pidió que, por favor, no llevara a Argemiro a la PGM.
Necesitaba hablar con él y no se lo podía negar, lo siento.
No me importa lo que Silvana te haya pedido.
Te di una orden, no la cumpliste.
Punto.
Sabes muy bien que era lo correcto.
¿Desde cuándo acá tú haces las cosas de manera correcta, Joaquín?
No empieces.
De verdad Ernesto, no empieces. En mi casa no lo hagas.
Ya empecé.
Y lo voy a hacer las veces que sea necesario.
Que tú no sepas hacer las cosas como se deben,
correctamente,
no significa que todos seamos cobardes,
como tú.
Una más,
un operativo más que hagas sin mi consentimiento,
y quedas fuera de la corporación,
de manera definitiva.
Buen día.
[recuerda]
No había tenido el tiempo de agradecerte lo que hiciste por mí.
Solo hago mi trabajo.
No te vayas.
Ten cuidado Miranda.
No te equivoques conmigo.
Déjame tomar el riesgo.
[Sócrates entra cantando]
Hola.
Quite la cara de mierda esa, viejo. ¿Qué te pasa?
Problemas que no faltan, Sócrates.
¿Sigues pensando en lo que me contaste de Miranda?
Cuidado y permites que este tipo te mueva el piso.
Se me hace difícil ser indiferente con él.
Yo sé que él ha sufrido muchas injusticias,
y yo estoy aquí para poner el orden. Ya sé,
ya sé que es peligroso
y yo también siento que es peligroso el acercarme a él...
...tú sabes que yo sé poner mis límites. Tú me conoces.
Mira Leo,
con la tentación no se negocia, mi hermano,
de la tentación se huye.
Dale, viejo.
Lo vamos a hacer como siempre.
Rubén lleva la carga hasta el puerto
lo embarcamos, lo metemos hasta dentro de los contenedores,
y en dos horas estamos en los Estados Unidos.
Perfecto. Lo único que voy a necesitar son dos camiones
para transportar las dos toneladas.
Amigo, lo siento mucho, pero en esta ocasión no te voy a poder ayudar.
Pero siempre lo hacemos así.
Lo que pasa es que hemos tenido problemas
con los mecánicos.
Y no disponemos de vehículos.
- ¿Verdad Roberto? - Así es señor.
Imprevistos de última hora.
Sin embargo, la carga debe salir esta misma noche,
los clientes ya están esperando.
Van a tener que esperar un poco más.
Porque yo no puedo hacer el trabajo solo.
¡Por favor!
Un hombre poderoso como tú,
no lo va a detener un camión.
Ayúdame en esta, Rubén.
El siguiente cargamento lo patrocino yo.
¿Qué dices?
Vamos a dejar algo bien claro.
Una cosa es que no haya procesado a tu hermano,
y otra muy distinta
es que yo esté de acuerdo con lo que pasó,
cosa que no lo estoy, Silvana.
Ya lo sé.
Créeme que me queda
muy claro lo que has sacrificado por mí.
- Gracias. - ¿Te puedo hacer una pregunta?
¿Tú de verdad le ves algún futuro a esto?
Ven.
Por favor.
Mira Ernesto,
si yo acepté el trato con Argemiro,
fue porque no quiero causarte más problemas.
Porque yo sé, tengo muy claro lo mucho que me has ayudado.
Y esos expedientes los necesito recuperar no solo por mí,
también por ti, porque no quiero
que estés rindiendo cuentas por mi culpa.
Cuando te hablaba sobre un futuro era con respecto a nosotros.
De verdad te lo pregunto.
¿Hay algún futuro entre nosotros? ¿A nivel personal?
[tocan la puerta]
Perdón por interrumpirlos, pero necesito hablar contigo urgente.
- ¿Ahora? - Sí.
- ¿Vamos? - Vamos.
¿Qué pasó?
Oye, regresando a la plática.
Que te quede claro
que tú me vas a responder lo que suceda en la zona.
Ahí está el que mató a Culebra.
Vas.
- ¡Ey! - ¿Que tú mataste al Culebra?
- Eso es mentira, yo no he matado a nadie. - Sí, fue él.
- ¿A ti qué te pasa? - ¿Quién fue?
¡Mira!
[Marcelina grita]
[Coleto] ¡Ya, tranquilos!
No pasa nada.
Sácalo de aquí. Ya.
Ya, no pasó nada.
Aquí lo importante es que en 24 horas van a descargar
aproximadamente dos toneladas de fruta.
- ¿Puedo pasar? Estaba abierto. - Sí, pasa.
Licenciada aquí está el informe forense del arma de su hermano.
Por favor no me pregunte cómo lo conseguí y tú tampoco, Sánchez.
- Me voy, si me necesita - Gracias.
- ya sabe dónde encontrarme. - Espera.
Resulta que Érika encontró una exportadora de frutas
que está relacionada con Trujillo.
Exactamente, eso le estaba diciendo a Silvana.
En 24 horas aproximadamente van a descargar dos toneladas de fruta.
Y creemos que es el mismo cargamento
del que nos informó Camila.
Así que necesitamos con urgencia una orden de cateo
para entrar a la naviera.
Silvana, tú sabes perfectamente bien
que un juez no te va a firmar una orden, si no tienes pruebas contundentes.
No tenemos tiempo para una prueba
pero vamos a tener que convencer a un juez.
Dale los camiones a Zapata, no quiero que se eche para atrás.
Lo que sí, no quiero que esos camiones aparezcan en nuestros registros.
No tenemos nada que ver con ese embarque.
¿Qué estás tramando, Diego?
Vamos a ver cómo funciona el negocio.
Si pasa, cobramos.
Y si la fiscal es tan fregona como dicen,
no creo que eche para atrás la ventaja que le estoy dando.
Está bien, yo me encargo.
¿Qué pasa?
¿Por qué de pronto estás tan interesado con que Candela participe en el negocio?
¿Yo?
Si ella fue la que quiso meterse.
Tiene mucha información, puede usarla en contra tuya.
Tiene la misma información que tú.
¿O qué?
¿Ahora necesito desconfiar de todos?
¡Por favor, Roberto!
Candela no tiene ni un día trabajando contigo
¿y ahora resulta que es más inteligente que mi compadre?
¿Eso no te preocupa, Diego?
No, yo soy el jefe.
A mí nadie me va a fregar.
Permiso.
Si yo pido una orden de cateo para esa fruta,
es un hecho que me lo van a negar.
Pero si esa orden llega de esta oficina,
entonces podemos alegar que la información era confidencial.
¿Tú crees que yo voy a arriesgar mi puesto por otra de tus corazonadas?
Pues piénsalo, Zúñiga.
Porque tú podrías ser el héroe que incautó dos toneladas de droga.
Y capturar a Trujillo.
El podría, no existe.
¿Quieres esa orden?
Tráeme esa prueba.
Espera, ya casi acabo, no te muevas.
Es que duele.
Ahí está, ya quedó.
- ¿Ya acabaste? - Ya.
Ya quedó, ¡mira nada más!
Ahora sí somos carnales de tinta.
Mira.
- Chécale. - Te quedó igualito.
- ¿Está chido, no? - Está chido.
Necesito encontrar esas pruebas.
Sin esa orden de cateo, estoy perdida.
Silvana, te dije que no nos podemos meter en más problemas.
Tú concéntrate en lo de tu hermano, ¿sí?
Vas a tener que revisar este expediente del forense junto con Orozco,
que es una detective novata de aquí de la fiscalía.
Está encargada del caso de tu hermano y de Richard.
- ¿Novata? - Piénsalo que puede ser a tu favor, ¿sí?
- Adelante. - Gracias.
Fiscal Durán, mucho gusto. Mónica Orozco.
Me asignaron el caso de Esteban Vásquez, alias Culebra,
y el de su hijo también.
El forense me comentó que usted tiene el reporte de los sospechosos.
¿Tú ya te graduaste?
Sí, fiscal, y con dos años ejerciendo.
- Ernesto Padilla. - Mucho gusto.
¿Estás consciente de lo delicado del caso que tienes en tus manos?
Sí, me lo comentaron.
De arriba me están presionando para que resuelva el caso, cuanto antes.
- ¿Por? - Sabemos que, cuando los crímenes
son contra menores, la prensa influye demasiado.
Tienes toda la razón.
¿Tienen el reporte?
Gracias.
Argemiro Durán y Ricardo Castro.
Ambos con antecedentes por crímenes menores.
Así es.
La fiscal y yo coincidimos
en que posiblemente el autor material es Richard.
Por un ajuste de cuentas o control de territorio.
¿Por qué él y no Argemiro Durán? ¿Qué sabemos sobre él?
Ya está afuera el cuerpo, como me lo pediste.
Muy buen trabajo, hijo.
Lo felicito de verdad. Muy buen trabajo.
Bueno, ya.
Cómo se nota que eres novata Orozco.
Hay que investigar antes.
Argemiro es un raterito, ¿sí?
Y hay un dato que tú no sabes:
que tanto Richard como Culebra viven
en el mismo lugar, en la misma zona.
¿Te suena? ¿Qué quiere decir eso?
Que el caso está casi resuelto.
- Perfecto. - Pero tú y yo tenemos que conseguir
una orden de aprehensión, porque vamos a ir
por el sospechoso que tenemos en común.
Ahora mismo levanto la orden, comandante.
- ¿Tenemos un sospechoso en común, verdad? - Correcto.
Muy bien.
Me retiro, y mucho gusto.
Mucho gusto.
Es un cargamento de frutas
que va a llegar a los Estados Unidos
a través de uno de los aliados de Trujillo.
No te voy a poder ayudar, perdón.
¡Lo vas a tener que hacer!
A menos que la información que nos diste,
sea mentira.
¿Por qué si no estás confiando en mí,
entonces me estás pidiendo que te ayude, Silvana?
Tienes razón.
Te estoy pidiendo ayuda,
nada más que las dos estamos metidas en esto.
Si algo sale mal,
si hay una trampa en todo esto,
las dos estamos metidas en problemas.
Mira Camila,
te juro,
que vas a estar vigilada todo el tiempo.
Yo sé que tienes miedo,
pero déjame explicarte el plan.
Te juro que no te va a pasar nada.
Ok, tengo que hacer una llamada, no sé si te importe.
No, claro que no.
[timbre de llamada]
[Trujillo] ¿Dónde estás, mi reina?
Con la fiscal, necesita una prueba.
No puede ser que no pueda terminar este trabajo.
¡Le regalé toda la información!
¿Qué hago?
Dile que se la vas a conseguir.
Diego, voy a estar vigilada todo el tiempo.
No te preocupes, yo me encargo.
¿Qué pasó? ¿Está todo bien?
Un asunto que se me complicó.
Nada de qué preocuparse.
¿Necesitas que te ayude en algo?
¿Estás segura que es aquí?
Aquí es.
[suena el interfono]
¡Ricardo Castro, Policía Federal!
¡Ricardo Castro, abra la puerta!
Buenas, buenas.
Ahí no hay nadie.
¿Necesitan algo?
- ¿Lo conoce? - Sí.
Conozco todo el cantón.
Pero ese güey salió hace rato,
ha de andar con ese amiguito.
- ¿Qué amiguito? - El de cara de buena familia.
Gracias, buenas noches.
Buenas noches.
¡Para servirles!
Aquí ya no tenemos nada qué hacer.
Nos vamos ahora mismo a la PGM y allá seguimos investigando.
Podemos volar la puerta.
Demasiadas películas, nos vamos a la PGM.
Ahora sí te luciste con Coleto.
Quedó muy satisfecho.
A mí todavía no me convences.
Te traigo entre ceja y ceja.
Vámonos.
Mira nada más,
otro más para el hoyo.
Ya perdí la cuenta de cuántos llevo.
¿Cómo? ¿Qué?
¿Aquí hay más muertos?
Y muertas, y muertitos.
Aquí terminan todos los que quieren entrar en este negocio y no pasan la prueba.
Sí entiendes, ¿verdad?
¡Ándale! Despídete de tu primero.
Es complicado.
Muy arriesgado.
Pero si funciona,
nunca van a saber qué los golpeó.
Tienes que tener mucho cuidado.
Nadie puede saber nada sobre ese cargamento.
¿Qué pasa?
No sé.
No entiendo, intento entender lo que quieres hacer.
Pero ¿por qué vas a entregar a tu socio?
Es un traidor.
Me dejó solo en el asunto de mi postulación.
Y además me hizo quedar en ridículo con todos los empresarios.
Y a los traidores hay que apuñalarlos por la espalda, antes de que te ataquen.
Y tú,
resultaste una cajita de sorpresas, ahijada.
Me encanta tu trabajo.
No, no, no.
No está bien.
No sé cuándo te dejé de ver como mi padrino,
pero no puedo evitarlo.
Tampoco está mal.
Nada de lo que pase entre nosotros puede estar mal.
No, no.
No puedo.
No está bien.
Antes que cualquier cosa,
tienes que convencer a Trujillo de que te lleve a la bodega,
con cualquier excusa.
Sin eso no tenemos nada.
Vamos a ponerte un micrófono, que tiene un GPS
y con eso vamos a poder ubicarte donde estés.
Cualquier cosa, si te llegas a sentir nerviosa,
si llegas a tener miedo, solo dilo.
Mis agentes están a un minuto de ti.
Érika, llévate a Camila para que le expliques el procedimiento.
Acompáñalas por favor, Joaquín.
¿Cómo que tú ya te estás entusiasmando mucho
con el mocoso ese, no?
Claro que no.
- El Tiburón nada más es un amigo. - ¡Un amigo! Sí.
¡Un amigo! ¿Y qué crees que yo nací ayer?
Bueno, sí me gusta.
Está chamaco, pero es hombrecito.
Ya hasta me lo traje a vivir a mi casa.
¡Estás loca, Marcelina! ¡Tú no entiendes, carajo!
¿No ya se te había olvidado?
Mira Marcelina,
usted debe de aprender de los errores.
¡Ya sabes que los deschavetan!
- No. - ¿Cómo te enamoras de un sicario?
- Te va a traer puras muertes, niña. - Pues yo creo que al contrario.
Yo creo que él y yo tenemos más cosas en común, cada día.
Él mata por trabajo,
y yo maté a mi marido por venganza.
La próxima vez que tú necesites de mi ayuda,
no me voy a volver a jugar el pellejo por ti, ¿te quedó claro?
- ¿Encontraron a Richard? - No.
Pero Orozco no va a descansar hasta encontrarlo.
¡No sé, Ernesto! La verdad es que,
no estamos haciendo bien, inculpando a un inocente.
Tú y yo sabemos perfectamente bien
que tanto tu hermano como Richard, no son inocentes.
Te juro que no sabes cómo quiero que ya pase todo esto:
¡atrapar a Trujillo, que Argemiro pague por lo que tenga que pagar y ya!
¿Sabes lo que diría mi papá si supiera esto?
Ahorita debe estar diciendo
que dejes de buscar justicia en todas partes,
que
empieces a hacer tu propia vida.
- Que te cases, formes una familia. - ¿Qué? ¡Una familia!
- ¿Yo? - Sí.
- ¡Ay, no sé! - ¿Por? ¿Ni siquiera conmigo?
¿Tú estás loco o qué?
Estás más obsesionado conmigo que yo con Trujillo.
Deja que pase esto del cargamento y hablamos, ¿sí?
Dame tiempo.
[portazo]
[Argemiro sueña] ¡No te muevas o te mato!
[grito de terror]
- ¡Sí! - ¡Mira!
Pisoteaste la memoria de mi papá y eso no te lo puedo perdonar.
¿Me mandaste llamar, Diego?
Sí, necesito que me hagas una cita para mañana con Rubén.
Tengo que checar cómo está sacando la mercancía.
¿Por qué quieres hacer eso?
La brillante fiscal Durán
necesita una prueba de que la mercancía está saliendo con el cargamento de fruta.
Eso no me gusta para nada, Diego. Bien puede ser una trampa.
Precisamente por eso, vas a estar ahí tú.
Y si pasa algo, me sacas de ahí.
¿Por qué no mandas a alguien más?
Porque si es una traición,
quiero mirar a los ojos a la perra de Camila
y meterle un tiro en la cabeza.
Pasa.
Camila acaba de entrar a la bodega con Trujillo.
Perfecto, ¿operaciones especiales ya está en posición?
- Desde hace diez minutos. - ¡Vámonos!
[automóvil frena bruscamente]
¡Deténgase! ¡Deténgase o disparo, imbécil!
¡Baje su arma! ¡Baje su arma!
Ponga su arma en el suelo.
Manos arriba.
[Zapata] Por aquí, Diego, por favor.
Como ves, todo está en orden.
Mira,
esta mercancía, sale esta misma noche.
El resto de la mercadería está en la bodega de congelación.
¿Y todos los empaques tienen el mismo peso?
[Zapata] Correcto.
Bien, siempre y cuando tú estés de acuerdo.
Diego, quisiera,
que tú y yo
platiquemos en mi oficina a solas.
Muy bien, todos atentos.
Podemos hablar aquí.
[Trujillo] Mi amor, nos esperas un momento.
Camila, por nada del mundo los vayas a dejar solos,
tenemos que escuchar todo lo que dicen.
Diego,
¿no prefieres que te acompañe?
No, no nos vamos a tardar,
vamos a hablar de negocios, espérame aquí.
[Zapata] Por aquí.
Oye, ¿por qué traes a esta chava, estás loco?
Aliviánate, viene conmigo.
La contraté para que me hiciera un documental sobre mis negocios.
¿Camila?
Necesito que te acerques más.
Estamos casi seguros de que están hablando del cargamento.
No puedo.
Traer a una periodista aquí, es una idea muy estúpida.
Si te comportas como un cobarde,
sí.
- ¡Joaquín, entra! - Copiado.
No, no, ¿qué haces? ¡Eso es imposible!
Cancelen la orden.
Repito cancelen la orden, nadie entra.
¿Por qué?
Joaquín no tiene una orden de cateo.
Las cosas se hacen aquí, como yo diga y cuando yo diga.
¿Te queda claro?
Tranquilízate, no va a pasar nada.
¿Estás aburrida, mi reina?
No.
Socio, ya no puedo hacerla esperar más a mi reina.
Danos una visita por los sistemas de refrigeración, ¿no?
Una visita guiada.
Por aquí.
Comandante, encontré algo.
Necesitamos hablar.
- ¿Ahora? - Sí.
Joaquín,
mantén tu posición hasta que Camila esté a salvo.
Copiado.
El cuerpo ya está identificado, Ricardo Castro.
Tenía razón comandante, no éramos los únicos tras de él.
Seguramente la banda del Culebra, quiso cobrarle factura.
Entonces podemos decir que este ya es un caso cerrado, ¿no?
No creo, ahora hay que investigar quién mató a este.
Póngase a trabajar.
[chiflidos de los presos]
[continúa el alboroto]
Ven, ven.
Necesito que me hagas un favor.
Que me abran para ir a visitar a ese cabrón.
¿Sí? Órale.
[preso] ¡Yo también lo quiero!
Todo el comando está listo,
¡y la estúpida orden del juez que no llega!
Silvana, tranquila.
Seguramente la orden está por llegar.
Y como ya lo dijiste, nuestros hombres
solamente están esperando nuestra indicación para entrar.
Joaquín sabe exactamente lo que tiene que hacer.
En cuanto esté el cargamento en las embarcaciones, van a entrar.
¿Por qué no ordenas mejor la operación desde la frutera?
En la naviera las cosas se pueden complicar.
Érika tiene razón.
No, no, no. Porque en la bodega no hay nada que relacione a Trujillo.
Tenemos que incautar el cargamento en su territorio.
En la naviera.
¿Qué carajos estás haciendo aquí?
Don Francisco Miranda.
¿A qué debo el honor?
¿Vienes a que te mate?
Trujillo y tú son un par de ratas, carnal.
Candela
está en casa con Diego.
Si algo me pasa,
tú sabes.
Pensé que eras más machín, carnal.
Diciendo mentiras no te vas a salvar el pellejo, güey.
Ella
llegó sola.
Nadie la obligó.
Solamente hay que terminar el procedimiento, me entregas el reporte
y damos por terminado este caso.
Eso no va a ser posible por el momento, Orozco.
¿Por qué? ¿Encontraste algo más?
Cuando trajeron el cadáver,
le hice las pruebas de la parafina y del rodizonato de sodio,
- que estaban pendientes, ¿te acuerdas? - Sí.
Resulta que Richard Castro
no ha disparado ningún arma recientemente.
Así que el asesino de Esteban Vásquez, el Culebra,
y del niño, sigue vivo
y libre.
Aquí líder Alfa. Estamos en posición esperando la orden. Cambio.
¿Es la orden del juez?
- Sí, así es. - Perfecto.
Joaquín, apégate al plan.
Sigue el cargamento hasta el puerto y espera.
Tenemos un problema.
Acaban de reportarme que no hay ninguna embarcación
desde la naviera de Trujillo.
- Tiene que ser un error. - No.
Al parecer la información es correcta.
Silvana, ya sabes lo que tienes que hacer.
No, en cualquier momento, Trujillo va a caer.
Si no entramos en este momento, vamos a perder ese cargamento.
Aquí líder Alfa,
última oportunidad para entrar. Cambio.
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