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(CANTURREA)
¡Maestro Quiroga! ¡Ah!
Qué alegría verte. ¿Cómo vas?
-¡Qué bonita la habitación, pero qué alegre!
-¿Qué hacéis aquí? No, no, no. Marchaos, por favor.
¡Con lo que nos ha costado llegar en la Espetoneta!
¿Habéis venido todos en tu moto?
No, hombre, cada uno en su coche. Esto no es la India.
¡Cómo está!
-Unas gerberas, tus favoritas. -Son las orquídeas.
-Te traigo un rosario fluorescente para que lo veas de noche.
¿A qué hora apagan la luz en los manicomios?
¡Antonio!
-¡Es una clínica de reposo mental!
(TODOS) ¡Vale!
-Presidente, ¿cuándo vuelves a la comunidad?
Te echamos de menos.
-No lo sé, me han diagnosticado un cuadro de estrés postraumático
después de todas las putadas que me habéis hecho.
-Yo quiero pedirle perdón por lo del embarazo.
Yo no soy así, es esta comunidad, que te vuelve mala gente.
Tú ya eras gentuza antes, drogadicta.
¿A que te pincho? -¡Chusa!
¡Oye!
Yo también quería disculparme por levantarte la novia.
Pero si te consuela, Dafne me ha dejado.
-Me consuela, jódete.
Lo de Carmelito fue muy feo, para qué nos vamos a engañar.
Pero es que... No... ¡No me hables de Carmelito!
Tengo pesadillas con él.
Era mentira, Carmelito está más vivo que tú y que yo.
¡Carmelito, entra! ¡No, no, no, no!
-¡Uuu!
-¡Enfermera!
¿Qué haces? No lo asustes, que está muy sensible.
Respira, Bruno, respira.
Anda, que la bromita...
¡Enfermera! ¡Venga ya!
-Pero bueno, ¿qué pasa aquí? -¡Que se vayan!
-Vamos, por favor. -¡Reza, Bruno, reza!
Ofrece tu sufrimiento.
Este es un cuentista.
¡Asume tus obligaciones de presidente, pianista loco!
¿No ves que no está bien?
-Ya venimos cuando estés más tranquilo.
-¡Que no, que no!
Vicente.
Que nos vamos. -Vaya, hombre.
Ya había pillado la postura.
Perdón. Izquierda.
# La que se avecina. #
Vecinos.
Vecinos.
Dale al mazo, melón.
Silencio.
¿Qué energía traes de las vacaciones?
Se me han hecho muy cortas.
¿Seis meses?
¡Vaya tela!
¡Silencio, chusma, que va a empezar la junta!
¿Tú qué haces ahí sentado?
Aquí hay un vacío de poder y hay que llenarlo.
-¡Alguien que me ayude!
-¡Nena, corre, que hay junta!
-No puedo subirlo yo sola. -Ayúdale.
¡Oye, aquí hay que poner una rampita!
Nos va a costar dinero que el lerdo de tu hijo se tire por la ventana.
-Lo hice por amor. -Hombre...
¿Cómo estás? -Fatal.
No puedo hacerme pajas. -¡No seas guarro!
Vamos a continuar.
Hemos estado visitando a Bruno y está fatal.
No creo que vuelva a corto plazo. ¡Que eso lo iba a contar yo!
-Pues elegimos a un sustituto y listo.
No hace falta. -Claro.
Me toca como vicepresidente.
Tengo experiencia en estos neceseres.
Menesteres. -Pero si no sabes ni hablar.
-Que sí, el presidente león, te miro y te presido.
-Tú solo puedes presidir un club de gilipollas.
-Tanta cabeza y no te vale para nada.
No insistas, eres un inútil. A cada uno, lo suyo.
-Lo que estoy es desperdiciado.
¡Expulsado de la junta por pesado!
¿Me vas a expulsar? ¡Te reviento!
¿A que te electrocuto? Por favor, vamos a encontrar
una solución de consenso. ¡Ya me voy!
Vecinos, yo me ofrezco como presidente todopoderoso.
Antonio Recio devolverá el esplendor perdido
a Mirador de Montepinar.
(HABLAN A LA VEZ)
-¡Ni de coña, es que me mudo, fíjate!
Bicho, que te quito la pensión.
-Antonio, eres muy nazi para ser presidente.
No, he cambiado mucho
después de todas las humillaciones de Berta.
-Pescadero, que no te quiere nadie. ¡Huy, que no!
¿Votos a favor de Antonio Recio?
Berta. -¡A mí no me metas!
-Descartado. Siguiente.
-"Sister", me hago pis. Es una sustitución.
Se trata de encontrar a alguien de perfil bajo.
Acostumbrado a comerse marrones.
Que no sea polémico.
No, no, no me refería a mí.
-¿Entonces, a quién te referías? Si aquí no hay nadie así.
-Hombre, está el pelocho, que también se las traga dobladas.
-No, Javi tiene que encontrar trabajo.
-Y tú. -Enrique...
Eres un hombre con vocación de servicio público.
Eso no es servir,
eso es asegurarse una butaquita en la clínica junto a Bruno.
-Enrique, enróllate, has sido el mejor presidente.
No, perdona, el mejor presidente he sido yo.
(TODOS) ¡Enrique, Enrique, Enrique!
No, no, no.
No me aclaméis, que no.
Tengo una maravillosa vida placentera
que pretendo disfrutar.
-Dirás aburrida.
-¿Dónde vas?
A mi casa, que me liais.
-¡Desertor, incívico, mal vecino!
¿Mal vecino yo?
¡Qué barbaridad!
-Bueno... Entonces, presidente yo.
-Venga, va, presidenta yo.
-Mami, que es un marrón.
-Nena, yo estoy desaprovechada.
Necesito nuevos retos y no tengo amante.
Si no follo, por lo menos mando.
-Yo lo veo.
Aquí lo que hace falta es una mujer con carácter.
Ya está bien de vagos y blandengues.
-"Tanqueta for president".
-Yo también lo veo. -Yo también voto a Menchu.
-¿Qué dices?
Berta.
Ni se te ocurra.
-Yo también te voto, María del Carmen.
-Pues venga, que empieza el fútbol. Mayoría absoluta.
María del Carmen Carrascosa, presidenta.
Agarraos, que vienen curvas.
-¡Quita de ahí, pescadero!
¿Vais a poner al frente a esta maruja analfabeta?
¿Analfabeta yo?
Pero si me compro el "Hola" todas las semanas.
-Se lee hasta las páginas en blanco y negro,
que se las pasa todo el mundo. Una rebelión feminista.
Con lo bien que funcionaba el mundo cuando no podíais votar.
-¡Uuu!
Te he visto, bicho. Te he visto.
-Calla, malencarado.
Lo primero que voy a prohibir en este edificio
es el mal rollo, que se contagia.
-Pues lo lleva usted chungo.
-No aguanto, ¿eh?
-Se levanta la sesión, que se me mea el niño. Dale.
Todo el mundo a su casa a pensar
cómo podemos hacer de esta comunidad un lugar mejor.
¡Tú, quieto ahí, que tenemos que hablar!
-¡No me ocupéis el ascensor! Dígame, señora presidenta.
-¡Huy, qué bien suena!
Plántame geranios en la entrada, que está muy sosa.
No tengo semillas.
Pues las compras.
# Presidenta.
# Presidenta. #
¿Cómo pueden preferir a la tanqueta antes que a un líder como yo?
Qué envidia, no soportan mi éxito.
¿Qué éxito? Tu vida es un fracaso.
No te reconozco, antes me defendías.
Antes no me metías rusas en casa. Y tú, negros.
¡Huy! ¿Este qué hace aquí?
¡Te dije que te fueras!
-"Djumba". Ni "chumba" ni hostias, las llaves.
Tú perdona Ongombo.
Ongombo ama a ti. -¿A mí y a cuántas más?
¡Fuera de mi casa, fornicador!
Y no vuelvas, ¿eh?, que llamo a Inmigración.
-Si tú perdonas alguna vez a Ongombo,
tú llama.
Me lo devuelves, que es de Mariscos Recio. Despedido.
No, tú no pagar finiquito.
¡Qué finiquito, si estabas a prueba!
¡Venga, será posible!
¿Ves como hay que tenerlos sometidos?
Si es que se te suben a la chepa. (LLORA)
¿Y tú por qué lloras? Antonio, porque estaba enamorada.
Y de mí, pero no te acuerdas, con tanta cosa...
No sé, yo ya tengo un lío...
Berta, solo nos tenemos el uno al otro.
Te va a costar mucho encontrar a alguien mejor que yo.
Y cuanto más vieja, peor.
¿Lo ves? Hasta cuando te pones cariñoso, resultas ofensivo.
Pero si es algo bonito. ¿Llamarme vieja es bonito?
Lo que eres. ¿Qué culpa tengo yo?
Antonio, no voy a volver contigo. Estoy muy dolida.
Ah, ¿no? No.
Pues ya me dirás qué hacemos.
(SUSPIRA)
Te quejarás, ¿eh?
Comida de gourmet.
Que no se diga que no mimo a mi esposo.
Algo querrás.
¿Yo? Qué va.
Bueno, sí, que pongamos fecha para el viaje de novios.
Me estás dando largas y no me gusta la pinta que tiene esto.
Fermín, no vamos a ir de viaje de novios.
¿Entonces, la boda qué ha sido, un paripé?
Exacto, no somos pareja, no estamos enamorados
y no vamos a ir a ningún lado.
¡Huy, huy, huy, huy, qué feo eso que has dicho!
Que me haya casado no significa que te vaya a mantener.
Ponte la pila y busca trabajo.
¿Que busque trabajo?
¿Yo?
No quiero un esposo quejica, en casa y protestando.
Ah, muy bien.
Muy romántico todo, ¿eh?
¡No me valoras!
¡Esto así no va a ninguna parte!
Me voy a casa de la niña a por el té verde.
Dale recuerdos. Mi tiramisú no te lo comes.
¡Que no te lo comes, coño!
(LLORA)
Que no me quiere.
Dice que la boda ha sido un paripé.
Por lo menos ha traído su comida. Y que me busque un curro.
Que no voy a estar todo el día ahí metido sin hacer nada.
-Eso me suena.
-Y a mí.
-No abras el cajón de mierda.
-Pero si lo has abierto tú. ¿Qué pasa?
¿Estáis en crisis también?
No. -¡Sí!
¿En qué quedamos, sí o no?
Está todo el día aquí sin hacer ni el huevo y me pone negra.
-Lleva años sin dar golpe.
-Yo, por lo menos, estoy en búsqueda activa de empleo.
-Y yo, pero si no me llaman, ¿qué hago?
-Es que los informáticos un día estáis aquí y otro, aquí.
Centraos, que estábamos hablando de mí.
Las crisis, de una en una, que me amontono.
Papá, tú búscate un trabajo y ya está.
Así Vicente no puede echarte nada en cara.
Sí, pero ¿cuál?
Tiene que ser uno con horario flexible y que paguen bien.
Para miserias, me quedo en casa. -Claro que sí.
Encuentras una cosa así seguro.
Sí, ¿no? ¡Hombre!
Tres másteres, cinco idiomas, 30 años cotizando.
Ah, que me está vacilando.
Pues yo soy un hombre exitoso.
Pero soy inquieto y no pongo el huevo en ningún sitio.
Si solo haces tonterías con la ouija.
Huy.
Muchas gracias, Javi.
Por una vez la pelusilla me va a servir para algo.
-Papá, ¿qué vas a hacer?
Miedo me da. -Y a mí.
En ejercicio del poder que me confiere la Constitución,
fallo estimar la demanda interpuesta
por Carlota, Fernando, Rodrigo y Amador Rivas Figueroa
y acordar la privación de la patria potestad
que ostentan los demandados sobre los litigantes
y que será inscrita en el Registro Civil correspondiente
con imposición de costas a la parte demandada.
-¿Ves? Ya sabía yo que iba a salir todo bien.
-¡Que hemos perdido, imbécil! -¿Quién ha perdido?
-La jueza establece que Teodoro Rivas
asuma la patria potestad
"estableciéndose en el domicilio de los menores
y teniendo que abandonarlo la demandada".
-¡Eh, ya estoy aquí!
-"Además, establece una pensión de manutención
de 6000 euros mensuales, 1500 por hijo".
-Toma.
Mi número de cuenta.
Ingrésame rápido la pensión para darles la paga.
-Te vas a ganar una hostia.
-Hermano, vengo a ayudar. -¿A ayudar?
-Cuando estemos más tranquilos, me gustaría que nos sentásemos...
-Sí, pero en horario de visita.
-Y en presencia de nuestro abogado.
-Estáis muy tontos. Hemos pecado de blandos.
-Y de más cosas.
-Esto es un drama familiar.
Pero ¿qué pasa conmigo?
-Perteneces a la casa, como el mueble de la tele.
-¿Quién me paga? -Yo, con su dinero.
Por orden judicial. Me ha venido bien, me han dado un crédito.
-¿Un crédito, para qué?
¡Hala! -Quita.
-¡Hala! -¡Hala!
-Quita.
-¿Te has comprado un monovolumen? -Hay que comprar coches de padre.
-Se ha comprado un coche a tu costa. ¡Sinvergüenza!
-¡Qué morro tienes! -¿Por qué?
-¡El descapotable! -¡Ah!
Eso es en compensación por aguantarte 20 años.
-Ya empiezan. -Ni caso, vamos a dar una vuelta.
-¡Hala, tiene tele!
-Para ver películas. -Escúchame. ¿Tú ahora de qué vas?
¿De padre del año? -Mejor que tú lo haré seguro.
-¡Devuélveme a mi familia! -¿Qué haces?
-¡No, no, Amador, no empeores las cosas!
-Hijos míos, perdonadnos, por favor.
Por favor, hijos míos.
"I'm sorry, my children"!
"I'm sorry. I love you".
-Le han dado la patria potestad al imbécil de tu hermano.
-Tranquila, no duran ni un mes. Esos niños son demonios.
-Oye, la pensión la pagamos a medias, ¿eh?
-¿Cómo a medias?
-Te quito 3000 euros de tu sueldo.
-No, no, no me hagas líos.
-Son nuestros hijos, de los dos.
-¿Cómo voy a vivir yo con 2000 euros al mes?
Eso es indigno completamente.
-Le sacas 2500 al hijo de Fina por cuidarla y no la cuidas.
-Eso es aparte, ahí no entres.
-¿Me estás diciendo que con 4500 euros no llegas a fin de mes?
-Malamente. -Pues ya te estás adaptando.
Se acabaron los lujos.
Me voy a dar un masaje.
-No, espera, que te lo doy yo gratis.
-No, quita, quita. -Cuqui. Cuqui.
¿Por qué no te vienes a vivir conmigo?
Así estamos juntos y compartimos gastos.
-Yo contigo no comparto nada.
Me voy con las chicas, que no me van a cobrar.
400 euros. -¿Por esa mierda de habitación?
-No, 200 por la habitación
y 200 por el coñazo que nos vas a dar contándonos tus penas.
-Que somos sus amigas.
-Yo no tengo amigas, tengo gastos.
Si no te gusta, te alquilas algo por ahí.
-No, quiero estar cerca de mis hijos.
Tengo que hacer lo que sea por recuperarlos.
(SUSPIRA)
Me he equivocado tanto.
-¿Tú ves? Ya empieza. Muy barato se lo he dejado.
-¿Os acordáis cuando...?
Alba, hija, tu madre y yo
nos vamos a divorciar espiritualmente.
¿Cómo espiritualmente?
Legalmente, no, porque no tenemos dinero.
-Y canónicamente, tampoco, porque es pecado.
Seguiremos viviendo juntos.
Pero como compañeros de piso. Como Epi y Blas.
Solo hasta que la cosa mejore y podamos vivir por separado.
Yo he intentado luchar, pero no ha habido manera.
Tu madre se cierra.
Conmigo, con el negro bien que se abre.
¡Antonio! Como un mejillón al vapor.
-¿Y para esto me llamáis?
Se me ha acabado la esencia de coco.
-Como las separaciones a los hijos os afectan tanto...
-¿Creéis que con todo lo que he sufrido en la vida,
transexual y viuda, me va afectar que os divorciéis?
Os lo llevo implorando años. ¿Lo ves?
Te encanta dar explicaciones.
-Tiene derecho a saber lo que pasa. ¡Que le da igual!
-Totalmente, que os divorciéis bien.
Mi enhorabuena. ¡Venga!
¿Qué hay de comer? Ah, no, no, no.
Los compañeros de piso se hacen cada uno sus cosas.
-Exactamente.
¿No me vas a cocinar? Ni a cocinar
ni a lavar ni a nada.
-Mamá se ha liberado de tu yugo.
¿No te ibas, demonio con peluca? -Toma.
Tu ropa sucia.
Si vas a poner una lavadora, mete lo mío también.
No, te la lavas tú. Vamos a ver.
Vamos a gastar el doble de agua.
Te vas a África a abrir pozos y aquí la desperdicias.
Yo no abría pozos en África, yo ponía vacunas.
Y te trincabas negros.
Solo a Ongombo y fue al final.
-Papá, ¿tú no te querías reconciliar?
Me ha rechazado. Ahora voy a muerte.
Venga.
¿Cómo va la lavadora?
Léete las instrucciones, caradura.
Pues me las leo, ya ves tú.
Una lavadora no tiene secretos para el intelecto de un mayorista.
¡Oye, esto está en portugués!
Así aprendes idiomas.
"Colocaçao das peças de vestuario no tambor".
¡Coque!
Se te ve contento de volver al curro.
No, la vuelta al cole no me está sentando muy bien.
¿Y eso?
Después de tantos meses a mi aire, sin que nadie me mande,
lo de volver a la rutina del conserje me mata.
Hasta la cresta se me ha chafado.
Esta mañana no podía ponérmela tiesa.
Pues déjalo, que la vida pasa volando.
Yo, a lo tonto, debo de estar a punto de cumplir los 30.
Chusa, que no tengo un duro. Si me voy, me quedo tieso.
Si te echan, no.
Tienes una antigüedad aquí, llevas un montón de años currando.
Con contrato, por lo menos seis.
Si te despiden, te tienen que pagar una indemnización.
¿Y por qué me van a despedir?
Por tu inutilidad manifiesta.
-Coque, deja las plantas para luego.
Tienes que construir una rampa en el portal.
¿Una rampa? Para mi niño, que está lisiado.
Toma. ¿De dónde ha sacado eso?
De la obra de aquí al lado.
Cómo se nota que ya hemos salido de la crisis.
Dondequiera que mires hay grúas.
Es que yo no soy... Y date prisa.
Tienen unos váteres de esos que no tocan el suelo
y tienes que ir a mangar uno cuando anochezca.
No me va a dar tiempo a tantas cosas.
Ya lo verás. Conmigo vas a saber lo que es trabajar.
-Inutilidad manifiesta.
¡Fulgencio, manifiéstate!
(Portazo)
¡Vicente, coño, avisa, que me va a dar un infarto!
¿Qué haces?
(CHISTA)
Calla, que me espantas al espíritu.
¿Qué le quiere preguntar, doña Piluca?
-Que si come bien.
Los espíritus no comen, son entes heterogéneos.
Quédese tranquila a ese respecto. No.
Quiero saber si pasa hambre el muy cabrón.
Era un gordo asqueroso.
Mida sus palabras porque se cabrea y se vuelve al inframundo.
Dígale que me he liado con su hermano Goyo
y que me tiene loca.
Hacemos el amor todos los días.
No, no, no.
Venganzas con el más allá, no, que luego me salpican a mí.
Pues entonces, me voy.
¡Vale, vale! Yo se lo digo.
Pero son 20 euros más
por el peligro que conlleva el encontronazo místico.
Fulgencio.
¿Sigues ahí?
Sí, ahí sigue.
Vamos a ver, Fulgencio.
Resulta que tu mujer se ha liado con tu hermano Goyo.
¿Cómo te sientes, ánima del purgatorio?
H, E, S,
T, A, F,
A, D, O.
Estafado.
¿Estafado, con H?
Se ve que su marido, además de gordo, era analfabeto.
Mi marido era ingeniero.
Aprovechaba los viajes a Dubái para ponerme los cuernos.
Tenga en cuenta que los gusanos se habrán comido medio cerebro.
Le habrá afectado a la región de la gramática.
-Fermín, ¿puedes venir un momento?
Vaya desahogándose, que yo vuelvo enseguida.
Fulgencio la oye.
Está online.
-¡Asqueroso, putero!
Así te pudras allá donde estés.
Si supieras el asco que me has dado siempre.
Madre mía, pues sí que estaba enamorada la señora.
Dime, mi vida.
-Fermín, esto es una vergüenza.
No, no, es una mina de oro.
Tengo la agenda llena hasta el viernes.
¿No querías que trabajase?
Sí, pero no timando a la gente.
Las monsergas, en otro momento,
que se me va el Fulgencio y me ha costado mucho invocarlo.
Yo me voy. No pienso presenciar este espectáculo tan bochornoso.
Bueno, pues muy bien. Tráete pan, que no hay.
Ah, toma, y repárteme tarjetas en el súper.
Aquello está lleno de gente triste que necesita respuestas.
¿Qué tal, Piluca, cómo va la cosa?
Muchas gracias, me he quedado de a gusto...
No, pero espere, espere.
Le tengo que limpiar el aura.
Si no, se le pega el espíritu y le tortura por las noches.
Pero ¿eso puede pasar?
¿No ha visto "El ente", que se la empotraba?
Son 50 euros.
¿Tanto?
Es eso o despegárselo luego, que son 300.
(Timbre)
Fermín ha montado un consultorio espiritual en casa.
-¿Un qué?
-Está timando a la gente con la ouija.
Se ha hecho tarjetas.
-Fermín Trujillo, comunicador espiritual.
Te pongo en contacto con tus muertos.
Arreglo telepáticamente discos duros
y problemas de erección. No tiene vergüenza.
-Tú le has dado la idea.
-¿Has sido tú?
-No, yo solo le dije...
-Me quedo aquí hasta que se despeje la consulta.
-¿Tiene muchos clientes? -La agenta llena hasta el viernes.
-La gente es gilipollas.
-¿Qué peli es esa?
-"Notting Hill", una romántica.
-Ciencia ficción. -¿Ya empezamos con las puyitas?
-Da igual, la que sea.
-Es que la estamos viendo en versión original.
No te vas a enterar de nada. -Mejor, así aprendo idiomas.
-Javi, ya estás arreglando esto.
-Puto Fermín.
Mis padres se van a divorciar espiritualmente.
¿Eso qué es?
Que viven juntos, pero cada uno a su bola, sin sexo ni nada.
Van a seguir siendo un matrimonio normal y corriente.
Enrique, no tiene gracia. Estoy preocupada.
Claro, claro.
Me he hecho la fuerte y he aparentado que me daba igual.
Se hacen mayores y la idea de que envejezcan solos,
cada uno por un lado... Galletita.
Tus padres llevan en crisis desde que los conozco. Ahí siguen.
Esos van a estar toda su vida juntos.
Esto me ha hecho pensar, ¿eh?
Tú y yo deberíamos dar un paso más en nuestra relación.
¿Cómo un paso más? Deberíamos casarnos.
¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
Es que no entiendo.
Un amor se desvanece y otro florece.
Yo me divorcio de Teodoro y tú estás divorciado de Judith.
Sí, pero...
¿Nos casamos, amor mío?
Venga, pídemelo. Eh...
Pídemelo, pídemelo.
Alba, yo... Hinca rodilli.
¡Ah! Oh...
Verás.
¿Qué pasa, no te apetece?
Pues no, la verdad es que no.
Tras dos experiencias nefastas y traumáticas,
he llegado a la triste conclusión
de que el matrimonio es una institución perniciosa
de la que solo obtienes dolor, frustración, angustia
y, a la larga, soledad.
Pero si queremos tener hijos, o sea, adoptarlos...
No, no, más hijos, no, por Dios.
El matrimonio de por sí ya es una mala decisión,
pero si le añades descendencia, ya es la muerte pelona.
Pero si tener nenes es lo más bonito del mundo.
Sí, precioso.
Yo tengo uno en Brasil que me llama cuando necesita dinero.
Y a Dylan ni lo veo.
Su madre incumple sistemáticamente el convenio regulador.
Tendría que llevarla al tribunal cada dos semanas.
¿Y para qué? Si ese niño no me va a querer.
Ya se encarga ella.
¿Y hacia dónde va esta relación?
¿Y yo qué sé?
Yo ya no me proyecto en el tiempo, Alba.
Vivo como Rambo, día a día.
(Timbre)
Y tú deberías hacer lo mismo.
Ah...
¿Rambo?
Esta noche te invito a cenar a un sitio "romántiqui".
Genial.
Necesito que me laves la ropa, no entiendo mi lavadora.
¿Qué? Berta se me ha rebelado.
Ni me cocina ni me plancha. ¡Una vergüenza!
¿Te presto 27 000 euros, te niegas a devolvérmelos
y pretendes que te haga la colada?
Soy mayorista, no puedo perder el tiempo en tonterías.
¿Y yo sí?
Los chalecos, en frío, que es lana buena.
¡Que no te voy a lavar la ropa!
¡Que soy tu suegro!
¡Oh, solomillitos al ajillo! ¡Qué hambre tengo!
Una huelga de amas de casa es peor que una de taxistas.
Te paralizan un país. ¡No te vas a comer mi comida!
Levanta de ahí. ¡Que no sé cocinar!
Toma.
¡Qué manía todo el mundo con darme libros!
Que no veo de cerca. Ah...
Y ya me estás devolviendo mis 27 000 euros.
¡Qué pesado! ¡Estamos en paz!
¿Quién disfruta del juju de mi hija?
¿Qué tendrá que ver? Además, no lo hacemos tanto.
No me cuentes tu vida sexual. ¿Te cuento la mía?
En cuanto puedes. No pensaba que fueras tan pesetero.
El dinero está emponzoñando nuestra amistad.
¡Fuera! Pero...
¿Y qué hago yo con la ropa? ¿Y a mí qué me cuentas?
Llévala a la tintorería.
Pero ¿cuánto cuesta eso?
¿Cómo vas a dejar este bodrio ahí? Yo soy un mandado.
-Enrique, mira esto.
Coque, ¿qué haces? ¡Otro!
Una rampa para el hijo lisiado de la señora presidenta.
Esto es una alteración estética de las zonas comunes.
-Querrás decir antiestética, mira qué mierda de rampa ha hecho.
Una mierda.
¡Que te tomes el puré!
(Timbre)
-¡No me gusta, tiene grumos! -Nena, pásaselo un poco más.
-Que te lo tomes ya. -¡Ah!
¡Me está pellizcando, mama! -¡Por favor!
Tanqueta, la que has liado.
No puedes ordenar al conserje
que haga una rampa sin consultarnos.
Es una irregularidad. -Y una chapuza.
-De irregularidad nada.
El edificio tiene que estar adaptado a minusválidos.
Y lo está, Coque lleva aquí un montón de años.
-Con discapacidad física.
El bicho, mira qué aborto. -Tu puta madre.
-Pues esto no ha hecho más que empezar.
Tengo un montón de proyectos. -¡Mamá, me ha escupido el puré!
-¡Pues dale ya el filete!
-Por Dios, consulta las cosas, que te echas a los vecinos encima.
-No os pongáis tontos porque me he estado dando una vuelta
y hay muchas cosas ilegales. Por ejemplo, tu pérgola.
¿Mi pérgola? ¡Qué sabrás tú lo que es ilegal!
Me estoy leyendo la ley de propiedad horizontal.
No os digo más.
-¡Mami! -¡Ay!
¡Que hartura de niños!
-¡Mami!
¡Madre mía, la que nos va a liar esta!
A ver...
No ha dado los pasos correctos, pero tiene razón.
La comunidad debe estar adaptada para minusválidos.
¿Cómo se ha enterado de eso?
-Se está leyendo la ley.
Una maruja que lee es muy peligrosa.
-Enrique, hay que tener controlada a la tanqueta.
¿Y a mí qué me cuentas?
La habéis elegido vosotros. Estas, que son tontas.
-Contigo tiene "feeling".
Hazte su vicepresidente. No, lo siento.
Tengo cosas más importantes que hacer.
Ah, ¿sí? ¿Cuáles? Mantener a flote mi relación.
-¿Estáis en crisis? No.
Has dicho mantener a flote. O sea, se está hundiendo.
¡Que me dejéis en paz!
No tengo por qué dar explicaciones de mi vida privada.
-Vamos a hablar con Alba.
-Vamos, vamos.
Que no quiere casarse conmigo.
Ni casarse ni tener hijos ni nada.
-Normal. -¿Cómo normal?
¿Y hacia dónde va esta relación?
-Estadísticamente hablando, hacia la ruptura.
-Gracias, Nines, me animas mucho.
-¿Qué quieres? Sales con un señor de 60 años,
que se ha casado dos veces,
ha tenido dos hijos y le ha salido fatal.
-Y no hay dos sin tres. -¿Qué hago?
¿Me resigno, corto con él y me lanzo
a la desesperada búsqueda de un príncipe azul que me dé todo?
-No.
Mira a esta cómo le va.
Y está más buena que tú. -Enrique tiene razón.
Disfruta de lo que tienes, hay que vivir día a día.
-Y no le presiones, que ya está en edad de petarle la patata.
Y ya se te ha muerto uno. -Eres la viuda negra.
-Es verdad,
soy una mujer moderna.
Hay que disfrutar el momento, ya pensaré en el tema niños.
-Tú y todo el mundo. -Pues hala, a vivir.
Gracias, chicas. -De nada.
-Mírala, qué contenta se va.
-Y solo le hemos dicho tonterías.
-Y yo no estoy buscando a mi príncipe azul, ¿vale?
-Mejor, porque la única manera de encontrarlo es asfixiándolo.
Nena, llévale a la revisión, que tengo mucho lío.
-¿Desde cuándo soy su enfermera? -Desde que soy la presidenta.
-No es mi hermano, es adoptado.
-"Sister", ¿pasamos por el sex shop? -No.
Hay que dar mucha vuelta. -Te regalo un pollón.
-¡Hostia!
-¡Nena, el niño!
-¡Me ha tirado aposta!
-No, la rampa está torcida.
-¿Qué mierda has hecho, hijo de mi vida?
Es que no soy albañil. Lo tiene que hacer alguien que sepa.
Coge al niño.
-Me duele. Creo que se me ha salido un hombro.
-Deja de quejarte ya, que te tiro al metro.
-¿Cómo que al metro, me vas a llevar en metro?
Pide un taxi adaptado, mujer.
-Me tienes a los vecinos soliviantados. ¿Y los geranios?
No me ha dado tiempo.
¡Cómo te me estás atravesando! Quítate de mi vista
porque te veo la cresta y me dan ganas de enganchártela.
-Vas bien, vas bien.
La tienes negra.
Sí, pero no me echa. ¿Qué hora es?
Las cinco.
Una hora estupenda para tomarse un carajillo.
Pero si no bebo.
Ahora sí, tira para el bar.
Vamos.
(Timbre)
Maite.
Has llorado. Pero hasta con bolsas estás guapa.
-¿Puedo ver a mis niños?
-Hasta el finde, no. Sentencia firme.
-Ya lo sé, solo te pido que entiendas
el dolor de una madre al perder a sus hijos.
Es como si me hubieran arrancado las piernas.
-Te entiendo porque yo he sido paralítico.
Bonita metáfora. Pero vamos, que no, que se lía.
-Teodoro, necesito recuperar su cariño.
¿No hay alguna manera en la que yo pueda verles cuando quiera?
-A ver, maneras hay siempre.
Que conste que esto lo hago por mis hijos.
-Sí, una razón muy noble.
(Móvil)
-Mi editor.
-Venga, a lo tuyo. -¡Miguel!
¿Qué tal?
-Teniendo en cuenta que ya tendría
que haber publicado tu tercera novela, regular.
-Me he retrasado por problemas personales.
-Ni cogiendo el teléfono se le va el ritmo.
-Ya la tengo escrita. La estoy repasando.
-Envíamela, si da igual. -"No, que soy muy meticulosa".
Dame una semana, si estoy a punto.
-Y yo y yo. -"Tienes 48 horas".
-¿Solo? -Ya viene, ya viene.
-Si no, te rescindo el contrato y me devuelves el adelanto.
-¿El adelanto? -¡Aaaah!
-¡No me tires del pelo!
-"Maite".
Ponte a escribir. -"Sí, sí, sí".
Sí, te cuelgo y me pongo.
-Uf.
-¿Puedo hablar ya con los niños?
-No, si no están.
A ti te estaba buscando yo, morosa.
¿Qué pasa con mi sueldo, que no me ha llegado?
-Mi editor me rescinde el contrato si no entrego la novela.
-Pues entrégala. -No está escrita, imbécil.
-¿Por qué no la tienes escrita, irresponsable?
-Porque me habéis bloqueado entre todos.
-Buenas tardes.
¿Qué pasa?
-Necesito que escriba mi novela.
-¿No la quería escribir usted? -Sí, pero no.
No estoy centrada. -Vale,
pero esta vez quiero cobrar.
Me quiero hacer otro blanqueamiento.
-Claro que sí, hay que estar guapa.
-2000 euros. -Vale.
-Cinco, que ha contestado rápido. -¡Chusa!
-No seas rata. Si a ti te dan 100 000.
-¿Cuánto? -¡Calla, imbécil!
-10 000 o la escribe usted. -Vale.
Pero la necesito en 48 horas.
-De sobra. ¿Eso cuánto es?
-Dos días. -Pues no es tanto.
Me voy a crear.
-Te va a sacar lo que no está escrito.
-Cada vez que abres la boca me cuestas dinero.
-No, no, la cierro. La cierro.
¡Eh! ¡Chist! ¡Eh, tú, oye!
# La que se avecina. #
Pero ¿dónde está este niño?
¡Toñín, que me voy a perder la película, vamos!
Eh.
¿Qué haces aquí, mi alma?
-Ongombo no tiene casa.
-¿Tú, con esa percha? No.
Recoge tus cosas, que te vienes a mi casa. Venga.
Trae la manta. Ya verás la alegría que le damos a mi prima.
Que no se puede quedar aquí a vivir.
Tenemos overbooking con Maite.
-Que está sin hogar. ¿No te da cosa?
-Porque es un picha loca que se va zumbando todo lo que pilla.
-A ver si hay suerte y me toca a mí.
Ondongo, cariño, tú dormir conmigo.
Que yo asustadiza y así, tú proteges.
-¿Y cuánto le piensas cobrar? -Con suerte, nada.
¿Y esto qué hace aquí en medio?
¡No me ha sacado ni los cubos! ¡Huy!
¡Cómo están por dentro!
¡Y qué olor, parece que se ha muerto alguien!
¡Coque!
¡Uuu!
(RÍE)
¿Dónde vas con la cortacésped a estas horas? Para.
¡Para, que te vas a matar!
¡Para!
¡Huy, huy!
Baja de ahí. Échame el aliento.
(RÍE)
Madre mía, tú vienes de grana y oro.
No, es el olor al césped recién cortado.
Sí, sí.
Ponte el dedo aquí.
Así.
Levanta la pierna. ¡La pierna!
¡Anda, anda, vete a dormir la mona, impresentable!
¡Y mañana lavas los cubos,
que están de mierda que da asco verlos!
A sus pies, señora presidenta.
¿No os hace una partida al "Zombie warrior"?
-No. -¿Pollete?
-No me gustan los videojuegos.
Te alejan de la realidad y provocan epilepsia.
-Como el porno. ¿Qué lees?
-"Así habló Zaratustra".
-¿Quién? -Chusa.
¿Tienes previsto hacernos la cena en algún momento?
-No. -Tranquilos. Yo os llevo al Burger.
Cenita en familia, colegas. -Paso.
Dame pasta, que he quedado. -¿Con quién?
-Si quieres que nos llevemos bien, no te metas en mi vida.
-Vale, vale, toma, tu propinilla.
-¿Perdona?
-Si es un maromo, que invite él. El que ataca paga.
Chao. -Espera, ¿te llevo, te recojo?
¿A qué hora vuelves? Bueno...
Soy moderno, confío en ti.
-Nos vamos a los recreativos. -Me apunto.
-No, no. ¿Qué dices, flipado?
-Hasta luego.
-¿Os llevo, os recojo, a qué hora volvéis?
¡Soy moderno, confío en vosotros!
¿Qué dice el Zurrapagustia?
-Zaratustra.
-Es que vaya nombre.
Romper el huevo suavemente para que no se deshaga la yema.
(TV) "De miércoles a domingo".
¡Huy!
Bueno, pues revuelto.
¡La madre que lo pario! ¿Por qué salta tanto?
¡Antonio! ¿Qué haces?
¿A ti qué te importa? Tú, a lo tuyo.
Se te ha caído toda la cáscara.
Lo he hecho aposta, tiene mucho calcio.
¡Se te está quemando! Me gusta churruscadito.
Y enciende el extractor.
¡No me toques los botones!
Me voy a la cama.
Luego lo recoges todo.
Mañana quiero ver la cocina limpia.
Que sí.
¡Mmm, qué rico me ha quedado!
¡Oh!
¡Ay!
Ahí, ahí, con mucha salsita.
¡Huy! Pero ¿qué ha pasado?
¡Qué asco!
¡Oh!
¡Uf!
¡Bah!
¡Ah!
¿Está rico el ceviche, galletita?
Delicioso, en su punto de marinado.
-¿Les apetece caviar beluga por diez euros?
¿Diez euros? -Gracias, me flipa el caviar.
No, yo no.
He estado pensando en la conversación de antes.
Sí, yo también.
Perdóname, hay veces que quizá me expreso de manera...
No, no.
Tienes toda la razón.
Nada de proyectarse, hay que vivir el momento.
Claro, hazme caso a mí, que tengo muchos años.
O sea, que soy la voz de la experiencia.
Pero que te haya salido mal con otras
no quiere decir que te vaya a pasar conmigo.
No me quites la ilusión, que me vengo abajo.
No exageres, mujer.
Fue solo un intercambio de pareceres.
Eres muy egoísta y no tienes en cuenta mis necesidades.
¿No has dicho que tengo razón?
Necesito a mi lado a un hombre que me apoye,
que tenga en cuenta mis inquietudes.
Es que tus inquietudes me inquietan.
¿Cómo no te apetece casarte con la mujer a la que amas?
Con tu compañera de viaje. Alba.
No puedes hacer girar tu felicidad únicamente alrededor de mí.
Es una responsabilidad injusta y agotadora.
Una relación de pareja no puede ser el centro de tu vida.
Debe ser un complemento.
¿Un complemento? A ver...
A ver que matice eso. No matices nada.
Eso soy en tu vida, un complemento.
¿Dónde vas? Disfruta solo de la cena.
No te hago falta para nada. Pero galleti...
Vicente.
¿Estás despierto?
No.
¿Cómo que no? Si te veo los ojos abiertos.
¿Entonces, para qué preguntas? Estaba pensando
que al ritmo que voy con los clientes,
en una semana me saco fácil 2000 euros.
Y en negro, que se joda Montoro.
Tú sigue jugando con los muertos. ¿Qué pasa?
Esos mundos es mejor no tocarlos.
¿No te creerás esas tonterías?
Cuando la gravedad empieza a tirar de ti hacia la fosa,
empiezas a hacerte preguntas.
No, no te líes, esto es un sacacuartos.
Tomarle el pelo a la gente con los muertos
se lleva haciendo siglos.
¿Cómo crees que saca la pasta la Iglesia a los feligreses?
Es el negocio más antiguo del mundo.
Bueno, el segundo.
Pues a mí me da mal rollo. Pues te aguantas.
Yo quiero una luna de miel en el Caribe.
Que hay huracanes.
Pues en las Seychelles esas.
Son muy bonitas y hay tortugas que parecen furgonetas.
¿No te da palo jugar con la desesperación de la gente?
Perdona, yo hago una función social.
Les conecto con sus difuntos y cierro heridas.
Si se aparece Goya, hablas tú con ella.
Ya me la ha nombrado.
¿Y por qué se va a aparecer esa?
Como eres novato, puedes invocar a un muerto y que venga otro.
Ni habiéndote casado conmigo se te olvida.
Lo siento, Fermín, pero no quiero que trabajes de eso.
¿Encuentro un trabajo con éxito inmediato,
cobro en B y pones pegas?
¡Venga ya! Vale.
Haz lo que quieras, pero en mi casa, no.
También es mía, que me la has dejado en usufructo.
Todavía no estoy muerto. Me vas a enterrar tú a mí.
Menudo negocio he hecho contigo. ¡Que te alquiles un local, coño!
¡Que sí, que me lo alquilo!
(Móvil)
Clienta. Clienta. Ah.
¿También timas online? (CHISTA)
Has llamado a Fermín Trujillo.
Si quieres hablar con sus muertos, pulsa 1.
Si quieres que te limpie el disco duro, pulsa 2.
Para otra opción, espere.
Le pasamos con un teleoperador.
(Ronquidos)
Madre mía, mi morsa moribunda.
Esto de invocar a los muertos te deja la boca como una alpargata.
(RONCA)
(BOSTEZA)
¿Hola?
¿Benito?
Se me ha colado el gato de la vieja.
Ya me ha psicotizado el gilipollas este.
(RONCA)
(Despertador)
¡Antonio, por Dios!
¡La niña de la curva! ¿Qué dices?
¡Apaga eso, que lleva sonando cinco minutos!
¡Oh!
¡Ay, ay!
¡Ay!
¡Ay!
¡Hostia!
Fin.
Hala, se acabó.
-Carlota, sobrina, o sea, hija mía,
que yo confío en ti, pero son las diez de la mañana
y un poquillo ya me estoy empezando a preocupar.
Llámame o ponme un whatsapp.
(Timbre)
¿A qué venís? Hoy no es día de visita.
-A ver a la Chusa, bocazas.
-¿Qué tal con los críos? -Bien, ya se han ido al cole.
-¿Cómo que se han ido, no les llevas tú?
-No, les dejo ir a su bola.
Para fomentar su independencia en un mundo hostil.
-Carlota estará estudiando, que está de exámenes.
-Sí, ha estado toda la noche hincando codos.
-"La condesa tiró del calzoncillo 'libinidosa'
liberando el erecto miembro de su amante de las ataduras
que a duras penas lo contenían".
-"Lo arrojó con sus pechos antes de engullirlo con avidez
mientras sus uñas se deslizaban hasta sus prietas nalgas".
-Es bueno. Yo me he puesto palote.
-Bueno, está escrita.
Le pago y nos vamos. -Espera, espera.
-¿Qué?
-"By the face".
Vamos.
-¡Quietos! -¡Chusa, vaya!
No, Chusa, no.
A ver, esto es que...
Joder, no sé qué decir.
Que nos lo íbamos a llevar.
-¡Amador! -Haber dicho algo, escritora.
-¡Hijos de puta!
Siempre duerno con un ojo abierto, otro cerrado y otro apretado.
Herencia de la calle.
-No se preocupe, le extiendo un cheque por 10 000 euros.
-30 000, que me ha quedado muy bonita.
-Habíamos hecho un trato. -Me lo paso por el forro.
Con los canallas no hay palabra. 30 o no hay novela.
-Te la metes por el culo. -Joder,
cosas más raras he hecho. Por eso escribo tan bien.
-La escribes tú. -¿Qué?
-Mucha suerte, señora.
¡Chorizos de mierda!
Que yo no puedo escribirla. Y menos, en una noche.
-Sí, yo te ayudo. -¿Tú?
-Se me da muy bien el porno. Tengo el salami en la cabeza.
-Esto no es porno, es novela erótica.
-Yo digo mis guarradas y tú lo arreglas, trabajo en equipo.
-Nos llevamos demasiado mal. -Y Lennon y McCartney.
Y Andy y Lucas y acaban de sacar disco.
-Que no, que no lo veo. -Vamos a ver.
¿Quieres que te echen? Me pongo el chip del sexo.
-¿Es que tienes otro? -Joder.
(CANTURREA)
(GRITA)
(HABLA EN LENGUA AFRICANA)
-¿Qué?
¡Se me ha metido en la ducha!
-Ya te he entendido. No hay nada, ¿has hecho la compra?
-¿Te da igual? -Sí, ¿por?
-Porque te lo tiraste anoche, que os oí.
-No soy celosa.
Esa criatura ha venido al mundo para dar placer.
-Estás de un pasota últimamente que da hasta grima.
-Lo compartimos, como el cepillo de dientes.
-¿Estás usando mi cepillo?
-Llega a los huecos.
-Alba, que está en crisis.
-Cojonudo, desayuno.
Y me ha llamado complemento. ¿Qué soy ahora, un bolso?
-Dependiendo de qué bolso, es casi un piropo.
-Enrique tiene razón.
Volcarse demasiado en el otro es un error.
-¿Otra vez le dais la razón, os paga?
-Ah, no lo había pensado.
-¿Qué pasa si Enrique te falla? -Todos fallan.
-Te hundes. Céntrate en tu negocio,
que te va de puta madre. -¿De puta madre?
He hecho un ERE porque se me iba todo en sueldos.
Lo tengo que hacer todo yo.
Estoy hasta el coño.
-Búscate un hobby que te motive.
-¿A ti qué te gusta hacer?
-¿A mí?
Amar.
-Pues búscate otra cosa, porque esa se te da fatal.
No entiendo por qué cuando está bien se tira una semana
en su habitación y ahora hay que pasearle todos los días.
-Para que le dé el aire, que se queda mustio.
A los enfermos se les pasea, de toda la vida.
Hala. Venga.
-"Sister", estoy muy tenso, llámame a una puta.
-¡Qué asco me das, Josito!
¡Ah! -¡Hostia!
-¡Cuidado, nena!
Claro, llevas unos tacones impo... ¡Ah!
-Mamá, ¿estás bien? -¡Coño, qué culazo más tonto!
-¿Por qué habéis fregado el rellano?
Yo también he catado baldosa.
-¡Oye, esto es cera!
¡Huy, el imbécil este!
-Mamá, espera. -¡Uh!
Ya verás el imbécil este.
Llama al ascensor. Tráete al niño.
"Mala, puta y tiesa, lo tienes todo, hija mía".
-¡No me abra las cartas del banco!
-Estas son tuyas.
Y esta es suya, doña Fina.
-Seguro que me la has abierto y la has pegado con saliva.
Pero ¿qué dice? -¿Qué pasa aquí?
-Coque, que se ha equivocado repartiendo las cartas.
-¡Coque, la madre que te parió!
-¡Coque, que viene!
-La rampa. La rampa, Yoli. La rampa.
¡Cuidado, cuidado, cuidado, cuidado!
-¡Ay, ay!
-Nena, ¿otra vez?
-No le pillo el truco a la rampa.
-Míralo, y encima, porrero.
¡Despierta, que no haces más que darme problemas!
¡Señora, no me pegue! ¿Que no te pegue?
¿Que no te pegue? ¿Que no te pegue? ¡Despedido!
¿Me va a echar? Pues mira, sí.
Por dos motivos:
porque eres un inútil y porque sacas lo peor de mí.
¡Y no me gusto en esa versión!
¿Y qué hago yo ahora?
Me deja en la calle. Me da igual.
No quiero volver a verte. Te tengo aborrecido.
-Espera, mami, ¿y a quién vas a poner de conserje?
-Si el tonto de tu hermano no hubiera jugado
a Romeo y Julieta, podría hacerlo él.
-No me habléis de Clara, que está la herida muy fresca.
-¡Me tenéis todos hasta aquí! ¡Hasta aquí!
-Venga, venga.
Vamos a tomar un helado. -Ay, sí, de turrón.
-Y yo, de chocolate.
-No, que te pones gordo. -¡Ay!
¿Queréis dejar de pegarme?
De repente, se murió y ya no pudimos reconciliarnos.
Bueno, y después de esta bonita historia de 45 minutos,
voy a intentar preguntarle a su hermana si la perdona o no.
Yo necesito hacer las paces con ella.
Si es que de niñas éramos uña y carne.
La ouija es muy pesada, va letra a letra.
En estos casos, recomiendo prestar mi cuerpo
como receptáculo al espíritu.
¿Que mi hermana se va a meter en usted?
Sí. Eso sí, es más caro.
Con la posesión, se me resienten los órganos internos
y al día siguiente estoy como de resaca.
Yo pago lo que haga falta.
Esa es la actitud.
¿Cómo se llamaba su hermana? Patrocinio.
¿De nombre? Por nuestra abuela.
Se llamaba así, la Patrito.
Va a ser complicado.
En vez de su hermana, puede aparecer su abuela.
No creo que le escuche.
Estaba sorda perdida.
Es que verá, le estalló un obús en la guerra civil.
Un día que iba a coger... ¡No, no, no!
No me cuente más batallas
que se nos va el día y tengo más clientes.
Venga, vamos a ello.
Patrocinio, ¿estás ahí, alma cándida?
Tanto como cándida...
¡Menuda mala leche tenía!
¡Aaaaaah!
Un momento.
Una pregunta antes de que me posea.
¿Patrocinio estaba muy gorda?
Me puede dar de sí el aura y eso no vuelve a su ser.
No es como un leggin de Calzedonia.
-¡Hay que tener morro!
Espere su turno. Venga, salga fuera.
-¿Cómo dice? No, no es a usted.
Es al señor.
¿Qué señor?
Está ahí, detrás de usted.
Yo no veo a nadie.
La verdad es que no he traído las gafas de cerca,
pero... -Tú, estafador,
necesito que me ayudes. ¿De verdad que no lo ve?
-Que no, que no, de verdad.
Pero ¿usted se encuentra bien? -Dile que se vaya.
Tengo que hablar contigo. ¡Hostia puta!
Ya me ha venido un muerto.
¡Ah!
No puedes escapar de mí. ¡Ah!
¡Ah! Soy un fantasma.
¡Ah!
¡Aaaaah!
¡No grites, coño, que no te voy a hacer nada!
¿Seguro? Soy Juan de Dios Tejada,
el marido de Fina Palomares. ¿De la vieja?
O sea, ¿de doña Fina?
Pues te has equivocado, ella vive ahí enfrente.
Yo te toco el timbre.
Llevo mucho tiempo esperando encontrar a alguien
con tu don para hablar con los muertos.
¡Que no, a ver, yo no soy médium!
Soy un pícaro de playa. Mi único don son los espetos.
Esto es un timo para sacar unos billetes a las marujas.
Pero me estás viendo.
No, yo no estoy viendo a nadie.
Vicente, ¿tú lo ves?
¿El qué?
A este señor de aquí.
-Juan de Dios Tejada.
-¿Qué dices, qué señor?
No, nada, déjalo.
Escúchame, yo soy un estafador.
Tú mismo lo has dicho.
Deja de molestarle y vete a darle por culo a la pitonisa Lola.
No puedes ignorar a un espíritu. ¡Anda que no!
¡Hasta luego!
¿Nos quieres decir qué te pasa?
Javi, en ocasiones veo muertos.
-¡Qué dices, papá! Que sí.
Se me ha aparecido un fantasma, el marido de doña Fina.
Juan de Dios Tejada.
Muy serio, con traje y corbata.
Debía ser inspector de Hacienda.
-¿No le has preguntado qué quería?
Sí, claro, y le he pedido el DNI. He salido corriendo.
Pero el tío está en todas partes. ¡Ay!
-Papá, te has sugestionado con la ouija.
A mí me pasa cuando hago un personaje.
Me meto tanto en el papel que el cerebro se lo cree.
-En "Los amantes de Adelita" te lo pasarías bomba.
-Venga, te doy una Dormidina y te vas a la cama.
No, no, Dormidina no, un Orfidal.
Esto es de droga dura.
-Eso te pasa por jugar con los muertos.
Sí, se acabó lo de ser médium y el más allá.
Si es que tengo mucho poder.
Claro.
Como destaco en todo.
Ni en shock es humilde.
# La que se avecina. #
¡Coño!
Que sí, Saturnino, que sí, dos de gamba arrocera. ¿Qué más?
¿Ya está? Qué rata, cada vez me compras menos.
¿No estarás comprando lo caro a Percebesa?
Su marisco tiene más mercurio que un termómetro. ¡Ay!
Me cago en la leche.
¡Ah!
(Claxon)
¡Ah!
¡Capullo!
(Claxon)
¡Ah! ¡Ay!
¡Ay!
¡Ah! ¡Huy!
¿Qué haces, estás loco?
Sí, estoy loco. Váyase, que la mato.
¿Tú a mí? Sí.
¡Que me abolla el camión!
No me dan miedo los moros.
¿Moro yo?
¡Opérese las cataratas!
¡No le dé!
Eran las cuatro de la tarde.
El sudor recorría la espalda de Manuela
mientras pasaba productos por la caja 12.
-¿Las cuatro?
A esa hora no folla nadie, están todos echando la siesta.
-Bueno, pues las cinco.
-Tampoco. Además, ¿por qué suda?
En los súper tienen el aire a toda pastilla.
-Porque Manuela está nerviosa.
La acaban de contratar y tiene hiperhidrosis y suda.
-¿Quién se va a pinchar a una cajera sudorosa?
-¿Me quieres dejar trabajar?
-Esto no tiene glamour, es inverosímil.
-¡Tú sí que eres inverosímil!
-Oye, ¿dónde vas?
-¡A llorar, voy a volver a doblar camisetas!
-No, venga, recomponte.
No tenemos tiempo para bajones.
¿Y si escribimos una historia calentorra tipo "Crepúsculo"?
Los vampiros son muy sexis. -Amador.
-Hicieron una peli: "El travesti con el vampiro".
-"Entrevista con el vampiro". Y no era erótica.
-Tú déjame a mí. Ahora verás.
La noche cayó sobre el "lúgrubre"...
"Gúlubre".
"Grúlubre".
Sobre el viejo castillo.
El "ataúl" se abrió con un chillido estrepitoso.
(IMITA CHIRRIDO)
Después de 500 años,
el chupasangre salió con unas ganas locas
de repartir salami por toda Transilvania.
Na... Esto ya va solo.
-(LLORA)
¿Urgencias? ¿Les ha entrado alguna adolescente borracha?
-"Dígame su nombre". -Carlota Rivas, rubia...
Pero criatura, ¿de dónde sales?
Que he llamado al 112.
-Se me hizo tarde, no había autobuses y me quedé con Sheila.
-Haberme llamado. Échame el aliento.
-Me voy a dormir. -¿No tienes que estudiar?
-Eso, a estudiar.
(Móvil)
-Sí.
-"Le llamo de El Corte Inglés".
-No quiero tarjetas, no creo en el crédito.
Hay que gastarse lo que uno tiene.
-"Llamo por sus hijos, les hemos pillado robando".
-¿Qué? Voy para allá.
Estos niños son una panda de cabrones.
-No ha visto nada, están calentando.
(Móvil)
¡Yoli!
¿Qué te cuentas?
¿De dónde vienes, de las rebajas?
De bikram yoga, me he buscado un hobby
porque como solo soy un complemento...
De eso precisamente quería yo hablarte.
El calor y el dolor articular me adormilan el cerebro.
Así me olvido de las humillaciones a las que me sometes.
Que no, ha sido una confusión semántica.
Complemento no es un insulto.
Al contrario, mira lo que dice la RAE.
¿Me vas a leer el diccionario?
"Complemento: cosa que se añade a otra para hacerla mejor,
más completa, efectiva o perfecta".
"Dos: cosa no considerada básica
que se añade a otra para hacerla más variada o agradable".
Bueno, pero mira lo que pone en el primer lugar.
¿Siempre tienes la razón, no te equivocas nunca?
No, más discusiones no. Te propongo una tregua.
Podríamos irnos de fin de semana a algún destino rural.
A París.
Bueno, París muy rural no es.
Yo pensaba en un sitio más cerquita.
Ávila, Soria, Burgos.
No, París y te perdono.
Venga, vale.
Voy a buscar hoteles de cinco estrellas,
que son los más románticos. Los de cuatro están muy bien.
Señor delfín, que me han despedido.
¿Cómo?
Ya hablaremos de la indemnización.
Me voy a mi clase de alfarería.
Corre, corre.
(Puerta)
Josito, venga.
-Voy, voy.
-¡Nena, he encontrado una fisio a domicilio para el niño!
-¡Qué bien, luego me lo enseñas!
-Ea, apañado.
Gracias.
Es que está insoportable. Te acompaño y me fumo un piti.
-¿Te hago un bono? Sale mejor.
Hola, Yoli. ¿Está tu madre?
-¡Mamá, el curilla!
-Quique, ¿otra vez aquí? Dime.
Querida presidenta, me ha llegado el rumor, seguramente erróneo,
de que has echado al conserje.
Sí señor, y no me ha temblado el pulso.
¿Sabes el coste de su despido? No.
Pero era despedirlo o que me diera una angina de pecho.
Me estaba poniendo mala.
Es un inútil integral y un vago.
Que es mucho dinero.
Pues se le paga y listo. Que no hay.
Estamos en números rojos.
Pues derrama, pero ese no trabaja aquí más.
Vamos a ver, que esto no se puede hacer así.
Fíjate si se puede hacer que lo he hecho.
Estas cosas se debaten en junta.
Es una comunidad, no una república bananera.
Quique, qué viril te pones cuando te enfadas.
Se te quita esa cara de fraile.
Solo quiero evitarte problemas.
Te crearás fama de déspota
y es una pena que los vecinos se queden con esa imagen de ti,
con el talante y el don de gentes que tú tienes.
También es verdad. Venga, avisa a esa gentuza.
Tengo que arreglarme.
Me voy a la pelu. ¿A la peluquería?
¿Para una junta?
Chari, ¿tienes hora para lavar y marcar?
Hazme un hueco, que tengo una junta.
-Oye, ¿me subís el pantalón?
¿Hola?
¡Hola!
¡Oye!
No finjas que no me ves, porque sé que me ves.
¿Te gustan las albóndigas?
-Están sosas. Es que tienen poca sal.
Te recuerdo que te dio un infarto.
-Hazme caso, que me estoy mosqueando.
¿Tú notas algo raro en la casa?
-Yo no, ¿por qué?
No, no, por nada, por nada.
Tienes mala cara. ¿Te encuentras bien?
¡Qué haces! ¡Que me dejes en paz!
¡Has sido tú! ¡Que no!
Que no es a ti.
Vamos fuera, por favor. ¿Ahora? Estoy comiendo.
¡Y dale, que es a la presencia!
¿Qué quieres de mí, ser maligno y cansino?
Me llamo Juan de Dios Tejada y soy el marido de Fina.
Ella me envenenó y hasta que no se haga justicia,
no podré descansar en paz.
¿Qué pinto yo en ese crimen?
Consigue pruebas de mi homicidio.
¡Que yo no soy Horatio, soy un hombre normal y corriente!
Fina tiene un diario, tienes que recuperarlo.
No, no, qué dices, yo no entro en casa de la vieja.
Bien, está bien.
Entonces, allí donde tú te sientes, me sentaré yo.
Allí donde tú comas, comeré yo.
Y allí donde tú duermas, dormiré yo.
Madre mía, me he agobiado solo de oírte.
Vale, yo te lo consigo.
Pero me tienes que dar tu palabra de que dejarás de atormentarme.
¿De qué sirve la palabra de un muerto?
También es verdad.
¡Oh, por Dios!
Ahora entiendo a los confederados.
Como para abolir la esclavitud. -¡Qué burra eres!
-¿Masaje para ti?
-¡Que no, quita! -Tú tensa.
Ongombo relaja.
-Estás pesadito, ¿eh?
-Eh, ¿sí o no?
-Sí, sí.
-Esto es un salto en nuestra calidad de vida.
Mira, fíjate. Ongombo, cariño, ¿tú hacer compra?
-Sí, "djumba".
-Tú, mi vida. -No, no, no.
Pero espérate, que no ha acabado.
-No, compra ahora.
-No. -Hombre.
¿Tú qué haces ahí?
Ongombo vive con primas. ¿Te tienen de chacha?
Me das mucha pena.
Te readmito en Mariscos Recio para que recuperes tu dignidad.
Vale, pero ¿tú cuánto pagas?
200 eurazos. ¿Por qué bajar dinero?
Te trincaste a mi novia rusa. Eso penaliza.
No entiendo.
Ni falta que hace. Ah, y sin contrato.
Pero tú antes contrato. Sí, pero estaba mal.
Con los inmigrantes subsaharianos no hay obligación de contratar.
Se les paga en cash. Por eso se llama dinero negro.
Vale, Ongombo acepta.
Me gusta camión.
Como el de los anuncios de Bimbo.
Está encantado repartiendo Tigretones.
¡No me abraces! ¡Qué tocón eres!
-¡Antonio!
Me parece una canallada que lo contrates otra vez.
¿Sabes qué día llevo?
Casi me mato. Me tienes sin comer.
Pero si nos ha engañado a los dos.
Los cuernos ya los llevo y me evito los madrugones.
Me voy a echar la siesta. Quita.
-Tú perdona. -No.
"Madjumba" no perdona.
¡Joder, qué puntería!
-¿Cómo se os ocurre hacer pellas para robar juegos de la Play?
-No nos das dinero.
-Me cogisteis 50 pavos de la cartera.
-Con eso no hacemos nada. -Me lo pedís,
pero no lo robéis,
que acabáis rodeados de drogadictos y prostitutas.
-No, porque es hurto menor, sin violencia ni intimidación.
-Estudiad para forjaros un futuro.
Los chorizos acaban muy mal. -Mira Urdangarín,
Rato, Pujol, Roldán, el Dioni...
-España es peculiar, pero son casos sueltos.
-Tú fingiste una parálisis.
-Eso es astucia, no me compares.
-Me voy, no vengo a cenar. -¿Otra vez? Estás de exámenes.
-Voy a estudiar con Sheila.
-¿Y los libros? -En su casa.
Son los mismos. ¿Para qué voy a cargar con los míos?
-Peo hoy vienes a dormir. A las 23:00, en casa.
-A las 00:00. -¡A las 11:30!
-Esa no va a estudiar. -Chusa, no me agobies.
-Allá usted.
¡Uf!
Madre mía.
Otra vez.
(Maullido)
Vaya por Dios.
Por tus muertos, que nos caemos y sabes quién sale perdiendo.
¡Ah!
¿Qué haces ahí?
Asegurarme de que haces tu trabajo.
Ya que has entrado, coge tú el diario.
Soy un ente incorpóreo, no puedo coger nada.
Pues Patrick Swayze aprendió a coger el paquete de tabaco.
Le enseñó el fantasma feo en el andén del metro.
A ver dónde coño tiene esta el librito de los cojones.
Tú entiendes poco de mujeres.
Perdona, yo me he empotrado a más de 4900.
Busca en la mesilla de noche.
Ectoplasma repelente.
Vaya cuarto.
Aquí se deprime hasta la abuela de "Cuéntame".
Anda, mira la vieja qué bien se lo pasa.
Siempre fue muy sexual.
¡Coño, la cartera, cualquier día se me olvida la cabeza!
¡Qué asco nos tiene!
Dice que nos hace vudú.
Ahora entiendo esta racha de uñeros.
Busca en 2008, ahí empezó a envenenarme.
Aquí está.
"El imbécil este aguanta más de la cuenta".
"Esto va muy lento".
"Se me ha acabado el arsénico
y le estoy echando Pato WC en la sopa".
Lo sabía. ¡Si eso olía a váter!
Pues hala, caso resuelto.
Llévale el diario a la Policía. No es suficiente.
Tienes que exhumar mi cadáver
para coger una muestra de ADN y así probar el crimen.
El veneno se queda en los huesos.
Sí, claro, profanar tumbas.
¿Te crees que soy Indiana Jones?
(Portazo)
Hostia, la vieja. Escóndete.
Anda, un euro.
A la saca. ¿Vas a ayudarme o no?
¡Que no! Cállate, que nos va a oír.
¡Qué haces!
-¡Benito! No tires cosas.
Que sí, que te ayudo.
¡Hijoputa!
Ahí está, anda que...
Me cago en la mar serena.
(Portazo)
¡La madre que parió al espíritu este!
(HABLAN TODOS A LA VEZ)
¿Os calláis o qué?
Que tengo que hablar.
-Yoli, ¿qué haces ahí? -Vicepresidenta en funciones.
Asunto de máxima prioridad.
Hay que resolver el tema del despido de Coque.
-Hay que readmitirlo.
-Esa desgracia humana aquí no trabaja más.
He calculado la indemnización que le correspondería.
33 días por año trabajado desde 2012.
Y 45 días por año trabajado para los anteriores.
Resumiendo, 4748,27 euros.
¿Cuántos? 500 euros por vecino de derrama.
-Por favor, Dios mío, nos hunde, a nosotros nos hunde.
-Dame una a mí.
-Lo que tenéis que hacer es hablar con Coque
y pedirle perdón para que vuelva. -De eso nada.
María del Carmen Carrascosa nunca recula.
Esto, con Antonio Recio, no pasaba.
Moción de censura ya.
-Pescadero, expulsado. Modistilla, no me provoques.
-¿Qué le has llamado a mi niña? Menchu.
Talante, talante.
Aquí hay que tener un currante con ganas de trabajar.
No un parásito social.
-Si se ha ido encantado. -¿Y a quién ponemos de conserje?
El último nos secuestro en el cuarto de contadores.
-Ya me encargo yo. ¿Algo más?
-Sí. ¿Qué hace con un tocado?
-Tendrá luego una boda.
-Ya le he dicho que no pegaba. -Se levanta la sesión. Dale.
-¡Que no hemos votado el despido!
-¡Ni falta que hace, coño ya, con los pesados estos!
-Tendrías que haberte puesto el vestido de lunares.
-Me hace paticorta. -El leggin.
-Me hace gorda.
¿No queríais tanqueta? Pues toma tanqueta.
Chusma feminista. ¡Tranquilidad!
El despido es nulo de pleno derecho
porque no está aprobado en junta.
-¿Y si Coque no quiere volver? -Habla tú con él.
Convéncele, a ti te respeta.
-Estamos en tus manos, Enrique.
(TODOS) ¡Enrique, Enrique, Enrique!
¡Qué ganas tengo de que vuelva Bruno!
# La que se avecina. #
Carlota, no es por desconfiar,
pero veo que ya me estás haciendo el lío.
No me gusta que me tomen por tonto.
¡Niñata de mierda, aparece ya!
Chusa, me voy a buscar a Carlota.
-¡No me cuente todo lo que hace, que no me importa!
-¿Y las llaves del coche?
(Móvil)
-Suegro, me pillas liadillo. "Vende tuercas,
baja al garaje inmediatamente".
Pero ¿qué pasa ahora?
Toda la rejilla destrozada.
Y espera que no me hayan roto el radiador.
¿Cómo se os ocurre coger el coche? -Para practicar.
Así te ahorras clases cuando nos saquemos el carné.
-No llegáis a los pedales.
-Y por eso nos hemos piñado.
Tengo que dar parte y este color ya no lo hacen.
Es negro magnetita. -Bueno...
-Te doy 300 euros y lo olvidamos.
Vale.
Lo cojo porque tengo franquicia. Vaya joya de familia.
De padres tarados, hijos tarados. -¡Pescadero, cabrón!
¡Sinvergüenza!
¡Asqueroso! ¡Al internado de cabeza!
-Esto no está pagado.
Coque, pon papel de periódico, que me manchas la mesa.
Era el de hoy y a lo mejor quería leerlo.
¿No te aburres de estar apuntado
a tantas actividades nuevas y absurdas?
Me aburre más trabajar. ¿Seguro?
El trabajo dignifica. A mí me parece un coñazo.
Lo que necesitas son nuevos retos.
Pintar la pista de pádel, quitarle las algas a la piscina.
Cosas que estimulen. No vuelvo a ser conserje.
Por favor, vuelve a tu puesto.
El despido es nulo, no está aprobado en junta.
Y si te vas tú, no te corresponde indemnización.
Sí, sí me corresponde.
La presidenta me pegó.
Fue muy humillante. ¿Cómo?
Y si denuncio, el palo sí que puede ser importante.
Ustedes verán.
No tienes pruebas, es tu palabra contra la suya.
¿Quiere que le pase el vídeo?
¿Qué vídeo?
"¿Que no te pegue, que no te pegue?".
"¡Despedido!".
"¿Me va a echar?".
-Le está poniendo fino. -Vaya somanta de hostias.
Lo grabó Chusa, que casualmente
estaba asomada haciéndose un selfie.
-Pero el paquete le caerá a Menchu, ¿no?
-Es la presidenta vejando a un empleado.
Es un despido improcedente de libro.
-¿Entonces, qué hacemos?
Pagar o Coque nos denuncia y a saber por dónde sale el juez.
Los 4000 euros se pueden convertir en 40.
-¡Ah! -No, no, pagamos.
-¡Puta Menchu! -Nos va a arruinar a todos.
-Debiste ser vicepresidente.
-Eres el único al que hace un poco de caso.
-Podrías haber evitado todo esto.
-Nos está costando dinero. -¡Egoísta!
(GRITAN TODOS)
-¡Tienes que dar la cara! ¡Vale, vale, vale, de acuerdo!
Yo le ofrezco mis servicios.
Me estoy comiendo todos los marrones.
-Esa es la actitud. -Claro que sí.
(TODOS) ¡Enrique, Enrique, Enrique!
¡Que no me vitoreéis!
¡Enrique, Enrique! ¡Pelotas!
Berta...
¿Por qué has comprado tuppers con contraseña?
Porque me coges comida. Me faltan cuatro albóndigas.
¿Las tienes contadas? Si lo sé, me las como todas.
Antonio, las cosas han cambiado en esta casa, acostúmbrate.
Has cambiado tú, hija de Satán.
Intentaste hundir mi empresa.
Luego me metiste un negro en casa y ahora me matas de hambre.
No pienso discutir, me voy a la cama.
¿De dónde vienes a estas horas?
Del cine.
¿Has ido al cine tú sola?
¡Qué patético! Al contrario.
Por fin he visto una película sin tenerte al lado quejándote.
Y me he comprado un combo de palomitas y refresco,
que nunca me invitabas, roñoso.
¡Porque hacías ruido al comer y me ponías nervioso!
Tú sí que me pones nerviosa. Buenas noches.
001.
No.
002.
Tampoco.
003.
Tampoco.
Vicente, vístete, que nos vamos a dar un paseo.
¿Ahora?
Sí, que nunca hacemos nada romántico
y hace una noche preciosa.
¿Dónde vas con las palas?
Vamos a plantar un árbol juntos
y así tenemos una criatura en común.
Fermín, ¿te estás drogando?
¡Que te vistas ya!
¡Y a ver si adelgazas!
Me he puesto un chándal tuyo y parezco Carmelito.
¡Mierda!
# La que se avecina. #
¿Qué hacemos aquí?
Si te lo he dicho ya, plantar un árbol.
¿En un cementerio?
Aquí está la tierra más blandita.
¿No ves que están todo el día removiéndola?
Fermín, ¿qué coño está pasando?
Es que tengo que exhumar el cadáver del marido de doña Fina.
Se me ha aparecido el fantasma
y me ha pedido una muestra de ADN.
¡Qué dices!
Se ve que lo envenenó y se me ha puesto muy pesado.
¿Esto es lo que llamas tú un plan romántico?
Hombre, hay luna llena, eso es bonito.
Tú estás zumbado. Me he casado con un loco.
¿Dónde vas? A mi casa.
¡Espérate, no me dejes solo!
¡Me dan muy mal rollo los cementerios
desde que vi el vídeo de Michael Jackson!
¡Ay, Gregoria, cómo te echo de menos!
¡Ya me la has nombrado! Ella me llevaba a ballet,
no a profanar tumbas. ¡Sí!
¡Estarías guapo con las mallas!
¡Bah! ¡Vicente!
Nada, a cavar solo.
¡Me cago...!
¡Fermín! ¡Ay!
¡Tu puta madre, Juan de Dios!
¿Qué haces aquí?
Ya que vas a abrir mi tumba, quiero ver qué pinta tengo.
Encima morboso. Lo tienes todo, hijo mío.
Cava, que se te va la noche.
¡Hombre, Menchu!
¿De dónde vienes tan deportista?
De hacer "power walking" por el parque.
Una presidenta tiene que estar en forma.
Me congratula ver que te tomas muy en serio el cargo.
María del Carmen Carrascosa nunca hace nada a medias.
Te vendría bien una persona para mediar con los vecinos.
Son muy envidiosos
con la gente con esa personalidad tuya tan desbordante.
Sí, mira el pobre Bruno.
Hasta que no lo han vuelto loco no se han quedado tranquilos.
Conmigo no van a poder.
Para mí sería un orgullo ser tu vicepresidente.
Y poner a tu disposición mi experiencia
para asesorarte en este breve, pero intenso período de tiempo.
Cómo te complicas para decirme que te me quieres arrimar.
No. O sea, sí.
Pero para colaborar en una gestión más eficaz.
Que sí, si tienes razón.
Necesito un filtro para comerse los marrones.
Hombre, es más hacer equipo.
Pues venga, achuchón de equipo,
que hay que hacer vínculo. Estoy un poco sudada.
No pasa nada, mujer, yo también soy runner.
¡Huy, qué tieso te pones!
Tú no estás acostumbrado al cariño.
No, han sido unos años muy malos.
Quiero para mañana un resumen de las cuentas
y de todos los gastos.
Que me parece que hay aquí mucho despilfarro.
¿Para mañana?
Sí, desayuno de trabajo en tu casa.
Ahora mismo, lo más urgente es el tema del conserje.
Estoy, estoy en ello.
¡Mogambo!
¿Qué haces aquí, no te habían echado?
-Ongombo ahora vive con primas. -¡Huy!
La escabechina que puedes liar ahí.
¿Te apetece trabajar de conserje
para integrarte en nuestra sociedad del todo?
-Ongombo trabaja en Mariscos Recio.
-No te pega repartir pescados, con la percha que tienes.
¿Cuánto te paga el rancio? -200 euros.
-Yo te pago el doble.
-Ongombo acepta. -Pues venga.
-Vamos a mi casa a firmar el contrato.
¡Huy, huy!
Bueno, aquí firmamos de otra manera,
pero está bien que te quieras asegurar el puesto.
Abre, abre.
Anda, pasa, pasa.
Venga.
¡Espetero! ¡Ay!
¡Doña Fina! ¿Tú qué haces aquí?
Eh...
Resulta que Vicente se ha empeñado en que trabaje
y he encontrado este curro de enterrador nocturno.
¿Tú entierras o desentierras?
Porque ese es mi marido.
Ah, ¿sí?
También es casualidad.
Se le habrá terminado el contrato y hay que llevarlo a la fosa común.
Está pagado por 50 años.
Eso son temas de administración, no me dé la murga.
Además, ¿qué hace usted aquí a estas horas?
Vengo cada noche a mearme en su tumba.
Ah, mira, qué cariñosa.
Bueno, yo voy a dejar de seguir cavando a lo tonto.
Usted aclare sus cosas y ya...
Además, yo estoy en período de pruebas
y no sé si me gusta este trabajo.
¿Me estás ocultando algo, fantoche?
¿Yo? Pero si yo no sé mentir.
Hala, que lo mee usted bien.
Buenas noches.
(Aullido)
Vaya nochecita.
Y Juan de Dios, sin dar señales de vida.
O sea, de muerte.
Claro, ha visto a la otra y se ha vuelto al purgatorio.
¡Señora! ¿Qué hace?
¿Qué me ha pinchado?
Huy, pues te veo yo mucho futuro como conserje.
Se te ve muy servicial.
Ojo, de esto, ni una palabra a nadie.
No quiero escándalos presidenciales.
-No, Ongombo calla.
-Ah, y se te acabó el cachondeo por los rellanos.
-¿Cachondeo? -Sí.
Que nada de fornicar con las vecinas.
Ahora eres un empleado.
Tú solo con la presidenta, que así se hace vínculo.
-¡Mamá, ya estoy aquí!
-Huy, la nena, vístete.
-Te tengo que contar un cotilleo. -Ay...
Ahora bajo, que me estoy cambiando.
-Toñi, que me la acabo de encontrar de cañas.
La ha dejado el marido. -Me alegro.
Cuando dejé a tu padre me puso verde.
-Ha perdido como diez kilos.
Me ha dejado seis faldas para arreglarle.
-Vamos a la cocina a hacernos un sándwich, vamos.
-Oye, qué buena cara tienes, te brilla la piel.
-Sí, es que me he quitado el problemón del conserje.
Estoy como nueva. ¡Como nueva!
¡Amorciti, ya tengo los billetes a París!
Y el hotel. Sí.
¡Qué hotelazo, en la avenida Montagne
donde todas las boutiques!
Alba, hay un problema.
¿Qué problema?
Me han nombrado vicepresidente forzoso.
¿Y?
No puedo ir a ningún lado. Menchu está descontrolada.
Los vecinos han depositado en mí su confianza.
Y yo también.
¿Pones a los vecinos por delante de mí?
Que nos ha cascado una derrama y estamos sin conserje.
¡Me la suda, quiero ir a París!
París seguirá ahí, iremos más adelante.
No, es tarifa no rembolsable, perderemos el dinero.
¿Cómo coges un viaje cerrado?
¿Porque sale más barato? ¡No!
¡Sale mucho más caro porque no podemos ir!
¡Pues ahora lo pagas tú!
¿La cenita romántica es para amortiguar el golpe?
Sí, un poco, para compensarlo.
¿Crees que dos velas de mierda compensan un viaje a París?
Hombre, de mierda... Son aromáticas.
Lluvia de otoño.
Esta relación está herida de muerte.
(LLORA)
Madre mía, qué lorquiana.
Es peor que Judith.
Te he oído.
# La que se avecina. #
¿Cómo embarazada? ¡Carlota, no me jodas!
Coño, si es que no desconecto.
¡Hostia, el picaflor!
-Te dije que no salieras del cuarto.
-Me ha entrado hambre.
-Pero bueno, esto es un descaro ya intolerable.
-Dijiste que viniera a dormir. He cumplido.
-Sola, Carlota, sola.
Usaréis profilácticos, por lo menos.
744.
¡Ay!
745.
¡Hala!
746.
¡Ay! ¡Ay!
¿Brócoli?
¡Qué hija de puta, si pone pollo!
Cuqui, Cuqui.
Cuqui, Cuqui.
¡Cuqui! -¡Ah! ¿Qué?
No grites. -He acabado la novela.
300 paginacas.
"Lujuria en Transilvania".
-"El chupasangre clavó sus colmillos inmundos en la ingle
de su víctima". Ingle no lleva H.
-No, sí que lleva, lo que pasa es que es muda.
Como la de epiléptico. -Amador,
yo te lo agradezco, pero este truño es impublicable.
-No te lo has leído. Tú me tienes envidia.
Tengo más talento que tú.
A ver qué dice tu editor. -Sí, hombre.
Archivo, eliminar.
-Borra, ya se lo he enviado por mail.
-¿Qué?
¡No, no! -¡Te he salvado la carrera!
Me voy al bar a celebrarlo.
¡Eh, tú, hijoputa!
¡Espartaco!
-¡Pero hombre, suélteme ya!
-¡Paparazzi cabrón, te vas a comer la cámara!
¡Te vas a comer el zoom! -¡Que no!
Que soy detective privado.
-¿Detective privado?
¿Y para qué me estás siguiendo?
Mira, no tienes ni una sola foto con mi madre.
¿Yo para qué te pago?
-Ajá, ajá.
Mira, esta camisa me gusta mucho.
Pues sí, estoy solo, no cabe duda.
A la calle no la he sacado porque estos días refresca
y un catarro puede ser mortal, pero la arropo por las noches.
-¿Cuándo?
Porque en los vídeos de la cámara del salón no se te ve hace un mes.
-¿Me has puesto una cámara? -Sí.
Y ya hablaremos de las pastillas,
que no te las tomas. -Es muy independiente.
No se deja cuidar. -Que te dije
que nos iba a pillar, gilipollas.
Me tenías que hacer más caso. -¿Se quiere callar?
-Estás despedido. -¿Eh?
No me jodas, que es lo único que tengo.
Me encanta este trabajo. -Fuera.
-¡Que no me muevo!
¡Que yo quiero mucho a tu madre, soy el único que la quiere!
¡Por favor, que la quiero mucho!
"Mrs. Fine, I love you"!
"I love, Mrs. Fine. I love you".
Es la mejor novela erótica que he leído en mi vida.
Nos vamos a forrar.
(CHUSA) Gracias, Miguel, eres un solete.
-¿Dónde se ha metido todo este tiempo?
-Era puta, estaba documentándome. "Lujuria poligonera" también es mía.
-¿La de Maite? -Sí.
Éramos las Milli Vanilli de las novelas guarras.
-¡Chusa! -Lo siento, señora,
he salido del armario.
-Miguel, ni caso.
Es una extoxicómana.
Tiene el cerebro frito. -Eso es verdad.
-Le funciona mejor que el tuyo.
-Porque este horror que me has mandado de los vampiros
no hay por dónde cogerlo. -No, eso lo ha escrito mi marido.
-Pero lo firmas tú. -Ella siempre tira de negros.
¿Hola?
¿Dónde estoy? ¿Quién es?
¿Quién es?
¡Ah!
Pero...
Pero ¿qué hace con eso?
Parece que has descubierto mi secretito.
No, no, no. Yo le explico.
Se me apareció su difunto marido.
¡Juan de Dios, aparécete, coño! Tranquilo.
Que te vas a encontrar con él. ¡Espere!
A mí también me cae muy gordo.
Hizo muy bien con quitárselo de encima.
Esto te pasa por reírte de los muertos.
¡Déjeme vivir!
Estoy a punto de alcanzar el récord
de empotramiento de Bertín Osborne.
(Puerta)
¡Socorro! -¡Soy Javi!
¡Ay, Javi! Javi, menos mal.
¡La vieja me quiere matar, llama a la Policía!
-¿Por dónde prefieres empezar? -¿Yo?
Por las piernas.
-Ponle los torniquetes, que si no, se nos muere.
Pero Javi...
-Sacarte de aquella playa fue el peor error de mi vida.
Lo voy a corregir.
¡Asesino!
(GRITA)
(RÍE)
¡Vale, vale!
¡Que le va a dar algo!
(RÍEN)
-¡Mira! ¿De qué os reís?
-¡Se ha meado!
¡Te has pasado cuatro pueblos, no tiene ni puta gracia!
-Pues a mí me parece buenísimo.
¡Otro que estaba en el ajo!
¡Esto no se me olvida, Maroto!
-Por tomarle el pelo a la gente.
No estaba tomando el pelo, veo muertos de verdad.
Tengo un don.
¡Juan de Dios!
Ahí, ahí está el espíritu.
Pero vosotros no podéis verlo. Si le he contratado yo.
-¿Tú, con qué dinero?
-Nos lo ha pagado Fina, que te tiene un asco...
Pero si no puede ser, lo veía en dos sitios a la vez.
Eran dos.
Son de un grupo de teatro para jubilados.
-Hicimos una obra sobre unos gemelos separados al nacer.
"Tú, a Lepe y yo, a Calahorra".
-No fue nadie a verla, pero nos gustó la experiencia.
Me habéis quitado 10 años de vida. -¡Espera, papi, no te vayas!
-¡Cómo va!
-¡Deja de hacer el gilipollas y busca un trabajo de verdad!
-Sí, pero mientras me llaman, me entretengo.
(RÍE)
¿Nos echas la charla ya? Que tenemos cosas que hacer.
-No, no voy a echar ninguna charla.
-Nos manda al internado. -No, eso es muy caro.
A ver si me explico.
Yo no os puedo dar lecciones porque he sido peor que vosotros.
Me llevaba a la Paquita a pinchar al pajar.
A mi padre le estrellé el Talbot.
Electrocuté a la Martirio. La Martirio era una cabra.
Estáis en la edad de hacer el cafre y torear a los adultos
porque somos unos moñas.
Pero luego os metéis en líos y me metéis a mí.
-¿No nos vas a castigar? -Eso no sirve para nada.
Solo os pido que os divirtáis con cabeza.
Vamos a vivir bien, que tenemos aquí un chollo.
-Mola.
-Hala, conflicto aparcado.
"Barbeque in the garden"? -Vale.
-(RÍE)
¿Le ha gustado mi novela?
-Me ha rescindido el contrato.
-¿Lo ha recibido? Que mire en el spam.
-Va a contratar a Chusa. Se ha chivado.
-Te ha traicionado la chacha.
-Era cuestión de tiempo. Soy un fraude.
-Sí que eres un fraude.
Pero yo te quiero igual. Estamos juntos en la miseria.
-No, aún nos queda el sueldo que te paga el hijo de doña Fina.
Porque todavía lo tenemos.
-Me ha echado el jamoncitos, me ha pillado la argucia.
-¿No sabes ni cuidar a una vieja?
-No sabía que tendría un detective pegado a la chepa.
Pensé que era un paparazzi.
-¿De qué te va a seguir un paparazzi?
-No sé.
Bueno.
¿Y qué hacemos ahora? ¿Cuánto tienes ahorrado?
-A ti te lo voy a decir. -Mira...
-La pensión de los niños me la seguís pasando.
Si no, a la jueza que vais. -¿Qué haces pegando la oreja?
-Barbacoa familiar.
(TODOS) ¡Eh!
-¿Un choricillo parrillero?
-Qué hijo de puta.
Me ha robado mi vida.
-La tuya no, la mía.
¡Enrique, abre, sé que estás ahí!
Solo te pido un Cola Cao para mojar la magdalena.
Berta solo ha comprado leche de soja.
(Móvil)
¡Oh!
Sátur, ¿qué pasa?
"No me ha llegado el pedido". ¿Cómo que no?
"¿Lo has enviado?". Dos de gamba arrocera.
¿No te las ha llevado Mondongo? "Déjalo".
No, no, ya te las llevo yo. "Date prisa".
Se me ha dormido el negro.
¡Huy!
¿Tú qué haces de conserje?
Presidenta, mejor oferta. Dobla dinero.
Pero bueno, tú eres un traidor.
-Ay... Mira qué buena imagen para el edificio.
Hay que arreglarle el traje.
¿Me has quitado a Ongombo, hija de la gran puta?
Haberle hecho contrato, rata.
Y tú, aliado con ella, como te la tiras.
Yo no sabía nada. Esto es la guerra, tanqueta.
Vas a conocer la ira de Antonio Recio.
¡Cuidado, no vayas a conocer tú la mía!
¡No pago una cuota más! Menchu, consúltame las cosas.
Anda, que no habrá conserjes.
Como este, no, te lo digo yo.
Mogambo, en un rato sube a casa, que me pierde un grifo.
-Ongombo, muy contento.
Viva España.
Viva, viva.
Maestro Quiroga, ¿cómo va esa recuperación?
¿Te queda mucho?
¿Hola?
Se ha cortado.
"Colocaçao da prenda de vestuario...".
No era así.
Me he ido al catalán.
Estás despedido.
-No, no me jodas, jamoncitos.
(RÍEN)
Vaya...
(Risas)
Ay, que venía conmigo.
(GRITA)
No me...
(RÍEN)
Urdangarín, Rato, Pujol, Rajoy.
Huy, Rajoy no.
-Bueno...
¿Votos a favor de Antonio Recio presidente?
(Risas)
¡Que no me muevo!
¡Por favor, que soy el único que quiere...!
Espera, espera, espera. (RÍE)
Espera. Perdona.
Lo que pasa es que soy inquieto y no tengo sitio...
(CANTURREA)
¿Me estáis vacilando? No.
A ver si me voy a tener que poner de puntillas para grabar.
¿Ahora no te tocaba a ti?
Urdangarín, Rato, Pujol, Rajoy. ¡Otra vez!
¡Uuuu!
-No sé nada de las personas.
(RÍE)
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