All language subtitles for The Barretts of Wimpole Street 1934 Sidney Franklin - Norma Shearer, Charles Laughton EngSpa

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Original subtitles

Padre Todopoderoso dador de todos los bienes

... qui�n la divina providencia abastecido a sus siervos indignos...

... con todas las cosas necesarias para el sustento del cuerpo,

te suplicamos gracia espiritual,

... que podamos disfrutar de ella en tranquilidad de esp�ritu, como prueba de generosidad...

... y servirte con humildad y gratitud. Amen

No, querida. Los m�dicos no lo podemos hacer todo.

Oh, querido Dr. Chambers, ha hecho mucho.

Si, pero ahora es tu turno. Tienes que ayudar. Tienes que desearlo.

Oh, si pudiera bajar�a a cenar con pap� y los otros.

Pero si se encierra a una persona durante a�os en una habitaci�n...

... no se puede esperar que est� llena de vida.

Dime, Srta. Elizabeth, �te has aventurado a caminar ?

No, casi nada.

A veces cuando me siento aventurera, mi doncella me sujeta por la habitaci�n.

Sabe, un cambio de entorno le vendr�a muy bien.

- Italia es el sitio. - Italia...

- Oh, no, doctor. Esta es mi Italia. - Tonter�as.

No quieres ir a ning�n sitio, no quieres ver a nadie.

Me confundes querida. �No hay nada que quieras hacer?

Si, y lo estoy haciendo. Estoy escribiendo poes�a.

Y tambien est�n los que piensan que la poes�a no es tan mala.

-El Sr. Robert Browning me ha enviado cartas de aprobaci�n. -�Browning?

- Nunca he o�do hablar de �l. - Oh, alg�n d�a lo har�.

Bueno, me alegro de que haya algo que te interesa.

- �Aunque sea la poes�a? - Si, aunque no te exijas demasiado.

Est� bien. Un verso peque�o una hora despu�s de comer con un vaso de agua.

Oh, doctor, eso me recuerda. Si�ntese un momento.

�Recuerda que pap� le sugiri� que la cerveza Porter me podr�a sentar bien?

- Si, una excelente sugerencia. - Oh disculpe. Nada de eso.

He tenido que beberla 2 veces al d�a y mi vida se ha vuelto miserable.

- Bendita sea mi alma. - No estoy exagerando.

- Pobrecita. - Es in�til hablar con pap�.

Pero si usted le sugiere que otra cosa puede ser igual de beneficioso...

�Qu� diri�s de un par de vasos de leche como susituto?

Odio la leche, pero la beber� si me rescata de Porter.

Adelante.

Disculpe, Srta. Elizabeth. �Puedo retirar la bandeja?

Si, Wilson.

Bueno, adios Srta. Elizabeth. Adios, Doctor, y no olvide...

�Eh? P-O-R-T-E-R.

- Le hablar� de eso ahora. - Oh, gracias Doctor, gracias.

- Adios querida. Adios viejo. - Buenas noches.

- Gracias a Dios, t�ralo. - �Qu� Srta.?

La Porter, ll�vatela y no vuelvas a mencionarla.

Muy bien Srta.

- Puesto que no se ha tomado su Porter... - Te dije que no la menciones de nuevo.

Ll�vatela, por favor. Por favor.

Muy bien Srta. Ba.

- Hola querida. �Puedo pasar? - Si, pasa.

- �C�mo fue la cena? ... �Estaba pap�...? - Estaba y la cena fue horrible.

Terrible, terrible, terrible.

Oh, Ba, querida, espero por el bien de todos que el informe de m�dico no sea demasiado bueno.

- No lo ser�. - Oh, querida.

Perd�name. Sabes lo que quiero decir, �verdad?

- Pero cualquier buena noticia lo deprime. - No es culpa de padre, supongo.

- A su manera nos quiere. - A su manera.

�Las 8 en punto! �Oh!

�El Capit�n Cook? �Es agradable?

Parece agradable. No le permite llamar.

- �Crees que es algo serio? - Oh, Ba, espero que no.

�Recuerdas cuando el Sr. Paul Frey se quiso casar con ella hace 2 a�os ?

La escena de horror con pap�.

Est� aqu�.

Oh, Ba, desear�a que lo vieras. Tan estirado. Tan soldado.

Puedo imaginarlo.

Es tan malo. Esperar� durante horas.

S�lo esperando que me pueda escapar un momento.

Y lo har�.

- Pero Henrietta. �Papa? - Oh, lo se.

- Es muy imprudente querida. Y no muy elegante. - No me importa.

�No me importa! Yo...

Hola, querida Ba. He venido a ver como est�s y a darte las buenas noches.

Adelante. Adelante, Henry.

Ba, querida, �c�mo est�s?

Mejor, gracias.

- �C�mo est� nuestra querida Ba esta noche? - Alfred.

�C�mo est�s, Ba ? Creo que tienes mejor aspecto.

- �Eso crees? - �Qu� dices, Charles?

- �Qu�? - Est� mejor. M�s ella misma.

- Bueno, Septimus. - �C�mo est� Ba esta noche?

El doctor acaba de estar aqu� y me temo que no est� encantado contigo.

�No?

No tiene buen aspecto, �verdad Albert?

Al contrario, creo que est� mejor. �Verdad Charles?

�Qu�?

- Pasa, George. - Querida.

�C�mo est� la mejor poetisa del mundo?

La mejor poetisa del mundo est� mejor, gracias.

Hola, Flush, viejo compa�ero.

Adelante..

Una nota para el Sr. George.

Me pregunto que hay en esa nota.

- �Una nota? - Del Se�or.

- Gracias. - Cuando Pap� empieza a enviar notas...

... la multitud se preocupa. L�ela para nosotros. - Sin duda es un decreto real.

Dado en el 50 de Wimpole Street el 19 de Noviembre, de 1845. �Dios salve a Pap�!

�Qu� es, George?

Estareis interesados en saber que pap� ir� a Plymouth este fin de semana...

- �Y qu�?? �Sigue! - Y que no espera volver en 15 d�as.

- George, �quieres bailar? - No. - Bueno, yo bailar�.

Ha, ha, ha, t� y yo, peque�a jarra marr�n, te quiero a ti.

Ha, ha, ha, t� y yo, peque�a jarra marr�n, te quiero a ti.

Mi mujer y yo vivimos solos en una caba�a marr�n peque�a que llamanos nuestra.

A ella le gusta la ginebra y a mi el ron, te digo porque no nos divertimos.

Ha, ha, ha, t� y yo, peque�a jarra marr�n, te quiero a ti.

Ha, ha, ha, t� y yo, peque�a jarra marr�n, te quiero a ti.

Ha, ha, ha...

Buenas noches, pap�.

Estoy muy disgustado.

Cre� que os hab�a dicho que debido al precario estado de salud de vuestra hermana...

... no es recomendable que est�is m�s de tres a la vez en su habitaci�n.

Sab�s que debe evitar cualquier tipo de emoci�n...

...y sin embargo os encuentro a su alrededor como un mont�n de ni�os ruidosos.

Estoy profundamente disgustado.

No soy consciente de que haya dicho algo divertido, Henrietta.

- Perdone Se�or. - �Puedo preguntar que haceis todos juntos?

Ense�ando a Ba la polka.

Como...

...bailar la polka.

Ya veo.

- Bueno, Ba, creo que hora de decir buenas noches... - Agradecer�a que me dejaras terminar de hablar.

-Lo siento Se�or. Cre� que...hab�a terminado. - �Est�s siendo insolente.

- No, se�or. Le aseguro... - Muy bien.

- Ahora... - Papa. Me gusta un poco de ru�do de vez en cuando.

T� no eres la mejor juez de lo que es bueno o malo para ti.

Y eso me lleva a lo que vine a decirte. El Dr. Chambers me ha dicho...

... que lo has convencido para dejar de beber Porter.

No fue necesario convencerlo Pap�.

Le dije que detestaba Porter y estuvo de acuerdo en que pod�a beber leche.

Le pregunt� sobre los valores de la leche y de Porter...

... y tuvo que admitir que Porter era mejor.

Puede ser, pero cuando algo no te gusta, no se como puede ser beneficioso.

Lo que te gusta y lo que no te gusta no tiene nada que ver en un caso como este.

- Pero el Dr. Chambers... - Te he dicho lo que dijo el Dr. Chambers.

- Pero pap�... - �Has tomado Porter en la cena?

No.

Entonces espero que lo hagas antes de irte a la cama.

No pap�. Eso es pedirme demasiado.

No puedo beber algo tan horrible a sangre fr�a.

Por supuesto no puedo coartarte...

...pero intento darte los mejores consejos.

Habr� un vaso de Porter a tu lado y espero que ma�ana...

...puedas decirme que has obedecido a tu padre.

Lo siento, pap�, pero no puedo beberla.

Henrietta, ve por un vaso de Porter.

No.

�Disculpa?

Es cruel. Sabes como la odia Ba.

La est�s torturando porque te gusta torturar.

Te he dicho que vayas a por un vaso de Porter.

- No ir�. - �Debo pedirlo por 3� vez?

- �Obedece inmediatamente! - �Pap�!

Ve, Henrietta. Ensegudia. No puedo soportarlo.

- Oh, no, Ba... - Por favor.

Ser� mejor que le deis las buenas noches a vuestra hermana.

- Buenas noches querida. - Buenas noches querida Ba.

Buenas noches querida.

Dame eso por favor.

No. Debes irte. Buenas noches querida.

�Debes irte!

Elizabeth, �por qu� me miras as�?

- �Est�s asustada? - No.

Est�s temblando. �Por qu�?

- Yo...no lo se. - No me tengas miedo.

No, no.

No lo digas. No podr�a soportarlo.

Lo eres todo para mi y lo sabes.

Sin ti estar�a completamento solo y tambien lo sabes.

Si me quieres no puedes temerme.

- �Me quieres querida? �Quieres a tu padre? - Si.

Entonces demu�strao haciendo lo que deseo.

- Pero no lo entiendo. Iba a beber... - Si, por miedo, no por amor.

Esc�chame querida. Nunca te reprochar�.

Nunca sabr�s por palabra o indirectamente...

... cuanto has herido y ofendido a tu padre al negarte a hacer lo que te pide.

Oh, papa. Terminemos con esto y olvid�moslo.

No puedo perdonarme por hecho miserable a toda la casa por un vaso de Porter.

- Est�s actuando libremente y no... - Si, pap�, si.

No te sientes peor esta noche querida.

- No, pap�. - �S�lo cansada?

- Si, s�lo cansada. - Ser� mejor que te deje.

�Puedo decir una oraci�n antes de irme?

Por favor, pap�.

Dios Todopoderoso y Misericordioso...

en tu inescrutable sabidur�a has puesto a tu hija Elizabeth...

... afecciones graves y pesadas.

Durante a�os ha languidecido en la enfermedad...

... durante a�os, a menos que la lleves contigo, puede languidecer.

Perm�tele soportar su sufrimiento con paciencia.

Perm�tele entregarte su coraz�n y su alma.

Y en esa eternidad celestial que en cualquier momento puede abrise ante su...

Am�n.

Am�n.

Buenas noches.

Ser� mejor que se acueste Srta. Ba.

Oh, que pena. Esas flores est�n muertas, desde esta ma�ana.

�Por qu� no viven m�s?

Nada vive en esta habitaci�n.

�Qu� ocurre Srta.?

Oh, Wilson, estoy tan cansada. Cansada, cansada.

- �Nunca terminar�? - �Terminar Srta.?

- Estar larga, larga vida gris. - Oh, Srta. Ba, no deber�a decir esas cosas.

No, supongo que no deber�a.

- �Hace buena noche fuera? - Si, se aclar� despu�s de la lluvia.

Y hay una luna encantadora.

- �Luna? �Crees que podr� verla desde aqu�? - Mm, no lo se.

Descorre las cortinas.

Ah� tienes. La luna est� encima de la chimenea.

Si.

Por favor apaga las l�mparas, Wilson, y d�jame un momento.

- No me quiero acostar todav�a. - Muy bien Srta. Ba.

Tenga cuidado.

No me hable.

La mujer de enfrente est� mirando

Escuche. Pero no me mire.

Fue muy amable por llegar tan lejos.

Y en la nieve.

Me gustar�a invitarle a pasar, pero no puedo.

�No est� congelado? �No me responda!

Es tan alto.

Me gustar�a verlo con todo el uniforme. �Puedo? �No me responda!

No puedo quedarme m�s tiempo. Parece raro.

Y con este tiempo.

Volver� ma�ana. Esperar� por mi, �verdad?

No me responda.

- Adios. Adios. - Srta. Barrett.

Pero Srta. Barrett...

Si las cosas fueran correctas...

Si me permitiera hablar con su padre...

No debe pensar en eso. Le mandar�a salir de la casa.

�Pero si lo explico claramente? Mis intenciones son honorables.

Pero eso ser�a peor. �No lo ve?

- No puedo decir que lo vaya a hacer. - Pap� nunca permitir� que nos casemos.

�Un matrimonio en la familia? Se enfadar�a much�simo si le habla de eso.

Si, pero quiero decir...

Me lo he propuesto y pens� que ser�a dif�cil.

Oh, si, Wilson, casi he tomado mi almuerzo.

- Se ha tomado el almuerzo Srta. Ba. - Oh si, por supuesto. Me ha gustado mucho.

Vamos a taparla.

Estos d�as fr�os son traicioneros.

No, es superior a mi. Me rindo.

�Disculpe?

Wilson, �no ha notado nada extra�o en mi hoy?

- �Extra�o Srta.? - Si, extra�o. Quiero decir est�pido, idiota...

- Por Dios, no Srta. - Muy bien.

Pero ahora escucha con atenci�n y mira lo que se puede hacer con esto.

Y despu�s, por diversi�n, si junio est� refulgente con flores por completo...

Todo p�talos, sin espinas, deliciosos como regueros de vino...

... derramados masivamente.

Y escoge uno indulgente para el enrojecimiento y la dulzura.

O si, con la experiencia del hombre y de la ara�a,

Junio usa mi rayo de Junio, el insecto fuerte,

para detener el trabajo fresco...

Es encantador Srta. Ba.

Si, �pero sabes lo que quiere decir?

- Oh, no Srta. - �No te transmite nada?

- Oh no Srta. Ba. - Bueno, gracias al cielo por eso.

Pero la poes�a real nunca lo hace Srta.

Al menos no la poes�a como la que usted hace.

Oh, pero yo no he escrito eso. Es del Sr. Browning.

Oh, debe ser un caballero inteligente.

- Oh, Ba. La prima Bella est� aqu�. �Puede pasar? - Si querida.

Oh. Y Ba, piensa. Est� comprometida. Va a casarse.

�Prima Elizabeth!

- Querida, querida prima. - Bella querida.

- �Qu� es lo que he o�do, comprometida? - Si.

- He venido corriendo a cont�rtelo. - Bueno, felicidades querida.

�No es emocionante? Harry no ha podido venir, pero vendr� la pr�xima vez.

- Te encantar� Harry. - Estoy segura. �Harry qu�?

Harry Bevan. Oh, Henrietta, una persona importante.

Quiero que seas una de las damas de honor.

- �Dama de honor? - Si, debes hacerlo.

La prima Bella est� comprometida. Va a casarse.

- Y quiero que seas dama de honor. - Oh si, es tu boda. Gracias.

Va a ser una gran boda. 12 damas de honor.

Debes ayudarme a escoger el vestido. Y voy a llevar el velo de mi madre.

- �No te encantan las bodas Henrrietta? - Si, me encantan.

E iremos a Par�s de luna de miel.

Y despu�s a Roma. Y despu�s tendremos una casa encantadora.

Es demasiado emocionante para decirlo con palabras.

- Y me encantar� tenerte de dama de honor. - Gracias Bella.

Por supuesto, me encantar�ia si pap�... - Oh, no se como se puede oponer.

�Oponerse? �No es graciosa Ba?

Solo te est�n pidiendo que seas dama de honor, no novia.

- Si, lo se Bella. Oh, es dif�cil explicarlo. - �Qu� ocurre?

Sabes que ocurre. Es s�lo que nada puede pasar son el permiso de pap�.

Tenemos que obedecer su voluntad. No podemos mover las manos sin su permiso.

- No tenemos opini�n propia. - �Henrietta!

�Oh tenemos? �Tenemos Ba?

Te lo digo, Bella. Probablemente se negar� a que sea su dama de honor...

...y s�lo porque su humor es terrible.

Oh prima Henrrietta, no debes decir esas cosas del t�o Edward.

Temo que estamos molestado a la prima Elizabeth.

Pobre, Ba. Tna p�lida, tan fr�gil, tan d�bil.

S�lo hay que ver tu cara para saber lo cerca que est�s del cielo.

No quise decir eso, Bella. Oh, si, siempre tienes esa mirada...

... como si estuvieras viendo �ngeles.

Debo irme.

- Adios, volver� y traer� a Harry. - Si hazlo.

Oh, no debes decir nada sobre mi boda.

Es una sorpresa. Y no te preocupes prima Henrietta. Hablar� con t�o Edward.

Los hombres son facilmente manipulables. Si sabes como.

Pero por supuesto, teneis poca experiencia.

Adios queridas primas.

Bueno, �por qu� no dices nada?

�Qu� quieres que dida?

Nada.

Oh, Ba, querida. No te enfades conmigo. Me lo merezco, lo se.

Pero no pude evitarlo.

- Soy tan desgraciada. - �Desgraciada querida?

Si, y tan feliz.

Oh, Ba, querida. �Te importa si te hablo de ello? No deber�a, lo se...

... porque si pap� se entera de que lo sabes te rega�ar�a.

- �De qu� est�s hablando querida? - Surtees me ha pedido que me case con �l.

- �Surtees? - El Capit�n Cook. Te he hablado de �l. Ya sabes, el guardia.

- Si, lo recuerdo querida. - Y por supuesto le dije que no pod�a...

... y le dije que no deb�amos vernos m�s y cuando nos encontremos ma�ana...

No est�s hablando con sentido. �Qu� ha ocurrido de verdad?

No lo se, Ba. S�lo que nos queremos.

Terriblemente.

Oh, querida.

- Pero Henrietta, pap�... - �Crees que no lo he pensado?

- Nunca dar� su consentimiento. Nunca. - Lo se.

Ba, querida, �hay algo que se pueda decir sobre la actitud de pap� hacia el matrimonio?

�Puede no ser correcto amar a un hombre desesperadamente y...

- ...querer tener hijos propios? - El amor y los beb�s son algo de lo que no se mucho.

Lo se querida. Pero el amor y los beb�s son algo normal para una chica como yo.

- Y lo natural no puede estar equivocado. - No...

- Y los hombres y mujeres m�s santos renuncian a esas cosas. - Lo se Ba, pero yo no soy santa.

Es diferente para ti. Eres un genio.

Oh, si lo eres. Tienes tu trabajo, tus estudios. �Pero sabes Ba ?

A veces me pregunto...

�Est�s completamente satisfecha?

�Es suficiente la correspondencia con el Sr. Browning?

�A veces no deseas conocerle?

- Si pudiera ver y no ser vista. - �Por qu�?

Porque de coraz�n soy tan vanidosa como un pavo real.

Piensa que mis versos son bonitos y majestuosos. Probablemente piense lo mismo de mi.

Ser�a humillante desilusionarle.

Oh, no seas tonta, Ba. Eres interesante y pintoresca.

�No es as� como se describen en las gu�as tur�sticas a las ru�nas?

- Oh, Ba, no quise decir eso. - Por supuesto.

- Dime, �es tu amigo agradable? - Mucho.

Si. Oh, si.

Oh, Ba, �qu� vamos a hacer?

Ba, �crees que ser�a m�s prudente si no nos vi�ramos nunca m�s?

I think it might be wiser, dear. Oh...

Pero a tu edad uno no deber�a ser demasiado prudente.

Oh, Ba.

Adelante.

Un caballero trajo esto querida.

- �Un caballero? - Si. Y dijo que esperar�a una respuesta.

�De verdad?

- �De qui�n es? - �Henrietta!

Un momento querida.

- �Oh! - Oh, Ba, querida, �qu� ocurre?

- �Oh, de verdad! - Por favor querida.

- Ba, est�s ruborizada. - No importa. Escucha esto.

"Querida Srta. Barrett, no puedo contener mi impaciencia por conocerla...

... y he escogido el 15 de Febrero"... eso es hoy... ..."para esa importante ocasi�n.

Y en este momento estoy sentado esperando su permiso para presentarme."

Un momento, hay m�s.

"Podr�a a�adir que seguir� aqu� sentado hasta que mi impertinente deseo sea satisfecho.

Suyo sinceramente, Robert Browning." �Robert Browning !

Oh, Ba, me gusta este Sr. Browning. Debes verlo.

- No, no puedo. Por lo menos hoy no. - Pero debes. No te har� ning�n da�o.

- �Por qu� no? - No me apetece. De verdad que no. En otra ocasi�n.

Ir� yo misma y lo enviar� arriba.

- �No, Henrietta! Qu�date aqu�. - No puedo verlo. No me siento con ganas ahora mismo.

Arabel, dile al Sr. Browning que lo siento mucho pero que no me encuentro bien.

- Pero Ba, eso no es verdad. No puedes echarlo. - Pero prefiero no verlo.

No eres una ni�a, yo misma lo traer�.

- �Est� bien mi pelo? - Si querida. Tienes buen aspecto.

- Arabel, arregla la manta. - Si.

Flush, baja querida.

- Arabel... - �Si querida?

No... si. No, olv�dalo.

- Si querida. - Gracias.

�Arabel!

- Arabel, debo... - Si querida.

Debes. De verdad.

Sr. Robert Browning.

Srta. Barrett.

La querida Srta. Barrett, al fin.

- �Al fin! - �C�mo est� Sr. Browning ?

He tenido que aplazar el placer de conocerlo demasiado tiempo.

Si, as� es.

- �Disculpe? - Esa voz.

He o�do esa voz muchas veces.

Que extra�o. No he estado bien este invierno y...

�No quiere quitarse la capa?

Gracias.

�Fant�stico!

�Fant�stico!

Debe pensar Srta. Barrett, que es la primera vez que estoy aqu�, pero est� equivocada.

- Pero... - Oh si, equivocada.

He visto esta habitaci�n m�s veces de las que recuerdo.

Me es tan familiar como mi estudio.

Antes de entrar sab�a como estaban ordenados los libros.

Como esa hiedra atravesaba la ventana.

Y esos retratos de Homer y Chaucer con como viejos amigos.

No, de verdad.

Sabe, nunca he sabido quienes son los que est�n encima del armario.

Oh, vamos Sr. Browning. No puedo creer que uno de mis amigos lo haya aburrido con una descripci�n de mi habitaci�n.

Los he molestado por todos los detalles que pudiera conseguir.

Y mi imaginaci�n supli� el resto.

Directamente despues de leer sus versos directos y hermosos estaba impaciente por conocerla.

Oh, lo que le habr�n dicho.

Oh, nada de lo que me dijeron ten�a el menor inter�s para mi.

Porque ya lo sab�a. Y mejor que ellos.

Oh, Sr. Browning. �Me han llevado mis versos tan terriblemente lejos?

Terriblemente, absolutamente, totalmente. Para mi.

Por supuesto no puedo hablar por el resto del mundo.

Me temo que ser� bastante in�til...

- ... intentar jugar con usted. - Bastante in�til.

- �Debo ser siempre yo misma? - Siempre.

Pero nunca es usted mismo en sus poemas.

Siempre es alguien m�s hablando a trav�s de usted.

Si, �y puedo decirle por qu�? Soy un hombre muy modesto.

�Lo soy, de verdad!

No cuestionamos eso Sr. Browning.

Tan modesto, que si escribiera sobre mi, mis poemas ser�an muy aburridos.

Oh, pero esos poemas.

Con su alegr�a por vivir.

No puede imaginar lo que significan para mi.

Aqu� estoy, encerrada entre estas cuatro paredes...

... y esas maravillosas personas suyas, me acompa�an.

De cada edad y pa�s y...

... y todos tan vibrantes.

No, nunca se dar� cuenta de...

- ... cuanto le debo. - �Quiere decir eso de verdad?

Por supuesto, o no lo dir�a.

�No me encuentra dif�cil, oscuro?

- Mucha gente lo hace. - Claro que no.

Para mi las reglas son simples y f�ciles. �Y para usted?

No, no siempre.

A veces hay pasajes que... He marcado dos o tres en Sordello que me han dejado perpleja.

Ah, Sordello.

Alguien lo llam� una vez un horror g�tico.

He hecho lo posible para olvidarlo.

- Aqu� est�. - Est� bien...

Un pasaje arrancando de su contexto...

Todo p�talos, sin espinas...

No hay espinas como...

- �Bien? - Bien, Srta. Barrett...

... cuando fue escrito, s�lo Dios y Robert Browning lo entendieron.

Ahora s�lo Dios lo entiende.

�Qu� dice? �Aligeramos la oscuridad tir�ndolo al fuego?

No, no haremos nada de eso. Devu�lvame el libro.

- Me gusta Sordello. - Deber�a.

Claro que deber�a. �Y puedo decirle por qu�?

Porque es un fracaso colosal

Pero un fracaso que significa un intento.

Si, tiene raz�n. Por eso Sordello atrae a mi coraz�n.

Yo tambien estoy haciendo siempre esfuerzos colosales.

Y siempre fallando.

�Pero no es esa falta de valor un centenar de peque�os �xitos?

- Oh, mil y m�s. - �Tambien lo cree?

Pero por supuesto. Lo se.

Srta. Barrett, sonri� cuando le dije que sus amigos no tuvieron que describirla porque la conoc�a.

Pero lo que acaba de decirme sobre el �xito y el fracaso me demuestran la raz�n que ten�a.

D�game, �dibuj� su imaginaci�n mi historia con un pincel sombr�o?

Su historia posiblemente. Pero su retrato lo pint� con su verdadera alma.

Ardiente y encantadora.

Ardiente y encantadora. Oh, Sr. Browning, cree que me conoce.

Con frecuencia impaciente y rebelde.

No me interesa la paciencia a causa del sufrimiento.

Mi retrato es el retrato de una mujer, no de una Santa.

Supongo que la gente le ha dicho que yo...

...soy una mujer moribunda.

Todos nosotros estamos muriendo.

�Y me encuentra lastimosa?

La encuentro como la dibuj�. Llena de valor y alegr�a.

Y sin embargo no estoy segura de que mis colores fueran demasiado sombr�os.

- Pero... - No, no, esc�cheme.

Esos colores todav�a no est�n secos. Deben ser raspados.

Todo debe ser pintado de nuevo.

Y s�lo si lo permite, tengo que hacer ese trabajo espl�ndido.

- Pero eso es... - No, escuche.

Voy a poner mi pincel en el amanecer, el atardecer y el arco iris.

Dijo que mis versos la hab�an ayudado, per no son nada.

Soy yo, el que va a ayudarla.

Nos hemos reunido al fin y no voy a dejarla otra vez.

Deme su mano.

Tengo m�s fuerza de la que es buena para un hombre.

Hasta ahora la he gastado en crear hombres y mujeres imaginarios.

Pero todav�a hay mucho por dar. �Puedo d�rsela a usted?

�No siente en su vida el hormigueo en dedos y brazos hasta el coraz�n y el cerebro?

Oh, por favor.

Sr. Browning, por favor suelte mi mano.

- �Bien? - Realmente es una persona abrumadora...

... y a decir verdad...

No me diga que me tiene miedo.

Es la vida a la que tiene miedo, y no deber�a.

- �La vida? - Si.

- Cuando la vida se convierte en descargas el�ctricas yo... - �Qu� hay de malo en ello?

Claro que si.

-�Hace lo mismo con otras personas? - A menudo me lo dicen.

No es de extra�ar que dudara en encontrarme con usted.

Se r�e de mi Sr. Browning, pero cuando mi hermana dijo que estaba abajo...

...estaba tan asustada que casi digo que estaba demasiado enferma para recibirle.

Creo que estaba tan nervioso como usted en ese momento...

... y soy cualquier cosa menos un hombre nervioso.

Pero ese momento fue el culmen de mi vida.

Hasta ahora.

Srta. Barrett, �recuerda la primera carta que le envi�?

Si, por supuesto. Fue una carta maravillosa.

Debi� pensar que dije lo primero que se me ocurri� sobre sus poemas...

... pero no lo hice. Pensaba cada palabra.

Y una frase en particular.

Esta frase: Amo sus libros con todo mi coraz�n. Y tambien la quiero.

- �Lo recuerda? - Si. Pens� que fue encantador e impulsivo por su parte.

Pero no fue impulsivo.

Esa frase fue muy sentida y pensada.

Espero tener muchos lectores como usted.

Es maravilloso pensar que puedo tener buenos amigos de los que nunca hab�a o�do hablar.

No estoy hablando de amistad sino de amor.

Es in�til que intente poner de lado la palabra con una sonrisa y con un gesto.

- Dije amor y quiero decir amor. - De verdad Sr. Brown, debo pedirle...

Estoy locamente enamorado como cualquier hombre vivo.

En todos estos meses, desde que le� sus poemas he estado atrapado por usted.

- Y hoy es el centro de mi vida. - Sr. Browning...

Si lo tomara en serio tendr�a que terminar nuestra amistad...

... que promete ser muy agradable para los dos.

Sabe perfectamente que el amor en el sentido que usa esa palabra...

... no tiene lugar, y no puede tenerlo en mi vida.

- �Por qu�? - Por muchas razones, pero...

como le dije antes...

- ... soy una mujer moribunda. - Me niego a creerlo.

Si fuera as�, Dios ser�a cruel, y se que �l es compasivo.

Y la vida ser�a y oscura, y se que es buena.

No debe decir eso de nuevo.

Se lo prohibo.

- �Lo prohibe Sr. Browning ? - Si, lo prohibo.

�No es justo que si me prohibe hablar con usted de lo que siento y lo acepto, debo...

... poder prohibir tambien?

Si, pero...

Querida Srta. Barrett, que maravilloso principio de nuestra amistad.

Nos conocemos desde hace media hora y hemos hablado de arte, la vida, la muerte y el amor.

Nos hemos ordenado uno a otro y casi nos hemos peleado.

�Podr�a algo ser m�s prometedor?

Con su permiso, ahora me voy.

Me promet� hacer la visita tan corta como pudiera.

Los extra�os son, sin duda, agotadores.

Ya no soy un extra�o.

Puedo ver que est� cansada. �Cu�ndo puedo llamarla de nuevo?

- No lo se. - �Le conviene el pr�ximo mi�rcoles?

- Si, creo que si, pero tal vez sea mejor... - El pr�ximo mi�rcoles.

- �A las 3 y media de nuevo? - Si, pero yo...

Adios entonces.

Adios.

Adios.

- Adios. - Gracias.

Espl�ndido. Espl�ndido.

Realmente notable.

Una m�s querida.

Querida Srta. Barrett la felicito.

Ahora si�ntese.

- Ha hecho maravillas Doctor. - El m�rito es de la Srta. Barrett.

El deseo de vivir es mejor que una docena de m�dicos.

- El deseo de vivir. - Mm. Si.

Bueno, Srta. Barrett, sobre el futuro.

Estoy totalmente de acuerdo con el Dr. Chambers en que hay que evitar otro invierno en Londres.

No veo motivos para que no viaje al sur a finales de Octubre.

- Viajar al sur. - La Riviera, o mejor todav�a, Italia.

- �Italia? Oh, Doctor, �en serio? - �Por qu� no??

Me he tomado la libertad de comentarle las dificultades, y est� preparado para negociar con...�l.

- Total y drasticamente. - Oh, pero no creo que sea necesario.

Pap� no se opondr�.

- Todo depender� de como se sienta. - Oh tonter�as querida Srta...

... los sentimientos de Sr. Barrett no son importantes aqu�.

Lo que importa es la salud y la felicidad de su hija.

E intentar� aclar�rselo.

Que d�a tan bonito... Debo irme Srta. Barrett. No se levante, no se levante.

Estoy encantado con su mejor�a.

Encantando.

Tendr� una charla con su padre.

- Adios Srta. Miss Barrett. - Adios doctor.

�Italia! �Italia! �Italia!

Y t� tambien vendr�s, Flush. Veremos Roma juntos.

Roma, Venecia y N�poles. Ver N�poles y morir...

S�lo que no voy a morir.

No voy a morir.

�Si?

- El Sr. Browning est� aqu�, Srta. Ba. - Dile que entre.

- Muy bien Srta. - No, espera.

No hay problema, bajar�.

Oh, Srta. Ba. No debe pensarlo.

No s�lo pienso hacerlo, voy a hacerlo.

Es m�s, voy a hacerlo sola.

Deje que la ayude. No es seguro. No ha bajado en a�os.

D�jame sola, Wilson. Estar� bien.

Puedo hacerlo.

- �Lo ves? - Oh, Srta. Ba.

Sr. Browning.

�Es usted!

Esto es magn�fico.

Magn�fico.

Yo... bueno yo...

y lo he hecho sola. He bajado los escalones sola. Un ciento.

- �Un ciento? - Bueno, cincuenta.

Es s�lo el primer paso. En poco tiempo podr� conducir, pasear por el parque.

Al sol y al aire fresco.

Venga, si�ntese.

Oh, maravilloso.

Maravilloso.

Aqu�. Si�ntese a la luz del sol.

Con cuidado.

Ya est�.

Esta es la imagen con la que so�aba.

La imagen que voy a conservar.

Ahora d�game. D�game rapidamente. He estado todo el d�a en suspense.

Ha visto a los m�dicos. �Qu� han dicho?

El dr. Ford-Waterlow dej� su malhumor asombrado por mi recuperaci�n.

- D�galo otra vez. - �Toda la frase??

Me gustar�a ver las letras en fuego ardiendo entre estas cuatro paredes.

Este es el mejor momento que he tenido desde que me dijo que pod�a llamarla.

- �Cu�ntos a�os hace de eso? - Tres meses.

Siempre hemos sido amigos. La conozco de toda la vida.

�As� que dej� de ser tan gru��n?

Espl�ndido. Por supuesto nunca dud� que dar�a la vuelta a la esquina alguna vez.

Se lo dije cien veces.

- �E Italia? �Est�s los dos doctores de acuerdo? - Si.

Maravilloso. Estoy tan emocionada.

- A menos, por supuesto, que pap� no de el consentimiento... Oh, me niego a pensarlo.

- �Cu�ndo creen que podr� viajar? - A mediados de Octubre.

A menos que haya una reca�da.

�Una reca�da? Ni lo diga.

�Octubre? Eso es extraordinario.

Sabe, Octubre se adapta perfectamente a mis planes.

- �Sus planes? - �No recuerda que le dije que pensaba ir a Italia?

Bueno, ahora estoy decidido.

Oh, pap�, �no es magn�fico?

He bajado.

Ya veo.

Un milagro Se�or. Nada menos que un milagro.

- �Han autorizado los m�dicos esta imprudencia? - No, pap�.

- No me habr�a sorprendido si lo hubieran hecho. - �No est�s orgullosa de mi pap�?

Pens� que deber�a estar bailando en las calles. Un d�a de fiesta.

Sr. Browning, la salud de mi higa ha sido de mi incumbencia durante a�os...

�Me permitir� recordarle que estoy mejor informado que un extra�o?

Te llevar� a tu habitaci�n.

Oh, no, pap�.

- No te necesito. - Seguramente, Sr. Barrett...

Sr. Browning, debo decirle adios.

Gracias por llamar.

Elizabeth.

Elizabeth.

No puede hacerlo.

Elizabeth.

- Ya est� mi ni�a. - Estoy bien, pap�.

- Podr�a haberlo hecho. - Debes descansar para recuperar las fuerzas.

Toda esta charla y actividad es perjudicial.

Te agradecer�a que intentar�s dormir.

- Pap�. - �Bien?

Estoy bien, de verdad.

El Dr. Ford-Waterlow dijo que lo estaba. �No te lo dijo?

El Dr. Ford-Waterlow dijo, un mont�n de tonter�as.

- Pero pap�... - Estoy satisfecho de tu mejora...

Estoy encantado por supuesto, mi ni�a, pero es poco problable que puedas ser normal.

Pero me siento mucho mejor.

Tal vez sea por el maravilloso tiempo que hemos tenido.

- Siempre mejoro con el calor, el sol... - �Tonter�as! La �ltima vez fue sofocante y nunca estuviste peor.

No, en mi opini�n s�lo se lo podemos agradecer a alguien...

... aunque probablemente ese m�dico se burlar�a.

- ��l? - Me refiero a Dios Todopoderoso.

Es todo lo que tengo que decir.

- Pap�. - �Qu� ocurre?

�No te dijo que deber�a pasar el invierno fuera de Inglaterra?

Bien...

�Y qu� deber�a ir a Italia en Octubre?

- Si t�... - �Vaya!

... esto es lo �ltimo.

�Y cu�nto tiempo llevas pensando sea idea?

Has discutido tus planes con todos tus amigos y familiares, supongo...

... con tu amigo Browning tambien. Y yo me he quedado fuera de la confianza de mi hija favorita.

Tratado como un cero, insultado.

- �Insultado? - Estoy compungido, mi �nico hijo en el que confiaba...

- ... haber sido capaz de esa conducta. - �No, pap�. No !

Si el retorno de la salud trae ese tipo de car�cter,

deber�a desear que contin�es postrada en ese sof�.

- No hay nada m�s que decir. - Pero hay m�s que decir.

Y debo pedirte que me escuches pap�.

�Cu�ntos a�os he estado aqu� tendida?

�Cinco, seis? Es dif�cil recordarlo, cada a�o me parec�an diez.

Y durante ese tiempo no he esperado nada m�s que la muerte.

- �La muerte? - �Si, la muerte!

Nac� con una gran capacidad para ser feliz. Recuerda cuando era ni�a.

�- Elizabeth! - Entonces sucedi� este milagro.

D�a a d�a estoy mejor para disfrutar de las mismas cosas que todo el mundo.

Capaz de encontrarme con mis amigos, respirar aire fresco, sentir el sol y la hierba y las flores bajo el cielo.

Cuando el Dr. Chambers me habl� de Italia...

No lo pens�. Parec�a imposible.

Pero como me puse m�s fuerte, la posibilidad de Italia no fue tan imposible.

Nada se interpon�a en mi camino. Ten�a derecho a ir.

- �De verdad? - �Si, de verdad!

Por impaciencia, podr�a haber actuado erroneamente, estupidamente, sin tacto...

... pero decir que mi conducta fue tramposa, es cruel. No es justo.

Cruel.

Ego�smo, ego�smo, ego�smo.

Sin consideraci�n con nadie. S�lo por tu inter�s.

�No se te ocurri� pensar que despues de meses de oscuridad...

en los que pensabas disfrutar en Italia tu padre se quedar�a solo?

- No. - Completamente solo.

Tus hermanos y hermanas ser�an como sombras por la compa��a que me har�an.

Y tu, mi ni�a, no creas que no he notando que te alejabas de tu padre.

- Eso no es verdad. - Es verdad. Nueva vida, nuevos intereses, nuevos placeres, nuevos amigos...

... y poco a poco estoy siendo relagado a un segundo plano.

Yo que sol�a ser todo tu mundo, yo que te quer�a...

- ... que te quiere. - Pero pap�.

No, no hay nada m�s que decir.

Quieres mi consentimiento para ese viaje a Italia.

No te lo dar�.

Si vas, espero que dediques un pensamiento a tu padre.

Pienses en �l por la noche, a solas en esta habitaci�n en la que te quiso.

Piensa en �l solo de rodillas implorando a Dios que...

�Qui�n es?

Volver� otra vez cuando hayas tenido tiempo de considerar mis palabras.

Bueno, Flush...

Parece que no vamos a Italia.

- Prima Elizabeth. - Hola querida.

He tra�do a Harry.

Este es mi prometido, mi querid, querido Harry.

- Sr. Bevan, Srta. Elizabeth Barrett. - Encantado, Srta. Barrett. Encantadora.

No, no, Harry. Debes coger su mano.

Su peque�a mano, tan fr�gil, tan espiritual.

- Si. Una mano que escribe cosas nobles y elocuentes. - Oh, gracias.

- Es un honor, Srta. Barrett. - Muy amable por haber venido.

- Gracias. - S�lo nos quedaremos un minuto.

Espero que no est� cansado de que lo feliciente por el premio que ha ganado.

Gracias Srta. Barrett. Un premio de hecho.

Querida Ba. �No est� Henrietta encantadora?

Ser� la m�s guapa de mis damas de honor.

Me temo que se llevar� todas las miradas. Las de todos los caballeros.

- Oh, Bella, querida... - Si no hubiera hablado con el t�o Edward nunca habr�a sido mi dama de honor.

Si querida, tienes mano con �l.

�Hablaste con pap�? Me gusta eso. Mientras te sentabas en sus rodillas y le acariciabas la barba.

�Y por qu� no? �No es mi t�o?

Y adem�s, creo que es terriblmente emocionante.

Me encanta ese tipo de severidad y pesimismo.

Oh, vamos, vamos, querida.

Y debo decirte, Ba, cuanto me gustan tus poemas. Es mejor cuando Harry los lee.

�l lee tan bien. Y tambien adora tus poemas.

- Lo que deber�a gustarte, porque es muy cr�tico. - En absoluto, en absoluto.

Harry es terriblemente serio.

- �Si? - Disculpe, Srta. Elizabeth. El Sr. Browning est� abajo.

Oh...

- Dile que espere. Oh, no, querida. Dile que suba.

Tenemos que bajar y tomar el te con t�o Edward.

Y adem�s, no querriamos interrumpir tu t�te-�-t�te.

�No es emocionante Harry ? El Sr. Browning, un poeta. Y Elizabeth una poetisa. �No es una coincidencia?

Tan raro, querida, tan raro.

Dile al Sr. Browning que suba, Wilson.

Si, y estoy seguda de que el te est� listo.

Adios, querida Ba.

- �Puedo volver otra vez? - Si, vuelve cuando quieras.

La pr�xima vez te querr� para mi.

- Sin Harry. - �Por qu� debo ser exclu�do?

Porque tengo que hablarle a Ba de un gran, gran hombre.

Oh, vamos, vamos, querida. Ha sido un placer Srta. Barrett.

- Ha sido muy amable por venir a verme. - Para nada. He esperado el honor de conocerla.

Buenos d�as.

Au revoir, querida. Auf wiedersehen.

Buenos d�as.

Oh, Sr. Browning. Estoy emocionada por verlo. �Es usted el Sr. Browning, verdad ?

Tiene que serlo, porque he o�do que es el poeta m�s apuesto de Inglaterra.

Por supuesto usted no me conoce.

Sin embargo, se�ora, le doy las gracias.

�No es maravilloso? �No es divino?

Me estoy estremeciendo.

Vamos, vamos, querida.

He sido incapaz de pensar en otro cosa.

�Qu� ocurre con Italia? �Se lo has pedido?

No voy a Italia.

- A pesar de que los m�dicos... - Los m�dicos han propuesto, pero la decisi�n est� en otra parte.

�Pero no le han explicado que ser�a la diferencia entre la vida y la muerte?

- Creo que el Dr. Ford-Waterlow habl� con mucha fuerza... - En nombre del cielo...

Es dif�cil explic�rselo a alguien que no conoce todas las circunstancias.

- Pap� est� muy dedicado a mi... - �Dedicado?

Muy dedicado. Depende mucho de mi compa��a.

- Mis hermanos y hermanas no... - �Dedicado!

- Srta. Barrett, �puedo hablar claramente? - �Cree que es lo mejor?

- Se m�s o menos como se siente. - Muy bien.

No dir� nada.

Me dice que est� dedicado a usted.

No lo entiendo.

No entiendo una dedicaci�n que exige favores como si fuera derechos.

No entiendo una dedicaci�n que se centra en la tiran�a y en la intimidaci�n.

No entiendo una dedicaci�n que se enfada ante cualquier rayo de esperanza.

Ni siquiera se detiene ante el riesgo de su vida para satisfacer su ego�smo.

�Dedicaci�n!

Dame Dios el odio antes que una dedicaci�n como esa.

- Sr. Browning, debo pedirle... - Disculpe pero no pod�a callarme m�s.

Incluso antes de conocerla sab�a que esa enfermedad no era la �nica sombra de su vida.

Y todos estos meses sent� que esa sombra profundizaba y no hice nada.

Pero lo he decidido desde hoy.

No es s�lo su comodidad y felicidad lo que est� en juego. Es su vida.

Y le prohibo jugar con su vida.

- Y tengo el derecho de prohibirlo. - No, por favor no diga nada m�s.

El derecho. En nuestro primer encuentro me prohibi� hablar de amor.

Pero sab�a muy bien, los dos lo sab�amos,

que ser�amos algo m�s que amigos..

Incluso antes de cruzar esa puerta la quer�a.

Y he seguido am�ndote. Y te amar� hasta el final.

Y m�s all�. Lo sabe.

Siempre lo ha sabido.

S�.

Si, siempre lo he sabido.

Y ahora, por Dios, por Dios, d�jeme.

Si mi padre sospechara que es m�s que un amigo,

nuestras vidas ser�an insoportables.

La amo y nunca la dejar�.

Y yo te quiero, Robert.

Y sin embargo me pides que

salga de tu vida.

Si, Robert.

�Qu� puedo darte?

Tengo tan poco.

Deber�a haberme negado a verte despues de nuestro primer encuentro.

Porque te am� entonces,

aunque me lo negara.

- Te quiero. - Oh, Robert.

�Sabes lo que has sido para mi?

Podr�a haber re�do cuando el Dr. Chambers dijo

que me hab�a curado por querer vivir.

Quer�a vivir con ansiedad, con pasi�n,

con desesperaci�n, s�lo por ti.

T�, la visi�n de tu cara,

el sonido de tu voz y tocar tu mano.

Oh, y mucho m�s.

Porque eres el aire que respiro.

Y todo el mundo fue bueno otra vez.

Y con esas palabras sonando en mis o�dos,

debo darme la vuelta e irme..

Si, Robert. Porque va a terminar.

- Hemos de mirar hacia delante y... - Te quiero.

Y quiero que seas mi esposa.

Robert, no puedo casarme contigo.

- C�mo podr�a... - No hoy o ma�ana. Tal vez no este a�o, o el pr�ximo.

Tal vez no en los a�os que vienen.

Nunca podr� casarme contigo.

�Y qu�? Si permaneces a mi lado, morir� feliz y orgulloso...

... por haber dedicado la vida a luchar para conseguir el mayor premio...

No, no, no.

Robert, si nos despedimos hoy...

... tendr�amos recuerdos bonitos durante el resto de nuestras vidas.

�Eres t� qui�n est� hablando? �Qu� quieres decir?

Aqu� est� la vida. La vida nos ofrece lo mejor que puede dar.

Y no te atreves a cogerlo por miedo a que se deshaga en tus manos.

- No te conozco. No pens� que fueras una cobarde. - �Una cobarde?

Si, Robert, soy una cobarde. Una cobarde hasta la m�dula.

- Pero no es de mi de qui�n tengo miedo. - Lo se querida.

�Qu� es otro desastre en mi vida, grande o peque�o, que he conocido todos los desastres de la vida?

Pero eres una luchador. Naciste para la victoria y el triunfo.

- Oh, �y si el desastre te alcanza por mi culpa? - Si. Un luchador, pero estoy harto de luchar solo.

- Necesito a un compa�ero para luchar conmigo. - Pero no uno herido en la batalla.

Herido pero no vencido. Sin dejarse intimidar. Entero.

- �Qu� mejor compa�ero podr�a pedir? - Pero Robert...

- No, no. - Pero Robert.

No.

Querido t�o Edward, �no crees que tu actitud ante el amor y el matrimonio...

Repito que no veo la necesidad de discutir.

Por supuesto querido t�o Edward. Por supuesto. No est�s enfadado conmigo, �verdad?

- Por supuesto que no. - �Entonces por qu� est�s enfadado?

Si�ntate.

Aqu�.

Se ha ido todo.

- Oh, vamos, vamos, querida. - Si mis hijos fueran tan brillantes y cari�osos como t�...

- Ser�a un hombre m�s feliz. - No deber�as decir esas cosas o van a odiarme.

Eres una persona encantadora.

- �Hay algo malo en eso? - No he dicho eso.

- �Qu� es ese olor que tienes? - �Olor? �Yo?

�No te gusta?

Por norma no me gustan los perfumes, pero en tu caso es distinto.

- �Agradable? - Es delicado y sutil.

- Pero preferir�a que no lo usaras. - �Por qu�?

Olv�dalo.

Oh, t�o, eres encantador. Me llamas brillante y cari�osa...

... encantadora y elegante. Todo en pocos minutos. Deber�as besarme.

�Sabes qui�n est� arriba t�o Edward? El Sr. Robert Browning, el poeta.

- �No es emocionante? - No veo nada emocionante en eso.

El respeto del Sr. Browning por la inteligencia de mi hija parece justificar su amistad.

Oh, si. Una amistad intelectual. Dos poetas.

�No ser�a interesante si Flush pudiera hablar?

No tan interesante como que t� te callaras.

Oh, s�lo estoy bromeando. Y adem�s, se que el t�o Edward apoya el amor.

- De lado del amor verdadero y todo eso. - �Qu� quieres decir?

- Si hubieras visto el brillo de su cara cuando el Sr. Browning fue anunciado. - Bella, t�...

�No es bonito?

Si Srta., la glicina est� preciosa.

Oh, �es ese el Sr. Browning?

No deber�a ser una sorpresa Srta.

- La Srta. Barrett creo. - �C�mo est� Sr. Browning ?

�C�mo est�?

�C�mo est�s Flush?

�Wilson? �No es una coincidencia?

Est�bamos disfrutando de esta preciosa glicina.

Pero es m�s exquisita la que ah� all�.

Sin embargo me temo que tendr� que ir andando.

- Srta. Ba, no deber�a. - Tonter�as, Wilson.

Soy perfectamente capaz de caminar

Si viene conmigo...

Si, gracias.

Wilson, �espera aqu�?

Y y� tambien Flush.

Srta. Ba, �qu� dir�a el Sr.?

Cuando mi padre vuelva estar� encantado

de dec�selo yo misma.

- �Vamos? - Un placer.

Disc�lpanos, Flush.

[instrumental music]

Oh, es precioso.

Me alegro de que le guste.

No sabe lo dificil que fue conseguir

que creciera en esa posici�n.

Y en cuanto a la luz del sol...

no creer�as el problema

que tengo con el sol.

No permanece quieto ni un minuto.

As� que has tra�do el sol s�lo para mi.

Oh, no es nada, te lo aseguro.

Espera a que estemos casados.

Por favor, Robert. Hoy no.

Que hoy sea un d�a de cosas sin importancia.

De acuerdo.

Aqu� hay especias muy raras.

Las bellezas m�s ex�ticas y selectas

del reino floral.

Por ejemplo,

... aqu� tenemos la orqu�dea Stictophyllum.

Que exquisita.

Aqu�, por una curiosa coincidencia, hay dos sillas.

Algo muy raro.

Y aqu�, querida, tienes un hombre que te ama.

- Algo muy raro. - Mucho.

�Tiene alguna pluma?

�No!

- �Un tigre? - No. No.

- �Un drag�n? - No.

Piensa en algo a lo que temas

m�s que a nada en el mundo.

Es una chiii... chica.

�Lo se! �Es pap�!

�Si!

Escucha, Ba.

- �Lo recuerdas, Ba ? - Si, querida.

T� escribiste la letra y siempre me gust�.

- Si querida. - Dejar que toque Ba.

No he tocado en a�os.

Mi brazo, Madame.

Dejad paso a la Prima Donna.

Yo pasar� las p�ginas.

Me est�is poniendo nerviosa.

Henrietta, querida, t� deber�as tocar esto.

No querida,a t�calo t�.

Creo que no lo recuerdo.

Es precioso, Ba.

Mirad a Henrietta, est� llorando.

Estaba pensando lo bonito que es ver cantar a Ba otra vez.

Oh, Ba.

Dios te bendiga querida.

- C�ntala otra vez Ba. - Si, hazlo.

- Lo har� si cant�is conmigo.

- �Lo har�is? - Si.

- Por Dios, ser�is un �xito. - No...

Vamos, juguemos a otro juego.

Es mi turno para elegir.

Disculpe, Srta. Elizabeth.

- Acaba de llegar esta carta. - Gracias.

Una carta especial para usted

Es de pap�.

Pero tiene que volver ma�ana.

Tal vez se retras

�Eso crees?

- Oh. - �Qu� ocurre?

- �Qu� pasa? - Nos vamos.

- �Os vais? - �Qu� quieres decir?

S�, nos vamos de esta casa.

- De Londres. - �A d�nde?

Escuchad. Escribe desde Dorking.

"Esto es para haceros saber que debemos dejar Londres dentro de 15 d�as...

He alquilado una casa en Bookham en Surrey, a seis millas de la estaci�n de tren m�s cercana...

Te beneficiar�s del aire del campo y el aislamiento completo."

- Deprisa, �todav�a no est�is listos? - Oh, pobre Henrietta.

- No debemos dec�rselo. - Pobre Surtees Cook.

"He pensado que tu inquieta vida actual en Londr�s, de continuar...

... te afecta tanto f�sica como moralmente..."

... mi inquieta forma de vida...

... no es de extra�ar que no me describa como una mujer disipada...

"Informar�s a tus hermanos y hermanas de mi decisi�n y diles que me niego a hablar de ello cuando vuelva."

- No dice cuando. - Oh, Ba, pobrecita.

- Hizo que mi viaje a Italia fuera imposible y ahora estaremos alejados de los peque�os placeres.

- Veo que finaliza con su humor caracter�stico. - �Humor?

Firma "tu querido padre".

- �Te das cuenta de lo que significa? - Si.

- Tal vez mejor que t�. - Oh, te equivocas. No conoces a pap� como yo.

Est� celoso de mi vida aqu�. Mis placeres y mis amigos...

y poco a poco me estoy estoy formado parte de ellos.

Oh, Robert, ser� imposible verte.

Esta preciosa carta de tu padre significa mucho m�s de lo que crees.

�Mucho m�s?

Significa que estar�s en Italia antes de que termine el mes.

- �Italia? - Si. Y conmigo.

- �Robert! - Significa que debemos casarnos enseguida.

- �Sabes lo que est�s diciendo? - Si, te lo que digo. Y lo repito.

Debemos casarnos enseguida.

Oh, Robert. De nada sirve enga�arnos.

- No es s�lo pap� qui�n entr� entre nosotros. - Lo es.

Lo es.

Aunque est� m�s fuerte sigo siendo una inv�lida.

Oh, Robert, como tu esposa, querido, me perseguir�an d�a y noche...

todas las cosas que no podr�as hacer por mi.

Libertad, aventura...

... y el amor apasionado. Yo...

- ... nunca estar�a satisfecha. - No. No, escucha.

Oh, Robert.

Me perseguir�a el fantasma de tu hijo no nacido.

Cuando le�a la carta mi mundo se cay� en pedazos.

Pero ahora le doy las gracias a Dios porque haya llegado cuando todav�a soy libre.

Tengo la fuerza para dar la mano y decir adios.

Creo que este ser� nuestro mejor plan de campa�a.

Nos encontraremos en la Iglesia de Marylebone el s�bado y nos casaremos por la ma�ana.

- Me ocupar� de la licencia y hablar� con el vicario. - �Robert!

El paquebote sale del muelle Royal el s�bado por la noche.

Debemos coger el expreso de las 8 a Vauxhall.

Llega a Southhampton a las 11.

Querida.

Vamos, vamos.

Siempre cre� que pap� era el hombre m�s autoritario del mundo.

No me conoc�as hasta ahora.

Lo se querido, pero no debo ceder.

- No debo, no me atrevo. - Hay una cosa querida.

S�lo puedes viajar con una doncella.

�Crees que Wilson vendr� con nosotros?

Robert...

�Has pensado alguna vez que mi fortaleza se puede romper en el viaje?

Si.

As� que morir�a en tus manos.

- �Tienes miedo Ba? - Miedo...

Sabes que preferir�a morir contigo a mi lado que vivir 100 vidas sin ti.

�Pero c�mo te sentir�as si muriera as�?

�Y qu� dir�a la gente de ti?

Me calificar�an como poco m�s que un asesino.

Lo que sentir�a, lo dejo a tu imaginaci�n.

- �Y todav�a quieres que vaya contigo - Si.

Estoy preparado para arriesgar tu vida y mucho m�s que la m�a.

Sacarte de esa horrible casa al sol, y que seas...

... mi esposa.

�Me quieres as�?

Te quiero as�.

- Robert. - Si querida.

�Me dar�s...

me dar�s un poco de tiempo?

- El tiempo es corto querida. - Si lo se.

- Tu padre est� a punto de venir... - No hasta la semana que viene.

Lo sabr�s antes.

�Me lo prometes?

Te lo prometo.

Oh, Srta. Ba, estaba preocupada por usted. Fuera a la lluvia.

�Lluvia? Oh, si.

Es sol est� brillanto y encantador ahora mismo.

Oh, �ocurre algo malo Srta.?

- �Malo? - No, no.

- �Ba! Oh, Ba, debes verlo otra vez. Simplemente debes. - �A �l?

Est� de uniforme. Acaba de estar en St James para recibir como se llame,

... su nombramiento o algo as�, de la propia Reina Victoria.

Oh, est� maravilloso, elegante.

- Estoy hablando del Capit�n Cook, ya sabes. - Si, me he dado cuenta.

Querida, estoy desfallecida. He estado fuera y estoy cansada.

- Pero en otro momento estar� bien. - No, no. Te digo que est� de uniforme.

Oh, est� fuera. Por favor, rec�belo Ba.

Est� bien querida, tr�elo.

Sube, Surtees.

Te cuidado o te arruinar�s.

�Atenci�n!

�En marcha!

Capit�n Surtees Cook, Ba. Mi hermana Elizabeth.

A su servicio, Srta. Barrett.

- Capit�n Cook. - Dos honores en un d�a.

Primero Su Majestad, despues usted, Srta. Bartett.

- No se que he hecho para merecerlo. - Es cierto, viene del palacio, �verdad?

Nunca he visto a la Reina. D�game, �c�mo es?

Una dama muy peque�a. Pero muy real en cada cent�metro.

- Surtees, no llevas tu espada. - Seg�n la etiqueta no se lleva en el interior.

Oh, no importa. Quiero que Ba te vea. �D�nde la has dejado?

- Bueno, est� en la entrada. - La traer�.

- No, la Srta. Barrett no quiere... - Por supuesto que si Capit�n Cook.

No creo que nunca hay visto a un oficial de guerra.

�En serio?

No quiere sentarse.

Oh, si, Wilson, creo que ser� mejor que te lleves a Flush.

Siempre se pone nervioso cuando hay gente en la habitaci�n.

Oh, si, por supuesto.

- Srta. Barrett... - �Si?

- Srta. Barrett... - �Si Capit�n Cook ?

Digo, Srta. Barrett...

- Quiere decirme algo de Henrietta, �verdad? - As� es, Srta. Barrtett, as� es. Exactamente.

- Sabe, Srta. Barrett, sabe... - Si, Capit�n Cook, lo se.

Y cr�ame, tiene toda mi simpat�a.

Gracias, oh, bracias, es m�s de lo que merezco.

Gracias Srta. Barrett.

No se lo que he hecho para merecerla.

- Capit�n Cook... - �Te ha dicho algo mientras estaba fuera?

- No me digas que fue capaz de sacarlo todo. - Bueno, tal vez no del todo...

- Bueno, como la mayor�a de las mujeres, lo entendi� rapidamente. - Si, lo entend�.

Escucha querida. No dejes que nada te impida hacer lo que tu coraz�n crees que es lo correcto.

Recuerda eso.

- Soy consciente de que no soy buen pardito Srta. Barrett. - Pobre hombre.

Surtees, deja que te ponga la espada.

- Oh... - Ba cree que los poetas son la flor de la madurez.

- Tengo que demostrarle que est� equivocada. - La has puesto mal.

- �De verdad? - Va en el lado izquierdo.

- �Por qu�? - Bueno, es una especie de...

�Pap�!

Has vuelto antes de lo que esperaba pap�.

Creo que no tengo el privilegio de la amistad de este caballero.

Capit�n Cook, le presento a mi padre. Pap�, el Capit�n Surtees Cook.

A sus �rdenes Se�or.

El Capit�n Cook es un gran amigo de George y Octavius.

En serio.

Mis hijos no suelen estar en casa a estas horas.

De hecho, se�or, es que pasaba por esta casa...

... y pens� entrar por si estaba alguno de ellos.

- Ya veo. - El Capit�n Cook viene del Palacio de Buckingham.

Y Henrietta pens� que me gustar�a verlo con el esplendor de su uniforme.

En serio.

No hay mucho que ver, por supuesto, pero...

a las damas les gusta el color y pens�...

- Por Dios, se est� haciendo tarde... - Son las 12:20.

Por Dios, es hora de que me vaya.

- Adios Srta. Barrett. - Adios Capit�n.

Adios Srta. Henrietta. La ver� fuera.

A sus �rdenes Sr.

- Acompa�ar� al Capit�n Cook a la puerta. - Los sirvientes se ocupar�n de eso.

En esta casa se est� citando la mitad de Londr�s.

Ha sido la primera vez en la que he tenido el placer de ver al Capit�n Cook.

Pero entiendo, por lo que vi cuando entr� en la habitaci�n...

... que la amistad con Henrrietta es m�s antigua, �verdad?

Conozco al Capit�n Cook desde hace un tiempo.

�Y desde entonces ha sido tu costumbre abrochar su uniforme?

Nunca lo hab�a visto con todo el uniforme.

Y creo que es improbable que lo vuelvas a ver en el futuro.

Pero pap�...

Al Capit�n Cook se le prohibe visitarnos porque le ayud� con su uniforme...

- �Recibiste mi carta? - Si pap�.

Lo que ha sucedido me confirma que mi decisi�n ha sido acertada.

Afortunadamente nuestra nueva casa est� lejos y vuestros amigos de Londres no nos molestar�n.

�Nuestra nueva casa? No lo entiendo.

�Nos vamos de la calle Wimpole?

- He alquilado una casa en Bookham en Surrey. - �Por qu�?

No suelo dar explicaciones de mis actos a nadie, y menos a mis hijos.

Pero tengo derecho a preguntarlo pap�.

�Se le prohibe visitarnos al Capit�n Cook por lo que ha ocurrido?

Entend� que hab�as dicho que el Capit�n Cook era amigo de George y Octavius.

Si, y amigo m�o tambien.

Ah... ven aqu�.

�Si pap�?

�Ven aqu�!

�Qu� es ese hombre para ti?

Te he dicho que es amigo nuestro.

�Qu� es para ti?

- Un amigo. - �Es todo?

Si.

- �Mientes! - �Pap�!

- Pap�, deja que me vaya. - �Qu� es para ti? Responde.

- Por favor, pap�, por favor. - �Responde!

- No. No. - �Responde!

Es...es...

- Oh pap�, lo quiero. - Ah...

Oh, t�...t�...t�...

- T�...t�... - Pap�, pap�.

�Deja que se vaya! Deja que se vaya enseguida.

�T� y esta inmundicia!

Sab�a que Henrrietta amaba al Capit�n Cook y la he apoyado.

- �Te atreves a dec�rmelo! - �Si!

Le dar� toda mi ayuda si tengo que hacerlo.

Hablar� contigo m�s tarde. �Lev�ntate!

Pap�, esc�chame, por favor...

No soy mala, te juro que no.

Se que te he decepcionado, lo siento. Lo quiero. Lo quiero.

Es un buen hombre. No puedo ser mala por quererlo.

Quiero amor. No puedo vivir sin amor.

Pap�, recuerda como quer�as a mam� y como te quer�a y entender�s y sentir�s pena...

�Lev�ntate!

�Si�ntate ah�!

�Cu�nto tiempo ha durado? �Me oyes? �Cu�nto tiempo has estado con ese tipo?

- Conozco al Capit�n Cook desde hace un a�o. - �Has estado con �l a menudo?

- Si. - �A solas?

- Si. - �D�nde?

- Nos ve�amos en el parque, y... - �Aqu�?

- Si. - �Aqu� y a solas?

�Has estado a solas con �l en esta casa?

Si.

As� que las reuniones clandestinas bajo mi techo consentidas por alguien a qui�n consideraba casta y buena...

C�mo te atreves pap�.

Esc�chame. A menos que me des tu solemne palabra de que nunca...

... tendr�s ning�n tipo de comunicaci�n con ese hombre...

... dejar�s mi casa enseguida s�lo con lo que llevas puesto.

Una vez est�s fuera, puedes ir a la perdici�n.

Pero no ser�s admitida de nuevo mientras viva.

Creo que sabes que nunca cambio de opini�n.

Tienes elecci�n. Escoge.

�No te importa que te odie mientras viva?

Menos que nada.

�Me dar�s tu palabra de no volver a ver a ese hombre otra vez?

No tengo elecci�n.

Elizabeth, dame tu Biblia.

Mi Biblia perteneci� a pap�. No la dar� para ese prop�sito

- Dame tu Biblia. - No.

�Te niegas?

Si.

Ven aqu�.

Pon tu mano sobre el libro.

Repite despues de mi. Doy mi palabra solemne

... de que no tendr� nunca comunicaci�n con el Capit�n Cook.

Doy mi palabra solemne de que nunca tendr�...

...comunicaci�n con el Capit�n Cook.

Ir�s a tu habitaci�n y te quedar�s en ella hasta que te lo diga.

Henrietta.

Henrietta.

�Recuerdas lo que te dije?

- �Qu� significa eso? - Le recordaba a Henrietta lo que le dije.

Le rogu� que luchara por su felicida.

- �Como te atreves! - �Si, si!

Durante a�os he aplastado mis dudas. Trataba de convencerme de que a pesar de todo nos quer�as.

Pero al fin me enfrento a la verdad.

- Eres como una sombra en nuestras vidas. - Te ordeno que te calles.

No permanecer� a tu lado si puedo evitarlo.

Puedes ser demasiado fuerte para mi, pero lo intentar�.

- Lo intentar�... - �Elizabeth!

Podr�as tener el amor de todos tus hijos. En lugar de eso tienes su miedo.

- Miedo y odio. - �Elizabeth!

El odio te digo. Y el m�o. Odio.

Ser� dif�cil olvidar lo que acabas de decir.

Te dejo profundamente descontento.

Cuando te hayas arrepentido de tu maldad, y est�s dispuesta a pedir perd�n a Dios...

... y a mi, pide verme.

Adelante.

Wilson, cierra la puerta, por favor.

Wilson...

- �Eres mi amiga? - �Su amiga?

Si, necesito amistad y ayuda en este momento.

Oh, me gustar�a hacer lo que sea por ayudarla, Srta. Ba.

Bien.

- Voy a casarme con el Sr. Browning. - �Casarse?

- �Lo sabe �l? - No, y no debe. Nadie debe.

Ya lo creo.

Oh, Srta. Ba.

Me alegro.

Despues de casarnos nos iremos a Italia.

Y al Sr. Browning le gustar�a saber si venddr�as con nosotros.

- �A Italia? - Si. �Vendr�s?

Bueno, Srta. no se como podr�a ayudarla.

No es que no quiera ir al extranjero, yo no pero...

con marido o sin marido, nunca llegar�a viva a Italia sin mi.

Gracias, Wilson. Quiero que le lleves una carta al Sr. Browning.

Tienes que pedir un coche enseguida.

- �Un coche? - Si y coge todas tus cosas. Terminar� cuando est�s lista.

- �De prisa! - Pero Srta. Ba...

- ... �va a ser enseguida? - No, probablemente en un mes o as�.

- R�pido. - Si Srta.

Pero Srta. Ba...

- Si va a ser en un mes... - Si, Wilson, se que es absurdo...

pero tengo el valor. Adem�s creo que el Sr. Browning se alegrar� con la carta.

Oh, estoy segura Srta.

Srta. Wilson, �ha ocurrido algo?

- �Qu� es esto? - Lo env�a la Srta. Ba.

Oh.

Oh, todo bien Sr.

Wilson, yo...

Ten�a miedo de que...tal vez...

Si no le importa Sr...

- Creo que es maravilloso. - Oh, gracias Wilson, gracias.

- Gracias Wilson. - Si no le importa Sr.

Wilson, sab�a que lo har�a. No ten�a derecho a tener miedo.

- En realidad no ten�a miedo. - Oh, no, se�or.

Wilson, �te das cuenta de que eres la portadora de las mejores noticias desde que existen las buenas noticias?

Espera aqu�, Wilson. Subir� a darle las buenas noticias a mi madre.

- Se lo voy a decir a todo el mundo. - No debe hacer eso Sr.

Espera aqu� y volveremos juntos y triunfantes a la calle Wimpole.

- Tal vez ser�a mejor tener m�sica o una banda. - No har� nada de eso Sr.

- El se�or ha vuelto a casa. - �Qu�?

El Sr. Barrett, se�or. Ha vuelto a casa.

- Oh, Srta. Ba. - Shhh.

Oh, Srta. Ba, no puede imaginar...

- �Qu� dijo? - Bueno, Srta., es un hombre inusual.

Al� estaba d�ndonos �rdenes. Dici�ndome lo que �bamos a hacer.

De verdad Srta., no se como va a ser su vida de casada.

Wilson, �estaba contento al ver la carta?

- Estaba encantado, Srta. - �Qu� dijo? �C�mo estaba? Quiero saberlo todo.

Bueno, Srta.... Al principio no pod�a hablar.

- Parec�a tener un nudo en la garganta, como... - Oh, Wilson.

- Wilson, estaba feliz... - Si Srta. Estaba feliz. Deber�a haber visto su cara.

Y de repente empez� a correr con horarios y esas cosas.

Y dijo que iba a llevar su ropa de viaje en la Iglesia.

�Iglesia?

Si Srta., se van a casar esta noche.

Pero, Wilson. Eso es absurdo.

- �Esta noche? �C�mo podemos? - No lo se.

Va a conseguir un vicario y una licencia especial.

Y en cuanto terminemos de hacer las maletas iremos a la Iglesia.

As� que ser� mejor que empiece.

- Pero Wilson, �c�mo podemos? - No me pregunte a mi, preg�ntele a �l.

- �Qu� vestidos va a empaquetar Srta. ? - Wilson quieres volverme loca. Sabes que no podemos.

�l dice que puede.

Oh, Srta.. Hay muchas cosas por hacer.

... Cuando el Sr. descubra que se ha ido y se ha casado.

No, Wilson, no. S�lo pensarlo me aterra.

Wilson, deja eso y dame tiempo para pensar.

Sabe que est� fuera de cuesti�n. No estoy preparada y...

�Wilson! Deja esas cosas.

Oh Srta., me ha asustado.

�Ba!

- �Qu� ocurre? - Nada.

Nada. Es s�lo...

- ... es todo tan triste. - No me lo creo.

- Mira a Wilson. -Nos has asustado.

Wilson, �quieres volver en un rato?

�Me quieres decir algo querida?

Si.

Pap� me amenaz� con echarme de casa a menos que no jurara sobre la Biblia no volver a ver a Surtrees.

- Bueno, voy a romper ese juramento. - �De verdad querida?

Si, y me encantar� romperlo. Ver� a Surtrees cada d�a que viva.

Y cuando estemos en el campo le escribir�.

Y si pap� me pregunta, le mentir�.

Ya veo. �Por qu� me dices eso?

Porque quiero decirte que soy una mujer malvada, mentirosa...

... para arrojarte esas palabras en tu cara.

Oh, Ba.

Ba, querida, no quer�a decirte esos. No soy yo misma.

Estoy llena de amor y de odio. No se que es peor tortura.

Oh, queria. Crees que no te entiendo, pero lo hago.

Lo hago.

Y te imploro querida, que nunca pierdas la esperanza.

Nunca pierdas el valor. Nunca.

El Se�or.

Ba, hay algo.

Est�s blanca como una s�bana �Qu� ocurre? �Puedo hacer algo?

No, no. No hables, no me preguntes algo.

No sabes nada, �lo entiendes? Nada, nada.

�Qu� le ocurre a esa mujer?

- �Wilson? - Si. Y t�.

Nada pap�.

- �D�nde has estado? - En ning�n sitio.

- �A d�nde vas? - A ver a la t�a Hedley.

- �Es eso verdad? - Si.

- Recuerda tu juramento. - Si.

- �Vas a mantenerlo? - Si.

Quiero hablar con tu hermana. Puedes irte.

- �Sabes por qu� he vuelto? - No pap�.

Porque no soporto estar alejado de ti.

Deber�as haber venido suplicando mi perd�n por tus palabras malvada y crueles.

Pero a pesar de mi sentido de justicia y deber ten�a que venir.

Y me desprecio por haber venido.

- Me desprecio, me odio a mi mismo... - Oh, no, no, no.

Oh pap�, �no ves que la fuerza puede ser debilidad?

�Y qu� tu sentido de justicia, deber y correcci�n est�n equivocados?

Ha sido mi cruz que aquellos a los que gui� siempre han luchado contra lo que considero que es correcto.

Y ten�a el deber de imponerme a ellos, incluso a tu madre.

- �Mi madre? - Si, tu madre.

T�, mi hija mayor, naciste del amor y s�lo del amor.

Pero los otros, mucho antes de que vinieran, el amor se acab� y empez� el miedo.

- No, no... - Miedo. Y todo porque vi lo correcto y lo hice.

Siempre se opuso a mi.

Oh, querido Dios, lo que debe haber sufrido.

Ba, querida, no, no.

No deber�a haber hablado de eso. Retira tus manos de tu cara.

No me mires as�. No lo entiendes, �c�mo podr�as?

No sabes nada de la tiran�a de los sentimientos y como conducen al infierno.

- Has sido c�mplice de tu hermana... - �Henrietta est� enamorada!

�Te atreves de hablar de ello en el mismo aliento? �Ella, amor?

Ignorante, �qu� sabes del amor?

Amor. Deseo.

Es tiempo de que la realidad entre en tu sue�o de la vida.

- No voy a escucharte. - Debes.

�Crees que habr�a guardado mi casa como un drag�n de esa cosa llamada amor...

... si no hubiera sabido todo lo que conlleva la degradaci�n y el sufrimiento?

Con la ayuda de Dios y con el tormento de la abstinencia me lo impuse...

... y mientras quede aliento en mi cuerpo lo alejar� de los que tengo que proteger.

�Me entiendes?

Si.

Te entiendo.

Te entiendo.

Muy bine.

Esto ha sido un dolor necesario pero ten�a que hablar claramente para que no...

... se mancille la pureza de mi hogar.

- Est�s fr�a como el hielo. �Por qu� tiemblas? - Nunca olvidar� lo que has dicho.

Por Dios querida, no dejes que se ponga una barrera entre nosotros.

No puedo ser un cobarde y tomar el camino m�s f�cil y eludir mi deber.

Prefiero ser odiado por todo el mundo que permitir el amor de esa manera.

Oh, papa, no sabes la pena que siento por ti.

�Pena?

No quiero tu pena.

Si alguna vez te perdiera a ti o a tu amor...

Querida, en nuestra nueva casa estaremos juntos otra vez.

Nada ni nadie estar� entre nosostros, hija m�a, querida.

Me quieres para ser feliz. Es la �nica felicidad que has conocido.

Debes seguirme, depender de mi y apoyarte en mi.

Debes compartir conmigo tus pensamientos, tus esperanzas, tus miedos, tus oraciones...

No puedo soportarlo, no puedo. Deja que me vaya. Por favor, deja que me vaya.

Perd�name querida, me dej� llevar.

- �Puedo dejarte ahora? - Por favor.

- �Puedo verte esta noche? - No esta noche.

Rezar� por ti.

�Rezar�s por mi esta noche?

Si.

Reza por mi esta noche si quieres.

�Descubri� algo?

Wilson, me voy. Debo hacerlo.

- Ahora, enseguida. - Oh Srta. Ba. �Qu� ha ocurrido? No hemos empaquetado.

- Bueno, debemos irnos sin nada. - Pero no tendremos nada.

- Podemos comprarlo. - Srta. Ba, - No puedo quedarme aqu�, Wilson.

Estoy asustada. Estoy asustada.

Trae tu capa y tu sombrero.

- Pero Srta. Ba, si nos descubre... - No puede detenerme. Ya no le pertenezco.

- Podr�a matarme, pero no detenerme. - Oh Srta. Ba, no me atrevo ahora. No me atrevo.

- Vamos a la otra habitaci�n. - Oh, no podemos hacer eso.

Wilson, debo. Es todo lo que se. Debo hacerlo.

- Por Robert. - Pero Srta. Ba...

Wilson, hasta hoy no he conocido realmente a mi padre.

Incluso hab�a esperado poder confiar en �l, pero ahora se que ser�a in�til.

- Me destruir�a como destruy� a mi madre. - Oh, Srta. Ba.

Es cruel, Wilson, cruel y despiadado.

Si quieres dar marcha atr�s no te lo reprochar�.

Pero debo irme con el Sr. Browning ahora.

Coger� mi capa y mi sombrero enseguida, Srta.

- Wilson. - Oh, Srta. Ba.

Est�n todos abajo para cenar Srta. El Sr. acaba de entrar.

Est� bien, Wilson.

Vamos, Flush.

- �Henrietta! - Voy a llamar a Arabel pap�.

Si�ntate en tu lugar sin ella.

Padre Todopoderoso, dador de todos los bienes...

... qui�n la divina providencia abastecido a sus siervos indignos...

... con todas las cosas necesarias para el sustento del cuerpo,

te suplicamos gracia espiritual,

... que podamos disfrutar de ella en tranquilidad de esp�ritu, como prueba de generosidad...

... y servirte con humildad y gratitud. Amen

Amen.

- Por Dios, �qu� es eso? - D�noslo enseguida.

Se ha ido. Para casarse.

�Que quieres decir? �Arabel!

Arabel, c�lmate enseguida.

- �D�nde est� Ba? Resp�ndeme, �d�nde est� Ba ? - Se ha ido. Dej� esta nota. L�ela.

Es verdad.

Es verdad.

Nos env�a su amor y nos escribir� desde Italia.

Italia.

�Mira! Esta carta es para pap�.

Pap�. �Hay que hacerlo?

Alguien debe darle la carta de Ba.

D�jame a mi. Me encantar�.

�A qu� se debe esta reuni�n? �Qui�n est� haciendo tanto ru�do?

�D�nde est� Elizabeth?

Me oyes.

�D�nde est� tu hermana?

Te ha dejado esta carta.

�Dejado?

�Qu� quieres decir?

Dej� una carta para Arabel.

Y esta para ti.

Oh, pap�, debes perdonarla. No por ella, sino por ti.

Pens� que te odiaba. Pero no. Siento l�stima por ti.

Y si sientes pena de ti mismo, perd�nala.

Elizabeth.

Si, si, su perro.

Si, coger� su perro.

- Octavius. - Si Se�or.

- Su perro debe ser destru�do enseguida. - �Qu�?

Ll�valo al veterinario esta noche. Me entiendes. Esta noche.

�Me entiendes?

Cielos, no se que ha hecho el pobre perro.

�Me entiendes?

En su carta, Ba escribe que se ha llevado a Flush con ella.

Por tanto Robert y Elizabeth han consentido unirse en santo matrimonio...

... y han sido testigos Dios y sus acompa�antes...

... yo os declaro marido y mujer.

En nombre del Padre, del Hijo y del Esp�ritu Santo.

Amen.

Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp�ritu Santo.

Bendice, preserva y gu�rdalos para que puedan vivir toda su vida juntos...

...y que tengais la vida eterna.

Amen.

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