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Zulu
Nos están buscando.
Es posible.
Tengo miedo.
¿Qué va a ser de mí?
Yo no he hecho nada.
Vendrás conmigo.
-¿Adónde? -Donde yo decida.
Vamos. Entra.
No tuvimos tiempo de sacar los billetes.
¿Podría hacérnoslos ahora?
A Lisboa.
Vengan conmigo.
No quiero saberlo.
Enséñemelo.
Permítame.
Quédense aquí.
Vine a Madrid para matar a un hombre
a quien no había visto nunca.
Lo que ocurrió después
fue como el doloroso despertar de un cuerpo y un alma
que durante años habían estado olvidados
o simplemente muertos.
SCARBOROUGH (RElNO UNlDO) 1962
Te traigo un mensaje, Darman.
¿Qué mensaje?
Ofrecen una Biblia de Muntzer en buen estado.
El mensaje dice que tienes que ir a verla.
Me gusta mirarlos.
Consigues que recobren nueva vida.
¿Dónde está?
En Polonia.
Mensaje recibido.
Cariño, ¿necesitas algo?
lntenta encajar la ventana del garaje.
Ha pasado la noche batiendo.
Muy bien, descuida.
¿Esperaba un taxi, señor?
Sí.
Capitán. Capitán Darman.
Hubo una contraorden. Por eso no fui al aeropuerto.
No me llame capitán.
¿Dónde podemos hablar?
Aquí mismo.
Mejor en mi habitación.
Suba en diez minutos.
Sí, capitán.
¿Cómo se llama?
Luque.
Perdone por llamarle capitán.
He oído hablar mucho de Vd. a los viejos.
Los que llevan aquí muchos años.
Nosotros, los jóvenes, lo sabemos todo por los libros.
¿Ha contado el dinero?
¿Qué dinero?
El de la maleta. Llevamos meses esperando.
Yo nunca sé lo que llevo.
Mañana vuelvo a lnglaterra. ¿Me ha traído el pasaje?
Le he traído sus instrucciones.
Mañana volará a Madrid, vía París.
¿Recuerda el caso Walter?
Siempre se mantuvo en secreto.
Nadie debe hablar de él.
Yo no soy nadie.
Me han enviado a hablar con Vd. porque no soy nadie.
No quieren que se sepa que Vd. va a ir al interior.
Quieren que llegue,
haga el trabajo, y vuelva a lnglaterra.
lgual que entonces, ¿entiende?
No, no lo entiendo.
De nuevo hay un traidor entre nosotros.
Espera que alguien le ayude a escapar.
Usted.
lrá Vd. como entonces.
¿La cita es en Madrid?
Sí, en un edificio abandonado cerca de la estación de Atocha.
Tengo la dirección.
¿Dónde está Bernal?
¿Bernal?
No está aquí.
Márchese.
No iré a Madrid.
Dígales que estoy enfermo.
O que tengo miedo.
Nadie podrá creer que tiene miedo, capitán.
Ese hombre ha desarticulado la organización.
Era el responsable y ha denunciado a todos.
No merece seguir viviendo.
Yo iría mañana y lo mataría con mis propias manos
si me dejaran.
Como hizo Vd. entonces.
Nunca he matado a nadie con mis propias manos.
Dígales que he perdido facultades.
Que ha visto cómo me temblaban las manos.
Cuénteles lo que quiera.
Capitán...
¡Darman!
¡Él es inocente!
¡Mátame a mí!
¡A mí!
Capitán, debe Vd. venir conmigo.
¿Qué le han ordenado que haga si me niego?
Le dije que Bernal no estaba aquí.
Me equivoqué otra vez. Lo siento.
Venga, capitán.
Darman.
¡Cuánto tiempo!
No tanto.
Sólo media vida.
Envejecer es humillante.
Hoy se ha casado una hija mía.
El novio es de aquí.
Como la música que están tocando
y el idioma que hablan.
Mi hija no podrá olvidar el país de su padre,
porque no lo conoce.
Me aseguraban que no vendrías.
Que ya no querías más complicaciones.
Te comprendo.
Pero sabía que vendrías.
No he venido.
Me han traído.
Disculpa a Luque. Es muy joven.
Acércate.
Darman, ya sabes que nos han traicionado.
Ultimamente se hace llamar Andrade.
Roldán...
Andrade.
Tú no lo conoces.
Cuando llegó a la dirección de Madrid,
estabas en lnglaterra.
Hace año y medio
volvió
al interior.
A los siete meses, todos los que tenían trato con él
empezaron a caer.
La policía parecía saberlo todo.
Datos concretos, buzones,
imprentas,
lugares de reunión.
Empezamos a sospechar.
A él nunca lo atrapaban.
Escapaba cinco minutos antes de que llegara la policía.
Hasta hace un mes.
Esta vez le detuvieron.
Nos dijeron que le estaban torturando,
y se mantenía en silencio.
Dejamos de sospechar.
Volvimos a confiar en él.
Pero...
descubrimos algo importante.
Abrió una cuenta con mucho dinero en un banco.
Origen desconocido.
También hay una mujer.
Es cantante, o algo peor.
No sabemos nada de ella.
Frecuenta sitios caros,
restaurantes de lujo, viste ropa elegante.
Siempre empezamos por una fotografía.
¿Hay algo más?
Sí.
Hace tres días nos llamó desde Madrid.
Se había escapado.
Lo iban a trasladar a la cárcel
y pudo huir del furgón de la policía.
Como lo oyes.
Esposado,
rodeado de guardias,
en las mismas puertas de la DGS.
¿No es un milagro?
Ahora nos pide dinero
y un pasaporte
para poder salir del país.
Tú serás quien se lo lleva.
La policía no sabe nada de ti.
Para ellos no eres nadie, no existes.
No nos conviene que nuestra gente averigue
que un traidor ha podido llegar a la cúpula de la organización.
Debe morir sin más...
desaparecer.
Nadie sigue a un hombre
ni maneja un arma
como tú.
Ya no soy el de antes.
Todos cambiamos.
Eso no es cierto.
Nadie cambia.
Él sí.
Ahora es un traidor.
Quizá lo haya sido siempre
y sólo nos hayamos dado cuenta ahora.
Acuérdate de Walter.
¿Cuánto tiempo nos estuvo engañando?
Walter.
No soy el único que no le había olvidado.
Olvidar es un lujo, Darman.
Una cuenta, una mujer,
vida nocturna, compañeros detenidos,
una fuga
difícil de creer...
¿Algo más?
Y una teoría muy convincente:
No creo que conozcas al comisario Ugarte.
Es quien manda en la Central de Madrid.
Se mantiene en la sombra.
Carece de pasado.
Hasta carece de rostro.
Estamos convencidos de que es él quien está detrás.
Compra a Andrade,
y cuando teme que le descubramos,
le detiene.
Así, otros presos ven
que le han torturado
durante los interrogatorios.
Después, montan una huída espectacular
que le convierte en un héroe.
Y así, la traición nunca termina.
¿Estuviste en Madrid?
¿Quién, yo?
Sí, tú.
¿Estuviste allí?
Veo que no estás tan retirado.
Sí, fui a Madrid.
Hablé con uno de ellos.
Un general,
quizá el más reaccionario.
¿Con qué propósito?
Acordamos buscar
otras salidas para acabar con el Régimen de Franco.
Es otra forma de continuar la lucha.
¿Hay otras salidas?
De momento, no.
Le llaman de Comandancia.
Vaya inmediatamente.
Sujéteme esto.
-No es por ahí. -Claro que sí.
¡Señorita Bacon!
¡Señorita Bacon!
El reglamento me prohibía hablar con Vd.
¿Comprende?
Si busca al coronel Sheridan, es por aquí.
Siento haberle parecido grosero
pero estando de guardia
no podemos hablar.
-¿ Ypor qué no lo dijo? -¡No podía hablar!
-¡No podía hablar! -Claro, no podía.
Muchas gracias.
Yahora que he llegado...
¡Señorita Bacon!
No entre, quiero decirle una cosa.
Yo también soy de Monroe.
Ahora debo irme. Me llama el coronel Sheridan.
Diga a tío Phil que estaba conmigo.
-¿ Tío Phil? -El coronel.
¿Es su tío?
¿Le ha gustado la novela?
No la he terminado.
Mejor así.
No la termine.
Capitán Darman, cuando acabe la película,
salga a la calle. Le estaré esperando.
Ahora tengo que irme.
Si paso por delante de su casa a eso de las nueve,
¿estará Vd. sentada en el porche?
La vida está llena de sorpresas.
Si la veo ahí sentada, podríamos dar un paseo.
Llevamos paseando desde que nos conocimos.
No podría soñar con nada mejor
que caminar por la vida a su lado.
Por fin se acuerdan de que existimos.
Ya era hora de que viniera alguien.
Ella es Rebeca.
Yo soy Walter.
Y tú debes ser Darman.
Exacto.
Tu cara me resulta familiar.
Quizá de la guerra.
Quizá.
Nos trae un mensaje de París.
¿Un mensaje?
Necesitamos dinero.
Dinero y armas, no mensajes.
Necesitamos gente que vuelva.
De París, de Moscú.
Gente que vuelva y nos ayude.
Aquí un hombre no aguanta más de 4 ó 5 meses.
Cuando cae uno, otro debe reemplazarlo.
Y perdemos hombres continuamente.
Vd. ha durado 4 años.
Ahora hay mucho riesgo.
Pero yo soy perro viejo,
y tengo experiencia.
Espero durar mucho tiempo todavía.
Ahora han ganado la guerra los aliados, será diferente.
¿Los aliados?
¿Aliados de quién?
Los nuestros, no.
Nunca nos han hecho caso.
Les importamos menos que cualquier tribu de Africa.
Los aliados invadirán España, espere y verá.
¿Quiere venir conmigo?
Valdivia está aquí, ¿no?
-Le conoces? -Sí.
Rebeca te llevará a verle.
Dile a él que los aliados van a cruzar los Pirineos.
A lo mejor se le curan las heridas.
Bienvenido a Madrid.
Gracias.
No haga caso a Walter.
Tiene que disculparle.
Estos años han sido muy difíciles
para todos.
Está aquí. Pise con cuidado.
Estamos encima de la sala.
Mira quién ha venido.
Ahora te llamas Darman, ¿verdad?
Darman...
sí.
Siete años.
Más o menos.
Y aquí estamos de nuevo.
Con todo hundido alrededor.
Muertos, encarcelados, desaparecidos...
Y aquí estamos tú y yo, en medio del desastre.
Continuando la lucha.
Nadie podrá con nosotros.
Tú también te fuiste.
Así se decidió.
Unos nos fuimos, otros os quedasteis.
La guerra era la misma.
El enemigo el mismo.
No sabes lo que es estar aquí.
He conocido otras cosas que no eran mejores y...
estoy aquí, ¿no es así?
Yo tengo que trabajar.
Que no fume ni hable demasiado.
Confío en Vd. Aún está débil.
No pareces tan débil.
No lo estoy.
La bala me atravesó el hombro, nada grave.
Pero la herida se infectó y he tenido fiebre.
Walter me trajo penicilina.
¿Cómo la conseguiría?
-Nunca fumabas. -Ahora sí.
Se me hace raro llamarte Darman.
¿Es inglés?
Vale para todo.
¿Vives bien?
Es difícil de contestar.
Nuestra vida ha sido dura.
Pero si hay una razón, no importa.
He venido a evitar que mueran más de los nuestros.
Exacto?
Eso es lo que importa.
Debo saber todo de Walter antes de matarle.
Quiero estar seguro de que es el traidor.
Jamás he trabajado con él.
Sólo le conocía de oídas.
Y...
te aseguro que tiene una gran reputación.
Pero empezaron las detenciones,
los rumores, y por fin la confirmación
de que era él quien acababa con nuestra gente.
A mí me tendió una trampa.
-¿Te envió él? -Sí.
Quería librarse de mí lo antes posible.
Cuando supo que venías
debió pensar que le habíamos descubierto.
Tú das miedo a la gente, Darman.
¿No lo sabías?
A ella también.
¿Está de su parte?
Walter le da algunas consignas
y ella las incluye en esas novelas que escribe.
A este cine no viene casi nadie.
¿Por qué nos ha traicionado?
-¿Por qué se traiciona? -No lo sé.
Por cansancio.
El aislamiento te puede.
Pierdes tus ideales, y no te queda nada.
Quizá te prometen algo.
Quizá te torturan y no puedes más.
A pesar de la guerra recuerdo aquellos años como los mejores.
No había mucho que pensar.
Sólo había que creer en nosotros y en la victoria.
Eso bastaba.
Después vino lo demás...
la clandestinidad, el miedo, la policía. Todo cambió.
Y al mirar atrás,
ves que aquellos tiempos fueron sin duda los mejores.
¿No crees?
Teníamos amigos, y éramos más jóvenes.
Tal vez yo también lo crea.
¿Necesita alguna cosa?
No, gracias.
Le traigo algo para leer.
¿Me ofrece una de sus novelas?
Claro que no.
-Déjeme una. -Por favor...
Es simple curiosidad.
Bien. Elija la que quiera.
Aunque da un poco igual. Son muy parecidas.
Gracias.
Ya lo sé.
¿Estás ahí?
Andando. Vamos.
¿Una copa?
Hoy, no.
Comisario.
La hemos seguido hasta un edificio
junto a la estación. Él ha estado allí.
Ella también lo ha perdido.
Suéltela.
Nos será más útil dejándola libre.
No le diga nada.
Está cerrado. Vuelva otro día.
No puedo volver otro día. Estoy de paso.
Cuando se llena, cerramos. Hoy está lleno.
¿Quiere una copa?
Sí.
¿Viene por primera vez?
Pruebe un ""polinesian"".
Es nuestra especialidad. Unico en Madrid.
El número fuerte empezará en diez minutos.
Gracias.
¿Quién es Vd.?
Los clientes no pueden pasar a los camerinos.
Soy amigo de Andrade.
Le traigo algo de París.
Creo que se equivoca.
No conozco a nadie con ese nombre.
¿Le dejó Vd. las novelas de Rebeca Osorio?
No debe de ser fácil encontrarlas ahora.
Yo soy Rebeca Osorio.
¿Escribió Vd. esta novela?
Pura casualidad.
Alguien que se llamaba como yo.
¿Se llamaba?
O se llama, quién sabe.
¿Por qué eligió ese nombre?
No lo elegí, es el mío.
Nunca fue el de nadie.
Ahora, sí.
Léalo en la puerta al salir.
No conozco a ese tal... ¿Cómo dijo?
Tenía una cita con él esta tarde.
En el almacén.
Cuando llegué, ya no estaba.
¿Qué almacén?
Donde Vd. perdió esto hace unas horas.
Le traigo un pasaporte y dinero.
Si ellos le encuentran antes, volverán a detenerlo.
Y esta vez no podrá escapar.
Si sabe dónde está Andrade,
dígamelo.
Le prometieron que mandarían a alguien.
Pero no venía nadie.
La policía estaba detrás.
Se le infectaron las heridas de las muñecas.
¿Adónde ha ido?
No lo sé.
Tenía miedo.
Sabía que le encontrarían.
A Vd. la siguieron.
¿Cómo lo sabe?
Yo estaba allí.
Nunca me habían seguido.
No les hacía falta.
¿Por qué la soltaron?
No lo sé.
¿De verdad se llama Rebeca?
No.
Te están esperando. Date prisa.
Esperaré a que vuelva.
Esta noche no volveré.
Dígame dónde puedo esperarla.
Si no, la seguiré.
Puedo engañarle.
Si le importa Andrade, no lo hará.
Tengo su pasaporte.
Por favor.
Démelo a mí.
Sólo puedo entregárselo a él. Yo cumplo órdenes.
Ya ve que no le miento.
Si quiere que se salve, ayúdeme a encontrarle.
¿Cómo sé que no es otra trampa?
No sé quién es Vd.
¿Qué hace?
No mirarla.
Antes pagó para mirarme.
A veces nos encontrábamos aquí.
Está en las afueras, muchos taxistas no saben llegar.
Éste es el metro más próximo.
Date prisa.
Espéreme. Tenga paciencia. Puede que tarde.
Descuide.
Allí estaré.
No salga todavía. Espere a que yo me haya ido.
Espere aquí.
¿Algo más, comisario?
No.
Le llamaré si le necesito.
Esta noche he visto tu número.
¿ Y le gustó?
Sí.
Me impresionó.
Me impresionó mucho.
¿Qué quiere que haga?
Quiero que te vistas con esa ropa.
Sólo eso.
¿Es Vd....?
¿Sí?
¿Es Vd. policía?
¿ Y qué si lo soy?
¿Soy el primer policía al que haces compañía?
No.
Entonces, qué importa.
Es que esta tarde me han detenido.
Y después me soltaron.
Sí, estoy al tanto.
No sé qué querían.
Sí que lo sabes. Buscaban a un hombre.
¿ Y usted?
Quizá busque a un hombre.
Pero no ahora.
Quizá esté buscando...
otra cosa.
O a otro hombre, pero ahora no.
¿Qué quiere ahora?
Quiero que te pongas esa ropa.
¿Así?
¿Estás asustada?
No, es que apenas le veo.
La luz me molesta.
Me daña a los ojos.
¿Le gusto más así?
Sí.
Siéntate.
¿Lo hago bien?
Por qué te pusiste el nombre de Rebeca?
Porque me gusta.
¿Qué tiene ese nombre?
No tiene nada malo.
¿Quiere que haga algo más?
¿Que me desnude?
¿Que cante?
Después.
Ahora estás bien así.
Me excitas.
Lástima que no sepas dónde encontrar a tu amigo.
Le buscan para matarle.
No me preocupa demasiado ese hombre tuyo.
Me interesa más llevarme bien contigo.
Anda, pasa a aquella habitación.
No enciendas la luz.
Quítate...
las medias.
Pero sin prisa.
Date la vuelta.
Siéntate.
Escúchame.
Sé que alguien nos está traicionando.
Somos casi de los pocos supeRVivientes.
Y nos están diezmando sistemáticamente
por el miedo y la traición.
Todo el mundo está bajo sospecha.
Todos somos sospechosos.
¡Es una pesadilla!
¿Qué esperan en París?
No lo sé.
¿A qué has venido?
Nadie debe saberlo.
¿Han perdido la confianza en mí?
Me iré en unos días.
Te puedes ir cuando quieras.
Te diré una cosa.
Yo siempre he conseRVado la calma.
He sobrevivido a todo, en los momentos más duros.
Pero siempre tranquilo.
¿Qué quieres?
No me juzgues por lo que has visto esta noche.
Soy la mujer de Walter.
Tu amigo me mira,
me persigue, me necesita.
Está sólo y herido.
Es difícil negarle una caricia.
¿Por qué me cuentas eso?
No lo sé.
Vine a hablarte de otra cosa.
Todos sabemos que hay un traidor.
Pero no es Walter.
Walter es un hombre leal.
Ha luchado desde el principio.
No sé qué te ha traído aquí.
Pero no te equivoques.
Porque lo pagarás el resto de tu vida.
¿Has terminado?
¡Yo no ahorré dinero comprando carne podrida!
¡Yno les di comida para cerdos!
¡Yo no les llamé ladrones cuando se quejaron!
¡Maldito bandido! ¡Se arrepentirá!
¡No tiene autoridad!
¿No la tengo? ¡Ahora verá!
¡Walter!
¡Walter!
¡Darman!
¡Es inocente!
¡Mátame a mí!
¡Te equivocas!
¡Mátame a mí!
¡Darman!
¡Mátame a mí!
¡A mí!
¡Darman!
¿Qué ha estado haciendo?
Trabajar.
Él tampoco se fiaba de mí.
¿Andrade?
¿Quién si no?
Tiene que venir.
No tiene donde ir.
¿ Y si ya no confía en Vd.?
La policía descubrió el almacén.
Le pudo haber traicionado.
No.
Sabe que no lo haría.
¿Qué le pasa?
Estoy cansada.
Necesito una copa.
-¿Quiere una? -Bueno.
Hábleme de Andrade. ¿Cómo le conoció?
¿Cuándo le vio por última vez?
Parecía saberlo todo.
¿O empieza a dudar de lo que le dijeron?
Hábleme de él.
Bueno...
Ustedes lo abandonaron.
Escapó y nadie le ayudó.
Yo no sabía nada.
Ni por qué le habían detenido
ni lo que hacía.
¡Salud!
¿No le contó por qué le perseguían?
Dijo que era mejor para mí que no supiera nada.
Lo conocí hace unos meses.
En la boite, se sentó en una mesa cerca del escenario.
Estaba solo, y me miraba.
Pero no como los demás clientes.
Cuando salía del club por la noche,
sabía que estaba esperándome.
Pero tardó en decidirse. Y cuando por fin lo hizo,
no me separé de él.
¿Nunca le contó nada?
¿Ni de él?
¿Ni de su vida?
Sí, llegó a hablar de su familia,
de ustedes.
Pero eso fue después.
Cuando se escapó de la policía.
Después desapareció sin dejar rastro
y me asusté.
Hasta que una noche, al salir de la boite,
le encontré en la esquina de la primera vez,
apoyado en la pared, con las manos cruzadas
como un borracho que no se tiene en pie.
Cuando me acerqué,
vi las esposas.
Me contó que le habían torturado días y noches.
Estaba muy asustado.
Yo le llevaba comida al almacén.
Entonces, me habló de sus camaradas.
No entendía por qué tardaban tanto en llegar.
Sí,
tienes mucho calor.
¿Por qué no te acuestas y cierras lo ojos?
Relájate.
Quédate aquí e intenta dormir.
Pensé que no ibas a venir.
Aquí estoy, y tengo todo lo que necesitas.
Toma.
Pasaporte...
billete...
dinero...
y esto.
¿De dónde ha salido?
Lo traía un hombre.
Te buscaba.
¿Cómo has hecho?
Fue difícil, pero logré quitárselo todo.
¿ Y la pistola?
La llevaba encima. Vete.
Sal de Madrid.
No puedo dejarte.
Ven conmigo.
No.
Te lo debo todo.
Mi vida, todo.
Te buscaré.
Vete, por favor.
Hemos perdido a la chica. No ha ido a su casa.
Y Andrade no ha vuelto al almacén.
Pero lo tenemos todo controlado.
Ahora me interesa otro hombre.
Dé su descripción a todos los departamentos: taxistas,
estaciones de tren y aeropuerto.
¿Cuál es la descripción?
El hombre es Darman.
¿Darman?
¿Está en Madrid?
Si no está...
no hemos hecho un buen trabajo.
-Buenos días, señor. -Buenos días.
Querría una plaza para algún vuelo de mañana a Londres.
¿Primera clase? No se preocupe, Sr. Darman.
Gracias.
¿Eres capaz de recomponer esta ruina?
Si. Requiere mucha paciencia.
Es mi trabajo.
Darman,...
debes ir a Madrid cuanto antes.
Tienes que matarlo.
Sabemos que hay un traidor.
Pero no es Walter.
Walter es un hombre leal.
Ha luchado desde el principio.
No sé qué te ha traído aquí.
Y Valdivia...
¿Qué ha sido de él?
Le detuvieron.
Le torturaron,
pero no delató a nadie.
Como no podía tenerse en pie,
le fusilaron amarrado...
a una silla.
¡Darman!
¡Darman!
¡Mátame a mí! ¡A mí, a mí!
¿Sí?
Quisiera pasar unas horas con alguna de sus chicas.
¿Dónde?
En el Hotel Nacional.
¿Habitación?
373.
Llegará en media hora.
-Quiero a una determinada. -Dígame quién.
Rebeca.
-El precio... -No me preocupa.
-Llegará dentro de una hora. -Bien.
373.
Adelante.
Se ha ido.
Se marchó esta mañana.
Ni Vd. ni nadie pueden hacerle ya ningún daño.
Primero tiene que pagarme.
Cuéntelo.
Le daré más si quiere.
¿Paga siempre a las mujeres?
No siempre.
No a todas.
Vd. tiene demasiado dinero.
No sé lo que hace Andrade ni por qué tenía que huir.
Pero Vd. se viste demasiado bien para ser su amigo.
Me di cuenta enseguida.
Él no podría pagar esta habitación.
Pudo pagarla a Vd.
Pagaba yo.
Él no tenía nada.
Metían mucho dinero en su cuenta.
Pero no lo tocó.
Pensó que era una trampa.
De manera que yo pagaba todo.
¿Por qué?
¿Por qué me lo pregunta?
Estoy enamorada de él.
¿Es tan difícil de creer?
Tengo envidia, supongo.
¿No le pidió que se fuera con él?
Claro que sí.
No, todavía no.
Quiero hablar con Vd.
No me ha pagado sólo para hablar.
¿Vd. qué sabe?
Es como ese comisario...
que me viste con otras ropas,
y me mira,
y me toca.
¿Cómo se llama?
Ugarte.
¿Cómo sabe que es él?
Andrade me lo dijo.
Fue él quien le interrogó.
Y también es él quien tortura.
¿Andrade le vio?
Ningún detenido le ha visto la cara.
Pero ya se ha librado.
De él. Y de Vd.
¿Quién es Vd.?
¿De dónde ha venido?
De muy lejos.
¿Conocía a Andrade?
Vine a ayudarle a escapar.
No es verdad.
Vino a matarle.
¡Vd. está muerto, no tiene sangre en las venas!
¡No siente nada!
Cree que puede comprarme y matarle a él o perdonarle la vida.
¡Es Vd. como ese comisario!
¡Vamos!
¡Fóllame!
Debo irme.
¡Alto!
¡No te muevas!
Mírame.
Yo soy Andrade.
No voy a usar la pistola.
Sólo quiero que me escuches.
Podía haber escapado.
Podía haber desaparecido pero quiero que tú... que ellos sepan...
que nunca he traicionado, que jamás he abierto la boca.
Andrade, ya lo sé.
Hay que huir, la policía está aquí.
Ese comisario... ¡Escúchame!
No hay tiempo.
Ese comisario es el traidor.
Tiene todos los datos. No hay nada que no sepa.
Detalles, todo...
¡Capitán Darman!
Me ha enviado Bernal. Le están buscando.
Sólo les interesa Vd.
¡Ese hombre no me amenazaba! ¡Están todos equivocados!
¡Huya, capitán!
Deberían nombrarte oficial de intendencia.
Soy el hombre mejor equipado del regimiento.
¡Vaya, mira!
Se ha roto.
Adelante,
capitán Darman.
Podrías haberte salvado,
pero has preferido morir.
Siempre fuiste un héroe.
¿Verdad, Darman?
No te muevas.
Mis hombres te están apuntando.
Veo hasta el brillo de tus ojos.
Ni un paso más, capitán.
Ya no eres tan hábil.
No eres como en los viejos tiempos.
Ahora te ciega la soberbia.
Ni siquiera tomas precauciones.
He pensado mucho en ti durante todos estos años.
Sabía que tarde o temprano vendrías a buscarme.
Y a veces, te tenía miedo.
También Walter te tenía miedo.
Había oído hablar de ti.
Sabía que no le enviaban a un mensajero
sino a un ejecutor.
Yo no le maté, Darman.
Fuiste tú.
¡Tú lo tramaste todo!
Tú le condenaste.
Yo sólo apreté el gatillo.
Walter y Andrade no eran traidores.
Pudieron aguantar la tortura.
Yo, no.
Cuando me detuvieron,
me di cuenta de que todo lo que hacía era inútil.
Me quedé aquí solo, Darman.
Me maté a trabajar.
Levanté a los muertos, organicé el partido.
Me jugué la vida
y mientras tú tenías tus privilegios en lnglaterra,
yo no tenía nada más que fe en las ideas.
Me cambié de bando
para destruir lo que había creado.
Para borrar el recuerdo de la vida
de paria que me obligasteis a llevar
mientras dirigíais el partido desde Europa.
Ahora yo
controlo todos vuestros movimientos.
¿Qué hiciste con Rebeca Osorio?
Yo la adoraba.
La retuve a mi lado.
Un día le conté la verdad.
El odio la envenenó.
Tuve que internarla en un manicomio.
Se quitó la vida.
¿Por qué me cuentas esa basura?
¿Quieres mi absolución?
No.
Me inventé una muerte gloriosa
y quería saber qué habías sentido
cuando a tu viejo camarada
le habían fusilado atado a una silla.
¿Te dolió?
Sí, me dolió.
Creí que eras el mejor.
Siento haberte defraudado.
Pagarás por esto, Valdivia.
Por cada compañero que has torturado,
por cada hombre que has encarcelado.
¡Cállate!
¿Te duele oír la verdad?
¿Para eso he venido?
¿Para que alguien te diga por fin la verdad?
¿No te espanta lo que has hecho?
¿Lo que haces aún todos los días?
¡Calladle! ¡Hacedle callar!
¡Calla!
¡Calla! ¡Silencio!
¡La luz!
¡Apagad esa luz! ¡La luz!
¡Ni una palabra más!
¡Ni una palabra más!
¡Cogedle!
¡Matadle!
¡Darman!
¡Cogedle!
¡Darman!
¡Darman!
¡Darman!
¡Mírame!
Llegaremos a la frontera en media hora.
Pueden tener problemas.
Será mejor que intenten cruzar campo a través.
Ya encontrarán a alguien que les indique el camino.
¿Cuánto falta para la próxima estación?
Diez minutos.
Gracias por todo.
Tengan cuidado.
¿Qué te pasa?
Estoy cansado.
¿Qué vamos a hacer?
Seguir viviendo.
Unas veces huían sin saber de quién
y otras esperaban
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