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¡Toma ya!
¡Eso es un tanto! ¡Chúpate esa, chaval!
Joe, era la última pelota.
Tranquilos. El señor alce nos ayudará. ¿Verdad, señor alce?
-Vale. Toc, toc. -Pelotas de pimpón.
Miradme, estoy cubierto de pelotas, igual que...
-Igual que Sharon Stone. -Lo que iba a decir.
No me lo pasaba tan bien desde que hice aquella obra de Broadway.
Esto ha sido...
...un "Amanecer rojo".
Te llamó Lois para que recojas a Meg en la pista de patinaje.
-No. -Solo estábamos empezando.
De todos tus hijos, Meg es mi menos favorita.
No importa. Seguiremos en la pista de patinaje.
¿Quién está sobrio para conducir?
Vale. ¿Quién está borracho, pero con esa borrachera
con la que conduces mejor porque sabes que estás borracho?
Sí, borracho como para no conducir, pero que no te queda más remedio
porque no vas a dejar el coche por ahí, ¿verdad?
¿Y qué quieren que haga? ¿Que coja el autobús?
¿Es eso lo que quieren? ¿Que coja el autobús?
¡A tomar por saco!
¡Ese lo coges tú!
-Yo estoy borracho así. -Yo, delante.
Papá, ¿dónde te has metido? Llevo esperando más de una hora.
Sujétate a la barandilla.
Hemos bebido y seguiremos bebiendo hasta que cada uno
saque a la luz recuerdos reprimidos de abusos sexuales
a manos de un representante eclesiástico.
No digas tonterías.
¡Cielos, reverendo Washington!, ¿cómo pudo?
¡Tíos, mirad cuántas pibas!
Si yo fuera mujer,
pegaría las tetas desnudas contra un cristal en público,
solo por lo caliente que estoy.
¡Lo caliente que estoy!
¿Cómo se para?
Con los frenos de goma de delante.
Preciosa, ¿quieres compartir un par de patines?
-Encantada. -Olvídalo, tía.
Estás mucho mejor por detrás.
¡Imbécil!
Nena, ¿te apetece venir a...?
No, no, no, no, espera, Quagmire, piensa en lo que hay al otro lado.
-¡Tíos, qué pasada! -¡Ya te digo!
Ha sido totalmente de casualidad.
¡Qué divertido!
No sé por qué hemos venido, pero ha sido total.
Ya estoy impaciente por rememorarlo mañana.
¡Papá, espera!
¡Te has vuelto a olvidar de mí!
¿Te llevo? Has tardado en responder.
¿Recuerda los cálidos veranos de Nueva Inglaterra?
¿Recuerda beber limonada a la sombra de un árbol?
¿Recuerda cuando atropelló a aquel hombre con el coche
en el paso de peatones y se dio a la fuga?
Pepperidge Farm se acuerda.
Pero no piense que Pepperidge Farm le va a guardar el secreto gratis.
¿Por qué no compra un paquete de Milano, nuestras ricas galletas?
A lo mejor, así todo se olvida.
Meg, ¿qué ha pasado?
El gordo y los borrachos de sus amigos me han dejado tirada.
Lo que no habría pasado si hubiera tenido coche propio.
Meg, la gente siempre se las ha arreglado para ir sin coche,
como el Hombre de Hielo.
Cariño, ¿adónde fuiste anoche al final?
A casa de Tom.
Jugamos al póquer y tomamos unas birras. ¿Por qué?
¿Sí? Entonces, ¿te importa explicarme eso?
Al menos, ellos saben acariciar.
Eso, lárgate.
Oye, Peter, que Meg tenga coche propio no es tan mala idea.
Pues quizá no.
¿Qué? Yo llevo meses pidiendo una máquina de coser,
¿y ella consigue un puñetero coche así?
¡Odio esta casa!
Mira cuántos Hummers. ¿Qué idiota se compra un coche así?
¡Tío, este coche mola un huevo!
Y, mientras conduzco, puedo ver "Madagascar".
¿Qué clase de música te gusta, Gloria?
El "hipo-hop".
¡Sí!
Me lo estoy pasando tan de p...
que quiero cambiar de carril sin mirar.
¡Sí, Rumsfeld!
Hola, ¿en qué puedo ayudarles?
Mi hija busca un coche que vaya con su personalidad.
Sí. ¿Ya tienen los nuevos bulímicos autodestructivos?
Este es un modelo del 96.
Bajo consumo, airbag y CD-radiocasete.
¡Me encanta! Papá, quiero este coche.
Espera un momento, Meg. ¿Qué puede decirme de este?
No es más que un viejo tanque que uso para los anuncios
donde declaro la guerra a los precios.
-Bien, ese turismo de ahí... -No, no, no.
Un momento, listillo, ya sé por dónde va.
Hemos venido buscando un coche práctico,
pero usted me da con ese tanque en los morros
y espera que le dé la espalda.
Puede que yo sea un idiota, pero hay una cosa que no soy
y lo que no soy, señor mío, es idiota.
Ahora le exijo que me explique más cosas del tanque.
Si lo que busca es calidad, no busque más.
Eso me gusta más. Dígame, ¿qué ofrece el tanque en seguridad?
¡Qué pregunta tan atractiva!
Placas de acero reforzado protegerán a su hija
de ataques con misiles de corto alcance.
Ya veo. ¿Y ese coche de ahí protege de misiles?
-No, señor. -¿Has oído, Meg?
No te protege contra misiles.
Eso es lo que hay que preguntar. Por eso estoy yo aquí.
¿No lo dirás en serio?
Es una máquina bélica de 30 toneladas.
Aún no estoy seguro...
-¿He dicho que es un tanque? -Vendido.
Bien, Lois, ya puedes abrir los ojos.
¡La madre que te...!
-He comprado un tanque. -¿Has perdido el juicio?
Verás cómo funciona el cañón.
¿Qué narices...?
¡No, no, no, no, no!
¡No!
Peter, ¿puedes tirarme el toallero?
Gracias.
Jeff Daniels y Bill Pullman
en "La normal pareja de Neil Simon".
He pedido una pizza. Espero que no te importe.
No, adoro la pizza.
Esta mitad del piso es mía, pero, si quieres pasar aquí, no importa.
No son espaguetis, son linguini .
Sí, es verdad. Es que siempre los confundo.
Todos somos humanos.
-¡Qué bien ser amigos! -Sí, está siendo genial.
¡Qué rollo de peli! ¡No tiene conflicto!
¿Cuándo vas a quitar ese tronco de ahí?
Hace meses que te he dicho que lo quites.
Ya lo quitaré, ¿vale? ¡Déjame en paz!
Se ha ido.
Al fin podemos estar juntos.
Pero, Tim, estoy clavado en el suelo.
Hallaremos el modo. Lo encontraremos.
¡Dios mío, qué calor!
Brian, ¿has apagado el aire acondicionado?
Abre una ventana. El aire acondicionado daña la capa de ozono.
Brian, por favor,
guarda tus chorradas hippies para el invierno.
Hola, civiles. El general Griffin se presenta al desayuno.
Papá, esto no es justo.
He pagado el tanque con mi dinero y todavía no lo he conducido.
¡Jo, Meg! Siempre tienes que aguarme la fiesta,
como la tele por cable barata.
Continuamos ahora con "Showgirls".
-¡Sí! -Entre la publicidad.
Bien, ya controlas los mandos. Aprieta un poco el acelerador.
¡Bien! Ya ha llegado el espejo que compré en eBay.
¡Cielo santo!
¡Joe, madre mía! ¿Qué ha pasado?
¡Me acabas de atropellar, maldito cerdo!
¡No sé de dónde has sacado ese trasto, pero te lo confisco!
Pareces un tubo de pasta de dientes medio vacío.
Ahora continuamos con "Entre fantasmas".
No lo entiendo. ¿Por qué todos los fantasmas acudís a mí?
Porque tienes... tienes un algo que... Confiamos en ti.
No puedo creer que dejaras al señor Swanson confiscar
lo más parecido a un coche que he tenido.
Tranquila, Meg, no es lo peor que he hecho.
¿Te acuerdas del favor que le hice a aquel guarda forestal?
Bubu, veamos qué hay en esta cesta de comida.
Ahora vas y se lo cuentas a los demás osos.
Me da igual, porque ¿sabes qué voy a hacer?
Conseguir un trabajo y comprarme un coche de verdad.
He oído que van a abrir un hipermercado
de la cadena USA en la ciudad. Podrías trabajar allí.
No, no, ni hablar. No puedes trabajar allí.
Los megahipermercados como los hipermercados USA
están arruinando el país.
Los salarios que pagan son bajísimos y no tienes seguro médico.
Ya. Todos los gais odian ese hipermercado.
¿Qué?
Bienvenida a nuestra familia, Meg. Es un placer tenerte.
Gracias. Estoy deseando empezar a trabajar.
Primero, vamos a repasar algunas cosas.
Ganarás el salario mínimo sin horas extras, sin seguro médico
y cada día, a las 15:00, tienes que darle a Sloth una chocolatina.
Ya son casi las 15:00.
-Toma. -Eres realmente guapa.
Nena, saldría contigo si no tuviera ya una relación sentimental seria.
Chicos, ¿qué pasa?
Peter, el hipermercado nos ha quitado todos los clientes.
Y a mí.
De hecho, el único empresario que está haciendo pasta
es el que vende arbustos secos.
Os reíais de mí, todos os reíais de mí.
¿Quién se ríe ahora?
¿Qué te parece esto?
-Te hace muy atractivo. -¡Sí!
Quizá ahora os deis cuenta de lo que he intentado deciros.
Ese hipermercado es una empresa muy dañina
que no traerá más que problemas a Quahog.
Tíos, es lo peor que nos ha pasado
desde que vino aquella banda errante de Tom Brokaws.
Parece que alguien se ha perdido.
Escuchadme, tengo malas noticias.
El hipermercado USA tiene su propia fábrica de cerveza
y la pueden vender mucho más barata.
Así que la dirección ha decidido cerrar.
Entonces, ¿vuelvo a quedarme sin curre?
Lo siento, Peter.
Esto es peor que el Domingo de Pascua en casa de Richard Gere.
Vale, busca el huevo de Pascua.
Ya sé dónde está.
-Está en su culo. -No.
Sí, me lo han contado. Lo tiene en el culo.
Señor Griffin, si mira cinco segundos al suelo,
le aseguro que lo encontrará. -No, en el culo.
Estoy harto de ese estúpido rumor.
-En su culo. -Señor...
-Culo, culo. -Señor Griffin, ¿sabe qué?
Que se largue de aquí.
Vale. ¡Qué rarito!
¿Qué tal el trabajo, Meg?
Peter, perdiste el trabajo por culpa del hipermercado.
No le eches la culpa a Meg.
Y deja de hacer pedorretas cada vez que alguien dice Meg.
¿Qué tal es explotar los recursos de la ciudad, Meg?
Meg.
Meg.
Meg, Meg, Meg, Meg, Meg, Meg, Meg.
Meg.
No pienso seguir aguantando esto.
Soy la única de la familia que tiene trabajo.
Sí, como si le pagaran por eso.
-¿Qué te ha dicho? -Nada, solo que...
Es como si tú...
Olvídalo, nada, Meg.
-Hola, soy Tom Tucker. -Y yo, Diane Simmons.
En titulares, Quahog está sufriendo la peor ola de calor en un siglo.
Así es, Diane. Ollie Williams nos dará un informe negro del tiempo.
-¿Cómo superas el calor, Ollie? -En la charca.
Gracias, Ollie. Quahog va a sufrir apagones escalonados
para poder satisfacer la fuerte demanda
de electricidad del hipermercado USA.
De hecho, el Canal 5 acaba de recibir esto
de la compañía eléctrica.
¡Escuchad, tíos!
Contradiciendo esta animada letra,
la compañía eléctrica desea comunicarles
que no les va a llevar la luz.
¡Genial! Apagones escalonados.
Ahora el hipermercado está absorbiendo
toda la electricidad de la ciudad.
Y por ellos perdí mi trabajo.
Yo también. Ahora el hipermercado reparte también los periódicos.
El nuevo repartidor de prensa me ha roto el esternón.
¡Qué rollo! Ese maldito hipermercado está acabando con todo.
En vez de quedarnos aquí renegando, ¿por qué no vamos allí a protestar?
¡Qué estupenda idea, Brian!
Solo necesitamos rotuladores, cartulinas, contrachapados...
El hipermercado tiene de todo. Podemos comprarlo allí.
-¡Fuera de aquí! -¡Fuera!
-¡Marchaos! -¡Que se vayan!
¡Ahí hay uno de ellos!
¡Eso por dejar sin trabajo a los curritos de esta ciudad!
¡Papá! ¿Qué demonios estás haciendo?
Tengo un mensaje para ti.
Por delante, por detrás, no me vas a dar.
-Peter... -Nosotras parimos,
nosotras decidimos. -Me temo que no funciona.
La gente sigue entrando a comprar.
Pues, entonces, tendré que entrar y sacarlos a rastras uno a uno.
A ver, ¿se puede saber quién manda?
¿Qué...? ¿Qué es esta sensación?
Nuestro aire acondicionado industrial.
Cuando entro en un hipermercado USA, tengo la sensación de estar...
...en la cima de una montaña con el viento meciendo mis cabellos.
¡Qué pasada! ¡Qué gran tierra de tesoros inimaginables!
¿Qué tiene que hacer un tipo como yo para ser parte de este mundo mágico?
Están en propiedad privada y debo rogarles que se vayan.
¿Qué? ¿Te has vuelto loco?
-Largaos de aquí, lerdos. -A no ser que queráis una hostia.
Y nos encantaría repartir, ¿verdad, colegas?
-Sí. -Claro.
Me encantaría lamer un polo de limón en el lago de Lilliput.
¡Dios, qué ganas tengo de que vuelva la luz!
¡Meg, qué ganas tengo de empezar a trabajar!
Peter, no puedo creer que estés trabajando en el hipermercado.
¿Cómo nos has vendido así?
Porque tiene un aire acondicionado tamaño industrial, Brian.
Papá, no pienses que va a ser tan fácil, ¿vale?
Soy tu supervisora.
Meg, prometo que lo haré mucho mejor que cuando hice la Selectividad.
Adelante.
Calcula.
Papá, necesito que... Papá, ¿qué estás haciendo?
Meg, Meg, mira.
Coloreando soy todo un fenómeno.
Ya sé que no debo salirme de las rayas,
pero me salgo porque quiero mantener mi personalidad.
¿Papá?
¡Papá!
¡Papá!
¡Dios, qué calor hace!
Brian, escúpeme.
Mucho mejor.
-Ahora llámame basura. -¿Y eso te refresca?
¡Cielos, es insoportable!
Esto es peor que contagiarte un herpes en un váter.
Joanie, soy yo.
Hola.
Oye, anoche lo pasé en grande contigo.
Escucha, tengo que decirte una cosa.
Acabo de volver del médico.
Tengo herpes.
-Creo que deberías ir tú también. -¡Dios mío!
-¿Te quedarás? -¿Qué?
¿Te quedarás conmigo incluso sabiendo que tengo herpes?
Sí, me quedaré.
-Joanie. -¿Qué?
No tengo herpes.
Solo necesitaba saber que te quedarías.
Me niego. El único lugar donde tienen luz es en el hipermercado,
mientras los demás nos asamos en este horno.
Tiene que haber algo que podamos hacer para derrotarlos.
Tranquilo, Brian. Creo que tengo una idea.
¡Sí!
Meg, lo estás haciendo muy bien.
De hecho, te voy a ascender a ayudante de dirección.
¿De verdad? ¡Qué alucine!
Muchísimas gracias.
Bueno, tu primer cometido será despedir a ese empleado.
Jo, me estoy congelando. Espero que nadie se dé cuenta.
Pero es mi padre.
¿Qué te importa más: tu trabajo o tu familia?
Y no elijas lo obvio.
Hola. Estaba probando estos desatascapezones.
Papá...
Vamos, Meg, ¿a qué estás esperando?
Papá, siento tener que decir esto, pero...
...eres un inútil incapaz de realizar
hasta la tarea más sencilla del mundo,
pero... también eres mi padre...
...y el único que tendré en toda la vida.
Así que no voy a despedirte.
Señor Penisberg, me voy.
¿Penisberg?
Sí, sí, ríase lo que le dé la gana.
Meg, lo que acabas de hacer por mí es maravilloso.
No puedo creer que esto salga de mi boca, pero...
...te quiero.
Ya sé, tienes un tanque. ¿Qué? ¿Quieres pelea?
Me alegro de que ya no haya hipermercado.
Este sitio no ha traído más que problemas.
Y hemos aprendido una cosa.
Los problemas creados por un tanque se pueden resolver con un tanque.
Papá, en el híper, estabas a punto de decir algo.
-No, me temo que no. -Sí, ya lo creo que sí.
Pues no sé... ¿Algo sobre Hardcastle y McCormick?
No. Ibas a decirme que me quieres.
Tú me quieres y lo sabes de sobra.
Esa boca, jovencita.
¿Qué? ¿Vas a buscarte otro trabajo, Meg?
Meg.
Meg.
Meg.
Disculpadme.
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