Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
EL AZAR HACE BIEN LAS COSAS
- Lo siento - Llegas tarde.
- No me desperté. - Vamos, vamos.
- Esta cita es importante para ti. - Lo sé.
¡Joder!
- No me gusta que me molesten. - ¡Ya es suficiente, Antoine!
De acuerdo, les veré de nuevo para la conciliación, adiós.
Siguiente asunto.
Señora jueza, buenos días.
Antonio tiene casi 17 años y ha perdido a sus padres en un accidente de coche.
Su tío se ha ocupado de él hasta el año pasado, pero...
ahora está hospitalizado y pensamos que
su estado de salud no le permitirá...
Antoine está completamente solo y por eso que realizado
esta demanda de tutela.
Puedo seguir arreglándomelas solo, señora jueza.
Se lo dije ya a la asistente social.
A mi tío no le veía nunca, incluso antes de ir al hospital.
Así que... ¿Es verdaderamente obligatorio tener tutela?
Sí, es obligatorio de verdad...
es nuestra obligación legal ayudarte.
Para ayudarme... ¿eh? ¡Que se confíe en mí...
...eso sí que sería una obligación de mierda!
Lo sé, llego tarde.
- ¿Entonces? - Tengo que tener un tutor.
¡Oh no, mierda! ¿Qué va a hacer ese tutor?
Llevarme la vida, el gilipollas.
Pero sobre todo mis pelas.
¡Ya no soy un crío de mierda!
¡No necesito que dar explicaciones!
¿Tiene algún tutor eventual en su lista?
Los voluntarios son un poco escasos hoy día, ¿sabe?
Bien, entonces lo único que podemos hacer es aplicar la Ley.
Berger Lucie, no, una mujer no es buena idea...
- ...el chico parece un poco difícil - Si.
Muller Jean-Pierre, ¿Cuál es su estado civil?
¿Muller?
Muller.
Ok, Muller Jean-Pierre, ya está, lo tengo.
Profesor de letras de la Universidad
de Laussanne, nacido en 1946
No fichado, casado, sin hijos.
Buena profesión y edad, perfecto.
Un educador profesional: ¡Adoptado!
se dice que el azar hace las cosas, creo que ese tipo es un tesoro.
De acuerdo totalmente.
Adiós.
Oh mierda, el despertador se paró.
¡El despertador se paró! ¡Muévete!
Anna puede llegar de un minuto a otro.
- ¡Muévete! - ¿Y entonces...?
El pájaro bonito tiene que echarse a volar, venga.
Mi amor, ¿no crees que tu mujer de la limpieza ya sabe la verdad?
¡Estás loco! ¡Deliras! ¡No sabe nada!
Venga, arriba, tienes exactamente 4 minutos y medio.
¡Venga!
- 2 minutos 25 segundos. - Sí... sí...
¿Miraste los folletos que te dejé?
¡Para Cuba!
En menos de dos meses, seguramente me elegirán
Presidente de la Fundación Ullman.
Así que el momento no es muy adecuado, ¿entiendes?
- 1 minutos 10 segundos. - Ohh adecuado, no adecuado...
De todas formas, nada es adecuado contigo nunca.
- Ya está, record del mundo batido. - Genial.
El pajarito abandona el nido en menos de 4 minutos.
- ¿Cuándo nos llamamos? - Yo te llamaré.
¡Ciao! ¡Venga!
Perdón, Armando.
- ¿Qué hora es, Anna? - Como de costumbre, 8:05
Muy bien. Señora y señores,
con una emoción que no puedo disimular,
hoy recibo
con mucho honor... No es muy buen comienzo, ¿eh?
No, yo prefiero una emoción no disimulada.
¿Por qué dice eso?
Porque no es bueno disimular sus emociones.
Muy bien.
Entonces... Con mucho respeto y con emoción no disimulada
hoy le deseo mucho valor, querida Anna.
- Y no olvide limpiar el polvo. - ¡Yo nunca olvido nada!
¿Y mi colección de [monos] sabios?
- Lo haré hoy, señor. - Hace mucho que no ve...
los [monos] sabios.
- Ah. HR. Muller. - Buenos días.
- ¿Correo certificado? - Sí.
- ¿Está bien? - Sí, tengo un poco de calor.
- Firme aquí. - Ok.
- Gracias. - Gracias a usted.
- Buen día, ¿eh? - Y para usted.
- ¿Buscas algo? - ¿Dónde está Mullé?
- ¿Vive aquí? - No, aquí no es Mullé. Es Muller.
Sí, Muller, eso es ¿Vive aquí?
Sí, vive aquí.
Acaba de salir, ¿Qué quería?
¿Yo? Nada importante, señor.
No está mal...
La personalidad de Annemarie Schwarzenbach está llena de contrastes.
En su segunda novela, "Nueva Lírica" explora la dificultad
de vivir su homosexualidad. Encuentra la forma
de expresarse en su obra a través de un narrador masculino.
Anoten.
En la segunda parte de la novela
encontramos esa búsqueda eterna y su
continua huida de la soledad
Gracias.
Sus lecturas son tan brillantes como siempre.
No merezco elogios, simplemente disfruto lo que hago.
Acabo de tener noticias del Consejo de la Universidad apropósito
de su candidatura para la
- ...presidencia de la Fundación. - ¡Ah!
Se trata de buenas noticias.
Usted piensa que...
Han declarado que desean
que usted sea nombrado.
Con unanimidad,
es oficial, felicidades.
- Estoy tan sorprendido. - No creía que...
que usted sería elegido, puesto que es especialista
en literatura femenina helvética. Además, han considerado
hacer coincidir su envestidura con
la aparición de su antología sobre las novelas suizas del siglo XX
El 14 del mes próximo.
¿En un mes?
Encuentro la idea excelente, juntar los dos eventos
- ¿Estará listo, espero? - Sí, claro.
Jean-Pierre...
La Universidad está orgullosa
de ser representada por un hombre de sus valores
- ...y de su moralidad. - Gracias, Bertran, estoy muy emocionado.
¡Sorpresa, sorpresa!
Oh tiempo, suspende tu vuelo en estas burbujas de champagne.
Déjame adivinar.
- ¿Has ganado en las carreras? - No.
- ¿Estás enamorado? - Sí, pero no es eso tampoco.
- Tu nombramiento para la Fundación. - ¡Ganaste! toma.
Carta oficial,
- ... entregada por el Rector. - Felicitaciones ¿Y qué es eso?
No sé.
Estoy muy contento por ti. El tiempo que llevas queriendo el puesto
Aunque signifique decir adiós a las vacaciones en Cuba.
¿Es una factura la que te ha puesto en ese estado?
¿Jean, qué pasa?
¿Malas noticias?
"Según el artículo 360 del Código Civil, tenemos el honor de informarle
que por decisión de la Justicia del Paz de fecha 16/11/2001,
ha sido nombrado tutor de Antoine Coigni, de 17 años,
y residente en el Chemin de la Bourdonnette número 46".
¿Quién es Antoine Coigni?
No tengo ni idea de quien se trata... Tribunal... Decisión...
nombrado tutor... no lo entiendo.
¿Me estás gastando una broma?
Tribunal, decisión, nombrado tutor, firmado por Myriam Boriec
Justicia de paz.
Ah ya está, eso es lo que pasa
a la gente demasiado emotiva.
Ya sabes lo que hay que hacer.
- ¡Despacio! - ¿Cuando dirás algo amable
- ...a tu terapeuta, nunca? - Esa carta me ha puesto nervioso.
Cálmate, te leeré el documento que venía con ella.
- ¿Entonces? - Entonces...
Parece un poco complicado.
¿Me lees la documentación, sí?
"Instrucción del Tribunal Cantonal
respecto al tutor y consejos legales, artículo 14:
El tutor vela la educación de su tutelado,
y tendrá a estos efectos los derechos de la madre y del padre..."
¿Están locos? ¿Creen que tengo tiempo de jugar a papá y mamá?
Creo que sería un rol que te quedaría bien.
Y deja de agitarte así,
te va a dar un ataque de nervios.
Pero no tengo tiempo con mis clases, mis alumnos,
mi antología...
mi ascenso... y tú...
Gracias, casi se me olvida que estaba en la lista de ocupaciones.
Hay un artículo que no entiendo, artículo 5,
¿Qué es el artículo 5?
Posibilidad de apelar. ¿Qué quiere decir apelar?
¿Apelar?
Nunca tendrás a Balthazar.
- Fui yo quien lo compró. - Sí pero fui yo quien le entrenó.
No soportas a ese perro, ni a las personas soportas.
Puedes largarte con tu secretaria pero sin el perro.
El tribunal lo decidirá, veamos a quién escoge él.
- ¡Ven! - ¡Ven, Balthazar!
Ven Balthazar, ven.
Ven aquí cariño, ven.
Señor Muller, por favor.
¿Qué responsabilidad?
Pero es insensato dar esta responsabilidad
- ... a cualquiera elegido por azar. - Sr. Muller,
se trata de un deber cívico.
En nuestro Cantón, si no tenemos voluntarios, cualquiera puede ser
designado tutor de un niño o de un adulto, es la ley.
Pero podemos asegurarle,
que esta misión no es muy complicada, y que estamos aquí para ayudarle.
Es la Ley, ¿Pero eso en qué consiste?
- Y le indico que no tengo sitio en mi piso - Tranquilo, no se instalará con usted.
No le costará nada más
que un poco de tiempo. No, de hecho se trata de administrar su peculio [dinero]
y controlar su escolarización. Eso es todo.
- ¿Es todo? - Si, habrá supervisión
una vez a la semana, por ejemplo.
Y su mujer podrá ayudarle.
- ¿Mi mujer? - ¿Usted está casado, no?
- Sí, claro. - Sí, entonces no está sólo.
Al contrario que este jovencito, que se encuentra completamente solo.
Y cuando nos encontramos en esta situación siento tan joven,
es importante tener a alguien
que no de opiniones, consejos, que nos reconforte.
¿Puedo conocerle antes de aceptar o rechazar?
Claro, Sr. Muller.
Muy bien, voy...
voy a reflexionar, y...
y hablarlo con mi mujer.-
No quiero influirle en su decisión, pero puede interponer una petición,
que quedará entre nosotros.
¿La interpondrá?
¡Joder, no ha apelado!
¿Estás seguro?
La asistente social me lo ha dicho, ¡menudo carbón!
Le eligen al azar
y ni siquiera hace una petición, ¡reflexiona, el capullo!
Hazte respetar enseguida, o si no,
creerá que puede invadir tu territorio.
No te preocupes, no van a soportarme mucho.
Ah, perfecto, perfecto.
Por una vez, Armando llega a la hora.
¡Precioso!
Es perfecto, esta vez.
Soy yo.
- ¿Perdón? - Soy yo, Antoine Coigni.
Ah no, se está equivocando, señor.
Usted es Jean-Pierre Mulé.
Muller, Jean-Pierre Muller, sí soy yo.
Usted es mi tutor, yo soy su pupillo.
Ah, usted es...
El joven huérfano, eso es, viejo.
Pero...
Si no le importa me pondré cómodo.
¡Cristo, estoy medio muerto!
¡Wow, guay el soufflé, bien hecho!
¿Tiene algo para beber?
No se mueva, iré al frigorífico, ¿Es por aquí la cocina?
Sí, no...
¡Jovencito!
¡Apesta! No hay nada que beber aquí. Necesita ir de compras.
No puede quedarse, espero a alguien.
Ohhh, está cocinando para su mujer.
Es muy simpático de su parte... huele muy bien.
- ¿Dígame, he venido en mal momento? - Sí, muy malo.
- No estaba previsto que viniese aquí. - No se estrese, Sr. Mulé.
Muller con dos "L"s y una "R", ¡Muller!
- Somos colegas, podemos ser guays. - Sí.
- ¿Puedo dormir en el salón? - ¿Cómo, dormir, pero dónde?
Aunque sea en el suelo, no me importa, lo juro.
- No encuentro el fuego... - ¡Pero no fumes aquí!
¿Sabes? Esta música es un tostón.
¿Ésta es mejor, no?
Es groove. ¿lo conoces?
No, no la conozco y no quiero conocerla.
¿Y qué hacemos? no puedo dormir fuera, mierda.
¿Pero no se quedaba en un hogar?
Sí, pero irse a casa a esta hora es arriesgado.
Llamaré a un taxi.
Wow, esos canapés están increíbles.
No es broma, un poco demasiado hechos, pero...
¡Ah, el timbre! Voy. No toques nada.
"Buenas noches."
- ¿Quién es? - Nadie, es un error.
¿Un error?
¿Te has vuelto loco?
Estás loco, vete.
Señora, es muy insensato
molestar a la gente a una hora como esta.
¿Quién era?
Una vendedora. Le he dicho que tengo todo lo que necesito.
Tu mujer está llegando supertarde. ¿A qué hora comen?
Escuche, jovencito...
Tonio, mis colegas me llaman Tonio.
Escuche Tonio, no puede quedarse.
Así que le llevo a casa en un taxi, me pongo una chaqueta, y nos vamos, ¿ok?
¿Y la mujer, y la cena?
No se preocupe por mi mujer,
dudo que llegue a casa pronto, de todas formas.
- Lo cogeré. - ¡No!
- ¡Oh, mierda! - No he sido yo.
¿Diga?
¿Qué te pasa, Jean-Pierre? ¿Te has vuelto loco?
Ah, eres tú, Alice.
¡Oui! Tienes un contratiempo...
Ah, sí.
Tu madre está enferma...
Ohh, la pobre, entonces...
Vas a acompañarla...
¿Jean-Pierre... has bebido?
Ok, escucha... me llamas cuando lleves a casa.
Llama, eso es.
Un beso.
Es mi mujer, no puede venir. Así que tenemos tiempo para el taxi, ¿eh?
¿No huele que se quema algo?
¡Ohh mi soufflé!
¡Taxi!
Toma.
¿Eso bastará?
No he cenado, tendré que comer algo por el camino.
- ¡Hey, es guay! - Sí, guay.
¡Ciro!
oh oh oh ¿Dónde va?
Lo siento, iré a pie.
- Pequeño cabrón. - Sí, ciao.
Eh Sam... ha ido todo genial.
- Lo hice muy bien. - ¿Has estado odioso?
¿Bromeas? H estado peor que odioso.
Hice que ese viejo gilipollas me pagase...
para que me fuese, me dio dinero
para un taxi y para cenar, y como
anduve a casa, eso me gané.
¿Lo pillas?
- ¿Salimos? - No puedo, mi padre acaba de llegar.
Vale, saldremos mañana.
- Nos vemos, cariño. - Buenas noches.
¿Quién era?
Una amiga.
Me encanta cuando me tomas por idiota.
Sí... ¿Cuánto has perdido al póker esta noche?
Armand... ¿por qué no contestas al teléfono?
Armando, ¿pero qué te pasa?
- Vete al infierno. - Armando,
Puedo explicarlo, sé bueno conmigo. Abre, abre.
¿A que no es muy agradable el sonido de un puerta en tus narices...?
como puedes adivinar... ¿Y me preguntas qué me pasa?
- Pero el chico estaba allí. - ¿Qué hacía él allí? ¿No viste a la jueza?
Pero se complicó cuando llegó, no quería que nos descubriese.
Es capaz de todo ese chaval.
¡¿Tú sí que eres capaz de todo?!
¿! También de darme con la puerta en las narices?!
Armando, escucha, lo siento, ¿puedes abrirme por favor?
- ¡Armando! - ¿No se acabó, sí?
Buenas noches, señor.
Armando, es un malentendido.
Armando, abre, sé amable, Armando.
Escuche, para ser alguien que no iba a instalarse en mi casa,
le faltó tiempo para desembarcar.
¿Y por qué no le dejó pasar la noche?
Acabo de saber que no ha aparecido por el colegio en una semana.
Esté atento.
Tendría que haberlo alojado
en vez de darle dinero para un taxi y un restaurante...
Usted está ahí para dirigirle, no para dejarle
en la calle a su libre albedrío.
Escuche señora, había preparado una sorpresa para mi mujer...
no era bueno momento, me vino mal.
Yo pensaba que...
No es grave, todo el mundo comete errores.
Escuche señora jueza, anote mi petición...
le he visto, he reflexionado...
No creo que tenga tiempo para ocuparme de ese chico.
Usted conoce mi horario.
Estoy sobrecargado de trabajo.
Yo también estoy sobrecargada de trabajo y aún así, tengo 3 niños.
Pero usted no ha sido elegida a suertes.
Bien, aceptaré su petición, y podrá darle sus razones al tribunal
en unos tres meses.
¿Tres meses? ¿Cómo que tres meses?
Una asistente social le irá a ver.
- ¿Quién? - Una asistente social.
- ¿Cuándo? - Muy pronto.
- ¿Pero dónde? - A su domicilio...
para conocerle a usted y a su mujer.
¿Mi mujer y yo? No crees que sería mejor...
Escuche, tengo otros casos que tratar...
Ah bien, gracias. Gracias...
...por el artículo 5. Van a enviarme una asistente social.
¿Una asistente social?
sí, para llevar mi petición, para examinar mi vida y saber si mi recurso es aceptable.
Te agradezco el consejo, gracias.
Jean-Pierre, si simplemente hubieses dicho la verdad...
el problema se habría arreglado, ¿no?
¿Pero qué verdad?
Que vives con un hombre y que ese hombre soy yo.
Armando, nosotros no vivimos juntos.
¿Dices que le pida al juez que me evite ser tutor de un adolescente
porque soy homosexual? ¿Es esa la solución milagrosa?
Ya no se dice homosexual, se dice "gay"
- Ya o estamos en el siglo XIX, - ¿Esto te hace reír?
¿El Sr. Muller el futuro presidente de la Fundación Ullman es homo?
No tengo intención de que lo sepa todo el mundo.
Hay gente mucho más conocida que ya lo ha hecho y no les ha ido mal.
Estoy en el negocio de la educación no en el negocio del espectáculo.
Los otros son los otros y yo soy yo.
- "Bien... muy bien," buenos argumentos. - Hago lo que puedo.
Intentaba ayudarte, pero puedes arreglártelas solito.
Bah, solo, solo...
no yo sólo, porque hay otro que
está involucrado en esta historia.
- ¡Por fin, piensa en mí! - No, no Armando, no pienso en ti.
- ¿Pues quién, entonces? - Bueno, es... alguien...
...no es un alguien.
¿Cómo es eso? ¿Cómo que no es un alguien?
No... ese alguien es...
- ... una alguien. - ¿Una alguien? ¿Qué es eso?
Escucha Armando, tengo que hablarte de una cosa...
nunca lo he mencionado, pero es algo sin importancia
es un detalle de mi vida
- ...es un detalle que vuelve a aparecer. - No entiendo, ¿qué detalle?
"Mierda." ¡No eres nada claro hoy, Jean-Pierre!
Bueno, ahí va, estoy oficialmente casado.
¿Casado? ¿Estás casado? ¿Pero con qué?
Con qué, con qué, no se dice con qué, se dice con quién.
¿Con quién crees que estoy casado? Pues con una mujer...
¿Estás casado con una mujer?
Sí, me casé con una amiga.
¡Una amiga! ¡Te casaste con una amiga!
¡Y tú llamas a eso "un detalle"!
No grites, me casé para hacer feliz a mi madre...
...y porque Alice quería convertirse en Suiza.
Te acostaste con esa mujer, seguro...
- ... y te casaste y el chico es tu hijo. - Claro que no.
- Esa es, esa es la verdad. - ¡No, Armando, no saques conclusiones!
Es verdad que me casé, pero nunca me acosté con ella, y no es mi hijo.
- Fue un matrimonio arreglado. - ¿Y cómo es ella?
Pues... normal.
- ¿Normal? ¿Y físicamente? - No sé nada
¿Te casas con ella y no sabes nada?
Hace dos años que no tenemos noticias.
- Ahora tengo que retomar el contacto. - ¿Por qué retomar el contacto?
Porque la Asistente Social viene a constatar que somos una bonita pareja.
normal...
pero muy ocupada para hacerse cargo de un chaval, eso es todo.
No hay por qué alarmarse.
Pero llama enseguida a tu mujer
Será bueno que hables con alguien normal y equilibrado.
¿Qué pasa con esa puta de tetas de silicona, eh?
¡Ya basta de insultos! Lo hablaremos cuando estés más calmada.
¡Más calmada! ¿Bromeas? Lágate con esa... con tu...
!...tu flete!
Te advierto que me habré ido cuando vuelvas. ¡Grégoire!
¿Sí?
Es el contestador ¿qué hago?
Pues deja un mensaje.
Pero mira que estás susceptible, ¿eh? ¿Sí?
¿Alice? Soy Jean-Pierre...
tu marido, espero que hayas estado bien todo este tiempo.
¡Uff! ¡Nado en buen humor!
Escucha, llámame, el Tribunal me ha
nombrado de oficio por azar tutor de un adolescente
- ...y necesito que me ayudes. - Sí ¿y quién me ayuda a mí?
He invocado el artículo 5
e imagino que una Asistente Social se pasará en cualquier momento.
Y esto ocurre justo en el momento en que me confían la Fundación
Piensa nada más en qué pasaría si descubren con quien vivo.
¿No lo ves? Sé que es un poco confuso.
- ...pero me entiendes ¿eh? - Para nada.
Llámame urgentemente,
necesito mucho tu ayuda, sigo siento tu marido ¿eh?
Un abrazo, cuento contigo.
¿Sí? Alice, soy Jean-Pierre Muller, ya sabes, tu marido
espero que hayas estado bien todo este tiempo
Hola, soy yo. Sé que estás ahí, Armando.
Odio los contestadores.
Te lo repito, fue un matrimonio arreglado, nunca consumado.
¿Me ves acostándome con una mujer?
- Sí. - Cabezota.
Soy yo, ¿me ayudas con las maletas?
¿Qué haces aquí?
Estamos casados para lo malo y para lo bueno.
Para lo malo, te ayudaré y para lo bueno, no me necesitarás más.
- Te pedía que me llamases... - Jean-Pierre, mi JP,
- ¡Vuelvo al domicilio conyugal! - Pero no puedes instalarte aquí.
Escucha JP, piensa un poco.
Según tu mensaje, esperas la visita de una asistente social...
Exacto
¿Cuál es el trabajo de una asistente social?
- Ayudar, aconsejar, asistir... - No, husmear,
verificar, juzgar.
¿Estás segura?
¡Segura! No te lo imaginas.
- ¿Qué va a decir tu amigo abogado? - Nada. No dirá nunca nada más.
Le dejé, hace tres meses.
Soy libre para interpretar a la perfecta esposa
del profesor Muller.
- Bueno ¿no dices nada? - No, estoy pensando.
Ah no, mira JP, es tu reputación la que está amenazada, yo hago esto por ayudarte.
No tengo que dar una respuesta frívola.
Los momentos son muy caros para gastarlos en palabras.
Aclárate las ideas.
Así que ¿qué hago, me voy o me quedo?
Pero Alice, ¿Dónde te meto?
Pues... en tu habitación.
¿Y yo?
En tu despacho... a menos que... durante años he soñado
con el día que dormiría con mi marido.
Bueno, vale, de acuerdo. Olvídalo.
Deja de fruncir el ceño, relájate.
- Yo... reflexiono. - Para probar que
soy una esposa comprensiva, voy a preparar un baño con pétalos de rosa.
Me los he traído, frescos de esta mañana.
Los pétalos de rosa no me van mucho.
¿Te sientes mejor?
Tiene que volver al colegio.
Porque parece que ha estado faltando.
Mañana por la mañana iremos a ver a ese chico, tú y yo.
Le dirás que renuncias a la tutela, pero que tienes idea de ayudarle
hasta que la petición se acepte y seas reemplazado.
Parece muy simple.
Bueno, ahora pasemos a los detalles prácticos.
¿Cómo me vas a llamar en público?
Alice, siempre te llamo Alice, ¿no?
Estamos casados desde hace tiempo
Yo te llamaré "mi churri"
¡Sí, está muy bien! Es clásico, afectuoso,
y universal. Está muy bien.
¿Mi churri, mi churri? ¡Es grotesco!
Para nada, y tú me llamarás "preciosa".
- "preciosa" - Y después...
En lugar de decir sandeces...
- ...Pásame mi albornoz. - ¿Pásame el albornoz, qué más?
Dame el albornoz, preciosa.
El bello Armado, supongo.
Pasa, JP me ha hablado mucho de usted.
¿Pero qué hace aquí tu mejor medio desnuda?
Ha venido de improviso. No tuve tiempo de avisarte.
- Me mientes, Jean-Pierre. - Que no... ¡nunca!
¿Has visto esas curvas?
- ¿A eso llamas "normal"? - Muy amable, gracias Armando ¿me ayudas?
Gracias, churri.
- ¿Crees que es guapa? - Mucho. Y aparentemente nada tímida.
- ¡En eso no te equivocas! - Te toma el pelo.
¿Donde vas así tan pronto?
- Vamos a ver al pequeño. - ¿El pequeño?
- ¿Lista, preciosa? - Sí, churri.
Venga date prisa.
¿Y por qué la llamas "preciosa" y ella "churri"?
- ¿La llamo preciosa? - Y ella churri, ¡es ridículo!
Escucha, me entreno...
Si te he engañado, no soy tan mal hétero.
- ¿Crees que esto me divierte? - Sí, y eso es lo que me preocupa.
Que finalmente esta historia te encanta.
¿Puedo ir con vosotros a ver al pequeño?
- No creo que sea buena idea. - A mí no me gusta la idea
- ... de que flirtees así con tu mujer. - Ahhh eso es lo que te poner nervioso ¿eh?
que tenga una mujer guapa.
- Según tu opinión. - Vamos a arreglar este problema,
sé amable, y te llamaré esta noche.
¿Amable? ¡Bromeas!
¿No es esa la Sra. Alice?
- ¿Ha vuelto? - Sí, pero no para mucho tiempo.
Sí, veo que es aquí...
¿Vamos? ¿Vienes?
¿Te pasa algo en los ojos?
¿Qué te pasa? ¿Es una alergia?
¿No es por Armando, verdad?
¿Qué te ha puesto en ese estado?
- Es Grégoire. - ¿Quién?
No me fui, de hecho fue él quien me echó. Tiene a otra...
una zorra siliconada...
- ¿Las mías son tan pequeñas? - ¿Pero quién?
Mis pechos.
- ¿Crees que son demasiado pequeños? - No no, están muy bien.
Tápate, por Dios.
¡Mirad aquéllos!
- ¿Tendría que inflármelos? - No.
- Tócalos si quieres. - No.
No, son perfectos así.
- Dime francamente... - El momento no es bueno, escucha...
Sólo pido una opinión, no es demasiado...
Deja de preocuparte, están muy bien.
Son muy armoniosos. Escucha, creo que mejor
voy solo.
- Y tú esperas aquí. - Sí.
Me esperas aquí con calma, y deja de llorar, venga.
El mapa. Venga, son muy bonitos.
¡Pobre!
Perdone señor, ¿Antoine Coigni, por favor? - Justo ahí.
Iré directo al grano.
¿Te gustan los singles?
Uh, no, prefiero la música clásica.
He venido a verle por varias razones.
No quiero ocuparme de usted, pero mientras que estudian la petición
seguiremos juntos.
Así, que vamos a firmar un acuerdos los dos.
¿Puedo poner música, no?
Sí.
- Es Sam la que canta. - Ah.
Entonces cuento con usted para...
que usted esté bien, vaya a clase
que llegue al hogar a tiempo
y vigile sus amistades y sobre todo, sobre todo
que vaya a clase. Porque la jueza tuvo una llamada
de su jefe de estudios.
¿Se ha saltado clases recientemente?
Sí, la última semana, estuvimos trabajando en un single
La música está bien, pero primero las clases, ¿eh? las clases primero
Sin problema, Sr. Mullé.
Muller con dos "L"s y una "R". ¿Sabe? En la vida...
hay reglas que respetar.
Y si se cruza la línea amarilla...
¿Me escucha? Ohoh ¿Me escucha?
Bien, mientras llega el sustituto, si necesita algo o tiene algún problema
me puede llamar. Y digo, "llamar".
Tenga, mi tarjeta.
Tranquilo. Yo me ocupo de mis asuntos y usted de los suyos.
Cada uno a lo suyo y todo el mundo contento. Si hay algún problema,
ya soy mayor para arreglármelas solo.
- ¿Vale? - Vale.
Ha sido guay hablar con franqueza.
Una última pregunta.
¿Cuáles son sus asuntos?
¿Mis asuntos? Vendo hierba a la salida del instituto.
Se gana bien y si quiere un poco
puedo hacerle descuento.
Estoy de coña, tranquilo.
- Bromeo. - Muy divertido.
Relax, viejo, estaba de coña.
La verdad es que escribo canciones. Yo compongo y mi novia canta.
¿Lo oyes?
Es mejor con una base más fuerte, ¿eh?
Sí, mejor.
Ciao.
¡payaso!
¿No quieres saber cómo ha sido?
¿No te interesa, es eso?
- He debido dormirme. - Me he dado cuenta.
Verbena pura, es mágica.
Estás nervioso.
¿Quieres una para calmarte un poco?
No gracias.
Entonces, una calma, tres te duermen.
- Mi turno. - No gracias. Arranca.
- Venga, arranca. - ¡Sí, sí, sí, ya está!
Tienes miedo que descubran que...
Pues claro.
- Pero si no es grave. - No es grave, no es grave.
Ese chico es incontrolable, ¿qué haría si descubre que su tutor es gay?
Es capaz de decírselo a cualquiera.
No te preocupes, estoy aquí, cariño.
¿Te acuerdas que hicimos un matrimonio de conveniencia, no?
¿Te dejo en el piso?
- ¿En nuestra casa? - ¿A casa? ¡No, a la universidad!
Tengo clase en dos minutos, venga deprisa.
¡Venga!
- Casi llega tarde, ¿no le parece? - Lo siento, Rector.
- ¿Puede seguirme? - ¿Seguirle? pero tengo que...
- ...ir con mis alumnos. - No, he hecho que le reemplacen.
- ¿Reemplazarme? - Lo sé todo, Jean-Pierre.
Tenemos que hablar.
¿Sabe todo?
Es verdad que esta noticia no le beneficia.
- Ni a nosotros tampoco. - ¿Sabe, Sr... Bertran,...?
Tendría que habérselo dicho un día u otro, pero...
Pero no es fácil.
¿Qué edad tiene?
¿Le interesa de verdad su edad?
Sí, porque usted sabe... yo también.
¿También?
¿Usted también tiene uno?
¡Ah no, dos!
¿Dos? ¡Dos!
Jean-Pierre, no se sorprenda.
No sé qué tiene de extraordinario el hecho de tener dos hijos.
- Ah sí, dos hijos, claro. - ¡Eso es, dos hijos!
Sí.
- Para usted es un poco diferente. - Sí.
A usted le llega siendo adolescente, pero...
en el fondo, es parecido.
Y de repente se hace cargo de una familia como muchos de nosotros.
Sí es parecido. Perdóneme, es el cansancio.
De hecho la jueza que lleva su caso es
es una vieja amiga. Me lo ha contado todo,
me ha contados sobre su dilema,
de elegir entre su vida profesional y su nueva responsabilidad familiar.
Entiendo que tenga miedo de no tener tiempo para
- ...aceptar una misión como esa. - Ese es mi problema, el tiempo.
Ando desesperadamente falto de tiempo, así que no podré
ocuparme de ese chico.
No se preocupe, lo he arreglado todo.
He aligerado su planning de clases,
y así podrá ocuparse de ese chico
- ...y acabar tranquilamente su antología. - ¿Ha aligerado mi planning?
No me dé las gracias.
El futuro presidente de la Fundación Ullman, con una vida ejemplar, es ahora
un devoto responsable de un huérfano.
¡Qué buena imagen para la Universidad en estos tiempos tan turbulentos!
Si aligera tu planning de clases, podremos compartir
"deliciosos momentitos" juntos, tú y yo.
Bromeas, no podemos arriesgarnos, no es buen momento.
- ¡Estoy viviendo en la cima de un volcán! - ¿Traducción?
Traducción: nos tenemos que ver menos, es muy peligroso.
¿Peligroso?
No es peligroso cuando nos vemos para arreglarte.
¿Así "no es por nada" peligroso, verdad?
Armando, entiendes perfectamente lo que quiero decir.
¿Armando, lo entiendes?
¿Me escuchas?
Responde Armando, pero suavemente.
Pero qué puedo decir "hijo",
yo tenía la relación perfecta con un soltero independiente
que se encuentra de un día para otro con una mujer y un chaval.
¿Es la independencia lo único que te gusta de mí?
No, aprecio también tu espíritu, culto, refinado.
Me gusta cuando me recitas poemas, está pasado de moda, pero lo adoro.
Y por eso entiendo que con todo este asunto, ya no habrá nada.
no más poemas, ni más JP, tampoco.
- ¿Es eso lo que propones? - Oh, Armando, seis semanas.
Seis semanas no es mucho tiempo.
En es bueno momento para que descubran que yo trajino
- ...con un fisioterapeuta cubano. - ¿Que tú trajinas?
¿Llamas a esto trajinar?
- Es cariñoso trajinar... - Te avergüenzo, di la verdad.
Y me escondes porque
- Soy un Cubano. - No te lo tomes así.
"Mira sobre esos canales dormir las vasijas,
En los humores vagabundos para hacer subir
el más pequeño deseo que viene del fondo del mundo."
- "Terminada" la sesión. - Armando.
He tenido un día asqueroso.
¿Y tú estás bien?
¿Dónde pongo la lencería de su mujer?
¡Donde quiera!
¿Qué pasa ahora?
Tengo el doble de trabajo desde que ha llegado.
¡No hace nada! ¡Y se cambia cuatro veces al día!
Y además, no me habla.
Tiene que perdonarla, tiene problemas con su abogado.
- ¿Su abogado? - Sí, su abogado.
Tiene problemas de... tiene unas multas que pagar.
Ha cometido errores, así que...
está harta de contrariedades.
¡Contrariedades! Pues yo también tengo contrariedades.
No se preocupe Anna, le daré una prima para compensar.
Pero lo peor, es que llora todo el rato, su Elice.
- No, no Elice, Alice. - ¿Pero por qué llora así?
Pues porque... las mujeres lloran a menudo, es normal.
¿Pero qué sabes usted si las mujeres lloran a menudo?
Todos los hombres saben que las mujeres lloran a menudo.
¿Y es por eso por lo que a usted prefiere los hombres, eh?
Hay alguien que se ha pasado y
y que va a volver... una "Asistente Especial"
No "especial", Asistente Social.
Social... es parecido.
¡Qué va a ser parecido, para nada es parecido!
Tampoco soy su secretaria, yo, ¿eh?
Alice, Alice, tengo que hablar contigo. Entro.
La Asistente Social viene.
No puede encontrarte en ese estado.
Intento evacuar el sufrimiento que hay dentro de mí.
Olvida tus problemas, y por una vez, concéntrate sobre los míos.
- Ya verás como vas mejor. - Bueno, de acuerdo.
Haré un esfuerzo con una condición, tú llamas a Grégoire...
tengo que saber qué pasa con esa muñeca Barbie.
No puedo querida, no puedo.
Pero escucha, todo lo que tienes que hacer
es darle a la rellamada de tu teléfono.
Esto es un chantaje.
- Un chantaje descarado. - Pues claro.
Soy tu mujer, tengo derecho a hacer un chantaje, incluso a Dios,
Venga, deprisa.
¿Y qué digo?
No sé, pregúntale... que haces esto por una amiga...
imagina, improvisa, tú eres el especialista en literatura femenina.
¡Venga!
- ¿Diga? - ¿Sí?
¿Es la casa de...?
¿...Grégoire?
No está aquí, ¿quiere dejar un mensaje?
Ah no, no... Es con Alice con quien quería hablar.
Ah Alice, pero ya no vive aquí
Oh, gracias señorita.
Quizá es su hermana.
Bueno venga, cuento contigo, concéntrate.
Buenas noches, señor. Christine Legrand.
Soy la Asistente Social.
- Pase, señora, pase. - Gracias.
- ¿Está la Señora Mullé? - Muller.
Es Señora Muller, no Mullé.
Claro que está. Siéntese.
Siento visitarle tan tarde pero ahora mismo estamos desbordados.
Yo también estoy desbordado en la Universidad.
Eso he leído en el expediente...
"desbordado por su trabajo"
¡Querida!
¡Querida! La asistente social está aquí.
¡Menudo cabrón! ¡Cabrón!
¡Menudo cabrón!
¡Cabrón! ¡Cabrón!
Perdónela...
Ha tenido un problema con un compañero de trabajo.
Acoso moral.
Y la llegada de un niño a su universo no tiene nada que ver.
¿Perdón?
Muchas mujeres se culpabilizan por no poder ser madres naturales.
Algunas se deprimen gravemente y otras entran en conflicto con el pupilo.
Si éste es el caso, es necesario que me lo diga, Sr. Muller,
porque ese riesgo acelerará su petición.
¿Acelerar mi petición?
Sí, si es esa designación de oficio lo que le ha puesto enferma, me lo tiene que decir.
Pero...
¿Eso quedará entre nosotros?
Desde luego.
Usted...
Ha acertado, Señora. Porque después de mi nombramiento como tutor legal,
mi mujer ha tenido un comportamiento raro, no duerme,
llora...
Porque... no pudo tener hijos.
Entiendo.
Es terrible, pero comprende que...
La señora ha entendido...
¡Ah sí!
No se preocupe, señora,
tengo a muchas personas en su situación.
¿Sí? Porque entenderá...
que cuando me habló de esa perra con tetas grandes,
Yo me propuse...
- ...arreglarme las mías. - Bueno, ve a tomarte un te de lima, ¿eh?
Venga, es la hora, ve.
Sí, no está nada bien.
Yo no quería que esto se supiese... pero...
si usted piensa, como yo
que es un riesgo para el pequeño y para mi mujer...
mantendré por mucho que me pese mi petición.
Le prometo que todo esto quedará entre nosotros.
- Entonces, mucho mejor. - No estamos aquí para aportar
confusión a las parejas.
Pero los pechos en general no son una solución milagrosa.
Eso no arregla nada.
- Perdón. Adiós y gracias. - Señor.
Lo siento mucho.
- No he sido acorde con lo que aseguré. - Para nada, querida...
ha sido maravilloso, has esta muy depresiva.
- Bravo. - ¿Cómo?
Pensaba que iba a ver una pareja ocupada, pero se ha encontrado con una pareja rota,
al borde de la explosión.
Ha sido milagroso. ¡Bravo querida!
- Gracias. - ¿Pero explotas mi pena?
- No entiendes... - ¡Pero qué egoísta eres!
No piensas en nada más que en ti, en tu carrerita...
Alice, preciosa...
No hay Alice, ni hay "preciosa", veo claro a qué juegas...
manipulas mi pena, te la pelan los problemas de los demás,
y los míos en particular, ¡Eres de verdad...
...un monstruo egoísta!
¿Estás loca?
Sr. Jean-Pierre, teléfono.
¿Quién es?
Su pupilo.
Vendrá en una hora.
- ¿Por qué no me lo ha traído? - No tenía batería.
¡Tampoco soy una recepcionista, eh!
- ¿Armando? - Sorpresa.
Armando, ¿pero qué haces aquí?
He venido a disculparme por lo de ayer, fui un poco duro contigo.
"Flores para ti" y croissants, bien calientes.
Es muy bonito, querido, pero...
es muy mal momento.
¡Ya veo! Cuando vengo invitado, te molesto,
cuando vengo por sorpresa, te molesto también.
Acabaré por enfardarme.
Es él.
¿El chaval de nuevo?
Magnifico. Por fin voy a conocer a ese chico.
¿Estás loco? ¿No pensarás que voy a presentarte?
Ya te lo digo, me quedaré.
- Buenos días. - Buenos días.
¿Le dijo la Señora Anna que venía?
sí, sí, entre.
Buenos días.
Buenos días.
Mi televisión se ha estropeado.
Siéntese y yo voy a buscar algo de beber.
Menuda clase, no me había dado cuenta de todos lo adornos
Excepto éste.
¡Ah sí! Bien pegado ¡eh!
¿Pero está loco? ¡No lo ha desenchufado!
Y todos esos voltios pueden ser supermalos.
Oh, sí, lo quitaré.
- Es por su bien. - Hecho.
¡Ya está!
Nerinas.
Ah muy amable, gracias, nerinas.
Me encantan las nerinas.
Hicimos una canción sobre ellas, era...
"Ella dibuja mi nerina,
dibuja el amor en la ventana de mi corazón"
Oh es bonito.
- No importa, era joven. - Todo eso es muy bonito,
pero tengo trabajo que hacer.
¿Por qué ha venido?
Habíamos convenido que llamaría en caso de urgencia.
Sí, es verdad, perdone, pero de hecho he venido
- por la pasta. - ¿Como?
Por el dinero. Por culpa del tribunal no tengo nada de dinero. Estoy seco.
- Y por eso... - ¡El dinero! lo había olvidado.
¿Son 100 francos por semana lo que le debo?
Sí, eso es, pero tienen que ser 200 porque han sido dos semanas.
Sí, 200 francos, muy bien.
No tengo dinero encima, así que cojo mi gabardina,
- y vamos a un cajero, ¿vale? - Ok.
Sí, diga.
Estoy en casa del tutor...
eso es, Calle Leblanc.
No sé, no lo he visitado. Voy al cajero,
- ... y me coges allí. - ¡Nos vamos!
- Venga. - Ciao.
Ciao.
- ¿Qué? - Toma esto.
- ¿Qué es esto? - Es un gas lacrimógeno...
por si acaso son muchos
- Un movimiento sospecho y ¡PSSSI! - ¿Estás seguro?
"Mierda."
- Bueno esto es para esta semana. - Bien, gracias, genial.
No gastes mucho.
- Si, señor. - No compres...
...cualquier cosa.
No haga tonterías... llegue a la hora al hogar...
- y vaya a clase. - Volveré a mis clases.
Gracias.
Es un verdadero papá para mí, sinceramente, déjeme que le bese.
¡Nos vemos la próxima!
Póngase el casco, señor.
¿Ha avanzado tu antología?
sí, avanza, avanza.
Estoy puntuando...
dándole los toques finales...
En realidad ando un poco corto de tiempo, pero va bien, va bien.
Me preguntaba si sería buena idea organizar una sesión de dedicatorias
en la Universidad por la publicación de su libro, ¿Qué piensa?
Creo que está bien.
Podrá hablar de usted y de nosotros, piénselo.
Ah, por último, mi mujer y yo estaríamos
contentos de invitarle al Restaurante del Castillo para celebrar todo esto.
¿Está libre el viernes?
Sí, eso creo.
Es una ocasión ideal para por fin, presentarnos a su
mujer y a su pupilo.
¿Antoine?
Sí, en una comunidad como esta debemos aceptar a los nuevos...
y ayudarles a integrarse en nuestra sociedad. Bueno, le dejo.
Muy bien, Sr. Fermut, dejaremos reposar la mezcla durante 10 minutos.
¿Está bien, está relajado?
- Perfecto, gracias. - Bien.
Voy a preparar el producto para llevarse a casa.
¿Pero qué haces aquí?
¿Podemos hablar?
Pues no, estoy en una cita y tú me molestas.
- Y además creo que está todo dicho. - No, uno llamó preguntando por ti
¿Se puede saber quién era?
Muy inflados los tienes que tener para venir así.
¿Es verdad que te mudaste con tu marido?
Mierda.
Mira Alice, lo hice muy mal contigo.
¿Diga?
Alice, soy Jean-Pierre, ¿No te molesto?
Claro que no churri, ahora mismo hablábamos de
ti aquí.
¿Restaurante del Castillo? ¿Mañana por la noche a las 8?
Desde luego, estaré encantada de cenar con tu rector.
¿Con todos los niños? ¡Sí!
- Es una idea excelente. - ¿Por qué dices todos los niños?
Si querido, tengo que dejarte porque tengo dos pacientes.
¿Lo hablamos a la noche?
Besos, churri...
- ¿Quién era? - Mi marido, nos entendemos muy bien,
desde que se terminó la separación.
A propósito de separaciones... quería decir... lo siento.
¿Tu novia se ha desinflado?
No seas tan dura, hice esta estupidez para darme cuenta...
- que eres tú a quien quiero. Eso es. - Eso es. Eso es.
¡Alice!
- Venga, ya vale. - ¡Eso es!
¿Y yo, por qué no estoy invitado?
Invítame, seguro que así aprueban tu petición seguro.
En vez de hacer bromas, trata de aliviar mi espalda.
Me encanta cuando te expresas como un libro.
El libro quiere pasar página.
Pero si el libro está así de tenso, habrá que releerlo.
¿Sabes que el rector ha invitado a la jueza? ¡como para relajarme!
¡Ah! Es usted, Antoine, ¿ha escuchado mi mensaje para cenar mañana?
Sí, será muy informal, pero arréglese un poco, ¿eh?
Mi mujer y yo le recogeremos a las 8.
Mi mujer y yo...
- No puedo creer lo que oigo. - Venga, al masaje, venga.
- Relájate. - Venga.
Tengo que hacer algo, encontrar una excusa.
Pero lo cierto es que tenemos que ir,
- No querrás que sospechen. - No.
Pues tenemos que ir...
que todo el mundo, sobre todo la jueza,
vea a tu mujer depresiva, yo, y a tu pupilo
que convierte tu vida en un infierno.
Cancelarán la tutela,
- ¿Eso es lo que quieres, no? - Sí.
Pero tú no estás demasiado deprimida.
Escucha mi amor, te prometo que lo estaré en menos de tres minutos.
¿Le gusta?
Claro, le prefiero así... Querida...
¿Está bien así?
Sí, pero no te pases, ¿eh? Al coche.
No se preocupe, es una alergia.
Ya estoy acostumbrado.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Hola.
¿Qué pasa?
¿Por qué sonríes así?
No sonrío.
- ¿Y qué es esto entonces? - Ah sí, tienes razón, sonrío.
Me corregiré.
- Bueno, vamos, tengo hambre. - Sí.
¡Por esta encantadora velada! Gracias por venir.
Gracias por invitarnos.
- Por la vida y la juventud - Y por el amor.
¡Te adoro!
- Gracias por la invitación. - Su mujer es verdaderamente encantadora.
El vino está delicioso.
Es muy afectuosa.
Están muy enamorados.
Sí, es magnífico.
Perdón Sr. Recto, ¿Le importaría hacer una foto
- de Jean-Pierre y yo? - Para nada.
¿De verdad?
Para nada.
- Señor... - Preparados.
¡Ya está!
- Sonrían. - Gracias.
Perdónele.
¿Así que usted toca música?
¿Qué estilo exactamente?
Mi cantante y yo trabajamos en
- nuestro primer álbum... - Antoine nos tocará un poco...
el piano se muere por que le toquen.
Una idea excelente.
Quizá no toque el piano.
Toca el sintetizador, querida, es parecido.
- ¿Ah sí? - No en realidad,
- es que... - Bueno Antoine, no te hagas de rogar.
- De hecho, yo... - Venga, tócanos algo.
¿Por qué le pides eso?
Para romper este ambiente idílico, no podría tocar ni para salvar su vida.
Venga.
Bueno, tengo que irme...
el hogar va a cerrar y
no puedo llegar tarde, gracias por la cena tan agradable.
Un chico notable.
Muy bien, Sr. Muller, es muy feliz desde que se lo confiamos...
Eso es verdad, ¿eh churri?
- Buenas noches. - Una velada deliciosa, gracias.
- Adiós, - Adiós.
- Sonríe un poco. - ¡Ah! sonreír...
has visto el cuadro: tú radiante...
el chaval ha tocado con mucho talento,
- Se ha comportado bien por ti. - Ha fallado, yo quería...
dar la imagen de una familia desequilibrada, frágil...
- eso hubiese sido un éxito. - No me eches la mierda.
Si yo estuviese en tu lugar tendría el valor de decir la verdad.
- ¿Qué verdad? - ¡Qué verdad!
En vez de disfrutar de lo que tienes, te hace de tu vida una miseria.
- ¿Eres feliz con Armando o no? - No te importa.
- Pero sí, evidentemente. - Entonces...
¿Dónde está el problema?
¿Dónde está el problema? Asúmete, el amor de Dios, asúmete.
¿Has acabado?
Si sigues así, pronto vas a ser tan aburrido como un marido de verdad.
¿Un marido de verdad? no seas vulgar.
"Para que me deje tiempo,
Para que me deje tiempo,
para que me deje tiempo,
tiempo para soñar otra vida,
tiempo de sonreír yo también".
¿Qué hacen aquí?
Esperándoles. Esta es Samantha,
- una amiga que trabaja conmigo. - ¿Y?
Bueno, me he dicho que como he hecho un esfuerzo por la cena...
- ¿Estuve bien, no? - Muy, muy bien.
- Muy bien, ¿y entonces? - Bueno, no sabemos
donde ir y al hogar no es posible.
Y el padre de Sam está jugando al póker en su casa,
y por eso, he pensado que...
- ¿Qué? - ¿Que podíais dormir en casa? Claro que sí.
¿Alice, estás loca?
- ¿Alice? - ¿Qué?
No le prestes atención, tiene dolor de espalda.
No me duele la espalda.
Ahh ¿ves?
Esta velada me ha matado, ahí está el salón,
en el sofá estaréis tranquilos.
- ¿Vale? - Alice.
- Churri, vas a trabajar un poco, supongo. - Sí.
Sí, sí...
No se preocupe churri, no haremos ruido.
Eso espero, porque trabajo justo al lado.
Estoy cansado.
¿Jean-Pierre?
¡Cabrón!
¡Cabrón!
¿Puedo ayudarle?
Soy...
- el padre de Samantha. - ¿Samantha?
Samantha, sí, la pequeña
que durmió en su casa anoche, mi hija única de 15 años.
- Una menor. - No entiendo.
Seré breve. Ha aprovechado su situación
de profesor para llevarla a su casa, y obligarla,
a pasar la noche en su bonito y confortable apartamento.
- Burgués, pero amante de las jovencitas. - No es verdad, deliras, deliras
Si te largas, montaré un escándalo.
- ¡Un escándalo! - Cálmese.
- Cálmese. - Bien.
Como decía usted ha abusado de la inocencia de mi hija.
Debería liquidarle por eso.
Pero estoy seguro que podemos llegar a un arreglo amistoso.
(Dos soluciones: a) pagas y te quedas tranquilo.
(b) si no, te machacaré la cabeza
Si te denuncio acabarás en la trena. Tú eliges.
¿Cuanto tiempo tengo para pensarlo?
10 segundos.
Se lo juro, nunca me he acostado con su hija.
No es eso lo que ella dice.
Se lo está inventando.
- ¿Dice que mi hija es una mentirosa? - Sí. No, no.
- Entonces estamos de acuerdo. - Sí.
Me ha costado venir a verte.
- No ha sido fácil. - No parece que su...
- ...conciencia esté desolada. - No hablo de mi conciencia.
hablo del precio del taxi, vivo al otro lado de la ciudad.
¡Tome!
Todo bien, ¿vale?
¡Oh, Armando!
No te lo vas a creer.
Estoy en una catástrofe, gracias a Dios
- ...que estás aquí. - ¡Cabrón!
Eres demasiado débil
para resistirte a una mujer que llora todo el rato.
- ¿Pero de quién hablas? - ¿Cómo que de quién hablo?
Alice te sedujo con sus lágrimas, mierda.
No, ya no llora.
Anoche en el restaurante, estuvo mejor que nadie, ¡fue un horror!
¡Estaba muy feliz porque tú te ocupaste muy bien de ella!
No, estaba feliz por el abogado,
escúchame, porque ellos están volviendo.
Este ataque de celos es ridículo.
Estoy en una situación terrible.
- Te acostaste con ella anoche. - ¿Con Alice? Pero estás loco.
- ¡Yo te oí! - No era yo, era el crío...
es verdad, y ahora el padre de la chica... escúchame.
- ¡No puedes hacerme esto! - Sra. Gulliver, ¿Cómo está?
El caballero se marcha.
¡No hice nada!
Ese nuevo color de cabello le queda muy bien.
¿Pero de dónde te has sacado una historia como esa?
Lo hice para protegerte.
Mi padre se dio cuenta de que
yo no había dormido en casa.
Pero es de locos acusar a Jean-Pierre así.
¿Ya no le llamas viejo gilipollas?
No te preocupes de ese tío.
Ese tío ha sido correcto conmigo, nos pudo largar anoche y no lo hizo.
Es un tío guay, no podemos
- hacerle esto. - Déjalo.
Está dispuesto a pagar no sé dónde está el problema.
Y eso nos ayudará
a pagar el alquiler.
Pero qué estúpida puedes llegar a ser. ¿De verdad crees que tu padre
te va a soltar cuando él pague?
¿De verdad crees eso? ¡Me asqueas!
¿Me recuerda?
- No. - Ha tomado ventaja
- con un truco sucio para recuperarla. - ¿A quién?
- A mi Alice. - Usted es un abogado, no lo olvide.
eso no me impedirá partirle la cara.
- ¡Ouch! ¡Mierda! - Sírvase usted mismo, idiota.
- ¿Dónde le llevo? - Ah es una buena pregunta.
A mi casa no, que está mi mujer
que quiere estrangularme.
Y tampoco a casa de mi amante porque cree que me acuesto con mi esposa.
Conduzca, voy a pensarlo.
Buenas tardes, Anna.
¿Puede alojarme esta noche sin hacer ninguna pregunta?
Sí, claro.
Muy amable.
Son los niños de mi vecina, los estoy cuidando.
Estoy contenta de verlo aquí.
No gracias, está bien.
Siéntese.
Bueno, ¿Qué le pasa?
Soy idiota.
Soy muy idiota.
He tenido el expediente del chaval durante días...
y lo he leído ayer.
- ¿El pequeño Tonio? - sí.
Ha pasado por momentos muy difíciles.
Perdió a su madre
cuando tenía dos años,
y a su padre cuanto tenía cuatro.
- Ahora se las arregla completamente solo. - Solo.
completamente solo.
Y yo quejándome... He complicado las cosas, ¿sabe?
10 años de psicoanálisis para acabar corto de miras.
Creo que es...
porque tengo miedo.
Todos tenemos miedo, todo el tiempo.
Estos tres pequeños tienen miedo de que su madre ya no les quiera.
Yo tengo miedo de que mi marido solo en Portugal, encuentre otra mujer.
Y mi vecina tiene miedo de perder su trabajo.
¿Sabe de qué tengo miedo, Anna?
Todo lo que sé...
es que usted es como es.
Y le quiero,
...así.
Y no soy la única.
Nunca le dejaré.
Porque usted es un tipo bueno.
- Un tipo bueno... - Sí.
- Gracias, Anna. - Venga, no vamos a llorar, ¿eh?
Venga, tengo que acostar a los niños y leerles un cuento.
Pero como no sé leer bien
Déjeme hacerlo a mí. Venid aquí.
Venid, venga.
Vamos con el cuento, sentaos.
Es el cuento de los tres conejitos.
¿Sabes cómo hacen los conejitos? ¡Tum, tum!
Tenían una mamá muy buena que recorría el campo para buscar comida,
y un día en los prados, estando los tres allí,
escucharon un ruido. ¿Qué es? Un cazador
que venía a matarlos. Y se escondieron.
¿Pero sabéis qué era? Era la mamá que volvía a casa.
¿Qué traía la mamá?
- Zanahorias. - ¿También te lo sabes?
Ese no es el cuento que tengo costumbre de contarles.
- ¿Puedo ayudarle? - Buenos días.
Sí, es para un regalo.
- ¿Dónde vas? - Grégoire ha vuelto
y quiere que nos casemos.
¡Original!
Original no lo sé, pero si me preguntas
es gracias a ti. Gracias, JP.
Gracias, churri.
Y hay dos pequeñas formalidades: una, que me mandes las maletas.
Y dos, necesito el divorcio.
Ahh, no había pensado en eso, el divorcio.
Va ser un poco raro encontrarme solo.
Sólo en absoluto, recuerda que tienes a Armando, a Anna...
y al chaval, también.
Se más simple, JP se más simple.
¿Me encuentras complicado?
No eres complicado, lo complicas todo.
¿Qué te ha pasado?
El padre de Samantha no te molestará más, le he contado la verdad.
¿Ha sido él quien te ha puesto así?
Escucha, está bien, mañana ya no se verá.
No tenías que hacer ido a ver a ese matón.
- Siéntate. - Escuche, estuvo guay,
que no me echases la otra noche.
Y además trató de pagarle para protegerme.
Nunca nadie hizo nada parecido por mí.
No es justo que ese cabrón te robe el dinero.
Un regalo, por tu cumpleaños.
- ¿Mi cumpleaños? - Sí, ábrelo.
Es la primera vez que me regalan algo por mi cumpleaños.
Me dijeron que es lo más.
- Gracias. - No es nada.
Tengo que decirte otra cosa...
¡antes del regalo! quiero decir.
Te escucho.
Me gustaría que siguieses siendo mi tutor.
Me hace falta de todas formas.
Pero si lo quitan, buscaré otro...
pero no podrá ser mejor que tú.
Escucha, me da un poco de vergüenza,
me emociona, pero...
Es imposible, yo...
- mi vida, mis costumbre... - Pero yo no ocuparé...
mucho sitio.
No puedo aceptar, no sería honesto por mi parte.
¿Por qué? ¿Qué te lo impide?
Tengo que decirte la verdad, es que...
Es difícil hablar de algo así ¿eh?
Sí, muy difícil.
Es parecido para mí ¿sabes?
Me duele hablar de mis padres aunque no les haya conocido.
Claro que sé que tienes secretos...
pero no te preocupes... no son un problema.
Todos somos libres.
¿No te molesta mi secreto?
No, para nada.
Te habías dado cuenta que...
¿Que esa Alice no es tu mujer? Claro que me di cuenta.
Lo sabía. Tú quieres...
a otra persona, ¿es eso?
Exactamente.
¿Y no sería el tipo que
intentaba arreglar la tele, por casualidad?
¿Quién te lo dijo?
Nadie. Lo entendí bastante deprisa.
Se llama Armando. Y no arregla teles.
- Es fisioterapeuta. - ¿Entonces os queréis?
Todos somos libres...
¿Por qué lo escondes? Si fuese tú estaría orgulloso de estar con Armando
Parece guay.
Y casi se electrocuta
- ... por ayudarte. - Sí.
- y eso no es poco. - Muy amable, gracias.
Es tarde, puedes quedarte si quieres.
- Buenas noches. - Jean-Pierre, gracias.
Imagino que no has venido por azar.
No, es verdad.
De hecho, he venido por Jean-Pierre.
¿Te ha enviado?
No pero creo que te necesita.
- de verdad. - Pasa.
¿Qué quiere ahora?
He tenido problemas para pagar mi alquiler. Seguramente usted no querrá
que Sam se encuentre en calle.
Y además, conozco un pequeño secreto tuyo.
Un pequeño secreto que usted
no querrá que se divulgue.
- No entiendo. - ¿No?
Bueno.
Seré más preciso.
Un marica a la cabeza de la Fundación Ullman.
¿Cómo le suena?
El hombre es un continente,
la mujer es el mar, y yo prefiero la tierra firme.
¿Me tomas el pelo?
El chantaje no va a servir. Pero le prevengo, si toca un
pelo de Antoine, haré correr el rumor
que usted pega a los homosexuales todos los fines de semana
Y conozco a homosexuales muy violentos.
Y en cuanto a Sam, conozco a una jueza que estará muy contenta
de mandar a una asistente social a su casa.
¿Verdad que no quiere separarse de su hija, Bernie?
¿Eh?
Venga.
Buenas noches.
Sr. Bernie.
Creía que nunca me perdonarías.
Claro que te perdono.
¿Qué es esto?
Billetes para Cuba.
No digas nada ahora,
tienes tiempo para decidirte.
También puedes dale las gracias a Antoine.
Vamos a cenar a un restaurante.
Este es el mejor, mira la mesa de la izquierda,
- El rector. - "Mierda.
- ¿Cambiamos de sitio? - No.
Es asunto mío, querido.
- Buenos días a todos. - Buenos días Jean-Pierre.
Uh, Bertran... tengo que pedirle un favor.
Se lo ruego, dígame.
Necesito unos días libres excepcionales.
Me voy a Cuba.
¿De viaje de estudio?
No, un viaje de novios.
Déjeme presentarles a mi prometido,
Armando.
Hola.
Uh, es decir...
"Estando bajo las ramas de los árboles, no puedo ponderar la belleza
del cielo, y viendo mi pequeñez y viendo vuestros milagros
retomo mi razón delante de la inmensidad".
Permiso concedido.
Gracias, Bertrán.
Buen provecho, señoras. Vamos querido,
bueno, esto es...
Nunca me lo habría
esperado de él.
- Te adoro. - Claro que no.
Vamos, a celebrarlo. ¡Champagne!
¿Cuándo nos vamos?
- En menos de una semana. - Muy bien.
Eso me deja tiempo para una última formalidad.
Espero que esté contento, su petición ha sido aprobada.
Ya no es
el tutor de Antoine.
Bien. En realidad me gustaría solicitar la adopción.
¿Está bromeando?
Para nada.
¿Cuál es el procedimiento?
He hecho una tarta encantadora como regalo de bienvenida.
¿No está un poco quemada?
Hola, he venido por la adopción.
¿Dónde está la madre?
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.