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ANTERIORMENTE
Que las pelosas sean tu única preocupación.
Yo mismo me encargaré del Istar.
El Mago Oscuro encontró su vara.
Ha llegado el momento de que encuentres la tuya.
A menos que quieras estar en otro lado.
Nori.
Si no la encuentro pronto, morirá.
Ambas morirán.
¿Tu amiga o tu destino?
Tú decides.
Hay algo bajo las minas.
Un mal sin nombre.
¡No debes cavar!
Apenas hemos tomado una pizca del océano de sus riquezas.
Su padre volvió su hacha contra mis hombres.
Si lleva ese ejército a Eregion ahora,
quizá Khazad-dûm ya no esté cuando regrese.
Soy Estrid.
Imagino que nunca falta agua en tu isla.
En Númenor hay agua en casi todos los hogares.
Me gustaría ver eso.
Seguro que a tu prometido también.
Los valar la han considerado...
¡Inocente!
¡Salve, Tar-Míriel, reina del mar!
Salve, reina Míriel. ¡Salve!
Cuando el Embaucador obtiene la confianza de un ser,
adquiere la capacidad de esculpir sus pensamientos.
Al luchar a tu lado, yo...
Sentí...
Yo también lo sentí.
Ya te afectó una vez.
Sí.
Conoce mi mente. Y yo conozco la suya.
Por eso debo enfrentarlo yo.
No puedes enfrentarlo sola.
El alto rey cree que podría ser vulnerable al engaño.
¿Y por qué creería eso?
Basta, Elrond.
Nueve Anillos para esclavizar el mundo de los hombres.
Como... me esclavizó a mí.
-¡Quiero los Nueve! -¡No!
Ya están lejos de tu alcance.
Entonces me los traerás y me los pondrás en la mano.
Juntos, esta corona y sus Anillos
tendrían el poder para destruir a Sauron para siempre.
Sauron no tiene un ejército propio.
Así que atrajo al tuyo aquí.
Quiere que ataquen Eregion.
¡Todo esto es su plan!
¡Es lo que quiere Sauron!
Es el Anillo.
Se ha apoderado de él, en mente y alma.
Llévalo a la cámara de curación.
¿Qué vas a hacer?
Sin importar lo que oigas, no me sigas por esa mina.
Durin.
¡Quítate el Anillo!
¡Dije que te lo quites!
¡O te cortaré la mano entera!
Tienes la fuerza para blandir un hacha.
Pero ¿tienes la suficiente para usarla contra tu padre?
No, padre. No la tengo.
Siempre fuiste más fuerte que yo.
¿Recuerdas cuando era pequeño y jugábamos a la pulseada?
Me dejabas levantar la mano lo suficiente para pensar que podía llegar a ganar.
Y luego volvías a bajármela.
Y sabía que no había nada más fuerte que mi padre.
Sé fuerte otra vez, padre.
Quítatelo. Te lo ruego.
Un enano... nunca debería rogar.
¡No!
¡Ven a ver, hijo mío!
Ven a ver la verdadera riqueza de nuestra montaña.
Contempla.
La dinastía de Durin.
Pero para ver nuestra montaña como yo,
tienes que usar un anillo, hijo mío.
No es nuestra montaña, padre.
Tú me enseñaste eso.
Con estos Anillos, podría serlo.
Corre.
¡Corre, padre!
Durin.
¡Durin!
Durin.
Nunca dejé que levantaras la mano. Eras tú.
Solo tú. Volviéndote más fuerte.
Perdóname, hijo mío.
Rey Durin.
¡No!
EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LOS ANILLOS DE PODER
Manwë prometió que vendrías.
Confieso que mi paciencia flaqueó,
pero mi fe en ti no, viejo amigo.
¿Me conoces?
¿Que si te conozco? Somos como parientes.
Éramos cinco.
Pero fuiste tú quien me convenció
de dejar el Lejano Oeste y venir a este mundo,
porque sabías que ninguno de nosotros
tendría esperanzas de vencer a Sauron solo.
Pero me dijeron que quieres aliarte con Sauron.
Viajaste a Rhûn en busca de respuestas, viejo amigo.
Sígueme. Y las tendrás.
Tu pasado, tu nombre.
Hasta tu vara.
No emprendí el viaje solo. Dos medianas me ayudaron.
Sí. Elanor Brandipie y Poppy Ganapelo.
No te preocupes.
Ya me encargué, las pequeñas están a salvo.
¡Vengan!
¡Poppy! ¡Nori!
Ordené que no las lastimaran.
No lo haremos, una vez que nos haya dado todo lo que nos prometió.
Perdóname, viejo amigo.
Pensé que estos nómadas podrían ayudarme a encontrarte.
Ahora veo que fui un tonto al confiar en tan baja compañía.
Alguna vez fuimos reyes, mago.
¡Váyanse!
¡Váyanse, ahora!
Intentamos encontrarte.
Mis queridas amigas.
¿Es a quien buscabas todo este tiempo?
¿Mago Oscuro?
No me identifico con ese nombre.
Me lo pusieron los hombres hace mucho tiempo,
por ignorancia y miedo a nuestra especie.
Espero que mis acciones hoy los lleven a conocerme mejor.
¿Hablas de este tipo de acciones?
¿Compadeces a quien tuvo su espada contra tu cuello?
Sí.
La lástima no vencerá a Sauron.
Y si derrotaras a Sauron, ¿sería suficiente?
¿O buscarías convertirte en su sucesor?
Acompáñame, y con el tiempo, ambos seremos sus sucesores.
Preferiría andar por este desierto por siempre,
olvidado y sin nombre.
Entonces no me dejas opción, viejo amigo.
¡Todos afuera!
Solo espero que perder a quienes más te importan
te dé una idea del sufrimiento que toda Tierra Media conocerá
si Sauron resulta victorioso.
¡No!
Cuando recobres la razón, estaré esperando.
¡Nori!
Esperamos respuestas. ¿Qué significa esto?
Solo me ordenaron reunirlos aquí.
No tengo respuestas que dar.
Líderes de los Fieles.
Les agradezco a todos por venir a esta hora.
¿Con qué fin?
Nos enteramos de por qué Míriel pudo hechizar el mar.
Parece que tiene un aliado con hábiles poderes.
Un aliado que ya ha magullado a Númenor una vez
y ahora está reuniendo fuerzas para hacernos sangrar.
Es absurdo.
La reina del mar no tiene aliados más que los valar que la protegen.
¿Sauron?
¡Se declara a todos los supuestos Fieles
traidores a Oesternessë!
A partir de ahora, todo númenóreano leal debe oponerse a esta amenaza.
Muévanse todos.
¡Traidor!
Sujétenlos.
Pharazôn, ¡no puede hacer esto!
Vamos, traidor.
¡Padre!
Padre, por favor.
No hay tiempo para explicar.
Vienen por ti.
Revisen ahí. Sáquenlos.
¿Hay algún Fiel ahí?
No. Continúa.
¿Le cuento tu insolencia a Ar-Pharazôn?
No se resistan. No luchen. ¡Muévanse!
Avanza.
Bien. Todos ellos. Y allá arriba también. Todo.
Debemos ir al oeste. Hay Fieles allá.
Entre ellos, mi hijo Anárion.
Conozco a un barquero para salir de la ciudad.
Debes viajar solo de noche.
Las estrellas serán tus amigas y te cuidarán.
Y a usted.
No hacen falta ojos para guiar a oscuras.
¿Qué cobardía demostré para que piense
que siquiera consideraría salvar mi pellejo
a costa del suyo?
Mi lugar es aquí. Lo sabes.
¿Y dónde es el mío, si no es con usted?
Se llama Narsil.
La llama blanca.
Reclama tu señorío.
Y con esta espada, tu destino.
¡Vamos!
No hay salida, elfa.
Puedes huir, pero no...
Por aquí.
Mamá.
Su padre nuestro me quiere a mí.
Libérenlos. E iré voluntariamente.
Dame una razón, elfa.
Te daré Nueve.
Mira lo que te hiciste.
Llegarán en cualquier momento.
¿Has visto orcos en el fragor del combate?
Los invade un frenesí.
Una sed de sangre.
Cuando cayó Gondolin, dicen que no paró.
Durante semanas.
Dime dónde escondiste los Anillos. Y acabaré con tu sufrimiento ahora.
Debe ser casi mediodía.
Solían oírse los martines pescadores, volando hacia el río.
Es una pena cómo los silenciaste.
Todo lo que hice fue por ti.
Fue tu fuego el que creó las maravillas de la Edad.
Solo deseo compartirlas con el mundo.
Por favor.
Permítemelo.
Pero los Anillos no están a tu alcance.
Y en breve, yo tampoco lo estaré.
Pues pronto iré a las costas de la mañana.
¡Llevado de aquí por un viento que nunca podrás seguir!
Hay formas de mantenerte vivo.
Amigo.
¿Debo mostrarte mi dominio de ese arte también?
Arte.
Tu único arte es el engaño.
Tan puro que traicionará a la mismísima mano que lo forja.
Tus palabras son vacías.
No.
No, escúchame. ¡Escúchame!
Sombra de Morgoth.
Escucha las últimas palabras de Celebrimbor.
Los Anillos de Poder te destruirán.
¡Y al final, predigo
que uno solo resultará en tu ruina absoluta!
Te equivocas. Soy su creador.
Soy su amo.
No.
Eres su... prisionero.
Sauron, El Señor...
de los Anillos.
¿Usted es él? ¿Es Sauron?
Tengo muchos nombres.
¿Cuál es el tuyo, uruk?
Es de mala suerte... guardar una daga en un bolso.
Dicen que acorta el viaje.
Esta ya me apuñaló una vez.
Seguro el daño está hecho.
¿Cómo vives con ello?
Un buen sanador me cosió.
Me refería a lo de tu mamá.
Oí lo que dijiste.
Sobre que fue tu culpa y eso.
Quería saber cómo lo llevas.
Mal.
Lo he llevado mal.
No lo supe hasta que vine aquí.
¿Por qué?
Hay cosas más grandes aquí de lo que creí.
Me hizo ver cuán pequeño me había vuelto.
¡Vengan a ayudar!
Será mejor que los ayude a descargar.
¿Seguro que no vienes?
Me gusta más ser un hombre común.
A mí también me gustó.
¿Cambiaste de opinión?
Por los que me prestó Theo.
Puedes dejarlo ahí.
Oí que construirán un hogar.
Hagen comenzó a sentar las bases hace unos días.
Cuando puso la piedra angular...
les pidió a los dioses que mantengan nuestro amor mientras exista la casa.
Me alegro por ti.
Siempre pensé que el amor se sentía como su bondad.
Pero cuando lo dijo, me sentí mal.
Me sentí...
¿Por qué me dices esto?
Yo...
Ven conmigo.
Ven conmigo a Númenor.
Hombres comunes de Pelargir. Saludos.
Soy Theo. Hijo de Bronwyn.
Traigan el equipo de topografía.
Tal vez no oíste.
Él es Theo. Su madre era Bronwyn.
Claro que sí. ¿Y quién eres tú?
El líder de media colonia.
Me ayuda a mantener el acuerdo con tu reina.
El acuerdo ha cambiado.
Construiremos la torre frente al río.
Quizá derribemos algunas casas.
Este lugar es un desastre.
¿Kemen?
¿Isildur?
Tu hermana estará encantada de saber que te encontramos.
No perdí la esperanza, ni cuando dijeron que no había sobrevivientes.
No los habría, si no fuera por Berek.
Seguro hay lugar en el barco.
Bastante.
Entonces debería entrar uno más.
Los hombres comunes no pasan.
Sobreviví a una erupción. Mi hermana es miembro del gremio.
Mi padre es capitán de la reina regente Míriel.
Seguro se hará una excepción.
Me temo que te equivocas.
Mi padre es el rey ahora.
Y al tuyo... lo buscan por traición.
Podría haber sido peor.
Si fuera por mí, el viejo tonto estaría muerto.
Te salvé la vida, miserable...
¿Hago que maten al caballo?
Esta gente parece hambrienta.
Si vuelves a faltarme al respeto, sí serás una víctima en Tierra Media.
Escúchenme.
Pelargir ya no es una colonia de Númenor, sino una fortaleza para sus soldados.
Y yo soy su comandante.
Cualquier hombre común que desee quedarse
entregará madera de los bosques circundantes regularmente
para construir la armada de su majestad.
¿Y los suministros que prometieron? ¿Comida para el invierno?
Sin madera, no hay suministros.
Pero seguro no les será un problema. Después de todo, son solo árboles.
La elfa se entregó.
Déjennos.
Déjennos.
Acepto tus términos, uruk.
Tengo lo que busca Sauron.
Termina con esta matanza y haré lo que me pediste.
Te ayudaré a destruirlo.
¿Cómo esperas destruir a Sauron sin tu Anillo?
Parecería que incluso las heridas que han perdurado una Edad
pueden sanar a veces.
Adar.
La última vez que me vi así, me conocían por otro nombre.
¿Cuál era?
Un nombre insignificante. Un nombre que me dieron.
Adar es el nombre que me gané.
Ayúdame a ganármelo de nuevo.
Tómalo.
Ayúdame a vencer a Sauron con él.
Y te juro que retiraré a mis hijos a Mordor.
Y jamás volveré a hacer la guerra en Tierra Media.
He asesinado a más de tus hijos que cualquier elfo vivo.
Te perdono.
No más llamas, ni más oscuridad.
Que este Anillo sane la grieta entre elfos y uruk.
Creemos una paz duradera en Tierra Media.
Ahora y para siempre.
¿Qué pasó?
Encontramos a Sauron, padre nuestro.
Intentó hacer que Glüg lo traicionara, pero él se resistió.
Así que Sauron hizo esto.
Los otros lo persiguen ahora.
Perdóname, hijo.
Es demasiado tarde.
Nunca es demasiado tarde.
Ni siquiera para mí.
Ni para ti, hijo mío.
Es demasiado tarde.
Galadriel.
Mis... niños...
Ya no son niños.
¿Qué ordena, señor Sauron?
Destruyan Eregion.
No dejen a ningún elfo vivo.
Pero tráiganme a sus líderes.
¡Salve, Sauron!
¡Salve el nuevo Señor Oscuro!
¡Salve, señor Sauron!
¡Salve, señor Sauron!
Todo esto...
fue tu plan desde el principio.
Por favor. Me sobrestimas.
El camino siempre es sinuoso.
Ni siquiera yo veo todos sus senderos.
Es aún más hermoso de lo que Celebrimbor me hizo creer.
Dámelo.
Dame tu Anillo... y los Nueve.
No deseo hacerte daño.
¿Deseas sanarme?
Deseo sanar... a toda Tierra Media.
¿Como sanaste a Eregion?
Derríbenla.
¡Y tiren!
-¡No, uruk! -¡No!
Es el registro completo de las obras de Celebrimbor.
La sabiduría de quienes vivieron aquí.
Su valor supera al de las joyas o incluso la sangre.
Quítennos la vida. Pero déjalo, te lo ruego.
¡Cobardes traidores!
¡Esperen!
El señor Sauron quería a sus líderes ilesos.
Galadriel,
sin duda tú más que ningún otro elfo debes entender
que para encontrar la luz, primero debemos tocar la oscuridad.
No somos parecidos. Nunca lo fuimos.
Fue solo otra de tus ilusiones.
No todo.
Al luchar a tu lado,
sentí que si pudiera aferrarme a ese sentimiento...
Ya no lograban distinguirme del mal contra el que luchaba.
¿Acaso no son las semillas que plantaste?
Te veo.
Conozco tu mente.
La puerta sigue abierta.
La puerta está cerrada.
Te habría puesto una corona en la cabeza.
Nunca habría descansado
hasta que toda Tierra Media se arrodillara
para adorar la luz de su reina.
Los pueblos libres de Tierra Media
siempre se te resistirán.
Los Anillos son míos.
Enanos.
Vamos. Suéltame.
Durin.
¡No!
El príncipe está de luto.
¡Muévanse!
Dame tu Anillo.
Galadriel. Tu Anillo.
¿Deseas sanar a Tierra Media?
Sánate a ti mismo.
Nos están superando, señor Sauron.
Los enanos están asegurando la retirada de los elfos.
Si continuamos, muchos uruk...
Estas no son meras heridas del cuerpo.
Su espíritu inmortal está siendo atraído al reino de las sombras.
por la luz del viejo rey,
le ordeno a toda oscuridad que se aleje de ti...
Por la luz del viejo rey,
le ordeno a toda oscuridad que se aleje de ti...
La estamos perdiendo.
La oscuridad es demasiado poderosa. No puedo salvarla.
Yo sí.
Juntos.
Debemos arreglarlo.
Luego de que mi familia...
El señor Tejonera me sentó.
Me dijo que no todo se puede arreglar.
Algunas cosas se pierden para siempre.
Sin importar cuánto luchemos.
Cuánto duela...
O cuánto ansíen nuestros corazones...
recomponerlas.
Porque este mundo es mucho más grande que nosotros.
Y a veces, el viento en contra es demasiado fuerte.
El señor Tejonera dijo que esas veces,
solo debemos aceptarlo.
Lo roto está roto y no se arreglará.
Y lo único que se puede hacer es intentar construir algo nuevo.
No te vuelvas un extraño ahora.
Muchas gracias, gran elfo.
¿Por qué no agarras otra cosa?
Adiós, gran elfo.
¿Gran elfo?
Nunca han visto un elfo.
Ni han salido de casa.
Quise ayudarlos a empacar, pero...
es su primera migración
y no tienen la menor idea de qué llevar.
Y qué dejar.
Si fuera por mí, nosotros...
Andaríamos por los yermos del mundo.
Comiendo caracoles y escarabajos hasta el fin de los días,
pero ya es hora de que recorra mi camino, y tú el tuyo.
Somos criaturas muy diferentes, Nori.
A fin de cuentas.
No tan diferentes, en mi opinión.
Fue todo una prueba, ¿no?
Otro de tus acertijos.
Debía elegir la amistad por encima del poder.
Debía ayudarlas.
Debía encontrar esto.
Un mago no encuentra su vara.
Ella lo encuentra a él.
Como su nombre.
Gandalf.
Así me van a llamar, ¿no?
Que comience la canción.
Cantemos todos juntos.
¡Hola, Dol! ¡Feliz, Dol! ¡Toca un don dilló!
Insectos en la hierba. En el sauce las abejas.
Que comience la canción. Cantemos todos juntos.
El Sol, y las estrellas, la luna, las nubes y la lluvia.
La luz en los capullos, el rocío en la pluma.
El viento en la colina. La campana en los brezos.
El viejo Tom Bombadil es un tipo feliz.
De color azul brillante su chaqueta es y sus botas amarillas son.
Las cañas en la orilla. Los lirios en el agua.
Son Tom Bombadil y la Hija del Río.
Eregion ha caído.
Los sobrevivientes huyeron a un valle al norte de aquí.
¿Y Elrond?
Los guio.
Envía un mensaje.
Dile que Khazad-dûm está listo para ofrecer ayuda una vez más.
Tenemos problemas propios, amor mío.
La muerte de tu padre nos ha dejado en un enredo.
Los señores de las Montañas Azules le pagaron grandes tributos
y exigen recuperarlos.
Pero hay más.
Corren rumores de que no era el heredero preferido de su padre.
De que otros señores enanos están reclamando el trono.
Y parece que su hermano está reuniendo apoyo.
Qué lástima.
No sabía que eras una compañía tan apacible.
Creo que me estaba acostumbrando.
Descansa.
Estamos a salvo aquí.
-¿Qué es este lugar? - Un santuario.
Protegido... por los Anillos de los elfos.
Comandante.
Arondir.
Reuní a los demás, alto rey. Esperan su decisión.
Los ejércitos de Sauron recorren Eriador.
Toda Tierra Media está a su alcance ahora. Incluso Lindon.
Debemos decidir si atacar y llevar la lucha a él...
o retroceder, para preparar nuestra defensa.
La espada o el escudo.
Muchos de los más valientes de Eregion cayeron.
Los que sobrevivieron están destruidos en cuerpo o espíritu.
Les queda poca fuerza para pelear.
Apenas pudieron huir.
¿Qué rumbo aconsejaría, comandante Galadriel?
Recordaría el consejo
de nuestro querido amigo, Celebrimbor,
el Mejor de los Herreros Élficos.
Y le diría a nuestra gente...
que no es la fuerza lo que supera la oscuridad,
sino la luz.
Y el sol aún brilla.
Subtítulos: Martina Solari
Supervisión creativa Estefanía Lorean
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