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Llegó el tiempo.
Tiempo para descubrir de qué están hechas...
porque en este pueblo no cabemos los tres.
Así que desenfunden. Desenfunden, a menos que sean cobardes.
-No somos cobardes. -Entonces desenfunden.
-Nunca lo hacemos primero. -Desenfunda tú.
-No, ustedes desenfunden. -No, ¡tú!
- No, ustedes. - ¡Tú
Buenos días. Arriba. Arriba, señoritas.
El sol ya salió.
Tengo que ir a ver a la mujer dragón.
-¿Soñaste algo extraño? -¿Acerca del Lejano Oeste?
Sí, estábamos en un tiroteo.
-Un tiroteo. -Con un vaquero.
Creo que no deberíamos comer queso antes de dormir.
-¿Por qué aprobó esta reclamación? -La mujer es ciega.
¿Sólo por eso?
Un ladrón entró y robó todo lo que tenía, incluyendo su perro guía.
Esto es aceptable.
Ella no instaló las cerraduras aprobadas.
Así que, por lo tanto, su póliza de seguro se invalida.
Cancelé su reclamación.
-La mujer es ciega y perdió a su perro. -Ése es su problema.
Nuestro problema es asegurarnos...
de no pagar más de lo necesario.
¡Recuérdelo bien!
¿Escucharon eso? Está escatimando...
con una mujer cie...
Gracias por su apoyo. Son todo un encanto.
Bien, estamos en casa.
Espera. Dame eso.
Gracias.
¿Leche?
Cielos, olvidé la leche.
Oigan, es extraño.
Aquí hay una carta dirigida a su madre.
¿Qué dice?
La carta dice que...
el rancho de turistas al que su madre iba cuando era niña está en problemas...
y nos piden que vayamos de inmediato.
¿En serio?
Sí. "No llamen. Sólo vengan antes de que sea muy tarde."
Está dirigido a su madre.
Es curioso. Yo le escribí a Natty acerca de Sara.
-¿Quién escribió esa carta? -Esa es la parte extraña. No está firmada.
Pues, aunque nos parezca extraño, suena en serio.
Ella amaba ese rancho y a su madrina Natty.
Y tenía un caballo que se llamaba Trueno.
-Así es. -Parece que Natty nos necesita.
-Debemos salir de inmediato. -Bueno, chicas, no podemos irnos así y ya.
Papá, son vacaciones.
Y tú tienes tiempo acumulado de vacaciones que nunca tomas.
Es cierto. Y sería genial que Uds. dos por fin conocieran a Natty.
Tal vez podríamos ayudar en algo.
Pero, niñas, la mujer dragón no me va a dejar ir.
Y si la mujer dragón te da permiso, ¿podemos ir?
Claro. Pero créanme, eso no pasará.
Escuchen, tengo que bajar por leche.
Ustedes hagan algo productivo.
¿Qué piensas?
-Tenemos que ir. -SÍ, pero ¿cómo?
Hay que llamar a la mujer dragón.
Tal vez, si le explicamos, ella entenderá.
¡Qué gran idea!
Saca la tarjeta de papá.
Stephen Martin - Ajustador
SEGUROS FAIRGATE AUTOS ACCIDENTES PROPIEDADES
-Seguros Fairgate. -Con la mujer dragón...
-Con la Sra. Plaskett. -Lo siento, está ocupada.
-¿Podría dejarle un mensaje, por favor? -SÍ.
Dígale que el Sr. Martin tomará sus vacaciones a partir de mañana.
Gracias. Adiós.
No sé quién contestó, pero se reía.
Empaquemos.
Stephen, habla la Sra. Plaskett.
Supe que quieres tomar tus vacaciones mañana.
Muy bien.
Lo que es más, que sean vacaciones permanentes.
Estás despedido.
-¿Todo está bien? -Bueno, llamamos a la mujer dragón...
y le dejamos un mensaje.
No. No lo hicieron.
-¿Lo hicieron? -Era sobre tus vacaciones.
-¿Qué? -Sí, y ya llamó.
¿Qué?
Stephen, habla la Sra. Plaskett.
Supe que quieres tomar tus vacaciones mañana.
Muy bien.
¿Ves? Está de acuerdo.
Es genial. Niñas, eso es fantástico.
Ustedes son maravillosas. Gracias.
Jessica, ¿qué pasará cuando lo descubra?
¿Para qué preocuparse? Ya es tarde. Ahora debemos ir al rancho.
QUÉ DIVERTIDO ES EL OESTE
Bueno, aquí estamos: Tejado Seis.
RANCHO PARA TURISTAS TEJADO SEIS
Vaya, miren este lugar.
-¿A qué huele? -Creo que es aire fresco.
¡Qué concepto!
¡Miren!
-¿Qué hace, papá? -Hace suertes a caballo.
¡Vaya!
¡Vaya! Mira eso.
Muy bien.
Eso estuvo perfecto.
Estaba concentrada. No me di cuenta de que me veían.
Nunca había visto a nadie cabalgar así.
Si usara su cinturón de seguridad, eso no pasaría.
-Ustedes son... -Somos visitantes. Yo soy Stephen.
-Y yo soy Jessica. -Y yo, Susie.
-¿Te gusta el rodeo? -Sí. Practico aquí. Soy Laura Forrester.
-¿Podemos acariciarlo? -Claro. Se llama Hércules.
¿Lo ves? Tenemos algo en común. Mi papá se llamaba Hércules.
-Papá. -Bueno, así le decían.
Diviértanse.
-Eres todo un citadino, ¿no es así? -Sí. Vi Maverick dos veces.
Sé que no es suficiente para considerarme un vaquero.
No empiezas bien. Estás sobre lo que no usa el caballo.
Yo pensé que eso era hacer algo auténtico.
Me alegra que llegaran a tiempo.
-¿A tiempo para qué? -Para cenar.
-Les mostraré su cabaña. -Gracias.
-Disculpe, ¿usted es un indio? -Debes decir americano nativo.
Sí, lo soy.
¿Te llamas Búho Durmiente o Alce que Corre o algo así?
¿Y ustedes se llaman Susie, Jessica o algo así?
Sí.
Me llaman George Pluma de Águila.
Aún me asombra este lugar. Esto es el Oeste en realidad.
Es tan del Oeste.
Me gustaba ir a ver películas del Oeste cuando era niño.
Jugábamos a los vaqueros y a los in... a los vaqueros y a los alemanes.
Dime, George...
¿Cuándo veremos a Natty?
La verán en la cena. Y a su hijo Bart.
-No sabíamos de él. -Muchos lo ignoran.
Oye, ¿qué es esa cosa abultada que hay en la cocina?
Es una estufa que quema madera.
La usaban los pioneros.
Supongo que era antes de los microondas.
Papá, acabo de descubrir algo.
¿Que no hay televisión?
Niñas, las personas sabían entretenerse...
mucho antes de que hubiera televisión.
-¿En serio? -¿Saben qué hacían?
-Veían videos. -No, charlaban entre ellos.
Serán unas largas vacaciones.
¡Natty!
Aquí hay alguien que quiere verte.
¡Oh, Dios!
¡Vaya! Es como volver a ver a Sara en casa...
sólo que doble.
Bueno, aquí estoy abrazándolas a ustedes y ni siquiera saben quién soy.
Claro que sí. Tú eres Natty. Yo soy Susie, ella es Jessica...
-y él es nuestro papá. -Stephen.
Y él es mi hijo Bart.
¿Dónde está su mamá?
Natty, yo escribí cuando pasó.
Sara murió hace tres años.
Oh, no.
¿Nunca recibiste mi carta?
Bueno, ya saben cómo es el correo en estos días. Especialmente el rural.
Pobrecitas mías.
No puedo creer que muriera.
Yo amaba a Sara y su familia. Ella disfrutaba mucho esto.
Lo siento mucho.
Pero en realidad me da gusto que estén aquí.
-Bart, ¿no es maravilloso? -Sí, fabuloso.
Si éste es un rancho de turistas, ¿dónde están los turistas?
Cariño, hubo una vez en que este sitio estaba lleno de huéspedes.
Había actividades y barbacoas, e incluso teníamos un rodeo cada año.
Pero no hay nadie desde hace mucho.
Bueno, ya saben, nadie viene. Todos quieren ir a esos...
parques con diversiones fantásticas. Por eso lo venderemos.
¿Lo venderán?
Este lugar está ahogado en deudas y atrasado en impuestos. Así que...
fui afortunado al encontrar un comprador.
Pero si no firma el acuerdo en 10 días...
él se retirará del asunto.
¿Quién comprará el rancho?
-Alguien que tiene mucho dinero. -¿Quién es?
¡Qué lindas!
Mamá, ¿por qué no firmas el acuerdo ahora...
y así podrás visitar con estas lindas urracas todo lo que quieras?
Ahora no. Es la primera noche que pasarán aquí las hijas de Sara.
Tenemos mucho de qué hablar.
Bueno, sólo era una sugerencia.
¿Todavía te alegra que viniéramos?
Su madre estaría alegre.
Sabía que había naturaleza en el Oeste, pero no creí que tanta.
-Cuidado. -Tranquila, es un caballo viejo.
Tiene 25 años.
Lo llamamos Trueno.
¿Adónde va?
Eso no lo sé, pero creo que quiere que lo sigan.
-¿Adónde vamos? -No sé, pero camina.
Es muy arriba. ¡Arruinaré mi vestido!
-Te dije que usaras pantalón. -No es mi estilo.
Mejor date prisa.
Trueno, ¡espera!
¿Qué es eso?
"La guarida de Sara."
-¿Quieres entrar? -Mejor no.
Creí que les gustaría.
Éste era el lugar secreto de su madre.
-¿Tú la conociste? -Y muy bien. Entren.
Ven con nosotras.
¿Adónde fue?
¡Qué extraño!
Mami jugaba aquí cuando tenía nuestra edad.
Mira. Quiero saber qué tienen adentro.
Ya lo tienes.
Abajo.
Toma.
Es medio búho.
Y medio oso.
"Lees esto y te mueres."
Es el diario de mamá.
-¿Lo leemos? -Sí, la maldición es para los adultos.
"Éste es mi tercer verano con Natty y Trueno...
"y Bart, que es un infame."
-¿Qué es eso? -No lo sé, pero suena bien.
"Casi siempre está en su taller del sótano.
"Entré por el pasadizo secreto del hocico del oso."
“"Trato de querer a Bart porque Natty me quiere mucho a mí...
"pero es muy difícil quererlo.
"Ayer vi a Bart prendiendo fuego a unos arbustos.
"Se perdió en el humo pero logré sacarlo. Es un infame.
"No puedo decirle a Natty lo que hizo porque le rompería el corazón.
"Natty y yo todavía planeamos encontrar la mina de oro perdida.
"Pero el casi perder el rancho me hizo pensar acerca de...
"por qué es tan especial.
"Aquí el cielo es abierto y las aves vuelan libres.
"Los animales son confiados y amables.
"Parece que te conocen y quieren ser tus amigos.
"El agua del río es tan limpia y fresca...
"que puedes ver las piedras en el fondo...
"brillando como diamantes cuando la luz del sol se refleja.
"Y los caballos son como espíritus mágicos.
"Corren y juegan, y cuando los veo...
"me siento feliz de estar viva.
"Debe permanecer así siempre para Natty...
"y para todos los que lo aman."
Creo que sería terrible perder el rancho.
¡Mira! ¡Ahí hay fuego!
Me pregunto si será Bart otra vez.
¿Qué estás quemando?
Sólo me deshago de algunas cosas antes de la venta.
Casi todo es papel. ¿No podrías reciclarlo?
¿Por qué no se van a jugar por ahí?
El fuego es peligroso. Podrían caer en él.
¡Miren! ¡Un papel ardiendo y se lo lleva el viento!
-¿Dónde? -Por ahí.
Parece que aterrizó en el techo. ¡Mira! ¡Rápido!
Oh, no. Hoy cancelé el seguro.
"Querido Sr. Gifooley: Lamentamos saber que el rancho cierra.
«Queríamos traer a toda nuestra familia esta vez.
"Sinceramente, Rose Berman."
"Querido Sr. Gifooley...
"Sentimos que cancelara nuestras reservaciones."
No necesito esto. No lo necesito para nada.
-¿Cuál es la fecha de la tuya? -De hace casi un año.
-¿Y la tuya? -Hace seis meses.
Bart dijo que ya nadie quería venir.
Pero la verdad es que él los rechaza. Por eso quiere vender el rancho.
-Muy bien, ¿qué tienen ahí? -Nada.
¡Dámelo!
Pequeños demonios. Vamos, ven con papá.
Cae ya. Baja, baja.
Uno de estos días...
Sí.
Te tengo.
Fuera del camino.
-¿Qué hacemos con esta carta? -Debemos mostrársela a Natty.
A mí no me parece.
Uds. le dirán a su papá que quieren volver a la ciudad ahora mismo.
-No podemos. -¿Ah, sí? ¿Por qué no?
-Lo despidieron... -No.
Déjenme decirles algo.
En este rancho no cabemos los tres.
El sueño.
¿Qué?
-Nos quedamos. -Para ayudar a salvar el rancho.
Entonces esto es la guerra.
-Su lección de equitación. -Sí.
Si insisten en esto...
yo también les daré una lección.
Vete a duchar.
Muy bien, ya se ven mejor.
Sus tobillos abajo...
y su mano enfrente de la montura. Así está bien.
Pero levántenla. Un poco más. Así se hace, sí.
Ahora recuerden: no estamos listos para ninguna huida todavía.
¿Entendieron?
Creo que le agradan a sus caballos.
Recuerden lo que les dije. Tobillos abajo. Sean parte del caballo.
No conduzcan, monten.
-Tenemos que decirle a Natty lo de Bart. -Y lo de las cartas.
Natty es lista, excepto por una cosa: Bart.
Ella está convencida de que él es tan bueno y decente como ella.
Si le decimos que Bart es un infame, ¿nos creerá?
Hay que tener evidencia.
¡Hora de almorzar! ¡Adentro!
Estoy feliz de que haya vida en este sitio.
Tengo ganas de estirarme.
Mientras no te fractures un hueso.
Yo creo que estás muy bien.
¿Sabes, mamá? Estas criaturas tienen mucha imaginación.
No te han dicho ningún cuento o historia, ¿verdad?
-No. -Bien.
-Son muy brillantes. -Ya lo creo que sí.
Me alegra mucho que se lleven tan bien.
Natty, dinos cómo comenzaste el rancho, ¿sí?
Bueno, era un sueño de mi finado esposo y mío.
¿Tenían mucho dinero?
Ni un centavo partido por la mitad...
pero obtuvimos un préstamo y trabajamos duro...
y antes de saberlo, teníamos clientes.
Tuvimos a presidentes aquí, y a reyes.
Y a una gran cantidad de gente amable y común.
¡Vaya! Tal vez deberías pedir otro préstamo y comenzar de nuevo.
Para que levantes este lugar.
Es una buena idea. ¡Qué buena idea!
Mamá, hablas con unas urracas. ¡Van al jardín de niños!
-Mentira. Estamos en segundo grado. -En el grupo de avanzados en lectura.
Pues estoy impresionado.
Mamá, oye, ya hice todo lo posible para levantar este sitio.
Vamos. Debemos hacer un inventario de las cosas que necesitaremos.
Ya saben el viejo adagio: Roma se hizo en un día.
Ahora tenemos que pedir un préstamo y tenemos que hacer propaganda...
Mamá, el adagio dice: Roma no se hizo en un día.
Su padre es un hombre de negocios. ¿Uds. creen que quiera ayudarnos?
Claro que sí.
Esto es demencia.
-O senilidad. -¿Habichuelas?
No estoy loco.
-¿Dónde está papá? -Con Laura.
-¿Qué hace? -Aprende a montar.
-Probablemente ya galopa. -Espero que no vaya muy rápido.
¿Piensan conversar todo el tiempo...
o ayudarán a esta anciana a apalear abono?
-¿Qué apalearemos? -Heces de caballo.
-¿Qué? Desechos de caballo. -Prefiero heces de caballo.
¿Tenemos que hacerlo?
¡Vaya! Esto no es simple comida. Esto es maravilloso.
Estás en el Oeste, donde los hombres son hombres y las mujeres también.
No desde donde estoy sentado.
-Te mueves rápido, ¿no es así? -No, no es así.
Hablo rápido y me muevo lento.
A decir verdad, desde que Sara murió, no me muevo mucho...
en el departamento romántico.
¿Todavía te hace falta?
Sí. Ella querría que yo siguiera adelante con mi vida.
-¿Lo haces? -Sí.
En realidad, no logré gran cosa.
Has educado muy bien a esas niñas.
-Son hermosas. -Gracias.
Pero ellas me educaron a mí.
Sigo pensando que un día despertaré y me sentiré todo un adulto.
Pero nunca pasa.
¿Cuándo comenzaste a sentirte grande?
Hablas con una mujer que vive...
viajando con un grupo de rodeo, haciendo suertes a caballo.
-¿Quién dice que crecí? -¿En serio?
Tú debiste tener muchos hombres en tu vida.
Bueno, unos cuantos.
Algunos.
-Eres gracioso. -Gracias.
¿Te refieres a la intención?
Gracioso, pero inseguro.
¿Te parece?
Sí.
Bueno, gané una moneda.
No lo sé.
Probablemente sea otro de los secretos de Sara.
¿Alguna vez mamá y tú encontraron el tesoro del rancho?
Un verano buscamos y buscamos, pero no encontramos nada.
Sin embargo, encontré artefactos maravillosos para mi museo.
-¿Ya estuvieron ahí? -No, pero iremos.
¿Alguna vez mamá y tú salvaron al rancho de un incendio?
¿Les dijo acerca de eso?
-Espero que ayudemos a salvar el rancho. -Ustedes son justo como ella.
Si salvamos el rancho, tendremos que trabajar mucho...
porque ya no soy la misma mujer de antes.
Tenemos que decirte algo importante sobre Bart.
No le hagan caso. No le gustan los niños.
No es eso, Natty.
Reconozco que casi morir en el incendio lo afectó mucho.
Desde entonces, él está malhumorado.
-¿Malhumorado? -Niñas...
aunque nuestra familia no sea como uno espera...
hay que seguir unidos.
Muy en el fondo, Bart es bueno.
Sí, hola, Sra. Plaskett. Habla Bart Gifooley.
Sí, ¿qué puedo hacer por usted, Bart?
Yo necesito información acerca de un empleado que trabajaba allí.
El Sr. Stephen Martin.
Despídalo si lo contrató. Y si busca empleo, no.
Pues, muchas gracias. Usted fue de mucha ayuda.
Eso es lo que debemos hacer.
Niñas, creo que es una idea genial. Pero el camino es largo hasta Filadelfia.
Papá, eso hubiera hecho feliz a mamá.
¿Por qué no nos sentamos?
Escuchen, tenemos que irnos antes de que pasen nueve días.
Tengo que volver a mi trabajo.
¿Cuál trabajo?
-Lo siento. ¿Querían decírselo ustedes? -¿Decirme qué?
Papá, no te dijimos.
Tu jefa, la Sra. Dragón, te despidió.
¿Qué? ¿Cuándo?
No escuchaste todo el mensaje del teléfono.
¿Ustedes hicieron eso?
Los niños hacen esas tonterías.
Natty, creo que estaremos un rato más.
Y ustedes dos y yo tendremos una larga, larga charla.
¿Saben? Odio arruinar su espléndida fiesta, pero los bancos...
no son muy amables con los desempleados.
Te diré una cosa: eres mi nuevo gerente.
-¿Tu nuevo gerente? -Mamá, ¿estás enloqueciendo?
Bien, entonces eres mi director de mercadeo.
-Lo aprecio, pero es... -Mamá, ¡esto es ridículo!
Mejor firma esto antes de que sea muy tarde.
No es ridículo.
Podríamos hacer un volante...
y enviarlo por fax al personal ejecutivo de las 500 corporaciones.
¡Sí!
Tal vez alguien quiera enviarnos un grupo de ejecutivos.
Y tal vez tú y Laura puedan ayudar con la solicitud del préstamo.
Sí, tal vez los pequeños duplicados firmen por ti.
No es mala idea.
Hay una semana antes de que llegue el cobrador de impuestos...
y termines en el asilo.
Tal parece que no quieres salvar el rancho, Bart.
-No creo que quiera. -Yo tampoco.
PRIMER BANCO DE BRAGG CREEK
Trabajaría por nada e invertiría todo mi dinero...
en comprar equipos para el rancho.
Podrían dar clases de equitación gratis.
Ustedes pensaron todo muy bien.
Necesito hablar con mi jefe, pero le recomendaré...
que apruebe el préstamo.
-En general acepta mis recomendaciones. -Eso es genial.
Gracias, señor.
¿Tardaremos mucho en obtener la aprobación formal?
Desgraciadamente, el Sr. Bellamy está fuera de la ciudad.
Así que llevará una semana.
-No tenemos tiempo. -¿Usted cree que sería seguro...
si comienzo a gastar mi dinero para echar a andar todo?
El que no arriesga, no cruza el río.
BART EL INFAME
Tengo las provisiones. ¿Ahora qué hago con ellas?
Espera un segundo, viene un fax.
Escuchen esto. "Recibimos su fax.
"Por cambio súbito de planes, requerimos rancho de turistas...
"fin de semana para 25 ejecutivos.
"No confirmen.
"Llegaremos a las 10:00 de la mañana el próximo sábado."
Firmado: "E.J. Peabody.
"Director de personal de las Industrias de Energía Internacionales."
Veinticinco ejecutivos. Es fantástico.
¿Qué hago? ¿Qué hacemos?
-Stephen. -¿Siempre es así?
Papá, cálmate.
Hola. Tejado Seis, Rancho de Huéspedes. ¿En qué puedo ayudarlo?
-Habla Sammy, el de la ferretería. -Hola, Sammy, ¿cómo estás?
Llamé al banco, y no aprobaron tu préstamo.
-¿Qué? -Dijeron que no lo harán.
PRIMER BANCO DE BRAGG CREEK ABIERTO DE 10:00 AM A 4:00 PM
Disculpe.
-No, no puede... -Disculpe.
Gasté todo mi dinero en provisiones.
Pedí a crédito una gran cantidad de dinero.
De repente, me habla el de la ferretería y me dice que llamó aquí...
para verificar mi crédito y que no hay préstamo.
Quise llamarlo.
Envié su solicitud a mi jefe, pero no la aprobó.
-¿Por qué? -Porque creyó que su plan no era realista.
¡Claro que lo es! Ya reservaron 25 huéspedes.
-¿Es verdad? ¿Tan pronto? -Sí, mire el fax.
Sólo piense si les gusta y lo recomiendan...
¿Podrías comunicarme con el Sr. Peabody...
de Industrias de Energía Internacionales, por favor?
No digo que estén mal, pero si es verdad...
-estaré impresionado. -Escuche, Sr. Sulton...
necesitamos este préstamo.
Vienen dos docenas de caballos, monturas, balsas y comida.
Y ya gasté cada centavo de mi dinero.
Natty cuenta con esto, mis hijas y...
francamente, yo también.
-¿Sí, Lurleen? -No está.
-¿Tardará mucho? -Bueno, no existe ese señor.
No existe ningún Sr. Peabody en las Industrias de Energía Internacionales.
-Y nadie sabe nada de esto. -Pero es imposible.
Gracias, pero su pequeño plan no funcionó.
-Ahora, buenos días. -No fue un plan.
¡Buenos días!
Sr. Peabody, supongo.
General Peabody.
¡Vaya! El museo de Natty está súper.
Hay todo tipo de animales y cosas indias.
-¿Crees que a papá le guste Laura? -Está loco por ella.
Mira ahí, un danzante de pies negros.
Un tepee verdadero.
-¿Qué pasa? -¿Recuerdas el diario de mamá?
¡El oso!
-¿Qué? -Hay algo como un botón.
Esto enciende algo.
Son unas escaleras.
Este amigo sí que tiene una gran boca.
Es el taller de Bart.
-No estaría bien que... -Estaría mal.
¡Debemos entrar!
¡Es impresionante!
Igual que una serpiente antes de morder.
Sí, es cierto.
Prefiero ver a los caballos correr libres sobre el pasto verdadero.
Es lindo, pero falso.
Alguien viene.
Hola, mi bebé.
¿Te portaste como una obra maestra mientras papá estaba afuera?
Oh, Dios.
Cuando construya este bebé...
el mundo olvidará todo sobre cualquier otro parque de diversiones.
Cada niño en la tierra querrá venir a Gifooleylandia.
¿Y saben por qué?
Porque tú, Bart, eres un visionario.
Puedes leerlo en tus palmas.
Puedes sentirlo en tu sangre.
Cuando tenga el dinero de Empresas McRugger...
podré pavimentar todo este estúpido rancho en unas dos semanas.
Y luego, en un año, Gifooleylandia.
Será el parque de diversiones más grande del universo.
-Bart, ¿estás ahí? -¿Qué? Sí, mamá.
Muy bien, ya se fue.
Eso es. No hay esperanza.
Pero, papá, ¿no ves? Bart envió ese fax para engañarnos.
¿Sí, mamá?
Jessica, sé que estamos decepcionados, pero no se gana nada...
-tratando de culpar a Bart. -Es cierto.
¡Qué mala idea la de tratar de poner a una madre en contra de su único hijo!
-Aquí tienes, mamá. Firma justo aquí. -Natty, por favor, no.
Por favor, hazlo.
No sé por qué acepté la idea de tratar de recuperar este rancho.
-Dame ese acuerdo. -No, Natty, ven con nosotras primero.
-Ven con nosotras, por favor. -Pero, ¿adónde?
¿Adónde me llevan?
Pierdes tu tiempo.
¿Es esto lo que construías?
Todo hombre debe tener un pasatiempo.
Bueno, reconozco que debo disculparme con Bart.
-También ustedes. -Sí, deben hacerlo.
Lo sentimos.
Está bien. Pero nada se olvida.
Mamá, ¿por qué no subes a tu habitación?
Creo que hay algo que debes hacer, como firmar el acuerdo.
Creo que ya es tiempo.
Al mal paso, darle prisa.
Las vi merodeando aquí, pequeños demonios.
Su madre también merodeaba.
-No soy tan tonto como parezco. -No sólo pareces.
Si soy tan tonto, ¿cómo es que gané?
¿Qué harás ahora?
Buscaré otro empleo.
Me mudaré muy lejos para no ver cómo Bart arruina la tierra.
-No es justo. -No, no lo es.
Antes de que el hombre blanco llegara a estas tierras...
los indios no tenían ningún concepto sobre poseer la tierra.
Sólo vivían en la tierra.
Cazaban, pescaban, cosechaban...
y luego agradecían a la tierra por todo lo que les daba.
La tierra es para todo el mundo.
Personas y animales también.
La tierra es una cosa que vive. No puedes poseer algo vivo.
Quisiera que los indios siguieran al mando.
Yo también.
¿Qué harías con la tierra?
Pondría un casino.
Era un juego, una broma.
-No podemos dejar que arruine la tierra. -¿Qué podemos hacer?
Natty firmará en cualquier minuto.
¿Dónde tendrá Bart el modelo de Gifooleylandia?
-Dijo que iba a relajarse. -Agua caliente.
-¿Ahí se relaja? -Sí, la tina de agua caliente.
A veces se queda ahí hasta que se arruga como una pasa.
No es agradable verlo.
GIFOOLEY LANDIA
Damas y caballeros, el fundador de Gifooleylandia...
¡el Sr. Bart Gifooley!
Gracias. No es nada, ya saben. Es un poco de trabajo.
Escucho la voz de una admiradora.
Hola. ¿Qué tienes en mente?
Bart, eres todo un genio. Creo que te amo.
Ya sé. Muchas se sienten así.
¿No quieres relajarte en el jacuzzi conmigo?
-¿Estás lista? -Lista.
Cerraré los ojos.
Uno, dos, tres. No estoy viendo. Cuatro...
¿Qué hacen, niñas?
Quiten sus manos de mi modelo. ¡Niñas!
-Rápido. Ya viene. -Regresen con eso.
Dénmelo.
Eso es propiedad privada, señoritas. Bájenlo en este instante.
-¿Qué es eso? -El modelo, el que te dijimos.
¿Gifooleylandia?
Pavimentará todo el rancho y construirá esta tontería.
No dejarás que pase eso, ¿verdad, Natty?
Es muy tarde.
Ella firmó.
-¿Significa que es verdad? -Sí, mamá.
Justo ahora, este rancho es un ciento de hectáreas de nada.
Pero con el dinero de Empresas McRugger...
lo pavimentaremos y lo transformaremos...
en el parque de diversiones del Oeste más fantástico que hayan visto.
Tendremos diversiones y juegos y videos y neón...
y todo llevará mi nombre, mamá.
Tuve una visión.
¿Y qué hay del rancho, los árboles y las flores y los animales?
Odio los árboles y las flores y los animales.
Siempre fue así.
Mamá, eras tú y Sara, eras tú y papá, eras tú y George.
Tú y el rancho. Y nunca tuviste tiempo para mí.
¿Por eso quisiste quemar el rancho?
¿Cómo lo saben?
-Creí que te conocía. -Pues no me conoces.
Irás al asilo de ancianos.
George, estás despedido.
Ustedes tres, los quiero fuera de mi propiedad mañana.
Y en lo que se refiere a ese caballo que les gusta tanto. ¿Cómo se llama? ¿Trueno?
Él irá a la fábrica de pegamento.
Todos estos años no vi la verdad porque no quise hacerlo.
No tienes vergúenza.
Bueno, lo escucharon. Abuso verbal.
Tal vez prefieras el abuso físico.
No. No soy violento.
Stephen, no vale la pena.
-Izala, Cookie. -¿Izar qué?
¡Cookie! ¿No puedes hacer nada bien?
GIFOOLEY LANDIA
Eso está mejor. Sí.
¿Qué crees que haces? Dame eso.
No te metas con la propiedad privada. Podrías ser castigada severamente.
Valdría la pena.
¿Cómo está Natty?
¿Hay algún modo de evitar que Gifooleylandia exista?
Bart tiene a McRugger respaldándolo. No tenemos oportunidad.
Y aunque la tuviéramos, tendríamos que pagar los impuestos.
-¿Quién es McRugger? -Un hombre de negocios muy duro.
-Vendería a su abuela por $1. -¿A su abuela?
Es una expresión. Digamos que es muy parecido a Bart.
Que Bart crea lo que quiera del acuerdo.
Aún tenemos mucho que hacer.
La única persona que puede ayudarnos es McRugger.
¿Denver está lejos?
No lo sé, pero...
una chica tiene que hacer lo que una chica tiene que hacer.
No te duermas con las riendas en la mano.
Miren eso. ¿Qué es? ¿Un desfile?
Oye, Rick. ¡Mira eso!
¿Están solas? ¿Dónde están sus padres?
¡Son tan adorables!
Oigan, niñas, ¿adónde van?
¿Ves la calle 7?
-¿Sabes cómo llegar a la calle 7? -Sólo sigan derecho, amigas.
¿Tienes una moneda para el parquímetro?
Mira a esas dos niñas.
Disculpen, ¿puedo ayudarlas? Niñas.
Venimos a ver al Sr. McRugger.
-¿Quién es el adulto responsable? -Nos rendimos. ¿Quién?
El Sr. McRugger está en una reunión matinal con su comité de ejecutivos.
-¿Está esperándolas? -No exactamente, pero es urgente.
-Está ocupado... -Para verlas.
-No... -Importa.
Café para la reunión.
-Gracias, Arnold. -Puedes pasar.
Pequeñas...
Apóyame en esto. Tendremos una crisis publicitaria...
si los medios de comunicación se enteran de la historia.
-Asegúrate de que no sea así o te vas. -Sí, señor.
-¿Qué sigue en la agenda? -Gifooleylandia.
-¿Quién dijo eso? -Nosotras.
-¿Quiénes son ustedes? -Somos el comité para salvar Tejado Seis.
¿Por qué quiere construir Gifooleylandia?
¿Por qué?
Porque me dará mucho dinero, por eso.
Es para niños. Ustedes son niñas.
-Les encantará. -Por supuesto que no.
-¿Por qué no? -Porque será de plástico.
Habrá animales robot en vez de animales reales.
Y habrá cemento en vez de tierra.
Y todas las personas sonreirán todo el tiempo y vestirán trajes de vaqueros.
¿Y eso qué importa?
El Oeste no es cemento y neón.
Es donde el cielo está abierto, y las aves vuelan libres.
-Y los animales son confiados y amables. -Y el agua es tan limpia y fresca...
que puedes ver las piedras brillando como diamantes.
Y hay heces de caballo, y está bien porque es real.
Es un parque de diversiones bien ubicado. Nos puede dar mucho dinero.
¿Y qué tiene que ver todo esto con ustedes?
Le compraré el rancho a... ¿Cómo se llama?
-Bart Gifooley. -Sí, ése es su nombre.
Bart Gifooley, el Infame.
-¿Lo conozco? -No, señor. Le ahorramos eso.
Supimos que usted y él son iguales.
-Que ambos venderían a sus abuelas... -Por $1.
¿Qué?
¡Vaya!
Ustedes no me temen.
Es refrescante.
Somos amigas de la mamá de Bart, y ella es la dueña del rancho.
Y ella ganó dinero sin pavimentar nada.
Nos gustaría invitar a Ud. y a sus amigos este fin de semana para experimentar...
qué divertido es el Oeste.
-Soy un hombre ocupado. -Eso está muy mal.
Escuchamos que tiene problemas publicitarios.
Si lleváramos esta historia a los medios...
Infame hombre de negocios rechaza súplica de tiernas niñas.
¿S?
Si pudiéramos obtener un beneficio...
sin invertir los millones que se llevaría construir Gifooleylandia...
podría ser viable.
¿Cuánto me costaría este fin de semana?
Es gratis.
Hecho.
Amigos, nos vamos al rancho de huéspedes el fin de semana.
Sí.
Pero si ustedes dos no prueban su caso, construiré Gifooleylandia...
y no quiero más problemas con ustedes.
-¿Hecho? -Hecho.
Bien.
-¿Cómo llegaron aquí? -En un caballo.
Pues tomen el tren o envejecerán aquí.
Llamaré al comisario.
Seguramente están afuera montando por última vez.
Es decir, antes de que se marchen.
No se van, y ya. Saben que eso no se hace.
Apuesto a que están perfectamente bien.
Y no me sorprendería que anduvieran buscándote un empleo por ahí.
No me caería mal.
Lástima, no estás hecho para ser un vaquero.
Puedo enlazar vaquillas como el mejor.
-Ni siquiera has visto una vaquilla. -Ésos son detalles.
Supongo que mudarte a la ciudad está fuera de la cuestión.
¿Cuál cuestión?
Ahí están.
Los llamé a todos para darles buenas noticias.
El Sr. Gifooley tiene un plan para traer una maravillosa atracción turística.
-Todas las negociaciones las hará el banco. -Genial.
Niñas, buen intento.
Aunque no debieron ir solas.
-Es tarde. -Natty ya firmó el acuerdo.
Sí. No hay nada que podamos hacer.
Sí, lo hay.
Es el acuerdo original.
Algún día podrán decirle a sus niños...
que estuvieron presentes el día que oficialmente comenzó Gifooleylandia.
El día que finalmente obtuve el control del rancho, como está asentado...
en este importante documento.
BART EL INFAME
-¿Cuándo? -Cuando volvió a poner la bandera.
-Yo lo tomé. -¡Genial! Eso es.
Bien hecho, niñas.
Pero me hace falta dinero para el resto de las provisiones.
Si tuviera, te prestaría, pero soy pobre.
Yo tengo.
No dinero, pero tengo algo que podría funcionar.
-¿Qué? -Hércules.
No. No sólo amas a ese caballo, es tu modus vivendi.
-No puedo dejar que lo pierdas. -Tú no lo pediste. Yo lo ofrezco.
Además, si el Sr. McRugger rompe su trato con Bart...
y apoya a Natty, entonces funcionará.
Y, después de todo, estamos juntos en esto.
Gracias, Laura, pero papá, Susie y yo...
lo solucionaremos en equipo.
¿No me quieren en el equipo?
Creo que sé de qué se trata todo esto.
Las niñas siguen muy atadas a la memoria de Sara.
Niñas, Laura y yo somos amigos.
Ustedes siempre ríen y bromean juntos.
Vemos películas. Sabemos qué sigue.
Está bien, no lo haré por ustedes o por Stephen.
Lo haré para salvar el rancho.
No quiero verlo arruinado.
Después de este fin de semana, me iré otra vez.
No pretendíamos herir su corazón.
Tal vez no, pero lo hicieron.
¡Ea!
-Muy bien, ¿dónde está? -¿Perdiste algo, Bart?
Saben muy bien de qué hablo, quiero el acuerdo que Natty firmó.
No recuerdo haber firmado ningún acuerdo.
Ustedes estaban aquí. ¿Firmé algo?
No.
Te quiero fuera de mi tierra y de mi vista ahora mismo.
Si vuelves, haré lo que debí hacer hace 35 años...
sentarte sobre mis rodillas y darte una buena paliza.
-Como si estuvieras tan grande. -Yo sí.
El problema no es contigo. Mamá, ¿conoces el asilo?
Te había reservado una habitación de lujo. Puedes olvidarla.
No sólo no tendrás videocasetera. No tendrás televisión.
Y volveré.
Conduce con cuidado, Bartie.
¡A trabajar!
Loco carapálida.
Laura, queremos...
Olvídenlo. Yo no soy una mujer estable.
Y menos con un citadino como su padre.
Así que, bueno, a trabajar.
Bienvenidos.
-Hola, Sr. McRugger. -Hola, niñas.
Éste es Tejado Seis.
Tejado Seis le da la bienvenida a EMPRESAS McRUGGER
O Gifooleylandia, dependiendo de cómo nos vaya.
Éste será un fin de semana que usted y sus colegas nunca olvidarán.
Estoy seguro que sí.
Me aseguraré de que sea un fin de semana...
que George y sus amigos nunca olvidarán.
¿Cocino algo?
-¿Quién sabe montar? -Yo no.
No hay problema. George y Laura son excelentes jinetes.
Síganme y escojan un caballo.
¿Dónde están los caballos?
Están por allí.
-¿Dónde están los caballos? -Estaban aquí hace media hora.
-¿Bien? -Volveré en un segundo.
Niñas, entreténganlos.
-Hola, niñas. -Sr. McRugger, ¿cómo comenzó todo?
-¿Qué hizo para ser tan exitoso? -Luché muy duro.
¿En serio?
Cuando tenía su edad, leí La Isla del Tesoro...
y decidí que encontraría el tesoro.
-Ya lo creo. -Por supuesto, eso era una fantasía.
Pero cuando crecí, decidí que si no podía encontrar mi fortuna...
entonces la haría en los negocios.
Comencé a seguir el mercado de valores cuando apenas tenía 14 años.
-Debió robárselos Bart. -Nos tomará horas recuperarlos.
-¿Qué haremos? -Podrían montar a Hércules uno por uno.
-No se ven por ningún lado. -Y ahora, ¿qué hacemos?
Entreténlos. Iré a ver si mis amigos tienen caballos que nos presten.
-Necesitaré ayuda. -Iré contigo.
¿Y ahora?
Ahora ya sabemos los nombres de las partes del caballo.
La cabeza, el cuello, el lomo y el trasero.
Y las partes del vaquero: la cabeza, el cuello, la espalda...
y el trasero.
Ahora veamos algunas de las reglas de la carretera... del camino.
Si dos jinetes llegan a una intersección al mismo tiempo...
¿cuál jinete tiene el derecho de paso?
Vamos, levanten las manos.
-¿El de la derecha? -Sí, eso está muy bien, Leona.
¿Cuál es la velocidad más alta a la que pueden ir en zona escolar?
Un momento, vaquero.
Yo no vine aquí a sentarme en un estúpido barril.
Quiero salir de aquí. Quiero algo de acción.
Muy bien.
Fue suficiente teoría, es tiempo de practicar.
¡Eso me gusta más!
-Sólo elijan el caballo que quieran. -Déjamelo a mí. ¿Este es el mío?
-Espera. -¿Bromeas?
Están al borde del motín. ¡Monten!
Estos caballos no están domesticados.
-¿Qué? -Son caballos salvajes.
¡No!
¡No!
-Te dije que no están domesticados. -¡No bromeen! ¿Qué es esto?
Bien, amigos.
-¿De dónde vienen esos caballos? -Bart.
¿Se divirtieron o qué?
Tenemos un maravilloso río que cruza el rancho.
Y esta tarde tendrán oportunidad de navegarlo.
Pues navegar no me parece emocionante.
Haremos una competencia, Sr. McRugger. Hay dos balsas.
Eso me gusta más. ¿Quién quiere estar en mi equipo?
-Yo. -Yo.
¿Cómo sabían que McRugger disfrutaría de una competencia?
Siempre le gusta ganar.
La primer balsa en cruzar el río será el campeón del universo.
¿Ves a qué me refiero?
Recuerden, no se pongan de pie. Sostengan sus remos.
¡En sus marcas...
listos, fuera!
-Vamos. -Rema.
Mantén el ritmo.
¡La balsa se hunde!
A veces no me gusta ser una niña, porque no tienes poder.
Los nativos encuentran su poder en la búsqueda de una visión.
¿Qué es eso?
Después de una cuidadosa preparación y meditación...
entras a la naturaleza y esperas hasta que un espíritu se te revele.
Puede ser un animal o cualquier otra forma de la naturaleza.
Te dará una fuerza espiritual especial.
Y entendimiento. Y poder.
¿Los espíritus van a la ciudad?
Encuentran a las personas en cualquier lugar.
Lo sé. Sé que no debería estar aquí, pero me hace falta tu comida casera.
-¿En serio? -Sí, así es.
De hecho, tomaré un par de rebanadas de este gran pan que horneas.
-No lo horneo. Lo compro. -Lo sé.
Y nadie compra pan como tú. ¿Qué tal un poco de pollo para acompañarlo?
Acabo de recordarlo, estoy a dieta.
En verdad lo siento. Siento lo de las balsas y que se mojaran.
Pero, ¿qué les parecen esos fepees?
No son parte del fin de semana especial...
y por lo general se reservan para los huéspedes de larga estancia...
pero queremos que experimenten la magia de vivir como en el verdadero Oeste.
-¿No será eso divertido? -¿Dormir en el suelo es divertido?
Suelo ahuecado.
Porque queremos que tengan mucho apetito.
Adivinaré qué fue eso. ¿La cena?
En realidad siento mucho todos los percances.
Es como si hubiera decepcionado a todo el mundo. Si tuviera otra oportunidad...
No hable. Sólo sirva.
Aquí estamos, en el campamento. ¿Nadie conoce una buena canción?
No quiero cantar. No quiero estar aquí.
-Quiero a mi mamá. -Yo también.
Y yo.
¿Dejarán que unos cuantos percances arruinen su espíritu?
No es mi espíritu lo que se arruinó, es mi espina.
¿Unos cuantos percances?
Si otra cosa sale mal, tendremos que llamar al ejército.
Con estos resultados, este sitio nunca será un rancho de huéspedes.
Tal vez una prisión de máxima seguridad.
Pero si Bart Gifooley tiene la culpa de todo.
No quiero escuchar excusas, niña.
Cuando mi camioneta llegue en la mañana, nos iremos.
Un espíritu. La fuerza de un animal.
Parte de la naturaleza. La búsqueda de una visión.
La antigua creencia de encontrar el poder en los sueños.
-¿Fue un sueño? -No estoy segura.
-¿Te sientes diferente? -¿Quieres decir más poderosa?
Sí.
Si encontramos nuestro poder, tal vez podamos pensar en algo.
Mamá nunca encontró el tesoro porque el rancho es el tesoro.
Lo tengo.
Tenemos una idea.
Y si funciona, podremos salvar al rancho.
Pero nos preocupa que Bart haga maldades otra vez.
Creo que tenemos que hacer algo con Bart.
No se preocupen.
No los detendré.
Pero, por favor, no lo lastimen...
mucho.
¿Puedes rastrearlo y encontrarlo?
-Como un águila a su presa. -Entonces vámonos.
Tenemos que ocuparnos de él antes de que despierten.
Esperen.
-¿Irán a rastrearlo en pijamas? -No.
¿Qué es eso?
Neumáticos anchos, en todo el terreno.
Nos acercamos.
Escucho algo. Es él.
-¿Cómo sabes? -Aire acondicionado.
Recojan sus ramas.
¡Te hablamos a ti, Bart Gifooley!
Molestas a las personas equivocadas, Gifooley.
CUARTEL TEMPORARIO
¿Sí? ¿Y qué harán al respecto, patatas fritas?
No son más que unos perdedores.
Sal de ahí y dínoslo de frente.
Tendría que meterme a un hoyo para hacer eso.
-¿Tienes miedo? -Claro que no.
Les dije una vez y se los diré mil veces...
En el nombre de Dios, ¿qué pasa aquí? George, ven acá.
-Te ordeno que me bajes de inmediato. -Recuerdo que me despediste.
-Disculpa, tenemos mucho que hacer. -Te bajaremos cuando terminemos.
¿Y qué se supone que haré mientras tanto?
Disfrutarás el mundo cabeza abajo.
¡Qué lástima que se vayan antes de lo mejor!
-¿Qué tienes en mente esta vez? -¿Empujarnos desde un desfiladero?
No, pero está bien. Váyanse. Piérdanse lo mejor.
Íbamos a darles unas pistas para localizar el tesoro.
-¿Tesoro? ¿De qué hablan? -Por favor, no pregunte.
Es una antigua leyenda de los nativos.
La mina de oro perdida Gifooley. Pero olvídenlo.
¿Qué dice la leyenda?
Que en algún lugar del rancho hay una mina de oro perdida.
Yo tengo las pistas.
- ¿Pistas? - Sí.
¿Estas cosas van en el portaequipaje?
Esperen un minuto. ¿Cuál era el plan?
Íbamos a darles las pistas.
Y a pedirles que nos ayudaran a buscar el tesoro.
Con la ayuda de un auténtico nativo como guía.
Me complace ser su guía.
Sr. McRugger, por favor.
Ya nos sometieron a muchas torturas y humillaciones.
Dividiremos el oro con quien nos ayude a encontrarlo.
-Pensándolo bien... -¿Qué significa otro día?
Muy bien, nos quedamos.
-No he cambiado de opinión. -Vamos.
Si encontramos oro, compensaremos el tiempo que perdimos aquí.
-¿Qué hay de los caballos? -Ya reuní a los buenos.
-¿Prometido? -Prometido.
D. monos!
-¿Cómo idearon esto? -Papá, en los negocios debes tener PUY.
Será PIB.
No, PUY. Una proposición única de venta.
Algo que atraiga al cliente.
Eso es la búsqueda de la mina.
¿Y cuánto tiempo pasaron hablando con el Sr. McRugger ayer?
Mucho tiempo.
Y cuando volvamos, revisaremos tus planes de negocios.
Y tal vez te demos un par de ideas.
Aléjate de mí.
Todo esto es tu culpa. Tuya y de ese par de niñas. Eres mi ruina.
Oye, caballito. Cookie, caballito.
-Ahora una roca dividida. -Vamos, a dividirla.
Oigan, eso parece una roca dividida.
Claro que no. Parece un hombre en bicicleta.
¡Ahí! ¡La roca dividida!
Ahí.
Un túnel a través de la abertura de la roca.
-¿Cuál camino tomamos? -¿Nos dividimos?
-No, mejor unidos. -Para descubrirlo juntos.
-Niñas, adelante. Yo llevaré los caballos. -Te ayudaré.
Nos gustaría que vinieras si quieres, Laura.
Sería estupendo que lo hicieras.
Estaré aquí.
Cookie, bájame.
-¿Al río? -No, sólo libérame.
-Está bien. Te perdono. -No, libérame en verdad.
Bueno, te libero de todos tus pecados.
Voy atrás de ustedes, chicas.
-Vamos atrás de usted, jefe. -Sí, aquí estamos.
¡Qué emocionante!
No encontramos nada.
No se preocupen, lo haremos adelante.
Los alcanzaremos en el paso.
Ven acá.
No hay tiempo que perder. Comienza a remar.
Para el otro lado, Cookie.
¿Alguna vez saliste de la cocina en tu vida? Ahora rema río abajo.
Vamos, rema. ¡Que remes te digo!
Ahí es. ¡Los tres ancianos!
Veré por aquí.
Nosotras por acá.
Niñas, con cuidado. No vayan a perderse.
Mira.
Es el búho.
El oso.
Susie.
No puedo ver.
Cierra los ojos un momento y luego ábrelos otra vez.
Oro.
Chicas, ¿encontraron algo?
Sí, lo encontramos.
Niñas, ¿dónde están? Esperen a papá.
Deja de quejarte, Cookie. Navego, lo cual es más difícil que lo que tú haces.
Ahora, ponle músculo a eso.
-¡Por aquí! ¡Lo encontramos! -¿Dónde?
Justo aquí.
-¿Qué encontraron? -Sí, ¿qué es?
Es mejor que el de La isla del Tesoro.
-Mírenlo, es oro. -Es la cueva de Alí Babá.
Pero sin ladrones.
-Nunca había visto algo así. -Yo sí.
-¿Por qué Natty se ríe así? -Es el oro. Vuelve locas a las personas.
¿Recuerdas El Tesoro de la Sierra Madre?
Lo siento, niñas. Esto es oro, oro de los tontos.
-¿De los tontos? -Es pirita de hierro.
Parece oro, pero no lo es.
-¿También vale mucho? -No vale ni un comino.
Si hubieras remado como te dije, no estaríamos aquí.
Sube, vamos.
¿Buscamos mucho y lo que encontramos no vale nada?
Claro que no. Lo que tuvimos hoy fue un gran día.
Cuando te vuelvas tan vieja como yo, sabrás...
que no es lo que encuentras lo que vale la pena, sino la diversión de la búsqueda.
Es verdad. Escuche usted, Natty.
En todo el día no me sentí como un hombre de negocios.
Me sentí como un chico de 10 años buscando un tesoro.
Es lo más divertido que me ha pasado en un largo tiempo.
-Fue muy emocionante. -No estuvo mal.
Incluso encontré una de las pistas. Bueno, casi.
Stephen, al diablo con Gifooleylandia.
Les recomendaré esta experiencia a todos mis colegas.
-¿Lo hará? -Todos son hombres y niños de corazón.
Podrían dirigir esta búsqueda del tesoro cada fin de semana.
-¿Qué dices, Natty? -Será un placer.
Daré el dinero para pagar los impuestos y levantar el rancho.
Sólo pido el 50 % de las ganancias.
Ya que Natty es la única socia, ¿por qué no el 25%?
Hecho. Es más, que sea el 10 %.
¿Qué tal el 5 %?
Esto ya no es sólo por dinero.
Es por gozar de la vida.
Algo que no hacía hace mucho tiempo.
Espero que funcione.
Bien, aquí vienen.
Jessica, sígueme.
Aléjense del río.
Tú.
Terminó tu suerte, Bart.
Porque nuestro amigo pagará los impuestos atrasados...
y convertirá el rancho en uno de huéspedes otra vez.
Pequeña cretina. ¿Qué harás? ¿Vencerme a mí y a Leo McRugger?
Yo soy Leo McRugger.
Dios mío.
¿Sabe, señor? Usted me parece familiar.
Ya lo recuerdo. ¿Qué era?
El hombre del año en el Anuario Financiero.
Felicitaciones por eso. Parece que perdió algo de peso, ¿cierto?
No, tal vez sean mis gafas.
Llamaremos al comisario para que te arresten.
¿Por qué?
-Vandalismo, fraude. -E interferencia con el correo federal.
No dejes que me hagan esto.
Es tarde. Tú mismo lo buscaste.
Pues nunca me atraparán.
Tras él. Atrapemos al chico malo.
La ruta de las truchas es peligrosa. Las nutrias siempre se atraviesan.
Así es, George. Y estas niñas son mi pasaporte fuera de aquí.
-¡Papá! -¡Suéltalas!
¡Niñas!
Aléjense, o serán alimento para peces.
¡Suéltame!
Dios mío, ¿qué hice?
Papá, ¿qué hacemos?
-Pónganse un chaleco salvavidas. -Y el casco.
Saluda a los pescados.
¡Líbranos!
¡Esperen!
¡No nos dejes con él!
Hay un camino a lo largo del río, vamos.
Ahora separamos a los hombres de las pequeñas.
Nadie menor de los 12 años sobrevive en este río.
A esto se le conoce como la fábrica de viudas.
Sujétense.
Ahora sabrán por qué.
Ya les enseñaré a no meterse con Bart Gifooley.
Tomen un remo y remen.
Edúcate.
¿Qué hacen? ¿Qué les pasa? ¿Un motín?
¿Quieren saber qué se siente navegar río abajo sin remos?
Ahora lo sabrán.
¡Auxilio!
Cuando se construya Gifooleylandia, ésta será una diversión de $20.
¡Sin devolución para los muertos!
Esperen un minuto. Éste no es el camino. Nos dirigimos a la presa.
Por aquí, síganme.
Ahí van.
-Se dirigen hacia las cataratas. -¿Cómo los detendremos?
-¿Ya estás feliz, Bart? -Cállate.
El río tiene mucha corriente.
-¡Esperen! ¡Ya vamos! -Cállate, mamá.
Miren, ahí están.
Las alcanzaremos en el puente.
¡Hasta pronto, Bart!
¡Sujétense! ¡Aquí estoy!
Dame la mano.
-Me caigo. -Ayúdala, George.
-Fue divertido. -¿Están bien?
Está bien. Y yo, ¿qué?
Es decir, un error, no hice mal a nadie...
Soy muy bueno.
-Esto es genial. -Me pregunto si Bart estará contento.
Gracias.
Damas y caballeros, y Bart...
este rancho de huéspedes seguirá todavía por largo tiempo.
Gracias a estas dos damitas que salvaron lo mejor del Oeste.
Buenas personas, buena música, buenos tiempos.
A bailar, amigos.
¡Música!
Este diario pertenece a Susie Martin.
Y a Jessica Martin, de ocho años de edad.
Éste es nuestro primer verano en el rancho, y somos muy felices.
Éste es el lugar más maravilloso en toda la tierra. Ya tuvimos muchas aventuras.
Salvamos al rancho de Bart, encontramos a Trueno...
George es nuestro amigo, y queremos mucho a Natty.
Por medio del diario de mamá la conocimos mejor.
Y siempre la recordaremos.
Y ahora existe otra persona maravillosa en nuestras vidas que se llama Laura.
Todos somos un equipo, y mañana será un día estupendo.
Amo el Oeste.
El Oeste sí que es divertido.
Spanish - Latin
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