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Original subtitles

- Había una limusina enfrente. - ¿Era blanca?

Lo conozco.

Hay cuatro hombres con bates en el ayuntamiento.

Eso es un problema, no que roben diez euros.

- Está metido en cosas muy peligrosas. - Prefieres evitarlo.

- ¿Dónde está mi hermano Cipi? - Jugando. Está bien.

- ¿Puedes transferir dinero? - 9,99 euros.

Se ha metido en nuestro servidor y ha robado los datos.

¡Vete! ¡Huye!

- ¡Cipi! - ¡Cipi!

Tres, y uno tiene una pistola.

¿Diga?

- ¿Diga? - Hola, Walter.

- ¿Dónde está Eliza? - No sé, ¿haciendo las maletas?

¿Dónde está? No me coge el teléfono.

Ah, sí, por el incendio.

¿Qué incendio?

Su móvil. Salió ardiendo.

Pero ella está bien.

Más te vale.

Dile que iré a buscarla al aeropuerto.

Sí. Esta noche coge el avión sin falta.

Gracias.

¿Ahora me toca hacer de niñera?

¡Mariana! Tráeme un café, por favor.

Hola. ¿Dónde narices estás?

Lo siento, jefe.

He tenido que ir a buscar a los chavales. Tengo al pequeño.

- Te dije que fueras al ayuntamiento. - Jefe, esto pinta muy mal.

Esos tíos iban armados y perseguían al crío por el bosque.

- Adam. - Debería venir la Brigada de Asalto.

Quiero que vuelvas a comisaría ya. ¿Estamos?

¿Hola? ¿Me has oído? Responde.

Jefe, van a por este crío y no sé por qué.

Deberíamos esconderlo un tiempo.

- En la comisaría estará seguro. - Jefe...

- Tráelo de una vez, ¿entendido? - Pero todos se enterarán.

Sería mejor esconderlo

donde solo lo supiéramos los alemanes y nosotros.

Vale. Llamaré a Alemania y luego te escribo.

¡Toni! Tenemos visita. De nuevo.

- ¿Puedo ayudarlo? - ¿Está el señor Iacob?

- ¿Para? - Qué más da.

Queremos contratar sus servicios.

- Un segundo, voy a mirar. - Pasen.

Por aquí, por favor.

Es de Bucarest, ¿no?

Mis socios son de allí. Pero yo...

...no sabría decirle, estando el mundo como está.

Maslac. Encantado.

Iacob.

¿Y bien?

Usted dirá.

Busco a un niño.

Cipi... no sé qué.

Entiendo.

¿Y en qué puedo ayudarlo?

Necesito que localice un coche.

Con esta matrícula.

Ya.

Puedo hacerlo.

Contaba con eso.

Vale, tengo la dirección.

Calle Dante, número seis.

Piénsatelo bien antes de seguir.

Volverás a perder el avión.

Vamos.

Estamos siguiéndolos en tiempo real.

Bueno, los coches.

¿Cómo lo hace?

Tenemos a críos que abren los coches, para robar las radios.

Y, de recuerdo, les ponen un chip.

Qué astuto.

Mire.

Acaban de pasar por Ghiroda y van al centro.

Gira a la izquierda en 200 metros.

Si los alemanes te dan la patada, puedes currar para Google Maps.

No me extraña que tu mujer te dejara.

¿En serio?

Ahí delante, gira a la izquierda.

- ¡Scheisse! - ¡Agachaos!

Es ahí. El número seis.

- ¿Pero qué haces, Adam? - Salir de aquí.

Solo la Brigada de Asalto y nosotros lo sabíamos.

¿Cómo coño se han enterado?

Entonces el coche no es seguro.

Ha habido un fallo de comunicación.

Es... ¡Calla! No me digas más.

Se acabó, cállate.

La culpa de esto es vuestra también, no solo mía.

- Buenos días. - Buenos días.

Dígame, comandante. ¿Dónde está mi hombre?

Su hombre salió pitando a toda pastilla.

No paró para darnos las gracias

ni tampoco entró en la casa.

Suerte tiene de que mis hombres no lo frieran a balazos.

Si los hubiera visto esperándome con esa pinta,

también habría salido pitando.

Lo último que me faltaba era esto.

- Jefe... - ¿Esa tía te ha vuelto loco?

- ¿Dónde estás? - Conduciendo.

Déjate de chorradas, te la estás jugando.

- Lo siento... - Nada de disculpas.

- ¿La chica y el niño están ahí? - Sí, no te preocupes.

Hasta que no los vea no me quedo tranquilo.

Nos vemos donde ya sabes.

Lo siento, jefe, pero no es buena idea.

- ¿No te han enseñado a obedecer? - Ya me has oído.

¿Por qué narices nos esperaban esos mafiosos?

- ¿Qué mafiosos? - Los de Alemania.

- ¿Jefe? - ¿Estás ahí? ¿Hola?

Luego te llamo, no quiero que me multen.

¡Sandor!

De puta madre.

¿Qué dice?

Que no debería haberme enviado aquí.

- ¿Ese era tu jefe? - Sí.

Dime un lugar seguro donde pasar la noche.

Deja que lo piense.

Puede que conozca un sitio.

Al final lo encontrarán, pero les costará un rato.

Vale, ahora los móviles.

¿Mi móvil? Ni hablar.

Le he quitado la tarjeta SIM.

Puedes esconderlo por aquí si quieres.

- Pero si es un móvil de mierda... - Puede, pero es mío.

- Podríamos clonarlos. - ¿Qué dice?

¡Claro!

Trasladar todos los datos a otro dispositivo

y desviar las llamadas, para ver quién llama.

- Así estaremos seguros. .

- Los dos deberíais salir más. - Gracias.

Toma. Es nuevo.

Ya está.

Deberíamos apagarlos todos.

Solo lo encenderemos cuando lo necesitemos.

Sé qué hacer con los viejos. Los voy a poner en movimiento.

Me conozco esta ruta de pe a pa.

Cruza toda la ciudad.

De pequeño, jugábamos a polis y cacos en este tranvía.

O lo usábamos para el contrabando.

Primero dejábamos el dinero y luego veníamos

a por la mercancía.

¿Qué mercancía?

Tabaco serbio, verduras deshidratadas húngaras,

revistas guarras de Alemania Oriental...

- Esas cosas. - Parece que estemos de campamento.

Ya. Como si estuviera de vacaciones en la playa con mis padres.

- ¿Qué sitio es este? - Un hospital.

Lleva un tiempo abandonado.

Joder, chaval, la idea era dormir a cubierto...

...no cubiertos de mierda.

Vengo aquí cuando quiero estar solo.

Para hoy nos servirá.

Si estuviéramos en Fráncfort, estaría impecable.

En Fráncfort no entras al hospital por la puerta de atrás.

Así que no te quejes más.

No me quejo. En la playa era peor.

Ahí están.

Calla.

Empiezas a sacarme de quicio.

Lo siento.

Mi madre trabajaba aquí.

¿Era doctora?

Enfermera...

A veces me traía con ella.

Pero se murió.

Y este lugar se quedó desierto.

Lo siento mucho, Cipi.

Mañana buscaremos a Dragos, sin excusas, ¿no?

Pues claro.

Y ahora a dormir. Descansa.

- No es el Ritz, pero... - Está bien.

Que descanses.

Estoy helada.

¿No tienes frío?

Pues sí. ¿Pero qué quieres?

Podríamos dormir juntos.

Darnos calor.

¿Me estás tirando los trastos?

Lo hago por entrar en calor, no te emociones.

¿Quieres dejar de moverte?

Ni durmiendo solo sé dónde poner las manos,

imagínate ahora.

¿Tienes recuerdos? ¿De antes de irte de Rumanía?

Sí.

Recuerdo cosas, aquí y allí.

Sobre todo cosas malas.

Detenían a mi madre a menudo para interrogarla.

Volvía a casa llorando.

Ya.

Esos tíos eran duros de pelar.

Y mi padre nunca quería hablar de eso luego.

- Imagino que para él sería duro. - Así es.

Tras la muerte de mi madre,

mi padre hacía como si nada hubiese pasado.

Así eran las cosas.

La vida continúa.

Pero yo me daba cuenta...

...de que también sufría.

Y así has acabado,

enamorándote de hombres mayores...

Como tu jefe.

¿Tanto se nota?

Un poco.

No tuvimos nada serio.

Y, además, se acabó.

Y no es tan mayor.

¿Todas las alemanas son como tú?

¿A qué te refieres?

Duras con los hombres.

En Alemania los hombres y las mujeres se comunican así.

Aquí los hombres también son diferentes.

¿Cómo?

Te recuerdan constantemente que eres una mujer.

Siempre te están machacando.

No exageres. Yo no te he hecho eso.

¿Ah, no?

No.

Siempre he querido tener un hermano.

No ronques.

Eres una tía dura.

- Dime, Walter. - Vali, ¿qué está pasando?

¿A qué te refieres?

No has enviado a Lisa a casa como te pedí.

Protege a un sospechoso.

- Pero me diste tu palabra. - Oye.

No soy ni su jefe ni su padre.

Si piensas que te hará caso, ven tú a por ella, ¿vale?

¿Cuándo sale el próximo vuelo a Timisoara?

Hola, buenos días...

¿Tenéis hambre?

Porque a mí me rugen las tripas.

Espera.

- ¿Has dormido bien? - Sí. ¿Y tú?

Pichí pachá.

Pensaba que ya te habrías jubilado.

Ya.

Eso me gustaría a mí también.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que nos vimos?

No sé. Bastante. En el 86 fue...

En el 86 fue cuando te largaste.

Sí, cuando el Steaua ganó la Copa de Campeones.

Pero no me largué.

- Decidí vivir como un hombre libre. - ¿A qué precio, Walter?

¿A qué precio?

¿Por qué has venido?

Porque no quiero que Eliza le coja cariño

a esta espantosa ciudad.

Y tú no has sido capaz de enviarla de vuelta a Alemania.

Es una persona, no un paquete. Una mujer. Bueno, da igual.

- ¿Y dónde está? - No puedo decírtelo.

No exactamente. Está con Sandor.

Cuidan de un niño para que esté seguro.

- ¿El hijo de Dimitrie Sandor? - Han pasado 30 años, Walter.

Yo he ejercido más de padre para él que el propio Dimitrie.

El chaval dejó todo eso atrás.

No la jodas removiendo el pasado.

Fue un accidente, Vali. Tú estabas allí.

Fue un asesinato, Walter.

¿Pero qué demonios dices? Era él o yo.

Si no le hubiese disparado, me hubiesen matado.

Pero la bala salió de mi pistola, Walter.

La pistola que me dio la milicia.

¿Eh? Y a ti te importó una mierda. Huiste y ya.

No pasó nada. Te ascendieron.

Para reforzar la seguridad en la frontera.

Por lo que veo, has tenido una buena vida.

Valentin...

...si le pasa algo a Eliza, que Dios te ayude.

¡Volveré para poner la ciudad patas arriba!

No has cambiado lo más mínimo, Walter.

Tardaré una hora. Dos a lo sumo. Esperadme aquí, ¿vale?

- Y que no se acerque a las ventanas. - Trae comida.

- Vale. .

Pero sin cebolla y con extra de queso.

Marchando.

Y para mí una barrita de muesli con mango y semillas.

Pero sin macadamias, engordan mucho. Y almendras.

- Si lo encuentras. - ¿Eso es todo?

- ¿Quiere algo más la señorita? - Un yogur bio con bífidus.

- Si te viene bien. - ¿Si me viene bien?

Una cocacola y una chocolatina con relleno de fresa.

Ya no me acuerdo de nada.

Espera.

.

Si no has vuelto en dos horas, nos vamos.

- Esto no es la Operación Tía Dura. - ¿Eh?

Como si fuera una película...

Es una película rumana famosa.

Han abandonado el coche.

¿Puedes volver a localizarlos?

Lo intentaré. En cuanto sepa algo, te aviso.

Gracias.

Esos tíos son peligrosos.

Anoche casi se enfrentan a los de la brigada.

- Eso no es problema nuestro. - Lo será si los pillan.

Nos pueden acusar por cómplices.

Haré que los chavales los busquen y que cubran sus huellas. Tranquilo.

Si no quisieras que te localizaran,

¿qué harías?

burner y desviaría allí las llamadas.

Vamos a ver si los pillamos haciendo que se peleen.

Divide et impera.

¿"Divide" qué?

Et impera.

Con tanto Google os habéis vuelto idiotas.

Andrei Borisov.

Trabaja para Amarok-Tek International.

Y para Bogdan Dobre y Cristi Vasile.

Dirigen una empresa en Bucarest y colaboran con Amarok-Tek.

Hackeo, procesamiento de datos, vigilancia. Hacen daño.

Borisov, mucho. Él maneja el cotarro.

A partir de ahora nos encargamos nosotros. ¿Entendido?

Le presento a Walter Metz. El padre de la chica.

El comandante Petrescu, dirige la Brigada de Asalto de aquí.

- Residencia Sandor. - Mamá, soy yo. ¿Cómo estáis?

Por fin llamas... ¿Por qué no viniste anoche?

Estoy con un caso. A tope de trabajo.

Diles a las niñas que vayan a su cuarto, quiero contarte algo.

Un caso, claro...

Admite que has estado con esa mujer, no mientas...

Mamá, ahora no. Manda a las niñas a su cuarto.

¡Mari! ¡Iuli!

- Id a vuestro cuarto. - ¿Por qué?

- ¿No nos vamos? - Hacedme caso, va.

Vale, tú dirás.

- Hay unos hombres ahí fuera. - No pasa nada, son policías.

Tirarán la puerta abajo, no saben hacer otra cosa.

¡Abra! ¡Policía!

- Gracias. - De nada.

¡Vamos, adelante!

- ¿Con quién hablaba? - Con un abogado. No debería entrar.

- ¿Y tu papá? - No lo sabemos.

- Señora, ¿con quién hablaba? - Pero si tiene el seguro.

Si quiere asustarme...

- ¿Entiende de armas? - Mi marido sí sabía.

- No está aquí. - Ya se lo dije.

No está aquí. Fuera. No tengáis miedo, no pasa nada.

Tranquilas.

Me muero de hambre.

¿Te crees que yo no?

¿Por qué no vamos a la tienda de la esquina?

De verdad, aquí no pueden encontrarnos.

Ha dicho que volvería en dos horas. Esperemos.

O podríamos... pedir una pizza.

Perdone, me está pisando los cordones.

Ah, ya está. Gracias.

Perdone.

Debería haber vuelto ya.

Algo va mal.

Voy a encenderlo.

Revisaré los mensajes.

¿Qué pasa?

Serás idiota...

Vamos, tenemos que irnos.

Ahí está. Ya sé por dónde vas...

¿En qué coño pensabas para enviarme un mensaje así?

¿Sabes qué has hecho? Ahora se han ido.

¿Pero qué coño te pasa?

Te he dicho que me llamaras. No seas cretino.

Mira.

"Ahora sí que la has cagado, alemanita.

Tráeme a Cipi. Llámame".

Sandor, hombre, ¿cómo puedes pensar que te enviaría algo así?

¡Los putos hackers!

- Sandor... - Comandante Petrescu, de la brigada,

y el señor Walter Metz.

Soy el padre de Eliza.

Un placer... conocerlos.

Venga, vamos a solucionar este enredo.

- ¿Dónde estamos? - En la casa donde me crie.

Aquí estaremos a salvo.

Vale, pues mejor...

Vamos.

Si Eliza está perdida en la ciudad,

sé adónde podría dirigirse.

Aquí. En el número diez.

- Iré a verlo. - ¡Siéntese!

Nos encargamos nosotros. Ya han salido.

- Pero se escaparán si los ven. - Tranquilo. Tendremos cuidado.

Montad un perímetro circular alrededor de la casa de Florilor.

- No me fío de esos tíos. - ¿Y qué quieres que haga?

¿Que lo quite de en medio?

Sé qué podemos hacer.

¡Nic!

- Necesito un coche y otro móvil. - Vale.

- Pero ya. - Vale, lo he pillado.

Gracias. ¡Cuánto te quiero!

- ¿También le dices eso al jefe? - Me sale natural.

¿Puedo echar un vistazo?

Claro.

Pero ten cuidado. Hace mucho que aquí no vive nadie.

Excepto los okupas.

Mira lo que he encontrado.

Vaya.

Era mi juguete favorito.

Antes de los videojuegos.

Increíble que siga aquí después de tantos años.

Esta era mi habitación.

Donde dormíamos mi madre y yo.

Y... ¿qué le pasó a la casa?

Cuando mi padre huyó nos la confiscaron.

Éramos inquilinas en nuestra propia casa.

Ven, ayúdame.

¿Por qué se fue tu padre?

Huía de gente mala.

Por lo menos tú tienes padres.

Solo me queda mi padre. Mi madre murió.

¿Qué les pasó a los tuyos?

Un accidente de tráfico.

Dragos llegó un día a casa, yo era un crío,

me dijo que mis padres nunca volverían.

Lo siento.

Da igual. Lo pasado pasado está. Pero hay que buscar a Dragos.

¡Claro!

¡Lisa!

Hay un tío en la acera con un pinganillo,

creo que nos estaba vigilando.

- ¿Te ha visto? - No lo creo.

¡Vamos!

Un inspector de la policía, Sandor, que no comprende

la situación e ignora a su superior.

Si aparece, actuad con firmeza.

Pero sin causar incidentes, ¿eh?

Nuestro objetivo es el niño de 14 años, Ciprian Matei.

El niño de 14 años, Ciprian Matei.

Jefe, he encontrado algo con el escáner de la policía.

Una unidad se ha desplegado en la calle Florilor.

...inspector de la policía, Sandor, que no comprende

la situación e ignora a su superior.

Nuestro objetivo es el niño de 14 años, Ciprian Matei.

Gracias.

Dime, Cezar.

He encontrado a Cipi... Pero la policía también.

- Están a punto de cogerlo. - Dime la dirección.

Cezar...

Calle Florilor, 15.

¡Scheisse!

- ¿Lo has visto? - ¡Sí, tira!

¡Vamos, corre!

Entra ahí. Quédate calladito.

23 DE AGOSTO, 1985

Soy Dragos. Ahora no puedo hablar, deja tu mensaje.

¡Para! ¡No me pegues!

- Trabajas para ellos. ¡Y Vali! - ¡Calla!

Calla. He venido a sacaros de aquí.

- No iré contigo a ninguna parte. - Borisov fue el del mensaje, no Vali.

¡Vamos, deprisa! Podemos salir por el túnel.

¡Venga!

Negativo.

- ¿Cómo pudo enviar ese mensaje? - Dímelo tú.

La experta eres tú. Pero sé que Vali no lo envió.

Muy fácil. Se hizo pasar por Vali y envió el mensaje.

- ¿Así de fácil? - Sí.

Si te doy el número de mi ex, ¿podrías hacer lo mismo?

- ¡Adam! - ¿Qué? Solo preguntaba.

¿Dónde estamos?

Ya casi estamos. Subid aquí.

Mola, ¿eh?

No conocía este túnel.

Hay un montón en la ciudad. Solo tienes que fijarte.

Vamos.

Venga, tengo el coche cerca.

- Andando. - Prometiste que buscaríamos a Dragos.

En eso estamos. La policía ya está en ello.

- No hay nadie dentro. - ¿Cómo que no?

- ¿Nadie nadie? - Nadie.

Recibido. Recoged todo.

- ¿Dónde narices están? - Se habrán marchado.

Sandor habrá pensado algo, seguro.

Más le vale.

Lo siento.

Pensaba que iba a morir.

Y quería oír la voz de Dragos una última vez.

Cipi, sabías que, si lo cogía, nos localizarían.

No lo cogió. Pero rastreé su móvil.

Sé dónde es. La vieja refinería.

He bloqueado mi móvil y falseado la geolocalización para despistar.

Creo que estamos a salvo.

- Llegamos tarde. - No necesariamente.

¿Diga?

Parece que ahora se encarga la brigada.

Pero tienes suerte.

Podemos registrar todos los números de la poli local.

Cipi,

Dragos quiere decirte algo.

Adelante.

Díselo.

Cipi, tienes que devolverles lo que te llevaste.

Espero tu llamada. Tienes una hora.

- ¿Qué te llevaste? - ¡Nada!

Querían que hackeara para ellos y me negué.

Tranquilo, Cipi. Todo irá bien. Daremos con Dragos.

Chrysler Voyager azul, modelo de 2010.

¿Tiene activado el GPS?

Bien.

¿Qué pasa? Pagan bien.

- No, no salgas. - Quédate en el coche.

Están aquí.

Han picado. Saben que vamos en serio.

Vamos a hablar con ellos.

- ¿Estás bien? - Sí.

Nunca había visto un muerto antes.

No sé por qué lo han matado. No tiene sentido.

- Pobre chaval... - Pobre Cipi.

No sé si se lo tomará muy bien.

Mejor no se lo contemos.

Yo solo quiero lo mejor para él.

Debemos esconderlo, pase lo que pase.

Y será más fácil si está de nuestro lado.

- ¿Qué pasa? - Borisov.

¡Vamos!

Subtítulos: Victoria Tormo Peris

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