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Zulu
Ahora le da por invertir en ladrillo.
Es mejor que seamos amigos y no enemigos.
No debería haber venido, papá tenía razón.
Lisa Metz. ¿Te suena?
¿Walter?
¿Cómo conseguiste mi número?
Cipi es Dark Mole.
Un niño.
Es un juego que he hecho.
Mantén el rojo y está diseñado para Timisoara.
- Me dijo que era un juego. - Y tú te lo creíste.
Esto es serio. Sabemos que hackeaste esos bancos alemanes.
El chico puede ser un arma peligrosa en malas manos.
- Georg Maslac. - Dragos.
Mañana montamos una fiesta. Puedes traerte a tu hermano.
- ¿Quieres comprar el hotel con esto? - Sí, me has pillado.
¿O es para la cantante alemana?
¿Alemana? Aquí no ha venido ningún alemán.
- ¿Queda claro? - Como el agua, jefe.
Solo que esto es para los daños. ¿Y mi parte?
Hola.
- Mantén la distancia. - ¿Por qué? ¿Estás resfriado?
Mi jefe se cabreará como nos vea juntos.
- Ayer heriste a alguien. - ¿Yo?
Sí, mandaste a una ancianita al hospital.
La ambulancia en la que iba volcó.
Pero iba camino del hospital de todas formas, ¿no?
- Me matas de risa. - Humor alemán...
Se lo diré al jefe a ver si se le bajan los humos.
Lo siento, pero no me iré hasta saber qué hay de Cipi.
Como si no tuviera ya bastantes marrones.
Ya viste lo que le hizo a mi móvil.
No hizo nada. Los móviles nuevos salen ardiendo con nada.
¿Los servidores del Neubau Bank también salieron ardiendo porque sí?
¿En qué quedamos?
He venido directa, ni siquiera me he maquillado.
- Se nota. - Anda, preocúpate de tu alemana.
Preocúpate tú, que el jefe te cargó el muerto a ti.
Asegúrate de que se suba al avión.
- ¿Entendido? - ¿Es que ahora eres mi jefe?
Y deja de insinuar que estamos liados.
Vete con Nicoleta.
No puedo hacer turismo, un chico de 14 años está en peligro.
- Llévame con Cipi, por favor. - ¿Por diez euros?
No sé por qué te preocupa.
Es uno de los bancos más seguros del mundo.
Protegido contra ciberataques. Y él lo hackea como si nada.
- Todo el mundo se ha enterado. - ¿Cómo que todo el mundo?
Todos los que están metidos en internet.
Mafiosos peligrosos que sí pueden hacer mucho daño.
Y que están deseando echarle la mano a un niño como Cipi.
Hoy no vas al cole.
- Tengo un examen de mates. - Lo sé, pero te vienes conmigo.
- ¿A dónde? - Ya lo verás. Vamos.
¿No decías que no llamásemos la atención?
Sí, pero toca mover el culo.
Será divertido, ya lo verás.
Vámonos.
Date vidilla.
Buenos días.
¡Entrad!
Está lo más detallado posible. Esta es la perspectiva de la fachada.
Atrás hay una entrada al garaje del sótano.
Y en el lado...
- Hola. - Hola.
- ¿Has estado corriendo o qué? - Sí.
Tengo que ponerme en forma. ¿Qué es eso?
- El hotel que queremos construir. - Sí.
Estará por esta zona.
¿Vamos a construir un hotel?
- ¿Dónde? - Donde estaba la villa Mia.
¿Quiénes son? No parecen de aquí.
Pues no. Y salen del edificio donde vive Cipi.
Qué raro...
- Buenos días. - Hola.
¿A quién buscan?
- ¿La puerta 35 está en el octavo? - En el noveno.
Está abierto.
¿Aquí la gente se deja la puerta abierta?
No es costumbre.
No parece que entraran a la fuerza.
Pero no deja de ser raro.
¿Qué haces? No toques nada.
- ¿Por? ¿Qué más da? - Mucho. Yo cubro mis huellas.
- Pues como yo. - ¡Vámonos!
Escribe lo que te diga, ¿estamos? Que el informe es para hoy.
- Vale. - Escribe que a uno de tus chicos
le dio por hackear los semáforos mientras tú estabas meando.
Puedes añadir que lo pillaste y lo detuviste.
De acuerdo.
- ¿Hablo de la chica de verde? - ¿Qué chica ni qué chica?
- Nada de chicas de verde, ¿entendido? - Claro, jefe.
- Claro como el agua. - Bien.
- ¿Dónde está Cezar? - ¿Es que se lo vas a contar?
Eso no te incumbe. Dime dónde está.
En su despacho, creo.
Vale. Pues hala, escribe.
- ¿Puedo pedirte una cosa? - Di.
Llévanos al colegio de Cipi, quizá esté ahí.
- Démonos prisa. - Vale...
- ¿Qué pasa? - Quería ponerte al corriente.
No estaban en casa y la puerta estaba abierta.
Y había un coche grande.
¿Qué clase de coche grande? Pásame a Nicoleta.
Solo sabemos que había un SUV con cuatro tíos de negro enfrente.
- Estaban saliendo. - Oye, Nic,
¿y tú no tenías otra cosa que hacer?
- Estoy en ello también. - ¿Me explicas cómo?
¿Emprendiendo una misión imposible?
Tenías que darle una vuelta, llevarla a museos...
También hacemos eso mientras buscamos al niño.
- Instinto maternal, no lo entiendes. - Claro, porque soy cortito.
Pues tú misma, luego no me llames si se te pierde.
Vale, adiós.
¿Sabes algo de que Cezar se haya buscado unos gorilas?
Se dice que lo ha hecho.
Se ha pillado cuatro maromos, pero yo no te lo he dicho.
Gracias. Dale.
- "Al", junto. No "a el". - ¿Dónde?
Ahí.
- ¿Apagando otro fuego? - Sí. Dragos Matei.
¿Qué pasa con él?
- ¿Le has mandado unos matones? - ¿Quién, yo?
- Hablando de los reyes de Roma... - ¿Reyes?
¿No querrás que me los lleve?
Me saco cargos en un pis pas.
No han hecho nada malo.
Los envié a por Dragos para hablar con él.
- Díselo. - No estaba en casa.
- ¿Cómo lo sabes? ¿Entraste? - Me asomé.
- Vamos, cuéntaselo todo. - Había una limusina enfrente y...
- ¿Era blanca? - Sí.
- Se fueron en ella antes de que... - De acuerdo, gracias.
¿Ves como colaboramos bien?
Vamos.
- ¿Cómo puedes teclear con eso? - A los hombres les gustan así.
¿Y tú? ¿La manicura no se estila en Alemania?
Pues claro que sí.
- Pero... - No te va.
No mucho. Me gustan más al natural.
Eso es pasarse.
Aquí las mujeres se arreglan mucho y se ponen guapas.
Y, claro, vienes al natural
y Sandor se pone como loco.
Anda ya...
- Eso no es verdad. - Ya te digo yo que sí.
Hazme caso, lo conozco.
Y muy bien.
¿Estabais...?
Vamos, es aquí.
Así que está resfriado.
Todos hemos pillado resfriados para hacer pellas.
Lo conozco, estaba con Cipi.
¡Oye!
¡Oye, tú, ven aquí!
- ¿Qué quieres? - ¿Cómo te llamas?
- Mache. - Mache ¿qué?
Dobre. ¿Y tú?
Nicoleta.
Oye, Mache, ¿conoces a Cipi, de octavo?
- gamer. - Sí, ¿qué pasa con él?
- ¿Sabes dónde está? - No, pero tampoco soy un soplón.
¿No? Pues vamos a comisaría a ver si te viene la inspiración.
Anda, dinos dónde está Cipi. Hagámoslo por las buenas.
No sé nada, pero su hermano Dragos
dijo que iban a ver a un tío guay en un hotel.
- ¿En qué hotel? - En el Continental.
¿Quiénes son?
No puedo darle los nombres, son clientes.
¿Qué haces aquí?
Hacer mi trabajo. ¿Y vosotras?
Ella se hospeda aquí, ¿recuerdas?
Conozco a ese.
- Los recogieron en esa limusina. - Sí.
Es secuestro de menores.
Pues denos rápido esos nombres o se meterá en un lío.
Georg... Georg Maslac.
¿Dónde se pueden alquilar limusinas en la ciudad?
Una como esa solo aquí.
Es la limusina de esta mañana, así que de ahí viene.
Lo mando a Fráncfort para que hagan el reconocimiento facial.
Le agradecería que no mencionara al hotel.
No se preocupe por eso.
Nos llevamos el vídeo como prueba.
- Es tu hermano, ¿verdad? - Cipi.
- ¿También eres artista? - No, sigo yendo al insti.
- Deberíamos haber avisado. - Tranqui, los llamé.
Con el talento que tenéis, ¿para qué ir a estudiar?
No me ha quedado claro a dónde vamos.
Paciencia.
Solo un sorbito.
He dicho que uno.
Luminita ha ido a ver al arquitecto municipal. ¿Sabes por qué?
Ni idea. Ionescu no me coge el teléfono desde la subasta.
A ver si lo coge ahora.
Quiero hablar con el señor Ionescu. Iacob.
Pues sáquelo de la reunión.
Dígale que es por lo que estuvo haciendo el jueves de madrugada.
Por eso quiero verlo. Usted pásele el mensaje.
- ¿Qué hacía? - Practicar sexo telefónico.
- Es el puto amo. - No sabes qué tipo de sexo.
Ya.
Resulta útil ser el proveedor de internet municipal.
Ya ves.
Oye.
Hazle una visita a Ionescu en el ayuntamiento.
Llévate a los matones. Quiero saber qué se trae Luminita con él.
Mejor no montemos...
¿Montar el qué? No montamos nada. Ve.
Ve y averigua dónde está Dragos.
Y quién coño lo lleva por ahí en limusina.
¡Que te vayas!
- ¿Algo más? - Tráeme diez Happy Meal
con juguete incluido.
Enséñale la foto.
¿Sabes si este hombre os alquiló una limusina?
No.
¿Y este?
Sí, ese sí. Pidió que lo recogieran en el Continental.
- ¿Y a dónde fueron? - No sé, el chófer sigue de servicio.
- ¿Puede llamarlo? - Claro.
- Iban a una fiesta. - ¿Dónde? ¿Qué fiesta?
Ni idea. Al final los dejé cerca del bosque.
Como me pidieron.
- Gracias. - Eso es todo.
- Adiós. - Adiós.
Necesitamos los datos del GPS.
Eso ya es más complicado. Dar esa información...
¿Y si le explico qué hacemos aquí?
No soy el jefe, solo el supervisor.
- Hablen con Luminita. Es la dueña. - ¿Es de Chiriac?
Mío no es. De serlo, no estaría lavando coches.
¿Se ha terminado la reunión?
- ¿A qué viene eso? - Será mejor que se quede ahí.
Hola, ¿tienen cita? Pero ¿cómo se atreven?
- Hola. - ¿Qué pasa?
¡Esto es intolerable! ¡Voy a llamar a la policía!
¿Cómo está, señor Ionescu?
Se va de la lengua, ¿eh? Eso no está bien.
- ¿En qué puedo ayudarlo? - ¿Con qué ha ayudado a Luminita?
Disculpe, pero eso no le atañe.
- Ah, ¿no? Hay que ver... - Soy muy discreto.
Por eso mismo quiero enseñarle algo.
¿Sabe su mujer lo de sus llamadas telefónicas?
Me ha dicho que el sospechoso se llama Andrei Borisov.
Está en todas las bases de datos europeas.
Hay que poner al corriente a Vali.
Y descubrir dónde los dejó la limusina.
Ni siquiera deberíamos estar aquí.
Deberías estar con Nico haciéndote la pedicura para coger el avión.
fuera una persona,
sería Andrei Borisov.
Está metido en cosas muy peligrosas y todo lo hace con ordenadores.
Vio que Cipi tiene talento y por eso le interesa.
Seguro que quiere meterlo en algo muy turbio.
Adam, te lo ruego.
Sin la policía no los encontraremos.
Inaceptable...
Es increíble. Vale. Mira, te mando a uno de mis chicos... Sí.
El imbécil de Iacob fue a ver a Ionescu al ayuntamiento.
¿Qué se cree, que está en el Bronx?
¿Qué hace aquí? Nicoleta, ¿qué te dije?
- ¡Nicoleta! - La cosa pinta muy mal.
Han secuestrado a los hermanos.
¿Es que hablo en chino? ¡Que vayas al ayuntamiento!
- Comisario... - ¡Di!
Un empleado de una empresa muy turbia se los llevó con engaños.
Basta de tonterías. Luego dirás que lo abdujeron los extraterrestres.
Hay cuatro hombres con bates en el ayuntamiento.
Eso es un problema, no que roben diez euros.
Ve cagando leches y soluciónalo antes de que me llame el alcalde.
¡Vete de una vez!
¿Por qué debería desobedecer una orden directa de mi jefe?
Hay cosas más importantes que desobedecer una orden.
Y te lo dice una alemana.
¿Por qué te importa tanto?
Porque solo es un niño. Y tiene un talento muy especial.
Si Borisov consigue lo que quiere,
corromperá el talento de Cipi.
Aunque quisiéramos ayudarlos, no sabemos dónde están.
Chicos, los teléfonos.
- ¿Qué les pasa? - Me los quedo.
Es una fiesta privada.
¿No querréis que salga todo en internet?
Claro, tío, como tú digas.
Tranquilo, Cipi, dale el móvil.
¿Para qué hemos venido?
El tío es productor de un sello de los EE. UU.
Le gustan mis letras.
Y mucho. Quiere hacerme una oferta.
Mola.
Esta es Anais. Ella se ocupará de ti.
¿Y tú, Cipi?
Me han dicho que eres un fiera jugando.
Sí, bueno, se me da bastante bien.
Pues ven conmigo, tengo algo para ti.
¿Anais? Me suena que en el colegio tenías otro nombre.
Sí, pero me gusta más que Mihaela.
Mola más.
¿Cómo estás? Te veo más alta.
Llevo tacones.
- ¿Y tú? - No llevo.
¿Seraphim? Ni hablar.
- Sabes que puede hacerlo. - Sí, pero no puedo hacerle eso.
¿Ves? Sí que te importa.
Ayudar a Cornel es lo mismo que ayudar a Cipi.
- No es lo mismo. - Es exactamente lo mismo.
Quiero hacer por Cipi lo que tú hiciste por Cornel.
Cornel no se merece que lo metamos en esto.
Cipi tampoco.
Cornel no querría que a Cipi le pasara lo que a él.
El ayuntamiento está a la derecha.
El barrio de Cornel a la izquierda.
¿Ahora eres de aquí?
Llevo aquí unos días.
Voy aprendiendo a moverme.
Y a saber cómo funcionan las cosas.
Pues dime cómo funcionan.
Se habla mucho,
pero al final se hace lo correcto.
No me pongas ojitos de cordero degollado.
¿Qué significa eso?
Y no actúes como una rumana, no te sale.
Ya, me faltan las uñas.
- Deja de sonreír. - No sonrío.
Sí, lo conozco. Se hacía llamar Benny.
Fue a Valcea, se puso a husmear por Hackerville.
Saben que Cipi perfeccionó tu código.
Creemos que lo quieren para un robo.
- Vale, ¿y? - ¿Nos ayudarías a encontrarlo?
Habría que localizar el coche donde los llevaron con el GPS.
A ver, ¿primero me metes en una celda porque sí
y ahora me pides que hackee para ti?
¿Nos dejas un momento?
¿Has conocido a Borisov en persona?
- No, por Skype. - ¿Y?
Es despreciable. Es un corrupto, de los que prefieres evitar.
Ya.
Por eso te pedimos que nos ayudes con el chico.
Solo tiene 14 años, no es más que un crío.
Vale, os ayudo. Pero si las cosas se ponen feas, me cubrirás.
- Por supuesto. - De acuerdo.
Rogue League! Qué bien te lo montas.
Pues claro.
¿Empezamos jugando en el metro?
¿En el metro? Claro.
Qué pro eres.
¿Puedo tomarme otra cocacola?
¿Qué te trae por aquí?
Quieren producirme un disco.
- ¿Y tú? - Estaba probándome ropa
y me dijeron que me la comprarían si venía a la fiesta.
Qué feliz coincidencia.
¿Me rellenas la copa de champán?
Para entonarme un poco.
No te vayas.
Dos copas de champán, por favor.
- ¿Qué tal? - Bien, ¿y tú?
Igual. ¿Ves?
¿Y mi hermano Cipi? ¿Dónde está?
Jugando. Está bien.
Vale.
- Diviértete. - Gracias, igualmente.
He sincronizado el localizador del móvil con el GPS de la limusina.
El chófer los dejó exactamente
a 47,2 kilómetros de vuestra posición.
Lo pondré a cero.
Está en mitad de la nada.
No sabría deciros.
Solo sé que paró ahí, se dio la vuelta
y volvió a la ciudad.
Vale. Gracias, Cornel.
Recuerda que me dijiste que me cubrías el culo.
Y lo mantengo.
¿Qué crees que nos encontraremos?
Si hubiera querido hacerle daño,
no lo habría llevado por ahí
en una limusina enorme y blanca que llama la atención, ¿no?
Sí, es verdad.
¿En qué puedo ayudarlos?
- Siéntese. - No pueden entrar.
- Váyase a cagar. - ¡No pueden entrar!
¿Qué crees que haces, gilipollas?
¡Cierra el puto pico, marica! ¡Soplapollas!
¿No te dije que te calmaras? Te voy a dar tanto por culo
que mi polla te acabará saliendo por la boca.
¡Reviéntalo! ¡Maricón de mierda!
Estate calladito cuando te hablo.
Y mírame, que te vea la cara.
Te lo hemos pedido amablemente.
Incluso te pagamos por la casa.
¿Y qué has hecho? Cagarte en nuestra buena fe.
Te has cagado en todos nosotros.
Mandaste a tu perrito al ayuntamiento.
Así que ahora te voy a moler a palos.
¡Puto comemierda de los cojones!
Mira, es aquí.
Es la mejor posición para disparar.
Te conoces todos los secretos del juego.
Dime una cosa.
¿También programas?
A veces.
¿Pero no trabajas en la música?
Soy un cazatalentos. A eso me dedico.
- ¿Dónde está Dragos? - Con una chica.
Vamos a conectarnos un momento.
Tranquilo.
Fíjate bien.
Por ejemplo,
vamos al banco Balaton Takarék de Budapest.
¿Puedes transferir dinero?
No mucho, Cipi. Solo un poco.
Digamos... 9,99 euros.
Transfiérelo a un monedero Bitcoin.
Anda, Cipi, hazme el favor.
Venga, a picar código.
Su SSQ no me deja entrar. Es impenetrable.
Cipi...
...sabemos que puedes hacerlo.
Aquí no hay nada.
Quizá no podían acceder en limusina.
La cuestión es si hay algún lugar donde se pueda dar una fiesta.
- ¿Por qué cambiaron de coche aquí? - Quizá el firme empeore
y hace falta coger un todoterreno. Miremos las vías secundarias.
Lo siento, no me concentro con tanta gente.
Estoy solo cuando programo.
Además...
...necesito coger esto
y conectarlo al portátil.
Vale, conéctalo.
Vamos afuera a hablar.
CONECTANDO - CONECTADO
Agua.
Espera aquí.
- ¿Va todo bien? - Quiero hablar con Maslac.
- Está ocupado. - Me prometió que hablaríamos.
- ¿Dónde está mi hermano? - Sigue jugando. Relájate.
Tengo un mal presentimiento. Quiero irme.
¿Qué ha pasado?
- ¿Te encuentras bien? - ¿Puedo pedirte algo?
Necesito que me ayudes.
La carretera se acaba en un par de kilómetros.
¿Quién querría vivir en un lugar tan apartado?
Gente que ya no puede permitirse vivir en la ciudad
porque su jefe los despidió por desobedecer órdenes
y emprender una misión imposible.
¡Es broma!
- No sé yo si este chico... - Espera a ver.
No te alteres tanto.
¡Bien!
Hecho.
Los 9,99 euros en el monedero Bitcoin.
- Como querías. - Cristi, verifícalo.
Bueno, Cipi, ya te puedes ir.
- Tómate una cerveza si quieres. - Vale, gracias.
¿Todo correcto?
¡Dragos! ¡Dragos, hay que largarse!
- ¿Dónde coño estabas? - Tu productor me retuvo.
Y tiene un arma, ¡es peligroso!
- ¡Vámonos! - ¡Larguémonos!
- Deja la puta mochila. - ¡No!
Cipi, vienen a por nosotros, ¡déjala, hostia!
- ¿Has visto, hermanito? ¿Has visto? - Sí.
- Calma. - Hay que detenerlos.
- Pero así no. - ¿Qué ha pasado?
Entremos.
No nos sigue nadie.
Les he parado el motor...
...y los he encerrado.
¿Qué mierda le pasa?
Estarán controlando el coche a distancia.
- ¿Puedes encender el motor? - Han vuelto a pararlo.
- Da igual, tú enciéndelo. - Vale.
No lo entiendo. El niño no ha hackeado la cuenta del banco.
No sé de dónde ha sacado el dinero.
¿Qué puñetas...?
Espera.
¡Toma!
Se ha metido en nuestro servidor y ha robado los datos.
- ¿Qué? - Nos ha dejado limpios.
- Se lo ha bajado todo. - ¿A dónde?
Ni idea. A un disco duro o algo.
Venga, venga.
¡Listo!
Bravo.
Lo ha vuelto a poner en marcha.
Páralo del todo. Haz algo.
Vete.
- ¿Qué? - Huye, te quieren a ti.
- No me iré sin ti. - ¡Vete!
¡Los despistaré! ¡Vete! ¡Huye!
¡Dragos!
Vale, lo tengo. He parado el coche por completo.
¡No!
¿Nos la ha jugado un crío de instituto? Puta mierda.
No debimos dejarlo solo.
¿De quién es la culpa de que huyeran, incompetente?
Ahora vamos a buscarlos.
Como nuestros socios de EE. UU. se enteren de esto, estáis muertos.
¡Cipi! ¿Qué hace?
¡Para el coche!
¡Cipi!
- ¡Cipi, espera! - ¡Cipi!
- ¡Para, Cipi! - ¡Cipi!
- ¡Cipi! - ¡Cipi, para!
Cipi, ¿estás bien?
Cipi, ¿dónde están? ¿Cuántos son?
- Tres, y uno tiene una pistola. - Tranquilízate.
Habla. ¿Dónde está tu hermano?
¿Dónde está?
- ¡Subid al coche! - ¿Qué?
- ¡Que subáis al coche! - ¡Hay que salvar a Dragos!
¡Para, hay que encontrar a Dragos!
Primero te esconderemos. Es lo que querría Dragos.
Te llevaremos a un lugar seguro y volveremos a por él.
Solo quería comprarle una camiseta.
¿Qué quiere esa gente de ti? En serio, ¿qué te han pedido?
Nada. No lo sé.
No podemos alcanzarlos, nos han sacado mucha ventaja.
He apuntado la matrícula.
¡Mierda!
Hay que recuperar al niño rápido.
Si sube la información que robó a internet, estamos muertos.
Abre el maletero.
Hackéale todo lo que tenga: Facebook, WhatsApp...
En cuanto Cipi se conecte, iremos a por él.
¡Dragos!
Cipi, Dragos quiere decirte algo.
Adelante.
Díselo.
Subtítulos: Rocío Gutiérrez Muñoz de la Torre
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