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Zulu
Enrique estaba metido en algún negocio ilegal.
¿Sabes en cuál?
Algo de aquí, del astillero.
¿Y por qué iba a saber yo eso?
Si veis a alguien que os llame la atención, decidlo.
Me vas a decir cómo cobrar esto
"y me vas a sacar a la Policía".
Como no le ayude a conseguir la pasta, va a hacerle mucho daño a Lua.
Lo siento, Jonás. Pero es que yo no puedo apoyarte en esto.
Todavía puedo arreglarlo.
¿Pudo ser una tía la que nos encontramos en la casa?
(TOMÁS) Pudo.
¿A quién está protegiendo?
Si quieres que acabemos amigos, déjalo aquí.
¿Sabes algo de Xana?
"Hace días que no sé de ella".
¿No te... no te contó nada?
"Está embarazada".
(SENÁN) "En el Faro de Frouxeira".
"En la entrada hay un supermercado".
"Coja una bolsa grande y meta el dinero dentro".
"Deja el dinero debajo de la mesa de sonido".
-♪ Lo, lo, lo. Lo, lo, lo, lo. ♪
♪ Bella ciao, bella ciao,
♪ bella ciao, ciao, ciao. ♪
El dinero no está.
Le puse un poquito de canela para darle algo de gracia.
No se nota.
Ya sé lo que haré hoy de comer.
Estuve pensando en hacerle algo con nécoras, que sé que le gustan.
Y me acordé de una amiga, Merceditas, de San Sadurniño,
que tiene al marido un poco delicado del estómago
y me pasa recetas de purés y de cremas que le salen riquísimas
la verdad.
¿Qué pasa, Tomás?
A ver.
Tomás, mírame aquí.
A ver. Atiende.
Tomás. - Llama a la ambulancia.
¿Qué pasa, Tomás? - Llama a la ambulancia.
061. Llámala.
A ver.
A ver, mírame, mírame, mírame.
Déjame aquí. - Hola.
Necesito una ambulancia
para un señor que no puede respirar.
Tiene ELA y no puede respirar.
Vale. Le envío la localización.
(BSO "Rapa")
(Tono de llamada)
(Móvil)
Perdona.
¿Qué pasa, Tacho?
(TACHO) "Tomás".
Se puso mal. Estamos en el hospital.
¿Cómo en el hospital? ¿Dónde?
(TACHO) "En Urgencias. Acaban de llevárselo".
Voy para ahí. Es mi amigo, que... Tengo que entrar.
Sí.
¿Te puedes ocupar tú? - Me ocupo.
Gracias.
¿Dónde va?
No, tranquila, no es por Lua. Tu hija está bien.
Le están haciendo unas pruebas, pero está bien.
¿Podemos verla? - En un rato. No creo que tarde mucho.
Los médicos están con ella.
Está bien. - Joder.
Tacho.
Estaba aquí fuera. ¿Qué pasó?
¿Cómo está?
Mal.
Está mal.
Se ahogaba. No...
no daba a respirar.
Pensé que se moría, Maite.
Ya está, ya está, ya pasó.
Ya pasó, ya está.
¡Lua! - ¡Lua, cariño!
¿Cómo estás? - Lua.
¡Mamá! No, mamá, mamá.
Me haces daño.
Lua.
(LUA) ¡No, no cierres!
No cierres, porfa.
(INMA) ¿Qué te hizo ese cabrón?
¿Qué te ha hecho?
La herida está infectada y tengo...
Me duele mucho.
Ya pasó, cariño, ya.
Los cogerán enseguida, ya verás.
Fue un infierno, pensaba que me iba a morir.
¿Por qué tardasteis tanto?
Cariño, lo importante ahora es que descanses.
¿Sí? Ya verás como en unos días lo ves de otra manera todo.
No pueden estar todos aquí, por favor.
Debemos hacerle más pruebas.
Puede quedarse una persona.
Yo me quedo.
Venga. - Bueno.
Vamos. - Adiós, cariño.
(MÉDICO) Vamos.
Estoy fuera si...
¿Familiares de Tomás Hernández? - Sí.
¿Cómo está?
Ha sufrido un atragantamiento a raíz de un fallo respiratorio.
Como sabrán, debido a su enfermedad,
el paciente tiene cierta dificultad para toser.
Y como consecuencia de la crisis respiratoria que sufrió ayer,
del cansancio, pues...
¿Cómo crisis respiratoria? Yo estuve con él todo el día.
El paciente dice que ayer tuvo una crisis respiratoria fuerte.
Y hoy, durante el desayuno,
pues la fatiga acumulada y el deterioro del aparato respiratorio
dificultaron la gestión del atragantamiento.
Pero ya superó la crisis. - Temporalmente.
Pero si no realizamos una intervención
para implementar respiración asistida,
las crisis se van a ir sucediendo con más intensidad.
Como el paciente no quiere ser intervenido, pues...
lo único que podemos hacer es mantenerlo en observación.
Hay que convencerlo.
¿Podemos entrar a verle?
Sí, claro. - Gracias.
Maite.
Es su decisión.
Gracias.
La culpa es de la papilla esa.
Obdulia me la tiene jurada, ¿no?
¿Y tú por qué no te quieres operar?
Para el poco tiempo que me queda,
no quiero estar en un hospital. Prefiero arriesgarme.
No. Yo no voy a pasar por esto una vez más.
Lo entiendo. - ¡No entiendes una puta mierda!
No me quedaré mirando mientras palmas por cabezón, gilipollas.
Tacho.
(Portazo)
No se lo tengas en cuenta.
Está muy tocado.
No pasa nada.
¿Sabes?
Soltaron a Lua.
¿Ah, sí?
¿Y qué estás haciendo aquí?
¿Me estás utilizando de excusa para escaquearte en el curro?
Tomás.
¿Estás seguro?
Intento estarlo.
¿Nos vamos para casa?
¿A cuál?
A la de todos.
(Móvil)
Vale.
Sí.
Lua, tenemos que irnos.
La capitán Yuste quedó en venir.
Lua.
(LLORANDO) Perdona, no me dejaron entrar. Perdona.
¿Estás bien?
¿Qué quieres hacer?
No sé, no sé. Tengo que pensar.
Eh... - Quédate conmigo.
Vamos.
¿Nos vamos?
¿Qué hacemos?
Me voy con ellos.
Me tengo que ir con ellos.
Lua, Lua, no te vayas.
Bien, hija, has hecho muy bien.
Cállate.
Nunca le vi la cara.
Solo recuerdo su voz y las manos.
¿Las manos?
¿Cómo eran?
Eran delgadas.
No sé, eran como nervudas.
¿Recuerdas algo más de él?
Tenía un perro.
(YUSTE) Háblanos del sitio donde estabas.
Era un sitio raro.
No sé, era un sitio...
Era como una granja o algo así.
¿Por qué dices eso?
Porque era un sitio,
no sé, aislado, y no se oía nada.
A ver, se oían los animales.
Pájaros y...
era un loco de los pájaros.
Háblanos de eso.
El primer día me dio de comer
un pájaro.
Y yo le dije que no me iba a comer eso, pero le dio igual.
¿Qué tipo de pájaro?
Joder, qué más da.
Un pájaro pequeño,
con los huesos pequeños, no sé.
¿Algún detalle más?
A ver, había un cubo
y unas novelas del oeste que eran muy cutres.
Y el olor era raro.
Dices que era una granja, ¿no?
No, ya, pero no, no era ese...
Era como un olor a químico,
como de ácido
o algo así, ¿sabes?
Antiguo.
Sí.
Bueno, por hoy basta.
Si en estos días... - Te tengo que preguntar una cosa.
Claro.
¿Lo de que tardasen tanto en pagar...
fue cosa de mi madre?
No.
De eso la culpa fue mía.
De hecho, tu madre quiso pagar desde el principio.
Hay una cosa más, Lua.
En tu coche encontramos medio kilo de MDMA.
Tendremos que hablar de esto.
En unos días.
Una muda y movidas de aseo.
Bueno.
Entonces ya nos podemos marchar, ¿no?
¿Me ayudas?
Despacio.
Oye, he estado pensando.
Si Antón no nos quiere... - Me importa una mierda Antón.
Tacho.
Siéntate.
Esa operación es justo lo que quiero evitar.
No quiero dejar de respirar
ni de comer por mí mismo.
No quiero.
Tienes pasta, Tomás.
Puedes pagarte los mejores cuidados.
Y otros no.
Y aguantan eso y mucho más.
O por lo menos lo intentan.
Mucho sabes tú.
¿Qué te crees que estoy estudiando?
Estoy seguro que hay mucha gente mejor y más valiente,
que luchan cada día por una vida digna.
Todos mis respetos.
Yo no le voy a decir a nadie lo que tiene que hacer con su vida.
Solo quiero que no me digan lo que tengo que hacer con la mía.
¿Y qué cojones hago yo?
Me llenas la cabeza de planes para dejarme solo
a la primera de cambio.
Ya.
Eres un puto egoísta de mierda, Tomás.
Tienes razón.
Milagro.
A estas alturas no voy a cambiar demasiado, Tacho.
Mira, mi familia era un desastre.
Y yo no lo he hecho mejor. Pero si algo tengo que agradecer,
es la suerte enorme que he tenido
de cruzarme con la gente que me he cruzado.
Aunque no os merezca, porque soy un egoísta, como tú dices.
Sigo pensando que eres un imbécil.
Eso no te lo voy a rebatir.
(Mensaje al móvil)
¿Qué pasa?
Me iba a pirar ya. (TACHO) Bueno, hombre, perdóname.
Si llego tarde, me quitan el tercer grado, joder.
No, no. - ¿Y esto?
Nada. Sube por detrás, que ahí va la silla.
Joder.
¿Averiguaste algo?
Averigüé, Tachino, averigüé. - ¿Y...?
Aléjate.
¿Por qué?
Lo estás haciendo de puta madre, no la cagues ahora.
¿Qué pasa, primo?
Los únicos que andan de movidas con alguien el astillero
son los Chaos.
¿Vale?
Joder.
No sé cuál es el business, tío, pero...
pasa, ¿vale?
Arranca, anda, que llego tarde. Venga.
Gracias, Teresa. - Gracias.
Estoy cansada. Me voy a dormir.
¿De verdad no prefieres ir a casa?
Buenas noches.
-Que descanses, cariño.
- Buenas noches. - Hasta mañana.
Está en los huesos. Pobrecita.
Bueno, ahora que Lua ya está en casa, igual deberíamos convocar el Consejo.
¿Ni un día de paz vamos a tener?
¿Tanta prisa hay?
Lua necesita descansar. - Lilit tiene razón.
Cuanto antes lo hagamos, mejor.
Ya no puedo hacer esperar más a los holandeses.
Habrá que darse prisa entonces, no vayamos a perderlos.
Es una buena propuesta, Lilit.
Mañana los llamo.
Que nos hagan una oferta en firme y la debatimos.
¿No?
Perfecto.
Perfecto. - Muy bien.
Buenas noches.
¡Chist, chist!
¿Qué haces ahí?
Ay, me dormí.
¿Cómo estás?
Soñaba que corría.
¿Ya habéis atrapado a los secuestradores?
(RÍE) Estamos en ello.
¿Qué tenéis? Cuéntame.
(MAITE) No, Tomás.
Es que ya no me voy a dormir, ¿eh?
No, espera, espera.
Cuéntame.
A ver.
El que llamaba no parecía profesional.
Tiene un perro,
una furgoneta roja.
(TOMÁS) Sí.
Le hacía comer pájaros a Lua y la tenía escondida en una granja
que olía muy mal.
Qué raro eso de los pájaros.
Yo pensé lo mismo.
Es típico de cazadores. (MAITE) Ajá.
Si caza,
tiene que tener una licencia.
Y en Ferrol no creo que haya muchas, ¿no?
Voy a echar mucho de menos esto.
Sin mí, los malos de Ferrolterra van a hacer su agosto.
(RÍE)
Eres tan idiota...
Sin remedio.
Me voy a arrepentir muchísimo de contarte esto, pero...
¿Qué?
Sara está embarazada.
¿No jodas?
Un accidente.
No la tenía por mi mejor alumna,
pero de ahí a... - ¿Ves como no te puedo contar nada?
(RESOPLA)
¿Lo va a tener?
No lo sé, no lo pudimos hablar.
¿Y quién te lo ha dicho?
Su padre.
Pero ¿qué haces que nos has ido a verla?
¿Eso me lo dices tú?
Una vida que nace,
una vida que se marcha.
Vivimos rodeados de tópicos.
¿Y tú cómo vas con Antón?
¿Algún avance?
No quiere que siga investigando y tampoco quiere hablar conmigo más.
Joder, siento que esto vaya a acabar así.
Voy a salvar a Antón.
Si me ayudaras, sería más fácil. - Haré lo que pueda, como siempre.
Ya, ya lo sé, sí.
Ahora, lo importante es que Vd. Vaya a dormir, abuela.
(RÍE)
No tiene ninguna gracia.
(RÍE)
Buenas noches. - Buenas noches.
Oiga,
intente no morirse esta noche, ¿vale?
No prometo nada.
(MAITE RÍE)
(Puerta abriéndose)
Tienes visita.
Por mí estupendo. Me parece perfecto.
Voy a cobrar igual.
Pero por la cuenta que te tiene, dame algo para poder defenderte.
Si no encuentran el cadáver... - Si no lo encuentran,
mejor para ti.
Pero te pueden condenar igual.
Entonces ¿qué opciones tengo? - Decir lo que sabes.
Siempre que no te perjudique, claro.
¿Algún testigo que declare a tu favor, que estuviera contigo
a aquella hora?
¿Hay algún testigo?
El dinero que Tomás se encontró en mi casa
llama y que te lo dé.
Joder, Antón. - Es importante.
¿Y qué quieres que haga con él?
Maite.
Dime.
¿Dos?
¿Dos qué?
Pedí a Ángela que revisase la lista de conductores del día del autobús
y a ver cuántos tienen licencia de caza.
Ajá. - No sé, los pájaros, el perro...
A ver si ahí aparecía algo.
Salen estos dos.
(BOLAÑO) Maite. - Dime.
Acaba de llegar el análisis del ordenador de Enrique Nieto,
el del astillero. - ¿Y...?
Alguien borró archivos días después de su desaparición.
¿Cómo? ¿Qué archivos?
Bueno, estoy intentando recuperarlos.
En los próximos días ya sabremos...
¿Qué pasa? ¿Los conoces?
Sí.
A este.
Cuando estuve en casa del que se fue a Inglaterra, el de la furgoneta...
Sí. - Este es su vecino.
(MAITE) ¿Este? (BOLAÑO) Sí.
(MUCHOS) ♪ Cumpleaños feliz. ♪
(HOMBRE) "Guarda la pipa. Pincho, guarda la pipa".
- "Que guardes la pipa, joder".
(Disparo)
"¿Eres mongolo o qué te pasa, joder?".
"Okey". (TACHO) Y de estos hay más.
Este lo sube a redes como si nada.
Están "colgaos". Tú mira.
(HOMBRE) "Háztela, Negro, háztela".
(Gritos)
Parecen gente animada.
¿Animada? Esta gente es el puto demonio, Tomás.
Viven todos en el mismo barrio y allí no entra ni la Guardia Civil.
Mira. - ¿Qué?
(TACHO) Atracos,
drogas, cobro de deudas.
Estos tienen un currículum que flipas y van a más, ¿eh?
¿Sabes los tíos que mataron en Rollo?
Pues se dice que fueron ellos.
Supongamos que Enrique tenía negocios con estos piezas.
Algo se tuerce. O Enrique pretende timarles o lo que sea.
El caso es que ellos se enfadan y...
y adiós.
¿Y Antón qué pinta ahí?
Hasta ahora
estaba pensando que podía estar protegiendo a alguien,
pero puede que se esté protegiendo de alguien.
Yo a estos tipos no los delataría.
Entonces el dinero que había en casa de Antón igual sale de ahí también.
Igual.
Pues si fueron ellos, a ver cómo lo demostramos.
Lo primero es saber si esto es verdad.
Demostrarlo ya es otro tema.
¿Y cómo piensas hacerlo?
Mínimo hay dos personas que saben todo.
Y Antón no nos lo va a contar.
¿Y entonces?
¿Dónde dices que viven estos señores?
No. Olvídate.
Ni de coña.
Es una antigua pirotecnia.
Lleva tiempo cerrada.
Lua ha hablado de un olor extraño, como de producto químico. Encaja.
¿Podemos acercarnos un poco más?
"Con mucho cuidado de que no nos detecte".
Lo intentamos.
Ahí, ahí está la furgoneta. Qué cabrón.
Nos vamos.
Vamos.
Ahora nos vemos allí.
(BOLAÑO) "Ya sabemos más de Senén. No solo tiene licencia de caza,
también fue expulsado de la Legión".
Vaya joya.
(BOLAÑO) "Probablemente esté dentro, pero no hay imagen".
"Los de la USECIC están llegando".
De acuerdo. Hasta ahora.
(Música de suspense)
(Dispositivo pirotécnico)
(VOZ MASCULINA) "Vamos. Venga, vamos".
"Venga, vamos".
"Venga, vamos".
¡Tira el arma!
¡Que tires el arma!
¿Te apetece que vayamos a tomar una caña?
Tengo algo importante que hacer hoy.
Pero gracias.
Nada.
Descansa.
Sí.
Tú también.
Chao. - Chao.
(TACHO) Bueno, ya lo viste, ¿no?
Hay que estar colgado para meterse ahí dentro.
Pues yo voy a entrar.
Pero ¿tú eres gilipollas?
Déjame en la puerta y te vas.
¿Cómo te voy a dejar en la puerta?
A ver, Tacho, si no he salido en 15 minutos,
tengo mis últimas voluntades en el cajón de arriba de la mesa.
No. Es que igual sales por piezas de ahí.
Tacho, deja de rosmar.
¿Cómo te voy a dejar ahí tirado? - Arranca, por favor.
Venga, vamos.
Hola, buenas tardes.
Necesito algo fuerte.
Como... heroína o crack,
si tenéis por ahí, que me ayude a aliviar mi existencia.
Está... está enfermo terminal.
Tiene muchísimo dolor y no le recetan nada ya.
Hoy es un mal día, estamos de celebración. No abrimos al público.
Serán solo cinco minutos, de verdad.
Es que si no entramos, él no duerme y yo tampoco.
Los móviles.
Los recogéis al salir.
Gracias.
Van para ahí dos "pringaos".
Bueno, hay gente que se va a Tailandia o se tira en paracaídas
para vivir sus últimos días. - Cada uno tiene sus pasiones.
Ya.
¿Y cuál se supone que es el plan ahora?
Ni idea.
Ni siquiera imaginé que nos iban a dejar entrar.
Hablar con los que mandan,
supongo.
Genial.
¿Por qué no me esperas aquí?
Qué pesado eres.
(Música disco)
Hey, hey, hey.
Quietecitos, ¿eh? Esto es una fiesta familiar.
Solo venimos a... - Que os larguéis de una puta vez.
¿Qué celebráis?
Si piensas que no te voy a reventar a hostias por ser paralítico,
te equivocas, "meu".
Eh.
Tranquilo, tranquilo.
¿Qué queréis?
Hablar con alguien que tenga mando en Plaza.
Qué cachondo el tío.
Hay que tener un par de huevos para entrar aquí.
¿Y qué es lo peor que me podéis hacer? ¿Matarme?
Le hacéis un favor al Estado.
Mira, perdón, ¿eh? Que no queremos molestar, solo será un minuto.
¿Te gusta el criollo?
Quietos.
(Pitido detector)
Va a ser... va a ser una verbena.
¡Vamos!
(Disparo)
(Música disco)
Venga, va.
Ideal. Venga.
(Música latina)
Amaya, mi mujer. Y yo soy Marcos.
Un placer. - ¿Qué queréis tomar?
Nada, gracias.
(MARCOS) Siéntate, anda.
¿Qué celebráis?
Mi sobrino entra mañana en la cárcel.
Mínimo 21 años.
Eso es... es asesinato.
Dos.
Nació gilipollas y fue a más. (AMAYA) Marcos...
Si ya da igual, mujer. Que tampoco van a decir nada.
¿A que no?
Ningún... ningún interés.
¿Y... y por qué está todavía libre?
Se va a entregar, a ver si la Policía deja de tocarnos los cojones,
que bastante pasta estamos perdiendo.
Hablando de tocar los cojones, ¿a qué andáis aquí?
Es que es un poco complicado de explicar.
¿Ah, sí?
Pues entonces voy a alimentar a la fieras, que esto frío no vale nada.
¿Todo bien? - Sí.
Luego hablamos, ¿eh?
A ver, ¿quién quiere repetir?
(XANA) Mamá.
Xana.
Hola.
¿Te pasó algo?
No. ¿Qué me iba a pasar?
Ah, ya pediste.
¿Y qué tal en casa del gilipollas?
(RÍE)
Bueno, estaría bien que vinieras a conocerla algún día.
Te lo contó papá, ¿no?
Sí, hablé con él.
¿Y qué piensas?
¿Quieres hablar?
Viniste a eso, ¿no?
Vine a verte.
Y a decirte que hagas lo que hagas, está bien.
Y que yo estaré aquí para lo que sea.
Jorge no quiere tenerlo.
¿Y tú?
Yo no sé qué quiero, mamá.
¿Vamos a comer?
(RÍE)
Vale.
Sí.
(Música festiva)
¿Seguro que no te apetece?
No. Gracias.
Así que me decías que tienes un amigo en la cárcel por asesinato, ¿no?
Eso es.
¿Y a nosotros qué?
El muerto es Enrique Nieto.
Del astillero.
Me dijeron que tenía negocios con vosotros.
¿No?
No, no, no soy policía, ¿eh?
Solo quiero saber si tenéis alguna idea de quién pudo hacerle eso.
Mira, a mí
me resultas simpático.
Por eso estás en mi casa, sentado en mi mesa.
Pero de Enrique no te vamos a contar nada.
¿Tuvisteis algún problema con él? - Para eso tendríamos que conocerlo.
Claro.
¿Y alguien que quisiera matarlo
o que tuvieras problemas con él?
Siento mucho de lo de tu amigo,
pero como el gilipollas de mi sobrino, algo haría.
¿Y el negocio cuál era exactamente?
No tenemos ningún business con nadie en el astillero.
Y si lo tuviésemos, a los que peor nos vendría lo de Enrique
sería a nosotros.
Además, no hay Dios que entre o salga del astillero sin permiso.
Y lo mataron dentro, ¿no?
Ya me contarás cómo íbamos a hacerlo.
Y ahora, queremos tener la fiesta en paz.
Como nos enteremos de que andáis hablando de nosotros,
se acabó el buen rollo.
Claro, claro.
Buenas tardes.
Muchas gracias, Yuste.
Gracias.
¿Qué?
Lo tienen.
¿Tienen a quién?
Al que secuestró a Lua.
(SANTIAGO) Por fin. - (RÍE)
Qué bien.
Sí. - Ya está.
(INMA) Sí.
(SANTIAGO) Se acabó. (LILIT) Hola.
¿Qué? ¿Qué pasa?
(ABUELA DE LUA RÍE) - Que detuvieron al secuestrador.
Genial, ¿no?
Pero ¿están seguros de que es él?
(INMA) Sí, sí. La tenía en una pirotecnia.
Se llama Senén algo, no me quedé con el apellido.
Voy a avisar a Lua. (INMA) No, no, no. No.
Santi, déjala dormir, por favor.
(SANTIAGO) Tienes razón.
(Puerta abriéndose)
Flipas si sabes de dónde venimos.
Sorpréndeme.
De ver a los Chaos.
(TOMÁS) Por los chanchullos de Enrique.
Ya sabemos lo que les vendía.
Estáis locos.
No sé quién es peor de los dos.
Él. Estamos vivos de milagro.
¿Y tú? ¿Qué tal el día?
Memorable.
Ah.
Vamos a brindar.
Sí, hombre, tú échale un poco más.
Tú no te cortes.
No sea que el vino sepa a vino, ¿eh?
(TACHO) ¿Y Obdulia?
Le di libre esta noche.
¿Y qué celebramos?
Pues que estamos vivos un día más.
Y que mañana me cojo vacaciones.
¿Acabaste? - Casi. Mañana cierro.
(TACHO) Mmm.
Está cojonudo, ¿eh?
Hacía tiempo que no estábamos los tres así.
Acero DH-55, eso es lo que sacaba Enrique del astillero.
Tomás,
un día en paz.
Mañana, lo que quieras,
pero hoy vamos a pasar un día agradable,
sin hablar de muertes, asesinatos y secuestros.
Vale, perfecto.
Hablamos del tiempo si quieres.
Pero vamos a hacerlo un poquito con prisa,
se me acaban los 15 días.
Y después, ¿qué pasos quedan?
Pues... confirmo mi deseo de continuar
al médico, el médico lo consulta con otro médico
y luego hay un comité ético que ha de aprobar la eutanasia.
¿Y el día lo decides tú?
(Vibración de móvil)
(Vibración de móvil)
Dime, Valdivia.
(VALDIVIA) "Antón quiere ya el dinero que encontrasteis en su casa".
¿Y sabes por qué lo quiere?
A mí qué me cuentas.
Lo de siempre. ¿Cuándo me lo puedes traer?
(TOMÁS) "Mañana".
Vale. Perfecto.
¿Qué dinero?
No tiene importancia.
Yo no secuestré a nadie.
Hay restos de ADN de Lua en tu coche y en la pirotecnia.
Tenemos tu voz grabada,
la mitad del dinero del pago,
la furgoneta.
Estás loco si crees que te vas a librar.
Entonces ¿qué quieren?
Los nombres de las personas que lo hicieron con él.
(YUSTE) Esto no lo hiciste solo.
Dinos quiénes son tus cómplices y te irá mucho mejor.
¿Cómo de mejor? (YUSTE) Si colaboras,
eso son menos años de cárcel.
Dígaselo Vd.
Van a acabar cayendo. Te lo va a comer todo tú.
Bien, te voy a decir quién me ayudó.
Me ayudaron esta y esta.
¿Vale?
Lo hice todo yo solo.
¿Dónde está la otra mitad del dinero entonces?
¿Alguna pregunta más?
Estás haciendo el tonto.
Enrique robaba el acero y se lo vendía a los Chaos.
1600...
El tema es saber cómo lo quitaba del astillero.
Hay controles de la hostia.
Necesitaba que alguien lo hiciera por él,
porque no le veo arriesgándose.
8300. Bueno, está claro que sería Antón, ¿no?
¿Qué necesidad tiene Antón de meterse en ese lío?
Preparar su jubilación.
Que no, hombre, que no, que no tiene sentido.
Antón no se capaz de matar, Antón no es capaz de robar.
Anda, venga, vámonos.
Pasa.
¿Quieres una?
No, gracias.
¿Y eso?
Un regalo de los Tamoa.
Suerte que te vuelves en coche a Madrid.
Oye, Bolaño se hace cargo de la investigación.
Yo necesito unos días.
Te irán bien.
Descansa.
Me gustó mucho conocerte.
Igualmente.
(RÍE)
Y gracias por todo.
A ti. Cuídate.
Y tú.
Chao.
Maite.
No quiero estropearte las vacaciones, pero tienes que ver esto.
(Música de suspense)
Hola. - Hola.
¿Qué? ¿Adónde vamos?
Alguien borró archivos del ordenador de Enrique después del asesinato.
¿Y sabes qué había en ellos?
Un expediente de despido.
¿De Isma?
¿Cómo lo sabes?
(TOMÁS) Única suposición lógica. - Pues sí.
Isma dejó mal colocada una máquina después de usarla
y provocó un accidente. Un compañero se seccionó un dedo.
Los archivos los pudo borrar la hija.
Tenía acceso al ordenador, sí.
(TOMÁS) Enrique quería despedir a Isma.
Isma perdió el control,
lo mató y Antón le ayudó.
O es la hija,
que se entera de lo que le va a pasar a su padre,
se le va la cabeza...
No, no, eso no lo veo.
¿Cómo? (TOMÁS) No lo veo.
Puede ser la hija perfecta... Perfectísimamente.
Que no. - Siempre funcionáis así.
Lo importante es que por tenemos un culpable creíble.
Así que no vamos a la playa.
(TOMÁS) Isma.
Queremos hacerte unas preguntas.
¿Preguntas de qué?
Sabemos que Enrique te quería despedir.
Idos a tomar por culo.
Tu hija borró tu expediente del ordenador de Enrique.
Oye... oye, mi hija no tiene nada que ver con esto.
¿Qué coño queréis?
Hablar con los dos
y aclarar lo que pasó.
¿La llamas tú o la llamamos nosotros?
Quiere la otra mitad del dinero o da vuestros nombres.
Pero...
Pero ¿ese hijo de puta de qué va?
No tenemos culpa de que lo cogieran.
El dinero lo quiere mañana, como muy tarde.
La mitad ahora y la otra mitad cuando salga.
No sé si eso le va a valer.
Pues que le valga.
Si le damos todo el dinero, nada nos garantiza que no hable.
Eso tiene sentido.
A ver qué dice.
¡Qué hijo de puta, joder! - Jonás.
¿Tú estás segura? - Relájate.
No gana nada delatándonos. Y tú aún tienes que pagar tu deuda.
Es muy grave eliminar pruebas en un caso de asesinato.
Como se enteren, me van a despedir.
Borrarlo es borrar el motivo que llevó a la muerte de Enrique.
¿Por qué lo hiciste, Emilia?
Si quieres, te ayudo. No hay muchas opciones.
O estabas encubriendo algo que hiciste tú
o algo que hizo tu padre. - ¿Cómo? Pero estáis locos.
Emilia ni siquiera estaba... - Papá, cállate.
No digas nada.
Tú crees que yo maté a Enrique.
¿Lo hiciste?
No.
Tuvimos una bronca
por un accidente que ese hijo de puta quería aprovechar para despedirme.
Pero yo no fui.
Entonces ¿qué pasó esa noche, Isma?
Papá, si viste algo, es mejor que lo digas.
A ver.
Enrique andaba muy nervioso.
No solía bajar al taller, pero algo pasaba.
Y vino allí a tocarnos las pelotas.
¿Qué más?
¿Qué más, Isma?
Se fue. Y Antón se fue detrás de él, allí,
por la zona del taller cinco.
¿Había alguien más?
No.
Ya se había ido casi todo el mundo.
¿Qué hiciste tú?
Yo fui a airearme un poco, no estaba Antón.
¿Y...?
Cuando volví...
Viste a Antón con el cadáver.
¿Lo hizo Antón?
Oye, ¿por qué no vamos a Cedeira a dar una vuelta?
Hace tiempo que no vamos.
Yo no puedo.
Tengo que llevarle nuestra movida a Valdivia.
Yo no tengo ganas de dar un paseo.
Va, Tomás, sabías que esto podía acabar así.
¿Cómo? ¿Mal?
(TOMÁS) No.
Yo pensaba que antes de esos 15 días
Antón iba a estar en la calle.
Oye, pero mañana podemos ir a Cedeira, ¿no?
Yo no hago planes de tan largo plazo.
(Música de suspense)
Coño.
No sin tiempo.
¿Hablamos?
Un momento.
Mía. - ¡La madre...!
-Vaya por Dios.
Guárdame esto.
Es lo que hay, señores.
Eh.
¿Es el dinero?
Habrá que contarlo, a ver si está todo.
Me quedé con la mitad, no te jode.
¿Para quién es?
¿Cuándo es el juicio?
Sabes mucho tú, ¿eh?
Está todo.
Con intereses.
Estamos en paz.
Pues hala, venga.
A vivir.
-Hey, Jonás.
Entra.
No, tío, no puedo. - Venga, hombre.
Una rapidita.
Anímate, coño, que aún nos vas a desplumar.
(RÍE)
Una sola, venga. - Va, pero solo una, ¿eh?
¿Qué tal, caballeros?
Va.
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