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Falta poco para que sitiemos totalmente la ciudad, se�or.
- �A�n no est� hecho? - Necesitamos muchos m�s hombres.
Quiz� podr�amos incorporar las tropas de la guarnici�n
a nuestro batall�n.
- �La guarnici�n de Grisse sigue viva? - Lo que queda de ella, se�or.
Soldados de Grisse,
es maravilloso ver que algunos han sobrevivido.
General, vengo en busca de su perd�n, no de su clemencia.
No somos dignos de ser llamados soldados.
- �Por qu�? - Esos golfos nos sorprendieron.
Atacaron con una rabia y violencia que nunca hab�a visto.
La mayor�a de los soldados murieron luchando y nosotros nos retiramos.
Me averg�enzo de mis actos. Morir� con honor.
Ese sucio mercenario no dice m�s que mentiras, se�or.
Fue una emboscada. Estaban muy bien organizados.
Lo hab�an planeado.
No ten�amos ninguna oportunidad. Atraparon al gobernador.
No me creo ni una palabra de lo que dice, sargento.
- �D�nde est� su arma? - La perd� durante la retirada.
�La retirada? Durante la huida. Sargento.
Y ha perdido su arma, as� que... �de qu� me sirve?
C�jala. Coja el arma.
P�ngase la pistola contra la sien.
- �Se�or? - �Vamos!
He aqu� dos hombres que han huido de un enemigo com�n.
Ambos est�n dispuestos a morir para expiar sus actos de cobard�a.
Como su oficial al mando, estoy decepcionado.
Pero me alivia tener almas valientes que busquen la redenci�n.
Ese es el verdadero esp�ritu de un soldado.
Adelante.
Soldados de la guarnici�n de Grisse,
todos son la misma escoria que su sargento.
Se deber�an poner m�s colorados que este amarillo,
quien al menos ha mostrado m�s valor del que nunca tendr�n.
La cobard�a es una enfermedad.
La contendremos aqu� y ahora en una fosa com�n,
en la oscuridad de un agujero poco profundo.
Espero que todos hallen la redenci�n.
�Pero jam�s hallar�n clemencia!
- �De rodillas! - �General!
- �Al suelo! - �De rodillas!
- �No, no! - �No!
General.
Me ha despojado de mi honor.
Perdiste tu honor cuando te uniste a nosotros, amigo oriental.
Pero a�n debes seguir el camino de la redenci�n, me lo debes.
Empieza por decirme todo lo que sabes
sobre esos malditos rebeldes.
"Cuando reciban esto,
Grisse habr� sido aislada del mundo exterior.
Propongo las siguientes condiciones:
Liberen al gobernador y devu�lvanme el control del pueblo inmediatamente.
Si rechazan mis condiciones, ordenar� un asedio y arder�n.
Grisse sufrir� el mismo destino que los otros pueblos
que mostraron una falta de respeto hacia la corona neerlandesa.
Espero su respuesta ma�ana al alba. General De Witt".
No se anda con chiquitas. Muy holand�s.
- �Lo conoces? - Solo su reputaci�n.
De Witt es un hombre ca�do en desgracia.
Un exc�ntrico que adora empinar el codo.
�Por qu� preocuparnos entonces?
A un borracho sin escr�pulos que ama la violencia
es mejor mantenerlo apartado.
Es impredecible.
Las fuerzas brit�nicas en �frica lo vieron traficando con esclavos.
Deja un reguero de sangre all� donde va.
Debemos responder o perderemos m�s vidas inocentes.
Podemos enfrentarnos a �l y luchar. Tenemos armas.
- Tenemos hombres. - �Qu� hombres? �Los tuyos? �Los m�os?
�Las furcias de Chi? �Crees que eso es un ej�rcito?
Tenemos un n�mero limitado de armas, hombres y munici�n.
Y apenas provisiones, si nos enfrentamos, duraremos poco.
�Qu� propones entonces?
Nuestra autoproclamada l�der no sabe qu� hacer.
Los holandeses no suelen negociar.
Pero est� dando la oportunidad de responder a sus condiciones.
Esta invitaci�n al parlamento es cuanto menos inusual.
Podemos aprovecharla para pensar un plan.
- Y ganar tiempo. - S�.
Para ganar tiempo se necesita paciencia.
- Como esperar a que se te levante. - Cierra la boca, ramera sebosa.
Alguien debe reunirse con De Witt para negociar.
Quiz� yo ser�a el indicado, es algo entre caballeros europeos.
No. Seguro que t� nos traicionas. Ir� yo.
Como la l�der electa, ir� yo.
Yo deber�a reunirme con De Witt. No espera que vaya.
Pero antes, debo ver a Daan.
Abre la puerta, imb�cil.
No me hagas repetirlo, una y otra vez
�No sabes qui�n soy?
Le importa un bledo, gobernador.
�Por qu� no te callas un rato y nos dejas descansar?
No creo que salgamos pronto de aqu�.
�C�mo te atreves? Un soldado no puede hablarme as�.
Lo lamentar�s.
- �Sois todos escoria! - �Silencio!
Eres t�. Lo est�bamos pasando bien, peque�a bruja.
Antes de que t� y esos rebeldes nos traicionarais.
Soy vuestro gobernador, �el gobernador de Grisse!
Ya no lo eres.
Mi padre har� que te cuelguen.
Nunca dejar� que su hijo muera en este rinc�n perdido del mundo.
- �Tu padre? - S�, es un hombre importante.
- �Quieres saber otra cosa? - Adelante.
Ac�rcate. Te contar� algo de lo m�s inquietante.
Te contar� un secreto. Pero necesito algo antes.
Lo necesito.
�De qu� se trata? D�melo. Te dar� lo que...
�C�mo te atreves a negociar conmigo? �Dame lo que necesito!
�Te ha hecho da�o?
Ha perdido el juicio. Deber�amos matarlo.
De Witt nunca lo sabr�.
Ha mencionado a su padre. Dime qu� sabes de �l.
Pertenec�a al Consejo de lores de Batavia.
Por eso su hijo acab� aqu�.
- �Siempre ha sido as�? - Es el hijo de un hombre rico.
Un mocoso que se convirti� en un monstruo.
Cre�amos que era por la bebida o el opio.
Pero se ve que es otra cosa.
Est�s en el infierno que t� mismo has creado.
Eres un monstruo, al igual que �l.
Me asegurar� de que se encarguen de vosotros muy lentamente.
Ya sea colg�ndoos en la horca,
o bajo el filo mellado de un hacha oxidada.
�Te importa si te acompa�o?
Solo si tienes algo importante que decirme.
- No necesito un chaper�n. - Solo quiero ofrecerte mi compa��a.
- Para ponerte al d�a. - Entonces tienes mi atenci�n.
�Y si lo hacemos tomando un t�? Querida Kalia.
Chi podr�a ofrecernos algo m�s sofisticado que Jambu.
Muy bien, vamos.
Vuelve a mirarme as� y te vuelo los sesos.
No hay por qu� perder las formas, agente del orden.
Somos gente pac�fica.
El negocio se ir� al traste si no hacemos algo pronto.
Haber matado a Chi cuando pudiste, ahora la calle ser�a nuestra.
�De qu� sirve pelearnos por una calle si estamos incomunicados?
Somos como ratas. Nos alimentamos de migajas.
El rebelde tiene la culpa de esto. Tiene que largarse.
�Y si hablas con el samur�i?
�Has encontrado un lugar c�modo donde alojarte?
La mayor�a de las viviendas son nauseabundas.
S�, me alojo en la residencia del gobernador.
�No est� mal! De lo mejorcito que encontrar�s.
Es fr�a, hace corriente y me cuesta dormir.
He estado mirando los libros, ojal� supiera leerlos.
- �Tiene una biblioteca? - S�, as� es.
Debe de ser fascinante. Contendr� colecciones maravillosas.
S�, mucho conocimiento.
El poder es in�til sin conocimiento.
Y para ejercer ese conocimiento se precisa de experiencia.
�Eso es de lo que quer�as hablarme, Moresby?
Por supuesto, Kalia. Y de mucho m�s si lo deseas.
Me gustar�a saber m�s de la negociaci�n que mencionaste.
Debo prepararme antes de reunirme con De Witt.
Y trabajas para la Compa��a de las Indias Orientales, �verdad?
Estoy segura de que tus intereses son parejos a los de los holandeses.
Admiro lo precisas y agudas que son tus conjeturas.
Por el inter�s de la Compa��a, nuestros intereses son distintos
y en ciertos aspectos similares a los de los holandeses.
Antes de hablar de los intereses de la Compa��a...
...expl�came c�mo sol�is negociar los europeos.
Dir�a que necesitas otra calada del drag�n m�gico.
Parece que ya no te queda.
Escucha, samur�i. No hago las cosas por caridad,
y no pienso dejar que disfrutes de mi hospitalidad a cambio de nada.
Debes empezar a hacer trabajitos para m� o pagar el alquiler.
Y s� que est�s sin blanca.
Buen chico.
Tenemos una mosca cojonera dando la lata ah� afuera.
Se autoproclama agente del orden, necesito que alguien se ocupe de �l.
Usa tu espada. Que sea r�pido. Sin testigos.
Que parezca que ha sido cosa de la ramera china.
Si lo haces bien, samur�i, puedo conseguirte mucho m�s de esto.
No vas a fumar hasta que lo hagas.
Nadie aguanta en pie despu�s de varias caladas de opio.
�Lo has entendido, samur�i?
Quiero esto ahora y el resto despu�s. Esas son mis condiciones.
Como quieras, pero tienes que hacerlo esta noche.
�Jambu! �Qu� ha pasado?
Te dije que no te metieras en l�os. Enfunda el arma.
Me han robado. Ha huido por el callej�n. Ve y haz tu trabajo.
�Qui�n te ha robado? �Cu�ntos eran?
Una persona. Iba encapuchado.
Seguramente un hombre. Alg�n ratero de Chi.
Id a los callejones de la puerta trasera.
- No puede haber ido lejos. - De acuerdo.
Vamos.
�Qu� te ha robado?
Cre�a que no te quedaba nada de valor.
Me roban a diario.
Como ya no hay holandeses, la cosa se ha puesto peligrosa.
Debemos protegernos nosotros mismos. �Verdad, agente?
- Voy a echar un vistazo. - Adelante, agente.
Dichoso gato.
- �Has encontrado algo? - No.
No hay nadie.
�Has encontrado lo que buscabas?
Simplemente me preocupaba por tu bienestar.
Vi la cama vac�a y supuse que habr�as salido.
Estaba embelesado con estos libros tan impresionantes.
Los que mencionaste antes.
Te habr�a disparado de no haberte reconocido por tus ropajes.
Me alegro de tener tanto estilo.
No pude pasar por alto tu inter�s cuando mencion� lo de los libros.
�Qu� est�s buscando?
De acuerdo. Me has pillado.
Estoy buscando los libros de cuentas.
Importaci�n y exportaci�n de opio.
Cultivos y proveedores.
Nuestras compa��as compiten por ello. La informaci�n podr�a hallarse aqu�.
Lamento no haber sido franco.
�Hay algo m�s que tengas que decirme, Moresby?
Si hay algo m�s que se deba saber,
ser�s la primera en enterarte. Te lo garantizo, Kalia.
Tengo mucho de lo que ocuparme desde que hablamos antes.
Debo prepararme para la negociaci�n con De Witt.
Entonces espero que descanses.
Kalia, el sue�o es de lo m�s reparador, te lo aseguro.
Ma�ana ser� otro d�a.
�Maran!
�Qu�?
�Moresby?
Si vuelvo a verte en mis aposentos, no dudar� en disparar.
Eres t�. Cre�a que me estaban atracando.
- Te vigilo desde que te soltamos. - Qu� bien que te preocupes por m�.
Basta de manipulaciones, ingl�s.
Eres un forastero, no podemos confiar en ti.
�Esto es para garantizar la seguridad o act�as movido por los celos?
�Cierra esa boca!
Eres demasiado apasionado para ocuparte de la seguridad.
Mejor no recurrir a la violencia.
Bastantes rumores hay ya circulando.
Gu�rdate tus opiniones. No te acerques a Kalia.
Eso debe decidirlo ella, amigo.
�Maldito adicto! �Cre�as que pod�as jug�rmela?
�O tienes el cerebro derretido por culpa de ese humo?
�Levanta!
�Vamos, levanta!
Un bonito recuerdo de nuestra breve relaci�n, samur�i.
Parece que tendr� que hacerlo yo.
Vamos.
�Qu� hacemos? �Ech�rselo a los cerdos?
Dejadlo a las puertas del local de la cerda de Chi.
A modo de advertencia para ella y sus furcias.
- �Lo han encontrado? - S�, est� abandonado y en ruinas.
Tengo entendido que era un templo.
Eso parece, pero el bosque que lo rodea es muy espeso.
- Podr�an preparar una emboscada. - O podr�amos hacerlo nosotros.
�Duda de mi plan, oficial?
No se�or, no es eso. Pero me preocupa su seguridad.
Adem�s est� lo de la carta.
�Por qu� negociar si ha dejado claras sus intenciones?
Si me permite la pregunta, se�or.
Una invitaci�n para negociar es algo muy poco com�n,
y m�s a�n cuando tratamos con escoria como esta.
- Quiero ver si van de farol. - Entendido, se�or.
Dirk. Tr�igame otra botella.
Penelope seguro que se lo agradece.
Enseguida, se�or.
�Y tu arma?
No quiero provocarlo.
Si vas con un arma, sabr� que vas en serio.
Adem�s, no espera que vaya una mujer.
Crees que soy incapaz de hacer esto sin un arma.
No quer�a decir eso.
Pero lo piensas, Maran. Siempre lo has pensado.
- Voy contigo. - Hab�amos acordado que ir�a sola.
Bien. Coger� a mis mejores hombres. No nos ver�n.
�Qui�n te dijo c�mo prepararte para la negociaci�n?
�Moresby?�Anoche? Te vi con �l.
�Velas por mis intereses o simplemente me esp�as?
Mira, Kal, lo �nico que digo es que no podemos confiar en �l.
No conocemos sus verdaderas intenciones.
Puede ser. Pero necesitamos m�s aliados que enemigos.
Por eso necesito confiar en ti.
Siempre puedes confiar en m�.
Yo que t� no lo tocar�a. Yo lo dejar�a en su sitio.
Chi, este hombre estaba contigo en la horca y luch� a tu lado.
- �No te importa lo m�s m�nimo? - La verdad es que no.
La verdad es que yo iba por libre.
Te salv� la vida, y puede que la de varios m�s.
Y m�ralo ahora. No hay nada que hacer.
Venga. Arriba. Eso es.
Venga ya. Si est� medio muerto. Mira, tr�elo aqu�, anda.
Gracias, Chi.
Pero esto no es una organizaci�n ben�fica.
P�game su alojamiento y yo har� que se recupere.
Pero como no aparezcas ma�ana, lo vuelvo a dejar ah� tirado.
Est� por ver que esto siga en pie ma�ana.
Sal por esta puerta, sigue el camino que cruza el bosque.
Te llevar� al templo.
No nos ver�s, pero estaremos contigo todo el tiempo.
Kalia. Ten cuidado.
Vamos. Tenemos que protegerla.
�No quiero esta comida asquerosa! �Dame lo que necesito!
Ya te lo he dicho. �Lo necesito!
Mi querido amigo.
Qu� cruel puede llegar a ser la iron�a.
�T�!
�Qu� haces aqu�, ingl�s? �Vienes a regodearte?
En realidad vengo a proponer algo, gobernador.
- �Qu� quieres? - Lo mismo que t�.
- �Puedes consegu�rmelo? - Si conociera su paradero,
podr�a recuperarlo y devolv�rtelo.
Junto con los libros de contabilidad y la f�rmula para producirlo.
Entonces no puedo ayudarte, amigo.
�No, espera! �Vuelve!
�Te lo dir�!
�Te lo dir�!
Aqu� viene.
No esperaba un mensajero.
No soy un mensajero. Soy...
La l�der electa de Grisse.
- �C�mo te llamas? - Kalia.
�La l�der electa?
La democracia es m�s eficaz de lo que parece.
Pero est� manchada de sangre.
La sangre de holandeses inocentes.
�Y la sangre de mi pueblo durante los �ltimos dos siglos?
Para hablar sobre la historia antes debes entenderla, Kalia.
Entiendo lo que veo a mi alrededor.
Pues a�n no has visto nada.
Por favor, si�ntate.
Vamos al grano.
Supongo que t� y tus rebeldes hab�is sopesado la situaci�n.
�Cu�l es vuestra respuesta?
S� que me ve como una muchacha de campo,
muy joven, sin experiencia,
as� que le dar� una respuesta sencilla y sin rodeos.
No nos rendiremos hasta que derribe las puertas y nos mate a todos.
No creo que suponga un gran problema, Kalia.
Y si decide intentarlo...
...cada vez que apriete el gatillo, ejecutaremos a un holand�s.
Y antes de morir, mataremos al gobernador.
Esto no le conviene a un militar que se encuentra en su situaci�n.
Pelo largo, pero corto de miras.
Ahora ya pareces un hombre y no un mendigo.
- Mi katana. - Antes tienes que asearte.
Cuando est�s listo, ve t� mismo a por ella, mi atractivo guerrero.
Veo que sigue con vida, no ha sido pasto de los gusanos.
Tengo tu pueblo sitiado, Kalia.
Y tengo todo el tiempo del mundo para mataros de hambre.
El gobernador morir� de hambre antes que nosotros.
- Pero antes de eso, nos contar� todo. - �Qu� es lo que os contar�?
Sabemos que es m�s que el hijo de alguien importante.
Tenemos algo que necesit�is,
y por eso no nos hab�is atacado como ha sucedido en otros pueblos.
- Por eso estamos negociando. - Deje salir a los civiles y heridos.
Denos suministros b�sicos y entonces negociaremos la rendici�n.
No vamos a daros suministros. Pero si intent�is ganar tiempo...
...ten�is hasta ma�ana al anochecer para rendiros.
Puedes irte, Kalia.
Y, Kalia, buen viaje de regreso.
La tengo a tiro.
No dispares. Yo me ocupo de ella.
Cre�a que ten�amos tiradores apuntando.
Yo tambi�n, se�or.
Puede que sea mejor as�.
Es de lo m�s interesante.
Te veo. Huelo tu sangre.
�Kalia! �Est�s bien?
Poned el plan en marcha. Que nuestro hombre vaya primero.
Nuestro contacto original ha sufrido un desafortunado accidente,
pero hemos encontrado un sustituto.
Esperemos que est� a la altura, o t� responder�s por �l.
� Sincronizado y corregido por MarcusL � � www.subdivx.com �
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