All language subtitles for Mario Monicelli - La grande guerra

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Original subtitles

"He dejado a mi madre para venir a ser soldado... "

�Qu� pasa, mierda? �Ten�is miedo de que se acabe la guerra?

�Venga, sin cumplidos! �No os van a devolver a casa! �Borregos!

Gentuza.

�Silencio!

�Estad callados!

Dime, t�, �est�s aqu� de servicio, amigo?

Parece.

Romano, �no?

- �Por qu�? - �Por qu�?

El italiano en infanter�a y el romano en fuller�a.

�El siguiente, r�pido!

Yo no he elegido este puesto,

pero en silencio obedezco y en silencio morir�.

Bien, bien, vale.

Conozco a un tipo, sin faltar al respeto, que aunque parezca lo contrario...

tiene la salud fastidiada y no puede enrolarse.

Comprendes, �no? �l sabr�a recompensarlo, se entiende.

Ser�a un buen gesto de humanidad.

�Qu� debo decir? El romano en primera fila y el milan�s en retirada.

- Est� bien, est� bien. No he dicho nada. - Ven aqu�, espera.

Dime.

Que no se diga que los romanos no tenemos coraz�n.

�Has dicho que est�s enfermo?

Vamos a ver qu� se puede hacer.

La gente como t� no va a filas. �Por qu� est�s aqu�?

Bueno, es que hasta hace algunos d�as yo estaba...

...en un colegio. �Comprendes?

Y despu�s ha sido la amnist�a.

En los tiempos que corren este gobierno tiene manga ancha.

30 liras.

20.

Yo le salvo la piel y �l regatea.

Si no lo hago por necesidad, s�lo me apiado de ti.

Est� bien, 30 liras.

Oye, chaval, responde a la pregunta:

�Has entendido que he estado en el colegio de las ursulinas?

Entonces me he explicado mal: "Primero dar y despu�s recibir. "

- Primero dar y despu�s recibir. - Es l�gico.

Primero dar y despu�s recibir. No te prometo nada, pero...

De padre desconocido, me llamo Busacca Giovanni. Clase 88, provincia de Mil�n.

- Vuelve a la fila. - A tu cuenta.

�Pero qu� dices? �Habla m�s alto!

- Suboficial, �puedo cerrar la ventana? - �Aquella?

S�, Suboficial. Cerca de ese tipo alto.

- Cerca de este tipo alto. - S�, s�.

�Silencio!

Bien, �entonces?

- �Qu� te ha dicho? - Se lo ha tragado.

�Con fuerza! �Corre, corre!

Sargento, �ese qu� hace?

�Busacca! �Vuelve al camino!

�Soldados... al paso!

�Siempre el �ltimo, culo de palangana!

�Pelot�n... alto!

�Rompan filas!

Cu�nta miseria, �qu� tipo de burdel es este?

�Tranquilo, romano! Cierra el pico y aguanta.

Yo no soy romano, soy de la provincia de Catania.

Entonces est� bien, romano, �no? De Parma hacia abajo, todos romanos.

Y camorristas.

�Un cigarrillo?

�Fuera cigarrillos! �Aqu� no se fuma!

�Y ahora atenci�n! �Excursi�n de dos d�as!

�Ma�ana marcha de entrenamiento! 40 kil�metros con la mochila, �de acuerdo?

Y t� la llevas, �o tienes despensa papal?

Hijo, ni siquiera hemos comido juntos: aqu� no estamos para tutearnos.

�Recordadlo de una vez para siempre!

�Quedada a las 4h! Al que llegue tarde, le mando rapar al cero.

- �Entendido? - S�, Se�or.

S�, Se�or; s�, Se�or. �Borregos!

�Pero qu� borregos? Objetos, minerales, eso sois.

Dame fuego.

Os dan en los morros y dec�s: "S�, Se�or. "

Y ma�ana os pedir�n un brazo, o una pierna, y dir�is: "S�, Se�or. "

Calla, que cuando estemos en el frente tambi�n te podr� pasa a ti.

Chit�n.

Un ca��n no escoge a la persona m�s inteligente, o la m�s tonta.

Se enciende, abre la boca, y al que toca toca.

Cierra el pico. No ten�is nada que hacer.

Lo que vosotros ten�is dentro, pueblo esclavo,

comemierdas, es el fatalismo resignado.

�Guerra al privilegio! �Esa es la guerra justa!

�Nunca hab�is le�do a Bakunin?

Primer nombre dif�cil y salen corriendo.

�Entonces puedes explicarnos que haces t� aqu�?

Estoy aqu� por culpa de un desgraciado malnacido,

que como lo encuentre voy a colgarlo y arrancarle los ri�ones.

Ma�ana te van a arrancar a ti los ri�ones, con 30 kilos en la mochila.

30 kilos... �Qu� 30 kilos? �Toma!

�Pero si es liger�sima!

Est� llena de paja.

Si el Sargento se entera te van a rapar al cero.

No se atrever�, no rapar�n a nadie.

Chicos, leed a Bakunin y seguid el ejemplo de Giovanni Busacca:

paja y hojas de peri�dicos. Y no se entera nadie.

�C�mo dice el proverbio, eh?

"Si no te enteras de nada, o te haces abogado o te haces sargento. "

"Acu�rdate de aquel mes de abril, del largo tren que iba a la frontera... "

�Catania!

S�, s�, Catania. No es m�s que un pedazo de la India.

�Ad�nde vas? �No ves que estamos como arenques?

Yo no quiero ir al frente. Vuelvo a casa a ver a mi madre.

Ten cuidado, por el amor de Dios. Un poco de educaci�n.

Y t�, �de d�nde vienes con esa pinta?

De aqu� y de all�. Pero ahora han puesto civiles en los distritos y en los dep�sitos.

Todos los reservistas ya est�n en el frente.

Por casualidad, pi�nsalo un poco,

�no te habr�s encontrado con un plant�n con cara de pez,

con ojos de patata, con aire de ladr�n embustero buscavidas?

S�... ��l!

�No tengo ganas de re�r!

- �Ya basta, t�! - Mis excusas, no quer�a...

�Bastardo!

Bueno, bueno, que podr�as romperte un brazo o una pierna.

�Cierto!

Ser�a poco. Te mandar�an a casa.

�Si yo voy a hacer esta guerra de mierda, t� tambi�n la vas a hacer!

�Todos debemos hacerla! �Todos tenemos el sagrado deber!

�C�mo respetabas t� ese sagrado deber? Apalancado en retaguardia, �no?

�Aqu� yo soy como t�! �Adem�s me he presentado voluntario!

Ah�rrate eso. Conmigo el discurso patriota te lo puedes meter en la sagrada parte,

porque no funciona, �comprendido?

Para empezar esta no es mi guerra.

Mi guerra es contra los aprovechados, los embaucadores, las malas bestias.

Y a esos se los puede encontrar tanto en Alemania como en Austria, por todos sitios.

Y yo, amigo m�o, no muero por ellos ni me dejo arrancar la piel.

�Es cierto! La patria necesita obreros, y no muertos.

Y yo tengo la intenci�n de hacer grandes cosas por la patria.

�Qu� oficio tienes?

- Soy peluquero. - �Peluquero!

�Qu� es eso?

- �Todav�a no sabes frenar tus pies? - Esto parece una pocilga.

Pronto no lo sentir�s, apestar�s tanto como esto.

�Todos adentro!

�Silencio!

�Silencio!

�Qui�n es el m�s veterano de vosotros?

�Soy yo, Sargento! Soldado Giacovacci Oreste.

Bien. T� ser�s caporal de jornada.

�A sus �rdenes, Se�or Sargento!

�Atenci�n!

�Ten�is 10 minutos para poner en orden la mochila,

calar las bayonetas y engrasar perfectamente el fusil!

�Qui�n ha sido?

Giacovacci, aqu� dentro ser�s el m�s veterano, pero tambi�n el m�s bobo.

- �Pero qu� debo hacer? - Haz lo que te he mandado.

- �Son unos maleducados! - �Silencio!

�Mirad! �Traen prisioneros!

�Prisioneros! �Ya hemos hecho prisioneros?

�D�nde est�n? Quiero verlos.

Mirad a esos cerdos.

�Sinverg�enzas! �Esta vez os hemos cogido, canallas!

�Pero qu� dices, imb�cil?

�No ves que son de los nuestros, que vuelven de primera l�nea?

- �Los nuestros! - �Dios m�o!

Pero si estaban en primera l�nea, �qu� vienen a hacer aqu�?

A despiojarse.

Puede que vengan a por refuerzos, �no?

S�, y despu�s volver�n al frente.

Bueno, menos mal, �no?

�Pero d�nde est�n los refuerzos?

Somos nosotros, imb�cil.

- Somos nosotros. - �Qu� bien!

�Por fin vamos a dormir en paja fresca!

Hace tiempo que no lo hac�amos.

Voy arriba.

Guapa.

Es Francesca Bertini, �eh? Me gusta.

No te permito tener esos pensamientos.

�Les hab�is rascado bien?

�Les hab�is hecho sentir qui�nes somos los italianos?

�Menuda corriente! Voy a coger una neumon�a.

�Quieres que cambiemos de sitio?

No te molestes, gracias.

�Pero qu� molestias? Me das 2 liras y cambiamos.

De acuerdo.

- Me llamo Bordin. - Yo, Deconcini, gracias.

�Pero por qu� gracias, gracias? Gracias a ti. �Deja eso!

Yo no tocaba nada. �Les hab�is rascado bien?

�Les hab�is hecho sentir qui�nes somos los italianos?

- �Atenci�n! - �Atenci�n!

Descansen, descansen.

Chicos, el batall�n que acaba de llegar...

est� compuesto de valerosos oficiales y soldados,

que con su desprecio al peligro,

no han dudado en soportar con abnegaci�n, sacrificios y privaciones inimaginables...

Este batall�n, dec�a, se unir� al nuestro.

Desde hoy, el jefe de la primera compa��a ser� el Teniente Gallina.

�Qui�n ha sido?

Muchachos, hablemos claro. Me apellido Gallina desde hace 37 a�os.

Os pod�is imaginar cuantas veces he o�do ya esas burlas.

Incluso os puedo anticipar los juegos de palabras que mi nombre va a inspirar:

"Gallina vieja hace buen caldo", "Mejor huevo hoy que gallina ma�ana", dec�a.

Debo decir tambi�n que estas gracias, que estas ocurrencias...

pronto no har�n re�r a nadie.

Por �ltimo, las ganas de re�r se os quitar�n pronto.

Estad tranquilos.

- �Atenci�n! - Descansen, descansen.

�Se�or Teniente...!

No, Giacomazzi, ahora no tengo tiempo.

Lo siento, pero hace ya 5 d�as que Teresa me escribi�. Tengo que responderle.

Giacomazzi, �por qu� yo? Dile a otro que escriba tus cartas.

Se�or Teniente, aqu� ya somos dos,

y con el cura del pueblo que escribe por Teresa, ya somos cuatro.

Es suficiente. Lo que uno escribe a su prometida, esos son cosas �ntimas.

- �Cierto! No te faltan excusas, �eh? - No, no.

- Est� bien, sigamos con las enga�ifas. - Gracias.

Puedo equivocarme, pero tengo la impresi�n...

de que este engalanamiento meticuloso de nuestro Nicotra Rosario,

significa la preparaci�n de una traici�n a Francesca Bertini.

�Qu� dices?

Un sentimiento de admiraci�n por una artista es una cosa,

y la necesidad masculina, otra.

Como se suele decir: "Pecado de pantal�n, r�pida absoluci�n. "

�Dame un espejo!

�C�mo me has dejado la nuca? �Corto o largo?

Mira un poco.

Las dos cosas: corto y largo.

Oye, �est�s seguro de que cortabas el pelo?

Ser�as barbero.

Todav�a estaba aprendiendo.

Ahora estoy ensayando con �l, menuda cabeza.

�El se�or est� servido! Voil�!

Entonces...

�En cu�nto quedamos?

- Dos liras. - Dos liras.

- No olvides que ma�ana te tengo que afeitar. - No te preocupes.

Muchachos...

Es in�til que os sig�is lustrando.

El Teniente Loquenzi ha suspendido el permiso.

La culpa es del cretino que ha cacareado.

�Pero c�mo? �Qu� sistema es este?

S�lo uno ha cacareado, no toda la compa��a.

No puedo hacer nada. �rdenes del Teniente Loquenzi.

Ponga que la abrazo fuerte,

y que mi vida es muy penosa, sobre todo por la tarde, la hora m�s triste. Punto.

Y despu�s d�gale que sue�o con abrazarla.

- �Est� poniendo los puntos? - Giacomazzi, no se preocupe, �eh?

Estoy acostumbrado a intercambiar frases de amor con un p�rroco.

�Toque de consigna?

�Aqu�? �Pero d�nde estamos?

- �Presente! - �Y los dem�s?

Todos ausentes sin justificaci�n, Se�or Teniente.

"�Soldado Oreste Giacovacci; siempre a sus �rdenes!"

Descanse, idiota.

Ha ido a informar.

�Ha hecho muy mal!

Se ha dejado llevar por el resentimiento, �es imperdonable!

Castigar a unos hombres que han soportado de todo,

que han venido hechos un trapo,

que durante meses ni se han distra�do ni visto a una mujer...

- �Ten�a que haberme consultado! - Pero, Teniente...

�Y no es lo peor! Les ha obligado a desobedecer, desobedecer a un oficial.

Y ahora me obliga a castigar a esos hombres con un castigo que me parece injusto,

provocado �nicamente por su mal humor y su incapacidad.

Si quiere... Yo...

V�yase. V�yase, por favor.

Menuda lata de pueblucho, s�lo hay militares.

Eh, t�, �crees que se puede encontrar una mujer en alguna parte?

Perdone, Padre.

Probad despu�s de la fuente. Tercera puerta a la izquierda.

He visto un cierto tr�fico.

- Gracias, gracias, se�or capell�n. Perdone. - Vamos.

- �No empujes! - �Venga!

�Qu� quer�is? �Largo de aqu�!

�Qu� simp�tica!

�Ad�nde vais? �Fuera, id al burdel!

�Largaros ya! �Id al burdel!

�Esperad!

- Giovanni, �puedes subirme para que la vea? - Sube. �La ves? �No? Enano.

�Tomad!

Os da rabia, �eh?

No est� mal esa.

Muchachos, �estamos esperando la visita de un oficial del cuerpo de asalto!

�Limpiadme todo, ventanas, suelo, colillas, rincones, trapos, todo!

�Movimiento, r�pido! �El barrac�n debe estar limpio como una patena!

�El Teniente ha prometido que si todo est� en orden, suspender� el castigo!

�Adelante!

Y vosotros dos, �qu� est�is haciendo?

Estamos cociendo un huevo, Sargento.

- �Ahora a barrer! - No tenemos escobas, Sargento.

�D�nde est�n las escobas? �D�nde se cogen?

�Levantad esos culos!

�Al almac�n del regimiento! �R�pido!

Necesit�is un bono reglamentario sellado.

- �Por dos escobas? - Por dos escobas.

Aunque fuese s�lo un bot�n. �Vosotros no conoc�is al capit�n Castelli!

�Qui�n es ese capit�n Castelli?

El Capit�n "Bolo Sellado". Es el jefe de intendencia.

�Eh, t�! �Deja esas botas!

- �No has o�do lo que dice el cabo? - �Deja esas botas!

�Ah� las tienes! �Qu� pasa?

Vamos, ven.

- No somos ladrones. - Ale, anda, largo.

�Qu�, vienes? �Venga!

Esto lo que parece es una Oficina de Reclamaciones.

Querida, tienes que meterte en la cabeza que tienes un permiso con mi sello.

Y si te retiro ese permiso, no podr�s trabajar ni aqu�...

ni en ning�n otro sitio que sea zona de guerra.

- �Me he explicado? - �S�, s�, Se�or capit�n, c�mo no!

�Pero por qu� me cuenta a m� esas batallas, digo yo?

Y si una en cierto momento no tiene ganas, �no tiene ganas!

�Qu� quieres decir?

�Pero c�mo? �A Ud. le gusta siempre ser capit�n?

Dej�moslo. No me gusta hablar de estas cosas y no quiero saberlo.

�Debe saber que hay soldados que no son decentes y otros que no se lavan!

Escuche, escuche.

�Y qu� quieres que haga? �Que te los seleccione?

�Quieres soldados educados, guapos, perfumados, educados en Oxford...?

No.

Pero tengo mis gustos, querido Se�or capit�n.

Y no me gusta que me traten mal.

�Porque tambi�n necesito un poco de respeto!

�Sabe lo que le digo? M�tase mi permiso donde quiera, �vale?

Muy bien, perfecto.

�Venga, Costantina!

�No estoy de servicio!

�Sinverg�enza! �Cerdo!

�Y vosotros qu� quer�is?

- Hablo yo, que soy m�s veterano. - Habla t�.

Vengo a pedir un bono reglamentario para dos escobas, capit�n.

�Hab�is devuelto las viejas?

- No. - Claro.

�Batall�n, compa��a y motivo?

Primera compa��a, tercer batall�n.

- �Motivo? - Para barrer.

Para barrer. Esperamos la visita de un comandante del cuerpo de asalto.

Al cuerpo de asalto me gustar�a verlo aqu�.

�D�nde est� el maldito sello?

Decidme la verdad, �no os parece est�pida la guerra?

S�, �verdad? �A m� tambi�n me lo parece!

Y yo tambi�n quiero volver a casa, como vosotros.

Pero si nos fu�semos todos a casa, �sab�is lo que suceder�a?

�Qu� horas son estas de llegar?

- Sargento, hemos tenido que... - �Silencio!

La pr�xima marcha, vosotros dos llev�is la ametralladora.

...los bosnios, los h�ngaros, se meter�an hasta nuestra cocina.

�T�...! �Tienes familia, madre, hermanas...?

�S�, Se�or! Tengo a mi madre y una hermana m�s peque�a.

Explica a tus amigos lo que les har�an los austriacos.

Muchachos, ya estamos aqu� y debemos darles una lecci�n de una vez para siempre.

�Para ello debemos hacer que retrocedan, y sacudir fuerte a esos miserables!

Muchachos, estoy aqu� para reclutar voluntarios para el batall�n de asalto.

Pero aquellos que se ofrezcan...

deben saber que tendr�n muchas posibilidades de dejarse el coraz�n en la trinchera enemiga.

Quiero diez hombres.

As�, cada batall�n dar� lo mejor de s� a lo mejor del ej�rcito.

He acabado.

Gracias. Les espero esta noche, tras la llamada, en el Estado Mayor del regimiento.

�Atenci�n!

- Se�orita, �puedo ayudarle? - �Pero qu� hace?

Si le molesta. la comprendo, pero...

no crea que quiero ayudarle para hacerme el servicial,

no quiero hacerme el amable.

Lo que pasa es que a estas horas, una se�orita como Ud., en esta calle...

Perd�n, estaba a su derecha.

�Pero qu� es lo que t� quieres?

Me ha pillado, lo confieso.

No es s�lo por caballer�a, sino porque quiero hablar con Ud.

No le disgusta, �no?

�Qu� quiere? Es tan dif�cil cuando uno es un simple soldado...

encontrar a una persona fina como Ud., que no te muestra el desdoro que mereces...

Perdone por esto, quiero hacerle una pregunta.

�Qu� es lo que hace? �Es maestra?

�Una maestra que est� aqu� hasta el final, cumpliendo con su deber?

A menos que... No, d�game la verdad.

�No ser� Ud. la se�orita Irma, la hija del coronel?

�Yo?

�Ah, bien, menos mal!

- �Pero qu� hace? - �Qu� quieres que haga? Abrir.

Est� bien. D�jeme a m�, abro yo.

Ud., con esas manitas tan delicadas...

As� es, la triste realidad de la guerra,

todos esos horrores que impiden a un hombre el intercambio de pensamientos,

de sentimientos... Yo necesito la m�sica, la poes�a, la danza...

- �Flores? - No, acelgas.

- Ah, �Ud. cocina? - S�.

- Bravo, bravo, enhorabuena. �Es aqu�? - S�.

�Madre m�a! Bonito sitio. �Con ambiente! �Muy bien!

Gracioso, �eh? Sobre todo alegre. Mis sinceras felicitaciones.

�Oh, mis patatas!

Espere, que voy a ayudarla.

- Espere, d�jeme a m�. �Mierda! - �Tenga cuidado!

Perdone, pero se me ha escapado una expresi�n un poco...

- �No, no, aqu�, aqu�! - S�, aqu�.

Soy un poco torpe, pero la buena voluntad la tengo siempre.

Ahora a eso le echamos agua fr�a, y ya est� listo.

Manitas de mujer, �eh?

�No se quema? Es Ud. una salamandra.

- �Quiere tambi�n una patata? - Con mucho gusto.

- Entonces encienda las velas. - �C�mo no! R�pidamente, mis cerillas.

Eso, creemos un poco de ambiente.

- Ya est�n listas las patatas. Me encantan. - A m� tambi�n.

Es mi comida preferida. �Puedo echarle una mano?

No gracias, ya puedo.

Perm�tame.

Ya est� todo listo. Creo que no falta de nada.

�Ah, la sal!

Es gruesa.

Ah, s�. Entonces la machaco un poco, �eh?

Enseguida est� lista. As�.

Ud. se est� mofando de m� desde el principio, �verdad?

- �Mof�ndome de Ud., yo? - S�.

- �Y por qu�? - No s�.

�Ah, no, espere! Tiene que creerme.

Desde que... Desde que soy militar...

esta es la primera vez que tengo, como decirlo,

un sentimiento tan bello, eso es,

tan noble, y tan ligero...

Querida se�ori... Se�orita, �c�mo se llama Ud.?

Costantina.

Costantina... bonito nombre. �Bravo, bravo! �Sal?

- S�. Tenga. - Gracias.

�Qu� manos tan peque�as, como dos tortolitas!

�Ud. de civil era empleado?

�Que si era empleado? �Y si as� fuese?

Mire, Constantina... Quiero decirle algo.

Cuando estoy con Ud., me siento como un hombre como los dem�s.

- Perd�n. - Se lo ruego.

- �Qu� quieres? - �C�mo que qu� quiero?

�L�rgate, corre!

- Una amiga m�a, de la Cruz Roja. - Ah, s�, comprendo.

Toque de retirada.

No pasa nada. Estoy de permiso.

Pero yo no le he dicho que se quede.

Es verdad. Y no me gustar�a molestarla.

S�, Se�or.

S�, de acuerdo.

- Salida anticipada. - �Ad�nde, Comandante?

Pontevarco.

- �Tiene un cigarrillo? - S�, Se�or.

Ma�ana por la ma�ana.

Habr� que quedarse despierto esta noche.

- Pontevarco. �Bonita improvisaci�n! - Y otra cosa mejor: sin artiller�a.

- Ser�a demasiado lujo. - �Para qu� servir�a? Ya est� la infanter�a.

Estos hornillos... Calientan cuando no se necesita, pero cuando se necesita no calientan.

�Un momento inolvidable!

Y dentro de una semana, a la trinchera. �Qu� porquer�a!

No, no. La salida es ma�ana.

- �No eres t� del 7�? - S�.

Entonces os vais ma�ana. Dentro de 3 d�as, los bersaglieros,

y la pr�xima semana, el sexto. �Necesitan tropa fresca!

�Ma�ana? Se les ha ido la olla.

Y sin advertirnos siquiera, de golpe.

�C�mo as� no eres oficial?

Bueno, eso es toda... toda una historia.

Me negu� a hacer el curso, por... por democracia.

Por motivos m�os.

Soy un hombre de pensamientos, no de acci�n.

A prop�sito, dime una cosa: �has le�do a Bakunin?

No, no leo novelas. Mi madre dec�a que no era serio.

Puede que no estuviese muy equivocada, �no?

Y tengo otra curiosidad: todas estas noticias sobre las partidas,

�c�mo las sabes tan bien?

Me lo ha dicho un capit�n del cuerpo de asalto. Somos amigos. Bueno, es amigo de mi padre.

�Qu� capit�n? �Ah, s�, seguro que es el tipo de la perilla!

La lleva para esconder una cicatriz. �Pobrecito, est� desfigurado!

�Pobrecito, pobrecito dices! �Loco de atar!

Ese cada d�a necesita un asalto.

Est� bien, deja de sacudir la chaqueta, gracias. No servir� de mucho.

�C�mo que todos los d�as al asalto? No exageremos...

Por ejemplo hoy va a Mantua, el suertudo, a instruir voluntarios.

�A Mantua?

Dos o tres meses. Para entonces quiz�s la guerra ya est� acabada.

Nunca se sabe...

En dos o tres meses.

�Canalla, puerco, hijo de perra, hediondo romano!

�Qui�n?

�Giacovacci, Giacovacci Oreste! Si lo encuentro, le parto el pescuezo.

�Tengo que irme! Adi�s.

Perd�name, Costantina. Estoy cometiendo una torpeza.

Au revoir.

�Marrano, hijo de perra! �Lo mato!

Ale, corre, corre, que no te coger�n.

Perdone, Sargento. �D�nde est� el capit�n Ferri, el de los voluntarios?

�Qu� horas son estas de volver?

Tengo un permiso, firmado por el Teniente Gallina.

�Ens��amelo!

�Vaya... mi cartera!

Costantina, ha estado haciendo teatro.

Por eso me cepillaba tanto la chaqueta.

Escucha, Busacca Giovanni, a m� no se me enga�a.

Mira que puedes ser desconfiado.

Te cuento dos infracciones:

Una por salir sin permiso, y la otra por seguir tute�ndome.

Salimos ma�ana, y durante la marcha t� llevar�s la ametralladora. �Est� bien?

Esc�cheme, Sargento. Si no le molesta,

ma�ana b�squese a otro para llevar la metralleta,

porque el soldado Busacca Giovanni...

ma�ana estar� en Mantua tan guapo como un sol. �A sus �rdenes!

- Eh, t�, �d�nde vas? - �D�jame en paz! No tengo tiempo.

�No se puede!

No te he dicho que entres. �Qu� quieres?

Inscribirme, Se�or capit�n.

La lista est� completa.

No puedo quitar otro militar m�s a efectivos ya exiguos.

- S�lo quedaba una plaza. - Entonces c�jame, �no?

Basta, soldado, yo he llegado primero.

Perdone, capit�n. Esto no es una carrera, �no?

Comp�renos antes de decidir si prefiere a uno u otro.

Aunque creo que el estado f�sico debe de tener su importancia.

Altura, 1'89. Per�metro tor�cico, 98.

- �Y eso qu� prueba? Yo calzo un 45. - �Qu� tienen que ver los pies?

Eso dec�a, el capit�n no busca fen�menos de feria,

�sino hombres con nervios de acero, amor por la patria y deprecio al peligro!

Y eso no es cuesti�n de exhibir cent�metros.

�Ah, s�? En cuanto al amor a la patria y el desprecio al peligro,

no hay nadie que me pueda mear la oreja. �Has comprendido, bocazas?

�Basta!

Dentro de pocos segundos esta bomba va a estallar.

Vamos a ver qui�n de los dos tiene verdadero desprecio al peligro.

"El tercer d�a comienza el avance y la compa��a debe partir...!

�Venga, m�s deprisa! �Vamos!

Pensar... que a esta hora podr�a estar en Mantua.

Ten�as que liarla y hacerte el patriota.

- �Has visto alguna vez un buen patriota? - Podr�as cerrar el pico, �no?

S�, s�, cerrar el pico. Entraste en la oficina como un loco,

y el capit�n lo entendi� todo. Gracias.

Para que un capit�n lo haya entendido, os tiene que haber tomado por est�pidos.

- Bordin... - Es cosa de ellos, Teniente.

�Madre m�a! �Qu� es eso?

S�lo lo hab�as o�do antes en los d�as de fiesta nacional, �eh?

Como m�nimo debe ser un 210.

�Podr�a caernos encima!

Para eso disparan.

�Malditos cerdos!

�Alto!

- �Descansen! - �Compa��a, descanse! �Mochilas al suelo!

Mochilas al suelo.

�Si alguno se quita las botas, le doy con la metralleta en la cabeza, eh!

�No te lo permito! Francesca Bertini es una extraordinaria y gran artista.

�Lo que hay que o�r! �Recuerdas "El Abismo de la Voluntad"?

Ella ten�a un marido, y no uno, sino dos amantes.

�Y t� recuerdas "Sangre de Z�ngara"?

En esa pel�cula, ella se sacrifica y termina haci�ndose monja.

S�, pero era una pel�cula. No es real.

�No es real! Cuando es monja no es real, y cuando tiene amantes entonces es real.

- �Vosotros! �Qui�nes sois? - �Tropa fresca!

- �Mierda, es un General! - �Un General?

�Qui�n es vuestro Comandante?

El Teniente Gallina a sus �rdenes.

�Una sentencia de ejecuci�n! P�ngase a disposici�n del capit�n Marchi.

- Ay, ay, ay, ya estamos. - �Qu� pasa?

- Un esp�a austriaco. - �Un esp�a? Ah, era eso.

Ese rubio de all�.

- Bordin... - Sab�a que me iba a tocar.

Minetto, Strocchi,

Mandich, Sallusti, Pernice, Berioni, Arlorio...

Ponga en marcha a la compa��a. Yo debo comandar una ejecuci�n.

- �Compa��a en pie! - �Vosotros, venid conmigo!

�Compa��a, adelante, marchen!

�Atenci�n!

�En posici�n!

�Carguen!

�Apunten!

�Fuego!

Hemos salido justo a tiempo. Dos minutos m�s tarde y...

En menudo berenjenal est�bamos metidos.

�Una mano! �La ves?

�Desde cu�ndo estar�?

Te impresiona, �eh? Ya te acostumbrar�s.

Vamos all�.

Ella hac�a como si no me viese, siempre me evitaba.

Y despu�s... el d�a que me fui de soldado,

me la encontr� en la estaci�n, delante del tren.

Me dio un sobre y se fue.

Dentro estaba su fotograf�a.

Venga, ens��ala.

Es guapa.

Muchachos, prestad atenci�n.

Necesito 2 hombres para acompa�ar al Teniente Loquenzi...

a meter tubos de gelatina bajo las alambradas.

- �Hay alg�n voluntario? - Eh, d�jame ver la foto.

Entonces, t�...

y t�, all�.

Perdone, Sargento, �por qu� yo?

�Por qu� no Deconcini, que de civil fabricaba fuegos artificiales,

y que tiene cierta familiaridad con los explosivos y puede hacerlo bien?

Yo, como mucho, alguna vez he trabajado como electricista. No soy el id�neo.

�Ya est� bien! A veces hay alambradas electrificadas.

Este trabajo est� hecho para ti. �Vamos, fuera el saco y fuera el fusil!

Vaya suerte... �Por qu� no Deconcini? �Qu� he hecho yo?

�No tendr�s fuego?

Siempre me tocar� a m�. Amnist�a...

Voy a ir de tu parte.

Si me das 10 liras.

�Este se est� choteando de m�?

No, es su tarifa. Pero yo no ir�a ni por 100 liras.

�Dec�dete pronto, eh!

Est� bien, de acuerdo, Bordin.

Eh, t�, romano. Dale 10 liras a este. Vamos, d�selas.

�Yo? �Por qu�?

�Por qu�? Porque me garrapi�aste 30 liras, si no recuerdo mal.

- �Vamos, paga! �R�pido! - S�, paga.

- �Su�ltalas ya! - S�, s�...

Toma.

- �Qu� tienes ah�? - �La caja fuerte!

- �Y la llevas siempre contigo? - Siempre.

�Y si te alcanzan?

Ella me sirve... �de coraza!

- �Eh, vosotros, deprisa! - �Voy enseguida!

- Salve, Padre. - Hola, Bordin.

�Me da un poco de agua bendita?

Gracias. Se la devolver�.

- Bordin... �tambi�n esta vez? - Me ha tocado.

No me vengas con historias.

Tengo 5 hijos, Teniente. Si no me muevo un poco...

- Entonces no tengas tantos, por Dios. - �Es culpa de la guerra!

Estoy tan poco con mi mujer, que cuando me viene a ver en los permisos...

�pierdo la cabeza!

- Vosotros, quedaros aqu�. Yo voy adelante. - Est� bien, Teniente.

Venga, venga, no tengas miedo. Ya ver�s como salimos de esta.

Venid r�pido.

�D�melo! Pasa.

Pares.

Toma. Enci�ndelo r�pido y escapa. En cuanto vean la llama, disparar�n.

�Ven! �Ven r�pido! �Dios m�o, se ha enganchado!

�Ad�nde vas?

Ahora ya es tarde. Se est�n acercando.

Pobre muchacho.

No podemos quedarnos aqu�. �V�monos!

Ud. primero, Teniente.

�No, espera! �Vamos, salta!

Todav�a le quedan dos disparos en el cargador, Teniente. Y est� apuntando.

En este jueguecito, el que pasa primero es el m�s afortunado;

y el segundo, si no est� tan puesto como �l, se deja la piel.

Gracias. �Crees que necesito una institutriz? Dame un cigarrillo.

S�, coronel. He hecho salir a cuatro secciones, y he abierto huecos en la alambrada.

�Pero esperar a qu�?

El Estado Mayor espera los informes de los dem�s batallones.

En ese tiempo los austriacos habr�n localizado los pasos...

y habr�n colocado sus metralletas.

�Debo conducir a mis hombres a una masacre sin artiller�a, sin...

Basta, Mayor. Nosotros tambi�n esper�bamos que llegase la artiller�a,

pero no est�, y tenemos que tomar el puente igualmente.

Para eso estamos aqu�.

Nosotros estamos aqu�, Se�or. Perdone.

No he escuchado la �ltima frase, Mayor. La l�nea funciona muy mal.

Mantenga la calma y espere la orden de ataque.

Ya no s� si yo estoy loco o si son ellos los locos.

Creo que si llegamos a ganar esta guerra con estos medios, somos un gran ej�rcito.

�A qu� estamos esperando?

Escuchad a ese fan�tico, tiene prisa en hacernos matar.

�Eh, t�! Habla cuando meen las gallinas.

Ponte el casco.

Se�or Teniente, necesito dos hombres para activar la l�nea telef�nica.

- �Yo! Yo soy electricista. - Entonces yo tambi�n.

No es moco de pavo. He perdido 3 hombres en media hora.

�Y bien? �Id vosotros dos!

Vamos.

Vamos, anda.

Pronto saldr� el sol.

Vamos. Que cojan las mochilas, las otras compa��as nos seguir�n.

Mala suerte si despu�s me fusilan.

�Poneos las mochilas!

- Mi General, el 7� ha atacado. - �Qui�n ha dado la orden?

- No lo s�. - Llame inmediatamente al Comandante Pallazzi.

�Adelante!

�Al suelo!

�R�pido! �Aqu�!

�Adelante, muchachos!

�A la segunda trinchera!

�Pero ad�nde vamos?

�Mi abuela, c�mo disparan estos!

�A tierra!

- Est�n tocados del ala. - �T� qu�date aqu� y t� ven conmigo! �Vamos!

�Eng�nchalo!

�Ya est�!

�Pero qu� est�s diciendo? �No se entiende nada!

�Pero qu� hab�is hecho! �Estos son los austriacos!

- �D�nde lo has colocado, burro? - Me he equivocado.

�Prueba ahora!

�Por fin! Ponme con el 7� batall�n, con el Mayor Segr�.

Ahora no est� aqu�.

�Imb�cil! �C�mo que no est�? �inmediatamente con el Mayor!

�C�mo te llamas?

Soldado Giacovacci Oreste.

- �S�, s�, mi General! �Enseguida! - �Qu� ha dicho?

Ha dicho que si en tres minutos no le comunicas con el Mayor...

tendr�s un Consejo de Guerra.

�Adelant...!

�Madre m�a! �Van a fusilarme!

�D�nde est� el Mayor Segr�? El General quiere hablar con �l.

Ese puerco... le ha dado mi nombre.

- �D�nde est�...? Teniente, el General... - Quita, quita.

�Qu� pasa?

El General quiere hablar inmediatamente con el Mayor.

El General, el Mayor...

Aqu� el Teniente Gallina, 2� compa��a, 7� batall�n.

S�, mi General. No, mi General.

El Mayor ha muerto, General.

S�, Se�or... �El puente?

Est� en nuestras manos, General.

Completamente destruido.

"Con la cabeza llena de piojos sin rancho para jamar... "

Mirad. �Lo veis? Estos somos nosotros.

Estamos como los �ngeles.

Estamos contentos, o eso dicen.

"Sentados alrededor del fuego,

nuestros soldados enga�an con m�sica y c�nticos...

las largas horas de espera en este intervalo...

de la... de la operaci�n. "

Decid, �no parece que les molesta este intervalo?

La gente cree que la guerra s�lo dura el tiempo en que se dispara.

Nosotros sabemos lo duro que es estar horas sin mover un pelo,

esperando con el culo mojado a un rancho que no llega nunca.

�Dejadme entrar!

La guerra no es m�s que un largo ocio sin un minuto de reposo.

A prop�sito, �qu� hora es?

La �ltima vez que nos trajeron caldo caliente era jueves.

As� es, esas son las cosas que deber�an escribir.

Nosotros estamos aqu�, y los que escriben est�n en su casa.

Pueden quedarse en su casa, siempre que no escriban m�s pamplinas en sus peri�dicos.

No hablo por m�, sino por esos pobres que saben leer.

Venga, venga. Es mejor vivir un d�a en vino que cien a�os en agua.

Giovanni... �Quieres jugarte un cigarrillo?

S�lo los muertos podr�an hablar con conocimiento de la guerra,

pero ellos no hablan.

La guerra es la guerra. Nosotros no sabemos si se debe hacer o no.

Basta de bobadas, �frica. La gente se aniquila en la guerra desde siempre,

y nunca ha servido para nada.

Ning�n hombre tiene el derecho de ordenar a otro que vaya a partirse el pescuezo.

�Para qu� han abolido entonces la pena de muerte?

Para ti ser�a mejor que aboliesen todas las penas.

Yo, para hacerles ver c�mo pasamos "el intervalo"...

voy a mandarles este bonito piojo por carta certificada.

�El rancho!

Listos, vamos como estamos.

- �Eh, deja pasar a los dem�s! - �Basta, no empuj�is, que se va a enfriar!

- �Es que tenemos que esperar al General? - �Basta! �Silencio!

El General ha avisado que har� una inspecci�n sin preaviso.

En lugar de refunfu�ar ahora, protestemos cuando venga �l.

�C�mo? Golpeamos fuerte todos juntos nuestras tarteras con las cucharas.

Ah, �es que t� has estado en chirona?

Lo mejor ser� designar a uno que hable en nombre de todos.

�Qui�n es el m�s veterano? Eso es, Bordin Giuseppe.

Eh, os advierto que eso se llama sedici�n.

Haced lo que quer�is, que yo no he visto nada.

Perdone, Sargento, si mi ignorancia no est� a la altura de la suya,

pero esto no tiene nada que ver con la sedici�n.

Es un combatiente que privadamente, bajo su iniciativa,

informa directamente al General que con este esti�rcol no crecemos.

Ech�moslo a suertes, y al que le toque protestar� al General.

Cuenta bien, que te conozco.

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, �te toc�!

- Te toc�. - �A m�?

�Y ahora?

�Qu� tengo que decir?

Si habla este nos fusilan a todos.

- Exacto. Te toca a ti porque... - �A m�?

Silencio. �Basta, muchachos! �El General!

�Atenci�n!

Descansen, descansen.

- Es una visita amistosa, sin formalidades. - Descansen.

- Haga distribuir el rancho. - S�, mi General.

Supongo que nuestros j�venes tendr�n hambre.

�T�! Prueba tu rancho y dime qu� te parece.

S�, Se�or.

- �ptima y abundante, mi General. - A m� me da asco.

Nada de grasa y poca pasta. No es alimento para hombres que pelean,

sino agua de fregar. �Hay que cambiar!

�Lo he dicho a posta, para ver qu� dec�a,

por si ten�a la jeta de decir que era buena!

S�, s�, ya s� que no se puede cocinar un rancho mejor,

pero de vez en cuando me gusta dar una satisfacci�n a esos muchachos.

Se contentan con tan poco...

Te digo que no es caldo, es potaje.

�Y con algo muy especial! �Manteca y tocino en abundancia!

�Y con aceite de oliva y cebolla!

�Es un potaje mundial una verdadera comida!

�Es cierto, el cocinero del regimiento es Pellegrini Artusi!

�Chicos mirad, una gallina!

- �D�nde? �D�nde? - �All�!

�Mirad que gorda!

- �Que gorda! - Se come nuestro potaje.

�Tambi�n lo ha rechazado la gallina! �Pensad como debe estar!

�Hay que hacerla venir hacia aqu�!

- �Qui�n es? - �S�, s�, sigue, continua!

�Chicos, ya empezamos?

Venga, Teniente. �Hay una gallina gorda!

Teniente, una gallina.

Fea babosa, ven con pap� ven. �Ven guapa, ver�s donde te meto!

Se ha parado.

Si los austr�acos se enteran, estamos jodidos.

Hay que darle pan, migas de pan.

�Tiene raz�n el capell�n!

�Claro, pero si tuvi�semos pan, pero quien va a tener un trozo de pan!

- S�calo Orestes. - �Sacar el qu�?

- Saca el pan. - �No tengo nada!

�El pan es m�o! Era la reserva de la reserva, Teniente.

�A m� me corresponder� un muslo!

Corto.

�Apunta bien que el pan es m�o!

- �Pero la gallina es de todos! - �Te crees qu� es una avestruz?

�La han visto los austr�acos!

�Se pasa al enemigo!

- �Claro, ha o�do la voz del macho! - Es una gallina muy puta.

No, no espera quiz�s...

Si no nos la comemos nosotros, tampoco se la comer�n ellos.

�Qu� dicen?

Dicen que el pollo les eligi� a ellos, y que ya no tenemos ninguno.

- �Pero t� sabes alem�n? - Yo, no.

�Vamos, vamos chicos, basta, al puesto! �R�pido, al puesto!

�Mientras tanto yo me quedo sin pan!

"Hace treinta meses que soy soldado y una carta veo llegar... "

�El correo! �Ha llegado el correo!

Giacovacci Oreste.

�Un saltito para el viejo!

�Giacomaggi Ernani!

�Un saltito para el viejo!

�Giacovacci Oreste!

�Un saltito para el viejo!

�Vasuci Mauro!

�Cu�ntas cartas has recibido?

- �Qu� amables! - �Pero qui�n te escribe?

Son mis madrinas de guerra.

Escribo una sola carta y despu�s hago copias para todas.

Mira a ver hay alguna sorpresa. T� lee esta si quieres.

- �Por qu� t� nunca recibes cartas? - Dame fuego.

�Y qui�n quieres que me escriba?

- Bordin Giuseppe... - Estoy aqu�, d�mela.

- Busacca Giovanni... - �Para m�?

Guarelli Ettore...

Ya ves que alguien se ha acordado de ti. Agrad�ceselo al repartidor.

�Que se lo agradezca! �Es una citaci�n del tribunal!

Yo apelo, hijos de perra.

- Mierda, han declarado apto a mi hijo. - �Y qu� esperabas?

Lo fabriqu� en el 96, cuando hac�a el servicio militar.

Los hijos de los ricos siempre tienen la fortuna de no ser aptos.

�Y no hay nada para m�?

Para que llegue una carta desde tu pueblo es necesaria una caravana de camellos.

�Que falta de inventiva!

Vosotros, los tragapolenta, siempre utiliz�is las mismas muletillas.

- Pero dime, �de qui�n esperas una carta? - Asuntos personales.

- De Francesca Bertini. - S�, se�or, precisamente.

De la se�ora Francesca Bertini.

Le he pedido si puede hacerme el honor de enviarme una fotograf�a con dedicatoria.

Mirad lo que he encontrado: �Casta�as!

- Hay que asarlas, Sargento. - Pero se necesita una sart�n con agujeros.

- Trae una sart�n. - Voy a buscarla.

- Dame otra. - �Qu� hacemos? Voy a fabricar una.

Voy a hacerle los agujeros. Mirad.

�Apuntad bien, cabezas huecas! �Tirad aqu�, a ver si sois capaces de darle!

�Ya est� lista! �Ya podemos asarlas!

Toma, �quieres?

�All�!

�Joder!

�Pero qu� hace?

�Espera, idiota! Deja que vac�e el cargador.

- Tengo un mensaje escrito. - �No te muevas!

- �Espera a que se meta el sol! - �Bordin, aqu� mando yo!

Trae un mensaje, puede ser importante.

- �Eh, t�! �Es un sobre sellado? - S�.

�Entonces, salta! �R�pido!

- �Espera! - �Qu� te pasa?

Teniente, perd�neme.

Tengo un hijo de su edad.

- No es por faltarle al... - �Silencio, Bordin, o le har� castigar!

�T�! �Salta, r�pido!

�Mierda! �Llev�moslo r�pidamente a la enfermer�a!

- Para el Teniente Gallina. - S�, Se�or.

Teniente, un mensaje.

El Estado Mayor os desea una feliz Navidad,

y ordena distribuir chocolate y bebida. �Contentos?

- T�, vete a decirlo. - A sus �rdenes.

�Muchachos, trinque a voluntad!

Ten m�s cuidado la pr�xima vez.

Nos dividimos: Vosotros dos por all�, y Giacomazzi y yo por aqu�.

Abrid bien los ojos. Dentro de 15 minutos nos encontramos aqu�.

�Eh! �No os alej�is demasiado!

No se preocupe, Sargento.

�Vas a quedarte ah�?

Si tienes ganas de andar, te autorizo a ello.

Es mejor que no nos separemos.

�Echamos una partidita?

Esa nube de all� parece una mujer desnuda.

- �Y c�mo la ves? - Mira, eso es la cabeza...

y eso son las tetas.

Parece que tiene barba.

- �Escuchas al pajarillo? - Pajarillo, es un mirlo.

C�mo canta ese mirlo, no se puede hacer mejor.

�No te muevas! Espera.

Mierda, ya han llegado hasta aqu�.

Est� solo.

Dale.

�Yo?

Yo soy un poco miope. Veo mal y puedo fallar.

M�s que miope eres un achantado, como todos los romanos.

�M�ralo! Dispara t�, que eres milan�s.

Eso no importa.

Siempre he dicho que todos somos hermanos, y que estoy contra la guerra.

- Pero �l no. - �Y t� qu� sabes?

�Y t� c�mo lo sabes?

No s�.

Contando...

con que ma�ana �l no dudar�a en liquidarte...

O a ti.

Dej�mosle beber al menos el primer caf�.

�A qu� estabais esperando? �A que os vea y se largue?

�Vamos!

Loquenzi, Loquenzi, deje tranquilo el cuaderno de castigos.

- No es el momento. - Es mi trabajo.

Le ordeno que lo olvide.

Los austriacos se acercan a nuestras l�neas.

Pondr�n otra secci�n de ametralladoras.

Hay que colocar las nuestras 10 metros m�s adelantadas.

- S�, Se�or. - En el puesto n� 7.

Y despu�s no olvide reforzar las alambradas.

�C�mo, Teniente?

�C�mo se refuerza una alambrada? Con m�s alambrada, �no?

S�, Se�or.

- Es una suerte que no haya m�s. - �Lo qu�?

Motivos de castigo.

�Me ha hecho llamar, Teniente?

Mand� r�pidamente dos hombres al almac�n de la divisi�n.

A por estacas y alambrada, con la carreta del batall�n.

- Los colocaremos esta noche. - S�, Se�or.

Las cajas de los cargadores deben estar protegidas pero accesibles.

Tenga preparados tres hombres para la lanzadera, y tres de reserva.

- �Loquenzi! - Diga.

Pida aguardiente a Intendencia. Cuanta m�s encuentre, mejor.

Eh, muchachos.

�Muchachos!

Hay que ir a hacer una faena al almac�n de la divisi�n.

Yo, yo quiero ir.

Acabo de matar mis piojos y ya no tengo nada que hacer.

Siempre estamos de guardia o de patrulla, tenemos el derecho.

Mire, ya hemos lustrado todo.

Est� bien. Vosotros dos, entonces.

- D�mela, adelante con esa carta. - Gracias, Teniente.

"Querido Teniente: La muchacha de nuestro Giacomazzi...

no ha vuelto a pasar por aqu�.

Se ha prometido con un hombre del pueblo vecino, viejo pero rico.

Haga el favor de comunic�rselo a nuestro Giacomazzi.

Cordialmente suyo,

Reverendo Trenna Amelio.

- �Es que son malas noticias? - �Qu�? No, no.

- �Qu� pone? - Un momento, �no?

"Amor m�o: Estoy bien y te espero.

Siempre pienso en ti. Saludos y besos, Teresa. "

�Para qu� tenemos que ir dos al almac�n?

Con uno basta, �no?

�Por ejemplo?

Por ejemplo t�. Yo tengo que arreglar unos asuntos en el pueblo.

S�... �Y qu� m�s?

De acuerdo, vale, entonces nos lo jugamos.

- Honestamente. - S�, s�.

He dicho honestamente. �Vale?

Venga.

Si sale cruz, voy yo. Si sale cara, vas t�.

Cara. T� vas al almac�n.

�Qu� te pasa? �No te f�as?

- �Qu� es esto? - Cara.

�Entonces? �Desconfiado!

- Dime, �c�mo lo has hecho? - Adi�s.

Yo tambi�n quiero aprender ese juego.

"C�mo llevas tu bello cabello rubio, t� lo llevas a la bella marinera... "

�Mierda!

�Mierda!

- Mis respetos, se�ora condesa. - A sus pies, marqu�s.

�Qu� servicial, eh, la chica que se dejaba besar las manos!

�Las tortolitas!

�Y yo era el palurdo que se lo traga todo, que se evita como a la peste!

Porque "el Se�or Atento" se pensaba que la palurda era yo, �verdad?

�No, guapo, aqu� no se enga�a a nadie!

- �Devu�lveme la cartera, maldita ratera! - �No te muevas!

�Ya basta, chavala! O vas a recibir, �entiendes?

�Mis ojos!

- �Desgraciado! - �Pide perd�n!

�Ni hablar, imb�cil! �Ven, ven, ven aqu�!

- �Ven, ven, ven aqu�! - �No me das miedo, eh!

�Desgraciado!

�Si te acercas aqu� te la estampo en la cara!

No me muevo.

Me gustar�a saber como un zoquete como t� est� en el ej�rcito, �dime!

Est� bien.

Si a la Patria s�lo la defendiesen las personas de bien, �adi�s, Patria!

- Venga, venga, ponle el tap�n. - �Cuando te vayas!

�Devu�lveme mi cartera!

�Toma!

�P�jara!

S�, condesa, est� bien pero aqu� faltan 25 liras.

�Por qu�? �Quieres que te lo devuelva todo?

Vale, pero 25 liras me parece un poco demasiado para una...

�Para una maestra de escuela virgen, o para la hija del coronel?

S�, r�e, r�e... Bruto grandull�n, lerdo, bobo.

Eres una buena pieza, �eh?

- �Eh, eh, ten cuidado! - �Quieto ah�!

Yo no me muevo.

Hay una foto de un ni�o en tu cartera, �es tu hijo?

No, no, soy yo de peque�o.

�Est�pido! S�lo t� llevar�as una foto tuya.

�Qu� quieres que haga? Estoy solo en el mundo.

Yo tengo un hijo m�o. Espera.

�Ah, s�? D�jame verlo.

Guapo.

Regordete, �eh?

Se ve que come bien, parece bastante ancho.

Est� con una nodriza en Ponte San Fedele.

No sabes los sacrificios que hago por ese trasto.

�Qu� hora es?

Bueno... Son casi las 8.

Tengo que irme pronto.

�Vuelves all�?

�C�mo te llamabas? Ah, s�, Giovanni.

S�...

Te acuerdas.

Hay tantos Giovannis...

�Qu� me quieres decir?

Qui�n sabe.

�Fuera de aqu�! �Est� cerrada!

�Y las estacas?

�Las estacas? El est�pido que tienes delante ha cargado solo 2 toneladas de alambrada.

Pero se ha olvidado de las estacas. Perdona.

Si no hay estacas, las traer� yo.

No hay estacas. Venid m�s tarde o ma�ana por la ma�ana.

No podemos esperar a las estacas, tenemos un asunto entre manos.

Ma�ana volveremos y este cargar� la carreta.

- �Qui�n me firma el bono de reglamento? - Firmo yo.

- �De qu� batall�n sois? - Del 7�.

Tomad el correo del 7�.

�Mira esta!

- Ha llegado. - �Es la fotograf�a con dedicatoria!

"A Rosario Nicotra con simpat�a. Francesca Bertini. " �Qu� bonito!

Van a acabar por casarse.

A m� me gustar�a m�s...

- �Lo ves? Es arriba. - �Madre m�a!

- Son los nuestros. - Son los nuestros.

�R�pido, r�pido! �Prioridad absoluta! �He dicho prioridad absoluta! �Es un ataque!

- Nos atacan. - Nos atacan.

�Qu� ha dicho el Sargento Battiferri?

�Qu� ha dicho? Que quer�a alambrada... y estacas.

- Y estacas. - �Comprendes?

Est� escrito en el bono de reglamento.

Si volvemos sin las estacas nos la vamos a cargar.

Normal.

Entonces ser� mejor esperar a las estacas.

- Tendremos que esperar hasta ma�ana. - Paciencia.

- Esperamos. - S�, s�.

Pero debemos escribir la justificaci�n del almacenero en el bono de reglamento.

Por supuesto, el reglamento es el primer deber del soldado.

�Vaciad la carreta, r�pido! �La necesito para los heridos!

- �La 1� Compa��a? - No lo s�.

All� arriba.

�Padre, venga!

Para los remitentes.

- �D�nde? - Abajo.

- �En la carreta? - No, los muertos abajo.

Todav�a coleo.

El Estado Mayor nos concede un permiso de 10 d�as.

T�, toma.

Padre, esto...

Conozco a algunos que deber�an hacer un voto por la gracia recibida.

Despu�s de todo... Si hubi�semos estado nosotros, las cosas no ser�an mejores.

Bordin.

Hab�a arriesgado tantas veces la vida por cuatro perras,

y esta vez ha muerto gratis.

Pero, Cristo, �d�nde est�s?

Est� aqu� con nosotros, Sargento.

Si es verdad que tiene 33 a�os, naci� en el 84.

�Ciudadanos! Tenemos todos el privilegio...

de acoger a los gloriosos soldados,

que con su sangre...

han repelido a la furia enemiga.

Os invito...

a expresar a nuestros valerosos hijos...

vuestro reconocimiento,

vuestro afecto, vuestro amor patrio...

�Compa��a, atenci�n! �Presenten armas!

Todos los muertos de Bezecca nos escuchan.

"�Cu�ndo?", grita Bronzetti, fantasma erguido entre las nubes;

"�Cu�ndo?", repiten lament�ndose los ancianos,

que un d�a de negros presagios dicen "Adi�s, Trento";

"�Cu�ndo?", tiemblan los j�venes que vieron ayer a San Giusto...

re�r con Glauco l'Adria.

Oh, al bello mar de Trieste, a las colinas, a los esp�ritus,

volad con el Nuevo A�o...

�Eh! �Por qu� crees que nos han tra�do aqu�?

Nos ten�an que haber mandado a Udine: mujeres y vino de la regi�n.

�Pero qu� dices de Udine? Ni que fuese Paris.

Echa un vistazo a esto, chaval.

"Gran baile de las Mimosas. " Delicadas flores.

Y nosotros vamos de recogida, �no?

�Y el dinero para el tren?

Siempre podemos colarnos, �no?

Igual podemos colarnos en el tren, pero...

sin dinero las mimosas no querr�n nada de ti.

...frente al extranjero que armado acampa en nuestro suelo, y cantad:

�Italia! �Italia! �Italia!

�Propongo un brindis!

En este momento,

nuestros corazones y nuestro reconocimiento...

para todos los heroicos combatientes...

- ... de nuestro glorioso e invicto ej�rcito. - �Viva Italia!

�Se�oras y se�ores! El reconocimiento est� bien,

mejor a�n, pero debemos pensar m�s concretamente...

en los compa�eros que esta noche...

no han tenido el placer de asistir a esta maravillosa fiesta.

Amigos, ciudadanos, hermanos italianos:

- Abro la colecta. - �Bravo!

�Yo empiezo!

Una para m�, una para ti. Una para m�, una para ti.

Esto es ser patriota: un bot�n.

Es el que he puesto yo.

Una para m�, y otra para ti. S�lo quedan dos.

- Vamos, vamos. - Para ti y para m�.

Bueno, no es una gran cifra, pero creo que bastar� para las mimosas.

- Perdonen, �son Uds. del 7�? - S�, del 7�.

�No conocer�n por casualidad al soldado Bordin Giuseppe?

- �Bordin Giuseppe? - S�.

Cre�a que ten�a permiso, como todos los dem�s,

pero se ve que se lo dar�n otro d�a.

Me disgusta, porque le hab�a tra�do un paquete de ropa y ahora...

Quisiera pedirles un favor, Uds. que parecen tan amables,

y siempre que no les moleste.

�Podr�an llev�rselo de mi parte?

Me har�an un favor, y denle recuerdos de parte de su mujer.

Se�ora, de verdad que nosotros...

Nosotros volvemos en pocos d�as a primera l�nea, as� que...

- �Verdad? - �Eh? Es cierto.

�Creen que se puede estropear?

No, no. S�lo son un par de calcetines de lana.

Los necesitar�, porque el fr�o ya se ha echado encima.

Y tambi�n una muda para que pueda cambiarse.

�Y saben lo que les digo? Que me f�o m�s de Uds. que del correo del ej�rcito.

La �ltima vez que le mand� un paquete lo recibir�an otros, pero no �l.

Me fastidia, porque dentro le hab�a metido hasta galletas.

Y bizcochos... rellenos, �saben? Le gustan tanto, pobrecito.

Es tan bueno...

Me manda siempre tanto dinero, �saben?

Ser� porque somos tantos en la familia, �Virgen Mar�a!

Tambi�n por eso esperaba verlo...

porque yo... Yo no soy de aqu�, sino de la provincia de Padova.

Esperaba que me diese algo que necesito.

�Paciencia! No importa, otra vez ser�.

�Qu� hacen? No, no, no. Por caridad, no puedo aceptarlo.

Tenga.

- Esto me aflige. - �Pero por qu�?

Ya nos lo devolver� Bordin.

�Para Udine, Treviso y Padova!

- Venga, vamos. Llega el tren. - Gracias, gracias, de verdad.

Suba. Va a salir.

- �Hasta la vista! - Gracias de nuevo,

y saluden a mi marido. Gracias... muchas gracias.

�Adi�s, mimosas!

�Menudo disgusto!

- Ya basta, �pero qu� est�s tocando? - �A sus �rdenes! Y t�, ven aqu�.

�Eh, Giovanni! La abuela te espera.

- �Me permite? - Si no quieres un mamporro, largo de aqu�.

Ven, Assuntina. Vamos a bailar, guapa.

�Vamos, vuelta!

�Eh, guardad silencio! �Quietos! �Silencio!

�Las salidas han sido suspendidas!

Todos los militares de permiso deben volver a sus destacamentos.

- �Por qu�? - No lo s�.

Parece que el enemigo est� atacando en cualquier sitio que se pueda traspasar.

- �Qui�n es Ud.? - Soy el Teniente Loquenzi, 7� regimiento.

No sois muchos...

Os posicionar�is en el Hostal Zanin, a 30 Km.

- Os ir�is en cuanto podamos salir. - S�, Se�or.

- �Hay artiller�a, Mayor? - �Hay artiller�a, Teniente?

�Qui�n sabe? Lo �nico que s� es que el Hostal Zanin...

debe resistir a toda costa.

Id all� y un�os con el Capit�n Castelli. Poneos bajo sus �rdenes.

�El Capit�n Castelli? �El jefe de intendencia en Tigliano?

�He o�do que all� manda "Bolo Sellado"? �Estamos apa�ados, otra vez el calvo!

Ya basta, Giacovacci.

- �D�nde estamos? - Cerca del Piave.

- Menuda caminata nos hemos pegado. - En Ponte San Fedele.

�Ponte San Fedele?

- Porca miseria! Sujeta esto un poco. - �Ad�nde vas, Giovanni?

- �Ad�nde vas? - �Enseguida vuelvo!

�Ad�nde vas, Giovanni?

�Eh, t�! �No conocer�s a Tomasino, el hijo de la Costantina?

- All� al fondo. - �Gracias!

�Me has quitado el sitio! �Vete a buscar otro!

- �A m� no me mueve nadie! - �Yo he llegado primera!

- �No, yo estaba antes! - �No ves que estoy con un ni�o?

Perdone... Perdone, �no ser� este el hijo de Constantina?

- S�, �por qu� lo pregunta? - Quiero saber si necesita algo.

�No ve que este viejo me ha quitado el sitio?

�Yo no le he quitado el sitio! �Tengo derecho a estar sentado!

�Vamos, ap�rtate ah�! �Vamos, baja, porco mondo!

�Gracias!

�Casi me mata! �Ese soldado quer�a matarme! �Casi me mata!

- �C�mo est�s? - �C�mo est�s?

- �Giovanni! Giovanni, vamos a salir. - Est� bien, ven aqu�.

�Costantina! �Vida m�a!

Vamos, dale esto a la mujer que est� en el carro con el ni�o. �Mu�vete!

�C�mo te has acordado del nombre del pueblo?

Bueno... Una vez tuve un perro que se llamaba as�.

- �Ponte San Fedele? - No, s�lo Fedele.

�Y t�? dime, �no te has acordado de mi nombre?

S�, pero no de tu apellido.

S� que eres de padre desconocido.

Lo le� en tu identificaci�n cuando te cog� la cartera.

�Y bien? �Eso cambia algo?

No. Yo tambi�n soy como t�.

�Hija de padre desconocido?

�Lo ves? Por eso hay esta simpat�a entre nosotros.

Somos un poco parientes, en cierto modo.

�Ad�nde te mandan?

No lo s�, nunca lo s�.

�Y t�? �Ad�nde vas?

No lo s�. Me voy por el ni�o.

Es normal.

- �Est�s c�moda? - S�.

- �Cu�ntas veces come? - �Y a ti qu� te importa?

�Suerte ha tenido al nacer en 1916! Ya no har� m�s guerras.

- �Quieres ser mi madrina? - �Deja de sobarme!

�Eh, nos vamos! �Estamos todos listos?

- Bueno... Adi�s. - Adi�s.

Yo...

Yo tambi�n.

- Adi�s. - Adi�s.

�Te escribo!

- �Estar�s siempre en el 7�? - No lo s�. Pero escr�beme igual.

�Pobres diablos! S�lo Dios sabe lo que les espera.

�Calla!

�Has visto qu� ni�era?

�Qu� tienes ah�?

Se los ha dejado.

- �Eh, vosotros dos! �Ad�nde vais? - Lo sab�a.

- Vamos al cami�n. - El cami�n est� por aqu�.

Vamos.

"Por aqu�, cerca del Piave hab�a un hostal... "

- �Eh, t�! �D�nde est� el Capit�n Castelli? - Est� dentro.

- �Capit�n Castelli? - Diga.

- �A sus �rdenes! Le traigo hombres. - �Cu�ntos?

Una veintena como m�ximo, adem�s del teniente.

Al resto lo tengo que llevar conmigo al frente de Borgo Pr�.

Est� bien. D�gale al Comandante que contacte con la bater�a de los Pagliai.

Benditos ellos, tienen la suerte de tener el tel�fono.

- Nosotros tenemos aver�a. - S�, Se�or.

Capit�n, ser� duro resistir hasta la ma�ana.

No hay un solo puente en pie, y nuestro ingenio...

debe levantar uno esta noche en Pederobba.

Si el enemigo no lo ve pronto, nuestros refuerzos podr�n pasar,

y los austriacos que bajan de Feltra deber�n replegarse y los emboscaremos.

Ser� duro... Aqu� lo �nico duro es el pan.

Veamos qu� se puede hacer.

�Eh, muchachos!

Parece que este puesto es de capital importancia.

Estamos a pocos kil�metros del Piave, y debemos resistir.

Al menos hasta la ma�ana.

Fuerza, valor y esperemos no morder el polvo. �Qui�n tiene el grado m�s alto?

Ninguno.

Est� bien. A partir de estos momentos eres caporal, o cualquier cosa con grado.

Detr�s de la casa hay un ca��n hundido en el barro. Vamos, hay que sacarlo.

Busacca, Piva, Giacovacci, vamos.

Lo siento por ellos, pero hay que derribar todos los �rboles.

- Aquellos de all�. - �Qu�?

�Qu� pasa, Zanin? �Algo va mal?

Esos �rboles los plant� mi padre, Capit�n.

Y nosotros los desplantamos.

No quiero que los austriacos se acerquen a cubierto.

�T�! Sube al techo y estate al acecho. Venga.

S�, Se�or. Pero est� lloviendo muy fuerte.

�Y qu� quieres que haga yo? Venga, arriba.

- Y dinos todo lo que ves. - En italiano, si es posible.

- Dispuesto para lo de los �rboles. - Rompe los cristales de las ventanas.

�Vaya mierda!

Decidme, hermanos:

�Qu� quer�is que hagamos? Estamos en guerra, �no?

Tenemos que romper los cristales porque esta noche tendremos la luna de frente.

No es el momento de ayudarles a dispararnos, �no?

Est� bien, est� bien.

Diga.

Habr� que encontrar pintura negra.

Hay que camuflar la fachada este. Parece una diana de tiro al blanco.

- �Oh, no! Si ayudas ser� m�s �til. - �No ves que tengo graduaci�n?

Pues ahora ser�s un graduado que empuja, o no empujo yo.

- Y yo no ser� menos. - Est� bien. Vamos, que se hace tarde.

Vamos, r�pido. No olvid�is pintar esta parte.

"�O EL PIAVE, O TODOS FIAMBRES!"

Eh, p�jaro de mal ag�ero, �pero qu� escribes?

�Por all�! �Los austriacos! �Ya llegan! �Ya llegan!

�Por all�, por aquella parte! �Est�n haciendo se�ales!

- �Por all�! - �Ya te hemos o�do!

Ya estamos aqu�.

Desde este momento, silencio absoluto. Apagad todas las luces, fuegos y cigarrillos.

Mande dos hombres a llevar un mensaje a la bater�a de los Pagliai.

Escoja a los menos... a los que sean menos eficientes.

- �Oh, Dios! �Ya no puedo m�s! - Vamos, hay que seguir andando.

- �Mira, viene una carreta! - �D�nde?

- �All�! - Vamos.

�M�ralo c�mo duerme! �Despierta!

�nimo, ya estamos.

- �Qui�n va? - �Qu� m�s te da?

Primero disparas y despu�s preguntas "�Qui�n va?"

�Siempre es mejor un amigo muerto que un enemigo vivo!

�Quienes sois?

- Somos dos �nimas del purgatorio. - Entonces pasad.

Venimos del Hostal Zanin. El Capit�n Castelli...

- D�jame hablar a m�, soy m�s veterano. - Venga, habla.

Nos manda el Capit�n Castelli.

En el Hostal Zanin estamos en un refugio con una treintena de hombres.

Hay otro refugio en Borgo Pr�.

Los austriacos se preparan para atacar. Debemos resistir hasta el amanecer.

�Hasta el amanecer?

Esta noche se va a construir un puente de barcos para contraatacar.

- �D�nde? - En Pederobba.

Pederobba, Pederobba... S�. Quiz�s hagamos retroceder a esos malditos.

Necesitamos hacerlo, Capit�n. A su disposici�n.

�Biantone! Saludad al Capit�n Castelli, y suerte.

Biantone, saca una botella de vino para estos dos amigos.

Gracias, Capit�n.

�Observatorio? Aqu� el Capit�n Soligo. P�seme al Teniente Locatelli.

�Locatelli? Soy yo. Escucha, intenta localizar r�pidamente Pederobba.

Se��lales con la Fotoel�ctrica nuestra posici�n.

�Int�ntalo! No, no puedo dec�rtelo,

pero si te responden de Pederobba, comprender�s porqu�.

Gracias. Adi�s, viejo.

- �Es que aqu� no se come, s�lo se bebe? - Encontramos vino, pero nada m�s.

- Eh, �qu� te ha pasado en la mano? - Ya no tengo mano.

�Y todav�a est�s aqu�? �Por qu� no te evacuan?

�Ad�nde?

Vamos, al agua.

�C�mo llueve! �Cu�ntos kil�metros hay de aqu� al hostal?

Seis.

Pienso lo mismo que t�. Ya hemos cumplido nuestro deber, �no?

Seguro. Cuando amanezca, volveremos all�.

De acuerdo.

Otro establo.

Cierra la puerta.

Toma.

Es bonito esto.

General, del Observatorio 22.

�Estamos en contacto con la bater�a de los Pagliai?

Ordene a la bater�a de los Pagliai que se repliegue al sector 28.

Necesitamos apoyo de artiller�a entre el 31 y el 37.

Los Pagliai est�n demasiado expuestos.

- Tienen que salir fuera de ah�. - S�, Se�or.

- �Qu� pasa? - �Lo oyes?

Viene del Hostal Zanin.

�Menuda suerte!

Imag�nate que estuvi�semos all�. Es como la boca del lobo.

Deben ser de los Alpes bergamascos, son paisanos tuyos.

Tienen el mismo acento.

�Komendantur, idiota!

�Qu�, los austriacos?

�Y los nuestros?

Oreste... Tenemos que mover el trasero.

Estos no son amigos de hacer prisioneros.

S�, �y c�mo lo hacemos?

�Hab�is encontrado algo?

No. Estos italianos escapan r�pido pero no dejan nada... a parte de botellas vac�as...

Si continuamos as�, en unos d�as podremos entrar en Mil�n.

Me contentar�a con llegar aqu�.

Bardolino. �Ah, Verona!

Estuve all� hace cuatro a�os... cuando �ramos amigos de los italianos.

Un brindis por Verona.

Si los italianos no se reorganizan, s�, todo es posible.

De todas formas... Hemos avanzado demasiado.

Nuestra cohesi�n se ha debilitado, y corre el riesgo de romperse.

Sin embargo, Capit�n, ha sido una ofensiva soberbia.

S�, y despu�s todo el m�rito ser� del Estado Mayor.

�Qu� pasa?

�Pero qui�nes son? �italianos aqu�?

Los hemos capturado aqu� fuera, Comandante. Hab�an cogido nuestros abrigos. Son italianos.

Vestidos como nuestros soldados. Decidme porqu�.

Venga, habla t�, que eres el m�s veterano.

Son esp�as, �verdad?

No, no, �qu� esp�as? Somos soldados italianos.

Mire debajo. �Lo ve? Mire debajo.

Debajo. No encima.

Est�n Uds. equivocados,

sin ofender a nadie,

porque aqu� antes estaba una de nuestras bater�as.

Hab�a un capit�n que estaba en el mismo sitio que Ud.

Es cierto. Hab�amos venido a decirle de parte de "Bolo Sellado", otro capit�n,

que �bamos a construir un puente de barcos para reforzar...

�Puente de barcos?

Repito mi pregunta:

�Puente de barcos?

Digan algo, por favor.

Est� trompa. Quer�a decir Ponte San Fedele,

que es un pueblo en el que est�bamos, y despu�s...

y despu�s nos mandaron aqu�.

Y el Capit�n "Bolo Sellado"... �Sabe por qu� le llamamos as�?

Responda a la pregunta.

�No sabe por qu�?

Adelante.

Creo que somos afortunados.

�Besugo bocazas romano!

�Pero c�mo se te ha ocurrido hablar del puente de barcos?

�Mala bestia!

�No sabes que si se enteran los nuestros van a fusilarnos?

�Y qu�? �Crees que estos van a dejarnos libres?

Nos llevar�n a un campo de prisioneros, a un barrac�n.

Sin comer, desnudos, sin ba�arnos...

�Y todo por seguirte a ti!

�S�, chaval! �Qui�n ha tenido la idea de venir a dormir aqu�?

�El primer d�a que te encontr� cav� mi tumba!

�Cazurro, est�pido insensato romano!

"�Todos hermanos! �Todos somos hermanos!"

�Aqu� est�n los hermanos!

Nos han puesto bajo llave.

Y pronto van a trincarnos como a la vaca que estaba aqu�.

Como a la vaca... Ahora tambi�n son can�bales...

- �Ah, no! - S�, ignorante, s�.

�Y t� qu� sabes? �Has visto al Capit�n?

�Vaya ojos ten�a!

Completamente blancos, inyectados de sangre...

Parec�a un loco.

Olv�date de los ojos del Capit�n.

Ten�a ojos de loco.

�Tienes m�s cigarrillos?

Venga, dame uno.

Vamos, r�pido.

Dame fuego.

�Mierda!

�Sabes que todav�a no te entiendo?

�Pues yo a ti s�!

�Y si nos despedimos?

�Por qu�?

�Y bien?

Puede que nos pongan a uno en una parte, y a otro en otra.

�Para qu� van a separarnos?

No va a pasar nada.

�Est� bien, ya vamos!

He comunicado a mi superior que van a decirme d�nde est� el puente de barcos.

Dec�dmelo entonces.

Les ruego no desperdiciar sus palabras en negar el asunto.

Debo advertirles que si no me comunican el lugar del puente de barcos...

ordenar� que los fusilen inmediatamente.

Vuestra falsa vestimenta me concede el derecho a hacerlo.

�Estate quieto!

Perdone...

�Nos permite un momento?

Por favor.

Mala bestia... �Y ahora?

�C�mo ahora? �Ahora qu�?

Es lo que pregunto, �no?

�Quieres que nos maten?

- Se lo decimos. - �Espera un momento!

Entre los dos hemos decidido...

- �Verdad? - S�, s�.

Que est� bien, se lo diremos.

Me he equivocado. Les cre�a con m�s valor. Sobre todo al alto.

�Valor?

Digamos higadillos.

Conozco bien el h�gado a la veneciana con cebolla.

Pronto tambi�n podremos comerlo nosotros.

�El puente, d�nde?

Perdone...

�De qu� habla ahora?

�Por favor!

- �Giovanni! - �Cierra el pico!

Y ahora, escuche un poco.

Viendo que hablas as�...

Yo no le dir� ni siquiera una sola palabra.

�Ha comprendido?

�Cara de mierda!

�Lo hab�is matado!

�C�mo se puede matar as� a la gente?

�Y ahora?

�Ahora qui�n va a decirles donde est� el puente de barcos?

�Lo sab�a s�lo �l, yo no s� nada!

- �Qu� le va a decir a su superior? - �Y ahora?

�Ahora qu�?

Uds. creen...

Uds. cre�an que yo lo sab�a.

Yo no s� nada. �Yo no s� nada!

Capit�n, yo estaba en Sanidad.

Yo no s� nada.

�A un simple soldado no se le dice nada!

�Sabe que no nos dicen esas cosas!

�No s� nada, Capit�n! �No s� nada!

Giovanni...

Tengo miedo.

�Y ahora?

�Yo no s� nada! �Si lo supiese os lo dir�a!

�Soy un cobarde! �Lo saben todos!

�Esos puercos se retiran!

�Llegan los refuerzos, Sargento! �Llegan!

�Llegan!

Incluso esta vez...

esos dos cagones se han escaqueado.

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