Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
EL PISTOLERO DEL AVE MARÍA
Te dije que no lo mataras.
Le disparé en la pierna.
Entonces está jugando, Papito.
Bastardos.
Ve a decirle a tu Ama que deje de enviar pistoleros
a buscarme como si no valorara sus pellejos,
y no dejes que te vuelva a ver, de lo contrario
Miguel, te volaré los sesos.
Ahora vuelve a subirte a tu caballo.
¿Quién eres tú?
Necesito agua.
Necesito agua.
Por favor.
Tienes hambre, ¿eh?
Sí, no he comido nada desde que me fui de Oaxaca.
Me gustaría vivir aquí.
Unos bandidos me atacaron y...
mi caballo está muy cansado.
- Me dirigía a... - No quiero saberlo.
Relájate extraño, es sólo mi vaca.
Tiene hambre.
Mi madre.
¿Cómo te llamas?
Rafael.
Déjame echarle un vistazo a esa muñeca tuya.
Toma, ponte esto en la boca y muerde fuerte.
Has tenido esta extensión aquí por un tiempo, ¿eh?
Unos 12 años.
¿Estuviste antes en otros sitios?
En todas partes.
Mi madre y yo solíamos deambular de un lugar a otro.
¿Así está mejor?
Gracias Sebastian.
¿Cómo sabes mi nombre?
Verás, una vez conocí a un hombre que se parecía a ti.
Se llamaba Sebastian.
Si quieres mañana te cuento su historia.
Puedes dormir aquí.
Estaré arriba.
Bueno, buenas noches.
¿Rafael?
¿Rafael?
¿Rafael?
Tequila.
Sr. Stamper, levántese, es hora de ir a casa.
Pero acabo de llegar.
- Sr. Stamper, solo salga de aquí. - ¿No puedo al menos tomar otra copa?
Créeme que tienes suerte de que tenga que llevarte vivo amigo.
Te enfrentas a mí de nuevo, Amigo,
¿entonces por qué no me vuelas los sesos como dijiste que harías?
Sáquenlo de aquí.
Bájenlo.
Ahora váyanse.
Mátalo Sebastián o él te matará a ti.
¿No te das cuenta?
Fuera de aquí.
¿Y qué pasa con mi caballo?
Fue un buen intercambio.
El mío estaba cansado.
No quería complicarlo todo.
No quería causarte problemas.
Todavía no me contaste esa historia.
Vamos.
¿Qué ocurre?
Nada.
Nada.
Ponle esto.
Es grasa de serpiente. Mi madre la hizo.
No era tu madre en absoluto.
Tu verdadera madre vive en Oaxaca,
con el hombre que mató a tu padre.
Tu padre luchó en la guerra.
Regresó a la hacienda en el 66.
Viene el Patrón.
Oiga Señora, el Patrón regresó.
Antonio, que estés bien.
Juanita, dile a la Señora.
Buenos días, Señora.
Acabo de verlo cuando llegaba a la Plaza de Oaxaca.
Bueno, este es sin duda un día feliz para nosotros,
y para darle la bienvenida a mi esposo vamos a celebrar una Fiesta.
Así.
Ahora mete el otro brazo.
Eso es.
Su padre apenas reconocerá a sus hijos.
Isabella ya es una linda Señorita,
y él pensará que eres bastante mayor Sebastian.
Rafael dice que tienes poderes malignos y lanzas hechizos.
Tu padre va a estar muy orgulloso de ti.
Mis ángeles.
Rafael, ven aquí.
Quédate aquí y no te muevas.
Sebastian,
esperé tanto por esto. Sebastian,
esperé tanto por esto.
Isabella.
No soñaba que mi hija fuera tan linda.
María.
Juan.
Bienvenido a tu casa.
Anna.
Cuántas veces pensé en este momento.
¡Viva México!
Oigan, brindemos por la libertad de México.
Tus hombres se están divirtiendo.
Lucharon bien.
Se lo merecen.
Anna, ¿me alcanzas mi camisa, por favor?
Gracias,
y mi chaqueta.
No puedo encontrarla Juan.
Qué extraño.
Estaba en la silla, ¿no?
¡Anna!
Anna.
No.
No.
No...
¡No! ¡No!
¡Dios!
¡Dios!
¡Rafael!
¡Rafae, corre!
Sebastian.
Sebastian.
Sebastian. Sebastian.
Sebastian. Sebastian.
¡Despierta!
¡Rápido, Sebastian!
Levántate, rápido.
No te asustes.
Escápate con los hombres, y cada vez que puedas podrás correr la voz
que fueron los franceses quienes asaltaron la Hacienda.
Muy bien.
Anna.
¿Qué pasó con los niños? Estaban aquí durmiendo.
Tomas, ¿dónde están?
Probablemente se estén escondiendo.
Los encontraremos.
Oh Tomas. Fue terrible.
Todo salió como lo habíamos planeado.
Anna, tu madre y Tomas,
no se ven mucho.
Sebastian, ¿no me conoces?
Solíamos jugar juntos.
Soy Rafael, Sebastian.
Tú y yo éramos amigos.
¿Mi hermana?
Vive en Oaxaca.
Estaba enamorado de ella,
y para alejarla de mí,
la obligaron a casarse con un tendero.
Le di la vuelta a México intentando encontrarte.
Me cazaron como a un perro de las praderas,
entonces cuando me di cuenta de que eras tú en la cabaña,
no tuve el valor de explicártelo,
y ahora lamento haberte encontrado.
¿Tienes miedo?
Un poco de miedo.
¿Sabes quién mató a mi padre?
¿Por qué no te han matado?
Esa es otra historia.
Puedes devolvérmelo más tarde.
Nos separaremos por la frontera.
Oaxaca está muy lejos.
Podrías necesitar otro caballo.
Te espero en Juárez mañana.
Vanidad.
Vanidad, siempre vanidad dice el Predicador.
Qué beneficio para el hombre.
Esa generación se va y viene otra,
y la Tierra...
sigue para siempre, aunque yo camine por la Sombra del Valle...
¿Quién le disparó?
No lo sé.
No te hagas el héroe.
No, te lo diré, espera,
nunca los había visto.
Dos jóvenes, cabalgaron hacia las colinas.
Gracias.
Gracias, teniente.
- Un placer, Señora. - El próximo baile será su recompensa.
Sería un honor.
Le aseguro que todas las chicas me mirarán con envidia.
Soy realmente afortunado, Señora.
Disculpe.
¿Tienes alguna noticia?
Sí, Señora.
Sígueme.
¿Qué haces aquí?
- Estoy esperando... - ¡Fuera!
No debiste haber vuelto.
Es la última vez que te lo digo.
Tráeme a Rafael vivo,
de lo contrario tu vida no vale nada.
Entiendo Señora.
Le traeré personalmente a los dos.
¿A los dos?
Sí Señora, el que mató a Chico no fue Rafael.
Encuéntralo Francisco.
Llévate todos los hombres que necesites.
No me importa lo que tengas que hacer,
pero encuéntralo.
Tus caprichos ya nos costaron demasiado Anna,
y ahora es suficiente.
Tú, lárgate.
Anna.
Si no hubiéramos dejado vivir al desgraciado hace años, ahora seríamos libres.
No más derramamiento de sangre Tomas, nunca más.
No es el remordimiento lo que te atormenta.
De eso serías incapaz.
Tienes miedo Anna.
Sí, el miedo ha causado esta venganza.
No tiene nada que ver contigo,
y nunca lo entenderías.
Sabes que no hablabas así en una época.
Es fácil suponerlo,
aunque nunca pensé que pudiera ocurrir,
que me usaste sólo para matar a tu esposo.
No eres más que una prostituta barata Anna.
Ten cuidado Anna.
No intentes presionarme.
Isabella.
Ya es hora de irnos, Isabella.
Es muy tarde y pareces cansada.
Por favor.
Vamos.
Oye amigo.
Tienes la mujer más bonita del pueblo, ¿sabes?
Ella es un desperdicio con un marido como tú.
Es la mujer de un hombre.
¿Qué es lo que quieres? Es la mujer de un hombre.
¿Qué es lo que quieres?
Nada amigo.
Parece que Rafael viene en camino,
y si llega aquí, es muy posible que lo veas antes que nosotros,
en cuyo caso...
me dirás dónde está.
Yo diría que eso es algo sabio.
¿Entiendes?
Vámonos.
Isabella.
¿Qué vas a hacer?
Isabella, me gustaría mudarme.
Tal vez podamos encontrar paz en algún lugar lejos de Oaxaca.
Isabella, estás casada conmigo.
Sé que no debía ser así,
y perdóname por no haber tenido la fuerza para negarme,
pero esperaba que aprendieras a quererme.
Intenté hacerte feliz todos estos años.
Por favor, Isabella,
¿tal vez lejos de aquí?
Ignacio, lo siento.
Verás, mientras el asesino de mi Padre esté aquí,
no puedo dejar este lugar.
Sebastian.
Oye, usé tu dinero para comprarme un caballo.
Oye amigo, ¿qué te parecen estos, eh?
Lo conseguí con lo que me sobró.
Oye, no te ves nada mal.
Pensé que podría necesitar más agua, Señor.
Mi nombre es Ilisa.
Si alguna vez quiere algo,
estaré por aquí, y así si se siente solo esta noche,
sería un placer para mí hacerle compañía.
¿Recordará mi nombre, señor?
Se pone muy frío por la noche.
Ilisa,
ve y pregúntale al dueño si tiene otra habitación libre para mí.
Por supuesto, señor. Hay una justo al lado de la mía.
¿Qué pasa Rafael?
Voy a dar un paseo.
Buenas noches, señor.
Bienvenido a Juárez. ¿Ha visto mis mantas?
Vienen de las montañas de Perú. Bienvenido a Juárez. ¿Ha visto mis mantas?
Vienen de las montañas de Perú.
Que es la mejor lana de llama y tejida por vírgenes
y fue bendecida en la gruta de la Virgen de Guadalupe.
Una vez que la toque no querrá soltarla, Señor.
Oiga, señor.
Hace mucho calor aquí.
¿Me invitas un trago, amigo?
Pídelo. Yo me encargo.
Pero te gusto, ¿no?
Tenga mucho cuidado, Señor.
Él está arriba, tercera habitación a la izquierda.
Gracias señor. Muchas gracias.
Oiga, despierte señor. Es tarde.
¿Por qué no puedes quedarte un poco más?
No puedo. Escuché ruidos afuera,
y ni siquiera debería estar aquí.
Ponlo en su caballo.
¡Ándale!
Eres bienvenida aquí, Anna.
Te ves bien.
Ayúdeme Padre. Ayúdeme.
Cálmate hija mía, y dime, ¿qué te pasa?
Sebastian está vivo.
Está regresando.
Rafael, el criado, estaba enamorado de Isabella.
Cuando supimos que ella lo amaba,
Tomas lo castigó, atrozmente.
Yo le salvé la vida.
No podía soportar más derramamiento de sangre en la casa.
Continúa, Anna.
Rafael lleva años buscando a Sebastian,
y ahora lo encontró.
¿Cómo puedes saberlo?
Lo presiento.
Un día él cruzará el umbral de mi casa.
Me llamará.
Me buscará.
¿No es suficiente el odio de Isabella?
Por favor,
ayúdeme a evitar su odio, por el amor de Dios.
En dos días será el aniversario de la muerte de tu esposo.
¿No es cierto?
Sí.
Rezaré por su memoria,
y le pediré a nuestro Señor su ayuda,
y su misericordia,
para que la paz de Dios
te ayude a llenarte de amor.
Eso es todo lo que puedo hacer.
Gracias Padre.
¡Alto!
Ustedes dos cabalguen a Oaxaca y adviertan al señor Tomas.
Vayan. Vámanos.
¿Quién es ese Miguel?
No me gusta usar la violencia,
pero era la única forma que tenía de hablar contigo.
No puedes quedarte en Oaxaca.
¿Por qué no?
Durante años tu presencia aquí envenenó mi vida con tu madre.
Ya llegó demasiado lejos.
Por mí puedes matarme.
No puede ganarte el amor de mi madre.
Ha habido y hay hombres además de ti,
y los habrá siempre,
mientras ella aguante a esos animales horribles que atrae,
porque mi madre no tiene virtud.
Se volvió adicta a sus deseos.
No fue más que lujuria lo que la hizo tu cómplice.
Sólo estás ciego a la verdad.
Buenas tardes, señores. Por aquí, bienvenidos.
Pasa. Pasa. Les daré una habitación tranquila.
- Bienvenidos - Ella es mi nieta.
Es una habitación tranquila.
Por aquí, señor.
Muévete.
No los molestarán aquí.
Queremos un poco de vino
y que la chica lo traiga y cierren por la noche.
¿Algo no está bien, viejo?
No, no, nada señor.
Entonces deja de mirar como tonto.
Sí, sí señor. Lo haré.
Un poco de vino y a cerrar por la noche.
Melina,
quieren un poco de vino.
Llévaselos tú.
Oigan, es hora de cerrar.
Váyanse. Rápido.
Vamos Miguel, Paco,
estamos cerrando. ¿No escucharon? Váyanse a casa.
Señor, váyase a casa, por favor.
Oye viejo, tráenos algo de comer también.
Señor, puede llevarse la botella, pero por favor, váyase a casa ahora.
¿Qué hace ese hombre aquí?
Debe estar borracho.
Vamos, señor, es tarde.
- Voy a terminar eso, viejo. - Ya veo.
Oigan, esperen un minuto, se me cayó la botella.
Muy bien señor, vuelva adentro.
Oye Rafael, está llena de diversión, ¿eh?
La guardaré para ti.
Oye Pedro, ¿todavía no, eh?
¿Cuánto tiempo niño, eh?
Ponla en la cama.
¿La quieres? Es un regalo.
Ya veo, casi lo olvido,
este hombre no es un hombre en absoluto. Tiene un pequeño defecto.
Ya hice que te arrepintieras de haber nacido hombre.
Todo lo que queda para presumir son tus músculos,
pero ahora no por mucho tiempo.
Bastardos.
Serás feliz conmigo.
Soy un hombre de verdad, Chiquita.
Si tienes un Dios,
reza para que no te deje encontrarte conmigo en otra ocasión.
Si no, esa vez será la última.
Señora, me gustaría... Me gustaría acompañarla.
Puedo cuidar de mi hija yo sola.
Ignacio, Ignacio,
¿me das una botella de tequila?
Date prisa, hombre. Dame mi botella de siempre. ¡ Dije que te apures!
Espera un momento,
Necesito dos botellas, no una.
Llegas tarde, viejo.
Esta tarde está todo cerrado.
¿Seguro que es tarde?
En la plaza el sol ya salió, lo que significa que es temprano.
¿Puedes...
Dije que es tarde.
Tal vez sea la luna.
Hombre, tendremos que ir a verlo más de cerca.
Ignacio, llegas muy tarde.
Están todos cerrados porque el sol es en realidad la luna.
Eso es lo que dijo tu nuevo asistente.
Vuelve más tarde Paco.
Ya veo, ya es más tarde.
Señor, ¿qué puedo hacer por usted?
Soy amigo de Rafael.
¿Dónde está Isabella?
Vamos atrás.
Anna, no te esperaba.
¿Por qué no me avisaste que venías?
¿Dónde está Isabella?
¿Isabella?
¿Por qué no entramos?
Tenemos muchas cosas que hablar, con calma.
Te pregunté dónde estaba Tomas.
Oiga, Capitán, traiga a la chica aquí.
Sí.
Ya basta de látigo. Que se vaya.
Ya oyeron al Patrón.
Vamos.
¡Basta Luis!
Si no hiciera eso,
nadie pagaría.
Hola Tomas, estuve descansando.
Discúlpame por verme tan terrible para ti,
pero estaba muy cansada.
No volverás a dejarme sola, ¿verdad?
No es lo que piensas.
No es verdad, así que ayúdame, no es verdad.
Ella inventó todo esto. Nunca la toqué.
Por el amor de Dios, Anna, créeme.
Vayan tras la putita. La quiero.
Vamos. Vayan tras ella. ¡Vayan!
¡Suéltenme!
Ven aquí.
Ven aquí.
¿Quién eres tú?
Soy amigo de Rafael.
Una vez te hice una promesa.
La cumplí.
Tu hermano está junto a la lápida.
Sebastian,
me ayudarás a atrapar a sus asesinos.
Estuve allí la noche que lo mataron.
Hay que vengarse.
Isabella.
Fueron mamá y Tomas quienes lo mataron.
Júrame que los matarás Sebastian.
Júralo.
¿Él te sigue molestando Anna?
En él hay 5.000 pesos
y los papeles de la Hacienda a tu nombre.
Es el precio que te ofrezco por tu silencio.
Ahora vete.
Sal de mi casa.
Señor Tomas,
el señor Ignacio quiere hablar con la señora.
Entonces déjalo entrar.
No quiero ver a nadie.
- ¿Qué quieres? - Perdóneme, Excelencia,
en el pueblo hay un hombre que habla de Sebastian,
el hijo del General Carrasco.
No seas tonto Ignacio.
Todos saben que Sebastian está muerto.
Ya hablé con él Excelencia,
y estoy convencido que dice la verdad.
- ¿Dónde está este hombre? - En mi casa.
Él me persiguió demasiado tiempo.
Vete Sebastian.
Él tiene malas noticias de Sebastian.
Así que tú eres el forastero.
Sí.
Bueno, entonces habla.
Bueno, yo tenía un amigo
que dijo ser hijo de un General muy famoso,
y cuando estaba triste
hablaba de esta casa.
Hablaba de usted, señora.
Dijo que usted era su madre.
¿Dónde está tu amigo ahora?
¿Cómo se llama?
Está muerto.
Se llamaba Sebastian.
Muy bien, forastero,
le agradecemos la noticia.
Vuelva mañana y le pagaré por las molestias.
Un momento.
¿Se acuerda de esto?
¿No lo reconoce?
¿Fue idea tuya?
- Déjala en paz. - Sebastian,
él mató a tu padre.
Sí, yo lo vi hacerlo.
Es él.
¡Quieto! ¡Quédate ahí!
Rafael,
no lo mates.
No Sebastian.
No te acerques a ella.
Lo vi suceder. Lo vi esa noche.
Él sangraba de donde Tomas lo había apuñalado.
Él te llamó, Sebastian, pero ella le disparó.
Dile la verdad. Yo lo vi.
Sabes que es la verdad, díselo madre.
Di la verdad.
Te lo ruego.
No me llames así.
¡Deja de mentir! La misma sangre está en mi cuerpo. La misma en el tuyo.
Madre, ¿no puedes dejar de mentir y decir la verdad?
Madre.
Perdóname Isabella,
y tú también, Sebastian.
Yo no soy...
su madre.
No.
No es cierto. ¿Verdad, madre?
Tú eres nuestra madre.
Dime que no es verdad.
Dímelo.
No me dispares. Eso es estúpido.
Déjame ir y serás un hombre muy rico,
y tendrás una gran historia que contar.
¿Cuál historia?
Una historia de Anna Carrasco.
Ella no era la madre de Sebastian e Isabella.
Anna no podía tener hijos Rafael, créeme.
Créeme.
Su verdadera madre era una criada
que murió dando a luz a Sebastian.
Tomas.
Tomas.
¡Isabella!
Isabella.
¡Isabella!
¡Isabella!
GUNMAN OF THE AVE MARIA (1969) EL PISTOLERO DEL AVE MARÍA Sincronización y traducción: DanyMoony
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.