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Y, ahora, mide 1.78 m,
pesa una cifra que me da miedo intentar adivinar
y hoy cumple cinco semanas de sobriedad…
¡George Lopez!
¡Eso es! Puedo decir el alfabeto hacia atrás.
A, B, C, D…
Qué orgullo, papá.
Sí, lo que sea ¿Y mi pastel?
Ya saben las reglas: otra semana de sobriedad, otro pastel.
No podemos hacerte un pastel cada semana durante el resto de tu vida.
Serían como… cien pasteles.
Ahora que tienes tu ficha de los 30 días, tu recompensa será la superación personal.
Está bien.
Pensé que habría pastel.
Solo comí seis donas en AA para hacer espacio.
¿Alguien dijo pastel?
No, lo siento. No hay pastel. Mi familia me odia.
Querrán que vuelva a beber.
Es mi nuevo padrino, Iggy.
George necesita todo su apoyo.
Cuando estás sobrio, andas como loco.
Al principio dices: "Oigan, yo puedo con esto".
Y luego dices: "Dios mío, ¿qué ocurre?
Dios mío, ¿por qué?".
Sí, y luego tu chica te dice:
"Iggy, me cansé. Te dejo".
Y tú respondes: "Pero ¿por qué, Vanessa? Dijiste que estos shorts eran sexis".
Cada uno lo vive a su manera.
Miren, George está muy frágil ahorita.
Estoy muy frágil.
El hombre se la pasa moviendo las cajas frágiles de la gente,
pero a él hay que tratarlo con cuidado.
Yo moveré cajas,
pero tú haces mover mis sentimientos.
Ven aquí, viejo. Ven aquí.
¡MEJOR, MÁS BARATO Y MÁS RÁPIDO!
Te hemos apoyado durante cinco semanas.
Tu padrino no tenía que sermonearnos.
Sabemos que lo que haces es difícil.
No, creo que no lo saben,
porque ninguno ha tenido que enfrentar sus propias adicciones.
Porque no tenemos ninguna.
Me opongo, su señoría.
¿Sabes cuál es tu adicción, Mayan?
Tu adicción es culparme
de todo lo que sale mal.
Esta mañana me culpaste porque no pudiste desayunar.
Porque te lo comiste.
Si no quieres que me coma tu tostada de aguacate,
escóndela debajo de la cama como todos.
Y este tonto de aquí es adicto a los videojuegos.
Se llama Fortnite
y es una experiencia digital interactiva.
Bueno, drogadicto.
Y Rosie, adicta a limpiar.
La limpieza es un hábito normal de una persona cuerda.
La gente cuerda no lleva trapeadores en los pies.
Los vi en Facebook.
En las Bahamas, los usan para limpiar los fondos de cristal de los barcos.
Quinten es adicto al queso.
Puedo dejarlo cuando quiera.
Hasta Churro es adicto a salir.
Solo escuchar la palabra hace que se rasque.
Esas cosas no son adicciones.
Entonces no debería costarles
dejarlas durante una semana, o… ¿tienen miedo?
¿Una semana?
Que sea todo un mes, tonto.
No, una semana está bien.
Todos le hicimos una promesa a tu abuelo.
Debes cumplirla y dejar de jugar Fortnite.
Listo, lo dejé.
Lo dejaré de nuevo en una hora.
Hiciste una promesa,
aunque haya sido a un hombre que no ha hecho una desde 1993
en Nuestra Señora de Soledad.
Y ni siquiera pudo cumplirla.
Si no puedo jugar, ¿por qué tú sí puedes limpiar?
No estoy limpiando.
Te busco ropa para vestirte.
Póntelos.
Ya tengo calcetines puestos, y estos están sucios.
Póntelos.
Tanto polvo…
y no puedo limpiar.
Pero tú sí puedes.
Y tú puedes jugar mi juego, así no pierdo mi racha.
Te lo estoy confiando, abuela.
Y yo te confío una de mis posesiones más preciadas.
¿Un trapo? ¡Esto no es un premio!
No es solo un trapo.
Era mi manta de la niñez, mi chal de la comunión
y mi velo de bodas.
Y, ahora, es un trozo fino de tela,
que mantiene unida a toda esta casa.
Ahora, limpia.
Te va muy bien con eso de no culpar a tu papá.
Intento apoyar a mi papá,
pero no me lo está poniendo fácil.
Pensé que, al estar sobrio, sería cariñoso, considerado y paciente.
Esperaba a un Tom Hanks mexicano.
En lugar de eso, te tocó un Tom Arnold mexicano.
¡Ahí voy!
Necesito a alguien que no se duerma y vea videos graciosos conmigo.
Sin alcohol, tengo problemas para desmayarme.
Se le dice "dormirse".
Si no me dejas dormir, me arruinarás el día.
Vaya, alguien quiere culparme, ¿eh?
Lo necesito.
¡Dame un poco de esa dulce e inapropiada ira!
No te culpé, igual que no te culpé
cuando no jalaste de la cadena porque dijiste que lo dejaste "en remojo".
¿Fuiste tú?
Creí que había sido Chance.
Le hice una cita con el doctor.
¿Saben? Ambos podrían aprender de AA.
Decimos: "Dios, dame la serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar".
Y lo terminan con: "La sabiduría para saber diferenciarlas".
¿Cómo pudiste memorizar eso?
Ahora que tomé la decisión de estar sobrio,
puedo recordar cosas. ¿Celosa?
Más bien irritable, cansada y a punto de gritar.
Dios mío, soy la Roseanne de Cuba, República Dominicana y México.
No es lo que crees.
Es queso vegano.
¿Sabes dónde están los somníferos?
Son las 9:00 a. m.
O me noqueo con pastillas o noqueo a mi papá con una barreta.
¿Estás bien?
Oscar y los muchachos salieron a beber sin mí
y me di cuenta de que los buenos tiempos ya pasaron.
De nuevo, son las 9:00 a. m.
Sí, pero son las 9:15 en algún lugar.
Creo que tu papá se siente solo.
Por eso está tan dependiente. Extraña a sus amigos de tragos,
igual que yo extraño mi club de queso…
los Quesos ParmHermanos.
Bueno, si se siente tan solo,
debemos asegurarnos de que siempre tenga a alguien con quién estar.
¿Por qué no lo sacas a cenar?
Puedes practicar el no culparlo de todo.
Y, si le muestras que puede pasarla bien estando sobrio,
quizá sea menos dependiente.
Quizá, cuando cumpla con todas sus necesidades,
se convierta en el amado ganador de dos Óscar que nos merecemos.
Al menos no tienes muchas expectativas.
Usa el pico, no la hoz.
Puedes hacerlo mejor, abuela.
Deja de limpiar los marcos de fotos.
Tienes que levantar las cosas y limpiar debajo.
¿Cómo sabes lo que hago?
La mugre me habla.
Con cada muerte, me matas a mí.
Se acabó. Ya me cansé.
Dame el trapo.
Te lo cambio por el mando.
A las cuenta de tres…
Uno, dos…
¡Rompiste mi mando!
Manchaste mi trapo.
¡Es un trapo!
Hace tiempo que no venía aquí.
¿Por qué dejamos de venir?
¿No nos echaron por tu culpa?
Sí, me vetaron después de "robar" un vaso de margaritas
que tú "escondiste" en mi mochila de Bob Esponja.
Hola, soy Gladys.
Por favor, disfruten nuestros famosos nachos con carne.
Órale, eres George Lopez, cinco veces ganador
de nuestra competencia de tragos "Gran Borracho".
Ni siquiera competía. Para mí, era un día cualquiera.
Mi papá me habló de ti
y me avisó que tuviera cuidado con tu hija ratera.
Está en la cárcel.
Ella es Caroline, mi ama de llaves.
Hola, cariño.
Un placer, señora.
¿Lo de siempre: un margarita sin sal ni hielo
ni el jugo?
Sin nada porque… dejé de beber.
Te pusiste ese tampón de tequila en tu pompis.
Le dije eso a tu papá en confianza.
Ya no uso tampones. Ahora cambié.
Solo tomaré una bebida sin alcohol, ¿sí?
Tráeme una piña "con nada".
El caballero la tomará batida, y yo también.
Y después, plancharás mi saco,
pulirás mi plata y jalarás mi dedo.
A sus órdenes, señor.
Dios mío. ¿Nos estamos divirtiendo?
Nos estamos divirtiendo, ¿no?
Nachos con carne.
Tom Hanks.
O sea, T. Hanks.
Digo, "thanks".
Me alegra que podamos pasar tiempo juntos sin pelear.
¿Qué diablos haces?
- ¿Qué? - Los nachos se comen con la mano,
como la sopa o los filetes.
Si como con las manos, me mancharé el suéter con salsa.
Detente ya mismo.
Me avergüenzas. Soy un borracho famoso por aquí.
- ¿Así te gusta? - ¡Sí!
Creerán que contraté a una ama de llaves que no sabe comportarse en la mesa.
Me entró jalapeño en los ojos.
- No veo. - ¿No ves?
¡No podemos ver!
Esto es tu culpa.
¡Todos a bordo, aquí llega el tren de la culpa! ¡Chu, chu!
Te saco a cenar a tu restaurante favorito
y lo único que haces es molestarme.
- Pensé que la estábamos pasando bien. - Me denigrabas.
Siempre te denigro. Es lo que hacemos.
Hiciste que comiera con las manos.
Mayan, tú te tocaste el ojo.
¿Yo cultivé los jalapeños durante generaciones
para que fueran picantes?
Admítelo, Mayan. Eres adicta a culparme.
No tendría que culparte si tomaras tu sobriedad en serio.
Me la tomo en serio. Dejé de beber.
¿Y por qué me lo pones tan difícil?
¿Es difícil para ti?
Mejor paguemos y larguémonos.
¿Es en serio?
Supongo que también me vas a culpar de eso.
No me iré hasta terminar mi bebida de bebé con frutas.
Vaya.
Me siento raro.
¿Estás bien?
No sé, Mayan.
Creo que esta bebida tiene alcohol.
- ¿En serio? - Sí.
Bébela. Pruébala.
- Creo que sí tiene. - Sí tiene.
- Perdón. - ¿Todo bien?
¿El trago no tiene alcohol?
Claro que no, gran borracho.
¿Por qué guiñas el ojo? Pedí una bebida sin alcohol.
¿En serio?
Pensé que solo querías verte con clase para tu ama de llaves.
Ahora estoy sobrio.
Esto no es bueno. Para nada.
Esto no es queso.
Es tahini, ¿está bien?
Es tahini.
Ese tipo tiene un problema.
No sé si voy a permitirle a alguien usar este mando.
Ahora tengo lo que mami llama "problemas de confianza".
Está casi arreglado.
Y como extra, pudimos limpiar por dentro.
Está lleno de dulces.
No son dulces. Son mocos.
Es mejor que ponerlos en los cojines del sofá como el abuelo.
Ojalá pudiera limpiar este sofá con un soplete.
Tu adicción te hace decir eso.
No soy adicta.
De niña, tuve muchas carencias,
así que tenía que limpiar mis cosas,
para que duraran.
Ahora el trapo de 80 años tiene sentido.
Toma, puedes limpiar. No diré nada.
No, gordo. Debemos cumplir.
Hicimos una promesa.
Técnicamente, la promesa la hizo mamá.
Es cierto.
Y Dios no escuchó, porque sus palabras no llegan al Cielo.
Tengo que sacarme este alcohol.
¿Y si te metes los dedos?
Ni loco, sé dónde han estado.
Gracias.
- Solo bebe agua. - Sí.
Lo lamento mucho.
Les diré algo, pueden dejarme una propina reducida.
Creo que no entiendes lo serio que es esto.
He estado sobrio durante las últimas cinco semanas,
y tú botaste todo a la basura.
Siempre pensé que el alcohol era lo mejor.
Pero me costó mi… familia y mi negocio.
La última vez que bebí… casi me muero.
Cuando estoy solo, aún quiero beber.
Pero no lo hago porque le prometí algo a mi familia
y soy mejor persona si no tomo.
Ay, papá.
¿Papá?
¿Es tu hija?
¿Recuerdas que no podía venir aquí, tonto?
¿De verdad quieres mencionar eso, Gladys?
¿Qué tal un postre gratis?
¿Flan? ¿Churros? ¿Una porción de pastel?
¿Escuchaste lo que yo escuché?
Estuve sobrio y ya no lo estoy. No merezco pastel.
Entonces, ¿no quieres pastel?
No, sí lo quiero.
Hiciste todo bien, George.
Mira, viejo, no bebiste a propósito.
Mayan, tú hiciste lo correcto al llamarme.
De hecho, lo único que no hiciste bien fue… ¿comer nachos con cuchillo y tenedor?
¿Quién hace eso?
Mira, si te consuela, que estés tan molesto
por beber de forma accidental,
demuestra cuánto has progresado.
¿Sabes? Un sabio dijo una vez:
"No es la primera bebida de la que debes preocuparte.
Es la segunda".
Sí que es sabio. ¿Quién lo dijo?
Yo.
- Nunca escucha, ¿verdad? - No.
Es difícil hallar buenos trabajadores.
No entendía del todo lo difícil que te resulta la sobriedad.
Con todas las bromas sobre el pastel, creí que no lo tomabas en serio.
Quizá haya dejado el alcohol, pero aún soy un alcohólico.
No puedes esperar que sea una persona nueva
solo después de cinco semanas.
Tienes razón. Esperaba demasiado de ti.
Pero aprendí algo de ti y de AA.
Dios, dame la serenidad
para aceptar al papá que no puedo cambiar,
valor para cambiar al papá que sí puedo cambiar
y la sabiduría para sentarme en mi auto y gritar.
Bueno, quizá no sea el papá que querías,
pero soy el papá que te mereces.
No, no. Merezco algo mejor.
Pero contigo me basta.
Son los mismos vasos que tenemos en casa.
Y los platos.
Y los tenedores.
Tengo todo un juego de manteles de Applebee's.
El restaurante mexicano te ofrece lo que quieras sin límites y de por vida
y elegiste pastel.
Ahora que elegí estar sobrio,
soy inteligente. ¿Estás celosa?
La próxima, bebe por accidente en Hooters.
¿Quién sabe lo que podríamos conseguir gratis?
Quizá alitas de pollo.
Estoy orgullosa de esta familia por no rendirnos ante nuestras adicciones.
No me merezco esto.
Solo pasé ocho horas sin queso antes de comerme un pedazo a escondidas.
Lo he vivido, hijo.
Quiero apoyarte en tu camino cómo tú me apoyaste a mí.
Y por ser honesto, creo que mereces pastel.
Gracias, George.
¡Te puedes divertir estando sobrio!
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