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La Divina comedia de Dante fue inspirada
por una niña de sólo nueve años,
cuando el poeta quedó impresionado por su belleza.
Beatriz murió a los veinticuatro años de edad.
Y su inmortalización se convirtió
en uno de los logros más asombrosos
del ingenio humano - El Infierno
Dante se imagina perdido en un bosque sombrío.
Vislumbra la cima de una montaña, resplandeciente bajo el sol.
Es la colina de la salvación, a la que ambiciona ascender.
Tres bestias salvajes obstaculizan el camino de Dante:
Una pantera, que simboliza la avaricia,
Un león, que simboliza el orgullo, y una loba, que simboliza la lujuria.
Beatriz, la perfección según Dante, desciende al limbo
y le pide a Virgilio, un poeta devoto, que rescate y guíe a Dante.
Virgilio aparece ante Dante, y le libera de todo peligro.
Le ruega que le siga hasta las puertas del infierno.
A través de mí, te adentras en la ciudad de las desgracias.
A través de mí, franqueas el dolor eterno.
Erraras entre los abandonados por siempre jamás.
Aquí no hay lugar para la esperanza.
El río Aqueronte, sobre el cual Carón arrastra las almas de los muertos.
Al tiempo que se acerca a las almas condenadas
en la orilla del río, los amenaza.
"Que la desdicha os persiga, espíritus malvados,
no se ilusionen con volver a ver la luz del día."
Dante se sobrecoge al ver el lamentable espectáculo
de las almas condenadas, de camino hacia su fatal destino.
Dante se resiste a seguir, Virgilio le tranquiliza. Dante observa.
Aquellos que durante la gran rebelión no estaban ni con ni contra Dios,
sino con ellos mismos, expulsados por el cielo.
El infierno los rechaza
para que la tribu maldita no goce de gloria.
Homero, Horacio, Ovidio y Lucano le dan la bienvenida a Virgilio.
Éste les explica la naturaleza de la misión de Dante en el Infierno.
El lugar perdurable de las inocentes vidas
que murieron antes de Cristo.
Virgilio señala a Poetas, Filósofos,
Hombres de Estado, Hombres de Ciencias, todos confinados.
Su único castigo es vivir sin esperanza
Cada alma culpable aparece ante el juez Minos
quien asigna el castigo.
Permite que los poetas sigan su camino.
Cada ráfaga de viento azota a los pecadores carnales.
La furia de los turbulentos soplos del infierno los impulsa hacia adelante.
El Poeta ve a Cleopatra, Dido, La Reina de Cartagio
y Helena de Troya, castigadas.
Francesca De Rimin y su amante, Paulo, se manifiestan ante Dante.
La historia de Francesca de Rimini.
"Un día leímos la historia de Lanceloto,
un apasionado del amor.
Solos nos hallábamos, ninguna sospecha cerca.
Tembloroso, me besó los labios.
Ese día no leímos más del libro.
Dante se sobrecoge con la triste historia de Francesca.
Y cae al suelo, desmayado.
"De piedad me desmayé, me sentí desfallecido,
y caí, como cae un cuerpo muerto."
El círculo de los Glotones, vigilado por
Cerebro, el monstruo de las tres cabezas.
Es apaciguado por Virgilio, que le arroja un puñado de tierra en la boca.
Los Glotones torturados por la lluvia eterna
mientras yacen en el suelo.
Dante reconoce a un célebre Glotón de Florencia llamado Ciaccio.
El poeta quiere saber si
existen otros Florentinos castigados en el infierno.
Ciaccio le contesta que muchos,
pero más culpables y en círculos inferiores.
Plutón vigilando a avaros y a derrochadores.
Se enfurece al ver a Dante, pero no posee los poderes para lastimarle.
Los avaros y los derrochadores condenados
a hacer rodar grandes bolsas de oro alrededor del círculo del infierno.
Los avaros preguntan, "¿Porqué agarráis?"
Los derrochadores responden,"¿Porqué soltáis?"
Para llegar a la ciudad interior de Dis,
el círculo interno del Infierno,
Flegias, bajo las ordenes de Virgilio, les traslada al otro lado.
Felipe Argenti reconoce a Dante e intenta golpearle.
Virgilio lo impide. "Aléjate; vete abajo con los demás perros."
El acceso de los poetas a la ciudad
está obstruido por espíritus malignos.
Impiden el acceso a los poetas
y aparecen las tres furias sobre las murallas de la ciudad.
Dante se lleva las manos a los ojos para impedir que le conviertan en granito.
Aparece un ángel que ordena abrir las puertas.
En la ciénaga, Virgilio le explica a Dante.
"Aquí se encuentran enterradas en el limo
las almas que se dejaron llevar por la ira."
Los Heréticos enterrados en hoyos de fuego.
Farinato se levanta de la tumba ardiente
para hablar con Dante.
Cavalcanti le pregunta a Dante por su hijo.
Dante le contesta que sigue vivo.
Farinato le predice a Dante su exilio
y la amarga ingratitud de sus compatriotas.
Los blasfemos son fulminados por la eterna lluvia de fuego.
Virgilio denuncia a Capaneo, el orgulloso y
arrogante espíritu de la antigüedad.
Los poetas descienden al siguiente círculo sobre el lomo del monstruo Geryon.
"Su rostro, el semblante de un hombre justo.
Su cuerpo, de serpiente.
El sepulcro de un reputado Herético.
Los suicidas convertidos en árboles encogidos y nudosos.
Dante le pregunta a Virgilio por unas voces que oye.
Le dice que arranque una ramita de uno de los árboles.
Dante obedece y fluye la sangre,
y el espíritu encarcelado resulta ser el de Pedro de Vigna.
Pedro de Vigna cuenta la historia de cómo le acusaron de traición
y castigaron robándole la vista
bajo las órdenes del Emperador Federico II.
Tras la tortura se arranca las vendas de los ojos
Con la esperanza de ver la luz una vez más.
En su desesperación, se estrella los sesos sobre el suelo del calabozo.
Las arpías, sucias y obscenas, acribillan los árboles,
infligiendo dolor a las almas confinadas en su interior.
Los que han desperdiciado sus recursos, perseguidos por mastines negros.
Otros, azotados por demonios con enormes correas negras.
"Con el primer azote, cómo brincan,
ninguno se queda para el segundo, y menos para el tercero.
El río de escoria en la que están sumergidos los aduladores y pervertidos,
donde en vano intentan limpiarse.
Embaucadores que han vendido los bienes de la Iglesia
enterrados boca abajo, las patas arriba,
torturados con un intenso fuego en la suela de sus pies.
Uno que había sido el Cabeza de la Iglesia,
es denunciado por Dante.
Virgilio aplaca a los demonios de guardia en su círculo,
donde aquellos que se apropiaron del dinero o de la propiedad de los demás
son sumergidos en un río de pez hirviendo.
Ciampollo de Navarra cae en poder de los demonios
que lo van a descuartizar.
Logra distraerles, y escapa al saltar
en el lago de pez hirviendo donde los demonios no pueden capturarle.
Los poetas entran volando en el siguiente círculo
donde los demonios no pueden alcanzarles,
pues el Poder Divino que les otorga el control
sobre su propio círculo les impide dejarlo.
Los Hipócritas llevan enormes y pesadas capas,
que por fuera resplandecen muy doradas, siendo de plomo en su interior.
Dante repara en Caifas, el gran hipócrita,
que condenó a muerte a Cristo,
clavado y crucificado en el suelo.
Dante quiere descansar, pero Virgilio le incita a seguir.
Proseguirán gracias a la ayuda Divina.
Horribles serpientes muerden a los ladrones.
Uno de los ladrones se dirige a Dante y blasfema.
Una serpiente se le enrosca diciendo, "Guarda silencio, lengua."
Corruptos y custodios de fondos públicos
convertidos en viles y asquerosas formas animales y reptiles.
Concejales fraudulentos, consejeros retorcidos,
envueltos en prendas en llamas.
Dante avista a Ulises y a Diomedes.
Sembradores de la discordia y promotores de la disensión
descuartizados por demonios. Mahoma con el pecho desgarrado.
Falsificadores, defraudadores, alquimistas,
Convertidos en leprosos, locos y enfermos.
Dante inicia una violenta discusión con unos que conoció en el mundo.
Virgilio le reprende diciendo
"Oír tal riña es el deleite de mentes vulgares."
Los tres gigantes: Nimrod, castigado por participar
en la confusión de la voz humana en la torre de Babel,
Efialtes, castigado por su rebelión contra Jove,
y Anteo, a quien Virgilio ordena que les conduzca al siguiente círculo.
El gigante Anteo recoge a los dos poetas en la palma de las manos
y los deposita en el círculo.
Traidores de todo tipo, sumergidos en un lago de hielo.
Dos parientes culpables de traición mortal entre ellos,
dándose cabezadas.
Traidores de su propio país.
Dante, enfurecido al avistar al traidor Abbati,
se arranca un mechón de la cabeza.
El conde Ugolino royendo el cráneo del Arzobispo Ruggieri.
"Alza la mandíbula de su repugnante cena."
El conde Ugolino le relata a Dante cómo tras una disputa
con su amigo el Arzobispo,
él, sus hijos y sus nietos fueron condenados a morir de hambre
en la torre de Piza bajo las órdenes del Arzobispo.
El conde es testigo de la muerte de su familia
y al sexto día, es el único sobreviviente.
Al noveno día, emprende viaje hacia el más allá.
Dante ve al Fraile Albengo, que había discutido con su propio hermano.
Simulando una reconciliación, le invitó a un banquete
Donde encargó su cruel asesinato.
Lucifer, el gran traidor, con sus tres bocas en el centro,
sostiene los cuerpos de Bruto y Casio.
Los poetas descienden por los extremos peludos de Lucifer, el monstruo,
para alcanzar el pasaje subterráneo.
Los poetas dejan el infierno. Vuelven a contemplar las estrellas.
El monumento a Dante en Trento, Italia.
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