All language subtitles for Ghosts on the Loose (William Beaudine - 1943) subt castellano

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Original subtitles

LA CASA ENCANTADA

Un bello ejemplo de expresión musical.

¡Sonaba como un canto fúnebre desafinado!

Dave...

Dave...

- ¿De qué color tienes los ojos? - Azules.

Pues si no los quieres tener morados, ábrelos.

Quiero que te fijes en este aletargamiento de ópera.

¡Benny!

Estás disminuyendo un poco tu diminuendo.

- ¡Oh, estupendo! - Sí, estupendo.

- De ti quiero algo más de dulzura. - ¡Pero si ya canto con dulzura!

Si no puedes cantar con más dulzura, tararea.

Y Rocky...

- Tú, M. F. - ¿M. F.? ¿Qué significa eso?

No sé, pero aquí pone M. F. ¿Qué sé yo de abreviaciones latinas?

Creo que quiere decir ''Más fuerte, más fuerte''.

Danny, tú eres el que más me ha defraudado.

Tu ''moderato obligato'' ha sonado un poco ''stacatto''.

¿Qué?

Que lo siento mucho, pero estoy resfriado.

¡Rápido, le ha vuelto la voz! Tócala otra vez.

Tócala otra vez.

Vamos, una vez más.

¡Precioso, chicos, realmente precioso!

''El Rosario'' es mi himno favorito.

Aún no ha oído nada. Espere a que lo pulamos.

¡Oh, estupendo!

¿Está de broma? Debe estar sorda como una tapia.

Somos bastante buenos.

Os diré algo. Esto necesita más ''crescendos''.

En mi opinión, es un poquito ''stincatto''...

ya me entendéis.

Ahora, Stemo y Glympy, escuchemos vuestra versión.

¡Esto queria decir! ¿Recordáis lo de antes?

- Sí. - ¿Veis lo que hacen ahora?

- Sí. - Pues quiero un punto medio.

Ahora, dale a la nota final.

- ¿Pero qué haces? - Has dicho que le diera.

- lrás a la cárcel, soy menor. - Dale un pico y envíale a casa.

¡A ti te voy a dar con un pico!

¡Vamos, música!

- ¡Precioso! - Levántate, venga.

No paréis por mí, continuad ensayando.

- Cada vez lo hacéis mejor. - ¡Va, mamá, vete arriba!

Vamos a mi casa, es más tranquila.

¡Nunca podremos ensayar!

Oye, ¿por qué no puedo cantar en el cuarteto?

Yo cantaba en un cuarteto de seis.

Puedo cantar esos fortissimos un rato.

¡No puedes cantar, eres el padrino!

Yo no diria tanto, aunque soy bastante bueno.

Eres el padrino porque tu hermana se casa.

Si no fuera por eso ni siquiera estarias invitado.

¿Sabes qué tienes que hacer durante la ceremonia?

Cuando pidan el anillo, corro a buscarlo.

¿Cómo que corres a buscarlo? ¡Si ya lo tienes!

- No lo veo. - Glimpy...

¿Has empeñado el anillo?

Muggs, me ofendes...

Aquí tienes el velo, querida.

- ¡Oh, qué guapa estás! - Mamá, prometiste no llorar.

Lo sé, lo sé...

pero cuando pienso que vas a mudarte al campo...

a una casa desconocida que jamás has visto...

Está sólo a 2 millas de la estación y Jack dice que es preciosa.

Hemos tenido suerte de conseguirla tan barata.

Supongo que sí, pero...

Los dueños se van hoy para que podamos mudarnos esta noche.

No llores, se te enrojecerá la nariz. A ver el velo.

¿Qué es esto, la taberna de Duffy?

- ¡Hola, Jack! - Gracias por tomaros tantas molestias.

Aún no has visto nada. Será la boda más pretenciosa...

que se haya visto en la Avenida A. - ¿Dónde está Betty?

Está viendo qué cortina le queda mejor.

- ¡Eh, que llevo gafas! - ¿Quieres escolta policial?

Sólo la hay en bodas de la alta sociedad.

- ¿Pero quieres escolta policial? - Sí, claro.

Te la conseguiré. ¿Te gusta cómo está el salón?

- ¿Qué te parece? - Está muy bien.

Creo que hay que arreglarlo más.

Stags, Skinny, Screwnose...

salid y conseguid más flores.

- De acuerdo. - ¿Más flores?

Ahora mismo.

¿Traemos más pomos?

- ¿Qué te pasa? ¿Estás nervioso? - En absoluto, y creo que deberia.

Glimpy, que no se me olvide, toma el anillo.

Jack, mírame la mano.

- Cógelo y no lo pierdas. - No, lo guardaré aquí y...

Ahí lo perderás. Póntelo en el dedo, así.

- Ahora ya no lo pierdes. - ¿Estamos comprometidos?

¿Qué te pondrás esta tarde?

El traje a cuadros negros y blancos.

No puedes, es una ceremonia importante.

- ¿Tú qué llevarás, Jack? - Un esmoquin.

Candy, Rocky, conseguid un esmoquin para Glimpy, o una buena imitación.

- De acuerdo. - Ahora mismo.

¿Creéis que me pondré un traje de mono con cuello y corbata?

Te lo pondrás y te gustará.

- Bueno, me lo pondré. - ¿Han llegado los papeles de mi casa?

Ojalá fuera ingeniero aeronáutico y tuviera una casa en los suburbios.

Era una ganga, o no la podria haber comprado.

Espero que no tenga nada malo.

¿Qué te hace pensar eso?

- Demasiado bueno para ser cierto. - Los típicos nervios de la boda.

Lo superarás, sólo necesitas experiencia.

- ¿Te parece que el salón está bien? - Está muy bien.

Sí, pero estaria mejor con cuadros en las paredes...

unas pinturas, unos marales...

- ¡''Marales'' no, ''morales''! - ¿Estáis hablando de murales?

¡Eso, eso! Éste me ha liado, como siempre.

Tengo que hacer una llamada. Hasta luego.

Muggs, ¿qué es eso de los ''suburbios''? ¿Qué son?

¿Los suburbios? Es donde no tienen agua corriente, tranvías, ni nada.

- Pobre gente. - Sí, vámonos.

¡Dave!

¡Dave!

¡Eh, chicos, mirad esto! ¡He encontrado flores!

- Tíralas. - Sólo necesitan agua.

¡Tíralas!

¡Mirad! ¡Dicen que traen buena suerte!

¡Oh, estupendo!

No. Muggs dijo que no robáramos nada.

Sí.

¿Tenéis una cuerda?

Eh, mirad esas preciosas flores, ahí tiradas.

- Habrán caído de la camioneta. - Sí. ¿Les aviso?

- Sí, hazlo. - Señor, se le han caído unas flores.

- Supongo que no me ha oído. - Qué lástima. ¿Las cogemos?

Todo arreglado, señor Gibson. Ya tiene los documentos...

y las llaves. Espero que sean muy felices en ella.

Muchas gracias. ¿Y los dueños actuales? ¿Se han ido ya?

Se irán antes de que ustedes se trasladen.

Eso espero. Es nuestra luna de miel, ¿sabe?

Claro, lo comprendo. Yo también he estado casado.

No lo olvidaré nunca.

- Bueno, quizá usted tenga más suerte. - Espero que sí.

¿Y la casa? Dice que está en perfectas condiciones.

Bueno, tal vez necesite algún arreglo.

- Por cierto, ¿no serán supersticiosos? - ¿Por qué?

Verá, los dueños dicen que la casa de al lado está encantada.

- ¿Encantada? - Ya sabe cómo son los viejos.

Siempre imaginando cosas. Son tonterias.

- Bueno, adiós, señor Gibson. - Adiós.

Y que la casa se llene pronto de dulces recuerdos.

- Muchas gracias. - Adiós.

Muy bien, aquí está todo, menos los zapatos.

- No los necesitáis, ¿verdad? - No, ya tiene los suyos.

El cuello quizá es pequeño, pero no tengo otra cosa.

Glimpy tiene el cuello pequeño.

Es muy elegante. Tendremos mucho cuidado.

Acordaos de devolverlo esta noche.

Lo necesito para LLouis ''el Oreja'' mañana.

- De acuerdo. Vamos, Rocky. - Bien, Danny.

J. D. CHASE E HlJOS FUNERARlA

- ¿Qué pasa, Jack? - Nada, señora Williams.

Oiga, ¿puedo ver a Betty un momento?

Ya sabes que trae mala suerte que veas a la novia antes de la boda.

- Sólo un minuto. - No, ya la verás dentro de poco.

- Vete. - Está bien.

Hemos oído en el centro que una banda...

pensaba cargarse la boda de Jack Gibson.

Creímos que no le gustaria que nadie de fuera...

viniera a hacer un arresto delante de sus narices.

Entiendo. ¿De qué banda se trata?

No hemos oído los detalles, teníamos prisa.

Creo que hablaban de los ''Hombres Gato''.

Muy bien, enviaré a un par de hombres.

La dirección es 32 este, calle 33.

- 32 este, calle 33. - A las 5 en punto.

- 5 en punto. Muy bien, chicos. - Gracias, teniente.

Le devolveremos el favor algún día.

Shorty, ¿quieres sentarte ahí? Ahí va la madre de la novia.

Muy bien, gracias.

Estate quieto, ¿quieres?

¡Vaya, que elegantón! ¿Algún problema?

No podemos ponerle el cuello.

¿No podéis?

Apartaos, dejadme a mí.

Cógele por detrás, Danny.

Ahora acércamelo. Respira hondo.

Aguanta la respiración.

Verás como enseguida te lo pongo.

¡No respires, te he dicho!

- ¿Crees que soy un buscador de perlas? - No te resistas.

Haz sólo lo que te diga.

Esconde la nuez.

Escóndela. ¡Ya casi está!

¡Ya casi está! ¡No te muevas!

¡Ya está!

¿No te he dicho que no respiraras? ¡Esconde la nuez!

¡No puedo respirar!

¡No puedo!

Ponedle de pie. Dejad que relaje los músculos.

- ¿Qué tal? - Bien.

- ¿Y tu voz, Danny? - Mucho mejor, creo.

Bien, no la uses hasta la hora de cantar.

- ¡Apretado! - No, son imaginaciones tuyas.

No está apretado, queda muy holgado.

Mira, ¿lo ves?

Mirad que traemos.

- Sí, Muggs, mira esto. - Precioso. Tiene clase.

- ¿Qué es eso? - ¿Qué?

''Descansa en paz''.

''A la memoria de Louis ''el Largo'', de parte de la banda.

No queriamos matarte, de verdad.''

¿Dónde las conseguisteis?

- En la calle. - En una camioneta.

Cayeron.

- ¿Sabéis que eso es sacrilegoso? - ¿En serio?

¡Devolvedlas!

No tenéis conciencia.

¿Podéis creerlo? Esperad un minuto.

Venid.

Supongo que no será más ''sacrilegoso''...

si las devolvemos después de la boda.

Ponedlas en el salón.

Un momento.

Mejor devolved esto después de la boda. Lleváoslas.

Toma, coge esto.

Eh, tiene gracia. Es el traje de Louis.

- ¿Qué haces? - ¡No pienso llevar esto!

Louis no necesita el traje hasta mañana.

Pero puedo ponerme mi traje a cuadros...

Esta es una boda de categoria y vas a llevar ese traje.

Pero Muggs, pertenece a Louis.

Ya sé qué le mató. El cuello le estranguló.

¿Para qué te quitas el cuello? ¿Qué te pasa?

¡Lo siento, chicos! ¡Ha sido sin querer!

Te lo advierto, no deben mudarse a esa casa.

Cometiste un error...

al no comprársela a los Elwood.

No cometas otro más.

Cómprasela a Gibson.

Pero Gibson se casa hoy.

- ¿Por qué no esperamos un poco? - ¿Cuestionas mis órdenes?

De ningún modo.

No sé por qué es peor tener a Gibson en la casa que a los Elwoods.

No lo entiendes.

Los viejos estaban demasiado asustados para inmiscuirse...

pero nadie sabe qué hará ese joven imbécil.

- De acuerdo, la compraré. - Utiliza la cabeza.

Háblale a solas.

Está bien.

Y no te lo vuelvas a quitar.

¿Estáis listos? Ya es casi la hora. ¿Qué ocurre?

El cuello de Glimpy era un poco grande para el de la camisa.

Pero, ¿dónde está la corbata?

- Aquí está. - Bien, pónsela.

Hay un tipo fuera que quiere verte.

- No puedo, voy a casarme. - Dice que es importante.

- ¿Quién es? - Dice que será un momento.

Está bien. Enseguida vuelvo, chicos.

Hola, Jack.

Tony, cuánto tiempo sin verte. ¿Qué es de tu vida?

He estado muy ocupado. Sé que tienes prisa, no te robaré mucho tiempo.

Quiero comprar la casa de la calle Elm.

Estás loco. La acabo de comprar yo.

Lo sé, y sé lo que pagaste por ella.

Las personas a las que represento...

te pagarán el doble.

¿Qué?

- ¿Por qué quieren mi casa? - ¿Y eso qué importa?

La quieren y están dispuestos a pagar.

- La respuesta es no. - Espera un momento...

No puedes llevar a una novia a una casa así.

¿Y si me explicas todo ese misterio sobre la casa?

¿Conoces la casa que hay al lado?

Sí.

Está encantada.

- ¿Cómo lo sabes? - Ríete si quieres, pero...

¿por qué crees que te la vendieron tan barata?

¿Quién vive en esa casa?

¿Y por qué quieren la mía?

Digamos que son excéntricos.

No les gustan los vecinos.

Te queda perfecto. No te toques nada.

Bien, poneos en fila.

No os olvidéis de vuestros ''crescendos'' y ''diminuendos''...

y no quiero altercados en las letras.

Vamos allá.

No llevas bien el paso, patoso.

Ya sabes por qué no deberias llevar a tu mujer a esa casa.

Quizá no deberia...

pero le hace ilusión mudarnos esta noche.

Comprendo. Jack...

aquí tienes 500 dólares para cerrar el trato.

¿Por qué no te la llevas fuera unos días? De luna de miel.

Debéis de tener luna de miel. Ya le explicarás lo de la casa a la vuelta.

- Sí tuviera más tiempo... - Oye...

Olvídate de todo hasta que hayáis vuelto.

Cuando estés listo para cerrar el acuerdo...

escribeme a esta dirección. Se pondrán en contacto conmigo.

Es la casa que está al lado de la mía.

La casa encantada.

- Bien, de acuerdo. - Escucha, Jack...

Sólo una advertencia. Cuando vuelvas, escribeme.

- No vayáis a la casa. - Muy bien, hasta luego.

Dave.

Dave.

- ¿Estás listo, Glimpy? - Sí.

Vamos.

Dave.

Hermanos...

estamos aquí reunidos para unir a este hombre...

y a esta mujer en sagrado matrimonio.

Antes de que estas dos personas...

sean unidas en este sacramento...

si hay alguien aquí que conoce alguna razón...

por la que ellos no deban casarse...

le pido que hable ahora...

o calle para siempre.

Yo os declaro marido y mujer.

Chicos, Glimpy se asfixia.

Venga, chicos.

Este cuello le aprieta demasiado.

Vamos, espero que no haya muerto.

¿Qué tal estás?

- ¿Te encuentras bien? - Sí.

¿Por qué no nos invitas a todos a tu nueva casa?

- Podriamos celebrar una fiesta. - Me encantaria, papá, pero...

No importa.

De todos modos, no vamos a instalarnos allí hoy.

¿Por qué, Jack?

He conseguido un dinero extra...

y he pensado que podriamos irnos unos días.

Ya sabes, de luna de miel.

- ¿Sabías algo de eso, Glimpy? - No tenía ni idea.

Bueno, la casa necesita muchos arreglos.

Oh, claro.

- Espero que no te importe. - Claro que no...

lo que tú digas.

Tienes carmín por todas partes.

322, calle Elm.

- Debe ser su nueva casa. - Así que se muda.

Bueno, amigos, tenemos que irnos. Vamos, cariño.

- ¿Qué tienes ahí, Screwnose? - El arroz.

¿Y para qué has traído la olla?

Le he pedido a mi madre que lo cocinara para que esté blandito.

Ah, ya te entiendo.

¿Dónde están esos gángsters que iban a venir?

- ¿Gángsters? - Sí.

Quizás hayan perdido la dirección...

- O se han asustado al verle. - Sí, tiene pinta de asustar.

¿Por qué no usas tu diplomacia?

Me dieron un diploma cuando me gradué.

¿En qué te graduaste, en jardín de infancia?

No, me lo salté. Era demasiado mayor.

¡Vainilla! A Louis no le gustará.

No debías vender la casa a esa pareja tan agradable sin advertirles.

Sarah, es inútil advertir de cosas que no se pueden probar.

En el fondo de tu corazón...

sabes que en esa casa pasan cosas no del todo honestas.

No lo sabemos a ciencia cierta, Sarah.

John Elwood...

¿cómo dices eso después de todo lo visto y oído en los últimos 6 meses?

Dejemos ya ese tema.

Nos hemos ido y el asunto ya ha acabado.

Yo no he acabado con el asunto.

- ¿Qué vas a hacer? - Llamar a la policía.

Espera un momento.

Harán un montón de preguntas y nos considerarán testigos presenciales.

No tienen por qué saber quién les está informando.

- Yo no haria eso, Sarah. - Yo, sí.

Póngame con la policía.

Departamento de Policía. Teniente Brady al habla.

Soy la señora G...

Quiero informar de unos sucesos extraños en el 322 de la calle Elm.

El 322 de la calle Elm.

¿A qué se refiere?

Se oyen ruidos y gritos, y gente...

que entra a las tantas de la noche, y toda clase de cosas raras.

- ¿Quién es usted? - Soy la señora G...

¿Oiga?

Localice esta llamada.

Envíe a Mulligan y a O'Brien.

Bueno, me parece que es aquí.

No parece muy acogedora.

- Realmente no. - Muy bien, coged las herramientas.

Nos espera una noche de trabajo.

Vamos, Glimpy.

Qué flores más bonitas.

No se puede poner ketchup a las flores.

Bonito lugar para una pareja.

Sí.

Hay una casa allá abajo que se parece más a la que Jack describió.

Sí, eso parece. ¿Dónde puse esa tarjeta?

Glimpy, no veo muy bien. ¿Cuál es el número de esta casa?

- 322. - ¿Y el de la tarjeta?

- 322. - Esta debe ser la casa.

- Eso parece. - ¿A qué estáis esperando?

Tenemos que arreglar la casa esta noche, no mañana.

¡Ya vamos! ¡Venga, muchachos!

De acuerdo.

- ¿Traéis todos los accesorios? - Sí, lo traemos todo.

Glimpy, dame la llave.

¡Mi-mi-mi-mi!

- ¡Silencio! La llave de la casa. - ¿Qué llave?

Suerte tuve de conseguir la dirección.

Se nos pasó por alto ese detalle.

Volvamos a casa.

Volved aquí. ¿Vamos a irnos ahora?

Dame ese martillo.

Recordadme que coloque otro cristal mañana.

Cuidado, Muggs. Podrias cortarte la yugular.

¿Qué os pasa? ¿Tenéis miedo?

- Ni pizca. - Muy bien, entonces entremos.

Chicos, los demás podéis precederme.

- ¿Pero qué bicho te ha picado? - Si yo me pierdo ahí dentro...

nadie me encontrará jamas.

Nosotros te encontraremos. Entra.

- ¿Quién? - ¡Todos adentro!

¡Vamos, rápido!

Tenemos trabajo que hacer.

- Entra, Gimpy. - ¿No hay que cortar el césped?

¿Y qué harás? ¿Sacar el agua de tus rodillas? ¡Entra ahí!

Está bastante oscuro. ¿Alguien tiene una cerilla?

Vigila o asustarás a los murciélagos.

Así está mejor.

Echad un vistazo ahí.

Jack hablaba en serio cuando dijo que la casa necesitaba arreglos.

No hay cortinas, ni lámparas...

ni chucherias, nada.

¿Dónde podriamos conseguir algunos muebles?

¿En la casa de al lado?

- ¿Qué le pasa? - El letrero dice que está amueblada.

¿Qué quieres? ¿Que compremos otra casa?

Sólo los muebles. Que otros compren la casa.

Es la mejor idea que has tenido en 10 años.

Vayamos a echar un vistazo. Dejad todo en el suelo.

Unos chicos han entrado en la casa. ¿Qué hacemos?

Haremos que este lugar parezca como nuevo.

- ¡La puerta está abierta! - Deben confiar en sus vecinos.

¡Qué bonito!

Lámparas, cortinas, libros, de todo.

¿Por qué compraria la casa de al lado en vez de esta?

Supongo que porque no había espacio para un jardín victoriano.

Con todo esto podremos hacer algunas mejoras.

¿Seguro que debemos llevarnos estas cosas?

¡Claro! Jack las pagará más adelante.

Yo creo que sí, y soy su cuñado.

- Será bastante bueno para mi hermana. - Pues empieza a trasladarlas.

No cojáis cosas pesadas.

Cogeré algunos libros.

- Buenas noches, señor. - Buenas noches.

¿Pueden darnos una habitación y un baño?

- ¿Qué te parece tan divertido? - Un viejo chiste.

He dicho ''¿Pueden darnos una habitación y un baño?''...

y él deberia haber contestado ''Puedo darles la habitación...

pero el baño se lo tendrán que dar ustedes.''

¿Ah, sí? ¿Le importaria registrarse, señor?

Gracias.

Aquí tiene. ¿Qué te parece, señora Gibson?

Me gusta muchísimo.

- ¿Es usted el señor John Gibson? - Sí, por supuesto.

Aquí tiene mi...

carnet de la seguridad social, el de conducir...

¿quiere el certificado de matrimonio?

No, gracias. Tenemos un mensaje para usted.

¿Un mensaje?

''Llamar a Chelsea 5518,...

apartamento 243''.

¿Dónde diantre está eso?

No reconozco el número. Parece un hotel.

- Dijeron que era muy urgente. - ¿Sí?

- ¿Dónde están las guías? - Allí, señor.

- Vamos, querida. Pida de todo. - Sí, señor.

¿Diga?

Sí, ésta es la habitación 243.

Soy John Gibson, ¿queria hablar conmigo?

Oh, señor Gibson...

Es sobre la casa. Soy la señora Elwood.

Creí que deberia saber la verdad sobre ella.

¿Qué quiere decir?

Cuando vayamos, llevaremos una gran caja de ''fantasmicida''.

Sólo queria que supiera que he informado a la policía...

y que en este momento deben estar allí.

¿Por qué ha hecho eso?

Claro que importa, no quiero tener a la policía fisgoneando en mi casa.

De acuerdo, olvídelo.

Muy bien, adiós.

- ¿Qué pasa, querido? - Era la señora Elwood.

Ha enviado a la policía a investigar la casa contigua a la nuestra.

Parece que hay algo sospechoso.

Me alegro de no estar allí.

- ¿Tú no? - No, yo no.

- Creo que debemos ir inmediatamente. - ¿Sí?

- Sí. - Pero, cariño...

- Vamos, cielo. No tengas miedo. - ¿Quién habla de miedo?

Toma.

Vamos, cariño.

Tienen un hotel precioso, ha sido una estancia muy agradable.

Vámonos.

Un día corto.

Muy bien, vamos, daos prisa. ¡No van a pagaros horas extra!

- ¡Qué pesado es esto! - Dave...

Despierta. Vamos, vete de aquí y llévate la silla.

Yo llevaré las maletas.

Dejadlo todo aquí.

Ahora tenemos con qué trabajar.

Vosotros dos empezad a poner el papel de las paredes.

Rocky y Sandy, colgad las cortinas.

Y que queden bonitas y cilíndricas.

- Glimpy, tú puedes barrer. - Gracias, jefe.

- ¿Qué haces? - Dijiste que podía dormir.

¡Barrer, no dormir!

Levántate y ponte a trabajar. ¡Sacude esa alfombra!

- Muy bien. ¿Y tú qué harás? - Pensar, soy el supervisor.

¿Por qué siempre tengo algo que hacer?

Haz un buen trabajo...

y reduciré tus tareas los próximos 3 meses.

- Vigilad la madera con los tornillos. - ¿Para qué es esto?

Y no pongáis demasiada cola en el papel, que hace grumos.

Eso va bajo las cortinas, no encima. ¿Nunca has vestido una casa?

No.

¿Por qué están encendidas las luces?

- ¿Quién hay ahí? - Es una pandilla de crios.

Son amigos de Jack Gibson. El que compró la casa de al lado.

¿Otra de tus torpezas, imbécil?

¿Cómo podía saber que iban a venir?

Me desharé de ellos. Vamos, Bruno.

Sí, deja que les ponga las manos encima.

Espera un momento.

¿Por qué estaré rodeado de idiotas?

Veamos qué sabe Frida de todo esto.

- ¿Cómo han entrado en la casa? - Se metieron. ¿Aún están ahí?

- ¿Dónde está Mark? - No lo sé, subió a ver.

¡ldiotas! ¡lmbéciles! ¡Todos vosotros!

¡Tony, ven!

¿Qué ha sido eso?

Quizá sean termitas.

¿Qué pasa? ¿Te afectan las alturas?

¡Es ese cuadro de allá arriba!

- ¡Está vivo! - ¿Quién está vivo?

¡Él! ¡Allá arriba!

Para empezar, no es él, es ella.

Por favor, creedme. Era él hace un minuto.

Ves visiones.

¿Visiones? Le he oído gruñir.

Muy bien, tranquilízate, relajate. Has bebido demasiado café.

- ¿Café? - ¿Dónde lo has conseguido?

¡A trabajar!

Vamos, deprisa.

Vamos, Danny, colgad esos visillos.

Deberiamos tener un nivel para que quede plano.

Bebedor de café.

Napoleón debe pasar un calor terrible con ese abrigo.

Este es el mejor ejemplo de cámara lenta que he visto nunca.

Glimpy, ya jugaremos luego a las estatuas.

- Continúa barriendo. - Estaba decidiendo...

si barrer el polvo de aquí hacia el vestíbulo...

o el del vestíbulo hacia aquí. - Pues barre en círculos.

Vale, jefe.

Napoleón...

¡Eh, Muggs!

- ¿Tienes calor? - No, ¿por qué?

Napoleón se ha quitado el abrigo.

Mira.

Con que se lo ha quitado, ¿eh?

Mira tú.

Bueno, se lo ha vuelto a poner.

¿Qué pasa aquí? ¿Te has vuelto memo tú también?

No contestes. Ve y siéntate junto a Screwnose.

- ¡Un momento...! - ¡Cállate!

No hay por qué pelearse.

Screwnose...

¿Estás seguro de que viste lo que viste?

- Estoy seguro que estoy seguro. - Yo también, se lo he dicho a Muggs.

Estaba ahí barriendo y miro a Napoleón...

y lleva un abrigo puesto, así.

Me giro y...

¿Adónde vas?

¿Qué haces ahí arriba?

Mira, ahora está en calzoncillos largos.

Baja. Voy a enviarte al ''optimista'' para que te examine los ojos.

¡Baja!

Como tenga que subir yo, te clavo uno de esos cuernos.

Dejad de hacer payasadas.

¿Quién hace payasadas? Nosotros sólo...

Dejad de comportaros como dos viejas histéricas.

¿Quién se comporta así?

Yo lo he visto, y Screwnose también, ¿verdad?

No he visto otra cosa. Vámonos a casa.

Deberia arrearos un tortazo.

Son imaginaciones vuestras.

¿Y de quién es esta imaginación?

- ¿Has oído eso? - Claro, ¿crees que soy sordo?

- Vamos, vayámonos a casa. - No nos vamos a ningún lado.

- Vamos a averiguar qué ha sido eso. - ¿Le has oído?

- Vamos a averiguar qué ha sido eso. - Bueno, chicos...

Mientras lo averiguáis os espero en el coche.

Tú esperas aquí. Digo que vamos a averiguar qué es.

- Glimpy. - ¿Sí, jefe?

- Ve tú primero. - Por supuesto.

- Pero, ¿qué digo? - ¿Tienes miedo?

No tengo miedo a nada, pero yo no voy.

Si tú quieres ir, ve y mira qué ha sido.

¿Me vais a dejar ir solo?

Sí.

Recuérdame cuando volvamos que te dé la cruz de hierro al valor...

justo en el cráneo.

Bien, iré a ver.

Pero, ¿qué haces?

El ruido venía de ahí.

Sí...

creí que había un atajo por ahí.

La 1.

Y no está sereno.

No hay por qué preocuparse.

- Volvamos a casa, ahora. - Ven aquí.

- Sólo por eso, vas a ir tú primero. - ¿Yo?

Sí, tú. ¡Sube ahora mismo!

Te dejaremos ir a casa luego. ¡Subid! ¡Todos!

Yo voy a ser el último, para variar.

¡Glimpy, sube!

¿Veis algo?

- No. - No.

- ¿Quién es? - ¿Quién es?

¿Quién ha dicho ''Quién es'' cuando he dicho ''Quién es''?

¿Quién ha dicho ''Quién es'' cuando he dicho ''Quién es''?

¿Qué te pasa?

- Ha sido el eco. - Ha sido el eco.

¿Ves? ¿Qué te he dicho? No hay por qué asustarse.

¡Eso es lo que tú crees!

- ¡Chicos, otra vez! - ¡Esperadme!

¡Abrid la puerta! ¡Abrid la puerta!

- ¡Abran la puerta! - ¡Otra vez el eco!

- ¿Se han ido? - Están en el sótano.

Oh, eso es malo.

Tenemos que sacarles de ahí enseguida.

Abran la puerta.

Venga, échame una mano.

Mira ahí dentro.

- ¿Qué es esto, Muggs? - Parece una imprenta.

Jack no me había dicho que tenía una imprenta.

''Cómo destruir a los aliados.''

''Qué supone para usted el nuevo orden.''

''Cómo destruir a los aliados.''

¿Qué están haciendo?

Dejame ver.

Mira.

Han encontrado la imprenta y lo demás.

- ¿Nos ocupamos de ellos? - No.

Tenemos compañía. La policía está arriba.

¡La Gestapo! ¿Has oído?

No, son dos agentes americanos...

probablemente estúpidos.

No te preocupes por ellos. Dejame ver.

Esto huele a espionaje.

¿Crees que Jack está involucrado?

- No lo sé. Ésta es su casa. - Jack no se relacionaria con nazis.

Eso espero.

¿Qué quieres decir?

Bueno, nos dijo que no viniéramos aquí.

- Sí, tienes razón. - Tenía mucho dinero al marchar.

- ¿De dónde lo sacó? - Puede que tenga que ver con esto.

¿Y cómo pudo comprar una casa tan grande como esta?

¿Por qué no cierras el pico? ¿Quieres que te aplaste la nariz?

Dejaos de bobadas...

Tenemos que aclarar esto, no es momento de peleas.

¡Mi propio cuñado! No puedo creerlo.

Nunca podré volver a mirar a los boy-scouts a la cara.

No te deprimas, Glimpy.

No estamos seguros. Sólo son suposiciones.

¿Qué vamos a hacer, Muggs?

No lo sé.

Si alguien encuentra todo esto, me imagino qué pensarán.

Sí, es verdad.

Quizá deberiamos sacarla de aquí.

- ¿Y dónde la llevamos? - ¿Y si la dejamos en la otra casa?

No me pegues.

Ni que fuera un matón. Has tenido una buena idea.

Vamos a trasladarla.

Con cuidado.

Se llevan la imprenta.

- Deja que se vayan. - Se llevan la imprenta.

Dejemos que se lleven las pruebas a la casa de al lado.

Alejaran las sospechas de nosotros.

- ¿Has encontrado algo? - No, nada.

Echemos un vistazo arriba.

De acuerdo.

Ve y comprueba que no queda nada que pueda incriminarnos.

Sí, señor.

Tony, tú ven conmigo.

¡Vamos!

Supongo que acerté al dejar que Gibson comprara la casa.

Sí, fue un error afortunado.

Aquí no hay nada.

Echemos un vistazo abajo.

Esta puerta no estaba abierta antes.

¿Estaba ahí esta puerta cuando entramos?

''¿Estaba ahí cuando entramos...?''

¡No! Acaba de aparecer ahora.

¡Vámonos!

Espero que Jack valore lo que estamos haciendo por él.

Pues claro que lo hará.

Esto está mejor en un lugar que nadie conoce.

- Aquí no hay nada. - Eso parece.

Tengo una idea. Llamemos a la policía.

¿Con nuestras huellas por todas partes?

La próxima idea que debes tener es no tener más ideas.

Veamos si los habitantes de esa casa saben algo.

Ojalá hubiéramos dejado la puerta abierta.

Son Jack y Betty.

Los hemos sacado de un buen lío justo a tiempo.

Bueno, querida.

Aquí está nuestro nidito de amor.

Jack, es maravillosa.

Hay una pareja de policías aporreando la puerta.

¿Quiénes serán esos? Vamos a ver.

- ¿Han descubierto algo? - No...

No hay nadie por aquí.

- A propósito, ¿quiénes son? - Jack Gibson, y esta es mi esposa.

- Acabamos de comprar esta casa. - Entiendo.

Nos equivocamos de dirección.

Jack compró esta casa, no la grande.

- Nos equivocamos. - Tienes razón.

Debemos sacar la imprenta de ahí.

Vamos.

Nos han enviado a inspeccionar esa gran casa de ahí.

Las personas a quienes compramos la casa dicen que pasan cosas raras.

- No hemos visto nada extraño. - Son imaginaciones suyas.

Ya saben cómo son las personas mayores.

Nosotros volvemos a la comisaria.

Si oyen alguna cosa, llámennos.

No creo que les molestemos esta noche.

- Buenas noches. - Buenas noches.

¿Por qué cuchichean?

Venga.

Entremos.

Está abierta.

Eso trae suerte.

Cariño, aquí estamos. ¿Qué te parece?

Devolveremos la imprenta a su lugar y avisaremos a la policía.

Coche 17, Mulligan al habla.

Acabamos de inspeccionar el lugar.

Sólo hay una pareja de recién casados.

Se ve un poco desnuda.

No lo entiendo.

Deberia haber más muebles.

Se veria mejor...

pero sigo pensando que es preciosa.

Despacio.

- Despacio. - ¿Necesitáis ayuda?

Ya está.

Dejadla tal como estaba.

Muy bien, avisemos a la ley.

Supongo que también debo entrar las maletas.

Muy bien, vámonos.

¿Qué te parece eso? El coche se ha ido.

- ¿Quién? - ¡La poli!

¡Eh, Muggs!

- ¿Qué haces aquí? - Yo iba a preguntarte lo mismo.

Es una historia muy larga.

- Estábamos arreglando esa casa. - Creíamos que era tuya.

Había una imprenta con propaganda nazi.

- Creíamos que era tuya. - La trajimos aquí.

- Creíamos que era tu casa. - Y luego la devolvimos.

- ¡Propaganda nazi! - Sí.

Por eso no querian que viniéramos.

- ¿Por qué no llamasteis a la policía? - Creíamos que era tuya.

- ¿Hay teléfono en esa casa? - Sí, pero no es tuyo.

Vamos allá.

Aquí está.

Con el Departamento de Policía.

Le llamo desde el 322 de la calle Elm.

Envíen a un par de agentes ahora mismo.

Cuéntales lo de los nazis.

Sí, ya sé que han estado aquí, pero envíenles otra vez.

Sí, se han ido. Sí, exacto. Gracias.

Llevemos la imprenta a la otra casa. Están llamando a la policía.

Deprisa.

Vamos, cogedla...

Llamando al coche 17.

Regresen inmediatamente al 322 de la calle Elm.

Urgente. Corto.

Si venimos de allí.

Vamos.

- Llegarán en unos minutos. - ¿Quién?

La policía.

- Ahí están. Vamos, Jack. - De acuerdo.

Les llamamos, pero no nos oyeron. Hay pruebas ''intimidatorias''.

- ¿Qué es esto? ¿Una banda? - Encontraron una imprenta...

con propaganda subversiva.

- Debe ser una guarida nazi. - ¿Han visto a alguien por aquí?

Oímos muchos ruidos, pero no hemos visto a nadie.

- Vamos a ver. - Sí, síganme.

Tenemos todas las pruebas ahí abajo.

Aquí.

Vaya. Debe haber sido una desilusión óptica.

- ¿Qué pasa aquí? - Había una imprenta aquí.

Que se ha marchado caminando.

Si la tinta puede correr... Nuestras manos, de haberla tocado.

Esa suciedad puede llevar 6 meses en vuestras manos.

Vayámonos antes de que empecemos nosotros a ver cosas.

Les digo que estaba aquí.

Muy bien. Estaba aquí y la visteis...

pero ya no está.

No entiendo. Vimos la imprenta con nuestros propios ojos.

- Y yo. - Es lo que he dicho.

No puede haber desaparecido.

- Alguien debe habérsela llevado. - Yo pienso que...

¡Aquí sólo pienso yo!

Muy bien, pues piensa. Piensa un rato, chico listo.

¡Eh, Muggs, mira!

- ¿Para qué crees que es esto? - Ratones.

Ratones.

Nunca aprenderás.

Apuesto que es así como sacaron la imprenta.

Calla. Sígueme.

No hay nadie ahí, vámonos a casa.

¿Eres un cobarde?

Entra ahí inmediatamente...

Dejenos, ya nos íbamos.

- Vamos, Sam. - Un momento.

- Qué extraño. - ¿Qué pasa ahora?

Esas luces en mi casa. Yo las he apagado.

Ahora las luces se encienden y apagan solas. Vamos.

Váyanse si quieren, iré a ver qué pasa yo mismo.

Yo también quiero ver qué pasa.

Chicos, mirad aquí.

- ¿Qué es esto? - Parece la imprenta.

Y lo es.

- ¿Y estos panfletos? - Lo que les hemos dicho.

- ¿Qué hacen aquí? - Es algo que explicará...

así que piense rápido.

¿No creerá que todo esto me pertenece?

- Esta es su casa, ¿no? - Sí, pero...

- Hay que encontrar a Muggs. - Tienes razón...

Vamos.

¡Silencio!

¡Tranquilos!

Una trampilla.

- ¡Silencio! - ¡Socorro!

¡Vamos, Benny!

Hablaremos con calma.

Avisa a los otros.

Agente, eso es ridículo.

Sólo sé que la imprenta está en su propiedad.

Debo llevarle a la comisaria para hablar con el teniente.

¡Eh, chicos! ¡Jack! ¡Venid!

Están en el túnel. Tienen a Muggs y a Glimpsy en una habitación.

Está bien, pero es la última vez que os creo.

O'Brien, vuelve a la casa y baja al sótano.

Yo miraré en el túnel.

Es la primera vez desde que te conozco que no puedes decir nada.

¿Bromeas?

Espera aquí, cariño. Vosotros quedaos con ella.

- Tienen a Muggs y a Glimpsy. - Dejadme a mí.

- ¿Qué es eso? - Debe haber alguien ahí dentro.

Debe haber alguna puerta.

Busquemos por aquí.

- Vayámonos de aquí. - ¡Rápido!

- ¡Mirad! - ¡Seguidme!

Préparate.

¡Glimpsy!

¡Muggs!

¡Glimpsy!

Es Muggs.

Muggs...

¿Por qué no vas a casa y te vistes?

Glimpsy, mira.

Buen momento para jugar a pillar. Dejamelos a mí.

Vamos, Muggs. ¿Estás bien, chico?

Vamos, Muggs.

¿Estás bien?

Vaya luna de miel...

Siempre tienes que hacerlo todo complicado.

Todo el mundo tiene el sarampión normal y corriente...

y tú vas y pillas el sarampión alemán.

¿Por qué te metes conmigo? ¿Sabía acaso que eran nazis?

¿Sabías que estoy enfermo?

Te lo pegaré.

Está bien, perdona.

Y recuerden, aún les quedan 7 días.

LA CASA ENCANTADA

Un bello ejemplo de expresión musical.

¡Sonaba como un canto fúnebre desafinado!

Dave...

Dave...

- ¿De qué color tienes los ojos? - Azules.

Pues si no los quieres tener morados, ábrelos.

Quiero que te fijes en este aletargamiento de ópera.

¡Benny!

Estás disminuyendo un poco tu diminuendo.

- ¡Oh, estupendo! - Sí, estupendo.

- De ti quiero algo más de dulzura. - ¡Pero si ya canto con dulzura!

Si no puedes cantar con más dulzura, tararea.

Y Rocky...

- Tú, M. F. - ¿M. F.? ¿Qué significa eso?

No sé, pero aquí pone M. F. ¿Qué sé yo de abreviaciones latinas?

Creo que quiere decir ''Más fuerte, más fuerte''.

Danny, tú eres el que más me ha defraudado.

Tu ''moderato obligato'' ha sonado un poco ''stacatto''.

¿Qué?

Que lo siento mucho, pero estoy resfriado.

¡Rápido, le ha vuelto la voz! Tócala otra vez.

Tócala otra vez.

Vamos, una vez más.

¡Precioso, chicos, realmente precioso!

''El Rosario'' es mi himno favorito.

Aún no ha oído nada. Espere a que lo pulamos.

¡Oh, estupendo!

¿Está de broma? Debe estar sorda como una tapia.

Somos bastante buenos.

Os diré algo. Esto necesita más ''crescendos''.

En mi opinión, es un poquito ''stincatto''...

ya me entendéis.

Ahora, Stemo y Glympy, escuchemos vuestra versión.

¡Esto queria decir! ¿Recordáis lo de antes?

- Sí. - ¿Veis lo que hacen ahora?

- Sí. - Pues quiero un punto medio.

Ahora, dale a la nota final.

- ¿Pero qué haces? - Has dicho que le diera.

- lrás a la cárcel, soy menor. - Dale un pico y envíale a casa.

¡A ti te voy a dar con un pico!

¡Vamos, música!

- ¡Precioso! - Levántate, venga.

No paréis por mí, continuad ensayando.

- Cada vez lo hacéis mejor. - ¡Va, mamá, vete arriba!

Vamos a mi casa, es más tranquila.

¡Nunca podremos ensayar!

Oye, ¿por qué no puedo cantar en el cuarteto?

Yo cantaba en un cuarteto de seis.

Puedo cantar esos fortissimos un rato.

¡No puedes cantar, eres el padrino!

Yo no diria tanto, aunque soy bastante bueno.

Eres el padrino porque tu hermana se casa.

Si no fuera por eso ni siquiera estarias invitado.

¿Sabes qué tienes que hacer durante la ceremonia?

Cuando pidan el anillo, corro a buscarlo.

¿Cómo que corres a buscarlo? ¡Si ya lo tienes!

- No lo veo. - Glimpy...

¿Has empeñado el anillo?

Muggs, me ofendes...

Aquí tienes el velo, querida.

- ¡Oh, qué guapa estás! - Mamá, prometiste no llorar.

Lo sé, lo sé...

pero cuando pienso que vas a mudarte al campo...

a una casa desconocida que jamás has visto...

Está sólo a 2 millas de la estación y Jack dice que es preciosa.

Hemos tenido suerte de conseguirla tan barata.

Supongo que sí, pero...

Los dueños se van hoy para que podamos mudarnos esta noche.

No llores, se te enrojecerá la nariz. A ver el velo.

¿Qué es esto, la taberna de Duffy?

- ¡Hola, Jack! - Gracias por tomaros tantas molestias.

Aún no has visto nada. Será la boda más pretenciosa...

que se haya visto en la Avenida A. - ¿Dónde está Betty?

Está viendo qué cortina le queda mejor.

- ¡Eh, que llevo gafas! - ¿Quieres escolta policial?

Sólo la hay en bodas de la alta sociedad.

- ¿Pero quieres escolta policial? - Sí, claro.

Te la conseguiré. ¿Te gusta cómo está el salón?

- ¿Qué te parece? - Está muy bien.

Creo que hay que arreglarlo más.

Stags, Skinny, Screwnose...

salid y conseguid más flores.

- De acuerdo. - ¿Más flores?

Ahora mismo.

¿Traemos más pomos?

- ¿Qué te pasa? ¿Estás nervioso? - En absoluto, y creo que deberia.

Glimpy, que no se me olvide, toma el anillo.

Jack, mírame la mano.

- Cógelo y no lo pierdas. - No, lo guardaré aquí y...

Ahí lo perderás. Póntelo en el dedo, así.

- Ahora ya no lo pierdes. - ¿Estamos comprometidos?

¿Qué te pondrás esta tarde?

El traje a cuadros negros y blancos.

No puedes, es una ceremonia importante.

- ¿Tú qué llevarás, Jack? - Un esmoquin.

Candy, Rocky, conseguid un esmoquin para Glimpy, o una buena imitación.

- De acuerdo. - Ahora mismo.

¿Creéis que me pondré un traje de mono con cuello y corbata?

Te lo pondrás y te gustará.

- Bueno, me lo pondré. - ¿Han llegado los papeles de mi casa?

Ojalá fuera ingeniero aeronáutico y tuviera una casa en los suburbios.

Era una ganga, o no la podria haber comprado.

Espero que no tenga nada malo.

¿Qué te hace pensar eso?

- Demasiado bueno para ser cierto. - Los típicos nervios de la boda.

Lo superarás, sólo necesitas experiencia.

- ¿Te parece que el salón está bien? - Está muy bien.

Sí, pero estaria mejor con cuadros en las paredes...

unas pinturas, unos marales...

- ¡''Marales'' no, ''morales''! - ¿Estáis hablando de murales?

¡Eso, eso! Éste me ha liado, como siempre.

Tengo que hacer una llamada. Hasta luego.

Muggs, ¿qué es eso de los ''suburbios''? ¿Qué son?

¿Los suburbios? Es donde no tienen agua corriente, tranvías, ni nada.

- Pobre gente. - Sí, vámonos.

¡Dave!

¡Dave!

¡Eh, chicos, mirad esto! ¡He encontrado flores!

- Tíralas. - Sólo necesitan agua.

¡Tíralas!

¡Mirad! ¡Dicen que traen buena suerte!

¡Oh, estupendo!

No. Muggs dijo que no robáramos nada.

Sí.

¿Tenéis una cuerda?

Eh, mirad esas preciosas flores, ahí tiradas.

- Habrán caído de la camioneta. - Sí. ¿Les aviso?

- Sí, hazlo. - Señor, se le han caído unas flores.

- Supongo que no me ha oído. - Qué lástima. ¿Las cogemos?

Todo arreglado, señor Gibson. Ya tiene los documentos...

y las llaves. Espero que sean muy felices en ella.

Muchas gracias. ¿Y los dueños actuales? ¿Se han ido ya?

Se irán antes de que ustedes se trasladen.

Eso espero. Es nuestra luna de miel, ¿sabe?

Claro, lo comprendo. Yo también he estado casado.

No lo olvidaré nunca.

- Bueno, quizá usted tenga más suerte. - Espero que sí.

¿Y la casa? Dice que está en perfectas condiciones.

Bueno, tal vez necesite algún arreglo.

- Por cierto, ¿no serán supersticiosos? - ¿Por qué?

Verá, los dueños dicen que la casa de al lado está encantada.

- ¿Encantada? - Ya sabe cómo son los viejos.

Siempre imaginando cosas. Son tonterias.

- Bueno, adiós, señor Gibson. - Adiós.

Y que la casa se llene pronto de dulces recuerdos.

- Muchas gracias. - Adiós.

Muy bien, aquí está todo, menos los zapatos.

- No los necesitáis, ¿verdad? - No, ya tiene los suyos.

El cuello quizá es pequeño, pero no tengo otra cosa.

Glimpy tiene el cuello pequeño.

Es muy elegante. Tendremos mucho cuidado.

Acordaos de devolverlo esta noche.

Lo necesito para LLouis ''el Oreja'' mañana.

- De acuerdo. Vamos, Rocky. - Bien, Danny.

J. D. CHASE E HlJOS FUNERARlA

- ¿Qué pasa, Jack? - Nada, señora Williams.

Oiga, ¿puedo ver a Betty un momento?

Ya sabes que trae mala suerte que veas a la novia antes de la boda.

- Sólo un minuto. - No, ya la verás dentro de poco.

- Vete. - Está bien.

Hemos oído en el centro que una banda...

pensaba cargarse la boda de Jack Gibson.

Creímos que no le gustaria que nadie de fuera...

viniera a hacer un arresto delante de sus narices.

Entiendo. ¿De qué banda se trata?

No hemos oído los detalles, teníamos prisa.

Creo que hablaban de los ''Hombres Gato''.

Muy bien, enviaré a un par de hombres.

La dirección es 32 este, calle 33.

- 32 este, calle 33. - A las 5 en punto.

- 5 en punto. Muy bien, chicos. - Gracias, teniente.

Le devolveremos el favor algún día.

Shorty, ¿quieres sentarte ahí? Ahí va la madre de la novia.

Muy bien, gracias.

Estate quieto, ¿quieres?

¡Vaya, que elegantón! ¿Algún problema?

No podemos ponerle el cuello.

¿No podéis?

Apartaos, dejadme a mí.

Cógele por detrás, Danny.

Ahora acércamelo. Respira hondo.

Aguanta la respiración.

Verás como enseguida te lo pongo.

¡No respires, te he dicho!

- ¿Crees que soy un buscador de perlas? - No te resistas.

Haz sólo lo que te diga.

Esconde la nuez.

Escóndela. ¡Ya casi está!

¡Ya casi está! ¡No te muevas!

¡Ya está!

¿No te he dicho que no respiraras? ¡Esconde la nuez!

¡No puedo respirar!

¡No puedo!

Ponedle de pie. Dejad que relaje los músculos.

- ¿Qué tal? - Bien.

- ¿Y tu voz, Danny? - Mucho mejor, creo.

Bien, no la uses hasta la hora de cantar.

- ¡Apretado! - No, son imaginaciones tuyas.

No está apretado, queda muy holgado.

Mira, ¿lo ves?

Mirad que traemos.

- Sí, Muggs, mira esto. - Precioso. Tiene clase.

- ¿Qué es eso? - ¿Qué?

''Descansa en paz''.

''A la memoria de LLouis ''el Largo'', de parte de la banda.

No queriamos matarte, de verdad.''

¿Dónde las conseguisteis?

- En la calle. - En una camioneta.

Cayeron.

- ¿Sabéis que eso es sacrilegoso? - ¿En serio?

¡Devolvedlas!

No tenéis conciencia.

¿Podéis creerlo? Esperad un minuto.

Venid.

Supongo que no será más ''sacrilegoso''...

si las devolvemos después de la boda.

Ponedlas en el salón.

Un momento.

Mejor devolved esto después de la boda. Lleváoslas.

Toma, coge esto.

Eh, tiene gracia. Es el traje de LLouis.

- ¿Qué haces? - ¡No pienso llevar esto!

LLouis no necesita el traje hasta mañana.

Pero puedo ponerme mi traje a cuadros...

Esta es una boda de categoria y vas a llevar ese traje.

Pero Muggs, pertenece a LLouis.

Ya sé qué le mató. El cuello le estranguló.

¿Para qué te quitas el cuello? ¿Qué te pasa?

¡Lo siento, chicos! ¡Ha sido sin querer!

Te lo advierto, no deben mudarse a esa casa.

Cometiste un error...

al no comprársela a los Elwood.

No cometas otro más.

Cómprasela a Gibson.

Pero Gibson se casa hoy.

- ¿Por qué no esperamos un poco? - ¿Cuestionas mis órdenes?

De ningún modo.

No sé por qué es peor tener a Gibson en la casa que a los Elwoods.

No lo entiendes.

Los viejos estaban demasiado asustados para inmiscuirse...

pero nadie sabe qué hará ese joven imbécil.

- De acuerdo, la compraré. - Utiliza la cabeza.

Háblale a solas.

Está bien.

Y no te lo vuelvas a quitar.

¿Estáis listos? Ya es casi la hora. ¿Qué ocurre?

El cuello de Glimpy era un poco grande para el de la camisa.

Pero, ¿dónde está la corbata?

- Aquí está. - Bien, pónsela.

Hay un tipo fuera que quiere verte.

- No puedo, voy a casarme. - Dice que es importante.

- ¿Quién es? - Dice que será un momento.

Está bien. Enseguida vuelvo, chicos.

Hola, Jack.

Tony, cuánto tiempo sin verte. ¿Qué es de tu vida?

He estado muy ocupado. Sé que tienes prisa, no te robaré mucho tiempo.

Quiero comprar la casa de la calle Elm.

Estás loco. La acabo de comprar yo.

Lo sé, y sé lo que pagaste por ella.

Las personas a las que represento...

te pagarán el doble.

¿Qué?

- ¿Por qué quieren mi casa? - ¿Y eso qué importa?

La quieren y están dispuestos a pagar.

- La respuesta es no. - Espera un momento...

No puedes llevar a una novia a una casa así.

¿Y si me explicas todo ese misterio sobre la casa?

¿Conoces la casa que hay al lado?

Sí.

Está encantada.

- ¿Cómo lo sabes? - Ríete si quieres, pero...

¿por qué crees que te la vendieron tan barata?

¿Quién vive en esa casa?

¿Y por qué quieren la mía?

Digamos que son excéntricos.

No les gustan los vecinos.

Te queda perfecto. No te toques nada.

Bien, poneos en fila.

No os olvidéis de vuestros ''crescendos'' y ''diminuendos''...

y no quiero altercados en las letras.

Vamos allá.

No llevas bien el paso, patoso.

Ya sabes por qué no deberias llevar a tu mujer a esa casa.

Quizá no deberia...

pero le hace ilusión mudarnos esta noche.

Comprendo. Jack...

aquí tienes 500 dólares para cerrar el trato.

¿Por qué no te la llevas fuera unos días? De luna de miel.

Debéis de tener luna de miel. Ya le explicarás lo de la casa a la vuelta.

- Sí tuviera más tiempo... - Oye...

Olvídate de todo hasta que hayáis vuelto.

Cuando estés listo para cerrar el acuerdo...

escribeme a esta dirección. Se pondrán en contacto conmigo.

Es la casa que está al lado de la mía.

La casa encantada.

- Bien, de acuerdo. - Escucha, Jack...

Sólo una advertencia. Cuando vuelvas, escribeme.

- No vayáis a la casa. - Muy bien, hasta luego.

Dave.

Dave.

- ¿Estás listo, Glimpy? - Sí.

Vamos.

Dave.

Hermanos...

estamos aquí reunidos para unir a este hombre...

y a esta mujer en sagrado matrimonio.

Antes de que estas dos personas...

sean unidas en este sacramento...

si hay alguien aquí que conoce alguna razón...

por la que ellos no deban casarse...

le pido que hable ahora...

o calle para siempre.

Yo os declaro marido y mujer.

Chicos, Glimpy se asfixia.

Venga, chicos.

Este cuello le aprieta demasiado.

Vamos, espero que no haya muerto.

¿Qué tal estás?

- ¿Te encuentras bien? - Sí.

¿Por qué no nos invitas a todos a tu nueva casa?

- Podriamos celebrar una fiesta. - Me encantaria, papá, pero...

No importa.

De todos modos, no vamos a instalarnos allí hoy.

¿Por qué, Jack?

He conseguido un dinero extra...

y he pensado que podriamos irnos unos días.

Ya sabes, de luna de miel.

- ¿Sabías algo de eso, Glimpy? - No tenía ni idea.

Bueno, la casa necesita muchos arreglos.

Oh, claro.

- Espero que no te importe. - Claro que no...

lo que tú digas.

Tienes carmín por todas partes.

322, calle Elm.

- Debe ser su nueva casa. - Así que se muda.

Bueno, amigos, tenemos que irnos. Vamos, cariño.

- ¿Qué tienes ahí, Screwnose? - El arroz.

¿Y para qué has traído la olla?

Le he pedido a mi madre que lo cocinara para que esté blandito.

Ah, ya te entiendo.

¿Dónde están esos gángsters que iban a venir?

- ¿Gángsters? - Sí.

Quizás hayan perdido la dirección...

- O se han asustado al verle. - Sí, tiene pinta de asustar.

¿Por qué no usas tu diplomacia?

Me dieron un diploma cuando me gradué.

¿En qué te graduaste, en jardín de infancia?

No, me lo salté. Era demasiado mayor.

¡Vainilla! A Louis no le gustará.

No debías vender la casa a esa pareja tan agradable sin advertirles.

Sarah, es inútil advertir de cosas que no se pueden probar.

En el fondo de tu corazón...

sabes que en esa casa pasan cosas no del todo honestas.

No lo sabemos a ciencia cierta, Sarah.

John Elwood...

¿cómo dices eso después de todo lo visto y oído en los últimos 6 meses?

Dejemos ya ese tema.

Nos hemos ido y el asunto ya ha acabado.

Yo no he acabado con el asunto.

- ¿Qué vas a hacer? - Llamar a la policía.

Espera un momento.

Harán un montón de preguntas y nos considerarán testigos presenciales.

No tienen por qué saber quién les está informando.

- Yo no haria eso, Sarah. - Yo, sí.

Póngame con la policía.

Departamento de Policía. Teniente Brady al habla.

Soy la señora G...

Quiero informar de unos sucesos extraños en el 322 de la calle Elm.

El 322 de la calle Elm.

¿A qué se refiere?

Se oyen ruidos y gritos, y gente...

que entra a las tantas de la noche, y toda clase de cosas raras.

- ¿Quién es usted? - Soy la señora G...

¿Oiga?

Localice esta llamada.

Envíe a Mulligan y a O'Brien.

Bueno, me parece que es aquí.

No parece muy acogedora.

- Realmente no. - Muy bien, coged las herramientas.

Nos espera una noche de trabajo.

Vamos, Glimpy.

Qué flores más bonitas.

No se puede poner ketchup a las flores.

Bonito lugar para una pareja.

Sí.

Hay una casa allá abajo que se parece más a la que Jack describió.

Sí, eso parece. ¿Dónde puse esa tarjeta?

Glimpy, no veo muy bien. ¿Cuál es el número de esta casa?

- 322. - ¿Y el de la tarjeta?

- 322. - Esta debe ser la casa.

- Eso parece. - ¿A qué estáis esperando?

Tenemos que arreglar la casa esta noche, no mañana.

¡Ya vamos! ¡Venga, muchachos!

De acuerdo.

- ¿Traéis todos los accesorios? - Sí, lo traemos todo.

Glimpy, dame la llave.

¡Mi-mi-mi-mi!

- ¡Silencio! La llave de la casa. - ¿Qué llave?

Suerte tuve de conseguir la dirección.

Se nos pasó por alto ese detalle.

Volvamos a casa.

Volved aquí. ¿Vamos a irnos ahora?

Dame ese martillo.

Recordadme que coloque otro cristal mañana.

Cuidado, Muggs. Podrias cortarte la yugular.

¿Qué os pasa? ¿Tenéis miedo?

- Ni pizca. - Muy bien, entonces entremos.

Chicos, los demás podéis precederme.

- ¿Pero qué bicho te ha picado? - Si yo me pierdo ahí dentro...

nadie me encontrará jamas.

Nosotros te encontraremos. Entra.

- ¿Quién? - ¡Todos adentro!

¡Vamos, rápido!

Tenemos trabajo que hacer.

- Entra, Gimpy. - ¿No hay que cortar el césped?

¿Y qué harás? ¿Sacar el agua de tus rodillas? ¡Entra ahí!

Está bastante oscuro. ¿Alguien tiene una cerilla?

Vigila o asustarás a los murciélagos.

Así está mejor.

Echad un vistazo ahí.

Jack hablaba en serio cuando dijo que la casa necesitaba arreglos.

No hay cortinas, ni lámparas...

ni chucherias, nada.

¿Dónde podriamos conseguir algunos muebles?

¿En la casa de al lado?

- ¿Qué le pasa? - El letrero dice que está amueblada.

¿Qué quieres? ¿Que compremos otra casa?

Sólo los muebles. Que otros compren la casa.

Es la mejor idea que has tenido en 10 años.

Vayamos a echar un vistazo. Dejad todo en el suelo.

Unos chicos han entrado en la casa. ¿Qué hacemos?

Haremos que este lugar parezca como nuevo.

- ¡La puerta está abierta! - Deben confiar en sus vecinos.

¡Qué bonito!

Lámparas, cortinas, libros, de todo.

¿Por qué compraria la casa de al lado en vez de esta?

Supongo que porque no había espacio para un jardín victoriano.

Con todo esto podremos hacer algunas mejoras.

¿Seguro que debemos llevarnos estas cosas?

¡Claro! Jack las pagará más adelante.

Yo creo que sí, y soy su cuñado.

- Será bastante bueno para mi hermana. - Pues empieza a trasladarlas.

No cojáis cosas pesadas.

Cogeré algunos libros.

- Buenas noches, señor. - Buenas noches.

¿Pueden darnos una habitación y un baño?

- ¿Qué te parece tan divertido? - Un viejo chiste.

He dicho ''¿Pueden darnos una habitación y un baño?''...

y él deberia haber contestado ''Puedo darles la habitación...

pero el baño se lo tendrán que dar ustedes.''

¿Ah, sí? ¿Le importaria registrarse, señor?

Gracias.

Aquí tiene. ¿Qué te parece, señora Gibson?

Me gusta muchísimo.

- ¿Es usted el señor John Gibson? - Sí, por supuesto.

Aquí tiene mi...

carnet de la seguridad social, el de conducir...

¿quiere el certificado de matrimonio?

No, gracias. Tenemos un mensaje para usted.

¿Un mensaje?

''Llamar a Chelsea 5518,...

apartamento 243''.

¿Dónde diantre está eso?

No reconozco el número. Parece un hotel.

- Dijeron que era muy urgente. - ¿Sí?

- ¿Dónde están las guías? - Allí, señor.

- Vamos, querida. Pida de todo. - Sí, señor.

¿Diga?

Sí, ésta es la habitación 243.

Soy John Gibson, ¿queria hablar conmigo?

Oh, señor Gibson...

Es sobre la casa. Soy la señora Elwood.

Creí que deberia saber la verdad sobre ella.

¿Qué quiere decir?

Cuando vayamos, llevaremos una gran caja de ''fantasmicida''.

Sólo queria que supiera que he informado a la policía...

y que en este momento deben estar allí.

¿Por qué ha hecho eso?

Claro que importa, no quiero tener a la policía fisgoneando en mi casa.

De acuerdo, olvídelo.

Muy bien, adiós.

- ¿Qué pasa, querido? - Era la señora Elwood.

Ha enviado a la policía a investigar la casa contigua a la nuestra.

Parece que hay algo sospechoso.

Me alegro de no estar allí.

- ¿Tú no? - No, yo no.

- Creo que debemos ir inmediatamente. - ¿Sí?

- Sí. - Pero, cariño...

- Vamos, cielo. No tengas miedo. - ¿Quién habla de miedo?

Toma.

Vamos, cariño.

Tienen un hotel precioso, ha sido una estancia muy agradable.

Vámonos.

Un día corto.

Muy bien, vamos, daos prisa. ¡No van a pagaros horas extra!

- ¡Qué pesado es esto! - Dave...

Despierta. Vamos, vete de aquí y llévate la silla.

Yo llevaré las maletas.

Dejadlo todo aquí.

Ahora tenemos con qué trabajar.

Vosotros dos empezad a poner el papel de las paredes.

Rocky y Sandy, colgad las cortinas.

Y que queden bonitas y cilíndricas.

- Glimpy, tú puedes barrer. - Gracias, jefe.

- ¿Qué haces? - Dijiste que podía dormir.

¡Barrer, no dormir!

Levántate y ponte a trabajar. ¡Sacude esa alfombra!

- Muy bien. ¿Y tú qué harás? - Pensar, soy el supervisor.

¿Por qué siempre tengo algo que hacer?

Haz un buen trabajo...

y reduciré tus tareas los próximos 3 meses.

- Vigilad la madera con los tornillos. - ¿Para qué es esto?

Y no pongáis demasiada cola en el papel, que hace grumos.

Eso va bajo las cortinas, no encima. ¿Nunca has vestido una casa?

No.

¿Por qué están encendidas las luces?

- ¿Quién hay ahí? - Es una pandilla de crios.

Son amigos de Jack Gibson. El que compró la casa de al lado.

¿Otra de tus torpezas, imbécil?

¿Cómo podía saber que iban a venir?

Me desharé de ellos. Vamos, Bruno.

Sí, deja que les ponga las manos encima.

Espera un momento.

¿Por qué estaré rodeado de idiotas?

Veamos qué sabe Frida de todo esto.

- ¿Cómo han entrado en la casa? - Se metieron. ¿Aún están ahí?

- ¿Dónde está Mark? - No lo sé, subió a ver.

¡ldiotas! ¡lmbéciles! ¡Todos vosotros!

¡Tony, ven!

¿Qué ha sido eso?

Quizá sean termitas.

¿Qué pasa? ¿Te afectan las alturas?

¡Es ese cuadro de allá arriba!

- ¡Está vivo! - ¿Quién está vivo?

¡Él! ¡Allá arriba!

Para empezar, no es él, es ella.

Por favor, creedme. Era él hace un minuto.

Ves visiones.

¿Visiones? Le he oído gruñir.

Muy bien, tranquilízate, relajate. Has bebido demasiado café.

- ¿Café? - ¿Dónde lo has conseguido?

¡A trabajar!

Vamos, deprisa.

Vamos, Danny, colgad esos visillos.

Deberiamos tener un nivel para que quede plano.

Bebedor de café.

Napoleón debe pasar un calor terrible con ese abrigo.

Este es el mejor ejemplo de cámara lenta que he visto nunca.

Glimpy, ya jugaremos luego a las estatuas.

- Continúa barriendo. - Estaba decidiendo...

si barrer el polvo de aquí hacia el vestíbulo...

o el del vestíbulo hacia aquí. - Pues barre en círculos.

Vale, jefe.

Napoleón...

¡Eh, Muggs!

- ¿Tienes calor? - No, ¿por qué?

Napoleón se ha quitado el abrigo.

Mira.

Con que se lo ha quitado, ¿eh?

Mira tú.

Bueno, se lo ha vuelto a poner.

¿Qué pasa aquí? ¿Te has vuelto memo tú también?

No contestes. Ve y siéntate junto a Screwnose.

- ¡Un momento...! - ¡Cállate!

No hay por qué pelearse.

Screwnose...

¿Estás seguro de que viste lo que viste?

- Estoy seguro que estoy seguro. - Yo también, se lo he dicho a Muggs.

Estaba ahí barriendo y miro a Napoleón...

y lleva un abrigo puesto, así.

Me giro y...

¿Adónde vas?

¿Qué haces ahí arriba?

Mira, ahora está en calzoncillos largos.

Baja. Voy a enviarte al ''optimista'' para que te examine los ojos.

¡Baja!

Como tenga que subir yo, te clavo uno de esos cuernos.

Dejad de hacer payasadas.

¿Quién hace payasadas? Nosotros sólo...

Dejad de comportaros como dos viejas histéricas.

¿Quién se comporta así?

Yo lo he visto, y Screwnose también, ¿verdad?

No he visto otra cosa. Vámonos a casa.

Deberia arrearos un tortazo.

Son imaginaciones vuestras.

¿Y de quién es esta imaginación?

- ¿Has oído eso? - Claro, ¿crees que soy sordo?

- Vamos, vayámonos a casa. - No nos vamos a ningún lado.

- Vamos a averiguar qué ha sido eso. - ¿Le has oído?

- Vamos a averiguar qué ha sido eso. - Bueno, chicos...

Mientras lo averiguáis os espero en el coche.

Tú esperas aquí. Digo que vamos a averiguar qué es.

- Glimpy. - ¿Sí, jefe?

- Ve tú primero. - Por supuesto.

- Pero, ¿qué digo? - ¿Tienes miedo?

No tengo miedo a nada, pero yo no voy.

Si tú quieres ir, ve y mira qué ha sido.

¿Me vais a dejar ir solo?

Sí.

Recuérdame cuando volvamos que te dé la cruz de hierro al valor...

justo en el cráneo.

Bien, iré a ver.

Pero, ¿qué haces?

El ruido venía de ahí.

Sí...

creí que había un atajo por ahí.

La 1.

Y no está sereno.

No hay por qué preocuparse.

- Volvamos a casa, ahora. - Ven aquí.

- Sólo por eso, vas a ir tú primero. - ¿Yo?

Sí, tú. ¡Sube ahora mismo!

Te dejaremos ir a casa luego. ¡Subid! ¡Todos!

Yo voy a ser el último, para variar.

¡Glimpy, sube!

¿Veis algo?

- No. - No.

- ¿Quién es? - ¿Quién es?

¿Quién ha dicho ''Quién es'' cuando he dicho ''Quién es''?

¿Quién ha dicho ''Quién es'' cuando he dicho ''Quién es''?

¿Qué te pasa?

- Ha sido el eco. - Ha sido el eco.

¿Ves? ¿Qué te he dicho? No hay por qué asustarse.

¡Eso es lo que tú crees!

- ¡Chicos, otra vez! - ¡Esperadme!

¡Abrid la puerta! ¡Abrid la puerta!

- ¡Abran la puerta! - ¡Otra vez el eco!

- ¿Se han ido? - Están en el sótano.

Oh, eso es malo.

Tenemos que sacarles de ahí enseguida.

Abran la puerta.

Venga, échame una mano.

Mira ahí dentro.

- ¿Qué es esto, Muggs? - Parece una imprenta.

Jack no me había dicho que tenía una imprenta.

''Cómo destruir a los aliados.''

''Qué supone para usted el nuevo orden.''

''Cómo destruir a los aliados.''

¿Qué están haciendo?

Dejame ver.

Mira.

Han encontrado la imprenta y lo demás.

- ¿Nos ocupamos de ellos? - No.

Tenemos compañía. La policía está arriba.

¡La Gestapo! ¿Has oído?

No, son dos agentes americanos...

probablemente estúpidos.

No te preocupes por ellos. Dejame ver.

Esto huele a espionaje.

¿Crees que Jack está involucrado?

- No lo sé. Ésta es su casa. - Jack no se relacionaria con nazis.

Eso espero.

¿Qué quieres decir?

Bueno, nos dijo que no viniéramos aquí.

- Sí, tienes razón. - Tenía mucho dinero al marchar.

- ¿De dónde lo sacó? - Puede que tenga que ver con esto.

¿Y cómo pudo comprar una casa tan grande como esta?

¿Por qué no cierras el pico? ¿Quieres que te aplaste la nariz?

Dejaos de bobadas...

Tenemos que aclarar esto, no es momento de peleas.

¡Mi propio cuñado! No puedo creerlo.

Nunca podré volver a mirar a los boy-scouts a la cara.

No te deprimas, Glimpy.

No estamos seguros. Sólo son suposiciones.

¿Qué vamos a hacer, Muggs?

No lo sé.

Si alguien encuentra todo esto, me imagino qué pensarán.

Sí, es verdad.

Quizá deberiamos sacarla de aquí.

- ¿Y dónde la llevamos? - ¿Y si la dejamos en la otra casa?

No me pegues.

Ni que fuera un matón. Has tenido una buena idea.

Vamos a trasladarla.

Con cuidado.

Se llevan la imprenta.

- Deja que se vayan. - Se llevan la imprenta.

Dejemos que se lleven las pruebas a la casa de al lado.

Alejaran las sospechas de nosotros.

- ¿Has encontrado algo? - No, nada.

Echemos un vistazo arriba.

De acuerdo.

Ve y comprueba que no queda nada que pueda incriminarnos.

Sí, señor.

Tony, tú ven conmigo.

¡Vamos!

Supongo que acerté al dejar que Gibson comprara la casa.

Sí, fue un error afortunado.

Aquí no hay nada.

Echemos un vistazo abajo.

Esta puerta no estaba abierta antes.

¿Estaba ahí esta puerta cuando entramos?

''¿Estaba ahí cuando entramos...?''

¡No! Acaba de aparecer ahora.

¡Vámonos!

Espero que Jack valore lo que estamos haciendo por él.

Pues claro que lo hará.

Esto está mejor en un lugar que nadie conoce.

- Aquí no hay nada. - Eso parece.

Tengo una idea. Llamemos a la policía.

¿Con nuestras huellas por todas partes?

La próxima idea que debes tener es no tener más ideas.

Veamos si los habitantes de esa casa saben algo.

Ojalá hubiéramos dejado la puerta abierta.

Son Jack y Betty.

Los hemos sacado de un buen lío justo a tiempo.

Bueno, querida.

Aquí está nuestro nidito de amor.

Jack, es maravillosa.

Hay una pareja de policías aporreando la puerta.

¿Quiénes serán esos? Vamos a ver.

- ¿Han descubierto algo? - No...

No hay nadie por aquí.

- A propósito, ¿quiénes son? - Jack Gibson, y esta es mi esposa.

- Acabamos de comprar esta casa. - Entiendo.

Nos equivocamos de dirección.

Jack compró esta casa, no la grande.

- Nos equivocamos. - Tienes razón.

Debemos sacar la imprenta de ahí.

Vamos.

Nos han enviado a inspeccionar esa gran casa de ahí.

Las personas a quienes compramos la casa dicen que pasan cosas raras.

- No hemos visto nada extraño. - Son imaginaciones suyas.

Ya saben cómo son las personas mayores.

Nosotros volvemos a la comisaria.

Si oyen alguna cosa, llámennos.

No creo que les molestemos esta noche.

- Buenas noches. - Buenas noches.

¿Por qué cuchichean?

Venga.

Entremos.

Está abierta.

Eso trae suerte.

Cariño, aquí estamos. ¿Qué te parece?

Devolveremos la imprenta a su lugar y avisaremos a la policía.

Coche 17, Mulligan al habla.

Acabamos de inspeccionar el lugar.

Sólo hay una pareja de recién casados.

Se ve un poco desnuda.

No lo entiendo.

Deberia haber más muebles.

Se veria mejor...

pero sigo pensando que es preciosa.

Despacio.

- Despacio. - ¿Necesitáis ayuda?

Ya está.

Dejadla tal como estaba.

Muy bien, avisemos a la ley.

Supongo que también debo entrar las maletas.

Muy bien, vámonos.

¿Qué te parece eso? El coche se ha ido.

- ¿Quién? - ¡La poli!

¡Eh, Muggs!

- ¿Qué haces aquí? - Yo iba a preguntarte lo mismo.

Es una historia muy larga.

- Estábamos arreglando esa casa. - Creíamos que era tuya.

Había una imprenta con propaganda nazi.

- Creíamos que era tuya. - La trajimos aquí.

- Creíamos que era tu casa. - Y luego la devolvimos.

- ¡Propaganda nazi! - Sí.

Por eso no querian que viniéramos.

- ¿Por qué no llamasteis a la policía? - Creíamos que era tuya.

- ¿Hay teléfono en esa casa? - Sí, pero no es tuyo.

Vamos allá.

Aquí está.

Con el Departamento de Policía.

Le llamo desde el 322 de la calle Elm.

Envíen a un par de agentes ahora mismo.

Cuéntales lo de los nazis.

Sí, ya sé que han estado aquí, pero envíenles otra vez.

Sí, se han ido. Sí, exacto. Gracias.

Llevemos la imprenta a la otra casa. Están llamando a la policía.

Deprisa.

Vamos, cogedla...

Llamando al coche 17.

Regresen inmediatamente al 322 de la calle Elm.

Urgente. Corto.

Si venimos de allí.

Vamos.

- Llegarán en unos minutos. - ¿Quién?

La policía.

- Ahí están. Vamos, Jack. - De acuerdo.

Les llamamos, pero no nos oyeron. Hay pruebas ''intimidatorias''.

- ¿Qué es esto? ¿Una banda? - Encontraron una imprenta...

con propaganda subversiva.

- Debe ser una guarida nazi. - ¿Han visto a alguien por aquí?

Oímos muchos ruidos, pero no hemos visto a nadie.

- Vamos a ver. - Sí, síganme.

Tenemos todas las pruebas ahí abajo.

Aquí.

Vaya. Debe haber sido una desilusión óptica.

- ¿Qué pasa aquí? - Había una imprenta aquí.

Que se ha marchado caminando.

Si la tinta puede correr... Nuestras manos, de haberla tocado.

Esa suciedad puede llevar 6 meses en vuestras manos.

Vayámonos antes de que empecemos nosotros a ver cosas.

Les digo que estaba aquí.

Muy bien. Estaba aquí y la visteis...

pero ya no está.

No entiendo. Vimos la imprenta con nuestros propios ojos.

- Y yo. - Es lo que he dicho.

No puede haber desaparecido.

- Alguien debe habérsela llevado. - Yo pienso que...

¡Aquí sólo pienso yo!

Muy bien, pues piensa. Piensa un rato, chico listo.

¡Eh, Muggs, mira!

- ¿Para qué crees que es esto? - Ratones.

Ratones.

Nunca aprenderás.

Apuesto que es así como sacaron la imprenta.

Calla. Sígueme.

No hay nadie ahí, vámonos a casa.

¿Eres un cobarde?

Entra ahí inmediatamente...

Dejenos, ya nos íbamos.

- Vamos, Sam. - Un momento.

- Qué extraño. - ¿Qué pasa ahora?

Esas luces en mi casa. Yo las he apagado.

Ahora las luces se encienden y apagan solas. Vamos.

Váyanse si quieren, iré a ver qué pasa yo mismo.

Yo también quiero ver qué pasa.

Chicos, mirad aquí.

- ¿Qué es esto? - Parece la imprenta.

Y lo es.

- ¿Y estos panfletos? - Lo que les hemos dicho.

- ¿Qué hacen aquí? - Es algo que explicará...

así que piense rápido.

¿No creerá que todo esto me pertenece?

- Esta es su casa, ¿no? - Sí, pero...

- Hay que encontrar a Muggs. - Tienes razón...

Vamos.

¡Silencio!

¡Tranquilos!

Una trampilla.

- ¡Silencio! - ¡Socorro!

¡Vamos, Benny!

Hablaremos con calma.

Avisa a los otros.

Agente, eso es ridículo.

Sólo sé que la imprenta está en su propiedad.

Debo llevarle a la comisaria para hablar con el teniente.

¡Eh, chicos! ¡Jack! ¡Venid!

Están en el túnel. Tienen a Muggs y a Glimpsy en una habitación.

Está bien, pero es la última vez que os creo.

O'Brien, vuelve a la casa y baja al sótano.

Yo miraré en el túnel.

Es la primera vez desde que te conozco que no puedes decir nada.

¿Bromeas?

Espera aquí, cariño. Vosotros quedaos con ella.

- Tienen a Muggs y a Glimpsy. - Dejadme a mí.

- ¿Qué es eso? - Debe haber alguien ahí dentro.

Debe haber alguna puerta.

Busquemos por aquí.

- Vayámonos de aquí. - ¡Rápido!

- ¡Mirad! - ¡Seguidme!

Préparate.

¡Glimpsy!

¡Muggs!

¡Glimpsy!

Es Muggs.

Muggs...

¿Por qué no vas a casa y te vistes?

Glimpsy, mira.

Buen momento para jugar a pillar. Dejamelos a mí.

Vamos, Muggs. ¿Estás bien, chico?

Vamos, Muggs.

¿Estás bien?

Vaya luna de miel...

Siempre tienes que hacerlo todo complicado.

Todo el mundo tiene el sarampión normal y corriente...

y tú vas y pillas el sarampión alemán.

¿Por qué te metes conmigo? ¿Sabía acaso que eran nazis?

¿Sabías que estoy enfermo?

Te lo pegaré.

Está bien, perdona.

Está bien, perdona.

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