Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¿Recuerdas el día del secuestro?
¿Lucía estás ahí?
Cuando desaparecieron, dijiste que estuviste con una alumna.
Si lo confirma, habrás conseguido una coartada.
Necesito que vayas a la Guardia Civil y cuentes la verdad.
La tarde del secuestro, Álvaro estuvo conmigo. Gaizka lo sabe.
Gaizka.
Trapichea con algo de droga, pero sé que es poca cosa.
En estos asuntos hay un momento en que un socio deja de ser fiable.
¡No me puedes dejar así!
Algo más en el refugio que resistió al intenso calor.
Esta mañana hablé con los miembros de la cofradía.
Todos tienen una insignia. ¿Y la suya?
No la llevo encima. Falta la declaración del testigo
que vio un coche el día del secuestro.
-A lo mejor llegaba tarde al hotel. -¿Qué hotel? ¿Dígame la matrícula?
Se me ha olvidado.
¿La reconoces?
Mira, Joaquín, me lo ha mandado Raquel.
-¿Quién es? -Mi hija.
Publícalo por todas partes, que salga en TV.
¿Que pasó en el bosque?
Cartuchos de postas. Son ilegales, pero los furtivos los usan.
¿Me vais a contar quién os ha vendido esos cartuchos?
Marcial. Tiene una armería en Monteperdido.
Iba a entrar en su piso y al verme cambio de opinión.
¿Me va hacer pedir una orden para entrar?
¿Por qué han soltado a Álvaro?
-¡Elisa era menor!
-No te preocupes, sé cuidarme sola. -Nadie puede cuidarse solo.
Quiero que duermas bien, que estés centrada. No te derrumbes otra vez.
No va a pasar.
-¿Qué les has contado a los guardias?
-Por favor, no lo hagas.
"Por encima de estanques,
por encima de valles,
escápate muy lejos."
"Flota sobre la vida,
comprende sin esfuerzo
el lenguaje de las flores y las cosas mudas’’.
¿Se han ido ya los guardias?
Burgos pasará aquí toda la noche. No tengas miedo.
...situados en la calle San Juan de la Peña con Loreto.
No hay luz en la vivienda.
"Recibido. Estamos en Barbastro”.
"¿Tenemos la orden?" -Llegó hace una media hora.
Hay que entrar ya.
-Teniente. -Víctor.
¿Se sabe algo de la casa de Monteperdido?
No había nadie. Rojas dice que Marcial, Elisa y su madre
pasaron el control de carretera a las 8 de la tarde, en plena tormenta.
Querían hacer noche en Barbastro para llevarla por la mañana a la diálisis.
¿Y los teléfonos?
Ni Marcial ni su hija contestan.
Los cazadores del hotel, tuvieron que avisarle.
A lo mejor no mintió y están aquí.
Vamos a averiguarlo.
¡Marcial Nerín, abra la puerta!
Si no abre, entraremos por la fuerza.
Pujante.
-¡Guardia Civil! -¡Guardia Civil!
¿A qué huele?
Como a salmuera.
¡Marcial!
Rojas, aquí.
Pujante, conmigo.
Sara.
Cartuchos de postas.
En el baño tampoco hay nadie.
Ninguno de estos animales puede cazarse fuera de los cotos.
Pujante, pide una orden de busca y captura contra Marcial Nerín.
Ahora mismo, mi teniente.
¿Por qué se llevaría a su hija?
¿Qué tiene que ver todo esto con Elisa?
¿Marcial Nerín?
Debe acompañarnos al cuartel.
¿Cómo me voy a ir ahora? Tengo a mi madre aquí.
Víctor.
Hemos registrado su casa de Barbastro.
Preferiría no tener que ponerle las esposas.
Elisa puede hacerse cargo de su madre.
No sé dónde está mi hija.
Yo hablaré con el personal del hospital. Estará bien.
¿Cómo estás, cariño?
¿No te ha llevado tu hijo a la peluquera?
Voy a tener que hablar con Marcial. Que yo sé que tú eres muy presumida.
Y se nota que te hace falta.
Vuelvo a verte en un momento.
Sara Campos, sargento de la Guardia Civil.
-¿Ella es María de Laude? -Sí, es ella. ¿Hay algún problema?
Han detenido a su hijo. Se quedará aquí hospitalizada
hasta que demos con su nieta.
Intentamos dar con ella para que se haga cargo.
¿Qué ha pasado?
No va a hablar.
No sé cuántos años hace que no dice una palabra.
¿Está segura de que no intenta decir nada?
Son gestos involuntarios, espasmos.
Tiene alzhéimer avanzado.
María, ¿quiere decirme algo?
No los he cazado yo.
¿Qué es esto?
Cartuchos de postas.
Son ilegales.
Es ilegal cazar con ellos, no tenerlos.
¿Cree que quiero empapelarlo por caza furtiva?
-Entonces no sé qué hago aquí. -Ana y Lucía.
-¿Para eso me han hecho venir aquí? -Algo ha cambiado.
Creemos que el hombre que secuestró a las niñas usaba estos cartuchos
y, si no recuerdo mal, en su armería venden chubasqueros de caza verdes.
-¿Sabe que ese hombre usó uno igual? -Esto es un insulto.
¡Me he dejado la vida con Joaquín buscándolas!
¡No pueden tener los huevos de acusarme de...!
"¡Víctor! ¿Estás ahí?"
"¿Tú también te crees que yo me llevé a las niñas?"
Siéntese o tendremos que esposarle.
Le he dicho que se siente.
Hago de guía para algunos cazadores. Se quedan en el hotel de La Guardia
y aprovechan el fin de semana para cobrarse algunas piezas.
A veces me quedo con las pieles o las cabezas para venderlas,
mi negocio no va bien. ¿Qué necesita?
¿Los nombres de los cazadores? Se los daré.
¿Dónde estuvo anoche?
¿Le importaría mirarme y responderme?
¿Dónde estuvo anoche?
No es asunto suyo.
No estaba en Monteperdido ni en su piso de Barbastro.
Con la lluvia que cayó, no creo que saliera de paseo.
Nos cogió la tormenta en la carretera.
Si hay una crecida, no es seguro andar por ahí.
Me salí y esperé a que amainara. Hay un desvío al túnel de Francia.
¿Estaba Elisa con usted?
Sí.
¿Y dónde está? ¿Por qué no conseguimos localizarla?
-No lo sé. -Parece que le da igual.
Usted no tiene ni puta idea de lo que a mí me parece.
Le pegó.
Se enteró de que había dicho la verdad y le dio una paliza.
Por eso tiene así los nudillos y esos arañazos en el cuello.
-¿Qué le hizo a su hija? -Nada.
Discutimos y Elisa se fue.
Habría ido tras ella, pero no podía dejar a mi madre sola.
Es un hombre ejemplar.
Que te dé un listado de todos los cazadores con los que estuvo.
Y que verifiquen su versión.
A sus órdenes
No creo que tenga nada que ver con las niñas.
No, solo es un puto maltratador. A saber qué le habrá hecho a Elisa...
¿Tenemos tiempo para eso?
No lo sé, pero no le vamos a dar la espalda a Elisa, ¿no?
Mi teniente, ha llamado Burgos.
Están sacando el retrato robot de Lucía por todas partes.
"Esta es Lucía a día de hoy.’’
"Pueden encontrar la imagen en nuestra página web,
en nuestras redes sociales..."
Tú habrías hecho lo mismo, Montse tenía derecho a verla.
"Esta es la niña que todo el país está buscando."
"Rogamos que la miren con detenimiento,
que la compartan."
Necesitamos su colaboración’’.
-Le pedí que se mantuviera al margen. -Y lo he hecho,
pero pasan los días y no hay nada. ¿O sí?
¿Y si alguien la ha visto? Tuvo que sacarla y llevarla a otro sitio.
Alguien pudo haberse cruzado con ella y no saber que era mi hija.
Si pegaran carteles por todo el valle, eso no pasaría.
¿Cree que no lo hemos pensado?
No sé lo qué piensan porque no me cuentan nada.
En vez de estar en mi casa, vaya a buscarla.
Esto se tiene que terminar, Joaquín.
Está poniendo en peligro la vida de su hija.
¡No se atreva a decirme eso! ¡Todo lo que hago, lo hago por Lucía!
Lo único que ha conseguido es poner su vida en riesgo.
Me va a hacer responsable si le pasa algo.
Hasta ahora ese hombre cuidaba de ella.
Pero no sabemos cómo es:
si se pondrá nervioso, si tiene miedo a que lo descubran.
Y usted ha convertido a Lucía en su mayor peligro.
¿Por qué va a seguir arriesgándose?
¿No sería más fácil pegarle un tiro, enterrarla y olvidarse de todo?
Déjenos hacer nuestro trabajo.
Es la última vez que se lo digo.
¿Cómo no iba a enseñar el retrato?
A mí... me hubiera gustado ver cómo es Ana.
No es culpa tuya, ni de Montse. Habrá sido Joaquín.
Prefiere llevar la guerra por su cuenta.
Lo sabemos y estamos intentando ponerle una solución.
Pero no... no es de eso de lo que venimos a hablar.
Es sobre Elisa.
Creemos que igual intenta ponerse en contacto contigo.
Estamos preocupados por ella, nadie la ha visto desde ayer.
Que si viene por aquí o te llama,
nos avises.
¿Qué miras? - Tonterías, memes.
¿Sabes lo que es un meme?
Es una gilipollez.
Este es de Trump.
Son montajes, de coña.
¿Sabes quién es Trump?
El presidente de Estados Unidos.
Olvídalo, no vale la pena.
Si quieres, un día podemos... ir a dar un paseo.
¿Adónde te gustaría ir?
-No lo sé. No me dejan salir.
Me gustaría ir al mar.
-Pero, bueno, no sé nadar. -Hablaré con tus padres.
-Adiós. -Adiós.
"-La investigación..." No tienen ni idea
de a quién buscan. ¿Cómo pretende que me quede de brazos cruzados?
-¿Y si tiene razón?
-Solo quería asustarnos.
Cuanto más se sepa de Lucía, mejor para ella.
-¿Para ella o para ti?
-Si no vas a ayudar, mejor cállate.
Empezaron las obras, llegó la crisis y el túnel se quedó a medias.
Francia está al otro lado. Y si lo abrieran,
sería un empujón para la comarca. Pero de momento....
¿Es normal que Marcial se desviara hasta aquí?
La carretera con lluvia es peligrosa. Aquí estamos en alto.
La tormenta no fue para tanto. Tenía que haber caído más agua
para que llegara a desbordarse el río y cortar las carreteras.
La naturaleza no tiene la costumbre de leerse el parte meteorológico.
A veces le hace caso y a veces no.
-Mi teniente, ahí dentro no hay nada. -Gracias, Pujante.
Parece que Marcial decía la verdad,
no hay marcas de silla de ruedas en el suelo.
¿Y qué pasa con su hija?
No entiendo cómo Elisa se subió al coche de Marcial.
Tenía que saber cómo iba a reaccionar tras contar lo de Álvaro y Gaizka.
Ya sabes que hay personas a las que les gusta repetir sus errores.
Lo dices como si fuera su problema.
Porque lo es.
Marcial no va a cambiar. Y tú deberías saber eso.
Sara, no siempre podemos ganar.
Mi teniente.
Hay un sendero con ramas y pisadas.
No son muy grandes, podrían ser de Elisa.
¿Adónde conduce el camino?
Baja la montaña y luego se mete en un valle.
Aunque también se puede coger el barranco de los Molinasos.
-Que dos guardias vayan hasta el pueblo.
-A sus órdenes.
Aquí ya no pintamos nada.
¿Te pasa algo?
Estas montañas.
Supongo que no es fácil hacerse a ellas.
Ha sido la peor noche de mi vida.
Abrázame, lo necesito.
¿Qué crees que haces?
¿De verdad piensas que puedes venir a mí como si nada?
Tú me quieres.
Lo que pasó entre nosotros...
Te necesito.
Estás loca. Te busca la Guardia Civil.
Ve al cuartel y que te acerquen a un médico. Eso es lo que necesitas.
¡Eres un hijo de puta!
Yo te salvé.
¿Ves todos estos golpes? Son por ti.
¡Y una mierda, Elisa! Los dos conseguimos lo que queríamos:
yo que contaras la verdad y tú acostarte conmigo.
Después de cinco años de infierno, no te debo nada.
Les... Les diré que era mentira, que no estuve contigo.
¡Les diré que me violaste! ¿Me estás oyendo?
¡Les diré que esto me lo has hecho tú!
Bueno,
la bici ya está.
Gracias.
¿Vais a soltar a Marcial?
¿Cuánto tiempo llevará haciendo de guía para furtivos?
Víctor, ya nadie compra en la armería.
Ya. ¿Y eso le da derecho a llevar a los furtivos de caza?
Y luego dándose golpes de pecho en la Cofradía, que si los furtivos...
Menuda jeta.
Tendrías que haber visto aquello, ¿eh?
Zorros, sarrios, corzos...
Vente a casa y ves a tus sobrinos. ¿Eh? ¿Qué dices?
A lo mejor doy un paseo con "Nieve".
Muy bien.
Tú te lo pierdes.
"Nieve".
¿Damos un paseo? ¿Eh?
Quema, ten cuidado.
Fue Álvaro.
Se... Se puso como loco cuando supo que estuve con Gaizka.
Elisa, no tiene ningún sentido que sigas mintiendo.
Sabemos lo que pasó.
Y no va a volver a ocurrir, tu padre está detenido.
Ha sido Álvaro.
Ha sido Álvaro, es violento...
Marcial nos contó que te llevó al túnel de Francia.
Elisa, tienes que ser valiente.
Tienes que contarme qué pasó.
¿Puedo?
Quién te ha hecho esto no merece que lo quieras. No.
Me dijo que era una puta.
Mi padre me dijo que era una puta.
-A lo mejor eso es lo que soy... -No, no, Elisa.
-No digas eso porque no es verdad. -Me he follado a Gaizka.
Y me acuesto con todos los que vienen al hostal. ¿No es eso ser una puta?
¡Si todo el pueblo lo sabe!
Me merezco esto.
¡Me merezco esto, me merezco los golpes! ¡Me merezco esto!
-¡Me lo merezco! -Elisa...
Elisa. Elisa, Elisa...
Vamos a llevarte al hospital,
para que te curen esos golpes. Tranquila.
Tranquila.
Eso es,
ya pasó.
Pujante, acompañe a Elisa.
¡A la orden!
Espero que no dejes a Marcial en la calle.
Y no me vengas con que las heridas de Elisa no son graves.
La fiscalía actuará de oficio, aunque Elisa no denuncie.
Y exigiremos una orden de alejamiento.
¿Cuándo te vas a quitar esa alarma?
¡Ya sé cuándo me tengo que tomar yo mi medicación!
Sara, ¿por qué no te vas a descansar?
Yo me encargo de Elisa.
Siento lo del retrato,
Joaquín pensó que podría ayudar a encontrar a Lucía.
No tienes que disculparte.
¿Puedo ver a Ana?
Necesito... que me hable de Lucía,
sentir que sigue viva.
Claro que sí.
Estás muy guapa.
-Gracias.
-¿Cómo lleva el pelo Lucía?
Largo, como en el dibujo.
A veces le hacía una trenza,
porque siempre lo llevaba muy enredado.
Decía que un día se lo iba a cortar como un chico.
-Cuando era pequeña, chillaba cuando la peinaba.
No sé cuántos acondicionadores probamos,
pero no había manera de convencerla para...
llevarla a la peluquería.
¿Qué más hacíais?
De pequeña le gustaban mucho las muñecas.
"Las pintarrajeaba, les cambiaba las cabezas..."
Tenía una que se llamaba Camila.
Tenía el cuerpo blanco y la cabeza negra.
Y estaba llena de puntos rojos.
Decía que tenía el sarampión.
- ¿Jugaba a las enfermeras?
Luego nos trajo una tele y... y ya dejó de lado las muñecas.
"Se pasaba el día viendo programas de televisión’’.
"Había un programa que le gustaba mucho”.
"Era de canciones."
Operación Triunfo. No sé si sabes cuál es.
-Todo el mundo sabe cuál es.
-A mí me aburría un poco.
¿Tú qué hacías?
Leer.
"Una vez nos trajo libros y yo me aprendí los poemas”.
"Por encima de estanques,
por encima de valles..."
"Lucía odiaba que los repitiese una y otra vez”.
"Escápate muy lejos”.
-¿Se acuerda de mí?
-Es que no hablábamos de lo de fuera.
No, pero yo sé que sí.
Ella un día...
Me da vergüenza.
Ana, si quieres que lo dejemos...
No.
A mí me dolía la tripa... y sangré.
Manché las sábanas.
Y... Y Lucía se acostó a mi lado,
porque yo no sabía lo que era. Tenía mucho miedo.
Pensaba que me iba a morir.
Ella me abrazó y me cantó una canción para que no tuviese miedo.
Decía que era una canción que tú le cantabas cuando tenía fiebre.
‘’Ay, sueño, ven y ven...
a la orilla de...
la almohada’’.
‘’Cubre sus ojos de miel...
y cuida a mi niña hasta...
mañana’’.
No sé si esto está bien.
-Dámela.
-Hay dos o tres fotógrafos.
No sé por qué coño no los echan del pueblo.
-Ya, esta mañana vinieron a casa a pedir una entrevista en plan
"la amiga de las niñas".
Los he mandado a la mierda.
Pero mi padre sí que ha hablado. ¿Quieres verlo? Está en Internet.
-Paso.
¿Está en casa?
¿Por qué no nos vamos a casa de mi tío Rafael?
-¿Qué dice?
Ana.
-Es como un mono en el zoo, ahí encerrada,
con todo el mundo deseando verla.
Tiene ganas de aprender a nadar,
de salir un poco.
-¿Y quién no tiene ganas de irse de este pueblo?
Mira, dime tú si esto no es para pegarse un tiro.
"El Gigante de Albarrosa, la última gran novela de Nicolás Souto”.
¿Te la leo?
-No, déjalo. De todas formas, tampoco entiendo el patués.
-Ay, pero yo te traduzco. Mira.
"El detective Serón apagó el cigarro
y se quedó mirando las volutas de humo en el aire.
Sus formas le recordaban
al gigante Silbán”.
"Sus enormes fauces,
sus carrillos manchados con la sangre
de los corderos que robaba en Tella
y que después devoraba,
siempre hambriento
de más y más carne”.
Joder, es que "más y más carne"...
Lo han confirmado ya dos cazadores.
El día que apareció Ana, Marcial los había llevado al monte.
Estaba con ellos.
Gracias, Pujante.
¿Una mala noche?
No tenemos nada.
Bueno, sabemos que es alguien de la zona.
Cercano a Lucía. Lo de Ana fue un accidente.
Es cazador, de ahí los cartuchos y el chubasquero.
Y... tiene cierta destreza,
no todo el mundo es capaz de hacer un zulo así.
Estás describiendo a medio pueblo.
Pero este está solo. No tiene familia ni amigos,
nadie que vigile su vida.
Y es en esa soledad donde pone las normas.
Por eso fue capaz de secuestrar a las niñas.
No hay nada más peligroso que un hombre solo, ¿no?
¿Tú estás seguro de que Lucía sigue viva?
Nosotros no tenemos derecho a perder la fe, Sara.
Yo lo siento, ¿eh?
¿Pero qué gana Marcial o ese hombre, quien sea, haciendo daño?
¿Qué respuesta tiene a eso tu Dios?
Pues no soy su profeta, pero yo diría que...
fueras a ver a esa niña y le saques lo que puedas.
Yo reviso los informes y repaso las coartadas.
Y pasarnos la tarde lamentándonos y cagándonos en Dios
no va a hacer que la niña vuelva.
Vamos a conseguirlo, confía en mí.
Confía en mí.
¡Joder, por fin! ¿Pero dónde te metes?
Cállate, coño, me da igual. No me cuentes tu vida.
Escucha, esta noche quiero que hagas turno en el polígono, sí.
No, no, tiene que ser esta noche, porque ya lo tengo todo.
¿Y a mí qué cojones me importa que haya partido? Pues te buscas la vida
y lo escuchas por la radio. ¡Te quiero ahí a las 12!
¡Gilipollas!
-Eh, ¿por qué no me coges el teléfono?
Hay una reserva de un descenso a los Oscuros de Liestra.
-¿Llegaron los arneses nuevos? -Están pedidos,
ya te aviso yo cuando lleguen. Si llegan, claro.
-¿Si llegan?
¿Qué tal con tus padres?
Bien.
¿La pelea que viste te hizo recordar algo?
¿Por eso te asustaste y huiste?
Ana, a todos nos da miedo algo.
A mí, por ejemplo, me dan miedo los perros.
Es algo que... que no sé, no lo puedo controlar.
Pero...
Había serpientes.
"Me acuerdo una tarde que entró una.
Yo estaba atada..."
y, de repente, Silbán disparó.
"La serpiente se partió en dos y...
y había sangre.
"Se puede sentir pena por una serpiente”.
Sé que, si no hubiera disparado, me...
me hubiera mordido. Pero...
no sé.
¿Te asustó verla morir?
Nunca había visto nada muerto.
"Es tan fácil..."
"De repente...
todo se acaba”.
¿Tú en algún momento intentaste...
"acabar con todo"?
¿Debería haberlo hecho?
No, claro que no.
Tranquila, Ana. Tienes que portarte bien.
- Es increíble que sea la misma niña.
-¿No se parece un poco a ti?
La forma de la nariz, esos ojos...
-Está muy guapa.
-Ya. Y por eso llevas toda la mañana llorando, porque está muy guapa.
¿Tanto se me nota?
-Ojalá pudiera ayudarte de alguna forma.
-Bastante haces ya, no hay nadie más pendiente que tú.
-Para que te arrepientas de lo que te perdiste.
-No me gusta que hables con amargura.
-¿Qué tal está Joaquín?
En la cofradía dicen que está un poco... nervioso.
Tiene que ser difícil mantenerse al margen de la Guardia Civil.
-Está saliendo el café.
Pásame la levadura.
El paquete ese de ahí.
Gracias.
Ah, y...
sé... sé que te asusté
el otro día, y...
Lo siento, lo siento de verdad.
Perdí los nervios, no debería haber pasado.
Yo no era así.
Sé que no he sido el padre que querías,
pero te prometo que no volverá a pasar.
Papá, y...
¿Yo soy la hija que querías?
Eres... mucho más que eso.
"A mí me dolía la tripa
y sangré."
"Yo es que tenía mucho miedo, porque no sabía lo que era”.
-Está contando el día que le bajó la regla, no voy a publicar algo así.
-O lo emites íntegro o no hay trato.
Ni tú ni yo sabemos si es importante.
¿Por qué no se lo das a la policía?
-Con la grabación quiero publicar una recompensa:
50.000 euros a quien me dé una pista fiable sobre Lucía.
Que llamen a mi número.
-Sabes que eso solo va a atraer a una panda de chiflados.
Y ni siquiera tienes ese dinero, todo esto ya es del banco.
-¿A qué has venido a Monteperdido, Virginia?
A saludarme y a ver cómo estaba seguro que no.
-En algún sitio tienes que poner el límite, Joaquín.
-¿De verdad crees que hay límites? Se trata de mi hija.
Sara, ven.
¿Cómo puedes entenderte en el caos de esta mesa?
Por favor, ordénala.
¿Qué ha pasado?
Puede que leer informes me ponga de mala leche.
¿Qué tal con Ana?
No sé, es como si parte de ella todavía estuviera dentro del agujero.
Tengo la sensación de que hay algo que quiere decirme pero no se atreve.
¿Crees que Silbán está cerca de ella,
que esa es la razón por la que no nos habla?
La cárcel no se termina cuando sales fuera.
Necesitas algo más, alguien en quien confiar.
Yo tuve la suerte de encontrarte a ti.
Vete al hostal. Ponen un partido en la tele.
Tómate una cerveza y olvídate de todo un poco.
Como si me gustara el fútbol...
¿Tú qué vas a hacer?
Todavía tengo que revisar un par de carpetas, no tardaré.
Sara.
Es una tontería que dejes de tomar las pastillas.
Como en los aviones:
en caso de accidente, antes de atender a los niños,
tienes que ponerte tú la mascarilla de oxígeno.
Santiago, estoy bien.
No te preocupes, que puedo controlarlo.
¿Me estás siguiendo, Sara Campos?
10 km me hago todas las tardes
a ver si reviento y me caigo muerta.
Pues ni por esas, ni por esas. Ahora se hará de noche
y no pegaré ojo.
¿Y has probado con los somníferos?
¿Y tú?
Lo mío es distinto,
yo tengo pesadillas.
Ah, lo que daría yo por una buena pesadilla...
Guapa,
tener pesadillas... es dormir.
Mira esto. ¿Ves estas ojeras?
Pues no se van ya ni con un serrucho.
Yo tampoco duermo. Vamos, no del todo.
"Yo me despierto por la noche y...
y no me puedo mover.
Y entonces me doy cuenta de que..."
hay alguien en mi habitación.
Alguien que me está mirando.
¿Y has probado a follar antes de dormir?
He probado de todo.
Oye, no me digas que tú no has tenido una buena noche.
Hace tiempo. Yo estaba...
Da igual.
Nada, era pequeña. Fue cuando... conocí a Santiago.
Él me sacó de donde vivía y me llevó a su casa.
Y volví a tener la misma pesadilla, la del hombre en la habitación.
Pero, cuando me desperté, él estaba ahí sentado a los pies de la cama.
Y... me dio un abrazo.
Y entonces conseguí dormir bien.
Oye, para ser una guardia civil, me pareces muy blanda.
¡Que era una broma!
¿Quién puede estar solo?
Todos necesitamos tener a alguien. ¿Eh?
No hay nada más peligroso que un hombre solo.
Buenas noches, mi teniente.
¿Estás seguro de que me has dado todos los archivos?
Sigue sin aparecer el expediente 27/14.
Pues no sé qué habrá pasado con él.
Ya habló con el testigo, ¿no?
Pero, vamos, que yo... yo se lo busco.
Quería avisar de que trasladaremos a Marcial al juzgado de Barbastro.
Mañana tendrá una vista rápida.
Mi teniente, una pregunta: ¿por qué Sara tiene miedo a los perros?
¿Por qué te interesa tanto Sara?
Solo intentaba ser amable.
Prefiero que hagas bien el trabajo en vez de ser tan amable.
Entendido. Con su permiso.
¿De acuerdo? Muy bien, eso es todo.
-Venga. -Hasta luego.
¿Hola?
¿Hay alguien?
Oiga, soy el teniente Baín. Quería hacerle unas preguntas.
¿Quién anda ahí?
¡Rafael! ¡Joaquín!
¿Por qué no te vas al hostal? Yo me encargo.
Déjame un segundo.
Víctor, Neus fue quien dio el aviso. ¿Quieres hablar con ella?
-Permiso. -No se puede pasar, Joaquín.
-¿Cómo que no se puede pasar? Es mi negocio, ¿qué ha pasado?
Neus,
¿tú sabes algo?
¡Sara!
Sara... Sara... Eh.
¿Estás bien?
Vale, vale, vale. Ya está.
Pujante, llama al sanitario.
Eh, ya está. Ya está, tranquila.
Ya está.
Un momento, un momento.
"Aquí hace mucho tiempo que no hay guardia jurado por las noches”.
¿No habéis tenido problemas últimamente?
No sé, ¿alguien que rondara la empresa intentando robar...?
No, además te lo habríamos dicho.
Neus dice que le asustó el ruido de un disparo.
Yo le pedí que echara un vistazo. Como su casa está aquí pegada...
Ya la conoces. Es una buena mujer y nos avisa si pasa algo, pero,
aparte de algún jabalí rondando...
Falta un camión.
Hay rodadas en el parking. ¿Dónde está?
Es un camión frigorífico con carne. Mi familia tiene ganado, vacas.
¿A qué hora salió?
Pues yo le arreglé los papeles al camionero
como a las 11:30 y me marché. Me imagino que saldría para las 12.
Pues quiero la hoja de ruta y el teléfono del conductor.
¿Qué vas a sacar yendo tras ese camión?
Santiago estuvo aquí más o menos a la misma hora, sobre las 12.
El conductor vería algo y tiene que ver con lo que pasó.
No estás en condiciones, tienes que parar.
¡No me digas cuándo tengo que parar!
Pujante, toda esa gente fuera. Esto no es un circo, joder.
A ver, por favor, aquí no se puede estar.
Venga, por favor. Vamos.
Hagan el favor.
¡Apártense, por favor!
¡Dios mío! ¿Pero... quién ha sido?
Aún es pronto.
"Me dolía la tripa...” -Apágala. Ana no tiene porqué...
“y sangré. Manché la sábana’’.
Pensaba que me iba a morir.
Y Lucía se acostó a mi lado."
No me lo puedo creer, no...
"Así describía Ana parte de su infierno de cinco años.
Rogamos que cualquiera que pueda dar información
sobre el paradero de Lucía,
contacte con el teléfono que aparece en pantalla”.
-Estamos solos, Montse.
Tenías que ver visto a la sargento, no va a poder hacer nada.
¡Eres un hijo de puta! ¡Eres un hijo de puta!
-Os abrimos la puerta de casa, ¿y hacéis eso?
¿Me estás oyendo tú también, Montse? ¡A mi mujer déjala en paz!
Mira, Álvaro, no haría falta nada de esto si tu hija contara la verdad.
¡Cuenta lo que sabe! ¿O qué te crees? ¿Que no quiere que Lucía vuelva?
¡Estás loco!
¿Cómo se te ocurre hacer pública esa conversación? Montse,
lo hizo por ti, necesitabas oír cosas de tu hija.
-Necesitamos que vuelva. -Así no lo conseguirás.
-Vete de mi casa. -¡No te acerques a mi familia!
¡Puto, Joaquín! ¡Joder! ¡Imbécil!
Sara, quizás deberíamos volver a Monteperdido para hablar con Ana.
No.
¿Por qué fue Santiago a esa empresa? ¿Qué hacía allí?
El conductor del camión dice que no vio nada raro. Y no creo que mienta.
Está en Castellón, le tomarán declaración en el cuartel.
Pero antes paró en el polígono de Barbastro.
Y no perdemos nada por comprobar qué hay allí.
No sé si esto es muy legal, Víctor.
¿Quieres que pidamos una orden? Volverás más tarde a casa. Tú mismo.
Las cajas del camión de Transportes Castán son estas.
Juan, el camionero, me dijo que lo hiciera yo.
Bueno...
Más carne.
Bueno, ¿qué? ¿Podemos irnos ya?
Hace más de una hora que ha terminado mi turno, estoy muerto.
Creo que deberíamos volver a Monteperdido.
Criminalística a lo mejor ya ha llegado al negocio de Joaquín.
Miguel Ángel, ¿entonces no había nada más en el camión,
aparte del conductor y la carne?
"Zacarías", me llamo Zacarías.
Le cambié el turno a Miguel Ángel, por eso aparece su nombre ahí.
Y no, ya os lo he dicho.
¿Qué queréis saber? ¿Tiene algo que ver con lo de Lucía?
Bueno, Zacarías, es posible que necesitemos hablar contigo otra día.
¿De qué os conocéis?
Trabajó en el negocio de Joaquín.
Bueno, hasta que desapareció su hija.
Desde entonces no levanta cabeza y ha ido de mal en peor.
-¿Te gusta el fútbol? -¿Y a quién no?
Anoche había un partido bastante importante
y cambiaste tu turno para recoger mercancía de tu antiguo trabajo.
Mírame cuando te hablo.
¿Quieres que llame y pida una orden de registro,
o nos vas a decir dónde está el resto de la mercancía?
Gaizka me dijo que las apartara, pero no sé ni lo que llevan.
Serán mierda de sus excursiones. Me dijo que ya vendría a por ellas
Joder.
Da el aviso. Que localicen a Gaizka y que lo lleven al cuartel.
Noguera, soy Rojas.
¿Tú no sabrás dónde para Gaizka, verdad?
-Acaba de llegar al barranco.
Sí.
Venga, está bien.
-¿Qué pasa, Noguera?
Aquí te he traído los arneses. ¿No era eso lo que me habías pedido?
"Voy a los Oscuros de Liestra, Noguera dice que Gaizka está ahí’’.
Recibido. Gracias, Rojas.
Gaizka nunca está cuando hace falta.
No se ocupa de las excursiones, eso es lo que me dijo Noguera.
¿Justo ahora le ha dado por preocuparse de su negocio?
¡Gaizka!
-¿No iras a tirar basura por el barranco?
-¡Gaizka, deja lo que llevas en el suelo!
¡Gaizka!
¡Estás empeorando las cosas! ¡Gaizka!
¡Gaizka! ¡Detente! ¡Para!
Ha pegado un tiro al aire y va carretera abajo.
Recibido. Hemos pasado el pueblo, nos lo vamos a encontrar de cara.
Corta a la altura de los Oscuros por si da la vuelta.
¿No ha podido coger otra carretera?
No hay otra.
Ahí viene. Ese hijo de puta no va a parar.
¡De rodillas y las manos en la cabeza! ¡Gaizka!
Llevaba los arneses a Noguera
y, al dejarlos en el suelo, se cayó la escopeta y...
Se disparó y me asusté.
Y luego Rojas se puso como si fuera el puto FBI.
No, no sé... lo que me está diciendo. No...
Eh... Bueno, los cascos de "paintball".
Claro, sí, me da mal rollo tenerlos en el negocio
después de lo que se sabe, de... lo de las niñas.
¿De verdad te creías que Zacarías te iba a guardar el secreto?
"Antes igual erais amigos, cuando trabajaba en Monteperdido’’.
Pero tengo que darte una mala noticia:
él piensa lo mismo que yo, cree que eres un inútil.
Tú diste el aviso del accidente donde apareció Ana.
Y nadie en este pueblo me ha dado las gracias todavía.
Bueno, te las dio Álvaro.
No quería líos con Marcial, ¿vale? Por eso no dije nada de Elisa.
Lo sé.
Ocho meses en Teixeiro por tráfico de cocaína.
Y si Elisa te hubiera denunciado por acostarte con ella,
habrías vuelto a la cárcel, ¿no? Era menor.
Pero hay algo que no entiendo.
Si estabas con Elisa cuando desaparecieron las niñas
y diste parte de ese accidente,
¿por qué cojones Santiago fue a buscarte?
Pero que yo no sé qué tengo que ver con ese Santiago.
Tú te piensas que, por que no tenemos el arma, no te puedo acusar, ¿no?
Pero cuando tiraste la escopeta, se quedo enganchada en unas piedras
y Noguera bajó a buscarla.
Mañana Criminalística va a demostrar
que tú mataste al teniente Santiago Baín con ese arma
y no pienso aceptar que Santiago muriera por una casualidad.
Tienes que saber algo de Lucía. No me vais a cargar esa historia.
No fue coincidencia, él fue a buscarte por algo.
-¡Yo no sé nada de Santiago, joder! -¿Qué cojones sabes de Lucía?
"¿De Lucía? Nada. ¡Que no sé nada!"
¡Santiago no murió por culpa de un gilipollas!
-¿Qué coño sabes de él? -¡Que no sé nada!
-¡Suéltalo, suéltalo! -¡Que no sé nada!
Tranquila.
Que la culpa no es mía, coño, que es de puta coca. ¡Joder!
Me puse nervioso porque metí toda la "meta" que me quedaba en ese camión.
Me he gastado un dineral en montar un laboratorio,
para hacer metanfetamina.
Pensé que la mejor manera de sacarlo del pueblo era esa,
para saltarme los controles. Pero nada más, nada más.
Zacarías nos enseñó las cajas donde estaba tu material.
¿Dime dónde montaste ese laboratorio?
Víctor...
"Flota sobre la vida
y comprende sin esfuerzo...
el lenguaje de las flores y las cosas mudas."
"¿Qué vas a hacer cuando yo no esté?" "Caminar."
"Sara, nosotros no tenemos derecho a perder la fe.
Sé que eres buena, pero también te he visto derrumbarte.
Confía en mí, vamos a conseguirlo.
Sara..."
¿Crees que encontrarán a Lucía?
Eso es lo que todos queremos.
Lo siento, yo no... no te quería hacer daño.
¿Dígame?
Soy Joaquín Castán. ¿Quién es?
"Puedo contarle algo de su hija."
¿Quién es usted? ¿Qué sabe de Lucía?
"Prepare el dinero, volveré a llamar."
Mi coronel.
Santiago me mandó este informe, quería que te cambiáramos de destino,
que investigaciones así te vuelven inestable.
Sara, para un momento.
Necesito una prueba de que me dirá la verdad.
"-Volveré a llamar y le diré dónde puede encontrarla”.
-¿No te das cuenta? ¡Se ríen de ti!
-¿Quién? -Todo el mundo.
-Obligué a Álvaro a acostarse conmigo. Eso fue ahora,
cuando bajó de lo de Gaizka.
¿No te gusta?
María, ¿qué me quiere decir?
¡Guardia Civil!
Solo daremos un paseo por el monte. Allí no hay periodistas.
-Sí, es ella. Y él la vio en un catálogo que estaba en francés.
-¡Déjalo, déjalo!
¿Te encuentras bien?
Se comporta como si Lucía fuera su pareja. ¿Y si ella piensa igual?
Lo que pasó allí no fue culpa tuya.
¡Quiero verla!
Sara.
-Me echarán la culpa a mí. -¡Mentirosa!
-¿Crees que te puedes fiar de él?
-Desde que desapareciste, mi padre empezó a librar su propia batalla.
-¡Buscad a Lucía perdida o muerta!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.