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JÚPITER TIENE 67 LUNAS CONOCIDAS.
LAS CUATRO MAYORES LAS DESCUBRIÓ EN 1610 GALILEO GALILEI.
UNA DE ELLAS PARECE TENER UN OCÉANO SALINO
BAJO SU SUPERFICIE HELADA
QUE PODRÍA ALBERGAR NUEVAS FORMAS DE VIDA.
ESA LUNA SE DENOMINA EUROPA.
LA LUNA DE JÚPITER
Date prisa, ya casi llegamos.
- ¿Tienes el mapa? - En el bolsillo.
- ¿Y la documentación? - En mi mochila.
¡Vamos, suban al bote!
¡Nada de bolsas!
La documentación está ahí. Si nos separan, mira el mapa.
Lo tengo. Lo tengo, papá.
- Es mi hijo. - No se preocupe, suba.
Al otro lado está Europa, ¡vamos!
¡Bien, vámonos!
Deja la bolsa ahí.
- Yo la llevo. - Te la pongo aquí.
¡Control de fronteras!
¡Quietos!
¡Papá!
¡Papá!
- No se muevan. - ¡Papá!
No disparen.
¡Papá! ¡Papá!
No tengas miedo.
Nos vemos en la orilla.
¡Papá!
¡Dense prisa!
¡Vamos, vamos!
¡Vamos, vamos, vamos!
¡Quieto!
¡No te muevas!
¡Manos arriba!
Muestra las manos.
¡Paren, paren!
¡Paren, idiotas, paren!
- Hola. - Buenos días.
- ¿Tiene un minuto? - No.
- ¿Quiere tomar una Biblia, señor? - No, gracias.
Es un regalo.
Yo no leo esas cosas.
Ahí masacran a niños pequeños.
Hay muchas torturas y sexo fuera del matrimonio.
Y eso es solo la mitad.
Leerlo puede dañar el cerebro.
¿Usted cree en algo, señor?
Sí, creo.
¿En qué?
En la resurrección de Hungría.
Capturado un gran número de...
inmigrantes en la frontera con Serbia.
Ayer, más de 300 quedaron rodeados.
Casi todos sirios, han sido trasladados a campos de tránsito...
por parte de los cuerpos de seguridad.
Hola, has llamado a Gabor Stern, puede dejar un mensaje.
Han llegado a los 600 metros, pero está muy embarrado.
Podría haber más.
- ¿Alguno con heridas de bala? - No, aún no.
¡Sigan buscando!
¿Qué?
¿Por qué no entras?
Nadie me lo ha pedido.
Toma. Pon esto con el resto.
¿Te has vuelto religioso?
El Señor me ha hablado.
Está enojado porque no soy creyente.
Otros 1,6 millones y lo tendremos.
¿Qué ha pasado con el tipo de la otra vez, Ali o...?
Le despidieron. No mandes más.
- ¿Por qué? - Saben lo que hacemos.
Pero tengo que pagar la deuda.
¿Por qué no pides a la familia que retire la demanda? Sería más fácil.
- No me voy a poner en esa "popó-sición".
- ¿"Popó-sición"? - "Popó-popó-sición".
De acuerdo, dame su contacto.
Dame una pitada.
- Conseguiré el dinero y volveré. - Claro.
No es tanto.
- Sí lo es. - ¿Por qué?
- Me canso de esperar. - Está bien.
- Me quedo en tu casa esta noche. - Esta noche no.
¿Lo ves? Nunca te viene bien.
No es verdad.
He encontrado un apartamento.
¿Quieres verlo?
Abróchate.
¿Nadie te dice que vas provocando?
¿Quién está de guardia?
Lantos.
Lantos.
Quiere ocupar mi lugar.
Le bastará con cambiar el nombre de la puerta.
Se marcha a EE. UU. El mes que viene.
Me ha ofrecido sus pacientes.
Todos VIP, solo inyecciones.
Aquí están.
¿Quieres hacerlo tú?
¿En qué me he convertido?
¿Algún comentario sobre la situación?
Déjame en paz.
- ¿Qué pasa dentro del campo? - ¡Que te largues!
¿Qué les va a pasar?
- Su pase, por favor. - No funciona.
Lo han cambiado. Aquí está el nuevo, doctor.
- ¿Qué ha pasado? - ¿No lo ves?
¡Un completo caos!
Me está usando para limpiar su mierda.
Por eso te necesita a ti también.
¿Qué quieres decir?
- Mejor que no lo sepas. - ¿El qué?
¿Listo?
Ha disparado a un chico.
Me hizo ponerlo como defensa propia.
- ¿Dónde está? - Ahí detrás.
Ahora es cosa tuya. A mí no me metas.
¡Por favor, ayúdeme! ¡Ayúdeme, hospital!
Me han dicho que puede ayudarme.
Tomen.
Nusrad. ¿Qué ha pasado?
No puedo volver, no puedo, es imposible...
Lo siento, lo siento mucho.
Doctor, por favor. Perdone. Usted puede ayudarme, mire.
Está bien. Entra.
¿Cuál es el problema?
Mire, ¿lo ve? Tengo que ir al hospital.
No es nada. Nadie le va a llevar al hospital por algo así.
No está infect...
¿Ahora puede ayudarme, verdad?
Sígame.
Espere un segundo.
- Hola, ahora estoy contigo. - Hola.
Han traído a un chico, está ahí detrás.
Échale un vistazo.
Luego habla con el director.
- Espere aquí. - Muy bien.
- ¿Cómo te llamas? - Mourad Dashni.
¿Dónde están los impresos de admisión?
En el segundo cajón.
¿Por qué reordenan las cosas? No lo entiendo.
- ¿Tienes pasaporte? - Sí.
Muy bien. Ve a la ambulancia.
Pregunta por Istvan.
Mourad Dashni... A lo mejor, pueden ayudarte.
Diles que vas de parte del Dr. Stern.
¡Gracias a Dios!
Dame las gracias a mí, no a Dios.
Bueno. ¿Hablas inglés?
- Papá. - ¿Cómo te llamas?
Aryan Dashni. ¿Eres tú?
Ayúdeme.
Te ayudaré si me dices qué te ha pasado.
Mi padre...
- No te entiendo, lo siento. - Mi padre...
No sé dónde está tu padre.
Quédate ahí, por favor.
Oiga, doctor. Necesito ayuda.
¿Estás bien?
Tengo frío.
- ¿Te duele? - No, ha ocurrido algo.
Me dispararon y...
Doctor, puedo...
Mire.
Me siento...
Puedo...
Muéstramelo.
¡No!
- ¿Dónde está? - ¿Quién?
- Aryan Dashni. - Sí.
No tengo ni idea.
Hola.
- Tráeme un poco de ron. - Ahora mismo.
Estoy viendo fantasmas.
- ¿Algún problema? - ¿No es un poco pronto?
Te llamé por lo de anoche.
No esperaba fuegos artificiales.
Yo tampoco.
No tienen miedo a nada.
Pueden saltar a un río enfangado.
¿Por qué hacen eso?
Supervivencia, quizá.
¿Merece la pena morir por eso?
No he llamé por eso.
Sé discreto en tu informe.
- ¿Qué quieres decir? - Necesito responder por todos.
No voy dejar que acusen...
a mis chicos, que se están dejando el culo.
- ¿Cazando refugiados? - No nos gusta que nos disparen.
He visto al chico, no creo que él te disparase.
Tú le disparaste.
Tienes razón. Él no disparó, pero otro sí.
- ¿Cómo se llama el chico? - Algo de Dashni.
Lo que sea. Cualquiera habría hecho lo mismo.
Estaba muy oscuro.
Deberías pasar por alto algunas cosas, como hago yo contigo.
- ¿Me estás amenazando? - No. Solo es un aviso.
Margit, sal de aquí. ¡Sal de aquí!
Puedes meterte en problemas.
El mes pasado, dejaste a 30 de 400 escapar del hospital.
Por dinero.
¿Lo ves? Puedo tocar mucho las narices si me lo propongo.
Así que espero que confirmes mi informe.
No, no lo haré.
Muy bien. Pues no te molestes en volver.
- ¿Me vas a echar? - Acabo de hacerlo.
- Que te den. - Vete a la mierda.
Oiga, doctor.
¡Doctor!
Control médico. Hay una persona con una infección médica.
¡Abran la puerta!
¡Abre!
Siéntate ahí.
Abre.
Doctor, puedo...
Mire.
Me siento...
¿Qué diablos es esto?
¿Lo ve?
Bien, llévenselo.
Siento mucho lo que ha pasado.
Yo también.
Un antiguo empleado ha ayudado a un refugiado a escapar.
- ¿Y los disparos? - Fue un accidente.
- ¿Quién ha escapado? - Un chico.
- ¿Estaba registrado? - Claro, claro.
- Envíame un informe del chico. - Sí.
¿Cuántos policías había en el autobús?
No tenemos personal.
- Te quitaremos ese peso de encima. - ¿Qué va a pasar?
Incluso aquellos que lo saben, no lo saben.
Dame tres días para traerlo.
Bien, pero esto se acaba aquí.
¿Qué está pasando?
Hagan que se calme.
Llévatela.
¡Llévensela!
- Felicitaciones por tu promoción. - ¡Gracias!
¿Por qué algunos cuerpos flotan...
mientras otros se hunden?
- No lo sé. - Depende de lo que haya comido.
Mira.
Mourad Dashni. Es el padre.
Lo comprobaré.
- ¿Se ha hecho ya algo? - Puede que sí.
¿El qué?
No puedo creerlo.
Imposible.
¿Qué haces aquí?
Tengo que examinarlo. Hay algo que no va bien.
¿Por qué no lo haces en el campo?
- Lo he dejado. - No puedo creerlo.
Le dispararon. Le dispararon y algo fue mal.
Me da igual. He dicho que no me mandes más.
El último se escapó sin informe.
- ¿Quién? - El sirio.
Aquí está el dinero que me dio.
Llévatelo.
Sal, por favor. Sal.
Vamos.
Vamos, fuera.
- ¡Déjalo! - Que se vaya.
Espera aquí.
- ¿Crees en los ángeles? - ¿Qué?
¿Te imaginas a alguien...
desafiando la gravedad y alzándose en el aire?
- No lo sé. - No, ¿verdad?
¿Por qué está la Biblia llena de ángeles?
- ¿Aunque nunca hayamos visto uno? - No lo sé.
Porque uno sería suficiente para demostrar que existen.
Oye, ¿has estado bebiendo?
No lo suficiente.
Entonces es verdad.
¿Este es el rabino del que me hablaste?
Toma el dinero de debajo de la almohada. Dáselo todo.
Gracias por su caridad.
Es por una buena causa. Se lo prometo.
- Yo me encargo de las inyecciones. - Me dejaste allí.
Limpien esto, por favor.
¡Hola!
Pero mira quién está aquí. ¿Y este quién es?
Ojalá lo supiera. Un ser sobrehumano.
Dos whiskies con hielo, por favor.
- Ve y siéntate allí. - La cuenta.
Paga primero.
Muchas gracias.
Te pago la próxima vez.
Pues que no haya muchas "próximas veces".
- ¿Cómo te llamas? - Aryan.
Aryan, ¿tienes papeles, documentos?
No, los perdí.
- ¿Los perdiste? - Sí.
Eso no es bueno.
Porque yo no te conozco.
Nadie te conoce.
Eso significa que no eres nadie y eso puede ser un problema.
Hay una posibilidad, podemos conseguirte papeles...
pero son muy caros. Unos dos millones de forintos.
Si trabajas para mí, con tu extraordinario talento...
puedes conseguir ese dinero.
Entonces puedo ayudarte a escapar de este lugar.
- ¿Te parece bien? - Sí.
Bien, dame la mano.
Ahora tú y yo somos socios.
- ¿Socios? - Socios, sí.
Tómate la copa.
No, yo no bebo alcohol.
- ¿Me la bebo yo? - Sí.
Una cosa más.
La gente teme los milagros, le dan miedo.
Así que no se lo enseñes a nadie.
Yo siempre estaré aquí y te haré brillar.
- ¿De acuerdo? - Bien.
- ¿Dónde está esto? - Es la estación de Keleti.
- ¿Quién dibujó eso? - Mi padre.
¿Tu padre?
- ¿Está en el campamento? - No, nos separamos.
- ¿Y quieres encontrarle? - Sí.
Bien.
No encuentro mi móvil.
Estoy buscando mi móvil, ¿lo has visto por algún sitio?
No.
¿Qué es esto?
Un violín.
¿Dónde está la otra mitad?
En mi padre.
Ya veo.
¿Lo echas de menos?
Mucho.
Pronto lo encontraremos. Confía en mí.
¿Adónde vas?
Duérmete. Mañana es un gran día.
"Miren y les revelaré la abundan...
"La abundancia".
- "La abundancia". - "La abundancia".
Creo que será mejor dejarlo por esta vez.
Te haré una señal con la mano y diré: "Hijo mío, levántate".
- ¿Está bien? - Sí.
Quítense los zapatos.
Hay que quitarse los zapatos y los calcetines.
¿Qué pasa?
¿Tienes miedo?
Sí.
No tengas miedo, no hay nada que perder.
Este país es tan gris. Todo es tan gris.
No quiero quedarme aquí.
No me voy a llevar a mamá.
Solo vería lo triste que estoy por el estado de Adam.
Buenos días, siento llegar tarde.
- Tú no eres el de siempre. - Espera.
El doctor Lantos está en el extranjero.
En su estado, debería evitar ciertas actividades.
¿Tengo que prescindir de ella también?
Anda, tráenos algo de beber.
Así que Lantos consiguió trabajo en el extranjero, ¿no?
Eso parece.
Ha hecho bien. Le entiendo.
Mi hijo está en EE. UU.
Aquí no queda nada.
Yo soy patriota, pero ¿qué se puede hacer?
¿Cuándo fue su operación?
Hace seis meses.
Un trasplante de órgano.
Supongo que de un cerdo.
Sí, ahora le he tomado gusto al maíz.
Bueno...
Los órganos definen quiénes somos, ¿no es así?
Acabemos con esto de una vez.
Póngame la inyección en el culo, como a un niño.
- Siempre he tenido fobia. - No, no.
Antes de comenzar, déjeme explicarle.
Mis métodos son diferentes.
No hay necesidad de inyección.
¿Está dispuesto a pagar extra...
para que esta enfermedad ya no le afecte?
Nunca más.
¡Hijo mío!
54...
55...
Ahora tú y yo somos socios. ¿Estás contento?
Sí.
Sin mí, la gente no te abriría las puertas.
"Ábrete, sésamo".
He hecho que tus sueños se vuelvan realidad.
La próxima vez tienes que ser más preciso. ¿De acuerdo?
De acuerdo.
Recuérdalo.
¿Qué hacen?
Van a sumergirse en el agua, como tú hoy.
¿Qué es eso?
Un autobús anfibio para los turistas.
Como yo.
Como tú... Pero tú no eres un turista. Eres un refugiado.
Hay una gran diferencia.
- 178.000. - Dámelo.
Dámelo.
Lo pondremos en un lugar seguro.
No, es mejor que te cambies en el cuarto.
Oye, chico. Tenemos problemas.
Levanta, no te puedes dormir.
¡Despierta! La policía está aquí.
Vístete.
Toma esto y vístete.
¡Espera aquí!
- Hola. - ¿Adónde vas?
- Me has echado. - ¿Dónde está?
- No está conmigo. - Voy a comprobarlo.
- ¿Tienes una orden? - ¡Con la nueva ley no la necesito!
¡Mierda! ¡Policía! ¡Quieto!
- ¡Quieto! ¡Deténgase! - ¡Rápido! ¡Entra!
Tenemos que salir de aquí.
Espérame aquí. Buscaré un lugar donde dormir.
- ¿Qué pasa aquí? - La fiesta de despedida de Lantos.
Sic transit gloria mundi.
Vamos a tomar algo. Hoy no tengo casa.
¿Qué pasa?
Dame un beso.
¡Oye, aquí no!
¿Es que esto es un burdel?
Doctor Stern.
¡Arriba el amor!
¡Por favor! No grites, ¿de acuerdo?
¡Fiesta! ¡Fiesta!
¡No llores!
- ¿Todavía sigue aquí? - Yo me encargo.
- Ven. - ¿Qué pasa?
Dame un poco de tiempo. Tómate algo.
- No bebo alcohol. - Bien, pero dame un poco de tiempo.
Mira en el bolsillo. En el otro.
- ¿Qué es esto? - Nuestro futuro.
- ¿Dónde lo has conseguido? - Hay mucho más. ¿Cuánto queda?
- Faltan dos tercios. - Lo tendré todo en un mes.
- ¿Estás traficando con personas? - No digas tonterías.
- Dame un beso. - ¿Quién es ese chico?
Es un secreto. Te lo contaré luego.
Quédate aquí.
- ¿Ha estado bien? - Muy bien.
Deberíamos vivir juntos.
Cuando todo se solucione.
Todo iría bien si quisieras cooperar.
La última vez que lo hice, murió un chico.
No empieces.
Si te disculpases, retirarían la demanda.
- No me digas. - Sí, lo sabes bien.
No habría caso si el chico no fuera una atleta estrella.
Pero lo era.
Muchas gracias.
- ¿Qué te pasa? - Nada.
¿Quieres dejarme?
No.
¿Por qué quieres dejarme?
Porque eres una causa perdida.
Tranquila, todo irá bien. Ahora vuelvo.
Voy a buscarlo.
ALMACÉN
Ponme un poco.
¿Has visto a Gabor?
Está ahí.
Limpia esto.
- No se encuentra bien. - Yo tampoco.
Por favor, ahora no. ¿Podemos ir a tu cuarto?
El cuarto está abierto.
Andando, vamos.
Dime cómo lo haces.
- ¿El qué? - ¿Cómo puedes volar?
No lo sé.
- No me mientas. - No te miento.
¿Por qué estás vivo?
Tú tienes un propósito y yo tengo otro.
¿Cuál es el tuyo?
Está bien.
¿A qué se dedica tu padre?
Es carpintero.
Qué bien.
¿Dónde vivían en Siria?
Homs.
¿Homs?
- ¿Tenían casa allí? - Sí.
¿Tenías tu propio cuarto?
Sí, bonito.
¿Y qué tenías en tu cuarto?
Tenía una cama...
una mesa...
y la Playstation.
Lo tenía todo.
¿No bebes alcohol por tu religión?
No.
Haces bien.
¿Por qué?
Una noche, la víspera de Navidad...
bebí un montón de whisky, estaba muy borracho.
Entonces me llamaron en mitad de la noche del hospital.
Tenía que venir a sustituir a mi colega.
Tenía que operar a un chico joven.
Le puse una inyección en la espina dorsal.
Y su corazón se paró.
La luz de sus ojos desapareció.
Se había muerto.
Fue culpa mía.
Ahora debo pagar por ello.
Pero ahora te tengo a ti.
Vamos a dormir.
Alfa 2.
- ¿Quién alquiló el coche? - Mourad Dashni.
- Por eso estoy aquí. - Es una de las razones.
Tenías tres días.
- ¡Policía! - ¡Qué nadie se mueva!
¡Vamos!
¡Que nadie se mueva!
¡Vamos!
- ¿Han visto a Mourad Dashni? - No.
- ¿Mourad Dashni? - No, señor.
Entonces, ¿porqué tanto alboroto?
¡Tú, vamos!
¡Y tú también, vamos!
Lo que me interesa es la persona que alquiló el coche.
A mí también.
Sí.
Vengo del hospital a ver a un paciente.
Por fin.
Hola. ¿Estaba esperando un doctor?
Sí.
Pase.
¿Por qué llega tarde?
- ¿Dónde está el doctor Lantos? - Se ha marchado.
¿Ahora contratan gitanos?
¿Qué ha dicho?
He preguntado si contratan gitanos.
No debería decir eso.
Debería pedir disculpas.
Márchense.
No me voy a arrodillar ante gente así.
Cerdo asqueroso.
Acaba de llamarte "cerdo asqueroso".
Qué gracioso.
Escucha, imbécil.
Te traemos buenas noticias.
El Señor te ha enviado un ángel.
Y ahora el Señor va a castigarte.
Loco fanático.
¡Lúcete!
¡Llévate a este mierda contigo!
¡Para! ¿Qué estás haciendo?
¡Para! ¡No hagas eso!
¡No hagas eso!
¡No hagas eso!
No, no, ese no.
El Burberry.
Gracias.
Perdone, ¿podemos hacernos una foto con usted?
Claro.
- ¿Sabe dónde está Keleti? - ¿Perdone?
¿La estación de tren de Keleti? Aquí.
Sí, no está muy lejos.
- No hay sitio. - No, están mintiendo.
Chicas, la bigamia es ilegal. El congresista seguro que lo sabe.
- Vamos a Keleti. - Aún no tenemos dinero suficiente.
- ¿Cuánto tenemos? - No el suficiente.
Pero antes, vamos a celebrar lo que has hecho hoy.
- Bien, empezamos con la servilleta. - ¿Qué?
La servilleta. La ponemos en el regazo.
¿Sí?
Y así, si queremos nos podemos limpiar la boca.
De acuerdo.
Yo solo quería un plato para las patatas fritas.
Escucha.
Normalmente, a mí también me basta con un plato.
Pero este es para la sopa, este es para el principal...
- Son demasiados. - Sí, pero estamos en sociedad.
Y demasiados vasos, mira. ¿Por qué?
- Así son las cosas. - ¿Y esto?
- Ese es para el dulce. - Sí, para el postre.
Disculpe, la mesa está reservada.
- Para qué hora. - Para las 22.00.
Para entonces ya habremos terminado.
Quiero un filete empanado, una ensalada de pepino y dos vodkas.
- ¿Y tú? - ¿Qué?
Tienen...
sopa de gulash...
hígado, pato, pollo, todo delicioso.
- No, patatas fritas. - Vamos, aquí no se comen patatas.
- Quiero patatas. - Es un buen restaurante.
- Por favor. - Invito yo.
- ¿Patatas fritas? Está bien. - Sí.
El señor quiere unas patatas fritas.
Señor, no podemos servir solo patatas fritas.
¿Qué es lo que les falta, el aceite o las patatas?
Esto es un restaurante de 5 estrellas.
Me da igual.
Este chico gana medio millón al día, porque puede volar.
Y yo camino por las paredes.
Claro que sí.
Bien, Aryan. Levántate y enséñale a este imbécil lo que puedes hacer.
¿Qué estás haciendo?
- Vamos, enséñaselo. - No hagas eso, por favor.
Súbete a la mesa y muéstrale que puedes volar.
- Por favor, no. - Muchas gracias por volar, bravo.
Muy bien, no actuamos para payasos.
Nos importa una mierda su restaurante.
- ¡A la mierda! - Lo siento mucho.
Lo siento.
- ¡Imbéciles! - Señor.
¡No me toques, imbécil!
- Disculpe, señora. - Lo siento.
- Aryan, ven aquí. - ¡Largo de aquí!
- Lo siento. - Váyanse a la mierda todos.
¡Váyanse a la mierda!
Sigue tocando.
- ¿A quién busca? - Veronika Fenyvesi.
- Soy yo. - Inmigración.
Mourad Dashni.
- Su nombre estaba en los informes. - Puede ser.
El doctor Stern le envió aquí.
Me imagino. ¿Qué es lo que pasa?
Proteger a inmigrantes ilegales es un delito.
Sí, lo sé.
¿Dónde está Mourad Dashni?
No lo sé.
¿Le ha visto?
Aryan Dashni, el hijo de Mourad Dashni.
¿Es solo una coincidencia?
Ve a la Sala 2, por favor.
¿De verdad no ha visto al doctor?
No.
- Los dos están muy unidos. - Eso fue hace mucho tiempo.
Si sabe algo de él, dígale...
que no puedo ayudarlos si no aparecen.
Déjeme en paz. Yo también tengo mis derechos.
Claro que sí.
Y una cosa más.
¿Sí?
¿Cree que es posible que alguien...
desafíe la gravedad...
y se alce en el aire?
No.
No lo creo.
Yo tampoco.
- ¿Busca al doctor Stern? - Sí.
Está tratando a pacientes con alto nivel de colesterol LDL.
- ¿Le doy la lista de direcciones? - Sí.
Dígale a la enfermera jefe que contacte conmigo.
Muy bien.
¿A quién busca?
Al señor Zentai.
No está por aquí.
- ¿Qué ha pasado? - El hombre saltó.
Un momento.
¿Qué haces aquí? Dijiste tres días.
¿Sí?
Estoy cerca. Tengo una lista de pacientes. Necesito refuerzos.
Estás quedando mal.
Dime.
¡Vamos a hablar!
He oído que el padre del chico podría ser un terrorista.
¿Por qué no me lo dijiste?
Han muerto dos personas. Hay algo que no va bien en el chico.
Creo que puede volar.
¿De qué estás hablando, László?
Vas a ver.
Mira esto.
¡Mierda!
Estás agotado, descansa.
- Tengo que encontrarle. - Bien, bien.
Normalmente enviamos a los tipos...
como tú a una evaluación psicológica.
¿Me entiendes?
Si quieres lealtad, tú dedícate a lo tuyo y yo me dedicaré a lo mío.
- Tú no hables, ¿entendido? - Sí.
- Mantén la boca cerrada. - Sí, no hay problema.
El doctor está aquí.
Trae un vaso de agua, por favor.
Hola, soy el doctor Stern.
Espere un momento.
Es una maravilla.
Aún no está terminado.
Mi mujer no se encuentra bien.
No puede levantarse.
Lamento escuchar eso.
- ¿Su hijo? - Sí.
No tenemos niños.
Por aquí.
Ha venido el doctor.
Aquí tiene el agua.
¿Quiere agua?
- ¿Agua? - No le entiendo.
- Usted no es su hijo. - No.
- ¿Dónde está eso? - ¿Eso?
Eso está en mi alma.
- ¿Podemos hablar? - Claro, dígame.
Me ha pedido algo que no puedo hacer.
Lo sé. Es una situación muy complicada.
Mire. Confiamos en usted.
Tengo un gran dilema.
Eso es totalmente ilegal.
Le pagaremos bien.
Tome.
¡Por favor, ayúdeme! ¡Ayúdeme, por favor!
¡Por favor, ayúdeme!
¿Qué has hecho?
¿Por qué has hecho eso?
Te lo dije. Me prometiste que no lo harías.
- ¡Vamos! - Ella me lo pidió.
- ¿Estás bien? - Ella quería.
¡Quédate aquí!
Hora de la muerte, 10.25.
Mis condolencias.
¿Qué ha sido eso?
Ya casi estamos.
- Tome, esto es para usted. - No.
- Es para usted. - No.
Y si viene a la iglesia, le daré el doble.
- No, por favor. - Gracias, hijo.
Gracias, nos lo pensaremos.
- ¿Adónde vas? ¡Para! ¡Espera! - ¡No!
¿Qué has hecho?
- Yo no lo quería. - Lo sé, no pasa nada.
- ¿Adónde vas? - A Keleti.
¿Y crees que vas a encontrar a tu padre allí?
No lo sé.
- Pero aún no tenemos el dinero. - Me da igual.
¿Sabes dónde está tu padre? Te ha abandonado.
¿Y mi dinero?
- Yo no lo tengo. - ¡Vete a la mierda!
¿Has visto a mi padre, Mourad?
- ¿Has visto a mi padre, Mourad? - No, no lo he visto.
¿Conoces a mi padre, Mourad?
Mira por allí.
¿A quién buscas?
A mi padre.
Por favor, esto es una zona médica.
Tiene un temporizador.
El control remoto está aquí.
Muy bien.
Alá es grande.
- ¡Ladrón! - ¿Dónde están mis documentos?
Suéltalo.
¿Dónde está mi padre? ¿Dónde está?
¡Lárgate de aquí!
¡O te mato!
¡Dejen pasar!
¡Detente!
¡Detente!
En la próxima estación. Bájate.
Yo estaré allí.
¿Me has oído?
En la próxima estación. Bájate.
Yo estaré allí. ¿Me oyes?
¿Me oyes?
No sé adónde ir, no sé adónde ir.
Suban aquí arriba, esto es seguro.
¡Sube! ¡Vamos!
¡Date prisa! ¡Date prisa! ¡Vamos!
¿Quién ha causado la explosión?
- ¿Han sido los refugiados? - Sin comentarios.
- Por fin. - ¿Ya no estoy suspendido?
- Lo siento mucho. - No pasa nada. ¿Cuántos muertos?
23, y ha habido 60 heridos.
- ¿Qué han utilizado? - TATP.
Bastardos.
Terroristas suicidas. Hemos encontrado varios pasaportes.
Entre ellos, el de Mourad Dashni y ¿cómo era?
Aryan Dashni.
- Aryan Dashni. - ¡No me digas!
Cuéntamelo todo.
¿Qué me decías?
Han venido dos policías buscándote.
- ¿Y qué les dijiste? - Que se fueran a la mierda.
- ¿He hecho bien? - Sí.
¿Qué pasa?
El chico que venía conmigo...
el ángel...
¿Qué le pasa?
Se fue volando.
No creo que vuelva más.
Soy un idiota.
¿En qué estaría pensando?
Yo sé cuál es tu problema.
Te sientes solo.
¿Sabes lo que es realmente duro? Ser marica.
- Yo no soy marica. - Lo sé.
Estás lleno de frustración. Yo llevo 33 años con Laci.
Nunca lo llevé a casa para Navidad.
Nos veíamos en secreto, a escondidas.
Salí del armario con 62 años.
Pero todo el mundo lo sabía.
La gente dice que los maricas nos acostamos con muchos...
pero son los matrimonios hetero...
los que acaban rompiéndose.
Es una putada ser gay. Vamos a brindar.
Informan de 23 muertos tras la explosión...
pero es muy probable que aumente esa cifra.
Hay 13 personas en situación crítica según Emergencias.
Aún se desconoce la autoría...
pero la policía está convencida de que ha sido un ataque terrorista.
Se identificó a dos hombres árabes corriendo hacia el tren.
¡Istvan!
Solo será un segundo.
Estoy buscando al chico del campo de refugiados.
Desapareció con la explosión. ¿No estará entre los heridos?
Había muchos...
- Tenía un tatuaje. Medio violín. - ¿Qué?
Un tatuaje, la mitad de un violín. Te pagaré bien.
- Tengo que irme. - ¡Escucha!
- Yo no he hablado contigo. Gracias. - De acuerdo, de acuerdo.
Buenas tardes.
- Sé que no debería estar aquí. - Exacto.
László tenía razón.
- Ese chico... - No quiero saberlo.
Por favor, déjame entrar.
No tengo ningún sitio donde quedarme.
Pasa.
¿Sí?
Gabor Stern.
Si no quiere verme, me marcharé.
¿Qué le trae por aquí?
Recuerdo que la última vez que nos vimos...
fue en circunstancias bastante desagradables.
Así que he venido a decirle lo que pienso.
- Pase. - Su hija quizá no quiera.
Puede que no. Pero pase.
Tengo casi la mitad.
Le ruego que retire la demanda.
Espero que no me pida que declare a su favor.
- ¿Declarar a mi favor? - Sí.
Para recuperar su trabajo, ¿es eso lo que quiere?
Solo quiero recuperar mi vida.
¿Me permite que le hable de "Dios"?
Espero que no le ofenda escuchar su nombre.
La pregunta es:
¿qué tiene reservado Dios para usted, aparte de penitencia?
Para ser sincero, pasada cierta edad...
somos demasiado viejos para pensar en la moral.
Así es como yo lo veo:
Yo recibí un castigo con lo que pasó en la mesa de operaciones.
¿Es que Dios quiere que pase el resto de mi vida en desgracia?
No me pregunte a mí, pregúntele a Dios.
Puede llevarse su dinero. Y márchese de mi casa.
Una cosa más y me marcharé.
Todo podía haber sido distinto.
¿A qué se refiere?
A veces un pequeño detalle...
hace que veamos las cosas de forma diferente.
Yo solo quería ayudar, pero cometí el error más grave de mi vida.
Le pido mis más sinceras disculpas por todo lo que han pasado.
Y que me perdonen, si es posible.
Vaya, pensé que nunca llegaría este momento.
Usted tiene una bonita familia, yo no tengo a nadie.
El ascenso y decadencia del Dr. Stern.
Todos aprendemos de nuestros errores.
Le acompaño a la puerta.
VAS A PRESENCIAR UN MILAGRO
- ¡Istvan! - Hola.
Hemos encontrado a alguien. Un hombre con un tatuaje de violín.
Nos vemos en la morgue.
Allí estaré.
¿Es el que estaba buscando?
- Es él. - Muy bien.
Estas son sus pertenencias.
Gracias.
Hemos terminado.
Mis condolencias.
He visto al ángel. He visto al ángel.
He visto al ángel. He visto al ángel.
He visto al ángel. He visto al ángel.
No vuelvas a huir de mí.
No he sido yo.
- Tampoco mi padre. - Lo sé.
Lo siento mucho.
Lo he estropeado todo, lo sé.
Vamos. Voy a sacarte de aquí.
¡Tu zapato!
- Vámonos de aquí. - No, no. Sígueme, ¡vamos!
Vamos, vamos.
Tenemos fotos de los árabes sospechosos...
uno de ellos murió en el acto.
El terrorista más joven aún está en búsqueda y captura.
Las cámaras de vigilancia muestran cómo salió ileso.
La policía cree que llegaron al país...
como refugiados.
Sus nombres son Mourad y Aryan Dashni.
La policía aún no sabe cómo lograron escapar del campo...
ni si contaban con algún cómplice húngaro.
Un momento.
- ¿Qué estás haciendo? - ¿Podemos quedarnos aquí?
- ¿Estás loco? Los están buscando. - ¿Confías en mí?
- No sé lo que pretendes. - Mira.
Solo soy un médico cumpliendo con mi juramento.
Espera un momento.
Sujeta esto.
¿Les diste el dinero?
- ¿Les diste el dinero? - No quisieron tomarlo.
Mentiroso.
- ¿Estás bien? - Sí.
Lo siento.
Ella nos va a ayudar.
Lo hará.
László Sapi. ¿Diga?
Soy Vera Fenyvesi.
¿Sabe algo del doctor?
Sí, están aquí.
¿En el hospital? ¿Y el chico?
Los dos.
Manténgalos allí, estoy de camino.
Lo haré.
Estoy en el coche, no muy lejos.
Muy bien.
Que no cunda el pánico.
- Acceso restringido. - Soy policía.
Cierren todo. ¡Que nadie entre ni salga!
¡Vamos!
¡Mierda!
¡Para, Stern!
Stern, ¿dónde mierda vas?
¡Mierda! ¡Mierda!
¡Deprisa! ¡Vamos, vamos!
¡No!
Voy a hacer una llamada.
Muy bien, llama. Pero dame el dinero.
- Espérame aquí. - Dame el dinero.
- Está bien. - Gracias.
- Buenas tardes, señor. - Hola. ¿Un cuarto para dos?
Lo siento mucho, pero hoy está lleno.
¿Está seguro?
Bueno. Déjeme ver.
Tenemos la habitación 769, pero aún no está limpia.
Dásela.
Le preguntaré.
- Perdone, señor. - ¿Sí?
Tenemos un cuarto.
- Pero aún no está limpio. - Eso no es problema.
- Pero está sucio. - Nos sirve.
La habitación está en el séptimo piso, 769.
- ¿Su pasaporte? - Se lo doy luego.
No pasa nada. Que disfrute de su estancia.
De acuerdo, Istvan. Allí estaré. Gracias.
- ¿Has conseguido habitación? - Sí.
- Buen chico. Bien hecho. - Gracias. Tengo hambre.
¿Sí? Vamos a buscar algo de comer.
Es tarde, pero algo encontraremos.
Patatas fritas.
¿Has llamado a László?
¿A László?
¿Por qué piensas eso?
¿No has hecho un trato con él, entonces?
Bueno, lo entendería si lo hicieras.
No, estaba organizando el viaje.
Tenemos que escapar.
Pero... yo no tengo nada que perder.
Yo tampoco pierdo nada, excepto a ti.
¡No! ¡Deme eso! Esta es una fiesta privada.
Perdóneme, señorita.
Este joven príncipe es el patrocinador de la fiesta.
¡No pasa nada! Dios la bendiga.
Perdone.
Tengo miedo.
- ¿Tienes miedo? - Sí.
Todo el mundo tiene miedo.
¿Incluso tú?
Sí, incluso yo.
¿De qué?
De que ocurra algo que no pueda arreglarse.
Me siento avergonzado.
Quería tenerte solo para mí.
Qué infantil.
¿Sabes?
Me di cuenta cuando te marchaste.
Pero nos has traído un mensaje, ¿verdad?
A la gente se le ha olvidado mirar hacia el cielo.
Vivimos en horizontal...
en nuestras redes.
Pero ¿sabes que hubo una época en la que la gente hacía...
sacrificios por algún motivo?
Y los que vinieron después, simplemente se olvidaron.
No debería haber venido aquí.
Tenías que escapar.
¿Conoces algún lugar seguro?
No hay ningún lugar seguro ante los males de la Historia.
Tengo que irme.
- ¿Volverás? - Sí, claro. No te preocupes.
¿Identificación?
- Vivo aquí. - Hágase a un lado.
Hola, Istvan.
Gracias por tu ayuda.
Toma esto, para ti.
Dáselo a mi amigo.
- ¿Cómo? - Lo siento.
Entra.
- Muchas gracias. - De nada.
Es por tu bien.
¿Cómo me encontraron?
Tus compañeros. Nunca les has caído muy bien.
Ya veo.
Me pregunto por qué.
Les miras por encima del hombro.
Cuando se lo merecen, como ahora.
Dime dónde está.
Todo esto por un refugiado.
¿Qué tienes en mente, László? ¿En qué estás pensando?
¿De verdad puede volar o no puede volar?
¿Vuela o no vuela?
- Doctor, a mí no me joda. - ¿Le disparas y ahora vuela?
¿Has disparado a un ángel?
¡Cállate o te vuelo la cabeza!
¡Cállate!
¡Cállate!
Tienes miedo de Dios, ¿verdad?
Está bien sentir que cuida de ti...
¿pero en realidad le importas?
Que te calles.
He pensado mucho últimamente...
Dios es la mejor idea que pudo tener el hombre.
Quizá tengas razón.
Lo más interesante...
es que tu pensamiento más bello...
es un Dios que castiga.
Dime dónde.
¿Adónde vamos?
Hotel Budapest.
Vamos.
Ven conmigo.
Sigue.
- Me lo llevo. - Voy contigo.
Vamos allá.
Buenas noches.
- Estoy bajando. - Entendido.
Todo despejado en la planta 7.
¡Levanta! ¡Vamos, arriba!
¡Stern, baja el arma!
¡Has ido demasiado lejos!
¡Baja el arma o lo mato!
¡Vamos! ¡Vamos!
- ¡No disparen! - Código rojo.
Aprieta el botón.
¡Vamos!
Vete.
Por la salida de incendios.
Si alcanzas el tejado, serás libre.
No. No te voy a dejar aquí.
Dame un cigarrillo.
Te ayudaré. Quédate aquí.
Ahora vuelvo.
Vamos, vamos.
¡Mamá, mamá!
¡No disparen! Tengo a un niño.
¡Quieto!
¡Quieto ahí!
¡Detente!
Tira el arma.
Corre.
Corre.
Uno, dos, tres, cuatro...
cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez.
Once, doce, trece, catorce...
Preparados, allá voy.
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