All language subtitles for A Luta Não Para S01E01 WEB-DL 1080p x264 NACIONAL 5.1

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

ESTA SERIE ES UNA OBRA DE FICCIÓN Y NO REPRESENTA HECHOS NI A PERSONAS REALES

RÍO DE JANEIRO, BRASIL, 2004

¡Vas a morir!

- Vamos, deja la mano quieta. - ¡No hagas eso!

Te vas a enterar. Quieto.

- ¡La pasma! - ¡No, joder!

En los últimos veintipocos años,

esta ha sido mi rutina en la Ciudad Maravillosa.

Yo salí de la favela, pero la favela no salió de mí.

¡Se acabó! ¡Vamos, vamos! ¡Adentro! ¡Adentro y baja la puta persiana!

Desde entonces, Río de Janeiro ha ido de mal en peor.

¡Escóndete, joder!

Por allí, está despejado.

¡Meteos en casa!

Me he pasado la vida intentando no mezclarme con el crimen,

cambiando de acera para no cruzarme con la Policía.

Pero mi pasión por la fotografía me devolvió al lugar

del que siempre quise salir.

- ¡Están allí! - ¡Corre, corre, vamos!

¡Cuidado!

¡A tomar por culo!

¡Dispara, hostia!

En Río, el periodista policial vive en una eterna zona de guerra.

- ¡Se están acercando! - ¡Va, va, joder!

¡A la izquierda!

Hay que echarle narices y estar medio loco también

para meterse en el fuego cruzado para conseguir la mejor foto.

¡Aquí, aquí!

- ¡Vamos, corre, no pares! - ¡Han subido por las escaleras!

Al principio era muy jodido.

¡Que os jodan, cabrones!

¡Corre!

Pero cuando uno pasa tiempo en la calle, se acostumbra, ¿no?

En la jerga periodística, se diría que me he vuelto un tío curtido.

¡Vale, vale, por aquí!

Cuando saqué aquella foto de Ze Pequeño,

no me imaginaba que fotografiar a gente muerte

se convertiría en mi especialidad.

¡Vamos, vamos! ¡Se han ido por allí!

¡No hemos hecho nada!

En aquella época yo corría tras las gallinas.

- ¡Coge a la gallina! - ¿Hoy?

Hoy corro detrás de la Policía.

Porque en Río de Janeiro, donde hay Policía, hay muerte.

Y donde hay muerte, hay noticia.

- No te muevas, no te muevas. - Yo no he hecho nada.

- ¡Vamos, vamos! - ¡Toma, capullo!

¡Vamos, joder! ¡Vamos, vamos!

- ¡Está allí escondido! - ¡Vamos, vamos, joder!

¡Sois unos hijos de puta!

¡Morid, cabrones! ¡Me cago en la puta!

¡Joder!

Hay cosas que parece que no cambian nunca.

Pero hay otras que solo empeoran.

Antes los delincuentes usaban revólveres, pistolas, navajas...

Los chavales de ahora llevan fusiles, ametralladoras, calibre 50...

La Policía entraba en las favelas para arrestar y cobrar sobornos.

- ¡Vigilad aquella zona! - Venga, venga.

Estos de aquí entran para matar.

BOPE: BATALLÓN DE OPERACIONES POLICIALES ESPECIALES

Cuando empecé a sacar mis primeras fotos, vivíamos acorralados

entre la Policía y el tráfico de drogas.

Ahora está llegando una gente más tenebrosa todavía a la favela.

Gente con cara de policía, armas de policía

y actitud de policía, pero que, en realidad,

es más delincuente que todos los delincuentes con los que me he cruzado

en las calles de Río. Prensa.

Pero todavía es demasiado pronto para hablar de ellos.

"CIUDAD DE DIOS: LA LUCHA SIGUE"

Antes de eso, tengo que contar cómo me convertí en el fotógrafo

más solicitado del mayor periódico de Río de Janeiro.

Ya sabéis cómo va esto, ¿no?

Un tipo nacido y criado en la comunidad conoce bien las curvas que da el río.

Y como decía mi viejo, si conoces bien las curvas del río,

solo hay que esperar el momento adecuado para que el pez caiga en la red.

En mi caso, la red es una cámara vieja de guerra.

Y los peces son toda clase de porquería que circula por ahí.

En estos años como periodista, he ganado algunos premios de fotografía

que resultaron ser excelentes sujetapuertas.

También me he ganado un tiro en la pierna, una esquirla en el hombro,

un tornillo en la tibia...

Me he convertido en el referente cuando se trata de la muerte.

Pero la verdad es que, si pudiera elegir,

lo que realmente me gustaría sería volver a fotografiar a la gente guapa,

los bailes de las favelas, los niños volando cometas en la calle,

Copacabana llena de gente...

y a Angélica.

Eh, Buscapé, siempre haciéndome fotos, ¿eh?

Cuando entro en el cuarto oscuro para revelar las fotos que hago en las favelas,

me acuerdo del día en que mi vida cambió para siempre.

¡Eh, Buscapé, échanos una foto, venga!

Barbantinho decía que yo tenía un talento increíble

para estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

¡Me cago en la puta!

¡Hijo de puta!

¡Disparad, tíos!

Pero aquella vez, creo que estuve en el lugar correcto en el momento correcto,

porque fue gracias a esa foto por lo que me hice profesional.

- ¡Hola! - Ya, bueno, está bien.

Dime cómo está la situación de los cuerpos.

¿Están reconocibles? ¿Si están carbonizados? ¿Cómo están?

Está bien. Lo vemos.

Te aviso.

Wilson, esta de aquí es la hostia, tío.

¡Esta de aquí es la hostia!

Matheus, ¿cuándo van a hacer mi transferencia para deportes?

Ya no tengo edad para meterme en estas movidas, hombre.

Venga, celébralo. Primera plana otra vez.

Ponte una sonrisa en la cara. ¡Celébralo, celébralo!

- Sonrisa... - Y han encontrado dos cuerpos más

en Gardenia Azul.

La tercera vez este mes.

Joder, te lo acabo de decir. ¿No puedes mandar a Pierre o qué?

Está bien, tienes razón. Mandaré a Pierre.

Contigo. Ahora ve allí y saca otra primera plana para tu colección, venga.

¡Eh, Matheus!

Oye, que sigo siendo tu jefe, ¿eh? Un respeto, joder.

Otro día de horror aquí en Gardenia Azul.

La Policía no tiene más información sobre los sospechosos,

pero todo parece indicar que estaban implicados en la guerra entre facciones

que lleva años asolando la capital carioca.

La policía militar está ejecutando operaciones en Ciudad de Dios

y en Gardenia Azul, al oeste de Río, desde esta mañana de hoy miércoles.

En Ciudad de Dios, agentes de la 18º BPM...

Para sobrevivir tanto tiempo fotografiando la delincuencia, no se puede vacilar.

Hay que saber cuándo puedes tirar

y cuándo bajar el arma.

¡Leka!

¡Ve a ver quién está llamando a la puerta!

Estoy ocupada.

¡Le...! ¡Pero qué pesadilla, por Dios!

No sirve ni para abrir la puerta.

¡Oh!

- Hijo mío... - Hola, mamá.

¡Pero qué milagro!

¿Has salvado alguna alma del purgatorio?

- ¿Ya has comido? - No, todavía no.

Pues ven a comer.

Ya vale, mamá, estoy lleno.

Oye...

Toma, esto es lo que he sacado este mes, la cosa está complicada.

Tengo que irme.

Barbantinho está hinchándome las pelotas con el rollo de la campaña, me voy.

Leka está arriba. ¿No vas ni a saludar a tu hija?

Sube y saluda a tu hija.

- Es la de... - La de... Mira, es así:

Voy a sentarme con ganas, voy a sentarme con ganas.

Voy a sentarme con ganas, pero no vayas contándolo.

¡Tía! ¿Y esa cara por qué? ¿Qué pasa?

Solo dices: "voy a sentarme con ganas", "métemela hasta el fondo".

¡La señora se pone exigente! ¿Qué pasa? ¡Escoge tú!

Voy a cantarte una sobre culos. Pon eso ahí.

Tengo un culazo, llámame yeguaza.

Tengo un culazo...

- ¡Mejor! - Mira a la santita.

Al menos varía un poco, tía.

- Me voy, mamá. Bendiciones. - Siéntate.

- Mamá, llego tarde... - Siéntate aquí.

Mi madre cree que se puede ver el destino de la gente

en un montón de conchas esparcidas en un plato.

¡Hijo de puta!

Si aquel día yo hubiese creído en su brujería,

tal vez habría evitado las desgracias que iban a ocurrir

y que cambiarían el rumbo de Ciudad de Dios para siempre.

Pero antes de hablar de las tragedias,

tengo que hablar de las cosas buenas de la favela.

- Hagamos una contra este muro, Buscapé. - Buscapé no, joder.

Ya te dije que no soy Buscapé, soy Wilson.

No me vengas con esas, Buscapé. Aquí nadie te conoce como Wilson.

- Venga. Haz la foto. - Cómo eres...

- Enfoca bien, ¿eh? - Venga...

Yo salí de Ciudad de Dios hace mucho,

pero Barbantinho se quedó.

A pesar de eso, no perdimos el contacto. La amistad es así, ¿no?

Aun estando lejos, estamos cerca. Es como un hermano para mí.

He sabido que necesita una silla de ruedas, ¿es verdad?

- Ya. Sí. - Pásese por el centro cultural.

- Y mejórese. Un beso. Adiós. - Gracias. Ve con Dios.

Hoy Barbantinho es presidente de la asociación de vecinos,

entrenador del equipo de fútbol

y, además, es el mejor bailarín de samba de la comunidad.

¡Eh, chavales, venid, venid, venid!

Vamos a sacarnos una foto. Venga, venid.

¿Os acordáis de Bené? Bené estaría orgulloso de Barbantinho,

que se ha vuelto el tipo más querido de Ciudad de Dios.

Y por eso mismo decidió presentarse a concejal en las elecciones de este año.

¡V de victoria, V de victoria!

¿Cómo te va?

Si antes Ciudad de Dios era conocida por delincuentes como Ze Pequeño,

Mané Galinha y Cenoura,

ahora era el momento de que Río conociese el otro lado de la favela.

- Buenas tardes, ¿están bien? - ¿Qué tal, amigo?

- ¿Cómo te va, Paulo? - Al menos,...

ese era el sueño de Barbantinho.

Y, obviamente, no podía dejar solo en esto a mi amigo, ¿no?

- Voy a hablar con los chavales. - Sí.

- ¿Qué tal, Lelekinho? ¿Todo tranquilo? - ¿Qué tal, joder? Siempre.

- ¿Tranquilos? - Tranquilos. ¿Tú qué tal?

- Oye, ¿alguna noticia de doña Arlete? - Doña Arlete ha abierto un locutorio

- La visitaré un día. - Pues sí.

- ¿Lo conoces? Es el hijo de doña Arlete. - Una cerveza.

¡Eh, eh, señores!

Vale, ahora verás... ¡Chicos, escuchadme!

Pasaos por la asociación, coged una pelota

y al equipo que gane, les compro un refresco.

- ¡Vale! ¡Sí! - La sonrisa del refresco, ¿dónde está?

Que la vea. Una más. ¡Eso!

¡Vamos, Amanda! ¡Vamos, mete presión! Eh, chicos, prestad atención.

¡Eso! Pase de guardia, pase de guardia. Eso, bien hecho.

Delano es el otro tío serio en Ciudad de Dios.

Aguanta...

Pero, al contrario que Barbantinho,

él cree que hay que cambiar las cosas desde dentro hacia fuera,

como le enseñó su madre.

El tío se pasa la vida diciendo que no le gusta la política.

Pero, en la práctica, es él quien suda todos los días

para intentar mantener a los chavales lejos del tráfico de drogas.

Pero, profesor, ¿has pensado en lo que te dije?

- No sé si lo voy a hacer, Amanda. - ¿Por qué no?

- Pues por tu padre, claro. - Venga, es el cumpleaños de mi hermana.

Échame una mano.

Me lo pensaré.

Piénsatelo bien, profesor.

- ¡Ese Delano, profesor querido! - Oye, ya te lo he dicho...

- con chanclas en mi tatami, Barbantinho. - Uy, muy mal, muy mal.

- ¡Ey, nuestra campeona! - ¡Qué pasa, Barbantinho!

- ¿Qué tal, Cinthia? - ¡Buscapé!

- ¡Qué alegría verte! ¿Qué tal? - ¿Estás bien? Ya no soy Buscapé, Cinthia.

- Ahora soy Wilson. - Ah. Pues muy bien, señor Wilson.

Déjate de chorradas. Barbantinho, oye, firma la autorización.

- ¡Vamos a iluminar la pista! - ¿En serio?

Yo, aquí, hablando de los dos tíos más serios de Ciudad de Dios,

pero ni Barbantinho ni Delano serían la mitad de lo que son

si no fuera por Cinthia.

Cinthia es de esas mujeres que transforman la tragedia en lucha, ¿me explico?

Después de que Ze Pequeño hiciera lo que hizo

y Mané Galinha muriese vengando a su novia,

Cinthia descubrió que estaba embarazada.

Y cuando Delano nació, ella hizo todo lo posible para evitar

que los chicos de la favela tuvieran el mismo destino que tuvieron sus amigos.

Por eso, creó la asociación de vecinos que Barbantinho gestiona hoy con ella.

Una más, a ver. ¡Buena!

- Ayúdame con esto. - Eh, eh, eh, aquí, aquí...

Cuidado arriba. Debe estar perfecto. Aún no está firme.

¿Qué mierda es esa, Araña? ¿Pones un transatlántico en medio de la pista?

¿Dónde pongo a mi gente para sambar, eh? Tengo a las bailarinas, a los niños,

- la percusión y mil cosas más. - ¿Puedes relajarte, Beré?

Saldrá perfecto. Pondremos la percusión al lado del barco, te encantará.

Esto parece más un desfile de carnaval que una escuela de samba.

- ¡Bar! ¿Todo bien? - Beré, ¿qué tal?

¡Qué hay!

- ¿Estás bien? Me alegro de verte. - ¿Qué tal?

- Araña, ¿cómo vas? - Todo bien.

- Está muy bonito. - Mira el tamaño...

- para una fiesta de 15 años. - ¿Vas a apoyar mi candidatura entonces?

- Lógico. - Estoy sacando fotos para mi campaña.

Sabes que sin el apoyo de tu escuela no tengo posibilidades, ¿no?

¿Quién ha dicho que la escuela sea suya?

- La escuela es de la comunidad. - ¡Sí, es verdad, de la comunidad!

- Sí. - Llamemos a esa comunidad.

- ¿Ves, Buscapé? Estas cosas aún pasan. - ¿Venís a que nos hagamos una foto?

- Agachaos, que tapáis a los niños. - Eso. Una buena sonrisa.

¡Un famoso en el barrio!

¡La hostia! ¡Grande Buscapé!

Genivaldo Curió es de los que hacen todo a su manera, pero sin esfuerzo.

Después de que Ze Pequeño muriese y Cenoura acabara en el trullo,

los Raterillos no consiguieron mantener el local de los apés por mucho tiempo

y Curió pasó a ser el jefe en la favela.

Y no se puede negar que, a su manera, Curió ayudó a Barbantinho y a Cinthia

a transformar Ciudad de Dios en un lugar un poquito más tranquilo.

Dayane se muere por viajar en crucero y he traído un barco para la comunidad

para que todo el mundo lo disfrute.

- ¿Cómo va por aquí? - Beré se ha quejado un poco del lío,

pero va todo bien.

Casi no hay sitio para mi percusión, Araña.

Joder, hazle espacio a Beré, Araña. Arregla esto, hostia.

Eh, Berenice, quiero al maestro de sala y a la portabanderas con ropa brutal, ¿eh?

Buscapé, quiero que tu hija cante en mi fiesta.

¡Joder!

Dayane, tío, quince años... El tiempo pasa demasiado rápido.

Sí, el tiempo vuela.

Esta fiesta va a pasar a la historia.

¡Y tú vas a sacar fotos de todo!

Perdona, tío, pero estoy... Voy a estar de guardia.

Pero yo le prometí lo mejor a Daya. ¿Quién mejor que tú para fotografiar

la fiesta de mi princesa? ¿Eh? Dime. ¡Hombre!

Eh, Beré, dile a PQD que he pedido expresamente su presencia

en mi fiesta.

¿Sabéis el típico tío que se hace querer y consigue todo con diplomacia?

Así es Curió. Aquí casi todo el mundo lo respeta.

Una de las excepciones es Berenice,

que después de que Cabeleira muriese, nunca más dio cuerda a un delincuente.

Beré pasó un tiempo lejos de la favela para intentar olvidar su sufrimiento,

pero la nostalgia pudo más y volvió.

Con el tiempo, se volvió la madre de la favela,

de las que dan rapapolvos y cuidan de todos, ¿me explico?

Bajaos de ahí.

¿Estáis locos? El tejado está lleno de cables.

El lema de Berenice: "Yo pego para que la Policía no les pegue."

- ¡Berenice! - ¡Hola!

- Beré es una fenómeno. - Ay, Dios.

Mira a dónde he llegado. Mira a dónde ha llegado tu madre.

¡Pero me salió bien!

¡Cuidado abajo, cuidado abajo!

¡Vamos, vamos!

¡Dale, joder!

¡Venga!

Este de aquí es una figura acreditada de Ciudad de Dios

desde los tiempos de Ze Pequeño.

Bradock era el jefe de los Raterillos, los chavales que liquidaron a Zé Pequeño

y asumieron el local de los apés. Pero ya se sabe cómo va esto,

cuando los niños están armando jaleo en el salón,

siempre aparece un adulto para organizar la fiesta.

Y fue Curió quien se hizo cargo del negocio.

¡Sí! ¡Vamos, vamos!

Bradock acabó convirtiéndose en el brazo derecho del jefazo.

Eso hasta que lo encerraron hace unos años.

Ahí. Límpiate debajo de la boca.

Quedamos en que yo me caía y tú parabas de pegarme, joder.

Perdona, perdona.

Eh, monstruo,...

te ha ido de puta madre, hermano. Eh, Ceará,

no te quedas sin nada.

Ceará, hasta otra.

- Ey, Antena, ve a pagar a la gente. - Gracias.

¡Waldemar Cavalcante!

- Soy yo. - Ve a por tus cosas, te vienes conmigo.

¿Para qué? ¿Qué coño pasa?

No me han hablado de ninguna transferencia.

No es una transferencia. Te han liberado.

- ¿Te estás quedando conmigo o qué? - Vamos, muévete. Es para hoy.

Venga.

La hostia.

- Adiós, Ceará. - Enhorabuena. Que te vaya bien.

No pienso volver.

¡Eh, compañeros!

¡Me han liberado, cabrones!

¡Hijo de puta!

¡Libertad, joder!

¡Libertad!

Ahora me debes una, ¿eh?

Será todo un placer pagarte.

Acelera, acelera, que mi cliente tiene prisa.

Libertad, tía.

¡La libertad llama, tía!

Por favor.

Gracias.

Cuánto echaba esto de menos, Crazy.

¡Hola, Río de Janeiro!

¡Prepárate que estoy llegando!

¡Waldemar Bradock está de vuelta!

¡Libertad, hijos de puta!

Eh, para el coche, quiero darme un baño. Agua salada.

Está bien.

Agua salada.

Estamos aquí con el secretario de seguridad, Reginaldo.

¿Qué puede decirnos sobre el crimen que se cobró la vida

de los dos turistas alemanes en Copacabana el pasado viernes?

La Ciudad Maravillosa atrae a turistas de todo el mundo

y es necesario ofrecer seguridad a sus visitantes.

Con fe en Dios, vamos a actuar con dureza

para castigar a esos delincuentes.

Reginaldo Cavani,

secretario de seguridad pública de Río de Janeiro.

Quién lo diría.

Nos cruzamos algunas veces en el pasado.

Pero, como recordaréis, en aquella época era conocido como Cabeção, ¿no?

El hijo de puta sembraba el terror en la comunidad.

Ganaba dinero explotando a la gente, arrestaba a maleantes, pedía dinero...

y después los soltaba.

- ¡Buscapé! ¿Dónde vas? - ¡Tranquilo, debo hacer algo!

¡No te preocupes!

Amasó fama y fortuna matando a los locos que robaban en la zona oeste.

Se volvió el paladín de la justicia y se metió en política.

O sea, que no cambió de rama, solo subió en la jerarquía.

¿Qué es eso, hermano?

En el pasado, fue él quien persiguió al Trío Ternura,

banda de atracadores a lo Robin Hood de la que mi hermano formaba parte.

¡Vamos, tíos, que no nos pillen!

Ese caso de los turistas me ha causado una gran conmoción

por la crueldad con la que esos criminales atentaron contra la vida de esa pareja.

Nosotros ya estamos en contacto con las familias

para facilitar el traslado de los cuerpos.

EL CASO DE LOS TURISTAS ASESINADOS CONMUEVE A LA CIUDAD DE RÍO DE JANEIRO

Muy bien, papá.

A los de la cadena les ha encantado que hablaras del caso de los turistas.

Podías haber hablado de mi candidatura, ¿no?

¿Vas a enseñarme de lo tengo que hablar en la televisión, Israel?

Espera.

Haz todo lo que quieras...

- Arréglate que hoy hay fiesta. - La fiesta está aquí, Crazy.

La fiesta está aquí contigo.

Los quince años de la hija de Curió.

Quiero verle la cara cuando sepa que el hijo pródigo ha vuelto.

- Qué fiesta tan preciosa. - Una maravilla. Bendiciones.

- Ay, qué axé . - Disfrute de la fiesta.

¡Musa!

- Tía... - ¿Qué?

- No sé ponerme esto. - Ay, tía...

Ay, tía, que es solo brillito de labios.

- Uy, tías, mirad... - Ay, ¡MC Leka!

Oye, Geninho, ¿qué haces? ¿Estás fumado? ¿Qué te ha dado ahora?

- ¿Qué pasa, Leka? Déjate de gilipolleces. - ¿Cómo que qué pasa?

- ¿De pronto soy una cualquiera o qué? - Ajá. ¿Vas a hacerte la difícil ahora?

- No, venga ya, ven aquí. - Ay, Geninho, para ya.

- Ay, señor... - Solo porque es la fiesta de tu padre

- crees que puedes meter mano, ¿no, listo? - Gracias, amiga.

Y tú has olvidado con quién estás hablando, ¿no?

- ¡Uy, tías, mirad su pistolita! - ¡Uy! ¡Qué malote!

Ven aquí, Genivaldo Junior, a ver si tienes balas ahí dentro.

- Eh, eh, eh. - Ayuda a Ana Ju, por favor.

Hola, Beré. Claro.

Dale un retoque que entra dentro de poco. Traigo unos bocadillos.

- Pero ¿qué hace este chico aquí, a ver? - ¿Qué pasa, Beré?

Las chicas se van a maquillar. Vete, fuera de aquí.

- ¿No te vas? Dame esa pinza de ahí. - ¡Eso! ¡Pégale, pégale, Beré!

- ¡Te arrancaré los pelos del pito, ven! - ¡Eh, eh, eh, eh!

- ¡Pégale! - ¡Un respeto!

Y vosotras comed algo, el estómago vacío no sirve de nada.

- Y otra cosa, a mover el culo. - Gracias.

Tengo un culazo, llámame yeguaza.

No estoy muerta, ¿eh?

Hola. ¿Sacamos una foto? Qué familia de guapos.

¡Eh, eh! ¡Buscapé, eh! Vale.

- Venga, juntaos, vamos. Espera, Buscapé. - Ahora sí, hermano.

- Ya puedes sacarla, Buscapé. - Sí.

Mira.

¿Qué pasa, Buscapé? ¿Has sacado la foto?

Lameculos de mierda.

- ¡Dayane! ¡Dayane, hija, ven! - Vamos, continúa.

Organiza, organiza, amor.

- ¿Está bien así, Wilson? - Muy bien.

Amor, un besito.

QUINCE AÑOS DE NUESTRA DAYANE

Muchas gracias por aceptar bailar con mi hermana.

Está bien.

Estás emocionado, ¿eh, hermano?

Entonces, ¿late un corazón dentro de esa carcasa?

Es mi ahijada, Martinha.

Mato y muero por ella.

- Hola. - Anda...

Ya creía que ibas a pasarte toda la noche de tortolito con esos delincuentes.

¿Y dejar pasar la oportunidad de estar con la mujer más guapa...

que mejor huele y que más buena está de toda la favela?

- ¿Eh? - No sé...

Nuestra canción.

- Vamos a bailar. - Vamos.

¡Buenas noches, CDD!

¡Pedazo de fiesta, gente!

Felicidades, Dayane. Y ahora, con vosotros,

nuestra princesa del putiferio, ¡MC Leka!

- MC Leka... - ¡Leka!

Ven, ven...

Voy a sentarme con ganas, voy a sentarme con ganas.

Voy a sentarme con ganas, pero no vayas contándolo.

Voy a sentarme con ganas, voy a sentarme con ganas.

Voy a sentarme con ganas, pero no vayas contándolo.

Tengo un culazo, llámame yeguaza.

Tengo un culazo, llámame...

Ay, ay, la hostia. Has probado a MC Leka.

Vas a volver a mí con nostalgia de mi chocho.

Ay, ay, la hostia. Aquí se folla, no se apega.

Vas a volver a mí con nostalgia de mi chocho.

¿Qué, te gusta el espectáculo?

Voy a sentarme con ganas, voy a sentarme con ganas.

Voy a sentarme con ganas, pero no vayas contándolo.

Voy a sentarme con ganas, voy a sentarme con ganas.

Voy a sentarme con ganas...

- ¿No le vas a sacar fotos a tu hija? - Cinthia, ¿no has oído lo que canta?

Ah, no fastidies, Buscapé. ¿Qué pasa?

¿Te vas a vivir a la zona sur y te vuelves nazi del cachondeo?

Has venido a sacar fotos de la fiesta. Tu hija está linda, mira, ¡maravillosa!

Sácale fotos, no seas soso.

Ay, ay, la hostia. Aquí se folla, no se apega.

- ¡Venga! - Vas a volver a mí

con nostalgia de mi coño.

Ven.

¡La hostia! ¿Qué coño es esto?

¿Es un espejismo?

- ¡Hola, papito! - ¡No me jodas!

¿Cómo es que me lo sueltas y no me dices nada?

- Quería darte una sorpresa. - ¡Me dejas sin palabras!

Solo he hecho mi trabajo.

- ¡Viejo sinvergüenza, ven aquí! - Qué cabrón.

¡Mi princesa cumpleañera!

- Uh, hermana... - Hermano...

- Joder, Geninho... - ¡Bradock!

- ¡Si has crecido un huevo, chaval! ¡Joder! - ¡Hermano, joder!

- Hola, tía. - Loco, ¿eres tú de verdad?

En carne y hueso. Libertad. Estoy de vuelta.

- ¡Axé! - ¡Axé!

Tíos, libertad, libertad. Gracias.

- ¡No jodas! ¡No jodas! ¡Pezito! - ¡Hijo de puta, joder!

- ¡Juré que te daría este abrazo! - Eres el puto amo.

¡Los Raterillos han vuelto, joder!

- Hola, Barbantinho. - Bienvenido.

- ¿Qué tal, Buscapé? - Tranquilo, hermano.

Me alegro mucho de verte otra vez. Venga, papito.

- Estoy en la calle, joder. - Joder...

Oye,...

quiero hablar contigo. Lo necesito.

Sabes que no me gusta estar tocándome los cojones, ¿no, papito?

Pues ve a cuidar de tu reina, chaval.

Se ha ganado que te la trabajes todos los días.

Con horas extras y lo que haga falta.

Tengo la cabeza hecha mierda, hermano.

Son muchos años dentro, ¿sabes? Necesito volver.

Vamos a ver la mejor forma.

- ¿Cómo que la mejor forma? - Ya veremos.

Ahora Geninho está al mando de los apés y le está yendo de puta madre.

Al chaval puede estar yéndole bien, compadre, pero la verdad...

Aprovecha estos días. Si necesitas lo que sea, habla conmigo.

Dinero, un coche, todo lo que quieras.

Mientras tanto, yo voy madurando el otro asunto.

¿Qué pasa, viejo? Ese trabajo siempre fue mío.

- El local de los apés siempre fue mío. - Geninho es mi hijo, no me jodas.

Es prácticamente tu hermano. Calma.

Voy a terminar de socializar. Después resolveremos ese asunto.

No te cabrees. Tú eres de la familia, joder.

No te dejaremos en la estacada.

No puede hacerte eso, Bradock. Es absurdo.

Este tema es un asunto de familia, Crazy.

Lo vamos a resolver, joder.

Es que la familia para mí es otra cosa.

Te comiste seis años de cárcel y nadie te fue a visitar.

Y ahora le conviene y dice que eres familia.

- Y tú te lo estás creyendo. - Deja de exagerar, ¿vale?

Presta atención a la carretera.

¡Vamos, vamos!

¡Pasa, pasa!

¡Pasa la pelota! ¡Tira, tira, joder!

¡A la mierda!

¡Tira, tira, joder!

¡Joder, hermano!

¡Venga, hijo de puta!

¡Pásame a mí!

¡Vamos! ¡Avanza, hostia!

¡Muévete!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos!

¡Venga, venga!

¡Aquí, joder!

¡Gol!

¡Beré, te quiero!

¡Te quiero!

¡Os vais a tomar por culo!

¡Dale! ¡Vamos, joder!

- ¡Roba la pelota! - ¡Va, va, va!

¡Marca a PQD, joder!

- ¿Qué hay, papito? - Dime, Bradock.

¿Vamos a resolver aquel asunto nuestro?

Relájate, hijo, joder.

Mira el partido, que el 10 está jugando de la hostia.

- Después resuelvo ese tema. - Estoy sin blanca, tío.

- Tranquilo. - Quiero volver, joder.

Eh, jefe, el whisky.

Deja respirar al jefe. Fúmate uno y relaja.

No estoy hablando contigo. Estoy hablando con él.

Eh, ¿qué coño pasa?

¡Te vas a cagar, cabrón!

¡Ven aquí, cabronazo!

¡Se acabó! ¡Se acabó, hostia!

- ¡Esto es fútbol! - ¡Tío! ¡Tío!

¡No lucha libre, hostia puta!

- Está loco. - ¡Si queréis pelea,

- que sea fuera de mi favela, coño! - ¡No me jodas!

- Una paliza a esos mamones. - Estos tíos son de coña.

- ¡Saca el balón, compañero! - Eh, aprovecha tu libertad, chaval.

¿Sigues jugando al fútbol? Hay un hueco para ti.

¿De qué vas, Curió?

¿Qué dices?

No he salido de la cárcel para jugar al fútbol.

ZeroOnze.

Ve a por una cerveza bien fría.

Bradock necesita enfriar los ánimos.

¿Estás loco, chaval?

- ¿Me desafías así delante de todos? ¿De qué coño vas?

- ¿Es que ya no me respetas? - No te he perdido el respeto.

Tengo mucha consideración por ti.

Me comí seis años de cárcel por un delito que no era mío, era de Geninho.

Tranqui, tío, estoy hablando con él.

¿Qué pasa, papito? Fui un puto hombre.

No entregué a nadie, no delaté a nadie.

Me reventaron vivo en la cárcel, joder.

Y estoy de buenas, vengo de buenas. Solo quiero que me devuelvan mi local.

¿Qué gilipollez es esa?

¿Que te devuelvan tu local?

El local es mío. Tú eras solo la puta fachada.

Me dijiste que éramos familia.

Te he criado como a un hijo.

Si no has aprendido a respetar a tu padre,

ya es hora de que aprendas.

- Eres un puto malcriado, chaval. - ¿Cuándo voy a volver?

¿Algún problema por aquí, jefe?

No, ningún problema, ZeroOnze.

Vámonos, me he hartado de este partido.

¡Vamos, chicos, pasadla más rápido!

Bradock,

tienes la cabeza caliente, hermano.

No piensas con claridad.

Enfría la cabeza.

Curió no te dejará en la puta estacada.

- Hola. - ¿Qué tal?

¿A qué viene tanta urgencia?

Oye, ¿te acuerdas de lo que te hablé?

- Sí. - Me hace falta el equipamiento.

¿Y dónde está el dinero?

Bueno,

¿qué tipo de equipamiento necesitas?

Creo que no va a aparecer.

Relájate, Crazy.

Dios vomita a los tibios, Bradock.

- Estás muy manso. - Siéntate, siéntate.

¿Se cree que somos gilipollas para tenernos aquí esperando?

Relájate, joder. Va a aparecer.

- Tú confías demasiado en ese tío. - Tranquila.

- ¿Qué hay, Bradock? - ¿Qué pasa, chaval?

Curió me manda para decirte de que no podrá venir.

¿Qué?

- ¿Entonces? - Dice que Geninho y tú sois hermanos

y que tendréis que compartir el local.

A medias.

Solo tienes que ir mañana y empezar a trabajar.

¿Acaso es una broma?

Pues vuelve y dile a Curió que ese puto local le pertenece a Bradock.

Y si no, lo cogeremos a la fuerza.

¿Le digo eso, Bradock?

¿Vas a dejarte guiar por la cabeza de esta mujerzucha?

¡Respétame, hijoputa!

- ¿Vas a dejar que me hable así? - Escúchame.

Vas a volver y vas a darle ese recado a Curió.

Resulta que yo no soy el puto mensajero de una zorra, hermano.

¡Zorra tu puta madre!

¡No necesito hombres para dar un recado!

¿Curió quiere guerra? Pues la va a tener.

OBRA BASADA EN LA NOVELA "CIUDAD DE DIOS", DE PAULO LINS

INSPIRADO EN LA PELÍCULA "CIUDAD DE DIOS", DE FERNANDO MEIRELLES

"CIUDAD DE DIOS: LA LUCHA NO CESA"

Subtítulos: Charo Ruiz, Sonologic.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.