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LA SIGUIENTE HISTORIA ES VERDADERA
Este es un lugar malvado.
Lo ha sido por mucho tiempo.
Aquí han sucedido cosas malas...
Bautizaron la casa con sangre...
y la abandonaron para marinarse.
Esta casa los absorbe.
En nuestros suburbios,
el mal acecha tras puertas cerradas,
historias reales tan aterradoras
porque el horror es real.
Nunca volverás a mirar a tus vecinos del mismo modo.
Soy John Carpenter
y esto es "Suburban Screams".
En todos los vecindarios de los Estados Unidos,
siempre hay una casa por la que pasas en bicicleta
un poco más rápido que por las demás.
Esta casa era esa.
LA CASA DE AL LADO
Mi nombre es Dr. Torrence Temple.
De joven, nos mudamos a un lugar llamado Jamul
en el condado de San Diego.
El área de Jamul en la que vivía
era muy unida.
Todos conocían a todos.
Y era tan cercana
que podías escuchar las conversaciones de la gente
desde sus entradas.
Nadie trancaba las puertas.
No teníamos aire central,
así que dejábamos las ventanas abiertas.
Había una gran sensación de paz.
Recuerdo que de niño pensaba
que todo el mundo era así.
Pasé mucho tiempo haciendo amistades en la cuadra
y pasábamos tiempo unos en casa de los otros.
Pero había una casa justo frente a la nuestra,
un edificio antiguo
que había estado allí desde el siglo XIX.
Alguien va a comprar la casa de al lado.
¿En serio?
Torrence estaba muy asustado...
AMIGO DE LA INFANCIA
casi de vivir en su casa porque estaba tan cerca.
Su ventana...
estaba a unas 100 yardas de la casa.
No estaba muy lejos de todo.
Bueno, viejo, tengo que irme.
Mi cuarto estaba en la parte este de la casa,
y podía ver directamente todo lo que pasaba en esa casa.
Si había una discusión agresiva,
podíamos escucharla.
Nadie había vivido allí desde que era un niño,
así que no podía evitar el querer observar
a la nueva familia que se mudaba.
Recuerdo la primera vez que vi a Lisa.
Había algo en ella. Era diferente.
Tenía un estilo
y una confianza
que era intoxicante.
No ves eso en Jamul.
No sé de dónde era,
pero no era de por aquí.
Sabía que...
gravitaba hacia ella
y al mismo tiempo le tenía mucho miedo.
Era muy confuso.
¿El nuevo vecino es dentista?
Tomará el consultorio del Dr. Henry,
así que ahora será nuestro dentista.
¿Cuántos años tienen sus hijos?
Creo que dijo cuarto grado.
Y la chica mayor está en el último año.
Deberíamos hacerles una barbacoa de bienvenida.
Me parece excelente.
Me alegra que alguien se mude.
- ¿Y no lo saben? - ¿Saber qué, cariño?
Que la casa está maldita.
No seas ridículo.
Todos lo saben, papá.
Jennifer desapareció. Luego su familia desapareció.
No desaparecieron.
Se fueron.
Fue muy doloroso.
Cuando era niño, había una vecina
de la que me había hecho muy amigo.
Se llamaba Jennifer.
Y éramos amigos.
Era solo un niño, pero sé lo que vi.
Enviaron un par de policías a la casa de al lado
y no encontraron nada.
Parecía que alguien había chasqueado los dedos
y desaparecieron.
La policía llegó para al menos investigar
y Torrence vino a la escuela.
Estaba muy molesto por eso, digo, era algo lógico.
La gente no desaparece así.
La desaparición de esa familia
no se ha resuelto hasta el día de hoy.
Jennifer fue tal vez la única persona
que quise de verdad.
Lo siento.
Pasé años tratando de olvidar.
Y la casa estuvo vacía
hasta que el Dr. Kennedy y su familia se mudaron.
El Dr. Kennedy, el dentista de al lado,
era un tipo grande,
genuino...
amable.
Escucha esto. Digo: "Lo siento, ángel.
Tendrás que hablar de esto directamente con el ratoncito".
Cuando te limpie los dientes, te causaré mucho dolor.
Creo que ahora somos vecinos.
Soy Torrence.
Te he visto por ahí...
porque vives al lado.
Lo siento. No soy muy bueno para esto.
He vivido en este vecindario toda mi vida.
Puedo enseñártelo, si quieres.
No hace falta. Gracias.
Claro.
Dios mío, torpe ni siquiera se le acerca.
Soy horrible con las chicas.
Durante los siguientes meses...
la temperatura emocional de esa casa
comenzó a cambiar.
Se sentía más hostil. Y no sé por qué.
Es algo que sentía.
Comenzó a volverse más oscura.
No sé si han escuchado a los animales
gritar por su vida.
Es espantoso.
Eso fue lo que escuché...
golpes de horror inidentificables...
que venían de algo inocente.
Así que le dije a mis padres lo que escuché,
pero recuerdo que me dieron uno de esos...
"Suena interesante".
No hicieron nada.
Y recuerdo preguntar: "¿Cómo es que no lo escuchan?".
"No sé de qué hablas.
No escuchamos nada".
Así que estaba preocupado por Lisa,
pero en ese momento, yo era insignificante para ella.
¿Qué mierda?
Se me acaba de salir el corazón.
¿Qué te ocurre?
Perdón. El trabajo de química es para mañana.
Excelente. Gracias por recordarme.
Me quedaré despierta toda la noche.
O...
solo entrega esto.
"El impacto ambiental de productos del consumidor,
de Lisa Kennedy".
¿Por qué hiciste esto?
Estuviste fuera,
así que pensé que quizá no tendrías tiempo...
Excelente, gracias.
¿Torrence?
¿Quieres?
Recuerdo que fue la primera vez que se abrió conmigo.
Gracias por ayudarme.
Lo único que podía pensar era...
me habla.
No sé si quieres llamarlo amor,
pero no me había sentido así
desde mi amiga Jennifer cuando era niño.
No pasó mucho tiempo después de eso
que vi algo perturbador.
Después de eso, me sentía ansioso por Lisa.
Pero no sabía cómo decirle:
"Vives en una casa loca".
Parece que siempre estás vigilando mi casa.
Solo quiero asegurarme de que estés bien.
¿En mi casa?
¿Por qué no lo estaría?
Siempre pasan cosas malas aquí.
¿Has visto algo extraño?
Solo a ti.
Lo recuerdo como si hubiese sido ayer--
la suave, tibia...
caricia de sus labios.
No sé cuánto tiempo duró,
pero pareció una eternidad.
¡Rayos! ¡Es mi papá!
¡Me matará si nos ve! ¡Vete!
El Dr. Kennedy arrastró un bolso grande
con algo sangriento hacia el granero.
Así que no quería moverme.
No quería parpadear.
Había sangre goteando del bolso.
No puedo imaginar que fuera otra cosa.
Pero lo que había dentro...
Si cortas algo en partes pequeñas,
podría caber en ese bolso.
Sé que tal vez pienses que estoy loco,
pero he visto cosas.
Y me preocupo por ti.
Estoy bien. Y no soy tu problema.
Espera, espera.
Solo dime, ¿sí?
Los ruidos, tu papá...
Dime que no notas nada extraño en la casa.
No sé de qué hablas.
Estuve despierto la mayor parte de la noche...
preocupado por Lisa.
No soy tu problema.
Estoy bien.
Los absorbe.
No sé de qué hablas.
Lisa.
¿Qué haces aquí?
¿Recuerdas cuando me preguntaste
si ocurría algo extraño?
Oye.
Oye, Lisa.
Por favor.
¿Qué pasó?
Tienes que alejarte de mí...
por ambos.
Podía sentir que le importaba
y pensaba:
"¿Qué es lo que no me dices?".
Con eso viene una sensación de pánico
porque no sabes.
Y cuando no sabes, eso crea miedo.
No es mi imaginación. ¡Esa casa está maldita!
- ¡Está poseída! - ¡Basta!
Esto es ridículo.
Pasas horas en tu cuarto, haciendo Dios sabe qué.
Parece que no has dormido en semanas.
¡No entiendes!
¡No ves las cosas como las veo yo!
Tienes que controlarte.
Tu mamá hizo una cita
para hablar con un profesional.
Necesitaba ayuda.
No sabía qué hacer.
Era solo un adolescente,
pero mi papá no estaba de acuerdo conmigo.
Así que me tocaba averiguar qué rayos pasaba en esa casa.
¡Lisa!
¡Lisa!
Todo me pasó por la mente muy rápido.
Pero no podía quedarme sin hacer nada
y dejar que algo le pasara a Lisa.
¿Lisa?
Torrence, ¿qué mierda?
Tienes que salir de aquí.
Esta casa te va a matar, a todos ustedes.
Mi papá te va a matar si te encuentra aquí.
Lisa, ¿con quién hablas?
¡Vete! Te buscaré cuando sea seguro.
Podía ver la mirada en los ojos de Lisa.
Y al fondo del pasillo, a la derecha,
hay otro cuarto y en este cuarto...
bueno, no hay cuarto.
Era la exposición más asquerosa
de desenfreno animal que he visto en mi vida.
Animales despellejados y colgados en la pared,
goteando sangre.
Pero las herramientas que se usaban
no parecían primitivas.
Parecían profesionales...
elaboradas, meticulosas.
¿Qué haces aquí?
Es grosero entrar a la casa de alguien sin permiso.
Me dio algo...
y luego me colocó en la silla.
Sacó el taladro
y lo aceleró.
Acercó su cara a la mía
y dijo:
"Deja a mi hija tranquila,
o te arrancaré el pito".
¿Quedó claro?
¿O tengo que hacerte algo?
¡Papá, no!
¡Corre!
Tengo que sacar a mi mamá y a Fiona de aquí.
¡Distráelo!
¡Vamos!
¡No, no, no!
Abre la puerta.
Dolly, Lisa puso una jeringa en mi cuello.
Estás viendo cosas.
Solo tienes que abrir la puerta.
No quiero tener que entrar.
¡Abre la maldita puerta!
¡Abre la puerta!
¡Lo prometo, no te haré daño!
¡No te cortaré en pedazos!
¡Abre la maldita puerta!
¡Mamá! ¡Mamá, llama a la policía!
¡Las atrapó!
¿Torrence?
Está bien.
¡Por favor! ¡No! ¡Nos va a matar!
Estaban temblando y aterradas,
y cubiertas de sangre.
¡Viene! ¡Viene!
Está bien. Está bien.
Ahí estaba el Dr. Kennedy.
No se movía.
Solo se quedó allí parado,
iluminado por la luz de la luna de la manera más horripilante.
Y cuando volví a mirar afuera...
ya no estaba.
No recuerdo los siguientes tres días.
Mi mamá y mi papá me dijeron que vino la policía.
No había señales de Kennedy...
ni señales de su familia.
Mis padres me dijeron que se habían mudado.
Igual que Jennifer...
desaparecieron.
Nunca le pude decir adiós a Lisa.
Pero sinceramente, no creo haber podido.
Creo que no tenía la fuerza
para ver desaparecer a otra persona que quería.
Mis papás se fueron de Jamul poco después de eso.
Fui a la universidad.
No sé quién se mudó después de la situación con Kennedy,
porque esa casa se convirtió en...
un recuerdo tormentoso.
SE VENDE
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