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A PRUEBA
NOVIEMBRE DE 1903
¿Sí?
Me envía la agencia Pratt.
¿Para qué?
Para el puesto libre. Es de primera doncella, ¿no?
Segunda doncella, la primera doncella soy yo.
Puedes pasar.
Le diré al señor Hudson que estás aquí.
¿Al señor Hudson?
Al mayordomo.
¡Ah! ¿Ése de negro que me ha abierto la puerta?
Espera aquí.
¡Oh, mi dedo! ¡Me lo he cortado por la mitad!
Entonces te queda la otra mitad.
No me atrevo a mirar.
Si dejas caer sangre en las papas, ya puedes tirarlas...
...y empezar a pelar otras.
¡Y deja de perder el tiempo!
¿A qué viene a la cocina señorita Roberts?
Esa mujer no para de llamarme ni un momento, señora Bridges...
¡No sé qué voy a hacer!
Eso dígaselo usted Sr. Hudson, señorita Roberts,...
...pero no se meta en mi cocina.
Yo no tengo tiempo para nada.
- Bueno, ¿y tú qué haces aquí? - Me envía la agencia Pratt.
¡Fuera de mi cocina todo el mundo!
¡Alfred, está sonando la campanilla!
¿Te ha comido la lengua el gato? ¡Quítate del medio!
No, deje que le explique...
Hay sangre por todas partes.
Me llamo Clemence.
Clemence.
He venido por el empleo.
Clemence... ¿Qué clase de nombre es ése?
¡Contéstame! ¿Están en tu caja de plata o no?
Una mujer callada es un tesoro.
¿Clemence?
Es un nombre francés.
¿Francés?... Esos nombres extranjeros...
No nos interesa su alta cocina. Gracias, pero no.
Esta cara no la conozco, señora. Bridges.
¡Cómo se atreve a hacer eso en mi cocina, señor Pearce!
¡Vuelva a los establos!
¡Fuera todos de aquí!
¡Oh! Se ha salido la leche.
¿Ven lo que pasa?
Este sitio va a acabar conmigo.
¿Y qué tiene de malo el cordero?
Me voy a desangrar.
Pues desángrate.
¿No ha visto nadie mis ganchos para botones?
Han desaparecido los doce. ¿Qué va a ser de mí?
Si trabajara un poco más...
...y hablara un poco menos...
¿Quién es ése?
Alfred, el lacayo.
No le prestes atención y no te molestará.
Pero es que...
Creo haberte dicho que esperases ahí.
Pero es que la cocinera me dijo que...
Yo no he dicho nada.
Y llámame señora Bridges, por favor...
no "la cocinera". Ésta es una casa distinguida.
No has entrado con muy buen pie ¿verdad?
¡Vamos! El señor Hudson te está esperando.
Una chica que viene por el empleo, señora.
Gracias, Hudson. Déme sus informes.
Por la presente certifico que la portadora de esta carta...
...está muy recomendada para el puesto
¿Cómo te llamas?
Clémence Dumar.
¿Y eres francesa?
Soy francesa.
Y dime milady cuando contestes.
Lo siento, milady.
Esta carta está firmada por alguien...
...cuyo nombre no puedo leer,...
...que vive en Chateau Lac du Chant, cerca de Lyon.
Jamás lo había oído.
Ni yo tampoco, señora... hasta que llegué.
¿Por qué dejaste tu último empleo?
Mi madre se puso muy enferma y tuve que volver a Inglaterra.
- Espero que ya esté mejor. - ¿Cómo dice?
Para que puedas concentrarte en tu trabajo.
Descuide, señora, ya se murió.
Lo siento.
Supongo que la agencia habrá comprobado tus informes.
Sí, señora.
¿Es la primera vez que sirves?
Seguro que no toman a esa chica.
No podría diferenciar un plumero de una boa.
Parece una inútil.
Llamó a la puerta principal.
Tiene razón, Rose, esa chica no sabe cuál es su sitio.
¿Está ya el almuerzo, señora Bridges?
No sabe el apetito que tengo.
Estará en menos que canta un gallo, señor Hudson.
La cocina no funcionaba muy bien.
El carbón está húmedo.
¿Verdad, Emily?
¡Oh! Debe ser la campanilla del gabinete.
Sí.
¡Señor Hudson!
Gracias, Rose.
¡Clemence Dumar!
¿Se imaginan a una criada con ese nombre?
Pues a mí me gustaría que se quedara, me cae bien.
Emily, creo que tú no eres la más indicada...
...para desear que se quede o no.
Tú preocúpate de que el fuego no se apague.
Lo dejaste apagar a propósito.
¡Yo no hice eso!
El carbón está mojado.
La culpa es de Alfred.
Siempre deja abierta la puerta de la carbonera.
A ti te voy a dejar en la carbonera.
Polvo eres y en polvo te convertirás.
La culpa fue tuya, Emily.
Tú también estás contra mí.
Hudson, vamos a emplear a esta joven.
Comerá con ustedes abajo...
...y luego traerá sus cosas.
Rose le dirá lo que tiene que hacer.
¿Cómo se llama la joven, señora?
Sarah.
No, me llamo Clemence.
Clemence no es nombre para una sirvienta.
Sí, pero no me gusta...
Vaya con Hudson, Sarah...
Y no olvide que está a prueba.
Sí, señora.
¿De verdad me van a llamarme Sarah?
- Sí. - No me gusta.
No discutas con tus superiores.
¿Es usted mi superior?
Exactamente.
¿Y por qué es superior?
No se moleste, sólo quiero saberlo.
Soy más viejo y más sabio que tú...
...he aprendido a ser humilde.
¿Usted?
Es una lección difícil pero que nunca se olvida.
¿Y cómo la aprendió?
Mi abuela era muy orgullosa y se murió de hambre.
Se nos va a enfriar la comida.
Cordero grasiento.
¡Estará más rico por la espera!
Emily, otro plato...
Alfred, acerca una silla.
Gracias, Emily.
Que el señor bendiga estos alimentos,...
...y nos conceda la paz y la concordia...
...en el puesto que su infinita bondad...
...dispuso para nosotros.
Y démosle gracias, de todo corazón, por sus mercedes.
Y alcancemos misericordia ante sus ojos al final,...
...y podamos sentarnos a su mesa.
- Amén. - Amén.
Sarah se queda con nosotros como segunda doncella, Srta. Roberts.
¿Ah, sí, señor Hudson?
A prueba, supongo.
A prueba.
Rose, tú le enseñarás sus obligaciones.
Sí, señor Hudson.
Lo harás con tu mejor voluntad, espero.
Claro, señor Hudson.
La señorita Roberts, camarera personal de la señora.
El señor Pearce, el cochero.
Y Emily.
Silencio, por favor.
Todos servidos, señora Bridges.
Gracias, señor Hudson.
Pueden hablar.
¡Otra vez cordero!
El cordero está muy bueno, señor Pearce,...
...con un poco de salsa de alcaparras.
Sí, señorita Roberts, muy bueno.
¿Preferiría comer heno como sus caballos?
Bueno, yo no he dicho nada.
¿Puedo tomar salsa?
Eso no es para las chicas jóvenes.
Calienta la sangre.
Muchas personas serían felices con esta comida.
Sí, señor Hudson.
¿Estás de acuerdo, Sarah?
El señor Hudson te ha hecho una pregunta, Sarah.
Perdóneme,...
...es que no estoy acostumbrada a ese nombre.
¿No podrían llamarme ustedes Clemence?
Jamás en mi vida he conocido una criada con ese nombre.
¿En qué estaba pensando tu madre?
Aunque busques en la Biblia hoja por hoja,...
...no encontrarás ese nombre.
Debemos respetar los deseos de lady Marjorie.
Clemence, un buen nombre para una yegua,...
...pero para una chica...
Pues a mí me encanta.
Como iba diciendo, muchas personas se conformarían...
...con tomar cordero una vez a la semana.
¿Estás de acuerdo, Sarah?
Sí, señor Hudson.
¿De verdad has vivido en Francia?
Sí.
¿Servías en alguna casa?
No, vivía en un castillo.
Incluso tuve mi propia doncella, como lady Marjorie.
Debería decirle a Sarah que mentir está muy feo, señor Hudson.
¡No estoy mintiendo!
No he dicho eso. Sólo exagera.
Si la señora encuentra a Sarah de su agrado, nosotros también.
No somos quiénes para elegir...
...o juzgar a nuestros compañeros de servicio.
Rose... tú lo sabes muy bien.
¿Quieres un poco más de salsa, Sarah?
Gracias.
Dinos algo en francés.
En otro momento.
¿De qué te ríes? ¿No me crees?
Tú eres tan inglesa como yo.
No.
Mi madre era gitana.
Sé leer el futuro en la palma de la mano y echar maldiciones.
Que el Señor nos ayude, tenemos una bruja en casa.
Si mi madre fuera gitana, no hablaría de ella.
Una vez estuve a punto de irme con los gitanos cuando era niña.
De eso hace mucho tiempo.
No presuma de vieja, señora Bridges.
¿Quiere más salsa, señor Hudson?
Todavía queda algo en la salsera.
Yo no me avergüenzo de mi madre.
Era una princesa gitana, y muy guapa.
¿Más cordero, señora Bridges?
Sólo un poquito, gracias.
Un conde francés la vio y se casó con ella,...
...pero murió cuando yo nací.
Él se volvió a casar con una mujer muy mala.
Cuando papá murió, ella me hizo trabajar como una criada...
...y al final me echó de mi casa.
Tengo abogados que están pleiteando...
...y un día me devolverán lo mío.
Mientras tengo que arreglarme como puedo.
Parece una historia sacada de un libro.
Exacto, Emily. Una fantasía tomada de un folletín.
Todo eso está muy bien para pinches de cocina,...
...pero no para una segunda doncella.
Dinos algo en francés.
¿Quiere que le lea la mano, señora Bridges?
¿Puede leerme la mano, señor Hudson?
Por supuesto, señora Bridges, si usted lo desea.
Después de cenar.
Y a mí, y a mí.
Tonterías.
Hay muchas cosas que no conocemos, Rose.
La verdad supera a la fantasía.
Es una idiotez, y además, es peligroso.
No lo es si se tiene la conciencia limpia.
Los mortales no podemos conocer el futuro.
Claro que sí, pero va contra la voluntad divina,...
...miren lo que le pasó al rey David.
El rey David sí que sabía,... menudo diablo.
Mis poderes son buenos, no diabólicos.
Se merece que la encierren.
Rose... ya basta.
Entonces por qué no quiere decirnos nada en francés.
Pues porque no sabe una palabra.
Porque no le apetece, por eso no lo hace.
No les dejes meterse contigo, Sarah.
Bueno, ¿qué tenemos de postre?
No sea gordinflón, señor Pearce.
Y tú no me digas nada que no me guste oír...
...porque te arranco las orejas.
Igual que el rey David consultó a la pitonisa de Endor,...
...la señora Bridges le consulta el futuro a Sarah.
En este mundo hay muchos crédulos.
Sarah... di algo en francés.
Vamos,... si es que sabes.
¡Vamos, arriba! Son las cinco y media.
¡Alfred, te voy a matar!
¿Dónde estoy?
En una buhardilla de la casa de los señores Bellamy.
Y tienes que levantarte ya.
Si tardamos en levantarnos, nos estará riñendo todo el día.
Así que arriba.
No puedo, hace mucho frío.
Es igual, debes levantarte.
Son las cinco y media.
Levántate y estarás mejor.
¡Vamos! ¡Vas a llegar tarde!
¿Te acordarás de todas tus obligaciones?
Cuando ya estés arreglada, ¿qué tienes que hacer?
Lo primero, comprobar que Emily ha encendido bien la cocina...
...para que la señora Bridges pueda trabajar.
Después, preparar la mesa para el desayuno de los criados,...
...llevarle un té a la señora...
No olvides sacar brillo a la jarra de leche...
...y no quiero ver huellas en la bandeja.
La antigua criada siempre lo hacía.
Y luego, el desayuno de los criados.
Supongo que podré sentarme y comer algo.
Después del desayuno tendrás que vigilar a Emily...
...para que no esté vagando.
Si la ves mano sobre mano, me lo dices a mí.
Estaré limpiando el polvo...
...en la sala o en el gabinete.
¿Qué más?
Luego subo a limpiar las chimeneas...
...y las enciendo...
...si encuentro las cerillas.
Vaya Sarah, tienes buena memoria.
En las habitaciones de arriba, haz menos ruido que una mosca.
Avísame para prepararle el baño al señor.
Hasta que aprendas lo haré yo, pero sube tú el agua caliente.
Si no te las arreglas con el calentador,...
...sube el cacharro más grande que puedas.
Después del baño, yo serviré el desayuno,...
...y tú me ayudarás.
Comprueba que Emily ha limpiado bien todos los zapatos.
Se queda dormida todas las mañanas, no sé por qué.
Y no estorbes al señor Bellamy, no importa lo que estés haciendo.
No te entiendo.
Tienes que hacer como si no estuvieras,...
...sobre todo por la mañana.
Esas botas están muy gastadas, así no puedes ir.
Puedes ponerte mías.
- Yo no las uso. - Gracias.
Te estarán un poco chicas, pero no puedes ir con ésas tan viejas.
Hoy hay que cambiar la ropa de las camas...
...y hay que darse prisa porque tenemos que hacerlo mientras...
...están desayunando.
Lady Marjorie come como un pajarito...
Y las toallas, aunque no estén mojadas...
No puedo acordarme de todo.
¡Pues tendrás que hacerlo!
Toma una lista.
Verás que ahí...
La tienes al revés.
¡Claro! Qué tonta.
No te fijas en nada.
Tengo frío.
Trabaja y entrarás en calor.
La señora Bridges me va a matar.
Otra vez me retrasé con el té.
Sarah, ¿podrías echarle un vistazo al fuego?
No ha prendido bien.
Nunca funciona.
- ¿Quién eres tú? - Trabajo aquí.
Tienes mucha suerte. ¿Dónde está?
- ¿Quién? - ¿Quién va ser?
Ah... eres tú.
Bajará de un momento a otro. Acabo de llamarla.
Pero está de un genio...
Tienes que preparar la mesa para nuestro desayuno.
- Sí. - ¿Qué esperas?
Diez minutos de retraso.
Y como la cocina no esté bien encendida,...
te voy a arrancar las orejas a tirones, Emily.
Esto no es té, es agua sucia.
No hay quien lo beba.
¿Cuántas veces te he dicho que tienes que retirar el agua...
cuando está empezando a hervir para hacer el té?
Le juro que lo he hecho así, señora Bridges.
Se lo juro por lo más sagrado.
El agua estaba empezando a hervir cuando lo eché.
Está en la puerta esperándola, señora Bridges.
- ¿Quién? - Mattie.
¡Mattie! ¿Por qué no me lo habías dicho?
Pon el mantel en la mesa antes que los cubiertos.
Tome, Mattie. Es un bonito ejemplar.
Gracias.
Adiós.
- Hola, Rose. - Hola, señora Bridges.
¡Sarah! ¿Qué haces ahí parada?
¿Por qué no has puesto la mesa todavía?
Necesito mi mejor sombrero.
Muy bien, señor.
Esta misma mañana mandaré a buscarlo.
Es la nueva segunda doncella, señor.
Bien.
Me queda muy bien, ¿verdad?
¿Esto por qué?
Por la mañana tienes que fregar y por la tarde eres segunda doncella.
- ¡Ah! - ¡Vamos!
¿Está ya el agua para el té?
Casi.
Trae el azucarero de plata que está en el armario.
¿El de plata?
La señora toma siempre el té en juego de plata.
Falta la jarrita de leche.
Aquí está.
Oye, ¿y qué es lo que hace lady Marjorie por las tardes?
Juega a las cartas...
...o va a pasear por el parque.
Para pasar el rato supongo, hasta que el señor Bellamy...
...vuelve del Parlamento.
Se aburrirá mucho.
A mí me gustaría poder dar largos paseos por el parque,...
...montada en un precioso coche de caballos...
...y todo el mundo mirándome.
La señora está de vuelta. Siempre puntual.
Voy a subirlo.
No, no se sube hasta que llaman.
Y además, esta tarde lo subiré yo.
Lo subirás tú cuando sepas hacerlo.
Una tarde espléndida, señora.
Sí, es cierto, Hudson.
- El té, señora. - Gracias, Rose.
La señora Bridges pensó...
...que tal vez tuviera usted hambre.
Rose, ¿qué tal la nueva chica?
Bastante bien, señora.
Espero que te ocupes de ella.
Claro, señora.
¿Desea algo más la señora?
Dice que es muy buena costurera,...
...le he dado a arreglar el almohadón de tapicería.
¿No iban a arreglarlo fuera, señora?
Es una pieza muy delicada,...
...o en todo caso podría haberlo arreglado yo.
Tiene unos dedos delicados...
...y unos movimientos muy precisos.
Sí, señora.
¿Algo más, señora?
Quiero ver el almohadón en cuanto lo termine.
Muy bien, señora.
Si fuera rica, tendría una casita en el campo,...
...sin nadie que me gritara.
Y muchos niños...
...no se me olvidarían sus nombres como a mi madre.
Eso es un aburrimiento.
No es excitante.
Yo quiero emoción.
De charla, por lo que veo.
El té es veneno. Tiene muchas sustancias perjudiciales.
- Sarah. - ¿Qué?
Creía que estarías arreglando el almohadón de lady Marjorie.
Ese almohadón vale cientos de libras.
Será mejor que termines pronto.
Ya está terminado.
Enséñamelo.
Ah, sí...
Muy bien, súbeselo enseguida.
Todavía no he acabado el té. ¡Ahora mismo!
Buen trabajo.
Gracias, señora.
¿Dónde aprendió a coser así?
En un convento.
- ¿En Francia? - Sí, señora.
¿Fueron las monjas buenas contigo?
Casi siempre.
Pero a veces me vestían con un hábito muy áspero...
...y me encerraban en una celda oscura...
...sin agua y sin comida todo el día.
¿Por qué?
Para enseñarme a ser agradecida.
¿A qué?
A la bondad de Dios.
Una extraña forma de enseñárselo.
Eso les decía yo, y me encerraban otra vez.
¿Qué otras cosas sabe aparte de coser?
Pues... nada.
¿Seguro?
Bueno...
Puedo adivinar el futuro leyendo las hojas del té.
Podría adivinar el suyo, señora.
¡Qué tontería!
No, es verdad, y no me equivoco nunca.
Yo ya conozco mi futuro.
¿Está usted segura?
Muy bien, Sarah, ¿qué ve ahí?
¿Un extranjero alto y moreno que viene de más allá del mar?
Sí, eso es.
Y trae la buena fortuna con él.
Trae la suerte mezclada, buena y mala.
Lleva una espada y está a punto de usarla, pero no debería.
¿No me diga?
¿Significa algo para usted?
Claro que no.
Mire...
Primero habrá un aumento de riqueza y luego disminuirá.
Está usted rodeada de muchos amigos,...
...todos la quieren bien, excepto uno,...
...un falso amigo.
No me alarme.
Debe usted tener cuidado.
Eso es todo, señora.
¡Oh! Hay un caballero, una autoridad,...
...está muy cerca del borde, casi fuera de la imagen,...
...pero cada vez se acerca más a usted.
Es el señor, que está a punto de volver a casa.
Todo eso son supersticiones, tonterías.
No, señora...
Es todo, Sarah. Puede irse.
Sarah...
El señor Bellamy se va a vestir para la cena.
¡Los guantes de noche de la señora!
No puedo estar en dos sitios a la vez.
¿Alfred, seguro que no los has visto?
Esos guantes no son asunto mío.
Los bajé para coserles un botón.
Podías haberlos visto.
Alfred, llévate esto al vestidor...
...y pásales un cepillo antes de colocarlos.
El chaleco es blanco y debe quedar blanco.
Y date prisa, el coche está avisado para las ocho.
¡Emily!
Sí, señor Hudson.
Pon más carbón en el calentador,...
...el agua del baño aún no está caliente.
Todo en el último minuto.
Por fin encontré los guantes y ahora quiere las perlas.
No pierda la calma, señorita Roberts.
No pierda la calma.
- ¡Señor Hudson! - ¿Sí?
El coche ya está aquí.
El señor Pearce pregunta a qué hora van a salir.
Dile que a las ocho, llega pronto.
No, ahí no, en la bodega.
- Señor... - Hudson.
¿Dónde vas?
Fuera. Tengo sangre gitana y no aguanto estar encerrada.
¿Sabe el señor Hudson que vas a salir?
Es sólo un minuto.
Tienes que pedirle permiso o te reñirá.
¡No pienso pedirle permiso y tú no se lo vas a decir!
- No. - Bien.
Te diré la buena ventura cuando vuelva.
Pero si dices una palabra a alguien...
...te echaré un conjuro...
...y en tus venas la sangre se convertirá en hielo...
...y en una semana morirás de una muerte horrible.
Piénsalo.
Te vas a estropear la vista.
¿Qué más da? Ya no la voy a necesitar.
¿No?
Cuando respiro me duele mucho.
Dicen que los buenos se mueren pronto,...
...y el pecho me duele mucho.
Si no leyeras esas porquerías...
No son porquerías.
Esas cosas pasan.
Creo que Sarah es más trágica y más romántica que ningún libro.
Estaría dispuesta a dar mi vida por ella si ella me lo pidiera.
¿Ah, sí? Por cierto, ¿dónde está?
No puedo decirlo, es un secreto.
Pero, bueno, ¿qué te pasa?
Tortúrame si quieres, pero mis labios permanecerán cerrados.
Déjate de tonterías, sólo quiero que abra las camas.
Está bien claro en su lista.
¿O tengo que hacer yo su trabajo?
Pueden arrancarme las uñas una por una...
...y seguiré sin abrir la boca.
¿Qué le pasa a esta chica?
Deberías estar durmiendo.
Déjeme esperarles hasta que vuelvan.
No hay nada que ver.
A lo mejor sí.
Puede que traigan a alguien con ellos.
Un extranjero alto moreno y guapo...
...que se enamore locamente de mí...
...y me saque de este sitio para siempre.
Es Sarah, que le mete esas ideas en la cabeza.
Sarah tiene poderes, ve cosas que los demás no podemos ver.
Eso son tonterías, ¿verdad, señora Bridges?
Estupideces.
Voy a tomar un poco de pan y queso.
¿Te apetece, Rose?
Sí, muchas gracias, señora Bridges.
Emily, ¿de verdad no sabes dónde está Sarah?
No está en la cocina,...
...ni en la bodega.
Emily, ¡mírame!
¡Dime la verdad!
¿Quién ha estado en mi despensa?
¿Dónde está el señor Hudson?
Esto es para llamar a la policía.
- ¡Señor Hudson! - ¿Qué ocurre?
Alguien ha robado un pollo...
...de mi despensa. ¡Eso ha pasado!
¿Está segura?
¿Crees que no conozco mi despensa?
¡Señor Hudson!
Emily, ¿dónde está Sarah?
No habrá salido, ¿verdad?
¿Me ha llamado, señora Bridges?
Sí, lo he llamado, señor Hudson.
¿Y por qué, señora Bridges?
Un pollo muerto y desplumado no puede correr.
Tenemos un ladrón en esta casa.
Una zorra en forma humana que roba pollos...
...pero cuando le ponga la mano encima la voy a pelar viva.
- O vivo. - ¡Silencio!
Por favor, reúna a todo el servicio y pregunte.
Si es eso lo que usted desea...
¿Cuánto hace que desapareció ese pollo viajero?
Hace veinte minutos lo vi en el estante de la despensa.
Entonces reuniré al servicio.
Con la excepción de Sarah,...
...que parece haberse ausentado.
No creo que usted lo robara, señora Bridges,...
...para luego denunciarlo.
Sabemos que Rose nunca lo haría.
Y si hubiera sido Emily,...
...todavía tendría plumas en la boca.
El pollo estaba pelado, señor Hudson.
No le quedaba una sola pluma.
Así que las plumas no son ningún indicio.
Estaba hablando en sentido figurado.
Llego a la conclusión de que...
...la culpable no es otra que Sarah,...
...a la que apenas conocemos.
No ha resultado ser una princesa gitana, sino una vulgar ladrona.
Lo sabía.
Y ahora pregunto ¿qué haremos con la culpable?
Fui yo.
¿En qué oscuro agujero se habrá escondido?
Fui yo, no ella.
Emily lo sabe.
Yo no sé nada.
No quiero que se me congele la sangre.
Cuánto lío por un pollo.
Pero si fue usted quien me llamó.
Bueno, se lo llevaría una rata.
O unas cuantas cucarachas, tirando todas juntas.
Lo más grave es el precedente. Hoy es un pollo,...
...pero mañana pueden ser joyas.
Y sospecharán de todos nosotros.
Después de todo, esa mujer no tiene el privilegio...
...de poder hacer obras de caridad como nuestra cocinera.
Cuando vuelva la voy a pelar viva.
Juro que no sé donde está, se lo juro.
Eso si vuelve, sería mejor para todos que no volviera.
¡Vaya!
Sarah, yo no he dicho nada.
Sarah, ven aquí.
¡No he dicho nada! Ni una palabra.
Cierra la puerta.
Mentirosa, hipócrita...
- No he dicho nada. - ¿Con quién hablas de noche-?
Rose, cállate ya. Y tú, Emily.
Tenemos motivos para creer que...
...has robado un pollo de la despensa,...
...que has salido sin permiso...
...para deshacerte del cuerpo del delito,...
...y que una vez vendido has vuelto a casa...
...como si nada hubiera pasado.
¿Tienes algo que decir?
¿Y bien?
Si la señora Bridges lo hace, ¿por qué no voy a hacerlo yo?
¿Y bien?
Gracias, Alfred, puede acostarse.
Gracias, señor.
- ¿Quieres tomar algo? - No, gracias.
Es extraño ver a Archie Hasleff
...otra vez en una cena,...
...con su nueva mujer.
Pero yo le comprendo.
¡Qué ojos tiene esa mujer!
Eso no tiene excusa,...
...estamos al borde del precipicio.
Pronto veremos a dos personas divorciadas que...
...siguen siendo amigas como la cosa más natural.
Me temo que acabarás diciendo...
"Si la reina Victoria levantara la cabeza. "
Pues sí, no me gustan los cambios.
Empiezan y no se detienen,...
...no es progreso, es desintegración.
Hablas como una buena inglesa.
Excelente mujer para un conservador.
Mañana será un día duro.
Chamberlain hablará sobre la reforma arancelaria...
y ya sabes cómo están los ánimos.
Si el Primer Ministro se muestra firme,...
...mi padre no dejará de luchar.
Tu padre es capaz de luchar con una mano atada a la espalda.
Ya sabes que su lema es "resolución".
Y tú eres digna hija de tu padre.
Eso espero.
No fatigues tu preciosa cabeza.
Son asuntos de hombres.
¿Por qué no puedo interesarme?
No tengo mucho más en que pensar.
- Haces muchas cosas. - ¿Cómo qué?
Te ocupas de la casa.
Los criados se encargan de eso.
Hay muchas cosas de las que no sé absolutamente nada.
He visto luz abajo, aún no se han acostado.
Te traerán leche caliente.
Te preocupas demasiado por mí.
No llames.
No me gusta llamar tan tarde.
Algún día, si las cosas siguen así...
...llamaremos una y otra vez y no vendrá nadie.
Porque no habrá nadie.
No soy tan mala como cree.
No llame a la policía.
Eres una ladrona, ¿lo niegas?
Vi a la señora Bridges hacerlo y pensé que todos podíamos.
Te equivocaste, tú no eres igual que ella.
Yo no pensé eso,... por favor.
Ahora dice "por favor".
Ya vamos cambiando el tono, ¿eh?
Oigan... no volveré a hacerlo nunca.
Ya le he dado el dinero a la señora Bridges.
¿De qué servirá meterme en la cárcel?
Creía que todos estábamos en el mismo barco.
Pobre chica, ¿no les da lástima?
Carece de moral.
¿Pero qué les he hecho yo?
Fingir que eras algo que no eres.
Has pensado que eras mejor que nosotros.
Mejor no, sólo más interesante.
Con eso no hago daño a nadie y todos se divierten.
Las mentiras no nos divierten.
No son mentiras, son fantasías.
Eres lo que eres y no hay forma de escapar, ni para ti ni para mí.
Tiene que haber una forma de escapar.
¿Te parece que ser segunda doncella es algo tan terrible?
A mí me parece maravilloso.
Creo que hace un momento te dije que te fueras a la cama, Emily.
Debo quedarme, señora Bridges.
Es una lección para mí.
¿Sobre qué?
Me enseña que el orgullo es malo y lleva al crimen.
Hay que escarmentar en cabeza ajena, usted lo ha dicho.
Por favor, no me mande a la cama.
- ¡Vete a la cama! - ¡Por favor!
Aquí nunca pasa nada.
¿Por qué no me deja ver cómo se la lleva la policía?
Porque la policía no va a venir.
No la llamaré si Sarah confiesa su falta.
Sarah, eres una muchacha ignorante, inútil y vulgar.
- ¿Vas a negarlo? - No.
- Y una mentirosa y una ladrona. - Sí.
Eres una persona corriente, como todos nosotros.
Sí.
Le has mentido a lady Marjorie.
No tienes derecho.
Sí.
Y no tienes sangre francesa y menos aún noble.
No.
Y tienes suerte de haber encontrado trabajo aquí.
Sí.
Muy bien, no llamaré a la policía.
Gracias.
Pero habrá que informar arriba.
No.
Pediremos que te perdonen.
Si lo pides tú, Rose, seguro que se tiene en cuenta.
No quiero que lo sepa lady Marjorie, me da vergüenza.
En el fondo no es mala, al menos se arrepiente.
Espera, toma la Biblia, Sarah.
Lee...
en esta página.
Aquí están los diez mandamientos.
Fíjate en el séptimo mandamiento: "No hurtarás".
Repítelo.
Hágaselo escribir, como en la escuela.
Sí, no es mala idea. Rose, trae lápiz y papel.
Lo escribirá doce veces con su mejor letra,...
...como usted ha sugerido, señora Bridges.
Gracias, Rose.
Ahí tienes.
Toma la pluma y escribe.
"No hurtarás".
No, no puedo, señor Hudson.
Vamos, escribe.
La señora Bridges está esperando la prueba de tu arrepentimiento.
- No, por favor. - ¿Por qué no?
Es que... ¡no sé escribir!
- No sé. - ¿No sabes escribir?
Ni mi nombre.
Señor Hudson...
¿Es que no has ido a la escuela?
Tenía que ayudar en casa.
¿Y tu madre no te enseñó?
Yo no tengo madre,...
...yo era la madre de los otros desde los cinco años.
Ellos iban a la escuela y yo me quedaba en casa.
Está muy afectada.
Tal vez, señor Hudson...
Estoy de acuerdo con usted.
Creo que no hay ninguna necesidad de que arriba se enteren...
de este desgraciado incidente.
El pollo se lo habrá llevado un gato o un perro, da igual.
Estas cosas ocurren incluso en las casas mejor organizadas.
Gracias.
Y ahora vete a la cama.
Sí, señor Hudson.
Anda, dame eso.
Rose, yo apagaré las lámparas, tú arregla un poco esto.
- ¿Te he asustado? - No.
Es que creí que no había nadie.
- Se han ido a la cama. - ¿Quién?
El señor y lady Marjorie.
¿Qué era ese alboroto?
He oído muchas voces ahí abajo, sobre todo la del señor Hudson.
Eso...
Hemos estado hablando de unas cuantas cosas sin importancia.
Un pequeño contratiempo.
Te diré algo.
Te estaban recordando el séptimo mandamiento, "No hurtarás. "
¿Cómo lo sabes? Tú no estabas allí.
Yo sé todo lo que pasa en esta casa.
Has estado escuchando.
En todos nosotros hay violencia y pecado...
Suéltame.
Cuidado con la lujuria de la carne.
Para, déjame.
A Kate no le fue muy bien.
¿Quién es Kate?
La anterior segunda doncella.
Tú debes ser más inteligente,...
si no quieres que te pase lo mismo que a ella.
Hace frío, acuéstate.
Tantas habitaciones vacías abajo y aquí estamos como sardinas.
¿Qué?
¿Quién dormía aquí antes de venir yo?
Una tonta llamada Kate.
¿Y qué le pasó?
Que ya se marchó.
¿Y por qué?
La curiosidad mató al gato.
Eso quiere decir... que le pasó algo.
Seguro que la encuentro muerta...
...en una esquina, como un animalito.
Ya sé, le preguntaré a Alfred que le pasó.
¿Te parece?
Si me lo dices tú, no se lo preguntaré a él.
Tienes que levantarte a las cinco.
Espero que hayas leído la lista.
- Sí... - Si no sabes.
No sabes leer.
Bueno, eso es lo que he dicho... Me lo he inventado.
¿Ah, sí? Pues ahora mismo vas a leerme.
Tienes que dejar de mentirme.
Perdóname, pero no sé lo que me pasa.
Sí, te debe resultar muy difícil.
Bueno, ya te despertaré yo mañana.
Y te daré instrucciones.
Gracias.
Ahora a dormir.
Si no, mañana no serviremos para nada.
¿Por qué eres tan buena conmigo?
Me gusta que la casa marche bien, eso es todo.
Debemos ayudar a nuestro prójimo.
Solía soñar toda clase de futuros para mí.
Nunca hubiera pensado que terminaría sirviendo.
No es tan malo.
Seguro.
Sabes dónde estás y que pasará después.
El mundo exterior es peligroso.
Nadie parece preguntarnos si somos ignorantes.
Sabes, si pudieras leer y escribir,...
.. no tendrías tanto miedo.
Y luego, quizás te arreglarías sola.
Hay tantas cosas que quisiera hacer y ser.
Y el tiempo pasa tan rápido.
Debes aprender a aceptar.
Pero, estuve casada una vez.
Oh.
Lo mataron en la guerra, en África.
Le dieron una medalla por su coraje.
Pobre imbécil.
¿Por qué entraste a servir, Rose?
Bueno,... cuando era una niña, en la propiedad de Lady Marjorie,...
.. solía pasar un carruaje delante de la puerta de casa,...
...todos los jueves, mientras iba al mercado.
Y la dama y el caballero, que paseaban en el carruaje,...
...alguna vez habían sido mayordomo y ama de llaves,...
...en la casa de una gran familia de los alrededores.
Mi madre me puso a servir, así yo también,...
...podría pasear en un carruaje, algún día.
¡Oh!
Fue un gran sacrificio para Rose.
Oh, sólo a veces, realmente deseo que ese carruaje,...
...hubiera tomado otro camino yendo al mercado.
¿Eres muy lista, no, Rose?
Hum.
Pero has conseguido más... por fiebre
¿Qué?
Escucha, Rose, ¿Qué es?
Oh, es sólo Alfred...
...que tiene una de sus pesadillas.
- ¿Pasa a menudo? - Bastante.
Es un poco trastornado, sabes.
Oh.
Pero la Sra. Bridges lo cuida.
Bueno, en realidad todos lo hacemos.
No un caballero.
Es uno de nosotros.
No irá... no irá a asesinarnos...
- ... en nuestras camas, ¿no? - No.
Yo te cuidaré.
¿Qué pasa?
No lo sé.
Estoy más que nada nerviosa.
¿Quieres que te cepille el pelo?
¿Eh?
Mi madre solía hacerlo conmigo cuando era chica.
Te hará dormir.
Bueno.
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