Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Atenta, ¿eh? Fuerte, que igual pescas un pescado enorme.
Hay que tener paciencia.
¡Pica, pica! ¿Pica o no pica?
No sé. ¿A ver? Yo creo que sí.
¡Mami! ¡Mami, ha picado otro!
Mami. Ángela.
¿No la oyes? No. Perdón.
¿Qué pasa, mi amor? Vamos a contar los peces.
¡Pero bueno! ¿Todo esto habéis pescado?
Sí. Irati, ven.
¿Esto lo habéis pescado vosotras solitas?
(LAS DOS) Sí. ¿Sí? Vamos a ver.
¿Los metemos al horno o una barbacoa?
(LAS DOS) ¡Sí! ¿Una barbacoa?
Venga, a ver esas defensas.
¡Pumba!
Mamá. Un segundo, cariño.
Pero es que nos vamos a dar. ¿Qué pasa?
Que falta una defensa.
Ángela. ¿Qué?
Que nos damos. ¡Voy!
(Claxon)
-Buenos días, familia.
Buenos días, niñas. -Hola, Vicente.
Vicente, ¿cómo va esa pierna? -Pues igual, dando guerra.
Poco a poco. ¡Uy! Vaya carita traes.
Me he mareado, sí.
Ya le dije a tu marido que hoy la mar no está para salir.
Tenemos un poco de prisa. Perdón, que me enrollo.
Venga.
Apriétate aquí. Verás cómo se te pasa.
Gracias.
Abajo, chicas.
Id directas a la ducha.
En cuanto salgáis, repasamos inglés.
¿De acuerdo?
Vale. Venga.
¿Tú no estabas mareada?
Ay, Gonzalo. ¿Qué? ¿"Gonzalo" qué?
¿Qué pasa?
¿Le cuentas a Vicente tus cosas y a mí no me dices nada o qué?
No te quería molestar. Tú nunca quieres molestarme.
Y yo no le he contado, se ha dado cuenta él solo.
¿Me quieres decir que tendría que haberme dado cuenta yo?
No he dicho eso. Ah, vale.
Vamos a ver, ¿por qué te has mareado?
Porque estaba leyendo.
Pues el próximo día le dices eso también a Vicente.
Le dices: "Mi marido me trae al puto paraíso
y a mí no se me ocurre otra cosa que ponerme a leer".
Te hemos oído. ¿Qué?
Un euro. ¡Ay! ¿He dicho una palabrota?
Sí. No me he dado cuenta. Perdón.
Es que... Venga, os voy a dar un euro a cada una.
Va.
"El peor año registrado hasta ahora.
Y hoy se cumplen 100 días desde la desaparición
de la joven arquitecta, Nekane López.
No ha habido ningún avance desde que se encontrara,
el pasado 23 de marzo, uno de sus zapatos flotando
en la ría de Plentzia. Su madre hace un llamamiento
a cualquier persona que pueda aportar detalles
que ayuden a aclarar lo que le pudo suceder a Nekane."
Ya termino yo. Vete a la cama.
Como quieras.
Perdón.
No pasa nada.
Venga.
Coged las mochilas y vamos, que ya están todos. Vamos.
Vamos, chicas, que llegamos tarde.
Dadme un besito.
Ángela, necesito saber si estás bien.
Estoy bien. Estoy muy bien, Esther, de verdad.
¿Por qué no contestas mis llamadas?
Ángela, que yo no denuncié a Gonzalo.
¿Cómo te lo tengo que decir?
Déjanos en paz.
¿Bego?
¿Bego?
Ángela, estoy en el despacho de Gonzalo.
Bego. Dime.
Ten mucho cuidado con sus cosas.
El otro día moviste algo de su sitio y se enfadó.
Ay, pues perdóname. Sabes que suelo tener mucho cuidado con...
Lo sé. Y repasa las ventanas de arriba, si puedes.
Vale, pero lo hice la semana pasada.
Ya sabes cómo es. Enseguida voy, en cuanto termine.
Me voy a cambiar. Vale. Hasta ahora, Ángela.
(Piano)
(Voces)
-¡Qué bonito! ¡Ay, que te como!
Hola, Maribel. Hola.
Mira. Mira quién está.
Mira quién está aquí. Hola, mamá.
Mira. Hola.
Le han puesto un chip con mi nombre.
Claro, porque ahora es tuyo. Claro que sí, es mío, mío, mío.
A mí también me pusieron un chip en el hospital, ¿a que sí?
¿A ti también? Claro.
Y ahora estamos vigilados.
(Ladridos)
¡Muy bien! -¡Muy bien!
Gracias.
-Hola, amigo. Muy bien.
-Dale una vuelta.
La veo bien hoy.
-Sí.
-Está contenta, sí.
Ojalá funcione.
He leído que los perros les ayudan a estar más presentes,
a mejorar la autoestima...
Y nos va a venir superbién para estirar las piernas a las dos.
¿Por qué no se trae uno de estos días a las niñas?
Es que a Gonzalo no le gusta que la vean así.
Ya. Sí, lo sé.
A ver... Palito.
Mira, amor, lo tienes que poner solo en los extremos
y así no se te sale todo el pegamento,
como te ha pasado a ti, ¿vale?
-¿Podemos irnos a jugar?
¡Qué morro!
Vale, venga.
-¡Bien! ¡Vamos!
Hola. Hola.
Mira lo que han hecho las peques en el cole.
Están genial, ¿eh?
Les estoy ayudando a terminarlas, pero las han hecho solas.
¡Joder! ¿Todavía está rota esta mierda?
¿Qué te pasa?
Me han reventado el coche. Todo el capó abollado.
Hijos de puta de barrica.
Me ven y salen corriendo como ratas.
Que corran lo que quieran,
que está claro de quién son los terrenos.
¡Papá!
Chicas, Chicas.
¿Has visto las maquetas? Sí, sí.
Le han gustado mucho.
Lo que pasa es que estoy un poco disgustado,
porque voy a tener que despedir a dos empleados
para contrataros a vosotras, pequeñas arquitectas.
Qué rico, ¿no?
¿A que sí? (ASIENTE)
¿Te gusta? Sí.
¿Qué?
¿Qué pasa?
Que estás mintiendo.
¿Qué?
Que no voy a follar contigo porque te dé pena.
¿Qué pena, Gonzalo? Si me apetece.
Mira, yo quiero que todo vuelva a ser como antes,
pero si me mientes, no puedo.
Lo estoy intentando, ¿vale?
Yo ya no sé cómo decírtelo.
No fui yo, Gonzalo.
No, fue anónima.
No fui yo.
Bueno, es igual. No, no es igual.
Sí, es igual. No es igual.
Yo no puse esa denuncia. Ya déjalo.
Yo quité esa denuncia. La quité. Que lo dejes.
Y hablé a tu favor, Gonzalo. ¡Que ya está! Ya está, ya.
Al final despiertas a las niñas y la tenemos de verdad.
Ya.
Esto no tiene sentido.
Claro que no.
Nada de lo que haces últimamente tiene sentido.
Espera, que te enseño los planos.
¿Qué te parece? Yo creo que tiene posibilidades, ¿verdad?
Te va a quedar genial. -¿Qué ha pasado Nekane López?
Trabajaba con vosotros, ¿no? Sí, sí, sí.
Pues no tenemos ni idea, la verdad. -Di, ¿tú qué harías?
¿Tirarías el tabique? ¿Lo dejarías diáfano?
¿Qué harías? Depende.
¿Estos muros son de carga? A ver si pronto
nos dan buenas noticias. Yo los tiraría
para ganarle espacio al salón. Y tiraría el forjado del bajocubierta
para sacar una segunda planta. Te quedaría un casoplón.
Ya está trabajando.
¿Cuándo puedes empezar? ¿Yo? No, no, no, no, no.
¿Por qué no? Porque no.
Porque llevo muchos años sin trabajar
y las niñas son muy pequeñas aún. Ángela, por favor.
Pues coge una interna, que ya es hora, ¿no?
-Tenemos a Bego. -Ni Bego ni nada.
Además, tampoco tienes nada que pensar.
Nos copias tu casa y listo.
Cariño, ¿cuál es la casa más bonita de todo Munguía?
-La de Gonzalo y Ángela. ¿Por?
-Pues porque estoy convenciendo a Ángela para que nos la haga igual.
-¿Ah, sí? -Sí.
No, la hice yo, ¿eh? La hicimos los dos.
No te quites méritos. La hizo ella. Yo era un mandado.
Venga, pues ya está. Te mando los planos y listo.
Que no he dicho que sí. -Da igual, ya te he liado.
-Papá, ¿se puede quedar Luca a dormir?
Pues según el beso que me des. Más fuerte, más fuerte, más fuerte.
¡Sí! ¡Que se quede!
Bueno, si a mamá le parece bien. Claro.
Lo llevamos mañana al cole nosotros. Claro.
-Se queda. -¡Bien, bien, bien!
¡Bien, bien, bien!
Bueno, un brindis por la reforma. -Ay, sí.
Es verdad que tenemos una suerte increíble con la casa.
Te quedó preciosa.
La punta esa no está bien metida, Ángela.
Perdón.
La casa más bonita de Munguía.
¿Qué es eso de la reforma?
Eso...
No es...
No es nada, Gonzalo.
No. Son tonterías de Laura. Pero que no la voy a hacer.
¿No la vas a hacer? No.
¿Por qué?
Porque no.
¿Han llegado las pizzas?
Te he hecho una pregunta.
¿Por qué no la vas a hacer? Si es verdad que te quedo preciosa.
Y la decoración, que eso es otra.
Es que tengo que bajar a organizar. No, no tienes que bajar a organizar.
Ya están cenando pizza y viendo una peli.
Voy a ver si necesitan algo. ¿Qué pasa?
¿No te fías de mí?
No es eso.
O sea, que es otra cosa.
Les he prometido palomitas.
¿Palomitas? Sí.
Voy a pasar, ¿vale?
Gonzalo, por favor. Vamos a ver, Ángela.
A ver si lo entiendo. Por favor.
¿Qué mierda tienes en esta cabecita?
Tú no entiendes que a veces todo no puede ser.
¿A ti eso tu madre no te lo contó?
¿Qué te va a contar tu madre, si es igual que tú?
Me estoy ahogando. ¿Te estás ahogando?
Sí.
Si te vuelve a pasar, ¿qué hacemos?
Si vuelve a ocurrir, ¿qué hacemos?
Dime. Dime.
Por favor.
Por favor.
¿Qué hacemos, si vuelve a pasar?
Por favor.
Di.
Nos han jodido con la edificabilidad de Carranza.
Me toca ir a Madrid a hablar con el cliente.
Mañana estoy aquí.
¿Sí?
Abajo, peques, que llegáis tarde.
"Agur". "Agur".
Vamos.
"Agur". "Agur", mi amor.
Venga, subid.
(Móvil)
Dígame.
Sí, soy yo.
¿Ahora?
Sí, sí, sí. Deme diez minutos.
OK.
Buenas.
Perdona.
Tranquila, no tengo ninguna prisa.
Esto es para ti.
No es cosa mía, ¿eh?
Son de un tal Gonzalo. Mi marido, sí.
¡Vaya! Me lo temía.
¿Tengo que firmarte algo?
No, está bien así. Me marcho ya.
Muy bien.
Nada, ¿no?
¿Nada? ¿No te acuerdas de mí?
Edu.
Eduardo Silva.
Eduardo Silva.
No te puedo creer. ¿Ni un poquito? Solo un poco.
Ni un poquito, no.
De Plentzia, de toda la vida. ¿De verdad?
No me hagas esto, Angie. ¡Dios!
No me llaman así desde el instituto. ¿Quién eres?
Tranquila, es normal. Tú eras una diosa y yo era un pringado entonces.
¡Joder, Angie, qué bien estás! Me alegro de verte.
Y me alegro de que te vayan las cosas tan bien.
Este cochazo, este casoplón...
(Móvil)
Perdona, tengo que cogerlo. Sí. Perdón.
Gracias. Chao, Angie.
¿Sí?
Sí, aquí las tengo.
Me encantan, sí, ya lo sabes.
Sí, Gonzalo, ahora las pongo en agua.
Adiós, Angie. Chao.
Vale, luego hablamos, sí.
(Canción en inglés)
(Mensaje)
(Mensaje)
(Mensaje)
"Hola, amor. Lo de Madrid se ha complicado
un poco más de lo previsto y me tengo que quedar un día más.
Lo siento.
Oye,
sé que la he jodido.
Igual tienes razón y debería pedir ayuda.
Vamos a estar bien.
¿Sabes que tendríamos que hacer?
Dejar a las niñas e irnos tú y yo, un fin de semana,
como hacíamos antes, que te echo de menos.
Un beso gigante. Chao."
(Música)
(Mensaje)
(Puerta)
(Móvil)
Laura. ¿Qué tal, guapa?
Hola.
Es que te había llamado antes para decirte que no...
Que no voy a poder hacer tu reforma.
Tranquila, ya me ha dicho Gonzalo
¿Ah, sí? Sí. Te entiendo perfectamente.
Yo también pasé una mala racha con el tema.
¿Una...? ¿Qué mala racha?
Cuando nació mi hijo y tuve que reincorporarme al trabajo.
Una ansiedad... Un día acabé en urgencias y todo.
Vaya. Lo siento mucho.
Pero, Ángela, cariño, que se pasa.
Tienes a un hombre maravilloso a tu lado, a los niños...
Y, bueno, a todos nosotros, ya lo sabes.
¿Ángela?
Sí. Perdona.
Bueno, pues eso.
¿Por qué no me dejas a las niñas esta noche y así descansas?
Es que, de verdad, las niñas están bien y yo estoy bien.
Es que estoy bien. Ángela, te debo una.
Además, es que ya se lo he dicho a Luca.
Bueno, le doy una vuelta y te aviso más tarde.
Gracias.
Espera.
¿Qué pasa, Angie? Pronto te arrepientes, ¿no?
Un poco, sí.
Un segundo. ¡Ey!
Mañana seguimos, ¿vale?
Es el hijo de un colega.
Bueno, ¿damos un paseo? Claro.
Qué recuerdos. Estábamos una noche mi colega y yo
y me dijo mi colega: "Vamos a meternos en la ría".
Eran las 02:00 o las 03:00.
Nos metemos en la ría con nuestras litronas, con nuestros porritos...
Estábamos en medio de la ría, como reyes,
y me dice mi colega: "Oye, tú, se me están calando las zapas".
Borbotones de agua empezaron a entrar, te lo juro.
Tuvimos que volver nadando. Un frío que te mueres.
Un desastre. Parecía el Titanic, te lo juro.
¿Quién era tu profe favorito?
Yo qué sé, tía. No sé.
El mío era Luis. Literatura.
Ah, Luis.
Joder, claro. Era un crack ese tío.
Sí. Luis, es verdad.
Es que no iba mucho a clase. Estabas por ahí haciendo el mal.
Pues sí.
¿Tú eras una santa o qué?
Me temo que sí. Claro.
¿Y quién se cree eso?
Es verdad. No, no es verdad.
Angie, algo harías. No sé. Fumar en el baño, pellas,
enrollarte con algún profesor... A mí me llegaron rumores
de que Luis, de Literatura, y tú tenías una cosa ahí...
¿Qué dices? Tenía 1.000 años ese hombre.
Qué tontería. No, no.
Esto no está nada mal, en realidad.
¿No lo echas de menos a veces?
No, la verdad es que no.
¿Nada?
No.
Pues yo un poco sí, fíjate.
Bastante.
¿Y por qué te fuiste?
Bueno, por mi hermana.
Necesitaba un sitio un poco más cómodo.
¿Por qué?
Un hijo de puta que la atropelló cuando era pequeña.
Lo siento. No te preocupes, está bien.
¿Cómo se llama?
Se llama Rosa.
Venga, vamos, que te invito a algo.
Hay un sitio que recuerdo que era mi favorito.
Venga. A ver si lo encuentro.
Sí.
Es que no reconozco la mitad del pueblo.
Es que esto no estaba.
Pero tiene que ser ahí. No te vas a arrepentir.
Te voy a llevar al mejor sitio. Eso ya lo veremos.
Ya verás.
Es aquí.
Tiene que ser.
¡Ay, no! ¿Qué?
¿No qué?
Que no está. ¿Cómo que no está?
¿No es ese? Era ese, pero ya no.
Es superantiguo ese sitio. ¿Seguro que no es?
Pero ¿tú no recuerdas el Koldo?
Ah, joder, es verdad. O sea, que tu plan era venir al Koldo.
Mi plan y el del pueblo entero. Era el mejor bar.
Es verdad. Yo era más de botellón, pero...
Ya lo tengo. Ya sé dónde podemos ir.
Está aquí al lado. Bueno, en 10 minutos en moto.
En moto, no. Venga, antes de que llueva. Vamos.
¿10 minutos? 8 y medio, conmigo.
¿Sí? Venga.
Venga. Un segundo, ¿vale?
Sí, claro.
Hola.
Es para decirte que he dejado a las niñas en casa de Laura
y voy a ir al cine, ¿vale? Por si me llamas y no lo cojo.
Luego te llamo.
¿Qué? Una pasada, ¿eh?
¡Qué maravilla!
¿Esto es tuyo? No.
Joder, ojalá. No, qué va. Es de un colega. Es francés.
Vengo a ver todas las semanas que está todo bien.
Sabía que te iba a gustar.
¿Qué?
Que estás guapísima. Anda ya.
Es verdad.
Ven a ver lo de dentro, antes de que se haga de noche.
Mi colega es un rata y solo da de alta la luz en julio y agosto.
¿Solo viene en verano? Sí.
A ver... Siempre dejo las llaves aquí escondidas.
Aquí están.
¿Y cuánto llevas?
¿Llevando flores de un lado a otro? Un año, más o menos.
¡Joder!
Un año ya.
¿Te gusta o no? Bueno, me flipa.
O sea, has dado en el clavo. Es el curro de mi vida.
Estoy feliz, feliz. Ah, vale, vale, vale.
Te estás riendo de mí, vale, vale, vale.
Me encanta ir de aquí para allá con las flores,
para arriba y para abajo. Mira, lo detesto.
Honestamente, lo odio.
Pero es mejor llevar flores que pizzas, ¿no?
No sé. Está muy bien.
Sí, está bien.
Por las flores.
Pero hay una cosa del curro que sí me gusta.
¿Qué?
No te lo puedo decir.
Venga ya. No te lo puedo decir.
Es poco profesional, si te lo digo. No te lo puedo decir, lo siento.
Vale, no lo digas. ¿Cómo que "vale, no lo digas"?
Esto es para que me insistas, ¿no?
Hombre, Claro.
Venga, cuéntamelo. Cuéntamelo, por favor.
Por favor, cuéntamelo.
Pues me encanta leer las tarjetas.
¿Las tarjetas?
Las tarjetas que vienen con los ramos de flores.
Me flipa leerlas. No lo puedo evitar.
No sabes la cantidad de horteras que hay por ahí suelto.
Te lo juro, una cosa...
Tengo unas ganas de romperlas después de leerlas...
La gente está fatal.
Unas horteradas y unas cursiladas que les da por poner...
Las rompería todas por hacerles un favor.
¿Leíste la mía?
No.
No. Que no.
¿Sí o no? No, de verdad, en serio.
Vale.
De verdad. Vale, vale, vale.
Te creo. No se me ocurriría.
"Lo siento mucho, mi amor.
Ha sido un error
y te juro que jamás voy a volver a hacerlo.
Te quiero más que mi vida".
O algo así, ¿verdad? ¿"Algo así"?
Algo así pondría la tarjeta, supongo.
Ah, supones.
¿Supones? ¿Por qué?
He visto tu cuello, Ángela.
Por eso.
Me voy a ir. No, espera.
Me quiero ir. Espera. Por favor, espera.
Me estoy metiendo donde no me llaman.
Perdóname. Terminémonos el vino tranquilamente y...
Te estás metiendo donde no te llaman.
Perdóname. Ahora te llevo a casa. Acábate el vino.
¿Crees que sabes quién soy o quién es Gonzalo
porque estuvimos en el instituto? ¿Sabes todo lo que ha hecho él
por mí o el daño que yo le he hecho a él?
¿El daño que tú le has hecho a él? Sí.
¿De verdad? Gonzalo me salvó a mí y a mis hijas.
Nos salvó a las tres.
Pero mírate al cuello, por favor, Ángela.
Míratelo.
Solo lo hace a veces.
Y él también lo pasa mal.
¿Vamos?
Atiéndeme.
Si le sumas 3, ¿cuánto te llevas?
No, no, mi amor. Si te copias, no vas a aprender.
Venga, piensa, que tú sabes.
(Mensaje)
-Esto es fácil.
¿Qué pasa aquí?
Nada. Uy, nada.
A ver.
¿Ves cómo sí sabes?
-No, no, no, no, no, no. Este perro no habla inglés.
-El de Luca, sí. -¿El de Luca da la patita?
-No. -¿Ves?
Bonito, tú sí nos das la patita.
(Mensaje)
Mira qué bonito es. ¡Muy bien, Maya!
¡Ya no le tienes miedo! ¡Y tú tampoco!
-La veo diferente.
Me pone contenta que estén aquí.
-A ver la patita. A ver esa patita.
-Venga, niñas. Vengan a merendar.
-Vamos, venga.
-Frutos secos. ¿Quién quiere una manzanita?
¡Ah! ¡Joder!
¿Estás bien? Sí, sí, sí.
Qué torpe. ¿Qué ha pasado?
Me he quemado con el tubo de escape. Perdón.
¿Cómo que perdón? Lo siento, joder.
Qué torpe. Un poco de agua.
No es nada, de verdad. Tranquila.
A ver.
Te va a escocer, pero te va a venir bien.
¿Bien? ¿Mejor? Sí, sí.
No es nada.
Bueno, ¿lista?
Claro que sí. Vente.
Buenas. Hola.
Dame la mochila. Yo la llevo.
Con este sitio vas a flipar. Es increíble.
¿Por aquí? Sí.
¿Qué? Increíble, ¿no?
Sí.
Me flipa esto.
Es precioso.
¿Qué haces? Por favor, pruébalo.
No. Me muero de frío de verte.
¿Nos bañamos? Tú estás loco.
Venga, va. Que no.
Está buenísima. Que no. Pero...
Estás de broma.
¿Adónde vas?
¡Edu!
¡Edu!
Vente. Está buena.
Venga, vente. No, no, no.
Es que hace frío.
¿Cómo te puedes meter?
Mira ese mar. Está loco.
No, no, no. No me vayas a tocar.
No.
(Móvil)
Es Gonzalo.
Contesta.
Hola.
¿Cómo estás?
¿Dos veces?
Ah, sí, tengo dos perdidas tuyas.
Estaba en el súper y no las he oído, cariño.
Cuéntame, ¿qué tal va todo?
¿Estás viniendo a dónde?
Ah, sí.
Vale, vale.
Está a media hora de casa.
Vamos, te llevo. Sí, me tengo que ir.
Vamos, Edu, por favor.
No me jodas. ¿Y la moto? ¿Qué?
La moto. No está la moto. ¿Qué dices?
Su puta madre. Hijos de la gran puta.
¿Qué ha pasado? Surferos de los cojones.
Se han cargado la moto. No me lo puedo creer, Joder.
¿Qué hacemos? ¡Putos surferos!
¿Qué hago? Coge la llave del bolsillo.
Hijos de la gran puta.
¿Qué puedo hacer? No me lo puedo creer.
No me jodas. ¿Qué pasa?
¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos? ¿Te puedes callar? ¡Joder!
Lo siento. Está bien.
Voy a llamar al taller. Está bien.
Está bien. Vale, vale.
Voy a llamar al taller. Si se pueden acercar ahora,
les digo que te lleven a casa. Si se pueden acercar, no, Edu.
Yo me tengo que ir. Joder, es que me tengo que ir.
Dame un segundo, por favor. No tengo un segundo, Edu.
Me tengo que ir. ¡Hijos de puta! ¡Joder!
Edu, ¿qué pasa? Me tengo que ir. No lo cogen.
No lo cogen. ¿Por qué no lo cogen?
¿Qué hacemos?
Radiotaxi. Dígame.
Pare, pare, pare, pare. Pare aquí.
¿Aquí? Sí.
Espere un momento, por favor.
Continúe.
Pare, por favor.
¿Otra vez? Sí. Aquí.
Aquí tiene. Quédese con el cambio.
Gracias.
¿Ángela?
(Móvil)
¿Ángela?
Ángela, ¿estás ahí?
Estoy en la ducha, Gonzalo. Ya salgo.
¿Te has duchado? Sí.
Oye, ¿te apetece que cenemos fuera esta noche?
Sí.
¿Vamos a Ginza, por ejemplo?
Japón.
Siempre me apetece Japón.
Entonces deberíamos llamar a Bego
para que venga a quedarse con las peques, ¿vale?
Deberíamos llamarla ya para que no haga planes.
Muy bien. Vale.
¿Qué te apetece comer?
De aquí me gusta Todo. Lo que quieras.
Voy al baño, ¿vale?
Hola, Edu.
No sé muy bien qué ha pasado estos días,
pero Gonzalo ha estado a punto de pillarme
y mi familia es lo primero,
así que, por favor, no me llames y no me escribas.
Lo siento.
Estás preciosa.
Gracias.
Bueno, sashimi variado seguro, ¿no?
Y sake.
Amor, me acuesto ya. Vale. Subo ahora mismo.
Tranquila, ¿vale?
¿Qué haces aquí?
A ver cómo te explico esto.
Ángela, tienes que salir de ahí. Tienes que dejar a Gonzalo.
Edu, te dejé un mensaje explicándote...
Tengo una familia. Pero escúchame, porque no es eso.
Es peligroso, ¿no lo ves?
Gonzalo quiere matarte.
Me contrató a mí para que lo hiciera.
Pero ¿qué dices?
Ángela, no soy de Plentzia.
Ni soy de Plentzia, ni reparto flores,
ni sabía que te llamaban Angie. Me lo contó Gonzalo.
Él lo organizó todo. Se fue de viaje para tener una coartada.
Es que no entiendo por qué me metes esto en la cabeza.
¿Por qué me iba a querer matar mi marido?
Le denunciaste y no te lo perdonará jamás.
Déjame en paz, en serio. Ángela, por favor.
Que me dejes en paz.
Ángela. Ángela.
Gonzalo va a ir a por ti.
(Golpes)
¿Ángela?
¿Todo bien?
Hola. Llamo porque mis hijas no están.
¿Qué vas a hacer tú dos días sin tus niñas?
Irati. Maia.
Ana, ¿has visto a mis hijas?
No puedes quedarte sola. Si te quedas sola, te van a matar.
Mierda. Mañana tengo que ir a Madrid.
¿Tú te vendrías de viaje con las niñas y conmigo?
Te devolvió Gonzalo el pañuelo, ¿no? El pañuelo...
No me vas a convencer de que Gonzalo es un asesino.
Vale, muy bien, pero mírale el teléfono.
Por lo que sea y cuando sea, me llamas, por favor.
¿Tú mataste a Nekane Ortiz?
Cálmate. Confía en mí. No, no confío en ti.
A la mujer más maravillosa del mundo.
¿De verdad me lo dijiste?
Cariño, he cometido un error.
¡Eh! ¡Estoy aquí!
¡No, no, no, no! ¡El móvil, hostia!
No sé qué hacer.
Lo mejor es que vayas a la Policía.
Necesito que me perdones.
¿Quién eres?
¿Cómo que quién soy?
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.