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UNA SERIE ORIGINAL DE NETFLIX
La víspera de nuestra 19.a circunvolución,
el gran señor Wilford salió del frío.
Pasó a haber dos motores
y la Cola se convirtió en frontera.
Una época de trucos y conocimientos ferroviarios,
de circunvoluciones interrumpidas y nuevas vías en nuevo terreno.
Javi, ¿me recibes?
¿Javi? Joder.
Si me oyes, cambia a la radio de reserva.
Voy al conector.
La esperanza era la única opción
en la guerra entre Gran Alice, con 40 vagones,
y Rompenieves, con 994 vagones.
El Rompenieves está parado.
O cumplís las exigencias del señor Wilford
u os desconectamos y ahí os quedáis.
Dile al señor Wilford que los del Rompenieves no se rinden.
¿Quién eres?
El tío cuya puerta has echado abajo.
Seguro que podemos adaptarnos.
Disculpa al señor Layton.
Lo hablaremos en marcha.
Es razonable, Alex. Tu madre estaría de acuerdo.
- ¿Cómo lo hacemos? - Traedme todo lo de esta lista.
¿Cerveza?
- "Zanahorias, pepinos". - ¿Todo esto?
Tenéis 12 minutos antes de que el frío impida la marcha.
- Son nimiedades. - No tenemos elección.
- Las líneas están caídas. - Tenemos que usar corredores.
Seis botellas de Railman's.
¡Voy! ¡Dejad paso!
De la biblioteca, traed Rebeca, de Daphne du Maurier.
Ruth, ven conmigo. Roche, quédate.
- ¡Invernadero! - ¡Aquí!
Till, ve también. Traed zanahorias, un pepino, seis huevos y una gallina.
- ¿Una gallina? - Sí.
Javi, ¿tienes línea con Mel?
- Estamos parados. - Lo sé.
- ¿Tienes línea? - No.
Wilford controla el Rompenieves.
Se le ocurrirá usar la radio de reserva.
Melanie, adelante, aquí el Motor.
Hace un día precioso.
Sí, unos suaves 118 grados bajo cero.
Vuelve a bordo.
Estoy en el conector. Los brazos se han bloqueado.
- Mel, no puedes desconectarnos. - Lo sé.
Vaciamos las baterías al huir
y no podremos ponernos en marcha.
Tenías razón, Ben. Caí en la trampa.
Si vuelo la conexión,
funcionarían los mandos y los sistemas vitales.
¿Hay explosivos adhesivos?
Sí. Solo tengo uno.
Mel, ¿qué temperatura marca tu traje?
- Vas a sufrir hipotermia. - Sí.
¿Mel?
120 VOLTIOS
- Menos diez. - Atención, todos listos.
Calentaos las manos.
Está pasando algo.
Extrañas el movimiento. Nunca habíamos parado.
No. Escucha. Oigo algo.
Callaos un momento.
- ¡Joder! Hay alguien fuera. - ¿Será de los nuestros?
Creo que sí. Hagan lo que hagan, espero que funcione.
- Menos 12. - ¡Vamos, corredores!
¡Venga!
Vamos. ¡Moveos!
¡Dejad paso! ¡Moveos!
Venga, vamos.
¡Me congelo!
Dejad paso.
- Dejad paso. Madre mía. - No tienes suerte.
¿Qué esperas? Hemos tratado a 170 heridos.
Lo siento, la morfina se acabó ayer.
¿Qué? ¿Y si el señor Wilford estuviera en peligro?
Porcelana de Primera. Dásela a ese tío.
El que está fuera.
¿Sigue vivo?
Solo falta el whisky preferido del señor Wilford.
Es solo el comienzo, Andre.
Quiere todo aquello por lo que luchamos.
Luego me lo cuentas. ¡Dejad paso!
Melanie, es el comienzo. Ya conoces los síntomas.
Confusión, pérdida de motricidad...
Estoy bien.
SISTEMAS RESTAURADOS
Lo está logrando. Nos está liberando.
Conseguido, Mel.
Sube a bordo.
Aún no he terminado.
Mel.
- Dios mío. - ¿Qué le ha pasado a ese tío?
¡Melanie! Contesta. Tienes que volver.
Cogimos lo que pudimos. En marcha.
- ¿Qué falta? - Morfina, pero hay aspirina.
La hacemos nosotros, como sabe.
Estamos a 20 bajo cero.
- ¿Vamos? - Son 22 bajo cero.
Ya lo hablaremos estando en marcha.
El señor Wilford os agradece vuestra colaboración.
¡Alex, espera!
¡Bien!
Supongo que es una buena señal.
Ruth, nos tiene a su merced.
¿Lo entiendes?
Casi todos nosotros luchamos por la democracia.
Tienes que decidir de qué lado estás.
¿Melanie?
Melanie, ¿has subido al tren?
Melanie, sube al tren.
¿Estás a bordo? Contesta.
¡Melanie, sube al tren!
Hay algo aquí.
Creo que está nevando.
Está perdiendo la cabeza.
Escucha. Hace demasiado frío para nevar.
Sube al tren.
Melanie, contesta.
Melanie.
¡Melanie!
- Ben, si me oyes... - Sí.
...subo al Gran Alice.
Quítese el traje para la desinfección.
Muy gracioso.
PELIGRO
Kevin.
Qué curioso verte aquí.
Tú eres nuevo.
Eso es por abandonarnos a la muerte.
Conozco el camino.
¿Cuántos escorias quedan aquí?
Creo que solo la mitad.
Algunos ya tienen literas, pero la mayoría acampan.
Algunos no queremos irnos.
A eso quería llegar. La Cola ya no es la Cola.
Es una frontera que hay que controlar.
Mantened fuerzas y defended el territorio.
Llevamos siete años queriendo largarnos
y ahora por fin esto vale algo.
Vamos a organizarnos.
Hay que hacer otra barricada aquí.
Buena idea. Sigamos reforzando la zona.
Si está dispuesto a parar el tren, debemos suponer que atacará.
Yo no haría suposiciones, señor Layton.
Si no hablamos pronto con los pasajeros, los rumores nos comerán vivos.
Hay comunicaciones.
Gracias, Ruth.
Me dirigiré al tren tras la asamblea
en el coche cama.
Aquí nos despedimos, Melanie.
Hola, Jupiter.
Hola.
Tranquila, chica.
Se acuerda de ti.
Casi esperaba que te comiera.
Vaya. Tu tren tiene reguladores de intensidad.
¿Te gusta?
Alice ha hecho todo lo que le he pedido y más.
Aunque ese no era el plan, ¿no?
Acércate, venga.
A ver qué te han hecho los años.
¿Quién va conduciendo mi Motor
mientras sales a cortar leña?
¿Ben?
Nombre, rango y número.
- No diré más. - Lo siento. Soy muy ansioso.
No esperabas estar cara a cara tan pronto, ¿eh?
Es Ben, ¿no?
Siempre supiste ver el talento.
¿Por qué no hablamos de ti?
¿Cómo lo hiciste? Venga.
¿Cómo pudiste alcanzaros en Chicago?
- Sé que te mueres por contarlo. - ¡Sí!
¡Por fin!
Me encantan las pelis de capa y espada.
Lo habrás adivinado en parte.
Puse a Alice al ralentí bajo
y lo oculté en su nave un par de meses.
Cuando llegaste al otro lado del mundo,
fuera de la vista del satélite, estábamos listos.
Siempre estuve al acecho,
esperando el momento de atacar.
Y...
¿tomaste un atajo?
¿Por las viejas vías de las Montañas Rocosas?
Te lo contaré todo
cuando me des las llaves.
- No puedo hacer eso. - Lo harás.
Me has cortado la conexión,
pero aún puedo echar el ancla y hacerte parar.
El Rompenieves no sobrevivirá mucho tiempo desconectado.
¿No es irónico, querida protegida?
Tantos años huyendo de mí,
y de repente no soportas que estemos separados.
Devuélveme mi tren, Melanie.
En realidad, hasta hace poco aún lo dirigías tú.
¿Qué quieres decir?
Que era más fácil mantenerte vivo.
Los convencí de que seguías en el Motor.
Pero perdí el control.
No es mío, no puedo dártelo.
¿Y de quién es?
De un escoria.
¿Qué es eso?
No voy a darte nada, me hagas lo que me hagas.
Y sé que quieres que sufra.
Pero no puedes hacerme daño.
Ya no.
Hola, Melanie.
Alex...
Estás...
Estás viva.
- Qué decepción. - Los grandes momentos suelen ser así.
No sé qué te ha contado, pero no es cierto.
Robaste un tren y me abandonaste. ¿Es mentira?
No, mandé a buscarte.
A ti...
A ti, al abuelo y a la abuela.
Pero no regresaron.
Te estuve esperando.
Pero robarme el futuro era más importante, ¿no?
Alex, por favor, hay...
Hay mucho que decir.
Sí, joder, cambia de tema.
Su sociedad es un caos, pero el Invernadero funciona.
Estupendo. Pollo, huevos...
Aún quedan exquisiteces en Primera.
No les queda morfina, y no he visto guardias.
Habrá sido doloroso.
- ¿Sabes qué es un escoria? - No.
Pero uno llamado Layton parece estar al mando,
junto al jefe de guardafrenos Roche
y la rubia de Servicios Generales.
No me suena el tal Layton.
Al parecer, tu madre se ha hecho pasar por mí.
¿Me echan de menos?
Los de Servicios aún llevan uniforme.
La señorita Audrey.
Sigue con nosotros.
Hola.
- ¿Se llevan bien? - No. Lleva a Melanie al calabozo.
Sí, señora.
Mírame, cariño.
Calma. No empeores las cosas.
¡Por favor!
Sí, tenemos el control en Ingeniería,
pero Gran Alice es un ancla que controla la velocidad.
Un tren de suministros con una tripulación de... ¿60?
Más o menos. Pero no podemos saber cómo se ha modificado.
- ¿Cuál sería su tripulación máxima? - Sobre 200.
Probablemente menos.
Nuestra maquinista es su prisionera.
Los pasajeros están cansados de la guerra. ¿Me equivoco?
Para nada. Estamos agotados. Necesitamos recuperarnos.
No nos han invadido. Dejemos que se enfríe la cosa.
Sí, por favor. Negociemos.
Seguro que Melanie ya ha regresado
y lo está hablando con Wilford y su hija.
El señor Wilford no solo quiere el control de este tren.
Quiere controlaros a todos en cuerpo y alma.
¡Eso es! No nos fiamos de él.
Queremos hablar con él.
Silencio, por favor.
¡Silencio!
Aquí no manda un parásito de 40 vagones,
manda el Rompenieves.
Nos mantenemos firmes. Que se enfríen las cosas,
pero no hay negociación si Wilford no entrega a Melanie.
Ya lo habéis oído.
Nuestra prioridad, nuestra responsabilidad,
es que en el Rompenieves haya calma, alimentos y unión.
Como siempre.
Reunamos fuerzas. Discretamente. Que no se entere Ruth.
No podemos atacarlos.
No sabemos qué hay tras esa puerta.
- ¿Y Melanie? - Si hacemos todo esto es por ella.
Sé que estamos cansados, pero Wilford tiene un plan.
Hay que atacar antes que él.
Mira quién está aquí.
¿Adónde vas?
- No me toques. - ¿O qué?
Atención, señor Layton. Esto está a punto de estallar.
- No sabes de qué hablas. - Joder.
- Basta. - No vas a ningún lado.
¡Atrás! Z-Wreck, Chico Fuerte, ¿qué pasa?
Traicionó a Josie. ¿No va a pagar por eso?
- Melanie la amenazaba. - Habló.
- Ahora Josie está muerta. - Estoy embarazada.
¿Es cierto?
¿Zarah?
Sí.
Un embarazo en el Rompenieves.
Es una esperanza.
Mel amenazó a nuestro hijo.
¿Vuestro hijo?
Madre mía. Esto lo cambia todo.
Vosotros dos, fuera. ¡Largaos!
- Dejadla en paz. - ¿Qué?
Volved al agujero donde dormís.
No es justo.
Escucha, Layton.
Los asuntos personales
no facilitan que se crea en tu democracia.
No seguirás en las Cadenas.
Como madre de tu hijo, es un objetivo.
Os buscaré un lugar lejos del jaleo.
¿Vale? Ahora hay que dirigirse a los pasajeros.
Estoy del lado del Rompenieves, señor Layton.
Trabajo para los pasajeros, como usted.
Bien.
Diga lo que piensa.
Es por lo que confían en usted.
Ciudadanos del Rompenieves.
Tardamos siete años en acabar con el sistema de clases de Wilford.
Ahora ha vuelto y se ha enganchado a la Cola.
Sabemos que quiere detenernos del todo,
pero los guardafrenos y los rebeldes controlan la frontera.
Ruth y Servicios Generales llevarán las iniciativas diplomáticas.
El Rompenieves usará todos los medios para defender nuestras libertades.
Pero
tras todos nuestros sacrificios,
lamentándolo mucho
es mi difícil deber
suspender nuestro experimento democrático
y ampliar la ley marcial hasta nuevo aviso.
Eso significa, guerreros de medio pelo, que habrá problemas.
No será una medida popular.
¿Qué más puede hacer?
Los técnicos lucharon por el voto. Falta una constitución.
Jakes.
Yo también quiero elecciones.
Pero aún falta para eso, y necesitamos a tu gremio.
¿Vale?
¿Cómo es el exterior?
No hagas nada raro, ¿vale? Solo tengo unas preguntas.
Sí, está bien.
¿Cómo es el exterior?
Muy frío.
Horroroso.
Y da...
Da mucha pena pensar
en todo lo que tenía vida hace solo unos años.
Los gusanos vivirán.
Sí.
Sí, los gusanos sí.
¿Sufres congelación?
Un poco. Nada importante. Se me rompió el traje.
Cada vez recuerdo menos cosas.
Del viejo mundo.
Es una pena.
No pudiste pasar más tiempo en él.
Ahora el mundo es el tren. Podemos controlarlo.
¿Qué?
¿Qué fue de la abuela y el abuelo?
No quisieron irse con los hombres que enviaste.
Querían morir en casa.
Me dijeron que me fuera, aunque no quería dejarlos.
¿Sabes...?
Tuve un motivo para enviarte con ellos.
¿Cuál? ¿Tenías que robar un tren y ya no necesitabas una hija?
Alejarte de él.
Fue quien me salvó cuando me abandonaste.
No te salvó por eso.
- ¿Qué es esto? Estaba en tu traje. - Una muestra de nieve.
¿Por qué la tomaste?
Porque hacía siete años que no salía del Rompenieves.
Vuelves a mentirme.
- Ruth, no puede estar en Primera. - ¿Por qué no?
Venga, Zarah. ¿Qué parecerá?
Me da lo mismo. Solo me importa el bebé.
Necesitará un espacio, señor Layton.
Una base de operaciones para el día a día.
Puede usar toda esta planta.
Arriba hay cabinas independientes.
En el Rompenieves, el embarazo tiene privilegios.
Te estamos muy agradecidos, Ruth.
No sé cómo lo has conseguido.
Hoy día todo el mundo hace excepciones, ¿no, señor Layton?
¿Qué ha sido de los... elegantes propietarios?
Era el vagón de los Schwartz. Eran octogenarios.
Bebieron cianuro cuando la escoria se hizo con el tren.
Estaría bien que aquí entrara la alegría.
Con un pequeñín correteando.
Dos chips de seguridad, las llaves de la puerta.
De nada.
CALCULA MAL Y TENDRÁS PROBLEMAS - RANDY
TRABAJO - HONOR - HORROR
A 121 GRADOS BAJO TODO
Date la vuelta. Las manos a la espalda.
- Es ella. - Sí. La misma.
No es otra con una bolsa en la cabeza.
- ¡Buen trabajo! - ¡Muy buen trabajo!
La señora Cavill en persona.
Me acuerdo de ustedes. Son los doctores...
Headwood.
Los Headwood.
¿Han modificado todo esto?
Venga.
- Nos tira de la lengua. - Quiere sonsacarnos.
- Alerta. - ¡Cuidadito!
Siéntese.
Qué frío hace fuera.
- ¿Una pequeña congelación? - En el hombro.
Ya. Nos ha dicho un pajarito que también en los pulmones.
- ¿Alex? - Veamos.
Abra.
- Bien. - Precisa cuidados.
- Muy bien. - ¿Criopatía?
- Muy bien. - Tosa, por favor.
Respire.
Por suerte, logramos grandes avances al tratar a la tripulación.
¿Qué es eso?
- Lo llamamos emplasto. - Solo eso.
Gel tisular sintético.
La calmará.
Cuando terminemos, no tendrá ni cicatriz.
Agachaos.
¿Tenéis comida fresca?
Depende. ¿Qué tenéis?
Vale, ¿quién tiene fruta?
Gracias.
Nosotros hacer intercambio.
Hablamos el mismo idioma, gilipollas.
Entonces, tenemos una deliciosa manzana,
una naranja de Florida ecológica y una patata gourmet.
Toma... 100 gramos.
Increíble Alice.
¡A la cola!
Callaos todos y recibiréis vuestra parte.
Por fin he llegado a la Cola.
Y es verdad que apesta.
Sí, ya no es lo que era.
La psicópata y el guardafrenos mamón. No sigáis avanzando.
Estamos mirando. Es un tren abierto.
Hay ley marcial, enteraos.
¡Señor Wilford!
Detrás de esa puerta hay igualdad de oportunidades.
Ahora viene el señor Wilford.
- ¡Viene el señor Wilford! - ¡Oye, LJ!
Por aquí.
Ha llegado.
Melanie.
Estás en tu casa.
Me estoy relajando.
¿Por qué no viene a cenar Alexandra?
Hay tiempo, Melanie.
Hay tiempo.
Hemos tomado una decisión.
Layton, es arriesgado para Mel.
¿Quieres recuperar a Melanie? Así cambiamos las condiciones.
Tendré la línea abierta.
Estamos preparados. Pero antes tienen que abrir la puerta.
Y no sabemos cuándo será.
Odio esperar a que muevan ficha.
¿Hueles eso?
¿Quién está fumando maría?
Pike.
Siete años sin un porro, colega.
Y es de los buenos.
Solo nos ha costado una puta patata.
Te voy a encerrar.
- Espera. Toma. Solo tengo esto, lo juro. - No.
Así lograremos ventaja. Vamos.
Venga.
¿Estás lista?
Sí. Son 40 vagones. Me los recorro diez veces al día.
No estás lista. Aún eres medio guardafrenos.
Te aterra lo que haya al otro lado.
Si no aceptas la extinción,
ya has muerto.
Hola.
- ¿Preparada? - Sí, todo bien.
Voy armado, ¿vale?
¿Tenéis más drogas clásicas? ¿Coca? ¿Éter?
Tengo un mango.
Es perfecto.
Blandito.
Es como una explosión de zumo.
- Lo pelas y te lo metes en la boca. - ¿Quieres un mango, Kevin?
- Es como un arcoíris... - Si se entera...
¿Cómo te llamas, amigo?
Pike.
- Para lo que necesites. - Espera...
¡Coged al del traje!
¡Segunda oleada!
¡Ballestas!
Gracias, Sykes.
Secuestré al dueño de un bar por esta cerveza. ¿Te acuerdas?
Sí.
En Des Moines.
Sabe como la original.
- No te voy a decir quién la hace. - ¡Mecachis!
Motor.
¡Señor!
- Han entrado. - ¿Qué?
- ¿Cómo lo han hecho? - No está claro, señor.
- Llama a Bob. - ¿El engrasador?
¿Tú qué crees?
¡Vamos!
¡Retirada!
Vamos.
¡Vamos!
¡Vámonos! ¡Venga!
¡Entrad!
Rompió la puerta él solo.
Bajamos a 70 bajo cero en segundos, y ni se enteró.
- Sí. - Yo me ocupo de esto. Ve a por él.
No. Retírate. Vuelve.
¿Cuántos heridos? ¿20?
No se me informó del ataque.
Fue una decisión militar bajo ley marcial.
- No te lo tomes a mal. - ¿Cómo no hacerlo?
Informaste al Motor, pero no a Servicios.
Y os han aplastado.
No perdimos terreno y conseguimos lo que queríamos.
¿Un amigo tuyo?
- ¿Kevin? - Dios mío, Ruth. Estáis locos.
Entiendo que te lo parezca, pero...
Esto es un gran error.
A Wilford le da lo mismo que muráis vosotros o el Invernadero.
Podría reiniciarlo todo.
Vamos.
Siéntate.
El rehén es Kevin, señor.
Qué ignorancia,
qué insultante pensar que un rehén les dará una ventaja...
para recuperarte.
¿Qué puedo decir? Son nuevos en esto.
¡Robaste mi tren! Has usado mi nombre.
Estaba por todas partes.
¡Construí el mundo! Es el único que queda y es mío.
¡Lo dirijo yo! ¿Y tú?
Arreglabas los tractores de tu padre.
Te saqué de la mierda de cerdo a los 17 años.
Te lo enseñé todo.
Te lo di todo.
La solución.
- No hay solución... - Por Dios.
...¡hasta que podamos salir!
Este es el mundo. Una arteria de acero que rueda sobre una canica muerta.
Vamos. Ven conmigo.
Eres maquinista.
Maquinista,
detén por completo el Rompenieves.
- Será un placer. - Alex.
Marcha atrás.
Ha echado el ancla.
PARADA DE EMERGENCIA
No podemos parar. Se desconectará.
Lo voy a recuperar, Mel.
Si no logras que el tal Layton me devuelva el tren,
Alex lo desconectará,
y daremos un paseíto marcha atrás.
Cuando volvamos, todos habrán muerto.
Y tu trabajo de los próximos años
será hacer abono con cada uno de ellos.
- ¿Qué hace? - ¡Venga!
¡Sin rencor!
¡Pongámonos en marcha!
Desconecta el Rompenieves,
marcha atrás a un cuarto de velocidad.
- No lo hagas. - ¿Por?
- Es una orden, Alex. - Es lo correcto.
Ese tren es nuestro futuro.
Madre mía. Traedme el whisky.
¡Hazlo y ya está!
Si lo desconectas, toda esa gente morirá.
Todo un mundo... morirá.
Créeme.
No querrás tener eso en tu conciencia.
Desconecta. Ahora, Alex.
Venga.
Alex...
No pasa nada.
Mala elección, cariño.
No puedo desconectarlo.
- ¿Qué has hecho? - Sobrecargó el mecanismo de conexión.
¿Recuerdas que te lo dije?
Te dije que si algo fallaba en el empalme,
no podríamos sacar los brazos manualmente.
Joder. Estamos pegados.
Así es. Permanentemente.
O le das a Alex la orden de arrancar el Rompenieves
o morimos en unos minutos.
- Jamás. - Pues es la única solución.
Deberemos aprender a trabajar juntos.
- Te ha pillado. - ¡Cállate!
No tienes elección.
Espera...
a la orden.
Gracias a Dios. Nos ha perdonado.
Nos ha perdonado la vida.
Será una guerra larga y fría.
Subtítulos: Dominique de Izaguirre
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