Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Angels on the streets/Homeless Angels (Angeles callejeros/Angeles sin hogar)
Director: Choi, In-Gyu
SEÚL. CALLE JONG-RO.
Bienvenidos...
Ese tipo se emborracha rápido.
Nadie puede detenerlo.
Déjalo beber.
Igual ¿quién es?
¿No había salido en el periódico...
contando que tenía un casa grande en los suburbios?
Así es.
¿Me compra una flor?
Vete. ¡Dije que te vayas!
Hola, señor.
¿Otra vez bebiendo?
Sí ¿no vendieron mucho hoy?
Ten, toma.
- Gracias, señor. - Gracias.
Er, claro.
- No, está bien, vayan. - Gracias.
¡Flores! Véndanlas por allá.
- Gracias. - ¡Buena suerte!
Dame la flor, ya que te dieron la plata.
Hermana ¿cuánto juntaste?
2 won 8 jun. ¿Y tú?
Sólo 60 jun.
Toma mi plata. Tómala y ve a vender más.
Bueno.
Hermana.
- ¿Sí? - Tengo hambre.
- ¿Quieres otro caramelo ¿verdad? - No.
Vamos. Vendamos el resto y nos vamos.
- ¿El Sr. Kwon no te amedrentó? - No quiero ir.
¿Y si te regaña?
Vendamos rápido esto y nos vamos.
Debemos venderlas o nos regañará.
Un paquete de caramelos... vengan a comprar.
¡10 jun el paquete!
¡Es barato! ¡barato!
¡Yong-gil! idiota... si te vuelvo a agarrar comprando...
¡Inútil! ¡vamos yendo! Vamos niño ladino.
¡Venga! ¡de prisa!
¡Pequeño desgraciado!
Debe ser castigado duramente. ¿No lo crees?
Perdón. Le ruego que nos perdone, esta vez.
¡Callado!
¡Ese Diablillo! Debe ser castigado.
¡Y tú! siempre pensando en dormir la siesta.
¿No le puedes decir a tu hermano que no compre caramelos?
¿Qué te pasa?
El demonio del hambre lo posee, bueno.
¡Comiendo caramelos como un tonto avaro!
No, no es eso. Le di el dinero para comprarlos.
¿Qué? ¿le diste plata? No mientas.
Sabemos que mientes para proteger a Yong-gil.
Es verdad.
El amable cliente que siempre nos compra flores, nos dio plata.
¿Qué? ¿Te da dinero por nada?
¡Chica mala!
Sabía que estaba mal, pero Yong-gil estaba famélico.
¿Famélico? ¡No me respondas, chica!
Te trajimos de entre los mendigos...
y te dimos refugio y comida, ¡diablilla artera!
¡Myung-ja! escucha.
Perdonaré a Yong-gil especialmente esta vez si haces lo que te digo.
¡Escucha!
¿A qué te refieres?
¿Recuerdas lo que decía de vez en cuando?
Sí, si trabajas en el salón de bebidas...
te vas...
y Yong-gil no tendrá que salir a la calle.
¿Qué tal? Myung-ja, ¿deberíamos irnos?
¿Por qué no dices nada?
Vamos, responde.
Sólo debes decir que sí.
Entonces al fin, podrás ir a comer fideos con Yong-gil.
Me iré.
Pero... cuida de Yong-gil, por favor.
Por supuesto, depende de ti.
Si dices sí, perdonaremos a Yong-gil.
- Vamos, Myung-ja. prepárate. - Sí, de pie.
¿Qué? el diablillo se escapó.
¡Vamos!
¿Adónde crees que vas, Myung-ja?
¡De prisa...!
- ¡De prisa! - ¡Vamos!
¡De prisa!
¿Qué pasa? ¿por qué peleabas?
¿Estás herido?
Me robaron el perro.
¿Qué? ¿tu perro?
Llegas tarde a casa.
¿Por qué llegaste tarde otra vez?
Me encontré con un amiguito en la calle, otra vez...
y vinimos juntos...
Lo siento, querida, ¿pero podrás darle de comer?
¿Le echamos un vistazo al cuarto?
Padre ¡viniste a casa!
- Venga, come tu almuerzo. - ¡Padre!
- ¡Padre! ¡Padre! - ¡Padre! ¡Padre!
¡Padre!
Traje a otro amigo.
¿Cómo te llamas?
- Yong-gil. - Ah, Yong-gil.
Su nombre es Yong-gil.
Te presentaré a tus nuevos amigos.
Él es Nam-soo y él Hwa-sam.
- ¿Me repites tu nombre? - Il-nam.
Él es Il-nam.
Y este es mi hijo, John.
Él es el experto trompetista que será soldado voluntario.
Y ella es mi hija, Anna.
- ¿Lo tienes? - Sí.
- Vamos a comer. - Sí.
Entra. Vamos a comer.
- Adelante, entra. - Sí.
Si sigues haciendo esto...
me iré con los niños a casa de mi hermano.
¿A lo de tu hermano?
Por cierto, hoy estaba por ir a visitarlo.
¿Por qué planeabas visitarlo?
No, eso no... Pensé en ello...
y planeo pedirle si nos puede dejar usar la casa...
y la tierra de cultivo en Han Wol Ri...
¿Qué? bueno, eres tan...
Mi hermano vivió allí con Kate luego de volver de Alemania.
Aun no la olvidó.
Sigue lleno de recuerdos con mercancías caseras, libros y el piano.
Es donde él tiene sus recuerdos más felices?
¿La granja de Han Wol Ri?
Bueno, si puedes alquílanos el granero, al menos.
En realidad, María vino a verme hace un tiempo.
Vino a descargar sus frustraciones...
sobre los niños de la calle.
Digo, sabes lo que siente con ello.
Bueno... ¿cómo lo pongo?
Parece tener un límite...
de afecto y compasión.
Por supuesto que...
nunca se animaría a criticarte. Pero...
ella quisiera que pusieras un límite claro...
entre la vida familiar y el trabajo.
Conozco muy bien los sentimientos de María.
¡Bueno!
Pero... igual los pobres niños no tienen adónde ir...
y necesitamos salvarlos.
Seguramente sea una buena cosa para hacer.
Pero se está convirtiendo en un trabajo muy grande.
Sólo soy un hombre que bebe y trabaja un poco.
María siempre se preocupa por ti.
Cuando este trabajo esté terminado, descansaré.
Probablemente esté más preocupada por ti que yo.
¿Es así?
En fin...
he hablado mucho de esto...
¿pero no nos la puedes prestar aunque sea por un tiempo corto?
Si es lo que quieres...
Bueno... pues, igualmente la casa está vacía.
Te la alquilaré.
¿Me la alquilarás?
Sí. Además te dejaré usar la casa de campo, así tu Flia. podrá quedarse allí.
¿La casa de campo, también? ¡Gracias!
- Doctor Ahn... - ¿Sí?
Los niños estarán muy contentos.
Contaré con su palabra y me voy.
Bueno, espero que funcione.
- Señor. - ¡El sombrero!
¡Me alegré tanto que casi me olvido el sombrero!
¿Tus zapatos también desaparecieron?
Ve a buscarlos.
¿Por qué no busca esos niños pobres?
Son un fastidio completo.
- ¿Hola? - ¿Qué pasó?
¿Estos zapatos son suyos?
¿Son tuyos?
- Sí. - Sí, allí están.
Este chico actuaba sospechoso...
así que fui tras él.
Y dijo que había agarrado los zapatos de esta casa.
Lo llevaré a la comisaría para reprenderlo.
No, no lo volveré a hacer.
- ¡Por favor, no lo volveré a hacer! - ¡Andando!
No vuelvas a merodear por aquí, ¿entendido?
- Disculpe el alboroto. - Está bien.
- Muy bien, adiós. - Perdón.
Tú ¿ya me devuelves los zapatos?
¿Y ahora qué? Me los diste.
¡Que tipo inteligente!
No tiene sentido protegerlos.
- ¡Madre! ¡madre! - ¿qué pasa?
¡Llegó papá!
Querida...
Querida mía, tu hermano dijo que podemos usar el granero...
y la casa de campo.
Estoy muy agradecido...
¿Cómo pudo...? Habrá estado borracho.
¿Qué quieres decir?
Cumplió con la mente sobria.
Igual me opongo.
Más que nada, me opongo puesto que significaría que Anna y John...
deban dejar la escuela.
¿Significa que no lo apruebas?
En fin, es por Ann y John que estoy determinado...
a hacer que el negocio funcione.
Y...
no solo como mi esposa, sino como madre de estos niños...
¿no crees que deberías seguirme?
¡No quiero! ¡No sé!
¡No lo tengo! ¡no lo tengo! ¡No sé! ¡no sé!
¿Qué está pasando acá?
¡Tú! ¡has vuelto a hacer algo malo!
¡No, hice nada!
¿Y qué es todo este ruido?
Ese mini imbécil se trago un anillo de diamantes.
- ¿Qué? ¿Un anillo? - Sí.
- ¿Te tragaste un anillo de diamantes? - Sí.
¿Por qué hiciste eso?
Íbamos a venderlo y a compartir la plata...
pero quería quedarse con todo y se lo tragó.
- No me lo creo. - Es verdad...
¡y ahora dice que le duele la panza!
¿Qué? ¿un dolor de estómago?
¡Pues vamos al hospital! ¡De pie!
- No, iré al hospital. - ¿Por qué no?
¡No! ¡No iré al hospital!
Bueno, pues no habrá hospital.
Pero estoy aquí porque tengo algo para contarles.
Vamos, arriba.
- ¿Qué nos contarás? - No te preocupes.
Tú también, ponte de pie. Todos de pie.
Anna, llevémoslo juntos.
Sí. apurémonos. ¡Vamos chicos!
Me alegro de encontrarlos hoy.
¿Qué tienes que contarnos?
No te preocupes ¿de acuerdo?
- ¿Todos listos? - ¡Sí!
Han hecho un buen trabajo.
Ahora, vamos a hablar un rato...
y sólo lo podemos hacer si nos mantenemos juntos.
Así que no se queden atrás ni tonteen mientras caminamos.
Bueno.
Y... ya que somos tantos aquí...
vamos a actuar juntos.
- ¿Entendido? - Sí.
Y si pasa algo, pues vengan a mí.
Bueno.
- Ahora ¡vamos! - ¡Bueno!
- Bueno, adiós a todos. - Adiós.
- Yong-pal, tira tú primero. - Bueno.
Vamos.
Cuidado al tirar.
Casi estamos. ¡Miren! ¿ven aquellas casas?
Sí.
La que está enfrente es donde se quedarán.
Sí.
¡Miren! ¡Un bote! ¡un bote!
Con cuidado o se lastimarán.
- ¿Ese bote es tuyo? - ¿Podemos subirnos?
Por supuesto.
Pero primero deben tener permiso.
Bueno.
¡Mira el bote!
¿Qué pasa? ¿Por qué están callados?
No hay mucho por acá...
No digas eso.
Si limpiamos este lugar entre todos...
será un lindo hogar ¿cierto?
¡Estoy tan aburrido!
No hay ni un sonido.
- En Jong-ro debe estar genial. - Obvio.
Hermana... ¡Hermana! ¿dónde estás?
Si te gusta tanto, ¿por qué la dejaste?
No quería que la molestaran por mi culpa.
¡Esta amaneciendo!
¡Arriba! ¡arriba!
¡Arriba!
¡Arriba...!
Vamos a empezar algo nuevo en Hyang Rin Won.
DORMITORIO PARA NIÑOS HYAN RIN WON
¡Hola a todos! ¡Aquí viene el maestro!
¡Maestro...!
- Ayúdenme a traer eso - ¡Sí!
Maestro.
- Callados ¿no es genial? - ¡Sí!
Cuidado, no lo toquen. Se lastimarán.
Lo voy a encender.
¿Y Anna? Trae el cuchillo.
¿Lo vamos a operar?
- Trabaja bien. - ¡Sí!
Con esto, haremos fideos...
y ganaremos dinero, ¿de acuerdo?
Pensé que lo íbamos a comer.
No. Esta será nuestra importante cesta de huevos.
¿Entendido? Lo comprenden ¿no?
Pasa la harina. Harina.
¡Agua!
Caramelos ¡hago caramelos! ¡Caramelos de alubia!
No juegues con eso.
No hagas eso.
- ¡Pareces una novia! - ¿Qué?
- ¡Estás cubierto de harina! - ¡Tú!
- Corre bien. - ¡De prisa!
Que gire bien.
Rocía agua y barre.
Que no se te caiga.
- No te preocupes. - Deja de preocuparte.
¡Que sucio! ¿Cómo lo puedes comer?
Espera nomás.
Coman despacio.
¿Qué tienes en la cara?
¿Tienes una cuchara?
- Agua. - ¿No hay agua?
¿No hay agua? ¿Alguien nos traerá agua?
¿No hay agua?
¿Alguien nos traerá agua?
- Yo iré. - Yo iré.
¡Caramelos con pimienta...! ¡Caramelos!
Te cambio caramelos dulces por una pava grande.
Que rico, muy bueno.
¿Quieres chico? Está bueno.
- No tengo plata. - ¿Plata?
¿Por qué sonríe?
Puedo darte caramelos sin dinero.
- ¿De verdad? - Por supuesto.
No sólo eso. Te daré 20 jun más.
- No mientas. - Mira.
Te daré todos los caramelos que quieras...
- y tú me das esas pavas. - ¡No, no!
¿Crees que te las daré?
Pues olvídalo.
No preciso tus pavas para vender esto.
¡Alto!
Son ricos. Mira, prueba algunos.
Vamos.
- Creo que Il-nam se fugó. - No lo creo.
Entonces algo debe haber pasado.
Tengo que ir a buscar agua.
No, tengo que tener más cuidado...
ya que estos chicos son fáciles de tentar.
¿Quién se escapó?
Madre, Il-nam fue a buscar agua y no volvió.
Anna, no te preocupes. Il-nam debe estar cerca de la estación.
Hoy iré para allá. ¿Entiendes, Anna?
- Señor... - Tú, otra vez.
- Una flor para usted. - Claro.
Toma.
- No, se la regalo. - ¿Gratis?
- ¿Por qué me das esto? - Voy a dejar de venderlas.
¿Qué? ¿Ya no la venderás?
Sí y usted también deje de beber.
¿Dejar de beber?
No voy a dejar de beber porque me lo pidas tú.
¿Y te vas a casa o no?
Deje de bromear.
¿Por qué? Y por cierto.
¿Dónde está el otro niño? No lo veo últimamente.
¿Está enfermo?
¿Así que tienen problemas?
No llores, no llores.
Ahora dime todo.
Si hay algo que pueda resolver, te ayudaré.
Espera, vamos afuera.
Siéntate aquí y dime todo.
¿Tu hermano era Yong-gil?
Entonces no sabes adónde se fue...
y ese tipo ¿Kwon...? ¿Kwon va a venderte?
Ese tipo, Kwon.
Es un hombre terrible ¿no?
Ahora, no te preocupes y déjamelo a mí ¿de acuerdo'
- Pero, Mr. Kwon... - Te dije que dejes de preocuparte.
¿Vas a la escuela?
- ¿Terminaste la primaria? - Sí.
Eso está muy bien.
¿Y qué te parece quedarte aquí y formarte para enfermera?
Entonces te ayudaré a encontrar a tu hermano.
Conozco una manera cierta de encontrar a tu hermano.
Déjamelo a mí ¿sí?
¿Qué crees que hacen los niños de Jong-ro?
Sí, te apuesto que estaría bueno estar allí.
Llueve a cántaros.
Yong-pal, huyamos en cuanto deje de llover.
¿Nos acompañas, Yong-gil?
Yong-gil ¿no extrañas a tu hermana?
Sí... ¿pero la volveré a ver?
Si la buscamos juntos, no hay problema.
Según los cálculos de Anna... Necesitamos 50 jun.
Entonces 3 por 5 es 15. 3 por 8 es 24...
250 en un mes... Necesitamos esa plata.
¿Qué haremos?
Es temporada de lluvias así que no podemos hacer fideos.
- Así que... - ¿Qué hacemos ahora, padre?
Viene alguien. Mir quién es.
- Padre, es Dong-dol. - ¿Dong-dol?
¿Qué pasa? está lloviendo. ¿Te duele la panza otra vez?
- No. - ¿Entonces...?
Maestro, yo... yo...
¿Qué pasa? ¿un anillo?
Así que este es el anillo que te habías tragado.
- No lo tragué. - ¿Y por qué mentiste?
Porque lo había ganado solo.
Lo ganaste solo. ¿Y ahora qué?
- Tómelo, maestro. - ¿Qué? ¿me lo das?
Yong-gil dijo que no tenía plata.
Si vende esto...
¿Yong-gil? ¿Así que me quieren ayudar, niños?
Gracias.
Maestro, ¿cuánto puede conseguir si vende el diamante?
¿Diamante?
¡Dong-dol! Esto no es más que un vidrio.
- ¿Vidrio? - Sí.
¿De verdad?
Está bien.
Lo guardaste y luego me lo quisiste dar...
Tu corazón es más precioso que cualquier joya, Dong-dol.
No llores. Pero aclaremos.
Encontraste este anillo, pero no en realidad no es tuyo.
¡Que lindo día!
Anna, bolso.
- Me voy. - Cuídate.
- Padre, cuídate. - Bueno.
- ¿Cómo les va, niños? - Bueno.
Hoy, me voy a Seúl por un tiempito.
Mientras, no peleen ni se alejen de esta casa.
¡Espérenme! ¿Entendido?
- ¡Sí! - ¡Sí!
Volveré con un montón de cosas que les gustan ¿sí?
¡Sí!
- Padre ¿te llevas el bote? - ¿Bote?
Hay mucha agua.
Y sabes que el puente fue atado, ¿verdad?
Bueno, ya no es bueno.
Así que no lo uses ¿de acuerdo?
- ¡Sí! - Bueno, vamos.
El puente es peligroso, no lo usen.
- Y no se acerquen al río. - Bueno.
- Huyamos. - Bueno.
¡No, No!
- ¡No...! - ¿Nos escuchaste?
- ¿Vienes o no vienes? - ¡No...!
¿No vienes? ¡Pues nunca encontrarás a tu hermana!
No llores. ¡Ven con nosotros!
¿No extrañas a tu hermana?
¿No vienes?
¿Así que no vienes?
Pues ven con nosotros hasta el bote. Puedes regresar.
Por cierto, Kwan-sub. No tenemos plata.
¿Para qué? nos agarrarían.
- Con esto remamos. - Sí.
- ¡No... no! - ¡Retrocede!
El maestro dijo que había mucha agua. ¡No lo hagas!
No nos detengas.
¡No interrumpas, idiota!
- ¡Vamos! - ¡No lo hagan!
De prisa. ¡Rápido, rápido!
¡No se vayan! ¿No escucharon al maestro?
No usen el bote. Iré con ustedes si van para ese lado.
¿Qué? ¿vienes?
¡Imbécil!
No digas eso.
¿Y si nos atrapan si vamos para ese lado?
¡No vayas! ¡No vayas, Yong-pal!
¡Rápido!
¡Yong-pal, no vayas!
¡Chicos!
¡No vayan!
- ¡De prisa! - ¡Yong-pal!
¡Me das dolor de cabeza!
¡Yong-gil! ¡Yong-gil!
¡Yong-gil! ¡Yong-gil!
Ojala papá viniera pronto aquí...
¿Qué detiene a John de llegar a su padre?
¿Crees que Yong-gil se compondrá, madre?
No estoy segura. Tiene el pulso débil.
Se ve delicado.
¿Crees que Yong-gil se pondrá bien?
Yong-gil, no te mueras... No me volveré a escapar.
Madre, llegó papá.
¡Cariño! ¡es una emergencia!
- ¿Vomitó toda el agua? - Sí.
¡Yong-gil! ustedes que son mayores deberían haber tenido más cuidado.
Tiene fiebre alta. Hay que llamar al doctor.
¿Cómo llegará un doctor hasta aquí?
Querida, llamemos a tu hermano.
¿Mi hermano? adelante.
¡No tiene sentido!
Ahora iremos a la cárcel.
Tú fuiste el de la idea del bote.
¿De qué sirve decir eso ahora?
¿Y ahora qué?
¿Y si vamos a la cárcel?
- Nos escapamos. - ¿De nuevo?
Sí.
¿Quién le llevará esta carta?
- Yo iré. - ¿Qué? ¿tú?
Bueno. No puedes ir.
¡Chicos!
¡Yong-pal!
¡Yong-pal!
¡Yong-pal!
¡Yong-pal!
Maestro. No volveré a escaparme.
¿Irás a Seúl?
¿A Seúl?
¿Recuerdas el hospital dónde nos conocimos?
- ¿Te acuerdas? - Sí.
Bien. Entonces lleva esta carta y trae pronto al doctor.
- Sí, volveré. - Bien.
Maestro ¿yo también puedo ir?
- ¿Qué? ¿tú también? - Sí.
No, quédate.
Maestro, déjeme usar el bote.
- ¿El bote? - Sí.
No, es peligroso.
¿Qué es esto?
Por favor, dele esto al doctor.
¿Vuelves para recoger a alguien?
- Es una carta urgente. - ¿Qué es todo esto?
¡Vete!
¡Doctor! ¡Doctor!
Por favor, dele esto al doctor.
Esperaré aquí.
De prisa, por favor. Esperaré aquí.
Bien...
¿El niño que trajo la carta sigue esperando?
Sí.
Dice que el niño está en peligro...
Prepara el coche.
Y vienes conmigo.
Allí hay niños pobres, y quién sabe.
Tal vez tu hermano se encuentre allí.
- Eres tú. - Sí.
¿Está muy malherido?
Sí, es urgente. Dese prisa, por favor.
Bueno, vamos.
.
- ¿Qué pasa? - No sé.
Maestro, Yong-pal regresó con el doctor.
- ¿Regresó? - Sí.
Lo sabía.
¿Cómo está Yong-gil?
- ¿Llegó el doctor? - Sí, ahí viene.
Revíselo, por favor.
Dese prisa.
- ¡Myung-ja! - ¿Sí?
Ven para acá. ¿No es tu hermano?
¡Yong-gil!
¡No llores!
Myung-ja, no llores, está bien. Se va a mejorar.
ES HORA DE DAR UNA CÁLIDA MANO A LOS NIÑOS SIN HOGAR
SALVEN A LOS NIÑOS DE LA CALLE
COMPASIÓN POR LOS NIÑOS DE HYANG RIN WON
- ¡Padre, Padre! ¡ven afuera! - ¿Qué?
¡Il-nam!
Me alegra que hayas vuelto, Il-nam.
Hiciste bien en regresar, Il-nam.
Estábamos muy preocupados por ti. Vamos adentro.
Cariño, Il-nam ha vuelto.
¿Este es el niño que se había escapado?
- El niño perdido ha vuelto. - Que bueno, que bueno.
Bienvenido de vuelta.
Que bueno.
¿Esta pava que es? ¿No es nueva?
¿Qué es esto? No llores y dinos que pasó.
El vendedor de caramelos me sacó la pava vieja... me prometió dinero...
Y estuviste ganando dinero en las calles de Jong-ro, para comprar una nueva.
¡Pobrecito!
¡Il-nam!
Así que volvemos a la normalidad.
- Aquí te estás. - Sí.
Siéntese.
- Estas bien ¿no? - Claro.
Una vez llore mucho. Pensé que te ibas a morir.
Sabía que había llorado mucho y que los demás se mantenían vigilantes.
¿Pero por qué estabas tan callado?
Estábamos muy preocupados por ti.
No podía decir nada.
¡Hermana! ¿Te vas a ir otra vez?
Bueno...
Si te parece bien...
entonces me voy a ir con el Dr. Ahn...
a seguir mis estudios y convertirme en doctora.
¿En serio? ¿de verdad?
Es un gran problema.
- ¿Qué pasa? - Vino Mr. Kwon.
¿Qué? ¿Mr. Kwon?
Cuídalos por favor. Iré a verlo.
¿Quién eres?
¿Quién te crees que eres? ¡Entrégalos!
¿Cómo que los entregue?
¡No tienes por qué saberlo! Devuélveme a mis niños.
Siéntate y hablemos con tranquilidad...
¡Tengo los mismos derechos que sus padres!
¡Devuélvemelos ahora!
¿No lo entiendes?
¿Qué es este lío?
¿Qué es esto?
Madre, espera.
¡Querido!
Dámelos.
¡Qué carajo!
¿Qué?
¿Qué?
¡Vamos, diablillo!
¡Myung-ja! ¡Myung-ja!
¡Myung-ja!
¡Afuera, bastardo!
Apúrate, so puta.
¡Yong-gil! ¿estás herido?
¡Corre...!
¡No vayas allá! ¡El puente se caerá!
¡Es peligroso!
¿Te lastimaste?
Arriba.
Mr. Kwon, soy un doctor...
que trata las enfermedades físicas y las enfermedades del alma.
Ud. tiene un alma pequeña y mala. Así que debo tratar eso primero.
¿Trabajamos en ello?
Perdóneme, por favor.
¿Sabe lo que ha hecho? No debe volver a repetirlo.
No.
Entonces, le daré este dinero. Tómelo y vaya.
Esta plata... es para Myung-ja y Yong-gil.
- Tómela. - No, por favor, no puedo.
No vuelva a hacer atrocidades, ¿de acuerdo?
Sí.
- Debe cambiar sus formas. - Sí.
¡Atención todos!
¡Saludo a la bandera!
¡Derechos!
¡Juren como ciudadanos del imperio!
Juramento ciudadano.
Uno, somos ciudadanos de... el gran imperio japonés.
Dos, somos leales de todo corazón al Emperador.
Tres, como ciudadanos del imperio, nos formamos para ser excelentes...
y fuertes ciudadanos.
¡Buen trabajo!
¿Pero cuál es nuestro credo diario?
¡Yo!
¡Il-nam!
¿Cuál es?
Honestidad, y... coraje y amor.
¿Escucharon todos lo que dijo Il-nam?
Sí.
¡Excelente! ¡Digno de aplauso, realmente!
Vine hoy a Hyang Rin Won y vi sus verdaderos yo.
Internamente estaba muy feliz.
Estoy muy agradecido.
Al principio pensé que eran incurables.
Pensaba que eran imposibles de cambiar.
Pero hoy, en realidad me avergüenzo de mí mismo.
Aquí está Yong-pal. Ya lo conocía.
La primera vez que lo vi, tenía una mente perversa...
y pensé que nunca actuaría como un ser humano decente...
pero hoy realizo una hazaña, un gran hazaña, de hecho.
Me alegró mucho. Y acá está Il-nam.
Il-nam es un buen niño, que expió sus malos actos.
Y allá está Yong-gil.
Hizo algo grande.
Una vez sus amigos decidieron volver al lugar maligno.
Yong-gil se sacrificó para detenerlos.
Cuando lo pienso, me siento muy agradecido.
Y aquí está Myung-ja.
También me alegro por ella
Y por todos ustedes.
Se han vuelto excelentes personas...
y se esfuerzan por convertirse en eso, escuchando con atención a su maestro.
¿Saben de quién se esforzó por todo esto?
El gran poder del amor del Sr. Bang.
Creo que ustedes son los niños más felices.
Están esforzándose por volverse en grandes personas...
y todo gracias al Sr. Bang.
Ahora todo el mundo sabe de esto...
y los medios están arengando por todo el país.
Estoy feliz. Hoy es el día más feliz de mi vida.
Ahora que el Sr. Bang tiene un gran poder...
su gran trabajo, finalmente dio frutos.
Así que escuchen bien las palabras del Sr. Bang...
y conviértanse en grandes personas.
Espero que den gran servicio a su país.
Si lo hacen...
ya no habrá más niños pobres como ustedes en nuestro país.
Espero de corazón que ese día llegará pronto.
Gracias...
Muchas gracias.
Sr. Bang.
Le ruego que acepte este dinero, y arregle el puente.
Y enseñe bien por favor, a estos pobres niños.
¡Señor Kwon! Gracias.
FIN
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.