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Cariño, me encanta…
Quién diría que me gustaría tanto un chaleco de pesca.
Mira cuántos bolsillos hay. Y hay más. Observa.
Axel F.
- Sí. Muy bien. - Policía de Beverly Hills.
Deberías hacerlo en la fogata esta noche
- haciendo malvaviscos. - ¡Lo sé!
A Beau y Kay les encantará.
Por cierto, que Beau y Kay nos hayan invitado
- es importante. - ¿Qué? Es importante.
¿Encontraste tu caña de pescar?
Sí, la encontré.
Y estaba con una increíble caja de actividades que hacía
cuando visitaba a la tía Maggie.
- Maravilloso. - Sí.
Esto te gustará.
Mi mondadientes mágico.
- Bueno. - No tiene nada anormal
- este mondadientes. - Parece normal.
Hasta que…
¿Qué?
No sabía que hacías…
¿Qué tal?
- Hacías magia. - Desapareció.
En cierto modo, me alegra que no sabía que hacías magia.
Si no, no habríamos tenido nuestra primera cita.
Solo sé un par de trucos.
Y luego empecé a hacer croché.
¿Qué es eso? ¿Es un condón noruego o…?
Cariño, es una bufanda.
- Es evidente. - ¿Sí?
No la terminé porque me interesó la pesca.
Es gracioso. Miro esta caja y pienso:
- "Me interesaban muchas cosas". - Sí, mírate.
No pude terminar ninguna, ¿no?
Lo sé. No puedes. Es verdad.
Espera. Dijiste "no puedes". Yo…
¿En serio? Porque dije: "No pude".
Me refería a cuando era joven y no terminaba las cosas.
Claro.
"No puedes" significa que tengo un problema con eso.
Dijiste: "No puedes".
No sé. Sí, a veces, ¿sabes?
- Bien. - Sí.
Sí. Agradezco tu sinceridad.
No te obsesiones, Mike. Terminas cosas todo el tiempo.
Mike, ¿cuándo terminarás de rellenar la trinchera de riego?
Theresa la cabra tuvo que sacarme dos veces.
- Mike… - ¡Nunca dije que terminaría eso!
Bueno. ¿Sabes qué?
- Fue un mal momento… - ¿Un kit de magia y una bufanda de rata?
¿Quién nos dejó toda su propiedad?
NEBRASKA LA BUENA VIDA
- Te lo llevo. - Yo puedo. Es muy ligera.
- Lo sé, pero… - ¿Cargo la tuya?
- No, está bien. Yo la acomodaré. - Bueno.
¿Dónde lo armamos?
Dondequiera que estés, ahí.
¿Ahí? Perfecto.
Rio, ¿qué le pasa al señor gruñón?
¿La princesa durmió sobre un guisante?
Podría ser una discusión o una riña, pero presiento que podría ser una pelea.
No hemos discutido desde que volvimos a estar juntos.
Seguro que es sostenible.
Solo debemos evitar decir cualquier cosa
que moleste al otro hasta que muramos.
- Sí. - ¿No? Toda la vida.
Suelo estar muy callado.
Sí. Escuchamos mucho, ¿no? Y vemos muchos programas.
Ya vimos Bosch.
- Bosch - Goliat.
Vimos Carnival Row.
Se trata de un grupo de hadas sexualmente agresivas.
- Y esa es la verdad. - Esas hadas dan miedo.
- Claro. Buena suerte. - Gracias.
¿Quieres relajarte y yo desempaco tu maquillaje?
Lo haré yo. Tú relájate.
A menos que quieras preparar algo y yo me relajo.
Sí, pero tú lo odias más, déjame…
- Pero ¿dónde nos deja eso…? - Oigan, chicos.
Creo que significa que ambos van a relajarse.
- Genial. Me gusta. Me encanta esto. - Gran idea.
Y a mí me encanta esto.
- Nos amamos. - Te amo más. Yo gano.
Intenta no morir de shock, pero terminé de armar la tienda.
- Vaya. - Completo. Listo.
- ¡Genial! Qué bien, cariño. - Sí.
- Creo… - Ahora voy a…
- ¿Terminaste tu bufanda? - …ir al lago.
¿Cuándo hiciste eso?
- A pescar un poco. - Entonces… Amor.
- Mi amor. - Sí.
Veo que vas a pescar.
- Sí. - Y voy a adivinar
que aún no superaste del todo lo que hablamos.
- No. Lo superé por completo. - Bueno.
Y tú también lo superarás cuando regrese con mil peces.
- ¿Qué? - Prepárense para freír pescado.
ALMACÉN
VACA DESAPARECIDA
Conque tú eres el que compró todas las cenas congeladas.
Son perfectas para mi nuevo estilo de vida de soltero.
Con un televisor que funcionara, las disfrutaría más.
Ten paciencia, amigo.
¿Quién sabe? Quizá tú y mi mamá no terminaron del todo.
No, ya está con el pastor Paul. Ella es alguacila y él, pastor.
Son la pareja estrella de Bucksnort.
Sí, pero es muy dependiente y exagerado.
No puede dejar ninguna conversación sin una despedida dramática.
Y no me gusta su apretón de manos. Es muy húmedo.
- Te extraño. - Yo también te extraño.
Bueno, adiós, mi dulce ángel.
Ven aquí.
Llegó el momento agridulce.
Adiós.
Adiós.
Adiós.
Rudy, no te vi entrar.
Lo siento. Debí anunciarme.
Tengo un anuncio. Me voy.
¿Ves? Así se dice adiós.
Es bueno verte, Brandon.
Yo también me alegro de verte. Muy bien.
¿Cómo van las cosas con el pastor?
Ojalá se relajara.
No sé cuánto más pueda soportar estas cosas intensas.
Son muchas despedidas para alguien que nunca se va.
No era tan popular desde que usé una camiseta sin mangas en VFW.
Sí. Yo tenía uno, y luego se fue.
No sé qué estoy haciendo mal que tú haces bien.
- ¿Cuál es el secreto? - Me froto pis de pescado.
¿Es verdad?
¡No! Simplemente no apesto para pescar, Mike.
Te desesperas. Sienten tu necesidad.
¿Debo actuar con más calma?
¿Crees que debería sostenerlo así?
- Como si no estuviese… - Sí, no mires.
- …pescando. - ¡Mordió!
- Es broma. - ¿Qué?
- ¿Qué fue eso, un disparo? - Rayos. Nudillos ha vuelto.
- ¿Quién es Nudillos? - El terror de este lago.
Solía pescar con dinamita.
Tiene una gran puntería para no tener dedos.
Que no tengas dedos
no significa hacer lo que quieras.
Voy a hablar con él.
Les disparó a esos peces. ¿Qué crees que te hará a ti?
- Dios, ahí viene. - Sí. Aquí vamos.
- Escúchame. - Sí.
No lo mires a los ojos
y no hagas nada ostentoso con las manos.
- Solo lo pondrá triste. - Bien…
- No… - ¡Hola! ¿Cómo estás, Nudillos?
Soy Mike. Pescador nuevo.
Como tú digas, rubia.
¿Lo llamaste Nudillos?
- Me dijiste que se llamaba así. - No, no es su apodo preferido.
¿Crees que "rubia" es mi apodo preferido?
Bueno.
- Por favor. - Gracias.
Vine a hablarte de mi mamá.
No está acostumbrada a que alguien sea tan intenso.
¿Es demasiado?
Es muy no suficiente.
Con mi mamá y el romance, le gusta lo antes posible y TET.
¿Qué es TET?
Me alegra que preguntes. Es "todo el tiempo".
Se me ocurrió a mí.
- Qué inteligente. - Sí.
Dale toda la enchilada a mi madre y luego dale otra enchilada.
RÍO MILAGROSO
¿Qué…?
DIOS ES BUENO
Bueno.
CONSTANCE NO ESTÁ NADA MAL.
Tiene derecho a permanecer hermosa.
Todo lo que haga o diga será usado en mi contra.
Espera. ¿Le dijiste a Mike que nunca termina nada?
Debo decirte, Rio, eso es muy estúpido.
No entiendo por qué es para tanto.
Cuando la gente me dice mis defectos de carácter, lo agradezco.
Todos odian cómo dices "Barzelona".
En Barcelona, todos dicen "Barzelona".
- Pero nunca… ¿Has ido? - Sí…
No se trata de mí. Se trata de Mike. ¿Sí?
Y necesito salir de esta pelea.
La única forma de que Mike lo supere es atrapando un pez.
Eso nunca va a pasar.
Mike solo atrapará un pez si le clavas uno en el anzuelo.
No será necesario
porque tendremos una conversación, y todo estará bien.
Buena suerte, porque tiene un humor raro.
Normalmente, puedo burlarme de él y eso me hace sentir mejor,
pero no se reía de nada.
Ni siquiera era divertido burlarse de él.
Hice un montón de chistes sobre la longitud de su caña
y luego empecé a mover la mía.
- Hice este. - ¿Sí?
- Hice este. - Clásico.
Este. ¿Sabes? Atrápalo, enróllalo.
- Muy gracioso. - ¿Verdad?
Esto es lo que hizo.
- ¿No entendió? - Lo entendió.
Pero no le pareció gracioso.
- Se equivoca. - Gracias.
Voy a hablar con mi marido.
Hice bromas sobre cañas, gusanos, gusanos serpenteantes. ¿Recuerdas?
- ¿Quieres verme pescar? - ¿Qué? ¿Con tu pene?
Con mi pene.
Ahora no.
- Hola, amor. - Amor, escucha.
Estos peces se vuelven más listos con el tiempo.
Siento que veo la evolución en tiempo real.
Empiezo a preguntarme: "¿Cuándo nos pescarán?".
¿Por qué no volvemos al campamento y nos relajamos…?
Te encantaría, ¿no?
Basándome en tu tono,
veo que aún no terminamos de hablar de lo que dije antes.
Porque quizá tengas razón.
Tienes razón.
- No termino las cosas. - No…
- No tengo razón. - Es vergonzoso.
- Tramitas los impuestos cada año. - Apenas.
Tienes un título en Periodismo. Son cuatro años.
Evidencia contundente de que aguantaste cuatro años.
Y luego me convertí en granjero. Ni siquiera estoy usando mi título.
- Eso… - Dios mío.
- ¡No toques el tema! - Tienes razón.
Renuncié a todo. No solo a mis pasatiempos.
- No hablaba… ¡No! - Dejé mi trabajo, lo que estudié.
- Mike. - ¡Renuncié a toda mi vida!
- Amor, estás dando vueltas… - ¿Y si renuncio a la granja?
- ¿Y si sigue eso? - Estás…
¿Entiendes? No tienes que hacer eso. Escucha.
Tengo que atrapar un pez.
Todo lo que soy,
todo lo que creo y represento…
Me voy a sentar.
- …depende de esto. - Claro. No. Te entiendo.
Me sentaré aquí y haremos esto.
Vamos a esperar,
y me quedaré aquí cuanto sea necesario.
Lo cual será rápido, porque creo en ti.
Bueno.
Bueno. Es este.
Mike… Oye. ¿Qué…?
- ¿Qué…? ¿Es…? - ¿Sí?
- ¿Qué? ¿Ya es de mañana? - Sí, señora. Buen día para ti.
Una actualización de anoche.
Aún no picaron.
Pero la buena noticia es que los peces dejaron de verme como una amenaza,
- que es justo donde los quiero. - ¿Qué?
- ¡Buenos días! - Hola.
No sabía qué querías, así que hice todo lo que teníamos.
Bueno. Quiero lo mismo que tú.
Comeré lo que sobre después de que comas lo que quieras.
Esto tiene que parar.
Tienes razón. Es muy extraño volver a estar juntos, ¿sabes?
Se supone que debemos ser una pareja
perfecta y sana de repente.
Como si fuéramos Mike y Rio.
Tienen buenas intenciones, pero vaya que…
- Es duro. - Es cuesta arriba.
Tengamos la primera pelea de nuestro nuevo matrimonio.
No podemos seguir conteniéndonos. No es bueno para las tripas.
Bueno. Me encanta. Vamos. ¿Por qué pelearemos?
Cuéntame de tu día.
Fingiré que escucho, y luego me llamas
- un cubo de… Sí. - Un cubo de crema agria caducado.
Muy bien. Mike y yo estábamos en el muelle.
El lago estaba tan sereno, las truchas picaban.
- ¿Qué carnada usabas? - Dios. ¡Me estás escuchando!
- ¡Lo siento! - ¡Beau, me estás escuchando!
Ahora me importa lo que dices. ¡Esto apesta!
Espera. ¿Qué pasa?
Intento girar los ojos. Ni siquiera suben.
Parece que quisieras defecar.
Se me da fácil hoy en día.
- ¿Qué haces? - Intento suspirar.
Es como si jadeara.
- Déjame intentar girar los ojos. - Sí.
- Espera. ¡No te caigas! - ¡Iba directo hacia atrás!
¿Por qué no empujas? Dame un buen empujón.
Te empujaré.
- Dios. - Dios mío.
- ¿Por qué no puedo hacerlo? - No lo sé.
Brandon, ¿Paul aún me espera?
Sí. Sigue aquí.
¡Dios mío!
Ayer fue una locura. No puedo alejarme de él.
- Connie, ¿me escuchas? - ¿Rudy?
Pon el canal 28. Es privado.
¿Estás ahí?
Te oí en el escáner policial que me diste.
Y Mike me dio un kit de magia.
He tenido una suerte increíble.
- Es bueno hablar contigo. Suenas bien. - Tú no.
¿Perdón?
Digo, suenas molesta. ¿Estás molesta?
Es el pastor Paul.
Creo que voy a dejarlo. Es muy intenso.
Es algo que tienen en común con el pastor.
Eres un huracán, Connie. Un tsunami para los sentidos.
Tardé un poco en acostumbrarme al agua. Tal vez eso necesita el pastor.
No lo descartes aún.
Eres un buen amigo, Rudy.
Lamento que las cosas hayan sido incómodas entre nosotros.
Es un placer hablar contigo. Es incluso mejor escucharte.
¿Qué fue eso?
No me creerías si te lo dijera.
¡Oye! ¿Cenamos al aire libre?
No. Lo siento. Tenemos que hablar.
Claro.
- ¿Qué pasa? - Creí…
Creí que tendríamos algo más casual,
pero vas muy rápido.
Eres como un patito, y yo fui lo primero que viste.
Para ser sincero, yo también me siento fuera de mi zona de confort.
No entiendo.
Si no querías esto, ¿por qué lo haces?
Porque Brandon me dijo.
- ¿Qué? - Me dijo que lo subiera al máximo.
Me dijo que mientras más público, mejor.
Voy a hablar bien con ese chico
y no usaré palabras de la iglesia.
Cariño, tengo una idea. ¿Sí?
Creo que debes relajarte.
Creo que los peces necesitan sentir que estás relajado.
Y te ayudaré con un masaje en el cuello.
- Bueno. - ¿Sí?
- Siento que lo sentirán a través de ti. - Bueno.
Pero no estás prestando mucha atención, ¿no?
Eso está bueno.
- Solo… - Se siente muy bien.
Creo que has engordado.
Me dijiste que me veía jugoso.
Maldición, sí, y es cierto.
Rio, intentamos pelear como nos dijiste,
pero va muy mal.
Atacamos la apariencia del otro,
pero ella es muy hermosa y yo soy muy jugoso.
¿Hay otras áreas que debamos explorar?
Chicos, no tengo tiempo para nada de esto.
Oye, ¿adónde vas con mi pescado?
¡Si intentas liberarlo en la naturaleza,
ya está muerto!
¿Y por qué los invitaste?
No quería invitarlos. Creí que tú querías invitarlos.
No. Dije que podíamos, si eso querías.
Es difícil leer tu tono porque siempre estás…
Enojada conmigo.
Lo siento si quieres estar cerca de mí.
Me gusta, es como una manta pesada.
Y pienso: eso se siente bien.
¿Mi ira es como una manta pesada?
Yo también estoy enojado. Y pienso:
"Es una buena combinación. Nos complementamos".
- Dios. Está sucediendo. - Está bueno.
- Sigue así. - Sí.
Siempre veníamos solos.
¿Por qué querría traer a alguien nuevo esta vez, Shrek rosado?
¡Mujer de piel de porcelana!
- Ahora me halagas. - Lo haré de nuevo.
Tus pies siempre fueron más grandes de lo que debían ser para tu cuerpo.
¡Cerdito grandote!
¡Hermosa y pequeña mujer!
¡No soy pequeña! ¡Mido 1.75 metros!
¡Para mí es pequeño, cosa hermosa!
Esto se siente muy mal.
¿Rio?
¡Mike!
¡Mira! ¡Atrapaste un pez!
¡Mira! ¿No es una locura?
¡Un pez vivo de verdad! ¡Lo lograste!
Es un luchador.
Sí… Vaya, no le gusta esto.
Mejor que lo meto. Te dejo para que lo recojas, ¿sí?
Ahí va.
Se ha calmado. Creo que será fácil traerlo.
¿Me viste ponerlo ahí?
- Sí. - Bueno.
Sí.
¿Sí? Puse uno de los peces de Kay en tu anzuelo.
- Lo hice. - ¿Crees que soy tan mal pescador?
Sinceramente, no entiendo por qué no pescaste nada.
Cuando estaba allá, pensaba: hay muchos peces aquí.
No entiendo. Deben tener hambre.
Están jugando conmigo.
Fue una estupidez. Lo que dije fue muy estúpido.
- Lo siento mucho, me arrepiento. - No.
Y no lo digo en serio.
Cariño, creo que lo dices en serio y tienes razón.
Creo que es la verdad.
Creo que dejas las cosas rápidamente.
Y no creo que eso sea necesariamente malo.
De verdad creo
que hay gente que sabe mucho de una cosa
y tú sabes un poco de muchas cosas diferentes.
¿Me entiendes?
Te convierte en un renacentista.
Mike, sé que no te rindes cuando sea importante.
Porque sé que nunca me abandonarás.
Gracias, cariño.
- Cielos. Hola. - Este es mi bote.
- Nudillos… Buen día. Sí. - Se llevaron mi bote.
- Tomamos tu bote sin preguntar. - Sí.
- No es justo para ti. - Pero lo devolvimos
y con gusto pagaremos el alquiler.
Está bien.
Quiero 1000 dólares en bitcoin.
- ¿Bitcoin? - ¿Tienes bitcoin?
No creo que se lleve con uno.
- ¿Una transferencia? No tengo… - Supongo que sí.
- Pero no sé… - Tengo una idea.
¿Y si te ofreciera una experiencia?
Una que te volaría la cabeza.
No lo sé. Tal vez.
Esta es una bufanda normal.
¿O no?
¡Porque una bufanda normal no puede hacer esto!
¡Santo cielo!
- ¡Santo cielo! ¿Eres mago? - ¿Qué?
No, amigo. Soy un hombre renacentista.
- Tienes algo en la línea. - ¿Qué?
- ¡Cariño! - ¿Qué?
- Dios mío. - ¡No pescaste!
- Está bien. Tranquilo. - Mordió.
- Bueno. Voy a traerlo. - Bueno. Tráelo.
¿En qué diablos estabas pensando?
¡Te metiste con mi relación
y engañaste a un hombre de Dios!
A la larga, no creo que me favorezca.
Al menos la iglesia no tiene un confesionario.
Habría sido muy incómodo decirle al pastor lo que le hice
al pastor.
Con quien sea que salga, es mi elección.
Supongo que me está costando lo de ti y Rudy más de lo que pensé.
Si tuvieras una vida amorosa, tal vez…
No te preocuparías tanto la mía.
Es un pueblo pequeño.
Y ya encontré a todas las que había que encontrar.
A veces dos veces.
¿Has oído hablar de Internet?
- Sí. - Usa una aplicación,
sube a tu auto y ve a buscarla, porque no va a venir a ti.
Para que conste, ahora hay aplicaciones con las que vienen a ti.
Eso es para los vagos. No te crie así.
- ¡Volvimos! - Estamos aquí. ¡Nada de visitas!
- Está bien, pero… - Pescamos un pez enorme.
- ¡Enorme! - De hecho, Kay,
- usamos uno de tus peces como carnada. - Sí, es…
- Resulta. - Eso pasó.
- Pero se lo dimos a Nudillos. - Nudillos.
Hay novedades.
- Nos peleamos… - Sí, eso…
Estamos aquí haciéndolo…
Decidimos que no los queríamos cerca,
así que empacamos sus cosas, y están allí.
Están por allá. Su prensa francesa y su cúrcuma.
Es jabón de pino, ¿no?
- De verdad… - Empacaron.
Creo que desde que lo compramos…
- Está empacado. - …no estuvo tan empacado.
- Bueno. Ya sabes. - Bueno. Lo siento.
Queríamos hablarles de nuestra mañana loca.
Perdón por interrumpir su encuentro sexual.
¿Quién dijo que paramos?
- Vamos a la carretera. - Quiero…
- Prefiero irme. Sí. - Vamos a la carretera. Sí.
¿Qué te parece?
Quiero decir que esto es pasarse, pero me gusta.
¿No es blasfemo usar un cartel de la iglesia para ayudarme a ligar?
No. Mi jefe es muy tranquilo.
Y buena suerte con eso.
Gracias, pastor.
Subtítulos: Paola Cortez
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