Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Hola, señor. ¿Se siente desanimado?
Intente defecar mentalmente. Haga terapia con Rio.
¿Señor? ¿Quiere un volante? ¿No? Bueno.
Hola, Ray. ¿Oyes voces en tu cabeza?
¿Qué tal si agregamos la de Rio?
- Terapia con Rio. - No.
Quería hablarte de las semillas.
¿Vas a hacer un pedido o no?
Elegir qué plantar es una decisión importante. No quiero apurarme.
Siempre y cuando decidas para el fin de semana.
"El fin de semana". ¿Te imaginas?
Sí.
- No hablas en serio, ¿no? - Sí.
No. ¿El fin de semana?
Clara, con esa voz tan calmada, debes estar ocultando algo, ¿no?
¿No quieres hablar con un profesional?
Tus palabras arruinan vidas y matrimonios.
¿Eso dice la gente?
Kay fue a terapia contigo y dejó a su marido.
Dicen que volvieron a verse,
pero es un desastre.
La terapia es un viaje.
Parece que todos a tu alrededor se están derrumbando.
Es una caracterización injusta.
¡Ray! ¡Me estás matando!
No puedo tomar ya esa decisión.
- Elige una planta. - No. Él es apasionado.
Está gesticulando. ¿Y qué?
El que vive en casa de cristal no debería ocuparse del jardín del otro.
Bueno. Eso no es un dicho.
Lo dije. Es un dicho. Lo dije.
De acuerdo.
¿Por qué Ray esperó para decirme la fecha límite?
Creo que quería verme sufrir.
- Me la tiene jurada. - Tal vez sea lo mejor,
te obliga a decidir.
- ¡Ay, Dios! ¡No! - ¡Oye!
¡Cielos! ¿Otra vez?
Si van a estar ahí, al menos tomen algo de ropa sucia
y pónganla en la secadora, ¿sí?
- No, no toquen nada. - No pongan nada en ningún lado.
NEBRASKA LA BUENA VIDA
Me alegra mucho que estén conectándose.
Pero no pueden andar…
conectándose por toda la casa, en la despensa, en las escaleras.
En la tabla de planchar.
Que pueda colapsar lo hace emocionante.
Es extremadamente floja.
Necesito paz y tranquilidad.
- Qué directo. - Debo pedir las semillas.
Invertimos todos nuestros ahorros en eso,
y les pedimos prestado mucho dinero a unos amigos.
Hemos pedido muchísimo dinero.
- De verdad. Es sorprendente. - Todo eso está atado a las semillas.
Ahora, ¿de qué semillas hablo? ¡No lo sé!
Aún no lo sé. ¿Por qué?
Porque cada vez que me siento para concentrarme, oigo…
No puedo revisar mis carpetas y tomar esta decisión que cambiará mi vida
mientras ustedes dos se frotan en cada rincón.
- No puede hacerlo. - Si tienes problemas con las semillas,
- ¿por qué no hablas con Kay? - Sí.
Olvidé más semillas de las que hay en tus carpetas.
Todas esas carpetas.
Las apilamos e hicimos el amor sobre ellas.
- ¿Sobre mis carpetas? ¿Mi investigación? - Escúchame.
Sí, me gusta esa inclinación.
- Voy a dar una vuelta. - Da una vuelta.
- Siempre te hace sentir mejor. - Debería ayudar.
Chicos, les sugiero terapia de pareja.
¿Porque te hacemos quedar mal como terapeuta y todos hablan de eso?
No. Para nada. Un poco.
Pero, sobre todo, creo que sería importante para ustedes
tener una sola sesión
donde puedan hablar de este nuevo capítulo.
No nos harán terapia.
No lo sé, Beau.
Podría ser bueno tener una perspectiva externa.
¿Ven? De eso hablo.
Ustedes no se están conectando aquí.
Solo se conectan…
Está bien.
Pero buena suerte para abrir esta bóveda.
- Genial. - Le dice "Alcatraz" a su cerebro.
- Arregla esas luces, novato. - Sí, capitana.
Jacob me sigue por un proyecto escolar.
Quiero demostrarle que la policía de Bucksnort no es broma.
Es un pueblo chico y tranquilo,
pero en cualquier momento podría haber un asesinato.
Todo listo.
¿Ya podemos ir a atrapar criminales?
Veo muchos programas de policías,
sé que la segunda persona con la que hablamos probablemente lo hizo.
Ser policía no es como en la televisión.
Me llevó toda una vida perfeccionar mis instintos,
pero ahora siempre atrapo al culpable.
- ¿No es así, Rudy? - No. Yo no fui.
No soy un criminal. No hay necesidad de rastrearme.
Debo irme.
Actúa normal.
- Amor. - ¿Sí?
No sé si llegaré a la fecha límite con esta decisión.
Creo que debo ir a la calle principal
a preguntarle a la gente qué piensa de las semillas.
- No. No lo hagas. - A cualquiera que pase caminando.
¿Podrías ser un poco más normal y centrado por ahora, al menos en público?
Intento conseguir más pacientes, y todos creen que separé a Beau y Kay,
y luego ven que estás estresado.
Sí. Tienes toda la razón.
Tu negocio de terapia es muy importante.
- Gracias. - Y, si decido mal,
podría ser la única fuente de ingresos.
- Te amo. - Dios…
Es demasiado estresante ser el único…
- ¿Notas esa energía que tienes ahora? - ¿Qué?
¿Puedes tomarla y…
- ¿Acorralarla? - …acorralarla en el cobertizo?
- Aduéñate del cobertizo. - Iré al cobertizo
y tomaré una decisión
que determinará si triunfamos o fracasamos.
- Creo en ti. - Yo puedo.
¿Has visto las gafas falsas que uso en terapia a veces?
Los pacientes de Nueva York
respondían bien al verlas.
Desde Navidad nos divertimos, sí,
pero ¿cómo sé que él sí cambió?
¿Por qué no le hablas usando la palabra "siento"?
Siento que me gustaría asegurarme de que has cambiado.
Beau, tu esposa, Kay, te dijo algo.
¿Tienes una respuesta?
- Beau, estamos haciendo terapia. - Sí, haré lo que quieras.
Bien, ya decidí. Quiero que me acompañes en un crucero.
- No voy a hacer eso. - ¿Un crucero?
¿Es importante en la relación?
Sí, quería tomar uno por nuestro sexto aniversario,
y me dijiste que no, porque no quieres hacer nada nuevo.
¿Puedes usar "siento…"?
Siento que el hombre que se negó a ir al crucero conmigo
no es con quien quiero estar.
¿Me toca a mí ahora?
Creo que estamos esperándote.
Siento que eso fue hace 15 años
y siento que ya no puedo hacer nada al respecto.
Claro que sí. Puedes tomar un crucero conmigo.
Kay, no puedo hacerlo.
O te subes a un barco conmigo en dos días,
o terminamos.
No es justo.
- O vienes o me pierdes. Así de simple. - No puedo ir.
Supongo que eso es todo.
- Hasta luego, amigo. - No.
- Kay. - Gracias. Siento…
que me has aclarado algunas cosas.
Bien.
No funciona así, ¿verdad?
Tengo miedo de irme de crucero.
Listo. Ahí está. ¿Feliz? Tal vez puedas ayudarme con eso.
Bien. ¿Quieres hacer terapia en privado?
No lo llames así. Llámalo de otra forma.
¿Cómo quieres llamarlo?
- Hora de hablar. - ¿Hora de hablar?
- ¿Hablamos? - Sí.
Tal vez…
Podrías ayudarme a subir al cr…
Disfruta este ataque de pánico, Beau, porque será el último.
¡Me pasa algo!
Han pasado tres horas. Debo resolver esto.
Aquí vamos. Háblame, alfalfa.
¿Quieres vivir aquí? ¿Quieres ser fértil aquí?
¡Ven a mí! Estoy abierto. ¡Ven a mí! Lo que sea.
Alfalfa, vamos.
¡Repollo! ¿No? Col.
¡Piensa!
¡Dios! ¡Esto no funciona!
- Dios santo. ¿Mike? - Kay, lo siento.
No quiero molestarte, pero…
- ¿Podemos hablar de semillas? - No.
Espera.
Necesito que alguien escuche mis ideas, y Rio está ocupada con la terapia de Beau.
- ¿Beau está haciendo terapia? - Sí.
- Buena suerte para que se exprese. - Creo que está por lograrlo.
Ha estado escribiendo sus sentimientos en un diario.
- No. ¿En un diario? - Sí.
Ya me dijo que no hará el crucero conmigo.
¿De qué más hay que hablar? No va a cambiar de opinión, ¿no?
Bueno, han pasado cosas más raras.
¿Tienes una pizarra? Anotaré un par de cosas.
¡Las chicas de recortes están ahí!
¡Muy bien, señoritas! ¡Creemos recuerdos!
"Los cruceros son prisiones flotantes sin guardias".
"Prisiones flotantes". Interesante. Sí.
También: "Los cruceros van a aguas internacionales, y no hay leyes".
De acuerdo.
¿Y si me pone nervioso el tamaño del cóctel de camarones?
¡Son camarones grandes!
¿Y si accidentalmente digo "gambas" y todos dicen:
- "¿Qué? ¿De dónde eres?"? - Claro.
¿Y si me hago amigo de una huérfana que vive bajo cubierta?
Podría pasar, y soy compasivo. No dejaría a la niña sola.
¿Y si un tipo rico empieza a burlarse de mí porque
entré a una zona exclusivamente rica?
Quizá empezar verbalmente fue demasiado.
Beau, probemos otra forma de hacer que te expreses, amigo.
¿Qué emoción está surgiendo para ti ahora?
¿Puedes relajar los músculos de la cara?
Eres la persona más rígida que vi en mi vida.
Gracias.
Hasta el cielo. Bien.
Liberemos todo ese estrés a través de tu sacro.
- Si hago eso, vaciaré la habitación. - De acuerdo.
- Desayuné mucho. - Está bien.
Beau, enumera todos tus miedos de cruceros.
Bueno. Eh… Una cosa, cuartos pequeños. No, gracias.
- Cuartos chicos, gente extraña. - Bien.
- Eso es. - Sí, síguelo.
- Cuidado, extraño. - Sí.
Todos se cuelan.
Hay una fila. No puedes ir a la mesa de bufé.
- ¡Usa las pinzas! - ¡Bien!
- ¡Ahí hay pinzas! - ¡Sí!
- ¡Usa las pinzas! - ¡Sí!
- ¡Usa las pinzas! - ¡Usa las pinzas!
- Solo tienes que… - Bien, Beau.
¡…usar las pinzas!
Rudy, ¿estás bien?
Ayer estabas actuando raro,
y no a tu manera rara habitual y adorable.
¿Qué quieres decir?
Rudy, cuando dijimos "criminal",
te levantaste y huiste como una liebre de dos metros.
¿Hay algo que quieras decirme?
¡No!
Bueno, busqué tus antecedentes penales.
Como te dije, siempre atrapo al culpable.
Hay que dejar de huir en algún momento.
Si vienen refuerzos, diles que no me resistiré.
Rudy, baja las manos.
Son unas multas por exceso de velocidad en Misuri.
¿Qué no me estás diciendo?
Nada, pero acabo de recordar que puse mucha avena en la comida de Theresa.
- Tengo que irme. - ¡Rudy!
No le digan a Rio que hablaron conmigo.
Yo debería estar en casa.
Pero si la ven y hablan con ella, díganle que yo estaba relajado.
Ahora, tengo a las diez mejores contendientes.
Buscamos la menor cantidad posible de riesgo.
Linda, tienes los melones.
- Clara, el brócoli. - Me encanta el brócoli.
Clara, estás muy emocionada con el brócoli. No serás objetiva,
así que te daré el mijo, ¿sí?
- ¡Kay! - Dios.
Tus contendientes son las remolachas y las habas lima.
Tienes razón, Clara.
- Rio enloquece a la gente. - Lo sé.
Bueno. Ahora, usen la carpeta para ponerse al día.
Si tienen un USB, busquen una computadora, ¿sí?
En unos 30 minutos,
deberíamos estar listos para la presentación.
- Tengo pánico escénico. - ¿Pánico escénico? Genial.
Podemos hacerlo tú y yo, a solas.
- De acuerdo. Dios mío. - ¡Clara!
La nave es grande, pero el cuarto es muy chico.
¿Por qué es tan chico?
Las paredes se están cerrando.
Beau, es muy interesante el tipo de lenguaje que usas.
Dices "cuarto pequeño" y que las paredes se cierran, ¿no?
¿Soy claustrofóbico?
O quizá lo que temes de ese crucero
es estar en ese cuarto chico con Kay y todas sus expectativas,
esperanzas y sueños contigo.
- No. Siguiente. - De acuerdo.
¿Crees que es importante que no hayas querido ir a ese crucero
en su sexto aniversario?
No. Siguiente.
Pero es su aniversario, y, obviamente,
tendrían que hablar y pensar
en la relación, ¿no?
¿No crees que eso te asusta?
No lo sé.
Solo sé que me da más miedo perder a Kay que cualquier otra cosa en el mundo.
Lo sé, ¿no es curioso que lo único a lo que le temes
es lo que está alejando a Kay?
Qué bien. Escribe eso. Esa es buena.
Y dado nuestro nivel actual de potasa, creo que descartaremos los tubérculos.
Linda, ¿me lees tus notas?
¿Debía tomar notas?
Clara, ¿y esa calcomanía de gato en la carpeta de bayas?
¿Ves? Parece que se está comiendo un arándano.
Me estoy divirtiendo mucho.
Tenemos que ponernos serios.
Siento que soy el único al que le importan mis semillas.
Digamos que nos decidimos por los pepinos,
pero juzgamos mal la última escarcha.
Plantamos muchos de ellos, pero… llega el frío. ¡Pum! Perdimos todo.
Nunca se sabe qué pasará.
Lo único que sabemos con certeza es que debemos elegir un camino.
Una vez que elegimos ese camino, no hay vuelta atrás.
Después de todo lo que pasó,
hay una posibilidad de que te quedes sin nada.
Solo habrá un campo de pepinos viejos y fríos.
Sí, y aunque hayas conocido al pepino de toda la vida,
estás poniendo tu corazón en ese campo, ¿no?
Y no sabes qué va a pasar.
Estamos en la misma onda, hermana.
Kay, ¡somos Rio y yo! ¡Tengo algo que decirte!
- ¡Kay! - Clara, esto es tuyo.
- Genial. - Todo esto es tuyo, ¿sí?
- Si Rio pregunta. - Mike. Hola.
- ¡Hola! - ¿Qué haces aquí?
¿Por qué no parpadeas?
Tu esposo está enloqueciendo y arruinó nuestra sesión de recortes.
No es cierto. No está bueno.
Kay, he estado trabajando en mí.
- Rio me hipnotizó. - No lo hipnoticé.
- Lo hizo. - Fue la terapia.
Ya no le temo a los cruceros
y acepto la incertidumbre contigo.
Arriesguémonos y vayamos a aguas abiertas.
- No puedo. - ¿Qué?
No, no puedo. Lo siento.
- Kay. - Tengo que irme.
Ven, escúchame. Está bien. Busca el piso.
Derrítete. Eres un fluido.
- ¿Estás bien, amigo? - Beau, ¿necesitas un cubo?
- No soy lo que siento. - De acuerdo.
- Hola, Beau. - Oye.
Solo quería ver cómo estabas.
Me gusta tu ropa. Muy anaranjado.
¡Espera! ¿Kay y tú irán de crucero?
No. ¿Recuerdas los ejercicios de respiración que me enseñaste?
- Sí… - Los estaba haciendo
y, me di cuenta de que enfrenté mis miedos por Kay.
- Sí. - No por mí mismo.
Así que…
- Me voy a conocer un delfín. - Esto es genial.
Estoy muy orgullosa de ti. Lo estoy. Espero que puedas ver un delfín.
Conoceré…
un delfín.
- Muy bien. - Mira.
Quiero que sepas que todo esto es gracias a ti.
Aunque la terapia no es real, tú sí.
- Pues… - Eres una persona real.
Gracias. Sí. Ojalá me sintiera como una buena terapeuta,
pero no puedo porque… mírate.
Te irás de crucero sin Kay,
y mi esposo está en el campo, mirando la tierra y pensando:
"¿Qué quieres que te plante?". Y yo no sé qué…
Sí, porque busca una semilla sin riesgos.
Y eso no existe.
- Pues… - Todo en la agricultura es un riesgo.
Ustedes dos deben correr ese riesgo juntos.
Es lo que intenté que haga Kay.
Espera. Lo siento. Eso…
Eso fue muy útil.
- Bien. - Fue bastante sabio.
Parece que las gafas falsas están en la otra cara.
¿Cómo supiste que eran falsas?
- Te las quitaste para leer. - Bien. No lo volveré a hacer.
- Es algo básico. - Sí.
Gracias por venir, Rudy.
Lo que sea por ti, mi diamante.
¿Por qué estoy esposado a la silla?
Connie pensó en simular un interrogatorio para mi proyecto escolar.
Y como no me ocultas nada,
supuse que estarías dispuesto.
Gracias por asumir lo correcto.
Sé lo de las multas por velocidad, Longfellow.
¿Quieres un café?
¡Porque no te lo daré!
¿Qué hiciste? ¿Dónde están los cuerpos? ¡Es divertido gritar!
Rudy, responde las preguntas de mi compañero.
Oye. No la mires. ¡Mírame a mí!
Sé lo que hiciste, desgraciado. ¡Sé lo que hiciste!
Fue una apuesta ilegal.
Era jugador en casinos clandestinos del estado de Misuri.
Connie, tenías razón. Solo dices: sé lo que hiciste,
y cuentan todo lo que hicieron.
Jacob, ¿puedes entrar y escribir una confesión?
Sí, señora.
Adiós, Sr. Rudy. Gracias.
Lo siento, Constance. Estaba avergonzado.
No quería que pensaras mal de mí.
Bueno, eso no me encanta, pero…
Me enamoré del hombre que eres hoy.
Tuviste algunos problemas de dinero en el pasado.
No tan pequeños. Un poco más de 400 000.
Para pagar esa deuda, fui con un prestamista.
Pero no pude pagar el interés.
También perdí ese dinero.
Toqué fondo. E hice lo único que me quedaba.
¿Tuviste una conversación sincera con el prestamista?
Quemé mi granja entera por el dinero del seguro.
¿Y estás viviendo con Mike y Rio
porque quemaste tu propia granja para pagar tus deudas de juego?
- Sí. - Vaya…
No sé qué es
más perturbador, los crímenes o que…
No me lo dijiste cuando tuviste la oportunidad.
Necesitaré tiempo para pensarlo.
Tal vez deberías irte.
Lo entiendo.
Respetaré tu espacio.
- Hola. Ay, Dios. - Mira esto.
- Realmente… - Sí.
- Realmente subiste el nivel, cariño. - Sí, creo que oficialmente
perdí la cabeza haciendo esto.
Parece que todos tenían razón.
Seguro arruinaré toda la granja.
Y acabaré con tu negocio de terapia en el proceso.
- No. - Me desesperé tanto
que comí algunas semillas pensando que me dirían algo.
Ahora me duele el estómago.
- ¿Te comiste una? - Sí, pensé que ayudaría.
Amor, empiezo a pensar que tal vez no haya una…
semilla perfecta, ¿sabes?
Creo que tienes que decidirte
y dar el salto.
Así que me ofrezco para…
¿Puedo hacerlo contigo?
- ¿Podemos hacerlo juntos? - ¿En serio?
- Sí. - Sí.
- Por favor. - No quiero dejarte solo en esto.
De acuerdo. Gracias, ¿sí?
Dime qué has pensado.
- ¿Empiezo por el principio? - Bueno, o sea…
- Bueno. - Sí.
- ¿Qué es una semilla? - ¿Qué tenemos?
- Bueno. - Una semilla es una planta embrionaria…
- Bien, vas a… - …con una cubierta externa protectora.
- Empiezas desde cero. - Sí, ahora…
¿Chicos? ¿Han visto a Beau?
Es viernes de fornicar y se supone que lo haremos.
Sí. Me dejó una nota para ti.
Dijo que esto lo explicaría todo.
"Me fui de crucero".
¿Solo eso escribió? Le dedicó mucho tiempo.
Espera, ¿se fue solo al crucero?
Sí. Quería explorar algunos de esos miedos por sí mismo.
- Maldición. - Kay.
Ahora se hará una manga llena de tatuajes tribales.
Se alojará en una choza, todo sexi y quemado por el sol,
con una isleña que le quitará la piel muerta como una cobra.
- Kay. - ¿Y yo lo dejé pasar?
¿Él está listo y yo me asusté? Llévenme al aeropuerto.
- Kay. - No dejaré que eso pase.
Debemos tomar una decisión sobre nuestras semillas.
¡Mike! ¡Podemos hablar de tus semillas en el auto!
¡Llévenme al aeropuerto!
¡Lavanda!
Puedes hacer bombas de baño geniales, muy relajantes.
- No. Es muy propensa a pudrirse. - ¿Sí?
- Pero es buena idea. ¿Qué más? - ¡Oye!
No dejes de pisar el acelerador ni un segundo.
Beau ya debe estar en el aeropuerto
sorbiendo una piña colada.
No, ahí está.
- ¿Qué? - Ahí está.
- Mira. - Bueno. Detente.
- Justo ahí. Me voy. - De acuerdo.
Dame eso, gran tonto.
Qué bien.
Ya veo.
¿Qué haces aquí?
No viniste a abrir mi carne seca nada más, ¿no?
No, quiero ir a ese crucero.
Contigo.
Puede que nos separe o nos una más, pero solo hay una forma de averiguarlo.
Muy bien.
- Es una buena idea. - Bien.
¿Te compro uno de esos perros calientes que giran?
No, quiero pagar precios de Omaha en el aeropuerto como un idiota.
Esos tipos no lo saben.
De acuerdo.
Ray…
- Nos decidimos por los pepinos. - Genial.
- Bien. - Lo siento. No tengo.
De acuerdo.
Remolacha de azúcar.
No.
Bueno. Está bien. Busquemos…
- No me lo esperaba. - Yo tampoco.
Podría ser repollo o menta.
- La menta es fantástica. - Repollo y menta.
- O Avery. - No.
Y Avery es la marca de la carpeta.
- Sí, cariño. - Lo siento.
Tenemos sorgo.
Pero es arriesgado.
¿Estás bien?
Sorgo es mi grano favorito del viejo mundo.
- ¿En serio? - ¡Sí!
- ¡Queremos el sorgo! - Venderemos sorgo, amor.
- ¡Tomamos una decisión! - ¡Sorgo!
¡Te amo!
El sorgo. Qué bien, ¿no?
Se usa en el alcohol, en el biocombustible, como alimento animal.
Cielos, cariño, no tiene gluten.
- Es un gran cultivo. - Me encanta.
Tiene cianuro, así que puede envenenar ganado, pero…
Está bien. Queríamos riesgo, ¿no?
¿Qué es esto?
- Jacob está aquí. - Jacob. Hola.
Hola, señor y señora Río.
Mi mamá me envió un mensaje que decía: "Me fui de crucero".
- ¿Saben qué significa eso? - Sí, ¿sabes qué?
Quizá debió enviarte más que un mensaje.
- Entra, amigo. - Entra.
- Ven. - ¿Está muerta?
Subtítulos: Paola Cortez
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.