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- Aquí tienes más café, cariño. - Gracias.
Sam.
¿Me darías tu opinión sobre esta tarjeta del día de la madre?
- La rosa parece marchita. - Ahora lee el poema.
"En todo el mundo no hay nada Más preciado que saber
"Que otros amores rápido perecen Pero el amor materno siempre crece"
Pienso que el poema combina muy bien con la rosa.
Augustus Sunshine no opina lo mismo.
¿Quién es él?
El dueño y escritor principal de la empresa de tarjetas Corazón Feliz.
Sus ventas han caído, y el Sr. Sunshine no entiende por qué.
¿Por qué no le muestras lo evidente?
¿Qué tal si dejo el trabajo y vamos al cine?
De acuerdo. Llamaré a Esmeralda.
¡Hola! ¡Esmeralda!
Buenas noches, Samantha. Buenas noches, Sr. Stephens.
Buenas noches, Esmeralda. ¿Cómo están los muchachos en el cosmos?
No sé. Sólo me importa un muchacho, Ramón Verona.
Esta noche tengo una cita con él.
Qué pena. Esperábamos que pudieras cuidar a los niños.
En otro momento, no puedo cancelar ahora.
- No después de tanto rogar. -¿Te rogó?
No. Yo le rogué a él.
Es nuestro juego. Él se hace el difícil, y yo soy pan comido.
Adiós.
Que disfrutes el juego.
Por proceso de eliminación...
¡Madre!
¿Madre?
Saludos a todos.
Acabo de venir de la carrera internacional de autos viejos.
¿Podrá alguna vez tu madre entrar de manera normal?
-¿Cómo te fue? - Gané.
Pero me descalificaron
porque mis ruedas no tocaban el suelo.
Sus ruedas están en mi alfombra, y le agradecería que las retirara de allí.
Está de mal humor. ¿Opinas lo mismo?
Madre, ¿podrías cuidar a los niños
mientras vamos al cine?
Me encantaría, pero Durwood me está tratando mal.
- No la trato mal. - Sí, lo haces.
Una palabra más, y me voy.
- Bien. -Ésa es la palabra.
Sam, ¿no tienes nada que decir?
"En el mundo no hay nada Más preciado que saber
"Que otros amores rápido perecen Pero el amor materno siempre crece"
Igual no quería ir al cine.
¿Cariño?
Hay un modo de hacer a mamá más amigable.
Quiero oírlo.
- Hay un amuleto mágico... - Olvídalo. Ya tengo suficiente magia.
¿De verdad?
Exceptuando la compañía presente.
Igual no quería ir al cine.
ELIZABETH MONTGOMERY EN
Hechizada
Cariño, son las 8:00.
Bueno.
Buenos días, Durwood.
¡Samantha!
¿Qué sucede?
¿Qué pasó?
Tu madre. Eso pasó.
- Hablaré con ella. - Olvida eso. Dame el amuleto.
- Lo tiene papá. - Date prisa.
Es éste.
Papá lo usó durante siglos cada vez que mamá se extralimitaba.
- Me sorprende que no esté gastado. - Pero como ahora andan separados,
lo convencí de que en este momento, tú lo necesitas más que él.
- Probémoslo. - Espera un momento.
Hay dos reglas. Una, llévalo siempre contigo.
Y dos, no te abuses.
Porque la brujería sobre una bruja poderosa como mamá,
equivale a vivir en peligro.
Cariño, con tu madre como suegra,
- vivo en peligro todos los días. - Ponlo en el bolsillo, y la llamaré.
¡Madre!
¿Madre?
- Buenos días, Samantha. - Buenos días, madre.
Buenos días, Darrin.
¿Buenos días quién?
Darrin, querido.
¿Aceptarías mi humilde disculpa
por mis pequeñas transgresiones de esta mañana y anoche?
Mi comportamiento fue aterrador.
Su comportamiento de anoche fue aterrador.
Esta mañana, fue atroz.
- Darrin. - El muchacho tiene razón.
No es forma de que una suegra trate a su yerno.
¿Aceptas mis disculpas?
- Bueno... -¿Lo pensarás?
- Sí, lo pensaré. - Gracias.
Disculpa, madre, pero Darrin llegará tarde a trabajar.
Hasta luego, Endora.
Y le agradecería que vistiera algo menos extraño.
Lo que digas, querido.
Cielos.
- Funcionó. - Lo sé. Fue mágico.
Pero no olvidemos que está siendo amable contigo contra su voluntad.
¿Qué importa? Aceptaré su amabilidad como sea.
No hagamos que sospeche.
Si se entera de que te di el amuleto de papá, ambos sufriremos.
- Adiós. - Adiós.
- Madre, ¿estás bien? - No.
Mi empalagoso comportamiento hacia Durwood indica que estoy enferma.
Madre, sólo eres amable y considerada.
No cabe duda. Estoy enferma.
Haré una cita con el Dr. Bombay para una revisión completa.
No hay tiempo que perder.
Sr. Stephens, mire quién vino a la ciudad de sorpresa.
- El Sr. Augustus Sunshine. - Sr. Sunshine, es un placer conocerlo.
"En la receta de la vida, al platillo ideal Se le da el nombre de amistad"
Tarjeta Corazón Feliz número 3417-Y.
Un lema a seguir.
-¿Verdad, Sr. Stephens? - Sí, Sr. Tate.
- Es raro que esa tarjeta no se venda. - Es por la inflación y el poco dinero.
Sr. Stephens, sea honesto conmigo.
¿Cree que los poemas de mis tarjetas sean anticuados?
Sr. Sunshine, ahora que lo dice...
Sr. Stephens, ¿olvidó que es él quien escribe esos poemas?
No, pero seguro que el Sr. Sunshine desea una evaluación honesta.
¿Desea una evaluación honesta, Sr. Sunshine?
- Claro. - Adelante, Sr. Stephens.
Sus poemas fueron muy efectivos en su época,
pero en la actualidad, la gente prefiere tarjetas con más humor.
Dice que mis poemas son antiguos. Quizá así sea.
Por otra parte,
quizá lo anticuado sean los conceptos publicitarios en uso,
y necesite una nueva agencia. Adiós, Stephens. Un gusto haberlo conocido.
- Hola, cariño. - Hola.
-¿Cómo estuvo tu día? - Bien.
-¿Y el tuyo? - No tan bien.
Parece que perdimos la cuenta de las tarjetas de salutación.
Pero ¿a quién le importa?
Mi vida es mucho más simple desde que tengo mi escudo contra el mal.
¿Por qué no llamas a tu madre? No la he visto en todo el día y la extraño.
Darrin, esto no es para jugar y divertirse.
Es para usarlo en defensa propia y con mucha discreción.
De acuerdo. Lo que tú digas.
Iré a ver a los niños.
-¿Deseas algo de la cocina? - No, gracias, cariño.
-¿Tienes hambre? - Sí.
Ahora que me llevo bien con tu madre,
mi apetito por la vida ha aumentado.
Comamos y bebamos, que mañana...
¿Samantha? ¿Puedo hablar contigo?
Adelante, madre.
Samantha, acabo de ver al Dr. Bombay, y dijo que gozo de perfecta salud.
- Es maravilloso. - Es terrible.
Si no tengo nada a nivel físico, ¿por qué fui tan amable con Durwood?
Madre, quizá después de tantos años,
su encanto y dulzura natural te han llegado.
No escondes ningún secreto, ¿verdad?
¿Quién, yo?
Jamás accederías a hechizarme,
¿verdad?
-¿Quién, yo? - Claro que no.
Si hay alguien en quien puedo confiar
eres tú.
¿Quién, yo?
Hola.
- Hola, mamá. - Vine a disfrutar de nuestra nueva amistad.
¿Quiere prepararme un sándwich?
Endora, le pedí que me preparara un sándwich.
Prepáralo tú, Durwood.
¿Durwood?
Prepáralo tú y atragántate.
Endora, ¿me disculpa un momento? Tengo que...
No irás a ninguna parte.
¡Samantha!
Parece haber problemas.
Eso es un problema.
Lo que me pasó a mí no debería pasarle ni a un perro.
Si quieres un sándwich, suplica por él.
Siéntate.
Suplica.
Hazte el muerto.
Creo que lo dejaré así.
Madre, ¿qué haces?
Alimento a mi mascota.
Deberías avergonzarte de ti misma.
Darrin, discúlpame. Olvidé tu sándwich.
Olvídelo, Endora. Perdí el apetito.
- Además, está cansado como un perro. - Pobrecito.
- No nos llame, llamaremos nosotros. - Como tú digas, Darrin.
Si mamá descubre el amuleto, aprenderás que...
-¿Qué significa eso? - No hay ira como la de una bruja furiosa.
Hola.
Darrin, invité a Augustus Sunshine al club.
Estamos almorzando, e intento persuadirlo de que no cambie de agencia.
-¿Cómo vas? - No muy bien.
Terminamos una vuelta de golf, y perdí a propósito,
pero debí hacer 97 para lograrlo.
- Eso no está tan mal. -¿Para nueve hoyos?
Igual, no funcionó,
así que pensaba llevarlo a tu casa a comer el postre.
-¿Por qué? -¿Qué crees?
Para que me ayudes a conservar la cuenta que pusiste en peligro.
Estaremos allí en una hora.
Dile a Samantha que no se moleste, que sólo sirva algo elegante.
-¿Quién era? - Larry.
En una hora traerá a Augustus Sunshine,
y debemos servirle un postre elegante.
¿Para qué?
Cree que puede conservar la cuenta haciendo vida social.
Creo que es lo menos que podemos hacer.
Postre elegante, ¿eh? La Pastelería Gourmet,
pero llévame. Siempre está llena,
- y no hay dónde estacionar. - Bueno.
¿Esmeralda?
¿Sí, Samantha?
¿Podrías cuidar a los niños un rato esta tarde?
Por como van las cosas en lo amoroso,
podré cuidarlos el resto de mi vida.
Deberías conseguir uno de éstos.
-¿Qué es? - Darrin, guarda eso.
Sí, lo siento. Bromeaba.
-¿Con qué? - Nada. Olvídalo.
Tabitha está en el patio, y Adam está durmiendo.
Regresaremos en media hora. Vamos.
¿Será un amuleto del amor? Evidentemente.
¿De qué otro modo consigue que una bruja como Samantha se enamore de él?
¡Mala suerte, Ramón! ¡Eres mío!
Hola. Adiós.
Hola, madre. Llegas en mal momento. Estamos esperando...
No me vengas con eso. Niña desagradecida.
En cuanto a ti, sobrepasaste la falta de respeto.
¿Qué sucede, Durwood? ¿No tienes el amuleto mágico?
- Lo sabe. - Podrías apostar tu escoba.
Comencé a pensar en la historia antigua,
y recordé el amuleto que tu padre solía tener.
-¿Qué le pasó? - Esmeralda.
Por eso estaba con tantas ganas de salir de aquí.
Fui a ver a Maurice, que nunca pudo mentirme,
y conseguí una confesión completa.
Madre, yo...
Yo...
Samantha, estoy dolida.
Y estoy enojada.
Y estoy tan furiosa que los castigaré a ambos.
"Dejen de lado sus sentimientos verdaderos Su amor y devoción marital
"El aire que respiran se torna pesado Y bajo mi hechizo discutirán enojados"
¿Qué crees que vaya a hacer?
¿Cómo saberlo, estúpido?
Deberías saberlo, rubia. Eres una bruja certificada.
Cuando me casé contigo debí haberme certificado en locura.
- Yo también. - Yo también.
¡Vaya que eres una fosa de originalidad!
No entiendo. ¿Por qué estoy tan hostil?
- No sé. -¡Por eso!
No. Todo es culpa de tu madre.
No metamos a mamá en esto.
Quisiera meterla en alguna parte.
Sam, abre la puerta. Estoy ocupado.
-¿Haciendo qué? - Leyendo.
¿De verdad? No sabía que supieras.
- Hola, Larry. - Samantha, él es el Sr. Augustus Sunshine.
Un gusto conocerlo.
- Mucho gusto. - Mucho gusto.
Síganme, caballeros. Cabeza de chorlito está en la sala.
-¿Cabeza de chorlito? - Debe ser un apodo cariñoso.
Sr. Sunshine, tengo ganas de conversar con usted,
si mi esposa se calla la boca,
- y nosotros podemos decir algo. - Cuanto menos digas,
más chances tienes de parecer inteligente.
-¿Qué sucede aquí? - Nada.
Sr. Sunshine, ¿gusta un pastelillo francés?
Lucen deliciosos. ¿Los horneó usted?
¿Bromea? De haber sido así, el carrito se rompería.
-¿Quieres que te parta el labio? -¿Quieres que te rompa la boca?
Sam, ¿por qué permites que te hable así?
Es mi esposo, tiene perfecto derecho.
Y un buen izquierdo también.
Darrin, cambiando de tema a las tarjetas de salutación,
como le dije al Sr. Sunshine, confío
que si trabajamos duro...
Si consigues el contrato, tonto, te mostraré dónde firmar.
Por dos centavos, saldría por la puerta para no regresar.
Espera aquí. Traeré mi alcancía.
Tate, quizá sea muy sensible,
pero siento que llegamos en medio de una disputa doméstica.
Sr. Sunshine, estas cosas suelen ocurrir,
pero no delante de un cliente.
Será mejor que nos vayamos. Mientras, les dejo esta idea.
"Sólo tuvimos una riña de amantes Para darle al amor un sabor picante
"Hagamos las paces ahora por favor Mientras decimos, te amo, mi amor"
Tarjeta Corazón Feliz número 1803-K.
¿Qué tal ésta?
"La vida marital aburrida nunca es Cuando a un tonto hasta en la sopa ves"
Samantha Stephens, número 86.
Que tengan buenos días.
Un momento, Sr. Sunshine. Seguro que esto es algo transitorio.
¿Se divierten, chicos?
Samantha, creí que era un amuleto para el amor, pero no funciona.
- Ramón Verona estuvo más frío que nunca. - Claro que sí.
Ese amuleto sólo tiene poder sobre una persona.
Esmeralda, luces adorable.
Encantadora sería una descripción más adecuada.
- Gracias. - Madre.
Deshaz el hechizo.
Lo que tú digas.
"Como bruja de gran habilidad Retiro de esta pareja su hostilidad
"Escuchen el mensaje de arriba Están enamorados sin medida"
- Cariño, lo lamento. -¿Por qué?
Culpa a la metida de tu madre.
Adiós, mamá.
Adiós, querida.
Cielos.
¿Qué le diré a Larry y al Sr. Sunshine?
No sé, pero será mejor que los haga regresar.
"Augustus Sunshine y Larry Tate Habla la esposa de Darrin Stephens
"Para evitarnos un problema grave Regresen enseguida cual veloces aves"
Tate, siento necesidad de regresar a la casa de Stephens.
Qué curioso. Yo también.
Es decir que todo fue una farsa, organizada en su beneficio.
No comprendo.
Darrin quería demostrarle que en la sociedad actual
la gente no siempre se comunica con... Con gracia.
Correcto. A veces la gente se pelea. Con buena intención, claro.
¿El tono de su discusión era bien intencionado?
Totalmente. ¿No notaron el humor?
Sí. Supongo que fue bastante gracioso.
-¿Verdad, Tate? - Claro.
Stephens, ¿intentaba decirme
que mis tarjetas son muy sentimentales?
Pensamos que era una forma original de sugerir
que se diversifique a tarjetas con insultos graciosos.
Como: "Feliz cumpleaños, cabeza de chorlito."
¿Feliz cumpleaños, cabeza de chorlito?
Es sólo un ejemplo.
No soy poeta profesional como usted, Sr. Sunshine.
Tarjetas con insultos graciosos. Podría gustar.
Hablando de gustos, ¿me daría un pastelillo?
Sírvase dos.
Lo hizo de nuevo.
-¿Verdad, Larry? - Sí.
Lo hizo de nuevo.
- Hola, cariño. - Hola.
Tengo un regalo para ti de papá.
- Qué amable. ¿Cuándo vino? - Hoy.
Mamá estaba tan enojada con él por darnos el amuleto
que decidió volver a vivir con él un tiempo para vengarse.
¿Le devolviste el amuleto?
Sí, y me dio una corbata que no hace nada.
- Le escribiré una nota de agradecimiento. - No te molestes. No tiene dirección.
Tengo un regalo para ti de Augustus Sunshine.
Es su primer poema de insulto.
"Felices fiestas a mi prometida Que llena mi corazón de alegría
"Su cuerpo, rostro y su candor Sólo son bellos en el espacio exterior"
-¿Qué te parece? - No creo que sea malo para ser el primero,
pero preferiría que no criticara el espacio exterior sin conocerlo.
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