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FELIZ ANIVERSARIO
Darrin.
¿Realmente recuerdas nuestra primera cita?
¿Bromeas? Puedo describir tu ropa.
Un vestido de seda roja abotonado al frente.
Era rosa, de lana y con un cierre al costado.
Rosa, rojo, es lo mismo.
Cenamos en La Langosta.
No, queríamos cenar en La Langosta,
pero olvidaste hacer la reservación, entonces fuimos al Automat. ¿Qué más?
Luego fuimos al cine, o a un concierto,
o a caminar por la 5ta. Avenida. ¿A quién le importa?
En algún lugar y en algún momento de esa noche
te besé por primera vez.
Sí. De veras te acuerdas.
Creo que me estoy descomponiendo del estómago.
- Madre. - Samantha, querida.
Darwin. ¡Una celebración!
- Lo era, hasta hace un segundo. - Darwin... ¡Darrin!
Invitamos a los Tate a cenar.
-¿Por qué el pastel de aniversario? - Lo conseguí barato en la pastelería.
Alguien canceló una fiesta,
entonces tuvimos que encontrar un aniversario para que combine.
Nuestra primera cita.
¿Por qué no celebrar el hundimiento del Titanic?
Lo que me gustaría celebrar es su partida.
- Lamento que no se pueda quedar a cenar. - Gracias. Me encantaría.
Madre, no quieres quedarte a cenar.
No, pero me acaba de convencer.
Un invitado nunca viene con las manos vacías.
- Esto es para ti, querida. - Gracias, madre. ¿Qué es?
Es algo que he tenido por siglos en mi armario.
Pensé que te gustaría.
¡Madre!
Madre, muchas gracias.
- Es casi idéntico a la Mona Lisa. -¿Por qué no?
Fue pintado por el mismo artista, Leonardo da Vinci.
- No puede ser. -¿Quieres apostar?
ELIZABETH MONTGOMERY EN
Hechizada
Sam, no quiero entrometerme y probablemente no me incumbe,
pero, ¿ésta eres...?
Crees que ésa soy... Bobo.
Es mi tía abuela Cornelia. ¿Verdad, madre?
Bueno, no era una gran tía abuela. En realidad,
era una tía abuela promedio, pero era muy bella, como Samantha.
Leo estaba loco por ella.
Cariño, sé que cuesta acostumbrarse,
pero la familia estaba en Italia en esa época y le caíamos simpáticos.
Le gustaba cualquiera en falda o sin ella. Era un dulce y pícaro hombre.
Si no hubiera acompañado a Cornelia mientras la pintaba,
hubiera terminado en la página central de la Gaceta Galáctica.
Allí.
Le da un poco de clase a este lugar burgués.
Si no le importa, me gustaría que nos devolviera nuestra pintura.
Quiero mantener esta casa burguesa hasta que termine la cena.
No quiero explicar a nuestros invitados la historia de Leonardo y la tía Cornelia.
Sam, ¿estás segura de que es la tía Cornelia?
¿Te mentiría, Darrin? Tocan el timbre.
No escuché el timbre.
¿Por qué esperar al último momento?
Qué buen traje.
-¿Por qué no lo usas en la oficina? - Endora.
-¡Larry! -¡Qué bien que te ves!
Vaya, la glamorosa y siempre popular Endora.
Una simple reverencia es suficiente.
- Eres de otro mundo. - Puede decirse.
¿Huelo estofado de carne?
Vuelve a oler.
Vaya, eso no es estofado de carne. ¿Qué es?
- Langosta a la termidor. - Madre, no era necesario.
Lo es si me quedo a cenar, cariño.
-¿Qué vas a tomar? - Lo de siempre.
Ya te traigo.
Samantha, qué adorable.
-¿Qué hace eso ahí? - Cuelga de un clavo, querido muchacho.
Qué maravilloso parecido, Samantha.
¡Y qué idea inteligente! Me recuerda a la Mona Lisa.
-¿Quién lo pintó? - Lo pintó Leonardo da Vinci.
- Madre, deja de hacer bromas. - Quise decir que da Vinci pintó el original.
Y Darrin lo copió.
¡Darrin!
De manera maravillosa, debo decir.
En realidad, lo hizo un viejo amigo de Darrin.
¿Un amigo tuyo? ¿Por qué lo firmaste entonces?
¿Lo firmé?
Hijo de tu madre, eres bueno.
- Lo firmaste. - Darrin, es notable.
Si creo que es notable para un amateur.
¿Amateur?
Eres un maestro.
Detrás de cada gran hombre, hay una suegra para alentarlo.
Madre, en el futuro,
deja el aliento por mi cuenta.
La cena está lista.
Claro, madre.
- Gracias, Sam. -¿Te diste cuenta
de que no importa dónde estemos en la sala,
los ojos parecen seguirnos?
Es como la verdadera Mona Lisa. ¿Cómo lo hiciste?
Si te lo dijera, todos lo sabrían.
Es cierto. ¿Cómo estuvo el golf ayer, Larry?
Nada mal. En los últimos nueve pegué un...
-¿Cuándo lo pintó? - Hace siglos.
-¿Le pegaste a qué? - Un 45.
- Debes estar orgullosa de tu yerno. - Orgullosa no es la palabra exacta.
Un 45 no está mal. Me gustaría que Darrin jugara más al golf.
¿Cómo puedes decir eso?
Él debe pintar en cada momento libre.
- Eres un artista brillante, Darrin. - No, no soy brillante.
Sólo soy muy bueno.
- Esta langosta termidor es brillante. - Muchas gracias.
Bueno, no se pueden comparar.
Es decir, cualquier buen cocinero puede cocinar langosta.
¿De un estofado de carne?
Madre sólo bromeaba.
Pegaste un 45.
¿Podemos tener sólo un tema de conversación?
Darrin, ¿por qué no pintas más a menudo?
Bueno, la única explicación es la pereza.
- Estoy de acuerdo. - Samantha, debes alentarlo.
¡Lo hago!
Hace semanas que le pido que pinte la cocina.
Bueno, no es lo que tenía en mente.
¿Sabes lo que daría cualquier mujer por tener un retrato como ése?
Darrin, creo que es una sugerencia sutil para pedirte algo.
-¿Lo es? - Como que pintes su retrato.
-¿Lo harías, Darrin? - No podría.
Es cierto.
Debo pintar la cocina primero.
Darrin, toma el consejo del que sabe. Hay veces que es más fácil decir sí.
Hará la pintura, cariño.
Larry, no lo entiendes. No es posible.
Mira, Darrin. Si tuviera tu talento,
y Sam me pidiera que pinte su retrato, lo haría.
Y ni siquiera eres mi jefe.
Piensa en eso.
Asegúrate de traer todo lo que necesitas.
Nos vemos mañana, después del almuerzo.
- Buenas noches, Sam. - Buenas noches.
¡Madre!
Has sido bastante vil con Darrin en el pasado
pero lo que hiciste hoy es imperdonable.
-¿Cómo pudiste ser tan cruel? -¿Bromeas, Sam?
Estudió crueldad con el Marqués de Sade.
Para nada. Fuimos compañeros de clase.
Endora, es suficiente. Estoy hasta acá de usted.
Si estás determinada a destruir a Darrin, ya casi has triunfado.
Casi no es suficiente.
El Marqués de Sade era Rebeca de la Granja Sol
comparado con usted.
He sido insultada aquí por última vez.
No volverán a verme.
¡Promesas! ¡Promesas!
Darrin, debes calmarte.
Sí, debo calmarme. Si me calmo, puedo pensar claramente,
y si pienso claramente, puedo encontrar una respuesta.
- Y he encontrado una respuesta. - Bien.
- Me suicidaré. - Darrin.
Está bien, no me suicidaré. Me...
Lo que haré es decirle la verdad a Larry. Esa pintura es de Leonardo da Vinci.
Soy un fraude. Mi esposa es una bruja, y mi suegra es una...
-¡No te atreverías! -¿No lo haría?
No. No lo haría.
Muy bien. Se me acabaron las ideas.
A mí no. Cualquier cosa que haga mi madre, yo la puedo hacer mejor.
-¿Estás sugiriendo...? - Sólo un pequeño hechizo.
Lo suficiente para pintar el cuadro. Iré contigo a casa de los Tate,
- y puedes usar mis pinturas... -¡No! ¡No!
A partir de este momento,
todos los hechizos, maleficios, conjuros, etc. y demás están prohibidos.
La mención o uso de esos recursos por un miembro de la familia
- será castigado por... - Te traeré un tranquilizante.
Nada de tranquilizantes. Sólo una respuesta. ¿Cómo salgo de ésta?
Te puedes romper el brazo derecho. No puedes pintar con un brazo roto.
- Sí, ¿dónde está el martillo? - Darrin, sólo bromeaba.
Bueno, no me romperé el brazo. Fingiré que me lo rompí.
Iré a un ortopedista y rentaré un yeso.
Es una gran idea.
Sólo tendrás que usar el yeso hasta que Louise se olvide de la pintura,
lo que nunca hará.
Está bien. Una última sugerencia y debe funcionar.
-¿Qué? - Hazme un hechizo.
¿Cómo no se me ocurrió?
-¡Adelante! -¡Louise!
- Eso sí que es especial.
- Muchas gracias. - Debes agradecerle a él.
Compré el vestido con el bono de Navidad de Darrin.
Larry, ¿puedes dejar de exagerar?
Fue razonable, para lo que es el vestido.
¡Claro! Si vas a ser coronada reina de Inglaterra, es una ganga.
Espero no les importe que haya venido.
A Darrin le gusta que esté cerca cuando pinta.
Podemos pasar el rato jugando cartas.
Gin entonces. Un centavo el punto.
Quizá pueda recuperar el precio del vestido.
Trato hecho. ¿Nos acomodamos?
-¿Dónde me siento? - En cualquier lado. Es lo mismo.
¿Dónde te gustaría el caballete, cariño?
Donde tú digas.
¿Qué disposición es ésa? "Siéntate donde sea, ponlo donde sea."
Darrin, si lo tomas a la ligera...
No lo hace. Te lo prometo. Saldrá tan buena como mi pintura.
Bueno, comencemos. Samantha, ¿sacas las pinturas
- de la caja? - Claro.
Veamos, necesito una mesa aquí, y la trementina allí.
Los pinceles aquí.
Y el caballete allí.
¿Cómo armas esta cosa?
Levantaste un siete de trébol, un cinco de diamantes y un rey de corazones.
-¿Segura que sabes jugar este juego? - Tira una carta.
- Sam, estoy listo para pintar. - Entonces pinta.
-¿Para qué la molestas? - No puede... A menos que lo bese antes.
Es una tradición, como botar un barco.
Espera un minuto para el beso.
Esta carta tiene que ser segura.
Gin.
Me sorprendiste con 70 puntos.
- Sam. - Ya voy, cariño.
Louise, es realmente encantador.
- Comencemos. - Relájate, cariño.
- No siento nada. - Lo sentirás en un minuto.
- Me tomaste por sorpresa. - Bueno.
Suerte de principiante.
- Pinta como si tuviera un demonio dentro. - De alguna manera, lo tiene.
Concéntrate en el juego.
-¿Puedo espiar un poco? - Podrás verlo cuando esté terminado.
Sam. ¡Sam!
Deja de molestarla. ¡Estoy siendo bombardeado!
Gin.
Me rindo.
Entre el vestido y mis pérdidas en las cartas esta pintura me está costando una fortuna.
- Mejor que sea buena. -¿Dónde vas?
Voy a echarle un vistazo.
No, ahora no. Aún no. Quiero que la vea Sam primero.
Deja que la vea, Darrin.
No, está...
-¿Puedo verla también? - Aún no, cariño.
Debes estar exhausta de posar. ¿Por qué no te recuestas?
No estoy cansada y quiero ver la pintura.
Si no estás cansada, ¿por qué no nos traes café?
-¿Pasa algo, Larry? - Dije que nos traigas café.
Ya voy. ¡Ya voy!
¿No es esto
- interesante? - La palabra es insultante.
- Larry, te dije que estaba fuera de forma. -¿Bromeas?
Si es una broma, te pasaste.
Espera. Espera, Larry.
Quiero decir, ¿no es interesante como los ojos
te siguen adonde vayas?
Desde mi ángulo, los ojos se miran entre sí.
Darrin, me sorprende que te permitas una broma de tan mal gusto.
- Bueno, Larry, yo... - Mis ex amigos me llaman Sr. Tate.
Les agradezco que se vayan y se lleven
esa atrocidad con ustedes.
¡Madre!
"Vine a saludar.
"Esmeralda dijo que estaban en casa de los Tates. Cariños, Mamá.
"P.D. Esta nota se autodestruirá antes de que puedas decir..."
Ni siquiera puede mantener su palabra.
Dijo que nunca volvería a venir.
Supongo que no pudo resistir una última broma.
Creí que tu madre no podía cambiar tus hechizos.
No lo cambió. Sólo le sumó algo.
- Louise, quiero ahorrarte la desilusión. - No puede ser tan malo como dices.
Créeme, lo es. Por favor, vamos a casa.
¡No!
Quiero ver mi pintura.
Louise, has sido víctima de una broma muy mala.
Y eso es decirlo delicadamente.
Lo juzgaré por mi misma.
-¿Qué haremos? - Hacerlos pasar.
Creo que puedo contrarrestar la adición de mi madre.
- Hola. ¿Olvidé algo? - Sí. Olvidaste mostrarme la pintura.
No estuvo bien que te fueras de esa manera.
Nunca te lo perdonaré.
Samantha, ¿hay alguna razón por la que no deba ver mi pintura?
Ninguna que se me ocurra.
No sólo estás despedido, sino que dedicaré mi vida
a hacer que nunca te den trabajo en ningún lugar, en ningún momento.
¿Cómo puedes llamar a esto una broma de mal gusto?
- Bueno, la volvió a pintar. - No seas ridículo.
Llegó dos minutos antes que nosotros.
-¿Por qué lloras? - Porque la llamaste una atrocidad
y se ve exactamente como yo.
Louise. Louise.
Es un cumplido, Louise.
Lo que quiso decir es que nada se acerca
a tu verdadera belleza interior.
Después de todo, el lienzo es unidimensional,
y tú eres una adorable, vibrante, y excitante mujer tridimensional.
¿Es cierto, Larry?
-¿Te mentiría Sam? - No puedo dejar de mirarme.
¿Cómo lo cambiaste?
Larry, te doy mi palabra de honor que no lo cambié.
-Ésa no es la misma cara. - Por supuesto que sí.
¿Sabes qué creo? Que estabas disgustado porque te sorprendí en las cartas,
y con el estrés y la furia del momento no veías las cosas claras.
Puede suceder. Pregunta a un psiquiatra.
- Me gustaría creerlo. -¿Darrin?
Sé que es pedir demasiado,
pero eres tan talentoso, pintas tan rápido,
- y se acerca el cumpleaños de Larry... - Absolutamente no.
Darrin, me gusta tu vigor,
pero como tu jefe, no olvides, que controlo tu destino.
Cariño, supongo que debemos decirles la verdad.
Sam, ¿estás loca?
No, no voy a pasar por esto nuevamente.
-¡Sam! - Los médicos le hicieron dejar de pintar
porque tiene una rara alergia a la pintura.
- Esa verdad. - Yo lo veo bien.
Esperen.
Todavía no ha llegado a su torrente sanguíneo.
En un momento comenzará
a estornudar.
Y se pone peor. Desarrolla un tic nervioso.
- Se pasa enseguida. - Es terrible.
Sam, no exa...
...geres.
Mi psi...
-¿...quiatra? - Sí.
Dice que mi...
Mi, mi...
Olvídalo. Olvídalo. Si quiero un retrato, usaré mi cámara.
- Llévatela a casa y disfrútala. - Lo haré. Lo haré.
Lo lamento tanto por Darrin.
No te preocupes por él. Un día en cama y estará bien.
- Tómalo con calma, amigo. - Lo...
haré.
- Vaya. Adiós, Sam. - Sí, Larry. Adiós, Louise.
Adiós.
Sam...
Lo lamento, cariño.
-¿Era absolutamente necesario? - Funcionó, ¿verdad?
Sam, debe haber una razón. No puede ser simple maldad.
¿Por qué se comporta tu madre en la manera que lo hace?
No estoy segura, cariño.
Mi madre es como una niña. Le gusta hacer bromas tontas.
Pero no es una niña.
Una mujer de su edad debería calmarse,
hacer cestería, jugar croquet o algo.
Olvidas que mi madre no tiene edad.
Sí.
De tal palo, tal astilla.
Pondré...
Pondré eso en el ático en la mañana.
Sam, ¿es tu tía abuela Cornelia o eres tú?
Dije que era mi tía abuela Cornelia.
Bueno, si tú lo dices.
Pero estaba pensando.
Incluso si es tu tía abuela Cornelia,
tú podrías haber sido pintada por Toulouse-Lautrec o Renoir.
- No me digas que no andabas por ahí. -¿Y?
Te ves igual que como te veías.
Cariño, no lo puedo evitar. Es mi metabolismo.
Pienso en el futuro.
Si ahora te ves igual a como te veías entonces,
en treinta años te verás igual.
Y yo, yo me veré como deba verme.
Barrigón, arrugado, quizá calvo.
Será embarazoso cuando este viejo lleve a su joven mujer de paseo.
-¿Qué dirá la gente? - La gente dirá:
"Apuesto a que ese viejo tiene ideas muy jóvenes
"para mantener interesada a la chica."
Sí.
¡Sí!
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