Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Ahí tienes, mi amor.
Tu favorito: huevos revueltos e hígados de pollo.
PARA PREPARAR TÍTULOS MANUSCRITOS
Eso es lo que me gusta: gritos de aprobación.
¿Está rico?
Delicioso. Es lo mejor que has preparado.
Ignórame, cariño. Sólo sigue leyendo.
Se me había olvidado cómo era tu cara.
Perdóname, mi amor.
Hoy tengo una reunión importante para hacer esta presentación...
así que ¿podrías dejarlo como estaba?
Pase, Sra. Kravitz.
Traigo una petición firmada por algunos vecinos.
¿Una petición?
Ella supo que se la presentamos al inspector hace una semana.
Sí que ha habido una explosión demográfica.
“Al inspector de Calles y Autopistas Públicas.
Nosotros, los que firmamos, pedimos por medio de la presente...
que se retire inmediatamente el sauce...
que se encuentra en la propiedad de Darrin y Samantha Stephens...
ya que dicho árbol es una amenaza para la comunidad”.
Nadie va a talar mi árbol.
Darrin me lo regaló el Día de las Madres...
el día que nació Tabitha.
Mi amor, sé lo que significa para ti.
Te diré qué haré.
Yo lo talaré y lo convertiré en una estantería...
y así lo tendremos para siempre.
Era un chistecito para aflojar la tensión.
Sólo vine para sugerir que...
para mantener las buenas relaciones con los vecinos...
quizá lo mejor sería que Uds. lo hicieran voluntariamente.
- Gracias. - De nada.
No talarán mi árbol.
Se puede salvar.
HECHIZADA
Oiga. ¿Sr. Stephens?
Hola. Soy su vecina nueva, Elaine Hanson.
Mucho gusto. Yo soy Darrin Stephens.
¿Abner?
Darrin Stephens está hablando con una extraña.
¿Y qué? Yo estoy escuchando a una.
¿Podría llevarme a la ciudad?
Mi auto está en el taller, voy a pasar por él.
Desde luego. Suba.
Desde Trípoli hasta Tombouctou...
le suplico, le ruego, le imploro...
ignore todo el guirigay...
y venga a mí, venga a mí, Dr. Bombay.
Muy bien, niña, abre los ojos, saca la lengua.
- No lo hagas, es grosero. - Gracias al cielo que llegó.
El cielo no tuvo nada que ver, bruja traviesa.
Me sacaste de una carrera de avestruces en Sydney, Australia...
justo cuando cruzaba la meta.
- Me disculpo. - No importa.
Llegué en último lugar. ¿Y la emergencia?
Ésa es.
Mi madre no me envió a la facultad de Medicina...
para proteger a un sauce.
Bueno, al menos no le contestará.
Por favor, Dr. Bombay.
Probé con un arboricultor y él no pudo hacer nada.
Incluso intenté un poco de mi-- Ud. sabe--
y no sirvió para nada.
Y luego pensé en la mente más brillante de nuestra era.
Gracias.
Pero él murió hace un año, así que decidí llamarlo a Ud.
Ése no es un comentario cortés.
La intención es que fuera un desafío.
Entonces, lo acepto.
¿Abner?
Ahora la Sra. Stephens habla con un extraño.
¿Por qué no puedes despegarte de ese libro tonto?
Quiero saber cómo termina.
Es sobre la Guerra de Secesión.
- El Norte ganó. - Gracias, Gladys.
Si fuera un pájaro carpintero, picotearía tu casa.
Sugiero que lo más compasivo...
es quemar el árbol en la chimenea.
¡No! Quiero salvarlo.
Me lo regalaron el Día de las Madres.
No es posible discutir con el sentimentalismo femenino.
Vamos a intentarlo.
Tengo que averiguar qué está pasando ahí.
Ya sé.
Le llevaré pastelitos de chocolate a la Sra. Stephens.
¿Por qué? ¿Qué te hizo ella?
Sauce llorón, negro con la peste...
te ordeno con todo mi poder...
deja que tu savia corra libre...
y cada brisa caprichosa que por tus ramas habrá de pasar...
te hará llorar, llorar y llorar.
Riégalo a diario, mantén alejadas a las mascotas de los vecinos y reza.
¿Sabe? Creo que ya luce mejor.
Ay, Dr. Bombay.
No sé cómo darle las gracias.
En verdad luce mejor.
¿O no?
No sé qué me sucede.
Debo estar...
¿alterada?
“Y cada brisa caprichosa...
que por tus ramas habrá de pasar...
te hará llorar, llorar y llorar”.
¡Ay, cielos!
Debió afectarme la secuela.
Dr. Bombay, creo que cometió un error gravísimo.
Le traje pastelitos.
Cuando yo me altero, funcionan como tranquilizantes.
Pues, muchas gracias, Sra. Kravitz...
pero no estoy alterada.
No se haga la valiente.
Un árbol enfermo puede afectarnos mucho.
Por cierto...
¿quién era ese caballero con quien la vi hablando?
No era un caballero.
Era mi médico de árboles. Él va a salvar a mi sauce.
Ojalá lo hubiera sabido.
A mi petunia le están saliendo hongos.
Ay, qué pena.
Sra. Stephens, no soy la persona más lista de la cuadra...
pero me doy cuenta de que está muy alterada por algo.
En realidad...
estoy alterada por mi árbol.
Mire, Sra. Stephens, no nací ayer.
No está llorando por un árbol.
Esa clase de llanto sólo proviene de un corazón roto.
¿El Sr. Stephens y Ud. tienen algún problema?
Claro que no, Sra. Kravitz.
Darrin y yo somos una pareja divinamente feliz.
Claro que lo son.
Bueno, ya me voy. Adiós.
Gracias por los pastelitos.
“Y cada brisa caprichosa te hará llorar, llorar y llorar”.
Gracias, Sr. Stephens.
Ud. es un encanto.
“Buen tiempo y soleado todo el día...
con rachas de viento de hasta 40 kilómetros por hora”.
Sí que sabes lastimar a una bruja.
Desde Trípoli hasta Tombouctou, le suplico, le ruego, le imploro...
ignore todo el guirigay...
y venga a mí, venga a mí, Dr. Bombay.
Es estupendo, Darrin. A Stewart va a encantarle.
Gracias, Larry.
- ¿Sí? - ¿Sr. Stephens?
Lo llama la Sra. Kravitz.
¿La Sra. Kravitz?
Comuníqueme. ¿Sí, Sra. Kravitz?
Sólo tengo una cosa que decirle, bestia.
No lo haga.
Sra. Kravitz, ¿de qué habla?
Estoy hablando de cierta morena joven y hermosa...
con la que tiene enredos.
Sra. Kravitz, no puedo hablar ahora...
pero en nuestra casa no hay problemas.
¿Por eso la Sra. Stephens está hecha un mar de lágrimas?
Sra. Kravitz, de seguro exagera.
Si exagero, permítame--
Sra. Kravitz, no puedo hablar ahora.
Debo volver al trabajo. Adiós.
¿Tienes problemas en casa?
Sam está muy alterada por al asunto que te conté sobre el árbol.
Hola.
Hola, mi amor. ¿Cómo estás?
Ah, nada.
Excepto que quizá vaya a resfriarme.
¿Ves?
Cariño, ¿estás llorando?
No. No, claro que no. ¿Por qué dices eso?
¿Estás alterada por lo del sauce?
- Sí, es eso. - Descuida.
Te compraré otro árbol. ¿Qué tal una hermosa magnolia?
Sam, iré a casa enseguida.
Cariño, no vengas.
¿Estás segura de que estarás bien?
Sí.
Sí, me siento mucho mejor. Sí.
Pues, entonces, bien...
pero te veré pronto, mi amor. Adiós.
Hiciste una travesura, Darrin.
Larry, ya basta. Está alterada por el sauce.
Claro.
¿Quién es ella?
¿Quién es quién?
¿Quién es la jovencita hermosa con la que llegaste a la oficina?
Es nuestra vecina. Sólo la traje.
Pícaro.
Los callados son los peores.
¿Quién es ella?
Larry, hay cosas privadas entre un esposo y su esposa.
Ahora olvídate del asunto.
Bien, quedó olvidado.
Es algo serio, ¿verdad?
- ¿Sabes cómo sé que es serio? - ¿Cómo?
No quieres hablar de eso.
Darrin, ¿alguna vez me entrometí en tus asuntos?
Sí.
Claro. Para eso es tu mejor amigo.
Cuando le dices a tu mejor amigo que no se meta en tus asuntos...
él no se mete en tus asuntos.
Bien, hasta que entres en razón...
renuncio a ser tu mejor amigo.
- ¿Algo más? - No.
Entonces, te veré más tarde, cuando llegue Stewart.
No, no me verás.
Surgió algo. No puedo acompañarte durante la presentación a Stewart.
Tendrás que encargarte de ella solo.
Desde Pakistán hasta Waterloo...
le suplico, le ruego, le imploro...
ignore todo el guirigay...
y venga a mí, venga a mí, Dr. Bombay.
Desde Pasadena, Estados Unidos...
hasta la vieja China comunista...
ignore todo el guirigay...
y venga a mí, venga a mí, Dr. Bombay.
- Desde Little Rock hasta Liverpool-- - Lata, lata, lata.
¿Dónde ha estado, Dr. Bombay?
- ¿No me oyó? - Claro que te oí.
Practicaba el surf en las finales en Makaha.
Llegué en segundo lugar.
Habría ganado de haber usado una tabla.
¿Cuál es la emergencia esta vez?
¿Tu garranchuelo tiene difteria?
Yo soy la emergencia.
Ay, cielos. Debió afectarte la secuela.
- Eso pensé. - Lo oí en tu pensamiento.
Nunca dije que fuera médico de árboles.
Olvídese de las disculpas.
Haga algo.
¿Por qué no le hice caso a mi padre y me volví psiquiatra?
Créeme, conoces a gente más cuerda.
Vamos.
¿Dr. Bombay?
¿No cree que debería vestir algo un poco más apropiado?
Volvió ese hombre extraño. Está hablando con la Sra. Stephens.
¿Cuánto costará construir aquí una cabina de aislamiento?
Escuchen, espantosas brisas que soplan.
Cesen el torrente de lágrimas de mi encanto.
Sequen sus ojos con su dulce canto...
y permitan que su risa reemplace a su llanto.
- Tiene una buena cadencia, ¿no? - Bárbara.
Un momento. Viene a verme alguien que no debería verlo a Ud.
¿Podría irse? Pero regrese.
Desapareció.
Justo ante mis ojos.
Daría una fortuna por saber cómo lo hizo.
- Hola, Sam. - Hola, Larry.
¿Qué te trae al barrio?
Curiosidad. Preocupación.
¿Sobre qué?
Ahora la Sra. Stephens habla con el jefe del Sr. Stephens.
Ahora la Sra. Stephens se ríe.
¿Quieres desahogarte, Sam?
No sé de qué hablas.
Sam, no nací ayer.
Ni siquiera nací anteayer.
Cuando se trata de problemas maritales, soy un veterano.
Darrin estaba alterado después de que habló contigo.
Sí. Él se preocupó porque me alteré por lo de nuestro sauce.
Sí, eso fue lo que me dijo...
pero no le creí. Y ahora que te oigo...
reír demasiado fuerte, le creo menos.
Ay, pobrecita.
No lo escondas. Veo que tienes el corazón roto.
Entremos y veamos si podemos arreglarlo.
Ahora van a entrar en la casa juntos y ella sigue riendo.
¿No te parece raro?
Primero llora, luego ríe...
y ahora se metió en la casa con el jefe de su esposo.
No la interrumpas, Gladys. Su reina peligra.
El matrimonio peligra, Abner.
¿Sí?
Otra vez es la Sra. Kravitz.
Deme una aspirina y comuníquela.
¿Sí, Sra. Kravitz?
Sólo le diré una cosa.
Si quiere salvar su matrimonio, vaya a casa de inmediato.
¿Sí?
Llegó el Sr. Stewart para la junta.
Gracias.
Sr. Stewart.
Aquí está la presentación, Sr. Stewart. Ojalá le guste.
Sr. Stephens.
Larry, te lo diré una vez más.
Me río porque me alivia...
que mi árbol esté mejor.
Ese árbol está en un estado deplorable.
Ayer estaba peor.
Sam, Louise y yo también te queremos.
Si hay algo que podamos--
¿Es otra mujer?
¿Es otro hombre? Sam, ya basta.
Sam, me partes el corazón.
Hola, Darrin.
¿De qué se ríen?
¿De qué nos reímos?
No nos reímos de nada.
No nos reímos de nada. Su risa es contagiosa.
Creo que se volvió loca.
¿Qué haces aquí?
Intento arreglar las cosas, canalla.
Arrodíllate y pídele perdón.
Cuídate, Sam.
Abner, ya se fue el jefe del Sr. Stephens.
Salvé un matrimonio.
No debiste haber llamado a ese matasanos.
Ese curandero no debería ni cortar el césped.
¿Y?
Desde Maine hasta California...
Dr. Bombay, se lo advierto.
Intenté encontrar paz en el fondo del océano...
y entre tu risa y un tiburón glotón--
Ud. se la provocó con uno de sus hechizos. ¿Por qué?
Muchacho, me es imposible darte una educación médica en cinco minutos.
En lenguaje accesible: metí la pata.
¿Cómo voy a explicárselo a Larry?
Eso no importa. Pare su risa.
Sí pone los nervios de punta.
Espíritu del viento con tu vendaval yermo...
cura a ese sauce enfermo.
Luego quítale a Sam la risa...
y sé amable y vete de prisa.
Y hablando de irse de prisa--
Espere un momento.
Yo estoy bien, ¿y mi árbol?
Dentro de poco, lo encontrarás irreconocible.
Éste es el arbolito.
Deja la sierra. Puedo con el hacha.
No use su hacha en ese árbol.
Lo lamento, señora, pero ésta es una orden judicial.
Es de un tribunal municipal.
Iremos a la Corte Suprema.
Señora, el árbol está muerto.
No legalmente.
No mientras tenga una pizca de savia en el tronco.
Señora, si hay una pizca de savia en el tronco, me la beberé.
Retrocedan, por favor.
Señora.
Mire.
¿Quiere su savia con hielo o con soda?
Charlie, ¿viste eso?
No, no vi nada. Vámonos de aquí.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.