All language subtitles for Bewitched.S05E01.Samanthas.Wedding.Present.1080p.AMZN.WEB-DL.DDP2.0.H.264-NTb_track5_[spa]

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Original subtitles

Preferiría hacerlo sola, madre.

Deja de hablar como un ama de casa aburrida...

y dale un beso a tu mamá.

Vaya.

Estás muy apacible esta tarde.

- ¿Cómo está Darrin? - ¿Quién?

Tu esposo, ¿lo recuerdas?

Es la primera vez que dices bien su nombre.

Es que he estado pensando...

que si han de endilgarme a un mortal como yerno...

supongo que es tan bueno como cualquier otro.

Y esto es para ti, mi amor.

Te lo traje de París, con viento en contra todo el camino.

- Es un regalo de bodas. - ¿De quién es?

Tuyo, por supuesto, cariño. Atrasado, pero sincero.

Veamos cómo luce puesto.

- Es lindo. - Espera a que veas los otros.

- Traje un montón. - Madre.

¡Ya llegué, mi amor!

Vuelve a la caja.

Ay, caracoles.

¿Ves lo que pasa por estar fuera de forma?

Hola.

Hola.

Endora, ¿cuándo caíste en picada?

Mi amor, te tengo una buena noticia.

- Mi madre pasó a-- - ¿Qué es eso?

Es un regalo de parte de mi madre.

- ¿Para qué? - Es un regalo de bodas.

Nos casamos hace cinco años.

Es que no tenía la certeza de que durarían.

Digo, ¿por qué desperdiciar un hechizo bueno en un matrimonio malo?

Precisamente a eso me refiero.

Acordamos que nadie practicaría brujería aquí.

No queremos nada que pudieras invocar...

con ojos de anguila y alas de murciélago.

¿Alas de murciélago?

¿Ojos de anguila?

Otro comentario como ése...

y me pedirás perdón en cuatro rodillas.

Mi amor, en verdad creo que mi madre merece--

- ¿En cuatro rodillas? - Como macho cabrío.

A ver, a ver, un momento.

No hay que dejarnos llevar.

Trata de entender, cariño. Mi madre nos trajo un regalo.

La gente regala como Dios le da a entender, y en el caso de--

Basta, Samantha.

No necesito que nadie abogue por mí.

¿Ahora sí están contentos?

Por favor, trata de entender mis razones.

Las entiendo perfectamente.

Eres un hombre muy, muy pequeño...

y creo que ya es hora de que tomes conciencia de ello.

Quisiera que por una sola vez se marchara de manera convencional.

Nunca había visto tan molesta a mi madre.

Ya lo superará.

Yo no estaría tan segura.

¿Qué puede hacerme?

Hay un mar de posibilidades.

¿Un mar?

Te lo diré de esta forma:

la mordida de mi madre es mucho más fuerte que su ladrido.

HECHIZADA

Sam, no tengo motivo para disculparme.

Sé que no estamos de acuerdo, pero vas a tener que seguirme la corriente.

Darrin, ¿en verdad te sientes bien?

Cariño, por favor, deja de preocuparte.

Es posible que Endora ya no recuerde nada.

No lo sé.

Si algo tiene mi madre es que jamás olvida una rencilla.

Me esperaba que al despertar estuviera casada con un macho cabrío.

No.

Creo que Endora entiende mi postura.

Y--

Oye.

¿Qué le pasó a mi camisa en la lavandería?

¿Qué tiene?

El cuello es demasiado grande. Lo ensancharon.

En nuestra lavandería no hacen esas cosas.

Sus especialidades son almidonar de más y encoger.

Ya no me da tiempo de cambiarme. Adiós.

Cuídate mucho, ¿sí?

Mira, en cuanto me salgan cuernos y barbita de chivo...

te llamo y hago así:

Sé que te traes algo entre manos.

- Hola, Darrin. - Hola, Larry.

- ¿Cómo vas con el diseño? - Lo tendré listo mañana.

Esto te dará más o menos una idea.

Pues, me parece que está bien.

Tal vez deberíamos--

¿Qué pasa?

No es nada.

Pensé que sería bueno citar al cliente, mostrarle estos bosquejos--

Larry, ¿por qué me miras de esa manera?

Darrin, ¿cuánto mides?

1.86 m, ¿por qué?

Pues, qué extraño. Yo mido 1.86 m.

Qué pequeño es el mundo. Si el cliente--

Tenemos la misma estatura.

¿Y?

¿Por qué tu cabeza me llega a la altura de los ojos?

Debes ser más alto de lo que crees.

Darrin, luces agotado.

¿Por qué no te tomas el resto del día?

Gracias, Lar. En efecto, estoy hecho polvo.

Dormiré bien esta noche y luego--

- La lavandería. - ¿Qué?

La lavandería cometió un error con mis camisas.

Ya veo.

- ¿Estás bajando de peso? - ¿Qué?

Creo que tienes razón, Darrin.

Vaya que necesitas dormir bien.

Quizá incluso deberías--

Darrin, ¿te sentías bien esta mañana mientras te vestías?

¿Qué?

¿Por qué no te tomas un par de días?

Has estado trabajando duro. Yo puedo sustituirte.

Lo haré con gusto.

Listo.

Darrin, o tienes un sastre pésimo...

o estás encogiéndote.

Tengo que llegar a casa.

Sr. Stephens.

- ¿Puede firmar estas cartas antes de...? - No tengo tiempo.

Debo conducir a casa antes de que mis pies ya no alcancen los pedales.

Qué curioso.

¡Abner!

¿Qué pasa ahora?

¡El Sr. Stephens mide 1.20 m!

¡Samantha!

Mi madre no debió haber hecho eso.

No te quedes ahí parada, haz algo.

- ¿Qué? - Hazme grande.

No puedo, mi amor.

¿Cómo que no puedes? Eres bruja, ¿no?

Cariño, tú sabes que no puedo deshacer los hechizos de mi madre.

Disculpa. Qué tonto soy por haberlo olvidado.

Mira, cariño, trata de tranquilizarte.

¿Tranquilizarme?

¡Me encogí 15 cm en un ascensor lleno!

¿Cómo voy a volver a la normalidad?

Pues, sólo tendrás que pedirle perdón a mi madre.

¿Por qué? ¿Por atreverme a enfrentarla?

¿Por tener una opinión distinta de la suya?

Darrin, no estás en una posición en la cual puedas ponerte a discutir.

Ella no tenía derecho a hacerme esto.

¿Qué más da quién tiene la razón?

Mides 1.20 m.

De donde yo vengo, se mide a alguien por sus principios, no por su estatura.

- Darrin. - ¡No!

Escúchame bien.

Dando mi brazo a torcer...

estaría renunciando a mi derecho a expresar mi opinión en mi propia casa.

¡No! No dejaré que me intimiden, ni Endora ni nadie más.

¡Les seré fiel a mis principios!

Odio decir esto...

pero tu discurso sería mucho más efectivo...

si fueras un poco más alto.

De acuerdo.

Sólo mido 1.20 m, pero por lo menos ejerzo mi libre albedrío...

y derrotaré a Endora porque no me asusta ni un poco.

¡Puedo soportar todo lo que pueda hacerme!

Eso espero.

¿Listo para beber tu café, mi amor?

Sin leche, estoy a dieta.

Es una ridiculez, Gladys.

Nadie se encoge 60 cm en un día.

Lo vi con mis propios ojos. Tú también lo verás.

¿Y qué piensas hacer? ¿Tocar y decir que quieres ver al enano?

Claro que no.

Me pasé toda la noche en vela ideando un plan para entrar.

Traté de localizar a mi madre.

Está siendo testaruda.

Y llamé a Larry, le dije que no te presentarías hoy.

Le dije que no eras el de siempre.

Ése sí que es el eufemismo del año.

Darrin, ¿en verdad ese pañuelo te calienta lo suficiente?

Bueno, siento corrientes de aire.

Eso sí puedo remediarlo.

Gracias, mi amor.

Pensé que lucirías más alto con rayas verticales.

Sam, te agradezco que me apoyes.

Bueno, es parte del trato.

- ¿Del trato? - Ya sabes.

“En las buenas y en las malas; en la salud...

y en el enanismo”.

Perdona.

Voy a abrir. No te vayas.

¿Y adónde crees que voy a ir?

Eres un demonio.

- Hola. - Hola.

Nuestro perro se metió en su jardín trasero por error...

así que vinimos por él.

Ni siquiera sabía que tuvieran un perro.

Lo compramos hace poco.

Salió a llevarnos a pasear y se soltó de la correa.

Notamos que el Sr. Stephens no fue a trabajar esta mañana.

Espero que no le haya pasado nada.

No.

Es sólo que sentía... un pequeño malestar.

Pero gracias por preguntar por él.

Qué curioso que se enfermara.

Digo, lucía muy saludable...

y nada pequeño.

Gladys.

MAYONESA

Me gustaría invitarlos a tomar café, pero no puedo.

Estoy muy ocupada. En realidad...

estaba por salir a recoger algo para el Sr. Stephens.

Claro, la entendemos.

Darrin.

Darrin, ¿dónde estás?

- No está aquí. - ¿A quién se refiere?

A su perro, claro está.

¡Abner!

- ¿Qué pasa, Gladys? - Su perro no está.

Dije que estaba en su jardín trasero, Sra. Stephens.

Seguramente anda hurgando desperdicios.

Por mucho que coma, siempre quiere más.

Este perro se come cualquier cosa que no esté clavada al piso.

¡Sam!

¡Sam!

¡Samantha, auxilio!

Ésta es la última carga del día, Sam.

Llevaremos esto al vertedero y luego iremos a almorzar.

Tú llévate el cajón y yo me llevaré todo esto.

¡Sam!

Sí, ¿qué quieres?

Yo no dije nada, Sam.

¿No?

Madre.

Madre, tienes sólo tres segundos para aparecer frente a mí.

Uno, dos, tres.

Has hecho cosas terribles en tu vida...

pero esta vez te extralimitaste.

Me pareció que necesitaba que le bajaran los humos.

Madre, junto a ti, la Malvada Bruja del Oeste se parece a Shirley Temple.

De acuerdo, tal vez se me fue un poco la mano...

pero él no tenía derecho a comportarse de manera tan infantil.

¿Dónde está? Lo devolveré a su tamaño.

Pues, ése es el problema. No sé dónde está.

Incluso un perro podría haberlo devorado.

Eso sí que es gracioso.

- Madre. - Descuida.

Sé lo perturbador que es perder a un esposo.

Trata de no entrar en pánico.

¿Y si tuvo un accidente terrible?

¿Buscaste en el triturador de basura?

- Madre, por favor. - Sólo era una idea.

Durwood, Durwood.

Sal de dondequiera que estés.

Puedo explicar todo esto.

Un duende.

Encontré un duende en una botella.

No se moleste.

¿Y quién está molesto?

Es mucho más agradable que las serpientes.

¿Podría ayudarme a salir de aquí?

Cuando me conceda mis tres deseos.

Pero no puedo hacerlo.

Mire, señor duende, soy un hombre justo.

Si Ud. me concede mis tres deseos, quedaremos en paz.

Le doy mi palabra de caballero.

Le creo, pero no es tan fácil como cree.

Sin embargo...

si no soy recompensado justamente...

lo aplastaré con mi bota.

¡De acuerdo! ¡De acuerdo!

Lléveme a Morning Glory Circle 1164...

y luego veremos qué podemos hacer.

Me parece razonable.

Venga, pequeñín.

Vamos.

Hola. ¿Es Ud. la esposa del duende?

¿Cómo dice?

Tengo a su esposo en el bolsillo.

¿En serio?

No tan rápido.

Primero hay un asunto que debemos discutir.

En relación a los tres deseos.

¿Está lastimado? Por favor, deje que lo vea.

Está bien.

Puede verlo, pero no puede tocarlo.

- Es lindo el pequeñín, ¿no? - Darrin, ¿estás bien?

Concédele sus tres deseos, Sam.

¿Promete que me devolverá a mi esposo?

Frank O’Hara jamás faltó a su palabra en toda su vida.

De acuerdo, Sr. O’Hara.

¿Qué es lo que quiere?

Como primer deseo, quisiera un nuevo par de anteojos.

Con armazón en forma de cuerno y tornillos de oro.

Un par de anteojos. A la orden.

Fabuloso.

Oiga, es bonita.

Su esposa es linda, pequeñín.

Dense prisa, ¿quieren? Hace calor aquí.

Es un pequeñito bravucón, ¿no?

Como segundo deseo...

quisiera un atuendo nuevo, con chaleco morado.

Entendido, Sr. O’Hara.

- ¿Cómo lo hace? - ¿Qué?

Mover así la nariz. Qué lindo.

Es un secreto del gremio. Le queda un deseo.

Quiero un poni de las Shetland.

¿Un poni de las Shetland?

¿No es algo mayor para eso?

Sam, no lo psicoanalices. Dale su poni y ya.

Desde niño he querido un poni de las Shetland...

más que nada en el mundo.

Y cuando no lo conseguí, sentí el rechazo de los demás.

Me convertí en un marginado que da pena.

Por el solo hecho de no obtener mi poni...

acabé hecho un desastre.

¡Sam, dale su poni!

Me gusta mucho la forma en que hace eso.

Asómese a la entrada y verá su tercer deseo.

Y pensar que si alguien hubiera hecho eso por mí cuando era niño...

no habría desperdiciado mi vida.

Espere a que les cuente a los chicos de la misión.

Bueno, ya me concedió mis tres deseos.

Aquí tiene a su esposo.

¿Así como así?

¿No quiere saber de dónde salieron todas esas cosas?

¿Y por qué?

Yo veo estas cosas como regalos.

Y uno no pregunta de dónde salió un regalo, ¿o sí, pequeñín?

Pues, supongo que no.

Bien. Adiós, esposa del duende.

Adiós, Sr. O’Hara, y buena suerte.

Antes de irme, quisiera decirle algo.

¿Qué?

Que hacen una linda pareja.

Eso está mejor.

¿Sabes, Sam?

Por primera vez en mi vida, me siento muy pequeño.

Sólo un gran hombre puede ver sus errores, mi amor.

Ese borracho tenía razón.

La verdad es que si otro te diera un regalo de bodas...

no preguntaría de dónde lo sacó o si es robado--

Sam, me gustaría disculparme con Endora.

¿Puedes llamarla?

En realidad, está aquí.

Ha estado ayudándome a buscarte en la casa.

¡Madre!

¡Madre!

No me extraña.

¡Madre!

¡Madre!

No había necesidad de que gritaras, Samantha.

- No estoy sorda. - ¿Dónde estabas?

Si no hubieras gritado, habría venido enseguida.

Madre, Darrin tiene algo que decirte.

Vaya, vaya.

Hice una gran labor con él, ¿no es así?

¿Puedo decir algo?

Claro que esto no habría pasado si él no fuera tan intolerante y poco razonable.

¡Mira, si no me escuchas, te voy a...!

¿Sí? ¿Qué vas a hacer? ¿Pegarme en la rodilla?

¡Endora, a veces eres tremenda!

¡Sólo quería decirte: “Discúlpame, me equivoqué”!

¿Y por qué no lo dijiste antes?

Gracias, madre.

Es un placer volver a tenerte entre nosotros, mi amor.

Es un placer estar de vuelta.

Madre, ahora que Darrin se disculpó...

creo que tú le debes una disculpa a él.

De acuerdo.

Lamento la pequeña falta que cometí el otro día...

pero sólo porque mi hija insiste en ello.

- ¿Eso es una disculpa? - Para mi madre, sí.

Ahora, con su permiso. Me voy a la India...

a meditar con un gurú.

“Lamento la pequeña falta que cometí el otro día”.

Darrin. Darrin, por favor.

No te preocupes por ella.

Sólo recuerda que, como diría Frank O’Hara...

hacemos una linda pareja.

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