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Original subtitles

Venga, ¿adónde vamos? ¿A Barcelona?

¿A Marrakech? Ya sé, a Ibiza.

-Qué pesado, no te lo vamos a decir. -Se lo decimos.

Es una idea bestial para tu cumpleaños:

Pionyang, Corea del Norte.

Ah, ¿sí?

-Para tu edad, aún no chocheas. -¿Y dónde está Ana?

Tranquila, ahora viene.

¡FELICES 50!

-Ahí está Ana. -Hola, Ana.

-¡Hola! -Hola a todos.

¿Qué tal?

¿No te has puesto en la fila?

Voy en preferente para gastar millas.

Debido a un imprevisto técnico el vuelo de Hellenic Airways

H8395 a Paros se cancela.

-¡Mierda! -¡Joder!

¡Paros! ¡Vamos a Paros!

¿Paros?

-No, el vuelo se ha cancelado. -Un momento.

-¿En preferente también? -Ana.

-Sí. -¿Cuándo sale el próximo?

-Yves, cuidado. -¿Qué?

Perdón.

Me quedan plazas en el de las 11:30.

-Esperamos dos horas y ya está. -Del martes 14 de agosto.

-¡Hoy es 2! -¿Qué?

Sí.

Hemos alquilado una casa del 2 al 15 de agosto.

O sea, llegamos a Paros y nos vamos.

-Hala, a por las maletas. -¡Pues vaya mierda!

Gracias, señorita.

Ya te puedes quitar el antifaz.

Ya está solucionado lo de la casa, la agencia nos devuelve la señal.

Todos los vuelos al sur están llenos.

¿Y qué hacemos?

-No vamos a quedarnos en Lyon. -Improvisar un plan B es imposible.

Yo tengo un plan B.

B... de Bretaña.

Nos vamos a mi casa en Kerzellec.

Hay sitio de sobra. ¿Eh, cariño?

Sí.

-Claro. -Mira, las maletas.

-¿Me ayudas? -Ahora venimos.

De Bretaña nada.

Mi padre pasó sus últimos días allí: no para de llover.

No, queremos sol.

No decides todo tú siempre, cariño.

-Bretaña me toca los cojones. -Antoine, todo te toca los cojones.

No me des unas vacaciones así.

En vacaciones quieres sol.

-Que vayan a Bretaña, nosotros... -Yves cumple 50 años.

Lo sé, menudo coñazo.

Vaya encerrona.

Ah, sí. Entonces, sí.

-Venga, Kerzellec. ¿Qué os parece? -Pues yo digo que...

Sí.

Yo no he estado en Bretaña, vale.

Tú no decides si vamos, cariño.

Pregúntame.

-Por nosotros bien. -¡Todos a Kerzellec!

Bretaña siempre provoca un efecto "guau".

Vamos.

-¿Y tu trabajo? -Pues mira...

¿Qué tal con tus nuevos accionistas?

¿Ventas privadas?

Me compraron el sitio web por el máximo y me dejan en paz.

Genial.

Eres la más lista.

-¿Y qué tal tu trabajo, Baptiste? -Una mierda.

Están echando a todos los viejos.

Me diréis que no me preocupe, que parezco joven.

Deberíais decirme: "Sí, pareces más joven".

-Es lo que hacen los amigos. -Es verdad, pareces joven.

Ya lo sé.

Pero claro,

tienen mi fecha de nacimiento.

La saben.

-Así que soy el siguiente de la lista. -Mierda.

-¿Estás seguro? -Hay muchos indicios.

Delmas, mi superior directo,

iba a mandarme un correo sobre la reorganización en julio.

En pleno agosto aún no he recibido nada.

-Pero si estamos a 2 de agosto... -Pues eso.

El 2 de agosto es pleno agosto.

¿No te interesan mis temas del trabajo?

Oye, ya hablamos de eso.

Te dije que lo llamaras para estar tranquilo.

No, no.

El condenado no llama al verdugo.

Luis XVI a Robespierre: "¿Cuándo venís?".

Le mandó un mensaje de texto.

-¿A tu padre le enterraron en Redon? -Sí.

-¿Quieres que paremos? -No, no.

No nos hablábamos cuando vivía, ahora qué vamos a decirnos.

Anda, ya han llegado.

Sí que han corrido.

Qué bonito.

Qué pasada de casa.

Bienvenidos

a Kerzellec.

Y me diréis,

¿por qué Kerzellec?

Para vuestra información, Kerzellec viene de "ker ",

"la casa" en bretón,

y de "zellec"...

Y de "zellec". Empieza la visita.

Mirad.

-Qué maravilla de mapa. -Es un pergamino antiguo de época.

-¿Dónde estamos, en Kerzellec? -En Kerzellec, estamos...

Déjame ver.

Sí, aquí.

Hay muchos impermeables.

Mi padre tenía estas mismas botas de agua.

Venga. Mirad.

-Los escudos de armas de Kerzellec. -¿Una rata que come hierba?

Por favor.

Un armiño y helechos.

Fuerza y honor.

Ah, sí, el árbol genealógico.

Los Le Goff somos descendientes directos

de los guerreros celtas.

Y yo...

...estoy aquí.

Esa es la abuela Soizic, y él es el abuelo Pierrick,

su marido, mi bisabuelo.

Nos parecemos, todo el mundo lo dice.

Era pescador, agricultor, constructor: un bretón auténtico.

Era bueno...

...en todos los campos.

Porque...

Lo hemos pillado. Un juego de palabras.

Dejamos las maletas y nos reímos de la broma.

-Qué bonita es la escalera. -Sí, es una preciosidad.

Es de granito muy antiguo.

Antoine y Véro, cuidado con la cabeza,

dormiréis en la habitación Berthier.

Bonita, ¿eh? Una altura de techos impresionante.

Sí, magnífica, antes sabían construir.

Y me diréis: ¿por qué la habitación Berthier?

-Yo no he dicho nada. ¿Y tú, Baptiste? -No.

Para vuestra información, en 1815, el mariscal Berthier

tuvo que cruzar Bretaña para reunirse con Napoleón en Aix.

Se pactó que pararía aquí, en el palacete de Kerzellec, para dormir.

Pues sí.

Al emperador le capturaron los ingleses

y Berthier no vino nunca.

Pero la habitación sigue intacta.

Es la habitación del mariscal Berthier.

Impresionado me dejas.

Es la habitación donde Berthier nunca durmió.

Eso es. Aquí mismo.

¿Y hay más personajes famosos que no durmieron aquí?

Por supuesto.

-Me encanta el alicatado del baño. -Es precioso.

Te agradezco el comentario, lo puse yo.

Felicidades, tienes talentos ocultos.

-¿Y nosotros dónde dormimos? -Vosotros estáis en la habitación azul.

Andando, pandilla. Cuidado con la cabeza.

A ver.

Aquí es.

Baptiste, deja tus maletas.

Ana, como es la primera vez que vienes...

Gracias, Laure.

Te hemos preparado una sorpresita, todo un honor.

Dormiréis en la habitación de la abuela Soizic.

Como el mariscal, ¿tampoco durmió aquí?

Sí, sí.

Nació aquí, dio a luz aquí.

Incluso murió aquí.

Estuvo agonizando aquí durante semanas.

No sabemos muy bien qué tenía.

Disentería, creo.

Se vació

por completo, fue...

...horroroso.

-Yves, ¿dónde está nuestro cuarto? -Ya voy.

Vais a dormir en una parte de la historia de Kerzellec.

Gracias, Yves.

¿En qué lado de la historia quieres dormir?

Allí.

-Al fondo. -Sí, cómo no.

Pues no haberme preguntado.

Sí, sí, creedme.

Y por eso la llamamos la habitación del niño loco.

Hale, os dejo que os instaléis.

-Madre mía qué historia. -Sí.

A veces creo que se olvida de que no tenemos hijos.

Estoy un poco nerviosa.

-Espero que esto le guste a Yves. -¿Cómo no le va a gustar?

Es original.

Es muy personal.

Mira ese barco. Es un...

Es un...

Es un pequeño velero.

8 kilómetros, 987 calorías.

-Baptiste, te mereces una cerveza. -No, no, de eso nada.

"Body summer".

¿Llevas un tatuaje?

Ah, sí.

-¿Llevas un tatuaje? -Sí.

Me gusta. ¿No te dolió?

-Qué va. -¿Y qué significa?

Nada, es un haiku japonés.

Sobre la vida, varias cosas...

-Cerezos en flor y eso. -¿Y desde cuándo lo tienes?

No sé.

¿No eres mayor para eso?

-Joder, pareces mi padre. -Al final te la tomas.

Basta con la edad:

en un siglo hemos ganado 35 años de esperanza de vida.

-Es como si tuviera 20 años. -Pues los llevas de pena.

Viejo no quiere decir nada. Los jóvenes...

Mira, decir "los jóvenes" es de viejos.

Me encanta el pretzel.

¿Y a ti, Yves, nunca te ha apetecido tatuarte?

No.

¡Yves!

-Aquí se está de lujo. -Lo mejor es que es muy práctico.

Llegas y no tienes nada que hacer.

Bueno, abrir las contraventanas,

quitar el polvo, purgar los radiadores...

Ah, sí.

Laure, te ayudamos, perdona.

-Vale. -Deberíamos venir más,

desde Lyon son apenas siete horas.

-Tardamos más de ocho. -Porque no seguiste mi ruta.

-¿Qué ruta? -La que os mandé.

-A mí no me llegó. ¿A ti, Laurent? -Sí.

-Yo tenía el móvil apagado. -Lo mandé al grupo "Los amigos".

-No. -Igual lo mandé al otro grupo.

-Ay, madre. -¿Qué?

¿El otro grupo?

-¿Qué otro grupo? -¿Qué tal has corrido?

8 kilómetros, 987 calorías.

¿Qué grupo?

Da igual, lo importante es que hemos llegado todos.

Exacto.

Yves, se me había olvidado lo bonita que era tu casa.

-Sí. -Es un palacete.

Un momento, esperad.

Tenéis un grupo en el que no estoy, así que contestadme.

-¿Qué grupo es ese? -Chicos, ¿venís a ayudarnos?

-Cómo no. -Ya vamos.

-Encantados. -Cogemos las mesas.

Yves, la mandaste al grupo "Tenis sin Baptiste".

Mierda.

Ya ha entrado en bucle.

¿Qué grupo es ese?

Nuestro grupo de tenis.

-Pero él está también, ¿no? -Pues no. De pareja es un desastre.

Siempre las lanza fuera.

Con Baptiste no fluye, así que jugamos sin él.

-¡Madre de Dios! -Tampoco es para tanto, ¿no?

Pues sí.

Baptiste es un campo de paranoia y lo habéis abonado.

-Bueno, yo no sé nada. -Mierda.

-Ven. -Pero ayúdame.

-Coge peso. ¿Pasa? -Soy gilipollas.

Sí, pasa.

-La mesa hay que ponerla... -¿Plana?

Eso.

-Eso es, despacio. Muy bien. -¿Os habéis puesto de acuerdo?

-¿Qué grupo es ese? -Y dale.

Pues es un grupo...

-De póquer. -Sí.

-Como no te gusta apostar... -Exactamente.

Ah, ¿sí?

Jugáis al póquer.

¿Yves?

¿Juegas al póquer? Mírame.

-¿Juegas al póquer? -Pues sí.

A veces me apetece...

Una timba.

Sí.

-¿Una timba? -Sí.

Es una expresión del póquer.

-Antoine, ¿qué es una escalera de color? -Es...

No, se lo pregunto a Antoine. Por favor.

-¿Qué es una escalera de color? -Es una cosa del póquer.

Una escalera de color es una escalera

con color.

O sea que al póquer no jugáis. ¿Por qué ibais a ocultarlo?

Me diríais: "Tenemos un grupo para el póquer"

y pasaría.

¿Qué es?

-He hecho ensalada de mar. -Tienes que probarla, Baptiste.

-Lleva kelp y algas también... -De todas formas, me da igual.

Guardaos vuestros secretitos.

-Estamos de vacaciones, punto final. -Qué bien, cariño, vas mejorando.

Coged los vasos de ahí atrás.

-Esta casa es una preciosidad. -Es un palacete.

¿Qué haces con mi móvil? Dámelo, dámelo.

TSB.

¿Qué es TSB?

TSB.

¿Qué es ese grupo para el que quedáis los lunes a las 19?

A ver en Google.

Veamos.

"Tasa de Superficie de Bienes".

¿Es vuestro chistecito nuevo?

¿Bromeáis en plan "compró una oficina y cree que no pagará impuestos"?

¿Y os juntáis los lunes a las 19 para hablar del tema?

-Dile que es eso porque... -Sí, eso es.

-Venga, empezamos por el principio. -No, no, no, no.

A ver, te lo vamos a decir, ¿vale?

Pero promete no volver a sacar el tema en las vacaciones, ¿vale?

Vale.

Palabra de scout.

-¿Tú has sido boy scout? -Sí.

Bien, es un grupo de tenis, ya está.

-Venga. -A la mesa.

-¿De tenis? ¿Y yo por qué...? -¡Eh!

Has jurado que dejarías el tema.

-A comer. -Venga, servíos.

Ya veréis, está riquísimo.

Es un grupo de tenis.

TSB.

Tenis en tierra batida.

-No, eso sería TETB. -Oye, que estoy durmiendo.

Mañana quiero tomar el sol.

TSB.

Tenis sin base.

Está claro que la T es de "tenis".

Es un grupo de tenis en el que yo no estoy.

B...

¿Bola? Ah, eso podría ser.

Tenis sin bola. No.

B, B, B, B...

¡Joder, Baptiste!

Pues claro, Baptiste.

Tenis sin Baptiste.

Serán cabrones.

¡No me jodas!

-El tiempo ha cambiado un poquillo. -Un poquillo no, un montón.

-Hola, chicos. ¿Qué tal? -Bien, ¿y tú?

Genial, mira.

-Mierda, ¿qué es eso? -Llovizna.

-¿Y va a seguir lloviznando mucho? -Hoy, lluvia, mañana, lluvia,

pasado, lluvia.

Ese no es el símbolo de lluvia, es el de tormenta.

Aquí el coeficiente es muy alto.

¿Y no avisan de eso los del tiempo?

¿Es que pasan de nuestro bronceado?

No os preocupéis. Podemos hacer miles de cosas.

Solo queremos tocarnos los huevos al sol.

Tocaros los huevos al sol...

Buenos días, Yves.

-Buenos días, Baptiste. -He descifrado vuestro código.

Vaya, no tengo café.

Champollion no ha parado en toda la noche. Qué tortura.

TSB.

-Tenis sin Baptiste. -Juraste dejar el tema.

Oye, Baptiste, he pensado

que podemos jugar al tenis en el club de Faouët.

No.

Tenis por compasión no, por favor.

Al abrir las contraventanas he visto una comadreja en el jardín.

¿Ha sido antes del primer pan?

-¿De qué? -¿Habías comido algo antes?

No.

¿Una tostada, una manzana, algo?

No, nada, aún estaba en mi habitación.

Mierda.

Antes del primer pan es un mal augurio, un "kermelon".

¿Ver una comadreja es un mal augurio?

Sí.

Según los ancianos de aquí, sí.

Ahora verás.

"Kermelon" y "kermec".

A ver.

Para alejar la mala suerte cuando se ha visto una comadreja.

Aquí.

Sí, debes gritar "Kaerell kaerell" o "Kaerell gatell", sí.

No has...

-¡Yo qué sabía! -Sí, claro.

Solo son tonterías, leyendas...

Si se molestaron en escribirlo, por algo sería.

Igual esto nos sirve.

¿Seguro que no la has confundido con un jerbo?

Un jerbo es un kermec, da buena suerte.

-Yo qué sé. -¿Tenía la barriga blanca?

Sí.

Mierda.

-Mierda. -Espera.

Podría haber una solución:

ir a la cruz de Saint Goën y hacer una ofrenda.

-¿Qué clase de ofrenda? -Algas marinas, creo.

Macroalgas.

-Algún tipo de algas, no sé. -Intenta ser más concreto.

A ver, "kermelon".

"Cuervos sobre la cruz, paciencia hasta que se vayan".

-Pero tú has visto una comadreja. -Sí.

"Mordisco de perro antes de Cuaresma". Esto no es.

"Chivo en Pascua, Pentecostés en ascuas".

Nada, estamos en agosto.

Ah, la comadreja, aquí está.

El seto, la comadreja...

-Está en bretón. -¿No sabes bretón?

Qué pena, es muy práctico.

¡Antoine! ¡Venga, vamos, la marea no espera!

Qué pena, el año pasado hizo sol siempre.

Pues qué cagada, porque no es el año pasado, es hoy.

-No jodas. -¿Qué?

Ya empieza: me han quitado el parking.

A trabajar vas en bici, no lo necesitas.

Pero es una señal.

Quieren despedirme y empiezan con eso.

Joder, es por la comadreja.

-¿La comadreja? -El presagio que se está cumpliendo.

Sí que ha sido rápido.

¡Alto!

Es aquí.

Para vuestra información,

la almeja se encuentra siempre

en el límite entre el mar y la arena seca.

Esta arena está mojada.

Mis zapatillas a tomar por saco.

Había botas de tu número en la entrada.

Atención.

La almeja siempre deja dos agujeritos en la superficie para respirar.

Almejae vulgarum.

La mejor.

Yves, te dije que hay que limpiar la plancha antes de guardarla.

Estoy de acuerdo, cariño.

-¿Las vas a gratinar al horno? -No, las voy a hacer a la plancha.

Es mejor gratinarlas al horno.

No estás en tu oficina.

No soy empleado tuyo, puedo decidir cómo cocino.

¿Tienes todo lo que necesitas?

Aceite de oliva.

Luego iré a comprar a Leclerc.

Cariño, ¿podrás echar gasolina?

-Hablando de gasolina... -¿Qué?

-No os lo he contado. -No.

El otro día, en coche con Baptiste, íbamos por la autopista,

puesta de sol, Marvin Gaye...

Yo me había puesto la calefacción en el asiento.

Se te cuece el culo, pero era por usarla.

Y entonces, ¡pi, pi, pi, pi!

El coche avisa de que queda gasolina para 10 kilómetros.

¡No!

20.

-Ponía 20 kilómetros. -Sí, da igual.

Y entonces, una aparición divina en Waze.

Aleluya: una gasolinera Total.

BP.

No era una Total. Era una BP.

Sí, vale, eso da igual.

Cuenta lo que pasó, la historia de verdad.

¿Por qué me das la vara?

Mira, cuéntalo tú.

Hale, cuenta, somos todo oídos.

Vale, muy bien.

Nos paramos en la BP.

Y no tenían sin plomo, así que nos vamos.

A los 22 kilómetros, el motor se para.

No quedaba gasolina.

Toma.

Gracias.

a otra gasolinera donde había sin plomo.

De la 95.

Era una gasolinera Agip.

Ya está.

Hay que ver, muy bien.

Los datos exactos, las distancias correctas.

Genial.

Tu historia es una pasada. ¿Se la has contado a Netflix?

Madre mía, qué tocapelotas está Baptiste últimamente.

Antoine también me tiene contenta.

No sé qué le pasa, pero...

No lo está pasando bien. Tú tienes éxito.

Eres la estrella de la pareja y busca su sitio.

Déjate de historias.

A muchos les gustaría estar en su lugar.

Vive de perlas.

-Yo me encargo de todo, pago... -Tú lo has dicho: tú lo decides todo.

Le reprimes. Le castras.

Entonces...

Baptiste es como todos los hombres.

Necesita sentirse reconocido.

Valóralo.

-Y dejará de darte el coñazo. -Ese es un buen argumento.

Cariño, es verdad.

Tenías razón, a la plancha están riquísimas.

Claro.

-Cielo, el hielo para el rosado. -Toma.

-Qué buena idea. -Así.

¡Hala!

Hay que ver lo bien que has sacado los hielos.

Mírame un momento.

Qué pasada, ahora tienes los ojos superazules.

Pero azules, azules.

-¿No los habías visto nunca? -Sí, sí, pero madre mía.

Es muy fuerte.

Mierda, ya tardaba.

No seas tiquismiquis.

Solo son un par de gotas de nada.

¿No os choca nada?

-Estamos a 3 de agosto. -Pues sí.

Mañana cumplo 50 años, medio siglo.

-¿Un café, una infusión? -Yo una infusión.

-Un café. -A ver.

Tengo verbena, hibisco,

alegría de vivir, confort urinario...

-Esta es de cuando vino tu madre. -Sí.

Yo quiero un vino caliente, Laure.

Vosotros reíd, pero con este tiempo de mierda

pimplaremos y zamparemos como durante el confinamiento.

Mientras no acabe en piscolabis Zoom...

Sí, qué bueno.

¿Por qué te ríes así?

Me ha hecho gracia lo que has dicho.

Piscolabis Zoom.

¿Estás intentando bailarme el agua?

Qué va. No te bailo el agua, me río porque...

Porque me haces reír, ya está, punto.

Venga, ¿qué hacemos esta tarde?

Aquí, por actividades no será, ya veréis.

A ver.

En Pouldu tenemos una sardinada.

En la sala Yvon Pouliquen

hay un taller para aprender a hacer una bombarda.

Es la famosa flauta tradicional.

Y si no, está el Museo del Tocado Bretón,

imprescindible y a diez minutos.

Aunque no lo podemos hacer todo.

Habrá que elegir.

Si no,...

...podemos hacer una excursión.

-Sí. -No, excursión ni hablar.

No, yo paso.

Mogollón de tíos con Quechua bajo la lluvia me agobia.

-Puede darnos mucha energía. -No queremos energía.

Solo queremos sol.

Ya sé.

Tengo una cosa que te va a encantar.

TARDE DE LLOVIZNA EN PLOGLOFF

Es divertido, ¿eh?

Sí, tienes razón, es divertido.

-Tengo una nube. -¡Ostras!

Muy bien, Laurent.

Estoy congelado. ¿Vosotros no tenéis frío?

-Ponte un chándal. -No tengo ninguno.

He traído ropa de verano, ya ves qué gilipollez.

Muy listo no has sido: ropa de verano para el verano.

Te voy a buscar algo.

Soy buenísimo haciendo puzles: primero los bordes planos.

Ten, con esto estarás bien calentito.

Esta va al lado.

Ay, mi hija.

Qué mona que es mi ahijada.

No, esta aquí no va.

Intenta con esta, mira.

-La tengo. Mira. -No.

Sí, esta encaja.

-¿Avanzáis? -Sí, mira.

-Tengo una esquina. -Es divertido.

No digo eso, sino que tengo una esquina.

¿Es el uniforme de jugador de puzles?

Exactamente.

Te queda fenomenal, Antoine.

¿Estás bien?

-Huele a pescado, ¿no? ¿Eres tú? -Sí, soy yo.

¡Jean-Mich llega mañana a comer!

-¡Bien! -Genial, hace mucho que no le vemos.

-Es verdad. -Sustitúyeme. Es la juerga padre.

-¡No, no, no! -¿Qué pasa?

Si lo enciendes así, muere un marinero.

-¿No lo sabías, Antoine? -Ya lo creo.

Antoine, ¿te importaría fumar fuera?

Fuera está lloviendo. Se me apagará.

¿Sabéis qué os digo?

Piscolabis.

-Son las 4 de la tarde, cariño. -¿Las 4?

Joder, qué lentas pasan estas vacaciones.

Nada. No tengo ningún correo.

Me están tomando el pelo.

Madre mía. La casa es perfecta.

Espero que acepten la oferta.

¿Qué oferta?

Cierto, no te he comentado la oferta.

No puede ser.

-¿Y ni siquiera la he visto? -Está muy bien, hay que espabilar.

El piso te parece pequeño, como a mí.

Mira qué jardín, y tú te mueres por un jardín, mira.

También es cosa mía y, no es por nada,

pero es un pastón.

Por el dinero no te preocupes, eso no es problema.

Me alegro de que para ti no.

Pero somos dos, no decidas todo sola.

Nunca estás contento con nada.

Quieres casa con jardín. ¿La compro y me taladras?

-Eres un coñazo. -¿Sí? ¿Soy un coñazo?

-Sí, eres un coñazo. -¿Sí?

-Sí, eres un coñazo. -Cállate.

Vale.

Me he hinchado.

-Muy rica la lubina de Yves. -Bueno, estaba demasiado hecha.

Está buena cuando está poco hecha.

Sí, se me olvidaba.

El colchón es una mierda, otra noche durmiendo de pena.

Y encima las sábanas están empapadas.

Es como si me acostara entre champiñones.

¿Podrías decir algo positivo?

Como quieras, cariño.

Las sábanas están empapadas, qué alegría.

La cama se hunde, me encanta. ¿Mejor?

No siempre debo estar como unas castañuelas,

no soy un smiley.

-A veces puedo... -No es a veces.

Es todos los días desde hace un año.

Ya te he dicho que busques ayuda.

Desde que no trabajas y tu padre murió...

No empieces con eso otra vez.

Déjame en paz con la muerte de mi padre.

Me la sopla.

Mi padre está bien, muerto y enterrado.

Y yo estoy la mar de bien.

Sí, ya se nota.

Espera, ponte un poco más de lado.

Un poco más deprisa.

Deja de darme órdenes.

Te doy indicaciones.

Te guío.

Tampoco hace falta que pongas pósits y flechas.

No es una orden,

pero estaría bien que siguieras el ritmo de la lechuza.

Sí.

Sí.

Vale, ¿y ahora qué hago?

Pues

empuja al ritmo del perro.

Ni se han atrevido a decirme "te vamos a despedir".

-Y a Delmas ya le vale. -¿Delmas?

-Es mi superior inmediato. -Ya.

Ay, mierda.

¿Qué haces?

¿Qué pasa?

Esa cruz con los cuervos.

Está en tu libro, es un kermelon.

Ah, sí.

Hay que esperar a que se vayan para pasar.

Los demás están esperando el pan para desayunar.

No pasa nada por diez minutos.

¿Los cuervos tienen depredadores naturales?

Sí, claro.

El halcón. Los gavilanes.

-¿Sabes imitarlos? -¿A quiénes?

A los gavilanes.

No.

¿Y al halcón?

No.

Mucho no me ayudas.

No, demasiado agudo.

¿Qué haces?

El halcón.

Parece una gaviota enferma.

Por favor, vámonos, Baptiste, venga.

Ya me cayó la maldición de la comadreja

y estoy sin parking.

¡Venga!

¡Largo, joder! ¡Fuera de aquí!

¡Hale, fuera!

-No era a usted. -No, buenos días.

Ni se han movido, los cabrones.

Qué fuerte, hasta la barra está húmeda.

Me encanta.

-¿El qué? -Mira.

Qué guapo.

Es la primera vez que hago un nudo con el pan.

Los chicos han ido a buscar pan del día.

-¿Ese eres tú? -¿A ver?

Ah, sí.

Esta pelirroja alta.

Me la tiré en su tienda.

Su amiga vino y se pusieron a beber.

No hice nada.

La cosa surgió sola, se pusieron cachondas

y acabamos con un trío genial.

-¡No! ¿En serio? -Sí.

-Con Baptiste no he hecho eso. -¿No?

¿Qué no hemos hecho?

-Los castillos del Loira. -Sí.

¿Qué no hemos hecho?

Hablábamos entre chicas de sexo.

¿No tienes que mirar correos de Delmas?

¿Entre chicas?

¿Y qué pinta Antoine?

Tengo una sensibilidad femenina que no entiendes.

Voy a ver el tiempo.

-¿De qué hablabais? -No me acuerdo.

Antoine.

-¿Qué te pasa? -Me ha picado una avispa.

En un huevo.

Por ponerte esos pantalones cortos con este tiempo.

Son zonas muy sensibles.

Una avispa.

Una avispa en Bretaña directa a mi huevo.

Ven, te pongo agua fría.

Es el izquierdo.

-¡Jean-Mich! -¡Hola!

¡Cuánto tiempo!

Pero qué bien te veo.

Bienvenido.

Espera. Valentina.

Y Pablo.

Tú debes de ser el heredero.

Se te parece, pero con más...

-A su edad, tenía esa mata de pelo. -¿Sí?

Perdona por no haber ido

al entierro de tu padre el año pasado.

No te perdiste nada.

Verás,

yo nunca conocí a mi padre.

Pero cuando falleció mamá, lo pasé muy mal.

¿Te ocurrió eso a ti también?

De repente, te das cuenta de que el siguiente en la lista eres tú.

Gracias por recordármelo.

Tú aún eres joven, pero yo ya noto la edad.

¡Jean-Mich!

¡Bienvenido a Kerzellec!

Qué alegría. Venga, vamos.

Para vuestra información,

Kerzellec viene de "ker", "casa" en bretón, y "zellec".

Traduce, es muy interesante.

Tengo que ir a la cocina.

Vais a disfrutar. Traduce, "regalar".

Eso a la mesa de los piscolabis.

Baptiste, ¿estás mejor?

Valentina, qué pibón.

-¿No habías visto fotos? -Sí, pero en fotos es más...

Inmóvil.

Tranquilito, es la mujer de Jean-Mich.

Sí, claro.

Pero aun así...

¿Estás mejor?

-Se está deshinchando. -Qué pena.

Valentina tiene un primo en Cahuita

al que le picaron en sus partes, como a ti.

Resulta que se le infectó, se hinchó,

se fue hinchando y se murió.

Gracias, Jean-Mich.

También llevo una brasileña.

¿Qué ha dicho? ¿Ha dicho "la muerte" o qué?

No, "la muerte" significa "gaviota".

-¿Ah, sí? -¿Mi pulsera simboliza la gaviota?

-Sí. -¿Me vacilas?

No.

Dice que mejor te la quites.

Pues me la quito.

Jean-Mich, ¿desde cuándo no venías a Francia?

Desde hace cinco años.

Me instalé en Costa Rica hace cinco años,

justo después del divorcio de Baptiste y Olivia.

Perdona, Baptiste, no quiero remover recuerdos.

Tranquilo, va todo bien.

¿Y tú, Nathalie, qué haces ahora?

Pues me apunté a un curso de escultura.

Me lo paso pipa.

O sea que sigues sin trabajar.

Y tú, Ana, trabajas con Baptiste, ¿verdad?

Sí, en la misma empresa. Y me enamoré.

-¿De Baptiste? -Sí, sí, de Baptiste.

Decidí dejar la empresa y me quedé embarazada.

¿De Baptiste?

Sí, sí, de Baptiste, sí.

Hala, ya está todo.

Y tú, Jean-Mich, ¿cómo te quedaste en Costa Rica?

Fue gracias a las "Escapadas Midas".

¿Qué es eso?

Los retos de los Talleres Midas.

Nos llevamos el primer premio:

una estancia "Jungle Adventure 4x4" en Costa Rica.

Fui con mis compañeros de Vénissieux a la selva de Cerro Blanco.

Y entonces,

es increíble, perdimos un tubo de escape.

Rollo James Bond.

La cosa no acaba ahí, otro giro argumental:

no hay tiendas de eso en Costa Rica.

No adivinaréis qué pensé.

Montar una tienda de tubos de escape.

Exactamente eso pensé.

Se nota que te dedicas a los negocios.

Midas me apoyó y abrí mi local en Cahuita.

Midas Cahuita.

Dice que esto es como...

-No sé traducir... -¿Game of Thrones?

-Sí. -Game of Thrones.

¿Es igual aquí?

Me gusta esto, es más fresco que Costa Rica.

¿También hablas inglés?

También habla inglés.

Si te gusta la lluvia, esto es el paraíso.

Llego yo a decir eso y me machacáis.

Pobrecito mío, te traumatizo.

Venga, al fútbol.

Le encanta el fútbol.

-Se te da muy bien el fútbol. -Gracias. ¿Juegas?

No puedo, aún me molesta un poco.

Te lo he dicho. ¿Te pongo un poco de Apaisyl?

No, gracias, Laure.

Qué servicial.

Las ostras estaban de primera.

Las ostras me recuerdan a la primera cena con Laurent.

Nos comimos tantas que nos pusimos malísimos.

-A mí los tacos. -¿Te ponen malo?

Me recuerdan a cuando conocí a Valentina.

¿Cómo la conociste?

Por una casualidad.

Su taquería estaba enfrente de mi Midas.

Trabajaba enfrente de mi mujer sin saberlo.

Un cuento de hadas, así nos conocimos.

¿Y qué os dijisteis?

Le dije: "Señorita,...

...póngame un taco de pollo,

una enchilada de queso y una Coca Zero".

Sí que fuiste fogoso la primera vez.

¿Y ella qué te contestó?

Pues me dijo: "Son 15 pesos".

Le di 20, me devolvió 5,

después nos casamos y después, nació Pablo.

-Vaya, un resumen precioso. -Me alegro de cómo te va.

Y Valentina parece muy cool.

Y es preciosa.

Al principio, pensaba que estaba conmigo por el dinero.

¿Te acuerdas, Baptiste? Te mandé una foto y me dijiste:

"Está clarísimo, es puta, solo quiere tu pasta".

No, no hace falta traducirlo.

Te hemos guardado ostras con limón.

Sus padres tienen varias taquerías, es mucho más rica que yo.

Se parece a lo de Ana con Baptiste.

Nathalie, lo de esta noche,

el regalo conjunto, tengo que pagarlo.

Pensé que en vez de comprarle algo en una tienda como siempre...

¡Quema!

Para mí también será sorpresa.

¡Quema, quema, risotto!

-Con música y todo. -¿No íbamos a comer cigalas?

Es un risotto con cigalas.

Aquí las cigalas se conocen como las señoritas de Loctudy.

Como te interesa,

que sepas que Loctudy es el principal puerto de cigalas francés.

-Qué barbaridad. -Sí, es excepcional.

Hablando de cosas impresionantes, olvidaba deciros que el domingo

hay algo increíble.

-Sol. -No.

-Es la Fest Noz de Nevez. -Ya veréis, es genial.

-¿No te gustan las cigalas? -Sí, me encantan las cigalas.

Además, estas tenían muy buena pinta.

Solo había que meterlas en agua hirviendo,

un poco de mayonesa,

así, al morderlas saboreabas el mar, todo.

-En el risotto es una pena. -Eres muy cargante quejándote.

No me malinterpretéis, no pasa nada.

Solo digo que es una pena.

Comer buenas cigalas es algo excepcional.

Es una ocasión perdida.

La vida no es eterna. ¿Qué nos queda?

¿Diez Navidades, con buena salud?

¿Diez vacaciones junto al mar?

¿Diez fondues en la montaña?

-No es por desanimaros, pero... -Nos desanimas.

Es la realidad, hay que asumirlo.

Nos queda poca batería.

A mí, por ejemplo, me queda el 15 %, como mucho.

Están en la siesta.

¿Ah, sí?

¿Estás bien, Antoine? Te veo un poco...

No, estoy bien.

Como el tiempo.

Bien.

Anda, mira.

Un armario de juegos.

No es un armario de juegos, es un parte meteorológico.

En las casas del sur no hay.

Aquí. Lo había leído.

"Cuervos sobre la cruz, paciencia hasta que se vayan.

Pésimo augurio."

Lo sabía, lo de la avispa ha sido por esto.

-Ya está. -Está claro.

-He terminado el peñasco. -Qué bien vamos.

No es fácil, pero pasado mañana habremos acabado.

Lo dejo porque me empiezo a aburrir.

Qué lástima.

-¡Laure, tesoro, no queda café! -Correo.

¿De quién?

He encontrado muchos juegos.

El Cluedo, Monopoly, la Oca, Trivial, Mil kilómetros.

-Trivial. -¿No os apetece el Monopoly?

¿O el Mil kilómetros?

Yo solo juego al "Trivial a muerte".

¿Qué es el "Trivial a muerte"?

Si no contestas bien, bebes.

Cuanto menos contestas, más bebes,

y cuanto más bebes, menos contestas.

-Está bien, suena divertido, me encanta. -No, el Trivial es un tostón.

¡Venga!

¡Yves! ¿Dónde nos ponemos para jugar?

Coge la mesa de bridge y quita lo que hay encima.

¡Vale!

Si esto no es la avispa, ya me dirás.

Licor Suze. Mi padre bebía de esto.

Ya verás, es brutal.

No sé qué más me puede pasar.

Sí, es muy malo, va a ser perfecto.

¿Dónde está mi "Tarde de llovizna en Plogloff"?

-¿Qué tarde de llovizna? -El puzle.

Tranquilo, lo he metido todo en la caja.

¡Llevo dos días haciéndolo! ¡Te he dicho la mesa de bridge!

¡No jodas!

Ya, yo...

Lo siento, no sabía que era esa, yo no juego al bridge.

Aún quedan dos piezas unidas, así te ahorrarás un poco de tiempo.

-Dos, tres, cuatro, rosa. -Rosa para Antoine. A ver, a ver.

Fácil.

¿Qué grupo inglés cantó "I Can't Get No Satisfaction"?

-La Compagnie Créole. -Los Rolling Stones, mira, Baptiste.

-Pierde aposta para beber. -Bebemos demasiado.

Esta noche os haré mis cócteles sin alcohol.

¿Sin alcohol?

Les quitas toda la gracia.

Mira, hice los cócteles en una fiesta del instituto.

Hacía mucho calor, y algunos padres se pelearon.

Ahora son sin alcohol.

He aprendido a hacerlos.

Deliciosos, ya veréis.

Saben exactamente igual. ¿Verdad, cariño?

-Sí, ya veréis. -Bueno, te toca, Jean-Mich.

Venga, Jean-Mich.

Azul, geografía.

¡Suerte!

¿Cuál es la prefectura de la Lozère? Hale, me toca.

Mende, 48 000.

¿Cómo lo sabes?

Allí está la central de repuestos Midas.

-Antes estaba en Tourcoing, 59 200. -Vale. Te toca otra vez.

Verde.

Madre mía.

-En Japón, ¿qué es el "Chinquensin"? -Shinkansen.

¿Lo conoces?

-¿Qué es? -El TGV japonés.

Lo leí en la revista Air France al venir.

¡Muy bien, Jean-Mich!

-No has perdido, ¿por qué bebes? -Me gusta.

-Tienes los gustos de tu padre. -Jean-Mich, te toca otra vez, tira.

-Naranja. -A ver.

¿Cuál es el ingrediente principal de la salsa mafé senegalesa?

-Imposible. -Sí, el cacahuete.

No, es el maní.

-¡Hombre, es lo mismo! -¡Claro!

-¡Muy bien, Jean-Mich! -¡No es lo mismo!

Si fuera cacahuete lo pondría, y aquí pone "maní".

-Jean-Mich, bebe. -Venga, toma.

Pero es...

-¿A que no está malo? -Sabe a desatascador.

-¿Y cómo lo sabes? -Lo probé una vez.

-¿Qué? -Me aburría.

-Venga, Laurent. -Marrón.

Venga.

Qué potra.

¿En qué novela aparecen Valjean, Cosette y Gavroche?

-Qué fácil. -Nunca me tocan preguntas así.

-Venga, lo sabe todo el mundo. -¡Laurent! Jean Valjean.

-"Le voy a decir una cosa". -¿A quién imitas?

-A Jean Gabin en la película. -No, es: "Le voy a decir una cosa".

Así sí que le reconozco, ella lo imita mejor.

-Lo estudiaste para selectividad. -No hizo la selectividad.

¿Tú tampoco la hiciste?

-No pongas esa cara de miserable. -Te lo acaba de decir.

Hala, Cosette, a beber.

El jengibre ya está

y ahora, el secreto

son unas bayas de enebro.

Los vasos de cóctel creo que los puse por allí.

Qué cosa más triste un cóctel sin alcohol.

Si quieres, lo animamos un poco.

Esto.

Qué capullo.

Di basta.

Basta.

¿Seguro?

-Brindemos. -Felicidades.

-Por nosotros. -Feliz cumpleaños.

-Por el sol. -Eso es.

Estoy contenta, ¿eh?

-Mi cóctel tiene su puntillo, ¿eh? -Sí.

Está riquísimo, Laure.

Y podemos beber cuanto queramos.

-Nunca lo habría dicho. -Es increíble que no lleve alcohol.

Es por las bayas de enebro y el toquecito de jengibre.

Qué bonita esa música, ¿qué es?

-Es Jean-Mich tocando la guitarra. -Ah, ¿sí?

-Pues toca superbién, ¿no? -Sí, sí.

Toca superbién, sí. Mira tú, toca superbién.

¿Te pasa algo con Jean-Mich?

No me pasa nada con Jean-Mich.

Pero ha subido en la clasificación.

-¿Qué clasificación? -La clasificación.

En todos los grupos hay una.

Hay una jerarquía según el físico, el éxito o el talento.

No se comenta, pero se sabe.

Como los perros de trineo. Está el líder y los de detrás.

Yo siempre he estado bien posicionado

y Jean-Mich iba por detrás.

Pero él se larga a Costa Rica, vuelve a los cinco años,

ha perdido diez kilos, habla español,

nos gana a todos al Trivial y al fútbol,

toca superbién la guitarra y está con un pibón.

Tú eres muy guapa, no es eso.

Joder, es que esto es pasarse.

-Pero eso es genial, ¿no? -Sí, es genial para él.

Pero ¿dónde estoy yo ahora en la clasificación?

Te lo voy a decir.

Como él me ha adelantado, estoy en el culo de Jean-Mich.

¿Qué clasificación dices? No hay clasificación.

Ya lo creo que sí.

Tú en el trineo siempre has sido el perro líder.

Eres guapo, seguro, eres gracioso, todo te va bien.

Y eso que últimamente estás un poco plasta.

-Desde hace mucho tiempo. -Eso te baja la media.

Ten cuidado, Ana te podría alcanzar.

Monísima, siempre de buen humor y le ha tocado el gordo.

Muchas gracias, Laurent. ¿Has oído? Una notaza.

¿Y yo qué nota tengo?

A ti ya te conocemos.

-¿Cómo que ya me conocéis? -Pues eso, que te conocemos.

Desarróllalo, por favor. ¿Qué nota tengo?

Tienes una nota correcta.

Bien por los ojos azules,

pero pierdes puntos por paranoico,

y al tenis, te van todas fuera.

¿Que me van todas fuera?

¿Por qué crees que Antoine creó el grupo "Tenis sin Baptiste"?

Y en cuanto a las pintas, pierdes puntos,

porque el tatuaje, el rollo adolescente

con la camiseta "Marihuana" es infumable.

A mí me encanta tu bandera canadiense.

Gracias, Laurent.

Tú me has preguntado.

-No tengo nada positivo. -Que sí.

Profesionalmente siempre te ha ido muy bien.

Aunque en comparación con Ana...

Discúlpame.

No, no, el éxito de mi mujer no me supone ningún problema.

Los tíos lleváis fatal lo de las mujeres triunfadoras.

Alto ahí.

No podéis acusarme de no ser feminista.

Estoy de acuerdo con todo.

El acoso, el aborto, hasta el derecho al voto femenino.

Hombre...

Que os quede claro algo: no me molesta que Ana gane pasta.

Gracias, mi amor.

No veo claro que estés a favor

de la igualdad entre hombres y mujeres.

Sí, sí, yo sí. Eso ella.

No hay igualdad, gana más que yo.

Chicas, ¿nunca os ha apetecido enrollaros con una tía?

Vaya, a esto lo llamo yo un buen cambio de tema.

Sí, un muy buen cambio de tema.

-¿Estás bien, Laure? -Sí.

Será por el jengibre, ¿eh, Baptiste?

Mejor no abusar.

Ah, sí, con el jengibre hay que tener cuidado.

Te empalma.

Empalmarse es tener una erección

y entonces, al tío se le pone tiesa.

Qué de cosas estamos aprendiendo hoy.

Sí. Cariño.

-Estaría bien que te acostaras. -Será un placer.

-Pues venga. -Pero vente conmigo.

Y más te vale no fallar.

No me importa hacer de chacha,

pero la chacha querría que se la follaran.

-Perdón. -Creo que Laure va mamada.

Aún no, pero creo que le apetece mucho.

Qué bruto.

Esto lleva alcohol, ¿no?

Yo no sé nada. ¿Tú, Baptiste, sabes si a alguien se le ha ocurrido

vaciar una botella de vodka o de ginebra

en el cóctel sin alcohol?

No, Baptiste, no me digas...

Solo hemos puesto un poquito de ginebra.

-A ver... -No. Has sido tú.

-Es gracioso. -De gracioso no tiene nada.

Qué barbaridad, mira cómo va la pobre.

Eres gilipollas.

Un kouign-amann, un imprescindible de la región.

Solo por esto hay que venir a Bretaña.

Qué pena que no estén los chicos, les encanta.

Tres, dos, uno. Venga.

Uno.

Toma, Yves.

-Hemos participado todos. -Ah, ¿sí?

Es nuestro regalo. Espero que te guste.

Un regalo conjunto.

Mil gracias, gracias.

Es...

Es...

...genial.

La has puesto al revés.

-¿Es que tiene lados? -Sí.

-La mano. -Ah, sí, claro.

Sí, ya lo veo.

Es...

Sí.

Es...

Es... es...

-Es una terracota esmaltada. -Claro.

La he llamado "Matriz".

Es la primera de una serie.

-¿Hay más? -Sí. ¿No te acuerdas?

Cuando viniste a ver mi taller, te encantó.

Sí, sí, sí, sí. Es verdad, ya me acuerdo.

En fin, es...

Gracias, no tenía ninguna Matriz.

Es un regalo en común. Agradéceselo a todos.

-Han colaborado todos. -Muy bien.

Aunque les haya hecho descuento.

Claro, claro. Bueno, no sé qué decir.

Gracias, me ha llegado al corazón.

Pero si es un huevo.

-¿Por qué un huevo? ¿Para qué sirve? -Es el regalo común de...

Nath, deberías haber hecho una huevera.

Hazme caso.

A Yves le gusta mucho, les ha gustado a todos.

Para, no soy gilipollas. No les gusta.

-No digas eso. -Vale ya.

Hay que joderse con el regalo.

Oye, Yves.

¿Nathalie te hizo escoger la escultura?

Cuando fui a su taller, me la enseñó,

y para complacerla, le dije que esa era bonita.

Pero estoy muy contento, eh.

No, en serio. ¿Nathalie vende esas cosas?

Qué va, no valen nada. Es aficionada.

Hemos apoquinado todos y ella se ha llevado 1500 euros.

No es ningún disparate. Oye, Ana.

Para tu cumpleaños, les pediré 200 euros a cada uno

y te haré un dibujo bien bonito.

Gracias, Antoine.

Te has lucido, Antoine.

-Lo he dicho en bajo, no lo ha oído. -Sí lo ha oído, sí.

-Ay, no, Nathalie. -Mi vida...

Madre mía, está roto.

-Sí, está roto, Jean-Mich. -Problema resuelto.

Te compraré cheques regalo y eliges lo que quieras.

-Tu cacharro me parecía bien. -Mi cacharro.

Bueno, dejémoslo ya.

-Qué pena, el color es superbonito. -Muchas gracias, Jean-Mich.

Me parece muy bien que hagas esculturas.

Como no trabajas, así te entretienes.

Y no pasa nada si nadie te compra lo que haces...

Gracias, Jean-Mich, ya está.

Nathalie, lo sentimos.

Vamos a tomar champán para olvidarlo.

De acuerdo.

Y yo, Yves, tengo un regalo sorpresa.

Ay, ay, ay. ¿Qué es?

Pruebas de ADN para conocer tus orígenes.

Se encargan por internet.

Les mandas las muestras por correo.

Os cogí las cucharillas en tu cumpleaños.

Qué sinvergüenza, no me di cuenta.

A ver, primera prueba, Laure Le Goff.

Eres europea, principalmente de Occitania,

y también tienes algo de flamenca.

-Lo han clavado. -Impresionante.

Mamá es provenzal y papá tiene antepasados belgas.

-Sí que acierta esto, ¿eh? -Yves, te toca.

Eres europeo, más concretamente de origen...

Bretón. Bueno, celta.

No, de origen mayoritariamente portugués.

¿Portugués? Vaya tontería.

Estarás jodido cuando haya un Francia-Portugal.

Y si hay un experto en hacer bacalao ese es él.

Por eso pusiste tan bien las baldosas del baño.

Yves, como eres portugués, solo tienes que...

Mirad, qué mono.

Todos queremos bromear sobre los portugueses

y a Baptiste no le sale.

-Yo no quería bromear. -Aún hay más.

Ah, bueno...

No, no, no, esto es la factura.

Me la quedo yo.

-Menuda bobada. -Me parece genial ser portugués.

Yo no tengo nada contra los lusitanos,

pero conozco mi árbol genealógico

y todos mis antepasados son bretones.

Sí, tuve un tío de Poitou, pero ya está.

Estas pruebas las hace una máquina, son cosas de internet.

No son fiables.

Está claro.

Además, no es por nada, pero en la familia Le Goff

estamos todos cortados por el mismo patrón.

Me parezco a mi bisabuelo. Mirad.

Ya no queda champán.

Espera, voy a buscar.

No te lo bebas, ¿eh?

Ahora veréis.

¡Ostras!

-Me encantan las fotos antiguas. -Mira, Jean-Mich.

El abuelo Pierrick.

Mira.

Somos iguales. Soy clavado a él.

-No, qué va. -Que sí.

-Para nada. -Baptiste, mira. El abuelo Pierrick.

-La verdad es que no. ¿Es este? -Que sí. Fíjate.

-No veo el parecido. -¿A ver?

Chicas.

Mirad.

Sí, mirad.

-Aquí. -¡A este!

A este te pareces. Esperad.

Mira.

-No. Mira. -Que sí.

-Sí. El parecido es alucinante. -Qué va.

Aquí también está, con su carretilla.

Un momento, un momento.

Para empezar, yo no tengo bigote ni carretilla,

y la ropa no se parece.

Y tú no estás en blanco y negro. En serio, sois iguales.

-Qué va. La cara un poco, pero... -¿A ver?

-¿Y ese quién es? -Será el jardinero.

Aquí está justo al lado de la abuela Soizic.

Fijaos,

siempre está a su lado.

Yves, no investigues más tus orígenes portugueses.

El jardinero

es tu antepasado, Ernesto Da Silva.

No.

La abuela Soizic y el jardinero, no puede ser.

No tiene sentido.

Mejor no se lo decimos a los chicos, ¿no?

Tienes razón, es mejor.

Brutales tus pruebas de ADN.

Una idea genial.

Yves está hecho polvo. No olvidará su 50 cumpleaños.

Tengo los resultados de las pruebas de los hijos de Yves y Laure.

Escogí el paquete familiar.

Yves es portugués,

pero sus hijos no llevan ni una gota de sangre portuguesa.

Joder.

-Guillaume y Aliénor no son suyos. -No. Ni rastro de origen portugués.

Algo de Occitania y lo demás, escandinavo.

-¿Yves lo sabe? -No.

-¿Se lo enseñamos? -Ni hablar de enseñárselo a Yves.

Hola.

-¿Qué no hay que enseñarle a Yves? -Buenos días.

-Resulta que... -No, ni una palabra. Meterá la pata.

Si nosotros lo sabemos, Jean-Mich también.

Pero no sabe guardar secretos.

¿Que no sé guardar secretos?

En mi fiesta de despedida, cuando Laurent estrelló tu Golf,

me pidió que no dijera nada y no dije nada.

¿A qué viene esa fama?

Fuiste tú, lo sabía. Y decís que soy un paranoico.

Fue un roce.

Tuve que cambiar toda la parte delantera.

¿Cuánto te cobraron en el taller?

¿Dónde?

-No me acuerdo. -¿Usaron la bancada de reparación?

A la mierda los coches, ahora eso da igual.

-Qué calladito te lo tenías. -Baptiste, hay otras prioridades.

¿Qué no se puede enseñar a Yves?

No te lo puedo decir.

Antoine.

Somos amigos. Antoine.

Según las pruebas de ADN, los hijos de Yves no son de él.

Joder, Laurent.

¡Madre mía!

No tenías que habérmelo dicho. ¿Por qué me lo has dicho?

-¿Lo ves? -Ya no podré mirarle a los ojos.

No, más te vale no decir ni mu.

Tú como si no pasara nada.

No, porque si le miro,

se dará cuenta de que sé que sus hijos no son suyos.

-Me lo notará en los ojos. -No, no te notará nada en los ojos.

Le ha faltado tiempo.

-No sé por qué. ¿Por qué lo hizo? -Laure tendría sus motivos.

No sé, pero...

Laurent y yo no pudimos tener hijos,

pero aceptamos juntos el no tenerlos.

Aliénor y Guillaume nacieron en abril.

Eso quiere decir que los engendraron el mismo mes.

Abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre...

Nueve meses, pero al revés.

Diciembre, noviembre...

Si nacieron en abril, los concibieron en julio.

Ah, sí.

-Dos meses después de junio. -Que viene Laure, que viene Laure.

-¿Qué tal, Laure? -He pasado una noche horrorosa.

La próxima vez, pondré menos enebro.

Baptiste, la próxima vez, menos enebro.

-Hola a todos. -Hola. Buenos días.

-Los cruasanes. -Qué buena idea.

Baptiste, he pasado por delante de la cruz,

y ahí seguían los dos cuervos.

No he parado y no me ha pasado nada.

Sí.

Antoine.

-¿Has visto qué sol? -Sí, radiante.

-Por el cambio de mareas, ¿no? -Exactamente.

Jean-Mich, tu primera noche aquí. ¿A que se duerme bien?

Ya lo creo.

¿Me pasas un poco de café?

Gracias.

Si ya no queda.

Jean-Mich.

Natural, sonríe.

¿Te escondes?

Estamos jodidos.

-Pero que bien jodidos. -Pues nos has jodido tú.

"Qué buena idea, regalaré pruebas de ADN".

¿No podías consultarnos?

¿Cuando tú echas ginebra en un cóctel sin alcohol

haces un referéndum?

No, pero lo mío es gracioso.

Con tu gilipollez ahora todos sabemos lo de los hijos de Yves.

Menos él.

Véronique ya me ha soltado el sermón.

No empieces tú también.

-No se te puede decir nada. -Mira, no, perfecto. No digas nada.

Sí, seis.

-¿Seguís viviendo en Fourvière? -Por poco tiempo.

Vamos a mudarnos a un casoplón en Quais de Saône, con jardín.

-Estarás contento. -Sí, estoy que me salgo.

Además, no conozco la casa.

Lo ha decidido todo sola,

ni sé cuántas habitaciones tiene, ni dónde está.

Muy bien.

Ah, los suflés.

Qué desgracia.

-¿Qué pasa? ¿Qué es una desgracia? -Los suflés.

Se han desinflado.

-¿Qué te pasa, mi vida? -Estoy cansada, me voy a tumbar.

-Dejad todo, recojo yo luego. -Mi amor...

¿Qué tienes, mi vida?

Ah, es ese rollo con el abuelo Pierrick,

mis pruebas, todo eso.

Eso no cambia nada, ¿vale?

Yo me siento bretón.

Nací aquí, estoy en mi casa. No sufras por mí.

Mi bretoncita.

Es increíble que Yves no se haya enterado.

-Sí, es flipante. -Esto me parece a mí.

Nosotros en Cahuita tenemos una gata.

Tuvo gatitos, seis.

Nunca supimos quién era el padre. Pero, aun así, son muy felices.

-Ella los cuida. -Gracias, gran aportación al debate.

¿Sabéis qué vamos a hacer?

-Es muy sencillo. Olvidarlo. -Olvidar tu cagada.

-Nathalie y yo no podemos. -Estamos incómodos con Yves.

En mi opinión,

necesitaríamos el boli de Men in Black.

Ese boli grande que borra los recuerdos.

Ya sé que no existe, pero ahora nos iría de perlas.

Es intolerable que, sin decirle nada a Yves,

Laure decidiera por él

lo que más le importa en esta vida: sus hijos.

En mi opinión, Yves y Laure

se parecen a los Suárez, Carlos y María.

Son vecinos nuestros en Cahuita.

Siempre han querido tener hijos...

Jean-Mich, perdona, pero pasamos de tu opinión.

Hablamos en serio.

No le hables así a Jean-Mich y deja de dar lecciones. Eres patético.

¿Tú nunca lo eres? No me jodas.

Antoine, ya me gustaría verte a ti

si un día te enteraras de que Véro engendró a tus hijos con otro

y que todos lo sabemos menos tú.

Los hijos de Yves quizá tengan derecho a saberlo.

-Sí, hay que pensar en los hijos. -Pero ¿qué decís?

No nos digáis qué tenemos que hacer con nuestros hijos.

Vosotros no habéis tenido.

Antoine.

Sí, perdón, mierda.

-Perdón, ¿vale? -Viene Laure.

¿Te encuentras mejor?

Hemos decidido disfrutar de la playa.

-Hace bueno. -Sí.

Hace mucho tiempo, en Lyon,

Yves me fue a buscar en moto a la salida de clase.

Entonces él iba en moto,

y condujimos toda la noche hasta aquí.

No hacía ni tres días que salíamos juntos.

Me trajo aquí, a la playa,

amaneció

y me pidió en matrimonio.

Me dijo que quería tener hijos conmigo.

Yo también quería.

Pero...

...no llegaban.

Algo iba mal.

Me hice análisis y yo sí que podía.

Era Yves.

Decidí no decirle nada, le habría dolido.

Ahora ya podemos hablar.

Ya os habéis enterado todos.

Pero...

los hijos...

¿Cómo conseguiste...?

Yves me apuntó al club de tenis de Farouët.

Había un profesor sueco, muy guapo.

Creo que se acostaba con todas sus alumnas.

Dos veranos seguidos

en la caseta donde guardaba las raquetas...

Pues eso.

Sven nunca supo que él era el padre.

Lo único que quería Yves era una familia, y se la di.

No he tenido más aventuras, solo he estado con Yves.

Y Sven.

Lo he mantenido en secreto, pero ha sido duro.

Como ahora todos lo sabéis y los chicos son mayores,

-quizá debería contárselo. -No.

-No es buena idea. -Anda, ven.

Baptiste, ¿me ayudas?

No pienso ayudarte.

Ana, ¿me ayudas?

-Nath, Laurent, os quería decir... -No quiero hablar contigo.

Venga, disfruta. Intuyo que me caerá una buena.

-A los amigos no se les habla así. -¿Has visto cómo hablan ellos?

Antoine, me da vergüenza ser tu mujer.

Dijiste que te quedaba un 15 % de batería,

que aprovecharías la vida.

A mí también me queda el 15 %.

Y buenos momentos contigo ya no tengo.

Perdona, lo sé, siempre meto la pata, todo es culpa mía...

Me rindo.

Me marcho.

No te molestes en irte, me largo yo.

Hay que joderse.

Este clima es una locura. Cambia sin parar.

Ya os lo dije: en Bretaña, hace bueno varias veces al día.

¿Cómo se juega a esto?

Tienes las blancas o las negras.

Los peones se mueven normal,

el alfil en diagonal, el caballo son dos...

Qué agobio.

Es Degas.

¿Qué dices ahora del gas?

No trata del gas, el libro es de pintura.

Ya, pero ese pintor es Degas.

Ah, sí. Es Degas. Es un pintor.

En la escuela de baile de Cahuita tienen un póster igual.

Damas y caballeros, llegamos a la estación de Redon.

Tres minutos de parada.

-Al cementerio, por favor. -Muy bien.

Ya está.

¿Qué haces?

Rehago el puzle de Yves para darle una sorpresa.

-¿Sabes algo de Antoine? -No.

Tranquilo, hemos discutido por una memez.

Ya volverá.

Le mandaré la dirección de la Fest Noz.

Ah, sí.

¿No os parece que está un poco cascarrabias?

Cascarrabias.

Es una palabra que ya no se usa, pero sí, está cascarrabias.

No sé muy bien qué decir.

Ni siquiera sé qué coño hago aquí.

Voy a intentar decirte cosas positivas.

A ver...

Eres mi padre, me diste la vida.

Bueno, sobre todo fue mamá, porque tú...

Cosas positivas.

Ah, sí.

¿Te acuerdas de cuando tuviste tu primer DS, el verde,

que me llevaste a dar una vuelta?

Ese día falté a clase,

así que me llevaste a tu despacho,

me sentaste en tu sillón y te hice un dibujo.

Un dibujo de tu DS verde,

con los faros que se movían al girar el volante.

Lo conservaste mucho tiempo.

Incluso lo enmarcaste y lo colgaste en tu despacho.

Es la última vez que te gustó algo que hacía yo.

Después, todo cuanto yo hacía

estaba mal hecho.

Nunca se te ocurrió tenderme la mano para ponernos al día.

Yo tampoco tiendo mucho la mano.

Nos fallamos, papá.

Ah, sí, mirad, esta es de cuando Guillaume

ganó el campeonato infantil.

A su lado está el profe de tenis de los niños,

Sven, un sueco.

El pobre se mató haciendo kitesurf.

¿Te acuerdas, cariño?

Tenía un revés a dos manos increíble.

Se lo enseñó a los chicos y lo hacen igual.

Guapo, ¿eh?

¿Eh, cariño? ¿Verdad que Sven era guapo?

Sí.

Quizá no fuera tu tipo, pero era guapo.

Me recordaba a Borg.

No sabrás quién es, no es de tu generación.

Sí, sí, lo conozco. Es el de la leche de almendras.

-No es de su generación. -No.

Aquí.

A ver...

Sí.

Jaque mate. Se acabó.

Y ya está.

He terminado las rocas, puedo empezar las nubes.

A ver...

Esta aquí.

Es para ti.

-¿Cuándo lo has hecho? -Ahora.

Aún no he terminado. Me falta media hora más o menos.

Hay que ver.

Vas deprisa, ¿eh?

Va deprisa.

Muy deprisa.

¡Laure!

¡Laure!

La Fest Noz no espera. Habrase visto.

Cariño... Ah, ¿qué pasa?

Me duele la cabeza. Iré más tarde.

Qué pena, te vas a perder el bagad.

Ven luego, ¿eh? Yo me voy.

Son estupendos.

Y todo gracias a ti.

Una vez fuimos a ver al Oympique a Gerland,

y al salir del partido, me dijiste...

No sé qué partido era...

Dijon...

-Sochaux, tal vez. -Eso da igual. ¿Qué te dije?

Entonces tenía problemas con Martine Gouvioux.

La que controlaba todos los talleres Midas de Grand Lyon.

Siempre estaba encima de mí.

Tú me dijiste:

"Que no te toreen, eres joven, sigues soltero.

Arriésgate, monta tu empresa, espabila".

Como me habías dicho que te había ido muy bien,

te hice caso.

Y mira ahora.

Todo lo que tengo, Valentina, Pablo, el Midas Cahuita,

te lo debo a ti.

Gracias.

Qué bonito.

Qué fallo que no haya mar en Lyon, no se les ocurrió.

Joder, estás mosqueado.

¿Es por la casa?

¿Sí? ¿Sr. Delmas?

Sí, hola. No, no. No estaba preocupado.

A veces hay problemas con el correo.

¿De vacaciones? No, no, estoy con un cliente.

Un vendedor de trompetas.

Espere, estoy en la trastienda.

¿Todo Ródano-Alpes?

Sí, gracias, disfrute de las vacaciones.

Hasta pronto.

¿Laure?

Laure, ¿qué tal?

Antoine.

Voy a hablar con Yves. Se lo contaré.

No, no. No, Laure. Espérame.

Laure, espérame.

¡Laure! Tenga.

¡Laure!

¡Laure!

¡Laure!

Perdón.

-Baptiste. -¿Estás aquí? ¿Vienes a disculparte?

Sí. No. ¿Dónde está Yves?

-Está allí. -Laure se lo dirá.

-Mierda. Anda, vamos. -Sí.

¿Un poquito más?

Antoine, qué bien que has venido. No te podías perder esto.

El momento del Ker Royal, la versión bretona del Kir Royal:

sidra y chouchenn.

Entra bien, pero es fuertecillo.

Ah, cariño. Por fin.

-¿Estás bien? -No te veo muy católica.

-Tengo que decirte una cosa. -Yves, una pregunta.

¿La Fest Noz se celebra todos los años?

Sí, el primer domingo de agosto.

O sea que, si te la pierdes, tienes que esperar 364 días.

-Pues sí. -363 los años bisiestos.

Y para vuestra información,

sabed que el abuelo Pierrick tocaba el binioù de miedo.

Y el binioù, según tengo entendido,

sería la versión bretona de la cornamusa.

Sí, sí, sí, así es.

También podríamos decir

que la cornamusa es la versión bretona del binioù.

-Absolutamente. -Sí, sí.

-Yves... -Laure, ¿has probado esta salchicha?

-Está riquísima. -Sí, come, come.

Resulta que el abuelo Pierrick era un virtuoso de la bombarda,

y para vuestra información, se encargó de dirigir el bagad.

Mientras, la abuela Soizic hacía crepes, galettes.

Lo hacían todo juntos.

-Casi todo: los hijos no. -Hablando de eso...

Perdona, Laure.

¿Cuánto estuvieron casados? ¿46 años?

Eso es.

Y durante 46 años, fueron felices, se amaron.

-Pierrick quería a su hijo. -Ya lo creo. Lo adoraba.

No era su padre biológico, pero fue el que le dio cariño.

Crio al chaval, le enseñó a hacer mil cosas.

-Le quiso. -Sí, ya lo creo.

Tal vez si se hubiera enterado de que no era suyo,

todo se habría fastidiado y habría sido un drama.

¿Qué merecía más la pena?

¿Que lo sepa o que no lo sepa?

Supiera.

Sí, también.

¿Que lo supiera o que no lo sepa?

Tienes razón, Jean-Mich.

No habría servido de nada. Eran felices, ¿para qué saberlo?

Estoy de acuerdo con Yves.

Si Manon no fuera mía, no querría saberlo.

Exacto, Baptiste, si tu hija no fuera tuya, no querrías saberlo.

-Ni hablar. -¿Y tú, Yves, si tus hijos...?

No, yo tampoco querría saberlo.

-No querrías saberlo. -Nunca.

Nunca.

Ha quedado claro.

-Nunca. -Nunca.

Yo también tengo algo que deciros.

Quiero pediros perdón.

Porque me he portado como un mierda.

No es nada personal.

Sé que soy un plasta.

Y sé que...

Oye, Jean-Mich.

Se lo resumes después, ¿no?

Sé que os he hecho daño y me arrepiento.

Y es porque tengo cosas que solucionar.

Son cosas que juro que intentaré solucionar.

Y en los próximos 50 años que seguiremos juntos,

os prometo que intentaré no ser tan capullo.

Has puesto el listón alto. Brindemos por los próximos 50 años.

Por los próximos 50 años.

Una lenta.

-¿Quieres? -Sí, tomaré más.

-El famoso Ker Royal. -Ker Royal.

Sidra y chouchenn. K-E-R, con "K" no con "Q".

¿Quieres bailar?

Eres un gilipollas integral.

Va, hombre.

Os he pedido perdón. De corazón.

De corazón.

Está bien, te perdono.

Anda, ven.

Pero si no te importa, prefiero bailar con mi mujer.

Ay, Nath, perdona.

Ya está, Antoine.

Venga, vamos a bailar.

-Normalmente el hombre saca a la mujer. -Venga.

¿Bailamos, mi vida? Venga.

-Yves. -¿Qué?

Mejor vamos a la pista, ¿te parece?

Sí. Venga.

¿Quieres bailar?

Vale.

Por cierto,

esta tarde me he ido a dar una vuelta por la zona.

He pasado por Redon.

He ido a su tumba.

Tenías razón.

No tengo por qué pagar mis malos rollos con nadie.

Y menos con la mujer que amo.

He decidido que en cuanto volvamos, iré a terapia.

Ana me ha dado el contacto de una mujer en Villeurbanne.

Al parecer está muy buena.

Tú también estás muy bueno, eso te salva.

Anda, vamos.

¿No te importa bailar con Horst Merkel?

¿Quién es Horst Merkel?

El marido de Angela Merkel.

El florero de una mujer que triunfa.

No pinta nada.

Calla. ¿Tú no pintas nada?

Si pude quedarme en casa cuidando de Manon

fue porque te iba bien en el trabajo.

Pude tener tiempo para mí,

y así se me ocurrió lo del sitio web.

Así que todo lo que he conseguido ha sido gracias a ti.

¿Me lo repites? Con la música, no lo he oído bien.

Todo lo que he conseguido ha sido gracias a ti.

-"¿Gracias a ti?" -Amor mío.

Por cierto,

me han dado el Ródano-Alpes.

-¿Qué? -He recuperado toda la zona.

Delmas me ha llamado.

Ostras, qué orgullosa estoy de ti.

-¿De verdad? -Sí.

¿Os habéis dado cuenta

de que a partir de cierta edad ya no nos morreamos?

Es verdad. Qué tontería, ¿no?

Sí, es una tontería.

Este baile se llama "gavotine". Poneos en círculo.

La gavotine se baila en círculo, un hombre, una mujer.

Uno, dos, tres, cuatro, y atrás.

Otra vez, uno, dos, tres, cuatro.

Ahora, las chicas. Los hombres damos palmadas.

Ahora solo los hombres.

Media vuelta y escogemos pareja.

Y giramos.

Ay, madre. Cuidado.

¡FELICES 50!

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