Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
(PR�CULO) El actual director del Ritz es conocido m�o.
Buscan a alguien preparado como t� para un trabajo.
-Me coment� el padre Pr�culo que est� casada.
S�, lo estoy. -Necesitaremos autorizaci�n
de su marido.
No quiero que trabajes.
Antonio, lo necesitamos.
T� no est�s en disposici�n de trabajar.
-�Marta!
�Pap�!
�Pap�! (LLORA)
�Se va a poner bien? -Ha tenido suerte.
�D�nde conseguiste la penicilina?
De Eutimio. -Pues te la ha jugado.
Recoge tus cosas y l�rgate.
No quiero volver a verte por aqu�. Da gracias que no te denuncie.
-Le aseguro que esto no va a quedar as�.
-Dadas las circunstancias,
convendr�a que aceptaras el trabajo del Ritz.
El director me llam� ayer. Me ha dicho que no has vuelto.
Es una l�stima, porque �l estaba encantado contigo.
Antonio no quiere que trabaje.
-No te preocupes por la firma de Antonio.
Yo lo suplir�.
�Por qu� tenemos una visi�n tan distinta de las cosas?
Antes no eras as�.
Si no quieres olvidar lo que pas�, all� t�.
Para m� es pasado.
Y algo que no debi� suceder.
-�Qu� hace aqu� mi jefe? -Es un fijo ya.
Como le van las putas y el polvito blanco, imag�nate.
-Vig�lamelo y dime lo que hace.
-No me falles esta vez.
-No lo har�.
(M�sica de viol�n)
-Nunca m�s en el portal, Dioni.
Que no. -Nunca m�s.
Necesito alquilar una habitaci�n. -�Para eso tanto misterio?
Hab�rmelo dicho por tel�fono y ya est�.
-Ya. Ya, ya.
-Nosotros nos vamos.
Julita, nos ha tra�do a una casa de citas.
-Anda vete. Y no vuelvas por aqu�.
-Vaya, vaya. Si no lo veo, no lo creo.
Es amiga de mi hermana peque�a.
-�Qu� hace en un sitio como ese? -Pues ya ves.
No le digas nada a nadie, Basilio. -�Quieres que guarde tu secreto?
Tienes que llevar esto a esa casa.
Di que vas de parte del K�iser.
(Timbre)
-�Has perdido algo?
No.
-Si quieres sobrevivir a este negocio, nunca mientas,
porque lo haces fatal.
(Truenos)
(Truenos)
He tra�do esto.
-�Y el ni�o del notario d�nde est�?
No lo s�. -Te he dicho que no me mientas.
(Truenos)
Est� fuera, en el coche.
Pero, por favor, no me haga da�o.
�Me puedo ir?
-Espera.
A ti te pod�a sacar yo el jugo, pero bien.
(Motor arrancando)
-Seguro que eres virgen.
�A que s�?
(Revoluciones de motor)
-Toma, anda.
Y vuelve cuando quieras.
(Truenos)
-Y a Basilio Figueroa le dices que se ande con ojo.
Que con Mat�as no se juega.
(Puerta cerr�ndose)
V�monos de aqu�, por favor.
(Motor arrancando)
-Me has salvado la vida, Elena. Muchas gracias.
No has abierto la boca en todo el camino.
Estoy cansada. -Espera.
Aqu� tienes lo tuyo.
No est� mal, 100 duros por recoger un paquete, �no?
Basilio, ten�amos un trato.
-Tranquila.
T� has cumplido y yo voy a cumplir.
Nadie debe saber que estuve en casa de do�a Celia.
-Descuida.
Voy a guardar tu secreto.
Soy todo un caballero.
No vuelvas a hacer eso nunca.
�Guarro! -Tienes raz�n.
Vamos a hacer las cosas bien, �eh?
Te llevar� a cenar y luego a bailar.
No voy contigo a ninguna parte. No me hables ni me mires.
Es la �ltima vez que me metes en tus chanchullos.
(Pasos alej�ndose)
(M�sica de vodevil)
-Venga, hasta luego. -Hasta luego.
(Algarab�a, aplausos)
(K�ISER) �Ha ido todo bien?
-�Y por qu� no iba a ir bien?
-Se te ve contento.
Muy contento.
�No habr�s...?
-S�, pero no de la entrega.
Yo solo consumo de lo que pago de mi bolsillo.
-�Por qu� no te quedas?
Si�ntate, qu�date. Vamos a beber algo.
�Qu� bebes? -Nada, gracias. Debo irme.
Si sigo llegando tarde, no creer�n que estoy estudiando.
-Por cierto, ven un d�a con tu novia.
-�Qu� novia?
-Oh, esa ni�a tan guapa que estaba antes contigo.
-�Elena? No.
Elena no... no es mi novia.
-Tienes que traerla m�s a menudo por aqu�, �eh?
�Verdad, cari�o?
-Buenas noches, se�or.
Buenos d�as.
-En la cuarta planta.
Muchas gracias por venir y disfruten de su estancia.
Buenos d�as, se�ora Ribas.
Hola. Vengo a ver a la se�ora Moretti.
-S�, c�mo no. La acompa�o.
S�game, por favor.
(RADIO, LOCUTOR) "...por salir triunfante,
(Llaman a la puerta) y ya que no pudimos...".
-Adelante.
-�Da su permiso, se�or director? -S�, s�, adelante.
Buenos d�as. -Buenos d�as.
No se siente. La se�ora Moretti no la va a recibir.
Lamentablemente, me ha defraudado profundamente.
Usted y el padre Pr�culo me ocultaron informaci�n importante.
No s� de qu� me est� hablando.
-No puedo recomendar a la se�ora Moretti
a una mujer cuyo marido ha estado acusado de homicidio.
Fue acusado injustamente, fue un error.
-Nuestros clientes solo reciben lo mejor.
A mi marido se lo declar� inocente. -Pues me alegro por �l.
Y lo lamento por usted.
Eso es todo. Buenos d�as.
-Se�ora Moretti, el coche est� listo.
-Gracias, �scar.
�scar, esa mujer que est� saliendo.
Ll�mala. Quiero hablar con ella, por favor.
-Por supuesto, se�ora Moretti.
Disculpe.
Se�ora.
-Buenos d�as, se�ora Moretti.
-�Conoce a esa mujer?
-S�. Es...
Marta Ribas de Montejano,
una de las candidatas, a la que ya he descartado.
-Pues lo ha hecho demasiado r�pido. -Pensaba que...
-Cuando quiera su opini�n, se la pedir�.
-Claro. Disculpe.
(RADIO, LOCUTOR) "El embajador franc�s en Espa�a viaja a Par�s
tras ser llamado a consultas por el gobierno galo.
Portavoces desde el ministerio espa�ol de Asuntos Exteriores
han calificado el hecho de provocaci�n
y aseguran que no tolerar�n injerencias extranjeras.
Seguiremos informando en pr�ximos boletines".
(MORETTI) Ya est�. Vale, gracias.
Marta Ribas.
Cerquetti.
Cerquetti.
De Montejano.
-�Az�car?
-Hablas tres idiomas, �eh?
Espa�ol por parte de padre,
italiano "per mia madre", Marcella Cerquetti,
y franc�s porque fui educada en Par�s. Gracias.
-Licenciada en M�sica y adem�s tocas el piano.
S�, pero hace mucho que no practico.
-�Y por qu�?
Nos vimos obligados a vender el piano.
-Con tu preparaci�n, tus referencias,
�qu� puede tener contra ti el director del hotel?
No es por m�, es... por mi marido.
-�Qu� pas�?
Estuvo preso.
Lo acusaron de practicar un aborto en el que muri� la paciente.
-�Y?
Se demostr� y ahora est� libre y sin cargos.
-La historia de un criminal se recuerda m�s que la de un inocente.
S�, y en este pa�s la mujer vive a la sombra de su marido.
-Bueno, pero tu permiso de trabajo no lo firma tu marido,
lo firma un cura.
y no puede autorizarme.
-�Y qu� tiene?
Est� ingresado en el hospital.
-Bueno.
Ya est�.
Aqu� la mujer vive a la sombra del hombre,
pero yo no soy de aqu�.
Imagina que est�s en una embajada extranjera.
Ya esto, entre nosotras,
no es Espa�a.
�Eh?
Marta, �puedes empezar a trabajar hoy mismo?
S�, por supuesto.
-Vale.
�scar.
Por favor, llama a recepci�n.
Que env�en a un sastre, dos costureras...
-Todo el equipo.
-Eso es. -Ahora mismo.
-Gracias. Necesitas trajes nuevos, �eh?
Ah, s�.
Much�simas gracias, se�ora. Gracias.
-No hace falta que me llames se�ora, basta con Roberta.
Y de t�, por favor, �eh?
Eso es.
(Llaman a la puerta)
(COSTURERA) 51.
-No, el negro no.
-88.
(ROBERTA) El azul...
-15. -Esto de color.
-32.
(ROBERTA) D�jame ver, por favor.
C�mo sale cuando...
-�Le gusta? (ROBERTA) Demasiado oscuro.
-Mira, aqu� tengo otro mejor.
�O este color le va mejor a su cara?
(MAQUILLADORA) A ver, m�rame. Arriba.
-S�. Qu� guapa va a estar.
Gracias.
(RECUERDA) (MADRE) "Est�s radiante, hija.
(M�sica swing)
Tienes la piel tan tersa como cuando ten�as 15 a�os.
El agregado cultural dice que pareces mi hermana.
-Ay... Un adulador tu padre.
Aunque debo reconocer
que tiene sus ventajas ser madre joven.
Y la mejor del mundo.
-�Eres feliz, hija?
�Antonio te hace feliz?
-Te lo mereces.
-Venga, vamos.
-Y no me dejes beber m�s.
Digo muchas tonter�as.
-Yo creo que el proyecto es impecable.
Lo hemos trabajado muy seriamente.
Trabajar costes es posible, naturalmente,
pero a costa de sacrificar calidad. -No, que no.
Yo entr� en el negocio de la construcci�n para ganar dinero,
pero no a cualquier precio. Quiero levantar buenos pisos.
-Entonces, presupuesto aprobado.
-Claro.
-�Alguna otra cuesti�n?
-Me parece que no.
-Y usted no... no dice nada.
-Marta va a decirme a m� lo que tiene que decirme, descuide.
-S�, por supuesto.
-Los n�meros son perfectos, Zabaleta.
�Cu�ndo nos reunimos con su amigo del ministerio?
-Quiz� ma�ana podamos verlo. -Perfecto.
-Con su permiso, voy a telefonearlo ahora mismo.
-Muchas gracias.
Adelante.
-Rafael Figueroa.
Dichosos los ojos. Cu�nto tiempo.
Don Pablo. �C�mo est�s? -Bien, no puedo quejarme.
Lo siento, Roberta.
-�Qu�? �El qu�?
No s� de construcci�n ni arquitectura.
-Tranquila.
Comes, disfruta la comida.
No puedo aceptar 3000 pesetas a la semana por acompa�arte a comer.
-Claro que s�. Tendr�s muchas m�s tareas.
Cada cosa a su tiempo.
-�Qu� haces por aqu�, negocios?
�Y t�, negocios?
�O placer? -Negocios.
Aunque no me importar�a mezclarlo con placer.
Y mucha lujuria.
Oye, tengo que telefonear.
Te veo muy bien, Rafael.
Cu�date.
(M�sica burlesque)
-�C�mo est�s, Basilio?
-�Esto qu� es? (K�ISER) Tranquilo.
No te va a pasar nada.
Esto es la Conferencia de Potsdam, no los Juicios de N�remberg.
Las peleas son malas para el negocio.
Basilio, le debes una disculpa a Mat�as.
�l no te rob�.
Disc�lpate o te voy a dejar en sus manos.
-Lo siento.
Siento haber dicho que me hab�as robado.
-Sin rencores, chaval.
-Eh. �Estamos en paz?
�Podemos dejar las peleas y dedicarnos a ganar dinero?
Vamos a brindar.
�C�mo est� tu madre? Olvid� preguntarte.
(Campanadas)
De verdad, ya voy yo al hospital. Quiero ver a tu padre.
Si me doy prisa, me da tiempo.
Oye, �d�nde estuviste la otra noche?
Con Julita.
No quiero que salgas de noche. (CAMILA) Pero bueno.
Est�s impresionante.
Gracias. -Caramba, hija. Est�s desconocida.
-Oh. Pero �has visto el corte, mam�?
Est� hecho a medida.
Es la hora de visitas en el hospital.
-S�, no vay�is a llegar tarde.
Oye, ya hablamos, �eh?
-�Trabajo?
-�Eh? �Trabajo? -Ha dicho "trabajo".
Est� trabajando. �Qui�n...? -�En qu�?
Carlos, t� mismo me has dicho que necesita estar tranquilo.
-Nada me gustar�a m�s que pasar a Antonio arriba.
�Entonces? -No es tan f�cil, Marta.
El hospital tiene unas normas.
Ya, los ricos arriba y los pobres abajo.
-Te doy mi palabra de que Antonio est� en las mejores manos.
No le quito el ojo.
Conf�a en m�.
Somos amigos, Marta.
Solo quiero lo mejor para vosotros.
Te han dicho que no, �no?
Voy a hablar con direcci�n. Tengo que solucionarlo.
Ahora vengo.
(Radio, aviso horario)
(LOCUTOR) "Son las 14:30.
'Diario hablado' de Radio Nacional de Espa�a.
El General�simo ha contestado hoy
a las acusaciones de pa�ses como Polonia o Panam�,
que denunciaban a Espa�a ante la ONU
de constituir un peligro
(Llaman a la puerta) para la paz internacional.
'Espa�a', ha dicho el Caudillo,
'no debe temer una eventual...'"
-Es tarde, Marta.
-Muy tarde.
-�Qu� ha pasado?
El hospital est� lej�simos. Cog� dos tranv�as.
-Pues tomas un taxi.
No te das cuenta del negocio que significa para m� esta comida.
Lo siento much�simo.
-Bueno.
Lo de esta semana.
Para otra vez, no pases un mal rato, mujer, �eh?
(LOCUTOR) "...se puede ver en el estadio municipal de La Coru�a
el decimosexto Espa�a-Portugal de selecciones...".
-El problema de la vivienda es un problema grave.
Desde el 39, la poblaci�n de Madrid ha crecido de forma descontrolada.
Si no vamos con cuidado,
acabaremos teniendo a la gente hacinada de mala manera.
-El proyecto de viviendas de la se�ora Moretti
es de largo el mejor expuesto y la relaci�n entre coste y calidad.
Es imbatible. -Oh, hay muchos factores.
No solo la cosa t�cnica.
Lo humano cuenta. -Pero...
-No se moleste, se�or Zabaleta.
La adjudicaci�n es cosa hecha, �verdad?
No hay nada que hacer.
-Me temo que no.
Su proyecto era bueno,
de coraz�n se lo digo,
pero...
ha habido una empresa muy pujante, nacional para m�s se�as,
que ha demostrado tener... (ROBERTA) Bueno.
Entonces, disfrutemos de la comida
y no nos empe�emos m�s.
Con permiso.
-Jos� Luis, por favor.
-Disfrutemos de la comida.
Por cierto, esta salsa de naranja es una cosa fuera de serie.
Estraperlo, seguro. (R�E)
Pero bueno, habr� que hacer la vista gorda.
Usted sabe que la se�ora Moretti es una Rothschild, �verdad?
-Anda, si habla.
Pens� que era mudita.
Francia va a romper relaciones diplom�ticas con Espa�a.
Si cierran la fronteras, tendremos problemas de abastecimiento.
Argentina est� de nuestro lado,
pero si Estados Unidos no les vende petr�leo,
no podr�n enviarnos ni carne ni trigo.
�No cree que es bueno tender la mano
a los pocos inversores extranjeros que siguen trayendo divisas?
Si Espa�a no hace este tipo de gestos,
dentro de poco nos moriremos de hambre.
Por cierto, la salsa es de pomelo.
Y s�, est� exquisita.
(Relinchos)
-Me ha costado Dios y ayuda sacar esto de la notar�a.
-�Cancelaste la reuni�n con el gerente de Santa Luc�a?
-No, eso no lo puedo hacer, don Eutimio.
-Isidro.
Recado de escribir.
Tendr� que poner una nota a tu futuro suegro
dici�ndole qu� cosas s� has podido hacer con su hija y d�nde.
-Don Eutimio, compr�ndame usted.
Si la cancelo, don Rafael sabr� que he sido yo.
-Eso es problema tuyo.
Gracias, Isidro.
Yo en cinco minutos le digo a Isidro
que vaya con el recado.
-Espere, espere.
Madre m�a.
Vale, lo hago.
Pero don Rafael me va a matar. -Que no, hombre, que no.
No quiero perjudicarte y a don Rafael tampoco.
Solo quiero que vea lo mucho que me necesita.
Cuanto antes vuelva a la notar�a,
antes volver�n a funcionar las cosas como Dios manda.
Y conste que yo no te juzgo, �eh?
Que llevar a una muchacha a una casa de citas
es lo m�s normal del mundo, �eh?
Pero si t� no me ayudas, pues yo no te puedo ayudar.
-Descuide, hombre, que lo traeremos a usted de vuelta.
Pero despu�s, �estamos en paz?
-Marta.
Puedo esperar fuera. -�Por qu� est�s tan nerviosa?
Ser� un momento
Roberta, tengo que contarte algo.
Hace tiempo tuve una discusi�n fuerte
con el director de este banco.
Antonio vino a pedir un cr�dito
para reemprender su negocio de antig�edades.
Hab�a quedado muy da�ado con la Guerra.
Pero como ten�a antecedentes pol�ticos, se lo negaron.
Y ese fue el principio de nuestra ruina.
-Buenos d�as.
Se�ora Moretti.
Perd�n por la espera.
Qu� honor recibirla en nuestras oficinas.
Mi secretaria ya me ha dicho
que va usted a hacer negocios con la Administraci�n,
negocios de envergadura. Enhorabuena.
Naturalmente, para nosotros ser� un placer
avalar las cantidades requeridas por el ministerio.
Bueno, y ahora, si tiene la amabilidad...
Eh... Firme aqu�.
Aqu�, se�ora. -Perdone.
�Es usted corto de vista o es la memoria lo que le falla?
-�Disculpe? -Usted sabe muy bien
qui�n es mi asistente.
�Por qu� hace como si no la conociera?
-Perdone, no s� a... a qu� se refiere.
-Gracias a esta adjudicaci�n del ministerio,
voy a depositar en este banco enormes cantidades de dinero.
Exijo que se me muestre un respeto.
En adelante, cuando vea usted entrar a do�a Marta Ribas de Montejano,
h�gase cuenta que soy yo misma quien llega.
Muestre a ella el mismo respeta que muestra conmigo.
-Se�ora Moretti, yo le aseguro que en ning�n...
-Y quiero nombrar a mi asistente apoderada de todas mis cuentas.
En lo sucesivo, ser� ella quien realice los movimientos de dinero.
-Si me permite una observaci�n,
no creo que sea el mejor modo para llevar este asunto.
-Ahora, por favor.
Ahora.
-Oh, s�.
-La pluma, por favor.
-S�, claro, s�.
Qu�desela.
Qu� tipo. Siempre es divertido poner a un hombre en su sitio, �verdad?
No quiero parecer ingrata, pero �est�s segura de lo que has hecho?
-Marta.
Hoy en el restaurante,
me has demostrado que puedo confiar en ti.
Y no hay nada m�s valioso en esta vida
que poder confiar en alguien.
De hecho,
hay un asunto...
para el que necesito a alguien de confianza.
T� dir�s.
-Yo no he venido a Espa�a solo a levantar pisos.
He venido a buscar a un hombre.
Se llama Francisco Castillo
y seg�n he podido averiguar, ense�a Piano en el Conservatorio.
(Chopin, "Nocturne, op. 27, No. 1")
-Aqu� no se puede estar.
Busco al profesor Castillo,
Francisco Castillo. -No. Se ha equivocado.
Me han dicho que da clase aqu�. -Le digo que se ha equivocado.
Y aqu� no se admiten visitas.
Por favor.
-Se�ora.
�Busca a Castillo?
S�.
-Espere en la puerta.
Yo lo avisar�.
Sale de su clase en diez minutos.
Gracias, se�or...
-Tassoni, Flavio Tassoni.
Marta Ribas.
Toca usted a Chopin con mucho estilo.
-Lo s�.
-�Me buscaba?
�Profesor Castillo?
-�Y usted es...?
-Encantado.
Por favor.
Un amigo dice que es usted el mejor profesor de Piano de Madrid.
-Muy amable su amigo.
Pero ya no tiene raz�n.
Era el mejor.
As�, en pasado.
Ahora ya no doy clase.
�Y qu� hace usted en el conservatorio?
Estoy preparando un concierto y no tengo piano en casa.
Le pagar�a por adelantado.
-�Qu� obra prepara?
sobre un tema de Paganini.
-�Qui�n la ha enviado a verme?
Yo solo ense�o a gente de confianza.
Solo le pido que me escuche tocar
y usted decide.
(M�sica de viol�n)
-�Qu� pasa?
�Lo oyes? -�El qu�?
�La m�sica?
(M�sica de viol�n)
Ven. -�Qu�?
Vamos a llegar tarde.
-Pero...
(M�sica de viol�n)
-�Qui�n es ese?
�C�mo se llamar�? -�Qu�?
Nada.
-Muchas gracias.
-�Qu� dices? Llegamos tard�simo.
Y yo no quiero a don "Porculo" dici�ndole nada a mi madre. Vamos.
Que no voy a cenar.
�Cu�ntas veces debo repetir que no se me...?
Marta, disculpa.
Pens� que era la ni�a. No te robar� mucho tiempo.
No te preocupes, pasa.
Perdona el desorden.
Desde que ech� a Eutimio esta oficina es un desastre.
Toma, comprueba si coinciden con las tuyas.
�Qu� es esto? Lo que te debemos.
Marta, por favor, no corre ninguna prisa.
No tienes por qu� devolv�rmelo ahora.
No deber�as salir a la calle con tanto dinero.
Acabo de cobrar y tengo muchas deudas que pagar.
�Qu� pensar� la gente cuando te vea de pronto hecha una potentada?
Me da igual lo que piense la gente, siempre piensa mal.
Aparecer de buenas a primeras con el monedero a reventar,
es normal que la gente piense mal.
Tengo un trabajo honrado, Rafael.
�Seguro?
�Qu� insin�as?
Conozco a Pablo Zabaleta
y a muchas de sus conquistas de las que presume abiertamente.
No trabajo para Zabaleta, trabajo para Roberta Moretti.
Ella tiene negocios con �l.
Deber�as tener cuidado de con qui�n te rodeas.
A Antonio no le har� gracia que trabajes a sus espaldas
rodeada de hombres.
No tengo nada de qu� avergonzarme.
Si alguien quiere detalles, que se los pregunten a Pr�culo.
No.
No tienes nada de qu� avergonzarte,
pero tu marido s�.
(M�sica)
-Toma una pizquita. -No quiero.
-�Qu� co�o haces? �Sabes lo que vale esto?
No s� qu� te pasa hoy.
Voy a por un Martini, a ver si te animas un poco.
-A ver si tienes m�s cuidado.
-Lo siento. -�Ad�nde vas, chaval?
�Tienes mucha prisa?
-Venga, anda... -A ver, �qu� pasa ah�?
-Tranquilo, jefe, est� todo controlado.
Vas a acompa�arnos a dar una vuelta.
Quieto ah�.
Quieto ah�, co�o.
(BASILIO) �Soltadme!
-Esto, de parte de Mat�as.
Para que vayas por ah� hablando mal de �l.
(EUTIMIO) Te han dejado hecho un Cristo.
Un Cristo.
As� no puedes ir a tu casa, que matas a tu madre de un susto.
�Quieres que te busque un sitio para pasar la noche?
Muy bien.
A ver esa nariz.
Habr� que ponerla bien derecha.
Venga, co�o, �chale cojones, va a ser solo un momento.
Coge aire.
(A PLENO PULM�N) �Ah!
-Ahora me tienes que ayudar a m� a enderezar otra cosa.
Es muy f�cil, no tienes que hacer nada.
Coges el expediente y me lo traes.
-Se�or N��ez, �verdad?
-No, N��ez no, Ant�nez.
Se�or Ant�nez. -Eso.
Ma�ana ese papel sale de la notar�a como que me llamo Basilio.
�Algo m�s?
-�En qu� l�os andas metido?
-�A qu� te refieres?
-El K�iser ese.
No es buena compa��a. -�Qu� sabr�s t� de compa��as
si siempre andas solo?
-Mira, a m� me da igual lo que hagas con tu vida.
Pero...
tener tratos con el mayor contrabandista de este pa�s
antes o despu�s te pasar� factura.
-Puedo dejar a ese alem�n de mierda cuando quiera.
-S�.
(CHISTA) Primero tendr�s que dejar la coca�na, �no?
-Yo no... No estoy con eso.
-�Con qui�n cojones te crees que est�s hablando?
-Con un hijo de puta y mala persona.
Lo que tenga con el K�iser no es asunto tuyo.
Pero te dir� algo.
Estoy con �l por dinero.
Paga muy bien por casi nada.
En un par de meses,
cuando haya ahorrado suficiente para irme de casa, lo dejo.
-�Un par de meses?
No creo que llegues a tanto.
(EUTIMIO CARRASPEA)
Y menos ahora.
Me han dicho que andan buscando menores para ese cabr�n.
Mira, hijo, te voy a dar un consejo.
Gratis.
Yo no te gusto, �verdad?
�Eh? No quieres ser como yo.
Pues deja a ese nazi antes de que sea demasiado tarde.
(CELIA) El cuarto est� listo.
-Do�a Celia.
Es usted un �ngel. -Lo que soy es boba.
Deber�a echarlo a patadas de aqu�, a usted y al pingajo ese.
-Si me disculpas...
-Sonr�a usted, mujer.
Est� usted m�s guapa cuando sonr�e.
-Quite, baboso.
M�s le vale a ese piernas no armar esc�ndalo,
porque lo echo de aqu� a escobazos.
Ya ver�s qu� bien estar�s aqu�.
Pronto estar�s en casa,
con nosotras.
Y te har� una tortilla de patata que tanto te gusta.
Me voy, mi amor.
Ma�ana vengo a verte.
-Aqu� est�, cepillado y planchado.
En el bolsillo derecho,
hay unas pastillas que ha dejado don Eutimio,
para el dolor, dijo.
-Gracias, do�a Celia.
Vaya por Dios.
Han quedado manchas de sangre.
-No, si todav�a me lo echar� en cara.
Pero vamos a ver, �t� qu� te crees? �Que mi casa es una tintorer�a?
-�Qu� le digo a mi madre? -No le dices nada.
Te vas con mi bat�n puesto.
Mira, ya est�, fuera de mi casa.
�Fuera!
-Tranquil�cese, mujer. -Demasiado tranquila he estado.
Ese es el problema, ese, que todo el mundo,
todo el mundo te consiente demasiado.
(Timbre de la puerta)
Buenos d�as, Virtuditas. -Buenos d�as, Elena.
Te hac�a ya en el hospital.
No, est� mi madre all�.
Yo voy a la iglesia con Julita a bordar.
-No me digas que tu madre
se ha quedado sin ese trabajo tan bueno que ten�a.
No, no, es que entra m�s tarde.
-Aparta, pesada, deja de dar la lata ya.
Qu� bien que tu madre te haya dejado venir.
Pues a m� me da pereza ir a bordar.
(R�E) -Anda.
-Ay, de verdad, qu� cara de loca.
(R�E)
Lamento lo del otro d�a.
No sab�a que hab�an quitado la c�tedra al profesor
y daba clases en clandestinidad. -Recuerde, no pregunte nunca
por el profesor Castillo. Usted diga que viene
a devolver la partitura del "Retablo del maese Pedro".
�Estamos?
-Espere aqu� a que termine la clase.
# T� sin duda te has cre�do # que yo soy una cualquiera,
# porque t� tienes un puesto # y yo voy con la vasera.
# Pero ya saben lo que eres # m�s de dos y m�s de tres,
# porque t� eres una cosa # que ya sabes t� lo que es.
# D�jenla ustedes.
# No la contengan.
# Que esa me teme # m�s que a un nublao.
# Estoy segura, que si la dejan,
# no va conmigo a ning�n lao.
Esto, esto, esto. Esto la va a poner bien caliente.
-Buenos d�as. -Buenos d�as, �qu� tal?
-Pues mal. -�Y eso?
-No he pegado ojo. -Vaya.
Tiene mala cara, �eh?
-�Est� mi padre?
-S�, est� en el despacho con unos clientes. Lo aviso.
�Qu� hace? �Qu� hace, Basilio? -T�, calladito.
No querr�s que nadie se entere de lo de do�a Celia.
Pues si�ntate.
�Qu� es eso? -�Eh?
-Eso. -�El qu�?
(R�E) -�Qu� es esto de aqu�? -�Qu� es esto?
-"El amante de Lady Chatterley". -No es m�o, estaba por aqu�.
-Esto lees en tus horas de trabajo.
Ni se te ocurra hacer nada de esto con mi hermana.
Te juro que te rompo la cara.
�Entendido? -Ya.
Esto le va a gustar tambi�n.
-Tienes que seguir practicando. -Vale.
-En el cambio de frase entra con confianza.
Hola. -Se�ora Ribas, qu� puntual.
Es mi alumna, la se�orita Teresa Ruiz.
-Tanto gusto.
-Bien, Teresa, hasta ma�ana.
-Adi�s, profesor.
-Bien, se�ora Ribas, adelante.
-Puede tomar asiento.
Gracias.
-Toque algo que sepa de memoria o lo que quiera.
De acuerdo. Gracias.
(Schubert, "Impromptus N. 4")
(VENANCIA TARAREA)
-Buenos d�as. -Cuidado, que est� mojado.
-Me voy a la cama, me encuentro mal.
-�De d�nde viene a estas horas? -De la facultad.
Llevo all� desde las 08:00. Vuelvo porque tengo n�useas.
-Aviso a la se�ora. -Ni una palabra a mi madre.
Ya se me pasar�.
No me despert�is.
-Se�orito, �le preparo...? -�Joder, l�rgate!
-Buenos d�as.
-Buenos d�as.
Desde que llevo aqu� no lo he visto moverse.
-Mientras duerme parece que sufren menos.
A mi marido le han tenido que poner unas inyecciones,
porque no hab�a manera. Nosotros no tenemos posibles,
pero el jefe de mi marido lo aprecia mucho
y es familia del administrador del hospital.
�Es su esposa?
-S�.
-�Llevan mucho tiempo casados?
-Siete a�os.
-Yo, 23.
-Perfecto.
Simplemente perfecto.
Me encantar�a seguir escuch�ndola, pero hay otro alumno esperando.
�Ma�ana, quiz�?
-No, lleva usted tocando hora y cuarto.
Lo siento, qu� verg�enza, lo siento.
�C�mo no me dijo algo? -No.
Hace tanto que no toco que se me ha ido el santo al cielo.
-Nada, por favor, por favor.
No la hubiera interrumpido por nada del mundo.
Ya, pero ten�a que contarle algo. -Bueno, ma�ana podemos hablar.
�Vendr�?
S�.
S�, claro.
Gracias.
-Ha sido un verdadero placer.
Adi�s.
(Se cierra la puerta)
(Se abre una puerta)
(Pasos)
(Pasos)
-Buenos d�as, Marta.
�C�mo est� Antonio? �Mejora?
Eso parece.
-No sabe lo que me alegra su mejor�a.
Dele saludos a Elena de mi parte, por favor.
(VIRTUDITAS RESPIRA FURIOSA)
(Campanada)
(Campanada)
(Campanada)
(Campanada)
(Campanada)
(Campanada)
(Campanada)
-Bueno, �qu� te cont�?
Roberta, lo siento much�simo.
Fue culpa m�a. Me puse a tocar y se me fue el santo al cielo.
Yo s� que le ten�a que haber preguntado, iba a eso,
pero... -No pasa nada, mujer.
Esta tarde has quedado otra vez con �l, �verdad?
S�, lo que pasa es que...
-�Qu�?
Me da apuro decirte esto, no s� qu� vas a pensar.
-Pues cu�ntamelo y lo sabr�s.
Ver�s.
Al terminar la clase, antes de despedirnos,
�l se sent� a mi lado
-�Y?
Y...
Debi� de malinterpretar mi inter�s por ser alumna suya.
-�Y se acerc� a ti y te toc� la pierna
como si fuera la cosa m�s normal del mundo?
S�. -Es Francisco Castillo.
No cambiar� nunca, siempre fue un seductor.
(R�E)
No, tranquila, el Francisco que yo conoc�
lo habr�a intentado aunque hubiera estado tu marido delante.
Cosas que no cambian, ni la guerra, ni el hambre...
Bueno, ya est�.
Manda recado a Francisco
de que no puedes ir a la clase
y queda con �l para verlo fuera del conservatorio.
Descuida, no ir�s t�.
-Roberta...
(EN ITALIANO)
(EN ITALIANO)
-Aqu� estoy, de vuelta.
-Elenita, Elenita, �de d�nde vienes t� tan bonita?
�Cu�ndo saldremos t� y yo?
-Yo no estar�a tan segura.
No sea que alguien se entere de que saliste de casa de do�a Celia.
Me dijiste que no se lo dir�as a nadie.
-Y as� ser�. No seas tonta, te divertir�s.
Adem�s, habr� una buena propina.
Ya sabes que soy generoso.
Hoy no puedo. -�Cu�ndo, entonces?
No s�, ya veremos.
-Acabar�s viniendo.
-No deber�amos haber venido.
No voy vestido para estar aqu�.
-Olv�date de eso, est�s conmigo.
-"Non � vero". -S�.
-"Tu ne sei cambiata". -Oh, s�.
-Sigues igual.
Y... en este tiempo... �has vuelto a...?
-Nada comparado con lo nuestro.
-Pens� que no volver�a a verte. -Y yo tambi�n.
Te di por muerto.
El plan era reunirnos en Par�s.
-Yo... -Yo te esper�.
Te esper�.
Pero cuando los nazis entraron en Francia,
tuve que huir.
En Par�s corr�a peligro de deportaci�n.
Te quiero mucho.
Dicen que est�n llevando a los jud�os al vel�dromo.
-No hay tiempo, tienes que irte esta misma noche.
Vete directa a Lisboa y coge el primer vuelo a Nueva York.
Europa ya no es segura.
-Entonces, adi�s, Dani.
-Vamos.
-Me ayudaron, pude salir de Par�s
y reunirme con mi familia en Nueva York.
Bueno...
parte de mi familia.
Muchos murieron en los campos, �sabes?
-Yo...
Iba en el tren
de camino a Par�s
cuando cerca de la frontera cay� un ob�s.
-�Y qu� pas�? -No, no recuerdo mucho m�s.
Me despert� un mes despu�s en el hospital.
Atrapado.
Estaba cojo.
Durante dos a�os apenas pude andar.
A�n se me nota.
-Si no hubiera sido por la guerra, nos habr�amos casado.
He tardado, pero no he dejado nunca de buscarte.
-Yo tambi�n quer�a buscarte,
pero no sab�a ni por d�nde empezar.
Roberta...
"Ora siamo qui".
El destino nos ha dado una segunda oportunidad.
-Francesco, yo quiero ayudarte.
D�jame hacerlo, por favor.
Toma.
"Ti prego", Roberta. No puedo aceptarlo. "Non posso".
-No quiero verte as�.
Hazlo por m�.
Por favor.
Por los viejos tiempos, �eh?
Gu�rdalo.
Y ya est�.
(SILBA UNA MELOD�A)
-Mi amor, pero qu� tarde vienes. Iba a hacer ya la cena.
-No, d�jalo, sal, cenamos fuera. -�Y eso?
-Tu hombre quiere darte una sorpresa como te mereces.
-Me arreglo un poco y salgo. -Vamos, vamos.
(MUJER) Buenas noches.
Da la vuelta a la oficina hasta que aparezca ese expediente.
-�As� vienes vestida? �Como si fueras a una fiesta?
Ayer en el hospital me encontr� con Virtuditas
que hab�a ido a ver c�mo estaba pap�.
(ROBERTA) Siento que hoy no hayas podido ver a tu marido.
Te necesito aqu�, a mi lado.
Yo olvido lo sucedido y te readmito en la notar�a.
-Hasta m�s ver.
No te vayas.
-Mantenme informado. -Por supuesto.
Ay. -Perd�n.
Perd�n.
-Eres t�.
-Puta la madre, puta la hija.
�Yo valgo mucho m�s que ellas!
�D�nde estoy?
-Marta, espera. Tengo dos noticias que darte.
La buena es que Antonio ha despertado.
�Y c�mo est�?
-La mala es que ni t� ni tu hija estabais all�.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.