Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Downloaded from YTS.MX
Official YIFY movies site: YTS.MX
-¿Y el señor Shoichi? - En su habitación.
Hay un incendio en el hospital de tu madre.
¡Madre!
-¡Yo también voy! -¡Quédate aquí, Mahito!
Madre.
Mi madre falleció el tercer año de la guerra.
El cuarto año, mi padre y yo nos fuimos de Tokio.
EL CHICO Y LA GARZA
ESTACIÓN DE SAGINUMA
Es ella.
Era la viva imagen de madre.
Perdón por la espera.
Acabamos de llegar.
Eres Mahito, ¿verdad? Yo soy Natsuko.
Siento llegar tarde.
Se nos ha pinchado una rueda por el camino.
Qué mayor estás.
Te vi una vez cuando eras un bebé.
¿Quieres ir a la fábrica?
Sí, estaré de vuelta para cenar.
- Justo a tiempo. - Vámonos.
Pesa.
Sube tú primero.
A casa.
Sí.
A partir de ahora, voy a ser tu nueva madre.
¿Lo sabías?
Déjame la mano.
Ponla aquí.
¿Notas cómo se mueve?
Es un bebé. Tu hermano o hermana.
Estoy contentísima.
Para.
FELICIDADES POR EL RECLUTAMIENTO MUCHA SUERTE Y VICTORIAS
Bueno, ya hemos llegado.
- Mete el equipaje. - Sí.
Mahito, vamos.
Como es tu primera vez, vamos a entrar por la puerta principal.
Mira ese edificio de allí.
Es la nueva fábrica de tu padre.
Ya iremos a verla alguna vez.
Vaya, no hay nadie.
Coge los zapatos.
Qué extraño, nunca se había metido aquí.
Qué cotilla es esa garza real. Te estará dando la bienvenida.
Vaya, vaya.
¿Otra vez abriendo la maleta de Shoichi?
Para nada, señora.
¡La acaba de traer el conductor de la bici!
- Y la ha dejado aquí. - Eso, eso.
- No sabíamos de quién era. - Eso, eso.
- Olía muy bien... - Así que...
Este es Mahito, el hijo de Shoichi.
-¿Qué? -¡Ternera enlatada!
¡Con arroz está buenísima!
¡Latas de salmón! Yo me pido las espinas.
Ternera en salmuera. ¿Aún se puede conseguir?
Y la guinda del pastel.
-¡Azúcar! -¡Para pastelitos de arroz!
¡Y pasta de judías!
-¡Pastelitos dulces! - Azúcar blanco puro.
¡Déjame probar un poco!
¡Y a mí!
Ya está.
Así que aún lo fabrican.
Es la viva imagen de su madre.
- Qué niño tan guapo. - Ojalá no le pase nada.
-¿Y ese cigarrillo? -¡Dame uno!
Esta es tu habitación.
Estarás cansado. Ahora te traigo té.
¡Madre!
Mahito.
Adiós.
¡Madre!
¡Ya voy!
Mahito.
Mahito.
Madre.
¡Mahito!
¡Mahito!
¡Mahito!
¡Señorito!
¡Será mejor que vuelva!
¡La señora está preocupada!
¡Señorito!
Esto estaba sellado...
Se lo van a llevar.
Señorito.
Gracias al cielo.
¿Y este sitio?
Hay una escalera. ¿Qué es este edificio?
- Pues... - Es mejor que nos vayamos.
Han desaparecido las plumas.
Pensaba contártelo cuando llevases un tiempo aquí.
Al parecer, esa torre la construyó el tío de mi madre.
Era un hombre muy inteligente
que, al parecer, perdió la cabeza tras leer demasiados libros.
Un día, mucho antes de que yo naciera,
dejó abierto un libro que estaba leyendo y desapareció por completo.
Por más que lo buscaron, no encontraron ni rastro de él.
Después, en una inundación,
se derrumbó un pasadizo que llevaba a la casa
y descubrieron unos túneles laberínticos por debajo de la torre.
Como era peligroso, mi abuelo selló la entrada.
Tú no te acerques.
De acuerdo. Gracias por el té.
Buenas noches.
Buenas noches.
Tápate bien, que por la mañana hace frío.
Sí.
Mahito.
Ayúdame.
- Bienvenido. - Hola.
Los de la Armada están todos revolucionados.
Alardeaban de que Saipán aguantaría un año.
Lo siento por los fallecidos.
Por suerte, la fábrica está al máximo rendimiento.
Mahito, te llevaré a la escuela en el Datsun.
Seguro que todos se quedan de piedra al ver a un alumno nuevo llegar en coche.
Tranquilo, ya hemos hablado con los profesores.
Ve a la escuela.
VOLUNTARIOS AGRÍCOLAS
MAHITO MAKI
Mahito, dime la verdad, ¿quién ha sido?
Me he caído.
Tú tranquilo.
Pienso vengarme de quien haya sido, dime la verdad.
Shoichi.
¡No puedo perdonar a quien le haga esto a mi hijo!
Me voy a la escuela.
¡Mahito! ¡Ayúdame!
¡Mahito!
¡Mahito!
¡Ostras!
- Mahito. - Cierra la ventana.
¡Madre! ¡Madre!
Señora, descanse un poco.
Ya nos encargamos nosotras de vigilarlo por turnos.
¿Qué demonios eres? ¡No eres una garza corriente!
Parece que por fin ha aparecido aquel al que tanto hemos esperado.
Lo llevaré con su madre.
¿Con mi madre? ¡No digas tonterías! ¡Mi madre está muerta!
Es un truco típico de los humanos. No está muerta.
Disculpe, pero entonces no vio el cadáver de su madre, ¿verdad?
Está esperando a que la rescate.
Acompáñenos.
Acompáñenos.
Acompáñenos.
Venga.
Venga.
Venga.
Venga.
- Venga. - Acompáñenos.
-¡Mahito! - Venga.
- Acompáñenos. - Venga.
¡Mahito!
¡Mahito!
-¡Señorito! -¡Señorito!
Lo estaremos esperando.
¿Se ha despertado?
Gracias al cielo.
Ha estado inconsciente tanto tiempo que estábamos todos muy preocupados.
- La garza... -¿La garza?
¿Está por aquí?
-¿Ha soñado con ella? - Mahito, estás despierto.
Tú tranquilo, que atraparé a quien haya sido.
Me he caído.
No te preocupes, no hace falta que vayas a la escuela.
He donado 300 yenes. El director se ha quedado de piedra.
Tampoco es que enseñen en condiciones. En la escuela solo hay voluntarios.
Quizá ahí no te crezca el pelo.
Pero el resto te lo tapará.
Natsuko no se encuentra bien. Quizá sea por el cansancio.
Intenta no preocuparla.
Han vuelto a cortar el tráfico de trenes. No deja de haber accidentes.
Mejórate pronto.
- Cuida de él. - Sí.
Señorito, no se esfuerce y descanse.
Voy al baño.
Pero si tiene un orinal...
Bueno, es que en esta casa ocurren muchas cosas extrañas.
Un poco de todo.
¿Ya estás recuperado?
Sí.
Son magníficas, ¿verdad?
No las podemos dejar en la estación, así que de momento se quedan aquí.
Qué bonitas.
Natsuko está preocupada por ti.
Ve a verla.
Sí.
¡Buen trabajo, señores!
Descansen un poco y vuelvan a la fábrica.
No le gusta, ¿verdad?
No está bueno.
No tiene pelos en la lengua, ¿eh?
¡Oye!
¿Tienes tabaco?
Es hierba nudosa. ¿Quieres?
Anda ya, no soy una oruga.
El tabaco escasea.
Gracias por la comida.
La señora no deja de decir que quiere verlo, señorito.
- Vaya a verla, por favor. -¿Está muy mal?
Tiene náuseas.
Algunas mujeres lo pasan muy mal cuando están embarazadas.
Cuando su madre estaba embarazada de usted, también lo pasó muy mal.
Vengo a verla.
Señora.
Lo siento. Debería haberte protegido.
Perdóname, hermana.
Señora, no se altere.
Mejórate pronto.
Lo estamos esperando.
¡Un cigarrillo! ¡Cómo se lo calla!
Señorito. ¡Señorito!
Acérquese un momento.
Estoy ocupado.
Traigo buenas noticias. Acérquese.
¿Quiere un arco y flechas de verdad?
Tengo unos que le irían perfecto.
Las flechas son de acero y el arco es de gran calidad.
Nadie los echará de menos.
¿Por cigarrillos?
De los Hikari. ¿Qué tal un paquete?
Se los he dado al viejo.
Y además, solo quedaban dos.
¿Y se los ha dado a ese viejo chocho? ¡Oiga, señorito!
PARA MAHITO DE MAYOR
DE SU MADRE OTOÑO DE 1937
Es la letra de madre.
¿CÓMO VIVÍS?
Madre me dejó este libro.
-¡Señora! -¡Señora!
-¡Señora! -¡Señora!
-¡Señora! -¡Señora!
-¡Señora! -¡Señora!
¡Señora!
¿Qué pasa?
La señora no está en su habitación.
Yo también voy.
- La vi adentrarse en el bosque. -¿A la señora?
Hace ya un buen rato. Aún había mucha luz.
- Seguro que está en el bosque. - No puede ser.
Hoy no está la garza.
- Es raro. ¡Vamos! - Pero...
No vaya. Dudo que se haya ido por aquí.
No se ve nada. ¡Señorito!
Una huella de zueco.
¡Señorito!
Mire.
Es suelo.
No veo nada. Tengo ceguera nocturna.
- Es un camino antiguo. - Vamos a dar la vuelta ya.
Es imposible que la señora haya pasado por aquí.
No habrá venido porque quisiera.
¡Hay luces! ¡Es una trampa!
¡Hombre garza, aquí estoy!
¡Suelta a Natsuko!
Lo estábamos esperando. Adelante, pase.
Señora, vuelva a la casa. Voy a entrar.
¡No entre! Nosotras no oímos la voz del señor de la torre.
Solo la oyen aquellos de su mismo linaje.
¡Entonces solo puedo ir yo!
Tengo que ir a por la tía Natsuko.
¡No! Para usted es mejor que ella no esté, ¿no es así?
Y entonces, ¿por qué va?
Dice que mi madre está viva.
Será mentira, pero debo comprobarlo.
¡Espere! ¡Ay, ay, qué daño!
Qué dolor de riñones.
Lo estábamos esperando.
Acompáñeme.
¡Es una trampa!
Lo sé.
¿Y por qué va?
Adelante.
Aquí está su madre.
¿Por qué no se acerca y lo comprueba?
¡Es una trampa!
Señorito...
Madre.
Madre.
Madre.
Ma...
Qué poco ha faltado. Con lo bien que iba.
Ojalá no la hubieras tocado.
¿Por qué haces algo tan horrible?
Si quieres, lo hago otra vez.
¡Basta! ¡No deshonres a mi madre!
¿Te has enfadado? Tengo el corazón aquí.
Si solo tienes una flecha, apunta bien.
Luego me toca a mí.
¡Te voy a arrancar de un bocado ese corazón tan inflamado,
insolente y mentiroso que tienes!
Vamos, debilucho.
¡Has fallado!
¡No me sigas!
¡Maldición, es una de mis plumas!
Qué mal...
¡Le ha dado! ¡Buen disparo!
La flecha iba sola.
¡No! ¡Es mi séptima pluma cortavientos!
¡Maldita sea! ¡La que has liado!
¡No te rías!
¡Veréis lo temible que...!
Con delicadeza...
No hagas eso.
¿Dónde está Natsuko?
Señorito, haga una brocheta con este bicho.
Bueno... Bien hecho.
Por cierto, ¿cómo has sabido cuál es mi punto débil?
Lo acabas de decir. Es tu séptima pluma cortavientos.
Vaya, hombre.
Se me ha ido la lengua.
Llévame con Natsuko.
Creo que es mejor que no vayas.
Qué pájaro tan estúpido. Tú te encargarás de guiarlo.
No queda otra.
Quizá luego te arrepientas.
Suerte, soldado.
¡Yo no quiero!
¡No!
"Aquellos que busquen mi sabiduría morirán".
¡Vamos! ¡Vamos!
¡A comer!
¡Vamos!
¡Vamos! ¡A comer!
¡Levanta! ¡Camina! ¡Camina!
Alguien ha abierto la puerta de la tumba.
¡Atrás, pajarracos!
Levanta.
Ven.
¡Venga! Se van a despertar los de la tumba.
Ponte a mi lado.
Se ha ido.
Camina hacia atrás. No te gires.
¿Por qué has abierto la puerta?
Me han empujado los pelícanos.
A ver esa flecha.
¿Es de la garza? Por eso no te han comido los pelícanos.
Se ha levantado viento.
Va a subir la marea. Ven conmigo.
¡Empuja!
Hemos cogido el viento. Ven aquí.
¿Y esa herida?
Se me ha caído el apósito.
Es igual que la mía, mira.
Fue un azotapantanos.
¿Un "azotapantanos"?
Era gigantesco, pero me lo comí.
Viene una ola grande.
Después se calmará la cosa.
¿De dónde vienes?
De arriba.
¿Se está bien arriba?
A mí no me va mucho.
¿Conoces a una mujer que se llama Natsuko?
¿Te gusta esa mujer?
Le gusta a mi padre.
La estoy buscando.
¿Y cómo te llamas?
- Mahito. -"Persona honesta".
Por eso hueles tanto a muerte.
Mira.
Son todos espejismos.
En este mundo hay más muertos que vivos.
Deja de remar.
¿Quiénes son?
Vienen a comprar lo que hemos pescado.
Han visto esa bandera.
Ellos no pueden matar.
De eso me encargo yo.
Baja y ayúdame.
Ya vienen los warawara.
¡Date brío!
¡Hay que despiezar ya el pescado!
Échame una mano.
A ver tú.
Ahí mismo.
Clávalo más.
¡Tira con fuerza!
Que no se salgan las entrañas.
Tienen nutrientes esenciales para que los warawara puedan volar.
Venga, levanta y come.
No toques esas muñecas.
Se parecen a las ancianas de casa.
Te están protegiendo.
Ahí tienes el agua.
Kiriko.
¿Cómo narices sabes mi nombre?
Te llamas Kiriko, ¿no?
Este mundo es muy distinto al mío, pero también tiene cosas parecidas.
Yo siempre he estado aquí.
La Kiriko a la que yo conozco es una anciana, como esas muñecas.
Venga, come ya.
¿Y el baño?
Ahí fuera, en un rincón del patio.
Gracias.
Kiriko.
Cuando maduran, salen volando.
Llevaban mucho tiempo sin poder volar.
Los pequeños vienen a despedirse.
¿Adónde van?
- A nacer. -¿Qué?
Al sitio de donde vienes tú. Nacen ahí arriba.
-¿Como humanos? - Pues claro.
Me alegro de haber podido alimentarlos bien.
¡Los pelícanos!
¡Mierda, se los van a comer a todos!
¡Es la señorita Himi!
¡Se queman los warawara!
¡Basta! ¡No queme a los warawara!
¡Basta!
Así esos pajarracos estarán un tiempo alejados.
De no ser por la señorita Himi, se habrían comido a todos.
¡Señorita Himi! ¡Gracias!
Ya no volarán más esta noche. Vamos a cenar.
Perdonadme.
Joven, acaba con mi sufrimiento.
Se me ha roto el ala. Ya no puedo volar.
Eso te pasa por atacar a los warawara.
Trajeron a mi bandada a este infierno
para que se comiera a los warawara.
En este mar apenas hay pescado para nosotros.
Nos estábamos muriendo de hambre.
Volábamos lo más alto que podíamos.
Lo más alto y lejos que nos permitían las alas.
Pero siempre pasaba lo mismo.
Solo llegábamos a esta isla.
Nuestras crías han empezado a olvidar cómo se vuela.
Nos comemos a los warawara,
la chica de fuego nos quema...
Este mar está maldito.
Que en paz descanse.
Era un buen pelícano.
Vaya, ¿aún tienes eso?
¡Espera!
- La señora Natsuko no está aquí. - Ya lo sé.
¿Te llevo adonde está?
Ya la busco yo.
Espera. Oye, muchacho...
¡Menudo mocoso!
¿Vas a enterrarlo?
-¡Ya! - De bueno soy tonto.
Para.
¡Te has pasado! Vuelve un poco.
Ya.
Hay que ver.
Luego no me digas nada si se comen a la señora Natsuko.
Tú me dijiste que te comerías mi corazón.
Perdón.
¡Qué daño!
Di la verdad. ¿Dónde está Natsuko?
¡La voy a romper!
Inténtalo y te destrozo.
¡Qué dolor! ¡Duele! ¡Para!
¿Estás bien? Tampoco la he roto tanto.
Se ha roto del todo.
Este té es un poco soso, pero tomáoslo y haced las paces.
No nos hemos peleado.
Este tipo es un mentiroso y un tramposo.
Está claro que se llevó a Natsuko.
No me gusta admitirlo, pero no tengo poder suficiente para eso.
Los tipos como yo sobrevivimos a base de engaños.
Una garza me dijo que todas son mentirosas.
¿Eso es cierto o no?
-¡No! -¡Sí!
Es cierto. Todas las garzas son mentirosas.
- Eso también es mentira. - Esta mentira es verdad.
Vaya par que estáis hechos. Id juntos a buscar a la señora Natsuko.
Yo debo encargarme de los warawara.
El señor te dijo que lo guiaras.
Id juntos, colaborad y no bajéis la guardia.
¡Es Kiriko!
Llévatelo como amuleto.
-¿Nos volveremos a ver? -¿Quién sabe?
¡Gracias!
No te rindas.
-¡Señora Natsuko! -¡Señora Natsuko!
¡Señora Natsuko!
Les pediré a algunos hombres que se queden a ayudar.
No, la fábrica no se puede parar.
Que vuelvan todos a sus puestos.
De acuerdo, estaremos a su disposición.
Sí, gracias.
Hemos buscado en el estanque, en las montañas, en todas partes.
Natsuko, Mahito y Kiriko.
Nunca había habido una triple desaparición.
Señor...
En esta casa a veces ocurren cosas extrañas.
Llevo 60 años trabajando aquí,
y creo que en esa torre del jardín hay gato encerrado.
Lo que hay ahí no lo construyeron seres humanos.
¿Ahora me vienes con cuentos fantásticos?
Poco antes de la restauración Meiji, esa cosa cayó directa del cielo.
Al parecer, fue una explosión enorme.
¿Como un trueno?
En ese sitio había un gran estanque, pero el agua desapareció por completo.
Ahora está esa torre.
Por lo que yo sé, aquello lo construyó el tío abuelo de Natsuko, un sabio.
Para nada, señor, cayó del cielo.
Nadie se atrevía a acercarse.
Pasaron unos 30 años y el bosque volvió a crecer.
Aquello quedó oculto.
Ese hombre lo descubrió.
Se obsesionó con ello.
Construyó la torre alrededor para proteger aquella cosa tan especial.
Hubo muchos muertos y heridos.
Y, encima, el señor desapareció dentro de la torre.
Eso es.
Hisako, la madre del señorito Mahito, también desapareció una vez por allí.
La buscamos por todo el pueblo, pero no la encontramos.
Y luego, un año después, volvió como una rosa.
Estaba igual que cuando desapareció.
No recordaba nada y venía con una sonrisa.
Qué curioso, ¿no?
¿Tenemos la llave de la torre?
- Sí, eso creo. - Voy ahora mismo a ver.
Estoy reventado.
No estoy hecho para caminar.
A este paso no llego donde está la señora Natsuko.
Si pudiera tapar este agujero, podría ir volando.
Pues métele un palo o algo.
Ojalá fuera tan sencillo.
Si no lo tapa el que lo ha hecho, no funciona.
¿Esa mentira es verdad?
¡Yo no miento!
Con delicadeza...
- Suaviza un poco más esa parte. - Cállate, anda.
¡Ya está metido!
No aprietes tanto, que te rompes el pico.
¿Qué tal?
¡Qué hermoso y fuerte estoy!
¿Ya puedes volar?
Yo no soy ni tu amigo ni tu compañero.
Adiós.
Tendrás que encontrar a Natsuko y salir de aquí tú solito...
¿Se te ha salido?
No, es que...
Sobresale un poco y...
¡Aquí! Esta parte me molesta.
- Ahí, ahí. Tampoco le quites mucho. - Cállate, anda.
Es una casa.
La del herrero.
Agáchate.
Qué periquito más grande.
Qué raro.
¿Qué hacen estos por aquí?
¿Se habrán comido al herrero?
-¿Comen gente? - Y hasta elefantes.
Son iguales que los pelícanos. Los trajo el señor y tuvieron crías.
No podemos encontrar a la señora Natsuko sin pasar por ahí.
Aprovecha para colarte mientras yo los distraigo.
Lo intentaré.
Lo estábamos esperando.
¿Está aquí una mujer llamada Natsuko?
La estoy buscando.
Por aquí, por favor.
Adelante.
¡Pajarracos! ¿Así os habéis comido a Natsuko?
- La señora Natsuko tiene un bebé. - No comemos bebé.
Tú no tienes bebé.
Comestible. Comestible.
¡Es la señorita Himi!
Qué bobo eres. Casi te conviertes en estofado para periquitos.
¿Tú eres Himi?
Gracias por salvarme.
Eres el mocoso que estaba con Kiriko.
Me llamo Mahito.
Estoy buscando a una mujer llamada Natsuko.
¿Natsuko? ¿Mi hermana pequeña?
¿Tu hermana?
Ven.
Deprisa.
Esta es mi casa.
Es igual que la torre que hay en mi casa.
Claro, es que es la misma.
Esa torre existe en distintos mundos.
Ven.
Come.
Corre, que se te cae la mermelada.
A Kiriko también le gusta mi pan.
Está buenísimo.
Es como el pan que solía hacer mi madre.
¿Natsuko es tu madre?
No.
Natsuko es la persona que le gusta a mi padre.
Mi madre está muerta.
Como la mía.
Come más. Vamos a adentrarnos hasta el fondo.
Cuidado, si te pierdes en este jardín, no saldrás.
Hay un guardia.
Cuidado. Aquí mi poder está limitado.
Por aquí.
-¿Y estas puertas? - No hables, que me equivoco.
Es esta.
No te acerques mucho o te absorberá.
¡Padre!
¿Ese es tu padre?
Si quieres volver a casa, basta con que abras esta puerta.
¿Y Natsuko? ¡No puedo volver solo!
Natsuko dice que no quiere volver. Va a tener el bebé.
Periquitos.
Estamos atrapados. Por aquí. Agarra el pomo con fuerza.
No lo sueltes.
Vamos allá.
¡Coge el pomo del otro lado!
¡Cierra!
-¿Dónde estamos? - No sueltes el pomo.
Si lo sueltas, lo perderemos.
¡Es Mahito!
¡Mahito!
-¡Padre! -¿Quieres volver a casa?
Si quieres, suéltate.
¡No! ¡Falta Natsuko!
¡Os vais a enterar, monstruos!
Mahito se ha convertido en un periquito.
Lo siento, padre.
Señor...
¡Mahito se ha convertido en un periquito!
No toques la piedra.
No le hace gracia que estemos aquí.
Esta es la sala de parto, donde está Natsuko.
La piedra nos ha sentido y está alterada.
Yo no entraría.
Tengo que ir.
Aquí te espero.
Vale.
Natsuko, soy Mahito. ¿Natsuko?
¡Natsuko, soy Mahito!
¡He venido a por ti!
¡Natsuko!
¡Vámonos a casa!
Tú...
¿Qué haces aquí?
¡Vete!
¡Venga!
¡Vámonos juntos!
¡Te odio! ¡Lárgate de aquí!
¡Vete! ¡Vamos!
Natsuk... ¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá! ¡Vámonos a casa!
¡Mahito, huye!
¡Mamá Natsuko!
Señor de la gran roca, responde a mi plegaria.
Que mi hermana, que está ahí postrada,
vuelva a casa con este muchacho que será su hijo.
Natsuko.
Natsuko, ven aquí.
Venga, levanta.
Eso es, muy bien. Ven aquí.
Has venido, descendiente.
Me llamo Mahito.
¿Es usted el señor de la torre, mi tío bisabuelo?
Espera.
Silencio.
Así, este mundo...
aguantará un día más.
¿Un día más? ¿Solo un día más?
Ven.
Mi mundo,
mi poder y todo lo demás surgieron de esta roca.
¿Esa roca dio lugar a este mundo marino?
Aún no ha terminado.
Los mundos están vivos.
También les crece moho y se infestan de bichos.
Y yo he envejecido.
Estoy buscando un sucesor.
Mahito, ¿continuarías con mi obra?
¿Yo?
Mi sucesor debe pertenecer a mi mismo linaje.
Ese es mi trato con la roca.
De ti dependerá
que este mundo se vuelva hermoso u horrible.
¿Tiene que ver con esas piezas?
Puedes añadir una de estas.
En tu mano está que este mundo sea más apacible.
Estas piezas no son de madera.
Son de la piedra de las tumbas. Tienen malicia.
Exacto.
Por eso quiero que seas mi sucesor, por tu conocimiento.
¡Gracias!
¡Luego hablamos!
Tienen a Himi.
- Aguantará, es fuerte. - Tenemos que ayudarla.
¿Estará bien?
Se la llevan a su señor.
¿Su señor?
Tu tío bisabuelo.
La usarán para negociar con él.
¿Para negociar?
Así todo será suyo.
Ahora la torre está llena de periquitos.
Tu transgresión les ha servido de excusa.
¿Qué transgresión?
El tabú. Has entrado a la sala de parto de la señora Natsuko.
Eso ha sido.
Pero si Himi no ha entrado.
Llevarte hasta allí es lo mismo.
Desde aquí lo podemos ver.
Más arriba.
¡Señores, se acabó la espera! ¡Se acercan buenas noticias!
-¡Deje que lo acompañemos! -¡Por favor!
Aprecio su sinceridad, pero este deber es mío.
¡Les deseo una buena vida!
¡Tres hurras por nuestro rey periquito!
¡Ya basta!
¡Traemos a la señorita Himi, descendiente de nuestro señor!
¡Basta!
¡Esto es el cielo!
¡Nuestros antepasados!
¡El paraíso!
Majestad, ¿estamos en el cielo?
Silencio.
¡Mira eso!
Qué bonito.
Has venido.
Siéntate.
No, vamos a andar un poco.
Sí que estuvo mal que entrase en la sala de parto.
No es moco de pavo. Es una transgresión grave.
Desde luego.
La roca está temblando de forma peligrosa.
Sin embargo, las almas jóvenes son valiosas.
Como rey, no puedo pasar por alto una transgresión.
Dame tiempo.
Quiero que Mahito sea mi sucesor.
Tío abuelo.
Debemos proteger nuestro mundo. A este paso desaparecerá.
Mahito es buen chico.
Parece que debo dejar que regrese a casa.
¡Tío abuelo!
Vuelve tú también, Himi.
¡Ahí está!
¡Es ese pasadizo!
Ya he pasado antes por aquí.
Yo nunca he llegado hasta aquí.
Majestad, vamos a volver.
Ya me ocupo yo.
Vosotros aseguraos de volver a casa con vida.
Decidles que me comporté como un auténtico rey.
-¡Sí! -¡Vaya con cuidado!
Oye, ¿no será mejor que demos la vuelta?
Es por aquí. Himi me está llamando.
Pues yo no oigo nada.
¡Himi!
¡Mahito!
¿Estás bien? ¿Te han hecho algo malo?
No.
Es que creía que ya no te vería más. ¡Qué alegría!
Mi tío abuelo te está esperando.
Lo sé. Voy a verlo.
- Me da mala espina. Si no quieres... - Vamos.
¿Cómo?
Está anocheciendo.
Piezas de piedra.
Mejor no las toques.
Aún tienen poder.
Tío abuelo, traigo a Mahito.
Aquí estoy.
Mira. Estas piedras no tienen malicia.
He recorrido los confines del espacio y el tiempo para reunirlas.
Hay 13 en total.
Debes apilarlas una vez cada tres días.
Tienes que levantar tu propia torre, un reino libre de malicia.
Crea un mundo fértil, bello y pacífico.
Esto me lo hice yo mismo.
Es una muestra de mi malicia.
Yo no puedo tocar esas piedras.
Volveré a mi mundo con Natsuko.
¿Piensas volver a un mundo absurdo y lleno de engaños y asesinatos?
Ese mundo pronto quedará envuelto en llamas.
Buscaré amigos como Himi, Kiriko y la garza.
¿Yo?
Me parece bien que vuelvas y que hagas amigos.
Pero antes apila estas piedras.
No queda tiempo.
Mi torre ya no aguanta más.
¡Será traidor!
¿Piensa dejar el destino del imperio en manos de unas simples piedras?
Quieto, quieto.
¡Serás...!
¡Himi! ¡Mahito!
¡Id por el pasadizo del tiempo! ¡Volved a vuestra época!
¡Tío abuelo!
¡Se ha roto el planeta!
¡Agarraos!
Cómo pesa...
¡Tío abuelo! ¡Gracias!
¡Vamos!
¡Corred!
¡Señora Natsuko!
Aquí es. Tú vuelve por aquí.
¿Y qué pasa contigo?
Yo voy por otra puerta.
Voy a ser tu madre.
¡Entonces, morirás en el incendio del hospital!
El fuego no me da miedo. Será genial tenerte como hijo.
¡No! ¡Tienes que sobrevivir!
¡Qué buen chico eres!
¡Anda!
-¡Mamá Natsuko! -¡Mahito!
Menos mal.
- Hermana. - Que vaya bien el parto.
Venga, deprisa.
¡Qué monos!
¡Por aquí!
Me alegro de que los pelícanos se hayan salvado.
Oye, Mahito.
¿Recuerdas el sitio donde hemos estado?
- Pues claro. - Muy mal. Olvídalo.
-¿Por qué? - Porque es lo que hace todo el mundo.
No te habrás traído algo, ¿no?
Ese amuleto es muy poderoso. Yo no podría con él.
Oye, y esa es una de esas piedras.
Es de ese campo que estaba lleno.
Por eso los aficionados no sois de fiar.
Bueno, tampoco es que sea una piedra poderosa.
Ya se te irá olvidando. Así debería ser.
Hasta más ver, amigo.
- Qué dolor, madre mía. -¡Kiriko!
¿El rey?
¡Natsuko! ¡Mahito!
-¡Shoichi! -¡Padre!
Dos años después de acabar la guerra,
llegó el día de volver a Tokio.
¡Eh, Mahito!
¡Nos vamos!
¡Voy!
El día en que nací
el cielo parecía alto, claro, distante.
Aquel día oí una voz animándome a seguir adelante,
dándome palmadas en la espalda.
Las estaciones han ido pasando y nos hemos ido cruzando,
a veces hiriendo a otros.
Bajo la luz, mi sombra se alarga
y el cielo está aún más distante.
El viento me alcanza, yo empiezo a correr, saltando sobre los escombros.
Al final de este camino sé que hay alguien esperándome.
Todos los días sueño con una intensa luz que se abre paso.
Ahora abro la puerta y es como revelar los secretos.
No me harto de darle vueltas,
como si girara un globo terráqueo.
La persona a la que amaba
se ha marchado y nadie sabe dónde está.
Con su tierna cara de aquel día,
aún estará en algún lugar lejano.
La lluvia cae sobre mí y empiezo a cantar. No me importa que me vean.
Este camino continúa porque yo deseé que continuara.
Sueño con que nos volveremos a ver una y otra vez.
Agarrando el fragmento con fuerza para no olvidar el secreto.
Le daré vueltas hasta el fin,
como si girara un globo terráqueo.
Todo esto empezó con un anhelo inocente que tuve cuando era pequeño.
Cargando con mi soledad, dejo el camino que traía.
El viento me alcanza, yo empiezo a correr, saltando sobre los escombros.
Al final de este camino sé que hay alguien esperándome.
Todos los días sueño con una intensa luz que se abre paso.
Ahora abro la puerta y es como revelar los secretos.
La alegría de cogernos las manos, la tristeza de soltarlas.
No me harto de dibujarlo,
como si girara un globo terráqueo.
PRODUCTOR: TOSHIO SUZUKI
HISTORIA ORIGINAL, GUION Y DIRECCIÓN: HAYAO MIYAZAKI
Subtítulos: Alba Hernández Diana www.36caracteres.net
Traducción del tema final: oficina de Kenshi Yonezu
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.