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Original subtitles

Previamente en Boston Legal.

Me diste el legado Crane.

Y yo planeo estar a la altura.

No es mi hijo.

- Obviamente, él no lo sabe. - ¿No eres mi padre?

No me gusta que trabajes tan de cerca con esa mujer.

Tenemos una relación, Alan.

Que no te des cuenta no te da derecho a ser infiel.

Estás loca de remate.

Soy Donny Crane. ¿Te acuerdas de mí?

Solíamos ser padre e hijo.

Puede que no haya estado muy presente,

pero sí cuando me necesitaste.

Aún lo estoy.

Juro lealtad a la bandera

de los Estados Unidos de América

y a la república que representa.

Una nación bajo Dios, indivisible,

con libertad y justicia para todos.

Denny, qué innovador y patriótico de tu parte.

¿A qué se debe?

Yo, Denny Crane,

voy a representar en un juzgado a los Estados Unidos de América.

¿Y qué hizo nuestro país para merecerte?

El fiscal federal y el Departamento de Justicia se recusaron

y Alberto me puso al mando del equipo estadounidense.

El mejor abogado del mundo defendiendo al mejor país del mundo,

la pareja perfecta.

- ¿Tú lo sabías? - No.

Hay que conseguirle una niñera.

Y está el juicio por el caso del agua del lago Arrow.

La contraparte es implacable. Otra audiencia probatoria más.

Denise, según tu informe de situación,

hubo una audiencia de conciliación obligatoria

con datemistake.com la semana pasada.

¿Datemistake.com?

Un sitio donde las mujeres ventilan su resentimiento

hacia sus ex como advertencia a otras mujeres.

Nuestro cliente, Derek Roth, fue difamado por ellos.

Lo siento.

Estabas invadiendo mi espacio.

Sí, Shirley, llegamos a un acuerdo.

En cuanto a Denny, la jueza negó el pedido de retiro de cargos del gobierno

y el espectáculo de Denny Crane

representando a los Estados Unidos continuará en el juzgado federal.

Dios nos ampare.

- ¿Qué jueza le tocó a Denny? - Kimberly Ohlund.

Trabajé para ella.

Juego al squash con su secretario actual.

Le estoy escribiendo.

Me dirá todo, desde sus posturas políticas

hasta su temperatura basal matinal.

Gracias, Marlene.

Siento llegar tarde, pero, como siempre, solo vine por la fruta.

Algo nuevo.

Alan, Marlene Stanger. Marlene, Alan Shore.

- Un placer, señora Stanger. - Señor Shore.

Marlene viene de Howard y Brock.

Su nombre se mentaba mucho en mi extrabajo.

Espero que en medio de un torrente de obscenidades.

- Siempre. - Bien.

Estoy deseando trabajar con usted, Sra. Stanger.

No es frecuente conocer a alguien con tanta precisión ocular.

- ¿Por qué no llevas este caso conmigo? - Razones personales.

Es porque eres un rojo.

Es decir un comunista, no un republicano.

Eso es bueno.

Un rojo de los de antes. Eso es malo.

A pesar de mi pigmentación,

prometí acompañarte. Es lo más que puedo hacer.

No necesito una niñera.

- ¿Qué razones personales? - Es la Ley Mordaza Global.

Tonterías. Las mordazas son peligrosas, tanto local como globalmente.

Ni siquiera sabes qué es la Ley Mordaza Global, ¿verdad?

Yo te cuento.

La Ley Mordaza Global obliga a países donde el aborto es perfectamente legal

a dejar de practicarlo y hasta les prohíbe decir "aborto".

De lo contrario, Estados Unidos les corta el financiamiento.

- ¡Donny! - ¡Denny!

- ¡Alan! - ¡Donny!

- ¿Qué haces acá? - Estoy con Abogados Sin Fronteras.

Oyeron que te llamaron cuando la jueza negó el pedido de retiro de cargos.

- Progre comunista. - De pie, por favor.

Preside su señoría Kimberly Ohlund.

Denny Crane por los Estados Unidos, señoría.

Donny Crane por la demandante, Kavita Pokharel.

Supongo que se conocen.

No es mi padre.

Es como un hijo para mí.

Esto será una delicia.

No puedo creer que el Calamar trabaje aquí ahora.

¿El Calamar?

En la mitología antigua,

el calamar es el único animal que puede matar a un tiburón.

La conozco de Howard y Brock.

Al igual que el misterioso calamar gigante,

solo sabemos que existe por las enormes marcas de ventosas

en sus víctimas.

Supongo que no se llevaban bien.

Nadie se lleva bien con el Calamar.

Se metía en la red informática, robaba las investigaciones de los demás

y las hacía pasar por suyas.

- ¿Por qué diablos la contratamos? - Ni idea.

Solo espero que no atrape a mi Alan.

Estaba embarazada de mi segundo hijo.

Entré en trabajo de parto y mi esposo me llevó a la clínica de Khotang.

- Eso queda en Nepal. - Protesto.

La testigo no habla inglés.

Estamos al tanto, señor Crane. La están traduciendo.

- ¿Es legal? - Sorprendente, ¿verdad?

Continúe.

Era la misma clínica en la que tuve a mi primer hijo,

pero, esta vez, el médico no estaba.

El ayudante médico dijo que tenía una fístula obstétrica

y necesitaba una cesárea.

Pero como no tenían equipos, medicamentos o un médico siquiera,

no podían hacer nada.

Empecé a sangrar.

Casi muero desangrada y mi bebé murió.

No soy la única. Mueren de a miles.

¿Y el suministro médico?

Dijeron que Estados Unidos le había cortado los fondos a la clínica.

Edward Broden.

Y el responsable de esa decisión fue el señor Edward Broden.

¿Ese señor?

Sí.

Ejercí la medicina en Khotang desde 2001 hasta octubre pasado.

Nuestra clínica había sido financiada principalmente por Estados Unidos.

¿Viste que no dijo gracias?

Tiene mucho en qué pensar, Denny.

Y, doctor Patel, ¿su clínica realizaba abortos?

No. Si bien es legal en Nepal,

nuestra clínica decidió no hacerlo para recibir fondos de Estados Unidos.

Sin embargo, colgamos un afiche que decía:

"Creemos que una mujer tiene derecho a controlar su cuerpo".

El afiche era para promover los derechos de las mujeres

y para prevenir la violación, así como el abuso conyugal.

Pero al funcionario estadounidense a cargo, el señor Broden,

le pareció que el afiche estaba a favor del aborto.

Y eso fue todo.

Perdimos todo el financiamiento.

Estás flaco. Deberías comer más.

Algunos no tenemos cuentas de gastos abultadas.

Consigue una. Son increíbles.

Señor Crane.

Sí, lo siento.

- Doctor… - Patel.

Esto que estoy sosteniendo es

una copia de las reglas que las clínicas deben seguir para obtener ayuda de EE. UU.

- ¿Conoce este manual? - Sí.

Pero las reglas son muy imprecisas.

Su interpretación queda en manos del funcionario a cargo.

Funcionario contratado por un delegado del presidente de Estados Unidos,

- ¿correcto? - Sí.

Doctor, en su opinión, como médico,

¿quién es usted para criticar al presidente de Estados Unidos?

- Protesto. Acoso. - Ha lugar.

Usted sabe que el presidente se opone al aborto.

Se esperaría que, al seguir las reglas,

pecara de cauteloso, pero no.

Colgó un afiche incendiario.

No nos pareció incendiario proteger los derechos de las mujeres.

A mí me enfureció.

Hay más clínicas que reciben nuestro dinero, ¿no?

- Sí. - ¿Clínicas que siguen las reglas?

El punto, señor Crane,

es que, al mismo tiempo que permiten el aborto en su país,

pretenden negárselo al resto del mundo.

El aborto no lo decidió el pueblo de este país.

No fue votado por sus representantes.

Fueron nueve jueces de la Corte Suprema y la gente sigue enojada.

Protesto. No pregunta nada,

- solo debate. - ¿Cómo?

- La Corte Suprema existe… - Sí…

…para proteger al pueblo de su gregarismo,

- que este tema desencadena. - No coincido. Protesto.

- Yo lo protesto a usted. - Yo protesto su protesta.

Ha lugar a ambas protestas. Prosigamos.

Entonces, doctor…

Patel.

Si quiere dinero estadounidense, no mate bebés.

Ella no quería matar al suyo.

Es una falta de respeto.

No se vuelve con papá demandando a su gobierno.

No eres mi papá. Tu esperma no tocó mi óvulo.

Y alguien tiene que demandar al gobierno.

Nuestra política es negar a miles de personas la atención médica vital

por las creencias religiosas de nuestro presidente.

Nada más democrático que el imperialismo.

¿Por qué nunca vienes a la ciudad a jugar al fútbol conmigo y ya?

Como dos estadounidenses.

- ¿Cenamos? - A las ocho.

- Denny Crane. - Donny Crane.

Donny Crane.

Habíamos llegado a un acuerdo.

Tras volver a revisar el acuerdo, el señor Roth lo rechazó.

No sé a qué juega, pero no le daremos ni un centavo más.

No le hable directamente a mi cliente.

Hábleme a mí.

Su cliente debería saber que nuestra oferta fue más que generosa.

Yo no lo veo así.

Hace trece meses, Derek salió varias veces con una tal Monique Foster,

llamada Anónima en su sitio web, datemistake.com.

No funcionó y rompió con ella.

A los meses, conoció a otra, se enamoró y se comprometió.

Todo marchaba bien.

Sí, hasta que Anónima encontró datemistake.com

y se puso a publicar mentiras sobre mí.

Su prometida lo vio expuesto en el sitio y rompió con Derek dos días después.

Ya sabemos lo que pasó. Por eso llegamos a un acuerdo.

La historia no termina acá.

Cuando se busca en Google mi nombre o el de mi empresa,

Grifería Roth, en vez de encontrar mi sitio web,

el suyo es el primero que aparece.

Mis ventas cayeron un 40 % desde la publicación.

Pudo haber publicado una refutación de lo opinado sobre usted por Anónima.

No tengo por qué hacerlo.

Arruina la reputación y la empresa de mi cliente,

lo humilla en público y lo obliga a reparar el daño que usted causó.

Es como si el vidriero te rompiera la ventana

y te ofreciera una nueva.

Hola.

Nancy.

Derek.

- Denise, sí. Ya conoces a todos. - Sí.

- ¿Podemos hablar? - Por supuesto.

¿Qué diablos haces con mi cliente?

Bueno, Denise, estaba revisando algunos de tus acuerdos

para ver cómo se trabaja acá.

Algunos bufetes son muy firmes con la gramática y el léxico.

Veo que acá vale todo, lo cual está bien, pero necesitaba saber.

¿Qué haces con mi cliente?

Vi la cifra que acordaron y pensé que podíamos mejorarla.

Vi que Denny era el socio a cargo…

¿Hablaste con Denny a mis espaldas para robarme el caso?

No. Dios, no.

Solo le dije lo que pensaba.

Fue muy alentador y me dijo que lo hiciera.

Frené la publicación de los documentos, hice unas llamadas y listo.

El cliente está encantado y creo que podemos sacarles mucho dinero.

Hay un problema, Marlene.

Derek no tiene un caso.

Los 10 000 dólares que yo le conseguí

fueron un regalo de datemistake.com para sacárselo de encima.

Podemos conseguir más y, si estás de acuerdo,

me encantaría compartir el caso contigo.

Nos vamos. Y nos llevamos nuestra oferta original.

Volverán.

Habló con Denny y me robó el caso.

- Me lo robó. - Bueno.

¿Sabías que en su exbufete la llamaban el Calamar?

¿El Calamar?

¿Lo único que puede matar a un tiburón?

Lo que más me molesta de esta gente es lo obvios y manipuladores que son.

Tú quieres manipularme a mí

para que haga algo al respecto.

Sí.

Después de robarme el caso,

tuvo el descaro de ofrecerme compartirlo.

Marlene es una abogada de primera. Trae mucho dinero.

Casi la hacen socia de Howard y Brock.

Vino con la condición implícita de que, si le va tan bien acá como allá,

la haremos socia en la próxima votación.

- ¿Y te parece bien? - Sí.

Mira, Denise, tienes un futuro brillante aquí,

pero te lo diré con la mayor delicadeza posible.

Cúrtete.

¿Sales con alguien?

La verdad es que no. ¿Y tú?

Me casé.

- ¿Te casaste? - Por un día.

Quisimos contactarte para la boda, pero no estabas por ningún lado.

Pregunta.

¿Las chicas hablan?

No conozco bien la etiqueta en estos casos.

No es una cuestión de etiqueta, hijo.

Son acompañantes.

¿Así que te gusta recorrer el mundo

y traer a desconocidos a nuestros juzgados?

No es cuestión de gustos.

Quiero que la gente entienda.

Muchas clínicas tuvieron que cerrar

por la sola firma de nuestro presidente,

mientras que acá, en Boston,

hay ocho hospitales de primera clase en un radio de 15 kilómetros.

No entendemos lo que es.

Espero que Kavita nos ayude a entender.

Sí, claro.

Ahora entiendo.

Lo haces para vencer a tu viejo, ¿no, hijo?

Por una vez no se trata de ti.

Entonces, no te importará perder.

El derecho está de mi lado,

así como el gobierno de Estados Unidos y Denny Crane,

dos potencias equivalentes e imparables.

Y yo tengo a una jueza comprensiva

y a una mujer honesta que perdió al bebé.

Siempre me enseñaste que el sentimiento gana.

¿No es especial?

- Se nos hace tarde. - A ti.

Yo no voy.

¿Estás en esos días?

Vamos.

Nos estamos divirtiendo.

Tú te estás divirtiendo,

con tu gran entrada en el juzgado para un caso monumental

sobre el que hay mucho que pensar y mucho que articular

y sobre el que no sabes casi nada.

Y usas nada más que chistes fáciles,

un buen traje y patriotismo ciego.

Estás celoso de mi hijo.

Denny, no tienes un hijo y la verdad es

que estás quedando como un idiota en ese juzgado

cuando el tema es serio.

No me interesa verlo ni apoyarlo.

Hay una diferencia entre ser un idiota y ser eficaz.

Cuando ganas, dicen que eres eficaz. Cuando pierdes, cosa que nunca hago,

te llaman "idiota".

No te necesito, Alan.

No necesito a nadie.

Ni ahora

ni nunca.

Estaba a cargo de la oficina de ayuda de Estados Unidos en el noreste de Nepal.

Mis tareas incluían hacer cumplir la Política de la Ciudad de México.

¿Qué política?

¿Todo viene con arroz y frijoles?

No, la política en cuestión se llama Política de la Ciudad de México,

pero quienes se oponen a ella la llaman erróneamente Ley Mordaza Global.

Muy bien. ¿Y qué tiene que ver México?

Fue allí que el presidente Reagan instauró dicha política en 1984.

Lo hizo en reacción a los abortos forzados

en China como método de control poblacional.

- China, México… ¿Alguien tiene hambre? - Protesto.

Ha lugar.

Volvamos a los Estados Unidos.

¿Está diciendo que estas políticas se instauraron como un gesto humanitario?

Sí, así fue.

¿Y queda a discreción de los Estados Unidos decidir

qué clínicas reciben fondos?

Como parte de nuestras funciones, sí.

Decidir el destino de los fondos es una función puramente gubernamental.

Y los gobiernos son inmunes bajo la…

bajo la…

Ley federal de responsabilidad civil.

Correcto.

Por lo tanto…

Solicitará que se retiren los cargos y volveré a denegar la solicitud.

Prosiga.

No más preguntas, señoría.

Usted dice que esto se hizo por razones humanitarias.

Sin embargo, la regla fue instaurada por el presidente Reagan

y continuó en la presidencia de Bush padre,

pero se abandonó durante el gobierno de Clinton.

- Es cierto. - Y el día que asumió George W. Bush,

reinstaurar la Ley Mordaza Global

fue uno de sus primeros actos oficiales.

Me suena ideológico.

- Protesto… - Ha lugar.

¿La política se trazó

para impedir el aborto como método de planificación familiar?

- Sí. - ¿A pesar de que, al cortarles los fondos

a esas clínicas, ya no tienen dinero para ninguna planificación familiar,

la cual podría impedir los embarazos no deseados y la necesidad de abortar?

Señor Broden, no es el único funcionario a cargo de la ayuda estadounidense

que lidia con esto, ¿no?

No, no lo soy.

La verdad es que nuestra Ley Mordaza Global afecta a…

todo el globo.

Los Balcanes, África, Sudamérica, Asia:

donde sea que dependan de nuestra financiación,

no se puede ni pronunciar la palabra "aborto".

Sí, es cierto.

¿No le parece curioso que,

en la lucha del gobierno actual por frenar el aborto,

restrinjamos la libertad de expresión, uno de los pilares de la democracia?

Protesto. Irrelevante y antipatriótico.

Ha lugar.

QUE NO TE PASE A TI

Datemistake.com.

Gracias a Dios, la tecnología progresó hasta tal punto

que ya no tenemos que lidiar con nuestros problemas en privado.

¿Se describe alguna de mis desventuras ahí?

No.

- ¿Sorprendido? - Un poco.

Y por el hecho de que me investigaras, no.

Para que sepas, ese pequeño incidente se puede considerar acoso sexual.

Eres embriagadora. ¡Uy!

Lo hice de nuevo.

Pero no me denunciarás ante los jefes.

¿Por qué no?

Marlene,

si bien no te conozco hace mucho,

presiento que trabajas mejor a espaldas de tus colegas.

Si fueras a denunciarme, no me lo habrías advertido.

Además, lo que de verdad quieres hacer es rodearme con las piernas

y gritar con todas tus fuerzas.

Eres de las que grita, ¿cierto?

¿Disculpa?

¿Qué tal si despejo este escritorio?

Podemos ocuparnos de esto ahora

y después puedes denunciarme y asunto terminado.

Eres asqueroso.

Tienes razón.

Sin embargo, veo en tus ojos que no estás del todo asqueada.

Y ahí yace el problema.

No se puede responsabilizar a alguien por dar su opinión.

Y la verdad nos ampara.

No hay ningún dato objetivamente falso.

No puede hablar en serio.

Anónima me llamó tacaño.

¿Adónde llevó a cenar a Anónima?

- A un local de comida rápida. - ¿Y es cierto que usó un cupón?

Eso no es de tacaño, sino de inteligente.

- ¿Y pagó usted? - Sí.

- ¿Y ella también pagó? - Sí.

La trató como a una igual,

lo que prueba que es feminista además de ingenioso.

Anónima no publicó eso.

Sí, y dice que no tengo sentido del humor.

Hago bromas todo el tiempo.

Bromas no, juegos de palabras, y no tienen gracia.

Bueno, lamento su…

desgracia.

Santo Dios.

Mira, Denise,

acordamos de buena fe volver a negociar gracias a tu reputación,

pero no hay razones ni para volver al acuerdo original.

Los hechos están de nuestro lado.

Pero tal vez tengamos más demandantes de nuestro lado.

Tras una búsqueda en su web, encontramos a diez hombres

que fueron difamados dispuestos a hablar.

Es un hecho, no una opinión.

Nunca mencionó a esos hombres en las negociaciones anteriores.

Nos centrábamos en nuestro cliente y pensamos que serían razonables,

pero no lo son,

así que ampliaremos el caso a una demanda colectiva.

En cuanto a los hechos,

Brett Doran no sigue viviendo con la madre,

Jack Bostick no tiene un pito de dos centímetros,

ni siquiera cuando hace frío.

Podría seguir.

Hay 300 000 publicaciones más

y muchos abogados entusiastas para revisarlas.

Les daremos la oportunidad de hablarlo.

Marlene.

Tú publicaste esas quejas, ¿cierto?

Tendría que ser una idiota.

Se lo pediste a alguien más, entonces. ¿Tu hermana? ¿Tu novia?

Denise, mientras tú estabas en una cita anoche,

yo me quedé hasta las 3 a. m. buscando a esos tipos.

Solo requirió esfuerzo y muchas horas, pero yo tuve la voluntad de hacerlo.

Podemos ir a juicio.

La recompensa puede ser mayor, así como el riesgo.

Si no, busquemos un acuerdo mejor que el primero que conseguiste.

Tú decides.

Yo hablo.

Tú no dices nada.

¿Tuvieron oportunidad de hablarlo?

- De hecho, sí. - ¿Y?

No nos gusta cómo haces negocios.

A mí no me gusta cómo los hace ella.

Su empresa lucra con la bajeza y la mezquindad de otros.

Hay dos formas de ganar dinero con una empresa como esta.

La primera es el efectivo a corto plazo que ganas

antes de que llegue alguien como nosotros y te cierre con una gran demanda.

La otra es el dinero de verdad que entra cuando tu empresa crece tanto

que te compra una gran empresa de medios.

Pero nadie va a comprar una empresa

amenazada por una demanda colectiva potencialmente enorme.

Por eso estaban dispuestos a llegar a un acuerdo.

Treinta mil dólares y se termina.

Veinte mil.

- Veinticinco. - Hecho.

Redactaré los documentos.

¿Te gustan las copas heladas?

¿Quién sabe qué te gusta?

Eres raro.

El punto es que a todos les gustan las copas heladas.

Bueno, ayer en el juzgado, les di una copa helada.

Estuve brillante.

Pero, después de comer una copa helada grande y deliciosa,

no quieres otra enseguida.

- ¿Me sigues? - Digamos que sí.

Genial. Quiero que hagas el alegato final.

- ¿Perdón? - Le di al jurado

una gran copa helada Denny Crane con salsa de chocolate y nueces

y una cereza encima y ahora están llenos.

No puedo meterles otra en la garganta tan pronto.

En serio, ¿cómo te fue en el juzgado?

Magnífico.

Dicho esto, si el jurado escuchara a alguien que no fuera yo,

les daría un nuevo punto de vista y se garantizaría la victoria.

- No es que la victoria esté en duda. - Ya veo.

Alan, necesito mantenerme invicto.

No quiero quedar como un tonto frente a…

Necesito que lo hagas.

¿Me ayudas, de amigo a amigo?

Este caso no trata del aborto.

Tampoco de la libertad de expresión.

Ni siquiera trata de la política exterior que Estados Unidos decida llevar a cabo.

Este caso trata de la hipocresía y la arrogancia del poder.

Según las leyes estadounidenses, el aborto es legal,

pero les decimos a otros países

que, si quieren nuestra ayuda,

no pueden realizar, alentar o mencionar siquiera el aborto.

Miramos al mundo a los ojos y le decimos:

"Haz lo que digo, no lo que hago".

Es la esencia misma de la hipocresía.

La clínica a la que fue Kavita Pokharel

había dejado de recibir fondos porque un funcionario estadounidense

creyó erróneamente

que un afiche de la clínica promovía el aborto.

Ya había ido a la clínica y todo había salido bien.

Esperaba, con toda razón, que la clínica estuviera operativa.

¿Cómo iba a saber ella, cómo iba a saber cualquiera,

que una política estadounidense es tan voluble como los vientos políticos?

Un político de pacotilla tomó

una decisión brutal y desconsiderada que nadie pudo apelar.

Y el bebé de la señora Pokharel murió.

En un momento en el que buscamos

difundir la democracia por el mundo,

mostrémosle al mundo que no somos hipócritas.

Mostrémosle al mundo que,

cuando el gobierno de los Estados Unidos

comete un grave y trágico error,

los juzgados de los Estados Unidos

hacen que el gobierno pague por eso.

Empecemos con una aclamación.

¡Somos los número uno!

¡Somos los número uno!

¡Somos los número…!

Como aclamación, no es gran cosa.

Es repetitiva y poco interesante rítmicamente,

pero hace bastante tiempo que es una sucinta descripción de nuestro país.

De hecho, hace tanto que somos los número uno

que el resto del mundo depende de nosotros.

Y no los decepcionamos.

Somos los mayores donantes de ayuda para el desarrollo del mundo.

En total, como nación,

donamos más de 55 mil millones de dólares

al año en ayuda extranjera.

Dinero.

El dinero lo es todo.

Pero nunca debemos olvidar

que hay una terrible tragedia humana

en el centro de todo esto.

La señora Pokharel perdió a su hijo.

La muerte de cualquier niño es un horror incalculable.

Por esa razón,

les pido que le otorguen a la demandante

montañas y montañas de dinero.

Después de todo, tenemos tanto para regalar.

¿Por qué no?

Montañas y montañas.

Gracias.

¿Saben qué? Ahora que lo pienso,

quizá no tengamos tanto para regalar, ¿no?

Nuestra deuda pública supera los ocho billones de dólares.

¿A quién le importa?

Denle montañas de todos modos. ¿Qué diablos?

No importa que tengamos 37 millones de personas

que viven bajo la línea de pobreza en el país.

¿Qué importa que nuestra tasa de alfabetización

no nos pone ni entre los 50 primeros países?

Sigamos gastando en ayuda extranjera.

¿Le importa a alguien que no tengamos recursos

para las víctimas de Katrina?

Claro que no. Lo que importa

es que Estados Unidos siga siendo

el cajero automático del mundo

y repartiendo fajos de billetes a cualquier país que los quiera.

Dinero.

Da igual que no tengamos.

Esos otros países lo merecen, ¿no?

Incluso los que nos vilipendian por proteger su libertad.

Por cierto, al escuchar al abogado de la demandante,

tuve que coincidir con lo horribles que somos los estadounidenses.

Bueno, donamos 55 mil millones de dólares al año en ayuda extranjera,

pero imponemos ciertas condiciones para recibir esos regalos.

¡Qué horribles que somos!

Y aquí, Dios mío, le prometimos dinero a una clínica

si prometían no promover el aborto

y lo hicieron.

¿Cómo que no les dimos el dinero? Debimos darles eso y más.

Tenemos el deber de repartir dádivas.

Tenemos un deber ineludible,

porque somos los Estados Unidos de América.

Y esos otros países tienen derecho a recibirlas,

cumplan sus promesas o no.

Llegó el cheque del acuerdo. 25 000.

Me alegra que todo saliera bien.

A mí también.

A pesar de tantas emociones fuertes, hicimos un buen equipo.

Por suerte no somos como esas colegas

que se sienten obligadas a competir entre ellas.

Marlene,

no llegarás lejos en Crane, Poole y Schmidt

con chanchadas como esa.

Denise, la única chanchada que hice fue creer en el caso

y consagrarme a él.

Por eso más que duplicamos la cifra.

Y por eso me contrataron en Crane, Poole y Schmidt.

¿Y a ti, por qué?

En fin, hasta luego.

Calamar.

¿El jurado llegó a un veredicto?

- Sí, su señoría. - ¿Cuál es?

"En el caso de Kavita Pokharel contra los Estados Unidos,

fallamos a favor de…

los Estados Unidos de América".

Gracias por su servicio. Se levanta la sesión.

Sigo invicto.

Mi cierre marcó la diferencia.

Denny, si yo lo escribí y yo lo hice, ¿cómo se convirtió en tu cierre?

Es mi caso, soy el abogado principal y, por supuesto, soy…

- Sí, lo eres. - …los Estados Unidos de América.

- Apelaremos, claro. - Perderán, claro.

¿Cenamos, Denny?

Encantado, Donny.

Hijo, quería preguntarte algo.

Estas causas perdidas, ¿por qué lo haces?

Supongo que la lucha me trae consuelo.

¿Por qué haces lo que haces?

No me acuerdo.

Debe tener que ver con las montañas de dinero que gano.

Se murió mi mamá.

Hace unos meses.

Iba a decírtelo la otra noche, pero, bueno…

las prostitutas me pusieron un poco incómodo.

Fui a buscar a mi verdadero padre.

¿Y?

Vive en Maine.

Trabaja en el cultivo de arándanos.

Buen hombre.

Usa botas de pescador.

Se pasa la mayoría de los días hasta las rodillas de agua y frutos rojos.

Suena como un hombre muy húmedo.

No es tú.

No es el hombre que imaginé de niño.

No es el hombre que imaginé cuando estudiaba derecho.

Así que estás solo.

Así es.

Entonces…

¿te interesa volver a ser mi padre falso?

Nunca dejé de ser tu padre falso, hijo.

Buenas noches, señor Crane.

Buenas noches, señora Stanger.

Tu cierre fue muy convincente, casi como si lo creyeras.

Lo creí.

- Sí amas a Estados Unidos. - Claro que sí.

Rechazo la condición que el gobierno le puso al dinero en este caso,

pero tenemos todo el derecho a condicionar nuestro financiamiento.

Ese es mi chico.

Soy tu amigo, Denny, pero no soy tu chico.

Me molesta la idea de que ahora tengamos que tomar partido por todo.

Estás con nosotros o contra nosotros. Republicanos o demócratas.

Estados rojos o azules.

No puedo creer que viva en un estado azul.

Ante un problema, ya nadie duda de cuál es la postura correcta a tomar,

pero nuestro raciocinio es lo que nos hace humanos.

Parecemos dispuestos a renunciar al don de la razón

a cambio de la linda sensación de pertenecer a un grupo.

Todos asumimos la postura de nuestro equipo.

Yo lo hice y me odié por eso.

Nunca te escuché decir algo tan sensato.

Soy sensato todo el tiempo, pero escuchas intermitentemente.

Podría ser.

Me gusta la chica nueva.

Marlene.

Tiene una mirada agresiva.

Debe ser magnífica en la cama.

Apuesto a que rinde mejor con la espalda contra la pared.

No puedo esperar a la próxima semana.

En el próximo episodio…

- Hola, Denise. - Es injusto que gane alguien como ella.

¿No ves que está matando a esta familia?

- Oí que estás en celo. - Así parece.

- Yo también. Tenemos el mismo ciclo. - Vamos a hacer el amor.

- ¿Aceptas o no? - Claro que acepto.

¡Tonterías! Ven conmigo a California.

Tengo que tratar un asunto en Los Ángeles.

- Barry Goal. - Socio sénior, sede de Los Ángeles.

Barry Goal.

- Ya lo dijiste. - Es imponente.

- Courtney Reese. - Es ideal para Denny Crane.

- Le pegué un tiro. - Denny Crane.

- Todo va a estar bien. - Hola, Guido.

- ¿Así que no estás muerto? - Aún no.

Subtítulos: Pablo Waldman

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