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Me gusta tu lado sur de la frontera, Schmidt.
¿Ivan?
Vuelve conmigo. No pido más.
¿A eso viniste?
En realidad, no. Me voy a casar.
Pero si volvieras conmigo…
¿Vas a casarte? Ivan, no, ya hablamos de eso.
Esta vez es en serio. Lo siento en lo más profundo de mi…
Erección, sin duda.
Es graciosa, es inteligente, es casi como tú,
- pero de un modelo mucho más nuevo. - Qué dulce.
Shirley…
quiero que seas mi padrino.
¿De qué hablas?
¿Por qué mi mejor amiga no puede ser mi padrino?
Te quiero a mi lado en el altar.
Entrégame en matrimonio.
Es lo correcto.
Antes que nada, se presentan varios problemas.
El primero es que el padrino no entrega al novio.
El segundo es que tú y yo estuvimos casados.
Y el tercero es que no soy hombre.
Fuiste dueña de mi corazón por más de 25 años.
Estuvimos casados cuatro.
Solo tuve dos grandes amores en la vida: primero tú y ahora Missy.
Bueno, respecto a nuestro "gran amor", me engañaste en nuestra luna de miel.
Y ni hablemos del nombre Missy.
¿Es un poni?
Sé mi padrino.
Le mando flores por el Día de la Madre…
¿Y por qué no?
Ve a su boda.
¿Una exesposa como padrino?
Vamos, Paul.
Si se llevan tan bien como dices y a la novia no le molesta…
También hay un ensayo de la boda y quiere que vaya.
Solo digo que si alguien te invita a su boda…
Es decir, ¿cuántas veces se casó?
Esta será la sexta.
Gracias de nuevo por preocuparte y esperarme
cuando empecé a salir los fines de semana
y gracias de nuevo por ayudarme con la tarea
y quedarte conmigo hasta que me saliera bien.
Tu auto para el baile de graduación.
Tus cartas desde Vietnam.
Pero, sobre todo, papá, por casarte con mamá.
A mis queridos amigos de toda la vida,
mamá y papá, gracias de nuevo.
Linda canción.
Aun si lo hiciera…
¿Paul? ¿Estás bien?
Sí.
Debe ser que las canciones sentimentales me ponen sensible.
Si canta "You Light Up My Life", no me podré contener.
¿De qué hablábamos?
Estaba obsesionada con la boda de mi exesposo.
Por cierto, ¿cómo está tu hija?
Rachel, ¿no?
El alzhéimer era su mayor temor.
Había llegado al punto de olvidar cosas
y de perder el control del cuerpo.
Me rogó que la ayudara a hacerlo y accedí.
¿Cómo accedió?
Teníamos a una enfermera que había trabajado
en un hospital para enfermos terminales
y sabía preparar los goteros de morfina.
La convencí de que nos preparara uno
en caso de que el dolor se volviera insoportable.
¿Y usted aumentó la dosis para causarle la muerte?
Sí.
Mi abogado recomienda que me declare culpable de homicidio culposo,
pero jamás podría hacerlo.
No soy un criminal.
Si acepta quedarse con el caso, creo que debería meterse de lleno.
El caso no es muy complicado y, según nuestros consultores de jurados,
se constituyó un grupo muy comprensivo.
Si está decidido a proceder de inmediato,
le aconsejo que se quede con su abogado actual.
Es que él no cree que pueda ganar
y varias personas me dicen que usted sí puede.
¿Cómo estás?
Fue como si me apuntaran a la cabeza con esa canción.
La ayudé con la tarea, la llevé al baile de graduación,
la esperé despierto.
- ¿Qué pasó? - Básicamente, me robó.
- ¿Cómo? - De mil modos.
Fingía problemas con el alquiler, con la salud, con las tarjetas.
Inventaba distintas crisis para que le diera dinero,
dinero que siempre iba a alimentar su adicción a las drogas.
La gota que rebasó el vaso fue que la metí en un programa, uno exclusivo.
Le dije que, si lo abandonaba, no la mantendría más.
- Lo abandonó. - Discutimos…
y no volví a hablar con ella.
Eso fue hace siete años.
Deberías ir a verla.
Enumera las razones para no verla y ponlas en la columna A.
¿Y en la columna B?
Es tu hija.
Denny Crane, sin comentarios.
En Estados Unidos, los ciegos mandan.
Denny Crane.
Pediré un aplazamiento si ellos no lo hacen.
- ¿Porque no están listos? - Su señoría, es una táctica.
El señor Shore espera perder el juicio…
Rara vez pierdo, y menos con usted.
Es obvio que busca acumular tantos argumentos para apelar como pueda,
entre ellos, al parecer, un abogado incompetente.
- ¿Ustedes dos tienen una relación previa? - Sí, su señoría.
Cuando yo era abogado privado,
el señor Shore hackeó el expediente de uno de mis clientes y lo chantajeó.
Con éxito. Omitió esa parte.
Señor Shore, al tribunal le preocupa
que un abogado nuevo asuma el caso el día del juicio.
Mi cliente no quiere demoras.
Como sabe, no renunció al derecho a un juicio rápido.
Consta que están listos.
- Se convoca al jurado para las 2:00. - Gracias.
- ¿A ti te parece bien? - Claro.
Mi Ivan te quiere mucho y ya aprendí que el corazón quiere lo que quiere,
siempre y cuando su pene no se entrometa.
Tiene una risa rara. No te lo dije.
No, lo omitiste.
Mataron a la madre de Bambi.
A veces empieza y no puede parar,
así que tengo que decirle algo trágico para que reaccione.
Díganme, ¿qué los unió?
Diría que la iglesia.
Y su sentido del humor.
- ¿No te hacía reír? - Solo en la cama.
Mejor no hacerla reír.
- Ya veo. - ¡Bill Buckner!
Lo siento.
En fin, lo que más nos unió fue nuestro amor por la comedia musical.
Ese tipo podría ser cualquiera.
Mamma Mia.
"Lo haré de nuevo".
Fui la enfermera de la señora Myerson.
Trabajé para ella hasta que murió.
De hecho, señora Young, fue usted quien suministró la morfina y la vía al acusado.
- ¿Fue así? - Sí.
¿Le dijo para qué usaría la morfina intravenosa?
Me dijo que, si sentía mucho dolor, quería ayudarla a mitigarlo.
¿Y cómo es que tuvo acceso a ese fármaco?
Había trabajado en un hospital para enfermos terminales
y era muy común que se usara la morfina por vía intravenosa para mitigar el dolor.
¿No se suele necesitar una receta?
Sí, pero tengo un pequeño acopio. Creo que esa es la palabra.
Nunca pensé que el señor Myerson la usaría para causarle la muerte.
Dijo que nunca pensó que mi cliente
usaría la morfina para causarle la muerte a su esposa.
¿Puede ser porque usted sabía que amaba muchísimo a su esposa?
Es una de las razones, sí.
¿La señora Myerson le comunicó alguna vez que prefería morir
a tener que sufrir que la enfermedad le destruyera el cerebro?
Lo dijo muchas veces.
¿Tiene dudas de que la señora Myerson quería quitarse la vida?
Ninguna. Me pidió que la ayudara.
Le dije que era ilegal y fue ahí que acudió a su esposo.
Gracias.
¡Hola!
¿Qué te parece?
Me gustaría saber qué piensas tú.
¿Esperas que use eso en esta vida?
¿Qué? Lo usarán todas las damas de honor.
- Es verde. - Sí.
Shirley, ¿podemos hablar como amigas un segundo?
Nos conocimos esta mañana.
Sé que estás feliz por Ivan y por mí, pero no quiero ser insensible.
Si te resulta muy difícil entregarlo durante la ceremonia…
Ya que hablamos como amigas, aparte de Dios y Los miserables,
¿en qué son compatibles Ivan y tú?
Nos encantan los niños.
Soy una ama de casa maravillosa y me encanta cocinar.
Eso en cuanto a los valores tradicionales.
Sexualmente, soy muy…
infatigable.
Ay, Dios.
Tsunami, holocausto, ¡Trent Lott!
¿Eres una…?
- ¿Eres una de esos? - ¿Esos?
Esos que se burlan de la derecha religiosa y critican a nuestro gobierno.
¿Yo? ¡Jamás!
¿Quién se murió?
Nadie, Rachel.
Solo pasaba a saludar.
¿Algo más?
Mira, Rachel, lo que sea que esté mal, me gustaría empezar a solucionarlo.
Bueno, papá, seguro coincidimos en que hay que empezar por una disculpa.
En lo que diferimos es en quién debe ofrecerla.
Lamento que hayamos pasado siete años distanciados,
pero no te debo una disculpa.
- Nos vemos, papá. - Espera.
¿Podemos hablar?
- Estoy ocupada. - ¿Con qué?
¿Quién es?
Tu nieta.
Viene pagando la pensión alimenticia, así que financieramente es responsable.
¿Cuánto tiempo después se separaron?
Nunca estuvimos juntos, papá. Fue una de esas cosas.
Estás horrorizado.
- Rachel, tienes casi 40. - ¿Estás diciendo que madure?
- Estoy diciendo que te busques un hombre… - Que no me abandone.
Sí, bueno, ya sabes lo que dicen. Las niñas quieren casarse con el padre.
Yo nunca abandoné a tu madre.
- No, pero me abandonaste a mí. - No lo hice.
- Me robabas. Tuve que… - ¡Tiene tres años!
Entiende todo lo que dices.
Hola, cariño. ¿Sabes…?
No te conoce nada más.
Lo enojada que debes estar conmigo para no decirme que tenía una nieta.
Lo enojada que debes estar.
A este fiscal no le falta talento.
Si logra mostrar a nuestro cliente bajo una luz desfavorable, perdemos.
¿Estás bien?
Estoy cansado de que mi alzhéimer sea un tópico del relato.
Este relato no es sobre ti, Denny.
Y tu resonancia magnética dio bien.
Sin evolución.
Imagina matar a alguien a quien amas profundamente.
Aunque sea para que no sufra.
Dijiste que lo harías por mí.
Lo prometiste.
No sé si podría.
Bueno, no te preocupes.
Estás exonerado.
Llegado el caso, Bev dice que se me sentará encima.
Con las botas puestas.
Eso hicimos con mi padre.
Morfina intravenosa.
Leer era lo que más le gustaba en la vida
y, en los últimos meses, ni eso podía hacer.
¿Y los síntomas físicos?
Estaba perdiendo motricidad, por eso contratamos a la enfermera.
Sufría de incontinencia,
pero lo peor era la sensación de que se le estaba muriendo el cerebro
y que lo supiera.
Era una mujer orgullosa y con una inteligencia afiladísima
que se estaba convirtiendo en una imbécil,
no solo a los ojos de los demás, sino también de sí misma.
¿Estaba presente cuando murió?
Sí.
Fue trágico,
pero no fue nada comparado con la tragedia de seguir viviendo.
¿Ejercieron juntos?
Mi primer bufete, Tiggs y Schmidt.
Fracasó.
Éramos una buena pareja y una mala pareja de abogados.
Pero sí que era divertido.
- ¡Hola! - Ay, Dios.
Las instrucciones para el ensayo.
¡Ocho en punto! ¡Puedes llevar a una cita!
Muy bien.
- ¿Te parece gracioso? - Sí.
Me vas a acompañar.
¡Ocho en punto! ¡Puedo llevar a una cita!
¡Hola!
¡Hora de mi brindis!
¿Qué hago acá?
¿Qué hago yo acá?
Primero, gracias a todos por venir.
Tengo que confesarles algo.
Nunca pensé que me casaría.
Siempre lo deseé, pero la idea de conocer a un hombre
que pasara por alto mis muchas excentricidades y rarezas
y me viera tal cual soy…
Nunca pensé que conocería a un hombre que…
Puede que haya sido una niña traviesa.
No puede ser.
Puede que haya sido una joven infeliz.
Pero en medio de las travesuras y la infelicidad,
tuvo que haber un momento de verdad.
- ¿Es una broma de cámara oculta? - Sé buena.
Porque hoy estás acá amándome
y no te importa si está bien o mal.
Por eso, en algún momento de mi infancia o juventud,
debo haber hecho algo bueno.
Estos ensayos siempre son ridículos.
Volvamos unos 30 años atrás hasta el nuestro.
No revivo traumas del pasado.
Entonces, volvamos nada más.
¿De verdad amas a esa chica, Ivan?
- El amor es un estado de ánimo. - No, no lo es.
Ese debe ser tu problema.
- Crees… - Mi problema es que te amo.
Listo, lo dije.
Te amo y nunca dejé de amarte.
Está mal lo que le haces a esa chica.
Siento un enorme afecto por ella.
El sexo es satisfactorio. La hago feliz.
Están reunidas todas las condiciones.
Eres un romántico incurable.
Siempre dijimos que casarnos fue un error.
Tal vez el error fue separarnos.
¿Nunca te lo preguntas?
No.
¿Puedo besar a la novia por última vez antes de la ceremonia?
Soy el padrino.
Muy mala idea.
Eso fue romántico.
Sí, lo fue.
Buenas noches, Ivan.
La cosa, papá, es que yo me aguanto no saber si aún tenemos relación o no,
pero Fiona se la pasa preguntándome: "¿Cuándo vuelve el abuelo?".
Tengo que saber qué decirle.
¿Quieres que tengamos relación?
Qué lindo.
Haces acusaciones en forma de pregunta.
Déjame probar.
¿Insinúas que nuestro distanciamiento fue culpa mía
cuando fuiste tú quien ni siquiera me atendió el teléfono durante tres años?
¿Qué te parece?
Cierra la puerta.
Usted dijo que ella era emocionalmente inestable.
¿Es posible que esa inestabilidad influyera en su decisión?
- No. - ¿No?
¿Hizo que un terapeuta
o algún profesional calificado hablara con ella de su supuesto deseo de morir?
Ningún terapeuta hubiera conocido mejor que yo a mi esposa
y su deseo de morir no era supuesto.
Usted dijo que se estaba convirtiendo en una imbécil.
Debió ser insoportable para usted.
¿Sintió algún tipo de alivio cuando murió?
Fue un alivio ver que ya no sufría más.
Lamento hacerle estas preguntas,
pero a veces, en estas situaciones,
lo que se busca es ahorrarle el sufrimiento a la familia
- más que a la víctima. - ¡Protesto!
Protesta denegada.
¿Está bien, señor Crane?
Señor, ¿cuánto le costaba por mes cuidar a su esposa?
Estoy a punto de darle un puñetazo en la cara.
- ¡Señor Myerson! - Eso me parece impulsivo.
¿Es una persona impulsiva?
Su señoría, ya fue suficiente acoso.
Solo pretendo establecer
que el señor Myerson y la fallecida eran las dos personas
con más problemas emocionales del caso, las dos últimas personas
a las que confiarles la decisión de poner fin a una vida humana.
Disculpa. Perdí la corona de un diente anoche.
Se me ocurrió que tal vez te la habías tragado.
¿No te avergüenza lo que pasó?
No, pero veo que a ti sí, así que estamos a salvo.
Ivan, te vas a casar y besas a otra mujer.
No a cualquiera, te lo juro.
No puedes casarte con esa chica, no…
Una sola cosa puede impedirlo.
- ¿Qué cosa? - La estoy mirando.
Última oferta: cásate conmigo.
Estás loco.
- No dijiste que no. - No.
- No lo dices en serio. - ¡No es no!
Si no es contigo, será con ella.
¡Por Dios, Ivan, piensa en ella!
Nos vemos en la ceremonia, Shirl.
¡No te iba a financiar más el vicio!
¡Hubieras dejado de darme dinero!
Pero ¿desaparecer? ¿Rechazar mis llamadas?
¿Decirles a los de seguridad que no me dejaran entrar?
¿Me quieres echar la culpa de todo?
- ¡Te di todo! - ¡Era lo que te correspondía!
¡Como a mí me corresponde darle todo a Fiona, sin excusas!
- ¡En algún momento…! - ¡Te necesitaba!
Por el amor de Dios, papá.
Era una drogadicta, una alcohólica.
No tenía nada.
Necesitaba a mi padre y me abandonaste.
¿Crees que fue fácil para mí?
Hablé con consejeros, con profesionales.
Todos me dijeron que tenías que tocar fondo antes de…
Bueno, misión cumplida, papá, porque lo hice.
En mis peores días, durante la enfermedad de tu madre,
me permitía pensar en ti.
Fantaseaba que estaba a tu lado
cuando dabas a luz a nuestro primer nieto.
Tener en brazos y amar nuevamente a un bebé
como hice contigo.
¿Cómo te atreves a quitarme eso?
¿Cómo te atreves?
¿Sabes qué, papá?
En mis peores días, a pesar de todo, tenía algo,
un mínimo apoyo emocional, y era saber que, pasara lo que pasara,
mi padre estaría a mi lado.
Pero no estuvo.
No estuvo.
¿Cómo te atreves a quitarme eso?
A veces estás feliz, a veces estás triste, pero el mundo sigue girando.
¿Pedimos la otra canción?
En mi opinión, lo más probable es que tocara fondo porque la abandonaste
y puede que eso le salvara la vida.
Perdónala.
No sé si ella me perdonará a mí.
Paul, fuiste a su casa.
Ella fue hoy a tu oficina.
Ya se reconciliaron,
pero aún no saben cómo llevarlo a la práctica.
¿Y qué hay de Ivan y tú?
¿Perdón?
- ¿Aún lo amas? - ¿Cómo dices?
Los hombres que te gustan, Shirley.
Ivan Tiggs, Denny Crane.
Desenfrenados, prepotentes.
Ya no amo a Ivan.
Solo soy…
su padrino.
Hay una ley que prohíbe el suicidio asistido.
Una razón es, sencillamente, la santidad de la vida.
Cuando empezamos a atentar contra ella,
cuando decimos que es aceptable que la gente empiece a suicidarse,
sucede algo terrible.
Se vuelve aceptable.
De un día para el otro, es una opción para los ancianos con alzhéimer,
para los cincuentones con cáncer, para los adolescentes sin amigos.
¿Quién decide cuándo el suicidio es la solución?
En este caso, la decisión recayó en una mujer con discapacidad mental
y en su esposo desesperado.
No eran precisamente dos ejemplos de sensatez.
Su motivo, aunque nublado por el dolor, puede haber sido sincero,
pero ¿qué hay del esposo
que quiere que su esposa muera para, por ejemplo, evitar que su patrimonio
se deteriore?
¿Qué hay de la familia que busca poner fin a su propio sufrimiento
porque no soportan ver a su madre deteriorarse?
¿Cómo evaluamos o regulamos el motivo?
Por eso decidimos, por medio de una ley, no tomar ese camino.
Nadie dice que el señor Myerson sea un mal hombre.
No lo es, pero admite que tomó medidas
deliberadamente para poner fin a la vida de un ser humano.
Según la ley, que ustedes juraron defender,
eso es homicidio.
El secreto inconfesable es que ya tomamos ese camino hace años.
Oficialmente, estamos en contra del suicidio asistido,
pero sucede todo el tiempo.
El 70 % de las muertes en los hospitales
se deben a la decisión de dejar morir a los pacientes,
ya sea con morfina intravenosa, respiradores o hidratación asistida.
Más allá del espectáculo mediático alrededor de la eutanasia,
a los pacientes se les ayuda a morir todo el tiempo y en todo el país.
En cuanto a regular el motivo, tengo una idea: investigarlo.
Si se sospecha un crimen, la policía interroga.
Si algo huele mal, hay un proceso.
Pero, en este caso, nada sugiere que el motivo del señor Myerson
haya sido otro que satisfacer el deseo de su esposa
y ahorrarle la enorme humillación de sentir cómo se le pudría el cerebro.
¿Se lo imaginan?
¿Les gustaría vivir así?
Tuve un perro durante 12 años.
Se llamaba Alan. Ya se llamaba así cuando lo adopté.
Al final tuvo cáncer,
junto con una displasia de cadera grave,
y sufría un dolor insoportable.
El veterinario recomendó la eutanasia y yo estuve de acuerdo.
Fue humanitario,
lo cual, como sociedad, procuramos ser con los animales.
El acto de mi cliente fue humanitario.
Fue desinteresado.
Fue doloroso.
La enfermera de la señora Myerson atestiguó
el profundo amor que Ryan Myerson sentía por su esposa.
A veces, la prueba máxima de amor y bondad…
Si creen que este hombre es un criminal, envíenlo a la cárcel.
Pero si no, no lo hagan.
Missy, ¿aceptas a Ivan como tu legítimo esposo
y prometes amarlo, honrarlo y obedecerlo
- hasta que la muerte los separe? - Acepto.
¡Acepto!
Ivan, ¿aceptas a Missy como tu legítima esposa
y prometes amarla, honrarla y obedecerla hasta que la muerte los separe?
Acepto.
Si alguien tiene alguna razón por la que no deban unirse
en sagrado matrimonio, que hable ahora o calle para siempre.
¿Los anillos?
Los declaro marido y mujer.
Les presento al señor y la señora Tiggs.
Que el acusado se ponga de pie.
Presidenta del jurado, ¿el jurado llegó a un veredicto unánime?
- Sí, su señoría. - ¿Cuál es?
"En el caso de la Mancomunidad contra Ryan Myerson por el cargo
de homicidio culposo,
nosotros, el jurado, declaramos al acusado, Ryan Myerson…
inocente".
¿En serio?
Damas y caballeros del jurado, gracias…
Muchas gracias, señor Shore.
No fue nada.
Excepto caro.
Denny, gracias.
Estoy abrumado. No sé qué decir.
Suele sobrevenir una crisis tras el veredicto.
Les aconsejo a mis clientes que no se queden solos.
¿Tiene a alguien que le haga compañía esta noche?
¿La enfermera?
Esa mirada fue inconfundible.
Por eso insistió tanto en proceder tan rápido al juicio.
Si su aventura con la enfermera salía a la luz, lo cual era inevitable,
estaría perdido.
La mató para estar con su amante.
¿Quién sabe?
Tal vez el hecho de estar enamorado de otra le facilitó
cumplirle a su esposa el deseo de morir.
Tal vez no quería morir.
Solo teníamos su palabra.
Y la de la enfermera.
Por Dios.
No sabemos si es inocente o culpable. Odio eso.
Denny, cuando saltaste como un resorte en el tribunal…
Estaba acosando a nuestro cliente.
Tuve que interrumpirlo.
Kupfer acababa de decir que muchas veces
las familias buscaban poner fin a su propio sufrimiento.
¿Eso fue lo que pasó con tu padre?
No estaba sufriendo exactamente.
Tenía buen apetito.
De hecho, al final sonreía más de lo que…
Ese día…
el día en que le dijimos al médico que aumentara la dosis, estaba exultante.
Lo sacamos de nuestro sufrimiento.
Y a menudo me pregunto si esa vida
le pertenecía al hombre con el cerebro de un niño de dos años
o al hombre que lo precedió.
Sin duda…
no me pertenecía a mí.
Creo que la vida le pertenecía al hombre que precedió a la enfermedad,
al que conociste como tu padre.
Pero ¿en qué momento…?
Kupfer dijo que era un camino pedregoso.
Peligroso.
¿Cómo convenciste al médico?
Denny Crane.
Aún era el verdadero yo.
Denny, voy a decir algo que luego formalizaré en mi testamento.
Si termino con la mente de un niño de dos años…
Bev se te sentará encima.
Qué alivio.
Me está llegando el día, Alan. Ambos lo sabemos.
Falta mucho.
Y mientras tanto, vive a lo grande, amigo.
Vive a lo grande.
En el próximo episodio…
- El señor Loomis me despidió. - ¿Por qué?
Tuvo mucho tiempo para dejar de fumar
y sabía que sería despedida si no lo hacía.
No puedo pagar el alquiler. No sé qué voy a hacer.
Tengo que ganar.
- Linda noche. - Ahora lo es.
¿Vieron a Denny? Es la hora del brindis.
Lo vi cerca del guardarropa.
Está dispuesta a quedarse solo con el 50 % de los activos del señor Crane.
- ¿Qué? - Incluye su participación en el bufete.
Nos auditarán para calcular el patrimonio neto de Denny.
Que lo hagan.
- No hay nada que ocultar. - No te apresures.
Esto podría ser…
un problema.
Subtítulos: Pablo Waldman
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