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Previamente en Boston Legal.
Te estás muriendo y me rompe el corazón.
¿Estamos bien?
Te vas como un perro, ¿no?
- ¿En qué sentido? - Cuando un perro sabe que va a morir,
se va solo al bosque.
Denny se va a casar.
- ¿Quién es esta vez? - Beverly Bridge.
¿Crees que me acuesto con Denny por su dinero y poder?
Se me cruzó la idea.
Estoy dispuesto a darte 500 000 dólares ahora mismo
si te vas y no vuelves a contactar nunca más a Denny Crane.
Bev rechazó la oferta que le hice. Se ofendió mucho.
Esto se va a poner feo.
- Hola. - Hola.
No hay mucho para hacer acá, ¿no?
No.
Venir a un bufete de abogados no debe ser muy divertido.
En realidad, todos parecen simpáticos.
Es porque tienen un suministro inagotable de donas.
Toma, cariño.
¿Phyllis?
¡Alan!
- ¡Hola! - ¡Hola!
Hola.
Veo que ya conoces a Marissa.
Ahora sí.
¿Podemos hablar en tu oficina?
Por supuesto.
¿La cuidarías un ratito más?
Gracias.
Si te impacientas, estamos al final del pasillo.
Me costó mucho encontrarte.
- Llamé a Cruthers, Abbott… - Me despidieron por malversación.
- También a Young, Frutt y Berlutti. - Eso terminó mal.
Y acá estás, en Crane, Poole y Schmidt.
Por ahora.
- ¿Y tú? - Sigo siendo secretaria jurídica,
aunque el derecho no es tan divertido
como cuando te veía manipularlo.
Necesito tu ayuda.
Me dijiste que acudiera a ti para lo que fuera.
Hablaba de sexo.
- Vengo por Marissa. - Es encantadora, Phyllis.
Pero parece que tiene un mal día.
Marissa no puede sonreír.
Sufrió una lesión neurológica en un accidente de auto.
La operaron para corregir el problema, pero no funcionó.
Alan, esto le viene trayendo muchos problemas en la escuela pública.
Se burlan sin piedad de ella.
Mira, ¿la ves?
Ahora mira esto.
Desapareció.
¿Qué tienes en la oreja?
Y ahora…
Bueno, pequeña, probemos de nuevo.
Quiero que entre en la Academia Adams para que empiece de cero.
¡El director de admisiones no podía esperar a conocerla!
Pero la conoció, ella no sonrió
y eso fue todo.
Las escuelas privadas son muy competitivas y no admiten a nadie que no sea perfecto.
En la escuela, lo más cerca que estuve de ese apelativo
fue que me llamaran "perfecto cabrón".
No quiero demandarlos.
Si corre la voz de que soy litigiosa, no admitirán a Marissa en ninguna escuela,
pero…
sé que puedes ser
un perfecto cabrón.
Denise, entiendo que estás pasando por un momento personal difícil.
Sí, es duro, pero lo superaré.
Por lo que sé de ti, en momentos así,
prefieres enterrarte en tu trabajo.
Permíteme que te dé una pala.
Ellas son Theresa Warner y su hija, Amelia.
Denise nos ayudará con el caso.
Amelia tiene 18 años.
Hace dos meses, la agredieron y violaron
y la llevaron al hospital más cercano, el Santa María.
Cuando supimos que estaba estable, pensé en la píldora del día después,
pero el médico que la trató en el hospital nos dijo
que ese tratamiento no estaba disponible en el Santa María.
Se negó a dársela a mi hija.
Pero la Legislatura aprobó una ley que obliga a los hospitales
a dar un anticonceptivo en caso de violación.
Sí, pero la ley estatal incluye una cláusula de conciencia.
Los hospitales católicos pueden no ofrecer tratamientos
que discrepen con sus principios,
entre ellos los anticonceptivos de emergencia.
Ni bien le dieron el alta, acudimos al médico de familia,
pero nos dijo que era muy tarde para recetársela.
Hay que administrarla lo antes posible,
pero no más de 72 horas después de…
Sé que es un duro momento para ambas.
Amelia, ya sufriste demasiado.
Entonces, lo primero será buscar un acuerdo con el hospital.
¡No!
No, quiero que el público lo sepa.
Me violaron y ahora estoy embarazada
porque el médico no me dio el anticonceptivo que lo habría evitado.
Quiero ir a juicio.
¿Dónde está?
¿Seguro que podemos confiar en él?
Brad es el mejor.
Acabo de hacerlo socio.
Necesito certezas.
Combatió en la guerra del Golfo,
la que salió bien.
Se graduó con honores en West Point y en la Facultad de Derecho de Harvard.
Pondría mi propia vida en sus manos.
Una vez que quitemos el respirador, será cuestión de minutos.
Quizás escuche un ruidito en el pecho.
Es normal.
El sufrimiento debería ser mínimo.
Hágalo.
¡Aléjese del respirador!
¡Fuera! Tengo una orden judicial.
¡Barry!
¡Está vivo!
¡Está vivo!
Marissa, antes de reunirme con la junta de Adams
para que reconsideren su decisión,
me pareció una buena idea que nos reuniéramos nosotros
a comer un montón de azúcar y hablar de la escuela.
Bueno.
¿Cuál es tu materia favorita?
Me gustan todas, pero supongo que Arte. Dibujar, pintar y todo eso.
Recuerdo que en cuarto grado
tuve que dibujar un caballo.
Me costó mucho trabajo.
Me gusta Magritte.
¿Y qué te gusta de Magritte?
La forma en que organiza todo.
Es muy improbable.
Sus cuadros son hermosos, como muchos, pero también te hacen pensar.
Te preguntas por qué las cosas son como son.
Tiene uno que muestra una pipa
y debajo dice: "Esto no es una pipa".
Lo dice en francés.
Te lo traduje.
"Ceci n'est pas une pipe".
- ¡Eso! - También es uno de mis favoritos.
Me dio una idea para un dibujo.
UNA NIÑA FELIZ
Marissa, es maravilloso.
Gracias.
Siempre les dicen a las niñas que sonrían.
Nunca se lo dicen a los niños.
Para mí, sonreír está sobrevalorado.
Como puedes ver.
DELAY ENFRENTA CARGOS
¡No permitiré que destruyas a mi Barry!
¡El gato está muerto!
¡Es un vegetal!
- Chicos… - La naturaleza habló.
Cuando te llega la hora, te llega.
Lo dice el hombre con el marcapasos y las pelotas protésicas.
¡Eso es diferente!
¡Denny, soy socio!
¡Es un gato!
Tienes toda la razón, Brad.
No le confiaría un caso así a un empleado.
Es el gato de Bev.
Ese tipo, el cuarto esposo de Bev, el Rey de los Colchones,
es millonario.
Lo malo de este país es que cualquiera puede hacerse rico.
Denny, aun así, es un gato.
Barry Manilow es algo más que un gato.
- ¿Qué? - Barry Manilow,
su nombre completo.
Aún mejor.
Barry Manilow es el gato de Bev.
Si le importa a Bev, yo, Denny Crane, debo fingir que me importa a mí.
- Denny… - Bev se pondrá feliz.
Y yo con ella y tú conmigo.
Así que en realidad lo haces por tu felicidad.
Hace dos meses, caminaba hacia mi auto.
Casi había llegado, ya estaba sacando las llaves,
cuando un hombre…
De la nada, me…
me agarró y…
Tómese su tiempo.
Cuando terminó, me pegó una y otra y otra vez
y después me desperté en el hospital.
¿No eligió deliberadamente el Santa María?
No, ni siquiera estaba consciente.
Me llevaron a la sala de urgencias más cercana.
A lo largo del tratamiento,
¿las enfermeras o los médicos mencionaron la posibilidad
de que hubiera quedado embarazada?
Mi mamá y yo les preguntamos y dijeron que había pocas probabilidades,
pero igual quise tomar la píldora del día después, por si acaso.
Entonces el doctor Tusten dijo que no era una opción en un hospital católico.
- ¿Cuánto tiempo estuvo internada? - Tres días.
¿Y cuando le dieron el alta?
Fuimos al médico de familia para que nos la recetara,
pero nos dijo que debía tomarse dentro de las 72 horas.
Era muy tarde. Ya estaba embarazada.
¿Qué piensas hacer con el embarazo?
Siempre me opuse moralmente al aborto, así que…
Claro que nunca imaginé esto.
No lo sé.
Cuando le dijeron que no había anticonceptivos de emergencia,
¿pidió que la derivaran para conseguir el medicamento en otro lugar?
No, porque ellos…
¿Su madre o usted volvieron a mencionar el tema mientras estuvo en el hospital?
- Dejaron bien… - Perdón, Amelia.
¿Sí o no?
- No. - Gracias.
No más preguntas.
Órdenes de Denny.
Es el gato de Bev.
Su influencia en el bufete aumenta día a día.
Al menos no va a juicio. Acordaron un arbitraje.
El juez árbitro verá las pruebas y fallará que lo desconecten.
Más te vale que no.
¿Perdón?
Brad, como tu intento de sobornar a la prometida de Denny
para que lo dejara fracasó tan estrepitosamente,
ahora debemos ganarnos su confianza, no sea que se lo diga a Denny.
Tienes que ganar el caso con rapidez y discreción.
¿Qué es esto, una obra de Shakespeare?
Doctora Kumi, como ginecóloga,
¿nos diría cómo y por qué se usa un anticonceptivo de emergencia?
Es una dosis más alta de las hormonas de la píldora anticonceptiva.
Se administra como anticonceptivo de último momento para evitar el embarazo.
Y en su opinión profesional, ¿en qué se parece a la píldora abortiva?
En nada.
La RU 486, también llamada "píldora abortiva",
interrumpe un embarazo existente.
Los anticonceptivos de emergencia, como todos los métodos contraceptivos,
evitan que ocurra el embarazo.
Y si un óvulo fecundado logró implantarse,
dando inicio así al embarazo…
La píldora del día después no tiene efecto.
Solo evita los embarazos.
No los interrumpe.
No hay correlación entre la píldora del día después y el aborto.
Hay una correlación inversa significativa.
Está estudiado que los anticonceptivos de emergencia, una vez disponibles,
podrían prevenir hasta 700 000 abortos al año.
Su señoría, todo esto es por rencor.
- El suyo. - El suyo.
- ¡Protesto! - Dejemos de lado la virulencia,
por no mencionar lo absurdo de este caso, y analicemos los hechos.
Señora Bridge, ¿tiene a ese gato desde hace 11 años?
Correcto, su señoría.
Pero el tribunal le dio al señor Bridge la custodia compartida de Barry.
¿El gato se llama Barry Manilow?
Sí, su señoría.
Mi cliente se volvió muy apegado a Barry.
Muy apegado.
¡Muy apegado! Por favor.
Que conste que, desde el divorcio,
el señor Bridge devuelve tarde al gato, solo le da comida seca,
no le limpia bien la caja de arena y se lo vio decirle "estúpido" en público.
Eso es terrible.
¡Es un gato!
No creo haber herido sus sentimientos.
Según el acuerdo de custodia compartida,
el señor Bridge debía cubrir todos los gastos veterinarios
y la señora Bridge, actuando con malicia, se aprovechó de eso sometiendo al gato
a los tratamientos más caros.
Protesto. Denigra a mi clienta.
¿Tres mil dólares al mes?
- ¿Me va a decir que esto es correcto? - Sí, su señoría.
La declaración jurada del veterinario.
Barry está 99.9 por ciento muerto.
Es decir que está 0.1 por ciento vivo.
El vaso está medio lleno.
Barry está completamente vivo para mí.
¿Cómo sabes, entre los vapores del alcohol?
- ¡Oye! - ¡Oye!
¡Suficiente! Les recuerdo que puedo imponer sanciones en un arbitraje.
Esto es un pleito sobre un bien.
Controlen sus emociones.
Nos reuniremos de nuevo mañana y trataré de no traer a la memoria
que jamás recuperaré este día.
Disculpa, ¿me indicarías dónde está la sala de reuniones?
- Claro, por el pasillo a la izquierda. - Gracias.
- Hola a todos. - Hola.
¿El presidente, Lester Tremont?
- Así es. - Soy Alan Shore.
Gracias por recibirme.
No les robaré mucho tiempo.
Como saben, vengo por Marissa Deaver.
Sí, tenemos su solicitud acá.
Encantador.
Podremos deleitarnos con ella juntos.
Como ven, es claramente una estudiante excepcional.
Su promedio está en el diez por ciento superior,
nunca sacó menos de un 9 sobre 10
y se destaca en un amplio abanico de actividades extracurriculares.
Y aun así, no la admitieron en su espléndida institución.
Todos cometemos errores.
Quizá fuera culpa nuestra en parte.
Me dicen que le fue mal en la entrevista, lo cual pasa,
sobre todo dadas las circunstancias atenuantes del caso.
Esta es mi idea para rectificar la situación.
Vuelven a entrevistar a Marissa, revisan su notable trabajo
y reconsideran admitirla en la Academia Adams.
Y luego, a vencer a sus archirrivales, sean quienes sean.
Parece un buen plan.
Por desgracia, ya enviamos todas las cartas de admisión.
El curso está lleno y hay una larga lista de espera.
Y aunque nos encantaría admitir a Marissa, sería injusto con los demás postulantes.
Sí. Esperaba que no se lo dijéramos.
¿Vieron los dibujos de Marissa?
Este es un autorretrato, que sin duda muestra una profundidad conceptual
que es muy inusual en una niña de nueve años.
Como saben, Marissa es la niña que no puede sonreír.
Sí, nos enteramos y le mandamos todo nuestro apoyo.
Les propongo un trato.
Quédense con su apoyo y admítanla.
Señor Shore, la Academia Adams es
una institución muy exigente y competitiva.
Rechazamos a más del 90 por ciento de los postulantes
y, en un caso de transferencia como este, a más del 98 por ciento.
Por las razones que sean, Marissa no alcanzó nuestros estándares.
Quizá necesite un año más para madurar.
¿Madurar? Está como para jubilarse.
Puede volver a postularse para la escuela el año que viene.
No puede esperar otro año.
Gracias por venir, señor Shore.
Deduzco que dejamos de ser amables. Yo, al menos.
Señor Tremont, Marissa tiene una discapacidad
y usted y su institución la discriminan.
Señor Shore, eso no es cierto.
Pero aun si fuera cierto, como escuela privada,
tenemos derecho a discriminar a los discapacitados.
La Ley de Educación para Personas con Discapacidades no nos atañe
y ni padres ni estudiantes pueden impugnar la denegación de servicio.
Dios mío, usted es abogado.
Sí, varios de nosotros lo somos.
Les contaré dos cosas sobre mí.
Yo también soy abogado, puedo ser vengativo en extremo y no juego limpio.
Son tres cosas.
¿Ve? Ya no juego limpio.
Y apenas estoy empezando.
Señor Shore, nuestra escuela fue demandada varias veces.
Todas sin éxito.
Ya sabes lo que dicen, Lester.
Nunca se olvida la primera vez.
Doctor Tusten, la señora Bauer dice que la moral no tiene cabida acá.
Para el catolicismo, la vida comienza
cuando se fertiliza el óvulo, no cuando se implanta.
En esa etapa, la vida está en marcha.
Sin importar cómo sucedió,
mi moral y mi fe me impiden interferir
y la cláusula de conciencia me ampara.
Por supuesto, también cumple con esto, el protocolo del Departamento de Justicia
para tratar a las víctimas de agresiones sexuales.
Es una herramienta muy eficaz para manejar estos casos tan delicados.
En las 130 páginas de ese documento,
¿se recomienda el uso de la píldora del día después?
No, pero sí se abordan varios temas importantes sobre la atención
a una víctima de agresión sexual,
como la obtención de una muestra biológica para localizar y procesar al agresor.
¿Y lograron obtener esa muestra?
Así es. Se identificó al violador, se lo condenó y espera su sentencia.
No más preguntas.
Doctor Tusten, en circunstancias extremas como una agresión sexual,
muchos hospitales católicos hacen una excepción
y le dan un anticonceptivo de emergencia a la víctima.
Los hospitales católicos son libres de interpretar cada sección
de las directivas éticas y religiosas con liberalismo o conservadurismo.
En el Santa María, seguimos las enseñanzas católicas a rajatabla.
Dígame, doctor, ¿tiene un horario fijo en Urgencias,
de lunes a viernes de nueve a cinco?
Los turnos son mucho más largos.
Solemos estar de guardia 24 horas seguidas.
- Así que trabaja los fines de semana. - Por supuesto.
Pero, entonces, usted trabaja el séptimo día de la semana
y en Éxodo 35, 2 se afirma:
"Cualquiera que trabaje en ese día morirá".
Es una interpretación fundamentalista.
Sigamos. Marcos 16, 18 dice:
"El que crea, si bebe algún veneno, no le hará daño".
Como médico, ¿afirmaría que sus pacientes católicos
pueden tomar arsénico y no sufrir efectos adversos?
No hay que interpretarlo literalmente.
Pero sí interpreta literalmente algunas cosas.
¿Está diciendo que solo sigue las partes de la Biblia que le parecen racionales?
Dios fue bastante claro cuando dijo: "No matarás".
Pensé que, si te lo servía, vendrías.
Esta noche no, Denny.
Estoy enojado.
¿Sabías que las escuelas privadas pueden discriminar abiertamente
por razones de religión, género y hasta discapacidad?
Claro que pueden. Son privadas.
Así debe ser.
Así solía ser con los clubes,
antes de que la camarilla de feministas lesbianas arruinara el país.
Intento que admitan a una niña en la Academia Adams.
¿La Señorita Tristona del otro día?
No está triste.
Le saqué una moneda de la oreja y no se rio.
A esa niña le pasa algo.
Esa es la prueba de fuego.
Tú también estás triste, ¿no?
No sé cómo voy a hacerla entrar.
Todo el sistema legal les da la razón a ellos.
Alan, estás obviando lo importante.
- ¿Qué? - El concepto de lo privado.
Lo privado no opera bajo la ley.
Lo privado opera por encima de la ley,
como los dioses griegos que flotaban
sobre la tierra en su Olimpo privado.
Los dioses griegos violaban las reglas y las leyes,
pero lo que sí respetaban era el poder y la influencia.
Alan, si todo lo demás falla
y crees que perdiste,
finge que ganaste.
Al presidente le funciona.
A lo mejor no tiene gracia.
Odio a los gatos.
¿Cómo dices?
No los soporto.
Barry era de mi tercer esposo.
Cuando intentó conquistarme en un bar, se le caía el peluquín
y me dijo que era inspector de senos.
¿Y te casaste con él?
Ya ves por qué prefiero al gato.
Los esposos van y vienen y, cuando se van, se llevan a sus amigos…
y te quedas sola…
excepto por Barry.
Me disculpo por lo que pudo interpretarse como un acto inapropiado la semana pasada.
Como debe ser.
Sé que crees que te estoy chantajeando porque trataste de sobornarme.
Y tienes razón.
Pero dejémoslo de lado por ahora.
Necesito que ganes a toda costa.
Por favor.
- ¿Quería verme, señor Crane? - Sí, Gary.
Pasa.
Ven acá, rápido.
¡Ven!
Qué gracioso.
¿Cómo lo hizo?
Almorcemos juntos mañana
y te enseño.
Recordemos quién es el culpable
del trauma sufrido por Amelia Warner:
el violador.
En su lugar, se está atacando al médico que trató a Amelia,
gracias a quien se detuvo y encarceló a ese violador.
Porque ese médico, amparándose en sus derechos,
no administró un medicamento que contradecía su fe,
la fe que prometió mantener cuando lo contrataron en el Santa María.
Pero no hablemos de religión. Hablemos de la ley.
En las 130 páginas del protocolo que establece
cómo tratar a las víctimas de agresión sexual,
el Departamento de Justicia
no menciona nunca el uso de anticonceptivos de emergencia.
Sencillamente, no es el tratamiento de referencia.
De hecho, no existe ninguna ley en el estado de Massachusetts
que obligue explícitamente a los hospitales católicos a dispensar
anticonceptivos de emergencia o a dar información sobre ellos,
bajo ninguna circunstancia.
Y no podemos hacer de cuenta que existe movidos por nuestra opinión
o nuestra empatía.
Uno de los muchos derechos que gozamos en este país
es lo que se conoce como consentimiento informado.
Todos los pacientes tienen derecho a decidir qué pasa con su cuerpo.
Para tomar esa decisión,
el paciente necesita que el médico le informe todas las opciones disponibles.
"¿Cómo quieres tratar el tumor cerebral, con quimioterapia o con una cirugía?".
"¿Prefieres que amputemos debajo de la rodilla
o esperar lo mejor y arriesgarte a morir de gangrena?".
"¿Quieres evitar el embarazo
o tener el bebé de tu violador?".
Amelia Warner no pudo elegir.
Se la privó de una opción médica adecuada y crucial
porque su médico estaba en contra.
No eligió recibir una atención médica limitada por una doctrina religiosa.
La llevaron inconsciente a Urgencias.
Quedó en manos del médico del Santa María, quien debía atenderla adecuadamente
o derivarla a otro lado y el médico le falló.
Este año, 25 000 mujeres quedarán embarazadas por una violación.
Si todas esas mujeres tomaran este anticonceptivo de emergencia,
podrían evitarse 22 000 de esos embarazos.
Los médicos brindan un servicio público vital
en una sociedad diversa
y no podemos consentir que impongan su propia religión a los pacientes
a los que tienen la obligación profesional de atender,
sobre todo a aquellos pacientes que están en un estado de vulnerabilidad.
Por ejemplo, a una adolescente llevada a Urgencias tras una violación brutal,
una adolescente que ahora debe elegir entre violar sus principios morales
al interrumpir el embarazo o posponer la universidad para dar a luz al bebé,
un bebé concebido contra su voluntad como resultado directo
de la experiencia más traumática de su vida.
Señor Tremont.
Señor Shore, creí que el asunto de la señorita Deaver estaba saldado.
Por supuesto, es agua pasada.
Vengo por otro asunto distinto.
Sí, ¿qué pasa, Cindy?
Vinieron los del noticiero de la ABC.
- ¿Qué? - Ese es el otro asunto distinto.
- ¿Qué es esto? - Bueno, la cosa es que…
Es mi culpa.
Estaba tan seguro de salir victorioso y convencerlo de admitir a Marissa
en su escuela, culpa de mi arrogancia, que llamé a Darcy Devictor.
Hace las notas de interés general para la filial local de la ABC.
Salimos un tiempito.
Que su alegría al aire no lo engañe, es bastante pervertida en la cama.
En fin, me pareció que sería exactamente el tipo de nota que a Darcy le gusta,
y no puedo decirlo sin excitarme, hincarle el diente.
La niña artista que no puede sonreír y la escuela que la apoya y quiere.
Me encanta presumir frente a una exnovia,
pero ¡quién lo diría!, la emoción hizo que me precipitara.
Así que no lo molesto más.
Le diré que usted tenía razón y yo no y que la escuela mantuvo firme su decisión
de discriminar a la niña por su discapacidad.
¿Aún tiene alguno de los dibujos de Marissa?
Darcy se moría por mostrarlos al aire.
Ahora que lo pienso, la nota aún podría hacerse.
Ya sabe, la niñita que no puede sonreír, su sueño destrozado
por la voluntad excluyente de la élite endogámica…
Algo así.
No, espere.
Traje algunos.
¡Darcy!
¡Lester!
Masaje canino, Prozac para mascotas, yoga para gatos, bar mitzvás para perros,
cirugía plástica para mascotas, ¿y ahora soporte vital?
¿Qué nos pasa?
¿Perdimos la sensatez?
La población mundial que pasa hambre equivale a la población mundial total
de hace una generación.
Y aun así, en este país gastamos
más de 30 mil millones de dólares al año en mascotas.
Su señoría, usted lo dijo.
Esto es absurdo.
Esto es un pleito sobre un bien, como usted dijo,
y por más duro que sea despedirse de Barry Manilow,
es hora de dejar de prolongar lo inevitable.
Su señoría, debo admitir que, cuando acepté este caso,
me parecía tan tonto como a usted.
Esta pareja se separó y se repartieron el auto y la tele.
¿Por qué no hicieron lo mismo con el gato?
Porque,
a diferencia de un auto o una tele, las mascotas son mucho más que un bien.
Son un bien que vive y procrea.
Son un bien que nos ama incondicionalmente
en un mundo cada vez más duro y solitario.
Eso representa Barry Manilow para Beverly Bridge, hoy y siempre.
A Barry Manilow no le importaba cuánto maquillaje usaba Beverly
o si su ropa era un poco muy ajustada para alguien de su edad.
No la excluyó cuando se divorció
ni le exigió buscar trabajo ni le cuestionó los gastos
ni volvió a casa oliendo a otra mujer
ni convirtió a Beverly en un trofeo.
Barry Manilow solamente le hacía compañía Beverly.
De hecho, la trataba mejor que la mayoría de sus esposos.
Por más enfermo que esté,
hay una mínima posibilidad de que se recupere.
Debemos aferrarnos a esa posibilidad.
¿Quién de nosotros tiene el poder de decir
que el fulgor de un alma es menos sagrado
porque reside en el cuerpo de una mascota?
Yo.
Es un gato.
Y el costo de mantenerlo indefinidamente conectado a un respirador es exorbitante,
sobre todo combinado con el dolor que el gato debe sentir
y su ínfima posibilidad de recuperación.
Señora Bridge, lamento su pérdida,
pero debo ordenar que apaguen el respirador de Barry Manilow.
Ese maldito gato no se piensa morir.
Está bien, quédatelo.
JUEZ DALE MELMAN
¿El jurado tiene un veredicto?
Sí, su señoría.
¿Cuál es?
"Nosotros, el jurado, fallamos a favor de la demandante
y le adjudicamos una indemnización por daños de 100 000 dólares.
Además, le adjudicamos una indemnización punitiva
de 2.6 millones de dólares".
El tribunal agradece al jurado por su servicio.
Se levanta la sesión.
Gracias.
Felicitaciones.
Muchas gracias.
Amelia, eres un ser humano valiente.
No creo que lo sea, pero gracias.
Te ves bien de azul, Marissa.
Te hice un dibujo.
Dios mío.
Parece que van a tener un gran día.
Sabes, Marissa, no sonreír tiene algunos beneficios.
No revelas lo que piensas con tanta facilidad.
Es una gran ventaja para jugar a las cartas.
Qué gracioso, pero…
prefiero encajar.
¿Escuchaste hablar de un filósofo griego llamado Epicteto?
No.
Era un hombre gracioso con un gusto por la vida.
Epicteto decía que las personas que encajaban
eran como los hilos blancos de una toga: indistinguibles.
Él quería ser el hilo púrpura,
esa partecita que brilla y hace que el resto se vea elegante y hermoso.
Se preguntaba: "¿Por qué me piden que sea como el resto?
Y si lo hago, ¿cómo haré para seguir siendo púrpura?".
A veces ser púrpura es un poco doloroso.
Sí.
- ¡Bev! - Hola, Brad.
¿Barry se siente mejor?
Bueno, no camina ni se mueve ni nada,
pero respira por su cuenta.
Hablando con propiedad, no gané el caso, pero bien está lo que bien acaba.
Así que estamos en paz.
Yo te diré cuándo estamos en paz, Brad.
¡Maldición!
¿Y?
Acabo de hablar con la madre.
Se hará un aborto.
Mientras sea legal.
Una chica que dijo que ni siquiera lo consideraría.
Bueno, ¿qué alternativa tenía?
¿Pelear por la custodia con el violador?
Lo siento, eso fue de mal gusto.
Todo es de mal gusto.
Cuantas más alternativas al drama del aborto presente la ciencia,
más se oponen.
Porque es por poder.
Siempre fue por poder.
¿Estas tienen compañía?
No por mucho tiempo.
Alan,
estuve pensando en algo.
- ¿En qué? - Quiero que me mates.
De eso se encargan el whisky, los cigarros y el consumo nocturno de carne.
No, hablo en serio.
No le temo a la muerte y nunca le temí.
Pero sí le temo a estar conectado a una máquina
con todos esos tubos y el cerebro hecho papilla.
¿Te gustaría vivir así?
No, y llegado el caso, amigo mío, te desconectaría.
¿Desconectarme?
¿Qué clase de muerte es esa?
- Quiero que me pegues un tiro. - ¿Un tiro?
No van a apagar a Denny Crane como si fuera un secador de pelo.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
No te pegaré un tiro.
¿Por qué no? Yo te lo pegaría a ti.
Denny, hace 40 años que eres abogado en esta ciudad.
Seguro que hay mucha gente dispuesta a pegarte un tiro.
No quiero a un desconocido.
Quiero que me pegue un tiro alguien que se preocupe por mí.
La respuesta es no.
Eres un…
¡demócrata!
Estás contra la guerra y las armas.
Si fuera por ustedes, nadie le dispararía a nadie, ¿y qué sería de nosotros?
¿Qué sería de nosotros?
En el próximo episodio…
- Quiero que seas el padrino. - ¿De qué hablas?
¿Por qué mi mejor amiga no puede ser mi padrino?
El alzhéimer era su mayor temor.
Había llegado al punto de perder el control del cuerpo
y me rogó que la ayudara a hacerlo.
- ¿Cómo accedió? - Con morfina.
Eso hicimos con mi padre.
- Morfina intravenosa. - La metí en un programa.
Le dije que, si lo abandonaba, no la mantendría más.
Es tu hija. Deberías ir a verla.
¿Quién se murió?
Subtítulos: Pablo Waldman
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