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Bueno, ahí la tienen, señores. Su isla.
Afortunadamente los japoneses ya no están en la playa. La infantería de marina se encargó de eso.
Pero sus aviones nos sobrevolarán en cualquier momento.
Mis hombres están en la cubierta D, debajo del nivel del agua.
¿Qué pasará si atacan aviones japoneses?
Las probabilidades son bastante buenas Ya he calculado yo ese riesgo.
Si no importa la pregunta, ¿cómo lo ha calculado?
Nuestros aviones los mantendrán a una altura superior a 3 Km.
Tienen que dejar caer sus bombas en un radio de 100. para que su ataque sea eficaz.
Hay 20 km² de bahía delante y eso nos da una probabilidad de 2000 contra uno de que una bomba nos caiga encima.
¿Cuántos aviones?
- Como término medio, de 15 a 20. - ¿Y cuántas bombas?
Unas 100 más o menos.
Yo calculo en ese caso unos 20 a uno.
Y... claro está, no las están arrojando sino apuntando simplemente.
¿Cuáles serán entonces las probabilidades?
Ud. sería magnífico jugador de póquer, capitán.
Con su permiso, señor, me gustaría estar con mis hombres cuando empiece el cisco.
- Pues váyase, capitán. - Gracias, señor.
George.
- ¡Atención! - ¡Quietos todos! ¡No os molesteis!
Puedes retirarte.
¿Qué pasa?
- ¡Japoneses! - ¿Vienen ya?
Tranquilos.
Tranquilos, es el ruido del viento.
Ya avisarán cuando vengan.
Doll.
¿Dónde está la lista que le dije que me hiciera?
Ya se la he dado.
- ¿Ah, sí? - Claro que sí.
- ¿Me llama embustero? - No, se habrá olvidado.
Ah, y ahora estúpido.
Interprételo como quiera.
En fin, vamos a lo nuestro. ¿Dónde está la lista de la sección?
Ya le he dicho que se la he dado.
Está tan asustado de los japoneses que ni se acuerda de lo que ha dicho.
Tiene razón.
Y ahora que está todo claro, póngase a hacerme la lista de la sección.
El ejército no le paga sólo para que sude.
Y me refiero a todos.
- ¡Sargento! - Diga, señor.
Venga un momento.
¿Dónde dio esa lista, sargento Wells? Yo estaba delante.
Ya lo sé, capitán.
¿Entonces por qué se mete con él? ¿Es que arma líos?
No, en absoluto.
¿Entonces por qué?
¿Por qué?
Vaya una pregunta.
Estos hombres salen del barco vivos, luego tienen que luchar por un isla de la que ni siquiera habían oído hablar.
Darán su sangre por una parcela de terreno que no la quieren ni las cabras.
Aquí no se trata de por qués.
Si se empieza a hablar de por qués, la gente piensa.
Y eso es malo, capitán.
Ahí comienzan los líos.
Resumiendo...
Según su teoría deben ir acostumbrándose a la locura que les aguarda, ¿no?
Así lo creo.
Es una buena filosofía, Welsh.
Sí.
La aprendí en el ejército.
No tengo ningún interés en saber dónde la aprendió,
pero olvídela. Y para siempre.
Esta unidad no se va a regir por sus ideas, ¿está claro?
Sí, señor.
Muy claro.
Así nos entenderemos mejor.
Pida su traslado, capitán.
No lo sé.
A lo mejor tiene razón.
Es posible que haya que volver loca a la gente para hacer de ella buenos soldados.
Ese hombre está loco, capitán.
Loco de atar.
Y hablando de locos...
Me viene a la memoria una frase...
Sólo hay una delgada línea roja que separa a los locos de los cuerdos.
No sé cómo será en su tierra, pero en la mía...
...metemos a la gente así en manicomios.
¿Y no será el ejército...
...un manicomio?
Sí.
Si un hombre quiere salir con vida de esta guerra,
si tiene verdadero empeño,
yo creo que lo conseguirá.
Todo el mundo quiere salir vivo.
Sí, pero hay que tener impulso, hay que tener...
...hay que tener ese algo que le mueve a uno.
Cuéntame tu secreto. Anda, Doll.
Mi mujer y yo sólo hemos estado juntos 8 días.
Ocho días casados.
No es mucho.
Ocho días y ocho noches.
Eh.
- Se me ha ocurrido una cosa. - Vamos, dímela.
La única forma de poder estar con mi mujer...
...es pensar por mí mismo.
Me digan lo que me digan...
...utilizaré mi propia cabeza. - Bueno, ¿y qué?
¿Por qué tienen ellos pistola y nosotros no?
Porque son oficiales.
- Nosotros también luchamos. - Ellos tienen muchas cosas que no tenemos nosotros.
Ya.
Si alguna vez salta un japonés sobre mí, tendré pistola.
Así habrá menos diferencia.
¿Adónde vas?
Doll.
Si robas una pistola, te colgarán.
Te machacarán la cabeza y luego te colgarán.
No te vayas, si ahora cambia la suerte.
Un momento, hombre, un momento. Voy por más pasta.
Bah, déjale, tira tú ahora.
Te voy a ganar otra vez.
Eh, Fife... ¡Bang!
La has conseguido. Cómo me gustaría tener una.
¿De dónde sacó esta pistola?
- A lo mejor se hace daño con ella. - Es mía.
Supongamos que alguien le dijera al capitán...
...que alguien ha robado una pistola. - No se lo dirá nadie.
El que la tenía también la robó. No es de ningún oficial, ¿se entera?
Ha sido muy honrado.
No se la robó a un oficial.
Pero ahora tenga cuidado conmigo.
¿Qué pensaría si se la quitase?
Usted no es capaz de eso, sargento.
Dígame, Doll...
¿para qué quiere la pistola?
No lo sé.
A lo mejor me salva la vida.
Piensa más que un cerebro electrónico.
Esta guerra tan sólo tiene un objeto, ¿eh? Matarle a usted.
Y usted no está dispuesto.
- ¿Usted qué cree? - Eso es lo de menos.
Ud. no es ni más ni menos que los demás, con el mismo miedo y el mismo valor.
Cuando le llegue su hora caerá. Aquí no se juega con comodín.
Una vez que vaya entrando en el juego, hablaremos.
Eh, héroe.
Esta vez fallaron, pero nos recibirán con más calor en la playa.
¡Atención, atención!
¡Todas las unidades listas para el desembarco!
¡Venga, preparados todos! ¡Coged los trastos!
Le estaré observando.
Quiero ver de cerca la suerte que tiene.
- ¿Por qué ha ordenado eso? - Hay que recoger a los rezagados.
Hacía falta. Es Ud. muy popular con la gente, ¿verdad, capitán?
No lo sé, señor.
Esto no es un campamento de popularidad. Póngalos en marcha de nuevo.
Quiero que estén en el vivac a las 18:00.
Ya lo ha oído, sargento. Reanuden la marcha.
Sí, señor.
Suba al jeep, Stone, le voy a enseñar la posición de nuestras avanzadillas.
¡Ha habido contraorden, muchachos!
¡Vamos, en marcha!
Deme el parte.
A las 15:00 la Cía. A quedó inmovilizada a 300 m. al sur del pantano.
- ¿Qué hay? - Continue.
- A las 16:05 la Cía. B avanzó para reforzarla. - ¿Emplazamientos destruidos?
- Nueve en total. - ¿Y bajas?
El 40% de ambas compañías.
Tendré que meterle en este fregado mañana, Stone.
- En cierto modo es una oportunidad. - ¿Una oportunidad?
Es igual, eche una mirada.
¿Ve el pueblo?
Es Bula-Bula.
Está defendida en profundidad y sólo se puede llegar a él a través de la bolera.
Avanzaremos hacia las 2.
¿Ve el elefante?
Los de aviación dicen que desde el aire parece un elefante bailarín.
Debajo hay un pantano, no lo puede ver, está muy defendido.
Las Cías. A y B han despejado el camino.
¿Ése va a ser nuestro objetivo, el elefante?
Va Ud.a perder votos, Stone. Dejará de ser popular.
¿Qué clase de artillería de apoyo vamos a tener?
Hemos pedido apoyo a la marina pero no se haga demasiadas ilusiones.
Contará con dos baterías de 105.
No harán mella en ese monte.
Da moral a las tropas.
¡Los japoneses creerán que están en un infierno!
¿Contamos con apoyo aéreo?
No tenemos nada.
Ésta es una operación clásica de infantería, Stone.
Hombres con fusiles que van a arrebatarle el terreno a un enemigo bien atrincherado.
No sé si se dará Ud. cuenta de la importancia que tiene esta operación,
Si ocupamos el elefante podemos meter los bombarderos.
Y eso significa tener el poder aéreo en 5,000 Km.
El resultado de estos combates será definitivo para ulteriores operaciones.
En Guadalcanal podemos dar la vuelta a la guerra.
Va a costar muchos hombres.
- Le preocupa, ¿verdad? -Sí, señor.
Ya le he explicado la importancia de ese dispositivo.
¿Cuántas vidas calcula que merece?
No lo sé, señor.
¿Está Ud. dispuesto a sacrificar la vida de cualquiera de sus hombres?
- Sí, claro. - ¡¿Cuántos?! ¡¿Uno, dos, veinte...?!
¿Qué quiere que le conteste, señor?
El ejército está dispuesto a recibir la desgraciada pero inevitable noticia de que
a partir de mañana habrá pérdida de vidas en la Cía. C que tiene bajo su mando.
¡Le diré que el Dep. de Guerra, el Gobierno de los EE.UU. y el pueblo americano exigen este sacrificio!
Y si no tiene estómago suficiente para aguantarlo es mejor que me lo diga ahora.
Reconozco que me merecía este discurso.
Creo que tiene razón en todo lo que ha dicho.
Se lo digo de veras, créame.
Bien.
Nada más, capitán.
Ah, una cosa más, Stone.
Que ésta sea la última vez que me dice que cree que tengo razón.
Lo daremos por supuesto.
Hay que cavar una trichera para el capitán. ¿Dónde está Doll?
Él y otro se han ido a echar una ojeada.
¿Tiene algo de malo?
Ahh, qué pestazo.
Es una fosa.
Una fosa colectiva.
¿De quién será?
¿Será japonesa?
Voy a ver. A lo mejor hay algún recuerdo.
Un momento.
- ¿Qué te pasa, Don? - No le tendrás miedo a un muerto, ¿eh?
- Es que no me gusta. - Bah.
¡Yanquis... no mover!
¡Japoneses rodeados!
Qué cuadro.
Si lo sé me traigo la cámara.
Los cuatro sin fusil.
Yo tengo una pistola.
¿Cómo sabía que no iba a disparar?
No sería lo bastante tonto para disparar contra lo que no ve.
Ni tendría valor para apretar el gatillo cuando supiera que era yo.
Sargento, mire lo que hemos encontrado.
Íbamos a empezar a sacarlas.
Una disculpa como otra cualquiera.
¡Venga, sigan con el trabajo!
Supongo que esto sería idea suya, Doll.
¡Venga, trabaje, levántelas!
No cuente conmigo.
Me gusta el hombre que tiene miedo.
Es señal de que no le falta sentido.
¿Quién garantiza que no es una trampa?
- Hemos pensado-- - ¡¿Qué?!
¡Pensais cuando no teneis que hacerlo y no pensais cuando os toca!
¡De ahora en adelante el que piensa soy yo!
¡Y no tolero que nadie abandone el campament!
¡Es una orden!
¡Deme algo para levantarlas!
¡Venga, deprisa!
Si pensaba que era una trampa, ¿por qué me ordenó que la levantara?
Le habría detenido a tiempo. Sólo quería ver hasta dónde llegaba.
¡Está seguro?
¿Seguro que no quería verme muerto?
¿Y para qué iba a querer eso?
Es lo que quiero que me diga.
Cuidado, muchacho.
¡Puede acabar su suerte!
Ahí va eso.
¡Atrás!
¡Venga, todos atrás!
¿Quiere alguien un recuerdo?
- ¿Qué pasa? - Doll ha cazado a un japonés.
Se libró por un pelo. ¿Verdad que sí?
Cuando Doll se decide a matar, no ceja hasta rematarle.
No, hombre, no. Se limpia así.
Es para Doll, se lo ha ganado.
No se preocupe, se lo daré.
¡Mazzi, recoja sus trastos!
No olvide su pistola.
Cómo le ha dejado.
¿Estás bien!
- Te he traido el fusil del japonés. - Por favor, déjame en paz.
- Es un buen recuerdo. - No lo quiero.
Lo puedes cambiar.
Por una botella o algo así...
¡Basta! ¡Basta!
¿Pero qué le he hecho yo?
Usted no hizo nada.
Ande...
Arregle esa correa.
Vamos, hombre.
Que no se diga que está asustado.
Acaba usted de cazar al primer japonés.
Todos le creen un héroe.
Ah, ya...
Para Ud. los héroes no existen.
Sólo hay hombres asustados que se vuelven locos y matan.
Le estuve observando.
Mató a ese japonés diez veces.
Ahora está hecho un lío.
Teme que le haya gustado y se odia por ello.
Olvídelo.
Eso prueba que se está haciendo un soldado.
Ese japonés era sólo un cacho de carne.
Un cacho de carne.
Le doy mi palabra.
Vamos.
- Levántase. - ¡No me toque!
¡Ni finja conmigo que es el sargento rudo!
¡Está loco! ¡Le gusta matar!
Disfruta...
sabiendo que le van a matar y quiere que muramos todos.
Adelante.
Sólo soy carne.
Sobreponte.
Doll...
No tienes por qué sentirte responsable.
A ese japo le había tocado la china.
Si no le cazas tú, le hubiera cazado otro.
Supongo que de alguna forma hemos sido todos.
Cuando te toca la china, te ha tocado.
Cuando te toca la china, te ha tocado.
Cuando te toca la china, te ha tocado.
¿Diga?
¿Cuál es su número?
¿Quién es?
Queremos su número, Doll.
Eso es, queremos su número.
¿Quién era?
Número equivocado.
¿Diga?
Te ha tocado la china, Doll.
Enseña tu número.
Le ha tocado al 2...
9, 4, 6, 3,3, 0.
294
6330
E-Ese no es mi número.
- Pues claro que es tu número. - No, ése no es mi número.
¡Que sí!
Quieta.
- ¿Qué haces? - Te he dicho que ése no es mi número.
Sólo hemos estado juntos 8 días.
8 días de casados.
8 días y 8 noches.
¡Sal de mi trinchera!
¡No puedo, Doll! ¡Hay alguien en la mía!
¡Maldita sea, fuera!
¡No puedo salir!
¡Sí, fuera!
¡Fuera! ¡Fuera!
¡Doll, por favor!
¡Doll!
¡Doll!
¡¿Se ha vuelto loco?! ¡Métase en la trinchera!
- ¡¿Es a mí?! - ¡Pues claro!¡Métase en la trinchera, es una orden!
¡Por Dios, dentro hay sitio!
- Estoy practicando. - ¡¿Practicando qué?!
Te dicen que corras y corres. Te dicen que saltes y saltas.
Un sargento estúpido te dice que vayas ala derecha cuando debes ir a la izquierda
y todos mueren menos yo.
¡Por amor de Dios, Doll!
¡Todos menos yo, menos yo!
Porque yo pienso por mí mismo.
¿De dónde has sacado las granadas?
- Las encontré - Me gustaría tener algunas a mí.
Pues búscatelas, Fife.
¿Todavía estás picado por lo de esta mañana?
No, hombre, no.
Ni yo tampoco.
Hemos encontrado una resistencia inesperada en los pantanos.
Tuve que retirar a las Cías. A y B.
¿Cuántas bajas?
Muchas. La compañía C avanza para relevarlas.
- ¿Ataca con una sola compañía? - No podemos arriesgar el batallón, señor.
Entiendo. Muy bien.
Mientras conquiste ese pantano antes de la noche...
Lo lograremos, señor.
Ahora estoy tendiendo una barrera para cubrir la retirada de la A y B.
Capitán, el coronel.
A sus órdenes, dígame.
Stone, escúcheme. Avance por el pantano hasta llegar al río.
Localice allí algunos emplazamientos ocultos de armas.
Comience el movimiento a las 6:05.
Nada más. Ah, Stone.
Mantenga su 3ª sección en reserva, le hará falta más tarde para la bolera, ¿entendido? Nada más.
Bien, señor.
Comenzaremos a las 6:05, corto.
¿George?
- ¿Qué hay? - Faltan dos minutos, corre la voz.
Es de la compañía B.
Pobre chico.
Ten.
Habrá que dar parte al capitán de su compañía.
Morteros.
¿Qué hacemos ahora?
¿Cómo lo voy a saber yo?
Dios mío.
¡Teniente!
Sí. El teniente ha muerto.
Ahora manda usted.
¡Agáchate, agáchate!
Eh, eh.
Eh, mire. Eh.
Mire allí.
No soy curioso.
Vámonos.
- Cállate y déjame en paz. - ¡Vamos!
Hemos dado con el fondo.
- ¿Qué ha pasado con esos exploradores? - Aiser ha muerto, Reis dice que vuelvan.
Han pedido la tercera sección.
¿Para qué? La machacarán también.
Sargento, ¿qué decía?
- He venido por mi cuenta. - ¿Qué le dije yo sobre eso de pensar?
¿Qué hace Ud. aquí, Doll?
- Encontré un nido japonés. - ¡No!
Sí.
Haciendo frente a la sección.
Si enviamos un par de hombres por detrás podremos cogerlos y ahorrarnos la reserva.
¿Qué le parece, Welsh?
Doll, ¿cree Ud. que encontraría el camino de vuelta?
Está bien, Doll. Coja dos hombres de su sección.
Welsh, coja dos hombres de la segunda.
Atacan por la espalda y luego estrechan el cerco.
- ¿Está claro? - Sí, señor.
* andando! - Un momento, Doll, espere.
Sobre todo...
no pierda más hombres de los que sean absolutamente necesarios.
Descuide, así lo haré.
¡Vamos!
- ¡Yo también voy! - ¡Tú te quedas!
Oye, no has comido nada en todo el día.
Toma esta pastilla de chocolate.
Si ese reloj sigue marchando después de haber cruzado el pantano,
señal de que es sumergible.
¿Qué hace, Doll?
¿Calculando cuánta vida le queda?
Le dije que atacara la ametralladora de flanco y él la atacó de frente.
Tuvo suerte que no le volaran la cabeza.
¡Algún día se le acabará la suerte, imbécil!
¿Por qué no le deja?
¿Por qué no nos deja en paz?
Si me un poco de chocolate le hago esa promesa.
Yo tampoco he comido en todo el día. Ja, ja, ja.
¿Lo quiere de verdad?
¡Pues vaya a cogerlo!
¿A qué hora empieza el fuego de artillería?
En cualquier momento.
La bolera.
¡Adelante! ¡Suerte!
- ¿Cuántas bajas? - Pocas, muy pocas.
Bien, ahora vamos a sacarlos de la bolera. Andando.
¿Aquella?
¿Quieres que nos quedemos aquí todo el día? Date prisa.
Cuidado.
Corta ahí.
¡Sanitario!
¡Ahora no, corta!
¿Puedes hacer algo?
Desgraciadamente no.
Si acaso una inyección de morfina.
Tal vez dos.
- ¿Puedes darle más de dos? - Eso lo mataría, señor.
No puedo hacerlo.
¡Welsh!
¡Vuelva aquí!
Venga, vamos a ver eso.
¡No quiero, no quiero, déjeme!
¡No me toque, no quiero, no quiero!
¡Más, más!
Gracias, Sargento.
¿Está bien?
Tendrá ganas de vomitar.
Siempre está llena, ¿cómo se las arregla?
- Tenía otra. - Ah, ya decía yo.
A lo mejor ahora se cree que yo soy un tío bueno, ¿eh?
Nunca se sabe.
Es usted un pedazo de...
Esto es para que mantenga Ud. las ideas claras, Doll.
Creo que no entiende Ud. bien lo que está ocurriendo aquí, señor. Cambio
Oiga, Stone...
No quiero que me dé Ud. excusas, ¿me entiende?
Quiero que esté en Bula-Bula antes de la noche, eso es todo. Cambio.
Coronel, es que no hay medio de pasar por la bolera.
Está minada y rodeada por todas partes de alambradas.
A lo mejor...
A lo mejor podemos dar un rodeo. Enviaré una patrulla de reconocimiento, cambio.
No, ya no hay tiempo para eso.
Tiene Ud. que pasar como sea. Y ahora, Stone, ahora. Es una orden.
¡Me niego a obedcer esa orden!
Solicito permiso para enviar una patrulla de reconocimiento y rodear la bolera.
Tengo aquí testigos de lo que estoy diciendo, señor. Cambio
No me venga Ud. con fórmulas legalistas, Stone.
No he oido lo que acaba Ud. de decir. ¡Cumpla mis órdenes!
Coronel...
¡Me niego a enviar a mis hombres a ese campo de minas mientras no esté despejado!
¡Y eso es todo, cierro!
¡Iré yo en persona, Stone! ¡John, mi jeep!
Capitán, no estoy tan seguro de que no podamos pasar.
Si tiene Ud. alguna idea, Welsh, ¿por qué no la ha soltado antes?
Creo que se están retirando.
A lo mejor quieren que nos metamos en la alambrada.
Tal vez.
Pensarán que hemos fallado.
Usando detectores de minas tardaríamos un día entero.
Con una cuerda allí...
...los hombres podrían pasar por encima de las minas.
¿Es Ud. montañero, Welsh?
Sólo cumplo las órdenes, Capitán.
- Ya conoce al coronel-- - ¡Conozco al coronel, sí!
- Está bien,Welsh. - Necesitaré otro hombre.
Y será Doll.
No sólo su vida está en juego sino también la de los demás.
¿Dará resultado?
Haría cualquier cosa por salvar un par de vidas.
¡Eh, usted! Deme una cuerda y un par de bayonetas.
Para usted para siempre.
Vamos a subir a esa montaña.
¿Vamos?
Sí, usted y yo.
- Ah, conque me ha elegido. - Está a tiempo de retirarse si quiere.
Quédatelo por si acaso.
Doll...
¿Qué? ¿Qué?
Sobre todo no te hagas el héroe.
Es posible que sea antigolpe pero no antibala.
Écheme la cuerda.
Bueno, un nuevo sistema de cruzar minas.
¡Compañía!
Venga, chico.
- Yo voy detrás. - El que manda tiene preferencia.
Usted pesa menos.
Si no lo consigue, yo no me arriesgaré.
La situación ha cambiado en los últimos minutos.
Conque ha cambiado.
Sí, y mucho.
Oh, mucho.
¿No será porque al fin ha cumplido mis órdenes?
- Coronel, teníamos que salvar esas minas. - No me interesan los detalles.
Sólo me interesa ocupar Bula-Bula antes de la noche.
Sí, señor. Ya nos estamos desplegando.
¿En un campo de minas?
Y quiere que avancemos por este terreno con eso.
Qué remedio, el coronel le organizó una bronca.
Haría falta un carro para volar ese nido.
Los morteros no le hacen ni cosquillas.
- ¿De dónde ha sacado eso? - No lo echarán de menos.
¡Eh, Tills!
Diga al teniente Band que quiero que todo el mundo esté en la línea de partida
listos para salir, pero que nadie se mueva hasta que yo lo diga.
Si una bala pega en este jeep, nadie de la Cía. C se moverá más
Vamos. Empujad.
Un alto el fuego. A ver si cogemos alguno vivo.
¡Cuidado, granadas!
¿Qué estaría diciendo?
Pediría refuerzos, digo yo.
Coloque la 3ª sección en el perímetro. Voy a echar una ojeada al elefante.
Check.
Traiga un par de hombres y que limpien esto.
Ven aquí, George.
Buen final de trayecto, si llegamos.
Pues no parece un elefante.
- Parece imposible. - La boca del infierno.
Cogimos a los japoneses muertos. Habrá que enterrarlos, mi capitán.
- ¿Cuántos hay? - 27.
27.
Juraría que había más.
Haga una lista--
Capitán,
el coronel quiere que se presente Ud. a él en el puesto de mando. - ¿Ahora?
Puede Ud. coger el jeep del coronel.
- ¿Usted no viene? - No.
Vamos a echar un vistazo.
¿Me ha llamado, coronel?
Sí, Stone.
Póngase cómodo.
Uds. envíen su mensaje desde abajo.
¿Café, Stone?
No, gracias.
Le voy a relevar del mando.
El capitán Gaff se hará cargo de su compañía.
Ya.
He pensado mucho en el asunto.
Creo que nunca seráun buen oficial de combate.
Sé que ocupó el pueblo, que hizo un buen trabajo.
Pero eso no basta.
¿Su decisión se debe a lo que pasó en la bolera?
En parte.
La verdadera causa es que tiene demasiado cariño a sus hombres.
Vamos a atacar el elefante y Ud. querrá salvar vidas.
¿Es que un oficial no puede tener sentimientos como cualquiera?
En una guerra tiene que haber muertos y un buen oficial tiene que aceptar el hecho.
Aun a pesar de sí mismo. No creo que Ud. pueda.
- Y un buen oficial tiene cierta responsabilidad-- - Se hará constar en su hoja de servicios.
Se le va a destinar a Washington.
Sí, señor.
Además... le recomendaré para una estrella de plata.
- Coronel-- - Se la ha ganado.
Ahora vístase y vaya a la retaguardia.
Llévese mi jeep.
Val le enviará sus cosas.
A sus órdenes.
¿Pero qué hizo?
Sencillamente querer salvar un par de vidas.
En este dichoso ejército hay dos bandos: ellos y nosotros.
Y a Stone le cogieron en medio.
Venga, en marcha.
Siento que os tengais que perder la juerga de esta noche,
pero así es la vida.
Sí.
Sí, ¿qué?
Sí, señor.
Al principio no le cae bien a la gente pero ya se les pasará.
Sí, señor.
Felicidades.
- Venid aquí, muchachos. - Eh, a ver qué hay aquí.
¡Déjame!
¡Eh, Fife, no vaya con eso muy lejos, le pueden tomar el número cambiado!
Eh, Doll, esto le sentará estupendamente.
Póngaselo y dará el espectáculo.
Lo siento, sargento Welsh, no es de mi talla. Póngaselo Ud., está mucho más gordo.
¿Quereis espectáculo?
¡Pues yo lo daré!
Ven aquí.
Dame eso.
Esto no me entra.
Y esta bata de flores...
- No puedo. - Eh, que me haces cosquillas.
Qué bien le sienta.
Le pondremos una joyas.
Necesitará un poco de pintura para la cara.
Verás que bien le sienta.
Estate quieto, estate quieto.
Un poco mejor.
Hemos dicho que tiene que ser un buen espectáculo.
Hay que estar un poco desarrollado.
Póngase este guante.
Hace fresco.
El espectáculo ha terminado.
¿Y no se van a divertir los otros, eh?
Tendrá Ud. más auditorio fuera.
¡Eh, muchachos! ¡Mirad lo que os traigo!
Venga, baje, no le dé vergüenza.
¡Vaya chica!
¡Un momento, un momento! ¡Callaos!
¡No seais impacientes!
Sí, los hemos rechazado.
Muchas, ha habido muchas bajas.
¿Es suyo?
¿Por qué perder un buen reloj?
Está muerto.
Ya no le hace falta.
Yo se lo di.
A Ud. en cambio puede serle útil.
Ande, cójalo.
Es suyo.
Ah, entonces me lo llevo yo.
¡No le toque!
Está muerto, es carne.
Ud. cogería su munición o su pistola.
Qué más da.
¡Quieto, sargento, por favor! ¡Quieto!
¿Es todo lo que queda?
Sí.
Han recibido mucho.
¿Qué va usted a hacer?
Tendré que retirarlos.
Coronel, posiblemente mañana...
...quisiera intentarlo.
No lo creo, Graff.
No puedo pedirle que lo haga, ni lo haré.
Vamos, soldado, le llevaré al puesto de socorro.
Nosotros queremos el elefante.
¿Nosotros? ¿Quiénes somos nosotros?
Nosotros.
La compañía C.
Sólo quedamos 26 con vida.
Ya lo sé.
Ya oyó al coronel.
Y usted a sus hombres.
De acuerdo. Lo arreglaré con el coronel.
Subiros ahí arriba y haced fuego de protección.
De ahora en adelante tomaremos roca por roca. ¡Adelante!
- ¡Quédese aquí! - ¡No quiero!
- ¡Suélteme! - ¡Está usted loco,Doll, loco!
¡Sí!
¡Tan loco como usted!
¡Cuidado, Griff!
¡No me guarde la espalda, sargento!
No le necesito.
Esta vez sí, Jim.
¡Somos nosotros, la compañía C?
¿Está bien?
Doll, ¿me oye?
Sí.
Le oigo muy bien.
¡Cuidado!
¿Por qué ha hecho esto?
Porque soy un estúpido.
¿Qué te pasa, chico?
Sólo soy carne.
De acuerdo.
En pie.
Salgamos de aquí.
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