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Previamente en Boston Legal.
Sabemos quién se lo llevó.
Ya secuestró a un niño de cinco años.
El FBI y la policía actúan dentro de ciertos límites.
Sin embargo, lo que haga un particular…
No entrarán ahí.
Contaré hasta tres.
Ábrala o…
Llamaré a la policía.
- Uno. - ¡No puede irrumpir…!
- Dos. - ¡Brad!
- No se atreva. - ¡Tres!
¡Está bien!
- No nos arrestó nadie aún. - El FBI no lo hará. Lo sé.
Creo que el final feliz nos salvó.
¡Hola!
Sácame de acá.
Me llevo a la rubia.
- Melissa, ¿qué hacemos acá? - Dicen que quise robar un banco.
Es mentira. Solo rompí una ventana.
Y dicen que yo soy prostituta,
- ¡lo cual es ridículo! - ¡Cállate, zorra!
¿Qué dijiste? Vamos.
- ¿Liz? - ¿Alan?
¡Dios mío, es como si te hubiera tragado la tierra!
Estaba en pareja, pero ya no.
¿Tu número sigue siendo 1-800-LIZZIE?
Hola, ¿te acuerdas de mí?
Estoy en problemas. Me arrestaron.
- ¿Me arrestan? - Los brazos en la espalda.
- Increíble. - Tiene derecho a guardar silencio.
- Ya sé. - ¿Qué pasa?
Me arrestan por agredir al cura.
Y secuestro y privación ilegal de la libertad.
Tiene derecho a…
Hijo, estamos en los Estados Unidos.
Ya no creemos en esa advertencia.
Vamos.
¡Oye! Soy Denny Crane. Le haré un sumario interno.
Se lo acusa de tres delitos.
Entendido, pero… Denny Crane.
Vamos.
¡Eh, vamos!
Con todo lo que pasa en el mundo,
¿quién no quiso darle un hachazo a un cura alguna vez?
Vamos.
¿Lo están arrestando?
Hice lo mejor que pude.
No presentarán cargos.
¿No presentarán cargos?
Si restituyes la ventana,
- aceptaron no… - No.
Perdón, ¿dijiste que no?
No pagaré su estúpida ventana. Olvídalo.
Melissa, tú la rompiste.
Después de lo que me hicieron.
Tal vez deberías decirme qué te hicieron exactamente.
Mis deudas de la tarjeta.
Estás al tanto de mis problemas fiscales.
Me enteré.
Hace unos meses, debía una cantidad.
Al mes siguiente, se triplicó.
No compré nada más y, al mes siguiente, volvió a subir.
Entonces, llamo al 0-800… no al de Lizzie.
¿Quién contesta? Nada menos que la señora Jones.
Sí, de Nueva Delhi, la India.
Ni de Brighton ni de Melrose. De la India.
- Obvio que no sabe nada. - Por ahora estoy de su lado.
Hablo con el supervisor y me dice que debo esa cantidad y más.
No tiene sentido.
Necesito hablar con alguien de Estados Unidos.
Solo consigo la dirección de la sede central de Prominence
en Wilmington, Delaware. Como si pudiera ir.
Llamo y me indican una sucursal.
Voy y es poco más que una fachada.
Con un gran ventanal.
No lo voy a pagar.
Sí lo vas a pagar.
Y quiero ver los recibos de la tarjeta.
¿Quién eres, mi padre?
Sí, señor.
"Causa 321113.
El Estado contra Bradley Chase. Agresión con arma letal…".
Renunciamos a la lectura y solicitamos que se retiren
estos cargos ridículos por razón de ridiculez.
Estos cargos son de todo menos ridículos, su señoría.
El acusado secuestró a un hombre inocente,
lo amenazó con torturarlo y atacó a un cura
- con un arma letal. - Qué mal.
- ¿Le causa gracia? - Su señoría,
mi cliente le salvó la vida a un niño secuestrado,
un niño inocente y completamente…
secuestrado.
Miro las noticias como todos, señor Crane,
y la conducta de su cliente fue escandalosa.
Señoría, solicito un juicio inmediato.
- ¿Cómo? - Nadie niega los hechos.
El fiscal quiere tener sus 15 minutos de fama.
¿Por qué hacerlo esperar?
- No busco volverme famoso. - Es lo único que buscas.
Vives postulándote a un cargo.
¡Basta!
- No harán intercambios personales… - Pero es personal. Nos conocemos.
Quiere aprovechar la causa y usarme para…
Agrediste a un hombre. Le cortaste los dedos.
Como alguien que juró defender la ley, sí, me lo tomo como algo personal.
Buena frase, Frank.
Guárdala para las cámaras,
las cuales le pedirá que permita en la sala.
- Consiento. - ¡Oiga!
¡Yo pongo las reglas en este tribunal!
¿Procedemos al juicio?
Siempre y cuando él no alegue una incapacidad legal o…
Me declaro inocente por razón de necesidad.
- ¿Necesidad? - Sí, se ve que faltaste a esa clase.
Necesidad. Búscalo, mediocre.
El Estado acepta proceder.
Debo advertirles a ambos
que estos cargos penales son graves.
Les recomiendo que no se apresuren a ir a juicio.
Juez, usted es viejo. Yo soy viejo.
Listo para disparar, antes de que muramos.
¿Por qué diablos pediste un juicio inmediato?
Porque quiero aprovechar que me consideran un héroe.
Salí en las noticias y el posible jurado me vio.
Aun así, puedes ir preso.
No me condenarán.
¿Cómo estás tan seguro? Eres culpable.
Denny Crane.
Conozco al fiscal adjunto.
Quiere ser el fiscal.
Lo usa como publicidad…
También es bueno.
- Lo vi en juicio. - Denny Crane.
¡Eso no es un argumento legal!
¿Están contentos?
¿No se lo advertí a ambos?
¿Sabes qué, Shirley? No empieces.
Le cambié los pañales. Haría lo que fuera por rescatarlo.
- Está claro. - Incluso ir presa.
Le podría pasar a Brad.
Calma, estamos todos del mismo lado.
¿En serio? No estoy tan segura.
Denise, si estuviera en tu contra,
no dejaría ninguna duda.
¿De verdad piensas dejar que te defienda Denny?
Bueno…
Denny.
Dados los riesgos del caso, tanto para Brad como para el bufete,
¿qué tal si hacemos equipo esta vez?
Me encantaría. Yo lanzo.
Yo soy la árbitra.
Tendremos que firmar renuncias. Denise, deberías declarar,
pero ten en cuenta tu responsabilidad.
- Acepto. - No tan rápido.
Podrían acusarte de conspiración o de complicidad…
Dije que acepto. Voy a declarar.
Melissa, debes 50 000 dólares.
Lo sé.
¿Cómo pasó esto?
No sé.
Lo juro. Me dejaron en la ruina.
Vamos a juicio. Me hincho solo de pensarlo.
Los juicios me hinchan de adrenalina. ¿Me veo hinchado?
Un poco.
Denny, estamos ocupados.
¿Qué haces? ¿Impuestos?
¿No tienes contador?
Ayudo a Melissa, quien parece haber caído en un agujero negro de deudas.
Muy negro.
¿Por qué ahora te preocupas por la gente sin dinero?
Dímelo.
Míralo de este modo.
Si no tienen dinero, podrían querer robarnos el nuestro.
Cierto.
¿Hay alguien en el bufete que entienda de tarjetas de crédito?
- Alguien… - Manotas.
- ¿Perdón? - Manotas Espenson.
Genio de las finanzas, pero no le digas Manotas.
¿Por qué lo haría? ¿Por qué le dices así?
El contrato es deliberadamente confuso.
Un gato por liebre.
¡Bingo!
Prometen algo, como un cero por ciento de interés,
y lo suben al 30 por ciento. ¡Bingo!
Pero ¿no es ilegal?
Solía serlo. Solía haber leyes antiusura,
pero los estados pasaron a controlar las tarjetas
y adiós a esas leyes. ¡Bingo!
¿Nunca preguntaste por un préstamo para un auto?
De hecho, sí, una vez.
- ¡Bingo! - Pero no lo compré.
No importa. Se llama "incumplimiento universal".
Las agencias de información crediticia comparten toda tu información.
Tu tarjeta de crédito se enteró de que querías un préstamo para un auto.
¡Bingo! Te suben la tasa.
- ¿Por qué? Porque pueden. - ¿Por qué no mueve las manos?
El Estado debería controlar, pero se vendió
al lobby de las tarjetas de crédito.
¿Va a volver?
No tengo ni idea.
¿De dónde conoces al fiscal?
Estudiamos juntos.
Le rompí el trasero en el juicio simulado y barrí con él varias veces más.
- Somos rivales. - Yo interrogo a Denise.
- Denny, ¿interrogas a Brad? - ¿Barriste con su trasero?
Denny, concéntrate o no te dejo jugar.
El juicio es una amenaza a la libertad de Brad
y puede ser la ruina de este bufete.
Tenemos que ganar este juicio.
Perdón, pero ¿me repiten por qué apuramos el juicio?
Porque Ginsberg quiere postularse para fiscal y las primarias son en marzo.
Lo usa para mostrarse…
Eso explica su urgencia, pero ¿y la nuestra?
En este momento, Brad es famoso.
Su condición de héroe nos favorece.
Pero es un riesgo.
No es tarde para pensarlo bien y decir: "Hagámoslo después".
Hagámoslo ahora.
¿Estás seguro?
Tengo una erección.
Es una buena señal.
Que comience el juicio.
Estoy listo.
Denny Crane.
- Denny Crane. - Permiso.
- Mi caca no huele. - Sin comentarios.
Tiene lindos colores, pasteles. Denny Crane.
Denny Crane.
Y súbitamente está blandiendo el hacha.
Extendí la mano y me la hachó.
Me cortó tres dedos de cuajo.
Cayeron al suelo.
¿Y entonces qué pasó?
Me llevaron al hospital.
Recuperaron dos de los dedos y me los reimplantaron.
Luego, su colega, esa mujer,
entró blandiendo mi tercer dedo.
No me lo devolvería a menos que revelara información confidencial
sobre uno de mis feligreses.
Él me lo cortó y ella lo usó para extorsionarme.
Mi primera pregunta sería:
si alguien blande un hacha, ¿por qué meter la mano?
No pensé que de verdad iba a…
Y, para aclarar, cuando habla de un feligrés,
se refiere al hombre acusado de secuestrar al niño.
Bueno, sí.
Y, también para aclarar,
usted sabía que su feligrés era un pedófilo.
No le revelaré ninguna información confidencial,
como no se la revelé a él.
Pero sí se la reveló a la señora Bauer.
Le dijo dónde quedaba el escondite de su feligrés.
La revela para recuperar el dedo, pero no para salvarle la vida a un niño.
- Protesto. - ¡Ha lugar!
Si un homicida pedófilo se confiesa, su política es guardar el secreto.
No puedo violar el secreto de confesión.
Es el derecho canónico.
- Qué estupidez. - ¡Protesto!
¿Dice que las leyes de este país que protegen contra el abuso infantil
invalidan el secreto entre médico y paciente y entre abogado y cliente,
pero no entre cura y feligrés?
¿La Iglesia católica obtuvo una exención especial
cuando se trata de pedófilos?
- ¡Protesto! - ¿Es porque sabe más del tema?
- Qué golpe bajo. - Se me conoce por ellos.
Háblenos de las bendiciones papales.
Bueno, con respecto a eso…
me descarrié.
Me disculpo.
El Vaticano vende bendiciones papales a unos 30 dólares cada una.
Decidió imprimirlas usted mismo y venderlas directamente
evitando así al intermediario,
que en este caso resulta ser el papa.
Sí, como dije, me descarrié.
Me cuesta conciliar el hecho…
Le roba al papa,
pero se ampara en el derecho canónico
a la hora de proteger a un pedófilo.
- ¿Apoya la pedofilia? - ¡Protesto!
¿Dónde estuvieron esos tres dedos
- antes de que mi cliente los cortara? - ¡Protesto!
Señora Schmidt, se está pasando de la raya.
Lo siento, juez.
Conocí a muchos curas maravillosos en lo que llevo de vida.
No sumaré al padre Ryan a esa lista.
No hay más preguntas.
Un momento.
¿Los flojos son los que pagan la deuda?
¡Bingo! Los de las tarjetas de crédito los llaman así
porque no ganan dinero con ellos.
Los que no pagan son los clientes preferenciales
porque con ellos sí ganan dinero.
Buscan gente que saben que no podrá pagar,
como Melissa.
¡Bingo!
¿Te burlas de mí?
No, señor.
Repetiste lo que dije. Eso es burlarse.
No, es que…
Yo tenía un perro, sabes,
y su nombre era Bingo. B, I…
No importa.
¿Cómo vamos?
- Los vamos a demandar. - ¿A quiénes?
Al banco que te dio la tarjeta, el Prominence.
¿Los vamos a demandar?
Imposible. Son muy grandes.
Cuanto más grandes son, Jerry…
Los demandaremos.
¿Cómo que no voy a declarar?
El problema es
que si Brad declara y tú declaras,
la fiscalía tendrá dos oportunidades más
para reiterar esta sucesión de hechos horribles.
Todo lo que puedas decir puede decirlo Brad.
Puedo apoyar lo que él diga.
Cierto, pero como fuiste tú quien jugueteó con el dedo cortado
para chantajearlo, cabe la posibilidad de que no les caigas bien.
- Shirley… - Denise, el fiscal se hará un banquete.
- ¿Estás listo? - Sí.
Más importante aún, ¿tú estás listo?
Listo para…
Denny, mejor me encargo yo.
Shirley, si los jurados no me ven en acción,
se sentirán engañados por nosotros.
Explícales qué pasó y dale a Brad la oportunidad
de explicar por qué hizo lo que hizo en cada…
Sé interrogar a un testigo, Shirley.
Denny, el caso entero depende de su testimonio.
¿El de quién?
Es broma. Estoy listo.
Solo por diversión, dime cómo piensas abrir.
Brad, ¿qué te llevó a involucrarte y hacerte pasar por agente del FBI?
Su respuesta hará que el jurado sienta
y viva en carne propia el horror de un niño secuestrado,
como si fuera su propio hijo.
- Bien. - Gracias.
Muéstrate arrepentido y pide disculpas.
Todo lo que hiciste fue para encontrar al niño,
pero sientes pena por todas las personas a las que victimizaste.
- Entendido. - No te robes la escena.
El jurado debe concentrarse en él.
¿Dijiste que no me robe la escena?
¿Viene acá? ¿Mañana?
- Dice que quiere arreglarlo. - No puedo.
- ¿Qué cosa no puedes? - No voy a reuniones.
Estoy en segundo plano.
Tienes toda la experiencia, Jerry, y te necesito cerca.
- Te daré un informe. - Es para que me susurres al oído.
Ni tendrás que hablar. Y yo haré todos los gestos.
Lo siento. Fue un chiste muy malo y me disculpo.
¿Es el presidente de la empresa o…?
Es el asesor jurídico y resulta que está en Boston.
Jerry, lo siento.
Te necesito.
Estaré presente.
Daré mi opinión en la computadora.
- Léela de la pantalla. - Trato hecho.
Lo siento mucho.
Yo te metí en esto.
No tienes por qué disculparte, Denise.
Fue mi decisión.
Hace una semana eras candidato a socio y ahora vas a juicio.
Denise, el niño está vivo.
Por desgracia, esa no es la cuestión.
Para mí sí.
¿Siempre eres así?
¿Así cómo?
Brad…
podrías ir preso.
Está bien tener un poco de miedo.
De acuerdo. Gracias.
"De acuerdo. Gracias". ¿Es todo?
Denise, ¿qué quieres que haga, que llore?
Encontramos al niño.
Si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría de nuevo.
Aceptaré las consecuencias.
De acuerdo.
Nos vemos en el tribunal.
Sí.
¿Cómo está mi cabello? ¿Funciona?
Al parecer, crece mes tras mes.
Es mi primera conciliación.
- El cabello de una mujer es muy poderoso. - Así es.
Dejemos que mi cabello, si bien menos poderoso, dirija la reunión.
Buenos días. Melvin Palmer. ¿Qué tal?
Genial, la verdad, pero me dicen Alan Shore.
Un gusto.
Ella es Melissa Hughes.
Yo sería la demandante.
Es un gran honor conocerte, Melissa.
Melvin Palmer.
Jerry Espenson.
No da la mano.
Excelente. Bueno, ¿empezamos?
No estará contento con todo esto, ¿verdad?
Ya me dijeron que contuviera la euforia hasta que los demás hubieran desayunado.
Les hablaré un poco de mí.
- Cielos. - Soy una persona resolutiva.
Me encanta resolver problemas.
Si uno de mis casos va a juicio, lo considero un fracaso personal.
Y siento lo mismo cuando alguien se levanta de mi mesa descontento.
La mesa es nuestra.
Lo que hago en casos como este es dedicarles todo el día, ¿sí?
El objetivo es encontrar una solución,
una que te sirva a ti y a nosotros.
Así trabajo yo.
Así que esto no tiene por qué ser una experiencia desagradable.
Maravilloso. ¿Qué tal si, para empezar, le devuelve todo el dinero?
Bueno, no sé si podemos hacer eso,
pero seguro podremos contentar a esta hermosa joven.
Muy bien.
En Texas tenemos un dicho:
"Es hora de sacar los caballos del establo".
¿Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?
Lo juro.
¡Denny!
En primer lugar, si el secuestrado hubiera sido mi hijo,
no sabría cómo agradecerle.
- Todos opinamos igual. - Protesto.
Señor Crane, no se dirija al jurado.
Lo siento.
Brad, primera pregunta.
Me involucré porque Denise Bauer me dijo angustiada
que habían secuestrado al hijo de su empleada y que la policía y el FBI
- no avanzaban. - Segunda pregunta.
Acudí a un amigo, Kevin Drummond, del FBI,
- y le pedí ayuda. - Tercera pregunta.
Me dijo que el FBI actuaba dentro de ciertos límites, pero que a veces
los particulares actuaban por su cuenta con éxito.
- Cuarta pregunta. - Protesto. No pregunta nada.
Anoche le anticipé las preguntas.
Juez, solo quiero ahorrarle tiempo al jurado,
quienes seguro ya están molestos de estar acá
- por esta acusación ridícula. - Protesto.
- Señor Crane… - Llámeme Denny.
- Denny Crane. - Hará las preguntas
en su totalidad para que entendamos a qué responde el testigo.
- Escandaloso. - Secuestró a un hombre inocente.
No era tan inocente.
Le había dado refugio al sospechoso y tenía información.
- Entonces lo violentó. - Amenacé con violentarlo.
- ¿Solo eso? - Sí.
- ¿No le hizo nada? - No.
- ¡Vaya! - Se burla del secuestro,
- la privación ilegal… - ¡Protesto!
- Usted es testigo. - ¡Protesto!
- ¡Protesto! - ¡Basta!
Nadie se burla de esto, juez. Solo damos nuestro punto de vista.
No hubo pregunta al testigo.
- Ha lugar. - ¿Cuál es su punto de vista?
- ¡Protesto! - ¡Fue una pregunta!
- ¡Ha lugar! - El hermano le habló del cura.
- Sí. - Y entonces fue a la iglesia
- y le cortó los dedos. - Le di un hachazo a la puerta
porque era cara.
- ¿Cuánto? - 9000.
¿Dólares? ¿Por una puerta?
- No sé cómo la pagó. - ¡Protesto!
- ¡Perra! - Señor Crane.
- Llámeme Denny, juez. - ¡No lo llamaré Denny!
- Le dio un hachazo a la puerta. - Quería que creyera que la iba a destruir
y metió la mano en el último segundo.
No quería darle. Fue un accidente.
¿No quiso darle en la mano?
No, y me arrepiento de haberlo hecho.
Me alegro de que sirviera para rescatar a Tito Pérez sano y salvo,
pero nunca quise causarle ningún daño físico al padre Ryan.
Y, nuevamente, me disculpo.
Denny Crane.
Denny Crane. Justo e imparcial.
Un chiflado, pero justo e imparcial.
Denny Crane.
Creí que no te robarías la escena.
Fui casi invisible.
¿Qué demonios fue eso?
El fiscal quiere horrorizar al jurado.
- Nosotros diluimos el horror. - En mi opinión, lo banalizaron.
Quizá se enemistaron con el jurado.
Todos quieren un final feliz. El niño apareció.
Nos agarramos de eso.
- No es tan simple. - Sí, lo es.
Hablamos de jurados.
Lo simple gana siempre.
Y no hay nadie más simple que yo.
- Dime que te lo estás inventando. - No.
Iba numerando las preguntas,
como si se estuviera burlando a propósito
de todo el proceso.
Y podríamos perder, Paul.
¿Está loco?
Siempre está loco.
- Está a gusto así. - ¿Qué hacen en mi oficina?
Es mi oficina, Denny.
Ah. Entonces, debo haber venido a verte.
¿Por qué?
- No lo sé. - Podría ser para decir
que burlarnos del proceso estuvo bien. Se salvó a un niño.
Di eso en tu alegato final.
- No es… - Sí, lo es.
Y así cierras tu alegato final:
"Es así de simple".
No es educado hablar de los locos a sus espaldas.
Acepto que tengo una deuda y que debo pagarla,
pero pasó súbitamente de 10 000 a 50 000 dólares.
Melissa.
Si bien no pasamos mucho tiempo juntos,
reconozco que eres una persona honrada
que cumple con sus obligaciones.
- ¿Estoy en lo cierto? - Sí.
Bueno, tú solicitaste la tarjeta del banco Prominence
y firmaste un contrato aceptando sus términos.
- También tengo razón en eso, ¿no? - Sí.
Y luego hiciste compras por propia voluntad
conforme a los términos…
Parecen preguntas de juicio.
Te aseguro que no lo son.
No. Tienes que saber algo de mí.
Me gusta sacarle lo contencioso al sistema judicial contencioso.
Quiero entender bien la situación
para poder ponerme en tu lugar
y que tú te puedas poner en el mío.
Me parece un tipo estupendo.
Claro que a todos nos alegra que Tito Pérez fuera rescatado,
pero el fin nunca justifica los medios,
no cuando los medios incluyen secuestro,
hacerse pasar por el FBI, privación de la libertad,
dedos cortados, extorsión y agresión.
Tanto si pretendía cortarle los dedos
al padre Ryan como si no, blandió el hacha
a propósito y con temeraria imprudencia.
Vivimos en un Estado de derecho.
También vivimos en un país que defiende
las libertades civiles y los derechos humanos,
principios que están incorporados en nuestra Constitución,
en la Declaración de Derechos.
Ese hombre no solo violó la ley, sino que al hacerlo arrasó
con principios constitucionales básicos.
La justicia por mano propia puede ser aceptable en otras tierras.
Acá no.
- Vivimos… - Acá viene.
…en los Estados Unidos de América.
Que ni se te ocurra.
Siempre nos hablan de los derechos de los acusados.
¿Y las víctimas?
¿Y sus derechos?
¿Deberíamos decir: "Lo siento, Tito,
"nos encantaría rescatarte, pero hay reglas"?
En este país hay un homicidio cada 31 minutos,
una violación cada seis minutos,
un robo cada minuto.
Pero no, hagamos causa común
de cuidar los principios constitucionales que hacen grande a este país.
Está claro que la cosa se puso fea.
Pero había una vida humana en juego.
Con el debido respeto
a los derechos civiles del hermano del sospechoso
y con todo el respeto al derecho canónico
y a la puerta italiana importada y los dedos del padre Ryan,
la vida de un niño de cuatro años estaba en juego.
Brad Chase le salvó la vida a ese niño.
Es así de simple.
¿No me vas a dar nada?
Primero, si perdonara tus deudas,
lo creas o no, te perjudicaría.
¿A mí?
Así soy yo y así crío a mis hijos.
No hay que darles todo,
sino enseñarles a conseguirse las cosas por sí mismos.
Quería asegurarme de que fueras real.
Aún no lo conozco, señor Shore,
pero presiento que me va a caer bien.
Una pregunta. Usted habló de cumplir las obligaciones
como si fuera algo bueno.
Así es.
¿Por qué usted y otros emisores tarjetas de crédito
llaman flojos a los clientes que pagan puntualmente las deudas?
Yo no usaría ese término.
No, porque es un tipo estupendo,
pero su empresa repite el término como un mantra.
Esta es la cuestión. Déjeme hablarle un poco de mí
y por qué elegí representar al banco Prominence.
Como cualquier otro emisor de tarjetas de crédito, es un negocio, claro.
Pero también es un servicio. Ayudamos a quienes necesitan dinero.
Los ayudamos a pagar el alquiler para que no los echen a la calle.
Los ayudamos a pagar la cuota del auto para que puedan ir a trabajar.
Los ayudamos a comprar regalos de Navidad para sus hijos en tiempos difíciles.
Usted es como Papá Noel.
Creo que usted y yo tenemos que ir a cazar patos.
¿Les explica todos los términos a sus clientes?
Están en el reverso de cada solicitud.
¿Así? ¿Con la letra pequeña?
Tengo un doctorado en leyes y una maestría de Harvard
y ni siquiera yo puedo entender este engaño y este fraude.
¡Es un engaño y un fraude!
¡Miren quién hablaba!
Y usted, señor Shore, es divertidísimo.
¿Es cierto que su empresa busca a quienes tienen mala calificación crediticia?
Tenemos una estrategia de mercadeo sumamente compleja,
pero con todo gusto se la explico.
No hace falta. Creo que la entendí.
Buscan a gente en apuros y les hacen publicidad directa
con la esperanza de forjar una relación de por vida.
Tuve un cliente que manejaba su negocio de manera similar.
¿En serio? ¿A qué se dedicaba?
Vendía heroína.
Amigo, no soy un hombre que se ofenda con facilidad.
¿Si lo llamara usurero, no se ofendería?
Quien les cobra un interés del 30 por ciento a sus clientes
es un usurero.
Ese término supone un acto delictivo.
No es delictivo
porque los parásitos de sus cabilderos penetraron
en ambas bancadas del Congreso.
Las tarjetas de crédito son más rentables
que McDonald's, Microsoft y Walmart.
Tiene un negocio multimillonario en marcha, señor Palmer.
Dado que somos más grandes que Walmart, McDonald's y Microsoft,
gozamos de cierta seguridad.
Y las demandas potenciales como esta…
En Texas tenemos una expresión, señor Shore:
"Mucho sombrero y poco ganado".
Esta es la cuestión. Soy divertidísimo,
pero insisto en devolverle lo contencioso al sistema.
Y lo hago abiertamente y a la vista de todo el mundo.
Un tipo estupendo como usted no quiere que el público sepa
que de los miles de sectores monitoreados por la ONG Better Business Bureau,
el de las tarjetas de crédito es el que más quejas recibe de sus clientes.
Usted no quiere que sepan que apuntan deliberadamente
a quienes no podrán pagar sus deudas,
a quienes llaman revólveres,
personas que ven el cero por ciento de interés en letras grandes
y no saben que con atrasarse en un solo pago
el interés se les dispara al 30 por ciento,
que si tan solo preguntan por el alquiler de un auto,
les suben la tasa.
No quiere que el público sepa que, mientras más de siete millones de familias
se declaraban en quiebra en los últimos cinco años,
ustedes cambiaban la ley de quiebras en el Congreso
para que fuera casi imposible eludir las deudas con las tarjetas.
No quiere que sepan que el sector de las tarjetas de crédito
no es más que un grupo de hienas que les roen los huesos a los pobres, ¿no?
Algo huele horrible.
Creo que es usted. Sí.
Este caso huele tan mal
como las tabacaleras y los fabricantes de amianto.
Por suerte, este bufete tiene nueve sedes en los Estados Unidos, Londres y Hong Kong
ubicadas estratégicamente para hacer demandas colectivas masivas.
Y cuando su empresa también lo huela,
notarán que usted no es tan inteligente o poderoso como necesitan
y lo reemplazarán por un bufete que emplee
su experiencia y tácticas intimidatorias
en lugar de patrañas sureñas, apretones de manos y sonrisas.
Y mi parte favorita: cuando su bufete
despida a su servil abogado por perder al cliente, ¡Dios mío!,
el estrés.
Perderá el bronceado.
Engordará unos kilos, beberá un poco más,
les gritará a los niños y quizá su esposa
lo deje por el agente inmobiliario
que venda su casa
porque, después de todo, él aún podrá
pagar las vacaciones en Aruba y el convertible del próximo año.
Oye, amigo, no te preocupes.
Será divertidísimo.
¿Está bien?
- Brad, volvió el jurado. - ¿Ya?
Vamos.
Señor Shore.
¿Me presta un momento de su tiempo?
Al 30 por ciento de interés.
¿Sabe lo que es usted? Un chico listo, eso es.
Escuche, pensé seriamente en muchas de las cosas que mencionó
y, bueno…
- me conmovió. - ¿En serio?
Nunca quisimos victimizar a Melissa,
ni a nadie, en medio de sus dificultades financieras.
- No. - Hablé con mis clientes
y les transmití que, bueno…
Se conmovió.
Decidimos perdonar todas las deudas de Melissa. Borrón y cuenta nueva.
- ¿Qué tal? - Me conmoví yo ahora.
Claro que a mi gente le preocupa el antecedente
y que otros exijan una amnistía similar,
así que la oferta estaría condicionada a la confidencialidad.
Déjeme decirle, en una nota personal,
que fue un verdadero placer conocerlos a Melissa y a usted
y les deseo mucha salud y felicidad.
En Massachusetts tenemos un dicho:
"Ojalá enfermes gravemente y mueras".
Hasta entonces.
¡Qué chistoso!
Presidente del jurado, ¿hay un veredicto?
Sí, su señoría.
¿Cuál es?
Por el cargo de secuestro,
declaramos al acusado, Bradley Chase, inocente.
Por el cargo de privación ilegal de la libertad,
declaramos al acusado, Bradley Chase, inocente.
Por el cargo de agresión agravada,
declaramos al acusado, Bradley Chase…
inocente.
El jurado puede retirarse.
El tribunal les agradece su servicio.
Señor Chase, puede irse.
Aunque, personalmente, su comportamiento me parece escandaloso.
Se levanta la sesión.
- Gracias. - Tuviste suerte, Brad.
- Lo sabes, ¿no? - Sí.
¿Denny?
Gracias.
Gracias.
Antes que nada, gracias,
aunque no hace falta decirlo,
pero lo digo igual.
Trabajaré gratis para pagar
- tus honorarios si quieres. - No quiero.
Por último, y no es una insinuación, sino un hecho de la realidad,
cuando soltaste toda esa retahíla sobre lo que el público no debía saber,
fue lo más sexi que le vi hacer a un hombre en la vida.
Deberías verme hacerlo desnudo.
Me voy a ir a cambiar mi…
salvapantallas.
Ganamos. ¿Te enteraste?
Sí.
Brad debe estar aliviado.
¿Cómo te fue con Manotas?
Bien.
¿Puedo preguntarte algo como amigo?
Claro.
Shirley hizo un comentario…
Que no me robara la escena.
¿Hago eso?
No digas tonterías.
En serio.
¿Actúo como si fuera el único en la sala?
Denny, una de las cosas que adoro de ti es que,
cuando hablamos, a menudo se siente como si ni estuvieras en la sala.
¿Lo juras?
Estuve brillante, por cierto.
Ojalá hubieras estado, Alan.
Ojalá hubiera estado, Denny.
Pero debo decir que, si bien reconozco
el valor del fascismo a la hora de resolver problemas,
dadas las tácticas de Brad y del FBI en el caso,
si yo hubiera sido el fiscal, Brad ya estaría preso.
Y si defendiera al pedófilo,
lo haría quedar libre.
Yo le pegaría un tiro.
Claro.
¿Crees que veremos el día en que el abogado defensor
pueda dispararle legalmente al acusado?
Parece que hacia allá vamos.
Denny Crane. Seré tu abogado.
En el próximo episodio…
- Linda noche. - Ahora lo es.
¿Tuviste sexo con ella acá?
Sexo caliente y sudoroso en el guardarropa.
Quédatelo.
Pronto se reúnen para votar por los nuevos asociados.
¿Sabrías decirme si tengo alguna chance?
¿Jerry Espenson?
¿Manotas? Ninguna chance.
Es un bicho raro.
Daniel Post, director ejecutivo de Chrysberg Pelham Incorporated.
Tiene cáncer de pulmón en estadio cuatro con metástasis.
¿La Fundación Make-A-Wish paga las multas de los enfermos de cáncer?
Subtítulos: Pablo Waldman
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