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Original subtitles

Dame el dinero. Vamos, date prisa.

Si haces lo que te digo, no te haré daño.

Vamos.

Rápido, vamos.

POSADA ALOHA

Debería irme.

¿Por qué?

Son las cinco de la mañana.

Tengo que irme.

¿Por una reunión temprano?

Debo…

Debo ir a casa.

Debo cambiarme de ropa.

Debo revisar mi correo.

Debo alimentar a mi gato.

- Llegaré muy tarde al trabajo. - Te daré una nota para presentar.

- Buenos días. - Llegas tarde.

Me perdí la lista matutina.

La declaración de Satchik era a las 9:00.

Dios, Lori, perdóname.

Te llamé cuatro veces. ¿Dónde estabas?

En la ducha.

¿Usaste un champú nuevo?

- ¿Disculpa? - Tu cabello huele diferente.

Como siempre busco un buen acondicionador,

soy una olfateadora serial de cabello.

Uso varios champús diferentes.

No sé cuál usé hoy.

- ¿Algo más? - No.

Me gusta este saco.

Me gustaba más ayer.

Buenos días.

Tara, mírate, estás más bonita que nunca.

Lori, tú mira…

tu reloj.

Habla Lori Colson.

Lori. Hola, soy yo, Michael Shea.

Michael, ¿qué pasa? ¿Dónde estás?

Escucha, estoy en el Boston General.

En la sala de urgencias.

Alguien me disparó.

- ¿Qué? - Te explicaré aquí,

pero ¿podrías darte prisa?

Hay policías por todas partes.

Algún doctor los llamó.

Me están haciendo todo tipo de preguntas.

Bueno, mira, no digas nada. Voy para allá. Llegaré enseguida.

- ¿Puedo ayudarla? - Necesito ver a Michael Shea.

- ¿Es un familiar? - Soy su abogada.

Estuvieron interrogando a mi cliente.

- Hable con el fiscal. - Lori Colson.

De verdad te pasaste

al lado oscuro.

Mark, ¿y Michael Shea?

El señor Shea no se siente bien, al genio le dispararon en el pecho.

Llamó hace menos de diez minutos. Pidió un abogado.

No me lo pidió a mí.

- ¿Lo van a acusar? - Aún no.

- Seguimos investigando. - ¿Investigando qué?

No debo decírtelo.

Si no está arrestado, puedo verlo. No debo decirte eso.

Mira, tu cliente va camino a cirugía ahora.

Puedes verlo en cuanto salga.

¡Michael! Michael Shea, ¿me oyes?

¿Lori? Esa es mi abogada.

- Déjenla entrar, por favor. - Ya lo oíste, Mark.

Estas personas son testigos.

- Lori. - ¿Nos dan un minuto?

Sí.

Michael, ¿qué pasa?

- No hice nada, ¿sí? - Te dispararon, Michael.

Está la policía.

Lori, iba de camino a casa, y un tipo salió de la nada.

- No quería darle mi dinero. - Me disparó.

La policía cree que eres sospechoso, no víctima.

Si hiciste algo, mírame.

Necesito que me digas la verdad.

Lori, no hice nada, ¿está bien?

Lo juro.

Caso que termina en 477, el Estado contra Walter Mack.

Su señoría, aunque el caso iba a ir a juicio,

el acusado quiere aceptar un acuerdo.

¿En serio?

Ofrecimos imprudencia temeraria

y recomendamos libertad condicional.

Es un cargo reducido.

- ¿Lo sabe? - Sí, su señoría.

Vengan aquí, los dos.

Esto no me gusta.

¿Su oficina se atrasa y deja libres a los criminales?

Es reconfortante ver que no tiene conclusiones formadas

de la culpabilidad o inocencia de mi cliente.

¿Sabe qué dice mi madre?

"Si huele raro, no lo comeré".

Justo lo opuesto a mi lema.

Este trato huele raro.

Disculpe, se apunta

a mejorar la calidad de vida de los inquilinos

del edificio del señor Mack,

y él está dispuesto a hacer grandes…

No, se apunta a enviar un mensaje a todos los propietarios de Boston.

Si tratan a la gente como animales, los enjaulamos como a uno.

No quiero entrometerme, su señoría, pero ¿está todo bien en casa?

Atrás, los dos.

Señor Mack, aceptaré su acuerdo con una condición.

Lleve un letrero alrededor del cuello que diga:

"Soy un propietario abusivo" porque, señor, eso es lo que es.

Juez, no sabe a lo que me enfrento.

En el edificio de la calle Green

unos chicos volaron el sistema eléctrico por diversión.

Pinté sobre sus grafitis, pero volvieron a aparecer el mismo día.

Lo hago lo mejor que puedo, de verdad.

Deberá pararse frente a esa propiedad

con el letrero no menos de cuatro horas continuas.

Su señoría, no puedo permitir que someta a mi cliente a una pena extrajudicial

cuyo único propósito es humillar.

Bueno, acostúmbrese, señor Shore.

Esto no es nada nuevo.

De memoria,

recuerdo el caso de una mujer

que no ató a su hija a un asiento de auto.

El juez la hizo escribir un obituario falso para la niña.

Un conductor ebrio debió poner una advertencia en su auto.

Una mujer debió poner un anuncio en el periódico y admitir

que había comprado drogas.

Dígame, ¿desde cuándo está mal despreciar a un criminal?

Esto sobrepasa el desdén.

Conozco a mi cliente hace años.

No es un criminal.

No me interesa su opinión, señor Shore.

¿No quiere el trato?

Vaya a juicio, pero si pierde, su acusado irá a la cárcel

merecidamente.

Háblenlo. Tiene 60 segundos.

Tú decides, Walter.

Lo haré.

Dentro de cuatro horas, todo esto habrá terminado.

Dice que lo asaltaron camino a casa.

¿Le crees?

No tengo razón para no creerle.

Hubo un robo a unas cuadras. Fue un tipo con un pasamontañas.

El dueño le disparó y le dio al tipo en el pecho.

Once minutos después, tu hombre aparece aquí.

También otros dos con heridas de disparo en un lapso de 20 minutos.

Ambos hombres jóvenes. Pregunté.

- Michael Shea no asalta. - No lo sabes.

Su antecedente: agresión, posesión de armas.

¿Podemos hablar?

Sí.

Bien, mira, conozco a este tipo.

Lo usamos en ese caso de recepción.

- ¿Fue tu informante? - Sí, más de un año.

Nos ayudó mucho, Mark. No creo que lo haya hecho.

Pronto lo sabremos.

¿Qué quieres decir?

El hospital tiene una orden judicial.

Esa bala irá a nuestro laboratorio.

Si la bala coincide con el arma del dueño de la tienda, es culpable.

Luces molesto. Noto esas cosas.

Soy una persona sociable.

¿Debiste comparecer ante el loco de Clark Brown?

Muchas veces.

Loco de atar.

A los setenta aún vive con su madre.

¿Qué te hizo?

Humilló a un cliente por razones de pura bilis y diversión.

Dijo que había un precedente para eso.

Citó muchos casos donde los jueces avergonzaron al acusado, ¿no?

Sí. ¿Cómo lo sabes?

Porque el juez en todos esos casos…

Era el juez Brown.

Un loco de atar.

¿Quieren la bala?

La compararán con el arma del dueño de la tienda.

No me siento bien.

¿Coincidirá, Michael? ¿A qué me enfrento exactamente?

Es un hombre afortunado, señor Shea.

Si le disparaban 15 centímetros más abajo, estaría muerto.

- Entonces ¿no me estoy muriendo? - No.

Está estable.

Luego de que extraigamos la bala, estará bien

¿Y si no lo hacen?

¿Qué cosa?

Si no me la quitan.

Dijo que estoy estable, ¿no?

Por ahora, pero esa bala podría perforarle el corazón, señor Shea.

Bueno, creo que me arriesgaré.

¿Cómo que te arriesgarás?

Necesito un momento con mi cliente.

Debo subirlo a cirugía.

Un segundo.

Gracias.

De acuerdo, lo siento. Metí la pata.

- Es grave. - Michael…

Conoces mis antecedentes.

Estoy en libertad condicional.

Si me atrapan, serán 30 años.

No queda tiempo.

Esta extracción no es opcional.

Para nosotros, sí.

Atrás, por favor.

Mi cliente no consiente este procedimiento.

Si ignora sus deseos,

las consecuencias podrían ser graves para este hospital

y para usted también.

- No habla en serio. - Inténtelo.

Puede curarlo, pero esa bala se queda donde está.

Es una prueba de peso, ¿no?

Un interés legítimo del Estado a recuperar pruebas de un delito

contra el de negarse a una cirugía invasiva, quizá mortal.

Puedo argumentar, incluso ganar.

¿Pero?

Pero ¿debo usar todas mis habilidades legales

para que él se deje una bala y muera?

El doctor no dijo que moriría, ¿verdad?

Dijo que la bala podría perforar la pared del corazón.

¿Acaso está bien

andar con una bala de una nueve milímetros en el pecho?

Ya sabes que mi política es siempre sacar las balas de inmediato

después de que me disparan.

Lori, ¿tu cliente es competente?

Supongo que sí.

¿Fue claro al comunicarte sus deseos?

Sí.

¿Le presentaste vigorosamente las otras alternativas?

Paul, hice todas esas cosas.

Legalmente, estoy cubierta.

¿Estoy haciendo lo correcto?

Haces lo que tu cliente quiere dentro de los límites de la ley.

Fin de las preguntas.

Tara. Ahí estás.

- Necesito ayuda. - Te envié un correo.

En la transcripción, Satchik falseó su testimonio

al menos siete veces.

Es un caso nuevo.

Mi cliente tiene una bala en el pecho y no quiere sacársela.

El fiscal alegará registro razonable.

Debemos demostrar lo contrario.

¿Tiene una bala en el pecho y no quiere sacársela?

Lo relaciona con un delito, y le darán años de cárcel.

Lo antes posible.

Reitero que vengo como agente judicial para verificar que cumpla.

Ya sabe que el juez Brown ordena

que camine 15 metros, gire, vuelva sobre sus pasos y gire de nuevo,

y lo repita durante cuatro horas.

- ¿Entiende? - Entiendo.

Vaya.

SOY UN PROPIETARIO ABUSIVO

- No. - Mira esto.

¿No es adorable?

Sí.

Dinos algo que no sepamos.

Oigan, miren esto.

¿Sabes quién es?

Es Walter Mack.

¡Te ves bien, Walt!

¡Lindo letrero!

¡Te queda bien, hermano!

Ponle un poco de energía. ¡Vamos, sonríe, Walter!

Walter, cuídate, hermano.

Esa mirada malvada.

Aspirante a Sidney Poitier.

Sin la bala, no podemos

demostrar el delito y tenemos derecho a acceder.

¿"Acceder"? Buen eufemismo.

Jueza, quieren usar un cuchillo y abrir a mi cliente.

- Es un registro irrazonable. - No es irrazonable. Lea los casos.

Se debe hacer una prueba de peso.

¿Qué estoy comparando exactamente, señor Wells?

El riesgo de intrusión del acusado

contra el interés de resolver este delito.

Los riesgos son significativos.

Hablamos de cortar la piel, explorar en exceso,

- retraer el tejido… - Vamos.

Según la declaración del doctor, es un procedimiento simple.

Señorita Colson, sabe

que la ley no protege a los acusados de toda intrusión.

El Estado puede, por ejemplo, extraerle sangre a un sospechoso de conducir ebrio.

Extraer sangre es una intrusión menor.

Esta es una cirugía bajo anestesia general,

donde hay riesgos tangibles y previsibles,

hipocapnia, hipotensión…

Sí, todos son hipotéticos como mucho.

Mire las estadísticas.

No corre peligro.

Su señoría, se pasan de la raya.

Quieren drogarlo, dejarlo inconsciente

- y abrirlo. - Es una pequeña incisión,

- poca recuperación… - Si podemos obligar

a la gente a operarse para que el Estado

busque evidencia, la Cuarta Enmienda no significa nada.

Siéntense.

Siéntense.

Señor Wells, aparte de esta bala,

¿tiene algo que conecte al señor Shea con este delito?

No, pero toda la línea de…

Supongo que podría ver una causa probable

basada solo en la naturaleza y momento de la herida del señor Shea,

pero no sería suficiente.

- Si pudiera escucharme… - Ya lo escuché.

La profundidad y ubicación de la herida, el uso de anestesia general,

el potencial de daño nervioso, paro cardíaco aunque pequeño,

los riesgos son reales.

Ese tipo de intromisión me parece poco razonable.

TRIBUNAL EDWARD W. BROOKE

¿Qué pasa? ¿Qué pasó?

No pasa nada.

Denny, estás sentado en una celda.

Pasó algo, y algo va mal.

Me detuvieron por prostitución.

¡No tenemos agua caliente, Walter!

¡Mi madre tiene 83 años!

¡Durante una semana debió usar la escalera para salir!

¿Qué hago?

Bueno, gente, ¿por qué no dan un paso atrás

y le dan espacio?

- Alan, soy Walter Mack. - Está llamando a alguien.

Tienes que ayudarme. Esto no es seguro.

Un par de tipos que parecen pandilleros

que dijeron que iban a…

¡Buen tiro!

Necesito una ambulancia en el 142 de la calle Green.

Envía a la policía ya.

Denny, tengo una emergencia. Atacaron a un cliente.

Debo irme, así que dime qué pasó

y hazlo rápido.

Denny, por favor.

Esperaba experimentar dos cosas en mi vida, que estaba seguro

que jamás pasarían.

Que los Red Sox ganaran la Serie Mundial.

Cuando pasó eso, pensé: "Por Dios, debería experimentar la otra".

- La otra era prostituirte. - No.

No sabía que era prostituta.

La otra era tener sexo con una mujer con una sola pierna.

¿Cómo dices?

Mi padre, que en paz descanse, me dijo

que el mejor sexo de su vida había sido con una mujer con una sola pierna.

Algo sobre el juego de posiciones.

Siempre me pregunté cómo sería.

Ahí estaba yo, conduciendo por la calle, y la vi.

Una mujer con el pelo largo y suelto y una increíble y magnífica…

cojera.

Entonces, paré el auto.

Dije: "Disculpe, señorita.

¿Tiene una pata de palo dura?".

Dijo: "¿Por qué, tú tienes una?".

Sonreí y dije: "De hecho…", y ella dijo: "Soy cara".

Así que le dije que le compraría un viaje a Belice, en primera clase.

Sacó su placa y me arrestó.

Sus dos piernas eran reales.

Creíste que tenía una pierna sola.

Un viaje a Belice es un trato justo, Bill.

Si tuviera un centavo por cada mujer

con la que prometí casarme a cambio de sexo…

En realidad, sí los tengo.

¿Se supone que debo creer esto?

¿Que tu padre te dijo que el mejor sexo era con amputadas,

que viste a esta mujer cojeando

y te sobrecogiste?

Está dejando de lado el factor más importante, su señoría.

- ¿Cuál? - Los Red Sox.

Durante años, muchos años,

en un momento u otro nos enloquecieron a todos.

En octubre, perdieron el séptimo partido contra los Yankees,

y el crimen aumentó aquí.

Ya se predijo que habrá un aluvión de bebés en agosto el año que viene

por embarazos generados por la celebración.

Los Red Sox nos hacen perder la cabeza.

Como ese equipo nos da

lo que siempre anhelamos toda la vida,

de nuestros padres y abuelos,

somos víctimas de un delirio

que nos hace creer que cualquier cosa, lo que sea, es posible,

incluida la idea

de que Dios puso

a una atractiva mujer coja en el camino

de este hombre para conmemorar el fin de una horrible maldición.

Me conoces, Bill.

Contrato prostitutas todo el tiempo. Vienen a mi casa.

¿Por qué me detendría a un lado del camino?

- Vete. Lárgate. - Gracias, señor.

¿Le invito un trago, abogado?

Me encantaría, pero tengo un asunto

con un juez mucho menos razonable.

Gracias, Bill.

¿Quién es tu papi?

- Así que no estoy arrestado. - No.

Sin la bala, no tienen suficiente para acusarte.

Gracias.

- Escucha, Michael… - Espera, no lo digas.

Te decepcioné. ¿Crees que no lo sé?

Seguro que sí, no entiendo por qué…

Mira, lo intenté.

¿Está bien, Lori?

Podría sorprenderte,

pero no hay un programa de capacitación para reinserción de criminales, ¿sabes?

El único trabajo que hay es limpiar baños.

Si vas a sermonear…

No iba a hacerlo.

- Solo quería decirte que… - ¿Qué?

No quiero que mueras.

Te conozco desde hace mucho y me agradas.

No quiero que mueras.

- ¿Qué harás? - Armaré un alboroto. ¿Quieres venir?

No, gracias.

¿Quieres algo?

Nada. No.

Tara, claramente quieres algo.

Vine a decirte que ganamos la petición,

cosa que es fabulosa.

Nuestro cliente conservará una bala en el pecho

y probablemente morirá.

Una victoria es una victoria, ¿no?

¿De verdad crees que va a morir?

Tiene eso en el pecho.

El médico dice que si no se la quitan…

Sentencia de muerte autoimpuesta para evitar la prisión.

La ironía es palpable.

Estoy de acuerdo, y aun así está atrapado.

O no.

¿Qué es esto?

La opción discrecional.

Mi ayudante me dio un informe completo.

Huelga decir que estoy indignado.

Increíblemente humano de su parte.

No entiendo.

Tal vez yo no entiendo.

Fui muy explícito sobre mi orden.

Cuatro horas continuas frente al edificio.

Su hombre apenas duró 20 minutos.

Paró cuando lo atacaron con una botella de vidrio

que lo envió a la sala de urgencias con una gran herida en la cabeza.

¿Sabe qué diría mi madre?

Que es un pusilánime, débil y cobarde,

que se queja con una excusa médica inventada.

Su hombre está violando su sentencia.

Su señoría, ¿hay algo que no comprende?

Atacaron a Walter Mack.

La próxima vez, podría ser considerablemente peor.

Si está tan preocupado, que vaya otro alguacil.

Yo quiero que salga de nuevo hoy. Si no, el acuerdo queda anulado.

¿Entendido?

No, en absoluto.

Adiós, señor Shore.

No sé qué hacer.

Me siento tan impotente.

¿Y Alan Shore?

¿Qué pasa con él?

Es conocido

por lograr cosas.

Tal vez deberías buscar su ayuda.

No lo vas a encontrar.

Alan Shore llevará al juez Brown ante un panel disciplinario.

- ¿Cuándo? - Ahora.

Disculpa.

Esto es muy inusual, señor Shore.

Pide disciplinar a un juez por imponer una sentencia que su cliente aceptó.

Todos aceptaríamos una golpiza para evitar una sentencia de prisión,

pero no estamos en Singapur.

Aun así, dado su consentimiento…

No consintió terminar en un hospital

con una contusión y 12 puntos en el cráneo.

Sorprendentemente, el juez Brown espera que vuelva a por más.

Disculpen la interrupción.

Soy Paul Lewiston, de Crane, Poole & Schmidt.

Quiero hablar con mi colega.

Detén esto ahora.

Esto no te concierne, Paul. Deberías irte de inmediato.

Me temo que el señor Shore se excedió en su autoridad

con respecto a este asunto.

Según una carta firmada de retención,

Walter Mack es cliente de nuestro bufete,

- no del señor Shore. - Eso es ridículo.

Represento a Walter Mack hace años.

En Crane, Poole y Schmidt

no le guardamos rencor al juez Brown

ni pretendemos cuestionar su sentencia para nuestro cliente.

Aquí estoy, dudando y con mala voluntad.

Te estás pasando.

Interrumpes mi audiencia y me acusas…

¡Caballeros!

La próxima vez les sugiero que se pongan de acuerdo

antes de convocar un panel de emergencia.

Se levanta la sesión.

En mi tribunal, con su cliente, mañana.

Pusilánime.

No acostumbro emboscar colegas en medio de un proceso,

pero no me dejaste opción, Alan.

No puedo permitir que un asociado declare la guerra en nombre del bufete,

mucho menos contra un jurista muy influyente.

Estoy renunciando. Creo que dos semanas es lo estándar.

Apártate antes de que te tire al suelo

y vaya al baño encima de ti.

¿Lori Colson?

- Salió de la oficina. - Tengo que verla.

Tiene que llamarla. Por favor.

Michael, ¿estás bien? Tienes mal aspecto.

Creo que podríamos llegar a un acuerdo.

¿Es demasiado tarde?

No sé, pero debo llevarte a un hospital.

No, oiga, no. No lo haré, ¿entendido? Antes moriré.

¡Michael! Dios mío. Michael, siéntate.

Siéntate.

- Quédate ahí. - De acuerdo.

JUEZ CLARK BROWN

No veo al acusado, señor Shore.

Seguro que encontramos uno. El edificio está lleno.

Creí que había sido claro,

pero tal vez una orden de desacato ayude a avanzar las cosas.

Su señoría, si puede reprenderme luego,

¿podríamos ocuparnos primero de un breve asunto ceremonial

que su madre esperó pacientemente?

¿Disculpe?

¿Esta adorable mujer es su madre?

Madre. ¿Qué haces en mi tribunal?

Me puso feliz encontrarla disponible para asistir

a esta presentación esperada,

que tengo el honor de hacer en nombre de todo el Subcomité del Colegio

de Abogados sobre Excelencia Judicial

para el honorable Clark Brown, jurista, erudito y humanitario.

- ¿Puedo acercarme? - No.

Creo que lo haré. Muchas felicidades.

Supongo que esta es su horrible caligrafía.

Lo es, pero en mi defensa, iba conduciendo al tribunal.

Supongo que cree que darme un premio absurdo que inventó

lo ayudará en su caso.

Es para su madre, juez.

En cuanto a mi caso,

como yo lo veo, puede acusarme de desacato,

enviar a mi cliente a la cárcel

e inventar sentencias elaboradas y humillantes

hasta el infinito,

pero, desafortunadamente, nada de lo que haga igualará

el efecto aplastante de ego y castrante que su madre tiene sobre usted,

y, debo confesar, tuvo sobre mí.

Después de unos minutos, solo pude resistirme

a cenar y dejar a la mujer.

Obviamente, sus problemas con Esther, edípicos o de otro tipo,

no pueden evitar alimentar su apetito por de avergonzar y humillar.

Es totalmente comprensible, pero usted es más inteligente que su madre.

Eres más fuerte que su madre.

Demuéstrele a la vieja arpía que se puede ser poderoso y justo a la vez.

Mi cliente, Walter Mack, ya sufrió bastante.

Deje que arregle su edificio y siga con su vida.

Sigue adelante con la suya. Usted es juez.

Tiene todo el poder.

Fuera de mi estrado.

Sí, señor.

JUEZ CLARK BROWN

Ignoró una orden directa del tribunal.

Envíe una carta de disculpa manuscrita a mi despacho al final del día.

En cuanto a su cliente,

completará las reparaciones, según el acuerdo de culpabilidad…

dentro de una semana.

Si cumple…

hasta el último detalle,

le evitaré más consecuencias.

Gracias, señor.

Puede retirarse. Siguiente caso.

Era mi segundo arresto por coca,

pero Alan consiguió delito menor por tenencia.

No cumplí condena.

Perdí mi licencia para ejercer.

Pudo haber sido mucho peor.

Estarás bien, Michael. Te desmayaste en mi auto.

Vas a estar bien.

Le dije que nada de hospitales.

De hecho, no estamos en un hospital. No exactamente.

Él es el doctor Kodash. Es amigo de mi colega.

Michael, es muy discreto.

Cuéntame sobre el gran bribón.

Es el ave estatal de Minnesota, de hecho.

Supe de tu encuentro con Paul Lewiston.

¿Amenazaste con orinarle encima?

Perdóname, Denny.

No estoy de mi buen humor habitual.

Nunca te quiso aquí desde el primer día.

Con eso en mente…

puedes irte

y darle la victoria que busca.

O…

puedes quedarte,

y que tu mera presencia

lo torture…

hora tras hora, día tras día.

Eso es lo que hago.

Que conste que odio los sentimentalismos.

Antes de que llegaras,

estaba empezando a detestar este lugar.

Hola.

No te encontré anoche. ¿Todo bien?

Bien. Salí del hospital.

Estaba deprimida para trabajar,

y me fui a casa a darme un baño muy largo.

Te perdiste algo emocionante.

¿Sí?

¿No te interesa saber cómo llegué a esto?

Tengo una idea bastante clara.

Cielos. ¿Estoy en problemas?

Déjame adivinar.

Enviaste a mi cliente a un médico de la mafia que opera

en la trastienda de un casino del hampa que frecuentas.

Lo lamento, la realidad es menos extravagante,

pero aplaudo tu imaginación.

Eres increíblemente desconsiderado, ¿lo sabías?

Lo sé.

¿Cómo es que se nota?

Conozco a Michael Shea desde hace cinco años,

y por más ridículo que parezca, es alguien que me importa.

Tú ni lo conoces.

Podemos almorzar con él.

Lo enviaste a cometer otro delito.

No hay delito, Lori, solo una bala. Entrégala si quieres.

Claro que no lo haré, pero no debería estar en esta posición,

y Tara tampoco.

¿Por qué la corrompes así?

Tara es adulta, capaz de tomar decisiones adultas.

No seas simplista conmigo.

Tara te adora.

Seguirá tu ejemplo hasta que un día meta la pata,

lo arruine, y su carrera se termine.

Aun así, aquí estoy, con años de maldad en mi haber,

y sigo feliz y contento.

Supongo que tú eres la excepción pero ¿con qué fin?

Conspiras para ocultar pruebas,

enfrentas a un juez para ayudar a un propietario abusivo.

A veces tienes razón, Alan.

Otras veces, parece que no puedes controlarte.

Creo que estás perdido.

¿Estoy perdido, Denny?

Depende de lo que estés buscando.

Lori Colson cree que estoy perdido.

Que le den.

- ¿Le diste? - No seas maleducado, Denny.

¿Va todo bien?

Yo estoy perdido, Alan.

- ¿En qué sentido? - Vacío, debería decir.

Siempre deseé que los Red Sox ganaran la Serie Mundial.

Era como una misión, ¿sabes?

Algo que me quemaba por dentro.

Ahora esos desgraciados lo hicieron,

y me siento como, no sé,

como si se me hubiera apagado el piloto.

Sé a qué te refieres.

Estábamos cómodos aspirando al campeonato.

No sé qué tan cómodos estamos como campeones.

- ¿Qué hacemos ahora? - No lo sé.

Debe de ser horrible apoyar a los Yankees.

- Denny, ¿me harías un favor? - Lo que sea.

Una amiga mía quería conocerte.

Está aquí ahora.

- ¿Seguro que no te importa? - No, hazla pasar.

Sarah.

Hola, Denny.

Fresno sólido.

La misma madera que la del bate de Manny.

Eres una mala influencia.

Sí.

Eso me dicen.

Sarah.

Tómate una copa con nosotros.

Me encantaría.

Un brindis por nosotros, por el amor, pero sobre todo…

Por los Red Sox de Boston.

Por los Red Sox.

¿De verdad es de fresno?

Creo que sí.

¿Te cuesta bailar?

Para nada.

Podríamos ir a bailar luego.

Me encantaría.

Próximamente…

Soy un buen Papá Noel hace ocho años.

A veces me gusta usar ropa de mujer.

Básicamente, eres un enfermo.

Hay un paciente.

Podría estar planeando matar a su exesposa.

Fueron a mejorar su relación,

y uno quiere matar al otro.

No fue su mejor trabajo, ¿no?

Jo, jo, jo.

Acéptelo.

Subtítulos: Alexia Polasky

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