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INGLATERRA 1802

Hora de dormir, niñas.

ACADEMIA PARA SRTAS.

Julia Thistlewaite, Selina Dalton.

¡No hagas ruido!

Vamos, jovencitas. No pierdan el tiempo.

Derecho y juntamos.

Izquierdo y juntamos. Y repetimos.

Leer todo el tiempo no te será útil para encontrar esposo.

No tengo nada material para ofrecerle.

Y yo no tengo un padre que me empareje.

¡Qué pareja hacemos!

Selina, sufro por nuestra separación. Prométeme que me escribirás cada semana.

Lo prometo. ¿También me escribirás?

Lo intentaré, pero no puedo garantizar correspondencia frecuente.

Estaré muy ocupada cuando sea presentada en sociedad.

¿Y podré visitarte en Londres algún día?

Por supuesto.

Cuando me enamore y encuentre una buena pareja,

te buscaré un esposo.

Siempre nos cuidaremos la una a la otra.

¡Apaguen las velas, niñas!

Selina, no seas tan remilgada.

Buenos días.

LONDRES, MARTES, 10 DE MARZO DE 1818

Señorita, es una belleza.

¿Qué tocado desea?

Las plumas.

El soltero de oro de la temporada en el año de nuestro Señor 1818

era el honorable Jeremy Malcolm.

Aunque no tenía un título propio y solo era el hijo menor de un conde,

su tía materna le había dejado su considerable fortuna

y una inmensa casa de campo en Kent.

Supe que salió con Emilia James. Pero hoy, está con Julia Thistlewaite.

El Sr. Malcolm buscaba una esposa.

Pero no cualquier esposa.

No lo seducían unos ojos bonitos ni una sonrisa coqueta.

Es el Sr. Malcolm.

Veinte mil al año.

No le interesaban las trepadoras ni las cazafortunas.

El Sr. Malcolm era un hombre amable, con altas murallas

que escondían un corazón afectuoso,

un corazón que ansiaba entregar a la jovencita apropiada.

De hecho, había ideado su propia forma de buscar el amor verdadero,

lo que comenzaba a otorgarle una gran reputación.

Es Julia Thistlewaite.

Julia Thistlewaite está con el Sr. Malcolm.

Sería la pareja de la temporada.

¿No está en sociedad hace ya cuatro temporadas?

Quizá sea hora de hacerse a un lado

y permitir que las jovencitas tengan su oportunidad.

Una vez me dejó el asiento.

Casi me desmayo.

Me pregunto por qué hacen tantas óperas extranjeras.

Estamos en Inglaterra.

¿No está de acuerdo?

¿No le agrada Rossini?

¿Es el hombre petiso y robusto?

No. Es el compositor.

Qué tonta.

Debe creer que soy ignorante.

No, para nada.

Quizá esté mejor instruida en otros temas.

Dígame, ¿cuál es su opinión sobre las Leyes de Cereales?

- ¿Las Leyes de Cereales? - Sí.

Déjeme pensar.

Bueno, estoy a favor. Por supuesto.

¿De veras?

¿Me permite preguntarle por qué?

Bueno, creo

que el control de la dieta sin duda tiene un efecto saludable.

Es una pena que no pueda hablar ante el Parlamento.

Su opinión podría transformar la cara de la política.

O su figura, en todo caso.

¿Ves que está bostezando?

Qué vergonzoso.

¡Más despacio!

Tienes visitas. Otra vez.

No estoy aceptando visitas.

Bueno, yo lo sé.

Pero intenta decírselo a alguien que se cree más listo que toda Inglaterra.

Mamá.

Sr. Woodbury.

Qué amable por visitarnos. Y con tanta frecuencia.

Srta. Dalton.

Mi padre salió a visitar a los enfermos, como todos los martes.

No creo que sea inapropiado por esta vez no contar con un chaperón, Srta. Dalton.

Me sentí motivado a visitarla

porque sabía que, tras el lamentable fallecimiento de su empleadora,

usted había quedado en el mundo sin fortuna ni expectativas.

Es cierto que soy algunos años más grande,

pero siempre me pareció que una mujer se beneficiaría

de un compañero más maduro,

uno que pueda guiarla en la vida.

¿Como un padre?

Muy graciosa, Srta. Dalton.

O Selina, si me permites el atrevimiento.

Debes saber con cuánta pasión te admiro

y cuánto…

Es mi mayor deseo tenerte como esposa.

Me honra mucho su propuesta, pero no puedo aceptarla.

No se apresure, Srta. Dalton.

Todo el mundo sabe que su padre es muy humilde

y que ha tenido muchos hijos.

Yo puedo ayudarlos si se casa conmigo.

Pero si me rechaza, su futuro será muy desalentador.

Es cierto que me preocupa la situación de mi familia,

pero igual debo rechazar su amable propuesta.

Su actitud es incomprensible.

Le advierto que esta propuesta no se repetirá una segunda vez.

Tercera, de hecho.

Lo entiendo y acepto las consecuencias de mi decisión.

Y ahora,

le ruego que me disculpe.

Yo…

Adiós, Sr. Woodbury.

Fuera de mi camino, tontos gansos.

¡Buenos días, John!

¿Sabías que lord Christopher Jones por fin encontró una pareja apropiada?

¿No quieres saber con quién se casará?

No creo que mi opinión cuente.

Una tal Marjorie Notcutt.

Fascinante.

- ¿Es de Selina, querida? - Sí.

Me escribe tan seguido que me cuesta seguirle el ritmo.

¡Cielos! El Sr. Woodbury volvió a proponerle matrimonio.

He notado que el Sr. Malcolm no ha venido a visitarte.

Tengo más de un pretendiente.

No debes sentirte mal por no haber llamado su atención.

Se dice que nunca escogerá a una esposa.

Me siento muy bien.

Hay algo de lady Burke.

Me envió una de esas viles caricaturas que son tan populares.

Parece ser del Sr. Malcolm.

Y también aparezco yo.

¡SIGUIENTE!

No.

No puede ser.

NOTICIAS DE LA SOCIEDAD LONDINENSE

Julia.

LIBRERÍA - IMPRENTA

- ¿Oíste lo del Sr. Malcolm? - No.

Rechazó a la Srta. Thistlewaite.

¡Sube!

¡De prisa!

Nunca había subido. Es acogedor.

¿Son todos?

- Los que estaban a la venta. - Están aquí.

- No entiendo. - La Srta. Thistlewaite.

- Qué vergüenza. - ¡Cielos!

¿Tienes un lápiz?

Qué humillante.

Su reputación está hecha trizas.

Cassie, averigua lo que hice para sufrir tal humillación.

Llévale esto a mi primo. Lo encontrarás en su club.

El Lord de los Labios.

¡Ahora!

Estoy arruinada.

Ahora nunca encontrará esposo.

¡Firmes!

¿Una bebida, señor?

Gracias.

Buenas noches.

¡Por Dios! Debería venir más seguido.

Buenas noches. Es un placer.

¿Te enteraste…?

Hagan sus apuestas.

¿Es tu apuesta final?

Sí. Final o nada.

Su turno, señora.

- Buen perdedor, milord. - Tramposo.

- Un verdadero tramposo. - ¡Salud!

Qué fuerte.

Por Dios.

¿Quién más vio esto?

Dígale que me ocuparé.

Sr. Malcolm.

Disculpe.

Mi carné para el baile de los Miller tiene un espacio libre si está interesado.

No bailo desde que me lastimé cabalgando. Discúlpeme, Srta.…

Lady Gwyneth Amberton.

Lady Amberton.

Hija de los condes de Amberton.

Por supuesto.

Qué extraño. Me pregunto cómo fomentar los sentimientos sin bailar.

- Malcolm. - Lord Cassidy. Lady Amberton.

Hola, ¿qué tal? Discúlpenos.

Malcolm, estás ganando una gran reputación.

- ¿De veras? - Sí, así es.

Te dicen frívolo,

rompecorazones, destructor de los sueños de las damas.

- ¿Es una broma? - No.

Sandeces.

Quizá los rumores sean ciertos.

Le prestaste especial atención a mi prima Julia

y no la has ido a visitar.

Acompañé a tu prima a la ópera una vez.

No le presté "especial atención".

Lo que sucedió en realidad no importa. Importa lo que dice la gente.

Y todos dicen que Julia debe tener algo malo.

Lamento que se vea afectada por rumores,

pero no me casaré con una mujer porque la llevé a la ópera.

Nadie dijo eso.

Es lo que quieren, ¿no?

¿Qué son esos sueños que me acusan de destruir?

Los de casarse con el "soltero de oro".

Y solo por mi fortuna. No lo toleraré.

Hagan sus apuestas.

¿Quieres apostar?

No. Ya gasté todo mi dinero.

Excelente, señora.

¿Por qué no escoges una chica y terminas con esto?

Por la propagación de la especie y eso.

¿Por qué crees que estoy aquí?

Ansío encontrar a una esposa adecuada.

¿Y por qué no Julia?

Dicen que es una mujer hermosa.

- Aquí tiene. - Gracias.

Es hermosa, pero no es la indicada para mí.

- No. - Hagan sus apuestas.

¿Por qué no?

No sé. Ella…

Mueve demasiado las pestañas.

Eso es pestañear.

¿Ese es tu motivo?

No, es un motivo muy insignificante.

Era muy molesto.

En varias ocasiones, creí que se estaba quedando dormida.

No me mires así.

No fue el único motivo que me llevó a descartarla.

Mira.

El punto cuatro.

"Conversa de manera sensata".

Tengo conversaciones más animadas con mi sastre.

Intenté que conversara sobre las Leyes de Cereales,

y creyó que era una dieta.

- ¿Qué es esto? ¿Una lista? - Hagan sus apuestas.

Sí, así es.

¿Has redactado una lista con requisitos para una esposa?

Sí, así es. ¿Y?

Es el azar, señor. Inténtelo de nuevo.

Es tremendamente arrogante.

No me extraña que no te conformes.

Quieres que cumplan requisitos como…

Muy bien, señor.

…un caballo para tu carruaje.

Exacto. ¡Eso es!

Tengo requisitos para mi establo.

¿Por qué no sería más exigente al elegir una esposa?

Una compañera que vería mañana, tarde y noche.

Antes de lo que crees, la pondrás a prueba

o le revisarás los dientes.

- Un desastre. - Lo agregaré a la lista.

Mala suerte, señor.

- ¿Otro? - No, no bebo.

Uno más.

No muerde, ¿sabes?

Tienes los modales de una pescadera de Billingsgate.

No podría saberlo. No me mezclo con plebeyos como haces tú.

De mi amiga Selina.

Es evidente que las noticias ya han llegado a Sussex.

Mañana lo sabrá toda Inglaterra.

¿Has…

hablado con el Sr. Malcolm?

Sí.

¿Qué dijo de mí?

Bueno, estuvo de acuerdo

en que eres una muchacha hermosa.

¿De veras? Son buenas noticias.

Pero tiene una lista y…

Lamentablemente, no has cumplido el cuarto requisito.

Yo también habría fracasado, pues no me interesa la política

y no entiendo las Leyes de Cereales.

¿Tiene una lista…

de requisitos

para una esposa?

Sí.

Debo admitir que, al principio, no me interesaba la idea,

pero cuando me lo explicó pude entender su punto de vista.

¿Y si tiene alguna peculiaridad?

- ¡Encantador! - Su hermano, el vizconde,

se casó con una mujer no adecuada y vive infeliz.

No puedo creerlo.

¡Qué arrogante!

Quisiera saber qué pone en esa lista.

Cassie,

¿la has visto?

No.

Sí.

Pero no te haría bien saberlo. Para nada.

Nadie puede cumplir esas expectativas.

Aunque hubieras superado lo de las leyes, tus pestañas lo irritaron en extremo.

¿Mis pestañas?

- ¿Acaso está demente? - No, claro que no.

Pero no puedes engañarlo con tus tretas. Odia las artimañas de coqueteo.

¡Qué descaro!

¡Cuánta soberbia!

¿No hace calor aquí?

De alguna manera, me encargaré

de que el honorable Sr. Malcolm

reciba exactamente lo que merece.

No se saldrá con la suya.

Claro.

Claro. Bien, debería irme.

Y tú vas a ayudarme.

No.

Julia, de ninguna manera.

Julia, no.

Julia, ¿qué haces?

Julia, detente.

Mi querida Selina:

Gracias por tu amable carta respecto de esa vil caricatura.

He estado pensando que me alegraría muchísimo

verte después de tanto tiempo.

¿Vendrías a Londres durante el resto de la temporada?

Te prometo que estarás bien entretenida.

Aparentemente, es del campo.

¿Podrías guardar silencio, John?

Párate derecho.

¡Vaya!

¡Selina!

¡Julia!

- ¡Viniste! - ¡Aquí estoy!

- ¿Cómo has estado? - Querida, ¡cómo has crecido!

Te ves muy bien.

Me alegra que estés aquí.

- Debes estar sedienta. Entremos. - Sí.

John, lleva las maletas de Selina a su habitación.

Mi querido primo, lord Cassidy, ansía conocerte.

Cuéntanos qué has estado haciendo

en el fascinante campo.

Es diferente a la vida en la ciudad.

- Sí. - Bueno, como mencioné en mis cartas,

viví en Bath como acompañante de la anciana lady Ossory

en sus últimos años.

Sí, lady Ossory.

Qué aburrido para ti.

No. No era nada desagradable.

Aunque me hubiese gustado tener compañeros de mi edad.

Bath es el destino predilecto de los septuagenarios.

Querida, te entiendo completamente. Los extranjeros me resultan tediosos.

Tu carta llegó en el momento justo. Debo hallar otra ocupación.

Mi querida Selina,

si estás buscando una ocupación,

creo que tengo lo que necesitas.

Bueno, "ocupación" no sería la palabra adecuada.

Es más bien un proyecto, una travesura.

Verás…

Hay un caballero, el Sr. Malcolm,

que es bien conocido por su arrogancia.

¿Es el de esa horrible caricatura?

Ese mismo.

Como sabes,

me prestó mucha atención en público

y luego me humilló al no proponerme matrimonio.

Julia, qué espantoso para ti.

Lo lamento mucho.

Fue muy desagradable,

en especial cuando descubrí que me juzgó con una lista

y no estuve a la altura.

¿Qué clase de lista?

Es una lista de los requisitos que busca en una esposa.

Pero se cree tan superior que dichos requisitos son inalcanzables.

Me encantaría que el Sr. Malcolm recibiera su merecido,

pero necesito tu ayuda.

¿Mi ayuda?

Si te presentáramos como la mujer perfecta que está buscando

y luego descubriera que tienes una lista,

y que él no cumple con tus requisitos,

sería una especie de justicia poética.

No lo sé. Parece algo…

deshonesto.

¡Mi querida Selina!

¡No seas tan remilgada!

No permitiré que arruine a otra jovencita.

Pero si es tan arrogante y quisquilloso como dices,

¿cómo llamaré su atención?

Si tú no cautivaste al Sr. Malcolm, dudo que mire en mi dirección.

Selina.

Qué observación tan astuta.

Pero aunque tu apariencia

no sea elegante en un sentido clásico,

estás más informada que yo y que cualquier otra jovencita.

Sabes acerca de la lista.

Y, bajo mi tutela y la de mi primo,

tienes posibilidades de cumplir sus requisitos.

¿Tu primo me enseñará cómo cautivar a un caballero sofisticado y exigente?

Eso parece.

No creo que…

Mi querida Selina.

Realmente espero que me ayudes.

Después de todo, nos cuidamos la una a la otra, ¿no?

Podría ser divertido.

¿Qué debo hacer exactamente?

Gracias.

Primer punto:

"Bella de semblante y de cuerpo".

Eso es hermoso, Molly.

Más bajo a la altura del canesú.

¡Julia!

Número dos: "Elegante y con buenos modales".

- Mírame. - Arquea un poco la espalda, Selina.

Cortaremos el vestido. No queremos que se pierda el efecto.

Julia, ¡eso es escandaloso!

Y ahora…

- Uno, dos, tres. - Uno, dos, tres.

No te detengas. Te vas a tropezar, Cassie.

- Uno, dos, tres. - ¡Y vuela como un pájaro!

- Giro. - Pirueta.

Número tres:

"Se instruye mediante la lectura exhaustiva".

Ser una esposa adecuada es fastidioso.

Siento que yo me estoy formando para ser una esposa.

Lo sé

Dios no permita que alguien se case por amor.

Qué hermosa idea.

Debes demostrar elegancia en tus pensamientos,

un conocimiento del mundo,

pero sin perder la ingenuidad que les encanta a los hombres.

- ¿Conoces las Leyes de Cereales? - Por supuesto.

Es importante que las conozcas. Te traje información al respecto.

No pierdas tiempo con eso, Selina.

A los caballeros no les agrada que una dama sea más lista que ellos.

¿Una esposa que piensa? Dios no lo permita.

Y pensar con mucha intensidad ocasiona arrugas en la frente.

Quizá sería buena idea que meditaras sobre el océano.

Cuando pienso en el mar…

no frunzo tanto el ceño.

Casi lo olvido: no pestañees.

¿Disculpa?

Malcolm detesta las artimañas de coqueteo.

Bueno, Cassie,

si hubieras prestado atención,

sabrías que ya le expliqué a Selina

que su comportamiento debe carecer de toda impostura

cuando finja sentirse atraída por el Sr. Malcolm.

Eso no es lo que dije.

Discúlpame por no usar palabras con menos sílabas.

Bien, si eres tan lista, Srta. Sabelotodo,

¿por qué no superaste la prueba de Malcolm?

¿Esta es tu cuarta temporada?

¡Si me hubieras advertido!

- No quería participar. - ¡No quiero que estés aquí!

- No es… - ¡Ya basta!

Ya tengo una idea de lo que busca el Sr. Malcolm.

Pero ¿qué plan han pensado para que nos conozcamos?

Selina, te estás integrando.

Ahora debes esconderte.

Un trabajo bien hecho, debo decir.

Julia, estoy algo nerviosa

No te preocupes. Espera aquí.

Regresaré luego.

Debería haberme quedado en Sussex.

¿Cómo ha dicho?

Lamento haberlo molestado, señor. Creí que no había nadie aquí.

No tiene importancia.

¿Se esconde del baile?

Algo así. Yo…

pensaba en la inutilidad de los sueños.

¿Existen los sueños inútiles?

Nos dan esperanza. La esperanza es buena.

Esa es su opinión.

Otros pensamos, como dijo el poeta,

que "la esperanza es la cosa más desesperada de todas".

Qué afirmación más desoladora.

Prefiero creer, como dijo Johnson,

que la esperanza "es la mayor felicidad que el mundo puede darnos".

Pero, quizá,

espera algo indigno,

en cuyo caso, merece esperar en vano.

Confiese, señor, tenía la esperanza de ganar en las apuestas y ha perdido,

y ahora tiene un ataque de ira.

No confesaría una actitud tan pueril.

Pero, si hubiese apostado, hubiera esperado ganar.

¿Así que sostiene que espera algo digno?

Así es.

Entonces, espero que lo consiga.

Es un honor.

Quizá me equivoqué al pensar que la esperanza es inútil.

- Yo… - Disculpe.

Lo siento. Lamento haberlo molestado.

- Debo irme. - No.

No. Yo debería irme.

Ya pasé bastante tiempo reflexionando en soledad.

Sería un honor, cuando regrese al salón de baile,

que nos presentáramos.

4. CONVERSA DE MANERA SENSATA

Como siempre me dijo mi madre, soy un bailarín innato, realmente.

- Bailar es algo de fami… - Cassidy.

Disculpe.

¿Dónde has estado? Te tengo una candidata.

Una potrilla, buen busto, piernas largas.

Lamento la analogía del caballo.

Creo que te gustará.

Tiene un halo de misterio.

Eso es inquietante.

Evito a las jóvenes misteriosas.

Además, creo que hallé a mi propia candidata.

Me pregunto cuánto tiempo estará en el invernadero.

¿Disculpa? ¿Dónde?

¿Dijiste que conociste a alguien en el invernadero?

Sí, pero debe estar casada o quizá comprometida.

Disculpa. Enseguida regreso.

- Lord Cassidy. - Lo siento.

- ¿Adónde va? - Disculpen.

Selina, ¿conociste a un caballero aquí?

Sí. Era encantador.

¡Excelente!

No veo por qué es excelente.

Julia me dijo que no saliera. Dijo que debe crear un halo de misterio.

Olvida lo que dijo Julia. Volveremos al salón de baile.

¿Por qué? ¿Lo conoces?

Creo que sí. Vamos.

De prisa.

Mi querida niña, ¿dónde has estado?

Tu carné de baile está vacío.

No seas tan exigente.

- ¿Bebes algo? - No.

Julia.

¿Qué haces aquí?

La alta sociedad está fascinada con la misteriosa desconocida.

Hubo un giro interesante.

¡Sr. Malcolm!

Quiero presentarle a alguien.

¿Sr. Malcolm?

Así es.

Sr. Malcolm, es un placer verlo. Luce encantador.

Sra. Thistlewaite. Srta. Thistlewaite.

Sr. Malcolm.

Pero todavía no sé su nombre.

Sr. Jeremy Malcolm, le presento a la Srta. Selina Dalton.

Srta. Dalton, es un honor conocerla, oficialmente.

Dígame, Sr. Malcolm,

¿acaso su encantadora madre, la condesa, nos acompañará esta temporada?

¿"Oficialmente"?

Se conocieron en el invernadero.

¡Qué impredecible!

Es maravilloso.

Esperaba, Srta. Dalton,

que mañana me acompañara a recorrer el museo de arte.

Gracias. Me encantaría.

Bien. Hasta mañana.

Lord Cassidy.

Sí.

¡Bien hecho!

El Sr. Malcolm está cortejando a otra.

Creo que puede escucharte.

Sin duda, ha adquirido una reputación.

¿De qué?

¿Frívolo?

Bueno, sí.

¿Un rompecorazones?

Podría decirse.

¿Destructor de los sueños de las damas?

Esa es una exageración absurda,

pero he escuchado esos rumores.

¿Y usted?

¿Cree lo que dicen de mí?

No estoy lista para juzgarlo.

Me alivia oír eso, Srta. Dalton,

porque no creo merecer la reputación que he adquirido.

En el caso de la Srta. Thistlewaite, me considero inocente.

Me contó que le prestó especial atención.

La acompañé a la ópera una vez.

Ya veo. ¿Fue una ópera divertida?

No, no fue divertida.

La soprano erró la mayoría de las notas

y la Srta. Thistlewaite llevó un sombrero con una pluma que me rozó la nariz

tantas veces durante la velada que quería estornudar.

Sin duda, usted y la Srta. Thistlewaite son víctimas

de las más atroces circunstancias.

Las plumas y las sopranos chillonas no son propicias para el romance.

Entonces, ¿me absuelve de jugar con la Srta. Thistlewaite?

Me temo que no puedo hacerlo.

La descartó con mucha facilidad.

Un caballero sincero le habría dado otra oportunidad

antes de descartarla ante la mirada de la gente.

Quizá invitarla a un concierto.

Pero, tras la ópera, sabía que no me interesaba.

Si hubiera seguido pretendiéndola, me habría merecido esta reputación.

¿Qué debería haber hecho?

¿Jeremy?

Disculpa.

Jeremy Malcolm.

Henry Ossory, ¡no puedo creerlo! ¿Qué haces aquí?

Creí que estabas en el norte con tu regimiento.

He venido al homenaje del teniente coronel Donoghue.

Pero estoy pensando en venderme

y unirme a las filas de caballeros holgazanes como tú.

¿Seguro eres capaz?

- Puede ser agotador. - Bueno…

Disculpe, Srta. Dalton. Le presento al capitán Henry Ossory.

¿Srta. Dalton?

¿Capitán Ossory?

¿Srta. Selina Dalton?

Sí.

Por lo que veo, ya se conocían.

Sí, la Srta. Dalton era una gran amiga de la viuda de mi tío.

He querido agradecerle por su amabilidad con mi tía.

Ya veo.

Pero qué afortunada coincidencia encontrarla tan inesperadamente.

Qué oportuno.

Es un placer conocerlo.

Tenía a su tía en muy alta estima y deseaba expresarle mis condolencias.

Gracias.

Acompañé en Bath a la tía del capitán Ossory

durante sus últimos años.

Qué amable.

5. CARITATIVA Y ALTRUISTA

La dejo seguir su recorrido con el Sr. Malcolm.

Pero, si me da su dirección, me gustaría visitarla.

Estoy en casa de las Thistlewaite.

Bueno, Sr. Malcolm.

Ossory.

Srta. Dalton.

No se pierdan Venus y Adonis. Es una obra exquisita.

Adiós.

Qué encuentro tan fortuito.

Así es.

- Mira al Sr. Malcolm. - No se ve feliz.

Buenas noches, Molly. No te preocupes por nosotras.

¿Disculpe, señorita?

- Selina debe estar hambrienta. - Buenas noches, Molly.

Solo comeremos algo.

Es hermoso.

Entonces…

¿qué dijo de mí?

Solo que te acompañó a la ópera.

Debo admitir, Julia, que no me parece un delito tan atroz.

¿Dijo algo de mis pestañas?

¿Tus pestañas?

Solo espera a que te compare con su lista.

Verás cuán desagradable puede ser.

Selina.

Necesito que me ayudes.

No puedo hacer nada más.

Tiene a todo Londres en la palma de la mano.

No creo que sea el villano que has descrito.

Quiero humillarlo como él me humilló.

Y, por sobre todas las cosas, quiero recuperar mi reputación.

Y mis…

Mis posibilidades son cada vez menos.

Lo entiendo, pero quizá…

Te conozco desde que éramos niñas.

¿Hace cuánto conoces a Malcolm? ¿Menos de un día?

Tiene ese efecto en las mujeres. Es como si ejerciera un poder sobre ellas.

No ejerció ningún poder sobre mí.

¿Estás segura?

¿No tiene algo hipnotizante?

No puedo negar que veo cierto…

- atractivo. - Lo sabía.

Estás obnubilada por su conversación inteligente

y su apuesta apariencia.

Confía en mí, no te llevará a ningún lado.

¿Te sientes bien hoy, Julia?

Sí, muy bien.

El capitán Ossory.

No conozco a ningún capitán Ossory.

¿Y tú, Julia?

El capitán Ossory es un conocido mío.

Hágalo pasar.

Señora, le presento al capitán Ossory.

Capitán Ossory, la Sra. y la Srta. Thistlewaite.

A su servicio, Sra. Thistlewaite, Srta. Thistlewaite.

Por favor, siéntese, capitán.

Gracias, señora, pero he venido a solicitar

que la Srta. Dalton me acompañe a dar un paseo.

¡Otro más!

Me encantaría.

Discúlpenme. Iré a prepararme.

Por supuesto.

Entonces, ¿capitán Ossory?

Sí.

No sabía que Selina tenía conocidos en la ciudad.

Sí, la Srta. Dalton fue una querida amiga de mi tía.

Es muy extraño. Nunca habló de usted.

Qué pena.

¿Está instalado en la ciudad o de visita?

Recién instalado. Ojalá disculpen la intromisión.

Un amigo de Selina, sin duda es amigo mío, nuestro.

Gracias a ambas. Muy amables.

- ¿Vamos? - Sí.

Sra. y Srta. Thistlewaite,

un placer conocerlas.

Sin duda.

¿Qué?

No sé si sabe, Srta. Dalton,

pero mi tía la mencionó muchas veces en sus cartas.

Su tía también hablaba mucho de usted.

Me alegra tener la oportunidad de conocerlo.

Sí, a mí también.

Debo reconocer que no es el único motivo por el que quise buscarla.

Vine a Londres a conocerla

porque creo que mi tía deseaba que nos uniéramos en matrimonio.

¿Qué le ha dado esa impresión?

En su última carta antes de morir,

escribió: "Deseo que te unas a la Srta. Dalton".

Ya veo. Interpretó su mensaje a la perfección.

Sí.

Fue muy directa.

A menos que se refiriera a un juego de cartas.

Quería que nos uniéramos para jugar a las cartas.

O al ajedrez. Quizá se refería a eso.

Me temo que no. Sabía que juego muy mal al ajedrez.

Buenos días, Henry. Srta. Dalton.

- Jeremy. - Buenos días, Sr. Malcolm.

Creo que interrumpí una conversación divertida.

- Bueno… - No era importante.

Hablábamos de una carta que el capitán Ossory recibió de su tía.

Maravilloso.

Bien.

Me preguntaba si iría al baile que lady Hartley dará en unas semanas.

Creo que sí.

Excelente.

Yo también iré al baile de lady Hartley.

¿Podría concederme un baile?

Por supuesto.

Excelente. ¿Continuamos?

Después de usted.

Buenos días, señor.

Escuché que es de Sussex.

¿Qué te sucede, querida Selina?

¿Dónde queda Sussex?

Recibí una carta de mi madre.

Me pide que visite a la viuda de mi primo, la Sra. Covington,

mientras estoy en la ciudad.

¿Qué tiene de malo?

Cuando la vi por última vez,

no me creía cuando le dije que no tenía pretendientes.

Estuvo 20 minutos haciéndome preguntas

y se ofreció a encontrarme un esposo.

No me quiero ni imaginar cómo reaccionará cuando sepa que no me casé.

A nuestra edad, se había casado, había enviudado y se había vuelto a casar.

Qué ordinaria.

Selina, hagas lo que hagas,

no le menciones al Sr. Malcolm que tienes una prima tan ordinaria.

Ese es otro de sus requisitos: "Tiene parientes refinados en la alta sociedad".

No diría que los Dalton son de la alta sociedad.

Pero, Selina, eres la hija de un clérigo.

Es alta sociedad de tercera o cuarta clase.

Como mucho.

Y ya que hablamos del tema,

durante la cena, deberás tocar el piano.

¿Qué?

El talento musical es otro requisito en la lista.

Malcolm adora la música.

Pero no toco el piano.

Me sorprende que desee una esposa

cuando podría contratar a un oso amaestrado.

No te preocupes, querida Selina. Tengo un plan.

Sr. Banbury, ¿cómo está su esposa?

Dígame, capitán Ossory,

¿qué le parece la vida en sociedad?

Me siento frustrado en todos mis esfuerzos.

¿Puedo preguntarle qué esfuerzos?

El arte del cortejo.

Bueno, ¿señoritas?

¿Qué opinan?

¿Es tolerable? ¿Lo bastante apuesto para tentarlas?

Creo que el cortejo no es un arte, sino un pasatiempo.

Capitán Ossory, ¿participó en la guerra en la península?

Sí, en el 18.° regimiento de los Light Dragoons.

¿Participó en alguna batalla, capitán?

Sí, en Waterloo.

Vi demasiadas muertes, pero fue una gran victoria.

Qué valiente.

Qué irónico: cambió el campo de batalla por un salón de baile.

Quizá.

Sin embargo, aún estoy rodeado

de hombres transpirados y desesperados por una mujer.

Srta. Dalton, ¿cómo conoce a la Srta. Thistlewaite?

- ¿Se conocieron en la escuela? - Sí, asistimos…

Ambas asistimos a la Academia para Señoritas de la Sra. Finch.

Yo asistí gracias a la amabilidad de un benefactor de mi padre.

Me molestaban terriblemente, pero Julia era amable conmigo.

Srta. Dalton, tengo curiosidad,

¿qué opina de la Ley de Construcción de Iglesias?

Es una pregunta muy seria para hacer durante la cena.

Creo que es de mal gusto

hablar de política antes de que sirvan el plato principal.

Quizá tenga razón.

Pero me interesa la opinión de la Srta. Dalton.

Bueno, como hija de un clérigo, es evidente que me importa

que haya templos disponibles para todos.

Sin embargo,

creo que es exorbitante dedicarles un millón de libras esterlinas.

Creo que, con esta medida, nuestros gobernantes

intentan contener a los radicales y al anarquismo,

en vez de usar esos fondos para mejorar la vida de los pobres,

y lograr el mismo propósito.

Podrían pagarnos mejor.

¡Bien dicho!

Maravilloso.

Me disculpo por el sermón, pero pidió mi opinión.

Creo que ni su padre habría dado un sermón tan elocuente.

¿Qué opina usted al respecto, Sr. Malcolm?

Aunque dudo que pueda expresarse tan bien.

De hecho, comparto su opinión.

7. SINCERA, HONRADA Y CÁNDIDA

8. TALENTO MUSICAL O ARTÍSTICO

9. AMIGABLE Y APACIBLE

Muy bien, Srta. Thistlewaite.

¡Debo ser miope!

Selina, estás siendo muy buena perdedora.

Qué amigable y apacible de tu parte.

Inténtalo de nuevo, querida.

¿Puedo ayudar?

Sí.

Mantenga los hombros en línea con el objetivo, entonces…

La bola entre los pies. Un poco más…

Las manos firmes.

Respire profundo.

Gracias.

- Brillante. - Muy bien, capitán Ossory.

Es su oportunidad de ganar.

El viento sopla del este, así que apunte a la derecha.

- Muy bien. - ¡Maravilloso!

Habría sido una pena perder con un tiro tan sencillo.

- ¿Me alcanza el mantón? - Claro.

- Tengo frío. - El viento sopla del oeste.

Si la hubiera escuchado, habría perdido.

Capitán, estoy segura de que sopla del este.

Me sorprende que estuviera en la caballería

con tan mal sentido de la orientación.

Además, yo nunca pierdo.

Yo tampoco.

Atención, damas y caballeros.

SUBASTA DE CABALLOS

Lote siete. Yegua irlandesa de ocho años. Altura de 1,60 metros.

Bien entrenada. Es oriunda del campo.

La oferta inicial es…

Mi madre siempre decía: "Nunca te acerques a un caballo".

¡Ya basta de hablar de caballos! Dinos qué piensa Malcolm de nuestra chica.

No, no otra vez.

Me dijo que, en un principio, se sintió impresionado

por su ingenio y humor,

pero le preocupaba que no fuera lo bastante seria.

Pero después de la cena, superó ese temor.

"Que no fuera lo bastante seria".

Sin duda se apresura a opinar.

Como te dije, Selina. No hay forma de complacerlo.

No. Quizá me expresé mal.

Fue realmente muy elogioso.

Dijo que casi cumples todos los requisitos de su lista,

y es algo bueno.

Querida.

Sé que es difícil de escuchar, pero terminará pronto.

- No dije eso. - ¡Selina!

¡Selina Dalton!

- ¡Qué grosera! - ¡No puedo creerlo!

¡Prima Gertie! ¡Qué sorpresa!

Te presento a mi amiga…

La Srta. Thistlewaite.

La Srta. Thistlewaite.

Qué trabalenguas.

Srta. Thistlewaite.

Repítanlo 20 veces.

Srta. Thistlewaite…

¡Inténtalo! Srta. Thistlewaite. Srta.… ¡No es posible!

Lo que necesitas, querida, es un esposo

para cambiar ese espantoso trabalenguas que tienes por apellido.

Sra. Covington, le presento a lord Cassidy.

- ¿Qué tal? - Lord.

¡Malcolm!

¿Es el famoso Sr. Malcolm?

¿Lo conoces?

Hace poco, vi una hilarante caricatura sobre él.

No sabía que estabas aquí.

Sr. Malcolm.

Capitán Ossory.

Qué agradable sorpresa.

Srta. Thistlewaite, es un placer verla.

Sra. Covington,

le presento al honorable Sr. Malcolm y al capitán Henry Ossory.

Es un placer conocerla, Sra. Covington.

Sra. Covington.

No, señor, el placer es mío.

Nunca estuve en el mismo lugar que un capitán, un lord y un honorable.

Aunque no sé bien qué significa ser un honorable.

Es lo mejor después de lord, ¿verdad?

Es el hijo menor de un conde.

Es una verdadera pena.

Porque tiene el aspecto de un lord,

mucho más que este joven caballero.

El Sr. Malcolm tiene un aspecto

mucho más majestuoso.

Cassie,

creo que a la Sra. Covington le agradaría que la escoltara a su casa

un lord.

Estoy segura de que milord tiene otros planes para la tarde.

No. No tiene planes.

- Sí, Julia. - No, no tienes.

Sí, tengo. No. No tengo.

Gracias. Será un honor.

Me alegra haberme vestido tan recatada.

¿No es encantador este sombrero?

- Claro. - Claro.

¿Vamos?

Por supuesto.

Si aprendí algo tras caminar al altar dos veces

es que a los caballeros no les gusta esperar.

¡Sí! Nunca esperan.

Sí. Selina, Julia Thistlewaite. Las visitaré pronto.

- Disculpen. Lo siento. - ¡Sí!

¿Cómo conocen a la Sra. Covington?

Es…

Mi prima.

- ¿Su prima? - Sí.

- Claro. - Lejana.

Selina, si no vamos a comprar, deberíamos irnos.

Antes de que se vayan,

me preguntaba si la Srta. Dalton me acompañaría a cabalgar mañana.

- Yo… - Estará encantada de acompañarlo.

Está decidido.

Caballeros, los dejaremos con sus sementales.

Buenas tardes.

Señoritas.

Por 84, al comprador aquí. Último llamado, 84 guineas. ¡Vendido!

Mi querida Selina, está funcionando.

Y ahora, gracias a mí, no fracasarás en el sexto punto.

Por eso has dicho que era tu prima.

No pensé que estarías ansiosa de ser su parienta.

No.

Solo te pido que no me abandones.

No lo haré, Julia.

Seré todo lo que desea en una mujer:

ingeniosa, divertida, seria, refinada,

musical, elegante, con parientes refinados.

Todo a la vez.

Excelente.

¡Selina!

Pensé que quizá querrías usar esto.

Es magnífica.

Pero no puedo.

Tonterías.

Debo decir que te queda encantadora.

Ahora es tuya.

Gracias, Julia.

No es nada.

- Hasta esta noche. - Nos vemos.

Es una hermosa capota.

Está muy callada esta tarde.

No se sienta obligada a conversar.

Prefiero mucho más el silencio a aquellos que divagan sin decir nada,

como la Sra. Covington.

Es bastante excéntrica, ¿verdad?

Me alegra no estar cortejando a la Srta. Thistlewaite.

¿Disculpe?

¿A qué se refiere?

Bueno, quiero decir…

Es obvio, ¿no?

Quisiera que los parientes de mi esposa tuvieran un ápice de elegancia.

¿Y si no fuera así?

Lamento haber mencionado el tema.

No importa. No cortejo a la Srta. Thistlewaite, sino…

Bueno…

Creo que es evidente a quién cortejo, ¿no?

Si estuviera cortejando a Julia y conociera a la Sra. Covington,

¿eso cambiaría su opinión de Julia?

Pues debería, ¿no cree?

Hay un dicho en el país del que es oriunda mi familia.

Un hombre que se casa con una mujer se casa con sus parientes.

Lo siento, yo…

Hablé demasiado.

Entiendo que es abrumador.

¿Qué le parece abrumador, Sr. Malcolm?

Los bailes de la alta sociedad.

Las tazas con ribete de oro.

Anudarse el pañuelo de seda. Todo eso es sencillo.

Aprendes las reglas y las sigues.

Si no hay ninguna regla,

inventas una y la sigues.

Todo lo demás me parece abrumador.

¿Por qué vino a Londres, Srta. Dalton?

Porque me sentía sola.

Yo también me sentía solo antes de conocerla.

Daré una fiesta en mi casa de campo, en Kent,

y me encantaría que viniera.

Me honra su invitación, pero soy la invitada de las Thistlewaite.

También las invitaré. Y a Cassie.

Invitaré a Ossory si lo desea.

Mi madre será la anfitriona.

Y pensé que a sus padres les gustaría venir.

Gracias.

Les escribiré para preguntarles.

Creo que deberíamos regresar.

Lo siento. Creo que rasgué su vestido.

No hay problema, Sr. Malcolm. Puede arreglarse fácilmente.

Por favor, llámeme Jeremy.

Jeremy.

10. UNA NATURALEZA INDULGENTE

¿Mencionó el Sr. Malcolm si el capitán Ossory estaba invitado?

Sí. Dijo que estaba invitado.

Se ha convertido en un fastidio.

Tendré que distraerlo, por supuesto.

Querida, ¿has considerado al capitán Ossory para ti?

Mamá, ¡no!

Es un muy buen partido,

pero está muy por debajo de nuestro estatus.

Ya llegamos.

Bueno, sí que es impresionante.

La Sra. y la Srta. Thistlewaite, y la Srta. Dalton, milady.

Mi querida Selina.

- ¡Mamá! - ¡Te extrañé tanto!

¡Mi pimpollito!

¡Estás hermosa!

Bienvenidas a Hadley Hall.

Gracias. Es hermoso.

Es algo más pequeño en persona.

Les presento a mi madre, Elizabeth Malcolm, condesa de Kilbourne.

Llámenme lady Kilbourne.

La Sra. Howard las acompañará.

Pueden refrescarse antes de tomar el té.

Sería muy agradable.

¿Cómo está Kitty?

Te echa de menos, pero estará bien.

Srta. Dalton.

Me alegra que esté aquí.

También me alegra estar aquí.

Los establos están en el ala este.

Podría acostumbrarme al campo.

Algún día compraré una casa como esta.

No con tu salario.

Mi hijo me ha contado que se crio en Sussex, Srta. Dalton.

Sí, milady.

¿En qué parte de Sussex?

Chailey.

Y usted, Sr. Dalton, entiendo que ejerce de vicario allí.

Sí, milady, hace casi 20 años.

Sra. Dalton, ¿su familia también es de Sussex?

El apellido de mi familia es Kingswater.

Kingswater.

Me temo que no conozco a ningún Kingswater.

Sra. Thistlewaite, no sabemos cómo agradecerle

por cuidar de Selina.

No ha sido ningún problema.

Selina, olvidé preguntarte cómo está la Sra. Covington.

¿La has visitado como te pedí?

La Sra. Covington es la viuda de mi primo. Vive en la ciudad.

- Me encontré con la Sra. Covington. - Bien. Me alegra oír eso.

Su esposo era mi primo segundo, pero es viuda.

Siempre le hemos enseñado a Selina a mostrar compasión

hacia quienes atraviesan circunstancias desfavorables.

Discúlpenme. Caminaré un poco por la habitación.

Murió en Waterloo como un héroe.

Murió por fuego enemigo defendiendo el flanco de Wellington.

No quedó nada de él para enterrar,

así que hicimos su funeral sin cuerpo presente.

Qué triste.

Srta. Dalton.

No me importa que la Sra. Covington sea su prima

y lamento si le di esa impresión.

Yo debo disculparme.

Creo que le importa mi buena opinión

y creyó que la perdería si me contaba la verdad.

Es mi culpa.

Fui muy arrogante y me he arrepentido desde entonces.

Quería decirle la verdad, pero…

Le creo.

Olvidémonos de este incidente absurdo.

No nos hará bien seguir hablando de eso.

Sr. y Sra. Dalton, podrían escribirle a su prima

e invitarla a acompañarnos en el baile.

Eso parece divertido.

- ¿No le parece, Sr. Dalton? - Sí.

Bueno, confío en que el comportamiento

que suele haber en los bailes del pueblo no estará permitido aquí.

El Sr. Malcolm parece un caballero de confianza.

¿Selina?

¿Puedo pasar?

Selina, yo…

Creo que es hora.

Si crees que es hora de dormir, estoy de acuerdo.

No.

Creo que es hora de mostrarle tu lista al Sr. Malcolm.

Julia…

Sé que el Sr. Malcolm te lastimó y en verdad lo lamento.

¿Qué quieres decir?

Quiero decir

que no creo que el Sr. Malcolm sea el hombre que piensas.

Ya veo.

Ahora que has visto Hadley Hall y lo rico que es,

crees que puedes conseguir que se case contigo, ¿no?

No sé si te gustaría tanto si fuera un pobre coadjutor de Yorkshire.

No, ¡no es así!

No me interesa el Sr. Malcolm por sus posesiones.

Ha sido amable conmigo.

Aceptaste ayudarme.

Estábamos juntas en esto.

No creo que el Sr. Malcolm merezca que lo traten así.

¿Y yo?

¿Crees que lo merezco?

Me humilló frente a toda la alta sociedad.

¿Nunca has ofendido a nadie?

Son cosas que pasan.

¡Con frecuencia!

Nadie quiere como amiga a una persona incapaz de perdonar.

Y yo no quiero como amiga a la pedestre hija de un pastor.

¡Esto es mío!

¿Qué fue eso?

Debe haber sido la Srta. Thistlewaite. Parece del tipo que da portazos.

Gracias, Reeves.

Lo que me sorprende es que no intentara conquistarte.

Lo hizo, al principio.

Fue algo efímero.

¿Qué pasó?

La llevé a la ópera en una ocasión

y no volví a visitarla.

Fue una muerte natural.

Eso piensas.

Dudo que haya olvidado ese rechazo en tan poco tiempo.

No le complace ser opacada por tu Srta. Dalton.

No es mi Srta. Dalton.

Aún no.

Sí, lo sé.

Ojalá te apresuraras.

Sabes que detesto entretener invitados.

Entonces, ¿me das tu aprobación?

Si dependiera de mí,

te convencería de que te casaras con una chica tonta e ignorante

que no me hiciera sufrir al hacerme sombra.

Alguien como tu cuñada.

Sufrirías sin importar con quién me casara.

A esta altura, ya debes saber

que la familia política nos ayuda a desarrollar nuestro carácter.

Selina…

Selina es un regalo de Dios a ese respecto.

Y no me corresponde cuestionar al Señor.

El Sr. Dalton no lo aprobaría.

Jaque mate.

Sí, madre. Lo sé.

Bien hecho.

Gracias, señor.

¡Selina! ¡Capitán Ossory!

Debería ser un baile de máscaras. Son la última moda.

Pero debería usar una máscara.

No decides tú. Es la casa del Sr. Malcolm.

Por supuesto, pero…

Conversábamos del baile de la próxima semana.

- Bien. - Julia quiere un baile de máscaras.

¿Cuál es su opinión?

Nunca fui a un baile de máscaras.

¿Lo ve, Sr. Malcolm?

Debe ser un baile de máscaras. Selina nunca asistió.

Entonces, está decidido. Será un baile de máscaras.

Creo que hay disfraces en el desván, señor.

Bien. Gracias, Reeves.

Pueden usar lo que deseen.

Gracias.

Creo que una modista podrá ayudarme.

¿Piensas disfrazarte de mujer?

Claro que no. De griego.

¿Alguno en especial?

Cualquier griego.

Julio César.

Julio César era romano.

Griego, romano, poco importa.

Usaré una túnica blanca y hojas sobre las orejas.

Una vez me disfracé de Enrique VIII y casi me asfixio.

Lo recuerdo.

¿Qué llevará usted, Selina?

No lo sé.

Esperaba encontrar inspiración en el desván.

¿Y si se disfraza de su tocaya?

¿A quién se refiere?

A Selene, la diosa de la luna.

Cassie ya me ha robado el disfraz.

Ya les dije. No iré de mujer.

Seré uno de esos…

Seré uno de esos filósofos, como Platón o Sócrates.

Mi primo se disfrazará de un célebre intelectual.

Es realmente extraordinario.

¿Se disfrazará de Selene?

No me opongo a disfrazarme de una diosa.

¿Quién es Selene?

Selene era la diosa de la luna, y viajaba por el cielo cada noche.

Según cuenta la leyenda, se enamoró de un mortal,

que estaba por debajo de ella, literal y metafóricamente.

No sabía que los militares supieran tanto de mitología.

Hay muchas cosas que no sabe de los militares.

Selina, me encantaría ayudarte con tu disfraz.

Podría llevarle algunos diseños a mi modista.

Gracias, Julia.

Bien. Srta. Thistlewaite, vamos a disparar.

Si no hay opción.

Caballeros.

El truco es mantener la culata cerca del pecho

y disparar adonde estará el ave, y no adonde está.

Gracias, señor.

Creo que lo entendí.

- Nunca había visto a una mujer hacer eso. - Imagino que es un halago.

Sí, sin duda.

Sr. Dalton, ¿es lo mejor que se le ocurrió?

Sr. Malcolm,

qué placer haber sido invitada a su impresionante hogar.

Debe estar sedienta. La acompaño a buscar ponche.

Qué atento, Sr. Malcolm.

Usted, el anfitrión.

Nunca creí lo que decían de él.

- ¿Vamos? - Sí.

Madre.

- Cassie. - Sí.

Tengo que hablar contigo.

¿Sabes? Julia, debo decir,

no sé por qué las mujeres se quejan de estos atuendos.

Es mucho más cómodo que los calzones. Al caminar, siento una hermosa brisa.

Primo, no quiero hablar de los beneficios de usar un vestido.

No es un vestido.

Tengo que hablarte de Selina y Malcolm.

Ya veo.

Por fin te diste cuenta de que tu conspiración es fútil.

Yo siempre lo supe.

Sabía que eran perfectos el uno para el otro.

Me imagino que debe dolerte.

Esperabas humillar a Malcolm,

pero le diste a la esposa perfecta en bandeja de plata.

¡Un pirata!

¿Sabes, Julia? Tú y Malcolm

son más parecidos de lo que creías.

No deberías ser tan exigente

o podrías perder tu oportunidad.

Me voy.

Casi no la reconozco, Srta. Thistlewaite.

Capitán Ossory, ¿es usted?

- Su disfraz no es típico de usted. - No sé cómo interpretar eso.

¿Me encuentra aburrido y apático?

¿Muy poco varonil como para una intrépida aventura?

No.

No. Creo que es muy varonil.

No sé cómo llegamos a ese tema.

La culpa es toda mía,

pero no lamento el halago que me hizo sin querer.

Damas y caballeros,

preparen sus pelucas y levanten sus vestidos…

- ¿Bailamos? - …para la cuadrilla.

Es agradable. Es solo una tela.

¿Julia Thistlewaite baila con un militar? ¡No puedo creerlo!

Por cierto, soy yo, John.

Se la ve muy a gusto, ¿no?

Por fin.

Mi hija está bailando con el capitán.

Qué alegría.

Madre, ¿has visto a Selina?

No es algo fácil esta noche, querido.

Damas y caballeros, el vals.

¿Puedo yo, un simple mortal,

pedirle a la diosa Selene que me conceda este baile?

Sí, puede.

¿No es linda su máscara?

- Es Selina Dalton. - ¡Cielos!

Es realmente hermosa.

El Sr. Malcolm está bailando.

¿Es la amiga de Julia Thistlewaite? Es una doñanadie.

Su padre es vicario de un pueblo.

A mí me dijo que no bailaba.

Sr. Dalton, mire.

Hola, señor.

Pronto oiremos campanas de boda.

Gracias por la compañía, pero debo irme.

Espere, Ju…

Julia.

Selina, yo…

¡Srta. Dalton!

La Srta. Thistlewaite la necesita.

Sígame.

Sr. Malcolm, discúlpeme.

¿Qué sucede?

Molly, ¿adónde me llevas?

Está aquí, señorita.

¡Molly!

¡Molly!

Para el Sr. Malcolm.

Es demasiado buena para ti.

No tengo ninguna duda.

Gracias, Reeves.

QUERIDO JEREMY MALCOLM NOS VEMOS EN SU ESTUDIO, SELINA

Tengo una cita en mi estudio con una señorita.

Deséame suerte, amigo.

Cuando regrese, quizá esté comprometido.

Te desearía suerte, pero no creo que la necesites.

Tú sigue buscando. La noche es joven.

¡Julia!

Me recuerda a nuestro primer encuentro.

¿Recuerdas lo que me dijiste?

Dije que la esperanza era algo inútil,

y no estuviste de acuerdo.

Pero dijiste que esperabas que obtuviera lo que buscaba.

No sabías que lo que buscaba

era a ti.

Quería esperar al final del baile.

Pero…

No puedo estar más convencido de lo que estoy ahora.

Selina…

¿me harías el honor de ser mi esposa?

¿Qué es esto?

"Requisitos para un esposo.

No hace sentir a los demás que no están a la altura de imposibles".

No, Selina.

Selina, ¡espera!

¡Selina!

¡Julia!

Selina, ¿no debería estar en el estudio?

¿Qué?

Con Malcolm. Dijo que la vería allí.

No tengo una cita con él.

Discúlpeme.

¿Está todo bien?

No lo sé.

¡Julia!

¿Qué…?

¿Qué significa esto?

Selina, ¡espera!

¿Qué es esto?

Será mejor que se explique, Julia.

¿Srta. Thistlewaite?

Entonces, usted rechazó mi propuesta.

¿Propuesta?

¿Y bien?

Es todo su culpa.

Me rechazó públicamente.

Todo porque no cumplía un requisito en esa cruel lista.

Así que decidí mostrarle

qué se siente ser juzgado y no estar a la altura.

¿Puede culparme por pedirle a Selina…?

¿Selina?

¿Tuviste algo que ver con esto?

Julia lo mencionó.

- Pero no creerás que… - Por favor.

Se acabaron los engaños.

No he engañado a nadie.

¿No me mentiste al negar que la Sra. Covington era tu prima?

Damas y caballeros…

¡Santo Dios! He sido un tonto. Debí haberme percatado en ese momento.

Jeremy.

Llámeme Sr. Malcolm.

Sr. Malcolm, escúcheme antes de condenarme.

¿Y por qué debería creerle?

Me ha engañado desde el principio.

Malcolm, deberías escucharla.

No creo que puedas aconsejarme. Es obvio que también te han engatusado.

Si me disculpan, estoy dando un baile.

Un baile de máscaras, irónicamente.

¿Lo ves? ¿Ves lo arrogante que es?

¿Cómo pudiste quedarte callada?

No te preocupes por encerrarme en mi habitación,

porque no pienso volver a bajar esta noche.

- Selina… - Déjame en paz.

¿Está satisfecha, Julia?

Claro que no.

Tengo náuseas.

Será mejor que regrese al salón.

Baja los hombros.

No me pises.

Anoche te fuiste temprano.

¿Sí?

¿Sabes, Selina?

Aunque el Sr. Malcolm parece un hombre sincero,

es de una esfera social completamente diferente.

Esta decisión que creo que estás tomando…

Queremos que sepas que solo está en tus manos.

Y aunque tú y el Sr. Malcolm no terminen comprometidos,

ha sido lindo tomarnos unas pequeñas vacaciones.

Papá.

Te dejaré pensar sola.

Aunque me duela decirlo,

debo admitir que tenías razón

y yo…

no tenía tanta razón.

Aquí tiene, señor.

Gracias.

Tenemos que hacer algo.

Creo que así comenzó esta debacle.

Capitán Ossory,

¿y si simulara coquetear con Selina?

Malcolm estuvo celoso antes. Podría funcionar otra vez.

No lo creo. Prefiero dejar que lo solucionen solos.

No parecen estar haciendo un buen trabajo.

Malcolm ha desaparecido desde anoche.

¿Cassie?

¿Nos darías un momento?

Sí, por supuesto.

Debería ir a buscar a Malcolm.

Capitán Ossory, todo es muy inofensivo.

Solo quiero asegurarme de que Malcolm valore a Selina.

Creo que ya hubo demasiados ardides. ¿No le parece, Srta. Thistlewaite?

Pero no tendría que hacer nada.

Aunque sería buena idea si le prestara más atención.

Me niego a fingir una atracción que no siento

y dejar que ignore la que sí siento.

Pero vino a Londres a comprometerse con Selina.

¿Ahora no puedo decidir por quién me siento atraído?

¿Esto le hace pensar que me atrae la Srta. Dalton?

¿Y bien?

No seré un lord ni un honorable, pero me estoy enamorando de ti, Julia.

Y pienso dedicar el resto de mi vida a controlar tus horribles hábitos.

De hecho, ansío hacerlo.

Henry.

Jeremy, ¿podemos hablar afuera? Sabes que no me gustan los caballos.

No sé cómo te atreves después del ardid que urdieron todos.

Te estaba ayudando.

Si tan solo pudieras verlo.

Es cierto que Julia quería humillarte.

Pero yo sabía que la Srta. Dalton era la mujer perfecta para ti.

Aunque tu intención haya sido ayudarme,

la Srta. Dalton usó información que le diste

para convertirse en la mujer que buscaba como esposa.

¡No sé quién es en realidad!

Eso no es cierto.

Apenas le prestaba atención a lo que le decíamos.

Excepto el talento musical. Eso tuvo que fingirlo.

Pero lo que quiero decir es que, si nos hubiera escuchado,

jamás habría despertado tu interés.

¿Dices que es más inteligente que ustedes?

No, no he dicho eso.

Es probable que sea más inteligente…

- ¡Por Dios, Cassie! - Tergiversas mis palabras.

Lo que intento decir, Jeremy, es que si…

Selina Dalton es la mujer perfecta para ti

y, si lo arruinas, lo lamentarás toda tu vida.

¿Si yo lo arruino?

Bueno, lord Cassidy, agradezco la preocupación.

Sin embargo, en mi infame lista

no se menciona el engaño, la mentira ni la conspiración.

Ya no me interesa la Srta. Dalton y lamento haber permitido que me engañara.

Ahora, con permiso.

ACOMPÁÑENOS A LAS TRES A RECORRER EL JARDÍN DE ROSAS

¿Debo agradecerle a usted por esto?

¿Disculpe?

Si su plan era orquestar una situación comprometida,

debo admitir que la creía más astuta.

Recibí una invitación para recorrer el jardín.

Creí que sería algo grupal.

No planeaba encontrarlo a solas.

Entonces, es una coincidencia que yo recibiera una nota,

aunque la mía decía sandeces

sobre "una charla que promete un gran beneficio".

Creo que es muy melodramático.

Es admirable, Srta. Dalton.

Evité muchos intentos de atraparme en matrimonio,

pero nunca había conocido a nadie con métodos tan artificiosos como usted.

Es el hombre más intolerable, arrogante presumido y vanidoso que he conocido.

Jamás me casaría con un hombre que tuviera tan mala opinión de mí.

Entonces, es algo bueno que no haya habido ningún compromiso.

Ojalá hubiera tenido un papel más activo

en el vil ardid de Julia para humillarlo.

Aunque ahora sé que nunca hubiera funcionado.

Ella esperaba que se enamorara de mí.

Pero he descubierto que usted…

Usted es incapaz de amar, señor.

Aunque quizá sea lo mejor,

porque tampoco merece ser amado.

Adiós, Sr. Malcolm.

Les deseo a usted y a su lista toda la felicidad del mundo.

¡Srta. Dalton!

Selina.

Vete.

Tienes derecho a despreciarme.

Me desprecio a mí misma.

- Bien. - Me lo merezco.

Selina, no sé por qué seguí adelante con el plan.

En un principio, quería vengarme del Sr. Malcolm.

Me enfadaba saber que un hombre podía convertir mi vida en una farsa.

Pero después quise arruinar tu oportunidad con él.

Selina.

Ambas hemos soñado con casarnos por amor.

Y tras tantas temporadas fallidas, yo…

Abandoné la esperanza.

Conquistaste el corazón de Malcolm sin intentarlo.

Y me sentía tan celosa.

No soportaba que tuvieras éxito donde yo había fallado.

Ahora parece una tontería.

Si me hubiera detenido, hubiese visto…

que solo te estaba fallando a ti.

Selina, ¿crees que podrás perdonarme?

Por favor, no te vayas. Debemos reconciliarte con Malcolm.

Tu interpretación del Sr. Malcolm fue más acertada que la mía.

Eso es muy amable, Selina.

Pero ¿en verdad es lo que quieres?

Le pediré a John que prepare mi carruaje.

Gracias.

- Julia. - ¿Sí?

Antes de irme, quiero agradecerte.

Si no hubiera sido por tu ardid,

nunca hubiera experimentado lo que se siente enamorarse,

y eso me hace feliz.

Me alegro por ti.

¿A qué te refieres?

Henry. Es un buen hombre.

¿Cómo lo sabías?

Cassie, por supuesto.

Nunca me hubiera imaginado que me enamoraría de alguien como Henry.

Es tan…

amable.

Vamos, Julia,

no seas tan remilgada.

Adelante.

No pareces un hombre que está felizmente comprometido.

Porque no estoy felizmente comprometido.

La Srta. Dalton se fue.

Has arruinado las cosas, ¿no?

Después de todos mis esfuerzos.

¿A qué te refieres?

Organicé un recorrido por el jardín a las tres de la tarde.

Supuse que les daría el tiempo suficiente como para llegar a un compromiso.

¿Por qué…?

¿Por qué no me lo dijiste antes?

Si hubiese sabido que tenías tanta prisa por estropear todo,

ten por seguro que no habría demostrado tanta paciencia.

¿Qué hiciste para disgustar a la Srta. Dalton?

Nada grave, solo la acusé de intentar atraparme en matrimonio.

Debo decir, Jeremiah, que me has decepcionado.

- Madre… - Sé muy bien que tienes una lista.

Cuando me enteré, me preocupó

que te hubieras vuelto arrogante y prejuicioso,

pero luego me di cuenta de que tu lista es un escudo.

Tantas jovencitas te han buscado por tu fortuna

que no quieres entregar tu corazón a una mujer que no sea digna.

Pero nunca he conocido a una mujer tan sincera como Selina Dalton.

Es difícil para ti dejar que alguien pase esas murallas

que erigiste alrededor de tu corazón.

Pero, si no lo haces, te arriesgas a perder a la Srta. Dalton.

El amor no puede planearse tanto, querido.

Siempre causará un revuelo.

Es parte de su encanto.

Debo ir a buscarla.

No estés tan nervioso. No va a comerte.

No la has visto enfadada.

Es aterradora.

Y está más hermosa que nunca.

Es la forma en que me miran.

Me recuerda al tío abuelo.

Sí, Julia, lo mató un caballo.

¿Saben adónde va?

Regresa a Sussex. Sus padres se irán mañana.

Gracias.

Y gracias, Cassie. Tenías razón.

¿Tenía razón?

¡Claro que tenía razón!

Srta. Thistlewaite.

Lo siento.

Yo también.

- Vamos. - ¡Vete, Malcolm!

- ¡Vamos! - ¡Vete!

¿Qué cree que está haciendo?

¿Intenta matarnos a ambos?

Olvidé darle algo antes de que se fuera.

¿Qué?

No me diga que es su infame lista.

No.

Es una nueva lista que escribí.

¿Por favor?

Quisiera ofrecerle una explicación por la vergonzosa forma en que la traté

desde que descubrí todo el ardid

y luego esta tarde en el jardín de rosas.

Aunque me duela admitirlo,

me alivió encontrar una excusa para desacreditarla.

Se siente algo de…

inseguridad

al enamorarse de alguien.

Solo espero que pueda perdonarme por haber sido un tonto equivocado.

Srta. Selina Dalton,

la he amado profundamente

desde que la vi a la luz de la luna en el invernadero.

Usted es todo…

todo lo que siempre había anhelado.

Usted es "la mayor felicidad que el mundo puede darnos",

tergiversando a Johnson.

Y me haría el hombre más feliz y afortunado del mundo

si aceptara ser mi esposa.

Aún no me ha respondido.

Pero, dígame…

¿Qué opina de las Leyes de Cereales?

¿Acaso todo el mundo sabe todas las tonterías que hice o dije?

Jeremy, claro que me casaré contigo.

BASADA EN LA NOVELA HOMÓNIMA DE SUZANNE ALLAIN

¡ESCUCHEN TODOS! (DICE EL CONDUCTOR DEL CARRUAJE)

¡EL SR. MALCOLM POR FIN HA ENCONTRADO ESPOSA!

¡LA SRTA. SELINA DALTON DEL CAMPO!

ÓPERA

¡ACHÍS!

LA SRTA. THISTLEWAITE SE CASARÁ… ¡CON UN CAPITÁN!

¡FESTEJO SOEZ!

ALBOROTADA DESPEDIDA DE SOLTEROS AUMENTA LA TENSIÓN CON FRANCIA

CUANDO LUIS XVIII DECRETA UN FESTEJO SOEZ

EL EVENTO DE LA TEMPORADA: ¡UNA BODA DOBLE EN SUSSEX!

¡UN CRIADO LE PROPONE CASAMIENTO A UNA SIRVIENTA!

LA SRA. COVINGTON EN EL ALTAR… LA TERCERA ES LA VENCIDA

LORD CASSIDY, EL NUEVO SOLTERO DE ORO,

Y SU VALIOSO CABALLO GANAN CONCURSO DE BELLEZA EQUINO

ALGÚN DÍA SERÉ DUEÑO DE UNA CASA

UN CRIADO Y SU ESPOSA RECIBEN UNA CASA DE CAMPO

LA ESPOSA DEL HON. SR. MALCOLM Y LA SRA. OSSORY

LUCEN LA ÚLTIMA MODA PARA EMBARAZADAS

Subtítulos: Elena Virginia Martin

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