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LOS SIMPSON
Atracón de papel.
HURACÁN CONSUELA DETENIDO EN LA FRONTERA
Papá, estoy lista para el Día de Traiga a su Hija al Trabajo.
¿Por qué no hay un Día de Traiga a su Hijo?
Porque los niños ya estáis destinados a conseguir los mejores puestos.
¿Doce del patíbulo? ¡Todo tíos!
¿Doce hombres sin piedad? Hombres.
¿X-Men? ¡Mayormente hombres!
Muy buena, papá.
Pues a pesar de eso, hoy va a ser un día divertido.
- ¿Sabes si van a ir muchas niñas? - Bueno, no muchas.
Por alguna razón, hay muchos casos de infertilidad en la central.
Tras ver la variedad de puestos en la sección de secretaría,
habrá un almuerzo consistente en bisonte y castor lacustre.
Y antes de iros, os daremos un trozo de madera de naranjo
para que lo mordáis durante el parto.
Excelente.
Cada vez me cuesta más mantener mi temperamento risueño.
- Para mí, es usted la alegría... - ¡Cállese!
- Papa, ¿para qué sirve eso? - No lo sé.
- ¿Quién es ese hombre? - No lo sé.
- ¿Adónde van esas tuberías? - No lo sé.
- ¿Qué es la torre de refrigeración? - No es mi departamento.
- ¿Cuántos kilovatios...? - Cariño,
¿no te apetece ir a la cafetería a tomar un helado?
- ¿De cuántos sabores hay? - De 12.
Maldito Elon Musk. Por culpa de ese lenguaraz besaplantas,
estoy al borde de la bancarrota.
No me queda más que lo puesto y mis clones en la cámara frigorífica.
Ha vuelto a desparecer el 43.
He tenido que cambiar a mis perros de presa por caniches enanos.
Es patético. Observen. ¡Suelten a los perros!
¡No! ¡Socorro! ¡Quietos!
No me fastidie.
Lo único que tengo del Sr. Musk es un coche eléctrico
que cargo con electricidad de mi vecino cotilla.
Hola, holita, vecinillo.
Condenado Branson.
He ideado un nuevo plan que compensará los perjuicios
causados por planes anteriores.
Voy a negociar con un rey nigeriano una venta de uranio
que volverá a situarme en la cima.
No hay quien lo pare, señor.
No es que ponga en duda su habilidad, señor, pero...
¿Y si no llegan a un acuerdo?
Tendría que vender todo y nos mudaríamos al Pacífico Sur.
Qué destino tan trágico.
¿Quiere la tortilla con patatas fritas o con frutos del bosque?
Yo, con frutos del bosque.
Un destino horrible ciertamente.
Oh, no. La leche de almendras me lo ha empapado todo.
Papá, ¿tienes algo que pueda comer?
Voy a convertir este frito en un maravilloso plato
con mi genial táctica de "el trueque de comida".
Cierra los ojos.
- Impresionante, Homer. - Pero ¿y la presentación?
La vista es lo primero, luego la boca,
el paladar y, por último, un crítico implacable, el colon.
Muy bien, cariño. Abre esos ojitos negros.
¡Qué bárbaro, papá!
Gracias.
Bienvenido, majestad.
Sr. Burns, no sé qué le habrán dicho,
pero yo no como cerebro de mono en una calavera.
No, es para mí.
Antes de empezar, tengo que pedirle un favor.
Mi hija viaja conmigo.
Hola.
Ella es mi verdadero tesoro.
Durante nuestras duras negociaciones, voy a necesitar que alguien cuide de ella
para que no se meta en líos.
Ese hombre es la persona ideal.
¿Qué? Señor, es Homer Simpson.
Es el más incompetente...
Homer Simpson es perfecto.
Solo tiene que hacer de canguro de la princesa.
Que no salga de aquí durante las negociaciones.
De canguro, ¿eh? ¿Y qué sé yo de niños?
Homer Simpson, le presento a la princesa Kemi de Nigeria.
Vigílela como un halcón.
Princesa, ¿por qué se ha puesto el abrigo?
Supongo que tiene frío.
¿Quiere que la acompañe al radiador?
No, quiero salir. Tengo 25 años.
Un segundo.
Hola, Marge. Sí, trabajo hasta tarde.
Un encargo especial.
Lenny dice que te han puesto de canguro.
¿Por qué no puedes hacerlo en casa?
Me vendría bien una noche libre.
Lo siento, Marge, pero soy el canguro real.
Si trabajara con plebeyos,
se dispararían las lenguas de la corte.
¿De verdad? ¿De la corte?
No me digas. Pues si crees...
Yo lo que quiero es salir y conocer Norteamérica,
cuyas grandes ciudades solo he visto destruidas en el cine.
Comprendo, quiere emociones.
Princesa, ¿ha oído hablar de Studio 54,
- CBGB o el Roxbury? - Sí, he soñado muchas veces...
Ya no existen, pero en su lugar tenemos 500 canales de televisión.
Todos alucinantes. Siéntese y se lo enseñaré.
O sea, ¿todas esas concubinas pertenecen a un solo tirano?
Se llama El soltero.
- Ande, déjeme salir, por favor. - Está bien.
La llevaré a un lugar en el que farra se escribe con efe mayúscula.
Moe, esta es Kemi, una princesa de verdad.
¿En serio? Dígame una cosa.
He oído que la reina Isabel no es tan graciosa en persona.
- Yo soy africana. - Conque africana, ¿eh?
Un buen amigo mío quiere conocer África.
- ¿Hablan inglés allí? - Yo hablo cinco idiomas.
No me lo creo.
- ¿Y eso qué significa? - Pues que no deseo presumir.
Sí, eso está muy bien,
pero no espere que me postre y doble la cerviz. Bueno, un poco.
Eso es todo, alteza. Como verá, no he dicho real.
No hay hombres como usted en Nigeria.
¿Nigeria? Homer, ¿podemos hablar en privado?
- ¿Puedo probar? - Tienes que estar enfadado por algo.
Lo estoy porque no me dejas probar.
Te diré por qué estoy furioso.
Hace unos meses, recibí un imprevisto correo electrónico
de un auténtico príncipe nigeriano.
El príncipe necesitaba sacar 40 millones de dólares de su país
que repartiría a medias conmigo
si yo abonaba los 5000 dólares que costaba la transferencia.
- ¿Y lo hiciste? - Sí.
Sí, claro. Estaba seguro de que el tío era legal por sus faltas de ortografía.
¿EN SERIO? SÍ
¿ACEPTA QUE LO DESPLUMEN? SÍ
¿A que no sabes cuánto dinero vi de los 20 millones?
- ¿Ocho millones? - Cero.
¡No fastidies!
Si Kemi es una princesa nigeriana,
puede que su hermano sea el príncipe que se quedó con mi dinero.
Oye, Moe. Soy el guardián de Kemi
y se viene al hotel conmigo ahora mismo.
Se ha largado.
Y me ha destrozado el bar.
Ah, no. En realidad ha limpiado un poco. Mira qué maja.
Jefe, gracias a Dios. Estaba en el bar de Moe y se me ha perdido una princesa.
¿Se le ha perdido una princesa?
Pues mira tú por dónde, está en el asiento de atrás de mi coche.
¡Sí! Las plegarias que olvidé decir han sido escuchadas.
- Pero ¿qué...? - Va a ir derecho al calabozo, borrachín.
Venga ya, una princesa...
¡Están cometiendo un atraco en el badulaque!
¿Ahora la princesa está atracando el badulaque?
Suba al coche, bolinga.
- He recibido un disparo en el hombro. - Al coche.
Pero ¿qué día es hoy? ¿San Patricio?
Es horrible. Ni siquiera se me ocurre algo que murmurar entre dientes,
estoy furioso.
Hola. Antes que nada, quiero pagar.
Y ahora, tal vez, me gustaría seguir charlando contigo.
¿En serio?
A ver, Moe. Tienes que llegar hasta el hermano
porque conoce tu número PIN y a ti se te ha olvidado.
Tomo nota.
De acuerdo, su guapeza. Hábleme de su familia.
¿Tiene tías, tíos, primos, hermanas... hermanos?
- Tengo un hermano, sí. - Comprendo.
No te precipites. Muchas personas tienen hermanos.
- ¿Tiene ordenador? - Sí.
¡Es él!
Gracias por abonar mi fianza, pero sigo teniendo un gran problema.
Mientras la buscamos,
quizá deberíamos pedirle a alguien que se haga pasar por ella.
- Con una bonita peluca y un vestido. - De eso nada.
No pienso disfrazarme de princesa africana.
No pienso hacerlo.
- Gracias por escuchar mis argumentos. - Te has puesto muy pesadito.
Hola, Simpson. ¿Cómo va todo? ¿Puedo hablar con la princesa?
Sí, claro.
Hola, soy la princesa.
Estoy con Homer Simpson y deseo declarar que es maravilloso.
Es cierto. Soy sudafricana.
Chaíto.
Según parece, todo está saliendo a pedir de boca.
Tengo todo mi dinero invertido en este garito
y ni siquiera puedo pagarme un logopeda para aprender a decir "invertido".
Seguro que habrá alguno en la red, pero yo ya me apaño.
¿De qué te ríes?
Yo ya pensaba que hablaba bien inglés,
pero tú me acabas de convencer del todo.
Normalmente echo a la gente que se ríe de mí con una patada,
pero que lo hagas tú me ha hecho sentir bien.
Parezco un actor de esas comedias románticas
de los cines que están al lado del cine al que yo voy.
¿Qué hace una princesa como tú todo el día?
Estarás rodeada de ruecas y brujas que te tratan fatal.
Leo. ¿Conoces las novelas de mi compatriota Chinua Achebe,
Me alegraría de otra muerte y Todo se desmorona?
Tenéis una literatura muy optimista.
Buena observación.
No he comido nada en todo el día.
¡Esos huevos no! No sabemos en qué clase de ave se convierten.
Pero hay un trozo de queso o algo así en el frigorífico. Sírvete tú.
Bueno, cuando haya comido, será mejor que cierre.
Vamos, tío.
Venga, hombre.
Sí que se ha quedado pegado.
No puedo seguir enfadado con ella.
Buenas noches, luna Buenas noches, escoba
Buenas noches, gramola Cuya música no emboba
Buenas noches, huevos Buenas noches, colillas
Buenas noches, bichos Que me hacéis cosquillas
Buenas noches, cerveza Buenas noches, ratones
Buenas noches, princesa Del color de los bombones
Bien, mi oferta a cambio de una tonelada de uranio
- es una cabra. - ¿Quiere dejar de ofrecerme eso?
Soy de un país moderno con 90 millones de habitantes.
- Dos cabras. - Está empezando a ofenderme.
Dejémonos pues de rodeos.
La junta me ha dado permiso para subir a 12 cabras.
- ¿Le gusta aquí, señor? - Por mí, estupendo.
Lamento haber fingido que no era gay todos estos años.
Mejor ser una vieja reina que no ser reina nunca.
Preste atención. Última oferta, 20 millones de cabras.
De acuerdo, pero ni un perro disfrazado de cabra.
Magnífico. Ya empieza el regateo.
Vaya, mira quién se ha levantado.
Princesa, voy a hacer algo por ti que no he hecho nunca por nadie.
- Pedirte un taxi. - No. Quiero pasar tiempo contigo.
Quiero conocer la ciudad.
¿Te importa si es en moto con tus brazos rodeando mi cintura?
- En absoluto. - ¡A la tienda de motos!
Cuando te termines la crema,
puedes comerte el cuenco o echar barquitos,
como quieras.
Tengo que confesarte algo. Este es mi primer montaje de imágenes.
Pues relájate y disfruta de la música.
Moe Szyslak, esta es la parte del cuento de hadas
en la que la princesa vuelve a su hotel y se pone a ver la tele.
Ven conmigo.
- ¿Adónde vamos, tío? - Tú arranca y deprisa.
Vale. Normalmente hago una graciosa imitación
de un piloto que saluda a sus pasajeros,
en plan: "Hola, gracias por volar con Kevin Air.
- A la izquierda del bici-taxi verán...". - ¡Dale a los pedales!
Parece que la torre de control nos da luz verde para despegar.
Queremos escapar de ese tío.
Mientras pueda correr, podrá alcanzarnos.
¿Saben cuál es la zona en la que noto más el pedaleo? En las piernas.
Muy bien, estamos a salvo.
Hubiera preferido volver con él. No quiero que mi padre se enfade.
¿Volver? Pero si no te he enseñado el sitio donde atracaron a Dave Grohl.
Tengo que irme, pero ha sido un día maravilloso.
Menos mal que me afeité la frente esta mañana.
¡Un paparazi! ¡Por favor, no la envíe!
Si mi padre la ve, arruinará mi vida.
Pues gracias por ponérmelo tan fácil.
ENVIAR
UNA PRINCESA EXHIBE SU AFECTO SIN VERGÜENZA
MUJER BESA A HOMBRE, ¡QUÉ ASCO!
¿Tiene los 20 millones de cabras?
Dos ahora.
Las otras 19 999 998 cuando reciba la mercancía.
- Muy bien. - ¿No debería comprobar
cómo está la princesa antes de firmar, majestad?
¿Qué está diciendo, Smithers?
LA PRINCESA BESA A UN TROL
¿No puedo confiar en que vigile a una joven impetuosa
que hace lo que quiere?
Rompo el acuerdo.
Después de pasarme la vida sirviendo a los demás,
por fin conseguiré lo que quiero.
- Señor, puede que tenga su lado bueno. - Nunca hay un lado bueno.
Lo tengo en el bote.
Sí, lo ha roto. Ya lo creo.
Padre, quiero explicártelo. Soy una mujer joven
que lo que quiere es ver mundo
y este amable hombre me lo ha mostrado.
Y te ha robado el corazón.
Es lo que suelo hacer. Lo siento, pero esto no tiene botón de apagado.
Él no me ha robado el corazón.
¿Qué?
¿Por qué ha emitido el antiguo gemido tribal de confusión?
Es que es un hombre adorable.
Pero besarlo en la frente
no fue un gesto romántico, sino como Blancanieves besó a Mudito.
¡Esa comparación otra vez no!
Lo siento, Moe. No te amo, pero me caes muy bien.
Verás, hija. Aunque no has hecho nada realmente malo,
voy a romper otra vez este contrato.
En cuanto a ti, tu castigo será...
¿Puedo hablar con usted, majestad? De padre a padre.
¿Una mujer ha permitido que usted engendre a sus hijos?
Hubo cerveza de por medio. Tengo dos hijas
y he aprendido que hay que dejar que sigan su propio camino,
incluso la que tiene un año.
Majestad.
A la mayor no puedo decirle lo que tiene que hacer.
- Solo tiene doce años. - Ocho.
¿Ve? Me lo discute todo.
Lo importante es no olvidar nunca
que debemos dejar que sean ellas mismas porque las queremos.
No me convence.
Porque queremos que se desarrollen.
Aún no me convence.
Y porque no podemos estrangularlas.
Eso me cuadra más. Ven aquí, hija.
Padre.
Niñita, te daré un consejo.
No tengas grandes sueños o te estallarán en la cara.
Se lo dice a una niña que quiere dedicarse al jazz.
Pobrecita.
Gracias al uranio barato del simpático rey
podré venderles electricidad carísima. Todos ganamos.
Sí, ya. Princesa, ¿puede hablarnos del hombre al que besó?
Sí, ya lo hago yo.
Ayer, un hombre de esta localidad pudo, o no,
servir de guía a cierta princesa
que suponemos que transformó sus pensamientos de venganza en amor
y más tarde el amor en respeto.
Y ayer cierta princesa pudo o no
conocer gran parte de su mundo con cierto hombre
al que sin duda alguna le estará eternamente agradecida.
¡Qué información tan vaga!
Muy vaga.
Tenía que haberlo pensado mejor.
Moe, antes de irme, quiero dejarte estas muestras
de nuestra más querida, aunque también deprimente, literatura.
Entretenido para antes de dormir.
Una premisa divertida. Ya me estoy riendo.
No es la alegría de la huerta,
pero quiero regalarte la única literatura de este bar. A mí me anima.
SON LAS 17:00 EN ALGÚN LUGAR
- Este posavasos. - Lo guardaré como un tesoro.
Languidecerá eternamente por un hombre a quien no le importe,
mientras yo me haré viejo en este bar.
Chin chin por los que sufrimos en silencio.
Estoy deseando ver esos números colgados de mis vigas.
Es increíble que hayan pasado tres años desde que se marchó Smithers.
Qué mal he envejecido.
Pero creo que ya va siendo hora de que me limpie la frente.
Qué hermosura.
Dios, ¿qué quiere?
Ahora que ha terminado su racha de mala suerte,
quiero pedirle un favor.
Es para una obra benéfica.
He creado el Virgin Earth Challenge.
Un premio de 25 millones para quien acabe con el efecto invernadero.
Espero que contribuya.
¿Dónde están mis perros cuando los necesito?
Dando la vuelta al mundo gratis a bordo de un vuelo de Virgin Galactic.
¿Puede estar cinco minutos sin decir la palabra "Virgin"?
Ese es un desafío Virgin
que no voy a afrontar. Virgin. Virgin.
Subtítulos: Lorena Pereiras.
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