All language subtitles for El emperador y el general (1967).ES

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Original subtitles

En conmemoración del 35º aniversario de Toho.

Toho Co. Ltd.

Traducción japonesa de la Declaración de Potsdam.

La Declaración de Potsdam, petición de rendición a Japón de EE. UU., China y Gran Bretaña,

fue interceptada a las 6:00 del 26 de julio de 1945 por la Estación de Transmisiones de Odawa.

Departamento de Asuntos Extranjeros. Oficina del Ministro.

Togo Shigenori. ministro de Asuntos Extranjeros.

- Esta puede ser una oportunidad... - Es diferente de la Declaración del Cairo.

No solicita la rendición incondicional y absoluta pero presenta,

en 8 artículos, condiciones específicas para establecer la paz. Pero...

Sí, me percato de las implicaciones.

Las fuerzas armadas, y en particular...

el Ejército, nunca lo aceptarían.

Al día siguiente, el 27 de julio...

el Gabinete se reunió para discutir la Declaración de Potsdam.

Ahora, la Unión Soviética está actuando como nuestro emisario con los aliados.

Según nos dijeron, no podemos rechazar abiertamente la declaración.

Creo que lo mejor es ser pacientes.

Nadie se opuso al consejo del ministro de Asuntos Extranjeros.

Se decidió adoptar la política de “esperar y ver”.

Pero surgieron desacuerdos sobre cómo presentar la decisión al pueblo.

Como la declaración se ha hecho pública en el extranjero,

pronto llegará a la gente. Debemos hacer urgentemente una declaración.

Si esperamos demasiado para responder nos arriesgamos a parecer indecisos.

General Anami, ministro de la Guerra.

¡Si debemos anunciarlo, entonces debemos rechazarla totalmente!

No hemos aceptado esta Declaración de Potsdam.

Por lo tanto, si no enfatizamos nuestra oposición a ella...

nos arriesgamos a insinuar que la aceptamos.

Tal insinuación daría un duro golpe a la moral militar y a la del pueblo.

La reunión del Gabinete cayó en la confusión.

Sabiendo que el secreto absoluto era imposible, optaron por la prudencia.

Se decidió no anunciar ninguna opinión oficial.

Se instruyó a los periódicos para que minimizaran la declaración.

Suzuki Kantaro, primer ministro.

Ellos no se opusieron si se asumía que la administración ignoraba la declaración.

Sobre esto había unanimidad.

Los periódicos acallaron la Declaración de Potsdam.

Algunos incluso la ridiculizaron.

Era ignorada por la mayor parte del pueblo.

Ichigayadai, Tokio. Cuartel General del Ejército.

Pero el personal militar de primera línea comenzó a preguntarse por qué...

la Declaración de Potsdam no había sido explícitamente denunciada.

Aunque el pueblo había quedado en la oscuridad,

las 272.000 tropas que servían en los frentes...

dispersos por toda Asia y el Pacífico...

ya estaban bien informadas de la Declaración de Potsdam...

a partir de las transmisiones militares, la radio y otros medios de comunicación.

Oficina del ministro de la Guerra.

Señor, ¿cómo podremos seguir ahora?

Ya lo sé.

Sin embargo, nos enfrentamos a una grave crisis nacional.

No debemos actuar imprudentemente.

Espero que todos sigan mi ejemplo, en avance o en retirada. ¿Entendido?

¿Las líneas de frente se debilitarán?

Sí, señor.

Si seguimos manteniendo silencio sobre esta declaración...

afectará gravemente a la moral de nuestro oficiales...

y les hará más difícil mantener su posición.

Por consejo del Ejército, la administración...

decidió que, aunque no responderá oficialmente a la Declaración de Potsdam,

presentará la posición de Japón respondiendo preguntas de la prensa.

Así, el primer ministro Suzuki dio una conferencia de prensa.

Afirmó:

“Dado que la Declaración de Potsdam solo repite la del Cairo...

no debemos darle ninguna importancia.”

Pero, cuando respondió a los periodistas...

repitiendo que “no debemos darle ninguna importancia”,

al final usó la palabra “mokusatsu” [“permanecer en silencio”].

Ya no es necesario seguir respondiendo.

Los periódicos cambiaron su posición editorial...

y comentaron ampliamente la Declaración de Potsdam,

y dijeron que la falta de comentarios oficiales era deliberada.

Las noticias pronto se difundieron por todo el mundo.

En el extranjero, “mokusatsu” fue traducido como “ignorar”.

A veces se informaba que significaba “rechazo”.

Como resultado, la opinión pública en EE. UU. y Gran Bretaña se endureció contra Japón.

El 6 de agosto, EE. UU. lanzó la bomba atómica en Hiroshima.

200.000 vidas fueron exterminadas en un momento.

EE. UU. advirtió que, si se rehusaba a aceptar la Declaración de Potsdam,

entonces “la alternativa para Japón era una rápida y total destrucción”.

La amenaza se convirtió en realidad.

Se afirmó que la bomba atómica tendría un efecto revolucionario en la guerra...

y que si Japón no se rendía de una vez...

entonces más blancos japoneses serían completamente destruidos.

Dos días más tarde, el 8 de agosto, la Unión Soviética entró en la guerra.

El pacto ruso-japonés de no agresión había sido una promesa unilateral.

9 de agosto, 10:30 a.m.

En el refugio antiaéreo bajo la Biblioteca del Palacio Imperial...

los líderes de la campaña bélica mantuvieron una discusión.

Comenzó así...

A la luz del bombardeo atómico de Hiroshima y la entrada de los rusos en la guerra...

se vuelve imposible seguir luchando.

Creo que no tenemos otra opción que aceptar la Declaración de Potsdam.

Sin embargo, quisiera escuchar a cada uno de ustedes.

Con rostros tristes, el grupo permaneció en silencio un instante.

Almirante Yonai, ministro de la Marina.

Si permanecemos en silencio no resolveremos nada.

Debemos opinar.

A su manera, cada uno comenzó a exponer su punto de vista.

Pero había demasiada confusión y disenso, y ningún consenso pudo conseguirse.

Y mientras la reunión se desarrollaba...

una segunda bomba atómica cayó sobre Nagasaki.

Al igual que Hiroshima, Nagasaki fue destruida en un parpadeo.

Mientras tanto, como la discusión no progresaba, se dio por finalizada.

Se convocó a otra reunión del Gabinete en la residencia oficial del primer ministro...

en la cual discutieron si la guerra debía continuar o finalizar.

Como expuse en el Consejo de Guerra,

primero, debemos solicitar que el emperador y su posición no sean violadas.

Segundo, que cualquier fuerza de ocupación que desembarque en Japón será...

de un poder militar menor, con autoridad limitada y corta permanencia.

Tercero,

el desarme militar japonés será asumido autónomamente por el pueblo japonés.

Cuarto,

las sanciones contra los criminales de guerra las decidirá la justicia japonesa.

Si nuestros enemigos no aceptan estas cuatro condiciones...

debemos inevitablemente seguir con la guerra.

Esta es la opinión del Ejército.

Estoy de acuerdo sobre los términos relativos a nuestro emperador.

En cuanto a las otras condiciones,

lo más probable es que las naciones aliadas las rechacen.

La situación nos impide realizar demandas absolutas.

Si no aprovechamos esta ocasión, no habrá oportunidad para la paz.

Por eso es necesario tener un combate decisivo en suelo japonés.

Debemos esperar a que el viento de la guerra sople a nuestro favor...

y entonces proceder a negociar.

Eso nos pondrá en posición de hacer demandas más favorables al enemigo.

Usted repite “guerra para la paz, paz para la guerra” e insiste...

en una batalla decisiva en nuestro suelo,

¿pero le quedan a Japón los recursos para ello?

Ya asignamos todos nuestros recursos para este conflicto.

Ahora quisiera oír los informes de los otros ministros.

El ministro de Municiones, Toyoda Teijiro,

el ministro de Agricultura, Ishiguro Tadaatsu,

y el ministro de Transporte, Kohiyama Naotoro,

expresaron por turnos su opinión...

respecto de si Japón poseía los recursos para seguir peleando.

Noticia de última hora. Noticia de última hora.

El Ejército Imperial y la Marina anunciaron a las 6:00 del 8 de diciembre de 1941...

que, esa misma mañana, las fuerzas imperiales se desplegaron...

para la guerra en el Pacífico Este contra los EE. UU. y Gran Bretaña.

Durante los primeros siete meses de guerra...

Japón era totalmente dominante.

En un momento, las fuerzas imperiales ganaban terreno...

en el Pacífico, en el Índico...

y proyectaban su inmenso poder hasta Australia.

Pero, en el frente del Pacífico, una batalla estratégica crucial...

se perdía en Midway. En adelante,

el poder de las fuerzas imperiales comenzó a decaer.

Se volvió imposible mantener la fuerza de las tropas del frente.

Eventualmente, la isla de Okinawa se perdió en manos de los aliados.

Los B-29 volaron desde bases en Saipan y Tinian, y arrojaron bombas...

en 92 ciudades, comenzado por Tokio, reduciéndolas a pilas de escombros.

Las fábricas de municiones fueron destruidas una tras otra.

3.600.000 soldados fueron asesinados o heridos en la guerra.

1.470.000 civiles murieron o fueron heridos en suelo patrio.

Las víctimas totales de la guerra excedieron los 10.000.000.

Los días de Japón como nación conquistadora estaban contados.

Los planes para la denominada “Operación Olímpica”,

que planeaba desplegar un millón de tropas aliadas en suelo japonés,

estaban en marcha. Y más aún...

Ishiguro Tadaatsu, ministro de Agricultura y Comercio.

Este otoño esperamos la peor cosecha desde 1931.

Excepto los granjeros, los japoneses están al borde de morir de hambre.

¡Japón no tiene fuerzas para seguir la lucha!

¡Todos nosotros estamos al tanto de la situación!

Sin embargo, debemos continuar la lucha. Esa debe ser nuestra firme resolución.

La discusión duró unas tres horas...

pero seguían sin llegar a una decisión.

Como último recurso, el Consejo Imperial...

fue convocado para pedirle al emperador mismo que decidiera.

En presencia del emperador, a partir de las 11:50, el Consejo Imperial se reunió.

Pero, aún allí, no era fácil decidir.

Al final de la reunión, el emperador realizó la siguiente afirmación:

“Seguir adelante con la guerra...

sería enviar al pueblo de nuestra nación a su muerte.

Deseo un rápido fin de la guerra.”

A las 6:00 del 10 de agosto...

se transmitió un telegrama a los Aliados...

a través de Suecia y Suiza, países neutrales.

“Con la condición de que el estatus del emperador...

no se vea afectado de manera alguna,

los términos de la Declaración de Potsdam son aceptables”.

A las 9:30 del mismo día, el ministro de la Guerra Anami convocó...

a los oficiales con rango superior al de capitán...

a una reunión en el refugio subterráneo.

Si todo llevará a la paz o a la guerra...

depende de la respuesta de nuestros enemigos.

En adelante, no importa cuál sea nuestra situación...

no debemos apartarnos del austero camino de la disciplina militar.

Debemos evitar actuar por intereses personales.

Un hombre indisciplinado puede traer la ruina a nuestra nación.

Usted nos dijo una vez que sigamos su ejemplo, en avance o en retirada.

Pero ¿consideró acaso la retirada?

¡Si dudan de mí, mátenme!

Hisatsune Sakomizu. Secretario en jefe del Gabinete.

Intérprete Kihara, Ayudante del Gabinete.

Es cianuro de potasio.

Para un caso de emergencia.

Nunca se sabe cuándo las fuerzas militares pueden cambiar de opinión.

Si eso sucede, podemos hacerlo juntos.

Si deciden continuar luchando, será la ruina de todos.

Supongo que este será nuestro único escape.

A las 0:45 del 12 de agosto,

la estación de trasmisiones extranjeras interceptó un mensaje desde San Francisco.

Concernía a la cuestión de la aprobación condicional japonesa de la declaración...

y contenía la respuesta de los Aliados.

Coronel Arao, comandante de la Sección de Asuntos Militares.

Algo huele mal en esta respuesta de los Aliados.

Afirma que el emperador y la Administración japonesa...

estarán “sujetas” al comando de las fuerzas aliadas,

lo cual implica claramente nuestra subordinación. ¡No podemos aceptarlo!

¡Ministro, esto debe ser rechazado!

Si no es posible, debemos realizar el seppuku como protesta.

Se convocó de inmediato una reunión para discutir la respuesta aliada.

Bueno, respecto de la frase “sujeto al”, según el Departamento de Asuntos Extranjeros...

no refiere a subordinación, sino más bien a delimitación.

No está muy claro que podamos contar con eso.

¿La continuidad de la soberanía imperial será asegurada?

Esa cuestión debe ser reconfirmada.

Si no fuera así, debemos pelear hasta el último hombre.

Si intentamos cambiar los términos, todo el proceso habrá fracasado.

Y además iría contra la voluntad del emperador.

En medio del choque de opiniones, no se llegaba a ninguna decisión.

Se acordó que el Consejo Imperial volvería a reunirse...

para que el emperador resolviera el asunto de una vez por todas.

Tras la reunión, cuando el ministro de Asuntos Exteriores...

estaba por abandonar el edificio, generales del Ejército y de la Marina lo detuvieron.

Almirante Onishi, inventor del concepto kamikaze.

Si solo desplegamos otros 20.000.000 de tropas kamikazes,

Japón seguramente ganará.

Onishi, ya no es una cuestión de ganar o perder.

Ahora la elección es si el pueblo japonés vive o muere, solo eso.

¡No! ¡Otros 20 millones más!

¡Si enviamos la mitad de nuestra población como kamikazes, ganaremos!

Por favor, discúlpeme.

El 13 de agosto, un plan fue enviado al Ministerio de Guerra.

Proponía aislar el movimiento a favor de la paz que había aceptado la Declaración de Potsdam...

y colocar a Tokio bajo ley marcial.

- ¿Dos días más? - Sí.

El Consejo Imperial es mañana,

pero debemos retrasar la decisión del emperador...

dos días más.

No, no podemos hacer eso.

Lo siento.

Primer ministro.

El ministro de la Guerra es presionado por sus subordinados.

Y no solo eso.

Hay indicadores de que los militares pueden tomar el asunto en sus manos.

Necesitamos controlar a los militares.

Quizás debamos esperar.

Kobayashi, eso simplemente no funcionará.

Si perdemos esta oportunidad, los soviéticos nos invadirán en Manchuria, Corea, Sakhalin...

Y no solo allí, sino también en Hokkaido.

No, esta guerra debe ser finalizada, y debe finalizarse ahora.

El general Anami no lo soportará.

Entrada al refugio antiaéreo subterráneo.

El segundo Consejo Imperial comienza a las 10:50 del 14 de agosto.

El primer ministro Suzuki, entendiendo que el Consejo de Guerra no llegaba a una decisión,

tras oír las opiniones opuestas sobre la aceptación de la declaración,

reiteró su apoyo a la decisión inicial del emperador.

Hablo como representante de las Fuerzas Armadas.

Si aceptamos la declaración incondicionalmente,

el destino de la nación quedará al capricho del enemigo.

Por lo tanto, debemos hacer una petición adicional.

Si no la aceptan, entonces debemos entregarnos a la batalla.

Nuestro camino debe ser buscar la vida en la muerte.

Se hizo un espeluznante silencio.

Finalmente, el emperador se levantó tranquilamente de su asiento.

Entonces comenzó el día más largo de Japón.

EL EMPERADOR Y EL GENERAL (Nihon no ichiban nagai hi).

Escuché con atención los puntos principales de los argumentos opuestos.

Sin embargo, mi opinión respecto del asunto no ha cambiado,

es el mismo que expresé la última vez.

Es imposible seguir adelante con esta guerra.

Los oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas...

deben pensar que el desarme y una segura ocupación son cargas insoportables.

Entiendo cuánto anhela nuestro pueblo una muerte honorable...

como mártires de nuestra nación.

Sin embargo...

Sin embargo, sin importar lo que me suceda...

...mi pueblo... salven a mi pueblo.

Ya no puedo soportar...

dejarlos sufrir más tiempo.

Haré todo lo que está en mi poder.

Si creen que debo hablar directamente al pueblo,

entonces me pondré delante del micrófono.

Respecto de los oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas...

Si el Ministerio de Guerra o el de la Marina tiene alguna dificultad con ellos...

Iré a donde se me necesite, para hablar con ellos.

Suzuki.

Que el Gabinete...

prepare de inmediato todos los documentos...

requeridos para poner fin a la guerra.

Residencia oficial del primer ministro.

Prepararé la Proclamación de fin de guerra.

Haz un borrador de las órdenes para las Fuerzas Armadas.

No hay tiempo para llorar. Ocúpate, estamos retrasados.

Esto va a ser increíblemente duro.

La voluntad de la nación fue claramente pronunciada.

Claramente.

Ahora, prepáralo rápido... No, inmediatamente.

Un telegrama aceptando la Declaración de Potsdam.

¿Cuándo debemos enviarlo?

Al mismo tiempo que hagamos el anuncio público.

Para el telegrama a EE. UU. y China, usa a Kase Shunnichi, nuestro embajador suizo.

Para la URSS y Gran Bretaña, usa a Okamoto Suemasa, el embajador sueco.

- ¡El ministro ha vuelto! - ¿Qué? ¿El ministro?

- ¡Su excelencia! - ¡Ministro!

Ministro, díganos el resultado del Consejo Imperial.

El emperador tomó su decisión.

La declaración será aceptada sin condiciones. Eso dijo Su Majestad.

No tenemos otro camino más que permanecer leales a la voluntad imperial.

Su Majestad lo decretó a partir de su fe en la lealtad de las Fuerzas Armadas.

¡Nuestro plan era continuar la guerra!

¡Exijo saber por qué su Excelencia cambió de idea!

Su Majestad me dijo esto:

“Conozco muy bien tus sentimiento de angustia...

Sopórtalo, por favor”. Me lo dijo con lágrimas en sus ojos.

En lo que a mí respecta, ya no puedo oponerme a su voluntad.

¡Si alguno no está de acuerdo, desobedecerá sobre mi cadáver!

¿Y cuál dijo Su Majestad que será el destino de Japón?

Él dijo: “De ahora en adelante, quiero que Japón...

sea reconstruida como una nación pacífica.

Sin embargo, esa es una tarea desalentadora.

Además, llevará mucho tiempo.

Sin embargo,

si todo el pueblo unido coopera...

creo que lo podemos conseguir con certeza.

Yo también, junto con cada uno de ustedes,

me esforzaré al máximo”.

Por favor, ministro. Este es el momento en que debemos renunciar.

¡Por favor, renuncie!

Si usted renuncia, el Gabinete se desmoronará.

Serían incapaces de dar los pasos necesarios para terminar la guerra.

Se desarrollaría un nuevo estado de cosas.

Los militares asumirían la autoridad política.

¡La guerra seguiría y lucharíamos la batalla decisiva en nuestro suelo!

Cuartel General de la Guardia Imperial.

Teniente Mori. Oficina del comandante de la Guardia Imperial

¿Qué lo molesta?

Su Excelencia, ambos provenimos de la caballería.

Usted fue mi instructor favorito en la Universidad del Ejército.

Sí, lo sé.

¿Y vienes como un hijo a consultar a su padre?

Vamos, solo dilo.

Si Su Majestad decide que la guerra debe terminar...

quiero saber qué hará el Consejo Estratégico del Distrito Oriental.

¿El Consejo Estratégico del Distrito Oriental, eh? Casi nada.

Mira detrás de ti.

Aunque la Guardia Imperial es una entidad separada,

seguimos debajo del Distrito Oriental en el cuadro de organización.

El Consejo Estratégico es el cerebro del Distrito Oriental,

¿qué haríamos sin él?

Si se decide terminar la guerra, nos someteremos a la voluntad imperial.

- No habrá acciones evasivas. - Pero.

Jóvenes de la Sección de Asuntos Militares vinieron esta mañana...

solicitando que la Guardia Imperial se sublevara...

pero les dije que no.

Parece que los jóvenes no están listos para aceptar la realidad.

Pero mi resolución es inquebrantable.

El Distrito Oriental del Ejército también debe darse cuenta.

Nunca debemos oponernos a la voluntad de Su Majestad.

Es decir, solo si se decide que la guerra debe finalizar.

Cuerpo aéreo 302 del Ejército. Base aérea de Atsugi.

Comandante, parece que se decidió el fin de la guerra.

¿Qué? ¿La guerra terminará?

Si, recibimos un mensaje urgente.

No puede ser verdad. De todos modos, no significa nada.

¿Qué?

No importa qué deshonrosas decisiones tomen esos cobardes viejos estadistas,

ninguna tiene importancia.

¡Mientras esté a cargo de esta base aérea, lucharemos hasta el fin!

¡Fíjate en esas máquinas finamente forjadas y bien preservadas!

Ministerio del Ejército. Sección de Asuntos Militares.

Agencia de la Casa Imperial. Oficina de Enlace Militar.

Ministro Ishiwatari Marqués Kido Agencia de la Casa Imperial Guardián del Sello Real

El problema aquí es si la Marina y el Ejército lo aceptarán sin reaccionar.

Chambelán Hasunuma, jefe militar, ayudante de campo.

Nunca antes tuvieron que rendirse.

Preferirán morir antes que ser capturados.

Es el camino en el que fueron adoctrinados.

Ellos quieren una gloriosa victoria, una decisiva batalla final en nuestro suelo.

2.300.000 tropas terrestres se preparan para eso.

7.000 aviones kamikaze... y 3.000 barcos kamikazes...

No se quedarán con los brazos cruzados.

Jefe, el emperador hizo hincapié sobre ese punto.

En ese caso, envíen mensajeros a los ministros del Ejército y de la Marina.

Veamos lo que tienen que decir.

Asociación Japonesa de Radiodifusión.

Jefe Arakawa, Departamento Técnico.

¿Es cierto que se trasmitirá la “voz del emperador”?

Presidente Ohashi.

Sección de Asuntos Generales del Gabinete, Oficina del Director.

- ¿La guerra terminó? - Sí, se emitirá una Proclamación imperial.

Si se emitirá la voz de Su Majestad en vivo o una grabación,

aún está sujeto a decisión del Gabinete.

Cuando se decida qué se hará, lo sabrán.

Hagan los preparativos necesarios.

Hola, habla Sato.

No, aún no se decidió nada...

Pedirle al emperador que hable al micrófono es...

Es pedir demasiado.

¿Qué otra cosa podemos hacer?

¿Quién más podría anunciar el fin de la guerra a la gente?

Pero, para Su Majestad, ponerse directamente frente al micrófono es...

es simplemente demasiado.

Cuartel General de la Guardia Imperial. Estado Mayor.

¿Cómo protegeremos a la nación si aceptó la Declaración de Potsdam?

Si el desarme es requerido, ¿de qué sirven los militares?

Esta guerra solo podía terminar en la victoria o la aniquilación.

- ¿Qué hacen esos viejos estadistas? - Todo lo deciden esos políticos derrotistas.

Aprovecharon un momento de debilidad...

del emperador y la emperatriz, y los convencieron de rendirse.

Y nuestros oficiales solo repiten “los decretos imperiales son absolutos”.

¿Ya se cansaron de la guerra? ¿Tanto valoran sus vidas?

¿No les importa que Japón sea borrado de la faz del planeta?

Este no es momento de hablar.

No tiene sentido.

Ahora es momento de actuar.

No importa si fracasamos. Mostrémosle, con nuestra muerte, el verdadero camino japonés.

Es todo lo que podemos hacer.

¡Arrojen las herramientas! ¡Reúnanse!

Ciudad de Yokohama

¡Hacia la victoria, Asociación de Estudiantes!

¡Atención!

Capitán Sasaki, comandante de los Guardias de Yokohama.

¡Hombres! ¡Lo que siempre temimos está finalmente frente a nosotros!

¡Me han dicho que esos bastardos miembros del Gabinete planean...

implementar un despreciable plan!

¡Para que la guerra continúe, debemos asestar un golpe decisivo!

¡Y no serán solo ustedes, Guardias de Yokohama,

los que marcharán a Tokio!

¡Buscamos la participación de ciudadanos leales...

deseosos de dar su apoyo!

¡La hora de la Asamblea será anunciada pronto! ¡Pueden irse!

¡Saluden al capitán! ¡Ten-hut!

El sacerdote y su aprendiz, de Kurata Hyakuzo

El presidente Okashi de la Red de Radiodifusión está en línea.

Se decidió usar una grabación. Correcto.

No una transmisión en vivo, sino una grabación.

La grabación se hará en la Agencia de la Casa Imperial.

Tenga para las 15:00 los informes de los ingenieros de grabación.

En la Agencia de la Casa Imperial a las 15:00. Sí, señor.

Agencia de la Casa Imperial. Auditorio.

Director Kato, Oficina de Asuntos Generales.

Es suficientemente amplio, esté será el mejor lugar.

¿Empezamos con los preparativos cuando lleguen los ingenieros?

Anunciaré ahora las palabras del ministro Kido...

y del Ayudante de Campo Hasunuma...

a quienes se confió la voluntad de Su Majestad.

Para facilitar la calma,

Su Majestad desea visitar personalmente los Ministerios del Ejército y de la Marina.

Por favor, hagan los preparativos necesarios.

No, ya no perturbaremos más a Su Majestad.

Yo tomaré la responsabilidad de mantener a la Marina en orden.

Y yo haré lo mismo con el Ejército.

Por favor, infórmeselo a Su Majestad.

Ministerio del Ejército. Sala de Recepción del Ministerio de la Guerra.

Tadakazu Wakamatsu, viceministro de la Guerra.

Para que la noticia del fin de la guerra no cause desorden...

pedimos a los veteranos del Ejército dirigir las tropas.

Sugiyama Hajime, mariscal. 1º general comandante del Ejército.

- ¿Quién lo propuso? - Por instrucción del subjefe Kawabe...

y el ministro de la Guerra, que está en una conferencia del Gabinete...

redacté esta declaración.

Hata Shunroku, mariscal. 2º general comandante del Ejército

¿El ministro de la Guerra volverá aquí o no?

Está en una reunión de Gabinete, pero volverá aquí pronto.

Plan de Despliegue de Fuerza.

Primero, necesitamos que el ministro de la Guerra apruebe nuestro plan.

¿Creen que pueden convencerlo?

No. A esta altura será difícil.

Pero si el plan se desarrolla sin problemas, el ministro estará forzado a apoyarnos.

Luego, si queremos movilizar al Distrito Oriental del Ejército...

No...

Iré a convencer a Tanaka, el comandante del Ejército.

Finalmente, debemos asaltar el palacio y asumir el control.

Cortaremos toda comunicación con el exterior.

El primer paso es convencer y movilizar...

a la Guardia Imperial.

Hagan los arreglos necesarios.

Respecto de la grabación...

¿Su Majestad puede oírla inmediatamente?

Bueno...

No trajimos un reproductor. ¿Necesitamos uno?

A esta altura, no sabría decirlo.

Pero Su Majestad quizás quiera...

Sr. Nagatomo, necesitamos un reproductor de inmediato.

Sí, señor.

Esto marcará el rumbo para el Ejército. Lo que significa que...

cualquiera que se oponga a estas órdenes será culpable de traición...

y muerto como traidor.

Todos los miembros de división,

reúnanse inmediatamente en el salón de conferencias 1.

A las 15:15, el ministro dirigirá unas palabras.

Todos los miembros de división,

reúnanse inmediatamente en el salón de conferencias 1.

A las 15:15, el ministro dirigirá unas palabras.

¿Para qué oír las palabras del ministro ahora?

Todo está perdido.

Déjenlo quemarse. Que todo se queme.

Y cuando todo haya terminado, los oficiales del Ejército...

realizaremos juntos el glorioso seppuku.

La Gran Guerra de Asia Oriental ha llegado a un final sin sentido.

Pero quedará marcado para la eternidad...

que cada oficial del Ministerio del Ejército y del Estado Mayor realizó el seppuku.

Cuartel General del Distrito Oriental del Ejército.

¡Mayor Hatanaka, del Ministerio del Ejército!

Almirante Tanaka, comandante del Distrito Oriental del Ejército.

- Por favor, no se reúna con ellos. - ¡Su Excelencia!

No. Quiero verlos y decirles unas palabras.

Entre.

¡Entra el mayor Tanaka, del Ministerio del Ejército!

¿Qué quieres hablar conmigo?

¡Ya sé lo que están planeando! ¡No necesitas decirlo!

¡Ahora vete!

¿Qué demora tanto a Tanaka?

Estamos en una encrucijada. Podría suceder cualquier cosa.

¿Podrá Hatanaka convencer al Distrito Oriental del Ejército?

No...

A esta altura, eso podría no ser posible.

Quizás no puedan actuar ahora, pero finalmente no tendrán opción.

¡Ya lo sé! Pero... pero...

Son las 3:50, casi las 4:00...

Hay cambio de turno en la seguridad del Palacio.

El Regimiento 1 toma el control, entonces el Regimiento 2, del coronel Haga, iza la bandera.

Deben estar marchando hacia la puerta noroeste.

Palacio Imperial. Puerta Noroeste.

Coronel Haga, comandante del 2º Regimiento de la Guardia Imperial.

Borrador del Decreto Imperial que da por finalizada la guerra.

El Gabinete inició las deliberaciones sobre el borrador del decreto imperial.

Se estima que les llevará una hora, así que la grabación comenzará a las 6:00.

¿Entonces será hacia las 6:00?

Sí. Según el protocolo, luego de completar el borrador...

el primer ministro lo presentará a Su Majestad, que lo firmará y sellará.

¿Será a las 6?

Para entonces debemos haber terminado con los preparativos.

Necesitamos tiempo. Aún debemos enviar telegramas a los Aliados.

Ministerio del Ejército. Salón de Conferencias.

Así que los oficiales de Ichigayadai se suicidarán.

Entiendo, eso será glorioso.

Pero esa es una decisión final para tomar.

Tenemos deberes que cumplir primero.

¿La guerra terminará con un decreto imperial...

o lucharemos hasta el último hombre?

¡Solo una de esas opciones es posible!

Pero, Ida, ¿cuál de ellas servirá mejor a la nación?

No se puede saber hasta que suceda.

Nadie puede predecir cuál será mejor o peor.

Así que debemos dejar nuestro destino al cielo,

y si hacemos eso, debemos hacerlo como soldados.

Deje que nos acusen de insurrección. Que nos injurien como traidores.

¿No deberíamos entrar en el palacio, disuadir a Su Majestad...

y tomar el honorable camino de la resistencia?

Por supuesto, no sabemos qué decisión favorecerá el cielo.

Pero no importa cuál sea.

El juicio será hecho por la historia.

Ida, quiero arriesgarlo todo, esta noche.

Creo que debemos actuar, y que actuar es mucho más correcto...

que el seppuku de los oficiales de Ichigayadai.

Ya contactamos con la Guardia Imperial, los arreglos están hechos.

En virtud de nuestros actos, el Distrito Oriental del Ejército...

y todas las Fuerzas Armadas nos apoyarán!

Sin embargo...

Me pregunto si podemos vencer a un enemigo tan poderoso...

Y qué si...

¡Coronel Ida! ¡Sigue pensando en términos de éxito o fracaso!

¡Lo mismo se aplica al decreto imperial!

¿Preservará nuestra nación o la destruirá?

¿Quién conoce el verdadero camino? ¿El primer ministro, el ministro de la Marina o el del Ejército?

¡Nadie! ¡Por eso debemos sublevarnos!

!Ida, apruebe nuestros planes por favor!

¡Ida, el hecho es que la guerra continúa!

Según un mensaje del Distrito Oriental...

una poderosa flota enemiga se acerca a la península de Boso.

Si perdemos nuestra voluntad de pelear, Japón será destruido de un golpe.

¡Ida! ¡Es el momento de apostar nuestras vidas y sublevarnos por Japón!

Hatanaka.

Un espíritu puro arde dentro de ti.

Y yo aprecio y apruebo eso.

Pero no debemos tomar acciones.

Ustedes pueden hacerlo por si mismos.

De otro modo, yo, tú y el resto de nosotros moriremos mañana.

Puedo aceptar que se declare que “no podemos proseguir la guerra”.

Militarmente hablando, nuestra nación se desmoronó.

Perdimos algunas batallas, pero el veredicto aún no se estableció.

¿Aún no se estableció?

El Ejército y la Marina tienen diferentes perspectivas.

Si perdimos, entonces fue por problemas logísticos.

¿Qué?

En tres años desde el comienzo de la guerra,

el Ejército solo peleó en pequeñas islas.

No nos involucramos en una batalla real.

Solo una batalla decisiva en suelo patrio pudo dictar un verdadero veredicto.

Ministro, ¿está usted diciendo que la guerra...

no fue más que una serie de pequeñas escaramuzas?

Enviamos 205.000 soldados a la batalla, de los cuales perdimos 200.000.

¿Se atreve a calificar de meros “problemas logísticos” a derrotas trágicas como Leyte?

Ministro de la Guerra, ¿está pasando la culpa a otro departamento?

Considere las bajas: enviamos 236.0000 hombres a Burma y perdimos 164.000.

Enviamos 102.000 a Okinawa, y 90.000 fueron asesinados.

Y en Okinawa, no fueron solo soldados: 92.000 civiles también fueron asesinados.

¡Esa es la cuestión que estoy planteando!

¿Qué?

¿Por qué tantos de nosotros se tragaron sus lágrimas y murieron?

Es fácil entender cómo terminó todo.

Pero todos lo hicieron por amor a Japón,

creyendo firmemente en nuestra victoria.

Si perdimos y no podemos proseguir la guerra...

entonces 3.000.000 de personas dieron sus vidas por nada.

Mientras hablamos, 7 millones aún siguen peleando allá afuera.

Si serán derrotados, ¿no podría ser en una derrota gloriosa?

¿No es esa nuestra obligación para con ellos?

Creo que no debemos decir que “no podemos proseguir la guerra”.

Debemos modificarlo y decir que la “fortuna de la guerra no nos favoreció”.

No. Esa es su posición.

Yo sostengo una opinión diferente.

Agencia de la Casa Imperial. Oficina del jefe de la Dirección General.

¿Así que no se hará a las 6:00?

¿Cuándo entonces?

Creo que se podrá hacer a las 7:00.

Sí, a las 7:00. Adiós.

Seguro, a las 7:00. No se hará a las 7:00.

Jefe, ¿qué sucede?

Es complicado. No se trata solo del fin de la guerra,

sino de cómo manejaremos al Ejército.

Jefe, debo volver al Ministerio de la Marina por unos asuntos urgentes.

Pero debes asegurarte de que lea “no podemos proseguir la guerra”.

Nuestra derrota debe anunciarse al pueblo de manera honesta.

¿Entiendes? Estamos aquí ahora, no debemos mentirle al pueblo.

Cuartel General del Distrito Oriental. Centro de Mando Regional.

Informes de los Barcos 17 y 23.

La disposición de las fuerzas enemigas que se aproxima a Boso es esta:

un portaviones tipo Enterprise, dos portaviones tipo Hornet,

7 cruceros y 19 destructores se dirigen al norte en formación de flota.

Repito...

Señor, ¿puedo pasar?

Comandante, de acuerdo a un informe de Yokochin...

se tomó la decisión final de terminar la guerra.

- Bueno, eso es un regalo de cielo. - ¿Señor?

Qué raro. Mi malaria no se exterioriza hoy.

Hablaré esta noche a una asamblea de todos los jefes de división.

Preparo el discurso pero es un momento difícil.

Subcomandante, no se preocupe por nuestros insulsos superiores.

Pero...

¿Alguna novedad de la flota enemiga que se dirige a Boso?

Es una flota, con tres portaviones.

Se le ordenó al escuadrón 207 de Kodama interceptarlos.

¿Tres portaviones, eh?

Esa no es una escuelita de peces. Bueno, eso es problema de Kodama.

Afuera hay un millón de tropas aliadas tratando de invadir la patria...

Que buscan destruir nuestra base aérea de Atsugi.

¡Los sacaré a todos del agua! La guerra...

Subcomandante, la guerra no finalizará hasta que termine.

Verá, en realidad, no está listo...

¿Aún no se hizo? Debe estar bromeando. Ya pasaron las 6:00.

Usted no suele hablar así, Sr. Sato.

Páseme el jefe de la Sección de Asuntos Generales del Gabinete.

Si no sabemos a qué hora se hará la grabación, qué podemos...

¿Qué? ¿El ministro de la Marina se retira?

Sí. Los ministros de la Marina y del Ejército tienen asuntos urgentes y deben irse.

Las deliberaciones sobre el borrador del decreto imperial van lentas.

Ahora mismo, el ministro de la Marina...

¿Qué? ¿Eh?

Un tiempo estimado...

¡Jefe! El ministro de la Marina volvió.

Jefe,

llegué a un acuerdo con el ministro de la Guerra: Debe leerse...

el “estado de la guerra nunca se volverá a nuestro favor”. Modifíquelo así.

Pero no dijo usted...

Jefe... Modifíquelo así.

¿Así que las deliberaciones sobre el borrador se aceleraron?

Esas son buenas nuevas. ¿Cuándo piensa que terminarán?

Ahora se estima que terminarán a las 7:00 o 7:30.

Más tarde hablaremos con más detalle. Adiós.

¿Quién pensaría que el almirante Yonai acordaría?

Esa es una considerable concesión de su parte.

El ministro de la Marina debió presionarlo cuando estuvo aquí.

Quizás ahora realmente entiende la angustia del general Anami.

De todos modos, ahora todo se desarrollará sin problemas.

No seamos demasiado optimistas.

Quién sabe qué sucederá cuando Anami vuelva del Ministerio del Ejército.

Hasta que se termine la Proclamación, no podemos respirar tranquilos.

Un decreto imperial sin la firma del ministro de la Guerra...

es solo un papelucho que no puede ser publicado.

La asamblea de emergencia es a las 12:00.

Antes de que partamos a Tokio...

debemos reclutar la ayuda de la guarnición en Tsurumi Sojiji,

y así reforzados actuaremos unidos.

¡Nuestros objetivos son los siguientes!

Como el mariscal Pietro Badoglio de Italia, que proyectó...

la rendición incondicional, el gran idiota...

del primer ministro Suzuki, miembro del Gabinete, y...

el resto de los “altos estadistas” deben ser atacados.

El borrador de la Proclamación Imperial fue completado.

¿Completado? ¿Así que ya hay una Proclamación terminando la guerra?

Muy bien. Debemos enviar esto al Palacio inmediatamente.

Sano Esaku, empleado de la Oficina de Asuntos Generales.

Su Majestad leerá esto en la sesión de grabación.

Por favor, lléveselo inmediatamente.

El equipo de grabación lo esperó todo el día.

- Dese prisa ¿de acuerdo? - Sí, señor.

Sano Komonta, administrador de la Oficina del Gabinete.

Un documento oficial requiere firma y sello del emperador.

Y cada ministro recibirá una copia.

Asegúrese de no cometer errores. La velocidad es esencial.

Estamos muy retrasados. Me pregunto cuándo planean transmitir esto.

No, es muy tarde para transmitirlo esta noche.

Ni siquiera podemos anunciarlo públicamente.

Se dedicó mucho tiempo a decidir sobre el texto.

¿Y qué tal hacia las 7:00 de mañana?

Cuando más pronto lo transmitamos, mejor.

No. Quiero que esperen hasta el 16.

Esta transmisión debe ser oída por todas nuestras tropas.

El enemigo les pedirá que depongan las armas,

así que, en particular los que están en el frente,

necesitarán un tiempo para convencerse.

¿Enviamos telegramas a los aliados sobre nuestra rendición, pero...

esperaremos dos días para decírselo a nuestro pueblo?

Pero si lo hacemos mañana por la mañana, la audiencia no será grande.

Los granjeros se levantan temprano, ya estarán en los campos.

Quizás no sea la hora apropiada para la transmisión.

¡No sea ridículo!

No sea ridículo.

Demorarlo hasta el 16 dará más tiempo para que las cosas se pongan muy mal.

Podemos hacer un anuncio preliminar en los noticieros de esta noche.

Entonces podremos transmitirlo mañana al mediodía.

Creo que esa es la mejor manera de manejarlo...

- No, eso sería... - Sí, eso sería lo mejor.

Debemos terminar con esto como lo decidió el Gabinete.

Pero, primer ministro...

La transmisión será mañana al mediodía.

La línea del frente debe estar informada para entonces.

Confío en que el ministro de la Guerra no ahorrará esfuerzos para asegurarse de eso.

Volveré mañana a Hiroshima con su Excelencia Hata.

Gracias por su gran esfuerzo.

¿Puede decirme el verdadero propósito del Ejército?

¿Verdadero propósito? No hay tal cosa.

Teniente coronel Shiraishi. 2º general del Estado Mayor del Ejército.

Debe haber una razón para que el Ejército aceptara la rendición tan rápido.

Lideradas por Su Excelencia, el general Anami, las tropas se retirarán de modo ordenado.

¿No hay intenciones ocultas?

Es como usted dice.

Entiendo. Ya sea que continuemos peleando o no,

creo que se escogió el mejor camino.

¿Vuelve a sus cuarteles?

No, aún es temprano.

Visitaré al Cte. Mori de la Guardia Imperial, hace tiempo que no lo veo.

Nos dijeron que Su Majestad hará una grabación hoy.

¿A qué hora será eso?

Podrían requerirse los servicios de la Guardia Imperial,

por lo tanto necesitamos saber los detalles.

¿Ya se hizo esa grabación, no?

El ayudante de campo y el resto de nosotros oímos que se haría una,

pero no se nos dieron detalles.

- Pero... - Aguarde.

Estoy seguro de que ellos no saben.

Esas fueron las órdenes del ministro de la Marina sobre la rendición incondicional. Pero,

respecto de la actitud que tomaremos en la base aérea Atsugi,

déjenme ser claro en esto.

Sin importar las circunstancias que se presenten,

entraré resueltamente en batalla.

Y espero que mis oficiales sigan mi ejemplo.

La orden del ministro de la Marina era que...

debe cumplirse absolutamente con el decreto imperial.

¿Sugiere que actuemos contra esas órdenes?

Yo responderé esa pregunta.

Es imposible que nuestras acciones contraríen la voluntad imperial.

Una flota enemiga ha llegado a la península de Boso.

El escuadrón 207 de la base aérea de Kodama en Saitama...

se está preparando para atacar.

¡La guerra no terminó!

Escuadrón 207.

Prefectura Saitama. Base aérea de Kodama.

Coronel Yanaka, comandante de brigada de la Fuerza Aérea.

Nuestro objetivo está a 400 km de la península de Boso.

Es una flota de unos 30 barcos, incluyendo tres portaviones.

Salimos con el propósito de atacar al amanecer. Hora de despegue:

¡La medianoche!

En honor de esta misión, al leal pueblo de Kodama...

se le permitió darles una despedida especial.

Para los que vivieron bajo la sombra de los bombarderos enemigos,

para la gente del frente civil cuyos dientes rechinaban de sufrimiento,

hoy es el día en que pintamos el sol naciente en nuestras alas...

y mostramos a esta buena gente nuestra grandiosa formación de 36 aviones.

La guerra por la patria ahora comienza. El surgimiento o la caída...

de nuestro imperio se balancea en las alas de ustedes, nuestros héroes.

Agencia de la Casa Imperial. Oficina de la Sección de Asuntos Generales

Ya casi termino.

El emperador leyó la Proclamación e hizo modificaciones en 5 lugares.

¿Qué?

Pero...

Pero retranscribirlo me llevará más de una hora.

No hay más remedio. Coloca un parche sobre las partes modificadas y rehazlas.

Contactamos al Gabinete por este asunto y están aterrados.

No hay más remedio. Nunca lo pediría pero,

¿alguien podría ayudarme?

“... la tendencia general del mundo se volvió contra los intereses de Japón.

Aún más, el enemigo comenzó a usar una nueva y más cruel bomba...

para causar devastación...” - Aguarda, aguarda.

“...el enemigo comenzó a usar una nueva y más cruel bomba...

para causar devastación...” - No es como debe ir.

“...el enemigo comenzó a usar una nueva y más cruel bomba...

para masacrar inocentes”. Luego de eso va “y causar devastación”.

No tenemos tiempo. Solo escríbelo con letra pequeña cerca de la línea.

Ahora tendré una audiencia con Su Majestad...

y recibiré la firma imperial y el sello en el decreto.

El espíritu de las alas de nuestros intrépidos cadetes...

es el espíritu de la victoria.

Quisiera poder enviar una foto a mi madre...

del espléndido hundimiento del barco enemigo.

Los siete botones gastados por nuestros cadetes de sangre joven...

son los del cerezo floreciente y el ancla.

Como siempre, hoy vuelan, vuelan sobre Kasumigaura,

sobre cuyas nubes de gran esperanza emerge.

Los brazos de nuestros ardientes y vibrantes cadetes...

son gatillos de metal, sus corazones son bolas de fuego.

Hirohito.

Primer ministro...

Me llegó el rumor sobre cierto malestar en las líneas de la Guardia Imperial.

¿Oyó eso, primer ministro?

Yo... no lo había oído, nadie me lo dijo.

Pero eso es ridículo. No lo creo de la Guardia Imperial.

Ellos mismos se comprometieron a proteger a Su Majestad.

El jefe del Estado Mayor debe obedecer al comandante de la Guardia Imperial,

así que el problema es el comandante mismo.

Hay muchos potenciales camaradas entre los oficiales al mando.

Si se nos unen suficientes, él también deberá hacerlo.

No, eso no será tan fácil.

Convencerlo será extremadamente difícil.

Nos tomaremos el trabajo.

Primero, cazaremos al teniente coronel Ida.

Pero si se realiza la transmisión estamos perdidos.

Debemos movernos esta noche.

Tenemos que hacerlo esta noche, no importa cómo.

Por cierto, pude contactar a Kuroda en la escuela de vuelo.

Aparecerá en cualquier momento.

Kuroda cogerá un escuadrón y sobrevolará el Palacio.

Nos darán abrigo y aliento.

Inspirará a la Fuerza Aérea a sublevarse.

Silencio.

Este anuncio es para todos en nuestra nación.

Habrá una importante transmisión mañana al mediodía, 15 de agosto.

Todos en la nación deben escucharla.

Bien, entonces tenemos hasta mañana.

Convenzamos rápido al comandante de la Guardia Imperial.

Y para convencer al ministro de la Guerra...

Tenemos a la persona apropiada: el teniente coronel Takeshita, de la Sección de Asuntos del Ejército.

Su hermana es la esposa del ministro de la Guerra. Son cuñados.

“La decisión imperial ha sido tomada.

Todos los militares deben obedecer la voluntad imperial.

Que la deshonra no caiga sobre nuestras ilustres tradiciones y brillantes hazañas...

ni siquiera en este momento final.

Que ni un soldado cometa un acto ciego o una imprudencia.

Sinceramente deseo que todos demuestren al pueblo...

el honor y la gloria del ejército imperial.

Con humildad trago abundantes lágrimas...

y así se los ordeno a todos ustedes.

El decreto imperial adjunto será anunciado el día 15 al mediodía,

hora programada para la transmisión de radio de Su Majestad,

con lo cual nuestro deseo es de profunda empatía con la voluntad imperial”.

Esto será telegrafiado de inmediato a todas las unidad del ejército.

Arao.

¿Sí?

Quiero que los jóvenes oficiales militares vivan.

¿Disculpe?

Quiero que haya un camino para que ellos sigan sirviendo...

Digamos, convertirse en oficiales de policía por ejemplo.

¿Regresa al Gabinete?

Ya hice mis rondas hoy...

yendo de la residencia del primer ministro al Ministerio del Ejército.

Fue un día ocupado, pero creo que hice todo lo que podía hacer.

El decreto imperial fue completado,

el emperador firmó y estampó el sello así que ya está, ¿no?

- Usted sabe que... - Sabe que no puede anunciarse...

solo con la firma y el sello de Su Majestad.

El primer ministro y sus colegas deben refrendarlo. Enseguida lo harán.

Solo un poco más de tiempo. Solo un poco más.

Suzuki Kantaro.

Palacio Imperial. Cuartel General de la Guardia Imperial.

Así que usted dice que este plan...

fue autorizado por el ministro de la Guerra, el jefe del Estado Mayor,

el comandante del Ejército del Distrito Oriental y el comandante de la Guardia Imperial, ¿es así?

Correcto.

- ¿Está seguro? - ¡Capitán, señor!

¿Podríamos armar un plan tan importante nosotros solos?

Anami Korechika.

Su Majestad hará pronto sus grabaciones.

Ahora iré a la Agencia de la Casa Imperial.

- ¿Convencieron al comandante Mori? - Todos, excepto él, están con nosotros.

¡Es momento de que usted se involucre!

El comandante Mori fue nuestro instructor en la Escuela Militar.

Nos trató como niños, no pudimos persuadirlo.

Me pregunto si podré hacer algo mejor...

No, sin importar quién va, él seguramente...

Si el comandante se opone al plan, ¿entonces qué?

Si usted va a verlo, Ida, estoy seguro que lo aprobará.

Si decide hacerlo y él no lo aprueba,

no tendremos más opción que abandonar el plan.

¡Ida! La cuestión ya no es si triunfamos o fracasamos.

Ya se lo expliqué.

- ¿El Distrito Oriental se moviliza? - Fui a persuadir a su comandante...

pero no sabemos cuántos se nos unirán.

Pero si la Guardia imperial se subleva y sitia el palacio, todo el Ejército la seguirá.

- Pero su comandante es... - Por eso necesitamos que se lo pida.

Si lo hace y el comandante Mori no cede,

entonces valerosamente abandonaremos este plan.

¡Ida, por favor! ¡Ayúdenos!

Hatanaka...

casi no hay posibilidad de convencer al comandante Mori.

Pero haré lo que pueda.

¿Sí?

Hatanaka.

Estaba seguro de que cada oficial aquí, en Ichigadai, debía suicidarse.

Pero es más fácil decirlo que hacerlo.

Sin embargo,

fui estremecido por su singular pasión.

Lo arriesgaré todo por usted.

- Entonces usted, Ida.., - Sin embargo, Hatanaka...

Si no puedo convencer al comandante, abortarán este plan, ¿verdad?

¡Sí, señor!

Guardias de Yokohama. Templo Tsurumi Soji.

¡La palabra “rendición” no está en el diccionario del Ejército Imperial!

¡Debemos pelear hasta el último hombre!

- Por eso, bastardos... - Pero, señor,

no hubo orden de movilizarnos desde los cuarteles de Shibuya.

¡No me venga con tonterías!

Oyeron las noticias. Habrá una transmisión importante mañana al mediodía.

¡No tenemos un segundo que perder!

¡Unámonos en acción inmediatamente!

- Los ministros terminaron la refrenda. - Entonces, podemos comenzar.

Enviaremos los telegramas a los aliados ahora.

¿De acuerdo? Adiós entonces.

- Debemos... - Envíelos.

Ya todo terminó.

Las 11:00.

Fue un largo día.

No creo que pueda haber uno más largo.

El Gabinete de ministros, habiéndose reunido continuadamente desde el día 9...

estaba abrumado por una profunda fatiga física y mental.

Muchos de ellos cayeron en un estado cercano al abatimiento.

Todo tipo de pensamientos iban y venían en su entumecimiento.

Algunos intentaban comprender el sentido de la primera derrota de la nación en su historia...

Algunos no podían parar de pensar en las consecuencias de terminar la guerra...

Bombas atómicas destruyendo ciudad tras ciudad, una tras otra...

Un millón de tropas aliadas inundando la península de Kyushu, en Satsuma,

y la bahía de Kanto en Kujururi.

La Unión Soviética en Hokkaido... No, la Unión Soviética marchando al sur...

hacia las penínsulas coreanas, hasta Kyushu del norte, incluso hasta Chugoku.

Japón dividido en dos partes... hombres, mujeres, incluso niños y ancianos...

cayendo muertos entre horribles columnas de humo de pólvora...

Japón convirtiéndose en la isla de la muerte, montañas hechas de 80 millones de cadáveres...

Pero el agotamiento físico aplastó estos vagos pensamientos.

Estos pensamientos se desvanecían y fueron reemplazados por un último:

“Estoy cansado. Fue un largo día. Fue un día verdaderamente largo,

pero este largo día finalmente terminó”.

En ese pensamiento estaban unidos, y todos estaban equivocados.

El largo día estaba lejos de terminar, solo la mitad había transcurrido.

¿El comandante de la Guardia está con un invitado? ¿Quién es?

El teniente coronel Shiraishi, del Estado Mayor del Ejército.

¿El coronel Shiraishi no es el cuñado del comandante de la Guardia?

¡No tenemos tiempo para eso!

¡Ida! Mientras estás aquí, iré a los cuarteles Shibui en Surugadai.

¿Los cuarteles en Surugadai?

¡Sí! Apelaré al teniente coronel Takeshita de la Sección de Asuntos Militares.

Le pediré que el ministro de la Guerra tome acciones.

- Estoy en deuda con usted. - No.

Estoy feliz de que las cosas se hayan resuelto sin incidentes.

Discúlpeme.

Durante estas reuniones sobre el fin de la guerra...

hable como representante de las Fuerzas Armadas...

y fui muy obstinado al expresar mis opiniones.

Ahora quiero expresar humildemente mis disculpas.

Mi honesta intención era simplemente proteger la nación. No tenía otro propósito.

Por favor, entiéndame y perdóneme.

Lo entiendo muy bien.

Quiero agradecerle con todo mi corazón sus francas opiniones.

Lo que se dijo provino de nuestra preocupación por la nación.

Pero, general Anami...

La nación de Japón está en paz.

No siento mucha ansiedad por su futuro.

Yo también creo lo mismo, créame.

Esto me fue enviado desde el frente del sur.

No fumo, así que se los traje, quizás le den placer.

Anami, amigo mío, tienes una elocuente forma de decir adiós.

¿Cómo de alta debe ser mi voz?

Su tono normal de voz estará bien.

Tras considerar el estado general del mundo, y las condiciones específicas del imperio...

decidimos que resolver la situación requería una medida extraordinaria...

que anunciamos ahora a nuestros buenos y leales súbditos.

Manteniendo a nuestros cadetes superiores en alta estima,

cada vez que oímos de sus distinguidas hazañas, nos emocionamos.

Firmemente preparado, estimulado su espíritu de ataque,

ningún enemigo es rival para el espíritu Yamato.

Sin embargo, el conflicto ya ha durado cerca de cuatro años.

Los oficiales del Ejército y la Marina encabezaron un valioso esfuerzo de guerra.

Fueron diligentemente apoyados por nuestros Servidores en el gobierno.

Ellos fueron devotamente servidos por 1 millón de súbditos.

A pesar del hecho de que cada uno dio lo mejor,

la situación de guerra se desarrolló de un modo desventajoso para la nación.

Quisiera poder enviar a mi madre una foto...

del esplendido barco enemigo hundiéndose.

Y aún más, si continuáramos luchando...

no solo nuestra nación sería destruida y nuestros súbditos eliminados,

sino que, finalmente, toda la civilización humana se desvanecería de la tierra.

En ese caso, cómo podemos preservar las multitudes de nuestro pueblo...

¡Los últimos 12 aviones han despegado, señor!

Su Excelencia. El 2º regimiento de infantería de la Guardia Imperial...

ya está en el recinto del palacio, con banderas militares en alto.

Se sublevarán y tomarán el palacio a las 2:00.

Estamos contra los gobernantes derrotistas que esperan que podemos inducir...

al emperador a mantenerse como mera figura decorativa.

¿El emperador un títere? ¿El pueblo totalmente desmoralizado?

¿Nuestra patria devastada? ¿Eso le parece aceptable?

Francamente, dejan que Su Majestad limpie la basura de la guerra que perdieron...

mientras intentan evadir responsabilidades. Eso hacen los ministros.

Pueden decir lo que quieran, pero ahora que el emperador tomó su decisión...

no puedo consentir ninguna acción que se oponga a su voluntad.

¡Pero, Su Excelencia!

Agencia de la Casa Imperial. Oficina del Chambelán.

Sería desafortunado si se destapa. ¿Tienen un contenedor apropiado?

Creo que se puede encontrar algo.

Apreciaremos mucho que encuentren un contenedor adecuado.

- ¿Qué tal algo como esto? - Sí, eso servirá. Gracias.

Se transmitirá al mediodía. ¿Dónde podemos mantenerlo a salvo?

¿El comandante izó una bandera militar en el terreno del palacio?

¿El coronel Haga aceptó?

Sí. Se sublevarán a las 2:00. Sitiarán el palacio.

Y otros cuatro comandantes dieron consentimiento proactivo a nuestro plan.

¿Y el comandante de la Guardia?

No, solo el comandante de la Guardia no aceptó.

Ida y Shiizaki todavía tratan de convencerlo. Es cuestión de tiempo.

Coronel Takeshita, queremos pedirle que persuada al ministro de la Guerra.

Solo usted puede hacerlo.

Pero aunque le explicara todo, a esta altura él no...

¡No, funcionará!

Pero solo si usted habla con él, coronel Takeshita. ¡Por favor!

No hay tiempo. Debo volver con los Guardias Imperiales.

Si llegamos hasta aquí, lo haremos por la fuerza bruta si es necesario.

coronel Takeshita.

No le pedimos que acepte inmediatamente.

Pero si todo marcha de acuerdo al plan, entonces únase a nosotros.

Hatanaka, iré a ver al ministro inmediatamente.

No sé si le pediré que actúe, pero estoy un poco preocupado por él.

¿La estación de transmisión se la llevará?

Si la transmisión se hará desde la estación, creo que es lo más indicado.

Pero...

hay motivos para preocuparse...

por llevarnos esta grabación en medio de la noche. Además,

oímos que hay malestar entre elementos del Ejército.

Si es el caso, quizá sea mejor guardarla aquí, en la Casa Imperial.

Pero este no es lugar apropiado para mantenerla a salvo.

Quizá el chambelán y sus hombres puedan cuidarla, como a Su Majestad.

Ya veo. En ese caso, no veo problema en custodiarla.

Su Excelencia...

Ya he dicho todo lo que quería decir.

No...

Algo más.

Si no hay batalla decisiva en nuestro suelo, si la guerra termina tan ignominiosamente,

¿no sería una traición a los heroicos espíritus...

de los más de 3 millones que dieron sus vidas en el frente?

Incluso mientras hablamos, pilotos kamikaze lanzan...

un ataque contra la flota enemiga.

Si en vez de luchar hasta el último soldado...

bajamos nuestras armas por orden del emperador...

Es nuestro deber, pero es una falta de responsabilidad.

¿Qué pensaría entonces la gente de los militares?

¿No nos considerarían egoístas y cobardes?

Su Excelencia. No diré más.

Es el momento de que los militares apuesten sus vidas...

y la Guardia Imperial debe estar en la vanguardia.

Por favor... si puedo tener la resolución de su Excelencia.

Ahora entiendo bien lo que ustedes se proponen.

Siendo franco, estoy impresionado.

Ahora iré al santuario de Jingu.

Como un simple japonés...

voy a inclinarme frente al santuario de Meiji Jingu...

y decidiré qué camino tomar.

Escucharé allí también lo que el jefe del Estado Mayor tiene que decir.

¡Sí, señor! ¡Adiós!

El Cap. Kuroda de la Escuela de Pilotos está con nosotros.

¿Cómo ha ido?

Creo que actuará. Irá a hablar con el jefe del Estado Mayor.

Entonces él...

Luego les cuento. Shiizaki también vino, esperen aquí con ellos.

¡Muy bien, señor!

¡Teniente coronel Hatanaka entrando!

Sr. Shiizaki...

¿Qué sucede?

Su Excelencia va a ir a Meiji Jingu.

¡Usted no va a ir a Meiji Jingu, irá al palacio!

¿Qué?

¿Quién diablos eres?

El capitán Kuroda de la Escuela de Pilotos.

He venido al enterarme de la sublevación de la Guardia Imperial.

¿Qué sublevación?

Excelencia, respecto a la sublevación, ¿qué ha decidido?

¡No he decidido nada!

Teniente coronel Hatanaka, es nuestra última oportunidad.

No podemos demorarnos, se acaba el tiempo.

¡Excelencia, se lo imploramos! ¡Reconsidérelo, por favor!

¡He dicho que no!

¡Su Excelencia!

- ¡Insolente! - ¡Su Excelencia!

Bastardos...

Hatanaka, ¿qué has hecho?

No pude convencer al comandante... No hay tiempo...

No tenía tiempo, así que tuve que hacerlo...

¡Ida! Juntos, rápido...

Debemos ir lo más rápido posible al Distrito Oriental del Ejército...

¡Ida, por favor!

Ve y convence al Distrito Oriental para sublevarse.

Agencia de la Casa Imperial. Oficina del Secretario Privado de la Emperatriz.

Órdenes para la Guardia Imperial. 15 de agosto, 2:00.

Uno: Los guardias imperiales deben destruir el plan del enemigo,

apoyar el emperador y proteger a la nación.

Dos: El comandante del 1º Regimiento de Infantería...

tomará el mando de los tropas estacionadas en el 1º y 2º campo de desfile...

y procederá a ocupar los campos ecuestres del castillo principal...

para evitar intrusiones a los departamentos del emperador.

Además, una compañía deberá ocupar la Oficina de Transmisiones de Tokio...

y detener toda actividad de transmisión.

Tercero...

¡Deprisa! ¡Más rápido! ¡Más rápido!

El Comando de Artillería de la Guardia Imperial debe estar alerta.

Ocho: El comandante de Asuntos Técnicos de la Guardia Imperial debe estar alerta.

Nueve: El capitán de la Artillería de la Guardia Imperial debe vigilar el palacio.

Diez: El jefe de Comunicaciones de la Guardia Imperial debe cortar...

todas las comunicaciones hacia y desde el palacio...

excepto las que van al Cuartel General de la Guardia Imperial.

Once: Estas órdenes provienen del Cuartel General de la Guardia Imperial.

Firma: Mori Takeshi, comandante de la Guardia Imperial.

Nosotros, del Ministerio de la Guerra, por orden del Cuartel General de la Guardia Imperial...

fuimos secundados por oficiales del Estado Mayor de la Guardia imperial.

La orden para asegurar el palacio será enviada formalmente pronto,

así que desplieguen las tropas inmediatamente.

¿El ministro de la Guerra vendrá, como estaba previsto?

¡Sí, señor, pronto!

- Muy bien, tercer capitán. - ¡Sí, señor!

¡Comandante!

¡El regimiento debe ocupar de inmediato el palacio y asegurarlo!

- ¡Alinearse! - ¡Carguen las armas!

¡Cojan las espadas!

- ¡Llévenselos! - ¡En posición, deprisa!

Guardias de Yokohama. Dormitorio para nuevos guardias.

¡Atención!

¡Saluden al capitán! ¡A la derecha!

¡Al frente!

Tras la llamada de emergencia, partiremos hacia Tokio cuando estemos listos.

La nación está en grave peligro pero solo unos pocos se levantan a salvarla.

Como su capitán, quiero agradecerles con todo mi corazón que,

aunque son civiles, eligieron el camino del honor.

Residencial oficial del ministro de la Guerra.

Soy yo, Takeshita.

¿Qué estás haciendo aquí?

No importa, entra.

Sí, señor.

La compasión de Su Majestad es profundamente conmovedora.

Mi corazón está emocionado, no tengo palabras.

Anochecer, 14 de agosto, Showa 23 [1945] General Korechika (Anami)

Agencia de la Casa Imperial

¡Encuentren la centralita! ¡Corten las líneas telefónicas! ¡Rápido!

Oficina de Asuntos Generales.

Oficina de la Centralita

¡Destrúyanlo!

Sí, señor.

¡Corten esas líneas telefónicas!

¡Por aquí!

Palacio Imperial. Puerta Sakashita.

¿Quién es usted?

Es el director de la Oficina de Información.

¡Retroceda! ¡Marcha atrás!

¡Retroceda!

¿Qué? ¿El director de la Oficina de Información está aquí?

Sí, señor. Lo tomamos prisionero.

Está relacionado con la grabación. Atrapamos un buen pez.

- ¡Bien hecho! No bajen la guardia. - Sí, señor.

Me pregunto cómo le irá a Ida en el Distrito Oriental. Espero que bien.

Sí. Si no se movilizan pronto, podemos quedar expuestos.

Descubrirían nuestras órdenes falsas.

Cuartel General del Distrito Oriental del Ejército.

- ¿Los guardias imperiales se sublevaron? - Así es.

Nos llamaron de la Oficina de la Guardia Imperial avisándonos.

¿Qué quisieron decir con “sublevación”?

El comandante de la Guardia Imperial fue... asesinado.

¿Qué?

Itagaki Seishiro, oficial del Estado Mayor.

Como dijimos, la sublevación de la Guardia Imperial...

es en estricto interés de proteger la nación.

Nuestro plan es ofrecer a Su Majestad un informe final con nuestra opinión.

Takashima Tatsuhiko, jefe del Estado Mayor del Distrito Oriental del Ejército.

Jefe del Estado Mayor, si el Distrito Oriental se declara a favor...

seguramente todo el ejército procederá.

Si eso sucede, Su Majestad puede cambiar de idea... ¡Se lo imploramos!

Si no actuamos de inmediato, no servirá de nada.

¡Si la grabación de Su Majestad se transmite, todo estará pedido!

Este es el momento de levantarse en defensa de Japón.

¡Su Excelencia!

Una habitación del Cuartel General de la Guardia Imperial.

¡Entre!

- ¡Jefe! - ¡No hable!

¡Hablar y fumar están prohibidos!

Todos escribirán sus nombres, rangos y honores en este papel.

Hace mucho calor aquí, ¿podemos quitarnos las chaquetas?

¡No, y es una orden!

¡Voy al palacio para aplastar esta rebelión!

Espere hasta que averigüemos más... hasta saber a qué nos enfrentamos.

No sabemos cuál es la situación.

Lo que sabemos es que un grupo de guardias imperiales se sublevó.

Primero debemos investigar la situación.

¿Pueden contactar con el palacio?

Señor, hacemos lo que podemos...

pero parece que cortaron las líneas.

¿Así que la grabación se hizo anoche en el palacio?

Sí.

¿Dónde está la grabación?

- Se la dimos a la Agencia de la Casa Imperial. - ¿La Agencia de la Casa Imperial?

¿A quién de la Agencia de la Casa Imperial?

No sé su nombre. Es un chambelán.

¿Un chambelán, dijiste?

- Terminamos. Llévenselo. - ¡Sí, señor!

La grabación está a nuestro alcance. Lo que falta ahora es...

La sublevación del Distrito Oriental y que el Ministerio de Guerra tome acciones.

¿Ya llegó el ministro de la Guerra?

El teniente coronel Takeshita fue a buscarlo.

Estará aquí pronto.

Soy el capitán Kuroda de la Escuela de Pilotos.

Traigo un mensaje para el teniente coronel Takeshita.

¿Qué?

¿Han matado al comandante Mori?

Hatanaka.

No es bueno.

El Distrito Oriental está inmovilizado. No hay indicios de que se sublevarán.

Ríndete y retira las tropas.

Si continuamos el sitio, será una calamidad nacional.

Tendríamos que luchar contra el Distrito Oriental del Ejército.

¡No temo pelear! ¡Tenemos control del palacio y del emperador!

Tenemos varios prisioneros, como Shimamura, presidente de Transmisiones.

¡No seas estúpido!

¿Cuánto más nos apoyará la Guardia Imperial si mataste a su comandante?

Sin su apoyo, ¿cómo podríamos pelear?

Cuando se enteren de la muerte de su comandante, su moral se desplomará.

¿No lo entiendes?

Retiren las tropas antes del amanecer.

Asumiremos la responsabilidad por lo que sucedió esta noche.

Hatanaka.

Solo déjalo pasar.

Por lo que sucedió aquí esta noche,

el mundo se reirá de nosotros amargamente.

Piensa en esto como un efímero golpe final del Ejército japonés.

Un sueño de una noche de verano.

Ahora iré a informar la situación al ministro de la Guerra.

¿De acuerdo, Hatanaka?

Debes retirar las tropas antes del amanecer.

Un bache en el camino. Parece que esto llevará más tiempo.

¿El Distrito Oriental nos atacará? No me hagas reír.

Tenemos al emperador, ¿nos atacarán con tanques y aviones?

Se calificó de traidores a los que lanzaron el Incidente 26.2 [1936]...

porque no tenían al emperador bajo su custodia.

Pero...

nuestra situación es la opuesta. Serán rebeldes quienes nos ataquen.

Además, nuestras órdenes aún son fuertes.

Si resistimos suficiente tiempo...

el Ejército entero sabrá lo nuestro y se pondrá de nuestro lado.

La victoria final será nuestra, no importa lo que suceda.

Y si alguien se pone en nuestro camino...

Es cierto... Esa grabación. Si llega a ser transmitida, todo estará perdido.

Debemos encontrar esa grabación pronto. Cada segundo, cada minuto cuenta.

¡Guardias! ¡Traigan a la gente de la transmisora aquí!

¡Deprisa! ¡Rápido! ¡Apresúrense!

- ¡Apresúrense! - Rápido.

- ¡Salgan! - ¡De acuerdo, al ataque!

¿Está seguro de que se entregó la grabación a un chambelán?

- Así es. - ¿Cuál era el nombre del chambelán?

Esa noche era la primera vez que lo veía. No sé su nombre.

Entonces,

¿puede identificarlo si ve su cara?

Sí, eso creo.

- ¡Segundo capitán! - Sí, señor.

Lleve a este hombre a la Agencia de la Casa Imperial y encuentre esa grabación.

¡Ponga extremada atención!

Agencia de la Casa Imperial.

¡Escuadrón, alto!

¡Carguen armas!

¡Comiencen la búsqueda de la grabación!

¿Dónde debemos ir?

¡Rápido!

- ¡Alto! ¿Qué es esto? - Ignórenlos. Adelante.

¡Alto! ¿Quién está ahí?

Soy oficial del Distrito Oriental.

Vengo a reunirme con mi homólogo de la Guardia Imperial.

Oficial Fuha, del Distrito Oriental.

Itagaki, del mismo.

¿Qué tipo de estupidez están tramando, bastardos?

Vinimos a averiguar qué sucede. Diga su nombre, oficial.

Mejor veamos qué hace el comandante.

Tienen mucho que explicar después, como lo de las órdenes falsas.

- ¡Muévanse! - ¡Muévanse, fuera del camino!

Está bien, déjenlos ver.

Que vean el destino de los cobardes que rehúsan levantarse ante el peligro nacional.

Dejen que estos cobardes oficiales lo vean bien.

Agencia de la Casa Imperial.

¡Muy bien!

División de Gestiones Generales.

Muy bien, es suficiente.

¿A este tipo le dieron la grabación?

No, era más alto. Y también tenía una gran nariz.

Chambelán Toda.

Debo pedirle que me disculpe. Su Majestad puede necesitarme.

¿Qué? ¿Aún no la han encontrado?

Buscamos tan rápido como podemos...

pero hay muchas habitaciones. El edificio parece un laberinto.

Utiliza más hombres.

Agreguen a medio pelotón de la reserva al equipo de búsqueda.

Hagan todo lo posible por encontrar la grabación.

¡Consíganla pronto! Pasa la orden.

Sí, señor.

El ministro de la Guerra se retrasa, ¿qué sucede?

Haremos otra llamada para ver si ya ha salido.

Siguen diciendo lo mismo.

¿Y por qué no contactaron aún al comandante de los Guardias?

Coronel, el comandante está muerto.

¿Qué?

Coronel, queremos que asuma su lugar y tome el mando.

¿El comandante ha muerto?

El comandante de los Guardias ha muerto... ¿Qué demonios está sucediendo aquí?

Eres oficial de la Guardia Imperial, debes saber algo.

El ministro de la Guerra estará aquí pronto.

Hasta entonces, señor, debe asumir el mando de la Guardia Imperial.

Estamos familiarizados con los detalles del plan.

Su Excelencia...

Ida, no necesitas decir nada.

Estoy enterado de algunos detalles.

También sé del asesinato del comandante Mori.

Estás aquí para disculparte.

En tanto el Distrito Oriental no se subleve, todo terminará pronto.

Carretera Kyohama: gran puente sobre el río Tamagawa

¡Entramos en Tokio!

Nuestro primer objetivo: el primer ministro Suzuki.

¿No la han encontrado aún? ¡Maten a todos los que estorben!

Mátenlos sin compasión. Encuentren la grabación de inmediato.

Buscamos en todos lados y no podemos encontrarla...

Quizás guardaron la grabación cerca de Su Majestad.

¡Ya sé lo que están planeando!

¡Ahora sé lo que están planeando!

¡Se están rebelando!

Por eso no vienen ni el ministro Anami ni el comandante del Distrito Oriental.

¡Y quizás fueron ustedes los que han matado a nuestro comandante!

¡Me han estado engañando!

Ya no aceptaré ordenes de ninguno de ustedes. ¡Lárguense del palacio!

¡Si pretenden continuar, entonces tendrán que matarme!

¿Lo harán sobre mi cadáver?

Precisamos que siga nuestras órdenes.

¿Qué?

Debe obedecer las órdenes de su comandante.

Por desgracia, su comandante está muerto...

pero sus órdenes siguen vivas.

Pero, quizás ustedes inventaron esas órdenes.

Los militares solo actúan bajo órdenes.

¡Las órdenes de oficiales superiores no puede ser cuestionadas!

Agencia de la Casa Imperial.

Oficina de Ceremonias de la Corte.

Oficina del Director de Funciones Oficiales.

Habitación de Oficiales Internos.

Vivienda de los Miembros de la Familia.

Habitación de Costura.

Habitación de Prendas de las Damas.

Almacén de Artículos para Ceremonial.

Oficina de Asuntos Palaciegos del Emperador y la Emperatriz.

Queremos la grabación y al ministro de la Familia. ¡Dinos dónde está!

¿Cómo lo voy a saber?

¿Se está resistiendo? ¡Mátenlo!

Mátenme si quieren, pero no solucionará nada.

Matar gusanos cobardes como tú solo oxidará mi espada.

¡Pero te mostraré el verdadero significado del espíritu japonés!

¿Espíritu japonés? ¡Ustedes no son los únicos guardianes de Japón!

¡Solo si estamos unidos podemos ser fuertes!

¡FUEGO!

¡Adelante!

¡Ábranla!

¡Abran la puerta! ¡Abran la puerta!

- El primer ministro no está aquí. - ¿Qué? ¡Mentiroso!

No.

Estoy de acuerdo con ustedes.

¿Cómo pueden rendirse incondicionalmente?

¡Debemos poner fin a la traición de los ministros!

¡El primer ministro está en su casa en Maruyama! ¡Allí hay que atacar!

¿Está en Maruyama?

Gracias.

¡Pelotón!

Palacio Imperial. Patio frontal de la Biblioteca.

¡Alto!

Chambelán Irie.

No habíamos cerrado esta ventana ni con los ataques aéreos enemigos.

Ventana estúpida...

¡Pelotón, atención!

¿Cómo está el emperador?

Está despierto.

Buscamos a fondo y no encontramos nada...

Quizás la grabación está en la oficina de transmisión...

- Pero aun así... - Shiizaki...

Ni el ministro de la Guerra ni el Distrito Oriental se moverán.

Y encima de eso, no encontramos la grabación.

No podemos hacer nada más... ¡Nada!

¡Cálmate! Podemos seguir con esto.

Ve ahora a la oficina de transmisión.

Y justo al amanecer, transmite esto a todo Japón:

“No debemos aceptar la declaración.

Japón debe luchar una guerra de resistencia total.

Si oyen una transmisión del emperador aceptando la Declaración de Potsdam,

sepan que es un truco de cobardes estadistas.

La genuina voluntad de Su Majestad es que sus gloriosos Ejército y Marina...

defiendan la nación hasta el último hombre”.

¡Su Excelencia! ¡Déjeme ir con usted!

Idiota, ¿qué estás diciendo?

El único que morirá esta noche soy yo.

¿No sabes que requiere más coraje vivir que morir?

Cuando eres viejo como yo, no es difícil cortar tu vientre.

Lo difícil es la tarea que les aguarda a ustedes, los jóvenes.

Pero ¿para qué sirve seguir vivo?

Ministro, ¿cree que la nación puede ser reconstruida?

Debe ser reconstruida.

Todo tipo de privaciones esperan a los que queden vivos.

Pero...

Pero desde hoy en adelante...

el camino de Japón en la historia cambiará.

Y sobre cómo cambiará, cómo debe ser cambiado,

ya no tengo la menor idea.

Pero no importa lo que depare el futuro,

todo japonés debe estar preparado en su lugar,

vivir, soportar y trabajar seriamente.

La nación no puede ser reconstruida de otra manera.

Y no solo eso...

Los que vivan deben construir un Japón...

que nunca deba enfrentar otra vez un día tan miserable.

Quiero que hagan todo lo posible por crear ese tipo de Japón.

Pronto amanecerá.

Es el 15 de agosto de 1945.

¡Primer pelotón, marche!

1º Regimiento de Infantería de la Guardia Imperial.

¡Marchen!

¡Mantengan el ritmo!

¡Segundo pelotón, marche!

Coronel Watanabe, comandante del 1º Regimiento de la Guardia Imperial.

¡Es Su Excelencia, el comandante del Distrito Oriental del Ejército!

¿Quién está al mando aquí?

Este es un destacamento de la Guardia Imperial.

Fuimos convocados al palacio por el mayor Ishihara.

- ¡Es una orden falsa! - ¿Eh?

¡Mataron a su comandante y fabricaron órdenes falsas!

¿Dónde está Ishihara?

¿Qué diablos han hecho?

¡Esto es insurrección! ¡Arréstelo!

Oficina de Transmisión de Tokio.

Estudio 1.

Estudio 12

¿No puede transmitir?

Estamos bajo alerta de seguridad.

No podemos transmitir nada sin autorización del Distrito Oriental.

¡Anunciaré la genuina voluntad de los militares a todo el pueblo!

¡Preparen todo inmediatamente!

No, no importa lo que diga. No podemos transmitir sin autorización.

¿Qué?

Palacio Imperial. Patio frontal de la Biblioteca.

¡Qué desastre! Se supone que custodian a Su Majestad...

y mira lo que hacen estos guardias imperiales.

¿Qué dice el emperador?

Dijo, “Voy a salir. Reúnan a las tropas en el jardín.

Iré a hablar con las tropas desde el corazón.

Pídanle al chambelán de Enlace Militar que me asista”.

Pero está bajo arresto en los barracones de la oficina de administración.

Y eso sería como caminar entre una manada de lobos.

¡Traigan las ametralladoras!

¡Deprisa!

¡Primer y tercer escuadrón, dispérsense!

¡Mensaje! ¡Mensaje!

¡Alto! ¡Alto!

¿Quién es?

Soy el comandante del Distrito Oriental. ¡Abran la puerta!

Las órdenes para la Guardia Imperial fueron fabricadas por insurgentes.

¡Son órdenes falsas!

¡Desde ahora, yo, Tanaka, asumiré el mando de la Guardia Imperial!

Retiren rápido las tropas y vuelvan a sus puestos.

Cuando lo hayan hecho, infórmenme de inmediato.

¿Sí? ¿Qué? ¡Sí!

Es del Distrito Oriental del Ejército.

¡Habla el mayor Hatanaka!

Sacrifico mi vida por mi supremo crimen. -. - Korechika, ministro de la Guerra. Nuestra sagrada nación no perecerá.

Residencia privada del primer ministro.

El sacerdote y su aprendiz por Kurata Hyakuzo

¡Nuestro objetivo es el primer ministro! ¡Nadie más debe ser herido!

¿Qué? ¿El primer ministro no está aquí?

Sí. Nos llamaron desde la residencia oficial, así que todos se fueron.

¿Adónde fueron?

No me lo dijeron.

¡Quémenla! La casa del traidor nacional está profanada! ¡Quémenla por completo!

¡Fuego!

¡Se lo suplico!

No autorizaremos una transmisión.

¡No diré nada de no aceptar la declaración!

¡Por favor, déjeme hablar a los jóvenes oficiales que actuaron esta noche!

Solo déjeme hablar 5 minutos. No, 3 minutos nada más.

Hatanaka, es suficiente.

Estás obsesionado.

“¿Obsesionado?”

Bien, terminamos aquí.

¡Ahora iremos tras el traidor que favoreció a los EE. UU. y Gran Bretaña,

Hiranuma Kiichiro, el presidente del Consejo Privado!

¡Ministro! ¡Déjeme asistirlo!

No es necesario. Retrocedan.

- ¡Ministro! - ¡Su Excelencia!

Agua, denme un vaso de agua.

Con humildad y respeto anunciamos que pronto transmitiremos un decreto imperial.

Con honor anunciamos que Su Majestad, el emperador...

escogió dirigirse a la nación este mediodía...

y agradecemos el honor de transmitir sus palabras.

Que cada ciudadano atienda a la voz del emperador.

¡Buenos día!

Chambelán Okabe.

¿Ha ocurrido algo?

Para proteger la nación, los soldados que nos sublevamos hoy, 15 de agosto,

hacemos un anuncio a los soldados y al pueblo de la nación.

Protegeremos al emperador del complot enemigo...

y mantendremos la nación a salvo.

¡No nos importa ganar o perder, no hacemos esto por nosotros!

¡Solo deseamos vivir en el debido estado de genuina lealtad!

Alférez Koreakira. Segundo hijo del ministro de la Guerra.

Grabación de la voz del emperador (copia)

Grabación de la voz del emperador (original)

Residencia provisional del general Takao, hermano menor del primer ministro.

Estoy tan feliz de que esté a salvo.

Sr. Sakomizu, ¿la reunión del Consejo Privado es a las 11:00 en el palacio?

Sí.

Después de esa reunión, quiero que el Gabinete se reúna...

y pida la renuncia de todos los miembros del Gabinete.

Es hora de que los ancianos demos un paso a un lado.

Desde ahora, Japón debe ser liderado por gente mucho más joven.

¡Oficiales militares y gente de todas las estaciones!

Les pedimos que sus corazones entiendan el propósito de nuestra sublevación,

que era exponer la traición de los ministros, destruir conjuras...

y proteger la nación, defendiéndola hasta el último hombre.

Para proteger la nación, los soldados que nos sublevamos hoy, 15 de agosto,

hacemos un anuncio a los soldados y al pueblo de la nación.

¿Sr. Togo? Hoy a las 11:00 habrá una reunión del Consejo Privado en el palacio.

Ya que el fin de la guerra fue oficialmente decidido...

Sí, oí eso ayer.

Sí, pero luego el Gabinete se reunirá para poder presentar su renuncia.

Correcto, una renuncia masiva. Gracias.

¿La oficina de transmisión? Sí, desplegaremos tropas enseguida.

¿Qué? ¿La grabación están ahí?

¿El original y la copia? ¿Está seguro?

Voy a la habitación de Asuntos Parlamentarios.

Sr. Shimomura, sé que podrá coordinar las renuncias.

Debo ir al palacio a preparar una reunión del Consejo Privado.

El secretario general está muy ocupado.

Estas últimas 24 horas, ni siquiera dos o tres como él hubieran sido suficientes.

Pero ¿por qué se reunirá el Consejo Privado para decidir otra vez el fin de la guerra?

Después de todo, el hecho es que la decisión ya ha sido tomada.

No necesariamente.

Requiere todo tipo de formalidades. Sería más adecuado llamarlas “ceremonias”

Finalmente, es el funeral del imperio japonés.

¡No nos importa ganar o perder, no hacemos esto por nosotros!

¡Solo deseamos vivir en el debido estado de genuina lealtad!

¡Oficiales militares y gente de todas las estaciones!

Les pedimos que sus corazones entiendan el propósito de nuestra sublevación,

que era exponer la traición de los ministros, destruir conjuras...

y proteger la nación, defendiéndola hasta el último hombre.

Para hablar sobre la conclusión de la guerra,

que comienza hoy al mediodía,

se transmitirá la voz del emperador a todo el pueblo a través de la radio.

Oficina de Transmisión. Estudio 8.

Wada Nobukata. Empleado de la Oficina de Transmisión.

Qué horrible momento para que rebrote mi malaria.

En un momento de emergencia.

Pero...

La base aérea Atsugi resistirá... resistirá hasta el final.

¡Base aérea Atsugi... hasta el final! ¡Hasta el final!

Todos están reunidos para la transmisión del emperador.

Como nuestro ataque kamikaze fracasó...

y la ciudad de Kumagaya fue destruida por el bombardeo de los B-29...

muchos piensan que la transmisión hablará de eso.

Que el emperador nos amonestará y nos animará...

a seguir peleando.

Oficina de Transmisión. Exterior del Estudio 8.

El comandante del Distrito Oriental atestiguará la transmisión.

Finalmente se realizará la transmisión de Su Majestad.

Asegúrese de mantener la vigilancia.

¡No permitiré que transmitan el fin de la guerra! ¡Los mataré a todos!

¡Déjenme! ¡Déjenme!

¿Cómo pueden terminar la guerra? ¿A quién le importa una transmisión?

¡Si lo hace de nuevo, solo mátenlo!

¡No! ¡Déjenme ir! ¡Déjenme!

¿Cómo podían dar por terminada la guerra?

Ahora habrá una importante transmisión.

Pedimos a todos los oyentes que esperen, por favor.

Su Majestad, el emperador, se dirigirá ahora a la nación...

y pronunciará su gran Proclamación.

Y ahora, con profundo respeto, transmitimos la voz del emperador.

Nosotros, tras una profunda reflexión sobre el estado del mundo...

y de la reinante condición de nuestro imperio,

decidimos que se requerían medidas extraordinarias para lograr un acuerdo...

y por la presente anunciamos a nuestro leales ciudadanos...

que ordenamos a nuestro Gobierno comunicar a los Gobiernos...

de EE. UU., Gran Bretaña, China y la URSS...

que nuestro imperio acepta lo provisto en su declaración conjunta.

Fueron unas largas, largas 24 horas.

Pero finalmente, el día más largo de Japón había terminado.

15 de agosto de 1945.

El día que terminó la Guerra del Pacífico.

Japoneses que lucharon como soldados en la Guerra del Pacífico:

10.000.000 (1/4 de todos los varones japoneses)

Militares muertos: 2.000.000.

Pensar en los soldados que cayeron en los campos de batalla,

que se sacrificaron por su deber,

y en aquellos que encontraron la muerte y sus afligidas familias...

es una incesante pena para nosotros.

En adelante, nuestra nación estará sujeta a grandes privaciones y sufrimiento.

Somos conscientes del dolor que sienten ustedes.

Debemos recordar que la paz que ahora disfrutamos fue adquirida...

con la sangre, el sudor y las lágrimas de incontables camaradas.

Nuestro único deseo es que nunca más un día como este caiga sobre Japón y su pueblo.

Es nuestro único deseo.

Producida por Fujimoto Sanezumi y Tanaka Tomoyuki

Guion de Hashimoto Shinobu. Basado en el trabajo original de Oya Soichi, “Nihon no ichiban nagai hi”.

Director: Okamoto Kihachi Fotografía: Murai Hiroshi. - Arte: Akune Iwao Grabación de Sonido: Watarai Shin

Iluminación: Nishikawa Tsuruzo Música: Sato Masaru. - Sonido: Shimonaga Sho Asist. del Dir: Yamamoto M. y Watanabe K.

Edición: Kuroiwa Yoshitami Desarrollo: Laboratorio Kinuta Superv. de Prod: Suzuki Masao

Fuentes: Nippon Hoso Kyokai (NHK) - Columbia Records. - Cia. Mainichi Shimbun, División de Publicaciones y Fotografía.

Yomiuri Shimbun, División Archivo - “Taiheiyo Sensoshi” de Editorial Kobunsha.

Reparto (por orden de aparición)

Miyaguchi Seiji - Toura Mutsuhiro - Hyu Chishu Yamamura So - Mifune Toshiro - Kosugi Yoshio Shimura Takashi - Takahashi Etsushi - Inoue Takao

Nakamaru Tadao - Kurosawa Toshio – Kitchoji Akira Yamada Haruo – Kagawa Hyosuke -Akashi Ushio Tamagawa lsao – Nihon’yanagi Hiroshi - Takeuchi Touru

Kato Takeshi - Kawabe Kyuzo - Ehara Tatsuyoshi Iida Kakuzo - Kida Shiro - Tanaka Shiyuki Yamada Keisuke - Mitsui Koji - Tsuchiya Yoshio

Shimada Shogo - Morino Goro - Tsutsumi Yasuhisa Takada Minoru - Kato Daisuke - Ishida Shigeki Tazaki Jun - Hirata Akihiko - Sakai Sachio

Nakamura Nobuo - Tatsuoka Shin - Kita Hyuji Nomura Akiji - Fujiki Yu - Kitamura Kazuo Murakami Fuyuki – Kitazawa Hyo - Imafuku Masao

Amamoto Hideyo - Koyama Shigeru - Hamamura Jun Kose Itaru - Sato Makoto - Kubo Akira Kusakawa Naoya - Akitsuki Masao - Nomura Seiichiro

Kirino Hiroo - Araki Yasuo - Ishiyama Kenjiro Taki Keiichi - Fujita Susumu - Tanaka Hiroshi Sada Yutaka - Ueda Tadayoshi - Katsube Nobuyuki

Ito Yunosuke - Hasegawa Hiroshi -Aono Hirayoshi Kodama Kiyoshi - Hamada Torahiko - Fukuro Tadashi Kobayashi Keiju - Nakatani Ichiro - Wakamiya Chuzaburo

Yamamoto Hen - Nakayama Yutaka- Mori Kanta Ibuki Toru - Kuno Seishiro - Ogawa Yasuzo Tajima Yoshifumi - Kayama Yuzo - Aratama Michiyo

Miyabe Akio - Sekiguchi Ginzo - Sekida Yu Igawa Hisashi - Koizumi Hiroshi - Matsumoto Koshiro Narrador: Nakadai Tatsuya

FIN

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